Procesal Civil Completo
Procesal Civil Completo
Proceso: concepto, objeto y contenido. El proceso civil y comercial. Clases. Proceso de conocimiento:
concepto, diferencias en cuanto a sus etapas, estructura. Preparación de los procesos de conocimiento: a)
Diligencias preliminares; b) Prueba anticipada.
Notificación de la demanda. Forma. Edictos. Convenio sobre comunicaciones entre Tribunales de distinta
jurisdicción territorial. Supuestos especiales de traslado de la demanda: a la Nación; a las Provincias.
Exhortos.
Prueba. Régimen legal del derecho probatorio en la legislación argentina. Objeto de la prueba: hechos y
derechos. Hechos exentos de prueba. La prueba del derecho en el Derecho interno y en el derecho
extranjero.
Fuentes y medios de prueba. Concepto. Carga de la prueba. Concepto. Inversión de la carga probatoria.
Adquisición de las pruebas. Consecuencias de la falta de prueba. La actividad del juez en materia de
derecho probatorio.
Actividad oficiosa del órgano jurisdiccional. Las audiencias y el principio de inmediación. Saneamiento.
Prueba innecesaria. Apreciación de la prueba. Sistemas. Modalidades en el ofrecimiento de la prueba,
según el medio probatorio y la clase de proceso. Plazo ordinario y extraordinario.
La carga de las partes para urgir la producción de las pruebas. Negligencia y caducidad de las pruebas.
Prueba de testigos. Concepto. Sujetos. Ofrecimiento de la prueba de testigos y cargas. Obligaciones del
testigo. Caducidad de la prueba de testigos. Valoración de la prueba testimonial.
Prueba Pericial. Concepto y finalidad. El perito. Requisitos, idoneidad, aceptación del cargo. Derechos y
obligaciones. Remoción. Consultores técnicos. Distinción con los peritos. Ofrecimiento de la prueba y
cargas. Designación. Puntos de pericia. Potestades del juez. Costas. El dictamen: recaudos y contenido.
Pedido de explicaciones. Impugnación del dictamen. Valor probatorio del dictamen pericial.
Vencimiento del plazo probatorio: prueba pendiente. Alegato de bien probado. Concepto e importancia.
Llamamiento de autos para sentencia.
Sentencia definitiva. Concepto. Partes. Sentencia homologatoria. Contenido de la sentencia. El deber de
fundar. «luranovit curia». La valoración de las pruebas y las presunciones.
Las costas. Concepto. Régimen legal: principio general y excepciones. «Plus petitio». Honorarios. Concepto
y regulación. El beneficio de litigar sin gastos. Fundamento. Requisitos. Oportunidad para su petición.
Efectos.
Legitimación: quiénes pueden impugnar un fallo. Legitimación de las partes y de terceros. El plazo para
recurrir: a) Distintos plazos; b) Suspensión e interrupción. Efectos de los recursos: El llamado efecto
devolutivo. El efecto suspensivo. El efecto o tratamiento diferido. Imposibilidad de empeorar la situación del
recurrente: La prohibición de la «reformatio in peius». Fundamento.
Medidas cautelares: a) Concepto y fines. b) Presupuestos. c) Caracteres. d) El tiempo del proceso y las
medidas cautelares. e) Modalidades según la naturaleza de los bienes que recaen. f) La medida cautelar
genérica. Procedimiento cautelar: a) Juez competente. b) La información sumaria. c) Contracautela. d)
Facultades del juez y de las partes respecto de las medidas precautorias. e) Cumplimiento y recursos. f) El
principio de bilateralidad y las medidas cautelares. g) Caducidad de las medidas. h) Responsabilidad por los
perjuicios innecesarios.
UNIDAD 14 del 5 al 11/5
Título ejecutivo y título ejecutorio: diferencias, concepto, caracteres, enumeración y carácter de la misma.
Ejecución de sentencias: resoluciones ejecutables. Procedimiento. Juicio ejecutivo: concepto, objeto,
fundamento, etapas, requisitos para la procedencia de la vía ejecutiva.
El proceso ejecutivo. Demanda ejecutiva: requisitos y forma. Opción por el proceso de conocimiento.
Diligenciamiento del mandamiento. Intimación de pago, efectos, trámites irrenunciables, citación para
oponer excepciones y constitución de domicilio, apercibimiento.
Intervención del accionado: posibilidades ante la citación. Excepciones: plazo para oponerlas, requisitos y
enumeración.
Sentencia del proceso ejecutivo: carácter, forma y contenido. Nulidad de la ejecución.
Cumplimiento de la sentencia de remate según los bienes embargados: dinero, inmuebles, muebles
registrables y no registrables. Modalidades y requisitos según el caso.
Rendición de cuentas: obligación de rendir cuentas. a) Concepto. b) procedimiento: trámite, facultad judicial,
justificación de partidas, saldos reconocidos.
Desalojo de fincas urbanas: régimen sustancial y procesal: a) competencia. B) Presupuesto de admisibilidad
en la causal de falta de pago. c) Legitimación activa y pasiva: integración de la litis, Subinquilinos, supuestos
de precario tenedor y del intruso, la alegación defensiva a propósito de la posesión. d) Notificación de la
demanda: deberes del notificador. e) Prueba. f) Sentencia: alcance, lanzamiento, condena de futuro.
Caracteres:
Instrumental: su ámbito es secundario con relación al derecho material. Sus
normas carecen de un fin en si mismas y son solo un medio para lograr la
realización de los intereses tutelados.
Autonomía: es una rama autónoma de la ciencia jurídica. Los vínculos
jurídicos que de él surgen se encentran regidos por principios propios
ajenos al derecho material.
Publicismo: el derecho procesal es derecho público. Ello en función del rol
que asume el Estado a través del órgano judicial. Por eso las partes no
pueden regular el desenvolvimiento del proceso de acuerdo con su
voluntad. El órgano está por encima de las partes y de terceros por lo que
puede imponer, hasta unilateralmente, la observancia de cierta conducta.
Fuentes: son aquellos criterios objetivos que pueden ser invocados para esclarecer
el sentido jurídico de las conductas que deben juzgarse durante el desarrollo del
proceso.
1
Manuel Osorio, “Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales”, Ed. Heliasta, 1992.-
1
Derecho Procesal General y Civil
proceso dispositivos haremos referencia al proceso civil (de éste nos
ocuparemos en profundidad).-
Inquisitivo quiere decir que no se va a requerir para su tramitación ni para la
sentencia, la actuación acusatoria pública o privada porque las funciones de
acusación y decisión quedan atribuidas al juzgador. Es fácil advertir las
dificultades que este tipo de proceso acarrea, ya que es proclive a todo tipo de
abusos por parte de la autoridad. Por esta razón, los procedimientos penales
modernos suelen ser mixtos; es decir una parte inquisitiva que se da en el
periodo sumarial de la causa penal donde el Fiscal realiza su investigación
penal preparatoria a los efectos de reunir pruebas para poder realizar una
acusación formal, y una etapa acusatoria donde se enjuicia y sanciona al autor
de un presunto delito.-
En definitiva, en el inquisitivo-acusatoria, la carga de impulsar el proceso
recae en el Fiscal que depende del Ministerio Público, es decir del Estado.-
Por contrapartida, dispositivo es aquel proceso en el cual le incumbe a las
partes la iniciativa, impulso y renuncia de los actos procesales. El órgano
estatal se encuentra en una posición expectante, las partes tiene que recurrir a
él para la solución de un conflicto de intereses entre ellas. Aquí no hay
actuación de oficio por parte del Estado. Este es el verdadero proceso civil y
comercial.-
“Todos los sistemas procesales sean cual fuera, se encuentra regido por
directivas u orientaciones generales en los cuales se inspiran, cumpliendo las
funciones de estructurar las diferentes instituciones que los componen y
facilitar el estudio de los mismos” 2.
2
Palacio, L. E., “Derecho Procesal Civil”, Tomo I, 2da. ed, Ed. Abeledo Perrot, Buenos Aires, Pág. 250
2
Derecho Procesal General y Civil
A esas directivas, se los llama PRINCIPIOS PROCESALES los cuales no
pueden ser contrariados ni por la legislación procesal ni por el procedimiento
que la misma regula.-
Antes de analizar los principios procesales, resulta imperioso realizar un breve
análisis de la importancia que tienen los mismos en el proceso.-
Su importancia se centra en dos tópicos centrales: en la producción legislativa
del legislador y en la labor jurisdiccional. Pero necesariamente antes de hablar
de principios, debemos referirnos a las directrices políticas o mandamientos
constitucionales. Estas directrices son los grandes objetivos que inspiran y
esperan ser alcanzados por un cuerpo legal, que siempre estarán enmarcados
en el derecho público de un país determinado y en la concepción de Estado;
por eso la Constitución Nacional contiene un grupo de derechos procesales
básicos para que sean desarrollados por el legislador 3. En consecuencia, la
primer estructura fundamental del derecho procesal esta dada por la
Constitución Nacional, y en nuestro país por las Tratados Internacionales
incorporados por el Art. 75 Inc. 22 de la Carta Magna, los que se conjugan
para consagran la tutela jurisdiccional efectiva.-
Si bien cada sistema tiene principios propios que los caracteriza, hay algunos
que son comunes a todos y que nacen del Art. 18 de la Constitución
Nacional4.-
3
Couture, E. J., “Estudios de Derecho Procesal Civil”, Tomo III, Ed. De Palma, Bs. As., 1978, Pág. 48.
4
Artículo 18- Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al
hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes
del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en virtud de
orden escrita de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos. El
domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley
determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación. Quedan
abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas, toda especie de tormento y los azotes. Las
cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y
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Derecho Procesal General y Civil
Esta norma incluye preceptos de derecho constitucional procesal (reglas y
principios, así como garantías, de índole procesal, que el constituyente, por su
importancia para el sistema político, transporta a la Constitución) y de derecho
constitucional penal (principios y normas penales también reputados
fundamentales por el constituyente y, por ello, insertados en la Constitución).-
toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquella exija, hará
responsable al juez que la autorice.
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Derecho Procesal General y Civil
tribunal al cual se puede presentar el interesado debe ser imparcial e
igual para todos.-
Principio de igualdad procesal: estima la Corte Suprema, como
elemento del derecho de defensa en juicio, que el Estado provea los
medios para que el proceso se desarrolle en paridad de condiciones,
tanto respecto a quien ejerce la acción pública como a quien debe
soportar la imputación.-
Principio de “justicia pronta”: de los principios constitucionales de
“afianzar la justicia”, seguridad jurídica, defensa en juicio y del debido
proceso, la Corte ha inferido el mandato de “lograr una justicia rápida
dentro de lo razonable”. Tal exigencia se acentúa en la esfera penal,
por respeto a la dignidad del hombre, mediante el reconocimiento del
derecho que tiene toda persona a liberarse del estado de sospecha que
importa la acusación de haber cometido un delito, y poner así fin a una
situación de incertidumbre y, eventualmente, de privación de libertad.-
No hay duda alguna que el tiempo es un factor determinante a los fines
de alcanzar justicia en el caso concreto. Una sentencia que llegue
tarde, es decir superando lo que se estima como un plazo razonable,
puede frustrar o cuanto menos afectar negativamente la efectividad de
la tutela judicial.
Pero no escapa al sentido común que el “plazo razonable” es un
concepto indeterminado y abierto y que no puede fijarse en un período
de tiempo concreto y pétreo como lineamiento universal; solo caso por
caso y teniendo especial consideración en las modalidades propias de
cada litigio, se puede apreciar el delicado equilibrio que debe existir
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Derecho Procesal General y Civil
entre la celeridad en la decisión, la posibilidad de las partes de poder
llevar a cabo sus defensas y la oportunidad del juez de contar con el
tiempo necesario para analizar cuidadosamente las alegaciones y las
pruebas de aquella.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, a partir de los casos
“Valle Jaramillo”, “Formerón e Hijo”, “Díaz Peña” entre muchos
otros, ha establecido un conjunto de criterios para poder apreciar la
razonabilidad de del plazo de duración, y ellas son: complejidad del
asunto, actividad procesal del interesado, la conducta de las
autoridades judiciales, y la afectación generada en la situación jurídica
de la persona involucrada al proceso.
De éstas, la conducta de las autoridades judiciales asume un papel de
capital importancia, pues de no acreditarse retraso en el quehacer
jurisdiccional, no hay incumplimiento de la norma convencional
descripta.
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Derecho Procesal General y Civil
instancia, o del hecho concreto de que la gran mayoría de los actos procesales
se realizan por escrito puede inducirse el principio de la escritura, etc.-
Un mandato constitucional no es lo mismo que un principio procesal, ya que
estos últimos no constituyen una máxima inflexible sino que toleran
adaptaciones en la medida en que no se vean afectados en su contenido
esencial; así por ejemplo la contradicción sufre atenuaciones en aquellos
procesos cuya efectividad radica en la imposibilidad de audiencia previa para
ambos litigantes (procesos cautelares, urgentes y ejecutivos).-
Desde el punto de vista de la labor jurisdiccional los principios permiten que
el Juez pueda desempeñarse de la mejor forma y conforme a derecho,
brindándoseles directrices de interpretación y facultades de actuación.-
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Derecho Procesal General y Civil
tiempos más recientes, los modernos principios de “gestión judicial”
han puesto en crisis ésta exégesis, buscando volver a la recta
interpretación del principio y por tanto vuelve a afirmarse que el
principio dispositivo (cuya aplicación es indiscutida e indudable en los
procesos no penales) implica que las partes pueden disponer de la
pretensión y de los hechos alegados pero no de los tiempos ni de los
recursos judiciales.-
Toda normativa procesal incluye lo que se conoce como “deberes y
facultades del juez” que no son más que el desarrollo lógico y natural de
las prerrogativas que se siguen del rol del juez como director del
proceso judicial.-
Y ello es así porque desde hace tiempo la doctrina ha sostenido que el
proceso no puede quedar supeditado a la sola iniciativa de las partes
que, lógicamente, no tiene en cuenta los fines superiores, políticos y
sociales de la jurisdicción. Y por ello también se dice que el proceso
resulta demorado por la propia actividad de los abogados, y que el
proceso no tiene por qué estar supeditado a que a las partes se les ocurra
o no impulsar el proceso.-
Por eso se produce un cambio de paradigma, se intenta abandonar la
idea de “juez director” para convertirse en “juez administrador” del
escaso recurso del tiempo del proceso. Y ese guante lo recogió tanto el
Código Civil y Comercial de la Nación que en procesos determinados
tiende a la oralidad del sistema y al impulso oficioso, como la normativa
procesal que cuenta con un proyecto de reforma que modifica
sustancialmente el escenario procesal de la provincia y que actualmente
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Derecho Procesal General y Civil
cuenta con ambicioso proyecto encabezado por el Ministerio de Justicia
de la Provincia denominado “Nueva Gestión Judicial y Oralidad en los
Procesos Civiles” y que se enmarca dentro del proyecto “Justicia 2020”
a nivel nacional.-
Dicho esto, este principio procesal se manifiesta en los siguientes
aspectos:
* Iniciación: solo puede iniciarse un proceso civil y comercial a
instancia de parte interesada, es decir, aquella persona que reclama la
protección de un derecho o el cumplimiento.-
* Disponibilidad del derecho material: las partes disponen del proceso,
es decir que el actor puede desistir del proceso o del derecho. Inclusive
el demandado puede allanarse; y ambos pueden conciliar, transar,
someter a árbitros, etc. En definitiva las partes disponen del proceso,
pudiéndolo terminar cuando ellos quisieren y siempre que sea por
algunos de los medios que el Código autoriza.-
* Impulso Procesal: la actividad para que el proceso pueda atravesar las
distintas etapas que lo componen (introductoria, probatoria y decisoria)
y que lo conducen a su final con una sentencia está a cargo de las partes.
Sin perjuicio de ello, existe la posibilidad del impulso de oficio, es
decir, por parte del Juez de la causa sin ningún tipo de petición de
parte.-
* Delimitación del tema a decidir: el juez debe limitar su
pronunciamiento a las alegaciones formuladas por las partes en la
demanda y su contestación.-
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Derecho Procesal General y Civil
* Aportación de los hechos: en que las partes fundan su derecho y su
defensa. El Juez no puede verificar la existencia de hechos no afirmados
por ninguna de las partes.-
* Aportación de la prueba: para acreditar los hechos discutidos. Acá
también se le da la facultad al Juez para que de oficio pueda integrar o
complementar el material probatorio.-
Principio de Contradicción o Bilateralidad: implica la prohibición de
que los Jueces dicten resoluciones sin que previamente hayan tenido
oportunidad de ser oídos quienes pudieran verse directamente afectados.
Este es un claro ejemplo del principio de defensa en juicio.-
Principio de Publicidad: otorga la posibilidad de que los actos
procesales sean conocidos y hasta presenciados por quienes no
participan en el proceso como parte, funcionarios, auxiliares de la
justicia (ustedes) o terceros. Si bien existen limitaciones en cuanto a la
compulsa de los expedientes, lo cierto es que son públicos.-
Principio de Preclusión: se encarga de determinar el orden en el cual
deben cumplirse los actos procesales. El proceso se encuentra
estructurado, organizado por períodos dentro de los cuales deben
realizarse ciertos actos con la consecuencia de la ineficacia de aquellos
que se cumplan fuera de la unidad de tiempo que se les designa. Que se
vaya avanzando por cada una de las etapas del proceso presupone la
clausura de la anterior, sin posibilidad de poder volver a retomarla.-
Principio de Economía Procesal: tiende a la abreviación y
simplificación del proceso evitando así la prolongación innecesaria del
pleito, tiende a lograr el ahora de gastos para las partes y de tiempo para
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Derecho Procesal General y Civil
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la administración de la justicia; aunque todos sabemos que los procesos
judiciales tienden a prolongarse más allá de los plazos determinados.-
Constituyen variables o herramientas de este principio:
* Principio de Concentración: lo que se intenta es la reunión y
simplificación de toda la actividad procesal en el menor tiempo posible
y en la menor cantidad de actos.-
* Principio de Eventualidad: todos lo que las partes deben alegar y que
son propias a una etapa precisa del proceso deben hacerse en forma
simultánea y no sucesiva.-
* Principio de Celeridad: este principio impide la prolongación de los
plazos procesales.-
* Principio de Saneamiento: aquí se le otorgan al Juez las facultades
para resolver in limine todas aquellas cuestiones que a su juicio entienda
que entorpecen el curso de la causa o su pronunciamiento.-
Principio de Adquisición: las pruebas ofrecidas por las artes y los
resultados de las mismas se adquieren para el proceso en forma
irrevocable. Por lo tanto todas las partes se benefician o todas se
perjudican por igual con el resultado de un medio de prueba. Esto
impide que una parte pueda desistir de una prueba ofrecida por su parte
que no tuve el resultado que esperaba.-
Principio de Inmediación: exige el contacto directo y personal del
Juez o Tribunal con las partes y con todo el material del proceso.
Aunque todos sabemos que en la práctica no es así, toda vez que las
audiencias no son tomadas por el Juez sino por un empleado del
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Derecho Procesal General y Civil
Juzgado que ocupa su lugar, rara vez el Juez actúa en una audiencia
salvo que alguna de las partes lo pida con antelación o el Magistrado
entienda que la causa es de importancia y considere apropiado estar
presente. Pero la gran mayoría no es así, y el Juez toma contacto con la
causa recién al momento de dictar el pronunciamiento definitivo, y esto
es lo que también se pretende modificar a partir de una mayor
inmediación mediante ese cambio de paradigma que señalamos hace un
momento.-
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Derecho Procesal General y Civil
Las normas procesales en el nuevo Código Civil y Comercial
Rosales Cuello, Ramiro; Marino, Tomás
Fecha: 2014-11-26
I. INTRODUCCIÓN
Una lectura atenta del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación (1) permite corroborar,
como ya lo ha hecho prestigiosa doctrina (2), la presencia de numerosas disposiciones que
regulan cuestiones vinculadas al proceso judicial.
Ello no constituye razón para la sorpresa, puesto que las injerencias legislativas del Congreso
Nacional en materia de derecho procesal —fundadas en la necesidad de asegurar la eficacia
de las instituciones reguladas en los Códigos de fondo— es un fenómeno de vieja data que ha
sido explicado y legitimado por una consolidada doctrina de la Corte Suprema de Justicia de
la Nación a partir de los casos "Bernabé Correa" —Fallos 138:157—, "Netto" —Fallos
141:254—, "Real de Maciel" —Fallos 151:315—, "Perelló" —Fallos 247:524— entre
muchos otros (3).
Sin embargo, la lectura del nuevo Código nos persuade de que la regulación común de
aspectos procesales se ha ampliado y complejizado.
No parece ya posible unificar todas las reglas que versan sobre aspectos procesales en una
única categoría ([Link]., "normas procesales", "disposiciones procesales", etc.), ni tampoco su
inclusión en un Código de fondo puede ser explicada —y eventualmente justificada—
únicamente a la luz de la ya referida doctrina del Máximo Tribunal federal.
Por el contrario, advertimos por lo menos tres tipos de normas jurídicas (4) incluidas en el
Código que regulan aspectos de relevancia procesal:
1) Por un lado, se han incluido normas que versan sobre aspectos estrictamente procesales —
si se quiere, aspectos procedimentales—, como la oportunidad para plantear la prescripción, la
apreciación de la prueba y estándares probatorios, las medidas cautelares en diversos tipos de
proceso, cargas probatorias, etc. (arts. 34, 543, 547, 550, 721, 722, entre otros).
2) Por otro lado, se han incluido normas que, aunque aparentan ser de forma ( y muchas veces
han sido concebidas como tales), son verdaderas regulaciones sustanciales, como es el caso de
las fuentes de prueba (arts. 1019, 1020), la transacción (arts. 1641 y ss.), la preferencia de
cobro que subyace a la traba de un embargo (art. 745), la inembargabilidad de ciertos bienes
(arts. 237, 242 a contrario, 743, 2110), o la acción preventiva (art. 1711).
En este contexto, que a primera vista nos muestra algo más que sólo normas de derecho
privado o aisladas normas de forma encuadrables en la histórica doctrina de la Corte federal,
creemos necesario detenernos a indagar en qué medida se ha respetado la distribución de
competencias legislativas entre la Nación y las provincias prevista en los arts. 75, inc. 12, 121
y ss. de la Constitución Nacional.
Para responder a este interrogante, es menester considerar cada tipo de norma por separado.
Las distintas características que subyacen a cada categoría motiva también el uso de
parámetros disímiles a la hora de juzgar si existe un verdadero avance sobre las atribuciones
legislativas provinciales.
Con relación a las normas que, si bien se muestran como intrínsecamente vinculadas con
aspectos procesales, configuran verdadera legislación común, resulta imperioso diferenciar
tales regulaciones de las reglas puramente procesales que han sido plasmadas en el texto del
Código. Ello a los fines de no confundir ambas categorías ni advertir un conflicto de
competencia legislativa allí donde no hay más que regulación sustancial ajena al campo
procesal.
Finalmente, en lo que hace a las normas que regulan la tutela judicial efectiva, el acceso a la
justicia y el debido proceso, es necesario reparar en el cambio y la subida de registro que tales
derechos y garantías ha tenido en las décadas pasadas, reparando especialmente en el hecho
de que tanto uno como otro son prerrogativas constitucionales de carácter sustancial que
obligan a respetarlos en el ámbito de toda tutela, sea administrativa o judicial. Esto ha llevado
a cambiar la mirada con relación a la clásica división entre el Estado Nacional y los Estados
provinciales para legislar normas de fondo y normas procesales, y motiva a preguntarnos si es
acaso posible regular tales garantías a través de normas de derecho común contenidas en un
Código Civil y Comercial.
Sobre estas cuestiones, y otras a ellas vinculadas, nos detendremos en párrafos siguientes.
En un trabajo anterior (6) hemos sostenido que numerosos derechos y garantías que forman
parte del bloque de constitucionalidad federal —y que tienen incluso un reconocimiento en el
plano constitucional provincial— suelen precisar de una regulación legal complementaria y
específica. Ello se debe a que su más efectivo y pleno goce por parte del ciudadano hace
necesario que el legislador interprete el contenido de las directrices, los principios y los
valores que subyacen en esas normas fundamentales y los traduzca en reglas determinativas
de prerrogativas concretas y específicas (7).
Entre muchos otros aspectos que conforman una lista no taxativa, se incluye el derecho a
ocurrir ante los tribunales y obtener una sentencia útil, acceder a una instancia judicial
ordinaria para lograr el control judicial suficiente sobre lo actuado en sede administrativa,
acceder a un juez natural e imparcial, a la eliminación de trabas que impidan u obstaculicen el
acceso a la jurisdicción, a peticionar y obtener tutelas cautelares, al aseguramiento del derecho
a ser oído y ofrecer y producir prueba antes de la sentencia, a una decisión fundada, al
recurso, a la ejecución oportuna de la sentencia (10), al desarrollo de un proceso en un plazo
razonable, a contar con asistencia letrada, etcétera (11).
Y en este contexto, el debido proceso legal aparece también como una garantía constitucional
intrínsecamente vinculada al derecho a una tutela judicial efectiva. Sabemos que el proceso es
el medio o el instrumento del cual se vale el Estado para cumplir la función jurisdiccional que
se le ha asignado y de la cual se valen los habitantes para alcanzar el derecho a la tutela. Pero
no es con el diseño y establecimiento de cualquier tipo de proceso que se cumple con el deber
del Estado de satisfacer el derecho a la tutela: solo será debido aquel proceso en cuya
tramitación y sustanciación sean resguardados los principios o reglas constitucionales que le
son propios. Ello incluye el adecuado aseguramiento del contradictorio, la bilateralidad, la
igualdad de las partes, el derecho a ser oído, el derecho a producir prueba, el derecho a una
sentencia motivada y congruente con las peticiones formuladas y probadas por las partes (12),
a lo cual debe agregársele aquellas garantías que son propias de los grupos más vulnerables
(e.g., los niños y adolescentes (13), internados por razones de salud mental (14),
discapacitados (15), entre otros).
Ahora bien, el hecho de que la tutela judicial efectiva y el debido proceso conformen derechos
y garantías que despliegan sus más importantes efectos en el ámbito procesal ha llevado a
cierto sector de la doctrina a afirmar —con sólidas razones— que este tipo de derechos
fundamentales debe ser regulado por los Estados locales, habida cuenta de que la regulación
del proceso es una facultad legislativa no delegada (16).
Nosotros creemos que, por el contrario, la tutela judicial efectiva y el debido proceso
configuran derechos y garantías integrantes del bloque constitucional federal, por lo que su
regulación le corresponde, en principio, al Congreso Nacional, sin perjuicio de una
competencia legislativa provincial de tipo concurrente que complemente, por sobre aquel piso
mínimo fijado por la autoridad nacional, una mayor protección de conformidad con la
realidad de cada jurisdicción local.
Ello así en la inteligencia de que los derechos y garantías reconocidos en la Constitución
Nacional conforman un mínimo complementable —en más, nunca en menos— con derechos
reconocidos en el ámbito provincial. Este esquema legislativo con base en un piso mínimo y
una regulación local accesoria es perfectamente compatible con la estructura federal
constitucional y con lo normado en los arts. 5º; 31; 75, inc. 22, y 121 de la Constitución
Nacional, y en la actualidad se advierten numerosos derechos y garantías reconocidos en la
Carta Magna federal que han dado pie a una legislación nacional base —mínima— y una
normativa local complementaria y concurrente (17).
Ello permite no sólo asegurar una base o estándar de tutela común a todas las provincias (al
cual necesariamente deben adecuarse todas las prácticas jurisdiccionales, sean provinciales o
federales), sino también garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos e n el plano
internacional por el Estado nacional, cuya responsabilidad puede verse comprometida por su
inobservancia (arts. 8º y 28, aparts. 1 y 2, de la CADH).
Esa regulación debe ser dictada por el Congreso Nacional en forma de derecho común —que
incluirá muchas reglas de derecho público (18)— aplicable a todo el territorio nacional por
jueces tanto provinciales como federales (art. 75, inc. 12, del Código Civil). Y en tanto
derecho común, bien puede quedar incluida esa normativa en el ámbito de un Código Civil y
Comercial.
Tal es la forma en que, a nuestro entender, deben ser comprendidas las diversas normas del
Código Civil y Comercial que versan sobre aspectos centrales del derecho a la tutela judicial
efectiva y el debido proceso legal y conforman ejemplos claros de la regulación
infraconstitucional complementaria a la que hemos referido.
El art. 3º del Código Civil y Comercial, ubicado en el capítulo I ( "Derecho") del título
preliminar, regula el deber del juez de resolver los asuntos que sean sometidos a su
jurisdicción "mediante una decisión razonablemente fundada".
Ello implica concretar en una regla de derecho común un deber jurisdiccional que ya t iene
raigambre constitucional a nivel federal (arts. 17, 18 y 33 de la CN) y provincial (art. 95 de la
Const. Santa Fe; art. 171 de la Const. Bs. As.; art. 8º de la Const. La Pampa; art. 65 de la
Const. de Entre Ríos; art. 152 de la Const. de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico
Sur; art. 16 de la Const. de Mendoza; art. 44, segundo párr., de la Cont. de Chubut; arts. 35,
39 y 210 de la Const. de San Luis; art. 67 de la Const. de Córdoba, entre otras).
Fundar una sentencia implica justificar la decisión tomada proporcionando una argumentación
convincente e indicando lo bien fundado de las opciones que el juez efectúa. Al explicitar las
razones del fallo, debe convencer a los litigantes, a los profesionales del derecho y a la
opinión pública en general de que la sentencia no es una toma de posición arbitraria (20). El
deber de fundamentación de la decisión es de un indudable carácter discursivo y
argumentativo.
En materia de procesos de familia y capacidad de las personas, el nuevo Código consagra una
tutela judicial efectiva y diferenciada con base en un modelo de justicia de acompañamiento.
No se determina más que los rasgos generales de esta forma de tutela, aunque no debe dejar
de interpretarse como un recaudo institucional mínimo aplicable a todos los Estados locales,
por debajo del cual no es posible proteger adecuadamente este tipo especial de derechos.
El título VIII ("Procesos de familia") del Libro segundo ("Relaciones de familia") regula
principios generales y pautas mínimas aplicables a los procesos judiciales en materia de
familia. Del conjunto de directrices enunciadas en el art. 706 (titulado "principios generales
de los procesos de familia") se destaca el deber de respetar el principio de tutela judicial
efectiva y el acceso a la justicia, especialmente en los casos en que intervienen personas
vulnerables (art. cit. y su inciso a).
En lo que respecta al expediente, el art. 708 limita su acceso a las partes, representantes,
letrados y auxiliares designados en el proceso (reserva que debe asegurarse incluso si la causa
es requerida ad effectum videndi por otro tribunal). El art. 709 dispone que el juez tiene el
impulso procesal en los procesos de familia, pudiendo incluso ordenar medios de prueba en
forma oficiosa (salvo que se trate de asuntos exclusivamente patrimoniales). Se imponen tres
directivas relevantes en materia probatoria: libertad, amplitud y flexibilidad probatoria,
agregando además que la carga de la prueba recae en quien en mejores condiciones está de
acreditar el hecho, norma esta última que —a diferencia de las restantes— sí tiene un carácter
estrictamente procesal (art. 710).
El art. 707 materializa el derecho convencional y constitucional a que las personas con
capacidad restringida y los niños, niñas y adolescentes puedan ser oídos en todos los procesos
que los afecten, debiendo ser tenida en cuenta su opinión según su grado de discernimiento y
la cuestión debatida en el proceso, prerrogativa que actualmente encuentra fundamento en las
normas contenidas en los arts. 12, incs. 1º y 2º, de la Convención sobre los Derechos del
Niño; arts. 7º, inc. 3º y 13 inc. 1º de la Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad; arts. 3º, inc. b), 19, inc. c), y 27 de la ley 26.061 y los capítulos II y III de las
100 Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia de las Personas en Condición de
Vulnerabilidad (22).
Esta norma se complementa con la del art. 716, que establece una regla general de
competencia para los procesos de responsabilidad parental, guarda, cuidado, régimen de
comunicación, adopción, alimentos y otros que deciden en forma principal —o modifican lo
resuelto en otra jurisdicción— sobre los derechos de niñas y adolescentes, estableciendo que
es competente el juez del lugar donde la persona menor de edad tiene su "centro de vida".
Este criterio "general", atributivo de competencia en procesos de familia, se ve reflejado, en lo
particular, en las disposiciones contenidas en el art. 112 (discernimiento de la tutela), art. 581
(acciones de filiación ejercidas por menores o personas con capacidad restringida), art. 612
(guarda con fines de adopción) y del art. 615 (juicio de adopción).
Ninguna duda cabe de que el norte que ha tenido el Congreso Nacional al establecer el "centro
de vida" del niño, niña y adolescente como punto atributivo de competencia está dado por el
acceso a la justicia, piedra basal de la tutela judicial efectiva y uno de los principios generales
que rigen los procesos de familia (art. 706, inc. a)". El art. 716 del Código desplaza la idea
tradicional del domicilio —que se mantiene como eje de intervención de las restantes
acciones—, en pos de lograr una proximidad real entre el juez y el niño, niña o adolescente,
concretando la finalidad tuitiva de la mejor protección de las tutelas diferenciadas a los fines
de disipar que la lejanía del lugar de radicación del órgano con respecto a quien requiere su
intervención atente contra la protección de los derechos (23).
En suma, las directrices reseñadas conforman técnicas procesales que dan forma a una tutela
diferenciada, una justicia de acompañamiento que por su naturaleza e innovación planteará
serios desafíos para las legislaturas locales. Algunas de ellas suponen simples pautas de
conducta de los jueces en la gestión del conflicto ([Link]., oficiosidad en su actuar, interpretar
las normas para facilitar el acceso a la justicia y la inmediación, promover la resolución
pacífica de los conflictos), pero otras conforman verdaderos recaudos institucionales y
orgánicos ([Link]., qué tipo de especialización debe tener el magistrado, qué tipo de equipos
técnicos debe tener el tribunal) y hasta orientaciones procesales específicas ([Link]., garantizar
un mínimo de oralidad, un acceso limitado al expediente, etc.).
Estas directrices institucionales previstas para el proceso de familia harán necesaria una
regulación "de ajuste" en las provincias a los fines de compatibilizar sus Códigos adjetivos al
ahora nuevo estándar mínimo requerido por la legislación común ([Link]., regulando la
denominada "especialización" de los magistrados; creando los equipos multidisciplinarios
pertinentes; modificando las normas en materia de publicidad de expedientes, acceso a la
justicia de personas en condición de vulnerabilidad, etc.).
El art. 33, tal como lo hace el actual 144 del Código Civil, prevé la legitimación activa en
materia de incapacidad y capacidad restringida (incluyendo al interesado, al cónyuge no
separado de hecho y el conviviente mientras la convivencia no haya cesado, los parientes
dentro del cuarto grado y si son por afinidad dentro del segundo grado y el Ministerio
Público) y se ha previsto su facultad para aportar todo tipo de pruebas (art. 36, último párr.).
El art. 37 establece una lista precisa de aquellos aspectos sobre los cuales el juez tiene el
deber de pronunciarse al dictar sentencia definitiva, dentro de los que se incluye al
diagnóstico y pronóstico, la época en el que la problemática que motiva la restricción de
capacidad se manifestó, los recursos personales, familiares y sociales existentes, el régimen
para la protección, asistencia y la promoción de la mayor autonomía, siendo necesario —
además— un previo dictamen de un equipo interdisciplinario (recaudo previsto en el último
párrafo del art. 37, en forma análoga al art. 152 ter del Código Civil incluido por el art. 42 de
la ley 26.657). El juez debe determinar la extensión y el alcance de la restricción de la
capacidad de la persona, detallando las funciones y actos que se limitan —procurando,
además, que la afectación de la autonomía personal sea la menor posible— y designando el
sistema de apoyo o curatela que sea pertinente (art. 38).
No hay aquí simples normas "procesales", sino que se han delineado aspectos básicos de una
tutela diferenciada (aquella que es necesaria para materializar una tutela judicial efectiva en
un trámite que tiene sus aristas particulares) y con la evidente intención de poner al derecho
común en sintonía con los tratados internacionales y la Ley de Salud Mental; se han
establecido reglas mínimas que hacen al debido proceso cuando la materia debatida se vincula
con la capacidad de ejercicio de sectores vulnerables.
El derecho alimentario sólo encuentra una adecuada y efectiva tutela judicial si se acude al
contradictorio más breve que establezca la ley procesal local y sea insusceptible de ser
acumulado a otra pretensión conexa o independiente de ella. Tal ha sido la pauta que la
Comisión —y luego el Congreso Nacional— han volcado en la norma contenida en el art. 543
del texto legal recientemente aprobado y que, en general, merced a lo dispuesto en el actual
art. 374 del Código Civil de Vélez, ha merecido regulaciones procesales específicas en los
rituales locales ([Link]., arts. 638 a 650 del CPCCN; arts. 635 a 647 del CPCC Bs. As., entre
otros). En el art. 544 se regula el instituto de los alimentos provisorios —para algunos, de
naturaleza cautelar; para otros, una forma especial de tutela anticipada— y en el art. 547 se ha
previsto el efecto no suspensivo (devolutivo) del recurso contra la sentencia que decreta la
prestación alimentaria, excluyendo, además, la posibilidad de obligar al alimentado a afianzar
o caucionar la devolución de lo recibido si la sentencia es revocada. El art. 550 faculta al juez
a ordenar medidas precautorias para asegurar el pago de alimentos futuros, provisionales,
definitivos o convenidos, pudiendo el obligado ofrecer en sustitución otras garantías que sean
suficientes.
Expusimos en la introducción del trabajo que la segunda de las tres categorías de normas que
se advierten en el Código Civil y Comercial son aquellas que aparentan ser de forma —a
punto tal que es frecuente que así sean entendidas—, pero que en verdad conforman una
regulación de derecho sustancial, lo cual permite descartar toda injerencia legislativa del
Congreso Nacional por sobre las legislaturas locales.
Mencionamos seguidamente algunos ejemplos que se desprenden del texto del Código.
a) Fuentes de prueba
Así hecha la distinción, la noción de fuentes de prueba —y las normas que a ellas se
refieren— escapan, en principio, a la órbita del derecho procesal. Por el contrario, por regla
general las fuentes de prueba son derecho sustancial y los medios probatorios son regulados
por el derecho procesal.
Véase, por ejemplo, que en materia de prueba de los contratos, el art. 1019 —titulado "medios
de prueba"— dispone que pueden ser probados por todos los medios aptos para llegar a una
razonable convicción según las reglas de la sana crítica y con arreglo a lo que disponen las
leyes procesales, excepto disposición legal que establezca un medio especial.
No hay aquí en verdad regulación sobre ningún medio de prueba, puesto que la Comisión
Redactora nada dice sobre la actividad mediante la cual los elementos de prueba ingresan al
proceso ([Link]., prueba documental, prueba testimonial, prueba peric ial, etc.), sino que hace
una mención a las fuentes de las que el juez puede valerse para juzgar si el contrato invocado
en un caso efectivamente existió o no.
Este uso impropio del concepto de "medio" de prueba en lugar de "fuente" de prueba se
reitera a lo largo de todo el texto del Código, en los arts. 314 (prueba de la autenticidad de la
firma en instrumentos privados), 317 (prueba de la fecha cierta del instrumento privado), 336
(prueba de la simulación cuando quien la invoca es un tercero ajeno al acto), 492 (prueba del
derecho a recompensa), 512 (prueba de la unión convivencial), 895 (prueba del pago), 1020
(prueba de los contratos formales), 1415 (prueba del contenido de la caja de seguridad) y
2483 (prueba del fraude a la ley en disposiciones testamentarias).
El art. 745 regula la prioridad derivada de la traba de un embargo sobre los bienes del deudor
para cobrar su crédito, intereses y costas con preferencia a otros acreedores. Establece que la
prioridad sólo es oponible a acreedores quirografarios en procesos individuales y determina
que si varios acreedores embargan el mismo bien del deudor, el rango entre ellos se determina
por la fecha de la traba de la medida, debiendo los embargos posteriores afec tar únicamente el
sobrante que resulte de pagar los créditos a que refieran los embargos anteriores (26).
La prioridad del primer embargante se encuentra regulada en la actualidad en la gran mayoría
de los códigos procesales provinciales (27) y fue precedida por un amplio debate doctrinario y
jurisprudencial en torno a su naturaleza jurídica (simple prioridad, preferencia, privilegio,
prenda judicial, etc.) y a sus efectos prácticos (28).
Así todo, creemos que se trata de una materia de derecho común y no de derecho procesal
(29). Adviértase el distingo: no nos referimos al embargo propiamente dicho (que, como
medida cautelar que es, debe ser regulada por las provincias), sino a las prerrogativas de cobro
que conlleva frente a otros acreedores.
Si la Corte Suprema ya ha resuelto que las relaciones entre acreedor y deudor sólo pueden ser
objeto de la exclusiva legislación del Congreso de la Nación (Fallos 322:1050), lo que
alcanza, además, a la forma y modalidad propia de la ejecución de los bienes de l deudor
(Fallos 271:140), y ha resuelto también que la determinación de los bienes del deudor que
están sujetos al poder de agresión patrimonial del acreedor es también materia de legislación
común (Fallos 325:429), es entonces idéntica la tesitura que corresponde adoptar cuando se
trata de definir las prerrogativas que tiene una pluralidad de acreedores con vocación
liquidativa que concurren —en sentido lato: concursan— sobre un mismo bien del patrimonio
de su deudor. Y ello así aun cuando ese concurso de pretensiones de cobro sobre un mismo
deudor —y sobre sus bienes— se lleve a cabo haciendo uso de herramientas procesales
precautorias cuya regulación compete a los Estados locales.
En otras palabras: los aspectos técnicos y registrales del embargo —en tanto medida
cautelar— deben ser regulados por las legislaturas locales. En cambio, los efectos sustanciales
y las prerrogativas de cobro que esa medida cautelar genera sobre el patrimonio del deudor —
con relación a los restantes acreedores y frente a la e ventual distribución del líquido obtenido
de la venta forzada de un bien— deben ser regulados por el Congreso Nacional (art. 75, inc.
12, de la CN; Corte Sup., fallos cit.).
Decimos por ello que la inclusión de una norma de este tipo en el Código Civil y Comercial
ha sido acertada.
El art. 743 regula la prenda común de las obligaciones: los bienes presentes y futuros del
deudor son la garantía común de los acreedores y éstos pueden exigir la venta judicia l de los
bienes del deudor, pero sólo en la medida necesaria para satisfacer su crédito. A su vez, la
norma agrega que todos los acreedores pueden ejecutar estos bienes en posición igualitaria,
excepto que exista una causa legal de preferencia. El art. 744 regula las excepciones a la regla,
y que conforman los llamados bienes inembargables (ropa y muebles de uso indispensable
para el deudor y su familia, instrumentos necesarios para el ejercicio de su profesión, arte u
oficio, sepulcros afectados a su destino, derechos de usufructo, uso y habitación,
indemnizaciones por daño moral, etc.).
No caben dudas de que las normas que establecen qué bienes son o no son embargables
forman parte del derecho común (art. 75, inc. 12, de la CN), que escapa a las facultades
legislativas de los Estados locales. La Corte Suprema tiene resuelto que la inembargabilidad
de los bienes es una temática sobre la cual el Congreso Nacional tiene facultad legislativa
excluyente (Corte Sup., in re "Banco del Suquía v. Tomassini, Juan C.", Fallos 325:428, del
19/3/2002, y los precedentes allí citados; más recientemente, véase el caso "Romero, Carlos
E. v. Andrés Fabián Lema", Fallos 332:1488, del 23/6/2009).
d) Transacción
La transacción abandona el campo de los modos de extinguir obligaciones (actuales arts. 832
a 861 del Código Civil) y, siguiendo la línea trazada por el Proyecto del año 1998, se regula
como un contrato en los arts. 1641 a 1648 del nuevo Código Civil y Comercial. En lo que a
nuestro trabajo resulta de relevancia, el art. 1642 establece que la transacción produce los
efectos de la cosa juzgada sin necesidad de homologación judicial. La cosa juzgada, antes que
un instituto de naturaleza procesal, es de índole constitucional, intrínsecamente vinculado al
derecho de propiedad, a la seguridad jurídica y a la paz social que el proceso está destinado a
alcanzar. Si bien no exige la homologación judicial, el juez, al proveer la presentación podrá
rechazar la transacción por pretender evadir las prohibiciones ([Link]., derec hos irrenunciables,
estar comprometido el orden público o el estado de las personas, etc.).
Por otra parte, la transacción debe hacerse por escrito —dice el art. 1643— y si recae sobre
derechos litigiosos, su eficacia nace a partir del momento en que es presentada en un
instrumento firmado por los interesados ante el juez en el que tramita la causa, siendo posible
para las partes desistir de ella antes de esa presentación. A su turno, el inciso c del art. 1647
regula la nulidad de la transacción que versare sobre un pleito ya resuelto por sentencia firme,
sobre que la parte que la impugna lo haya ignorado
e) Acción preventiva
Se advierte entonces que la legislación de fondo, como no podía ser de otra manera, atribuye
fundabilidad a la pretensión preventiva e indica quiénes pueden ejercerla. Además, establece
parámetros generales que deben observar las sentencias que hacen lugar a este tipo de
pretensiones (art. 1713), aunque sin establecer cuál es el marco o vía procesal por el cual estas
pretensiones deben ser tramitadas.
Estas llamadas acciones preventivas guardan íntima relación con los mandatos preventivos,
que no han sido expresamente regulados en el nuevo Código, aunque en estas normas —y en
la función preventiva del derecho de daños— encontrarán un mayor fundamento. El mandato
preventivo es una especie dentro del género de la tutela judicial preventiva, y que son aquellas
órdenes judiciales oficiosas que pueden emitir los jueces cuando en el contexto del trámite de
un proceso se ha tomado conocimiento de una circunstancia tal en la que es esperable que un
daño ya acaecido se repita o se agrave en detrimento de las partes del proceso o de cualquier
otro ciudadano (31).
En suma, y como dijimos al comenzar el apartado, este tipo de normas se vincula con el
fenómeno procesal, pero no constituyen derecho procesal propiamente dicho. No es posible
advertir por ello una invasión sobre materias reservadas a las legislaciones provinciales.
Como era esperable, y tal lo dicho en la introducción del trabajo, el Código Civil y Comercial
contiene diversas normas de derecho procesal.
Hemos ya comentado que la potestad del Congreso Nacional para sancionar en carácter de
derecho común normas de naturaleza procesal ha sido reconocida por la Corte Suprema de
Justicia de la Nación en una centenaria doctrina que nace a en la década del veinte en los
casos "Bernabé Correa" —Fallos 138:157—, "Netto" —Fallos 141:254—, "Real de Maciel"
—Fallos 151:315—, "Perelló" —Fallos 247:524—, entre muchos otros.
El criterio sostenido por el Máximo Tribunal en estos fallos ha sido invariable: si bien las
provincias tienen facultad para darse sus propias instituciones locales y, por ende, para
legislar sobre procedimientos, ello es sin perjuicio de las disposiciones reglamentarias que
dicte el Congreso cuando considere del caso prescribir formalidades especiales para el
ejercicio de determinados derechos establecidos en los Códigos fundamentales que le
incumbe dictar" (Corte Sup., Fallos 138:157, 141:254, 151:315).
Esta facultad del Congreso Nacional para dictar disposiciones de naturaleza procesal tiene sus
límites: debe tratarse de una regulación necesaria, específica y suficiente. Es decir, deberá
fundarse en la necesidad de respetar la causa fin de la norma de fondo dentro del marco de no
menos de lo necesario ni más de lo suficiente y siempre en lo específico, esto es, sin invadir
viciosamente la jurisdicción provincial (32).
Seguidamente pasamos revista alguna de las más importantes normas procesales contenidas
en el texto codificado.
a) Prescripción
En primer lugar, el art. 2551 prevé que la prescripción puede ser articulada por vía de acción
(pretensión) o excepción (defensa), algo que ya estaba reconocido por la jurisprudencia.
Aclara el art. 2553 que la prescripción debe oponerse dentro del plazo para contestar la
demanda en procesos de conocimiento y en el plazo para oponer excepciones en los procesos
de ejecución. Se sigue de ello que el declarado rebelde en el proceso de conocimiento —y
tanto más quien no se defendió en el cobro ejecutivo— no podrán oponer esta defensa en lo
sucesivo, salvo planteos de nulidad vinculados a la bilateralización de la demanda.
La norma establece, además, que los terceros interesados que comparecen al juicio vencidos
los términos que les son aplicables a las partes oponer la prescr ipción en su primera
presentación. Esta norma hará necesario algún ajuste en los sistemas procesales provinciales,
habida cuenta de que la intervención de terceros —y las facultades procesales que en ella
subyacen— no ha tenido una regulación uniforme en las provincias. La norma contenida en el
Código no distingue el origen de la intervención a que refiere (voluntaria o coactiva) ni el tipo
o especie de intervención (de ser voluntaria: principal o excluyente, adhesiva litisconsorcial o
adhesiva simple; y dentro de la coactiva: el tercero litisconsorte necesario, el eventual
demandado en una acción de regreso, el laudatio auctoris y el tercero pretendiente, etc.).
b) Medidas cautelares
Los arts. 721, 722 y 723 conforman un capítulo especial dentro de la regulación de los
procesos de familia destinado a las medidas provisionales (título VIII del Libro segundo).
El art. 721 establece que el juez puede —aun sin pedido de parte— tomar medidas necesarias
para regular las relaciones personales entre los có nyuges y los hijos durante el proceso de
divorcio y de nulidad de matrimonio (o incluso antes de promovida la demanda, si mediare
urgencia), lo que incluye determinar cuál de los cónyuges ha de continuar en el uso de la
vivienda familiar y qué bienes retira el cónyuge que deja el inmueble, establecer la renta por
el uso exclusivo de la vivienda por parte de uno de los cónyuges y ordenar la entrega de los
objetos de uso personal, disponer un régimen de alimentos y ejercicio y cuidado de los hijos y
determinar alimentos que solicite el cónyuge.
También puede el juez en idéntica oportunidad procesal, conforme lo establece el art. 722,
disponer medidas de seguridad para evitar que la administración o disposición de lo s bienes
por uno de los cónyuges pueda poner en peligro, hacer inciertos o defraudar los derechos
patrimoniales del otro, cualquiera sea el régimen patrimonial matrimonial, a la vez que puede
ordenar las medidas tendientes a individualizar la existencia de bienes o derechos de los que
los cónyuges fuesen titulares.
En este caso, se trata de medidas de tipo patrimonial y que —a diferencia de las personales—
sólo se proveen a pedido de parte. Las reguladas en el primer párrafo del art. 722 son medidas
de tipo cautelar que tienen por objeto garantizar la integridad de la sociedad conyugal,
evitando que una administración inescrupulosa o fraudulenta la dilapide. Las previstas en el
segundo párrafo son diligencias preparatorias tendientes a individualizar la e xistencia de
bienes o derechos de los que los cónyuges fuesen titulares para permitir el dictado de
cautelares sobre dichos bienes (35).
Todas estas pautas son aplicables en lo pertinente también para las uniones convivenciales,
según lo normado en el art. 723.
Lo mismo cabe decir de aquellas normas que regulan el estándar probatorio aplicable a la
labor del juez al momento de definir la plataforma fáctica de un caso (vale decir, el nivel
mínimo de corroboración de una hipótesis fáctica que se estima suficiente), todo lo cual
configuran una decisión de política legislativa (37) de cada Estado local.
Así todo, el nuevo Código contiene normas que directa o indirectamente repercuten en estos
aspectos.
En primer lugar, y tal lo dicho en párrafos precedentes, el art. 3º obliga al juez a dictar una
decisión razonablemente fundada, lo que implica necesariamente que la dilucidación de la
premisa fáctica de la sentencia (incluyendo la elección de las pruebas, su valorac ión y la
motivación que despliegue en el texto de la resolución) debe ajustarse a este estándar mínimo
de razonabilidad y fundamentación.
Otro artículo a mencionar es el ya referido 1019, en materia de prueba de los contratos. Hay
aquí dos indicaciones relevantes: por un lado, el Código ha demarcado un estándar probatorio
aplicable a la hora de juzgar en juicio la existencia de un contrato. El juez, dice la norma, debe
alcanzar una "razonable convicción". Este sintagma conjuga un elemento subjetivo (el estado
de persuasión del juez sobre la existencia del negocio) y el elemento objetivo (la existencia de
pruebas producidas en la causa que den sustento epistemológico y argumental razonable a esa
decisión).
Requerir que la convicción sea razonable es una decisión acertada del legislador, puesto que
—a diferencia de lo que usualmente se afirma al referir a la función de la prueba en el
proceso— el juez no sólo debe estar subsumido en un estado subjetivo de convencimiento,
convicción o certeza (en el sentido de estar seguro o convencido de que un hecho
controvertido efectivamente ocurrió de tal o cual manera), sino que tiene además el deber de
demostrar y argumentar cuáles son los elementos que objetivamente transforman aquella
creencia en un juicio razonable (sabrá el lector que no es infrecuente que un juez esté seguro
de que las cosas ocurrieron de una cierta manera pero no existen pruebas en la causa
suficientes para fundar esa hipótesis, debiendo concluir —a contrapelo de su parecer— que
los hechos no fueron acreditados). El deber de motivación razonable de las sentencias previsto
en el art. 3º y el estándar demarcado en el art. 1019 pone en cabeza del magistrado el deber de
explicar cómo ese convencimiento interno no es consecuencia de una mera intuición o
sensación infundada, sino que es una convicción razonable, justificada, aceptable y
compartible por un auditorio racional, teniendo en cuenta el valor convictivo de cada una de
las pruebas producidas en la causa (38).
Por otra parte, el mismo art. 1019 determina el método de valoración de las pruebas por
medio de las cuales debe arribar a ese estado de convicción, y que son las reglas de la sana
crítica, algo que la mayoría de las legislaciones procesales argentinas tienen contemplado.
A su turno, el art. 317 indica que cualquier medio de prueba puede ser producido para
acreditar la fecha cierta de los instrumentos privados. Y agrega que ese material probatorio
"debe ser apreciado rigurosamente por el juez" (art. cit., in fine), todo lo cual evidenc ia un
agravamiento del estándar probatorio aplicable a este supuesto de hecho en particular.
El art. 319 establece, además, que el valor probatorio de los instrumentos particulares debe ser
apreciado por el juez, ponderando, entre otras pautas, la congruencia entre lo sucedido y
narrado, la precisión y claridad técnica del texto, los usos y prácticas del tráfico, las relaciones
precedentes y la confiabilidad de los soportes utilizados y de los procedimientos técnicos que
se apliquen. Esta norma, advertimos, pareciera dar indicaciones innecesarias al juez que ya
pueden entenderse implícitamente comprendidas en las reglas de la sana crítica, sin que se
muestre necesario que para cada circunstancia en particular el derecho común deba indicarle
al juzgador qué aspectos debe tener en cuenta (crítica que, por iguales razones, podemos
hacerle al art. 2268 en materia de prueba y sentencia en la acción de deslinde).
d) Cargas probatorias
Las reglas sobre la carga de la prueba son aquellas que tienen por objeto determinar cómo
debe distribuirse entre las partes la actividad consistente en probar los hechos que son materia
de litigio. Son reglas que no conllevan ni deber ni sanción alguna: quien las incumple se
expone al riesgo de no formar convicción del juez sobre la existencia de los hechos que hacen
a su pretensión o defensa y obtener un resultado procesal adverso (39).
Si bien las reglas de la carga de la prueba conforman un capítulo fundamental del derecho
procesal cuya regulación le corresponde a los Estados locales, nos parece aceptable que para
ciertos institutos en particular —y de mediar el triple requisito de necesidad, especificidad y
suficiencia derivado de la histórica doctrina de la Corte Suprema— el Código Civil y
Comercial pueda establecer pautas específicas. Ello no es nuevo: el Código de Vélez Sarsfield
contempla numerosas presunciones legales de tipo "iuris tantum" que funcionan, en los
hechos, como verdaderas inversiones de la carga de la prueba (40).
El nuevo Código Civil y Comercial contiene diversas normas distributivas de las cargas
probatorias, dentro de las cuales cabe mencionar al art. 545 (en materia de alimentos,
establece la carga de la prueba del pariente sobre la falta de medios económicos suficientes y
la imposibilidad de adquirirlos con su trabajo), el art. 546 (el demandado en alimentos tiene la
carga de probar que existe otro pariente de grado más próximo o de igual grado en
condiciones de prestarlos), el art. 710 (como vimos, en los procesos de familia la carga de la
prueba recae en quien en mejores condiciones está de probar), art. 890 (en materia de pago a
mejor fortuna, el deudor tiene la carga de demostrar que su estado patrimonial le impide
pagar), art. 1735 (en casos de responsabilidad civil resarcitoria, el juez puede distribuir la
carga de la prueba de la culpa o de la actuación con diligencia debida de acuerdo a cuál de las
partes entiende que se halla en mejor situación para aportarla, pudiendo incluso anticipar en el
proceso el uso de este criterio), art. 1736 (en reclamos indemnizatorios, la relación de
causalidad debe ser probada por quien la alega, salvo que la ley la impute o la presuma; igual
carga soporta quien invoca la causa ajena o la imposibilidad de cumplimiento), art. 2265 (en
materia de acción confesoria, al actor le basta probar su derecho de poseer el inmueble
dominante y su servidumbre activa si se impide una servidumbre; y su derecho de poseer el
inmueble si se impide el ejercicio de otros derechos inherentes a la posesión; si es acreedor
hipotecario y demanda frente a la inacción del titular, tiene la carga de probar su derecho de
hipoteca) y el art. 2268 (en la acción de deslinde, cada parte debe aportar títulos y
antecedentes a efectos de probar la extensión de los respectivos derechos).
V. CONCLUSIONES
En los párrafos precedentes hemos visto que no todas las "normas procesales" incluidas en el
nuevo Código Civil y Comercial son de idéntica naturaleza.
Algunas de ellas efectivamente son reglas derecho procesal; otras, en cambio, son normas que
versan sobre aspectos vinculados al proceso, pero que no por ello dejan de ser derecho
sustancial. Finalmente, dimos cuenta de que hay disposiciones —algunas, incluso, de carácter
público— que constituyen una regulación del derecho a la tutela judic ial efectiva y el debido
proceso, dando forma a un estándar mínimo de derecho común aplicable a todo el territorio
nacional y que habrá de concurrir con una legislación complementaria de tipo provincial.
Por último, consideramos que el Código Civil y Comercial está plasmando, e incluso
reiterando lo que ya estaba en las convenciones internacionales (y, por ello, en el bloque
constitucional; art. 75, inc. 22, de la CN) y en las respectivas leyes nacionales que regulaban
esos tratados y que hacen a los derechos constitucionales a la tutela judicial efectiva
(comprensivo del acceso a la justicia y del debido proceso).
En síntesis, el nuevo Código Civil y Comercial responde a las necesidades propias del siglo
XXI y avanza en hacia un Estado en el que los principios de igualdad se traduzcan en
prácticas reales y concretas y, sobre todo, donde se equilibren las injustas desventajas de los
sectores más vulnerables que han sido históricamente postergados.
(3) El criterio expuesto por la Corte en estos precedentes señala que si bien las provincias
tienen la facultad constitucional de darse sus prop ias instituciones locales, y, por ende, para
legislar sobre procedimientos, ello es sin perjuicio de las disposiciones reglamentarias que
dicte el Congreso, cuando considere del caso prescribir formalidades especiales para el
ejercicio de determinados derechos establecidos en los Códigos fundamentales que le
incumbe dictar.
(4) Carrió bien decía que las clasificaciones no son ni verdaderas ni falsas: o bien son
serviciales o son inútiles. Sus ventajas o desventajas están supeditadas al interés que guía a
quien las formula y a su fecundidad para presentar un campo de conocimiento de una manera
más fácilmente comprensible o más rica en consecuencias prácticas deseables (Carrió, Genaro
R., "Notas sobre derecho y lenguaje", 5ª ed., AbeledoPerrot, Buenos Aires, 2006, p. 98). Y es
bajo esta premisa que nos vemos obligados a aclarar que la clasificación que aquí proponemos
es arbitraria y tiene fines exclusivamente expositivos y didácticos; no pretende, por ello,
excluir o negar la presencia de otros caracteres a partir de los cuales sea posible postular una
diferenciación alternativa de las normas procesales contenidas en el nuevo Código.
(5) Confr. Santiago, Gerardo A., "La legislación procesal en los poderes del Congreso
Nacional, de las legislaturas provinciales y en el Proyecto del Código Civil y Comercial de la
Nación", DFyP 2013 (noviembre), p. 190.
(6) En este punto desarrollaremos, aunque en forma abreviada y esquemática, algunas de las
ideas expuestas en nuestro trabajo "Regulación legal de la tutela judicial efectiva y el debido
proceso. ¿Es posible esa regulación dentro del Código Civil?", LL del 16/9/2014, p. 1.
(7) No nos referimos aquí ni a la reglamentación limitativa de los derechos fundamentales
derivada del poder de policía estatal (arts. 14 y 28, CN) ni tampoco a la sanción de normas a
cuya existencia queda condicionada la eficacia del derecho constitucional de que se trate (las
llamadas cláusulas programáticas).
(8) Art. 10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos —ONU, París, 1948—; art.
XVIII de la Declaración Americana de Derechos Humanos —OEA, Bogotá, 1948—; art. 2.3,
aparts. a, b y c, del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos —ONU, 1966—; arts.
8º y 25 de la Convención Americana de Derechos Humanos —San José, Costa Rica, 1969—;
arts. 14, 16, 18, 43 y 75.22 de la CN, 15 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires,
entre otros.
(9) González Pérez, Jesús, "El derecho a la tutela jurisdiccional", 3ª ed., Civitas, Madrid,
2001, p. 33.
(11) Perrino, Pablo E., "El derecho a la tutela judicial efectiva y el acceso a la jurisdicción
contencioso administrativa", Revista de Derecho Público, Rubinzal-Culzoni, 2003-I, Proceso
Administrativo - I, ps. 257 y ss.
(12) Rosales Cuello, Ramiro y Monterisi, Ricardo D., "Regulación...", cit.
(14) En materia de control de internaciones, véase el fallo "T., R. A." de la Corte Sup. (F.
328:4832, del 27/12/2005).
(15) Art. 13 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ley
26.378) y el capítulo II de las 100 reglas de Brasilia sobre el acceso a la just icia de las
personas en condición de vulnerabilidad (XIV Cumbre Judicial Iberoamericana; Corte Sup.,
Ac. 5/2009).
(19) Taruffo, Michele, "La motivación de la sentencia civil", Trotta, Madrid, 2011, p. 361.
(20) Perelman, Chaim, "La lógica jurídica y la nueva retórica", Dalloz, París, 1976, p. 55.
(21) Corte Sup., Fallos 112:384, 184:137, 207:72, 235:109, 237:69, 244:384, entre tantos
otros. No es posible afirmar que una sentencia "razonablemente fundada" será aquella que no
es encuadrable como una "sentencia arbitraria" ni, a la inversa, que aquélla será tal en tanto y
en cuanto no presente ninguna de las causales de arbitrariedad reconocidas por la Corte
Suprema en sus decisorios. Por el contrario, la utilización de la doctrina de la arbitrariedad se
reduce a incluir dentro de las cualidades negativas de una decisión razonablemente fundada a
aquellas que históricamente han sido entendidas como configurativas de una sentencia
arbitraria por el Máximo Tribunal. O a la inversa: una decisión será "razonablemente
fundada" cuando, además de presentar los caracteres positivos necesarios para ser tal, no
adolezca de ninguno de los defectos que el Máximo Tribunal ha vinculado con la noción de
arbitrariedad (e.g., omitir la consideración de cuestiones esenciales, dar solución a
controversias que no fueron planteadas, omitir valorar prueba esencial, invocar prueba que no
obra en la causa, prescindir del texto legal sin razón, aplicar leyes sin vigencia, incurrir en
contradicciones, excesos rituales, apartarse de decisiones anteriores firmes, etc.).
(24) Rojas, Jorge A., "Réquiem para el arraigo", Revista de Derecho Procesal, Pro yecto de
Código Civil y Comercial, Aspectos Procesales, Rubinzal- Culzoni, 2013-1-117/126.
(25) La bibliografía sobre el tema es amplia. Puede compulsarse, entre otros, Sentís Melendo,
Santiago, "Estudios de derecho procesal", t. I, Jurídicas Europa-América, Buenos Aires, 1967,
ps. 23 y 24; Falcón, Enrique M., "Tratado de la prueba", 2ª ed., t. 1, Astrea, Buenos Aires:
2009, ps. 713 a 715; Fairén Guillén, Víctor, "Teoría general del derecho procesal", 1ª ed.,
Universidad Nacional Autónoma de México, 1992, p. 431; Devis Echandía, Hernando,
"Compendio de la prueba judicial", Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2007, p. 132, apart. 51.
(26) Una acertada crítica sobre esta norma realiza Alejandro Verdaguer, al apuntar que la
Comisión no ofreció una solución al debate vinculado al alcance de la afectación de la cosa
derivada de su embargo y sobre el cual median numerosos y contradictorios pronunciamientos
jurisprudenciales. Es decir, la norma debió aclarar si la afectación del bien en razón del
embargo sólo alcanza a la suma dada a publicidad registral, o si —por el contrario— incluye
también la desvalorización monetaria si correspondiere, intereses, costas, sucesivas
ampliaciones y consecuencias del juicio (véase Verdaguer, Alejandro C., "El artículo 745 del
Proyecto de Código Civil y Comercial: una norma que requiere mayores precisiones en orden
a determinar el alcance del embargo", Revista de Derecho Procesal, Proyecto de Código Civil
y Comercial, Aspectos Procesales, Rubinzal-Culzoni, 2013-1-107 y ss.).
(27) [Link]., arts. 218 del CPCN; 218 del CPC Bs. As.; 210, CPC La Pampa; 218, CPC
Corrientes; 218, CPC Chaco; 218, CPC Formosa, entre otros.
(28) Un interesante racconto histórico sobre los debates anteriores y posteriores a la sanción
del CPCCN en materia de prioridad del primer embargante puede leerse en Colombo, C. y
Kiper, C., "Código Procesal Civil y Comercial de la Nación comentado y anotado", t. II, La
Ley, Buenos Aires: 2006, ps. 623 y ss.
(29) En opinión contraria: Kiper, Claudio M., "La prioridad del primer embargante", DJ del
8/7/2009, p. 1853.
(30) Peyrano explica que la acción preventiva es aquella que persigue evitar el acaecimiento,
repetición, agravación o persistencia de daños potencialmente posibles, conforme al orden
normal y corriente de las cosas, a partir de una situación fáctica existente; existiere o no algún
vínculo jurídico preexistente con el legitimado pasivo de ella. De tener éxito, se traducirá, por
lo general, en una orden de hacer o de no hacer que busq ue revertir o modificar la situación
fáctica que genera el riesgo de daño (o de persistencia o repetición) que justifica su
promoción. Existen diversas recepciones legales: la denuncia del daño temido del art. 2499
del Código Civil, los arts. 3157 y las facultades del acreedor hipotecario del art. 3158 del
Código Civil y los textos del art. 52 y 55 de la ley 24240. (Peyrano, Jorge W., "La
jurisdicción preventiva", LL del 1/7/2013, p. 1).
(31) Peyrano, Jorge W., "La jurisdicción preventiva civil en funciones. El mandato preventivo
despachado en el seno de un proceso cuya pretensión principal resulta desestimada", LL,
Supl. Esp. Cuestiones Procesales Modernas, 2005 (octubre), p. 151.
(32) Santiago, Gerardo A., "La legislación procesal en los poderes del Congreso Nacional, de
las legislaturas provinciales y en el Proyecto del Código Civil y Comercial de la Nación",
DFyP 2013 (noviembre), p. 190.
(35) De los Santos, Mabel A., "Las medidas provisionales de los procesos de familia en el
proyecto de Código Civil y Comercial unificado", Revista de Derecho Procesal, Proyecto de
Código Civil y Comercial, Aspectos Procesales, Rubinzal-Culzoni, 2013-1-185 y ss.
(36) Cabe recordar aquí el trascendente caso "Clarín", en el cual la Corte Suprema de Justicia
de la Nación —en una de las numerosas resoluciones que en dicha causa fueron dictadas—
dispuso que la medida cautelar requerida por la parte actora (en el caso, suspender la
aplicación de una norma de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual) no afectaba la
aplicación general de la ley. Sin embargo, apuntó la Corte que la demora en alcanzar la
sentencia definitiva podría llegar a presentar una situación de desequilibrio, cual es la de
permitir a la accionante excepcionarse por el simple transcurso del tiempo de la aplicación del
régimen impugnado, obteniendo de esta forma por vía del pronunciamiento cautelar, un
resultado análogo al que se lograría en caso de que se acogiera favorablemente su pretensión.
Por ello, el Máximo Tribunal dispuso que era conveniente la fijación de un límite razonable
para la vigencia de la medida cautelar; plazo que podía fijarlo el tribunal de grado de oficio o
bien ser requerido por el Estado Nacional. (Corte Sup., en autos "Grupo Clarín y otros S.A
s/medidas cautelares", del 5/10/2010, Fallos 333:1885).
(37) Confr. Ferrer Beltrán, Jordi, "La valoración racional de la prueba", Marcial Pons,
Madrid, 2007, p. 80.
(38) Sobre el tema, in extenso, véase Taruffo, Michele, "La prueba de los hechos", Trotta,
Madrid, 2002, ps. 241 y ss.
(39) Palacio, Lino E., "Manual de derecho procesal civil", 17ª ed., Abeledo-Perrot, Buenos
Aires, 2003, p. 399.
(42) Sobre este punto, Emilio Ibarlucía explica que el art. 67, inc. 11, de la Constitución de
1853/60 refería a un Código Civil que no se reducía sólo a la regulación de las relaciones
entre particulares; máxime cuando los Códigos europeos que en aquella época eran tenidos
como fuente de inspiración no hacían distinciones nítidas entre derecho público y privado. El
título preliminar, la obligatoriedad de las leyes, su publicación, su irretroactividad, la
obligación de juzgar por parte de los jueces y tantos otros principios generales del derecho
conforman pautas de derecho que se aplican a todas las ramas jurídicas, aun de derecho
público. (Véase Ibarlucía, Emilio A., "Responsabilidad del Estado y de los funcionarios
públicos. ¿Código Civil o leyes provinciales", LL del 7/7/2014, p. 1).
UNIDAD 2
COMPETENCIA
CONCEPTO: Se dice que el órgano judicial -juez o tribunal- es competente para conocer
en un asunto determinado cuando, por la ley, tiene aptitud o capacidad para ejercer la
función jurisdiccional judicial en ese conflicto, causa o asunto.-
DIVISIÓN:
1
primera instancia de procedimiento escrito o ante tribunales
colegiados de instancia única.-
Expresa o Tácita: es expresa cuando las partes, mediante convenio escrito (pacto foro
prorrogando) eligen el juez que ha de conocer en los litigios que se susciten entre ellas; y
es tácita cuando las partes realizan actos que implican renunciar a la competencia del juez
determinado por la ley; tal renuncia se infiere, respecto del actor, cuando promueve la
2
demanda ante un juez que no corresponde; y respecto del demandado cuando la
contestare, dejare de hacerlo o no opusiera la excepción de incompetencia.-
ACCION
Es el derecho abstracto de obrar; poder jurídico que tiene todo sujeto de derecho,
consistente en la facultad de acudir ante los órganos de la jurisdicción (tribunales),
exponiendo sus pretensiones y formulando la petición que afirma como correspondiente a
su derecho (Couture).
La acción es supuesto de la actividad de cada una de las partes y que, por lo tanto, no
constituye un derecho privativo de quien deduce la pretensión.-
No puede confundirse la acción con la pretensión, ya que la primera no es otra cosa que el
derecho en cuya virtud la pretensión puede ser llevada a la consideración de un órgano
judicial.-
Empero tampoco puede ser identificada con la demanda, en tanto ésta no sólo no
constituye el objeto del proceso sino que es sólo un medio de promoverlo o, en otras
palabras, un mero acto de iniciación procesal.-
3
La demanda no cumple otra función que la de determinar la simple apertura del proceso.
El caso corriente es cuando la pretensión procesal se halla contenida en la demanda en
cuanto a los sujetos, objeto y la causa. La demanda puede contener más de una
pretensión, como se verá más adelante.-
Elementos de la pretensión:
a) Se halla integrada por un elemento subjetivo (sujetos) y por dos objetivos (objeto y
causa) e involucra una determinada actividad (lugar, tiempo y forma).-
b) Toda pretensión consta de tres sujetos: sujeto activo, la persona que la formula, pasivo
contra quién se formula y la tercera ante quién, el órgano jurisdiccional.-
4
Los requisitos de admisibilidad de la pretensión son extrínsecos: que pueden ser
procesales (sujeto (capacidad), objeto, causa y actividad) y fiscales e intrínsecos: la
legitimación para obrar o procesal (activa o pasiva).-
5
EJEMPLO INTRODUCTORIO
d) Por otra parte, los pequeños litigios no pueden ser juzgados con las formalidades de los
juicios en que se debaten intereses de mayor importancia, fundada en el monto de la
1
causa, atribuyendo su conocimiento a jueces distintos, según su mayor o menor cuantía.
Será entonces jueces con la misma competencia territorial y por razón de la
materia, pero con distinta competencia, por razón de la cantidad.
e) En los sistemas que admiten doble o triple instancia, se supone trib. inferiores y
superiores, pero con la diferencia que los segundos revisen las decisiones de los primeros.
Hay entonces entre ellos distinta competencia, en razón del grado.
f) Las circunstancias pueden exigir una nueva división del trabajo, en virtud de la cual, a
jueces de la misma competencia, se les fija determinados días para la recepción de las
causas nuevas, para distribución equitativa trabajo.
2
LAS PARTES DEL PROCESO (en sentido estricto)
Concepto y caracteres.
Es parte -dice Chiovenda- toda persona (física o de existencia ideal) que
demanda en nombre propio (o en cuyo nombre se demanda) una actuación
de ley, y aquél contra el cual esa actuación de ley es demandada. También -
expresa Guasp - que parte es quien pretende (sujeto activo) y frente a quien
se pretende (sujeto pasivo), o, más ampliamente, quien reclama y frente a
quien se reclama la satisfacción de una pretensión.-
Tales conceptos destacan dos notas fundamentales, a saber: 1) que la
noción de parte se halla circunscripta al área del proceso: es parte quien
reclama, o frente a quien se reclama la protección jurisdiccional, o sea,
quienes de hecho intervienen en el proceso como sujetos activos y pasivos
de una determinada pretensión, con prescindencia de que revistan o no el
carácter de sujetos legitimados, porque la legitimación constituye un
requisito de la pretensión y no de la calidad de parte. Si ésta, en otras
palabras, no se encuentra legitimada, ocurrirá que su pretensión será
rechazada, pero esta contingencia no la privara de aquélla calidad; y 2) que
sólo es parte quien actúa en nombre propio (o en nombre de quien se
actúa). No reviste tal calidad, en consecuencia, quien, como el
representante, actúa en el proceso en nombre y por un interés ajeno.-
Necesariamente, las partes no pueden ser más de dos: actora y demandada
(principio de dualidad de las partes).-
En la medida que su noción implica enfrentamiento, por lo menos entre dos
sujetos, sólo es aplicable a los procesos de carácter contencioso, siendo
ajena de los procesos voluntarios. Aquí el concepto se reemplaza por el
concepto de peticionante, a quien se define como la persona que en nombre
propio o en cuyo nombre se reclama la emisión de un pronunciamiento
1
Derecho Procesal General y Civil
judicial que constituya, integre o acuerde eficacia a determinado estado o
relación jurídica privada. En general es aplicable el mismo régimen
procesal instituido para las partes, salvo aquellos aspectos que implican
existencia de controversia.-
Capacidad procesal.
No todas las personas que tienen capacidad para ser parte se hallan dotadas
de capacidad procesal, o sea de la aptitud necesaria para ejecutar
personalmente actos procesales válidos.-
La capacidad procesal supone la aptitud legal de ejercer los derechos y de
cumplir los deberes y cargas inherentes a la calidad de parte. De allí que
coincida con la capacidad de hecho a que se refiere el Código Civil y
Comercial de la Nación.-
2
Derecho Procesal General y Civil
Son incapaces procesales absolutos, lo que establece en art 24 del CCyCN.
Ellas carecen de toda aptitud para actuar válidamente dentro de un proceso,
debiendo hacerlo, en su lugar, los representantes necesarios (art. 26 y 43
del CCyCN).-
Los memores adultos sólo tienen capacidad para los actos que las leyes les
autorizan a otorgar. En principio, los menores de edad (menor de 18 y
adolecentes menor de 13) se hallan sometidos a la representación necesaria
de sus padres o tutores. No obstante, se les acuerda la facultad de
comparecer en juicio como actores, previa autorización dada por el padre
(la que puede suplirse por el juez en caso de negativa). No es necesaria
autorización cuando el menor fuese demandado criminalmente, y para estar
en juicio laboral. El menor adulto goza de plena capacidad procesal para
intervenir en todos aquellos juicios relacionados con actos civiles que
puede válidamente ejecutar sin autorización (por ejemplo: reconocimiento
de hijos) o con actos respecto de los cuales ha mediado tal autorización
(por ejemplo: ejercicio del comercio).-
Con respecto a los concursados, por efecto del desapoderamiento, la
representación patrimonial del deudor queda confiada al síndico, y aquél,
por lo tanto, privado de aptitud para ejecutar actos procesales válidos en
todo juicio que verse sobre bienes de pertenencia del concurso (art. 110 de
la LCyQ). El concursado, sin embargo, goza de plena capacidad para
intervenir en los procesos relativos a pretensiones inherentes a su persona.-
La reclusión y la prisión por más de tres años llevan como inherente la
inhabilitación absoluta, por el tiempo de la condena. El penado queda
privado de capacidad procesal para intervenir en aquellos juicios en los
cuales se ventilen pretensiones de naturaleza patrimonial, pero no en los
que versen sobre derechos personalísimos (art. 12 del Código Penal).-
3
Derecho Procesal General y Civil
Facultades, derechos y deberes de las partes.
Las facultades son todas aquellas posibilidades lícitas que pueden asumir
autónomamente durante el curso del proceso, a través de actos u omisiones,
y frente a las cuales existe un correlativo deber impuesto al órgano o a la
otra parte.-
Los deberes implican un comportamiento exigible durante todo el proceso
o el cumplimiento de ciertos actos procesales determinados o una conducta
a observar ante una resolución judicial. Son deberes de las partes: el respeto
al órgano judicial, la lealtad y probidad, y el cumplimiento de las
resoluciones judiciales. Su incumplimiento puede generar sanciones que
han sido estudiadas al analizar las facultades disciplinarias de los jueces,
pero a su vez se puede sancionar a las partes por temeridad y malicia (por
incumplimiento del deber de lealtad y probidad) o se pueden fijar astreintes
o sanciones cominatorias (por el incumplimiento de mandas judiciales; art.
804 del CCyCN).-
Pluralidad de partes.
Existe litisconsorcio cuando, por mediar co-titularidad con respecto al
ejercicio de una pretensión, o un vínculo de conexidad entre distintas
pretensiones, el proceso se desarrolla con la participación de más de una
persona en la misma posición de parte. Según que la pluralidad de partes
consista en la actuación de varios actores contra un demandado, de un actor
contra varios demandados, o de varios actores contra varios demandados, el
litisconsorcio se denomina activo, pasivo y mixto, respectivamente.-
Puede ser también originario si la pluralidad aparece desde el comienzo del
proceso, o sucesiva si se verificare durante el desarrollo del proceso.-
El litisconsorcio es necesario cuando la sentencia sólo puede dictarse
útilmente frente a todos los partícipes de la relación jurídica substancial
4
Derecho Procesal General y Civil
controvertida en el proceso, de modo tal que la eficacia de éste requiere la
citación de esas personas. En este tipo de litisconsorcio existe siempre una
pretensión única, cuya característica esencial reside en la circunstancia de
que sólo puede ser ejercida por o contra varios legitimados.-
La formación del litisconsorcio facultativo puede obedecer a la existencia
de un vínculo de conexión entre distintas pretensiones o adhesión de un
tercero. Cada uno de los litisconsortes goza de legitimación procesal
independiente.-
El litisconsorcio es facultativo cuando su formación obedece a la libre y
espontánea voluntad de las partes, y es necesario cuando lo impone la ley
(por ejemplo el art. 582 del CCyCN: la demanda de filiación debe
entablarse conjuntamente contra el padre y la madre) o la misma naturaleza
de la relación (si se pretende demandar la simulación de un contrato, la
demanda debe dirigirse necesariamente contra las dos partes otorgantes del
acto) o situación jurídica en que se sustenta la pretensión procesal.-
Representación procesal.
Todo aquel que goce de capacidad procesal tiene el derecho de postulación,
que le permite ejecutar personalmente todos los actos procesales inherentes
a la calidad de parte. Sin embargo, las normativas locales establecieron la
necesariedad de contar con el debido asesoramiento jurídico (abogado) para
cumplir ciertos actos procesales por revestir mayor significancia desde el
punto de vista técnico jurídico.-
Esta representación puede asumir la forma del patrocinio letrado, del
apoderamiento o del gestor procesal. Todas son formas de representación
procesal, y cada una tiene sus requisitos que le son propios y que están
contenidos en la legislación procesal (art. 46, 47, 48, 50 y concs. del
5
Derecho Procesal General y Civil
CPCCN) y en la de fondo (art. 362, 363, 364, 1319, 1320 y concs. del
CCyCN).-
Para asumir cualquiera de estas formas de representación, el representante
debe reunir las condiciones necesarias para ser abogado, en los que se
señalada: la posesión de título habilitante expedido por Universidad
Nacional o Privada reconocida, hallarse inscripto en la matrícula que lleva
el colegio en el territorio en que se va a ejercer la profesión, y no
encontrarse incurso en las incompatibilidades o impedimentos legales.-
Los abogados tienen derecho a ejercer su actividad profesional, que por un
lado comprende la defensa de terceros y por el otro la evacuación de
consultas jurídicas, y en ese sentido la ley les acuerda la prerrogativa de ser
asimilado a los magistrados en cuanto al respeto y consideración que se les
debe guardar. Asimismo tienen derecho a percibir una remuneración que se
halla legalmente tarifada y con criterios particulares según el caso; y
relacionado con éste derecho se les sumas los correspondientes a los
ámbitos previsionales y asistenciales.
En cuanto a sus deberes, éstos se dirigen hacia sus clientes y el órgano
judicial. A los primeros los deben orientar, asistir y prestar toda su
diligencia en función y de acuerdo con la técnica que decidan adoptar para
el caso concreto. Respecto del segundo, debe observar una conducta
compatible con el buen orden del proceso y con la autoridad, dignidad y
decoro del juez o jueces que lo integran, absteniéndose de obstruir la
adecuada ejecución de los actos procesales.-
6
Derecho Procesal General y Civil
EL JUEZ
objeto
actividad
SUJETO
Los actos procesales pueden provenir del ORGANO
JUDICIAL o de sus auxiliares; de las PARTES o de sus
auxiliares; de los funcionarios del MINISTERIO PUBLICO; y
de TERCEROS. Éstos últimos cumplen actividades en
determinados procesos con motivo de una citación,
designación o requerimiento (testigos, peritos,
martilleros, etc.).
La aptitud de las partes y de los terceros se mide en
términos de capacidad jurídica y de capacidad procesal; la
de la autoridad y sus auxiliares, en términos de
competencia.
OBJETO
UNIDAD 5
En el comienzo de este segundo bloque vamos a transitar las dos primeras etapas
(introductoria y probatoria) de los procesos.
Pero para ello antes debemos, en esta unidad, conocer qué es un proceso y su clasificación.
Si bien tienden a resultar tediosas las clasificaciones, resulta muy importante comprenderla.
Saber cuáles son todos los procesos existentes y para qué se puede utilizar cada uno es
necesario para poder presentar el reclamo ante el juez. Su equivocación traerá resultados
negativos para el actor y perjuicios económicos al tener que pagar honorarios por un proceso
mal iniciado.
Imaginen a la clasificación como una caja de herramientas, saber cuáles hay y para qué sirve
cada una resulta vital para encarar el problema. La idea es evitar que agarren un martillo para
ajustar una tuerca.
Les acercamos –aparte de la bibliografía citada en la introducción- un texto con los conceptos
generales de la unidad y un artículo de doctrina de las medidas preparatorias.
EL PROCESO
En la vida cotidiana se suele utilizar como sinónimos los términos proceso y juicio, pero
corresponde destacar que ellos se encuentran en una relación de género a especie, ya que
1
el segundo –juicio- presupone la existencia de una controversia que no se encuentra
presente en todos los procesos, por ejemplo, cuando media rebeldía o allanamiento o en
los procesos voluntarios.
TIPOS DE PROCESOS
El ARBITRAL: Junto al proceso judicial, la ley admite que las partes sometan la decisión
de sus diferencias a unos o mas jueces privados, llamados árbitros o amigables
componedores, según que, respectivamente, deban o no sujetar su actuación a normas
determinadas y fallar con arreglo a las normas jurídicas.
2
El proceso judicial contencioso, a su turno, puede clasificarse de acuerdo con la
finalidad de la pretensión que lo origina (de declaración, de ejecución, cautelar) y con su
estructura (ordinario y especiales)
3
DILIGENCIAS PRELIMINARES y PRUEBA ANTICIPADA
La primera etapa del proceso puede verse precedida por una actividad preparatoria si el
actor o el demandado viniese necesitado de utilizar las medidas preliminares o prueba
anticipada.
Sus caracteres son similares (ambas son previas, accesorias de una acción principal,
enumeración enunciativa, deben ser fundadas, debe respetarse la bilateralidad y que no
son provisionales sino definitivas al proceso), son sustancialmente diferentes en cuanto a
sus fines y procedencia.
Este anticipo preventivo de prueba debe ser de admisión excepcional, ya que se está
produciendo prueba en una etapa no propia del proceso, y debe estar fundamentada en la
necesidad de conservar la misma ante una eventual pérdida o desaparición.
BIBLIOGRAFIA
Lino Enrique Palacio, “Manual de derecho Procesal”, Ed. Abeledo Perrot, Capítulo
XIII “Procesos de Conocimiento”, pág. 337/348.
4
LA DEMANDA
Concepto
Acto procesal mediante el cual el justiciable introduce ante el
órgano jurisdiccional para la apertura de la instancia. Es el acto
procesal por el cual el actor ejercita una acción solicitando del
tribunal la protección, la declaración o la constitución de una
situación jurídica (Alsina, “Tratado…”, Tomo III, Pág. 113)
Es el acto procesal de la parte actora, cuyo objeto lo constituye
un conjunto de afirmaciones idóneas para iniciar y dar
contenido a un proceso (Fenochietto, “Curso de Derecho Procesal”,
Pág. 40)
Requisitos
Tiene dos facetas: por un lado la necesidad de cubrir los
requerimientos formales, y por otro explicar claramente los
fundamentos por los cuales se busca persuadir al juez sobre
razones y derechos.
Por eso se diferencia entre:
a) la “admisibilidad”. Presupuestos formales para poder
articularla; es decir, el cumplimiento de las formas establecidas
por la ley para que sea hábil a los efectos de activar y
movilizar la jurisdicción.
b) la “procedencia”. Hace a la fundabilidad y debe ser
examinada al tiempo de la sentencia, están orientados hacia la
validez y vigencia de las normas positivas de fondo. Son
aquellos que debe reunir para la demanda para conseguir una
sentencia favorable.
Los requisitos formales establecidos por la ley procesal y las
reglamentaciones. Hacen referencia a que debe ser deducida por
escrito y en idioma nacional y de acuerdo a las normas que
contiene el código procesal y las acordadas de las respectivas
Cortes Provinciales para la confección de escritos, estar firmada y
contar con alguna de las formas de representación.
Los requisitos sustanciales establece un conjunto de
individualizaciones de situaciones que forma el contenido
extrínseco de la demanda: el nombre y domicilio del demandante;
nombre y domicilio del demandado; la cosa demandada; los
hechos en que se funde, explicados claramente; el derecho
expuesto sucintamente, evitando repeticiones innecesarias; la
petición en términos claros y positivos; el monto, salvo cuando al
actor no le fuere posible determinarlo por las circunstancias del
caso o porque la estimación dependiera de elementos aun no
fijados y la promoción de la demanda fuese imprescindible para
evitar la prescripción de la acción (art. 330 del CPCCN).
Rechazo “in limine”
La improponibilidad de la demanda puede responder a la falta
de requisitos de admisibilidad o de procedencia y le otorga la
potestad de carácter excepcional a los jueces de desestimar “in
limine” la demanda.
Estos defectos en la admisibilidad deben ser de una entidad tal
que le impidan al juez sortear el obstáculo u ordenar su
corrección por intermedio de sus facultades oficiosas.
En cambio, los defectos en la fundabilidad de la demanda
permite el rechazo “in limine” en la medida que fuera
manifiestamente improponible por razones de fondo. Esto no
violenta el derecho de acción pues éste se abastece
adecuadamente con la mera promoción de un proceso que se
formaliza como consecuencia de la presentación de la demanda
(art. 337 del CPCN).
Efectos
Clásicamente se dividen en “procesales” y “materiales o sustanciales”.
Son procesales:
* Inaugura la instancia con la consecuente obligación del Juez de proveer las
peticiones
* Fija la competencia respecto de la actora y la prórroga en los casos en que
proceda, sin perjuicio de la facultad del magistrado de excusarse o inhibirse, y
de las partes de recusarlo.
* Delimita el objeto del proceso en lo que hace al actor, sin perjuicio de las
modificaciones que sufra como consecuencia de la presentación del demandado
y de que pueda ser modificada antes de ser notificada.
Son efectos materiales o sustanciales:
* Interrupción del curso de la prescripción, aunque sea interpuesta ante juez
incompetente o fuese defectuosa. Aquí el concepto de demanda es amplio,
incluyéndose todo acto judicial y ciertos extrajudiciales, que sean indicativos de
la debida diligencia del acreedor y de su voluntad de interrumpir el curso del
término prescriptivo.
* Conservación del derecho de la acción y la convalidación de la intentada
descartando otras acciones que pudieran ser alternativas.
NOTIFICACION DE LA DEMANDA.
La notificación de la demanda, si bien participa de las reglas generales de
todas las notificaciones, tiene pautas propias en razón de la importancia del
acto del que se trata.
Es un acto de impulso del proceso que sucede en dos etapas: la primera,
contiene la providencia judicial que, tras recepcionar la pretensión por
cumplir con los requisitos formales, ordena el emplazamiento a los sujetos
pasivos; la siguiente es la ejecución propiamente dicha del acto.
Para la notificación del traslado de la demanda se deben tomar todos los
recaudos necesarios a fin de garantizar debidamente el derecho de defensa
en juicio pues, habida cuenta de la trascendencia del acto procesal de que se
trata, el demandante debe ser el primer interesado en extremar al máximo
las precauciones a fin de lograr que la relación procesal quede válidamente
trabada.
De la correcta realización del acto depende la regularidad y eficacia de la
relación procesal y la efectiva vigencia del principio de bilateralidad y la
garantía constitucional de la defensa en juicio, cuya vigencia requiere que
se otorgue al litigante la posibilidad de ser oído y de ejercer sus derechos
en la forma y con las solemnidades que establecen las leyes procesales.
La demanda debe necesariamente notificarse en el domicilio real por
cuanto constituye un acto dotado de singular trascendencia, además de la
intervención personal del demandado en el acto mismo salvo supuestos
excepcionales. Ese domicilio se corresponde con el que el actor denuncia
como residencia permanente del demandado en el escrito de demanda, de
manera tal que el error involuntario no se sanciona aunque nulidifica el
acto. Así, las personas físicas deben quedar notificadas en el domicilio real
en los términos del art. 73 del CCyCN, mientras que las personas de
Derecho Procesal General y Civil 1
existencia ideales o jurídicas admiten modalidades según el establecimiento
social o la conformación jurídica que tenga según sus estatutos.
Los códigos procesales determinan distintas formas de notificar la demanda
según las situaciones que se puedan presentar: a) demandado domiciliado o
residente en la jurisdicción del Juzgado, b) demandado residente o
domiciliado fuera de la jurisdicción provincial, c) demando incierto o con
domicilio o residencia ignorados y d) demandados con domicilio en
diferentes jurisdicciones.
Nos detendremos en el primero de los supuestos. Aquí se pueden dar
distintas situaciones: que el requerido atienda, que el requerido viva allí
pero no atienda y que el requerido no viva allí. Si se lo encontrare
personalmente se le dejará la cédula y quedará notificado. Si no se lo
encontrare, se le dejará aviso para que espere al día siguiente y si tampoco
entonces se le hallare, se procederá a dejar a persona distinta del requerido
o la dejará en la puerta de acceso. La especial trascendencia de la
notificación de la demanda hace que la ley imprima a ese acto formalidades
especiales, ya que si el requerido no se encontrare el oficial deberá dejar
aviso para que espere el día siguiente siempre y cuando constate que reside
en el lugar. Si por el contrario, el requerido no vive en el domicilio
denunciado, deberán realizar averiguaciones con vecinos del lugar para
constar el domicilio o si conocen al requerido. Asimismo, si no son
atendidos en ese domicilio, deberán como mínimo realizar dos intentos
consignando día y hora en la que concurrieron antes de devolver la cédula
al juzgado interviniente.
La correcta traba de la litis produce distintos efectos, de la misma manera
que sucede con la interposición de la demanda como ya vimos. Ellos son:
consume la actividad procesal evitando retroceso, por ejemplo si pretende
Derecho Procesal General y Civil 2
desistir de la acción necesitará contar con el consentimiento del
demandado; de igual modo, si la pretensión fue notificada, está impedido
para transformar, ampliar o modificar el objeto procesal; y con el
emplazamiento, se constituye en mora al demandado, originando el curso
de los intereses para aquellas obligaciones que no sean de mora automática
o no se haya constituido en mora en forma extrajudicial.
M e d i a d o r : n o d e c i d e e l c o n f l i c t o , l a s p a r t e s c o n s e r v a n l a autonomía de su
solución.
Arbitro / Juez: estos terceros deciden el conflicto por las partes (heteronimia de
la solución).
S e v e e nt onc e s , q u e el t e m a d e la h et ero nim ia d e la s olu ci ón d e l conflicto, que
funciona bajo la culpabilización, la imposición, la asignación de re s p on s a b i lid a d e s y la
s a nc ió n, e s s ó lo un a fo rm a d e a s eg u ra r q ue los conflictos no queden irresueltos
y de que los proyectos de individuos, grupos o entidades que forman la comunidad
puedan llegar a realizarse en pos del orden social y bien común. El Estado es quien
debe cargar con el mantenimiento de e s t a f o rm a d e s olu c iona r c onf l ic t os , a
t ra v é s d e l or d en a m ien t o j u r íd ic o y hacerse responsable de su vigencia. La
resolución judicial no es una forma p a c í f i c a d e r e s o l v e r d i s p u t a s
En los Estados Unidos fue justamente la insatisfacción que producía la aplicación
de forma exclusiva y excluyente de los mecanismos jurisdiccionales, l o que
originó a comienzos de los 70, la aparición, clasificación e
institucionalización de otras formas de tratar con los conflictos llamadas .alternativas"
respecto del litigio. Advertimos que la demanda social apuntaba, y aún hoy es así, no
sólo a la mejora del funcionamiento del sistema tradicional, los tribunales. Sino además
hacia los contenidos, el fondo de las soluciones adjudicadas por la magistratura.
P or es o , la s ú l t im a s t en d en c ia s e s t á n m a rc a nd o la po s i b il id a d d e sustituir la
palabra "alternativa" por solución "adecuada" de conflictos, entre los cuales figuraría el
litigio como una de esas formas, siempre y cuando dicho servicio de justicia
cumpla con los requisitos de economía, sencillez, rapidez, y calidad de contenido,
del que son merecedores todos los justiciables de una sociedad.
ANTECEDENTES DE LA MEDIACION
La Mediación tiene raíces históricas y culturales antiquísimas.
La pa rt ic ipa c ión de un T E RCERO que p rom uev e la c onc ilia c ión y e l ACUERDO
AUTODETERMINADO por partes en desavenencia — que no han logrado negociar
exitosamente — comienza con la existencia de, por lo menos, tres personas en el
mundo.
La mediación, tal como ahora la conocemos, no es sino una adaptación actualizada
de los que ya existía en otras culturas, en otras épocas.
En CHINA, desde la antigüedad, fue un recurso básico en la resolución de los
desacuerdos. Confucio afirmaba la existencia de una armonía natural en las
relaciones humanas, que debía dejarse desenvolver. En su pensamiento, el apoyo
unilateral y la intervención adversarial, dificultan la comprensión y son la antítesis
de la paz. En esta república la mediación se sigue ejerciendo en la actualidad a
través de los comités populares de conciliación.
Ejemplos:
En Camp David, El Pte. Carter medió entre Egipto e Israel que habían peleado
cuatro guerras en 30 años.
El Papa ev itó enfrentamientos entre Chile y Argentina por las I s l a s d e l
canal de Beagle, mediando l a d i v i s o r i a d e a g u a , aceptablemente.
La comunidad internacional medió terminando las guerras de Nambia,
Mozambique, Nicaragua y Guatemala.
SU R G I M I E N T O D E L A M E D I A C I Ó N E N L A -ARGENTINA.
La comprensión, recepción y difusión del instituto de mediación, tal como la
conocemos hoy, s e r e m o n t a a c o m i e n z o s d e l o s 9 0 , c o n u n a e x p e r i e n c i a
piloto en Mediación en la ciudad de Buenos Aires. Hasta entonces se habían dado
algunos desarrollos por ejemplo en el área familiar, pero entremezclándose con la terapia o
asistencia.
Con la sanción y promulgación de la ley nacional nro. 24.573 de 1995 que instituye la
MEDIACION PREJUDICIAL OBLIGATORIA, en Capital Federal, se da un impulso notable a la
instauración de los métodos A.D.R. y R.A.D. (Alternative Dispute Resolution o Resolución
Alternativa de Disputas) en la Argentina.
En la actualidad a mas de 10 años los inicios del Movimiento R.A.D en la Argentina y mas
de 5 años de la plena vigencia de la ley nacional, podemos afirmar que estamos en
presencia de una nueva profesión, ya que la mediación día a día se afianza más y que su
inserción como forma de resolver conflictos excede ampliamente los ámbitos de la
comunidad jurídica, baste sólo mencionar los contextos escolares y comunitarios.
Desde 1998 se comenzó a desarrollar en la Argentina la Mediación de Segunda Generación
llamado Procesos Colaborativos de Construcción de Consenso para resolver conflictos
multipartes, complejos y públicos.
Eso es MEDIAR.
Requiere de una serie de habilidades, conocimientos y prácticas. Integra capacidades y
t é c n i c a s e n u n S A B E R y u n a A C C I O N o r i e n t a d o s a l a ad min is trac ió n de los
rec u rs os c omp artid os en un proc es o d e int erac c ió n s aluda ble .
Metodizada y sistematizada la mediación se puede enseñar y aprender.
Por todo lo expuesto, es correcto preguntarnos. ¿De qué mediación estamos hablando?
La pa lab ra M ed ia c ión, q ue sig nific a EST AR EN EL M ED I O, d es ig na
P EN SAM I ENT OS, sentimientos y acciones que, por su amplitud, COMPRENDEN
una ga ma q u e v a des d e c o ns id e ra r a u no op u es t o a l o tr o, pa sa nd o p o r e l
n eut r o un punto medio y estabilizándose en él, sin dejar de percibir, entender
en la acción las posiciones extremas.
Por ende, la Mediación es algo que todos hemos hecho alguna vez, que se hacia en la en la
antigüedad en distintos pueblos y culturas y continúa siendo una realidad e n t r e
naciones, empresas, grupos e individuos, que informal o formalmente
dirimen disputas con la participación de un tercero neutral.
Hoy la mediación es un procedimiento metodizado e institucionalizado, que parte
de la necesidad de resolución de disputas en distintos ámbitos del quehacer
humano e ins trum enta t écn ic as pa ra p rom o ve r ac uerd os . P or lo t a nto, no
pertenece de por sí al campo psicológico, jurídico o contable, ni a otro en
part ic ular.
Diferentes profesiones de base sustentan esta profesión, con
características t ra n s d is c ip l i na r ia s .
En síntesis la Mediación...
Es una técnica no- adversarial de resolución alternativa de conflictos, en la cual
un tercero neutral (mediador) ayuda para que los participantes, en forma
cooperativa. puedan llegar a un acuerdo mutuamente aceptable.
Es in f or m a l , es c o op e ra t iv a y f a c i l it a la c om u n ic a c i ó n e nt r e los
involucrados en la disputa, con miras a que se resuelva el conflicto de manera tal
que se intente que ninguno "pierda", o que ambos “ganen".
En ella es preferible que hablemos de "participantes" y no de "partes". Partes es
la palabra utilizada en procesos adversariales y competitivos, donde resulta
necesario que uno pierda para que la otra gane. Participantes se utiliza en mediación y
Negociación, pues son ellos los que " p articipan" en la solución conflicto y buscan
ganar los dos.
Es una negociación llevada a cabo con la ayuda de una tercera parte llam a da
M ed iad or, q ue no es un á rb itro, ni juez , pues no t ien e e l p od er d e im poner un
res ultado a las partes en c onflicto, no tiene p oder para toma r decisiones y los
participantes pueden o no llegar a un acuerdo.
Favorece la asunción de responsabilidades evitando hablar de culpas y ayuda a
comprender que participar en un conflicto, -significa tener que ver en mayor o
menor grado en la formación del mismo.
O a nuestro entend er, la Mediación, no está cumplimentada hasta que los
p a rt ic ip a nt es en el p roc es o ha y a n re f lex ion ad o e i nc orp ora d o n uev a s
respuestas posibles ante una situación similar en el futuro, es decir respuestas
posibles ante una situación de conflicto similar en el futuro, es decir respuestas
pacíficas que no deriven en conflictos.
P or e l ot ro la d o , c a d a v e z s e rec u rre m á s a la M ed ia c ió n p a ra resolv er
diferenc ias que se prod ucen en fam ilias y comunidad es vec inales, ed uc a t iv a s ,
e t c . , e n lug a re s d e t ra b a j o, en e l á m b it o g ub er na m e nt a l y en nuestras
relaciones con otros países. Para Deborah Kolb, una de las razones a las que se
debe esta creciente popularidad consiste en que muchas personas c r e e n q u e l a
M e d i a c i ó n o f r e c e a l a s o c i e d a d u n a m e j o r m a n e r a , m á s satisfactoria, eficaz y
tal vez menos costosa, de abordar conflictos.
Respecto del acuerdo, en Mediación, este permite elegir: llegar a un acuerdo o
no hacerlo. Los participantes, luego de comprender la situación, los pro y contra de
acordar, son libres de decidir lo que les conviene.
Los objetivos de la Mediación:
Reducir la hostilidad y establecer una comunicación eficaz
A y ud a r a la s p a rt e s a c o m p ren d e r l a s n ec es id a d es e i nt e re s es propios y del
otro
E x p l o r a r f o r m u l a n d o p r e g u n t a s q u e p o n g a n d e m a n i f i e s t o l o s intereses
reales de cada parte
Plantear y aclarar cuestiones que han sido pasadas por alto, o que no han
recibido la suficiente atención
Ayudar a las personas a concebir y a comunicar nuevas ideas
Ayudar a reformular las propuestas en términos más aceptables Moderar las
exigencias que no son realistas
Comprobar la receptividad a nuevas propuestas
Ayudar a formular acuerdos que resuelvan los problemas actuales, salvaguarde
las relaciones y prevean necesidades futuras.
Definición
Es el proceso voluntario por el cual un tercero neutral, MEDIADOR, facilita la
comunicación entre dos o más personas para que logren llevar adelante una
negociación colaborativa con el objeto de zanjar el conflicto que los enfrenta (con
el menor costo de tiempo y desgaste emocional) y llegar a un acuerdo
satisfactorio para todos los participantes.
Un ejemplo:
Por presentado, parte y domicilio procesal constituido .Por contestada la demanda en tiempo
y forma (art. 484 del C.P.C.).
Ejemplo:
Por presentado, parte y domicilio procesal constituido .Por contestada la demanda en tiempo
y forma (art. 484 del C.P.C.).
En el plazo legalmente
establecido según el tipo
de proceso
Cumplir requisitos de la
demanda que resulten Reconocer o negar los
CONTESTA pertinene hechos
DEMANDA
Reconocer o negar los
"Carga esencial" propia documentos
Reconocidos o recibidos
(carta documento) los
Sancion por documentos
incumplimiento
Verdad de los hechos
lícitos alegados en la
demanda
Herederos a título
universal
Defensor Oficial
Exentos de ella
Se lo conoce como
"contestación de
demanda en
expectativa"
Reconocimiento de la razón
que asiste al actor y una
conformidad con sus
alegaciones y
manifestaciones
Total
Categórico
Requisitos
Incondicionado
Hasta la sentencia, pero
SE ALLANA puede eximir de costas si es
Oportuno al contestar demanda y no
hay intimacion extrajudicial
Extingue la litis
Dilatorias y perentorias de
Dentro del plazo prescripción (cuando es de
legalmente establecido De previo y especial LLegan resueltas a la
puro dcho) y falta de
según el tipo de proceso pronunciamiento apertura a prueba
legitimación (cuando es
Por el tiempo de su manifiesta)
resolución
Se difiere su resolución para Perentorias y dilatorias en
De fondo
la sentencia definitiva los procesos sumarísimos
OPONE Incompentencia
EXCEPCIONES
Falta de personería
Tipos
Dilatorias (excluyen en
forma temporaria el Defecto legal
pronuncimaiento sobre el
dcho del actor)
Arraigo
Prescripción
Falta de legitimación
Perentorias (tratan de
destruir el dcho o la acción
del actor) Cosa juzgada
La parte demandada no comparece al proceso dentro del plazo, o habiendo compareciendo lo abandona
Es una de las sanciones posibles ante el ncumplimiento de la carga procesal de comparecer. Implicar una ausencia total del proceso
Requisitos
Solicitud de la contraria
No obliga en nada al Juez, solo en caso de duda crea una presunción de verdad de los hechos lícitos alegados
Efectos
Podrá solicitarse medidas cautelares, y releva de la verosimilitud del dcho
Puede comparecer en cualquier momento y adopta el proceso en ele stado en que se encuentre
Es una simple facultad, de manera que ninguna prerrogativa se pierde por su no ejercicio. Queda siempre a salvo el derecho de hacer valer
la pretensión en otro juicio
Acción independiente y autónoma, deducida por el demandado contra el actor en el escrito de responde, con el objeto de que el juez que
conoce en la demanda originaria principal la resuelva, por los mismos trámites y en una misma sentencia
Tiende a satisfacer un principio de economía procesal evitando la duplicidad de litigios e imposibilitando que se dicten sentencias
RECONVIENE judiciales contradictorias
Identidad de competencia
Requisitos
Identidad de trámites
Específicos
En el ofrecimiento de la prueba también es interesante el sistema del common law según el cual cada
una de las partes debe ser puesta en situación de establecer la existencia y de tomar vista antes del
trial del material probatorio de que quiere servirse el adversario, evitando así, en cuanto sea
posible, el elemento de la sorpresa en el juicio. La prueba y la actividad para obtener el material
probatorio y conocer el del adversario, no deben ser utilizados de mala fe y con el objeto de
obstaculizar a éste (Sereni, ob. cit. p. 72).
Asimismo debe preverse la necesidad de que los hechos alegados en la demanda y en la contestación
sean expuestos con claridad y ajustándose a la verdad. El demandado no puede limitarse a negar los
hechos afirmados por su contraria sino que tiene la carga de exponer su propia versión. Couture se
refirió al deber de decir la verdad en el proceso en los siguientes términos: En la exposición de los
hechos las partes y sus abogados tiene el deber de no decir, a sabiendas, cosas contrarias a la
verdad. La parte debe, en la primera ocasión que tenga para hacerlo, declarar si los hechos
expuestos por el adversario son, según su convicción, conformes a la verdad. Con relación a los
hechos que no le son propios o no ha observado personalmente, puede limitarse a declarar que no
sabe si son ciertos. El distinguido procesalista cita, entre otros antecedentes, la Ordenanza Civil
austríaca: Cada una de las partes debe, en sus propias exposiciones, alegar íntegra y detalladamente
todas las circunstancias efectivas necesarias para fundar, en el caso concreto, sus pretensiones, con
arreglo a la verdad, ofrecer los medios de prueba idóneos de sus alegaciones, pronunciarse con
claridad sobre las razones y pruebas ofrecidas por su adversario, exponer los resultados de las
pruebas recogidas y pronunciarse con claridad sobre las observaciones de su adversario. La ley
húngara de 1911 establece, sin perjuicio de las sanciones que puedan surgir del resultado del
proceso, la pena de multa para la transgresión del deber de decir verdad.
Con relación a la carga de la prueba, si en una futura reforma se expresara con claridad el deber de
colaboración y buena fe de las partes, unido ello a la valoración por el juez de las pruebas
producidas y las omisiones de acuerdo con las reglas de la sana crítica, tal previsión permitirá que
los litigantes conozcan de entrada que deberán aportar al proceso toda la prueba que conduzca a
conocer la verdad de los hechos controvertidos pues de lo contrario el juez puede apreciar su
renuencia o reticencia como un indicio en su contra. Ello significa que si las partes obraron de buena
fe y aportando todos los elementos de que disponían para esclarecer los hechos y no obstante éstos
no logran ser acreditados ni aun mediante la actividad oficiosa que pueda ejercer el juez, no existe
un desplazamiento de la carga probatoria hacía quien estaba en mejores condiciones de probar sino
que esa carga continuará pesando sobre la parte que se perjudica con la falta de prueba, salvo que
expresamente la ley disponga la inversión de la carga de la prueba mediante presunciones relativas
(ver Giannini, Leandro J. “Principio de colaboración y carga dinámica de la prueba en el Código
Civil y Comercial”, L.L. tº 2016-F, ej. 15/11/2016; De los Santos, Mabel Alicia, “Las cargas
probatorias dinámicas en el Código Civil y Comercial”, L.L. 2017-A, ej. 21/12/2016; XIV Jornadas
Bonaerenses de Derecho Civil, Comercial y Procesal, Junín, 27 a 29 de octubre de 2016,
Conclusiones de la Comisión de Derecho Procesal ).-
UNIDAD 8
PRUEBA EN GENERAL
Esta etapa consiste en que las partes desplieguen toda la actividad necesaria para
probarle al juez que los hechos que alegaron en la demanda o su contestación son
veraces. Para ello debemos saber qué podemos hacer para cumplimentar con ello y en
qué consiste esta actividad.
Recuerden que en la introducción se indicó una bibliografía específica para esta unidad de
prueba.
Concepto y Finalidad:
El juez nada sabe de la verdad o falsedad de los hechos afirmados por las partes, por eso
deberá proceder a la verificación de la exactitud delas afirmaciones dirigidas a él.-
1
Fuente es con lo que contamos antes del proceso aun con independencia de éste (testigo
que presenció colisión auto); es el dato obtenido merced a los medios previstos o
autorizados por la ley adjetiva –testimonio, el documento, la confesión-; medio es la
actividad desarrollada en el proceso para que esos elementos –las fuentes- se incorporen
a él (declaración del testigo), actúa como vehículo para obtener la fuente de la cual, a su
vez, el órgano jurisdiccional debe extraer la verdad (o no), de los hechos que constituyen
el objeto probatorio.
Los medios de prueba son ilimitados, el legislador solamente prevé algunos pero indica
que los no previstos se diligenciaran aplicando por analogía las reglas que le sean
semejantes o en su defecto la forma que le asigne el Juez.
Documental
Informativa
Pericial
Reconocimiento judicial
a) Los hechos afirmados que han sido concretados y fijados en los escritos constitutivos
de demanda, reconvención y sus contestaciones;
b) Que aparecen como controvertidos, es decir negados o desconocidos por la otra parte;
2
c) y que sean conducentes –pertinentes, útiles- para la decisión de la causa. Son
impertinentes las pruebas que no tienen conexión con los hechos fundamentales, ni
influencia para resolver la cuestión del pleito.
Hechos no afirmados
Hechos notorios
BIBLIOGRAFIA
Lino Enrique Palacio, “Manual de derecho Procesal”, Ed. Abeledo Perrot, Capítuloa
XVII y XVIII “La Prueba”.
Gabriel H. Quadri, “La Prueba en el Proceso Civil y Comercial”, Ed. Abeledo Perrot,
3
PRUEBA EN GENERAL
Procesalmente estamos parados en el inicio de la etapa
probatoria.
Ahora bien, resulta necesario poder determinar cuándo
se debe transitar dicha etapa y cuándo no, para pasar
directo a la decisoria.
Esto quiere decir que al terminar la etapa introductoria se
debe tener que determinar si resulta necesario o no abrir
la instancia de prueba.
Entonces, veremos cuáles son las posibilidades frente a
esta situación
Apertura a prueba
Los testigos son personas físicas –no jurídicas- que siendo distintas de las partes del
proceso, son llamadas a declarar sobre sus percepciones sensoriales o deducciones lógicas
recaídas respecto de hechos pasados.
Aptitud para ser testigo: la aptitud específica exigible por la ley se encuentra
exclusivamente relacionada con la edad del testigo, que no puede ser menor de catorce
años.
Forma de la citación: se efectuará por cédula y por lo menos con tres días de
anticipación; en se deberá transcribir en la misma la parte del art. 433 del CPCCN que se
refiere a la obligación de comparecer y a su sanción.
Conceptos jurídicos:
Prueba: testimonial
Preguntas: preguntas
2
PRUEBA DE CONFESION
Es decir, absuelve posiciones una parte respecto de las posiciones (peguntas) de la otra
parte, no aparecen terceros ajenos al proceso.
Legitimación para absolver posiciones: Además de las partes, puede ser citado
cualquier persona que ejerza alguna de las representaciones, sea legal o convencional.
Obviamente, los representantes, por principio, sólo pueden hacerlo sobre los hechos en
los que se hubieren tenido intervención personal y encuadren dentro de los límites de su
mandato. Los representantes de las personas jurídicas, sociedades o entidades colectivas
podrán absolver posiciones siempre que en el contrato social o estatuto respectivo tengan
acordadas facultades suficientes para obligar a aquéllas. La elección del absolvente se
regula en el artículo 406 CPCCN.
Forma de la citación: prevé sólo una citación del absolvente que deberá hacerse bajo
1
apercibimiento de que si dejare de comparecer sin justa causa será tenido por
Forma de las contestaciones: Se trata de un acto personal, que constituye una carga.
La audiencia comenzará requiriéndose de quien debe absolver posiciones, juramento o
promesa de decir verdad (art. 404 CPCCN). La negativa a prestarlo autoriza a tenerlo por
confeso. No puede valerse del consejo de su letrado presente en la audiencia, éste sólo
puede indicar al absolvente que se abstenga de contestar la posición considerada
impertinente.
Pliego de posiciones (art. 410 CPCCN): aquí lo importante es que las posiciones
(preguntas) se deben presentar por escrito (firmada por abogado y patrocinado) en sobre
cerrado (firmado por abogado) mediante escrito judicial hasta media hora antes de la
2
audiencia.
La intención es que el pliego se haga lo más completo posible y no se pueda cambiar ante
la posibilidad de la confesión ficta, ello sin dejar de tener en cuenta que si se hace la
audiencia el pliego se puede ampliar.
Conceptos jurídicos:
Preguntas: posiciones
3
PRUEBA PERICIAL
Cuando el juez necesita valorar elementos que son ajenos a su saber, que es
específicamente jurídico, es menester que sea auxiliado en la apreciación de ese tipo de
hechos, por personas especializadas en alguna ciencia, arte, industria o actividad técnica,
a quienes se denomina peritos. El perito es un auxiliar de la justicia y su misión consiste
en contribuir a formar la convicción del magistrado. La opinión del perito (dictamen) no es
vinculante para el juez, es solamente un elemento informativo sujeto a la apreciación del
juez.
La prueba pericial entonces consiste en la actividad que los peritos deben cumplir con la
señalada finalidad.
Los más utilizados son los médicos, calígrafos, contadores, ingenieros mecánicos,
psicólogos, psiquiatras, entre otros.
Designación y ofrecimiento
Anticipo de gastos
Forma de realizar el dictamen
Forma de impugnar la pericia
Pedido de explicaciones
Eficacia probatoria
1
RECONOCIMIENTO JUDICIAL
Es la acción y efecto de comprobar por el juez o personal autorizado por éste, la existencia
y caracteres de una persona o cosa, o la realización de un hecho.
Es un medio probatorio directo porque el juez toma contacto directo con esa cosa o
persona. Por ejemplo cuando va a ver el pozo donde se cayó alguien, a ver una casa por
derribarse, a sentir los olores deagradables o ruidos molestos.
2
PRUEBA DOCUMENTAL
Concepto de documentos:
Por ello no sólo son documentos los que llevan signos de escritura, sino también todos
aquellos objetos que como los hitos, planos, marcas, contraseñas, mapas, fotografías,
películas cinematográficas, citas magnetofónicas, etcétera, poseen la misma aptitud
representativa.
Ese mensaje puede ser útil a los efectos jurídicos cuando contengan un dato que haga al
proceso. El mensaje es diverso, pues puede responder a un acto voluntario (como una
carta, un contrato, una confesión, etcétera). Como involuntario (restos, impresiones
digitales, rastros de ADN, papeles sueltos, daños naturales de los que derive
responsabilidad objetiva, etcétera).
1
Comercial) y, por el otro, los instrumentos públicos (arts. 289/298 mismo código).
Cuestiones importantes:
Si no la tienen, deben ofrecerla como en poder de una de las partes (art. 388
CPCCN) o de un tercero (389 CPCCN). Ver bien los apercibimientos ante su
incumplimiento.
PRUEBA DE INFORMES
Es un medio de aportar al proceso datos sobre hechos que resulten de los documentos,
archivos o registros contables de terceros o partes. Esos datos pueden ser requeridos a
escribanos u oficinas públicas o privadas.
Se materializa a través de un oficio que puede estar firmado por el mismo letrado o por
autoridad judicial, dependiendo del caso (ver art. 400 CPCCN).
2
En éste (imaginarlo como una nota) se introducen estos datos:
Carátula del expediente, juzgado donde tramita y nombre del juez y secretario
Les recomiendo que lean y estudien la ley 22.172 la cual establece el régimen de
comunicación entre jueces de la argentina.
3
ALEGATOS.
EFECTO: una vez que adquiere firmeza, comienza el cómputo del plazo
legalmente establecido según el tipo de proceso para el dictado de la
sentencia definitiva
A eso debo añadir que del relato efectuado por la Sr. Martín y de la
documentación acompañada, se desprende que la misma se encontró en
uso y goce de la cosa alquilada (v. fs. 49; art. 384 del CPCC).
Cabe agregar que se convino que todo reclamo que el locatario
deseara efectuar respecto a posibles inconvenientes observados en la
unidad, debería efectuarse dentro de los quince días de vigencia del
contrato.
De la documental acompañada por la demandada -la cual ha sido
desconocida por la actora- se advierte que el primer reclamo por el
presunto estado de inhabitabilidad de la unidad -lo cual no ha sido
probado; carga que se encontraba a cargo del demandado; art. 375 del
CPCC- se efectuó un año después del inicio de la relación locativa (v.
cláusula décima cuarta del contrato de locación; v. carta documento
de fs. 46; art. 375, 384 y concs. del CPCC).
Asimismo, y en el mejor de los casos para la demandada -esto es la
comprobación del presunto estado de inhabitabilidad del bien locado
con posterioridad al plazo señalado-, lo cierto es que ello no puede
constituirse en argumento suficiente para repeler la acción de desalojo
cuando se tiene la obligación de restituir; otorgando, en su caso, la
posibilidad de requerir la conclusión anticipada de la relación locativa en
los términos del art. 1604 del código Civil -imposibilidad del destino
especial para el cual la cosa fue expresamente arrendada- (v. art. 1604
inc. 4to del Cód. Civ.).
A partir de allí, y aún habiéndose ya otorgado la restitución
provisoria de la tenencia, no puedo dejar de señalar que los presupuestos
de fundabilidad de la pretensión se encuentran reunidos -relación
‰97èQ*,Or‚ÀŠ
LUCAS VESPUCCI
JUEZ CIVIL Y COMERCIAL
1. INTRODUCCIÓN
1
Diccionario de la Lengua Española, 22ª edición. Ya la edición de 1780 definía aforismo como
“sentencia breve, y doctrinal. Es de freqüente uso entre los Médicos. Aphorismus”.
2
No hay coincidencia sobre la etimología de brocárdico o brocardo: se dice que proviene de
Burchardus ―obispo de Worms entre 1120 y 1149― y que fuera autor de un “Decretum Burchardi”.
Pero también se sostiene, siguiendo a Savigny, que deriva del diminutivo alemán “Brötchen”
―panecillo, trozo de pan― ya que los aforismos hacen las veces de “trozos” del derecho.
3
Pilio de Módena, Porcio Azón de Bolonia y Dámaso en los siglos XII y XIII dieron relieve al brocardo
y al “método brocárdico”. Véase José Rodríguez Diez: La aforística jurídica romano-canónica, puente
para un nuevo derecho común europeo, Anuario Jurídico y Económico Escurialense, Época II, XXXVII
(2004), Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, Madrid, 2004, p.251.
4
El Corpus Iuris Canonici es una recopilación de ordenamiento canónico, entre los que se encuentran
el Decreto de Graciano (c. 1150), Decretales de Gregorio IX (1234), Decretales de Bonifacio VIII
(1298), Decretales de Clemente V (1314), Extravagantes de Juan XII (1317) y Extravagantes
Comunes (1484).
5
“Dame el hecho y te daré el derecho”.
6
Máxime si te tiene en cuenta, tal como se expone infra ―nota 9―, que aún intercambiando el orden
de los tres vocablos que integran la frase iura novit curia, el significado no se modifica.
7
Cfr. Santiago Sentís Melendo: El juez y el derecho. Ediciones Jurídicas Europa-América, Buenos
Aires, 1957, p. 14. Vale señalar que ni el mismo Sentís Melendo compartía esta “generación
-2-
IURA NOVIT CURIA
destacar es que la expresión en sí establece con nitidez la actividad de las partes en cuanto
a la aportación de hechos y la del juez en relación con la aplicación del derecho. Cuestión
que no resulta menor para nuestro análisis.
Hugo Alsina señalaba que no se conoce su origen, pero ya en el siglo XIII se le
utilizaba como traducción latina de una expresión que en esa fecha se hizo corriente, debido
a la inclinación cada vez más acentuada de los letrados hacia las cuestiones de derecho con
descuido de los hechos. Completaba indicando el uso indistinto por la doctrina de iura novit
curia o iura curia novit8.
espontánea” del brocárdico, pues en la misma obra, editada como un breviario de pequeñas
dimensiones, tan sólo dieciséis páginas más adelante, califica a la explicación de “fantasía”.
8
Tratado teórico práctico de derecho procesal civil y comercial, 2ª edición. Ed. Ediar, Bs. As., 1957,
tomo II, p. 246. Explica también que Carnelutti (Sistema, n° 485, c; n° 695, f) empleaba curia novit
iura. En otras obras puede verificarse la utilización de la expresión curia novit leges.
9
Podrá el prevenido lector notar expresiones parecidas pero no iguales: “Venite ad factum. Curia iura
novit”, “Venite ad factum. Curia novit ius”, “iura novit curia” y “iura curia novit”. Caben puntualizar dos
cuestiones: a) no tiene trascendencia en su significado el orden de las tres palabras que integran “iura
novit curia” o “ius novit curia”; b) en cambio, puede tener alguna influencia inclinarnos por el singular
ius o por el plural iura, aspecto que se explica en la nota 13.
10
Sin dudas, opinamos que se trata de una regla propia de la actividad de sentenciar, nunca de un
principio.
-3-
GUSTAVO CALVINHO
Abundan artículos que explican la regla en cuestión desde el atril de las potestades
jurisdiccionales, remarcando que aseguran la libertad del juzgador en relación a los
litigantes. Sin embargo, en nuestra opinión, el fundamento de su aceptación no reside allí
sino en el derecho de defensa en juicio, la igualdad de las partes y la seguridad jurídica.
Aun tomando a secas y aisladamente la expresión iura novit curia, existe otra faceta
de relieve relacionada con su significado. Su traducción con absoluta pureza ―a diferencia
de lo habitualmente repetido― es “el juez conoce los derechos11”. Esto condujo a algunos
autores a sostener que el brocardo se refería a los derechos subjetivos12. Pero otros, fieles a
su real origen y tradición, defendían que se trataba del derecho objetivo13. Y como no podía
ser de otra manera, no faltaron quienes se inclinaban por admitir que incluía al derecho
subjetivo y al objetivo14.
11
Pese a que generalmente se presenta como traducción “el juez conoce el derecho”, en verdad iura
es plural y ius es singular. De allí que la traducción literal sea la aquí expuesta.
12
Entre ellos, Díaz de Guijarro y Couture.
13
Que desde su génesis el aforismo se circunscribía únicamente al derecho objetivo lo comprueba su
integración con el verbo novit ―los derechos le son ya conocidos―. De referirse al derecho subjetivo,
incluiría el verbo noscit ―los derechos los va conociendo en el proceso―. Ahora bien, esta
afirmación puede intentar refutarse con el argumento de la traducción precisa de iura como “los
derechos”. Sin embargo, en la época de concepción de la máxima, el vocablo iura se lo relacionaba
con las normas jurídicas aplicables. Posteriormente, crece la confusión cuando algún autor lo pasa al
singular ―ius― para despejar dudas dándole un sentido actual. Aunque su efecto fue todo lo
contrario.
14
Sentís Melendo, op. cit., p. 36, enarbola esta posición: “El aforismo, en su nacimiento y en su
auténtico sentido jurídico, ha contemplado el derecho objetivo; pero, en su frecuente aplicación, ha
comprendido tanto la norma jurídica como los derechos subjetivos”. No coincidimos, desde el punto
de vista jurídico, con argumentos explicativos basados exclusivamente en “frecuente aplicación” sin
importar que ello sea admisible o inadmisible, correcto o incorrecto, compatible o incompatible con la
figura que se trate.
15
“El conocimiento de la ley, no su conocimiento profundo propio del especialista, sino el mero
conocimiento de la existencia de una regulación legal determinada, es la mayor ficción del derecho.
Todo el sistema jurídico se sustenta en ella, sin que hasta esta fecha haya podido ser substituida por
algún otro principio más realista”. Leiva Fernández, Luis F. P., Las leyes temporalmente secretas
(sobre la vigencia y publicación de la ley). La Ley 2006-E. Ed. La Ley, Buenos Aires, p. 1221.
-4-
IURA NOVIT CURIA
16
El Código Civil argentino lo contiene en los artículos 20 y 923, siendo excepciones a ambos lo
establecido en el artículo 3428 ―el poseedor de la herencia es de buena fe cuando por error de
hecho o de derecho se cree legítimo propietario de la sucesión cuya posesión tiene― y en el artículo
784 ―que autoriza la repetición del pago efectuado por error de hecho o de derecho de una deuda
ajena―.
17
Respecto al origen histórico de la publicación de las leyes, v. Leiva Fernández, Luis F. P., loc. cit.
18
En algunas legislaciones, como la ática, el juez no estaba obligado a conocer el derecho y por el
contrario se partía del supuesto que lo ignoraba y por consiguiente era objeto de prueba. V. Alsina,
Hugo, op. cit., tomo II de la 2ª ed., p. 247.
19
Siempre se resolverá en base al derecho vigente. Aún cuando se verifique la inexistencia de
norma, comúnmente la legislación impone que el sentenciante ―normador secundario, nunca
primario― no sólo no deje de fallar, sino que la cree para el caso concreto.
20
El litigio no es otra cosa que la afirmación que se realiza en el plano de la realidad jurídica de la
existencia de un conflicto en el plano de la realidad social, más allá de la existencia o no del conflicto
invocado.
-5-
GUSTAVO CALVINHO
hasta inútil un sistema de justicia, pues no habría certeza alguna de que se apliquen normas
del ordenamiento jurídico a un caso concreto, instalando la inseguridad jurídica en su
máxima expresión.
b) Garantía de aplicación del derecho vigente que corresponda al caso concreto
Si se solicita la resolución del litigio, deberá dictarse respetando el derecho vigente
que deba aplicársele y la regla de congruencia. En este punto comienza a tallar un aspecto
relevante: tal como desde antaño se transmite, los tribunales no están ligados a la
ignorancia, al error o a la omisión de las partes en lo que atañe a la aplicación del derecho21.
Circunstancia que contribuye no sólo a la imparcialidad de la decisión e impartialidad22 del
juzgador, sino también a la igualdad de las partes. Esta garantía hace confiable el futuro
pronunciamiento porque recalará en el ordenamiento jurídico y no en la discrecionalidad.
Tratándose de una garantía para las partes, no puede concebirse que en su nombre la
autoridad pueda entrometerse en la esfera de la libertad individual: de allí que más adelante
nos ocuparemos de explicitar las razones por las cuales jamás el sentenciante puede
modificar las pretensiones de los litigantes.
A esta altura, se hace presente otro interrogante: ¿cuál es el alcance de la
presunción del conocimiento del derecho en relación a la autoridad?
Si bien la ficción cognoscitiva puede parecer absoluta, deben ponderarse ciertos
límites.
Con frecuencia se remarca que de la regla iura novit curia surge la innecesariedad
de la prueba material jurídico-normativa. Pero este relevo probatorio se refiere, salvo casos
excepcionales contingentes, a las normas jurídicas que forman el derecho escrito, interno,
publicado y general. Entonces debe tomarse conocimiento del derecho extranjero, del
derecho consuetudinario y el derecho no vigente. Y debe probarse la existencia y contenido
del derecho secreto ―como el caso de las leyes y decretos que se dictan ordenándose que
no se publiquen por ciertas razones23― y el derecho que las partes crean ―dentro de los
límites que la legislación permite― para regir sus pactos.
21
Cfr. Couture, Eduardo J.: Fundamentos del derecho procesal civil, reimpresión inalterada. Ed.
Depalma, Buenos Aires, 1977, p. 109.
22
Werner Goldschmidt refería que la imparcialidad no significa el no ser parte, sino una especie
determinada de motivación, consistente en que la declaración o resolución se orienta en el deseo de
decir la verdad, de dictaminar con exactitud, de resolver justa o legalmente. No ser parte lo
denominaba “impartialidad”. Véase su discurso La imparcialidad como principio básico del proceso
―”partialidad y parcialidad”, publicado en Conducta y norma. Ed. Valerio Abeledo, Buenos Aires,
1955, p. 133.
23
Aunque parezca extraño acontece en algunos países. En el caso particular de la República
Argentina, las normas secretas existieron y seguirán existiendo: no obstante haberse promulgado el
24 de agosto de 2006 la ley 26.134 que ordena publicar en un plazo de 60 días toda ley de carácter
secreto o reservado ―existen unas 140― y prohíbe en lo sucesivo el dictado de toda ley con dicho
-6-
IURA NOVIT CURIA
carácter, nada refiere en relación a otro tipo de normas. Por lo tanto, se mantienen los decretos
secretos ya dictados por el Poder Ejecutivo y no se prohíbe el dictado de nuevos.
-7-
GUSTAVO CALVINHO
24
La Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina, en
autos caratulados: “Millán, Leonardo M. c/ Policía Aeronáutica Nacional - Fuerza Aérea Argentina s/
laboral”, Expediente Nº 7.422, resolvió con fecha 3 de marzo de 2005 que “la parte que invocó la
vigencia y aplicabilidad de la ley secreta debió articular los medios procesales pertinentes para probar
su contenido, y como en autos ello no sucedió suficientemente […] y el a quo no debía cargar con
dicha tarea, éste aplicó adecuadamente ―para poder dictar sentencia― los principios establecidos
en leyes análogas”.
-8-
IURA NOVIT CURIA
Nos referimos a las cláusulas contractuales que forman para las partes una regla a
la cual deben someterse como a la ley misma (artículo 1197 del Código Civil argentino).
Obviamente carecen de las características de publicidad y generalidad ―y a veces de
escritura―, pero esta cuestión soslayada por los autores tiene en nuestra opinión gran
importancia desde que posibilita, siempre en el campo de los derechos transigibles, tornar
inaplicable una norma publicada, general, escrita e interna que compone el espectro del
conocimiento del juez que indica el aforismo iura novit curia.
Con estas afirmaciones obtenemos como consecuencia demasiado obvia que la
utilidad del brocárdico limitado a iura novit curia queda en jaque desde que el juez conoce el
derecho tanto como las partes25. Razón por la cual resurge la importancia de atenderlo en su
totalidad ―“Venite ad factum. Curia iura novit”― para que luzca un perfil más aproximado a
la realidad procedimental de nuestros días y a la vez compatible con el sistema dispositivo o
acusatorio.
Pese a ello, la doctrina más divulgada repite y analiza la variante mutilada y
reducida convirtiéndolo en un elemento de peso a la hora de incrementar los poderes del
juez por su validez justificativa en ciertos casos prácticos. Si no se le reconocen precisos
límites, la invocación del simple adagio iura novit curia puede hasta convalidar jurídicamente
la intromisión del Estado en la voluntad de los particulares26.
En sintonía con nuestra propuesta de cambiar la mirada habitual sobre el aforismo,
evidenciamos que no lo consideramos como una alternativa idónea para aumentar el
activismo ―o decisionismo― judicial ni como un límite al sistema dispositivo. Cual moneda,
su anverso rescata la libertad de la autoridad ―juez o árbitro― para resolver el litigio; su
reverso la garantía que establece para las partes en orden a la obtención de una resolución
respecto sus pretensiones donde se aplique el derecho vigente.
Aunque a esta altura, se impone una explicación: la libertad de la autoridad que
pregonamos debe estar relacionada con el derecho que pretenden aplicar las partes. Nunca
debe entenderse como libertad en relación a la ley, pues se aceptaría someter el
ordenamiento jurídico a la voluntad del juzgador. Y si éste carece de independencia del
poder político, no sólo nos quedamos sin división de funciones del poder, sino sin libertad y
sin derechos.
25
Lo que justifica que generalizada legislación, tratándose de jueces técnicos, consagre la asistencia
letrada obligatoria para los litigantes.
26
Como ocurría en el procedimiento comunista soviético, donde el tribunal podía apartarse en su
investigación de los hechos aportados por las partes y dedicarse a otros. V. Derecho procesal civil
soviético, dirigido por Gurvich, traducción de Lubán y revisión de Héctor Cuadra, México, 1971, p.
227.
-9-
GUSTAVO CALVINHO
En consecuencia, buena parte del entendimiento cabal del tema desde el ángulo de
la autoridad, pasa por distinguir con nitidez los tres tipos de actividades que despliega: la de
procesar, la de sentenciar y la de ejecutar lo sentenciado27. Esta distinción ayuda en buena
medida a aceptar los límites de la regla iura novit curia, mientras permite establecer una
adecuada distribución del poder entre las partes y el decisor ―según la actividad que se
trate― y proteger sus respectivas esferas de libertad: libertad de peticionar28, que se
relaciona con la pretensión procesal para los litigantes; libertad de aplicar el derecho, que se
enlaza con la resolución del litigio para el juez o árbitro.
Queda así planteada la importancia de detenernos en el estudio de la pretensión
procesal, desde que conforma el vehículo de expresión de la libertad de las partes en el
proceso. Cuestión que trataremos en el punto 5.
Hemos remarcado precedentemente que el adagio iura novit curia involucra una
ficción o presunción acerca del conocimiento de todo el derecho interno, publicado, escrito y
general por parte del juzgador ―dimensión descriptiva―. En realidad, más que el
conocimiento lo que se exige es su aplicación cuando lleva a cabo la actividad de sentenciar
en el caso concreto ―dimensión prescriptiva―.
En tal sentido puede pensarse que la autoridad que resuelve el litigio no debiera
incurrir en error de derecho. Pero tan habitual es la interposición recursiva alegando errores
in iudicando como frecuente la revocación de pronunciamientos en base al derecho que trae
a colación el impugnante.
En otros términos, una cosa es sostener que el sentenciante aplica el derecho sin
estar vinculado al que invoquen mal u omitan invocar las partes y otra muy distinta es aducir
que los hechos limitan las facultades del juez pero, en el marco de la aplicación del derecho,
27
No podemos pasar por alto que, imperando el sistema dispositivo, el impulso procedimental
corresponde con exclusividad a las partes, con prescindencia del tipo de actividad que se lleve a
cabo.
28
El derecho de peticionar a las autoridades tiene raigambre constitucional en muchos países. En
realidad, funcionalmente es una garantía que se reservó el poder constituyente ante el poder que
constituyera. Sostenemos la vital importancia de que el procesalismo le preste la mayor atención,
pues del derecho de peticionar a las autoridades surge el concepto de instancia ―en el sentido de
requerir una resolución sin que a priori pueda determinarse su contenido o resultado― y de ella la
acción procesal. Los restantes tipos de instancia son, siguiendo a Humberto Briseño Sierra: petición,
denuncia, queja, reacertamiento y querella ―que en nuestro derecho debe ser incluida en acción
procesal―. Por añadidura, el proceso se origina en la garantía constitucional de peticionar a las
autoridades.
- 10 -
IURA NOVIT CURIA
29
Veamos un ejemplo: en un proceso la parte actora pide la aplicación de la norma A y la demandada
cree que es improcedente porque rige para el caso la norma B. El juez entiende que tanto la norma A
como la B son inaplicables al caso pues corresponde la norma C. La pregunta es: ¿puede el juez
hacer lugar a la demanda subsumiendo los hechos en la norma C sin violar el derecho de defensa de
la demandada ejercido debidamente en base a la pretensión de la actora, que pedía la aplicación de
la norma A que era improcedente? ¿Cómo sabe el juez si la demandada no puede invocar algún
motivo fáctico previsto en la norma C que la hace inaplicable a su respecto? ¿O debe rechazar la
demanda porque pretendía la aplicación de una norma que no correspondía? Este supuesto nos
conduce a replantear el tema mediante un exhaustivo análisis del sub-elemento imputación jurídica
del elemento causal de la pretensión procesal ―que será tratado en 6.3.― y diferenciar el hecho
invocado en la pretensión con el hecho alegado y probado.
- 11 -
GUSTAVO CALVINHO
donde impera la publicidad de los actos para posibilitar su control30, existe en diversos
países. Obvias razones de falta de publicidad extienden esta excepción, cuando se trata de
leyes secretas, a la obligación que todos tenemos de conocer el derecho para no
excusarnos ante su incumplimiento.
En la práctica, una norma mientras mantenga el carácter “secreto” no podrá ser
aplicada por el juez sin violar el derecho de defensa de las partes, ni ser invocada por éstas.
Volviendo a la dificultad, no imposibilidad, de conocer en su totalidad el
ordenamiento jurídico de un país, vale destacar el esfuerzo que se está realizando en la
Argentina hace varios años con la confección de un digesto de leyes nacionales vigentes
―instituido por ley N° 24.967―31..
Una vez precisados los límites atribuibles al conocimiento del derecho inserto en
esta regla, cabe detenerse ahora en los aspectos conceptuales que debe estudiar
principalmente nuestra disciplina. Arribamos así a una figura ligada inevitablemente al
aforismo iura novit curia: la pretensión procesal.
En el sistema dispositivo, únicamente las partes pueden aportarle al proceso los
hechos, a fin de establecer su objeto y el alcance del debate. Queda lógicamente el juez o
árbitro excluido de toda facultad al respecto.
Aparece, entonces, el concepto de pretensión en su acepción procesal32,
consistente en una manifestación de voluntad de un sujeto de derecho que, invocando un
título sustantivo individual, exige algo a otro sujeto a través de la autoridad. De allí que
configura un vehículo de libertad para el individuo.
Este concepto, un tanto desatendido, es de fundamental importancia en el derecho
procesal ya que a partir de él aparece el legislador normando la cadena procedimental, pues
30
Para ampliar sobre este punto, recomendamos la lectura de Sagüés, Néstor P.: Las leyes secretas.
El sigilo legislativo en el derecho constitucional argentino, ed. Lexis Nexis, 2º Ed., Buenos Aires, 2005
y Basterra, Marcela: Inconstitucionalidad de las leyes secretas, La Ley 2006-D, ed. La Ley, Buenos
Aires, p.1158, entre otros.
31
En mayo de 2005, luego de más de cinco años de labor, los equipos de especialistas de la Facultad
de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) finalizaron con el examen de más de 26.000
leyes nacionales dictadas desde 1853. La conclusión, que llama la atención, es que en la actualidad
sólo quedan vigentes unas 4.000.
32
Debemos distinguir la pretensión material ―o sustancial― de la procesal. La primera es el acto de
exigir algo que revista relevancia jurídica a otra persona antes del inicio de un proceso, o con
exclusión de éste. Se puede transformar en pretensión procesal si la exigencia no es satisfecha y el
titular del derecho recurre a la acción. Así, es pretensión material que el deudor pague. Si este
conflicto del plano de la realidad social pasa al plano de la realidad jurídica genera un litigio, donde la
pretensión ―ya procesal― será que la autoridad condene al deudor al pago.
- 12 -
IURA NOVIT CURIA
6. LOS LÍMITES AL AFORISMO IURA NOVIT CURIA QUE EMANAN DEL ADECUADO ANÁLISIS DE LOS
ELEMENTOS DE LA PRETENSIÓN PROCESAL
33
Cfr. Alvarado Velloso, Adolfo: Introducción al estudio del derecho procesal. Ed. Rubinzal-Culzoni,
Santa Fe, 1992, p. 99.
34
Cfr. Alvarado Velloso, Adolfo, op. cit., p. 98.
- 13 -
GUSTAVO CALVINHO
Solamente dos sujetos ―uno activo, otro pasivo― son enhebrados por la figura bajo
análisis. Este aspecto necesariamente excluye al juez o al árbitro de la misma35.
De allí que la autoridad no deba modificar, ignorar ni eliminar ninguna pretensión
procesal. Por imperio del sistema dispositivo, tampoco está facultado para incorporar al
proceso pretensiones que las partes no hayan arrimado. Lo que sí debe hacer al
pronunciarse es acoger o rechazar fundadamente ―ya sea total o parcialmente― todas y
cada una de las pretensiones procesales puestas a su consideración ―excepto que su
tratamiento devenga inconducente por encontrarse su suerte ligada al resultado de otra que
la excluye, ya considerada en el decisorio36―, respetando de modo inexorable la regla de la
congruencia.
Por lo tanto, la sentencia debe obligadamente considerar tanto las pretensiones
procesales incluidas en la demanda como en toda ampliación o modificación oportunas37 o
en la reconvención, merituando la resistencia opuesta por el agirado y el reconvenido en su
caso, que un sector de la doctrina ha denominado “contrapretensión”.
35
No compartimos la postura de un sector de la doctrina que considera que la pretensión tiene dos
sujetos coordenados ―el activo y el pasivo― y un sujeto supraordenado ―el juez―. Quien juzga no
debe, en un Estado de derecho, tener facultades de sustituir la voluntad del litigante desde la
injerencia en la pretensión procesal, ya que finalmente tendrá incumbencia sobre los derechos
individuales.
36
V. gr., si se rechaza la pretensión de la actora de percibir una suma de dinero, automáticamente se
torna inoficioso tratar la pretensión de adicionarle intereses.
37
El artículo 331 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación permite modificar y ampliar la
demanda ―rectius, la pretensión― antes de que sea notificada.
38
Cfr. Couture, Eduardo J., op. cit., p. 188.
- 14 -
IURA NOVIT CURIA
que se trata de convencerle y llevar a su conocimiento los hechos que sostienen la cuestión
y fundan la decisión. Por ello las razones son extrañas a la pretensión y a la misma cuestión;
son precisamente los medios por los que la cuestión viene resuelta39.
Consecuente con lo vertido, el actor o el reconviniente van a indicar en la demanda
o en la reconvención qué clase de tutela requieren ―presentando una pretensión
declarativa de derechos, cautelar o ejecutiva― a efectos que la parte contraria adopte cierta
conducta a su respecto.
Ante la pretensión del actor o reconviniente, el demandado o reconvenido según el
caso, pueden formular su defensa o resistencia ―reacción― que estimen más adecuada a
sus intereses. Como actitudes posibles cabe admitir, contradecir u oponerse a la pretensión
o abstenerse de discutirla40.
Queda explicado nuevamente desde otra faceta técnica que los únicos habilitados
para aportar hechos ―y sus medios de confirmación― al proceso son las partes. El juez o
el árbitro nunca pueden sustituirlas en tal función, ya que sólo deben pronunciarse sobre lo
que se les pide, so pena de violar garantías constitucionales.
La pretensión procesal es concreta, no abstracta, dado que tiene una causa jurídica.
En nuestra opinión, el hecho en que se sustenta la pretensión integra su causa. El
pretendiente debe invocar un hecho constitutivo, modificativo o impeditivo al que le atribuye
trascendencia jurídica.
Este aspecto ―que no es el único― del elemento causal es indispensable para la
viabilidad de la pretensión procesal. Aunque deben distinguirse los hechos sustanciales de
los accesorios o circunstanciales: aquéllos configuran causa petendi ―deriva el derecho
pretendido y la relación jurídica―; éstos, como no son principales, si no se invocan no
obstan la determinación de la causa petendi.
El otro aspecto a considerar de este elemento es la imputación jurídica que el
pretendiente, basado en el hecho, realiza en relación a la otra parte. Implica para el actor
39
Briseño Sierra, Humberto: Derecho Procesal, 1ª edición. Ed. Cárdenas, México D.F., 1969, tomo II,
p. 231.
40
También se ha aceptado, para específicos casos en los que el actor demanda el divorcio por causal
objetiva y el demandado reconviene por causal subjetiva, que aquél pueda reconvenir por otra causal
subjetiva.
- 15 -
GUSTAVO CALVINHO
41
Para Chiovenda, la causa es un interés dividido en dos elementos: un derecho y un estado de
hecho contrario a ese derecho. La causa petendi representaba en su pensamiento el hecho
constitutivo de la acción. Ver sus Principios de derecho procesal civil, trad. de Casáis y Santaló. Ed.
Reus, Madrid, 1922, tomo I, p. 328.
42
V. gr. el artículo 330 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.
- 16 -
IURA NOVIT CURIA
43
La sentencia se pronuncia cuando el proceso ha fenecido, por eso no tiene un carácter procesal,
sino metaprocesal o extraprocesal.
44
La subsunción es el enlace lógico de una situación particular, específica y concreta, con la
previsión abstracta, genérica e hipotética contenida en la ley. Véase Couture, Eduardo J. op. cit., p.
285.
45
El tipo jurídico, según Couture, es una abstracción esquemática que reúne en un concepto todos
los elementos esenciales de determinada figura jurídica. Se trata de reducir los hechos a especies
jurídicas comunes y conocidas, a lo que se llega sin necesidad de entrar a aplicar el derecho al
hecho, sino por un simple esfuerzo de abstracción que posibilita reducir los hechos a sus contornos
jurídicos más simples. V. Couture, Eduardo J., op. cit., p. 284.
- 17 -
GUSTAVO CALVINHO
46
La doctrina alemana es la que ha llegado más lejos de la mano de Karl Schwab: El objeto litigioso
en el proceso civil, trad. Tomás A. Banzhaf, EJEA, Buenos Aires, 1968.
- 18 -
IURA NOVIT CURIA
47
Si la calificación legal, que debe apuntar al objeto del proceso, indica que lo debatido no se ajusta a
derecho, debe rechazarse la demanda. Pero si la autoridad califica en su lugar la pretensión y la
modifica invocando la regla iura novit curia, puede llegar a hacer lugar a la demanda ante un
indefenso.
48
La congruencia no es otra cosa que el respeto que la autoridad guarda, en su pronunciamiento, de
una estricta conformidad con la pretensión y resistencia que articularan las partes en el litigio que
decide. Su relevancia es tal, que si una sentencia es incongruente, necesariamente violará garantías
constitucionales. Ciertamente, la congruencia procesal desde un punto de vista funcional es garantía,
pues asegura que el juez no va a fallar algo distinto de lo que piden las partes ―“extra petita”―, ni
- 19 -
GUSTAVO CALVINHO
más allá ―“ultra petita”―, ni omitiendo alguna de las cuestiones conducentes a la solución del litigio
puestas a su consideración ―“citra petita”―.
- 20 -
IURA NOVIT CURIA
- 21 -
GUSTAVO CALVINHO
Así considerado, estimamos que el aforismo iura novit curia satisface los requisitos
de previsibilidad y protección que hacen a la seguridad jurídica en un Estado de derecho.
- 22 -
TRANSACCIÓN
Concepto: es un acto jurídico bilateral por medio del cual las partes extinguen
obligaciones litigiosas o dudosas (art. 1641 del CCyC).
CONCILIACIÓN
Presupone componer y ajustar los ánimos de los que estaban opuestos entre sí.
En sí, es muy parecido a la transacción, con la diferencia que es judicial, es decir
se hace frente al Juez la negociación y él la homologa.
Igualmente la doctrina está dividida en cuanto a si es una transacción o no. Para
algunos no importa una transacción ya que no se produce una renuncia de un
derecho subjetivo.
Ante el incumplimiento la vía para su ejecución es la ejecución de sentencia.
1
La conciliación no está instituida como un trámite previo y obligatorio, sino como
una facultad del Juez y de las partes.
Las partes pueden solicitar al Juez que designe una audiencia de conciliación para
ver si se puede llegar a un arreglo en el proceso, si no es así el mismo continúa
por sus carriles normales. Es también una facultad del Juez la de llamar a las
partes a una conciliación (art. 36 inc. 2 del CPCCN).
CADUCIDAD DE INSTANCIA
2
feria judicial- pero se descontara el tiempo en que el proceso hubiese estado
paralizado o suspendido por acuerdo de las partes o disposición del Juez.
Se trate o no de obligaciones solidarias, divisibles o indivisibles, la caducidad
beneficia o perjudica a todos los litisconsortes.
Este instituto no alcanza a todos los procesos ya que el art. 313 del CPCCN se
encarga de excluir a algunos de ellos.
La caducidad operada en primera o única instancia no extingue la acción la que
deberá ejercitarse en un nuevo juicio, ni perjudica las pruebas producidas las que
podrán hacerse valer. La caducidad opera en ulterior instancia acuerda fuerza de
cosa juzgada a la resolución recurrida. La caducidad del principal opera sobre los
incidentes, pero la de estos no opera sobre el principal (art. 318 CPCCN).
3
LAS COSTAS
El allanamiento a la demanda
importa sumisión a la pretensión contenida
parcial
hechos
total
(declaración de puro derecho)
derecho
suele considerarse sinónimo
de allanamiento
a) Oportuno
b) Incondicionado
c) Total
d) Expreso
Objeto del allanamiento
Relac. jurídica disponible (transigible o
renunciable)
a) Sobre el procedimiento
Eximición de costas
* real/ incondicionado/ oportuno/ total/ efectivo
DESISTIMIENTO
Requiere
consentimiento
Expreso o
Tácito Notificación personal o
por cédula
Oposición: continúa el
proceso
Mecanismo del desistimiento del proceso
No requiere consentimiento
del demandado
Juez solo verifica procedencia
seg. naturaleza del derecho
Instancias recursivas
ordinarias y extraordinarias
DESISTIMIENTO DEL DERECHO
EFECTOS: los “efectos de los recursos” sirven tanto para designar tanto
la consecuencia que imponen sobre la decisión (si impiden o no su
ejecutabilidad) como para determinar el momento de su tratamiento por el
superior.-
Lo primero implica hablar de recursos con efectos “suspensivo o devolutivo”;
y lo segundo se refiere a si es “inmediato o diferido”.-
- Suspensivo: el cumplimiento de lo resuelto por el juez queda en suspenso,
“se suspende”, hasta tanto la otra instancia confirme la bondad de la
resolución atacada.-
- Devolutivo: se concede sin suspender la ejecutoriedad del auto
cuestionado. Es específicamente establecido por la ley.-
- Inmediato: los autos se elevan a la alzada en forma inmediata para el
tratamiento del recurso.-
OBJETO Corregir errores materiales, aclarar conceptos Que se modifique o revoque, por Que el Tribunal superior revoque o
oscuros y suplir omisiones siempre que no se altere contrario imperio, la resolución modifique la resolución adoptada por el
lo sustancia de la resolución. adoptada. Juez de grado.
PLAZO INTERPOSICION Tres (3) días desde la notificación. Sin plazo Tres (3) días de notificada la resolución, Cinco (5) días de notificada la resolución.
cuando es de oficio y no se produjo la notificación, o en el momento si se dicta en una
salvo para errores numéricos. audiencia.
FORMA INTERPOSICION Por escrito o verbalmente. Por escrito o verbalmente. Por escrito o verbalmente.
SE FUNDA? DONDE? CUANDO? Si, al momento de interponer el recurso. Si, al interponer el recurso. Si, pero no con su interposición.
Libremente, ante la Cámara; en relación
en 1ra. instancia.
ANTE QUIEN SE INTERPONE? Ante el mismo Juez que dictó la resolución, quien a Ante el mismo Juez que dictó la Ante el Juez que dictó la resolución, quien
su vez es él que lo resuelve. resolución, quien a su vez el él que lo realiza un control de formalidad. Resuelve
QUIEN LO RESUELVE? resuelve. la Cámara, quien analiza la fundabilidad
del recurso.
CONTRA QUE PROCEDE? Sentencias definitivas, pero la jurisprudencia lo Sólo contra providencias simples, Sentencias definitivas e interlocutorias, y
amplió a todo tipo de resoluciones judiciales. causen o no gravamen irreparable. providencias simples que causen
gravamen irreparable.
Conceptualmente una medida cautelar es un medio que tiene por finalidad asegurar
el resultado práctico de la sentencia que debe recaer en un proceso, evitando que se
torne de imposible cumplimiento (Martínez Botos, “Medidas Cautelares”, Ed.
Universidad, Pág. 27).
Tres son los presupuestos
de las medidas
cautelares:
Verosimilitud en el derecho invocado
como fundamento de la pretensión.-
No requiere la prueba terminante y plena del derecho
invocado. Basta con la simple apariencia o verosimilitud
del derecho (“fimuis boni inris”) invocado, a cuyo efecto
el procedimiento probatorio es meramente informativo.-
Es la apariencia suficiente del derecho alegado, lo que
supone que la pretensión intentada en el juicio principal (o
que pretende instaurarse) tenga una probabilidad
suficiente de éxito y que no esté supeditada a la
contingencia o expectativa de agotar el trámite
respectivo.-
Se puede comprobar “sumariamente” y puede operar en
forma “presuncional”.-
Peligro en la demora o temor
fundado.-
La posibilidad de que, en caso de no adoptarse,
sobrevenga un perjuicio o daño inminente que
transformará en tardío el eventual reconocimiento del
derecho invocado como fundamento de la pretensión.-
En forma genérica está pensado como paliativo de las
demoras del proceso.-
Contra cautela o caución.-
Asegura a la otra parte el resarcimiento de los daños que
aquéllas pueden ocasionarle en la hipótesis de haber sido
pedidas indebidamente.-
Es el resguardo del sujeto pasivo de la medida cautelar, y
reposa en el equilibrio que las partes deben conservar en el
proceso; más aún cuando se dictan “inaudita parte”.-
Es mas bien una condición de ejecución de la medida
cautelar que un requisitos de admisibilidad y procedencia.-
Puede ser personal (juramento de la beneficiaria) o real
(garantía a través de bienes, propios o de terceros).-
Los caracteres de las
medidas cautelares son:
Instrumentales.
Carecen de autonomía. Son un medio para garantizar el
cumplimiento de la sentencia que se dicte en el proceso
principal, al cual acceden y del cual son accesorias, pero
vinculadores por un nexo de instrumentalidad o
subsidiariedad. No tienen un fin en si mismas.-
Ello implica que debe existir una correspondencia entre la
cautelar solicitada y el objeto del proceso pero a su vez no
debe implicar un adelanto de la sentencia, lo cual se
encuentra reservado para un tipo específico de cautelares
(autosatisfactivas y tutelas anticipadas).-
Provisionales.
Se mantienen en tanto perduren en el tiempo la
situación fáctica que las motiva, y en cualquier
momento en que cesaren podrán ser levantadas.-
Por otro lado, una vez que se dicta sentencia definitiva
(en cualquier sentido que sea) se extingue la eficacia
porque desde ese momento pierde y se agota su razón
de ser.-
Flexibles.-
Esto implica que tanto el órgano judicial como los
sujetos activos y pasivos del proceso cautelar
cuentan con facultades de modificar la medida
solicitada o dispuesta.-
El Juez podrá otorgar una medida distinta a la
solicitada, y las partes pueden requerir la
ampliación, mejora o sustitución de la medida
cautelar decretara.-
Inaudita parte.-
En el análisis de su procedencia, no toma intervención al
parte que eventualmente es afectada por la medida.-
Ello no quiere decir que no puede controvertir la
cautelar, sino que por la naturaleza de la pretensión
cautelar se difiere su intervención para una vez que se
encuentre trabada la medida. Primero se protege el
derecho y luego se le asegura al demandado su derecho
de defensa.-
Sujetas a caducidad.-
Dependiendo de la oportunidad en que se solicitan.-
Si se la requiere antes de la demanda, deberá iniciarse
la acción dentro de los 10 días siguientes al de su
traba; si se la requiere con la demanda o durante su
sustanciación caducarán de pleno derecho a los 5
años desde la fecha de su anotación, salvo que
oportunamente se proceda a su reinscripción.-
Si bien los códigos
procesales no clasifican a
las medidas cautelares, si
las enuncian; y la doctrina
se ha encargado de
agruparlas en función de
su fin.-
Así nos encontramos con:
Las que tienden a asegurar el resultado de la ejecución forzada
(embargo, inhibición, intervención y administración, y anotación
de litis);
PROCESO EJECUTIVO
Concepto:
Características:
Carece de aptitud para el examen y solución total del conflicto, por cuanto la
sentencia hace cosa juzgada formal (significa que puede ser modificada con un
proceso de conocimiento posterior)
Ejecución de sentencia:
Debemos distinguir dos tipos de sentencia: las que son de tribunales nacionales y las que
provienen de tribunales extranjeros.
1
El art. 499 del CPCCN determina que consentida o ejecutoria una sentencia de un tribunal
judicial o arbitral y vencido el plazo dado para su cumplimiento se procederá a su
ejecución a instancia de parte.
La sentencia puede establecer la obligación de dar una suma de dinero, de dar cosas o
que consiste en hacer o no hacer.
De esa manera tenemos la condena a escriturar (art. 512), a hacer (art. 513), a no hacer
(art. 514) y a entregar cosas (art. 515, todos del CPCCN).
2
Si el título ejecutivo se encuentra incompleto
por encontrarse dentro de los casos del art.
525 del CPCCN, deberá prepararse la vía
ejecutiva.
Es decir, que se cita al deudor por cédula y
deberá comparecer personalmente (no se
puede suplir por escrito).
Luego de ese trámite queda preparada la vía
ejecutiva
Si el juez encuentra al instrumento
acompañado dentro de los previstos por los
arts. 523 y 524 del CPCC va proveer el escrito
de demanda
El oficial de justicia requiere al deudor el pago
Si no opone excepciones
USUCAPION Y/O PRESCRIPCION ADQUISITIVA DE
DOMINIO.
De recobrar.
De retener.
El interdicto de retener es una acción tendiente a proteger los derechos
del actual poseedor o tenedor de un bien, mueble o inmueble, contra actos
materiales de terceros que turben, o amenacen turbar, el ejercicio de la
posesión o la tenencia. Su fin radica en evitar que el agraviado intente el
indeseable camino de hacer justicia por mano propia, siendo ajena al mismo la
dilucidación de las relaciones de derecho que vinculen a las partes (v.
Gozaíni, Osvaldo A., “Código Procesal…”, Ed. La Ley, Tomo II, Pág.
455; v. López Mesa, Marcelo J., “Código Civil y Leyes complementarias”,
Ed. LexisNexis, Tomo III, Pág. 1076 y sgtes.).
La turbación de la posesión o la tenencia implica que no se provoca la
exclusión absoluta del poseedor o tenedor -lo que si sucede con el despojo,
necesario para el interdicto de recobrar-. Se trata de una actividad que
obstaculiza o torna más gravosa la relación de poder y genera un cambio en la
situación de hecho, porque el poseedor o tenedor no pueden ejercer sus
perrogativas de la manera como lo venían haciendo hasta el momento de la
molestia.
A su vez, esos actos materiales de turbación deben estar realizados
intencionalmente, es decir con el propósito de desconocer la posesión o la
tenencia y contra la voluntad del poseedor o tenedor ya que si esa actividad es
consentida, autorizada o tolerada por el titular de la relación de poder no hay
turbación o desapoderamiento (v. obras y art. citados).
En cuanto a la prueba de éste tipo de procesos, sólo podrá versar sobre
el hecho de la posesión o tenencia invocada por el actor, la verdad o falsedad
de los actos de perturbación atribuidos al demandado y la fecha en que éstos
se produjeron. Lo que interesa es el estado de hecho existente en el momento
mismo de producirse la supuesta perturbación, esto es, la real y efectiva
ocupación del bien y no los títulos en que se basa la posesión (v. Quadri,
Gabriel H., “La prueba en el proceso civil y comercial”, Ed. Abeledo
Perrot, Tomo II, Pág. 1527/1528).
El debate se circunscribe a la legitimación activa y pasiva, al hecho de
la perturbación o amenaza y a la acreditación del ejercicio temporal del
interdicto en relación a su caducidad (v. Gozaíni, Osvaldo A., obra cit., Pág.
460).
De obra nueva.
AUTOS Y VISTOS:
I. Carlos Sebastián Navarro promovió una acción de daños y perjuicios contra Mauricio
Adrián Moraschia, la empresa Riah SA y la Municipalidad de General Pueyrredon, con
el objeto de obtener una indemnización por la pérdida de la visión de su ojo izquierdo
cuando el 2 de agosto de 2015 supuestamente fue agredido por el primero de los
nombrados mientras se encontraba en el resto bar "Bookan" de la ciudad de Mar del
Plata, explotado por la sociedad codemandada.
El actor denuncia que Moraschia lo impactó con un vaso de vidrio causándole severas
lesiones en su rostro, las que aparentemente no fueron propiamente tratadas por los
profesionales médicos que lo atendieron en el tiempo inmediato posterior al hecho.
Como consecuencia de esto último habría perdido la totalidad de su visión en uno de sus
ojos, generándole los padecimientos que describe en la demanda y siendo excluido -por
su sobreviniente discapacidad- de la Escuela de Policía "Juan Vucetich" a la que asistía
como cadete.
II. La causa se inició ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N°14
del Departamento Judicial de Mar del Plata, cuyo titular se declaró incompetente en la
inteligencia de que la controversia -atento a la pretensión incoada contra el municipio-
subsumía en la cláusula general que define la materia contencioso administrativa (cfr.
arts. 166 in fine, Const. prov., 1 y 2 inc. 4, CCA). Asimismo, invocando razones de
economía procesal y tutela judicial, consideró que el juicio no debía escindirse, siendo
prudente que todas las pretensiones -incluidas las seguidas contra los particulares-
tramiten por ante un único juez competente (fs. 132/134 vta.).
III.1. No sin antes advertir y desalentar adelantos de jurisdicción de tal tenor (cfr. causas
B. 73.523, "Levy", resol. de 14-X-2015; B. 74.264, "Mostafa", resol. de 21-IX-2016 y
B. 74.544, "Villanueva", resol. de 7-VI-2017), a los fines de establecer el tribunal que
deberá conocer y decidir en el caso salvaguardando la competencia ratione materiae
(cfr. art. 6, CCA), cuadra señalar que en la especie efectivamente gravita el
impedimento contenido en el art. 87 inc. 2 del Código Procesal Civil y Comercial.
Ello, en la medida en que las pretensiones dirigidas contra Mauricio Adrián Moraschia
y Riah SA no pueden ser sustanciadas en el fuero especializado en razón de lo normado
por el art. 4 inc. 1 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que sustrae de su
ámbito de conocimiento a los casos regidos por el derecho privado, lo que significa que
el complejo de pretensiones deducidas carecen de virtualidad para integrar una única
acción y ser resueltas por un mismo juez (arg. art. 87 inc. 2, CPCC).
Es dable apuntar que de las constancias del expediente no se aprecia un riesgo cierto de
que con ello a la postre convivan pronunciamientos contradictorios. Lo expresado, dado
el régimen de responsabilidad objetiva por el que previsiblemente transitarán ambas
acciones (doctr. causa B. 72.444, "Enosur", resol. de 10-VII-2013) y considerando que
la responsabilidad culposa o dolosa que eventualmente podría caberle al presunto
agresor estará predeterminada por lo que se establezca en sede penal en el marco de la
causa que se le sigue por lesiones (doctr. causa B. 74.544, cit.; cfr. art. 1775 sigs. y
concs. Cód. Civ. y Com.; v. IPP N°08-00-020885-15).
Se alega que el estado local no brindó "...el servicio básico de ayuda a la comunidad
para la cual están destinadas las fuerzas policiales y especialmente por la falta de control
al momento de otorgar la habilitación y permitir el ingreso de, por lo menos, un 40%
más de lo que [la capacidad del local] permitía" (fs. 118 vta.). En tales condiciones
actúa la regla de competencia contenida en el art. 2 inc. 4 de la ley 12.008, según la cual
corresponden a la justicia especializada las controversias que versen sobre la
responsabilidad de los entes públicos estatales previstos en el art. 1° de dicho
ordenamiento, regidas por el derecho público, aunque se invocaren o aplicaren por
analogía normas del derecho privado (doctr. causas B. 73.750, "Villalta", resol. de 2-IX-
2015; B. 73.820, "Vargas", resol. de 21-X-2015; B. 73.921, "Casella", resol. de 22-XII-
2015; B. 74.095, "Rosenthal", resol. de 4-V-2016; B. 74.768, "De Almeida", resol. de
28-VI-2017 y B. 74.869, "Costas", resol. de 21-II-2018).
RESUELVE:
Regístrese y ofíciese.
HILDA KOGAN
JUAN JOSÉ MARTIARENA
Secretario
Fdo.: dLa-So-Ge-Ko
Reg. Nº 87
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL
TRABAJO PRACTICO NRO. 1
BLOQUE 1 – UNIDAD 2
TEMA: Jurisdicción y competencia.
Finalmente, agregamos una séptima pregunta, de respuesta optativa, para invitarte a que te
formes una opinión sobre la situación planteada y, en su caso, compartas un comentario.
Podrás acceder a su lectura en tres PDF disponibles en el aula virtual. Te recomendamos atender
a las fechas de cada resolución para seguir su orden.
EL CUESTIONARIO:
2.- Cuáles son los organismos que intervienen en la cuestión y a qué fuero e instancia
pertenecen?
3.- Cuál es el órgano que decide el conflicto y por qué no lo hace la Cámara de Apelaciones?
4.- Cuál fue el fuero elegido por el abogado de la parte actora para presentar la demanda? Surge
de las resoluciones por qué eligió este fuero?
5.- Es correcto que el juez de origen hubiera tomado su decisión en base a “los argumentos
desplegados por la parte actora”, como lo indica en su resolución? Es correcto que no se hubiera
dado intervención previamente a los demandados para oír su opinión?
6.- Qué deberá hacer el abogado del actor, ya resuelto el conflicto de competencia, para poder
seguir adelante con su reclamo?
Consignas:
Desarrollo:
5. De acuerdo con el artículo 4 del Código Procesal Civil y Comercial, es apropiado que
el Juez haya tomado su decisión basándose en los argumentos presentados por la parte
demandante o en la exposición de los hechos realizada por esta última.
7. En relación con el caso presente, creo que la parte demandante debería haber
considerado y analizado cuidadosamente la combinación de pretensiones de derecho público
y derecho privado al presentar la demanda. Esto implica no solo la necesidad de identificar la
jurisdicción adecuada, sino también la posibilidad de aumentar la complejidad procesal del
caso, ya que involucra la aplicación de diferentes normas legales y procedimientos.
MODELOS DE ESCRITOS
I.- PERSONERÍA:
Que vengo a presentarme a estos autos en nombre y
representación del demandado, Francisco Romero, domiciliado en calle Roca
1234, en los términos del art. 48 del CPC atento que mi mandante se encuentra
en este momento fuera de la ciudad por razones laborales, resultando
imposible contar con el poder judicial y siendo urgente efectuar esta
presentación atento la perentoriedad de los plazos
II.- CONTESTA DEMANDA
(...)
Proveer de conformidad, que será Justicia.
Pregunta 1 Todas las personas que tienen capacidad para ser parte se hallan
Correcta dotadas de capacidad procesal
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Pregunta 3
Cuando un menor adolescente ha sido víctima en un accidente,
Correcta
puede intervenir en el juicio de daños conjuntamente con sus padres
Se puntúa 1,00 o de manera autónoma
sobre 1,00
Seleccione una:
Verdadero
Falso
[Link] Página 1 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 2: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:18 a. m.
Pregunta 4
La falta de intervención de la Asesoría de Incapaces en un proceso
Correcta
donde es parte un menor de edad, es causal de nulidad relativa
Se puntúa 1,00
sobre 1,00
Seleccione una:
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
[Link] Página 2 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 2: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:18 a. m.
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Pregunta 10
Un particular que es citado como parte demandada, puede dar poder
Correcta
a un abogado para que conteste en su nombre una demanda
Se puntúa 1,00
sobre 1,00
Seleccione una:
Verdadero
Falso
[Link] Página 3 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 2: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:18 a. m.
[Link] Página 4 de 4
CÁMARA DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL - SALA SEGUNDA.
Y CONSIDERANDO:
Para así decidirlo recordó lo dispuesto por los artículos 1015 y 1017 inc.
d) del CCyC. Al respecto, indicó que dicha cláusula residual se extendía a los supuestos
no establecidos en el canon, incluyendo así a los poderes generales o especiales que
deban presentarse en juicio.
Por lo expuesto y lo normado por los arts. 34, 36, 161, 243, 246 y
cctes. del CPCC, RESOLVEMOS:
Alexis A. Ferrairone
Secretario
L° de Sentencias INTERLOCUTORIAS N° LXXIV
II. En prieta síntesis, se agravia el accionante respecto del auto de fs. 785, por cuanto
entiende que se desconoce la validez del mandato glosado a fs. 783, deviniendo
impropio citar a la parte a ratificar la firma, pues dicho extremo no es exigido por el
Código de fondo (v. escrito electrónico de fecha 27/9/18).
III. Al igual que lo resuelto por esta Sala en la causa 120272, sent. del 16/6/2016,
liminarmente cabe señalar que en el anterior Código Civil se preveía expresamente que
los poderes generales o especiales a presentarse en juicio, debían hacerse por escritura
pública, conforme el art. 1184 inc. 7 de ese digesto. Actualmente, no se ha establecido
ese requisito para el otorgamiento de este tipo de poderes. Por el contrario, el nuevo
Código Civil y Comercial de la Nación consagra el principio de libertad de formas al
respecto (arts. 284, 285, 363, 1319 del CCyCN) y es a través del análisis específico de
cada acto jurídico el que determinará qué forma debe revestir el acto de apoderamiento.
IV. En efecto, las Provincias han delegado la facultad de dictar el Código Civil y
Comercial al Congreso de la Nación y teniendo en cuenta el carácter netamente procesal
de las reglas que sobre la acreditación del mandato establece el artículo 47 del Código
Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires (que fue redactado en
consonancia con el articulado del anterior Código Civil, art. 1184 inciso 7), no resulta
admisible que la legislación local limite el alcance establecido por la normativa de
fondo (conf. arts. 31 y 75 inc. 12º de la Constitución Nacional; cfme. Ac. 79.617 del
18/4/2001).
Al haberse sancionado un nuevo Código Civil y Comercial de la Nación por parte del
Congreso Nacional en ejercicio de las facultades delegadas (ley 26.994), en el que no se
exige expresamente el instrumento público para la acreditación del mandato para
intervenir en juicio (arts. 1015 y 1017 del C.C.C.N.), a su disposición ha de estarse.
En el caso del mandato, como ya se dijo, el anterior artículo 1184 inc. 7 del Código
Civil ya derogado disponía que el poder de representación en juicio se debía realizar por
escritura pública. Es así que cuando el letrado intervenía en el proceso con poder de su
cliente, debían respetarse las formas que la ley de fondo establecía para su
otorgamiento.
Fue ante aquel marco general que el art. 46 del Código Procesal Civil y Comercial de la
Provincia prevé la instrumentación del mandato frente al Actuario cuando el valor del
proceso fuera inferior a 120 jus. En esos casos, el fedatario de ese acto de
apoderamiento otorgado por un particular al abogado que lo representa deja de ser ante
un escribano para concretarse ante el Secretario del órgano. Lo mismo acontece cuando
la representación se brinda ante el juez de Paz.
Por ende, si el contexto que dio origen a las disposiciones citadas ha cambiado –pues el
artículo 1184 inc. 7 del CC anterior ya no se incluye en el Código actual- no puede el
Código Procesal continuar interpretándose como si la ley sustancial fuera la misma y no
hubiese variado.
Como es sabido, las disposiciones del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación son
directamente operativas sin necesidad de ser reglamentadas por leyes complementarias.
De haber una disposición que haya nacido a resguardo de la ley anterior y fuera
contraria al nuevo orden público interno, aquélla se deberá adaptar al nuevo sistema –en
tanto, como es en este supuesto, las mismas son operativas y consecuencia de las de
derecho común-. No se podría continuar estando por la validez de disposiciones que
responden a una ley ya derogada. Sería una forma de continuar perviviendo una ley ya
desaparecida. De así suceder, habría una divergencia temporal, porque el Código
Procesal reflejaría a un Código sustancial ya perimido. Dicho en otras palabras, el
Código Procesal mantendría viva una disposición fenecida, desaparecida del universo
normativo actual y cuya sobrevivencia no le es atribuible a las legislaturas locales.
Pretender que la parte ratifique ante un Secretario judicial la firma del documento como
un resguardo adicional, soslayaría la responsabilidad profesional del propio letrado. Los
particulares –personas físicas y jurídicas- ponen en manos de sus abogados la defensa
de su libertad, su propiedad, sus relaciones de familia, sus bienes y derechos más
preciados. Muchos articulan sus demandas con patrocinio, ocasión en la cual los
abogados explican los hechos, definen el derecho por el cual peticionan, encausando el
litigio. Sin embargo, los actores no son llamados a ratificar ante el secretario la firma
que estampó en esa pieza procesal, aun cuando la misma posea efectos sustanciales y
procesales de relevancia. Tampoco ese paso se requiere cuando con patrocinio letrado
se deduce un recurso o se presenta un escrito notificando y consintiendo una sentencia.
Será pues ahora el abogado quien al confeccionar el poder controlará el cumplimiento
de las formas y recaudos exigidos y asumirá las eventuales responsabilidades en razón
de ello.
VII- A mayor abundamiento, la mayor libertad que el nuevo Código Civil y Comercial
de la Nación le da a los ciudadanos para ser representados en juicio lleva a ampliar el
alcance del artículo 19 de la Constitución nacional, en tanto la ley contiene –en este
aspecto- menos limitaciones que la anterior.
En efecto, la ausencia en el texto del artículo 1017 del nuevo Código Civil y Comercial
de la Nación de una previsión análoga a la del anterior artículo 1184 inc. 7 del CC, se
fortalece desde la perspectiva del artículo 19 de la Constitución Nacional.
Siempre las formas surgen de la propia norma, por lo que no podría por vía judicial
hacerse el camino inverso, crearlas por vía judicial, lo que es contrario a la flexibilidad
que surge de la ley.
Sobre el particular, el artículo 363 del Código Civil y Comercial de la Nación establece
que el apoderamiento debe ser otorgado en la forma prescripta para el acto que el
representante debe realizar.
Por ende, “el principio general del Código es el de la libertad de las formas (arts. 284 y
1015), excepto cuando se la establece bajo pena de nulidad, como es en el caso de las
donaciones de bienes inmuebles, bienes muebles registrables y las prestaciones
periódicas o vitalicias (art. 1522), en las que se exige escritura pública, con excepción
de las efectuadas a favor del Estado, que pueden ser acreditadas con las actuaciones
administrativas (art. 1553). Es importante destacar que la libertad de formas es un
principio fundamental para asegurar que la voluntad de los otorgantes, salvo casos
excepcionales, no quede prisionera de formalidades rituales que, en su afán de
resguardar la expresión de esa voluntad, terminan paradójicamente impidiendo su
cumplimiento” (Cfme. “Código Civil y Comercial, Comentado, Anotado y Concordado
–Modelos de Redacción Sugeridos-“, Coordinador Eduardo Gabriel Clusellas, Ed.
Astrea y Ed. Fen Editorial Notarial, Buenos Aires-Bogotá 2015, T° 2, pág. 95/96). “En
consecuencia, los poderes que se otorguen para los casos comprendidos en la
enumeración de los artículos 1016 y 1017 deben ser otorgados por escritura pública,
pero ya no bajo pena de nulidad, sino como compromiso de otorgar oportunamente la
forma exigida. Es importante la excepción a la forma impuesta para las modificaciones
que se refieran a estipulaciones accesorias o secundarias, o que exista una disposición
legal en contrario. De esta última excepción legal puede concluirse que existe libertad
de forma para las modificaciones de instrumentos de representación que originalmente
requieren escritura pública, si solamente esa modificación se refiriera a estipulaciones
accesorias o secundarias del contrato que se autoriza a convenir en nombre del
poderdante". (Obra citada, pág. 97).
En definitiva, y sobre el tópico puntual cabe concluir que "... En el artículo 1017 del
Código Civil y Comercial no se reproduce el inciso 7 del artículo 1184 del derogado
Código Civil, que establecía la obligatoriedad de la escritura pública para el
otorgamiento de los poderes generales o especiales que deban presentarse en juicio, con
lo que estos instrumentos en lo sucesivo quedan comprendidos en la libertad de formas
que es el principio general del Código. Debe tenerse presente que el inciso c. del
artículo 1017, que expresa que deben ser otorgados por escritura pública todos los actos
que sean accesorios de otros contratos otorgados en escritura pública” (Obra citada, pág.
97).
BLOQUE 1 – UNIDAD 5
Para aprobar la actividad deberás responder las tres preguntas, de las cuales al menos dos,
deberán obtener la calificación “aprobada”.
EL CASO:
El Sr. Juan Pablo Echeverria te contacta, decidido a iniciar juicio de daños y perjuicios por el
accidente de tránsito que protagonizara el día 20 de mayo de 2020, habiendo fracasado todos
los intentos conciliatorios.
Luego de conversar sobre lo que se necesitará para presentar la demanda, el Sr. Echeverria
manifiesta algunos inconvenientes.
1) En primer lugar comenta que, según sus averiguaciones, la persona que conducía el
automotor que lo embistió, no es el dueño (titular registral) del vehículo. Teme que esta
circunstancia puede ser una complicación a la hora de formular su reclamo, generarle
más gastos o insumirle más tiempo.
2) En segundo lugar, los dos únicos testigos del accidente son un muchacho y una chica
que estaban haciendo cola en la vereda de un almacén de la esquina y se ofrecieron
gentilmente a atestiguar sobre lo ocurrido porque pudieron ver todo. Sin embargo esta
joven pareja se va al exterior dentro de dos meses con intenciones de radicarse afuera,
por lo que teme que no lleguen a declarar en el juicio y quedarse sin testigos.
3) En tercer lugar, respecto de otorgar un poder para tramitar el proceso, ya había
averiguado en una escribanía y le cuesta más dinero de lo que pensaba. Una amiga, que
también está por iniciar un juicio, le comentó que su abogado le dijo que no era
necesaria una escritura para otorgar un poder, desde que se modificó el código civil. Te
pregunta si realmente es así y si hay otras opciones.
LA CONSIGNA:
Explica qué respuestas le darías a tu cliente ante las inquietudes que plantea, respondiendo a
las siguientes consignas que te servirán de guía.
BLOQUE 1 – UNIDAD 5
EL CASO:
El Sr. Juan Pablo Echeverria te contacta, decidido a iniciar juicio de daños y perjuicios por el
accidente de tránsito que protagonizara el día 20 de mayo de 2020, habiendo fracasado todos
los intentos conciliatorios.
Luego de conversar sobre lo que se necesitará para presentar la demanda, el Sr. Echeverria
manifiesta algunos inconvenientes.
1. 1) En primer lugar comenta que, según sus averiguaciones, la persona que conducía el
automotor que lo embistió́, no es el dueño (titular registral) del vehículo. Teme que esta
circunstancia puede ser una complicación a la hora de formular su reclamo, generarle
más gastos o insumirle más tiempo.
2. 2) En segundo lugar, los dos únicos testigos del accidente son un muchacho y una chica
que estaban haciendo cola en la vereda de un almacén de la esquina y se ofrecieron
gentilmente a atestiguar sobre lo ocurrido porque pudieron ver todo. Sin embargo esta
joven pareja se va al exterior dentro de dos meses con intenciones de radicarse afuera,
por lo que teme que no lleguen a declarar en el juicio y quedarse sin testigos.
3. 3) En tercer lugar, respecto de otorgar un poder para tramitar el proceso, ya había
averiguado en una escribanía y le cuesta más dinero de lo que pensaba. Una amiga, que
también está por iniciar un juicio, le comentó que su abogado le dijo que no era necesaria
una escritura para otorgar un poder, desde que se modificó́ el Código Civil.
CONSIGNAS:
Explica qué respuestas le darías a tu cliente ante las inquietudes que plantea, respondiendo a
las siguientes consignas que te servirán de guía.
1) Para el primer supuesto, le explicarías a tu cliente que es posible efectuar el reclamo contra
los dos sujetos en el mismo proceso, entablando una sola demanda contra ambos? O bien le
aconsejarías optar y dirigir la demanda sólo contra uno de los responsables, ya que la ley no
impone demandarlos conjuntamente? En qué figura procesal consideras contemplada esta
situación? Fundamenta tu respuesta e indica normativa aplicable.
1
2) Para el segundo problema, cuál es el mecanismo procesal que utilizarías para no perder una
prueba que puede ser tan importante como la declaración de estos testigos presenciales? Explica
sus recaudos y señala las normas aplicables.
3) Finalmente, te dejamos alguna jurisprudencia respecto del comentario que le hizo la amiga a
tu cliente para que puedas formarte una opinión con la que le responderías. ¿Qué le aconsejarías
como profesional? Fundamenta tu respuesta.
DESARROLLO:
1- Ante la consulta de mi cliente, el Sr. Echeverría, en primer lugar le explicaría que nuestro
sistema normativo vigente nos permite poder efectuar el reclamo contra los dos sujetos en el
mismo proceso, entablando una sola demanda contra ambos, ya qué tienen responsabilidad
compartida en el asunto en cuestión.
2- Para el segundo problema, ante la necesidad de preservar sus testimonios y evitar perder
esas pruebas, tan importantes como la declaración de estos testigos presenciales; el mecanismo
procesal que utilizaría, a modo excepcional es la PRUEBA ANTICIPADA, la cual no debe
confundirse con las diligencias preliminares, ya que se trata de un modo excepcional de producir
prueba antes temples, entablado o no el juicio, de acuerdo con la urgencia de la medida.
Este anticipo preventivo de prueba debe ser de admisión excepcional, ya que se está́
produciendo prueba en una etapa no propia del proceso, y debe estar fundamentada en la
necesidad de conservar la misma ante una eventual pérdida o desaparición.
2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
sean o vayan a ser parte en un proceso de conocimiento y tuvieren motivos justificados para
temer que la producción de sus pruebas pudiera resultar imposible o muy dificultosa en el período
de prueba, podrán solicitar que se produzcan anticipadamente las siguientes:
1) Declaración de algún testigo de muy avanzada edad, o que esté gravemente enfermo o
próximo a ausentarse del país.
2) Reconocimiento judicial o dictamen pericial para hacer constar la existencia de documentos,
o el estado, calidad o condición de cosas o de lugares.
3) Pedido de informes.
La absolución de posiciones podrá pedirse únicamente en proceso ya iniciado.
El juez accederá a las pretensiones si estimare justas las causas en que se funda, repeliéndolas
de oficio en caso contrario.
Si hubiese de practicarse la prueba se citará a la contraria, salvo cuando resultare imposible por
razón de urgencia, en cuyo caso intervendrá el defensor oficial. El diligenciamiento se hará en la
forma establecida para cada clase de prueba, salvo en el caso de la pericial, que estará a cargo
de un perito único, nombrado de oficio”.
La doctrina creada en torno a los términos de los artículos 326 y 327, tiende a la
unificación de las diligencias de las “medidas preliminares” y de la “prueba anticipada”,
considerando además, que las segundas requieren recaudos especiales atendiendo a su
naturaleza, efectos y trascendencia. Por todo ello, los requisitos necesarios que deben reunirse
para la procedencia de la producción de una prueba anticipada, son los siguientes:
3
Que se fundamente la pretensión, ante el juez competente, invocando razones
suficientes que sustenten dicho pedido. Las mismas deben ser claras y precisas;
demostrando el riesgo concreto de que la prueba se pierda o se modifique si no
se obtiene de manera anticipada.
Que se tengan motivos justificados para temer a que la producción de la prueba
puede llegar a ser imposible o muy dificultosa de obtener en el período
correspondiente. Incluso que se tema a que la prueba pueda llegar a ser
adulterada.
Por todo ello, no es necesario un poder ante escribano público, tan solo basta con su
manifestación de voluntad.
4
SUMARIO
ACTOR:
DEMANDADO:
CITADA EN GARANTIA:
MATERIA:
MONTO:
DOCUMENTACION:
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
I.- PERSONERÍA:
IV.- RESPONSABILIDAD:
V.- DAÑOS.
VI.- PRUEBA.
a.- xxxxxxxx
b.- xxxxxxxx
c.- xxxxxxxx
(pueden solicitarse más peritos, de diferentes especialidades, cada uno con los
puntos de pericia correspondientes)
VII.- DERECHO
PETITORIO:
Por todo lo expuesto a V.S. solicito:
BLOQUE 2 – UNIDADES 6 y 7
CALIFICACIÓN: APROBADO/DESAPROBADO.
EL CASO
Tu cliente, Juan Pablo Echeverria, consiguió todo lo que le habías solicitado en la consulta
anterior para poder iniciar cuanto antes la demanda de daños y perjuicios por el accidente de
tránsito que protagonizara el día 20 de mayo de 2021 y en el cual resultara dañado el vehículo
de su propiedad, Chevrolet Onix patente OPQ 123.
Según el relato de tu cliente, el hecho había ocurrido en la intersección de las calles Rawson y
Lamadrid de la ciudad de Mar del Plata, en ocasión en que el Sr. Echeverria se desplazara por
Rawson en dirección norte y, mientras estaba atravesando calle Lamadrid, es embestido desde
la izquierda por un automotor Renault Duster AA 111 BC conducido por Francisco Martinez,
quien se desplazaba a alta velocidad, provocando importantes daños en el vehículo de
propiedad de Echeverria.
LA CONSIGNA
BLOQUE 2 – UNIDADES 6 Y 7
EL CASO
Tu cliente, Juan Pablo Echeverria, consiguió́ todo lo que le habías solicitado en la consulta
anterior para poder iniciar cuanto antes la demanda de daños y perjuicios por el accidente de
tránsito que protagonizara el día 20 de mayo de 2021 y en el cual resultara dañado el vehículo
de su propiedad, Chevrolet Onix patente OPQ 123.
Según el relato de tu cliente, el hecho había ocurrido en la intersección de las calles Rawson y
Lamadrid de la ciudad de Mar del Plata, en ocasión en que el Sr. Echeverria se desplazara por
Rawson en dirección norte y, mientras estaba atravesando calle Lamadrid, es embestido desde
la izquierda por un automotor Renault Duster AA 111 BC conducido por Francisco Martínez,
quien se desplazaba a alta velocidad, provocando importantes daños en el vehículo de propiedad
de Echeverria.
LA CONSIGNA
No hace falta que el escrito sea extenso para este trabajo, pero no deben faltar los
recaudos legalmente exigidos para toda demanda, como el objeto claramente expresado,
el ofrecimiento de la prueba, la indicación del monto que querés reclamar, etc.
2. De acuerdo a lo trabajado en el práctico nro. 3, recordá que los dos testigos del hecho
deben declarar anticipadamente, por lo que en un apartado del escrito de demanda,
deberás incluir el pedido respectivo, citando las normas que consideres aplicables. No
olvides indicar claramente qué es lo que estás solicitando y cuáles son las razones que
lo justifican, ya que se trata de una medida de excepción.
3. En otro apartado del mismo escrito de demanda deberás solicitar lo necesario para que
tu cliente pueda litigar sin gastos, ofreciendo la prueba respectiva.
1
DESARROLLO:
SUMARIO
MONTO: $2.500.000.-
DOCUMENTACIÓN: Fotocopia de DNI (3), Facturas y recibos (5), Acta de Mediación, Bono ley
e Ius previsional.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------
̃ r Juez:
Seno
I.- PERSONERÍA:
Que surge de la copia de escritura de poder que adjunto, soy apoderada del Sr. ECHEVERRÍA,
Juan Pablo, domiciliado en calle Juan de Garay 1802 de esta ciudad.
II.- OBJETO
Que por medio de la presente, me presento para iniciar un proceso de reclamo sumario por
compensación de daños y perjuicios contra el Sr. MARTÍNEZ, Francisco, portador del DNI
23.786.890 y con domicilio en la calle Gascón N° 1630 de la localidad de Mar del Plata. El Sr.
MARTÍNEZ, se desempeña como conductor, titular, usuario y/o usufructuario del vehículo de la
2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
marca Renault, modelo Duster, con matrícula AA 111 BC, y/o cualquier otra persona que pueda
ser considerada responsable civilmente.
Solicito se inicie este juicio con el propósito de obtener una indemnización por la cantidad de
$2.500.000 (dos millones quinientos mil pesos), o el monto que se determine a partir de la prueba
que se presente en el transcurso de este proceso, además de los intereses correspondientes,
costos y gastos derivados del mismo.
III.- ANTECEDENTES
Mi representado es el titular registrado del vehículo de marca Chevrolet Ónix, con matrícula OPQ
123. El día 20 de mayo de 2021, aproximadamente a las 14:30 horas, mientras transitaba por la
calle Rawson en dirección norte y al atravesar la intersección con la calle Lamadrid, el vehículo
fue violentamente impactado desde el lado izquierdo por un automóvil Renault Duster, con placa
AA 111 BC, el cual era conducido por el Sr. Francisco Martínez a una alta velocidad.
A pesar de sentirse mareado y algo desorientado, el reclamante pudo salir del vehículo por sus
propios medios. El Sr. Martínez proporcionó sus datos de contacto al reclamante y, en ese
momento, se esperaba llegar a un acuerdo amistoso.
Sin embargo, tras el fracaso de todos los intentos de conciliación, mi representado decidió iniciar
esta demanda.
IV.- RESPONSABILIDAD:
La responsabilidad del demandado en este caso es evidente, respaldada por los artículos 1.716,
1.721, 1.722, 1.723, 1.724 y otros concordantes del Código Civil y Comercial de la Nación, ya
que se trata del vehículo que embistió en el accidente.
Los hechos presentados en esta demanda son claros y resaltan la negligencia del Sr. Martínez
al conducir a una velocidad excesiva e imprudente, lo cual no le exime de responsabilidad al
utilizar un vehículo que representa un riesgo objetivo y del cual no puede despreocuparse. De
3
acuerdo con el artículo 1758 del Código Civil y Comercial, la responsabilidad de quien utiliza un
objeto riesgoso es objetiva, y para eximirse de responsabilidad debe demostrar no solo su falta
de culpa, sino también la culpa de la víctima. El dominio del vehículo es uno de los deberes más
importantes que tiene un conductor, y esto está estrechamente relacionado con la velocidad y el
estado del pavimento, siendo óptimo en esta situación de acuerdo con la Ley 24.449.
Es bien sabido que toda persona que conduce un vehículo en la vía pública debe estar
extremadamente atenta, no solo al tráfico vehicular, sino también al cruce de peatones. Dado
que los vehículos representan un riesgo, corresponde a quienes los conducen reducir ese riesgo
a límites razonables para garantizar una mayor seguridad en la vía pública. El hecho de conducir
a alta velocidad y no mantener una velocidad precautoria impidió al demandado frenar a tiempo,
lo cual fue un acto negligente e incorrecto.
V.- DAÑOS.
Como resultado del accidente y del impacto violento sufrido, el vehículo quedó totalmente
inutilizado. El Sr. Martínez, al volante de la Duster, colisionó con la parte trasera del Onix,
ocasionando abolladuras en la puerta del asiento trasero, estallido de las ventanillas, daños en
los faros izquierdos, en el paragolpes, en la rueda trasera con su respectiva llanta, entre otros
perjuicios.
1. DAÑ OS AL RODADO:
Como se ha mencionado anteriormente, el vehículo del demandado impactó con gran fuerza en
la parte media y trasera del otro vehículo, causando importantes perjuicios. Específicamente, se
han dañado la puerta, que quedó abollada, los vidrios que se rompieron, los faros traseros
izquierdos, la rueda y la llanta, entre otros elementos.
De acuerdo con los presupuestos adjuntos, el costo de reparación de todos los daños, incluyendo
repuestos y mano de obra, asciende a la suma de $1.600.000. Por lo tanto, sin perjuicio de los
resultados de la prueba pericial e informativa que se produzca en relación a los daños materiales,
se reclama dicha suma como indemnización por los daños materiales sufridos por el vehículo,
con su correspondiente actualización a la fecha de efectivo pago.
4
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
Considerando la complejidad de las labores necesarias, se estima que la reparación del vehículo
requerirá aproximadamente 60 días. Durante este período, al estar privado de su uso, se
generarán diversos perjuicios, como la necesidad de alquilar automóviles para el traslado
personal y familiar del damnificado.
Se estima que este rubro asciende a la suma de $ 500.000 pesos, considerando los gastos
involucrados en la contratación de los vehículos de alquiler necesarios durante el tiempo de
reparación.
Con el fin de brindar una compensación efectiva por los malestares emocionales sufridos por la
víctima, es necesario tener en cuenta no solo la alteración psicológica mencionada, sino también
los sufrimientos físicos y dolores experimentados, lo que comúnmente se conoce como "pretium
doloris" según la doctrina.
El daño moral se refiere a la lesión en los sentimientos que causa dolor o sufrimiento físico,
inquietud espiritual o agravia las legítimas afectaciones y, en general, cualquier tipo de
padecimiento que no puede ser evaluado en términos pecuniarios (C. Nac Civil Sala J, 25/10/94-
Macoratti, Héctor D v. Expreso Atlántida SA) 1997-II-síntesis.
De acuerdo con el artículo 1738 del Código Civil y Comercial, se ha producido un perjuicio en las
afecciones espirituales legítimas del demandante. Por lo tanto, se justifica el reconocimiento de
este concepto, el cual se estima en la suma de $ 400.000.
LIQUIDACIÓN:
̃ material en el vehículo…..$1.600.000
Dano
Privación del uso del rodado…...$ 500.000.
̃ moral……………………….$400.000.
Dano
TOTAL…………………………… $2.500.000
5
VI.- PRUEBA ANTICIPADA.
A modo excepcional, se solicita a su Señoría que permita la realización de una prueba anticipada
consistente en la declaración testimonial de los únicos testigos presenciales del accidente, la
Sra. María Pérez con DNI 20.838.658 y el Sr. Jorge Rodríguez con DNI 20.881.320. Ambos
tienen planes de viajar al exterior en un corto plazo y tienen la intención de establecer su
residencia fuera del país.
VII.- PRUEBA.
1. DOCUMENTAL: Fotocopia de DNI (3), Facturas y recibos (5), Acta de Mediación, Bono
ley e Ius previsional.
2. INFORMATIVA: Se autorice el libramiento de los siguientes oficios:
b.- A la MUNICIPALIDAD DE MAR DEL PLATA a fin de que remita plano de la intersección de
las calles donde se produjo el accidente, indicando el sentido de circulación permitido en dichas
arterias al momento del accidente.
c.- A LA UNIDAD FUNCIONAL DE INSTRUCCIÓN Y JUICIO de Mar del Plata , calle Brandsen
3346/50, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, a los fines de que remita ad effectum videndi
et probandi la I.P.P N° 564, caratulada "ECHEVERRÍA C/ MARTINEZ FRANCISCO S/ DAÑ OS
Y PERJUICIOS", o en su defecto copia certificada de la misma.-
3) TESTIMONIAL: Se cite por intermedio del Juzgado a prestar declaración a las siguientes
personas:
- PEREZ María, DNI: 22.222.222, Con domicilio en Rawson 1800, Mar del Plata, Pcia. Buenos
Aires.
6
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
-RODRIGUEZ Jorge, DNI: 21.333.333, Con domicilio en Rawson 1800, Mar del Plata, Pcia.
Buenos Aires.
5) PERICIAL: Se designe perito ingeniero mecánico a los efectos de que se expida sobre los
siguientes puntos de pericia:
a.- Confeccione un gráfico secuencial de los hechos, determinando la posición del rodado antes,
al tiempo del accidente y al final del mismo.
b.- Determine la mecánica probable del hecho, así́ como la velocidad probable del vehículo.
c.- Explicite, conforme los elementos obrantes en autos, testimonial, fotografías, localización de
los daños en el vehículo interviniente y lesiones en la actora cuál de ellos tuvo el carácter de
embístete y cual el de embestido mecánico.
d.- Cualquier otro dato que el experto considere útil para dilucidar las presentes actuaciones.
7
Adjunto a esta solicitud el interrogatorio de los testigos y sus respectivas declaraciones, las
cuales han sido firmadas por ellos, de acuerdo a lo establecido en los artículos 440, 441 y 443
del Código Procesal Civil y Comercial.
IX.- DERECHO
Fundo la acción en los arts. 1.769, 1.757 y 1.758 del Código Civil y Comercial de la Nación y art.
320 del CPCCP, doctrina y jurisprudencia del fuero.
Para el hipotético caso de que V.S. no hiciere lugar a las legítimas pretensiones de esta parte, lo
cual vulneraría derechos de propiedad y de defensa, de rango constitucional, formuló expresa
reserva del caso federal en los términos de la Ley 48.
PETITORIO:
Por todo lo expuesto a V.S. solicito:
6) Se fije audiencia para la producción de la prueba anticipada de los testigos: Sra. María PEREZ
DNI 20.838.658 y Sr. Jorge RODRIGUEZ DNI: 20.881.320 con previa citación de quien ha de ser
parte contraria en el juicio principal a iniciarse.
8
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL
CALIFICACIÓN: APROBADO/DESAPROBADO
CONSIGNA:
Recomendamos la detenida lectura de las secciones del Código Procesal que regulan la prueba
testimonial y confesional, con especial atención en los artículos que se refieren a cada uno de
los aspectos destacados en cada consigna, teniendo presente que las preguntas que no están
correctamente formuladas pueden ser objetadas por la parte contraria, generando una
incidencia con costas, y el juez puede desestimarlas incluso de oficio.
Para este trabajo debes redactar al menos cuatro preguntas testimoniales y cuatro posiciones.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
BLOQUE 2: UNIDADES 8 Y 9
5) Es dependiente, acreedor o deudor de alguno de los litigantes, o si tiene algún otro género de relación
con ellos.
INTERROGATORIO:
- ¿Recuerda que sucedió el día 20 de mayo del año 2020, alrededor de las 15.20hs?
-¿Los conductores de los vehículos involucrados intentaron realizar alguna maniobra para evitar
la colisión?
1
-¿Cuáles eran las condiciones de visibilidad en el lugar y momento del accidente?
………………………………………………………………………………………………..
5) Es dependiente, acreedor o deudor de alguno de los litigantes, o si tiene algún otro género de relación
con ellos.
INTERROGATORIO:
- ¿Recuerda que sucedió el día 20 de mayo del año 2020, alrededor de las 14:30hs?
-¿Los conductores de los vehículos involucrados intentaron realizar alguna maniobra para evitar
la colisión?
2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
1) Para que jure como es cierto que el día 20/05/2021 a las 14:30hs aproximadamente, con su
vehículo Renault Duster dominio AA 111 BC circulaba por la intersección de las calles Lamadrid
y Rawson.
2) Para que jure como que es cierto que Ud. protagonizó un accidente de tránsito que provocó
daños y perjuicios al Sr. ECHEVERRIA.
3) Para que jure como que es cierto que circulaba a altas velocidades.
4) Para que jure como que es cierto que con su vehículo embistió́ al automotor marca Chevrolet
Onix dominio OPQ 123.
5) Para que jure como que es cierto que el vehículo Chevrolet Onix, tenía prioridad de paso por
circular sobre su derecha.
6) Para que jure como que es verdad que el vehículo Renault Duster impacta contra el lateral
izquierdo del vehículo Chevrolet Onix.
Legislación relevante:
Art 410 y ss. del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.
3
TRABAJO PRACTICO NRO. 6: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:23 a. m.
Pregunta 1 emparejamiento
Parcialmente
correcta
El demandado solicitó un informe a la
Se puntúa 0,60 Municipalidad pretendiendo demostrar que mi
sobre 1,00
cliente no tenía licencia de conducir. Aunque el
402
oficio fue debidamente diligenciado, nunca
agregó la contestación, siendo la única prueba
que falta producir, lo cual está demorando el
pase del expediente para sentencia
[Link] Página 1 de 2
TRABAJO PRACTICO NRO. 6: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:23 a. m.
[Link] Página 2 de 2
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL
TRABAJO PRACTICO NRO. 7
BLOQUE 2 – UNIDADES 10 Y 11
CALIFICACIÓN: APROBADO/DESAPROBADO.
CONSIGNA:
En este trabajo práctico vamos a utilizar los Códigos Procesales locales. Para ello, como primera
medida deberán indicarnos la localidad y la provincia donde residen.
Una vez aclarado ello deberán responder en TODOS los incisos con cita a los artículos del Código
Procesal aplicable:
1.- ¿En qué tipo de procesos se puede ALEGAR? En esos casos, ¿es facultativo u obligatorio para las
partes presentar el alegato?. Fundamente.
2.- La SENTENCIA DEFINITIVA ¿Debe indicar siempre cuál de las partes debe cargar las costas?
¿En todos los casos se establece la regulación de honorarios profesionales? Explique.
3.- ¿Cuáles son los recaudos previstos en la normativa procesal para que el juez resuelva la
CADUCIDAD DE LA INSTANCIA? ¿Qué modos anormales de terminación del proceso se regulan?
¿Cómo procede el Juez cuando el actor solicita el DESISTIMIENTO del PROCESO?
4.- ¿Existe algún supuesto en que el Juez imponga las costas en el “orden causado? Indique cuál y
fundamente.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn
Farías
BLOQUE 2: UNIDADES 10 Y 11
CONSIGNAS:
En este trabajo práctico vamos a utilizar los Códigos Procesales locales. Para ello, como primera
medida deberán indicarnos la localidad y la provincia donde residen.
Una vez aclarado ello deberán responder en TODOS los incisos con cita a los artículos del
Código Procesal aplicable:
1.- ¿En qué́ tipo de procesos se puede ALEGAR? En esos casos, ¿es facultativo u obligatorio
para las partes presentar el alegato?. Fundamente.
2.- La SENTENCIA DEFINITIVA ¿Debe indicar siempre cuál de las partes debe cargar las
costas? ¿En todos los casos se establece la regulación de honorarios profesionales? Explique.
3.- ¿Cuáles son los recaudos previstos en la normativa procesal para que el juez resuelva la
CADUCIDAD DE LA INSTANCIA? ¿Qué modos anormales de terminación del proceso se
regulan? ¿Cómo procede el Juez cuando el actor solicita el DESISTIMIENTO del PROCESO?
4.- ¿Existe algún supuesto en que el Juez imponga las costas en el “orden causado? Indique
cuál y fundamente.
DESARROLLO:
Código Procesal que corresponde: Código Procesal Civil y Comercial de Buenos Aires.
1
El alegato es obligatorio para las partes en el proceso ordinario y una vez concluida la
etapa probatoria.
Cabe señalar que aunque el alegato sea facultativo en estos caso, las partes aún pueden
hacer uso de la palabra en la audiencia de cierre de la etapa de prueba para exponer sus
argumentos o aclarar puntos que consideren relevantes. Aunque no sea obligatorio presentar un
alegato formal por escrito, es recomendable aprovechar esta oportunidad para presentar los
argumentos de manera clara y coherente.
2- La sentencia definitiva debe indicar siempre cuál es la parte que deberá cargar con las
costas. CPCCBA. Art. 163 - Art. 68 “ Principio General. La parte vencida en el juicio deberá
pagar todos los gastos de la contraria…el juez podrá eximir total o parcialmente de esta
responsabilidad al litigante… expresándolo en su pronunciamiento… ”
En cuanto a la regulación de honorarios, el art 163, inc. 8 del CPCCBA establece que la sentencia
definitiva de primer instancia deberá contener: el pronunciamientos sobre costas, la regulación
de honorarios y en su caso, la declaración de temeridad o malicia en los términos del art 34 inc.
6.
En cuanto a los modos anormales de terminación del proceso el CPCCBA regula los siguientes:
1. Desistimiento: Art 304, 305 y 306 Arts. 304 y 305 según corresponda (Del proceso o del
derecho)
2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn
Farías
2. Allanamiento: Art. 307 “... podrá allanarse a la demanda en cualquier estado de la causa
anterior a la sentencia …”
3. Transacción: Las partes pueden celebrar un acuerdo para poner fin al litigio: Arts. 308
4. Conciliación: Art 309. 309 y 36 inc. 4 “... en cualquier momento, la comparecencia
personal de las partes para intentar una conciliación …”
5. Caducidad de la instancia: Art 310, 315, 316. El juez puede declarar la caducidad de
instancia en cualquiera de las formas indicadas.
4- Sí, existe el supuesto en que el Juez imponga las costas en el “orden causado”, y ello lo
establece conforme al Art 73 del CPCCBA “...Si el juicio terminase por transacción o
conciliación, las costas serán impuestas en el orden causado…”.
3
TRABAJO PRACTICO NRO. 8: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
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TRABAJO PRACTICO NRO. 8: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.
Verdadero
Falso
Seleccione una:
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
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TRABAJO PRACTICO NRO. 8: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Verdadero
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TRABAJO PRACTICO NRO. 8: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.
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TRABAJO PRACTICO NRO. 9: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Pregunta 3
En el juicio ejecutivo la cédula de traslado de demanda debe
Correcta
diligenciarse conjuntamente con el mandamiento de intimación de
Se puntúa 1,00 pago.
sobre 1,00
Seleccione una:
Verdadero
Falso
[Link] Página 1 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 9: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.
Pregunta 4
El monto reclamado en el juicio ejecutivo ya no podrá ser ampliado
Correcta
una vez que la sentencia de trance y remate quede firme.
Se puntúa 1,00
sobre 1,00
Seleccione una:
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Pregunta 7 Al inicio del juicio ejecutivo el juez debe ordenar una contracautela
Correcta como recaudo previo para despachar el mandamiento de intimación
Se puntúa 1,00 de pago y embargo.
sobre 1,00
Seleccione una:
Verdadero
Falso
[Link] Página 2 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 9: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.
Pregunta 8
El plazo para oponer excepciones en el juicio de ejecución de
Correcta
sentencia se computa desde el día siguiente al diligenciamiento del
Se puntúa 1,00 mandamiento de intimación.
sobre 1,00
Seleccione una:
Verdadero
Falso
Verdadero
Falso
Pregunta 10
El juez no puede mandar llevar adelante la ejecución de una
Correcta
sentencia si ésta se encuentra apelada.
Se puntúa 1,00
sobre 1,00
Seleccione una:
Verdadero
Falso
[Link] Página 3 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 9: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.
[Link] Página 4 de 4
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL
BLOQUE IV – UNIDAD 16
CALIFICACIÓN: APROBADO/DESAPROBADO.
EL CASO
Tu cliente, el Sr. Benito Ramos, dio en locación a la Sra. Marta Bataglia un inmueble ubicado en
la calle Gascón 2749, Piso 4, Departamento H de la ciudad de Mar del Plata con destino a
vivienda.
El contrato fue celebrado el dia 1 de noviembre de 2020 con vigencia hasta el 31 de octubre
de 2023, conviniendo las partes un valor locativo de $ 55.000 mensuales pagaderos entre los
días 1 y 10 de cada mes.
Los contratantes acordaron que la falta de pago de un período de alquiler haría incurrir a la
locataria en mora de pleno derecho y sin necesidad de interpelación judicial o extrajudicial
alguna, pudiendo el locador solicitar el desalojo.
La locataria dejó de pagar los alquileres a partir del mes de diciembre de 2021, ante lo cual el
[Link] le envió una carta documento reclamándole el pago, con resultado negativo, ya que
laSra. Bataglia no contestó el requerimiento, no abonó los alquileres adeudados y tampoco hizo
entrega del bien a su propietario, por lo que tu cliente desea promover el juicio correspondiente
para recuperar el departamento.
LA CONSIGNA
Deberás redactar el escrito de demanda, incluyendo en el encabezado todos los datos fiscales,
previsionales y de contacto, requeridos por las disposiciones legales vigentes.
Para aprobar el trabajo no se requerirá que el escrito sea extenso, pero no deben faltar los
recaudos legalmente exigidos para toda demanda, como el objeto claramente expresado, el
ofrecimiento de la prueba que resulte acorde a la pretensión, la petición clara y precisa, etc.,
teniendo en cuenta la normativa especial para el tipo de proceso.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
SUMARIO.
ACTOR: RAMOS, Benito.
DEMANDADO: BATTAGLIA, Marta.
MATERIA: DESALOJO POR FALTA DE PAGO.
DOCUMENTACIÓN: Fotocopia de DNI (2); Contrato de alquiler; Fotocopia escritura; Fotocopia
de carta documento; Bono ley e Ius previsional. ---------------------------------------------------------------
Señor Juez:
I.- PERSONERÍA.
Que surge de la copia de escritura de poder que adjunto, soy apoderado del Sr. RAMOS, Benito,
domiciliado en esta ciudad.
II.- OBJETO:
Comparezco para presentar formal denuncia de desalojo contra BATTAGLIA, Marta, con
domicilio en calle Gascón 2749, Piso 4, Departamento H, en la ciudad de Mar del Plata. Solicito
respetuosamente a V.S. que condene a desocupar el inmueble que ocupa actualmente, con la
imposición de costas correspondientes.
La presente acción se extiende también a los subinquilinos y/o ocupantes que se encuentren en
el inmueble arrendado. Se fundamenta en el hecho de que el contrato de alquiler que nos
vinculaba ha expirado, y esto se debe a la falta de pago del alquiler durante varios meses, así
como otras obligaciones estipuladas en dicho contrato por parte del locatario. Por tal motivo,
solicito expresamente que se impongan las costas a la parte demandada.
III.- HECHOS.
1
En dicho contrato, las partes acordaron un canon locativo de pesos cincuenta y cinco mil
($55.000) mensuales, a ser pagados por adelantado del 1 al 10 de cada mes, según lo estipula
la cláusula quinta del mencionado acuerdo.
A partir del mes de diciembre de 2021, la arrendataria dejó de cumplir con sus obligaciones de
pago, generando un incumplimiento en los alquileres correspondientes a los meses
subsiguientes hasta la fecha, así como también los gastos adicionales asumidos en el contrato,
tales como impuestos y servicios.
Las partes convinieron, de mutuo acuerdo, que el incumplimiento del pago de los alquileres en
el plazo establecido constituye automáticamente mora de pleno derecho, sin requerimiento
judicial o extrajudicial alguno, facultando al arrendador para solicitar el desalojo.
Fundó la presente demanda en los arts. 680, 680 bis y 684 bis del CPCCN y en atención a las
circunstancias narradas, solicito a V.S. que, una vez trabada la litis proceda a disponer la entrega
inmediata del bien a dueño, bajó el tipo de caución que V.S., estime pertinente.
V.- PRUEBA.
1. DOCUMENTAL:
a) Contrato de locación, cuya copia se acompaña para ser agregada en autos, que será́
reconocido en contenido y firma, en la audiencia que fijará el Tribunal al efecto.-
b) Copia del tit́ ulo de propiedad del inmueble sito en la calle Gascón 2749, Piso 4,
Departamento H de la ciudad de Mar del Plata.
c) Copia de la carta documento.
2. CONFESIONAL:
Cite a la demandada absolver posiciones a tenor del pliego que oportunamente se acompaña.
3. INFORMATIVA:
Para el caso de desconocimiento de la carta documento, solicitó que se libre oficio a Correo
Argentino a fin de que se expida acerca de la autenticidad de la carta documento.
4. PERICIAL:
Reservo el derecho de solicitar una pericial caligráfica en caso de que la demandada niegue la
autenticidad del contrato de locación o desconozca las firmas en él. La citaré oportunamente
para que el perito calígrafo determine la veracidad de su firma en el contrato.
2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
VI. DERECHO.
Fundó la acción en los art. 5, 6 y ccts. de la Ley 23.091; Arts. 1208 y concs. Del Código Civil y
Comercial de la Nación y en los arts. 680 y sgtes del Código Procesal Civil y Comercial de la
Nación y en la doctrina y jurisprudencia imperante en la materia.
VII. PETITORIO:
Por todo lo expuesto a V.S. solicito: