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Procesal Civil Completo

El documento detalla el programa de Derecho Procesal Civil, abarcando conceptos fundamentales, principios, y estructuras del proceso civil en Argentina. Se organizan las unidades de estudio que incluyen temas como la jurisdicción, competencia, actos procesales, prueba, y recursos, así como la ejecución de sentencias y medidas cautelares. Se enfatiza la naturaleza instrumental y autónoma del derecho procesal, su relación con el derecho material y su carácter público.

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Procesal Civil Completo

El documento detalla el programa de Derecho Procesal Civil, abarcando conceptos fundamentales, principios, y estructuras del proceso civil en Argentina. Se organizan las unidades de estudio que incluyen temas como la jurisdicción, competencia, actos procesales, prueba, y recursos, así como la ejecución de sentencias y medidas cautelares. Se enfatiza la naturaleza instrumental y autónoma del derecho procesal, su relación con el derecho material y su carácter público.

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PROGRAMA DE DERECHO DE PROCESAL CIVIL

UNIDAD 1: Semana del 24/3 al 30/3

El Derecho Procesal. Concepto y contenido. Naturaleza y caracteres. La tutela jurisdiccional. La garantía


constitucional de la defensa en juicio. El acceso a la justicia. El derecho a una decisión rápida. El Derecho
Procesal Civil: Concepto y caracteres. Relación entre el derecho sustancial y el derecho procesal. Los
principios procesales: concepto y enumeración: a) Igualdad; b) Contradicción o bilateralidad; c) La
congruencia en las decisiones.

Los sistemas procesales: a) Dispositivo; b) Inquisitivo; c) De Preclusión; d) De adquisición procesal; e) De


Economía procesal; f) De inmediación; g) Escriturario u oralidad; h) Publicidad; i) Flexibilidad o
instrumentalidad de las formas. La tensión entre las formas necesarias y el exceso ritual manifiesto.
Flexibilización de los principios procesales.

UNIDAD 2 Semana del 24/3 al 30/3

La jurisdicción: Concepto. Elementos. Tipos: Nacional y Provincial, Contenciosa y Voluntaria.

La competencia: Concepto. Elementos. Reglas que la determinan. Organización judicial. Cuestiones de


competencia.​
Acción: Concepto. Diferencias con la pretensión y la demanda.

UNIDAD 3 del 01/4 al 6/4

El Juez. Concepto y caracteres. Sistemas de designación. Requisitos. Deberes y facultades. Remoción.


Recusación y excusación.​
Las partes. Concepto. Capacidad procesal. Representación de las partes: gestor procesal y cesación de la
representación. Legitimación procesal. Parte de carácter público: Ministerio Público Fiscal.

UNIDAD 4 del 01/4 al 6/4

Actos procesales: concepto, clasificación.​


El lugar de los actos procesales. Notificación: concepto. Principio general, notificación tácita y personal, por
cédula o electrónica. Otros tipos de notificaciones. Domicilios: real y procesal, constituido y electrónico.​
El tiempo de los actos procesales. Días y horas hábiles: concepto, habilitación de días y horas inhábiles.
Plazos: Concepto, ampliación, clases y características.​
La forma de los actos procesales. Concepto, redacción de los escritos. Los actos procesales del órgano
jurisdiccional: Resoluciones judiciales. Clases y requisitos. El expediente judicial: concepto, formación,
préstamo. Nulidad de los actos procesales: caracteres y principios.

UNIDAD 5 del 7 al 13/4

Proceso: concepto, objeto y contenido. El proceso civil y comercial. Clases. Proceso de conocimiento:
concepto, diferencias en cuanto a sus etapas, estructura. Preparación de los procesos de conocimiento: a)
Diligencias preliminares; b) Prueba anticipada.

El proceso con pluralidad de objetos. Acumulación de acciones y de procesos. Pluralidad de partes.


Litisconsorcio activo, pasivo y mixto. Litisconsorcio voluntario y necesario. Integración de litis. Terceros:
Intervención de terceros. Concepto. Tercerías: Concepto. Clases
UNIDAD 6 del 7 al 13/4

La demanda. Requisitos. Modificación. Ampliación. La demanda y contestación conjunta. La admisión y


rechazo de la demanda. Poderes de saneamiento del juez. Omisiones y defectos subsanables de oficio.
Traslado de la demanda. Citación y emplazamiento. Ampliación y fijación de plazo.

Notificación de la demanda. Forma. Edictos. Convenio sobre comunicaciones entre Tribunales de distinta
jurisdicción territorial. Supuestos especiales de traslado de la demanda: a la Nación; a las Provincias.
Exhortos.

UNIDAD 7 del 14 al 20/4

Contestación a la demanda. Defensas y excepciones. Admisión o negación de hechos. Reconocimiento o


desconocimiento de los documentos. Silencio. Efectos de la contestación a la demanda. Traslado.
Supuestos.​
Excepciones de previo y especial pronunciamiento. Requisitos para su admisión. Reconvención. Concepto.
Requisitos. Traslado. Allanamiento. Concepto. Admisibilidad. Requisitos. Comparecencia sin contestación a
la demanda. Rebeldía. Apertura a prueba. Oposición. Cuestión de puro derecho.

UNIDAD 8 del 14 al 20/4

Prueba. Régimen legal del derecho probatorio en la legislación argentina. Objeto de la prueba: hechos y
derechos. Hechos exentos de prueba. La prueba del derecho en el Derecho interno y en el derecho
extranjero.​
Fuentes y medios de prueba. Concepto. Carga de la prueba. Concepto. Inversión de la carga probatoria.
Adquisición de las pruebas. Consecuencias de la falta de prueba. La actividad del juez en materia de
derecho probatorio.​
Actividad oficiosa del órgano jurisdiccional. Las audiencias y el principio de inmediación. Saneamiento.
Prueba innecesaria. Apreciación de la prueba. Sistemas. Modalidades en el ofrecimiento de la prueba,
según el medio probatorio y la clase de proceso. Plazo ordinario y extraordinario.​
La carga de las partes para urgir la producción de las pruebas. Negligencia y caducidad de las pruebas.

Inimpugnabilidad o inapelabilidad de las resoluciones sobre admisibilidad, denegación y sustanciación de


las pruebas. Replanteo de pruebas. Importancia de la prueba en el proceso.

UNIDAD 9 del 21 al 27/4

Prueba documental. Documento: Concepto y clasificación. Agregación. Ofrecimiento. Instrumentos públicos


y privados: Valor probatorio. Redargución de falsedad.​
Prueba de confesión. Concepto. Objeto. Absolución de posiciones. Confesión expresa y confesión ficticia.

Prueba de testigos. Concepto. Sujetos. Ofrecimiento de la prueba de testigos y cargas. Obligaciones del
testigo. Caducidad de la prueba de testigos. Valoración de la prueba testimonial.​
Prueba Pericial. Concepto y finalidad. El perito. Requisitos, idoneidad, aceptación del cargo. Derechos y
obligaciones. Remoción. Consultores técnicos. Distinción con los peritos. Ofrecimiento de la prueba y
cargas. Designación. Puntos de pericia. Potestades del juez. Costas. El dictamen: recaudos y contenido.
Pedido de explicaciones. Impugnación del dictamen. Valor probatorio del dictamen pericial.

Otros medios de prueba. 1) Prueba de informes. 2) Reconocimiento judicial. 3) Presunciones. 4) Indicios:


necesidad de pluralidad. 5) Medios de prueba no legislados.
UNIDAD 10 del 21 al 27/4

Vencimiento del plazo probatorio: prueba pendiente. Alegato de bien probado. Concepto e importancia.​
Llamamiento de autos para sentencia.​
Sentencia definitiva. Concepto. Partes. Sentencia homologatoria. Contenido de la sentencia. El deber de
fundar. «luranovit curia». La valoración de las pruebas y las presunciones.

Condenaciones accesorias: Valoración de la conducta procesal. Sanciones.​


Plazo para dictar las resoluciones judiciales: a) Demora en pronunciar la sentencia y retardo de justicia. b)
Responsabilidad. Cosa juzgada. Concepto y tipos. Su revisión.

UNIDAD 11 del 28 al 4/5

Las costas. Concepto. Régimen legal: principio general y excepciones. «Plus petitio». Honorarios. Concepto
y regulación. El beneficio de litigar sin gastos. Fundamento. Requisitos. Oportunidad para su petición.
Efectos.

Modos anormales de culminación del proceso: desistimiento, allanamiento,​


transacción, conciliación y caducidad de instancia.

UNIDAD 12 del 28 al 4/5

Recursos: Concepto y fundamentos. Principios generales. Recursos Ordinarios y Extraordinarios.

Legitimación: quiénes pueden impugnar un fallo. Legitimación de las partes y de terceros. El plazo para
recurrir: a) Distintos plazos; b) Suspensión e interrupción. Efectos de los recursos: El llamado efecto
devolutivo. El efecto suspensivo. El efecto o tratamiento diferido. Imposibilidad de empeorar la situación del
recurrente: La prohibición de la «reformatio in peius». Fundamento.

Recursos ordinarios: a) Enumeración; b) Diferencia con los extraordinarios. Aclaratoria: a) Concepto; b)


Finalidad. c) Plazos. Aclaratoria de oficio: motivos. Límites.​
Reposición. Concepto. Admisibilidad: plazo. Trámite. El recurso de apelación en subsidio.

Recurso de apelación: a) Concepto e importancia. b) Ámbito: resoluciones apelables e inapelables. c) Plazo.


d) Forma de conceder la apelación: la denominada libremente y en relación. Efectos: suspensivo, no
suspensivo y diferido.​
Recurso de nulidad: a) Concepto. b) Objeto.​
Recurso ordinario de apelación ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación: a) Concepto. b) Requisitos.
c) Trámite.​
Queja por apelación denegada: a) Concepto. b) Naturaleza. c) Plazo. d) Requisitos.​
Recursos extraordinarios provinciales y federales.

UNIDAD 13 del 5 al 11/5

Medidas cautelares: a) Concepto y fines. b) Presupuestos. c) Caracteres. d) El tiempo del proceso y las
medidas cautelares. e) Modalidades según la naturaleza de los bienes que recaen. f) La medida cautelar
genérica. Procedimiento cautelar: a) Juez competente. b) La información sumaria. c) Contracautela. d)
Facultades del juez y de las partes respecto de las medidas precautorias. e) Cumplimiento y recursos. f) El
principio de bilateralidad y las medidas cautelares. g) Caducidad de las medidas. h) Responsabilidad por los
perjuicios innecesarios.
UNIDAD 14 del 5 al 11/5

Distintas medidas cautelares: 1) Embargo preventivo: a) Concepto. b) Admisibilidad. c) Bienes


inembargables. e) Levantamiento del embargo o modificación de su alcance. Efectos.; 2) Secuestro judicial:
a) Concepto. b) Admisibilidad. c) Diferencia con otras instituciones afines; 3) Inhibición general para
disponer de bienes: a) Concepto. b) Procedimiento e inscripción; 4) Anotación de litis: a) Concepto. b)
consecuencia jurídica; 5) Intervención y administración judicial: a) Concepto. b) especies de interventores: a)
amplitud de cada una de ellas. b) Disposiciones comunes a toda clase de intervención. c) Facultades del
juez. d) Deberes del interventor. e) Remoción. h) Honorarios; 6) 1. Prohibición de innovar: a) Concepto. b)
Régimen legal. 2. Prohibición de contratar: a) Concepto. b) Casos. 3. La medida cautelar innovativa:
doctrina y jurisprudencia; 7) Protección de personas como medida cautelar: a) Concepto. b) Casos.

TURNO DE MESAS DE EXÁMENES FINALES DE MAYO DEL 12 AL 16/5

UNIDAD 15 del 12 al 17/5

Título ejecutivo y título ejecutorio: diferencias, concepto, caracteres, enumeración y carácter de la misma.​
Ejecución de sentencias: resoluciones ejecutables. Procedimiento. Juicio ejecutivo: concepto, objeto,
fundamento, etapas, requisitos para la procedencia de la vía ejecutiva.

El proceso ejecutivo. Demanda ejecutiva: requisitos y forma. Opción por el proceso de conocimiento.​
Diligenciamiento del mandamiento. Intimación de pago, efectos, trámites irrenunciables, citación para
oponer excepciones y constitución de domicilio, apercibimiento.

Intervención del accionado: posibilidades ante la citación. Excepciones: plazo para oponerlas, requisitos y
enumeración.​
Sentencia del proceso ejecutivo: carácter, forma y contenido. Nulidad de la ejecución.

Cumplimiento de la sentencia de remate según los bienes embargados: dinero, inmuebles, muebles
registrables y no registrables. Modalidades y requisitos según el caso.

UNIDAD 16 del 11 al 17/5

Interdictos: a) Concepto, clases. b) Requisitos de admisibilidad y sustanciación. c) Caducidad. d) Medidas


cautelares. e) Objeto de la prueba. f) Casos de posibilidad de modificación y ampliación de la demanda. g)
Sentencia: alcance respecto de su autoridad y eficacia. Acciones posesorias: procedimiento.

Rendición de cuentas: obligación de rendir cuentas. a) Concepto. b) procedimiento: trámite, facultad judicial,
justificación de partidas, saldos reconocidos.​
Desalojo de fincas urbanas: régimen sustancial y procesal: a) competencia. B) Presupuesto de admisibilidad
en la causal de falta de pago. c) Legitimación activa y pasiva: integración de la litis, Subinquilinos, supuestos
de precario tenedor y del intruso, la alegación defensiva a propósito de la posesión. d) Notificación de la
demanda: deberes del notificador. e) Prueba. f) Sentencia: alcance, lanzamiento, condena de futuro.

El proceso de usucapión: régimen sustancia y procesal: a) presupuestos de admisibilidad. b) Partes.


Intervención posible del Defensor de Ausentes. c) La prueba: atendibilidad de la prueba testifical. d)
Sentencia: efectos.
Derecho Procesal Civil
Concepto. Caracteres. Historia. Fuentes

 Concepto general: conjunto de normas que regulan la actividad jurisdiccional


del estado para la aplicación de las leyes de fondo; y su estudio comprende la
organización del poder judicial, la determinación de la competencia de los
funcionarios que lo integran y la actuación del Juez y de las partes dentro de él.
 Ramas: en el derecho positivo Argentino sólo cabe reconocer dos tipos de
procesos judiciales, que cuentan con suficiente autonomía como para justificar su
existencia.

 Caracteres:
 Instrumental: su ámbito es secundario con relación al derecho material. Sus
normas carecen de un fin en si mismas y son solo un medio para lograr la
realización de los intereses tutelados.
 Autonomía: es una rama autónoma de la ciencia jurídica. Los vínculos
jurídicos que de él surgen se encentran regidos por principios propios
ajenos al derecho material.
 Publicismo: el derecho procesal es derecho público. Ello en función del rol
que asume el Estado a través del órgano judicial. Por eso las partes no
pueden regular el desenvolvimiento del proceso de acuerdo con su
voluntad. El órgano está por encima de las partes y de terceros por lo que
puede imponer, hasta unilateralmente, la observancia de cierta conducta.

 Historia: la evolución del derecho procesal civil atraviesa distintas epatas a lo


largo de la historia.
Derecho Procesal Civil y Comercial 1
 Proceso Civil Romano: transito básicamente por dos fases, una fue el “sistema
de proceso privado” y la otra el “sistema de proceso extraordinario”.
 Proceso Civil Germano: aquí los miembros libres del pueblo se reunían en
asambleas, y eran los titulares de la jurisdicción.
 Proceso Civil Canónico: proceso romano + germánico.
 Cuando los bárbaros invaden Italia penetra el derecho germánico que desplaza al
italiano, pero a partir del Siglo XI el resurgimiento del derecho romano
(principalmente porque subsistió en las grandes regiones de la península) genera
que no se vuelva al proceso romano puro sino que se comienza un tipo
especial de proceso llamado común donde hubo infiltración del derecho
germánico.
 Se caracterizó por estar dominado por la división del proceso en etapas.
 Proceso Civil Español: sus concepciones tuvieron inspiración italo-canónicas. La
Ley de Enjuiciamiento Civil de 1855 observó bases sustanciales del proceso
común y sirvió de base a nuestros códigos procesales.
 Proceso Civil Argentino: lo podemos dividir en tres etapas.

1. Período Indiano: desde el descubrimiento de América hasta la Revolución de Mayo.


Aquí se aplicaba las llamadas Leyes de India que eran la legislación vigente en
España. Había numerosas instituciones como el consejo de indias, las reales
audiencias, los alcaldes y gobernadores, etc.
2. Período Independiente: desde 1810 hasta la adopción del Código Procesal de la
Provincia de Buenos Aires. También llamado Derecho Patrio. Aquí se da la
separación de poderes y se consagra en forma definitiva con la Constitución
Nacional. También se caracterizó por el dictado de numerosas leyes y que sirvieron
de antecedente al CPCBA, entre las que merecen ser marcados Los Reglamentos de
1812, 1813, 1815 y 1817 que por ejemplo determinaron la independencia de los
jueces, la suspensión de los magistrados, etc.
3. Codificación: en 1883 se sanciona la Ley 50 de Procedimiento Federal, pero desde
1880 se contaba con el CPCBA y a partir de allí numerosas modificaciones.

 Fuentes: son aquellos criterios objetivos que pueden ser invocados para esclarecer
el sentido jurídico de las conductas que deben juzgarse durante el desarrollo del
proceso.

Derecho Procesal Civil y Comercial 2


Derecho Procesal Civil y Comercial 3
1SISTEMAS Y PRINCIPIOS.-
Un SISTEMA es un “conjunto de principios, normas o reglas, enlazadas
entre sí, de manera ordenada y armónica que contribuyen a una finalidad,
acerca de una ciencia o materia”1.-
Los sistemas procesales los podemos clasificar en dos grandes grupos,
utilizando como pautas: la forma en la cual se desenvuelve y según quien
tenga la carga de impulsarlo.-
Desde la primera óptica -forma del proceso- los podemos dividir en procesos
orales y procesos escritos; aunque lo común es que se de una conjunción de
ambos ya que cada uno presentas sus dificultades. Por ejemplo, si todo el
proceso fuera oral se podría mal interpretar las alegaciones de las partes o
dejar pasar puntos importantes, sin embargo se estaría acelerando,
simplificando el proceso. Si todo el proceso fuera escrito se exigiría mucho
tiempo, la lectura seria incomoda y el trámite se hace súper lento porque sería
continuos traslados a las partes de los escritos presentados; sin embargo se
ganaría en seguridad.
Entonces en el sistema mixto, si bien ciertos actos se realizan en forma oral
como son la prueba de confesiones y las testimoniales, se extiende acta de
todo tratando de conservar el lenguaje expresamente utilizado.-
Desde la segunda -carga del impulso del proceso- se clasifican en procesos
inquisitivos donde la carga del impulso recae sobre el Tribunal y procesos
dispositivos donde la carga recae sobre las partes.-
Así, al referirnos a los procesos inquisitivos hablaremos básicamente del
proceso penal (sobre el cual sólo efectuaré una breve mención) y al hablar de

1
Manuel Osorio, “Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales”, Ed. Heliasta, 1992.-
1
Derecho Procesal General y Civil
proceso dispositivos haremos referencia al proceso civil (de éste nos
ocuparemos en profundidad).-
Inquisitivo quiere decir que no se va a requerir para su tramitación ni para la
sentencia, la actuación acusatoria pública o privada porque las funciones de
acusación y decisión quedan atribuidas al juzgador. Es fácil advertir las
dificultades que este tipo de proceso acarrea, ya que es proclive a todo tipo de
abusos por parte de la autoridad. Por esta razón, los procedimientos penales
modernos suelen ser mixtos; es decir una parte inquisitiva que se da en el
periodo sumarial de la causa penal donde el Fiscal realiza su investigación
penal preparatoria a los efectos de reunir pruebas para poder realizar una
acusación formal, y una etapa acusatoria donde se enjuicia y sanciona al autor
de un presunto delito.-
En definitiva, en el inquisitivo-acusatoria, la carga de impulsar el proceso
recae en el Fiscal que depende del Ministerio Público, es decir del Estado.-
Por contrapartida, dispositivo es aquel proceso en el cual le incumbe a las
partes la iniciativa, impulso y renuncia de los actos procesales. El órgano
estatal se encuentra en una posición expectante, las partes tiene que recurrir a
él para la solución de un conflicto de intereses entre ellas. Aquí no hay
actuación de oficio por parte del Estado. Este es el verdadero proceso civil y
comercial.-
“Todos los sistemas procesales sean cual fuera, se encuentra regido por
directivas u orientaciones generales en los cuales se inspiran, cumpliendo las
funciones de estructurar las diferentes instituciones que los componen y
facilitar el estudio de los mismos” 2.

2
Palacio, L. E., “Derecho Procesal Civil”, Tomo I, 2da. ed, Ed. Abeledo Perrot, Buenos Aires, Pág. 250

2
Derecho Procesal General y Civil
A esas directivas, se los llama PRINCIPIOS PROCESALES los cuales no
pueden ser contrariados ni por la legislación procesal ni por el procedimiento
que la misma regula.-
Antes de analizar los principios procesales, resulta imperioso realizar un breve
análisis de la importancia que tienen los mismos en el proceso.-
Su importancia se centra en dos tópicos centrales: en la producción legislativa
del legislador y en la labor jurisdiccional. Pero necesariamente antes de hablar
de principios, debemos referirnos a las directrices políticas o mandamientos
constitucionales. Estas directrices son los grandes objetivos que inspiran y
esperan ser alcanzados por un cuerpo legal, que siempre estarán enmarcados
en el derecho público de un país determinado y en la concepción de Estado;
por eso la Constitución Nacional contiene un grupo de derechos procesales
básicos para que sean desarrollados por el legislador 3. En consecuencia, la
primer estructura fundamental del derecho procesal esta dada por la
Constitución Nacional, y en nuestro país por las Tratados Internacionales
incorporados por el Art. 75 Inc. 22 de la Carta Magna, los que se conjugan
para consagran la tutela jurisdiccional efectiva.-
Si bien cada sistema tiene principios propios que los caracteriza, hay algunos
que son comunes a todos y que nacen del Art. 18 de la Constitución
Nacional4.-

3
Couture, E. J., “Estudios de Derecho Procesal Civil”, Tomo III, Ed. De Palma, Bs. As., 1978, Pág. 48.
4
Artículo 18- Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al
hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes
del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en virtud de
orden escrita de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos. El
domicilio es inviolable, como también la correspondencia epistolar y los papeles privados; y una ley
determinará en qué casos y con qué justificativos podrá procederse a su allanamiento y ocupación. Quedan
abolidos para siempre la pena de muerte por causas políticas, toda especie de tormento y los azotes. Las
cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de los reos detenidos en ellas, y
3
Derecho Procesal General y Civil
Esta norma incluye preceptos de derecho constitucional procesal (reglas y
principios, así como garantías, de índole procesal, que el constituyente, por su
importancia para el sistema político, transporta a la Constitución) y de derecho
constitucional penal (principios y normas penales también reputados
fundamentales por el constituyente y, por ello, insertados en la Constitución).-

Debido Proceso “adjetivo” y “sustantivo”: cuando el art. 18 CN


menciona al juicio previo como exigencia para imponer sanciones
penales y a la inviolabilidad de “la defensa en juicio de la persona y de
los derechos”, está refiriéndose al principio del debido proceso
adjetivo, o sea, al que exige cumplimentar ciertos recaudos formales,
de trámite y de procedimiento, para llegar a una definición, mediante la
sentencia, de una litis.-
Pero también existe otro concepto, el del debido proceso sustantivo,
que refiere a la necesidad de que las sentencias (y, también, en general,
las normas) sean valiosas en sí mismas, esto es, que sean razonables.
Ello alude a un aspecto de fondo o de contenido de la decisión.-
Ámbito de validez del art. 18 CN: cabe preguntarse si las reglas sobre
defensa en juicio y debido proceso emergentes del art. 18 tienen
aplicación en cualquier fuero, o se circunscriben al penal. La
orientación genérica de la Corte es que las normas sustanciales de la
garantía de la defensa deben ser observadas en todos los procesos.-
Derecho a la jurisdicción: es inconstitucional privar a alguien,
compulsivamente, de la intervención de un tribunal de justicia. El

toda medida que a pretexto de precaución conduzca a mortificarlos más allá de lo que aquella exija, hará
responsable al juez que la autorice.
4
Derecho Procesal General y Civil
tribunal al cual se puede presentar el interesado debe ser imparcial e
igual para todos.-
Principio de igualdad procesal: estima la Corte Suprema, como
elemento del derecho de defensa en juicio, que el Estado provea los
medios para que el proceso se desarrolle en paridad de condiciones,
tanto respecto a quien ejerce la acción pública como a quien debe
soportar la imputación.-
Principio de “justicia pronta”: de los principios constitucionales de
“afianzar la justicia”, seguridad jurídica, defensa en juicio y del debido
proceso, la Corte ha inferido el mandato de “lograr una justicia rápida
dentro de lo razonable”. Tal exigencia se acentúa en la esfera penal,
por respeto a la dignidad del hombre, mediante el reconocimiento del
derecho que tiene toda persona a liberarse del estado de sospecha que
importa la acusación de haber cometido un delito, y poner así fin a una
situación de incertidumbre y, eventualmente, de privación de libertad.-
No hay duda alguna que el tiempo es un factor determinante a los fines
de alcanzar justicia en el caso concreto. Una sentencia que llegue
tarde, es decir superando lo que se estima como un plazo razonable,
puede frustrar o cuanto menos afectar negativamente la efectividad de
la tutela judicial.
Pero no escapa al sentido común que el “plazo razonable” es un
concepto indeterminado y abierto y que no puede fijarse en un período
de tiempo concreto y pétreo como lineamiento universal; solo caso por
caso y teniendo especial consideración en las modalidades propias de
cada litigio, se puede apreciar el delicado equilibrio que debe existir

5
Derecho Procesal General y Civil
entre la celeridad en la decisión, la posibilidad de las partes de poder
llevar a cabo sus defensas y la oportunidad del juez de contar con el
tiempo necesario para analizar cuidadosamente las alegaciones y las
pruebas de aquella.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, a partir de los casos
“Valle Jaramillo”, “Formerón e Hijo”, “Díaz Peña” entre muchos
otros, ha establecido un conjunto de criterios para poder apreciar la
razonabilidad de del plazo de duración, y ellas son: complejidad del
asunto, actividad procesal del interesado, la conducta de las
autoridades judiciales, y la afectación generada en la situación jurídica
de la persona involucrada al proceso.
De éstas, la conducta de las autoridades judiciales asume un papel de
capital importancia, pues de no acreditarse retraso en el quehacer
jurisdiccional, no hay incumplimiento de la norma convencional
descripta.

El legislador, respetuoso de estos mandatos constitucionales, deberá


determinar los principios que han de regir un Código Procesal; por lo que el
primer paso para redactar las leyes es preguntarse qué principios debe respetar
y que en definitiva la van a integrar, para así ir tomando partido entre la
oralidad o escritura, entre el impulso de oficio o a petición de parte, entre el
proceso dispositivo o el inquisitivo, etc.-
La forma de identificar cada principio en una ley o en un Código Procesal, es
a través de la utilización de un método inductivo: si ante una resolución
judicial se admite una revisión por un Juez superior puede inducirse la doble

6
Derecho Procesal General y Civil
instancia, o del hecho concreto de que la gran mayoría de los actos procesales
se realizan por escrito puede inducirse el principio de la escritura, etc.-
Un mandato constitucional no es lo mismo que un principio procesal, ya que
estos últimos no constituyen una máxima inflexible sino que toleran
adaptaciones en la medida en que no se vean afectados en su contenido
esencial; así por ejemplo la contradicción sufre atenuaciones en aquellos
procesos cuya efectividad radica en la imposibilidad de audiencia previa para
ambos litigantes (procesos cautelares, urgentes y ejecutivos).-
Desde el punto de vista de la labor jurisdiccional los principios permiten que
el Juez pueda desempeñarse de la mejor forma y conforme a derecho,
brindándoseles directrices de interpretación y facultades de actuación.-

Dentro del Proceso Civil y Comercial encontramos principios propios que lo


caracterizan. Estos principios son receptados por la legislación procesal de
cada Provincia y se van plasmando en las distintas normas que componen los
Códigos Procesales Civiles y Comerciales.-
Principio Dispositivo: como ya lo he dicho lo fundamental de esto es
que las partes realizan toda la actividad tanto para estimular al órgano
jurisdiccional como para aportar los materiales sobre los cuales versa la
cuestión y sobre la cual se va a decidir en la sentencia.-
Pero corresponde aquí formular algunas precisiones.-
Durante décadas se ha ido generalizando una interpretación deformada
del principio dispositivo, transformándose en una suerte de “dejar
hacer” a las partes que asumen la dirección del proceso, y que tiene su
contracara en un abandono de la iniciativa por parte delos tribunales. En

7
Derecho Procesal General y Civil
tiempos más recientes, los modernos principios de “gestión judicial”
han puesto en crisis ésta exégesis, buscando volver a la recta
interpretación del principio y por tanto vuelve a afirmarse que el
principio dispositivo (cuya aplicación es indiscutida e indudable en los
procesos no penales) implica que las partes pueden disponer de la
pretensión y de los hechos alegados pero no de los tiempos ni de los
recursos judiciales.-
Toda normativa procesal incluye lo que se conoce como “deberes y
facultades del juez” que no son más que el desarrollo lógico y natural de
las prerrogativas que se siguen del rol del juez como director del
proceso judicial.-
Y ello es así porque desde hace tiempo la doctrina ha sostenido que el
proceso no puede quedar supeditado a la sola iniciativa de las partes
que, lógicamente, no tiene en cuenta los fines superiores, políticos y
sociales de la jurisdicción. Y por ello también se dice que el proceso
resulta demorado por la propia actividad de los abogados, y que el
proceso no tiene por qué estar supeditado a que a las partes se les ocurra
o no impulsar el proceso.-
Por eso se produce un cambio de paradigma, se intenta abandonar la
idea de “juez director” para convertirse en “juez administrador” del
escaso recurso del tiempo del proceso. Y ese guante lo recogió tanto el
Código Civil y Comercial de la Nación que en procesos determinados
tiende a la oralidad del sistema y al impulso oficioso, como la normativa
procesal que cuenta con un proyecto de reforma que modifica
sustancialmente el escenario procesal de la provincia y que actualmente

8
Derecho Procesal General y Civil
cuenta con ambicioso proyecto encabezado por el Ministerio de Justicia
de la Provincia denominado “Nueva Gestión Judicial y Oralidad en los
Procesos Civiles” y que se enmarca dentro del proyecto “Justicia 2020”
a nivel nacional.-
Dicho esto, este principio procesal se manifiesta en los siguientes
aspectos:
* Iniciación: solo puede iniciarse un proceso civil y comercial a
instancia de parte interesada, es decir, aquella persona que reclama la
protección de un derecho o el cumplimiento.-
* Disponibilidad del derecho material: las partes disponen del proceso,
es decir que el actor puede desistir del proceso o del derecho. Inclusive
el demandado puede allanarse; y ambos pueden conciliar, transar,
someter a árbitros, etc. En definitiva las partes disponen del proceso,
pudiéndolo terminar cuando ellos quisieren y siempre que sea por
algunos de los medios que el Código autoriza.-
* Impulso Procesal: la actividad para que el proceso pueda atravesar las
distintas etapas que lo componen (introductoria, probatoria y decisoria)
y que lo conducen a su final con una sentencia está a cargo de las partes.
Sin perjuicio de ello, existe la posibilidad del impulso de oficio, es
decir, por parte del Juez de la causa sin ningún tipo de petición de
parte.-
* Delimitación del tema a decidir: el juez debe limitar su
pronunciamiento a las alegaciones formuladas por las partes en la
demanda y su contestación.-

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Derecho Procesal General y Civil
* Aportación de los hechos: en que las partes fundan su derecho y su
defensa. El Juez no puede verificar la existencia de hechos no afirmados
por ninguna de las partes.-
* Aportación de la prueba: para acreditar los hechos discutidos. Acá
también se le da la facultad al Juez para que de oficio pueda integrar o
complementar el material probatorio.-
Principio de Contradicción o Bilateralidad: implica la prohibición de
que los Jueces dicten resoluciones sin que previamente hayan tenido
oportunidad de ser oídos quienes pudieran verse directamente afectados.
Este es un claro ejemplo del principio de defensa en juicio.-
Principio de Publicidad: otorga la posibilidad de que los actos
procesales sean conocidos y hasta presenciados por quienes no
participan en el proceso como parte, funcionarios, auxiliares de la
justicia (ustedes) o terceros. Si bien existen limitaciones en cuanto a la
compulsa de los expedientes, lo cierto es que son públicos.-
Principio de Preclusión: se encarga de determinar el orden en el cual
deben cumplirse los actos procesales. El proceso se encuentra
estructurado, organizado por períodos dentro de los cuales deben
realizarse ciertos actos con la consecuencia de la ineficacia de aquellos
que se cumplan fuera de la unidad de tiempo que se les designa. Que se
vaya avanzando por cada una de las etapas del proceso presupone la
clausura de la anterior, sin posibilidad de poder volver a retomarla.-
Principio de Economía Procesal: tiende a la abreviación y
simplificación del proceso evitando así la prolongación innecesaria del
pleito, tiende a lograr el ahora de gastos para las partes y de tiempo para

10
Derecho Procesal General y Civil
10
la administración de la justicia; aunque todos sabemos que los procesos
judiciales tienden a prolongarse más allá de los plazos determinados.-
Constituyen variables o herramientas de este principio:
* Principio de Concentración: lo que se intenta es la reunión y
simplificación de toda la actividad procesal en el menor tiempo posible
y en la menor cantidad de actos.-
* Principio de Eventualidad: todos lo que las partes deben alegar y que
son propias a una etapa precisa del proceso deben hacerse en forma
simultánea y no sucesiva.-
* Principio de Celeridad: este principio impide la prolongación de los
plazos procesales.-
* Principio de Saneamiento: aquí se le otorgan al Juez las facultades
para resolver in limine todas aquellas cuestiones que a su juicio entienda
que entorpecen el curso de la causa o su pronunciamiento.-
Principio de Adquisición: las pruebas ofrecidas por las artes y los
resultados de las mismas se adquieren para el proceso en forma
irrevocable. Por lo tanto todas las partes se benefician o todas se
perjudican por igual con el resultado de un medio de prueba. Esto
impide que una parte pueda desistir de una prueba ofrecida por su parte
que no tuve el resultado que esperaba.-
Principio de Inmediación: exige el contacto directo y personal del
Juez o Tribunal con las partes y con todo el material del proceso.
Aunque todos sabemos que en la práctica no es así, toda vez que las
audiencias no son tomadas por el Juez sino por un empleado del

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Derecho Procesal General y Civil
Juzgado que ocupa su lugar, rara vez el Juez actúa en una audiencia
salvo que alguna de las partes lo pida con antelación o el Magistrado
entienda que la causa es de importancia y considere apropiado estar
presente. Pero la gran mayoría no es así, y el Juez toma contacto con la
causa recién al momento de dictar el pronunciamiento definitivo, y esto
es lo que también se pretende modificar a partir de una mayor
inmediación mediante ese cambio de paradigma que señalamos hace un
momento.-

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Derecho Procesal General y Civil
Las normas procesales en el nuevo Código Civil y Comercial
Rosales Cuello, Ramiro; Marino, Tomás

Fecha: 2014-11-26

Publicado: SJA 2014/11/26-3 ; JA 2014-IV

I. INTRODUCCIÓN

Una lectura atenta del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación (1) permite corroborar,
como ya lo ha hecho prestigiosa doctrina (2), la presencia de numerosas disposiciones que
regulan cuestiones vinculadas al proceso judicial.

Ello no constituye razón para la sorpresa, puesto que las injerencias legislativas del Congreso
Nacional en materia de derecho procesal —fundadas en la necesidad de asegurar la eficacia
de las instituciones reguladas en los Códigos de fondo— es un fenómeno de vieja data que ha
sido explicado y legitimado por una consolidada doctrina de la Corte Suprema de Justicia de
la Nación a partir de los casos "Bernabé Correa" —Fallos 138:157—, "Netto" —Fallos
141:254—, "Real de Maciel" —Fallos 151:315—, "Perelló" —Fallos 247:524— entre
muchos otros (3).

Sin embargo, la lectura del nuevo Código nos persuade de que la regulación común de
aspectos procesales se ha ampliado y complejizado.

No parece ya posible unificar todas las reglas que versan sobre aspectos procesales en una
única categoría ([Link]., "normas procesales", "disposiciones procesales", etc.), ni tampoco su
inclusión en un Código de fondo puede ser explicada —y eventualmente justificada—
únicamente a la luz de la ya referida doctrina del Máximo Tribunal federal.

Por el contrario, advertimos por lo menos tres tipos de normas jurídicas (4) incluidas en el
Código que regulan aspectos de relevancia procesal:
1) Por un lado, se han incluido normas que versan sobre aspectos estrictamente procesales —
si se quiere, aspectos procedimentales—, como la oportunidad para plantear la prescripción, la
apreciación de la prueba y estándares probatorios, las medidas cautelares en diversos tipos de
proceso, cargas probatorias, etc. (arts. 34, 543, 547, 550, 721, 722, entre otros).

2) Por otro lado, se han incluido normas que, aunque aparentan ser de forma ( y muchas veces
han sido concebidas como tales), son verdaderas regulaciones sustanciales, como es el caso de
las fuentes de prueba (arts. 1019, 1020), la transacción (arts. 1641 y ss.), la preferencia de
cobro que subyace a la traba de un embargo (art. 745), la inembargabilidad de ciertos bienes
(arts. 237, 242 a contrario, 743, 2110), o la acción preventiva (art. 1711).

3) Finalmente, entendemos que existe una tercera categoría normativa en el Código y en la


que es necesario reparar con atención: aquellos artículos que dan un contenido sustancial a
garantías iusfundamentales que nutren al proceso y que tienen como fuente al derecho
internacional de los derechos humanos, como es el caso de la tutela judicial efectiva, el acceso
a la justicia y el debido proceso constitucional (arts. 3º; 31; 41, inc. d]; 43; 400; 4006; 706;
716; 2610, entre muchos otros que analizaremos en apartados siguientes).

En este contexto, que a primera vista nos muestra algo más que sólo normas de derecho
privado o aisladas normas de forma encuadrables en la histórica doctrina de la Corte federal,
creemos necesario detenernos a indagar en qué medida se ha respetado la distribución de
competencias legislativas entre la Nación y las provincias prevista en los arts. 75, inc. 12, 121
y ss. de la Constitución Nacional.

Para responder a este interrogante, es menester considerar cada tipo de norma por separado.
Las distintas características que subyacen a cada categoría motiva también el uso de
parámetros disímiles a la hora de juzgar si existe un verdadero avance sobre las atribuciones
legislativas provinciales.

En lo que respecta a las normas procesales propiamente dichas, corresponde analizar si


cumplen con los recaudos de necesidad, especificidad y suficiencia (5) que justifican su
presencia en un Código de fondo, de conformidad con la ya citada doctrina del Máximo
Tribunal.

Con relación a las normas que, si bien se muestran como intrínsecamente vinculadas con
aspectos procesales, configuran verdadera legislación común, resulta imperioso diferenciar
tales regulaciones de las reglas puramente procesales que han sido plasmadas en el texto del
Código. Ello a los fines de no confundir ambas categorías ni advertir un conflicto de
competencia legislativa allí donde no hay más que regulación sustancial ajena al campo
procesal.

Finalmente, en lo que hace a las normas que regulan la tutela judicial efectiva, el acceso a la
justicia y el debido proceso, es necesario reparar en el cambio y la subida de registro que tales
derechos y garantías ha tenido en las décadas pasadas, reparando especialmente en el hecho
de que tanto uno como otro son prerrogativas constitucionales de carácter sustancial que
obligan a respetarlos en el ámbito de toda tutela, sea administrativa o judicial. Esto ha llevado
a cambiar la mirada con relación a la clásica división entre el Estado Nacional y los Estados
provinciales para legislar normas de fondo y normas procesales, y motiva a preguntarnos si es
acaso posible regular tales garantías a través de normas de derecho común contenidas en un
Código Civil y Comercial.

Sobre estas cuestiones, y otras a ellas vinculadas, nos detendremos en párrafos siguientes.

II. NORMAS REGULATIVAS DEL DERECHO A LA TUTELA JUDICIAL EFECTIVA Y


EL DEBIDO PROCESO

En un trabajo anterior (6) hemos sostenido que numerosos derechos y garantías que forman
parte del bloque de constitucionalidad federal —y que tienen incluso un reconocimiento en el
plano constitucional provincial— suelen precisar de una regulación legal complementaria y
específica. Ello se debe a que su más efectivo y pleno goce por parte del ciudadano hace
necesario que el legislador interprete el contenido de las directrices, los principios y los
valores que subyacen en esas normas fundamentales y los traduzca en reglas determinativas
de prerrogativas concretas y específicas (7).

El caso de la tutela judicial efectiva y el debido proceso legal no es la excepción. En ambos


supuestos se trata de derechos y garantías reconocidos en el plano convencional y
constitucional (tanto federal como provincial) que, más allá de ser plenamente operativas y
directamente exigibles, pueden ser —y usualmente son— acompañados de una regulación
infraconstitucional que les asigna contenido preciso y determinado, asegurando su máxima
eficacia en el ámbito del proceso.

La tutela judicial efectiva es un derecho humano fundamental de naturaleza constitucional y


supranacional (8). Importa el derecho de toda persona a que se le "haga justicia"; a que
cuando pretenda algo de otra, esta pretensión sea atendida por un órgano jurisdiccional, a
través de un proceso con garantías mínimas (9). Es un derecho que se caracteriza por ser
consustancial al hombre mismo y propio de su naturaleza (derecho fundamental) y cuyo
contenido es, por cierto, amplio, desplegando sus efectos en tres momentos: el acceso a la
justicia, el desarrollo del proceso y la ejecución de la sentencia.

Entre muchos otros aspectos que conforman una lista no taxativa, se incluye el derecho a
ocurrir ante los tribunales y obtener una sentencia útil, acceder a una instancia judicial
ordinaria para lograr el control judicial suficiente sobre lo actuado en sede administrativa,
acceder a un juez natural e imparcial, a la eliminación de trabas que impidan u obstaculicen el
acceso a la jurisdicción, a peticionar y obtener tutelas cautelares, al aseguramiento del derecho
a ser oído y ofrecer y producir prueba antes de la sentencia, a una decisión fundada, al
recurso, a la ejecución oportuna de la sentencia (10), al desarrollo de un proceso en un plazo
razonable, a contar con asistencia letrada, etcétera (11).

Y en este contexto, el debido proceso legal aparece también como una garantía constitucional
intrínsecamente vinculada al derecho a una tutela judicial efectiva. Sabemos que el proceso es
el medio o el instrumento del cual se vale el Estado para cumplir la función jurisdiccional que
se le ha asignado y de la cual se valen los habitantes para alcanzar el derecho a la tutela. Pero
no es con el diseño y establecimiento de cualquier tipo de proceso que se cumple con el deber
del Estado de satisfacer el derecho a la tutela: solo será debido aquel proceso en cuya
tramitación y sustanciación sean resguardados los principios o reglas constitucionales que le
son propios. Ello incluye el adecuado aseguramiento del contradictorio, la bilateralidad, la
igualdad de las partes, el derecho a ser oído, el derecho a producir prueba, el derecho a una
sentencia motivada y congruente con las peticiones formuladas y probadas por las partes (12),
a lo cual debe agregársele aquellas garantías que son propias de los grupos más vulnerables
(e.g., los niños y adolescentes (13), internados por razones de salud mental (14),
discapacitados (15), entre otros).

Ahora bien, el hecho de que la tutela judicial efectiva y el debido proceso conformen derechos
y garantías que despliegan sus más importantes efectos en el ámbito procesal ha llevado a
cierto sector de la doctrina a afirmar —con sólidas razones— que este tipo de derechos
fundamentales debe ser regulado por los Estados locales, habida cuenta de que la regulación
del proceso es una facultad legislativa no delegada (16).

Nosotros creemos que, por el contrario, la tutela judicial efectiva y el debido proceso
configuran derechos y garantías integrantes del bloque constitucional federal, por lo que su
regulación le corresponde, en principio, al Congreso Nacional, sin perjuicio de una
competencia legislativa provincial de tipo concurrente que complemente, por sobre aquel piso
mínimo fijado por la autoridad nacional, una mayor protección de conformidad con la
realidad de cada jurisdicción local.
Ello así en la inteligencia de que los derechos y garantías reconocidos en la Constitución
Nacional conforman un mínimo complementable —en más, nunca en menos— con derechos
reconocidos en el ámbito provincial. Este esquema legislativo con base en un piso mínimo y
una regulación local accesoria es perfectamente compatible con la estructura federal
constitucional y con lo normado en los arts. 5º; 31; 75, inc. 22, y 121 de la Constitución
Nacional, y en la actualidad se advierten numerosos derechos y garantías reconocidos en la
Carta Magna federal que han dado pie a una legislación nacional base —mínima— y una
normativa local complementaria y concurrente (17).

Ello permite no sólo asegurar una base o estándar de tutela común a todas las provincias (al
cual necesariamente deben adecuarse todas las prácticas jurisdiccionales, sean provinciales o
federales), sino también garantizar el cumplimiento de los compromisos asumidos e n el plano
internacional por el Estado nacional, cuya responsabilidad puede verse comprometida por su
inobservancia (arts. 8º y 28, aparts. 1 y 2, de la CADH).

Esa regulación debe ser dictada por el Congreso Nacional en forma de derecho común —que
incluirá muchas reglas de derecho público (18)— aplicable a todo el territorio nacional por
jueces tanto provinciales como federales (art. 75, inc. 12, del Código Civil). Y en tanto
derecho común, bien puede quedar incluida esa normativa en el ámbito de un Código Civil y
Comercial.

Tal es la forma en que, a nuestro entender, deben ser comprendidas las diversas normas del
Código Civil y Comercial que versan sobre aspectos centrales del derecho a la tutela judicial
efectiva y el debido proceso legal y conforman ejemplos claros de la regulación
infraconstitucional complementaria a la que hemos referido.

Seguidamente mencionaremos las principales.

a) La motivación de la decisión judicial

El art. 3º del Código Civil y Comercial, ubicado en el capítulo I ( "Derecho") del título
preliminar, regula el deber del juez de resolver los asuntos que sean sometidos a su
jurisdicción "mediante una decisión razonablemente fundada".

Ello implica concretar en una regla de derecho común un deber jurisdiccional que ya t iene
raigambre constitucional a nivel federal (arts. 17, 18 y 33 de la CN) y provincial (art. 95 de la
Const. Santa Fe; art. 171 de la Const. Bs. As.; art. 8º de la Const. La Pampa; art. 65 de la
Const. de Entre Ríos; art. 152 de la Const. de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico
Sur; art. 16 de la Const. de Mendoza; art. 44, segundo párr., de la Cont. de Chubut; arts. 35,
39 y 210 de la Const. de San Luis; art. 67 de la Const. de Córdoba, entre otras).

La obligatoriedad de la motivación de las sentencias expresa la exigencia general y constante


de controlabilidad sobre la manera en que los órganos estatales ejercen el poder que el
ordenamiento les confiere, y, desde esta perspectiva, es una manifestación específica de un
principio de controlabilidad más general que resulta esencial para la noción moderna del
Estado de derecho. No conlleva solamente un trámite de control "institucional" (o sea, en los
límites y en las formas reglamentadas por el sistema de impugnaciones vigentes) sino
también, especialmente, como un instrumento destinado a permitir un control generalizado y
difuso del modo en el que el juez administra justicia, lo que evidencia que el destinatario de la
motivación no son solamente las partes, sus abogados y el juez del recurso s ino también la
opinión pública entendida en su conjunto. El principio que establece la obligatoriedad de las
sentencias es una garantía de controlabilidad democrática sobre la administración de justicia
(19).

Fundar una sentencia implica justificar la decisión tomada proporcionando una argumentación
convincente e indicando lo bien fundado de las opciones que el juez efectúa. Al explicitar las
razones del fallo, debe convencer a los litigantes, a los profesionales del derecho y a la
opinión pública en general de que la sentencia no es una toma de posición arbitraria (20). El
deber de fundamentación de la decisión es de un indudable carácter discursivo y
argumentativo.

La doctrina autoral y la propia jurisprudencia serán las encargadas de definir qué ha de


entenderse por una decisión "razonablemente fundada", sintagma que por su amplitud y
ambigüedad semántica podrá dar lugar a múltiples conceptualizaciones. Aquí, más allá de
determinar los elementos positivos que hacen a una decisión de este tipo (es dec ir, los
recaudos que deben ser observados para considerar que una decisión es razonablemente
fundada), podrán considerarse también sus elementos negativos (o sea, qué defectos u
omisiones impiden considerar que la resolución cumple el requisito a que refiere la norma),
algo para lo cual será posible hacer uso de la centenaria doctrina elaborada por la Corte
Suprema nacional con relación a la noción de arbitrariedad (21).

b) Tutela diferenciada y justicia de acompañamiento en procesos de familia y capacid ad

En materia de procesos de familia y capacidad de las personas, el nuevo Código consagra una
tutela judicial efectiva y diferenciada con base en un modelo de justicia de acompañamiento.
No se determina más que los rasgos generales de esta forma de tutela, aunque no debe dejar
de interpretarse como un recaudo institucional mínimo aplicable a todos los Estados locales,
por debajo del cual no es posible proteger adecuadamente este tipo especial de derechos.

1.— Procesos de familia en general

El título VIII ("Procesos de familia") del Libro segundo ("Relaciones de familia") regula
principios generales y pautas mínimas aplicables a los procesos judiciales en materia de
familia. Del conjunto de directrices enunciadas en el art. 706 (titulado "principios generales
de los procesos de familia") se destaca el deber de respetar el principio de tutela judicial
efectiva y el acceso a la justicia, especialmente en los casos en que intervienen personas
vulnerables (art. cit. y su inciso a).

Se completa el cuadro con otras directivas: el principio de inmediación, la buena fe y lealtad


procesal, la oficiosidad en la labor jurisdiccional, la preeminencia de la oralidad, el acceso
limitado al expediente, la facilitación de la resolución pacífica de conflictos, la
especialización que deben tener los jueces del fuero y la posibilidad de contar con apoyo
multidisciplinario y la necesidad de tener en cuenta el interés superior de los niños, niñas y
adolescentes, cuando ello sea pertinente (art. 706 incs. a], b] y c]).

En lo que respecta al expediente, el art. 708 limita su acceso a las partes, representantes,
letrados y auxiliares designados en el proceso (reserva que debe asegurarse incluso si la causa
es requerida ad effectum videndi por otro tribunal). El art. 709 dispone que el juez tiene el
impulso procesal en los procesos de familia, pudiendo incluso ordenar medios de prueba en
forma oficiosa (salvo que se trate de asuntos exclusivamente patrimoniales). Se imponen tres
directivas relevantes en materia probatoria: libertad, amplitud y flexibilidad probatoria,
agregando además que la carga de la prueba recae en quien en mejores condiciones está de
acreditar el hecho, norma esta última que —a diferencia de las restantes— sí tiene un carácter
estrictamente procesal (art. 710).

El art. 707 materializa el derecho convencional y constitucional a que las personas con
capacidad restringida y los niños, niñas y adolescentes puedan ser oídos en todos los procesos
que los afecten, debiendo ser tenida en cuenta su opinión según su grado de discernimiento y
la cuestión debatida en el proceso, prerrogativa que actualmente encuentra fundamento en las
normas contenidas en los arts. 12, incs. 1º y 2º, de la Convención sobre los Derechos del
Niño; arts. 7º, inc. 3º y 13 inc. 1º de la Convención sobre los Derechos de las Personas con
Discapacidad; arts. 3º, inc. b), 19, inc. c), y 27 de la ley 26.061 y los capítulos II y III de las
100 Reglas de Brasilia sobre Acceso a la Justicia de las Personas en Condición de
Vulnerabilidad (22).
Esta norma se complementa con la del art. 716, que establece una regla general de
competencia para los procesos de responsabilidad parental, guarda, cuidado, régimen de
comunicación, adopción, alimentos y otros que deciden en forma principal —o modifican lo
resuelto en otra jurisdicción— sobre los derechos de niñas y adolescentes, estableciendo que
es competente el juez del lugar donde la persona menor de edad tiene su "centro de vida".
Este criterio "general", atributivo de competencia en procesos de familia, se ve reflejado, en lo
particular, en las disposiciones contenidas en el art. 112 (discernimiento de la tutela), art. 581
(acciones de filiación ejercidas por menores o personas con capacidad restringida), art. 612
(guarda con fines de adopción) y del art. 615 (juicio de adopción).

Ninguna duda cabe de que el norte que ha tenido el Congreso Nacional al establecer el "centro
de vida" del niño, niña y adolescente como punto atributivo de competencia está dado por el
acceso a la justicia, piedra basal de la tutela judicial efectiva y uno de los principios generales
que rigen los procesos de familia (art. 706, inc. a)". El art. 716 del Código desplaza la idea
tradicional del domicilio —que se mantiene como eje de intervención de las restantes
acciones—, en pos de lograr una proximidad real entre el juez y el niño, niña o adolescente,
concretando la finalidad tuitiva de la mejor protección de las tutelas diferenciadas a los fines
de disipar que la lejanía del lugar de radicación del órgano con respecto a quien requiere su
intervención atente contra la protección de los derechos (23).

En suma, las directrices reseñadas conforman técnicas procesales que dan forma a una tutela
diferenciada, una justicia de acompañamiento que por su naturaleza e innovación planteará
serios desafíos para las legislaturas locales. Algunas de ellas suponen simples pautas de
conducta de los jueces en la gestión del conflicto ([Link]., oficiosidad en su actuar, interpretar
las normas para facilitar el acceso a la justicia y la inmediación, promover la resolución
pacífica de los conflictos), pero otras conforman verdaderos recaudos institucionales y
orgánicos ([Link]., qué tipo de especialización debe tener el magistrado, qué tipo de equipos
técnicos debe tener el tribunal) y hasta orientaciones procesales específicas ([Link]., garantizar
un mínimo de oralidad, un acceso limitado al expediente, etc.).

Estas directrices institucionales previstas para el proceso de familia harán necesaria una
regulación "de ajuste" en las provincias a los fines de compatibilizar sus Códigos adjetivos al
ahora nuevo estándar mínimo requerido por la legislación común ([Link]., regulando la
denominada "especialización" de los magistrados; creando los equipos multidisciplinarios
pertinentes; modificando las normas en materia de publicidad de expedientes, acceso a la
justicia de personas en condición de vulnerabilidad, etc.).

2.— Capacidad de las personas


En materia de capacidad de hecho, el Código Civil y Comercial plasma numerosas directrices
que se alinean con las convenciones internacionales y con la nueva Ley de Salud Mental (ley
26657). Se regula el carácter interdisciplinario de la intervención estatal —tanto terapéutica
como procesal— frente a la restricción del ejercicio de la capacidad jurídica (art. 31, inc. c;
modalidad de abordaje hoy previsto en los arts. 8º, 13 y ss. de la ley 26657 y el nuevo art. 152
ter del CCiv.). Se suma a ello el derecho de la persona de recibir información por medios y
tecnologías adecuadas para su comprensión, así como participar en el proceso judicial con
asistencia letrada, proporcionada por el Estado, si carece de medios (art. 31, incisos d y e), a
la vez que será considerado parte y podrá aportar todas las pruebas que hacen a su defensa
(art. 36). Se han previsto también importantes deberes de los jueces en el marco de los
procesos de restricción de capacidad, dentro de los que se destacan el de ordenar las medidas
necesarias para garantizar los derechos personales y patrimoniales de la persona en el proceso
(art. 34), y el de garantizar la inmediatez con el interesado durante el proceso y entrevistarlo
personalmente antes de dictar resoluciones de relevancia, asegurando la accesibilidad y los
ajustes razonables del procedimiento de acuerdo a su situación (art. 35).

El art. 33, tal como lo hace el actual 144 del Código Civil, prevé la legitimación activa en
materia de incapacidad y capacidad restringida (incluyendo al interesado, al cónyuge no
separado de hecho y el conviviente mientras la convivencia no haya cesado, los parientes
dentro del cuarto grado y si son por afinidad dentro del segundo grado y el Ministerio
Público) y se ha previsto su facultad para aportar todo tipo de pruebas (art. 36, último párr.).
El art. 37 establece una lista precisa de aquellos aspectos sobre los cuales el juez tiene el
deber de pronunciarse al dictar sentencia definitiva, dentro de los que se incluye al
diagnóstico y pronóstico, la época en el que la problemática que motiva la restricción de
capacidad se manifestó, los recursos personales, familiares y sociales existentes, el régimen
para la protección, asistencia y la promoción de la mayor autonomía, siendo necesario —
además— un previo dictamen de un equipo interdisciplinario (recaudo previsto en el último
párrafo del art. 37, en forma análoga al art. 152 ter del Código Civil incluido por el art. 42 de
la ley 26.657). El juez debe determinar la extensión y el alcance de la restricción de la
capacidad de la persona, detallando las funciones y actos que se limitan —procurando,
además, que la afectación de la autonomía personal sea la menor posible— y designando el
sistema de apoyo o curatela que sea pertinente (art. 38).

No hay aquí simples normas "procesales", sino que se han delineado aspectos básicos de una
tutela diferenciada (aquella que es necesaria para materializar una tutela judicial efectiva en
un trámite que tiene sus aristas particulares) y con la evidente intención de poner al derecho
común en sintonía con los tratados internacionales y la Ley de Salud Mental; se han
establecido reglas mínimas que hacen al debido proceso cuando la materia debatida se vincula
con la capacidad de ejercicio de sectores vulnerables.

3.— Juicio de adopción


Las normas que regulan la declaración judicial de adoptabilidad, así como aquellas que
regulan el proceso de adopción, no han hecho más que incorporar las obligaciones emanadas
de la Convención sobre los Derechos del Niño y las pautas ya receptadas en la Ley de
Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (le y 26.061).
Tampoco hay en los arts. 607 y ss. reglas de tipo procesal sino, antes bien, normas que buscan
hacer efectivo el derecho de los niños, niñas y adolescentes a obtener una efectiva tutela
jurisdiccional y un proceso justo y debido. Ello incluye prerrogativas de participación mínima
del menor o adolescente en el proceso de adopción, derecho a ser oído cuando ello sea posible
y de acceso al expediente ([Link]., arts. 595, inc. f]): el derecho a ser oído y que su opinión sea
tenida en cuenta según su edad y grado de madurez, siendo obligatorio requerir su
consentimiento a partir de los diez años; art. 596: derecho del adoptado con edad y grado de
madurez suficiente para acceder —cuando quiera— al expediente judicial y administrativo y
conocer los datos relativos a su origen, debiendo las actuaciones contener la mayor cantidad
de datos posible de la identidad del niño y de su familia de origen; art. 617, inc. a): regula el
carácter de parte del pretenso adoptado en el juicio de adopción, si tiene edad y grado de
madurez suficiente; art. 608: regula el carácter de parte procesal del niño, niña o adolescente
si tiene edad y grado de madurez suficiente, debiendo comparecer con asistencia letrada).
Cabe mencionar también los criterios de asignación de competenc ia que tienen como eje
central la tutela de los intereses del niño, niña o adolescente pretenso adoptado (el art. 612
regula la competencia de la guarda con fines de adopción en el juez que dicta la sentencia que
declara la situación de adoptabilidad; a su turno, el art. 615 establece la competencia del juez
que otorgó la guarda con fines de adopción, o a elección de los pretensos adoptantes, el del
lugar en el que el niño tiene su centro de vida, si el traslado fue tenido en cuenta en dicha
decisión).

4.— Juicio de alimentos

El derecho alimentario sólo encuentra una adecuada y efectiva tutela judicial si se acude al
contradictorio más breve que establezca la ley procesal local y sea insusceptible de ser
acumulado a otra pretensión conexa o independiente de ella. Tal ha sido la pauta que la
Comisión —y luego el Congreso Nacional— han volcado en la norma contenida en el art. 543
del texto legal recientemente aprobado y que, en general, merced a lo dispuesto en el actual
art. 374 del Código Civil de Vélez, ha merecido regulaciones procesales específicas en los
rituales locales ([Link]., arts. 638 a 650 del CPCCN; arts. 635 a 647 del CPCC Bs. As., entre
otros). En el art. 544 se regula el instituto de los alimentos provisorios —para algunos, de
naturaleza cautelar; para otros, una forma especial de tutela anticipada— y en el art. 547 se ha
previsto el efecto no suspensivo (devolutivo) del recurso contra la sentencia que decreta la
prestación alimentaria, excluyendo, además, la posibilidad de obligar al alimentado a afianzar
o caucionar la devolución de lo recibido si la sentencia es revocada. El art. 550 faculta al juez
a ordenar medidas precautorias para asegurar el pago de alimentos futuros, provisionales,
definitivos o convenidos, pudiendo el obligado ofrecer en sustitución otras garantías que sean
suficientes.

c) Derecho internacional privado; acceso a la justicia e igualdad de trato


El art. 2610 del nuevo Código Civil y Comercial regula el principio de igualdad de trato en
materia de jurisdicción internacional. La norma prevé que los ciudadanos y los residentes
permanentes en el extranjero gozan del libre acceso a la jurisdicción para la defensa de sus
derechos e intereses, en las mismas condiciones que los ciudadanos y residentes permanentes
en la Argentina y que ninguna caución o depósito, cualquiera sea su denominación, puede ser
impuesto en razón de la calidad de ciudadano o residente permanente en otro Estado. Esta
igualdad de trato alcanza también a las personas jurídicas constituidas, autorizadas o
registradas conforme las leyes de un Estado extranjero. Esta norma recepta criterios
establecidos en el ámbito del derecho convencional (art. 17 de la Convención de la Haya de
1954 sobre Procedimiento Civil; arts. 3º y 4º del Protocolo de Cooperación y Asistencia
Jurisdiccional de Las Leñas de 1992, etc.) y traerá consigo la derogación implícita del sistema
cautelar del arraigo previsto en la gran mayoría de las legislaciones procesales locales (24).

III. NORMAS DE DERECHO COMÚN RELACIONADAS A LO PROCESAL

Expusimos en la introducción del trabajo que la segunda de las tres categorías de normas que
se advierten en el Código Civil y Comercial son aquellas que aparentan ser de forma —a
punto tal que es frecuente que así sean entendidas—, pero que en verdad conforman una
regulación de derecho sustancial, lo cual permite descartar toda injerencia legislativa del
Congreso Nacional por sobre las legislaturas locales.

Mencionamos seguidamente algunos ejemplos que se desprenden del texto del Código.

a) Fuentes de prueba

En el ámbito de teoría de la prueba se distingue la noción de "fuente" y la de "medio" de


prueba. La fuente de prueba es una realidad ajena al proceso, extrajurídica, y que se identifica
con las cosas, fenómenos o personas de las que se extrae el conocimiento de los hechos. En
cambio, el medio de prueba es un concepto enteramente procesal, que consiste en la actividad,
los procedimientos y las herramienta técnicas para que —de conformidad con ciertas reglas
tuitivas de principios fundamentales— la fuente de prueba pueda ingresar al proceso judicial,
formando parte de los elementos de convicción de los cuales el juez se valdrá para corroborar
la veracidad de un cierto enunciado de hecho (25). Así, por caso, el testigo que conoce los
hechos que a la postre son objeto de controversia judicial o el documento que instrumenta un
negocio que luego motiva un litigio, son en ambos casos fuentes de prueba que preexisten al
proceso y sólo ingresarán en este último a través de alguno de los medios de prueba regulados
por la norma ritual (en nuestro ejemplo, la prueba testimonial y la documental,
respectivamente).

Así hecha la distinción, la noción de fuentes de prueba —y las normas que a ellas se
refieren— escapan, en principio, a la órbita del derecho procesal. Por el contrario, por regla
general las fuentes de prueba son derecho sustancial y los medios probatorios son regulados
por el derecho procesal.

Véase, por ejemplo, que en materia de prueba de los contratos, el art. 1019 —titulado "medios
de prueba"— dispone que pueden ser probados por todos los medios aptos para llegar a una
razonable convicción según las reglas de la sana crítica y con arreglo a lo que disponen las
leyes procesales, excepto disposición legal que establezca un medio especial.

No hay aquí en verdad regulación sobre ningún medio de prueba, puesto que la Comisión
Redactora nada dice sobre la actividad mediante la cual los elementos de prueba ingresan al
proceso ([Link]., prueba documental, prueba testimonial, prueba peric ial, etc.), sino que hace
una mención a las fuentes de las que el juez puede valerse para juzgar si el contrato invocado
en un caso efectivamente existió o no.

Este uso impropio del concepto de "medio" de prueba en lugar de "fuente" de prueba se
reitera a lo largo de todo el texto del Código, en los arts. 314 (prueba de la autenticidad de la
firma en instrumentos privados), 317 (prueba de la fecha cierta del instrumento privado), 336
(prueba de la simulación cuando quien la invoca es un tercero ajeno al acto), 492 (prueba del
derecho a recompensa), 512 (prueba de la unión convivencial), 895 (prueba del pago), 1020
(prueba de los contratos formales), 1415 (prueba del contenido de la caja de seguridad) y
2483 (prueba del fraude a la ley en disposiciones testamentarias).

b) Prioridades derivadas del embargo

El art. 745 regula la prioridad derivada de la traba de un embargo sobre los bienes del deudor
para cobrar su crédito, intereses y costas con preferencia a otros acreedores. Establece que la
prioridad sólo es oponible a acreedores quirografarios en procesos individuales y determina
que si varios acreedores embargan el mismo bien del deudor, el rango entre ellos se determina
por la fecha de la traba de la medida, debiendo los embargos posteriores afec tar únicamente el
sobrante que resulte de pagar los créditos a que refieran los embargos anteriores (26).
La prioridad del primer embargante se encuentra regulada en la actualidad en la gran mayoría
de los códigos procesales provinciales (27) y fue precedida por un amplio debate doctrinario y
jurisprudencial en torno a su naturaleza jurídica (simple prioridad, preferencia, privilegio,
prenda judicial, etc.) y a sus efectos prácticos (28).

Así todo, creemos que se trata de una materia de derecho común y no de derecho procesal
(29). Adviértase el distingo: no nos referimos al embargo propiamente dicho (que, como
medida cautelar que es, debe ser regulada por las provincias), sino a las prerrogativas de cobro
que conlleva frente a otros acreedores.

Si la Corte Suprema ya ha resuelto que las relaciones entre acreedor y deudor sólo pueden ser
objeto de la exclusiva legislación del Congreso de la Nación (Fallos 322:1050), lo que
alcanza, además, a la forma y modalidad propia de la ejecución de los bienes de l deudor
(Fallos 271:140), y ha resuelto también que la determinación de los bienes del deudor que
están sujetos al poder de agresión patrimonial del acreedor es también materia de legislación
común (Fallos 325:429), es entonces idéntica la tesitura que corresponde adoptar cuando se
trata de definir las prerrogativas que tiene una pluralidad de acreedores con vocación
liquidativa que concurren —en sentido lato: concursan— sobre un mismo bien del patrimonio
de su deudor. Y ello así aun cuando ese concurso de pretensiones de cobro sobre un mismo
deudor —y sobre sus bienes— se lleve a cabo haciendo uso de herramientas procesales
precautorias cuya regulación compete a los Estados locales.

En otras palabras: los aspectos técnicos y registrales del embargo —en tanto medida
cautelar— deben ser regulados por las legislaturas locales. En cambio, los efectos sustanciales
y las prerrogativas de cobro que esa medida cautelar genera sobre el patrimonio del deudor —
con relación a los restantes acreedores y frente a la e ventual distribución del líquido obtenido
de la venta forzada de un bien— deben ser regulados por el Congreso Nacional (art. 75, inc.
12, de la CN; Corte Sup., fallos cit.).

Decimos por ello que la inclusión de una norma de este tipo en el Código Civil y Comercial
ha sido acertada.

c) Inembargabilidad de determinados bienes

El art. 743 regula la prenda común de las obligaciones: los bienes presentes y futuros del
deudor son la garantía común de los acreedores y éstos pueden exigir la venta judicia l de los
bienes del deudor, pero sólo en la medida necesaria para satisfacer su crédito. A su vez, la
norma agrega que todos los acreedores pueden ejecutar estos bienes en posición igualitaria,
excepto que exista una causa legal de preferencia. El art. 744 regula las excepciones a la regla,
y que conforman los llamados bienes inembargables (ropa y muebles de uso indispensable
para el deudor y su familia, instrumentos necesarios para el ejercicio de su profesión, arte u
oficio, sepulcros afectados a su destino, derechos de usufructo, uso y habitación,
indemnizaciones por daño moral, etc.).

No caben dudas de que las normas que establecen qué bienes son o no son embargables
forman parte del derecho común (art. 75, inc. 12, de la CN), que escapa a las facultades
legislativas de los Estados locales. La Corte Suprema tiene resuelto que la inembargabilidad
de los bienes es una temática sobre la cual el Congreso Nacional tiene facultad legislativa
excluyente (Corte Sup., in re "Banco del Suquía v. Tomassini, Juan C.", Fallos 325:428, del
19/3/2002, y los precedentes allí citados; más recientemente, véase el caso "Romero, Carlos
E. v. Andrés Fabián Lema", Fallos 332:1488, del 23/6/2009).

d) Transacción

La transacción abandona el campo de los modos de extinguir obligaciones (actuales arts. 832
a 861 del Código Civil) y, siguiendo la línea trazada por el Proyecto del año 1998, se regula
como un contrato en los arts. 1641 a 1648 del nuevo Código Civil y Comercial. En lo que a
nuestro trabajo resulta de relevancia, el art. 1642 establece que la transacción produce los
efectos de la cosa juzgada sin necesidad de homologación judicial. La cosa juzgada, antes que
un instituto de naturaleza procesal, es de índole constitucional, intrínsecamente vinculado al
derecho de propiedad, a la seguridad jurídica y a la paz social que el proceso está destinado a
alcanzar. Si bien no exige la homologación judicial, el juez, al proveer la presentación podrá
rechazar la transacción por pretender evadir las prohibiciones ([Link]., derec hos irrenunciables,
estar comprometido el orden público o el estado de las personas, etc.).

Por otra parte, la transacción debe hacerse por escrito —dice el art. 1643— y si recae sobre
derechos litigiosos, su eficacia nace a partir del momento en que es presentada en un
instrumento firmado por los interesados ante el juez en el que tramita la causa, siendo posible
para las partes desistir de ella antes de esa presentación. A su turno, el inciso c del art. 1647
regula la nulidad de la transacción que versare sobre un pleito ya resuelto por sentencia firme,
sobre que la parte que la impugna lo haya ignorado

e) Acción preventiva

El nuevo Código Civil y Comercial ha receptado la función preventiva del sistema de


responsabilidad civil. Se ha regulado en el art. 1711 la "acción preventiva", que es aquella que
procede cuando una acción u omisión antijurídica hace previsible la producción de un daño,
su continuación o su agravamiento, sin que sea necesario para su procedencia que concurra un
factor de atribución en particular (30).

Aquí el término acción se utiliza en sentido amplio: en rigor, la acción es el derecho de


naturaleza pública y constitucional que el ciudadano tiene frente al Estado para promover un
proceso judicial. El instituto regulado se trata, antes bien, de una pretensión preventiva, una
voluntad petitoria dirigida a prevenir un daño o su agravamiento. El art. 1712 del Código
legitima a hacer uso de esta herramienta a todo aquel que acredite un "interés razonable" en la
prevención del daño.

Se advierte entonces que la legislación de fondo, como no podía ser de otra manera, atribuye
fundabilidad a la pretensión preventiva e indica quiénes pueden ejercerla. Además, establece
parámetros generales que deben observar las sentencias que hacen lugar a este tipo de
pretensiones (art. 1713), aunque sin establecer cuál es el marco o vía procesal por el cual estas
pretensiones deben ser tramitadas.

Estas llamadas acciones preventivas guardan íntima relación con los mandatos preventivos,
que no han sido expresamente regulados en el nuevo Código, aunque en estas normas —y en
la función preventiva del derecho de daños— encontrarán un mayor fundamento. El mandato
preventivo es una especie dentro del género de la tutela judicial preventiva, y que son aquellas
órdenes judiciales oficiosas que pueden emitir los jueces cuando en el contexto del trámite de
un proceso se ha tomado conocimiento de una circunstancia tal en la que es esperable que un
daño ya acaecido se repita o se agrave en detrimento de las partes del proceso o de cualquier
otro ciudadano (31).

En suma, y como dijimos al comenzar el apartado, este tipo de normas se vincula con el
fenómeno procesal, pero no constituyen derecho procesal propiamente dicho. No es posible
advertir por ello una invasión sobre materias reservadas a las legislaciones provinciales.

IV. NORMAS PROCESALES EN EL NUEVO CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL

Como era esperable, y tal lo dicho en la introducción del trabajo, el Código Civil y Comercial
contiene diversas normas de derecho procesal.
Hemos ya comentado que la potestad del Congreso Nacional para sancionar en carácter de
derecho común normas de naturaleza procesal ha sido reconocida por la Corte Suprema de
Justicia de la Nación en una centenaria doctrina que nace a en la década del veinte en los
casos "Bernabé Correa" —Fallos 138:157—, "Netto" —Fallos 141:254—, "Real de Maciel"
—Fallos 151:315—, "Perelló" —Fallos 247:524—, entre muchos otros.

El criterio sostenido por el Máximo Tribunal en estos fallos ha sido invariable: si bien las
provincias tienen facultad para darse sus propias instituciones locales y, por ende, para
legislar sobre procedimientos, ello es sin perjuicio de las disposiciones reglamentarias que
dicte el Congreso cuando considere del caso prescribir formalidades especiales para el
ejercicio de determinados derechos establecidos en los Códigos fundamentales que le
incumbe dictar" (Corte Sup., Fallos 138:157, 141:254, 151:315).

Esta facultad del Congreso Nacional para dictar disposiciones de naturaleza procesal tiene sus
límites: debe tratarse de una regulación necesaria, específica y suficiente. Es decir, deberá
fundarse en la necesidad de respetar la causa fin de la norma de fondo dentro del marco de no
menos de lo necesario ni más de lo suficiente y siempre en lo específico, esto es, sin invadir
viciosamente la jurisdicción provincial (32).

Seguidamente pasamos revista alguna de las más importantes normas procesales contenidas
en el texto codificado.

a) Prescripción

En materia de prescripción liberatoria, el Código incluye una sección especial denominada


"disposiciones procesales relativas a la prescripción" (sección quinta, capítulo I,
"disposiciones comunes a la prescripción liberatoria y adquisitiva", del título I, "Prescripción
y caducidad", del Libro sexto, "Disposiciones comunes a los derechos personales y reales").
Este tipo de normas procesales —que, por cierto, ya existen en el Código de Vélez (33)— se
adecúan a la reseñada doctrina de la Corte Suprema (34).

En primer lugar, el art. 2551 prevé que la prescripción puede ser articulada por vía de acción
(pretensión) o excepción (defensa), algo que ya estaba reconocido por la jurisprudencia.
Aclara el art. 2553 que la prescripción debe oponerse dentro del plazo para contestar la
demanda en procesos de conocimiento y en el plazo para oponer excepciones en los procesos
de ejecución. Se sigue de ello que el declarado rebelde en el proceso de conocimiento —y
tanto más quien no se defendió en el cobro ejecutivo— no podrán oponer esta defensa en lo
sucesivo, salvo planteos de nulidad vinculados a la bilateralización de la demanda.
La norma establece, además, que los terceros interesados que comparecen al juicio vencidos
los términos que les son aplicables a las partes oponer la prescr ipción en su primera
presentación. Esta norma hará necesario algún ajuste en los sistemas procesales provinciales,
habida cuenta de que la intervención de terceros —y las facultades procesales que en ella
subyacen— no ha tenido una regulación uniforme en las provincias. La norma contenida en el
Código no distingue el origen de la intervención a que refiere (voluntaria o coactiva) ni el tipo
o especie de intervención (de ser voluntaria: principal o excluyente, adhesiva litisconsorcial o
adhesiva simple; y dentro de la coactiva: el tercero litisconsorte necesario, el eventual
demandado en una acción de regreso, el laudatio auctoris y el tercero pretendiente, etc.).

b) Medidas cautelares

Los arts. 721, 722 y 723 conforman un capítulo especial dentro de la regulación de los
procesos de familia destinado a las medidas provisionales (título VIII del Libro segundo).

El art. 721 establece que el juez puede —aun sin pedido de parte— tomar medidas necesarias
para regular las relaciones personales entre los có nyuges y los hijos durante el proceso de
divorcio y de nulidad de matrimonio (o incluso antes de promovida la demanda, si mediare
urgencia), lo que incluye determinar cuál de los cónyuges ha de continuar en el uso de la
vivienda familiar y qué bienes retira el cónyuge que deja el inmueble, establecer la renta por
el uso exclusivo de la vivienda por parte de uno de los cónyuges y ordenar la entrega de los
objetos de uso personal, disponer un régimen de alimentos y ejercicio y cuidado de los hijos y
determinar alimentos que solicite el cónyuge.

Estas medidas de tipo personal configuran verdaderas cautelas sustanciales (formas de


anticipación de la tutela), dado que no se busca por su intermedio asegurar la eficacia práctica
de la ulterior sentencia sino, antes bien, evitar el agravamiento de la situación familiar ínterin
tramita el proceso principal. La Comisión no ha delineado pautas en torno al trámite a seguir
previo al dictado de estas medidas ([Link]., si se ordenan inaudita pars o previo traslado), todo
lo cual configura una materia que deberá ser regulada por los Estados locales.

También puede el juez en idéntica oportunidad procesal, conforme lo establece el art. 722,
disponer medidas de seguridad para evitar que la administración o disposición de lo s bienes
por uno de los cónyuges pueda poner en peligro, hacer inciertos o defraudar los derechos
patrimoniales del otro, cualquiera sea el régimen patrimonial matrimonial, a la vez que puede
ordenar las medidas tendientes a individualizar la existencia de bienes o derechos de los que
los cónyuges fuesen titulares.
En este caso, se trata de medidas de tipo patrimonial y que —a diferencia de las personales—
sólo se proveen a pedido de parte. Las reguladas en el primer párrafo del art. 722 son medidas
de tipo cautelar que tienen por objeto garantizar la integridad de la sociedad conyugal,
evitando que una administración inescrupulosa o fraudulenta la dilapide. Las previstas en el
segundo párrafo son diligencias preparatorias tendientes a individualizar la e xistencia de
bienes o derechos de los que los cónyuges fuesen titulares para permitir el dictado de
cautelares sobre dichos bienes (35).

Todas estas pautas son aplicables en lo pertinente también para las uniones convivenciales,
según lo normado en el art. 723.

Finalmente, se destaca una novedad en la regulación de este tipo de medidas: de conformidad


con lo normado en el último párrafo del art. 722, al proveer medidas provisionales el juez
debe establecer un plazo de duración, algo que —no caben dudas— busca evitar que se
materialicen situaciones de abuso que ocurren cuando quien obtiene a su favor una medida
pretende dilatar en el tiempo sus efectos favorables en perjuicio de la contraria y del avance
regular del proceso (36). Esta norma resulta de aplicación también a las medidas provisionales
ordenadas con anterioridad a la promoción de la demanda, lo que tornará indirectamente
inaplicable el sistema de caducidades regulado en las legislaciones procesales locales (e.g.,
art. 207 del CPCCN).

c) Apreciación de la prueba y estándar probatorio

La regulación de los sistemas o métodos de valoración de la prueba constituyen una materia


de derecho procesal cuya regulación le corresponde —en principio— a las legislaturas
provinciales ([Link]., sana crítica, libres convicciones, prueba legal, etc.).

Lo mismo cabe decir de aquellas normas que regulan el estándar probatorio aplicable a la
labor del juez al momento de definir la plataforma fáctica de un caso (vale decir, el nivel
mínimo de corroboración de una hipótesis fáctica que se estima suficiente), todo lo cual
configuran una decisión de política legislativa (37) de cada Estado local.

Así todo, el nuevo Código contiene normas que directa o indirectamente repercuten en estos
aspectos.
En primer lugar, y tal lo dicho en párrafos precedentes, el art. 3º obliga al juez a dictar una
decisión razonablemente fundada, lo que implica necesariamente que la dilucidación de la
premisa fáctica de la sentencia (incluyendo la elección de las pruebas, su valorac ión y la
motivación que despliegue en el texto de la resolución) debe ajustarse a este estándar mínimo
de razonabilidad y fundamentación.

Otro artículo a mencionar es el ya referido 1019, en materia de prueba de los contratos. Hay
aquí dos indicaciones relevantes: por un lado, el Código ha demarcado un estándar probatorio
aplicable a la hora de juzgar en juicio la existencia de un contrato. El juez, dice la norma, debe
alcanzar una "razonable convicción". Este sintagma conjuga un elemento subjetivo (el estado
de persuasión del juez sobre la existencia del negocio) y el elemento objetivo (la existencia de
pruebas producidas en la causa que den sustento epistemológico y argumental razonable a esa
decisión).

Requerir que la convicción sea razonable es una decisión acertada del legislador, puesto que
—a diferencia de lo que usualmente se afirma al referir a la función de la prueba en el
proceso— el juez no sólo debe estar subsumido en un estado subjetivo de convencimiento,
convicción o certeza (en el sentido de estar seguro o convencido de que un hecho
controvertido efectivamente ocurrió de tal o cual manera), sino que tiene además el deber de
demostrar y argumentar cuáles son los elementos que objetivamente transforman aquella
creencia en un juicio razonable (sabrá el lector que no es infrecuente que un juez esté seguro
de que las cosas ocurrieron de una cierta manera pero no existen pruebas en la causa
suficientes para fundar esa hipótesis, debiendo concluir —a contrapelo de su parecer— que
los hechos no fueron acreditados). El deber de motivación razonable de las sentencias previsto
en el art. 3º y el estándar demarcado en el art. 1019 pone en cabeza del magistrado el deber de
explicar cómo ese convencimiento interno no es consecuencia de una mera intuición o
sensación infundada, sino que es una convicción razonable, justificada, aceptable y
compartible por un auditorio racional, teniendo en cuenta el valor convictivo de cada una de
las pruebas producidas en la causa (38).

Por otra parte, el mismo art. 1019 determina el método de valoración de las pruebas por
medio de las cuales debe arribar a ese estado de convicción, y que son las reglas de la sana
crítica, algo que la mayoría de las legislaciones procesales argentinas tienen contemplado.

A su turno, el art. 317 indica que cualquier medio de prueba puede ser producido para
acreditar la fecha cierta de los instrumentos privados. Y agrega que ese material probatorio
"debe ser apreciado rigurosamente por el juez" (art. cit., in fine), todo lo cual evidenc ia un
agravamiento del estándar probatorio aplicable a este supuesto de hecho en particular.
El art. 319 establece, además, que el valor probatorio de los instrumentos particulares debe ser
apreciado por el juez, ponderando, entre otras pautas, la congruencia entre lo sucedido y
narrado, la precisión y claridad técnica del texto, los usos y prácticas del tráfico, las relaciones
precedentes y la confiabilidad de los soportes utilizados y de los procedimientos técnicos que
se apliquen. Esta norma, advertimos, pareciera dar indicaciones innecesarias al juez que ya
pueden entenderse implícitamente comprendidas en las reglas de la sana crítica, sin que se
muestre necesario que para cada circunstancia en particular el derecho común deba indicarle
al juzgador qué aspectos debe tener en cuenta (crítica que, por iguales razones, podemos
hacerle al art. 2268 en materia de prueba y sentencia en la acción de deslinde).

d) Cargas probatorias

Las reglas sobre la carga de la prueba son aquellas que tienen por objeto determinar cómo
debe distribuirse entre las partes la actividad consistente en probar los hechos que son materia
de litigio. Son reglas que no conllevan ni deber ni sanción alguna: quien las incumple se
expone al riesgo de no formar convicción del juez sobre la existencia de los hechos que hacen
a su pretensión o defensa y obtener un resultado procesal adverso (39).

Si bien las reglas de la carga de la prueba conforman un capítulo fundamental del derecho
procesal cuya regulación le corresponde a los Estados locales, nos parece aceptable que para
ciertos institutos en particular —y de mediar el triple requisito de necesidad, especificidad y
suficiencia derivado de la histórica doctrina de la Corte Suprema— el Código Civil y
Comercial pueda establecer pautas específicas. Ello no es nuevo: el Código de Vélez Sarsfield
contempla numerosas presunciones legales de tipo "iuris tantum" que funcionan, en los
hechos, como verdaderas inversiones de la carga de la prueba (40).

El nuevo Código Civil y Comercial contiene diversas normas distributivas de las cargas
probatorias, dentro de las cuales cabe mencionar al art. 545 (en materia de alimentos,
establece la carga de la prueba del pariente sobre la falta de medios económicos suficientes y
la imposibilidad de adquirirlos con su trabajo), el art. 546 (el demandado en alimentos tiene la
carga de probar que existe otro pariente de grado más próximo o de igual grado en
condiciones de prestarlos), el art. 710 (como vimos, en los procesos de familia la carga de la
prueba recae en quien en mejores condiciones está de probar), art. 890 (en materia de pago a
mejor fortuna, el deudor tiene la carga de demostrar que su estado patrimonial le impide
pagar), art. 1735 (en casos de responsabilidad civil resarcitoria, el juez puede distribuir la
carga de la prueba de la culpa o de la actuación con diligencia debida de acuerdo a cuál de las
partes entiende que se halla en mejor situación para aportarla, pudiendo incluso anticipar en el
proceso el uso de este criterio), art. 1736 (en reclamos indemnizatorios, la relación de
causalidad debe ser probada por quien la alega, salvo que la ley la impute o la presuma; igual
carga soporta quien invoca la causa ajena o la imposibilidad de cumplimiento), art. 2265 (en
materia de acción confesoria, al actor le basta probar su derecho de poseer el inmueble
dominante y su servidumbre activa si se impide una servidumbre; y su derecho de poseer el
inmueble si se impide el ejercicio de otros derechos inherentes a la posesión; si es acreedor
hipotecario y demanda frente a la inacción del titular, tiene la carga de probar su derecho de
hipoteca) y el art. 2268 (en la acción de deslinde, cada parte debe aportar títulos y
antecedentes a efectos de probar la extensión de los respectivos derechos).

V. CONCLUSIONES

En los párrafos precedentes hemos visto que no todas las "normas procesales" incluidas en el
nuevo Código Civil y Comercial son de idéntica naturaleza.

Algunas de ellas efectivamente son reglas derecho procesal; otras, en cambio, son normas que
versan sobre aspectos vinculados al proceso, pero que no por ello dejan de ser derecho
sustancial. Finalmente, dimos cuenta de que hay disposiciones —algunas, incluso, de carácter
público— que constituyen una regulación del derecho a la tutela judic ial efectiva y el debido
proceso, dando forma a un estándar mínimo de derecho común aplicable a todo el territorio
nacional y que habrá de concurrir con una legislación complementaria de tipo provincial.

Esta diferenciación normativa —que hemos analizado de la mano de numerosos ejemplos


contenidos en el texto legal— nos ha llevado a redefinir también los parámetros a partir de los
cuales determinar si la Comisión ha respetado la distribución de competencias legislativas
entre la Nación y las provincias prevista en los arts. 75, inc. 12, 121 y siguientes de la
Constitución Nacional.

Consideramos que esa distribución ha sido debidamente respetada.

En primer lugar, descartamos injerencias legislativas en aquellas normas que sólo en


apariencia son procesales, y que por su contenido conforman verdadero derecho sustancial
cuya regulación le compete al Congreso Nacional (fuentes de prueba, transacción, preferencia
de cobro del embargo, inembargabilidad de bienes, acción preventiva).

En lo que respecta a las reglas estrictamente procesales, el legislador no ha avanzado


sobremanera con lo que ya había en el Código de Vélez Sarsfield. Las normas contenidas en
el texto del nuevo Código se muestran ajustadas con suficiencia a los presupuestos
establecidos en la histórica doctrina de la Corte Sup. (casos "Correa", "Bernabé Correa",
"Real de Maciel", etc.), mostrándose en cada caso necesaria, específica y suficiente (41) a los
fines que fueron pretendidos y los institutos cuyo funcionamiento tienden a asegurar (la
oportunidad para plantear la prescripción, la apreciación de la prueba y estándares
probatorios, las medidas cautelares en diversos tipos de proceso, cargas probatorias, etc.).

Por último, consideramos que el Código Civil y Comercial está plasmando, e incluso
reiterando lo que ya estaba en las convenciones internacionales (y, por ello, en el bloque
constitucional; art. 75, inc. 22, de la CN) y en las respectivas leyes nacionales que regulaban
esos tratados y que hacen a los derechos constitucionales a la tutela judicial efectiva
(comprensivo del acceso a la justicia y del debido proceso).

El Congreso Nacional ha avanzado un poco más en la faena regulatoria, diseñando la


estructura básica de tutelas diferenciadas, lo que se plasma claramente en los casos de
menores, de personas con capacidades restringidas y procesos de adopción. Al igual que en
aquéllas, los principios establecidos son propios de la legislación común y, por ende,
atribución de la Nación establecerlos.

La inclusión de normas de derecho público en un Código Civil y Comercial no merece


objeciones. El propio texto elaborado por Vélez incluye numerosas normas de derecho
público que hacen difícil de justificar el carácter estrictamente privatista que históricamente se
le ha asignado al Código Civil (42). En este punto es adecuado el enfoque de la Comisión
Redactora al decir que debe haber comunicación entre la Constitución Nacional, los
principios del derecho público y el derecho privado (43), ya que ésa es la manera en que, en
determinadas instituciones, es posible hacer efectiva la adecuada concreción de los derechos
reconocidos en el Código de fondo. A fin de cuentas, no pueden darse los unos sin los otros y
eso es lo que determina y justifica su incorporación en el Código.

En síntesis, el nuevo Código Civil y Comercial responde a las necesidades propias del siglo
XXI y avanza en hacia un Estado en el que los principios de igualdad se traduzcan en
prácticas reales y concretas y, sobre todo, donde se equilibren las injustas desventajas de los
sectores más vulnerables que han sido históricamente postergados.

(1) Anexo I de la ley 26.994, sancionada el 1/10/2014, promulgada el 7/10/2014.


(2) Véase, entre otros, Arazi, Roland, "Síntesis de las principales disposiciones procesales en
el Proyecto de Código Civil y Comercial", Revista de Derecho Procesal, Rubinzal-Culzoni,
2013-I.

(3) El criterio expuesto por la Corte en estos precedentes señala que si bien las provincias
tienen la facultad constitucional de darse sus prop ias instituciones locales, y, por ende, para
legislar sobre procedimientos, ello es sin perjuicio de las disposiciones reglamentarias que
dicte el Congreso, cuando considere del caso prescribir formalidades especiales para el
ejercicio de determinados derechos establecidos en los Códigos fundamentales que le
incumbe dictar.

(4) Carrió bien decía que las clasificaciones no son ni verdaderas ni falsas: o bien son
serviciales o son inútiles. Sus ventajas o desventajas están supeditadas al interés que guía a
quien las formula y a su fecundidad para presentar un campo de conocimiento de una manera
más fácilmente comprensible o más rica en consecuencias prácticas deseables (Carrió, Genaro
R., "Notas sobre derecho y lenguaje", 5ª ed., AbeledoPerrot, Buenos Aires, 2006, p. 98). Y es
bajo esta premisa que nos vemos obligados a aclarar que la clasificación que aquí proponemos
es arbitraria y tiene fines exclusivamente expositivos y didácticos; no pretende, por ello,
excluir o negar la presencia de otros caracteres a partir de los cuales sea posible postular una
diferenciación alternativa de las normas procesales contenidas en el nuevo Código.

(5) Confr. Santiago, Gerardo A., "La legislación procesal en los poderes del Congreso
Nacional, de las legislaturas provinciales y en el Proyecto del Código Civil y Comercial de la
Nación", DFyP 2013 (noviembre), p. 190.

(6) En este punto desarrollaremos, aunque en forma abreviada y esquemática, algunas de las
ideas expuestas en nuestro trabajo "Regulación legal de la tutela judicial efectiva y el debido
proceso. ¿Es posible esa regulación dentro del Código Civil?", LL del 16/9/2014, p. 1.
(7) No nos referimos aquí ni a la reglamentación limitativa de los derechos fundamentales
derivada del poder de policía estatal (arts. 14 y 28, CN) ni tampoco a la sanción de normas a
cuya existencia queda condicionada la eficacia del derecho constitucional de que se trate (las
llamadas cláusulas programáticas).

(8) Art. 10 de la Declaración Universal de Derechos Humanos —ONU, París, 1948—; art.
XVIII de la Declaración Americana de Derechos Humanos —OEA, Bogotá, 1948—; art. 2.3,
aparts. a, b y c, del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos —ONU, 1966—; arts.
8º y 25 de la Convención Americana de Derechos Humanos —San José, Costa Rica, 1969—;
arts. 14, 16, 18, 43 y 75.22 de la CN, 15 de la Constitución de la Provincia de Buenos Aires,
entre otros.

(9) González Pérez, Jesús, "El derecho a la tutela jurisdiccional", 3ª ed., Civitas, Madrid,
2001, p. 33.

(10) Sobre la relevancia de la etapa de ejecución de la sentencia en el contexto del derecho a


una tutela judicial efectiva, véase los apartados 149, 210 y 211 del caso "Furlán y Familiares
v. Argentina", de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (31/8/2012).

(11) Perrino, Pablo E., "El derecho a la tutela judicial efectiva y el acceso a la jurisdicción
contencioso administrativa", Revista de Derecho Público, Rubinzal-Culzoni, 2003-I, Proceso
Administrativo - I, ps. 257 y ss.
(12) Rosales Cuello, Ramiro y Monterisi, Ricardo D., "Regulación...", cit.

(13) Arts. 12 y 40 de la Convención de los Derechos del Niño, 27 de la Ley de Protección


Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (ley 26.061); y en al ámbito de la
provincia de Buenos Aires, por ejemplo, el art. 1º de la ley 14.568, que regula la figura del
"abogado del niño" y los arts. 3º a 7º de la ley 13.634 (Ley del Fuero de Familia y Penal del
Niño). Sobre el debido proceso legal y la intervención del M inisterio Pupilar en casos donde
intervienen niños, véase el fallo "B., M. C. y otro v. Hanna Transportese Armazens y otros
s/daños y perjuicios", de la Corte Sup., del 7/05/2013, DFyP 2013 (septiembre), p. 82.

(14) En materia de control de internaciones, véase el fallo "T., R. A." de la Corte Sup. (F.
328:4832, del 27/12/2005).

(15) Art. 13 de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ley
26.378) y el capítulo II de las 100 reglas de Brasilia sobre el acceso a la just icia de las
personas en condición de vulnerabilidad (XIV Cumbre Judicial Iberoamericana; Corte Sup.,
Ac. 5/2009).

(16) Confr. esta opinión en González Da Silva, Gabriel, "Inconstitucionalidad de las


disposiciones procesales contenidas en el Proyecto de Código", LL del 16/5/2013, p. 1; LL
2013-C-911.
(17) Tal es el caso del amparo (art. 43 de la CN, ley 16.986; en el ámbito bonaerense: art. 20,
inc. 2º, de la Const. prov., ley 13.928), el hábeas data (art. 43, tercer párr., de la CN; ley
25.326; en el ámbito provincial: art. 20, inc. 3º, de la Const. prov., ley 14.214) y muy
especialmente la protección de los derechos ambientales (art. 41, tercer párrafo, de la CN; art.
3º de la ley 25.673; en el ámbito bonaerense: art. 28 de la Const. prov. y leyes 11.723, 14.343
y sus complementarias) y los derechos vinculados a la salud mental (art. 75, inc. 23, de la CN,
ley 26.657; en provincia: art. 36, inc. 5º, de la Const. prov. y ley 14.580).

(18) La presencia de normas de derecho común regulatorias de contenidos mínimos de


garantías fundamentales de relevancia procesal sin duda viene a tornar difusos los rígidos
límites que suelen marcarse entre el derecho público y el derecho privado. Piénsese que parte
del contenido sustancial de la tutela judicial efectiva y el debido proceso se compone de
principios, mandatos y directrices que se traducen en prerrogativas del ciudadano frente al
Estado, lo que significa que es este último —ya sea nacional o provincial— el sujeto pasivo
obligado a garantizar a aquél un resultado institucional determinado ([Link]., un proceso con
ciertas cualidades, una solución al conflicto en un plazo razonable, organismos
jurisdiccionales que cumplan ciertos estándares mínimos, etc.).

(19) Taruffo, Michele, "La motivación de la sentencia civil", Trotta, Madrid, 2011, p. 361.

(20) Perelman, Chaim, "La lógica jurídica y la nueva retórica", Dalloz, París, 1976, p. 55.

(21) Corte Sup., Fallos 112:384, 184:137, 207:72, 235:109, 237:69, 244:384, entre tantos
otros. No es posible afirmar que una sentencia "razonablemente fundada" será aquella que no
es encuadrable como una "sentencia arbitraria" ni, a la inversa, que aquélla será tal en tanto y
en cuanto no presente ninguna de las causales de arbitrariedad reconocidas por la Corte
Suprema en sus decisorios. Por el contrario, la utilización de la doctrina de la arbitrariedad se
reduce a incluir dentro de las cualidades negativas de una decisión razonablemente fundada a
aquellas que históricamente han sido entendidas como configurativas de una sentencia
arbitraria por el Máximo Tribunal. O a la inversa: una decisión será "razonablemente
fundada" cuando, además de presentar los caracteres positivos necesarios para ser tal, no
adolezca de ninguno de los defectos que el Máximo Tribunal ha vinculado con la noción de
arbitrariedad (e.g., omitir la consideración de cuestiones esenciales, dar solución a
controversias que no fueron planteadas, omitir valorar prueba esencial, invocar prueba que no
obra en la causa, prescindir del texto legal sin razón, aplicar leyes sin vigencia, incurrir en
contradicciones, excesos rituales, apartarse de decisiones anteriores firmes, etc.).

(22) XIV Cumbre Judicial Iberoamericana.

(23) Bermejo, Patricia, "La competencia en materia de familia conforme el Proyecto de


Reforma", Revista de Derecho Procesal, Proyecto de Código Civil y Comercial, Aspectos
Procesales Rubinzal-Culzoni, 2013-1, ps. 157/171.

(24) Rojas, Jorge A., "Réquiem para el arraigo", Revista de Derecho Procesal, Pro yecto de
Código Civil y Comercial, Aspectos Procesales, Rubinzal- Culzoni, 2013-1-117/126.

(25) La bibliografía sobre el tema es amplia. Puede compulsarse, entre otros, Sentís Melendo,
Santiago, "Estudios de derecho procesal", t. I, Jurídicas Europa-América, Buenos Aires, 1967,
ps. 23 y 24; Falcón, Enrique M., "Tratado de la prueba", 2ª ed., t. 1, Astrea, Buenos Aires:
2009, ps. 713 a 715; Fairén Guillén, Víctor, "Teoría general del derecho procesal", 1ª ed.,
Universidad Nacional Autónoma de México, 1992, p. 431; Devis Echandía, Hernando,
"Compendio de la prueba judicial", Rubinzal-Culzoni, Santa Fe, 2007, p. 132, apart. 51.
(26) Una acertada crítica sobre esta norma realiza Alejandro Verdaguer, al apuntar que la
Comisión no ofreció una solución al debate vinculado al alcance de la afectación de la cosa
derivada de su embargo y sobre el cual median numerosos y contradictorios pronunciamientos
jurisprudenciales. Es decir, la norma debió aclarar si la afectación del bien en razón del
embargo sólo alcanza a la suma dada a publicidad registral, o si —por el contrario— incluye
también la desvalorización monetaria si correspondiere, intereses, costas, sucesivas
ampliaciones y consecuencias del juicio (véase Verdaguer, Alejandro C., "El artículo 745 del
Proyecto de Código Civil y Comercial: una norma que requiere mayores precisiones en orden
a determinar el alcance del embargo", Revista de Derecho Procesal, Proyecto de Código Civil
y Comercial, Aspectos Procesales, Rubinzal-Culzoni, 2013-1-107 y ss.).

(27) [Link]., arts. 218 del CPCN; 218 del CPC Bs. As.; 210, CPC La Pampa; 218, CPC
Corrientes; 218, CPC Chaco; 218, CPC Formosa, entre otros.

(28) Un interesante racconto histórico sobre los debates anteriores y posteriores a la sanción
del CPCCN en materia de prioridad del primer embargante puede leerse en Colombo, C. y
Kiper, C., "Código Procesal Civil y Comercial de la Nación comentado y anotado", t. II, La
Ley, Buenos Aires: 2006, ps. 623 y ss.

(29) En opinión contraria: Kiper, Claudio M., "La prioridad del primer embargante", DJ del
8/7/2009, p. 1853.

(30) Peyrano explica que la acción preventiva es aquella que persigue evitar el acaecimiento,
repetición, agravación o persistencia de daños potencialmente posibles, conforme al orden
normal y corriente de las cosas, a partir de una situación fáctica existente; existiere o no algún
vínculo jurídico preexistente con el legitimado pasivo de ella. De tener éxito, se traducirá, por
lo general, en una orden de hacer o de no hacer que busq ue revertir o modificar la situación
fáctica que genera el riesgo de daño (o de persistencia o repetición) que justifica su
promoción. Existen diversas recepciones legales: la denuncia del daño temido del art. 2499
del Código Civil, los arts. 3157 y las facultades del acreedor hipotecario del art. 3158 del
Código Civil y los textos del art. 52 y 55 de la ley 24240. (Peyrano, Jorge W., "La
jurisdicción preventiva", LL del 1/7/2013, p. 1).

(31) Peyrano, Jorge W., "La jurisdicción preventiva civil en funciones. El mandato preventivo
despachado en el seno de un proceso cuya pretensión principal resulta desestimada", LL,
Supl. Esp. Cuestiones Procesales Modernas, 2005 (octubre), p. 151.

(32) Santiago, Gerardo A., "La legislación procesal en los poderes del Congreso Nacional, de
las legislaturas provinciales y en el Proyecto del Código Civil y Comercial de la Nación",
DFyP 2013 (noviembre), p. 190.

(33) Arts. 3962, 3963 y concs. del Código Civil.

(34) Fallos 138:157, 141:254, entre otros.

(35) De los Santos, Mabel A., "Las medidas provisionales de los procesos de familia en el
proyecto de Código Civil y Comercial unificado", Revista de Derecho Procesal, Proyecto de
Código Civil y Comercial, Aspectos Procesales, Rubinzal-Culzoni, 2013-1-185 y ss.
(36) Cabe recordar aquí el trascendente caso "Clarín", en el cual la Corte Suprema de Justicia
de la Nación —en una de las numerosas resoluciones que en dicha causa fueron dictadas—
dispuso que la medida cautelar requerida por la parte actora (en el caso, suspender la
aplicación de una norma de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual) no afectaba la
aplicación general de la ley. Sin embargo, apuntó la Corte que la demora en alcanzar la
sentencia definitiva podría llegar a presentar una situación de desequilibrio, cual es la de
permitir a la accionante excepcionarse por el simple transcurso del tiempo de la aplicación del
régimen impugnado, obteniendo de esta forma por vía del pronunciamiento cautelar, un
resultado análogo al que se lograría en caso de que se acogiera favorablemente su pretensión.
Por ello, el Máximo Tribunal dispuso que era conveniente la fijación de un límite razonable
para la vigencia de la medida cautelar; plazo que podía fijarlo el tribunal de grado de oficio o
bien ser requerido por el Estado Nacional. (Corte Sup., en autos "Grupo Clarín y otros S.A
s/medidas cautelares", del 5/10/2010, Fallos 333:1885).

(37) Confr. Ferrer Beltrán, Jordi, "La valoración racional de la prueba", Marcial Pons,
Madrid, 2007, p. 80.

(38) Sobre el tema, in extenso, véase Taruffo, Michele, "La prueba de los hechos", Trotta,
Madrid, 2002, ps. 241 y ss.

(39) Palacio, Lino E., "Manual de derecho procesal civil", 17ª ed., Abeledo-Perrot, Buenos
Aires, 2003, p. 399.

(40) Sobre el funcionamiento de las presunciones legales y su relación con la distribución de


las cargas probatorias, véase Mendonca, Daniel, "Presunciones", Doxa: Cuadernos de
Filosofía del Derecho, nro. 21, vol. I (1998), ps. 83/98.
(41) Confr. Santiago, Gerardo A., "La legislación...", cit.

(42) Sobre este punto, Emilio Ibarlucía explica que el art. 67, inc. 11, de la Constitución de
1853/60 refería a un Código Civil que no se reducía sólo a la regulación de las relaciones
entre particulares; máxime cuando los Códigos europeos que en aquella época eran tenidos
como fuente de inspiración no hacían distinciones nítidas entre derecho público y privado. El
título preliminar, la obligatoriedad de las leyes, su publicación, su irretroactividad, la
obligación de juzgar por parte de los jueces y tantos otros principios generales del derecho
conforman pautas de derecho que se aplican a todas las ramas jurídicas, aun de derecho
público. (Véase Ibarlucía, Emilio A., "Responsabilidad del Estado y de los funcionarios
públicos. ¿Código Civil o leyes provinciales", LL del 7/7/2014, p. 1).

(43) Véase el punto I ("Aspectos valorativos") de los Fundamentos del Anteproyecto de


Código Civil y Comercial de la Nación elaborado por la Comisión creada por el decreto
presidencial 191/2011.
DERECHO PROCESAL CIVIL

UNIDAD 2

ACCION, JURISDICCION Y COMPETENCIA

De acuerdo al ejemplo dado como introducción, recordemos que la jurisdicción: es la


potestad de administrar justicia, y la competencia fija los límites dentro de los cuales el
juez puede ejercer aquella facultad.

COMPETENCIA

CONCEPTO: Se dice que el órgano judicial -juez o tribunal- es competente para conocer
en un asunto determinado cuando, por la ley, tiene aptitud o capacidad para ejercer la
función jurisdiccional judicial en ese conflicto, causa o asunto.-

COUTURE, en su vocabulario jurídico, conceptúa que es la "medida de la jurisdicción


asignada a un órgano del Poder Judicial, consistente en la determinación de los asuntos
en los cuales es llamado a conocer en razón de la materia, cantidad y lugar".-

DIVISIÓN:

 En razón de la materia: el órgano podrá ser civil, comercial


(conjuntamente en la Pcia. de Bs As.), laboral, fiscal, de Paz, Penal,
etc.-

 En función del valor o cantidad: que reclama o pretende el actor,


corresponderá al juez civil y comercial, especial o de paz..-

 En razón del predominio de la escritura u oralidad: y su incidencia en


la estructura de los órganos, los asuntos civiles y comerciales o de la
justicia de paz, se diligenciarán ante jueces unipersonales de

1
primera instancia de procedimiento escrito o ante tribunales
colegiados de instancia única.-

 En razón del grado: supone la división del proceso en diversas


instancias, en cada una de las cuales el conocimiento del asunto se
halla encomendado a jueces distintos. A modo de ejemplo, en el
orden de la Provincia de Buenos Aires se encuentra estructurado en
base a la doble instancia, en virtud del cual el conocimiento inicial
del proceso corresponde a órganos unipersonales (juzgados), cuyas
resoluciones son suceptibles de recursos para ante tribunales
colegiados (Cámaras de Apelación). O sea es la competencia
horizontal, funcional de órganos, será la de primera instancia, salvo
las demandas originarias ante la Corte Suprema de Justicia de la
Nación o Suprema Corte de Justicia de la Pcia. Bs. As. (de
inconstitucionalidad, conflicto de poderes, contencioso-
administrativas).-

 En razón al turno: es decir al orden temporal en que los distintos


juzgados y tribunales que ejercen la misma competencia, las causas
se recibirán, a través de la receptoría general de expedientes, con el
objeto de asegurar el equitativo reparto de tareas.-

La PRÓRROGA DE LA COMPETENCIA es el desplazamiento voluntario de la misma


hacia otros jueces. En términos generales puede definirse como la facultad que la ley
otorga a las partes para atribuir potestad y conocimiento con respecto a una determinada
pretensión, a un órgano judicial que legalmente carece de dicha competencia.-

Expresa o Tácita: es expresa cuando las partes, mediante convenio escrito (pacto foro
prorrogando) eligen el juez que ha de conocer en los litigios que se susciten entre ellas; y
es tácita cuando las partes realizan actos que implican renunciar a la competencia del juez
determinado por la ley; tal renuncia se infiere, respecto del actor, cuando promueve la

2
demanda ante un juez que no corresponde; y respecto del demandado cuando la
contestare, dejare de hacerlo o no opusiera la excepción de incompetencia.-

Competencia federal: arts. 116 a 118 de la Constitución Nacional

ACCION

La acción es un derecho cívico o una de las especies en que se manifiesta el derecho


constitucional de peticionar ante las autoridades, por ende no es otra cosa que el poder de
hacer valer una pretensión y constituye un supuesto de la actividad procesal.-

Es el derecho abstracto de obrar; poder jurídico que tiene todo sujeto de derecho,
consistente en la facultad de acudir ante los órganos de la jurisdicción (tribunales),
exponiendo sus pretensiones y formulando la petición que afirma como correspondiente a
su derecho (Couture).

La pretensión está concebida como el objeto del proceso (contencioso).-

La acción es supuesto de la actividad de cada una de las partes y que, por lo tanto, no
constituye un derecho privativo de quien deduce la pretensión.-

No puede confundirse la acción con la pretensión, ya que la primera no es otra cosa que el
derecho en cuya virtud la pretensión puede ser llevada a la consideración de un órgano
judicial.-

Empero tampoco puede ser identificada con la demanda, en tanto ésta no sólo no
constituye el objeto del proceso sino que es sólo un medio de promoverlo o, en otras
palabras, un mero acto de iniciación procesal.-

3
La demanda no cumple otra función que la de determinar la simple apertura del proceso.
El caso corriente es cuando la pretensión procesal se halla contenida en la demanda en
cuanto a los sujetos, objeto y la causa. La demanda puede contener más de una
pretensión, como se verá más adelante.-

Elementos de la pretensión:

a) Se halla integrada por un elemento subjetivo (sujetos) y por dos objetivos (objeto y
causa) e involucra una determinada actividad (lugar, tiempo y forma).-

b) Toda pretensión consta de tres sujetos: sujeto activo, la persona que la formula, pasivo
contra quién se formula y la tercera ante quién, el órgano jurisdiccional.-

c) El objeto de la pretensión (petitum) es el efecto jurídico que mediante ella se persigue y


puede ser considerado desde dos aspectos: el inmediato, que es la clase de
pronunciamiento que se reclama (condena, declaración, ejecución, etc.) y el mediato el
bien de la vida sobre el cual debe recaer el pronunciamiento pedido ([Link]., la suma de
dinero, el inmueble cuya restitución se solicita, el hecho que el demandado deba realizar,
etc.).-

d) La causa, fundamento o título de la pretensión consiste en la invocación de una


concreta situación de hecho a la cual el actor asigna una determinada consecuencia
jurídica. No debe confundirse la causa con los simples argumentos expuestos por el actor
o normas jurídicas invocadas. Ejemplo: en indemnización por daños y perjuicios, la causa
está representada por el hecho dañoso y no por la calificación jurídica efectuada por el
actor.-

e) La actividad, entraña las correspondientes dimensiones de lugar tiempo y forma.-

4
Los requisitos de admisibilidad de la pretensión son extrínsecos: que pueden ser
procesales (sujeto (capacidad), objeto, causa y actividad) y fiscales e intrínsecos: la
legitimación para obrar o procesal (activa o pasiva).-

Clases de pretensiones: puede ser de conocimiento, de ejecución y cautelares o reales


y personales, según, respectivamente, se tenga en cuenta la índole del pronunciamiento
que persiguen, o la naturaleza del derecho material invocado como fundamento de ellas.-

5
EJEMPLO INTRODUCTORIO

a) Puede concebirse la existencia de un solo juez que ejerza la plenitud de la jurisdicción


en un territorio y al cual, por consiguiente, estarían sometidas todas las personas y cosas
sin distinción de clases ni cuestiones. En la práctica, sin embargo, no siempre resulta esto
posible, pq si el territorio es dilatado, no podría el juez trasladarse de un lugar a otro para
administrar justicia, ni sería razonable q una persona se viera obligada a trasladarse
cuando pudiera ser absuelto. Por otra parte la densidad de la población y la multiplicidad
de litigios pueden perturbar la función del juez, por la imposibilidad de examinarlos y
resolverlos con la atención debida. Necesario es entonces arbitrar un medio que
facilite la tarea del juez, y ese medio es la regulación de la competencia.

b) En un territorio extenso, la solución más fácil es dividirlo en secciones, colocando un


juez en cada una de ellas, el cual ejercerá dentro de su circunscripción respectiva la
plenitud de la jurisdicción. Entonces las personas se encuentran sometidas a la jurisd. del
juez de su domicilio, y las cosas al del lugar de su situación. Entonces habrá varios
jueces cuyas facultades jurisdiccionales serán las mismas, pero con distinta
competencia territorial.

c) En un territorio reducido, cuando la diversidad cada vez mayor de las cuestiones


obliga a establecer una nueva división en el trabajo, resulta lógico fundarla en la
naturaleza del litigio y, en ese caso, se comenzará a separar aquellos que tengan menos
analogía, es decir los civiles de los penales, para atribuirlos a jueces diferentes. Más tarde
el crecimiento de los valores mobiliarios dará lugar a un nueve desdoblamiento entre las
causas civiles y comerciales con la creación de trib. exclusivos es éstos últimos. Entonces
habrá jueces con misma competencia territorial, pero con distinta competencia,
por razón de la materia: civil, comercial, penal, etc.

d) Por otra parte, los pequeños litigios no pueden ser juzgados con las formalidades de los
juicios en que se debaten intereses de mayor importancia, fundada en el monto de la

1
causa, atribuyendo su conocimiento a jueces distintos, según su mayor o menor cuantía.
Será entonces jueces con la misma competencia territorial y por razón de la
materia, pero con distinta competencia, por razón de la cantidad.

e) En los sistemas que admiten doble o triple instancia, se supone trib. inferiores y
superiores, pero con la diferencia que los segundos revisen las decisiones de los primeros.
Hay entonces entre ellos distinta competencia, en razón del grado.

f) Las circunstancias pueden exigir una nueva división del trabajo, en virtud de la cual, a
jueces de la misma competencia, se les fija determinados días para la recepción de las
causas nuevas, para distribución equitativa trabajo.

CONCLUSIÓN: Los jueces deben ejercer su jurisdicción en la medida de su


competencia. La jurisdicción: es la potestad de administrar justicia, y la
competencia fija los límites dentro de los cuales el juez puede ejercer aquella
facultad.

2
LAS PARTES DEL PROCESO (en sentido estricto)

Concepto y caracteres.
Es parte -dice Chiovenda- toda persona (física o de existencia ideal) que
demanda en nombre propio (o en cuyo nombre se demanda) una actuación
de ley, y aquél contra el cual esa actuación de ley es demandada. También -
expresa Guasp - que parte es quien pretende (sujeto activo) y frente a quien
se pretende (sujeto pasivo), o, más ampliamente, quien reclama y frente a
quien se reclama la satisfacción de una pretensión.-
Tales conceptos destacan dos notas fundamentales, a saber: 1) que la
noción de parte se halla circunscripta al área del proceso: es parte quien
reclama, o frente a quien se reclama la protección jurisdiccional, o sea,
quienes de hecho intervienen en el proceso como sujetos activos y pasivos
de una determinada pretensión, con prescindencia de que revistan o no el
carácter de sujetos legitimados, porque la legitimación constituye un
requisito de la pretensión y no de la calidad de parte. Si ésta, en otras
palabras, no se encuentra legitimada, ocurrirá que su pretensión será
rechazada, pero esta contingencia no la privara de aquélla calidad; y 2) que
sólo es parte quien actúa en nombre propio (o en nombre de quien se
actúa). No reviste tal calidad, en consecuencia, quien, como el
representante, actúa en el proceso en nombre y por un interés ajeno.-
Necesariamente, las partes no pueden ser más de dos: actora y demandada
(principio de dualidad de las partes).-
En la medida que su noción implica enfrentamiento, por lo menos entre dos
sujetos, sólo es aplicable a los procesos de carácter contencioso, siendo
ajena de los procesos voluntarios. Aquí el concepto se reemplaza por el
concepto de peticionante, a quien se define como la persona que en nombre
propio o en cuyo nombre se reclama la emisión de un pronunciamiento
1
Derecho Procesal General y Civil
judicial que constituya, integre o acuerde eficacia a determinado estado o
relación jurídica privada. En general es aplicable el mismo régimen
procesal instituido para las partes, salvo aquellos aspectos que implican
existencia de controversia.-

Capacidad para ser parte.


Constituye un reflejo de la capacidad de derecho, se refiere a la posibilidad
jurídica de figurar como parte en un proceso, y no es otra cosa, por
consiguiente, que la aptitud para ser titular de derechos y de deberes
procesales.-
Toda persona, física o de existencia ideal, por el solo hecho de serlo, goza
de capacidad para ser parte.-
Por aplicación de los principios generales, las personas naturales o de
existencia visible adquieren capacidad para ser partes desde la concepción
en el seno materno (art. 19 CCyCN) y la pierden con la muerte (art. 93 del
CCyCN).-
Tienen también capacidad para ser partes las personas jurídicas, en
cualquiera de sus formas (pública o privada) desde su comienzo (art. 142
del CCyCN) hasta su disolución y liquidación (art. 163 del CCyCN).-

Capacidad procesal.
No todas las personas que tienen capacidad para ser parte se hallan dotadas
de capacidad procesal, o sea de la aptitud necesaria para ejecutar
personalmente actos procesales válidos.-
La capacidad procesal supone la aptitud legal de ejercer los derechos y de
cumplir los deberes y cargas inherentes a la calidad de parte. De allí que
coincida con la capacidad de hecho a que se refiere el Código Civil y
Comercial de la Nación.-

2
Derecho Procesal General y Civil
Son incapaces procesales absolutos, lo que establece en art 24 del CCyCN.
Ellas carecen de toda aptitud para actuar válidamente dentro de un proceso,
debiendo hacerlo, en su lugar, los representantes necesarios (art. 26 y 43
del CCyCN).-
Los memores adultos sólo tienen capacidad para los actos que las leyes les
autorizan a otorgar. En principio, los menores de edad (menor de 18 y
adolecentes menor de 13) se hallan sometidos a la representación necesaria
de sus padres o tutores. No obstante, se les acuerda la facultad de
comparecer en juicio como actores, previa autorización dada por el padre
(la que puede suplirse por el juez en caso de negativa). No es necesaria
autorización cuando el menor fuese demandado criminalmente, y para estar
en juicio laboral. El menor adulto goza de plena capacidad procesal para
intervenir en todos aquellos juicios relacionados con actos civiles que
puede válidamente ejecutar sin autorización (por ejemplo: reconocimiento
de hijos) o con actos respecto de los cuales ha mediado tal autorización
(por ejemplo: ejercicio del comercio).-
Con respecto a los concursados, por efecto del desapoderamiento, la
representación patrimonial del deudor queda confiada al síndico, y aquél,
por lo tanto, privado de aptitud para ejecutar actos procesales válidos en
todo juicio que verse sobre bienes de pertenencia del concurso (art. 110 de
la LCyQ). El concursado, sin embargo, goza de plena capacidad para
intervenir en los procesos relativos a pretensiones inherentes a su persona.-
La reclusión y la prisión por más de tres años llevan como inherente la
inhabilitación absoluta, por el tiempo de la condena. El penado queda
privado de capacidad procesal para intervenir en aquellos juicios en los
cuales se ventilen pretensiones de naturaleza patrimonial, pero no en los
que versen sobre derechos personalísimos (art. 12 del Código Penal).-

3
Derecho Procesal General y Civil
Facultades, derechos y deberes de las partes.
Las facultades son todas aquellas posibilidades lícitas que pueden asumir
autónomamente durante el curso del proceso, a través de actos u omisiones,
y frente a las cuales existe un correlativo deber impuesto al órgano o a la
otra parte.-
Los deberes implican un comportamiento exigible durante todo el proceso
o el cumplimiento de ciertos actos procesales determinados o una conducta
a observar ante una resolución judicial. Son deberes de las partes: el respeto
al órgano judicial, la lealtad y probidad, y el cumplimiento de las
resoluciones judiciales. Su incumplimiento puede generar sanciones que
han sido estudiadas al analizar las facultades disciplinarias de los jueces,
pero a su vez se puede sancionar a las partes por temeridad y malicia (por
incumplimiento del deber de lealtad y probidad) o se pueden fijar astreintes
o sanciones cominatorias (por el incumplimiento de mandas judiciales; art.
804 del CCyCN).-

Pluralidad de partes.
Existe litisconsorcio cuando, por mediar co-titularidad con respecto al
ejercicio de una pretensión, o un vínculo de conexidad entre distintas
pretensiones, el proceso se desarrolla con la participación de más de una
persona en la misma posición de parte. Según que la pluralidad de partes
consista en la actuación de varios actores contra un demandado, de un actor
contra varios demandados, o de varios actores contra varios demandados, el
litisconsorcio se denomina activo, pasivo y mixto, respectivamente.-
Puede ser también originario si la pluralidad aparece desde el comienzo del
proceso, o sucesiva si se verificare durante el desarrollo del proceso.-
El litisconsorcio es necesario cuando la sentencia sólo puede dictarse
útilmente frente a todos los partícipes de la relación jurídica substancial

4
Derecho Procesal General y Civil
controvertida en el proceso, de modo tal que la eficacia de éste requiere la
citación de esas personas. En este tipo de litisconsorcio existe siempre una
pretensión única, cuya característica esencial reside en la circunstancia de
que sólo puede ser ejercida por o contra varios legitimados.-
La formación del litisconsorcio facultativo puede obedecer a la existencia
de un vínculo de conexión entre distintas pretensiones o adhesión de un
tercero. Cada uno de los litisconsortes goza de legitimación procesal
independiente.-
El litisconsorcio es facultativo cuando su formación obedece a la libre y
espontánea voluntad de las partes, y es necesario cuando lo impone la ley
(por ejemplo el art. 582 del CCyCN: la demanda de filiación debe
entablarse conjuntamente contra el padre y la madre) o la misma naturaleza
de la relación (si se pretende demandar la simulación de un contrato, la
demanda debe dirigirse necesariamente contra las dos partes otorgantes del
acto) o situación jurídica en que se sustenta la pretensión procesal.-

Representación procesal.
Todo aquel que goce de capacidad procesal tiene el derecho de postulación,
que le permite ejecutar personalmente todos los actos procesales inherentes
a la calidad de parte. Sin embargo, las normativas locales establecieron la
necesariedad de contar con el debido asesoramiento jurídico (abogado) para
cumplir ciertos actos procesales por revestir mayor significancia desde el
punto de vista técnico jurídico.-
Esta representación puede asumir la forma del patrocinio letrado, del
apoderamiento o del gestor procesal. Todas son formas de representación
procesal, y cada una tiene sus requisitos que le son propios y que están
contenidos en la legislación procesal (art. 46, 47, 48, 50 y concs. del

5
Derecho Procesal General y Civil
CPCCN) y en la de fondo (art. 362, 363, 364, 1319, 1320 y concs. del
CCyCN).-
Para asumir cualquiera de estas formas de representación, el representante
debe reunir las condiciones necesarias para ser abogado, en los que se
señalada: la posesión de título habilitante expedido por Universidad
Nacional o Privada reconocida, hallarse inscripto en la matrícula que lleva
el colegio en el territorio en que se va a ejercer la profesión, y no
encontrarse incurso en las incompatibilidades o impedimentos legales.-
Los abogados tienen derecho a ejercer su actividad profesional, que por un
lado comprende la defensa de terceros y por el otro la evacuación de
consultas jurídicas, y en ese sentido la ley les acuerda la prerrogativa de ser
asimilado a los magistrados en cuanto al respeto y consideración que se les
debe guardar. Asimismo tienen derecho a percibir una remuneración que se
halla legalmente tarifada y con criterios particulares según el caso; y
relacionado con éste derecho se les sumas los correspondientes a los
ámbitos previsionales y asistenciales.
En cuanto a sus deberes, éstos se dirigen hacia sus clientes y el órgano
judicial. A los primeros los deben orientar, asistir y prestar toda su
diligencia en función y de acuerdo con la técnica que decidan adoptar para
el caso concreto. Respecto del segundo, debe observar una conducta
compatible con el buen orden del proceso y con la autoridad, dignidad y
decoro del juez o jueces que lo integran, absteniéndose de obstruir la
adecuada ejecución de los actos procesales.-

6
Derecho Procesal General y Civil
EL JUEZ

GENERALIDADES (concepto, caracteres, requisitos).


POCEDIMIENTO DE DESIGNACION Y REMOCION (sistemas).
DEBERES Y FACULTADES.
RECUSACIÓN Y EXCUSACIÓN
GENERALIDADES
Concepto: funcionario público investido de ciertas potestades estatales y elemento primordial de cada
una de las unidades administrativas que integran el Poder Judicial, sea Nacional o Provincial. A su vez, en
función del régimen institucional de división de poderes, es sobre quien descansa la potestad de intervenir
y decidir siempre que exista conflicto de intereses entre particulares o entre particulares y el Estado (art.
18 y 109 de la CN).
Caracteres: tanto los Jueces Nacionales como Provinciales son:
* Permanentes: art. 18 CN.
* Sedentarios: tienen legalmente asignado un lugar fijo para el cumplimiento de sus
funciones que coincide con la sede del juzgado o tribunal.
* Inamovibles: art. 110 CN
* Técnicos: art. 111 CN.
* Independientes
Requisitos: para ser Juez de la CSJN y de los Tribunales Inferiores de la Nación se requiere ser ciudadano
argentino, abogado egresado de Universidad Nacional, 8 años de ejercicio y calidades para ser Senador
(esto es, 30 años de edad y 6 años ciudadano de la Nación) (art. 55 y 111 CN). Para ser Juez de Primera
Instancia, las Constituciones Provinciales oscilan entre los 25 y 30 años de edad y una antigüedad en la
profesión de 2 a 8 años.
PROCEDIMIENTO DE
DESIGNACIÓN y remoción
La Constitución Nacional y la gran mayoría de las Constituciones Provinciales han adoptado el sistema de
designación de los Magistrados Judiciales por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado, aunque
tradicionalmente se conocen otros dos sistema:
 Elección Popular: implicaba la participación directa del pueblo en la elección de los Magistrados, como una
base fundamental del régimen republicano de gobierno de Montesquieu. Si bien en la actualidad tiene
aplicación en los Estados Unidos, en nuestro país fue derogado por la Ley 13.998 y no cuenta con el apoyo
de la doctrina.
 Nombramiento por el propio Poder Judicial (cooptación): los jueces son designados por los órganos del
Poder Judicial o a propuesta formulada por éstos.
El que se aplica es:
 Elección por parte del Poder Ejecutivo: implica la elección por parte del Presidente de la Nación o de los
Gobernadores de las Provincias, luego de un proceso de selección que se desarrolla en el ceno del Consejo
de la Magistratura. Este es el sistema de selección actual.
Esto sistema sólo se aplica para la designación de Jueces inferiores, ya que los que conforman la CSJN se
designan mediante el procedimiento que establece el art. 99 de la CN.
El Consejo de la Magistratura fue incorporado en la Constitución Nacional mediante la reforma del año 1994 y
conforma un órgano integrado, proporcional y equilibradamente, por abogados, jueces, magistrados,
académicos, científicos y representantes del poder ejecutivo.
Su función consiste, básicamente, por un lado, en seleccionar a los postulantes para las magistraturas
elaborando ternas vinculantes para su designación; y por el otro lado, como si fuera la otra cara de la misma
moneda, ejerce el poder disciplinario sobre los mencionados magistrados promoviendo según el caso el
procedimiento de enjuiciamiento.
En lo que interesa al tema en tratamiento, la selección se formula mediante un concurso público para luego,
una vez determinados los postulantes, elaborar y elevar una terna al Poder Ejecutivo que será el encargado de
elegir un candidato (de la misma terna) que posteriormente deberá obtener acuerdo del Senado para su
designación.
Una vez designado el Magistrado, y como consecuencia lógica de sus caracteres, sólo puede ser separados de
su cargo mediante el procedimiento de juicio político por causales como mal desempeño (morosidad,
negligencia, inhabilidad física o mental, etc.) o por delito en el ejercicio de sus funciones o por crímenes
comunes. Este procedimiento se lleva a cabo, en el caso de los jueces inferiores, en el ámbito del Consejo de
la Magistratura; para los jueces de la CSJN lo es en la Cámara de Diputados.
Por último, la mayoría de las Provincias han dictado leyes reglamentarias de los consejos de la Magistratura
que coinciden, esencialmente, con la diseñada por la ley nacional, con algunas variantes propias.
Ver doctrina sobre el tema. “Reflexiones sobre el proceso de nombramiento de Magistrados de la Corte
Suprema” (lectura optativa)
Deberes
El primer y fundamental deber de los Jueces es el de prestar los servicios que les incumben como
funcionarios del Estado. Es decir: administrar justicia cada vez que tal actividad le es requerida en un
caso concreto. Y su incumplimiento o cumplimiento en forma irregular, autoriza la aplicación de
sanciones que pueden hasta justificar (como ya fuera señalado) la remoción del Juez.
Y ello implica:
 Decidir las causa, en lo posible, de acuerdo con el orden en que hayan quedado en estado (ver art. 3
del CCyCN).
 Motivar las decisiones que toma. Esto permite que las partes y la opinión pública en general pueda
verificar la justicia de las decisiones judiciales (ver art. 3 del CCyCN).
 Dirigir el procedimiento. Tomando distintas actitudes, sin poder actuar (en principio) de oficio, para
administrar la tramitación del proceso y fundamentalmente el tiempo del mismo.
 Control de constitucionalidad de las leyes y actos de gobierno. Ello en virtud de que la CN representa
el grado superior del ordenamiento normativo y a ella se debe subordinar el resto del ordenamiento.
Este deber también puede ser concebido como una facultad.
 Reprimir la inconducta procesal. Se encuentra íntimamente ligado con los deberes de las partes en el
proceso y los principios éticos que se deben observar (lealtad, probidad y buena fe), y todo acto
contrario debe ser sancionado. Este deber también puede ser concebido como una facultad.
Facultades
La diferencia sustancial entre los deberes y facultades del Juez radica en que el ejercicio de éstas últimas
(facultades) se halla totalmente librado a su arbitrio. Aunque sobre algunas de ellas no es fácil trazar una
distinción y determinar si nos encontramos ante un deber o una facultad judicial.
Ellas son:
Control de constitucionalidad de las leyes y actos de gobierno. Ello en virtud de que la CN representa el grado
superior del ordenamiento normativo y a ella se debe subordinar el resto del ordenamiento. Este deber
también puede ser concebido como un deber.
Reprimir la inconducta procesal. Se encuentra íntimamente ligado con los deberes de las partes en el proceso
y los principios éticos que se deben observar (lealtad, probidad y buena fe), y todo acto contrario debe ser
sancionado. Este deber también puede ser concebido como un deber.
Facultad disciplinaria. Con la finalidad de salvaguardar el principio de autoridad, ínsito en la posición de
preeminencia que corresponde a los jueces durante el desarrollo del proceso.
Facultad conminatoria. Condenas pecuniarias tendientes a presionar sobre la voluntad de la partes que se
resiste a cumplir con un deber impuesto por la resolución judicial.
Facultad ordenatoria. Es el complemento necesario para el deber de dirección sobre el procedimiento.
Facultad conciliatoria. Aunque no exista pedido de parte, en cualquier momento del proceso, están
facultados para disponer la comparencia de las partes para intentar una conciliación.
Facultades instructorias. Vinculado con el principio dispositivo y la posibilidad de actuación oficiosa del Juez.
Recusación y Excusación
Ambos institutos permiten apartar del conocimiento de un determinado proceso al Juez cuyas relaciones o
situaciones con alguna de las partes o con la materia controvertida, sean susceptibles de afectar la garantía
constitucional de imparcialidad que debe ser inherente a la función judicial. La diferencia radica en que la
recusación es el medio que la ley de otorga a las partes y la excusación es el medio que se le otorga y ejerce en
forma espontánea el Juez.
La regulación de ambos se encuentra en los Códigos Procesales locales y se establecen las causales que las
permiten y el procedimiento por el cual se pueden hacer valer.
Bibliografía Obligatoria.
 Lino Enrique Palacio, “Derecho Procesal Civil”, Ed. Abeledo Perrot, Tomo II, Capitulo XI pto. IV, Capítulo XII
y Capítulo XIII pto. III.
 Constitución de la Nación Argentina, artículos correspondientes
 Constitución Provincial que corresponda, artículos correspondientes.
 Código Civil y Comercial de la Nación.
 Código Procesal Civil y Comercial de la Nación y Código Procesal Civil y Comercial local que corresponda.
UNIDAD 4: ACTOS PROCESALES
 Teoría general
 Lugar
 Tiempo
 Forma
TEORIA GENERAL DE LOS ACTOS
PROCESALES
Actos procesales
 Según Lino E. Palacio, son actos procesales los hechos
voluntarios lícitos que tienen por efecto directo e inmediato la
constitución, el desenvolvimiento o extinción el proceso, sea
que procedan de las partes (o peticionarios) o de sus
auxiliares, del órgano judicial (o arbitral) o de sus auxiliares, o
de terceros directamente vinculados a aquél.
 Así concebido, el acto procesal se muestra como una especie
del acto jurídico. Descompuesto un acto procesal en sus
posibles elementos se ve que son: el sujeto que lo realiza, el
objeto sobre el cual versa y la actividad que necesariamente se
efectúa para lograr tal objeto.
TEORIA GENERAL DE LOS ACTOS
PROCESALES
 Elementos sujeto

objeto

actividad
SUJETO
 Los actos procesales pueden provenir del ORGANO
JUDICIAL o de sus auxiliares; de las PARTES o de sus
auxiliares; de los funcionarios del MINISTERIO PUBLICO; y
de TERCEROS. Éstos últimos cumplen actividades en
determinados procesos con motivo de una citación,
designación o requerimiento (testigos, peritos,
martilleros, etc.).
 La aptitud de las partes y de los terceros se mide en
términos de capacidad jurídica y de capacidad procesal; la
de la autoridad y sus auxiliares, en términos de
competencia.
OBJETO

Se refiere a la materia sobre la cual recae el


acto procesal. Como por ejemplo el secuestro
de un bien mueble, la guarda de un niño, una
condena de hacer, etc.
ACTIVIDAD

Se refiere a la actividad del SUJETO con


relación al OBJETO, y que se descompone en
las dimensiones de LUGAR, TIEMPO Y FORMA
(dónde, cuándo y cómo se desarrolla esa
actividad).
LUGAR DE LOS ACTOS PROCESALES
Debe ser realizado en la sede donde actúa la autoridad que dirige el
proceso (donde funciona el juzgado).
Una de las excepciones está relacionada con los actos procesales
llevados a cabo por los auxiliares del juez y que se realizan en el
domicilio de las partes o terceros.
DOMICLIO: según el Código Civil y Comercial puede ser real, legal o
especial (arts. 73 a 75 CCyC).
En nuestra materia adquiere relevancia el DOMICILIO PROCESAL, es
aquel que deben constituir las partes en su primera presentación en
el proceso a fin que en él se practiquen todas aquellas notificaciones
que no deban serlo en el domicilio real de las partes.
Entonces, esta excepción está relacionada con las NOTIFICACIONES.
LUGAR DE LOS ACTOS PROCESALES:
NOTIFICACIONES
Concepto
 Son actos procesales de transmisión. A través de ellas se
pone en conocimiento del contenido de una resolución
judicial a las partes o a terceros.
 Persiguen un doble objetivo: en primer lugar tienden a
asegurar el principio procesal de contradicción y, en
segundo lugar, determina el punto de partida para
computar los plazos dentro de los cuales se deben
cumplir las mandas de la resolución notificada o deducir
las impugnaciones admisibles contra la misma.
LUGAR DE LOS ACTOS PROCESALES:
NOTIFICACIONES
 Tipos
por ministerio de la ley
por cédula
tácita
personal
edictos
acta notarial
carta documento
medios electrónicos, etc.
EL TIEMPO DE LOS ACTOS PROCESALES
 Esta característica del acto procesal asume capital importancia en el sistema procesal que
adopta la regla de la preclusión para el eficaz desarrollo de la serie. Cada acto debe ser
realizado en el momento preciso o dentro del plazo acordado al efecto, so pena de perder el
interesado la posibilidad de efectuarlo con objeto idóneo.
 Esta circunstancia permite a la doctrina distinguir entre término (el momento preciso en el
cual ha de ser realizado el acto: el día tal a la hora tal, por ejemplo) y plazo (el período de
tiempo durante el cual puede actuar el interesado en el momento que lo desee).-
 Los términos siempre están establecidos por la propia autoridad (juez o árbitro); los plazos
pueden ser convencionales (pactados por las partes), legales (fijados por la ley) o judiciales
(establecidos por la autoridad).
 La regla de la preclusión puede operar en forma perentoria o no perentoria. La mayoría de las
legislaciones se inclinan por la regla de la perentoriedad, que significa que el vencimiento del
término o plazo opera en forma automática, sin necesidad del pedido ni de la decisión de
nadie, haciendo generar para el interesado la imposibilidad de realizar luego lo que no hizo
durante la vigencia del respectivo período.
 Además, y según las leyes procesales, el acto procedimental debe ser realizado en día hábil (el
que no es feriado ni festivo) y en hora hábil (el concepto es cambiante en las distintas
legislaciones).
 Caso de ser necesario efectuar una actividad dada en día u hora inhábil, es menester que la
autoridad habilite el día u hora.
LA FORMA DE LOS ACTOS PROCESALES
 Es la disposición mediante la cual el acto procesal se exterioriza.
 El elemento formal debe ser considerado bajo dos aspectos: el del modo
de expresión y el del modo de recepción de la actividad procesal. El
primero impone, a su vez, el análisis del lenguaje y del idioma de los actos
procesales. Cabe agregar, por otra parte, que la expresión forma significa,
en sentido lato, el conjunto de requisitos relativos al modo de actuación de
los sujetos que intervienen en el proceso (por ejemplo: diligenciamiento de
una notificación).
 Con respecto a la redacción de los escritos, debe emplearse
exclusivamente tinta negra, encabezándose con la expresión de su objeto,
el nombre de quien lo presenta, su domicilio constituido y la enunciación
precisa de la carátula del expediente. Las personas que actúen por terceros
deberán expresar, además, en cada escrito, el nombre completo de todos
sus representados y del letrado patrocinante si lo hubiere. Los abogados y
procuradores indicarán el tomo y folio o el número de la matrícula de
inscripción.
 Al pie de todo escrito se debe asentar una constancia, denominada cargo,
que tiene por objeto dar fecha cierta a las peticiones formuladas en el
proceso y a las comunicaciones dirigidas al tribunal.
FORMA DE LOS ACTOS PROCESALES: LOS
REALIZADOS POR EL ORGANO JURISDICCIONAL
LAS RESOLUCIONES JUDICIALES
En forma amplia vamos a decir que las resoluciones judiciales “son
cualquiera de las decisiones, desde las de mero trámite hasta la
sentencia definitiva, que dicta un juez o tribunal en cualquier causa”.
Sin embargo, debemos diferenciar algunos conceptos que
generalmente se utilizan como sinónimos y que tiene unas leves
diferencias que los distingue.
Un “auto” se refiere a la clase especial de resoluciones judiciales
intermedia entre la providencia y la sentencia. En general se puede
decir que, mientras la “providencia” afecta a cuestiones de mero
trámite y la “sentencia” pone fin a la instancia, el “auto” resuelve
cuestiones de fondo que se plantean antes de la sentencia.
FORMA DE LOS ACTOS PROCESALES: LOS
REALIZADOS POR EL ORGANO JURISDICCIONAL
TIPOS DE RESOLUCIONES JUDICIALES
 Providencia simple: son aquellas providencias de trámite y que tiene por finalidad
precisa el desarrollo del proceso o bien ordenar actos de mera ejecución sin llegar a
decidir controversia alguna. No requieren sustanciación.
 Sentencia interlocutoria: son aquellas que resuelven cuestiones originadas en el
curso del procedimiento, requieren sustanciación, quedando excluida la materia
reservada a la sentencia definitiva, es decir la resolución de la causa. Requiere la
fundamentación legal constituido por el nexo necesario entre la norma jurídica y
los hechos afirmados y probados en el juicio lo que posibilita su aplicación al caso
concreto, y la decisión expresa.
 Sentencia homologatoria: no deciden litigios sino que por el contrario dan
estabilidad al desistimiento del derecho, a la transacción y a los acuerdos
conciliatorios
 Sentencia definitiva: es una unidad lógica jurídica y un acto que expresa la
voluntad del Estado a través de la función jurisdiccional. Permite la actuación de
una norma o conjunto de preceptos jurídicos al caso concreto, cuya función será
regular una situación controvertida o incierta. También es un acto público donde el
juez en ejercicio de sus funciones y atribuciones y en la forma que las leyes
prescribe (art. 289 inc. b Cód. Civil y Comercial).
BIBLIOGRAFIA
 Lino Enrique Palacio, “Manual de derecho Procesal”,
Ed. Abeledo Perrot, Capítulos XI y XII
 Código Procesal Civil y Comercial de la Nación
DERECHO PROCESAL CIVIL

UNIDAD 5

EL PROCESO. MEDIDAS PRELIMINARES

En el comienzo de este segundo bloque vamos a transitar las dos primeras etapas
(introductoria y probatoria) de los procesos.

Pero para ello antes debemos, en esta unidad, conocer qué es un proceso y su clasificación.

Si bien tienden a resultar tediosas las clasificaciones, resulta muy importante comprenderla.

Saber cuáles son todos los procesos existentes y para qué se puede utilizar cada uno es
necesario para poder presentar el reclamo ante el juez. Su equivocación traerá resultados
negativos para el actor y perjuicios económicos al tener que pagar honorarios por un proceso
mal iniciado.

Imaginen a la clasificación como una caja de herramientas, saber cuáles hay y para qué sirve
cada una resulta vital para encarar el problema. La idea es evitar que agarren un martillo para
ajustar una tuerca.

Les acercamos –aparte de la bibliografía citada en la introducción- un texto con los conceptos
generales de la unidad y un artículo de doctrina de las medidas preparatorias.

EL PROCESO

Concepto: definiendo la palabra proceso en un sentido amplio, equivale a juicio, causa


o pleito. Desde un punto de vista más restringido y ya en la opinión de algunos autores,
enseña Palacio que un proceso es “un conjunto de actos recíprocamente coordinados
entre sí de acuerdo con reglas preestablecidas, que conducen a la creación de una norma
individual destinada a regir un determinado aspecto de la conducta del sujeto o sujetos,
ajenos al órgano, que han requerido la intervención de éste en un caso concreto”.

En la vida cotidiana se suele utilizar como sinónimos los términos proceso y juicio, pero
corresponde destacar que ellos se encuentran en una relación de género a especie, ya que

1
el segundo –juicio- presupone la existencia de una controversia que no se encuentra
presente en todos los procesos, por ejemplo, cuando media rebeldía o allanamiento o en
los procesos voluntarios.

TIPOS DE PROCESOS

Todo proceso va a constar de elementos que lo componen y va a importar una


actividad. Así tenemos al:

 Elemento subjetivo configurado por las personas facultadas para iniciarlo,


impulsarlo, extinguirlo y decidirlo (partes, órgano jurisdiccional y auxiliar del mismo).
 Elemento objetivo constituido por la pretensión o petición.
 La actividad conformado por el conjunto de actos que deben cumplir los sujetos.

En cuanto a la CLASIFICACION DE LOS PROCESOS vamos a encontrar varias y a la que


más importancia le vamos a prestar es a aquella que discrimina entre procesos de
conocimiento y procesos especiales.

Según la naturaleza del órgano, el proceso puede ser JUDICIAL o ARBITRAL.-

El ARBITRAL: Junto al proceso judicial, la ley admite que las partes sometan la decisión
de sus diferencias a unos o mas jueces privados, llamados árbitros o amigables
componedores, según que, respectivamente, deban o no sujetar su actuación a normas
determinadas y fallar con arreglo a las normas jurídicas.

El JUDICIAL, es someterse a decisión de un órgano jurisdiccional, que a su vez puede


dividirse en contencioso o voluntario, según tenga por objeto la resolución de un
conflicto o el otorgamiento de autenticidad o eficacia a un estado o relación jurídica.

El proceso voluntario sin contradicción los órganos judiciales cumplen la función


consistente en integrar, constituir o acordar eficacia a ciertos estados o relaciones jurídicas
privadas.

2
El proceso judicial contencioso, a su turno, puede clasificarse de acuerdo con la
finalidad de la pretensión que lo origina (de declaración, de ejecución, cautelar) y con su
estructura (ordinario y especiales)

PROCESOS DE DECLARACION, DE EJECUCION Y CAUTELARES:

EL DE DECLARACION, también llamado de conocimiento o cognición, tiene como objeto


una pretensión tendiente a lograr que el órgano judicial o arbitral dilucide y declare,
mediante la aplicación de normas, el contenido y alcance de la situación jurídica existente
entre las partes.

EL PROCESO DE EJECUCIÓN: Cobro compulsivo. Tiene por finalidad hacer efectiva la el


cumplimiento de una obligación, impone al vencido la realización o omisión de un acto,
cuando este no es voluntariamente realizado u omitido por aquel. Existe una evidente
reducción del conocimiento, el que se limita en principio a un título, del cual parte
propiamente la ejecución, sin investigación de la causa.

El PROCESO CAUTELAR. Son instrumentales: es el instrumento de una acción de fondo


y provisionales. Tiende a impedir que el derecho cuyo reconocimiento o actuación se
pretende obtener a través de un proceso pierda su virtualidad o eficacia durante el tiempo
que transcurre entre su inicio y el pronunciamiento de la sentencia.

El primero que vamos a estudiar es el PROCESO DE CONOCIMIENTO o también


llamado de cognición. Este tipo de procesos “tiene por finalidad que la jurisdicción judicial
dilucide y declare ante una pretensión concreta y mediante la aplicación del derecho
objetivo a los hechos afirmados y conducentes, eventualmente discutidos y probados, el
contenido y alcance de la situación jurídica existente entre las partes”.

Estos procesos de conocimiento se pueden clasificar en ordinarios y sumarísimos para


el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación; y a los fines de facilitar el estudio de los
mismos primeramente vamos a remarcar que los tres cuentan con etapas que le son
comunes; etapa de planteamiento, postulatoria o introductiva, etapa probatoria o
instructoria y etapa decisoria.

3
DILIGENCIAS PRELIMINARES y PRUEBA ANTICIPADA

La primera etapa del proceso puede verse precedida por una actividad preparatoria si el
actor o el demandado viniese necesitado de utilizar las medidas preliminares o prueba
anticipada.

Sus caracteres son similares (ambas son previas, accesorias de una acción principal,
enumeración enunciativa, deben ser fundadas, debe respetarse la bilateralidad y que no
son provisionales sino definitivas al proceso), son sustancialmente diferentes en cuanto a
sus fines y procedencia.

* Diligencias Preliminares: en palabras de Fenochietto, las diligencias preliminares


tramitan con anterioridad a un proceso a fin de facilitar, a quien ha de ser parte en un
juicio de conocimiento, hechos o informaciones con objeto de promoverlo en forma
precisa y eficaz.

De esta definición resultan sus características, como su objeto ya que tienden a la


obtención de informaciones que son indispensables para la ulterior constitución regular y
válida de la litis cuando su conocimiento no puede ser adquirido por otros medios; y
pueden disponerse en todo tipo de proceso de conocimiento.

* Prueba Anticipada: la producción de prueba anticipada no debe confundirse con las


diligencias preliminares. Se trata de un modo excepcional de producir prueba antes
temples, entablado o no el juicio, de acuerdo con la urgencia de la medida.

Este anticipo preventivo de prueba debe ser de admisión excepcional, ya que se está
produciendo prueba en una etapa no propia del proceso, y debe estar fundamentada en la
necesidad de conservar la misma ante una eventual pérdida o desaparición.

BIBLIOGRAFIA

 Lino Enrique Palacio, “Manual de derecho Procesal”, Ed. Abeledo Perrot, Capítulo
XIII “Procesos de Conocimiento”, pág. 337/348.

4
LA DEMANDA
Concepto
Acto procesal mediante el cual el justiciable introduce ante el
órgano jurisdiccional para la apertura de la instancia. Es el acto
procesal por el cual el actor ejercita una acción solicitando del
tribunal la protección, la declaración o la constitución de una
situación jurídica (Alsina, “Tratado…”, Tomo III, Pág. 113)
Es el acto procesal de la parte actora, cuyo objeto lo constituye
un conjunto de afirmaciones idóneas para iniciar y dar
contenido a un proceso (Fenochietto, “Curso de Derecho Procesal”,
Pág. 40)
Requisitos
Tiene dos facetas: por un lado la necesidad de cubrir los
requerimientos formales, y por otro explicar claramente los
fundamentos por los cuales se busca persuadir al juez sobre
razones y derechos.
Por eso se diferencia entre:
a) la “admisibilidad”. Presupuestos formales para poder
articularla; es decir, el cumplimiento de las formas establecidas
por la ley para que sea hábil a los efectos de activar y
movilizar la jurisdicción.
b) la “procedencia”. Hace a la fundabilidad y debe ser
examinada al tiempo de la sentencia, están orientados hacia la
validez y vigencia de las normas positivas de fondo. Son
aquellos que debe reunir para la demanda para conseguir una
sentencia favorable.
Los requisitos formales establecidos por la ley procesal y las
reglamentaciones. Hacen referencia a que debe ser deducida por
escrito y en idioma nacional y de acuerdo a las normas que
contiene el código procesal y las acordadas de las respectivas
Cortes Provinciales para la confección de escritos, estar firmada y
contar con alguna de las formas de representación.
Los requisitos sustanciales establece un conjunto de
individualizaciones de situaciones que forma el contenido
extrínseco de la demanda: el nombre y domicilio del demandante;
nombre y domicilio del demandado; la cosa demandada; los
hechos en que se funde, explicados claramente; el derecho
expuesto sucintamente, evitando repeticiones innecesarias; la
petición en términos claros y positivos; el monto, salvo cuando al
actor no le fuere posible determinarlo por las circunstancias del
caso o porque la estimación dependiera de elementos aun no
fijados y la promoción de la demanda fuese imprescindible para
evitar la prescripción de la acción (art. 330 del CPCCN).
Rechazo “in limine”
La improponibilidad de la demanda puede responder a la falta
de requisitos de admisibilidad o de procedencia y le otorga la
potestad de carácter excepcional a los jueces de desestimar “in
limine” la demanda.
Estos defectos en la admisibilidad deben ser de una entidad tal
que le impidan al juez sortear el obstáculo u ordenar su
corrección por intermedio de sus facultades oficiosas.
En cambio, los defectos en la fundabilidad de la demanda
permite el rechazo “in limine” en la medida que fuera
manifiestamente improponible por razones de fondo. Esto no
violenta el derecho de acción pues éste se abastece
adecuadamente con la mera promoción de un proceso que se
formaliza como consecuencia de la presentación de la demanda
(art. 337 del CPCN).
Efectos
Clásicamente se dividen en “procesales” y “materiales o sustanciales”.
Son procesales:
* Inaugura la instancia con la consecuente obligación del Juez de proveer las
peticiones
* Fija la competencia respecto de la actora y la prórroga en los casos en que
proceda, sin perjuicio de la facultad del magistrado de excusarse o inhibirse, y
de las partes de recusarlo.
* Delimita el objeto del proceso en lo que hace al actor, sin perjuicio de las
modificaciones que sufra como consecuencia de la presentación del demandado
y de que pueda ser modificada antes de ser notificada.
Son efectos materiales o sustanciales:
* Interrupción del curso de la prescripción, aunque sea interpuesta ante juez
incompetente o fuese defectuosa. Aquí el concepto de demanda es amplio,
incluyéndose todo acto judicial y ciertos extrajudiciales, que sean indicativos de
la debida diligencia del acreedor y de su voluntad de interrumpir el curso del
término prescriptivo.
* Conservación del derecho de la acción y la convalidación de la intentada
descartando otras acciones que pudieran ser alternativas.
NOTIFICACION DE LA DEMANDA.
La notificación de la demanda, si bien participa de las reglas generales de
todas las notificaciones, tiene pautas propias en razón de la importancia del
acto del que se trata.
Es un acto de impulso del proceso que sucede en dos etapas: la primera,
contiene la providencia judicial que, tras recepcionar la pretensión por
cumplir con los requisitos formales, ordena el emplazamiento a los sujetos
pasivos; la siguiente es la ejecución propiamente dicha del acto.
Para la notificación del traslado de la demanda se deben tomar todos los
recaudos necesarios a fin de garantizar debidamente el derecho de defensa
en juicio pues, habida cuenta de la trascendencia del acto procesal de que se
trata, el demandante debe ser el primer interesado en extremar al máximo
las precauciones a fin de lograr que la relación procesal quede válidamente
trabada.
De la correcta realización del acto depende la regularidad y eficacia de la
relación procesal y la efectiva vigencia del principio de bilateralidad y la
garantía constitucional de la defensa en juicio, cuya vigencia requiere que
se otorgue al litigante la posibilidad de ser oído y de ejercer sus derechos
en la forma y con las solemnidades que establecen las leyes procesales.
La demanda debe necesariamente notificarse en el domicilio real por
cuanto constituye un acto dotado de singular trascendencia, además de la
intervención personal del demandado en el acto mismo salvo supuestos
excepcionales. Ese domicilio se corresponde con el que el actor denuncia
como residencia permanente del demandado en el escrito de demanda, de
manera tal que el error involuntario no se sanciona aunque nulidifica el
acto. Así, las personas físicas deben quedar notificadas en el domicilio real
en los términos del art. 73 del CCyCN, mientras que las personas de
Derecho Procesal General y Civil 1
existencia ideales o jurídicas admiten modalidades según el establecimiento
social o la conformación jurídica que tenga según sus estatutos.
Los códigos procesales determinan distintas formas de notificar la demanda
según las situaciones que se puedan presentar: a) demandado domiciliado o
residente en la jurisdicción del Juzgado, b) demandado residente o
domiciliado fuera de la jurisdicción provincial, c) demando incierto o con
domicilio o residencia ignorados y d) demandados con domicilio en
diferentes jurisdicciones.
Nos detendremos en el primero de los supuestos. Aquí se pueden dar
distintas situaciones: que el requerido atienda, que el requerido viva allí
pero no atienda y que el requerido no viva allí. Si se lo encontrare
personalmente se le dejará la cédula y quedará notificado. Si no se lo
encontrare, se le dejará aviso para que espere al día siguiente y si tampoco
entonces se le hallare, se procederá a dejar a persona distinta del requerido
o la dejará en la puerta de acceso. La especial trascendencia de la
notificación de la demanda hace que la ley imprima a ese acto formalidades
especiales, ya que si el requerido no se encontrare el oficial deberá dejar
aviso para que espere el día siguiente siempre y cuando constate que reside
en el lugar. Si por el contrario, el requerido no vive en el domicilio
denunciado, deberán realizar averiguaciones con vecinos del lugar para
constar el domicilio o si conocen al requerido. Asimismo, si no son
atendidos en ese domicilio, deberán como mínimo realizar dos intentos
consignando día y hora en la que concurrieron antes de devolver la cédula
al juzgado interviniente.
La correcta traba de la litis produce distintos efectos, de la misma manera
que sucede con la interposición de la demanda como ya vimos. Ellos son:
consume la actividad procesal evitando retroceso, por ejemplo si pretende
Derecho Procesal General y Civil 2
desistir de la acción necesitará contar con el consentimiento del
demandado; de igual modo, si la pretensión fue notificada, está impedido
para transformar, ampliar o modificar el objeto procesal; y con el
emplazamiento, se constituye en mora al demandado, originando el curso
de los intereses para aquellas obligaciones que no sean de mora automática
o no se haya constituido en mora en forma extrajudicial.

Derecho Procesal General y Civil 3


BREVE HISTORIA DE LA MEDIACIÓN.
ORÍGENES HISTÓRICOS

Si nos remontamos al origen histórico de la mediación, debemos ir al origen mismo


del hombre, ya que es tan antiguo como lo es el conflicto. Este es connatural al ser
humano y a los grupos que integra. Su génesis es la de la vida en comunidad.
Existen fragmentos filosóficos presocrático, como los de Heráclito y Aristóteles
donde podemos traducir que el "conflicto es el promotor del cambio y a su vez es
consecuencia de este..." y simplemente se necesitan dos seres, ya que el conflicto se
caracteriza por la dualidad adversario – adversario.

S i d am os p ie a la af irma c ión d e que t od o conf lic t o tiene s u la do positivo, que


podría estar popularizado en el dicho: " No hay mal que por bien no venga",
veríamos que los conflictos bélicos, entendidos como acciones n e g a t i v a s y v i o l e n t a s
en su máxima expresión, nos h a n d e j a d o u n c u e r p o teórico que viene
creciendo década tras década. Nos referimos concretamente a la époc a pos terior a
la s egunda gu er ra mund ia l. Cua nd o s e dio un g ran impulso al estudio del
fenómeno antropológico, social económico y político de la guerra, y se fueron
modelando distintas teorías que tienen entre uno de sus capítulos la " INTERVENCIÓN
DE TERCEROS".

Focalizando en la I ntervención de Tercero , Sin Participación en el Conflicto sólo


encontramos la figura del:

M e d i a d o r : n o d e c i d e e l c o n f l i c t o , l a s p a r t e s c o n s e r v a n l a autonomía de su
solución.

Arbitro / Juez: estos terceros deciden el conflicto por las partes (heteronimia de
la solución).
S e v e e nt onc e s , q u e el t e m a d e la h et ero nim ia d e la s olu ci ón d e l conflicto, que
funciona bajo la culpabilización, la imposición, la asignación de re s p on s a b i lid a d e s y la
s a nc ió n, e s s ó lo un a fo rm a d e a s eg u ra r q ue los conflictos no queden irresueltos
y de que los proyectos de individuos, grupos o entidades que forman la comunidad
puedan llegar a realizarse en pos del orden social y bien común. El Estado es quien
debe cargar con el mantenimiento de e s t a f o rm a d e s olu c iona r c onf l ic t os , a
t ra v é s d e l or d en a m ien t o j u r íd ic o y hacerse responsable de su vigencia. La
resolución judicial no es una forma p a c í f i c a d e r e s o l v e r d i s p u t a s
En los Estados Unidos fue justamente la insatisfacción que producía la aplicación
de forma exclusiva y excluyente de los mecanismos jurisdiccionales, l o que
originó a comienzos de los 70, la aparición, clasificación e
institucionalización de otras formas de tratar con los conflictos llamadas .alternativas"
respecto del litigio. Advertimos que la demanda social apuntaba, y aún hoy es así, no
sólo a la mejora del funcionamiento del sistema tradicional, los tribunales. Sino además
hacia los contenidos, el fondo de las soluciones adjudicadas por la magistratura.

Se presume que con la disminución de las causas en los tribunales, en c ua nto a l


v o lum en de ex p edient es q ue ingr es a n en el s is tem a, lo s j uec es podrán
d ed ic a rles m ás tiempo a aquellos cas os en d onde no es p os ible ni conveniente
la mediación, posibilitando un estudio pormenorizado del caso en cuestión y
dándoles a sus sentencias la excelencia jurídica necesaria para que tengan su
existencia y misión, una razón de ser.

P or es o , la s ú l t im a s t en d en c ia s e s t á n m a rc a nd o la po s i b il id a d d e sustituir la
palabra "alternativa" por solución "adecuada" de conflictos, entre los cuales figuraría el
litigio como una de esas formas, siempre y cuando dicho servicio de justicia
cumpla con los requisitos de economía, sencillez, rapidez, y calidad de contenido,
del que son merecedores todos los justiciables de una sociedad.

ANTECEDENTES DE LA MEDIACION
La Mediación tiene raíces históricas y culturales antiquísimas.
La pa rt ic ipa c ión de un T E RCERO que p rom uev e la c onc ilia c ión y e l ACUERDO
AUTODETERMINADO por partes en desavenencia — que no han logrado negociar
exitosamente — comienza con la existencia de, por lo menos, tres personas en el
mundo.
La mediación, tal como ahora la conocemos, no es sino una adaptación actualizada
de los que ya existía en otras culturas, en otras épocas.
En CHINA, desde la antigüedad, fue un recurso básico en la resolución de los
desacuerdos. Confucio afirmaba la existencia de una armonía natural en las
relaciones humanas, que debía dejarse desenvolver. En su pensamiento, el apoyo
unilateral y la intervención adversarial, dificultan la comprensión y son la antítesis
de la paz. En esta república la mediación se sigue ejerciendo en la actualidad a
través de los comités populares de conciliación.

En JAPÓN la Mediación tiene viejas raíces en sus costumbres y leyes. En sus


pueblos se esperaba que un líder ayudara a resolver las disputas. En l o s
tribunales japoneses, se dispuso legalmente la conciliación de
desavenencias personales antes de la segunda guerra mundial.

E n ÁF RI CA era c os t um b re re unir una ASAM3 LE A VECI NAL pa ra la resolución


de conflictos interp ersonales, con la ayuda de una persona con autoridad sobre
los contendientes.

En muchas culturas y lugares, tal como parece ser en la africana, los


CÍRCULOS FAMILIARES han proporcionado recursos para dirimir
controversias entre sus miembros.

Los jefes de familia ofrecían su experiencia y sabiduría, para ayudarlos a coincidir en


pacificadores acuerdos.
Se observa que, a medida que la "FAMILIAR EXTENSA O EXPANDIDA" fu e s i e nd o
r ee m p la z a d a p o r l a " F AM I L I A N U C L E A R " , l o s M E C A NI SM O S FORMALES fueron
supliendo a los informales en la resolución de conflictos.
Las Instituciones Religiosas han asumido durante siglos la sugerencia de formas de
convivencias pacificas y de reorganización de las relaciones, por medio de la
práctica de la mediación.

Grupos étnicos y culturales han establecido históricamente sus propias normas, y


sosteniendo su independencia y su poder a salvo de la autoridad r e l ig i o s a ,
g ub e rn a m e n t a l u ot ra a ut or id a d s ec ul a r. L a t e n d en c ia ha c ia la Mediación se
está manifestando cada vez más y muchas veces montada en la t radición
ancestra l de cada cult ura y sociedad, por ejemplo: Hawa i tiene la t rad ic ión
h olop o no pon o, P a le s tin a, la Su lka , la g e nt e d el Cá uc a s o hac e n intervenir a sus
ancianos.
Actualmente aún, la efectividad de la mediación, depende del campo en q u e s e
aplique, y que sus formas y objetivos sean equilibrados y
cooperativamente constructivos.

En ESTADOS UNIDOS, existen más de 500 Centros de Mediación que p r o v e e n


m e d i a d o r e s a p r o p i e t a r i o s , i n q u i l i n o s , v e c i n o s e n f r e n t a d o s proveedores y
clientes.
Miles de escuelas a lo largo y ancho del pa ís, ent renan a los chicos c o m o
m e d ia d or es ent r e p a re s y m ed ia n e n lo s s a lon es d e j ue g o y en lo s corredores,
las disputas de sus compañeros.
M u c h a s o r g a n i z a c i o n e s y e m p r e s a s e m p l e a n l a m e d i a c i ó n e n l a resolución de
demandas y quejas de los clientes, empleados, proveedores.
E n las D I SPU T AS I N T ERN ACI ON AL ES c a d a v e z m ás s e em plea la mediación para
resolverlas.

Ejemplos:
 En Camp David, El Pte. Carter medió entre Egipto e Israel que habían peleado
cuatro guerras en 30 años.
 El Papa ev itó enfrentamientos entre Chile y Argentina por las I s l a s d e l
canal de Beagle, mediando l a d i v i s o r i a d e a g u a , aceptablemente.
 La comunidad internacional medió terminando las guerras de Nambia,
Mozambique, Nicaragua y Guatemala.

SU R G I M I E N T O D E L A M E D I A C I Ó N E N L A -ARGENTINA.
La comprensión, recepción y difusión del instituto de mediación, tal como la
conocemos hoy, s e r e m o n t a a c o m i e n z o s d e l o s 9 0 , c o n u n a e x p e r i e n c i a
piloto en Mediación en la ciudad de Buenos Aires. Hasta entonces se habían dado
algunos desarrollos por ejemplo en el área familiar, pero entremezclándose con la terapia o
asistencia.

Con la sanción y promulgación de la ley nacional nro. 24.573 de 1995 que instituye la
MEDIACION PREJUDICIAL OBLIGATORIA, en Capital Federal, se da un impulso notable a la
instauración de los métodos A.D.R. y R.A.D. (Alternative Dispute Resolution o Resolución
Alternativa de Disputas) en la Argentina.

En la actualidad a mas de 10 años los inicios del Movimiento R.A.D en la Argentina y mas
de 5 años de la plena vigencia de la ley nacional, podemos afirmar que estamos en
presencia de una nueva profesión, ya que la mediación día a día se afianza más y que su
inserción como forma de resolver conflictos excede ampliamente los ámbitos de la
comunidad jurídica, baste sólo mencionar los contextos escolares y comunitarios.
Desde 1998 se comenzó a desarrollar en la Argentina la Mediación de Segunda Generación
llamado Procesos Colaborativos de Construcción de Consenso para resolver conflictos
multipartes, complejos y públicos.

GENERALIDADES DE LA MEDIACION - MEDIACIÓN: CONCEPTO - OBJETIVOS -


DEFINICIÓN.
L A M E D I A C I Ó N F U E D E F I N I D A C O M O E L A R T E D E P R O M O V E R ACUERDOS.
Desde la antigüedad se practica naturalmente, ante la necesidad de dirimir
conflictos.

En algunos pueblos se hace todavía de modo natural y espontáneo: una tercera


p ers ona i nt e rv ien e en un a d is p uta , s in de fe nd er a ni ng u na de la s p a rt e , para
guiarlas hacia la solución del problema que los enfrenta. Ante una situación de
tensión alguien trata de aliviarla, facilitando la convergencia en un punto de
equilibrio auto gestado por los participantes en la diferencia, en el que ambos se
sientan mejor.

Eso es MEDIAR.
Requiere de una serie de habilidades, conocimientos y prácticas. Integra capacidades y
t é c n i c a s e n u n S A B E R y u n a A C C I O N o r i e n t a d o s a l a ad min is trac ió n de los
rec u rs os c omp artid os en un proc es o d e int erac c ió n s aluda ble .
Metodizada y sistematizada la mediación se puede enseñar y aprender.

Actualmente, las divergencias ideológicas, la disparidad de intereses, el torbellino


de emociones que caracterizan a esta época, ha creado la necesidad de difundirla
como institución, formando mediadores: especialistas diplomados, para a y uda r a
c onc iliar pos turas contrapuest as, ent re pers onas , grupos o p a r a p r om ov er
m e j o re s r ela c i o ne s , e l o rd en s oc ia l y la p a z en e l m u n d o .

Por todo lo expuesto, es correcto preguntarnos. ¿De qué mediación estamos hablando?
La pa lab ra M ed ia c ión, q ue sig nific a EST AR EN EL M ED I O, d es ig na
P EN SAM I ENT OS, sentimientos y acciones que, por su amplitud, COMPRENDEN
una ga ma q u e v a des d e c o ns id e ra r a u no op u es t o a l o tr o, pa sa nd o p o r e l
n eut r o un punto medio y estabilizándose en él, sin dejar de percibir, entender
en la acción las posiciones extremas.

Por ende, la Mediación es algo que todos hemos hecho alguna vez, que se hacia en la en la
antigüedad en distintos pueblos y culturas y continúa siendo una realidad e n t r e
naciones, empresas, grupos e individuos, que informal o formalmente
dirimen disputas con la participación de un tercero neutral.
Hoy la mediación es un procedimiento metodizado e institucionalizado, que parte
de la necesidad de resolución de disputas en distintos ámbitos del quehacer
humano e ins trum enta t écn ic as pa ra p rom o ve r ac uerd os . P or lo t a nto, no
pertenece de por sí al campo psicológico, jurídico o contable, ni a otro en
part ic ular.
Diferentes profesiones de base sustentan esta profesión, con
características t ra n s d is c ip l i na r ia s .

En síntesis la Mediación...
 Es una técnica no- adversarial de resolución alternativa de conflictos, en la cual
un tercero neutral (mediador) ayuda para que los participantes, en forma
cooperativa. puedan llegar a un acuerdo mutuamente aceptable.
 Es in f or m a l , es c o op e ra t iv a y f a c i l it a la c om u n ic a c i ó n e nt r e los
involucrados en la disputa, con miras a que se resuelva el conflicto de manera tal
que se intente que ninguno "pierda", o que ambos “ganen".
 En ella es preferible que hablemos de "participantes" y no de "partes". Partes es
la palabra utilizada en procesos adversariales y competitivos, donde resulta
necesario que uno pierda para que la otra gane. Participantes se utiliza en mediación y
Negociación, pues son ellos los que " p articipan" en la solución conflicto y buscan
ganar los dos.
 Es una negociación llevada a cabo con la ayuda de una tercera parte llam a da
M ed iad or, q ue no es un á rb itro, ni juez , pues no t ien e e l p od er d e im poner un
res ultado a las partes en c onflicto, no tiene p oder para toma r decisiones y los
participantes pueden o no llegar a un acuerdo.
 Favorece la asunción de responsabilidades evitando hablar de culpas y ayuda a
comprender que participar en un conflicto, -significa tener que ver en mayor o
menor grado en la formación del mismo.
 O a nuestro entend er, la Mediación, no está cumplimentada hasta que los
p a rt ic ip a nt es en el p roc es o ha y a n re f lex ion ad o e i nc orp ora d o n uev a s
respuestas posibles ante una situación similar en el futuro, es decir respuestas
posibles ante una situación de conflicto similar en el futuro, es decir respuestas
pacíficas que no deriven en conflictos.
 P or e l ot ro la d o , c a d a v e z s e rec u rre m á s a la M ed ia c ió n p a ra resolv er
diferenc ias que se prod ucen en fam ilias y comunidad es vec inales, ed uc a t iv a s ,
e t c . , e n lug a re s d e t ra b a j o, en e l á m b it o g ub er na m e nt a l y en nuestras
relaciones con otros países. Para Deborah Kolb, una de las razones a las que se
debe esta creciente popularidad consiste en que muchas personas c r e e n q u e l a
M e d i a c i ó n o f r e c e a l a s o c i e d a d u n a m e j o r m a n e r a , m á s satisfactoria, eficaz y
tal vez menos costosa, de abordar conflictos.
 Respecto del acuerdo, en Mediación, este permite elegir: llegar a un acuerdo o
no hacerlo. Los participantes, luego de comprender la situación, los pro y contra de
acordar, son libres de decidir lo que les conviene.
 Los objetivos de la Mediación:
 Reducir la hostilidad y establecer una comunicación eficaz
 A y ud a r a la s p a rt e s a c o m p ren d e r l a s n ec es id a d es e i nt e re s es propios y del
otro
 E x p l o r a r f o r m u l a n d o p r e g u n t a s q u e p o n g a n d e m a n i f i e s t o l o s intereses
reales de cada parte
 Plantear y aclarar cuestiones que han sido pasadas por alto, o que no han
recibido la suficiente atención
 Ayudar a las personas a concebir y a comunicar nuevas ideas
 Ayudar a reformular las propuestas en términos más aceptables Moderar las
exigencias que no son realistas
 Comprobar la receptividad a nuevas propuestas
 Ayudar a formular acuerdos que resuelvan los problemas actuales, salvaguarde
las relaciones y prevean necesidades futuras.

Definición
Es el proceso voluntario por el cual un tercero neutral, MEDIADOR, facilita la
comunicación entre dos o más personas para que logren llevar adelante una
negociación colaborativa con el objeto de zanjar el conflicto que los enfrenta (con
el menor costo de tiempo y desgaste emocional) y llegar a un acuerdo
satisfactorio para todos los participantes.

PROPÓSITO DEL PROCESO DE MEDIACIÓN.


No es determinar quien tiene razón, quien está en lo correcto y quien equivocado,
sino ir a la fuente de la disputa y resolverlo.

¿Cómo se logra esto?


Se dice que la Media ción es una Negociación asistida por un tercero i m p a r c i a l .
n e u t r a l q u e a s i s t e a l a s p a r t e s e n c o n f l i c t o , e s c u c h á n d o l a s atentamente,
tratando de entender sus reales intereses y necesidades y los ayuda a llegar a
una solución que funcione para ellos.

Fuente: Manual de formación básica de mediadores.


MODELOS DE CONTESTACION DE DEMANDA

CONTESTA DEMANDA. RECONVIENE


Señor Juez:
XXXX, por derecho propio, con el patrocinio letrado de la Dra. XXXX, abogada Tº
XXX Fº 464 (C.A.M.d.P), Monotributista, Legajo Previsional Nº 11111-1, Cuit Nº 20-11.111.11-2,
Ingresos Brutos N° 20-xxxxxx-2, constituyendo domicilio procesal en la Calle Colon N°3130
de la ciudad de Mar del Plata, y electrónico conforme Código de Usuario 20xxxxxxx1,
dirección de correo electrónico aaaaaa@[Link] en autos caratulados "XXX c/
XXXX s/ Daños y perjuicios " de trámite por ante el Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 5,
Secretaria Única, del Departamento judicial de Mar del Plata, ante V.S, me presento y digo:
I) Que vengo en legal tiempo y forma a comparecer a estar a derecho en los
presentes actuados y a fijar domicilio a los efectos legales en el antes citado, lugar donde en
lo sucesivo deberán practicarse todas las notificaciones de ley.
II) Que en igual tiempo y forma, vengo a contestar la demanda, pidiendo por las
razones que más abajo se expresan el total RECHAZO de la misma, con especial imposición
de costas.
Que en este sentido Niego en general de todos y cada uno de los hechos afirmados
en el escrito de demanda, salvo los que sean de expreso reconocimiento.
Que en particular NIEGO:
- Haber embestido al actor con mi vehículo;
- Que el día del accidente yo circulara a velocidad excesiva;
- Ser responsable de siniestro alguno
- Adeudar suma alguna por consecuencia del accidente.
III) Lo cierto en relación a la causa es: Que con fecha 1 de febrero de 2015 fui
embestido en la parte trasera de mi vehículo Ford Fiesta dominio ABC 123, con los daños
que surgen del presupuesto que se acompaña en original para ser reservado en Secretaria y
copia para ser agregada en autos. Que el responsable del evento es la Sr. XXXX en su
carácter de autor del ilícito y propietario del automóvil motivo de esta acción, no siendo
procedente por tanto la reclamación de los daños ocasionados por su propia culpa, dado
que nunca respeto el semáforo en rojo.
IV) Por todo ello, RECONVENGO al actor al pago de la suma de DOCE MIL PESOS $
12.000 o lo que en más o en menos resulte de la prueba a rendirse, en concepto de daños y
perjuicios. Que a los efectos de garantizar la efectividad del presente reclamo solicito a VS
ordene la medida de embargo preventivo sobre los haberes que percibe la actora de la
empresa FOTO SRL, con domicilio en la calle XXX N° 10 de la ciudad de Mar del Plata, a cuyo
fin líbrese el correspondiente Oficio de ley.
V) Fundo mi derecho en los art. XXXXXXXX y concordantes del código Civil.
VI) Ofrezco la siguiente prueba:
Documental: Cartas Documentos n° xxxx y xxxxx; acta Policial N° xxx
Confesional: se cite a la actora a absolver posiciones conforme al pliego que adjunto en
sobre cerrado.
Testimonial: Los testigos que a continuación se detallan responderán a tenor del pliego de
preguntas que oportunamente se acompañará.
a) XXXX con domicilio en la calle Esmeralda Nro. XXX de Capital Federal.
b) xxx, con domicilio en la calle Roca Nro XXX de la ciudad de Mar del Plata
c) xxx, con domicilio en la calle Púan XXXX de la ciudad de Mar del Plata
VII) Por todo lo manifestado a V.S. solicito:
1. Me tenga por presentada, por parte en tiempo y forma, con el domicilio
constituido.
2. Por contestada la demanda y ofrecida la prueba.
3. Corra traslado de la Reconvención.
4. Libre Oficio ordenando la traba del Embargo Preventivo.
5. Oportunamente se rechace la demanda en todos sus términos, con costas a la
actora.
PROVEER DE CONFORMIDAD QUE SERA JUSTO

FIRMA ABOGADO FIRMA DEMANDADO

En este caso y un vez incorporado este escrito en el que se contesta y reconviene. El


expediente ingresará “a despacho” y se proveerá.

Un ejemplo:

Juzgado Civil y Comercial n° 5.- Expte. XXX

XXX c/ XXXX s/ Daños y perjuicios

Mar del Plata, 29 de noviembre de 2015

Por presentado, parte y domicilio procesal constituido .Por contestada la demanda en tiempo
y forma (art. 484 del C.P.C.).

Téngase por acompañada la prueba documental y por ofrecida la restante. De la reconvención


traslado a la actora por el plazo de 10 días, con copias.
Asimismo líbrese oficio a los fines de trabar embargo preventivo en los haberes de la actora
hasta cubrir la suma de PESOS DOCE MIL ($12.000) MAS PESOS CUATRO MIL ( $4000) que se
presupuestan como costos.

Dr. XXXX XXXXX Juez Civil y Comercial

CONTESTA DEMANDA. SE ALLANA


Señor Juez:
XXXX, por derecho propio, con el patrocinio letrado de la XXXX, abogada Tº IXFº
464 (C.A.M.d.P), Monotributista, Legajo Previsional Nº 11111-1, Cuit Nº 20-11.111.11-2, Ingresos
Brutos N° 20-xxxxxx-2, constituyendo domicilio procesal en la Calle Colon N°3130 de la
ciudad de Mar del Plata, y electrónico conforme Código de Usuario 20xxxxxxx1, dirección
de correo electrónico aaaaaa@[Link] autos caratulados "XXXX c/ XXX s/ Daños
y perjuicios "de trámite por ante el Juzgado en lo Civil y Comercial Nº 5, Secretaria Única,
del Departamento judicial de Mar del Plata, ante V.S, me presento y digo:
I) Que vengo en legal tiempo y forma a contestar demanda impetrada en mi contra;
a fijar domicilio a los efectos legales en el antes citado, lugar donde en lo sucesivo deberán
practicarse todas las notificaciones de ley allanándome a las pretensiones del actor y
depositando en Cuenta n° XXXXXXXX el valor reclamado en la demanda a la orden del
Juzgado.
II) Que con fecha 1 de febrero de 2015 conducía mi automóvil por la calle Buenos
Aires y Colon donde se produce la colisión con el vehículo Ford Fiesta dominio ABC 123. En
esa misma oportunidad ofrecí al Actor asistirlo para que controle sus lesiones pero decidió
no concurrir a la clínica ya que solo se trataba de lesiones mínimas.
En fecha 18 de octubre de 2015 recibí la notificación del inicio de la presente causa
siendo la primera oportunidad en la que se me reclama el resarcimiento de los daños
ocasionados al vehículo propiedad de la actora. Siendo a mi parecer justa la pretensión
incoada allanándome de manera real, oportuna, incondicional, total y efectiva, hago
entrega del dinero reclamado mediante depósito en cuenta a la orden de VS.
III) PETITUM: Por todo lo manifestado a V.S. solicito:
1.-Me tenga por presentada, por parte en tiempo y forma, con el domicilio constituido.
2.-Por contestada la demanda en legal tiempo y forma.
3.- SE haga lugar al allanamiento y se proceda a la eximición de las costas al demandado.
PROVEER DE CONFORMIDAD, SERA JUSTICIA

FIRMA ABOGADO FIRMA DEMANDADO


En este caso y un vez incorporado este escrito en el que el demandado se allana a las
pretensiones del actor. El expediente ingresarà “a despacho” y se proveerà.

Ejemplo:

Juzgado Civil y Comercial n° 5.- Expte. XXXXX

XXXX c/ XXX s/ Daños y perjuicios

Mar del Plata, 29 de noviembre de 2015.(R.V)

Por presentado, parte y domicilio procesal constituido .Por contestada la demanda en tiempo
y forma (art. 484 del C.P.C.).

Se tiene presente el allanamiento formulado y el depósito efectuado. Líbrese oficio al banco


de la Prov. de Bs As Sucursal tribunales para que informe montos depositados en cuenta de
autos.

Dr. Rubén XXXXXX Juez Civil y Comercial


POSICIONES DEL DEMANDADO

En el plazo legalmente
establecido según el tipo
de proceso

Cumplir requisitos de la
demanda que resulten Reconocer o negar los
CONTESTA pertinene hechos
DEMANDA
Reconocer o negar los
"Carga esencial" propia documentos
Reconocidos o recibidos
(carta documento) los
Sancion por documentos
incumplimiento
Verdad de los hechos
lícitos alegados en la
demanda

Herederos a título
universal

Defensor Oficial
Exentos de ella
Se lo conoce como
"contestación de
demanda en
expectativa"

Derecho Procesal General y Civil


¿APERTURA A PRUEBA O DECLARACIÓN DE PURO DERECHO?

Declaración Admisión expresa de los hechos, aunque no de los efectos jurídicos


de puro que han de asignárseles. Sólo es necesario aplicar el derecho para la
derecho solución del caso

Articulados oportunamente (por las


partes en sus respectivos escritos -
FINALIZADA LA demanda, contestación, reconvención
ETAPA De oficio o a y contestación de la reconvención)
INTRODUCTORIA pedido de parte
Se necesitan
hechos que Conducentes (hechos que tienen
Apertura a
reunan éstas relación con el litigio y son importantes
prueba
tres para resolverlo
condiciones

Controvertidos (no hay conformidad


de las partes)

Derecho Procesal General y Civil


POSICIONES DEL DEMANDADO.

Reconocimiento de la razón
que asiste al actor y una
conformidad con sus
alegaciones y
manifestaciones
Total

Categórico
Requisitos
Incondicionado
Hasta la sentencia, pero
SE ALLANA puede eximir de costas si es
Oportuno al contestar demanda y no
hay intimacion extrajudicial

Extingue la litis

No relega al Juez del deber


de dictar una sentencia
Efectos
Solo procede respecto de Carece de efectos si esta
relaciones jurídicas comprendido el orden
disponibles, susceptibles de público o si la pretensión es
transacción o renuncia de cumplimiento imposible

Derecho Procesal General y Civil


POSICIONES DEL DEMANDADO

Dilatorias y perentorias de
Dentro del plazo prescripción (cuando es de
legalmente establecido De previo y especial LLegan resueltas a la
puro dcho) y falta de
según el tipo de proceso pronunciamiento apertura a prueba
legitimación (cuando es
Por el tiempo de su manifiesta)
resolución
Se difiere su resolución para Perentorias y dilatorias en
De fondo
la sentencia definitiva los procesos sumarísimos

OPONE Incompentencia
EXCEPCIONES
Falta de personería
Tipos
Dilatorias (excluyen en
forma temporaria el Defecto legal
pronuncimaiento sobre el
dcho del actor)
Arraigo

Temporales en leyes grales.


Por el efecto

Prescripción

Falta de legitimación
Perentorias (tratan de
destruir el dcho o la acción
del actor) Cosa juzgada

Transac., concil., y desist.


del dcho

Derecho Procesal General y Civil


POSICIONES DEL DEMANDADO.

La parte demandada no comparece al proceso dentro del plazo, o habiendo compareciendo lo abandona

Es una de las sanciones posibles ante el ncumplimiento de la carga procesal de comparecer. Implicar una ausencia total del proceso

Existencia de parte conocida

Notificación regular, por cédula

REBELDE Incomparencia dentro del plazo legalmente fijado

Requisitos
Solicitud de la contraria

Cambio en el régimen de las notificaciones: todas por ministerio de a ley, salvo la


declaración de rebledía y la sentencia definitiva

No obliga en nada al Juez, solo en caso de duda crea una presunción de verdad de los hechos lícitos alegados
Efectos
Podrá solicitarse medidas cautelares, y releva de la verosimilitud del dcho

Puede comparecer en cualquier momento y adopta el proceso en ele stado en que se encuentre

recho Procesal General y Civil


POSICIONES DEL DEMANDADO.

Es una simple facultad, de manera que ninguna prerrogativa se pierde por su no ejercicio. Queda siempre a salvo el derecho de hacer valer
la pretensión en otro juicio

Acción independiente y autónoma, deducida por el demandado contra el actor en el escrito de responde, con el objeto de que el juez que
conoce en la demanda originaria principal la resuelva, por los mismos trámites y en una misma sentencia

Tiende a satisfacer un principio de economía procesal evitando la duplicidad de litigios e imposibilitando que se dicten sentencias
RECONVIENE judiciales contradictorias

Generales Los comunes a toda acción

Causa principal pendiente o un proceso abierto

Identidad de competencia
Requisitos
Identidad de trámites
Específicos

Conexidad o interdependencia con la acción o


pretensión principal

Dentro del plazo para contestar la demanda

Derecho Procesal General y Civil


DEBER DE DECIR VERDAD Y DE COLABORACIÓN EN EL
PROCESO
Un nuevo Código Procesal Civil y Comercial tiene que consagrar expresamente el deber de las partes
y sus abogados de obrar en el proceso con probidad y buena fe; el obsoleto sistema de absolución de
posiciones hay que reemplazarlo por un interrogatorio libre a los litigantes quienes deben decir la
verdad y no mentir sin que ello tenga ninguna consecuencia para el mendaz, como sucede
actualmente en nuestra legislación procesal. En el sistema del common law las partes tienen el
derecho (y el deber, a instancia del adversario) de prestar declaración testimonial bajo juramento, de
modo que, a veces, la causa se decide con base en el testimonio de las partes solamente (Sereni,
Ángelo Piero “El proceso civil en los Estados Unidos”, trad. S. Sentís Melendo, EJEA 1958, p. 21).

En el ofrecimiento de la prueba también es interesante el sistema del common law según el cual cada
una de las partes debe ser puesta en situación de establecer la existencia y de tomar vista antes del
trial del material probatorio de que quiere servirse el adversario, evitando así, en cuanto sea
posible, el elemento de la sorpresa en el juicio. La prueba y la actividad para obtener el material
probatorio y conocer el del adversario, no deben ser utilizados de mala fe y con el objeto de
obstaculizar a éste (Sereni, ob. cit. p. 72).

Asimismo debe preverse la necesidad de que los hechos alegados en la demanda y en la contestación
sean expuestos con claridad y ajustándose a la verdad. El demandado no puede limitarse a negar los
hechos afirmados por su contraria sino que tiene la carga de exponer su propia versión. Couture se
refirió al deber de decir la verdad en el proceso en los siguientes términos: En la exposición de los
hechos las partes y sus abogados tiene el deber de no decir, a sabiendas, cosas contrarias a la
verdad. La parte debe, en la primera ocasión que tenga para hacerlo, declarar si los hechos
expuestos por el adversario son, según su convicción, conformes a la verdad. Con relación a los
hechos que no le son propios o no ha observado personalmente, puede limitarse a declarar que no
sabe si son ciertos. El distinguido procesalista cita, entre otros antecedentes, la Ordenanza Civil
austríaca: Cada una de las partes debe, en sus propias exposiciones, alegar íntegra y detalladamente
todas las circunstancias efectivas necesarias para fundar, en el caso concreto, sus pretensiones, con
arreglo a la verdad, ofrecer los medios de prueba idóneos de sus alegaciones, pronunciarse con
claridad sobre las razones y pruebas ofrecidas por su adversario, exponer los resultados de las
pruebas recogidas y pronunciarse con claridad sobre las observaciones de su adversario. La ley
húngara de 1911 establece, sin perjuicio de las sanciones que puedan surgir del resultado del
proceso, la pena de multa para la transgresión del deber de decir verdad.

Derecho procesal General y Civil 1


También menciona Couture los Proyectos de Chiovenda y de Carnelutti; en este último
leemos: Deber de verdad y de prudencia. La parte tiene el deber de afirmar al juez los hechos según
la verdad y de no plantear pretensiones, defensas o excepciones, sin haber calculado su fundamento
(Couture, Eduardo J. “El deber de decir la verdad en el juicio civil”, L.L. tº 9, p. 30, Suplemento
Especial, “Páginas de Eduardo J. Couture” en L.L. 2008-37).

Con relación a la carga de la prueba, si en una futura reforma se expresara con claridad el deber de
colaboración y buena fe de las partes, unido ello a la valoración por el juez de las pruebas
producidas y las omisiones de acuerdo con las reglas de la sana crítica, tal previsión permitirá que
los litigantes conozcan de entrada que deberán aportar al proceso toda la prueba que conduzca a
conocer la verdad de los hechos controvertidos pues de lo contrario el juez puede apreciar su
renuencia o reticencia como un indicio en su contra. Ello significa que si las partes obraron de buena
fe y aportando todos los elementos de que disponían para esclarecer los hechos y no obstante éstos
no logran ser acreditados ni aun mediante la actividad oficiosa que pueda ejercer el juez, no existe
un desplazamiento de la carga probatoria hacía quien estaba en mejores condiciones de probar sino
que esa carga continuará pesando sobre la parte que se perjudica con la falta de prueba, salvo que
expresamente la ley disponga la inversión de la carga de la prueba mediante presunciones relativas
(ver Giannini, Leandro J. “Principio de colaboración y carga dinámica de la prueba en el Código
Civil y Comercial”, L.L. tº 2016-F, ej. 15/11/2016; De los Santos, Mabel Alicia, “Las cargas
probatorias dinámicas en el Código Civil y Comercial”, L.L. 2017-A, ej. 21/12/2016; XIV Jornadas
Bonaerenses de Derecho Civil, Comercial y Procesal, Junín, 27 a 29 de octubre de 2016,
Conclusiones de la Comisión de Derecho Procesal ).-

Roland Arazi, 5 de Marzo de 2017

Derecho procesal General y Civil 2


DERECHO PROCESAL CIVIL

UNIDAD 8

PRUEBA EN GENERAL

Habiendo culminado la etapa introductoria de los procesos de conocimiento, comenzamos


a transitar la etapa probatoria con los conceptos generales de la prueba.

Esta etapa consiste en que las partes desplieguen toda la actividad necesaria para
probarle al juez que los hechos que alegaron en la demanda o su contestación son
veraces. Para ello debemos saber qué podemos hacer para cumplimentar con ello y en
qué consiste esta actividad.

Recuerden que en la introducción se indicó una bibliografía específica para esta unidad de
prueba.

Asimismo y a modo de orientarlos en el tema, recomendamos que comiencen con el texto


y luego el power point, para culminar con un artículo de doctrina.

Concepto y Finalidad:

Es la actividad, en el sentido de conjunto de actuaciones, realizada en el proceso con el


objeto de producir en el juez una determinada convicción de la verdad de las afirmaciones
y de los hechos controvertidos. Tiende a la demostración de que la situación de hecho,
alegada e invocada para la aplicación de una norma jurídica, realmente existe.

El juez nada sabe de la verdad o falsedad de los hechos afirmados por las partes, por eso
deberá proceder a la verificación de la exactitud delas afirmaciones dirigidas a él.-

Debe descartarse, por lo tanto, como finalidad de la actividad probatoria, la obtención de


la denominada verdad real o material aunque sea éste el objetivo ideal a alcanzar en todo
proceso.

Fuentes y medios de prueba:

1
Fuente es con lo que contamos antes del proceso aun con independencia de éste (testigo
que presenció colisión auto); es el dato obtenido merced a los medios previstos o
autorizados por la ley adjetiva –testimonio, el documento, la confesión-; medio es la
actividad desarrollada en el proceso para que esos elementos –las fuentes- se incorporen
a él (declaración del testigo), actúa como vehículo para obtener la fuente de la cual, a su
vez, el órgano jurisdiccional debe extraer la verdad (o no), de los hechos que constituyen
el objeto probatorio.

Los medios de prueba son ilimitados, el legislador solamente prevé algunos pero indica
que los no previstos se diligenciaran aplicando por analogía las reglas que le sean
semejantes o en su defecto la forma que le asigne el Juez.

Documental

Informativa

El CPCCN enuncia los siguientes Confesión

medios de prueba Testigos

Pericial
Reconocimiento judicial

OBJETO DE LA PRUEBA: Se llamen hechos o afirmaciones, la prueba es su verificación.


La tarea (carga probatoria) se circunscribe:

a) Los hechos afirmados que han sido concretados y fijados en los escritos constitutivos
de demanda, reconvención y sus contestaciones;

b) Que aparecen como controvertidos, es decir negados o desconocidos por la otra parte;

2
c) y que sean conducentes –pertinentes, útiles- para la decisión de la causa. Son
impertinentes las pruebas que no tienen conexión con los hechos fundamentales, ni
influencia para resolver la cuestión del pleito.

Hechos no afirmados

Hechos excluidos Hechos admitidos

Hechos notorios

Hechos presumidos por la ley

BIBLIOGRAFIA

 Lino Enrique Palacio, “Manual de derecho Procesal”, Ed. Abeledo Perrot, Capítuloa
XVII y XVIII “La Prueba”.

 Gabriel H. Quadri, “La Prueba en el Proceso Civil y Comercial”, Ed. Abeledo Perrot,

3
PRUEBA EN GENERAL
Procesalmente estamos parados en el inicio de la etapa
probatoria.
Ahora bien, resulta necesario poder determinar cuándo
se debe transitar dicha etapa y cuándo no, para pasar
directo a la decisoria.
Esto quiere decir que al terminar la etapa introductoria se
debe tener que determinar si resulta necesario o no abrir
la instancia de prueba.
Entonces, veremos cuáles son las posibilidades frente a
esta situación
Apertura a prueba

FIN DE LA ETAPA Prescindencia de ambas partes


INTRODUCTORIA

Declaración de puro derecho


APERTURA A PRUEBA
Luego de trabada la litis con los escritos postulatorios
(demanda y contestación) y cuando existieren hechos
–“afirmaciones de hechos”- que se encuentren
controvertidos y que, además, resulten conducentes
corresponde que el juez, a pedido de parte o aún de
oficio, proceda a recibir la causa a prueba.
Esta resolución debe ser notificada a la partes por
cédula y, ante su disconformidad, las mismas pueden
oponerse (no recurrirla).
Oposición a la apertura a prueba
 Cualquiera de las partes puede impugnar la resolución que
dispuso la apertura a prueba; a ese fin debe valerse de un
procedimiento específico, que es la oposición. No procede, en
consecuencia, recurso alguno.
 La oposición, que debe ser fundada, ha de interponerse
dentro del plazo de cinco días (para cada parte) desde la
notificación del auto de apertura a prueba; se sustanciará con
la contraria. Mientras tanto y hasta quede firme la resolución
que ha de recaer, el plazo probatorio no comienza su curso.
 Firme el auto de apertura a prueba, comienza a la etapa
probatoria.
PRESCINDENCIA DE LA APERURA A
PRUEBA
Este precepto, distinto al que se presenta cuando la causa es
de puro derecho, se utiliza siempre que todas las partes
manifiesten concordantemente que no tienen ninguna prueba
a producir, o que la única probanza consiste en las constancias
documentales agregadas y no cuestionadas (dentro del quinto
día de firme auto apertura a prueba). La norma importa la
adecuación del principio dispositivo al carácter de director del
proceso conferido al juez.
Es, entonces, en base a la declaración bilateral de las partes
que el juez deja sin efecto la apertura a prueba.
La causa quedará conclusa para definitiva en tales supuestos,
debiéndose conferir un nuevo traslado por su orden (cuestión
de puro derecho), luego de lo cual se llamará autos para
sentencia.
DECLARACION DE PURO DERECHO
La declaración de puro derecho constituye una hipótesis de
excepción, ya que la apertura a prueba es la regla como
conducta procesal más acorde con la amplitud que debe
otorgarse al principio de defensa en juicio, aún debe dictarse
ante la más mínima duda acerca de emitir un pronunciamiento
justo.
Se da cuando el demandado hubiese admitido en su totalidad
los hechos invocados por el actor, pero desconoce los efectos
jurídicos que el actor le asigna.
Declarada de puro derecho, esta resolución se notifica por
cédula a ambas partes; para luego conferir un nuevo traslado
por su orden, primero al actor y luego al demandado, plazo
individual de 5 días, y por nota para ambos. Vencido el plazo,
pasamos a la etapa decisoria.
PRUEBA DE TESTIGOS

Los testigos son personas físicas –no jurídicas- que siendo distintas de las partes del
proceso, son llamadas a declarar sobre sus percepciones sensoriales o deducciones lógicas
recaídas respecto de hechos pasados.

Acá declaran terceros ajenos al proceso, NO las partes.

Regulada en los arts. 426/456 del CPCCN.

Aptitud para ser testigo: la aptitud específica exigible por la ley se encuentra
exclusivamente relacionada con la edad del testigo, que no puede ser menor de catorce
años.

Deber de comparecer a declarar: el servicio de la justicia requiere, para su efectividad,


la consagración del deber que se pone a cargo de las personas de acudir personalmente
ante el órgano de la jurisdicción para prestar declaración sobre los hechos de la causa.
Deber cuya omisión trae aparejado su cumplimiento coactivo mediante la conducción por
la fuerza pública a la presencia del tribunal; y aún, la aplicación de sanciones penales (art.
243 Cód. Penal) y procesales de carácter pecuniario (art. 436 CPCCN).

Requisitos y reserva del interrogatorio: se debe individualizar las circunstancias


personales de los testigos que se proponen (nombre y apellido, domicilio, profesión y
número de documento de identidad). El interrogatorio se podrá acompañar al momento de
ofrecer los testigos o en el mismo acto de la audiencia, ambos por escrito o, en su caso
realizarlo in voce (verbalmente) en la audiencia.

Forma de la citación: se efectuará por cédula y por lo menos con tres días de
anticipación; en se deberá transcribir en la misma la parte del art. 433 del CPCCN que se
refiere a la obligación de comparecer y a su sanción.

Casos de caducidad: casos del art.432 del CPCCN

Casos de desistimiento: casos de los arts. 434 y 437 del CPCCN


1
Forma de las preguntas: a diferencia de las posiciones (preguntas de la prueba de
confesión) que son asertivas, debe formularse en forma interrogativa. No ha de
contenerse en cada una más de un hecho, y serán claras y concretas. Comenzarán con la
frase: “...para que diga el testigo si sabe y le consta...” (art. 443 del CPCCN).

Forma de las respuestas: la formalidad de preservar la espontaneidad de las


declaraciones, sustenta la imposibilidad del testigo de dar lectura, por vía de principio, a
notas, apuntes o borradores que auxilien su memoria; salvo que sea autorizado por las
partes o el juez. El testigo debe dar la razón del dicho, es para fundar la credibilidad de
sus declaraciones, abonándolas con el cómo, cuándo y con motivo de qué ha percibido los
hechos sobre que depone (art. 445 del CPCCN).

Conceptos jurídicos:

Prueba: testimonial

Preguntas: preguntas

Conjunto de peguntas: interrogatorio

Quien declara: testigo

2
PRUEBA DE CONFESION

Es la declaración que en forma espontánea o provocada efectúa una parte respecto de la


verdad de hechos pasados, personales o de su conocimiento, susceptible de producir
consecuencias jurídicas perjudiciales para el confesante y prestada con conciencia de que
se proporciona una evidencia a la contraria.

Absolución de posiciones: es la confesión prestada en juicio a requerimiento de la


contraparte o del juez de acuerdo a las formas legales; configura uno de los medios de
producción de la confesión (resultado).

Es decir, absuelve posiciones una parte respecto de las posiciones (peguntas) de la otra
parte, no aparecen terceros ajenos al proceso.

Regulada en los arts. 404/425 del CPCCN.

Juramento o promesa de decir verdad: el reconocimiento de la posibilidad de


absolver posiciones bajo simple promesa de decir verdad, no sólo supone el respeto a la
libertad de conciencia asegurado por la Constitución, sino antes bien superar la
incongruencia técnica de la confesión bajo juramento y computar una realidad innegable.
La ley, sin embargo, no ha podido sino presumir que no ha de faltarse a la verdad cuando
se declare bajo juramento o promesa.

Legitimación para absolver posiciones: Además de las partes, puede ser citado
cualquier persona que ejerza alguna de las representaciones, sea legal o convencional.
Obviamente, los representantes, por principio, sólo pueden hacerlo sobre los hechos en
los que se hubieren tenido intervención personal y encuadren dentro de los límites de su
mandato. Los representantes de las personas jurídicas, sociedades o entidades colectivas
podrán absolver posiciones siempre que en el contrato social o estatuto respectivo tengan
acordadas facultades suficientes para obligar a aquéllas. La elección del absolvente se
regula en el artículo 406 CPCCN.

Forma de la citación: prevé sólo una citación del absolvente que deberá hacerse bajo

1
apercibimiento de que si dejare de comparecer sin justa causa será tenido por

confeso. La anticipación necesaria será de no menos de tres días; y la notificación por


cédula será al domicilio constituido procesalmente si el citado tiene letrado patrocinante y,
al real en caso de ser letrado apoderado (art. 409 CPCCN).

Forma y objeto de las posiciones (preguntas): Además de ser claras y concretas,


deben estar referidas cada una a un solo hecho. Han de estar redactadas en forma
asertiva. Deben recaer sobre hechos personales del absolvente o sobre el conocimiento
que éste tenga de otros hechos controvertidos.

Forma de las contestaciones: Se trata de un acto personal, que constituye una carga.
La audiencia comenzará requiriéndose de quien debe absolver posiciones, juramento o
promesa de decir verdad (art. 404 CPCCN). La negativa a prestarlo autoriza a tenerlo por
confeso. No puede valerse del consejo de su letrado presente en la audiencia, éste sólo
puede indicar al absolvente que se abstenga de contestar la posición considerada
impertinente.

Confesión ficta: es procedente siempre que: a) Se hubiere desoído por el absolvente la


citación efectuada en forma, dejando sin justa causa de concurrir a la audiencia, siendo
presentado en tiempo hábil el pliego de posiciones (preguntas); b) habiendo comparecido,
se negare el absolvente a responder o lo hiciera en forma evasiva (art. 417 CPCCN).
Produce los efectos que la expresa, en cuanto a la admisión de los hechos personales
contenidos en las posiciones, crea una situación desfavorable al absolvente, y constituye
una mera presunción juris tantum, que puede ser desvirtuada por prueba en contrario; es
decir, constituye plena prueba en contra del absolvente de la verdad de los hechos que
han sido objeto de ella.

Pliego de posiciones (art. 410 CPCCN): aquí lo importante es que las posiciones
(preguntas) se deben presentar por escrito (firmada por abogado y patrocinado) en sobre
cerrado (firmado por abogado) mediante escrito judicial hasta media hora antes de la

2
audiencia.

Es en sobre cerrado ya que si el absolvente no concurre se produce la confesión ficta de


las posiciones que contiene el sobre. Si no fuera así el abogado llevaría dos pliegos uno si
va el absolvente y otro si no concurre.

La intención es que el pliego se haga lo más completo posible y no se pueda cambiar ante
la posibilidad de la confesión ficta, ello sin dejar de tener en cuenta que si se hace la
audiencia el pliego se puede ampliar.

Conceptos jurídicos:

Prueba: absolución de posiciones

Preguntas: posiciones

Conjunto de peguntas: pliego de posiciones

Quien declara: absolvente

3
PRUEBA PERICIAL

Cuando el juez necesita valorar elementos que son ajenos a su saber, que es
específicamente jurídico, es menester que sea auxiliado en la apreciación de ese tipo de
hechos, por personas especializadas en alguna ciencia, arte, industria o actividad técnica,
a quienes se denomina peritos. El perito es un auxiliar de la justicia y su misión consiste
en contribuir a formar la convicción del magistrado. La opinión del perito (dictamen) no es
vinculante para el juez, es solamente un elemento informativo sujeto a la apreciación del
juez.

La prueba pericial entonces consiste en la actividad que los peritos deben cumplir con la
señalada finalidad.

Si la profesión estuviera reglamentada, el perito deberá tener título habilitante en la


ciencia, arte, etc., a que pertenezcan las cuestiones acerca de las cuales deba expedirse.

Los más utilizados son los médicos, calígrafos, contadores, ingenieros mecánicos,
psicólogos, psiquiatras, entre otros.

Regulada en los arts. 457/478 del CPCCN.

Importancia de esta prueba:

 Designación y ofrecimiento
 Anticipo de gastos
 Forma de realizar el dictamen
 Forma de impugnar la pericia
 Pedido de explicaciones
 Eficacia probatoria

1
RECONOCIMIENTO JUDICIAL

Es la acción y efecto de comprobar por el juez o personal autorizado por éste, la existencia
y caracteres de una persona o cosa, o la realización de un hecho.

Es un medio probatorio directo porque el juez toma contacto directo con esa cosa o
persona. Por ejemplo cuando va a ver el pozo donde se cayó alguien, a ver una casa por
derribarse, a sentir los olores deagradables o ruidos molestos.

Está regulado en los arts. 479 y 480 del CPCCN.

2
PRUEBA DOCUMENTAL

Concepto de documentos:

Entiende ALSINA que documento es toda representación objetiva de un pensamiento, la


que puede ser material o literal. Son documentos materiales, entre otros, los equipos, las
tarjetas, las marcas, los signos, las contraseña, y por su parte son literales, las escrituras
destinadas a constatar una relación jurídica y para las cuales se reserva el nombre de
instrumentos.

Lejos de lo expuesto el documento se manifiesta como aquella cosa u objeto susceptible


de representar una manifestación del pensamiento, con prescindencia de la forma en que
esa representación se exterioriza.

Por ello no sólo son documentos los que llevan signos de escritura, sino también todos
aquellos objetos que como los hitos, planos, marcas, contraseñas, mapas, fotografías,
películas cinematográficas, citas magnetofónicas, etcétera, poseen la misma aptitud
representativa.

En el proceso interesan mayoritariamente los objetos (documentos) impresionados por


hechos del hombre, aunque no dejan de ser importantes otros (como por. ej., los daños
producidos por el granizo). Los documentos (objetos impresionados) contienen.

Ese mensaje puede ser útil a los efectos jurídicos cuando contengan un dato que haga al
proceso. El mensaje es diverso, pues puede responder a un acto voluntario (como una
carta, un contrato, una confesión, etcétera). Como involuntario (restos, impresiones
digitales, rastros de ADN, papeles sueltos, daños naturales de los que derive
responsabilidad objetiva, etcétera).

Instrumentos: es una familia dentro de aquél género abarcador.

Tenemos, por un lado, instrumentos privados y si no lo están, se los denomina


instrumentos particulares no firmados (arts. 284/288 y 313/319 del Código Civil y

1
Comercial) y, por el otro, los instrumentos públicos (arts. 289/298 mismo código).

El CPCCN lo trata como prueba documental, arts. 387/395.

Cuestiones importantes:

 La prueba documental siempre se acompaña con la demanda o su contestación, sin


importar el tipo de proceso.

 Si no la tienen, deben ofrecerla como en poder de una de las partes (art. 388
CPCCN) o de un tercero (389 CPCCN). Ver bien los apercibimientos ante su
incumplimiento.

 La negativa de la autenticidad de un instrumento privado o particular exigirá que


elijan otro medio probatorio. Puede ser la informativa para que una autoridad
pública o privada se expida sobe su veracidad o en su caso, la prueba pericial para
que por medio de un perito calígrafo determine su validez o no (arts. 393/94
CPCCN).

 Pero si niegan la autenticidad de un instrumento público deberán promover otro


proceso, la redargución de falsedad (art. 395 CPCCN).

PRUEBA DE INFORMES

Es un medio de aportar al proceso datos sobre hechos que resulten de los documentos,
archivos o registros contables de terceros o partes. Esos datos pueden ser requeridos a
escribanos u oficinas públicas o privadas.

Regulada en los arts. 396/403 del CPCCN.

Se materializa a través de un oficio que puede estar firmado por el mismo letrado o por
autoridad judicial, dependiendo del caso (ver art. 400 CPCCN).

2
En éste (imaginarlo como una nota) se introducen estos datos:

 Carátula del expediente, juzgado donde tramita y nombre del juez y secretario

 Luego se indica con precisión que se pretende se informe

 Se transcribe textualmente la resolución judicial que lo ordena

Les recomiendo que lean y estudien la ley 22.172 la cual establece el régimen de
comunicación entre jueces de la argentina.

3
ALEGATOS.

CONCEPTO: consiste en una valoración, hecha por las pares (a través de


sus letrados), de las pruebas incorporadas al litigio. Es una apreciación de
la prueba ya existente en relación a las posiciones adoptadas en el pleito. Es
la oportunidad para señalar el mérito o demérito de las circunstancias del
juicio.

OPORTUNIDAD: solo en los procesos de conocimiento ordinarios y una


vez concluida la etapa probatoria.

PLAZO: común, es decir que comienza tras vencer la suma de tiempo


individualmente concedido a las partes. El cómputo se efectúa
conjuntamente para todas las partes. El plazo para devolver el expediente
es individual, y la sanción es la pérdida del derecho a alegar. Se integra con
la suma de tantos lapsos de 6 días como partes con derecho a alegar
existan, salvo que tengan representación común.

FACULTATIVO: no constituye una carga, sino de una facultad. No hace al


desarrollo en si del proceso.

AUTOS PARA SENTENCIA.


CONCEPTO: providencia judicial por medio de la cual se hace saber a las
partes que se cierra la etapa de debate, quedando clausurado el
procedimiento no admitiéndose más escritos y se considera subsanado
cualquier vicio ante el silencio de las partes.

OPORTUNIDAD: vencido el traslado correspondiente cuando la cuestión


es declarada de puro derecho, o transcurrido el plazo otorgado a las partes
para alegar en los procesos ordinarios, o una vez firme el certificado de
vencimiento probatorio en los restantes procesos.

EFECTO: una vez que adquiere firmeza, comienza el cómputo del plazo
legalmente establecido según el tipo de proceso para el dictado de la
sentencia definitiva

Derecho Procesal General y Civil 1


Derecho Procesal General y Civil
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

DEPTO JUDICIAL MAR DEL PLATA. JUZG. CIV. Y COM. Nº 2.


Expte. N° 120177 - "VIERA NANCY VECIEC/ MARTIN MARIA
BEATRIZ S/ DESALOJO (EXCEPTO POR FALTA DE PAGO)"
Objeto: Se dicta sentencia.
Mar del Plata, 15 de Noviembre de 2012.
Por recibido. Pase los autos a despacho a los fines del dictado de
sentencia definitiva (arts. 34, 163 y concs. del CPCC).
AUTOS Y VISTOS: Las presentes actuaciones caratuladas “Viera,
Nancy Vecie c/ Martin, María Beatriz s/ Desalojo (excepto por falta de
pago) (Expte. N° 120.177)”, traídas a despacho a los fines del dictado de
sentencia definitiva y de las que;
RESULTA: 1) Que a fs. 20/22 se presenta la Dra. Gloria Carnicero,
en carácter de letrada apoderada de la Sra. Nancy Vecie Viera,
promoviendo acción de desalojo por la causal de vencimiento de plazo
contractual contra la Sra. María Beatriz Martín y/o de cualquier otro
ocupante del inmueble ubicado con frente al Boulevard Marítimo Peralta
Ramos N° 4137 Piso 2do Letra I de Mar del Plata y su cochera
correspondiente. Asimismo, pretende que se impongan las costas de este
proceso a la demandada y sus garantes, Sr. Pablo José Esteves y Juan
Diego Esteves, en forma solidaria, quienes deberán ser citados en
carácter de terceros interesados (v. fs. 20 pto. I y II; art. 330 inc. 1, 2 y
3 del CPCC).
Expone que su mandante le alquiló a la demandada el inmueble
identificado con fecha 5 de Diciembre de 2008 a través de un contrato de
locación que acompaña y que cuenta con firmas certificadas por
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

escribano público, por un plazo de dos años y por la suma de $ 1.400


para el primer año y $ 1.900 para el segundo año.
Agrega que en la celebración del contrato, la locataria fue
representada por el Sr. Pablo José Esteves, quien además se constituyó
en fiador solidario y principal pagador de todas y cada una de las
obligaciones asumidas (v. fs. 21 pto III y IV; art. 330 inc. 4to del
CPCC).
Continúa diciendo que el 15 de Diciembre de 2010 se venció el
plazo sin que el inmueble fuera restituido, por lo cual envió carta
documento que adjunta, a través de la cual intimó a la locataria a la
inmediata restitución, no obstante lo cual la locataria no contestó la carta
documento ni restituyó el inmueble. En consecuencia de ello, promueve
la presente acción (v. fs. y art. cit.).
Seguidamente acompaña prueba documental y ofrece la restante,
funda en derecho y peticiona que en su hora se ordene el desahucio de la
demandada y/o cualquier otro ocupante del inmueble con costas a la
demandada y a los terceros citados (v. fs. 21vta./22 ptoV, VI, VII y
VIII).
2) Que a fs. 31 se ordena sustanciar la presente acción bajo las
reglas del juicio sumario (v. fs. cit.; art. 320 del CPCC).
3) Que a fs. 48/51 se presenta el Dr. Raul Osvaldo Parodi,
invocando los beneficios del gestor judicial, contestando la demanda
instaurada contra la Sra. María Beatriz Martin (v. fs. 48 pto. I y II).
Luego de cumplir con la carga impuesta por el art. 354 del código
procesal, y teniendo en cuenta la negación efectuada respecto del
contrato de locación, desconoce que el contrato se haya vencido en razón
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

de que la relación locativa nunca tuvo principio de ejecución dado que el


departamento se encontraba, desde el comienzo, en condiciones de
inhabitabilidad por las deficiencias esenciales puestas en conocimiento
de la propietaria que nunca tuvieron resolución (v. art. 354 del CPCC).
Continúa diciendo que con fecha 5 de Diciembre de 2009, cansada
de innumerables reclamos verbales a la actora sobre el estado del
inmueble, remitió carta documento intimando a la realización de las
reparaciones de la unidad, la cual fue contestada por la actora negando
tal circunstancia. Asimismo, el 25 de mayo de 2010 procede a constatar
una carta documento remitida oportunamente y puntualiza que el
departamento en razón del arreglo de los caños de calefacción se
encuentran en condiciones de inhabitabilidad (v. fs. cit.).
Concluye que el inmueble nunca estuvo en condiciones de ser
habitado por lo que la mentada locación nunca tuvo principio de
ejecución, ni vencido el plazo ya que nunca comenzó (v. fs. 49vta.).
Seguidamente acompaña la prueba documental y ofrece prueba,
peticionando que oportunamente se rechace la demanda con costas (v. fs.
51).
4) Que a fs. 124 la parte actora contesta el traslado de la documental
acompañada por la demanda, negando en forma expresa la misma;
solicitando además que se de por perdido el derecho que han dejado de
usar los terceros citados, lo cual fue proveído a fs. 126 (v. fs. cit.).
5) Que a fs. 135 se declara la nulidad de todo lo actuado por el Dr.
Raúl O. Parodi desde su presentación de fecha 20 de diciembre de 2011;
y a fs. 138 se decreta la cuestión como de puro derecho, proveído que se
encuentra firme (v. fs. cit.; art. 487; v. cédulas de fs. 139 y 140).
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

6) Que a fs. 142 se llama “autos para sentencia” y a fs. 143 se


dispone la remisión de estas actuaciones a este Juzgado a mi cargo, en
función de los dispuesto por la Suprema Corte Provincial mediante
resolución N° 2758 y de conformidad con el sorteo efectuado por la
Excma. Cámara Departamental (v. fs. cit.).
Y CONSIDERANDO: I) Circunstancias Fácticas. La relación
procesal. Las posiciones de las partes (arts. 34, 330, 354 inc. 1ro. y
concs. del CPCC).
Conforme quedara determinada la relación procesal entre las partes,
se encuentra probado que oportunamente las partes celebraron un
contrato de locación respecto del inmueble emplazado en Boulevard
Marítimo Peralta Ramos N° 4137 Piso 2do Letra I de Mar del Plata, y
asimimismo su cochera (v. fs. cit.; arts. 1197 y concs. del Cód. Civ.).
De allí pues, y vistas las piezas fundamentales, destaco que la
actora solicita el desahucio por vencimiento de contrato y la demandada
pretende repeler la acción iniciada argumentando que el mismo nunca
tuvo principio de ejecución toda vez que el estado del bien era de
inhabitabilidad (v. demanda y su contestación; arts. cit.).
II) Encuadre Jurídico. Acción de Desalojo. Finalización de la
locación. Efectos. Legitimación (art. 676 CPCC; art. 1556 y 1604 del
Cód. Civ.).
A modo enunciativo, el art. 1604 del Código Civil describe algunas
de las formas causales que habilitan la procedencia de la conclusión del
contrato de locación -entre las cuales se encuentra vencimiento del
tiempo de la locación, pérdida de la cosa arrendada, imposibilidad del
destino especial para el cual la cosa fue expresamente arrendada, por
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

vicios redhibitorio que existiese al tiempo del contrato o sobreviniesen


después, por casos fortuito, etc.-, generando como principal efecto la
restitución por parte del locatario de la cosa alquilada (v. art. 1556 y
1604 del Cód. Civ. y su doctrina; v. Salgado, Alí J., “Locación.
Comodato y Desalojo”, Ed. Rubinzal Culzoni, Pág. 183 y siguientes;
v. Ramirez, Jorge O., “El Juicio de Desalojo”, Ed. Depalma, Pág.
141 y siguientes).
Así, el objeto del proceso de desalojo es lograr la restitución de la
tenencia del bien inmueble cuando exista obligación de restitución,
exigible en función de las cuestiones litigiosas que se derivan, a raíz de
la existencia de un contrato del cual surja dicha obligación o en los
supuestos genéricos del precario tenedor y de la intrusión (v. Morello-
Sosa-Berizonce, “Códigos Procesales en lo Civil y Comercial de la
Provincia de Buenos Aires y de la Nación”, Ed. Platense S.R.L. y
Abeledo Perrot, Tomo. VII-B, Pág. 2; v. CC MP, causa 109.496, 3 de
Agosto de 2000; entre otras).
Conforme lo establece el art. 676 del ordenamiento ritual, "se
podrá dirigir esta acción contra el locatario, sublocatario, tenedor
precario, intruso o cualquier otro ocupante, cuya obligación de restituir
o entregar, sea exigible" (v. art. cit.).
Definidos los legitimados pasivos, cabe agregar que ostentan
legitimación activa tanto el locador como el propietario poseedor,
usufructuario y usuario (v. art. cit.; v. Kenny, Héctor E., "Proceso
de Desalojo", Ed. Astrea, 2001, Pág. 75 y sig.).
Interesa destacar también que la admisibilidad de la pretensión se
halla supeditada al requisito de que la obligación de restituir resulte de la
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

demanda en forma nítida y sea además actual, real y concreta (v. CC


MP, Sala I, causa 135.312, "Spaltro, Elda L. c/ Fernández, Mónica
y ot. s/ Desalojo", 3 de Julio de 2007; v. Ramírez, Jorge O. "El
Juicio de Desalojo", Ed. Depalma, Pág. 4).
III) La solución del caso. Cuestión de puro derecho (art. 357 del
CPCC).
Dicho esto, y entrando al análisis de las constancias arrimadas a
estos actuados, cabe recordar que se ha declarado la cuestión como de
puro derecho -decisorio que se encuentra firme; v. cédulas de fs. 139 y
140-, lo cual implica que para el dictado de la sentencia definitiva habrá
de estarse a los elementos agregados en el expediente en las
oportunidades de rigor (art. 332, v. también art. 357 y su doctrina,
ambos del CPCC).
Así las cosas la parte actora acompaña un contrato de locación
celebrado el día 5 de Diciembre de 2008 entre la Sra. Nancy Vecie Viera
y la Sra. María Beatriz Martin -representada por el Sr. Pablo José
Esteves por poder amplio-, por medio del cual acuerdan la locación por
el plazo de 24 meses del inmueble ubicado en la calle Boulevard
marítimo Peralta Ramos 4137 Piso 2do Letra I de esta ciudad (v. fs.
13/17; art. 332 y concs. del CPCC).
Si bien la parte demandada cumplió con la carga impuesta por el
art. 354 del digesto procesal, lo cierto es que en dicho instrumento
privado -que además cuenta con firmas certificadas- fue representada
por el Sr. Pablo José Esteves a través de un poder amplio que no fue
controvertido ni desconocido en este proceso (art. 34, 384 y concs. del
CPCC).
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

A eso debo añadir que del relato efectuado por la Sr. Martín y de la
documentación acompañada, se desprende que la misma se encontró en
uso y goce de la cosa alquilada (v. fs. 49; art. 384 del CPCC).
Cabe agregar que se convino que todo reclamo que el locatario
deseara efectuar respecto a posibles inconvenientes observados en la
unidad, debería efectuarse dentro de los quince días de vigencia del
contrato.
De la documental acompañada por la demandada -la cual ha sido
desconocida por la actora- se advierte que el primer reclamo por el
presunto estado de inhabitabilidad de la unidad -lo cual no ha sido
probado; carga que se encontraba a cargo del demandado; art. 375 del
CPCC- se efectuó un año después del inicio de la relación locativa (v.
cláusula décima cuarta del contrato de locación; v. carta documento
de fs. 46; art. 375, 384 y concs. del CPCC).
Asimismo, y en el mejor de los casos para la demandada -esto es la
comprobación del presunto estado de inhabitabilidad del bien locado
con posterioridad al plazo señalado-, lo cierto es que ello no puede
constituirse en argumento suficiente para repeler la acción de desalojo
cuando se tiene la obligación de restituir; otorgando, en su caso, la
posibilidad de requerir la conclusión anticipada de la relación locativa en
los términos del art. 1604 del código Civil -imposibilidad del destino
especial para el cual la cosa fue expresamente arrendada- (v. art. 1604
inc. 4to del Cód. Civ.).
A partir de allí, y aún habiéndose ya otorgado la restitución
provisoria de la tenencia, no puedo dejar de señalar que los presupuestos
de fundabilidad de la pretensión se encuentran reunidos -relación
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

locativa, vencimiento del contrato y obligación de restituir por parte de


la locataria- razón que impone admitir el reclamo formulado por la Sra.
Viera, debiendo prosperar la acción impetrada (art. 34, 163 y concs. del
CPCC).
IV) Por ello, citas legales y jurisprudenciales, y lo normado en el
art. 163 del CPCC, FALLO:
1) Haciendo lugar a la demanda promovida por NANCY VIECE
VIERA contra MARIA BEATRIZ MARTIN, PABLO JOSÉ ESTEVES
y JUAN DIEGO ESTEVES -estos últimos en su calidad de fiadores y
en los términos del art. 1582 del Cód. Civ.- y/o cualquier otro ocupante
del inmueble sito en la calle Boulevard Marítimo Peralta Ramos N° 4137
Piso 2do Letra I de Mar del Plata y su cochera correspondiente (v. art.
1579 del Código Civil y arts. 1, 6, y 7 de la ley 23.091; art. 163 inc. 7
del CPCC);
2) Imponer las costas a la demandada vencida (art. 68 del CPCC);
3) Previo cumplimiento de las cargas tributarias, arancelarias y
previsionales correspondientes, transfórmese en definitiva la entrega
provisoria oportunamente dispuesta (v. fs. 113/114; art. 1564 y concs.
del Código Civil);
4) Tomando como base regulatoria la suma del contrato de fs. 13/17
-$ 39.600- se regulan honorarios de la Dra. Gloria Carnicero -
apoderada de la parte actora- en la suma de PESOS CINCO MIL
NOVECIENTSO CUARENTA ($ 5.940); y los del Dr. Raúl Osvaldo
Parodi -patrocinante de la demandada- en la suma de PESOS
CUATRO MIL CIENTO CINCUENTA Y OCHO ($ 4.158); todos ellos
‰97èQ*,Or‚ÀŠ

con más los respectivos aportes de ley e I.V.A en caso de corresponder


(v. arts. 1, 10, 15, 16, 28, 40, 47 y concds. del Dto. ley 8904).
REGISTRESE. NOTIFIQUESE personalmente o por cédula (art.
135 del CPCC; art. 57 del Decreto Ley 8904/77).
Habiéndose agotado el objeto de la remisión ordenada a fs. 143,
devuélvase la presente causa al Juzgado en lo Civil y Comercial N° 11-
por intermedio de la R.G.E.-, sirviendo la presente de atenta nota de
estilo.

LUCAS VESPUCCI
JUEZ CIVIL Y COMERCIAL

En.............se remite a R.G.E. Conste. (Juzg. Civ. y Com. 11 Dtal.)


LA REGLA IURA NOVIT CURIA EN BENEFICIO DE LOS LITIGANTES

POR GUSTAVO CALVINHO

SUMARIO: 1. Introducción. – 2. La importancia de ciertos aspectos históricos para la construcción de


una nueva perspectiva del aforismo iura novit curia. 2.1. Antecedentes históricos. 2.2. “Venite ad
factum. Curia iura novit” e “iura novit curia”. ― 3. La regla iura novit curia en beneficio de los
litigantes. – 4. De la ficción a la realidad: el conocimiento posible del derecho, sobreabundancia y
desorden normativo. Las normas secretas. ― 5. La pretensión procesal y la regla iura novit curia. ―
6. Los límites al aforismo iura novit curia que emanan del adecuado análisis de los elementos de la
pretensión procesal. 6.1. El elemento subjetivo. 6.2. El elemento objetivo. 6.3. El elemento causal y
sus sub-elementos: hecho e imputación jurídica. ― 7. La calificación legal sobre el objeto del proceso.
7.1. La calificación legal. 7.2. El objeto del proceso. ― 8. La operatividad de la regla iura novit curia
dentro del proceso y en el procedimiento. ― 9. Conclusión: La regla iura novit curia como garantía de
imparcialidad.

1. INTRODUCCIÓN

Revitalizar el examen de ciertos temas ―que se creen agotados― enfrentándolos a


las circunstancias y realidades de estos tiempos, muchas veces puede resultar un ejercicio
interesante y constructivo.
A diferencia de otros estudios recientes buscaremos un enfoque de la regla iura
novit curia comprensivo del interés de la persona que acude a la autoridad ―juez o árbitro―
para solucionar su conflicto de materia transigible. Para ello atenderemos algunos otros
conceptos capitales y hasta su origen. De esta manera, la máxima iura novit curia queda
conectada ―en el marco de las garantías constitucionales y del debido proceso― con la
pretensión procesal y la calificación legal, con la actividad de las partes y de la autoridad,
con la distribución de poder entre aquéllas y ésta y con la regla de congruencia.
Estimamos que es conveniente admitir que incursionaremos en el análisis de un
aforismo, adagio o máxima. No de un axioma. Esta razón nos anima a reexaminar la teoría
clásica que considera al brocárdico iura novit curia como una potestad jurisdiccional que
opera a la manera de restricción al sistema dispositivo ―situado por encima de él―.

2. LA IMPORTANCIA DE CIERTOS ASPECTOS HISTÓRICOS PARA LA CONSTRUCCIÓN DE UNA NUEVA


PERSPECTIVA DEL AFORISMO IURA NOVIT CURIA
GUSTAVO CALVINHO

2.1. Los antecedentes históricos

Desde el derecho común medieval ―utrumque ius― se han trasladado a las


codificaciones aproximadamente un millar de aforismos jurídicos. Aforismo, según la Real
Academia española, es una “sentencia breve y doctrinal, que se propone como regla en
alguna ciencia o arte”1. Si su origen es romano y canónico, perteneciendo al utrumque ius,
tal aforismo puede denominarse también “brocárdico”2.
Con la recepción del derecho romano en la legislación eclesiástica, tanto en las
Decretales de Gregorio IX del año de 1234 como en las de Bonifacio VIII de 1298, se
recogen reglas de derecho. Con la colección romano-canónica de estas reglas aparecen
comentarios llamados “brocarda”3. El transcurso de los siglos no menguó su vigencia ni su
paso del derecho común al derecho propio.
El brocárdico iura novit curia ya aparecía en el Corpus Iuris Canonici4. Más allá de
algunas divergencias entre autores sobre su origen, podemos establecer sin temor a
equivocarnos su íntima relación con otros dos conocidísimos aforismos: “Venite ad factum.
Curia iura novit” y “Da mihi factum et dabo tibi ius”5. Tampoco sería descabellado afirmar
que iura novit curia no es otra cosa que una versión reducida de “Venite ad factum. Curia
iura novit”6.
Acude en apoyo de nuestros argumentos lo expuesto por Santiago Sentís Melendo
de la mano de Giacomo Primo Augenti y Planiol, quienes remarcan que la concepción en el
siglo XIV del aforismo iura novit curia ha sido casual, desde un exabrupto de un juez romano
fatigado por las prolongadas disquisiciones jurídicas de un abogado, a quien le exclamara
“Venite ad factum. Curia novit ius”7. Más allá de la endeblez de la anécdota, lo que importa

1
Diccionario de la Lengua Española, 22ª edición. Ya la edición de 1780 definía aforismo como
“sentencia breve, y doctrinal. Es de freqüente uso entre los Médicos. Aphorismus”.
2
No hay coincidencia sobre la etimología de brocárdico o brocardo: se dice que proviene de
Burchardus ―obispo de Worms entre 1120 y 1149― y que fuera autor de un “Decretum Burchardi”.
Pero también se sostiene, siguiendo a Savigny, que deriva del diminutivo alemán “Brötchen”
―panecillo, trozo de pan― ya que los aforismos hacen las veces de “trozos” del derecho.
3
Pilio de Módena, Porcio Azón de Bolonia y Dámaso en los siglos XII y XIII dieron relieve al brocardo
y al “método brocárdico”. Véase José Rodríguez Diez: La aforística jurídica romano-canónica, puente
para un nuevo derecho común europeo, Anuario Jurídico y Económico Escurialense, Época II, XXXVII
(2004), Real Centro Universitario Escorial-María Cristina, Madrid, 2004, p.251.
4
El Corpus Iuris Canonici es una recopilación de ordenamiento canónico, entre los que se encuentran
el Decreto de Graciano (c. 1150), Decretales de Gregorio IX (1234), Decretales de Bonifacio VIII
(1298), Decretales de Clemente V (1314), Extravagantes de Juan XII (1317) y Extravagantes
Comunes (1484).
5
“Dame el hecho y te daré el derecho”.
6
Máxime si te tiene en cuenta, tal como se expone infra ―nota 9―, que aún intercambiando el orden
de los tres vocablos que integran la frase iura novit curia, el significado no se modifica.
7
Cfr. Santiago Sentís Melendo: El juez y el derecho. Ediciones Jurídicas Europa-América, Buenos
Aires, 1957, p. 14. Vale señalar que ni el mismo Sentís Melendo compartía esta “generación

-2-
IURA NOVIT CURIA

destacar es que la expresión en sí establece con nitidez la actividad de las partes en cuanto
a la aportación de hechos y la del juez en relación con la aplicación del derecho. Cuestión
que no resulta menor para nuestro análisis.
Hugo Alsina señalaba que no se conoce su origen, pero ya en el siglo XIII se le
utilizaba como traducción latina de una expresión que en esa fecha se hizo corriente, debido
a la inclinación cada vez más acentuada de los letrados hacia las cuestiones de derecho con
descuido de los hechos. Completaba indicando el uso indistinto por la doctrina de iura novit
curia o iura curia novit8.

2.2. “Venite ad factum. Curia iura novit” e “iura novit curia”

Los estudios sobre la materia no se detienen en un aspecto de relevancia: la regla


iura novit curia se concibió a partir de la expresión original “Venite ad factum. Curia iura
novit” 9.
Entonces toda explicación ulterior se construye y circunscribe en torno al abreviado
y simple “principio”10 conocido como iura novit curia. Empero, no estamos ante una nimiedad
relativa a meras denominaciones de aforismos, sino frente a maneras radicalmente distintas
de presentar el enfoque del tema. Veamos.
El adagio en versión abreviada elimina lo referente a la actividad y esfera de
incumbencia de las partes, centralizándose exclusivamente en el deber de la autoridad. De
allí a sostener que es un límite o restricción al sistema dispositivo hay un corto trecho.
Nótese que, en realidad, la máxima inmaculada “Venite ad factum. Curia iura novit”
contiene armoniosamente y en pie de igualdad el dominio de las partes ―aportación de
hechos en el proceso― y el del juzgador ―aplicación del derecho al sentenciarlo―, a la vez
que los distingue con exactitud. Ab initio, muestra una adecuación y respuesta al sistema
dispositivo. Características que no aparecen en la variante reducida iura novit curia.

espontánea” del brocárdico, pues en la misma obra, editada como un breviario de pequeñas
dimensiones, tan sólo dieciséis páginas más adelante, califica a la explicación de “fantasía”.
8
Tratado teórico práctico de derecho procesal civil y comercial, 2ª edición. Ed. Ediar, Bs. As., 1957,
tomo II, p. 246. Explica también que Carnelutti (Sistema, n° 485, c; n° 695, f) empleaba curia novit
iura. En otras obras puede verificarse la utilización de la expresión curia novit leges.
9
Podrá el prevenido lector notar expresiones parecidas pero no iguales: “Venite ad factum. Curia iura
novit”, “Venite ad factum. Curia novit ius”, “iura novit curia” y “iura curia novit”. Caben puntualizar dos
cuestiones: a) no tiene trascendencia en su significado el orden de las tres palabras que integran “iura
novit curia” o “ius novit curia”; b) en cambio, puede tener alguna influencia inclinarnos por el singular
ius o por el plural iura, aspecto que se explica en la nota 13.
10
Sin dudas, opinamos que se trata de una regla propia de la actividad de sentenciar, nunca de un
principio.

-3-
GUSTAVO CALVINHO

Abundan artículos que explican la regla en cuestión desde el atril de las potestades
jurisdiccionales, remarcando que aseguran la libertad del juzgador en relación a los
litigantes. Sin embargo, en nuestra opinión, el fundamento de su aceptación no reside allí
sino en el derecho de defensa en juicio, la igualdad de las partes y la seguridad jurídica.
Aun tomando a secas y aisladamente la expresión iura novit curia, existe otra faceta
de relieve relacionada con su significado. Su traducción con absoluta pureza ―a diferencia
de lo habitualmente repetido― es “el juez conoce los derechos11”. Esto condujo a algunos
autores a sostener que el brocardo se refería a los derechos subjetivos12. Pero otros, fieles a
su real origen y tradición, defendían que se trataba del derecho objetivo13. Y como no podía
ser de otra manera, no faltaron quienes se inclinaban por admitir que incluía al derecho
subjetivo y al objetivo14.

3. LA REGLA IURA NOVIT CURIA EN BENEFICIO DE LOS LITIGANTES

A las circunstancias hasta aquí apuntadas, se le suma otra de similar influencia en


el tema bajo examen. El error de derecho es imputable a quien lo padece y no puede
invocarlo. Ya en el derecho romano el carácter obligatorio de la ley reposa en la presunción
iuris et de iure de que es conocida por todos a partir de su publicación, salvo las
excepciones que la misma ley permite15. Las codificaciones del siglo XIX receptaron este

11
Pese a que generalmente se presenta como traducción “el juez conoce el derecho”, en verdad iura
es plural y ius es singular. De allí que la traducción literal sea la aquí expuesta.
12
Entre ellos, Díaz de Guijarro y Couture.
13
Que desde su génesis el aforismo se circunscribía únicamente al derecho objetivo lo comprueba su
integración con el verbo novit ―los derechos le son ya conocidos―. De referirse al derecho subjetivo,
incluiría el verbo noscit ―los derechos los va conociendo en el proceso―. Ahora bien, esta
afirmación puede intentar refutarse con el argumento de la traducción precisa de iura como “los
derechos”. Sin embargo, en la época de concepción de la máxima, el vocablo iura se lo relacionaba
con las normas jurídicas aplicables. Posteriormente, crece la confusión cuando algún autor lo pasa al
singular ―ius― para despejar dudas dándole un sentido actual. Aunque su efecto fue todo lo
contrario.
14
Sentís Melendo, op. cit., p. 36, enarbola esta posición: “El aforismo, en su nacimiento y en su
auténtico sentido jurídico, ha contemplado el derecho objetivo; pero, en su frecuente aplicación, ha
comprendido tanto la norma jurídica como los derechos subjetivos”. No coincidimos, desde el punto
de vista jurídico, con argumentos explicativos basados exclusivamente en “frecuente aplicación” sin
importar que ello sea admisible o inadmisible, correcto o incorrecto, compatible o incompatible con la
figura que se trate.
15
“El conocimiento de la ley, no su conocimiento profundo propio del especialista, sino el mero
conocimiento de la existencia de una regulación legal determinada, es la mayor ficción del derecho.
Todo el sistema jurídico se sustenta en ella, sin que hasta esta fecha haya podido ser substituida por
algún otro principio más realista”. Leiva Fernández, Luis F. P., Las leyes temporalmente secretas
(sobre la vigencia y publicación de la ley). La Ley 2006-E. Ed. La Ley, Buenos Aires, p. 1221.

-4-
IURA NOVIT CURIA

principio por su vital trascendencia16: la posibilidad de aducir el error de derecho implicaría la


instauración del caos y la inseguridad jurídica17.
De esta manera, merced a la creación de una ficción, se erigió uno de los pilares del
ordenamiento jurídico para sostener la autoridad de la ley18. Ahora, ¿cuál es la importancia
del aforismo iura novit curia donde se destaca que el juez conoce el derecho, si no sólo él lo
debe conocer?
Descartamos todo argumento histórico, desde que ya los romanos presumían el
conocimiento general del derecho y el brocárdico se acuñó siglos más tarde.
Entonces, cabe sostener otra razón: la obligación de la autoridad de aplicar el
derecho vigente más allá del que invoquen los litigantes y su deber de conocerlo ―rectius,
la imposibilidad de excusarse en su aplicación aduciendo ignorancia― es una garantía para
las partes. Garantía de seguridad jurídica, en cuanto la resolución se basará en el derecho
vigente19. Y no en otra cosa.
La sociedad, a fin de mantener la paz social erradicando el uso privado de la fuerza
para solucionar los conflictos, ha instaurado como alternativa que un tercero, siguiendo un
método ―proceso― resuelva el litigio20. Para ello ha delegado una fracción de su poder en
la autoridad constituida ―juez o árbitro―. Pero, para no quedar sometido al arbitrio del
poder constituido, se reserva ciertas garantías como resguardo de su poder no delegado.
Con esta perspectiva, el aforismo iura novit curia encuentra su motivo en la sujeción a las
reglas de juego que la autoridad debe respetar para resolver los litigios. En tal sentido, la
presunción de su conocimiento del derecho trae aparejadas dos garantías para el litigante:
a) Garantía de obtener resolución si se la pide
Basada en la garantía constitucional de peticionar a las autoridades, asegura que el
litigio será resuelto, quedando la autoridad imposibilitada de aducir desconocimiento de la
ley para no aplicarla o no juzgar. De lo contrario sería en muchos supuestos inmanejable y

16
El Código Civil argentino lo contiene en los artículos 20 y 923, siendo excepciones a ambos lo
establecido en el artículo 3428 ―el poseedor de la herencia es de buena fe cuando por error de
hecho o de derecho se cree legítimo propietario de la sucesión cuya posesión tiene― y en el artículo
784 ―que autoriza la repetición del pago efectuado por error de hecho o de derecho de una deuda
ajena―.
17
Respecto al origen histórico de la publicación de las leyes, v. Leiva Fernández, Luis F. P., loc. cit.
18
En algunas legislaciones, como la ática, el juez no estaba obligado a conocer el derecho y por el
contrario se partía del supuesto que lo ignoraba y por consiguiente era objeto de prueba. V. Alsina,
Hugo, op. cit., tomo II de la 2ª ed., p. 247.
19
Siempre se resolverá en base al derecho vigente. Aún cuando se verifique la inexistencia de
norma, comúnmente la legislación impone que el sentenciante ―normador secundario, nunca
primario― no sólo no deje de fallar, sino que la cree para el caso concreto.
20
El litigio no es otra cosa que la afirmación que se realiza en el plano de la realidad jurídica de la
existencia de un conflicto en el plano de la realidad social, más allá de la existencia o no del conflicto
invocado.

-5-
GUSTAVO CALVINHO

hasta inútil un sistema de justicia, pues no habría certeza alguna de que se apliquen normas
del ordenamiento jurídico a un caso concreto, instalando la inseguridad jurídica en su
máxima expresión.
b) Garantía de aplicación del derecho vigente que corresponda al caso concreto
Si se solicita la resolución del litigio, deberá dictarse respetando el derecho vigente
que deba aplicársele y la regla de congruencia. En este punto comienza a tallar un aspecto
relevante: tal como desde antaño se transmite, los tribunales no están ligados a la
ignorancia, al error o a la omisión de las partes en lo que atañe a la aplicación del derecho21.
Circunstancia que contribuye no sólo a la imparcialidad de la decisión e impartialidad22 del
juzgador, sino también a la igualdad de las partes. Esta garantía hace confiable el futuro
pronunciamiento porque recalará en el ordenamiento jurídico y no en la discrecionalidad.
Tratándose de una garantía para las partes, no puede concebirse que en su nombre la
autoridad pueda entrometerse en la esfera de la libertad individual: de allí que más adelante
nos ocuparemos de explicitar las razones por las cuales jamás el sentenciante puede
modificar las pretensiones de los litigantes.
A esta altura, se hace presente otro interrogante: ¿cuál es el alcance de la
presunción del conocimiento del derecho en relación a la autoridad?
Si bien la ficción cognoscitiva puede parecer absoluta, deben ponderarse ciertos
límites.
Con frecuencia se remarca que de la regla iura novit curia surge la innecesariedad
de la prueba material jurídico-normativa. Pero este relevo probatorio se refiere, salvo casos
excepcionales contingentes, a las normas jurídicas que forman el derecho escrito, interno,
publicado y general. Entonces debe tomarse conocimiento del derecho extranjero, del
derecho consuetudinario y el derecho no vigente. Y debe probarse la existencia y contenido
del derecho secreto ―como el caso de las leyes y decretos que se dictan ordenándose que
no se publiquen por ciertas razones23― y el derecho que las partes crean ―dentro de los
límites que la legislación permite― para regir sus pactos.

21
Cfr. Couture, Eduardo J.: Fundamentos del derecho procesal civil, reimpresión inalterada. Ed.
Depalma, Buenos Aires, 1977, p. 109.
22
Werner Goldschmidt refería que la imparcialidad no significa el no ser parte, sino una especie
determinada de motivación, consistente en que la declaración o resolución se orienta en el deseo de
decir la verdad, de dictaminar con exactitud, de resolver justa o legalmente. No ser parte lo
denominaba “impartialidad”. Véase su discurso La imparcialidad como principio básico del proceso
―”partialidad y parcialidad”, publicado en Conducta y norma. Ed. Valerio Abeledo, Buenos Aires,
1955, p. 133.
23
Aunque parezca extraño acontece en algunos países. En el caso particular de la República
Argentina, las normas secretas existieron y seguirán existiendo: no obstante haberse promulgado el
24 de agosto de 2006 la ley 26.134 que ordena publicar en un plazo de 60 días toda ley de carácter
secreto o reservado ―existen unas 140― y prohíbe en lo sucesivo el dictado de toda ley con dicho

-6-
IURA NOVIT CURIA

Pasamos a analizar cada una de las variantes puestas de manifiesto.


a) Debe tomarse conocimiento de:
a).1. El derecho extranjero
Como regla general, si debe aplicarse una norma material extranjera, las partes
deben probar su existencia, contenido y vigencia.
La nota al artículo 13 del codificador civil argentino, aclara que la ley extranjera es
un hecho que debe probarse; la ley nacional es un derecho que simplemente se alega sin
depender de prueba. En tal sentido, la Ley de Enjuiciamiento Civil española expresa, en su
artículo 281.2: “El derecho extranjero deberá ser probado en lo que respecta a su contenido
y vigencia”.
El Código Procesal Civil del Perú establece en su artículo 190 que “Los medios
probatorios deben referirse a los hechos y a la costumbre cuando ésta sustenta la
pretensión. Los que no tengan esa finalidad, serán declarados improcedentes por el Juez.
Son también improcedentes los medios de prueba que tiendan a establecer: […] 4. El
derecho nacional, que debe ser aplicado de oficio por los jueces. En el caso del derecho
extranjero, la parte que lo invoque debe realizar actos destinados a acreditar la existencia de
la norma extranjera y su sentido.” Al reglamentar el recurso de casación, este código refiere
en su artículo 394 que “Durante la tramitación del recurso, la actividad procesal de las partes
se limita a la facultad de presentar informes escritos y un sólo informe oral durante la vista
de la causa. El único medio de prueba procedente es el de documentos que acrediten la
existencia de doctrina jurisprudencial; o de la ley extranjera y su sentido, en los procesos
sobre derecho internacional privado”.
Otros códigos procedimentales van más allá, pues no solamente las partes, sino el
juez, deben realizar tal actividad confirmatoria. En la República Argentina el Código Procesal
Civil y Comercial de la Nación, en su artículo 377 in fine dispone que “Si la ley extranjera
invocada por alguna de las partes no hubiere sido probada, el juez podrá investigar su
existencia, y aplicarla a la relación jurídica materia del litigio”. El Proyecto de Código
Procesal Civil Modelo para Iberoamérica toma por otro sendero, desde que su artículo 133
(“Prueba del derecho”) expresa: “El derecho a aplicar, sea nacional o extranjero, no requiere
prueba y el Tribunal y las partes podrán acudir a todo procedimiento legítimo para
acreditarlo”. El Código Procesal Civil de Chile, en su artículo 411 acepta que “Podrá también
oírse el informe de peritos: 1. Sobre puntos de hecho para cuya apreciación se necesiten

carácter, nada refiere en relación a otro tipo de normas. Por lo tanto, se mantienen los decretos
secretos ya dictados por el Poder Ejecutivo y no se prohíbe el dictado de nuevos.

-7-
GUSTAVO CALVINHO

conocimientos especiales de alguna ciencia o arte; y 2. sobre puntos de derecho referentes


a alguna legislación extranjera.”
a).2. El derecho consuetudinario
A efectos de considerar a la costumbre como fuente del derecho se requiere que
sea probada, ya que los jueces no pueden conocer todas las costumbres de los diferentes
lugares. En este sentido ya observamos lo estipulado en el artículo 190 del Código Procesal
Civil del Perú; en España el artículo 1.3 del Código Civil y el 281.2 LEC dan este tratamiento
al tema, exceptuando esta última norma la prueba de la costumbre si las partes están
conformes en su existencia y contenido, siempre que las normas no afecten al orden
público. En Argentina, el artículo 17 del Código Civil señala que los usos y costumbres no
pueden crear derechos sino cuando las leyes se refieran a ellos o en situaciones no
regladas legalmente; el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación sólo hace una
expresa remisión a la costumbre en su artículo 565: “El martillero percibirá la comisión que
corresponda conforme al bien subastado, establecida por la ley o, en su caso, la costumbre”.
a).3. El derecho no vigente
El conocimiento del derecho alcanza al vigente, quedando exceptuado el derogado
o histórico. Ahora bien, dentro del derecho vigente en un país hay quienes excluyen el no
general, por lo que las normas u ordenanzas municipales deben ser alegadas y probadas.
La jurisprudencia española determinó como criterio que deben ser probadas las normas que
no se publicaron en el Boletín Oficial del Estado.
b) Debe probarse la existencia y contenido de:
b).1. El derecho secreto
El derecho secreto es admitido en ciertas legislaciones. Dada su falta de publicidad
es desconocido ―a excepción de unas pocas personas―, constituyendo de tal modo un
caso de ignorantia iuris. En este particular no estamos ante un error por omitirse su
publicación, sino que no se difunde ex profeso porque se ha ordenado darle carácter secreto
a la norma. La doctrina no se ocupa mayormente de este tema al estudiar el brocárdico iura
novit curia, motivo por el cual merece que agreguemos algunas consideraciones al respecto
en el apartado siguiente24.
b).2. El derecho que las partes crean para regir sus pactos

24
La Cámara Federal de Apelaciones de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina, en
autos caratulados: “Millán, Leonardo M. c/ Policía Aeronáutica Nacional - Fuerza Aérea Argentina s/
laboral”, Expediente Nº 7.422, resolvió con fecha 3 de marzo de 2005 que “la parte que invocó la
vigencia y aplicabilidad de la ley secreta debió articular los medios procesales pertinentes para probar
su contenido, y como en autos ello no sucedió suficientemente […] y el a quo no debía cargar con
dicha tarea, éste aplicó adecuadamente ―para poder dictar sentencia― los principios establecidos
en leyes análogas”.

-8-
IURA NOVIT CURIA

Nos referimos a las cláusulas contractuales que forman para las partes una regla a
la cual deben someterse como a la ley misma (artículo 1197 del Código Civil argentino).
Obviamente carecen de las características de publicidad y generalidad ―y a veces de
escritura―, pero esta cuestión soslayada por los autores tiene en nuestra opinión gran
importancia desde que posibilita, siempre en el campo de los derechos transigibles, tornar
inaplicable una norma publicada, general, escrita e interna que compone el espectro del
conocimiento del juez que indica el aforismo iura novit curia.
Con estas afirmaciones obtenemos como consecuencia demasiado obvia que la
utilidad del brocárdico limitado a iura novit curia queda en jaque desde que el juez conoce el
derecho tanto como las partes25. Razón por la cual resurge la importancia de atenderlo en su
totalidad ―“Venite ad factum. Curia iura novit”― para que luzca un perfil más aproximado a
la realidad procedimental de nuestros días y a la vez compatible con el sistema dispositivo o
acusatorio.
Pese a ello, la doctrina más divulgada repite y analiza la variante mutilada y
reducida convirtiéndolo en un elemento de peso a la hora de incrementar los poderes del
juez por su validez justificativa en ciertos casos prácticos. Si no se le reconocen precisos
límites, la invocación del simple adagio iura novit curia puede hasta convalidar jurídicamente
la intromisión del Estado en la voluntad de los particulares26.
En sintonía con nuestra propuesta de cambiar la mirada habitual sobre el aforismo,
evidenciamos que no lo consideramos como una alternativa idónea para aumentar el
activismo ―o decisionismo― judicial ni como un límite al sistema dispositivo. Cual moneda,
su anverso rescata la libertad de la autoridad ―juez o árbitro― para resolver el litigio; su
reverso la garantía que establece para las partes en orden a la obtención de una resolución
respecto sus pretensiones donde se aplique el derecho vigente.
Aunque a esta altura, se impone una explicación: la libertad de la autoridad que
pregonamos debe estar relacionada con el derecho que pretenden aplicar las partes. Nunca
debe entenderse como libertad en relación a la ley, pues se aceptaría someter el
ordenamiento jurídico a la voluntad del juzgador. Y si éste carece de independencia del
poder político, no sólo nos quedamos sin división de funciones del poder, sino sin libertad y
sin derechos.

25
Lo que justifica que generalizada legislación, tratándose de jueces técnicos, consagre la asistencia
letrada obligatoria para los litigantes.
26
Como ocurría en el procedimiento comunista soviético, donde el tribunal podía apartarse en su
investigación de los hechos aportados por las partes y dedicarse a otros. V. Derecho procesal civil
soviético, dirigido por Gurvich, traducción de Lubán y revisión de Héctor Cuadra, México, 1971, p.
227.

-9-
GUSTAVO CALVINHO

En consecuencia, buena parte del entendimiento cabal del tema desde el ángulo de
la autoridad, pasa por distinguir con nitidez los tres tipos de actividades que despliega: la de
procesar, la de sentenciar y la de ejecutar lo sentenciado27. Esta distinción ayuda en buena
medida a aceptar los límites de la regla iura novit curia, mientras permite establecer una
adecuada distribución del poder entre las partes y el decisor ―según la actividad que se
trate― y proteger sus respectivas esferas de libertad: libertad de peticionar28, que se
relaciona con la pretensión procesal para los litigantes; libertad de aplicar el derecho, que se
enlaza con la resolución del litigio para el juez o árbitro.
Queda así planteada la importancia de detenernos en el estudio de la pretensión
procesal, desde que conforma el vehículo de expresión de la libertad de las partes en el
proceso. Cuestión que trataremos en el punto 5.

4. DE LA FICCIÓN A LA REALIDAD: EL CONOCIMIENTO POSIBLE DEL DERECHO, SOBREABUNDANCIA


Y DESORDEN NORMATIVO. LAS NORMAS SECRETAS

Hemos remarcado precedentemente que el adagio iura novit curia involucra una
ficción o presunción acerca del conocimiento de todo el derecho interno, publicado, escrito y
general por parte del juzgador ―dimensión descriptiva―. En realidad, más que el
conocimiento lo que se exige es su aplicación cuando lleva a cabo la actividad de sentenciar
en el caso concreto ―dimensión prescriptiva―.
En tal sentido puede pensarse que la autoridad que resuelve el litigio no debiera
incurrir en error de derecho. Pero tan habitual es la interposición recursiva alegando errores
in iudicando como frecuente la revocación de pronunciamientos en base al derecho que trae
a colación el impugnante.
En otros términos, una cosa es sostener que el sentenciante aplica el derecho sin
estar vinculado al que invoquen mal u omitan invocar las partes y otra muy distinta es aducir
que los hechos limitan las facultades del juez pero, en el marco de la aplicación del derecho,

27
No podemos pasar por alto que, imperando el sistema dispositivo, el impulso procedimental
corresponde con exclusividad a las partes, con prescindencia del tipo de actividad que se lleve a
cabo.
28
El derecho de peticionar a las autoridades tiene raigambre constitucional en muchos países. En
realidad, funcionalmente es una garantía que se reservó el poder constituyente ante el poder que
constituyera. Sostenemos la vital importancia de que el procesalismo le preste la mayor atención,
pues del derecho de peticionar a las autoridades surge el concepto de instancia ―en el sentido de
requerir una resolución sin que a priori pueda determinarse su contenido o resultado― y de ella la
acción procesal. Los restantes tipos de instancia son, siguiendo a Humberto Briseño Sierra: petición,
denuncia, queja, reacertamiento y querella ―que en nuestro derecho debe ser incluida en acción
procesal―. Por añadidura, el proceso se origina en la garantía constitucional de peticionar a las
autoridades.

- 10 -
IURA NOVIT CURIA

su criterio es soberano. Esta última concepción no la compartimos ya que privilegia el


parecer de la autoridad a través de la aplicación del derecho por encima del derecho de
defensa en juicio que constitucionalmente tienen los litigantes29. Porque si bien pueden
equivocarse las partes en la invocación del derecho u omitirlo, también puede equivocarse el
juzgador ―nunca omitirlo― al aplicarlo.
Esto deja al descubierto no sólo los inevitables límites humanos, sino además la
inoperancia de considerar máximas como si fueran axiomas o verdades reveladas,
absolutas e inmutables. Por el contrario, es menester precisar sus fronteras.
Se sostiene que el conocimiento del derecho a que se refiere la expresión iura novit
curia tiene como condición que sea posible. Si es imposible conocerlo, nos encontramos
ante una excepción a la regla.
Pero si aceptamos la imposibilidad de conocimiento de manera genérica, sin
establecer supuestos específicos, cae todo el andamiaje porque se sustenta en una ficción.
Lo que nos conduce a construir inexorablemente una nueva regla referida a la excepción.
Puede argumentarse que en un ordenamiento jurídico superpoblado de leyes
―muchas de las cuales no ostentan buena técnica legislativa o son contradictorias―,
carenciado de sistematización y adecuada actualización, donde se reiteran cuestiones
yuxtapuestas, es imposible el conocimiento de todo el derecho, incrementándose las
dificultades para quienes deben aplicarlo e interpretar. Pensamos, sin embargo, que la
mayor o menor dificultad en el acceso al conocimiento de la ley no alcanza para derribar la
ficción creada si oportunamente cumplió con el requisito de publicidad. Que sea difícil no
significa que sea imposible.
De tal manera, las únicas normas que consideramos de imposible conocimiento en
el marco de la regla iura novit curia son las que tienen carácter secreto. O sea, normas que
no son publicadas por determinadas razones ―v. gr. la seguridad nacional―. Esta
modalidad legislativa, pese a ser incompatible con el sistema republicano de gobierno,

29
Veamos un ejemplo: en un proceso la parte actora pide la aplicación de la norma A y la demandada
cree que es improcedente porque rige para el caso la norma B. El juez entiende que tanto la norma A
como la B son inaplicables al caso pues corresponde la norma C. La pregunta es: ¿puede el juez
hacer lugar a la demanda subsumiendo los hechos en la norma C sin violar el derecho de defensa de
la demandada ejercido debidamente en base a la pretensión de la actora, que pedía la aplicación de
la norma A que era improcedente? ¿Cómo sabe el juez si la demandada no puede invocar algún
motivo fáctico previsto en la norma C que la hace inaplicable a su respecto? ¿O debe rechazar la
demanda porque pretendía la aplicación de una norma que no correspondía? Este supuesto nos
conduce a replantear el tema mediante un exhaustivo análisis del sub-elemento imputación jurídica
del elemento causal de la pretensión procesal ―que será tratado en 6.3.― y diferenciar el hecho
invocado en la pretensión con el hecho alegado y probado.

- 11 -
GUSTAVO CALVINHO

donde impera la publicidad de los actos para posibilitar su control30, existe en diversos
países. Obvias razones de falta de publicidad extienden esta excepción, cuando se trata de
leyes secretas, a la obligación que todos tenemos de conocer el derecho para no
excusarnos ante su incumplimiento.
En la práctica, una norma mientras mantenga el carácter “secreto” no podrá ser
aplicada por el juez sin violar el derecho de defensa de las partes, ni ser invocada por éstas.
Volviendo a la dificultad, no imposibilidad, de conocer en su totalidad el
ordenamiento jurídico de un país, vale destacar el esfuerzo que se está realizando en la
Argentina hace varios años con la confección de un digesto de leyes nacionales vigentes
―instituido por ley N° 24.967―31..

5. LA PRETENSIÓN PROCESAL Y LA REGLA IURA NOVIT CURIA

Una vez precisados los límites atribuibles al conocimiento del derecho inserto en
esta regla, cabe detenerse ahora en los aspectos conceptuales que debe estudiar
principalmente nuestra disciplina. Arribamos así a una figura ligada inevitablemente al
aforismo iura novit curia: la pretensión procesal.
En el sistema dispositivo, únicamente las partes pueden aportarle al proceso los
hechos, a fin de establecer su objeto y el alcance del debate. Queda lógicamente el juez o
árbitro excluido de toda facultad al respecto.
Aparece, entonces, el concepto de pretensión en su acepción procesal32,
consistente en una manifestación de voluntad de un sujeto de derecho que, invocando un
título sustantivo individual, exige algo a otro sujeto a través de la autoridad. De allí que
configura un vehículo de libertad para el individuo.
Este concepto, un tanto desatendido, es de fundamental importancia en el derecho
procesal ya que a partir de él aparece el legislador normando la cadena procedimental, pues

30
Para ampliar sobre este punto, recomendamos la lectura de Sagüés, Néstor P.: Las leyes secretas.
El sigilo legislativo en el derecho constitucional argentino, ed. Lexis Nexis, 2º Ed., Buenos Aires, 2005
y Basterra, Marcela: Inconstitucionalidad de las leyes secretas, La Ley 2006-D, ed. La Ley, Buenos
Aires, p.1158, entre otros.
31
En mayo de 2005, luego de más de cinco años de labor, los equipos de especialistas de la Facultad
de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) finalizaron con el examen de más de 26.000
leyes nacionales dictadas desde 1853. La conclusión, que llama la atención, es que en la actualidad
sólo quedan vigentes unas 4.000.
32
Debemos distinguir la pretensión material ―o sustancial― de la procesal. La primera es el acto de
exigir algo que revista relevancia jurídica a otra persona antes del inicio de un proceso, o con
exclusión de éste. Se puede transformar en pretensión procesal si la exigencia no es satisfecha y el
titular del derecho recurre a la acción. Así, es pretensión material que el deudor pague. Si este
conflicto del plano de la realidad social pasa al plano de la realidad jurídica genera un litigio, donde la
pretensión ―ya procesal― será que la autoridad condene al deudor al pago.

- 12 -
IURA NOVIT CURIA

la pretensión es el motivo de la controversia y ésta el tema sobre el cual ha de versar


necesariamente la sentencia33.
Si bien acción, pretensión y demanda son conceptos distintos, tienen una indudable
imbricación. Adviértase que la demanda consiste materialmente en un documento cuya
presentación al juez o al árbitro exterioriza el ejercicio del derecho de acción ―instar a la
autoridad― y que resulta ser el continente de un contenido necesario: la pretensión34.

6. LOS LÍMITES AL AFORISMO IURA NOVIT CURIA QUE EMANAN DEL ADECUADO ANÁLISIS DE LOS
ELEMENTOS DE LA PRETENSIÓN PROCESAL

Arribamos a un punto neurálgico a la hora de trazar la línea divisoria entre la libertad


de la autoridad para sentenciar y la libertad de las partes para peticionar.
Con relativa frecuencia, en nombre de la regla iura novit curia y la calificación de la
relación sustancial en litigio se atropellan los derechos individuales. En especial la
inviolabilidad de la defensa en juicio. De manera indirecta y gracias a una simple regla
procesal es perceptible el aumento de los poderes de los jueces más allá de los límites
deseados en un Estado de derecho.
Entonces se revitaliza el estudio de los elementos que componen la pretensión
procesal, que a nuestro entender son tres: subjetivo, objetivo y causal.
Interesa adelantar que en el componente subjetivo es menester detenerse en quién
puede ejercitar la manifestación de voluntad que la pretensión procesal conlleva. En el
objetivo, en la petición y la libertad del individuo para fijar lo que pretende a fin de obtener la
resolución del litigio. Y en el causal, importa examinar acabadamente el hecho que se
invoca y la imputación jurídica que de ese hecho efectúa el pretendiente.
Añadiremos mayores precisiones a cada elemento para ocuparnos luego de la
calificación legal que realiza la autoridad.

6.1. El elemento subjetivo

Observando específicamente el elemento subjetivo, se advierte que toda pretensión


procesal entraña una relación jurídica bipolar entre el pretendiente y el pretendido.

33
Cfr. Alvarado Velloso, Adolfo: Introducción al estudio del derecho procesal. Ed. Rubinzal-Culzoni,
Santa Fe, 1992, p. 99.
34
Cfr. Alvarado Velloso, Adolfo, op. cit., p. 98.

- 13 -
GUSTAVO CALVINHO

Solamente dos sujetos ―uno activo, otro pasivo― son enhebrados por la figura bajo
análisis. Este aspecto necesariamente excluye al juez o al árbitro de la misma35.
De allí que la autoridad no deba modificar, ignorar ni eliminar ninguna pretensión
procesal. Por imperio del sistema dispositivo, tampoco está facultado para incorporar al
proceso pretensiones que las partes no hayan arrimado. Lo que sí debe hacer al
pronunciarse es acoger o rechazar fundadamente ―ya sea total o parcialmente― todas y
cada una de las pretensiones procesales puestas a su consideración ―excepto que su
tratamiento devenga inconducente por encontrarse su suerte ligada al resultado de otra que
la excluye, ya considerada en el decisorio36―, respetando de modo inexorable la regla de la
congruencia.
Por lo tanto, la sentencia debe obligadamente considerar tanto las pretensiones
procesales incluidas en la demanda como en toda ampliación o modificación oportunas37 o
en la reconvención, merituando la resistencia opuesta por el agirado y el reconvenido en su
caso, que un sector de la doctrina ha denominado “contrapretensión”.

6.2. El elemento objetivo

Si tenemos en cuenta que la pretensión procesal busca la resolución del litigio


mediante el acogimiento en la sentencia de la petición, luce apropiado desmembrar su
objeto de la causa.
Entonces, el elemento objetivo de la pretensión procesal está dado por la petición
―“petitum”― del actor o reconviniente. Si lo afirmado lo conjugamos con los postulados
constitucionales y el sistema dispositivo, se concluye que el pretendiente tiene total libertad
para establecer lo que pide si se trata de derechos subjetivos privados.
Explicaba Couture que, en definitiva, son objeto de decisión los petitorios, no las
38
razones . Por lo que el juez no está obligado de seguir a los litigantes en sus
planteamientos jurídicos. Abonando lo anterior, Briseño Sierra ha expuesto que la razón, o
sea la argumentación con la que las partes intentan triunfar ante el juez, es un medio con el

35
No compartimos la postura de un sector de la doctrina que considera que la pretensión tiene dos
sujetos coordenados ―el activo y el pasivo― y un sujeto supraordenado ―el juez―. Quien juzga no
debe, en un Estado de derecho, tener facultades de sustituir la voluntad del litigante desde la
injerencia en la pretensión procesal, ya que finalmente tendrá incumbencia sobre los derechos
individuales.
36
V. gr., si se rechaza la pretensión de la actora de percibir una suma de dinero, automáticamente se
torna inoficioso tratar la pretensión de adicionarle intereses.
37
El artículo 331 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación permite modificar y ampliar la
demanda ―rectius, la pretensión― antes de que sea notificada.
38
Cfr. Couture, Eduardo J., op. cit., p. 188.

- 14 -
IURA NOVIT CURIA

que se trata de convencerle y llevar a su conocimiento los hechos que sostienen la cuestión
y fundan la decisión. Por ello las razones son extrañas a la pretensión y a la misma cuestión;
son precisamente los medios por los que la cuestión viene resuelta39.
Consecuente con lo vertido, el actor o el reconviniente van a indicar en la demanda
o en la reconvención qué clase de tutela requieren ―presentando una pretensión
declarativa de derechos, cautelar o ejecutiva― a efectos que la parte contraria adopte cierta
conducta a su respecto.
Ante la pretensión del actor o reconviniente, el demandado o reconvenido según el
caso, pueden formular su defensa o resistencia ―reacción― que estimen más adecuada a
sus intereses. Como actitudes posibles cabe admitir, contradecir u oponerse a la pretensión
o abstenerse de discutirla40.
Queda explicado nuevamente desde otra faceta técnica que los únicos habilitados
para aportar hechos ―y sus medios de confirmación― al proceso son las partes. El juez o
el árbitro nunca pueden sustituirlas en tal función, ya que sólo deben pronunciarse sobre lo
que se les pide, so pena de violar garantías constitucionales.

6.3. El elemento causal y sus sub-elementos: hecho e imputación jurídica

La pretensión procesal es concreta, no abstracta, dado que tiene una causa jurídica.
En nuestra opinión, el hecho en que se sustenta la pretensión integra su causa. El
pretendiente debe invocar un hecho constitutivo, modificativo o impeditivo al que le atribuye
trascendencia jurídica.
Este aspecto ―que no es el único― del elemento causal es indispensable para la
viabilidad de la pretensión procesal. Aunque deben distinguirse los hechos sustanciales de
los accesorios o circunstanciales: aquéllos configuran causa petendi ―deriva el derecho
pretendido y la relación jurídica―; éstos, como no son principales, si no se invocan no
obstan la determinación de la causa petendi.
El otro aspecto a considerar de este elemento es la imputación jurídica que el
pretendiente, basado en el hecho, realiza en relación a la otra parte. Implica para el actor

39
Briseño Sierra, Humberto: Derecho Procesal, 1ª edición. Ed. Cárdenas, México D.F., 1969, tomo II,
p. 231.
40
También se ha aceptado, para específicos casos en los que el actor demanda el divorcio por causal
objetiva y el demandado reconviene por causal subjetiva, que aquél pueda reconvenir por otra causal
subjetiva.

- 15 -
GUSTAVO CALVINHO

exponer el encuadre en derecho material que fundamenta la pretensión y que debe


relacionarse directamente con el hecho41.
Pero bien debe distinguirse el recaudo procedimental de indicar sucintamente el
derecho invocado en la demanda que prevén muchos ordenamientos adjetivos42 de la
imputación jurídica de la pretensión, en tanto ésta la fundamenta y ―siendo un aspecto de
uno de los elementos que la integran―, debe permitirse al demandado resistirla. Caso
contrario, se viola el derecho de defensa en juicio.
En consecuencia la indicación del derecho invocado en la demanda es un requisito
meramente formal que se cumplimenta con la simple individualización de normas. En
cambio la imputación jurídica es sustancial y fundamenta la pretensión al relacionar el hecho
con el ordenamiento legal. Es válida incluso si no especifica disposición alguna, pues
importa que señale el encuadramiento en derecho de la pretensión procesal a efectos de
permitir la defensa en juicio a la contraria.
En algunos supuestos es posible intentar el reclamo por diversas vías. Un mismo
hecho puede ser objeto de distintas imputaciones jurídicas ―y, por ejemplo, pueden ser
aplicables diferentes plazos prescriptivos o un sistema de responsabilidad objetiva
determinado―. Con motivo de un accidente de tránsito ―un hecho―, cabe demandar al
conductor del vehículo y a su empleador en carácter de propietario del rodado ―dos
imputaciones jurídicas diferentes―.
La necesidad de integrar la causa de la pretensión con la imputación jurídica
―amén de los hechos― obedece primordialmente al resguardo del derecho de defensa, a
fin que el pretendido pueda repelerla. Y el derecho de defensa, funcionalmente, constituye
una garantía. Por ello corresponde diferenciar con énfasis la imputación jurídica que integra
la causa de la pretensión ―tarea en exclusiva a cargo del pretendiente― con la aportación y
aplicación del derecho ―tarea que se encuentra en la órbita del juzgador―. Siempre que la
autoridad, aún invocando la regla iura novit curia, proceda a modificar la imputación jurídica
dada por el pretendiente, estará entrometiéndose en la pretensión. En otras palabras, estará
invadiendo la esfera de la libertad del individuo, violando el derecho de defensa y la igualdad
de las partes.
En conclusión y contrariamente a lo que muchos opinan, el juzgador no puede
aplicar en absoluto la calificación legal sobre la pretensión porque necesariamente implica

41
Para Chiovenda, la causa es un interés dividido en dos elementos: un derecho y un estado de
hecho contrario a ese derecho. La causa petendi representaba en su pensamiento el hecho
constitutivo de la acción. Ver sus Principios de derecho procesal civil, trad. de Casáis y Santaló. Ed.
Reus, Madrid, 1922, tomo I, p. 328.
42
V. gr. el artículo 330 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

- 16 -
IURA NOVIT CURIA

extralimitación en sus poderes, interferencia en la libertad individual y afectación de las


garantías de defensa en juicio e igualdad de los contendientes. Porque la calificación legal
debe relacionarse con el objeto del proceso, concepto diferente al de pretensión procesal.
Se aprecia entonces que la regla iura novit curia no debe ingresar ni influir en ésta.
De lo apuntado no debe colegirse que dejemos maniatada a la autoridad.
Simplemente ubicamos el adagio iura novit curia en la esfera correspondiente a su actividad
por excelencia, donde le reconocemos todo el poder necesario: la actividad de sentenciar.

7. LA CALIFICACIÓN LEGAL SOBRE EL OBJETO DEL PROCESO

7.1. La calificación legal

Según nuestra visión sistémica, la sentencia no integra el proceso pues es su


43
objetivo .
En el proceso, merced a la instauración constitucional del sistema dispositivo
―donde el impulso corresponde a los litigantes―, el poder recae sobre las partes, que son
las protagonistas. Pero en relación a su fin, la sentencia, el poder lo empuña la autoridad.
Obviamente no se trata en ningún caso de poder absoluto, sino limitado y controlado.
A efectos de aplicar el derecho, el encargado de la actividad de sentenciar recurre a
lo que doctrinariamente recibe la denominación de calificación legal. La calificación legal o
jurídica no es otra cosa que subsumir44 los hechos alegados y confirmados por las partes
―reducidos a tipos jurídicos45― en una norma determinada. Esta operación intelectual es
un requisito necesario y previo que posibilita la aplicación del correcto derecho que se
encolumna con la regla iura novit curia.
Ahora bien, el hecho que se califica no debe ser sólo alegado, sino además
encontrarse probado o aceptado por la contraparte luego de transitar el debate procesal.
Ergo, cuando nos referimos a los hechos objeto de la subsunción, no nos dirigimos hacia el
sub-elemento de la causa de la pretensión, sino hacia el objeto del proceso ―concepto

43
La sentencia se pronuncia cuando el proceso ha fenecido, por eso no tiene un carácter procesal,
sino metaprocesal o extraprocesal.
44
La subsunción es el enlace lógico de una situación particular, específica y concreta, con la
previsión abstracta, genérica e hipotética contenida en la ley. Véase Couture, Eduardo J. op. cit., p.
285.
45
El tipo jurídico, según Couture, es una abstracción esquemática que reúne en un concepto todos
los elementos esenciales de determinada figura jurídica. Se trata de reducir los hechos a especies
jurídicas comunes y conocidas, a lo que se llega sin necesidad de entrar a aplicar el derecho al
hecho, sino por un simple esfuerzo de abstracción que posibilita reducir los hechos a sus contornos
jurídicos más simples. V. Couture, Eduardo J., op. cit., p. 284.

- 17 -
GUSTAVO CALVINHO

distinto al objetivo del proceso―. Porque si el sentenciante califica jurídicamente el hecho


de la causa de la pretensión entendiendo que hubo omisión o error en la invocación del
derecho aplicable, en verdad estará variando el otro sub-elemento causal ―la imputación
jurídica― el cual, conforme vimos, asegura el pleno derecho de defensa.
Nótese que como la calificación legal se efectúa una vez finalizado el proceso, ni
aún permitiendo reabrirlo a fin de oír al pretendido queda zanjado el inconveniente, pues
además se ha violado el principio de igualdad entre las partes. Y también la imparcialidad e
impartialidad del juzgador, al acudir en auxilio de quien demandó en base a una pretensión
careciente de imputación jurídica correcta, la cual bien pudo ser repelida por el pretendido
argumentando sólo ese defecto. A este panorama debe agregarse que, de paso, se vapulea
la regla de congruencia. Obsérvese que de estos factores deriva una alternativa de la mayor
relevancia: el acogimiento o el rechazo de la demanda.
No obstante, las habituales posturas no se detienen en esta faceta. Por tal motivo
sostenemos que la autoridad no debe en nombre de la regla iura novit curia modificar la
imputación jurídica del pretendiente. De lo contrario, inexorablemente, lesionará el derecho
de defensa de la parte contraria: si el juez o árbitro interfieren en la pretensión, estarán
alterando las reglas del debate una vez que ha finalizado.
Se concluye de lo expuesto que si los hechos a los que debe aplicarse el derecho
son los alegados y confirmados, lo que en verdad debe calificarse es el objeto del proceso,
también conocido como objeto litigioso. Para mejor comprensión del tema, se impone
analizar su significado a continuación.

7.2. El objeto del proceso

Muchas veces se habla de objeto haciendo referencia a objeto-fin, lo que ocasiona


alguna confusión terminológica entre objeto y objetivo.
Expusimos que el objetivo del proceso es la sentencia, aunque no se dicta si en el
transcurso de la serie se arriba a la autocomposición o desistimiento. El objeto, en cambio,
se relaciona con su contenido.
La doctrina está en deuda, salvo contadas excepciones, con su estudio46, plagado
de confusiones entre pretensión sustancial y procesal, entre conflicto y litigio. Si bien no es
una figura novedosa, un primer avance en su examen se da al desvincularla de la pretensión
material para conferirle carácter eminentemente procesal.

46
La doctrina alemana es la que ha llegado más lejos de la mano de Karl Schwab: El objeto litigioso
en el proceso civil, trad. Tomás A. Banzhaf, EJEA, Buenos Aires, 1968.

- 18 -
IURA NOVIT CURIA

En tal inteligencia, atendiendo las diferencias entre pretensión material y pretensión


procesal, vemos que la primera conlleva una colisión de derechos, intereses, normas o
posiciones; la segunda incluye el pretender que esa colisión se resuelva de una manera
determinada y no de otra. Las notas distintivas de aquélla son la colisión y la
individualización; de ésta el debate y la sustanciación.
En el proceso se discute la procedencia de las pretensiones procesales del actor
con obligada contemplación de la resistencia o contrapretensiones del demandado, lo que
demuestra que su objeto es el debate. Debate donde son importantes uno y otro
contendiente, por obra y gracia del principio de igualdad de las partes. Y que incluso puede
ser ajeno por completo al conflicto material, como ocurre cuando se discuten cuestiones de
corte procesal.
En consecuencia, el objeto del proceso no es la pretensión ni la sentencia, sino el
debate dialéctico entre las partes, que se apoya en la imprescindible bilateralidad.
Es sobre lo debatido que la autoridad debe realizar la calificación legal, no sobre la
pretensión. Evita así toda interferencia sobre el derecho de defensa y el principio de
igualdad de las partes, dejando a salvo su imparcialidad e impartialidad47.
En síntesis, el aforismo iura novit curia hace a la calificación legal del objeto del
proceso, permitiendo al juzgador válidamente aplicar derecho no invocado por las partes,
aplicar el que corresponda si se lo adujo erróneamente y hasta contrariar la imputación
jurídica que le dieran a los hechos. Empero, el límite a aquel precepto lo traspasamos
cuando la autoridad modifica la imputación jurídica del pretendiente excediendo lo debatido
en el proceso, incurriendo en violación del derecho de defensa e incongruencia procesal en
su sentencia. De este modo, vía el elemento causal el juzgador estaría disponiendo de la
pretensión, lo que conforme se revisara anteriormente, no corresponde.
El aforismo iura novit curia en ningún supuesto puede estar por encima del sistema
dispositivo. De lo contrario la sentencia se apartará de la regla de congruencia pues se
condenará por lo que no se pidió, por más de lo solicitado o por razones totalmente distintas
a las alegadas por las partes48.

47
Si la calificación legal, que debe apuntar al objeto del proceso, indica que lo debatido no se ajusta a
derecho, debe rechazarse la demanda. Pero si la autoridad califica en su lugar la pretensión y la
modifica invocando la regla iura novit curia, puede llegar a hacer lugar a la demanda ante un
indefenso.
48
La congruencia no es otra cosa que el respeto que la autoridad guarda, en su pronunciamiento, de
una estricta conformidad con la pretensión y resistencia que articularan las partes en el litigio que
decide. Su relevancia es tal, que si una sentencia es incongruente, necesariamente violará garantías
constitucionales. Ciertamente, la congruencia procesal desde un punto de vista funcional es garantía,
pues asegura que el juez no va a fallar algo distinto de lo que piden las partes ―“extra petita”―, ni

- 19 -
GUSTAVO CALVINHO

8. LA OPERATIVIDAD DE LA REGLA IURA NOVIT CURIA DENTRO DEL PROCESO Y EN EL


PROCEDIMIENTO

Hasta aquí, se ha enfocado el aforismo en análisis como regla de la actividad de


sentenciar, aplicable una vez finalizado el debate. En escasas oportunidades la doctrina se
ha ocupado de examinar el alcance de su transporte al marco del proceso ―generalmente
tratándolo sin detenerse en las diferentes actividades de procesar y de sentenciar― y del
procedimiento.
Durante el desarrollo de la actividad de procesar, de la autoridad emanan dos clases
de resoluciones: las que previamente debe sustanciar ―o bilateralizar― y las que debe
dictar tras la sola petición de una de las partes sin oír a la contraria. En la primera
intervienen los tres sujetos del proceso, en la segunda sólo se verifica una relación bipolar
entre peticionante y juez o árbitro. La solicitud de aquéllas es parecida a la pretensión
procesal, pero con otro alcance en su objeto, pues no resuelven el fondo. El requerimiento
de las restantes se asimila a meras peticiones y son procedimentales, no procesales ―v. gr.
una medida cautelar― por lo que se pueden hallar además en otro tipo de actuaciones que
no configuran proceso.
Estimamos que puede aceptarse la aplicación de la regla iura novit curia dentro del
proceso con idénticas limitaciones a las que establecimos para la actividad de sentenciar.
Para ello debemos estar ante una resolución que requiere preliminar sustanciación, a fin que
la autoridad pueda calificar legalmente lo debatido para aplicar el derecho que corresponda
a su entender. Sin dudas, permanece la veda de transformación de la pretensión.
El enfoque no es exactamente igual cuando, luego de ser pedida por el interesado y
sin más trámite, la autoridad debe emitir resolución.
En este caso ―recordamos―, nos encontramos en los dominios del procedimiento
y no del proceso. La instancia que la genera es la petición, no la acción procesal. Razón por
la cual no existe actividad de sentenciar ni de procesar, sino acogimiento o rechazo de lo
solicitado ―que se exige a la autoridad― conforme a derecho. Como se exige a la
autoridad, no a otro a través de ella, no hay pretensión procesal. Y al no encontrarse en
juego el derecho de defensa de otra parte, no hay una imputación jurídica propiamente
dicha, sino en todo caso fundamentación de lo pedido dirigida a la autoridad. En este
supuesto, el límite de la regla iura novit curia está dado por la imposibilidad de modificar la

más allá ―“ultra petita”―, ni omitiendo alguna de las cuestiones conducentes a la solución del litigio
puestas a su consideración ―“citra petita”―.

- 20 -
IURA NOVIT CURIA

petición en perjuicio del peticionante. De lo contrario, estaríamos reconociendo a la


autoridad receptora de la petición una cuota de poder mayor a la aconsejable en el marco de
un Estado de derecho.

9. CONCLUSIÓN: LA REGLA IURA NOVIT CURIA COMO GARANTÍA DE IMPARCIALIDAD

El derecho procesal desempeña un rol fundamental como sostén de la seguridad


jurídica, ya que merced al proceso hace factible que impere en la sociedad la vigencia plena
del derecho, empezando por el respeto a la supremacía constitucional.
Delimitar con precisión las fronteras de la actuación de las partes y de la autoridad
en el procedimiento contribuye al mantenimiento de la previsibilidad. En lo que atañe al
aforismo iura novit curia, en muchas oportunidades se verifica su utilización como
argumento útil para incrementar los poderes del juzgador, permitiendo su ingreso al terreno
que es propiedad de las partes, dejando de lado la impartialidad y la imparcialidad. Incluso a
costa del sistema dispositivo mismo.
Esta razón nos condujo a desarrollar una nueva perspectiva de la regla iura novit
curia que la coloque en el plano de las garantías, aumentando su riqueza y su aporte a la
estabilidad de las reglas de juego.
Tanto desde el punto de vista histórico como desde el técnico, el aforismo en
cuestión debe ser enmarcado dentro del sistema dispositivo, no como límite a éste.
Históricamente, porque en su origen el brocárdico “Venite ad factum. Curia iura novit”
contempla balanceadamente la actividad a cargo de las partes y de la autoridad. Y
técnicamente merced a dos factores relacionados entre sí: a) la calificación legal se realiza
sobre el objeto del proceso ―lo debatido― y no la pretensión procesal; b) la consideración
del sub-elemento imputación jurídica dentro del elemento causal de la pretensión procesal,
al tiempo que se diferencia del objeto del proceso, contribuye a la inviolabilidad del derecho
de defensa en juicio.
De esta manera se está asegurando a los litigantes la resolución del litigio en un
plano de igualdad, en base a las reglas predispuestas por el ordenamiento jurídico, con
estricta aplicación del derecho adecuado al caso concreto por una autoridad imparcial.
Autoridad que en este aspecto no queda ligada a las partes.
La autoridad tiene la obligación de aplicar el derecho vigente más allá del que
invoquen los litigantes y su deber de conocerlo ―mejor expuesto, su imposibilidad de aducir
ignorancia para no aplicarlo― es una garantía para las partes: la resolución no debe ser la
consagración del voluntarismo del juzgador, sino del derecho.

- 21 -
GUSTAVO CALVINHO

Así considerado, estimamos que el aforismo iura novit curia satisface los requisitos
de previsibilidad y protección que hacen a la seguridad jurídica en un Estado de derecho.

- 22 -
TRANSACCIÓN

Concepto: es un acto jurídico bilateral por medio del cual las partes extinguen
obligaciones litigiosas o dudosas (art. 1641 del CCyC).

 Si la transacción versare sobre derechos ya litigiosos, o sea que ya estamos


dentro del proceso, no podrá hacerse válidamente sino presentándola al Juez de
la causa y firmada por los interesados (art. 1643 CCyC).
 El Código Civil y Comercial se va a encargar de legislar sobre quienes pueden
transigir determinándolo a contrario imperio (es decir determina quienes NO
pueden transigir) y sobre qué cosas se puede realizar transacciones.
 En cuanto a los efectos de la transacción, extingue los derechos y obligaciones
que las partes hubiesen renunciado y tienen para ello autoridad de cosa juzgada
(art. 1642 CCyC).
 La transacción es presentada ante el Juez de la causa a los efectos de que la
homologue. Su labor se va a limitar a examinar que se reúnan los requisitos
exigidos por la ley para su validez y ahí decidirá sobre la homologación o no (art.
308 CPCCN).
 Ante el incumplimiento del acuerdo homologado las normas que se le aplican son
las de ejecución de sentencia.

CONCILIACIÓN

 Presupone componer y ajustar los ánimos de los que estaban opuestos entre sí.
 En sí, es muy parecido a la transacción, con la diferencia que es judicial, es decir
se hace frente al Juez la negociación y él la homologa.
 Igualmente la doctrina está dividida en cuanto a si es una transacción o no. Para
algunos no importa una transacción ya que no se produce una renuncia de un
derecho subjetivo.
 Ante el incumplimiento la vía para su ejecución es la ejecución de sentencia.

1
 La conciliación no está instituida como un trámite previo y obligatorio, sino como
una facultad del Juez y de las partes.
 Las partes pueden solicitar al Juez que designe una audiencia de conciliación para
ver si se puede llegar a un arreglo en el proceso, si no es así el mismo continúa
por sus carriles normales. Es también una facultad del Juez la de llamar a las
partes a una conciliación (art. 36 inc. 2 del CPCCN).

CADUCIDAD DE INSTANCIA

Concepto: es una arbitrio instituido a causa de la inacción de los litigantes, como un


modo de terminar el proceso después de transcurrido el plazo legal siempre que aquellos
se encuentren en el deber de instar su adelanto o en posibilidad de impulsar el mismo
hacia su fin natural que es la sentencia.

 Esta institución es de orden público, excediendo en consecuencia el simple interés


de las partes desde el momento en que se encuentran comprendidos valores
vinculados a la seguridad y eficacia de la justicia al evitar la duración indefinida de
los pleitos.
 Su finalidad no consiste en la necesidad de sancionar al litigante moroso sino a la
conveniencia de facilita el dinamismo de la administración de justicia.
 Los actos interruptivos son todas aquellas peticiones que activan el procedimiento
haciéndolo avanzar hacia su destino norma, en forma directa e inmediata que se
traduzcan en un proceso, avance o continuación de la instancia mediante la
actividad idónea y adecuada para el fin requerido. A título de ejemplo podemos
mencionar: diligenciamiento de una cédula de notificación, la actividad idónea
desplegada de oficio por el Juez, las peticiones que eleven los autos a la Alzada
fin de que se decidan recursos, el libramiento del mandamiento de intimación de
pago, el pedido de oficio, el escrito que amplía la demanda, etc.
 Los plazos de la caducidad se computarán desde la fecha de la última petición de
las partes o resolución o actuación del tribunal, correrá en los días inhábiles –salvo

2
feria judicial- pero se descontara el tiempo en que el proceso hubiese estado
paralizado o suspendido por acuerdo de las partes o disposición del Juez.
 Se trate o no de obligaciones solidarias, divisibles o indivisibles, la caducidad
beneficia o perjudica a todos los litisconsortes.
 Este instituto no alcanza a todos los procesos ya que el art. 313 del CPCCN se
encarga de excluir a algunos de ellos.
 La caducidad operada en primera o única instancia no extingue la acción la que
deberá ejercitarse en un nuevo juicio, ni perjudica las pruebas producidas las que
podrán hacerse valer. La caducidad opera en ulterior instancia acuerda fuerza de
cosa juzgada a la resolución recurrida. La caducidad del principal opera sobre los
incidentes, pero la de estos no opera sobre el principal (art. 318 CPCCN).

3
LAS COSTAS

Según Roberto Loutayf Ranea, “son los


gastos procesales que tienen al proceso
como causa inmediata y directa de su
producción, y que deben ser pagados por las
partes que intervienen en él”.
ALCANCE (art. 77 CPCCN)
“La condena en costas comprenderá todos los gastos causados u
ocasionados por la sustanciación del proceso y los que se hubiesen
realizado para evitar el pleito, mediante el cumplimiento de la
obligación”

Esto quiere decir que las costas incluye tanto los


gastos causídicos como los honorarios de los
profesionales.
Pero los gastos desestimados serán soportados
por la parte que los efectuó, aún con sentencia
favorable (2° y 3° párrafo mismo artículo)
PRINCIPIO GENERAL: Principio
objetivo de la derrota

Art. 68 1er. párrafo del CPCCN: “La parte vencida en el juicio


deberá pagar todos los gastos de la contraria, aún cuando
ésta no lo hubiese solicitado”.
Art. 69 1er. párrafo del CPCCN: “En los incidentes también
regirá lo establecido en el artículo anterior”
EXCEPCIONES
 Caso genérico: “el juez podrá eximir total o
parcialmente de esta responsabilidad al litigante vencido,
siempre que encontrare mérito para ello, expresándolo
en su pronunciamiento, bajo pena de nulidad” (art. 68
2do. párrafo del CPCCN).
Esto quiere decir que la imposición de costas
se traduce en “por su orden”, lo que significa
que cada parte soporta las propias y paga por
mitades las comunes.
 Allanamiento (art. 70 del CPCCN)
 Vencimiento parcial y mutuo (art.
71 del CPCCN): es cuando el
resultado fuese parcialmente
favorable a ambas partes. El ejemplo
cotidiano es en los procesos
indemnizatorios cuando no se
admiten todos los rubros
resarcitorios o se distribuye la culpa
en el hecho dañoso.
 Costas al actor: cuando le ha dado
participación en el proceso a alguien (tercero
o como demandado) en forma innecesaria.
 Pluspetición inexcusable (art. 72 del CPCCN):
es el reclamo excesivo injustificado.
 Nulidad de las actuaciones (art. 74 CPCCN)
 Litisconsorcio (art. 75 CPCCN)
 Prescripción (art. 76 CPCCN)
 Modos anormales de terminación de los
procesos (art. 73 CPCCN)
ALLANAMIENTO
 Como actitud del demandado (o reconvenido)

Declaración de voluntad de someterse a la pretensión


de sentencia solicitada por el actor en la demanda
(Carli)

Cuando sin necesidad de reconocer la exactitud de los


hechos y del fundamento de derecho de la demanda
manifiesta que está conforme con que se dicte la
sentencia que pidió el actor en su demanda (Arlas).
Allanamiento a la demanda o a la pretensión?

art. 307 CPCCN

El allanamiento a la demanda
importa sumisión a la pretensión contenida

El allanamiento a la pretensión es eficaz


y no contraría al CPCCN
Modo anormal de terminación del proceso?

Es una posición del demandado frente a la


pretensión del actor

Neutraliza el conflicto litigioso


pero no termina el proceso

Se requiere una sentencia del juez


(dictará sentencia conforme a
derecho…art.307 CPCCN)
ALLANAMIENTO Y RECONOCIMIENTO

parcial

hechos
total
(declaración de puro derecho)

derecho
suele considerarse sinónimo
de allanamiento

El allanamiento puede implicarlo pero no es condición necesaria

Puede haber reconocimiento del derecho sin que haya allanamiento


Caracteres:

a) Oportuno

b) Incondicionado

c) Total

d) Expreso
Objeto del allanamiento
Relac. jurídica disponible (transigible o
renunciable)

Litigio donde no estuviese comprometido


orden público

Pretensión que no implique una prestación


de cumplimiento imposible

Pretensión no ilícita o contraria a la


moral/buenas costumbres/
Sujetos del allanamiento
Sujeto pasivo contra quien se dirige una pretensión
(demandado/actor reconvenido)

Quid de los procesos con partes plurales

Litisconsorcio facultativo -art. 88 CPCCN

Solo produce efectos para quien se allana

Litisconsorcio necesario-art.89 CPCCN

Solo es eficaz si se allanan


todos los litisconsortes
EFECTOS

a) Sobre el procedimiento

Allanamiento sin cumplimiento


b) Sobre la actividad del juez
(sentencia definitiva)

Allanamiento con cumplimiento


Forma de la sentencia
(sent. Interlocutoria)

Contenido de la sentencia Juez dicta sentencia


conforme a derecho (art.307 CPCCN)

Efecto vinculante? Puede no admitir allanamiento


Puede rechazar la demanda
EFECTOS
c) Sobre condenas accesorias Costas- art.70 CPCCN

Eximición de costas
* real/ incondicionado/ oportuno/ total/ efectivo

*reconocer como fundadas pretensiones del


adversario (salvo mora o culpa)

*dentro de los 5 días de conocer títulos o


instrumentos presentados en forma tardía
DESISTIMIENTO
 Una forma de renuncia o abdicación

DEL PROCESO (art.304 CPCCN)

DESISTIMIENTO

DEL DERECHO (art.305 CPCCN)


Desistimiento: Manifestación de voluntad inequívoca del
actor tendiente a poner fin a la relación procesal sin una
sentencia de fondo (Chiovenda).

Proceso: conjunto de actos ordenados en una serie o secuencia lógica


que se desenvuelven progresivamente entre dos sujetos antagónicos
que debaten en pie de igualdad ante una autoridad , con el objeto de que
ésta resuelva dicho litigio mediante una sentencia (Couture-Alvarado
Velloso).

Desistimiento del proceso: Es voluntad de renunciar al ejercicio del


derecho de acción/al derecho de instar a la jurisdicción /renuncia a
continuar el proceso
Mecanismo del desistimiento del proceso
Antes de notificar demanda
Unilateral del actor
No requiere
consentimiento de la
contraria

Unilateral del actor


Después de notificar demanda

Requiere
consentimiento
Expreso o
Tácito Notificación personal o
por cédula

Oposición: continúa el
proceso
Mecanismo del desistimiento del proceso

Bilateral (acuerdo de partes) Antes de la sentencia

Debe ser EXPRESO

En todas las hipótesis


Revocación del desistimiento (art. 306 CPCC)

Unilateral sin traslado RETRACTACIÓN

Antes de que el juez


se pronuncie
Bilateral
jurisprudencia

Antes de quedar firme resolución

Unilateral con traslado

Antes de que acepte el


contradictor
Si hubo consentimiento
(expreso o tácito) Se requiere su anuencia
para proseguir el proceso
LA RENUNCIA EN EL PLANO PROCESAL

Abdicación del derecho material


DESISTIMIENTO DENTRO DEL PROCESO
DEL DERECHO

No requiere consentimiento
del demandado
Juez solo verifica procedencia
seg. naturaleza del derecho

Produce la EXTINCION No puede volver a promoverse


del derecho material otro proceso por el mismo objeto
y causa (305 CPCCN)
 En el desistimiento del derecho se renuncia a la
facultad de ejercitar la acción procesal con un
contenido pretensional fundado en el mismo
derecho material que se abdica, y tal renuncia se
refiere tanto al proceso en que se desiste, como a
cualquier proceso futuro (Areal-Fenochietto).
OPORTUNIDAD
Idem al desistimiento
del proceso la sentencia definitiva
firme
HASTA

Desde la admisión de la demanda acogimiento de la pretensión


(total o parcial)

Instancias recursivas
ordinarias y extraordinarias
DESISTIMIENTO DEL DERECHO

Juez dicta SENTENCIA HOMOLOGATORIA


(art.165 CPCC)

Positiva: PROVIDENCIA SIMPLE

Negativa: SENTENCIA INTERLOCUTORIA


RECURSOS. CUESTIONES GENERALES.-

FUNDAMENTO: la estructura horizontal del proceso civil escrito de


doble instancia y la necesidad de permitir la posibilidad de corrección a través
de un nuevo examen de la decisión adoptada.-
A partir de la falibilidad del juicio humano, no cabe descartar la posibilidad de
que la actividad decisoria incurra en desviaciones emergentes de una
errónea valoración de los hechos o de las normas jurídicas.-

CONCEPTO: acto procesal en cuya virtud quien se encuentra agraviado


por una resolución judicial pide, en el mismo proceso y ante el mismo juez o
uno de instancia superior, que se reforme, modifique, amplié o anule la
misma.-

CARACTERES: suponen, en términos generales, la existencia de una


resolución judicial; que no ha alcanzado la autoridad de cosa juzgada; que es
atacada en forma expresa por parte del interesado; y que cuente con
legitimación para impugnar la resolución.-

CLASIFICACION: pueden ser ordinarios o extraordinarios.-


Los primeros, son los previstos para una organización judicial de doble
instancia, donde el límite de conocimiento está dado por el agravio del
recurrente y que puede recaer tanto en cuestiones de hecho como de
derecho.-
Los segundos, son excepcionales y están previstos para disfunciones que
pueden alterar la jerarquía normativa en la estructura piramidal que sustenta

Derecho Procesal General y Civil 1


el funcionamiento del Estado. Existen tanto en la órbita Provincial como en la
Federal.-

REQUISITOS: se refieren a la admisibilidad y a la fundabilidad del


recurso, que constituyen dos momentos diferentes.-
La admisibilidad es, en principio, el presupuesto necesario para entrar a trata
la fundabilidad de la impugnación, y tiene que ver con el estricto
cumplimiento de los requisitos extrínsecos exigidos por la norma procesal
(por ejemplo: tipo de resolución, que sea impugnable, plazo para ello, etc.).-
La fundabilidad se relaciona con los argumentos intrínsecos expuestos por el
recurrente en función de la resolución atacada, para resolver si fue dictada o
no conforme a derecho.-

Derecho Procesal General y Civil 2


RECURSOS. CUESTIONES ESPECIALES.-

LEGITIMACIÓN: como regla general, lo están las partes y también


los terceros cuando son admitidos en el proceso. Por eso no puede impugnar
el abogado patrocinante y si el apoderado.-
Desde un punto de vista subjetivo, está legitimado quien se sienta
perjudicado por la resolución, y en consecuencia tiene interés en removerla o
modificarla para revertir el perjuicio que le causa.-
Pero en definitiva, para determinar la legitimar para impugnar una resolución
judicial, radica en la determinación del perjuicio en cada caso concreto.-

AGRAVIO/GRAVAMEN/PERJUICIO: aunque pueden ser


utilizados como sinónimos, lo cierto es que podemos diferencias sus
conceptos.-
El “agravio” es el elemento objetivo de la resolución, es el error o vicio
contrario a derecho que contiene. El “perjuicio o gravamen” es el elemento
subjetivo, es el interés personal que se ve afectado por la resolución en
crisis.-
Por ello una resolución puede contener un agravio pero no constituir un
gravamen o perjuicio; y también al revés, una resolución puede implicar un
gravamen o perjuicio pero no causar agravio por haber sido dictada conforme
a derecho. Por ello es que el “gravamen o perjuicio” se convierte en un
requisito necesario de la impugnación, más no el “agravio”.-

Derecho Procesal General y Civil 1


FORMA: se denomina “forma del recurso” al procedimiento para su
trámite ante la Alzada, para aquellos recursos en los cuales debe tomar
intervención.-
En general sólo hay dos: el llamado “libremente” (o amplio) y “en relación” (o
restringido).-
Ello lo es en función del grado de conocimiento que tiene la Alzada y las
posibilidades procesales que se abren ante ella.-
- Libremente: Es el recurso de trámite más amplio pudiendo, incluso,
ofrecerse prueba dentro de ciertas condiciones.-
- En relación: es más restringido en sus posibilidades (sobre no admisión de
prueba).-

EFECTOS: los “efectos de los recursos” sirven tanto para designar tanto
la consecuencia que imponen sobre la decisión (si impiden o no su
ejecutabilidad) como para determinar el momento de su tratamiento por el
superior.-
Lo primero implica hablar de recursos con efectos “suspensivo o devolutivo”;
y lo segundo se refiere a si es “inmediato o diferido”.-
- Suspensivo: el cumplimiento de lo resuelto por el juez queda en suspenso,
“se suspende”, hasta tanto la otra instancia confirme la bondad de la
resolución atacada.-
- Devolutivo: se concede sin suspender la ejecutoriedad del auto
cuestionado. Es específicamente establecido por la ley.-
- Inmediato: los autos se elevan a la alzada en forma inmediata para el
tratamiento del recurso.-

Derecho Procesal General y Civil 2


- Diferido: hace que los autos no sean elevados de inmediato al superior,
limitándose así las continuas remisiones que perjudican la celeridad en el
trámite de la causa. Las apelaciones con efecto diferido son establecidas
por el propio ordenamiento legal.-

PRINCIPIO GENERAL FORMA Y EFECTO: por regla


general, aquellos recursos que tendrán trámite ante la Alzada serán
otorgados “en relación” y con efectos “inmediatos” y “suspensivo”.-
A partir de allí, la legislación procesal determinará excepciones particulares:
por ejemplo, la apelación contra sentencias definitivas en los procesos
ordinarios y sumarios es concedida “libremente” y con efecto “inmediato” y
“suspensivo”; la apelación de la sentencia definitiva en los procesos
sumarísimos se concede en relación” y con efecto “inmediato” y “devolutivo”;
la apelación de las resoluciones dictadas en la primera etapa del proceso
ejecutivo se conceden “en relación” y con efecto “diferido”; la apelación
contra las providencias que ordenan medidas cautelares se conceden “en
relación” y con efecto “inmediato” y “devolutivo”; etc.-

Derecho Procesal General y Civil 3


RECURSOS ORDINARIOS ACLARATORIA (Art. 36 inc. 6to. y 166 REVOCATORIA/ reposicion APELACION (art. 242 del
inc. 1ro y 2do del CPCCN) (art. 238 Del CPCCN) CPCCN)

OBJETO Corregir errores materiales, aclarar conceptos Que se modifique o revoque, por Que el Tribunal superior revoque o
oscuros y suplir omisiones siempre que no se altere contrario imperio, la resolución modifique la resolución adoptada por el
lo sustancia de la resolución. adoptada. Juez de grado.

PLAZO INTERPOSICION Tres (3) días desde la notificación. Sin plazo Tres (3) días de notificada la resolución, Cinco (5) días de notificada la resolución.
cuando es de oficio y no se produjo la notificación, o en el momento si se dicta en una
salvo para errores numéricos. audiencia.

FORMA INTERPOSICION Por escrito o verbalmente. Por escrito o verbalmente. Por escrito o verbalmente.

SE FUNDA? DONDE? CUANDO? Si, al momento de interponer el recurso. Si, al interponer el recurso. Si, pero no con su interposición.
Libremente, ante la Cámara; en relación
en 1ra. instancia.

ANTE QUIEN SE INTERPONE? Ante el mismo Juez que dictó la resolución, quien a Ante el mismo Juez que dictó la Ante el Juez que dictó la resolución, quien
su vez es él que lo resuelve. resolución, quien a su vez el él que lo realiza un control de formalidad. Resuelve
QUIEN LO RESUELVE? resuelve. la Cámara, quien analiza la fundabilidad
del recurso.

SE SUSTANCIA? No. Sólo si la providencia atacada ha sido Si.


dictada por pedido de la parte contraria.

CONTRA QUE PROCEDE? Sentencias definitivas, pero la jurisprudencia lo Sólo contra providencias simples, Sentencias definitivas e interlocutorias, y
amplió a todo tipo de resoluciones judiciales. causen o no gravamen irreparable. providencias simples que causen
gravamen irreparable.

Derecho Procesal General y Civil


Las medidas cautelares:

Constituyen un "anticipo de garantía jurisdiccional“, no teniendo un fin en si


mismas sino que sirven a un proceso principal, por lo cual su existencia es
provisoria al depender de las contingencias del litigio del cual se derivan (Alsina H.,
"Tratado...", 2ª Ed., Tomo IV, Pág. 449, letra "c" y 450/45).-

Tienen por finalidad garantizar el éxito de la futura sentencia, siendo un instrumento


creado para asegurar el derecho sustancial interín se debate su procedencia (De
Lázzari Eduardo N., "Medidas Cautelares", Ed. Platense, Tomo I, Pág. 141 y
siguientes).-

Tiende a impedir que el derecho cuyo reconocimiento o actuación se pretende


obtener a través de otro proceso, pierda su virtualidad o eficacia durante el tiempo
que transcurre entre la iniciación de ese proceso y el pronunciamiento de la
sentencia definitiva (Palacio, Lino E., “Derecho Procesal Civil”, Ed. AbeledoPerrot,
Tomo VIII).-

Conceptualmente una medida cautelar es un medio que tiene por finalidad asegurar
el resultado práctico de la sentencia que debe recaer en un proceso, evitando que se
torne de imposible cumplimiento (Martínez Botos, “Medidas Cautelares”, Ed.
Universidad, Pág. 27).
Tres son los presupuestos
de las medidas
cautelares:
Verosimilitud en el derecho invocado
como fundamento de la pretensión.-
No requiere la prueba terminante y plena del derecho
invocado. Basta con la simple apariencia o verosimilitud
del derecho (“fimuis boni inris”) invocado, a cuyo efecto
el procedimiento probatorio es meramente informativo.-
Es la apariencia suficiente del derecho alegado, lo que
supone que la pretensión intentada en el juicio principal (o
que pretende instaurarse) tenga una probabilidad
suficiente de éxito y que no esté supeditada a la
contingencia o expectativa de agotar el trámite
respectivo.-
Se puede comprobar “sumariamente” y puede operar en
forma “presuncional”.-
Peligro en la demora o temor
fundado.-
La posibilidad de que, en caso de no adoptarse,
sobrevenga un perjuicio o daño inminente que
transformará en tardío el eventual reconocimiento del
derecho invocado como fundamento de la pretensión.-
En forma genérica está pensado como paliativo de las
demoras del proceso.-
Contra cautela o caución.-
Asegura a la otra parte el resarcimiento de los daños que
aquéllas pueden ocasionarle en la hipótesis de haber sido
pedidas indebidamente.-
Es el resguardo del sujeto pasivo de la medida cautelar, y
reposa en el equilibrio que las partes deben conservar en el
proceso; más aún cuando se dictan “inaudita parte”.-
Es mas bien una condición de ejecución de la medida
cautelar que un requisitos de admisibilidad y procedencia.-
Puede ser personal (juramento de la beneficiaria) o real
(garantía a través de bienes, propios o de terceros).-
Los caracteres de las
medidas cautelares son:
Instrumentales.
Carecen de autonomía. Son un medio para garantizar el
cumplimiento de la sentencia que se dicte en el proceso
principal, al cual acceden y del cual son accesorias, pero
vinculadores por un nexo de instrumentalidad o
subsidiariedad. No tienen un fin en si mismas.-
Ello implica que debe existir una correspondencia entre la
cautelar solicitada y el objeto del proceso pero a su vez no
debe implicar un adelanto de la sentencia, lo cual se
encuentra reservado para un tipo específico de cautelares
(autosatisfactivas y tutelas anticipadas).-
Provisionales.
Se mantienen en tanto perduren en el tiempo la
situación fáctica que las motiva, y en cualquier
momento en que cesaren podrán ser levantadas.-
Por otro lado, una vez que se dicta sentencia definitiva
(en cualquier sentido que sea) se extingue la eficacia
porque desde ese momento pierde y se agota su razón
de ser.-
Flexibles.-
Esto implica que tanto el órgano judicial como los
sujetos activos y pasivos del proceso cautelar
cuentan con facultades de modificar la medida
solicitada o dispuesta.-
El Juez podrá otorgar una medida distinta a la
solicitada, y las partes pueden requerir la
ampliación, mejora o sustitución de la medida
cautelar decretara.-
Inaudita parte.-
En el análisis de su procedencia, no toma intervención al
parte que eventualmente es afectada por la medida.-
Ello no quiere decir que no puede controvertir la
cautelar, sino que por la naturaleza de la pretensión
cautelar se difiere su intervención para una vez que se
encuentre trabada la medida. Primero se protege el
derecho y luego se le asegura al demandado su derecho
de defensa.-
Sujetas a caducidad.-
Dependiendo de la oportunidad en que se solicitan.-
Si se la requiere antes de la demanda, deberá iniciarse
la acción dentro de los 10 días siguientes al de su
traba; si se la requiere con la demanda o durante su
sustanciación caducarán de pleno derecho a los 5
años desde la fecha de su anotación, salvo que
oportunamente se proceda a su reinscripción.-
Si bien los códigos
procesales no clasifican a
las medidas cautelares, si
las enuncian; y la doctrina
se ha encargado de
agruparlas en función de
su fin.-
Así nos encontramos con:
Las que tienden a asegurar el resultado de la ejecución forzada
(embargo, inhibición, intervención y administración, y anotación
de litis);

Las que previenen situaciones de peligro sobre los bienes o las


personas (prohibición de innovar, de contratar, protección de
personas);

Las que aseguran la producción anticipada de la prueba (prueba


anticipada).
CONCEPTOS GENERALES

PROCESO EJECUTIVO

Concepto:

Es un proceso tendiente a hacer efectivo el cumplimiento de una obligación documentada


en alguno de los títulos extrajudiciales convencionales (ej.: cheque, pagaré, etc.) o
administrativos (deudas con el estado municipal, provincial o nacional, según el caso y
legislación) legalmente dotados de autenticidad.

Características:

 Proceso mixto, de ejecución y conocimiento limitado

 Carece de aptitud para el examen y solución total del conflicto, por cuanto la
sentencia hace cosa juzgada formal (significa que puede ser modificada con un
proceso de conocimiento posterior)

 Número limitado de defensas para el demandado

 Su objeto es el de lograr la satisfacción de un crédito que la ley presume en virtud


de un documento que lo comprueba

 El efecto inmediato consiste en un acto conminatorio (intimación de pago) y


coactivo sobre el patrimonio del deudor (embargo)

Por el contrario, el TÍTULO EJECUTIVO JUDICIAL O EJECUTORIO se halla


representado por una sentencia que ha declarado la legitimidad del derecho del acreedor
(sentencia, acuerdo homologado, ejecución de honorarios regulados en concepto de
costas y multas procesales, arts. 499 y 500 CPCCN). Tramitan bajo la modalidad de
ejecución de sentencia.

Ejecución de sentencia:

Debemos distinguir dos tipos de sentencia: las que son de tribunales nacionales y las que
provienen de tribunales extranjeros.

1
El art. 499 del CPCCN determina que consentida o ejecutoria una sentencia de un tribunal
judicial o arbitral y vencido el plazo dado para su cumplimiento se procederá a su
ejecución a instancia de parte.

De la norma surgen los requisitos:

- Existencia de una sentencia de condena


- Que se encuentre consentida (se venció el plazo para recurrirla) o ejecutoriada
(confirmada por el superior y contra ella no hay recurso que autorice su revisión)
- Plazo vencido
- A pedido de parte

El instituto se aplica a otros como es la ejecución de una transacción, de un acuerdo


homologado, honorarios regulados en concepto de costas, multas procesales (art. 500).

La sentencia puede establecer la obligación de dar una suma de dinero, de dar cosas o
que consiste en hacer o no hacer.

De esa manera tenemos la condena a escriturar (art. 512), a hacer (art. 513), a no hacer
(art. 514) y a entregar cosas (art. 515, todos del CPCCN).

2
 Si el título ejecutivo se encuentra incompleto
por encontrarse dentro de los casos del art.
525 del CPCCN, deberá prepararse la vía
ejecutiva.
 Es decir, que se cita al deudor por cédula y
deberá comparecer personalmente (no se
puede suplir por escrito).
 Luego de ese trámite queda preparada la vía
ejecutiva
Si el juez encuentra al instrumento
acompañado dentro de los previstos por los
arts. 523 y 524 del CPCC va proveer el escrito
de demanda
El oficial de justicia requiere al deudor el pago

Si paga, el oficial de justicia Si no paga, se procederá


lo debe depositar al al embargo de bienes
primer día hábil siguiente en suficientes para cubrir
banco depósito judiciales cantidad del mandamiento
 Importa la citación para oponer excepciones
 Intimación para constituir domicilio
 Si se embargasen bienes, el oficial de justicia
requerirá al propietario de ellos si están
prendados o gravados
El juez ordena el traslado al actor por cinco días (art. 547)
Si no requieren de prueba (art. 548), dicta sentencia
Si opone excepciones Sino se abren a prueba (art. 549)
Producida la prueba, dicta sentencia de remate en 10 días

Si no se presenta o no Se dicta sentencia de remate en 10 días


opone excepciones
Manda a llevar
adelante la ejecución en todo rechaza la excepciones
(hace lugar demanda)

en parte hace lugar a una parte


o del crédito reclamado

establece los intereses y costas

Rechaza la ejecución hace lugar a las excepciones e


impone las costas
Primero se debe trabar un embargo sobre un bien

Luego se cita al demandado por cédula para que oponga


excepciones previstas en el art. 506 del CPCCN

Si opone excepciones traslado resolución

Si no opone excepciones
USUCAPION Y/O PRESCRIPCION ADQUISITIVA DE
DOMINIO.

La prescripción para adquirir, es un derecho por el cual el poseedor de


una cosa inmueble, adquiere la propiedad de ella por la continuación de la
posesión, durante el tiempo fijado por la ley. Configura un modo de adquirir el
dominio y ciertos derechos reales por la posesión revestida de los caracteres
que la ley ha establecido y por el tiempo previsto legalmente. Supone el
apoderamiento de la cosa con ánimo de dueño.
La propiedad de cosas inmuebles y demás derechos reales se adquiere
por la posesión continua de veinte años, con ánimo de tener la cosa para sí, sin
necesidad de título y buena fe por parte del poseedor, salvo lo dispuesto
respecto de las servidumbre para cuya prescripción se necesita título; al que ha
poseído durante veinte años sin interrupción alguna, no puede oponérseles ni
la falta de título ni su nulidad, ni la mala fe en la posesión.
En definitiva, conforme nuestra normativa civil, la posesión debe ser
con animus rem sibi habendi, es decir con el ánimo de tener la cosa para sí,
además de continua, pública, no haber sido interrumpida; y por veinte años,
sin necesidad de título o buena fe.
En materia probatoria, sabido es que está a cargo del pretendiente
demostrar el plazo legal de posesión efectiva, pública, pacífica, animus domini
y sin oposición de terceros.
Sin embargo, la cuestión no resulta tan sencilla como se muestra.
Ello así porque exige probar de modo convincente una serie de actos
positivos, no alcanzando con la mera demostración del desinterés del
propietario, ya que este modo particular de adquirir la propiedad no premia la
espera de quien pretende usucapir o el solo paso del tiempo, sino que la
función del instituto es coronar con la atribución del dominio a aquél que
realizó actos a título de dueño, es decir, con animus domini, o con la intención
de someter la cosa al ejercicio de un derecho de propiedad sin reconocer en
otro un señorío superior.
Y a fin de acreditar la existencia de los actos posesorios demostrativos
de la posesión (corpus y animus domini), que es presupuesto cabal e
indubitable para que se configure el supuesto en análisis, la prueba debe ser,
necesariamente, considerada con visión de conjunto -prueba compuesta-, es
decir, en una ponderación global teniendo en cuenta que se trata de probar
hechos materiales que se han desarrollado a través de un tiempo prolongado y
que han nacido en el interior del sujeto activo.
Al encontrarse interesado el orden público, la prueba debe
necesariamente ser compuesta y la comprobación de los extremos exigidos por
la ley debe efectuarse de manera insospechada, clara, cabal y convincente.
Se admite por ende, cualquier medio de prueba tendiente a acreditar los
actos que de manera ejemplificativa contiene la legislación de fondo -cultura,
percepción de frutos, deslinde, construcción o reparación, ocupación- siendo
especialmente considerada: la acreditación del pago de impuestos y tasas por
parte de aquél que dice ser poseedor; la prueba testimonial es la más solvente
ya que de ella puede surgir la existencia de actos posesorios, la inexistencia de
turbatorios, el carácter de público de la conducta desplegada, la antigüedad de
la posesión, etc. aunque el fallo no puede basarse exclusivamente en ella; la
prueba confesional que debe interpretarse con criterio restrictivo ya que está
en juego el interés social y el orden público; y cualquier otro medio de prueba
tendiente a acreditar los recaudos de procedencia de la acción (art. 24 inc. c)
de la Ley 14.159).
La adquisición del título de dominio por prescripción importa, en
derecho, la existencia de hechos y actos concretos, bien individualizados,
ubicados en el tiempo y en el espacio, los cuales deben manifestarse en el
proceso a través del material probatorio traído, reunido y producido en la
etapa respectiva y que, en su conjunto, sustenten la convicción de la verdad y
justicia de lo que el actor pretende obtener por medio de un fallo judicial.
Será necesario probar el inicio de la posesión con el fin de determinar si
ha transcurrido el lapso requerido para la adquisición del dominio, como la
demostración de actos posesorios, reundiendo el carácter de sustancial, exacto,
preciso y claro (v. Quadri, Hernán G., “La Prueba en el proceso civil y
comercial”, Ed. La Ley, Tomo II, Pág. 1782/1783).
Respecto del medio de prueba documental en el juicio de usucapión, la
doctrina reflexiona que luego de un lapso prolongado de tiempo
necesariamente debe ser factible que se hayan acumulado múltiples
documentos que pueden servir como elementos corroborantes para tener por
acreditada la posesión. Podrían aportarse certificados de domicilio,
comprobantes de gastos efectuados en el inmueble (presupuestos, facturas,
remitos, recibos por ejecución de obras y reparaciones), instalaciones de
electricidad o redes de gas, factura de compras de materiales y/o pago de
mano de obra que acrediten que las refacciones, construcciones y/o
modificaciones efectuadas en la vivienda las efectuó por cuenta propia y en
carácter de poseedora; cuestiones que si bien son manifestadas por los testigo -
como seguidamente se verá- no cuentan con un adecuado respaldo documental
(v. Quadri, Gabriel H., obra cit. Pág. 1785/1786).
Y en particular, respecto al pago de impuestos, tasas y/o contribuciones
se ha señalado en reiteradas oportunidades que "no constituye un elemento que
acredite la posesión, sino que sólo es una pauta para ser apreciada junto con
las demás particularidades del caso" y que "son insuficientes para tener por
acreditado el animus domini posesorio, pues tales actos pueden ser cumplidos
por quienes reconocen en otro la posesión"; esto, más allá de la insuficiencia
probatoria en relación a un extenso período de pago de los mismos (v. fallos
citados por López Mesa, Marcelo J., "Código Civil y Leyes
Complementarias", Ed. LexisNexis, Tomo III, Pág. 958; v. en igual
sentido Kiper, Claudio M. y Otero, Mariano C., "Juicio de Usucapión",
Ed. La Ley, Pág. 295).
Cabe también aclarar que lo informado por el Registro de la Propiedad
Inmueble no es más que el cumplimiento de un requisito de orden procesal, no
teniendo vinculación con la acreditación de los extremos de fondo a acreditar
para la procedencia de la acción.
Y otro tanto sucede con el plano aprobado por Geodesia, ya que éste es
impuesto por el ordenamiento procesal, necesario para la correcta
identificación del inmueble objeto del proceso, no teniendo vinculación con la
acreditación de los extremos de fondo a demostrar para la procedencia de la
acción.
Sobre el medio de prueba testimonial corresponde señalar que no puede
ser el único fundamento de la sentencia pero a la vez es la prueba de mayor
relevancia e importancia en estos tipos de proceso ya que tiende a acreditar
"prima facie" la existencia de actos posesorios, la inexistencia de actos
turbatorios, el carácter de público de la conducta desplegada, la antigüedad de
la posesión, etc.
Ello no importa una descalificación de éste medio de prueba sino que, al
contrario, la prueba de testigos es por lo común la más importante y
convincente porque se trata de acreditar hechos materiales; si bien la ley, con
justificada desconfianza, ha querido que los testimonio sean contemplados y
corroborados por elementos de juicio objetivos e independientes. La exigencia
de prueba complementaria es a los fines de corroborar la declaración
testimonial, para que no queden dudas sobre las circunstancias narradas por
los deponentes, pues debe pensarse que en tan largo período de ocupación
deben haber quedado otras evidencias o rastros en algo más que la memoria de
los testigos; los que tal como fueran señalado, no han sido arrimados a autos
(v. Quadri, Gabriel H., obra cit. Pág. 1787/1791).
RENDICION DE CUENTAS.

La acción de rendición de cuentas ha sido definida como el estado


descriptivo, respaldado por la pertinente documentación, tendiente a demostrar
en partidas correspondientes al debe y al haber la verdad de los hechos y
resultados de orden patrimonial al que se ha llegado en una negociación en la
que se ha actuado por cuenta ajena.
En orden a su cumplimiento, se destaca la necesariedad de un informe
amplio explicativo, descriptivo, con la prueba y la documentación
correspondientes; es decir que la misma debe contener todas las explicaciones
y referencias que sean necesarias para dar a conocer los procedimientos y
resultados de la gestión.
Rendir cuentas es informar al dueño del negocio o interesado en él, por
cuya cuenta actúa el gestor, de todo lo que se ha hecho en su interés. Es pues
presentar al "dominus negotti" la descripción gráfica de las operaciones
efectuadas, acompañada de las informaciones aclaratorias necesarias y de los
respectivos comprobantes, ya que las cuentas deben ser instruidas y
documentadas, por lo que no pueden ser sinópticas sino descriptivas, y
además, avaladas por sus respectivos comprobantes.
Es la operación por la cual toda persona que actúa por cuenta de otra o
en interés ajeno le da a ésta razón de su cometido, detallando los actos
cumplidos en su nombre, mediante la exposición de todo el proceso
económico y jurídico propio de ellos, y estableciendo el resultado final.
Esta obligación de hacer, tal como lo refiere la doctrina, "pesa sobre
todo aquel que administra bienes o gestiona interés total o parcialmente
ajeno; basta para que nazca que exista negociación de gestión, de
intermediación, de administración o mandato" (v. Formaro, Juan J., “Juicio
por Rendición de cuentas”, Ed. Hammurabi, Pág. 30).
Desde la órbita procesal, señala Morello que corresponde deslindar dos
actividades lógicamente sucesivas y de las cuales una es presupuesto necesario
de la otra: cabe primero saber si se debe o no rendir cuentas y despejada esa
incerteza se abre el paso al posterior procedimiento de rendirlas que en donde
judicialmente podrán ajustarse, discutirse y agotar su resultado (v. Morello-
Sosa-Berizonce, "Código Procesal ...", Ed. Platense S.A., Tomo VII-A,
Pág. 426; en igual sentido v. Gozaíni, Osvaldo A., "Código Procesal ...",
Ed. La Ley, Tomo II, Pág. 563).
Así, la primera etapa está destinada al debate referente a la existencia o
inexistencia de la obligación de rendir cuentas; solamente se resuelve sobre el
derecho del actor a pedir rendición y sobre la obligación del accionado de
presentarlas. En contrapartida, la segunda etapa que nace a partir de la
condena a rendirlas, se discuten las cuentas en sí y la formación de posibles
impugnaciones, culminando con una nueva resolución que dirime estas
cuestiones.
En cuanto a la prueba que deben brindar, las partes intervinientes en
este tipo de procesos, no sólo tienen que probar los hechos necesarios para la
decisión que procuran, sino que previamente deben introducírselos en el
proceso mediante su afirmación, convirtiéndolos de tal modo en fundamentos
de la sentencia. Así, el actor deberá invocar y probar una relación jurídica
idónea que dé sustento al deber de rendir cuentas, la falta de su rendición y la
obligación de rendirlas a cargo de la contraria (v. Formaro, Juan J., obra
citada, Pág. 119).
DESALOJO

El Código Civil y Comercial describe algunas de las formas causales


que habilitan la procedencia de la conclusión del contrato de locación, entre
las cuales se encuentra vencimiento del tiempo de la locación, pérdida de la
cosa arrendada, imposibilidad del destino especial para el cual la cosa fue
expresamente arrendada, por vicios redhibitorio que existiese al tiempo del
contrato o sobreviniesen después, por casos fortuito, etc., generando como
principal efecto la restitución por parte del locatario de la cosa alquilada (v.
Salgado, Alí J., “Locación. Comodato y Desalojo”, Ed. Rubinzal Culzoni,
Pág. 183 y siguientes; v. Ramirez, Jorge O., “El Juicio de Desalojo”, Ed.
Depalma, Pág. 141 y siguientes).
Así, el objeto del proceso de desalojo es lograr la restitución de la
tenencia del bien inmueble cuando exista obligación de restitución, exigible en
función de las cuestiones litigiosas que se derivan, a raíz de la existencia de un
contrato del cual surja dicha obligación o en los supuestos genéricos del
precario tenedor y de la intrusión (v. Morello-Sosa-Berizonce, “Códigos
Procesales en lo Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires y de la
Nación”, Ed. Platense S.R.L. y Abeledo Perrot, Tomo. VII-B, Pág. 2; v.
CC MP, causa 109.496, 3 de Agosto de 2000).
Conforme lo establece el ordenamiento procesal aplicable, se podrá
dirigir esta acción contra el locatario, sublocatario, tenedor precario, intruso o
cualquier otro ocupante, cuya obligación de restituir o entregar, sea exigible.
Definidos los legitimados pasivos, cabe agregar que ostentan
legitimación activa tanto el locador como el propietario poseedor,
usufructuario y usuario (v. Kenny, Héctor E., "Proceso de Desalojo",
Ed. Astrea, 2001, Pág. 75 y sig.).
Interesa destacar también que la admisibilidad de la pretensión se halla
supeditada al requisito de que la obligación de restituir resulte de la demanda
en forma nítida y sea además actual, real y concreta (v. Ramírez, Jorge O.
"El Juicio de Desalojo", Ed. Depalma, Pág. 4).
INTERDICTOS.

Según el concepto de Interdicto que brinda el Diccionario de Ciencias


Jurídicas, Políticas y Sociales, “interdicto” hace referencia del latín
interdictum (entredicho). Constituye un procedimiento en materia civil
encaminado a obtener del juez una resolución rápida, que se dicta sin perjuicio
de mejor derecho, a efectos de evitar un peligro o de reconocer un derecho
posesorio.
Los interdictos más corrientes son: el de obra nueva; el de retener la
posesión; y de recuperar la posesión.
Dada la naturaleza de estas medidas, únicamente tienen vigencia hasta
el momento en que se dicta sentencia firme en el juicio ordinario, que puede
promover la parte que se considere agraviada por la resolución interdictal.

De recobrar.

Conceptualmente el interdicto de recobrar es una acción tendiente a


obtener la restitución de la posesión o tenencia de un bien, mueble o inmueble,
que se ha perdido como consecuencia de actos materiales (clandestinos y/o
violentos) de terceros. Su fin radica, al igual que todos las acciones policiales,
en evitar que el agraviado intente el indeseable camino de hacer justicia por
mano propia, siendo ajena al mismo la dilucidación de las relaciones de
derecho que vinculen a las partes (v. Gozaíni, Osvaldo A., “Código
Procesal…”, Ed. La Ley, Tomo II, Pág. 455; v. López Mesa, Marcelo J.,
“Código Civil y Leyes complementarias”, Ed. LexisNexis, Tomo III, Pág.
1076 y sgtes.; art. 2495 y concs. del Cód. Civ.).
La procedencia del interdicto de recobrar se encuentra condicionada a
que quien la intente hubiera tenido la posesión actual o la tenencia del bien, y
que la hubiere perdido total o parcialmente por violencia o clandestinidad.
Es un proceso urgente cuya finalidad es defender la posesión y/o la
tenencia que se pierde por una causa ajena a la voluntad del titular que la
detentaba y propia de quien ahora la detenta.
En función de ello solo interesa, y debe ser el objeto de la prueba
(delimitación probatoria pertinente en relación a la naturaleza, finalidad y
carácter sumarísimo del interdicto), el hecho de la posesión del bien por el
actor, el despojo total o parcial del mismo con violencia y/o clandestinidad, y
la fecha de esos actos materiales (v. Quadri, Gabriel H., “La prueba en el
proceso civil y comercial”, Ed. Abeledo Perrot, Tomo II, Pág. 1527/1528;
v. Gozaíni, Osvaldo A., obra cit., Pág. 460).
La legitimación activa recae sobre todo poseedor o tenedor (cualquiera
sea su título) y la pasiva en el autor denunciado de los actos materiales de
violencia y/o clandestinidad (también sus sucesores universales o particulares
de mala fe, copartícipes o beneficiarios del despojo); y no se admite la
discusión de quien tiene mejor derecho sobre la cosa, cuestión que excede el
marco de conocimiento del interdicto y es propia del juicio de conocimiento
pleno.
La turbación de la posesión o la tenencia, mediante actos materiales
violentos y/o clandestinos, tiene que tener por objeto y efecto la exclusión
absoluta del poseedor o tenedor -de no ser así, la vía interdictal sería otra
(interdicto de retener)-. A su vez, esos actos materiales deben estar
realizados intencionalmente, es decir con el propósito de desconocer la
posesión o la tenencia y contra la voluntad del poseedor o tenedor ya que si
esa actividad es consentida, autorizada o tolerada por el titular de la relación
de poder no hay turbación o desapoderamiento.

De retener.
El interdicto de retener es una acción tendiente a proteger los derechos
del actual poseedor o tenedor de un bien, mueble o inmueble, contra actos
materiales de terceros que turben, o amenacen turbar, el ejercicio de la
posesión o la tenencia. Su fin radica en evitar que el agraviado intente el
indeseable camino de hacer justicia por mano propia, siendo ajena al mismo la
dilucidación de las relaciones de derecho que vinculen a las partes (v.
Gozaíni, Osvaldo A., “Código Procesal…”, Ed. La Ley, Tomo II, Pág.
455; v. López Mesa, Marcelo J., “Código Civil y Leyes complementarias”,
Ed. LexisNexis, Tomo III, Pág. 1076 y sgtes.).
La turbación de la posesión o la tenencia implica que no se provoca la
exclusión absoluta del poseedor o tenedor -lo que si sucede con el despojo,
necesario para el interdicto de recobrar-. Se trata de una actividad que
obstaculiza o torna más gravosa la relación de poder y genera un cambio en la
situación de hecho, porque el poseedor o tenedor no pueden ejercer sus
perrogativas de la manera como lo venían haciendo hasta el momento de la
molestia.
A su vez, esos actos materiales de turbación deben estar realizados
intencionalmente, es decir con el propósito de desconocer la posesión o la
tenencia y contra la voluntad del poseedor o tenedor ya que si esa actividad es
consentida, autorizada o tolerada por el titular de la relación de poder no hay
turbación o desapoderamiento (v. obras y art. citados).
En cuanto a la prueba de éste tipo de procesos, sólo podrá versar sobre
el hecho de la posesión o tenencia invocada por el actor, la verdad o falsedad
de los actos de perturbación atribuidos al demandado y la fecha en que éstos
se produjeron. Lo que interesa es el estado de hecho existente en el momento
mismo de producirse la supuesta perturbación, esto es, la real y efectiva
ocupación del bien y no los títulos en que se basa la posesión (v. Quadri,
Gabriel H., “La prueba en el proceso civil y comercial”, Ed. Abeledo
Perrot, Tomo II, Pág. 1527/1528).
El debate se circunscribe a la legitimación activa y pasiva, al hecho de
la perturbación o amenaza y a la acreditación del ejercicio temporal del
interdicto en relación a su caducidad (v. Gozaíni, Osvaldo A., obra cit., Pág.
460).

De obra nueva.

Tiene por objeto la suspensión de la que ha sido iniciada y cuya


continuación y ejecución podría lesionar otros derechos. Es la pretensión
procesal en cuya virtud el poseedor de un inmueble que es turbado en su
posesión o tenencia por una obra nueva que afecta a ese bien, reclama que la
obra se suspenda durante la tramitación del proceso y se orden destruir en la
sentencia.
Procede si la turbación en la posesión o en la tenencia consisten en: 1)
una obra nueva que se comienza a hacer en el inmueble respecto del cual el
demandado ejerce la posesión o la tenencia; 2) la destrucción de las obras
existentes en ese inmueble; 3) una obra nueva que se comienza a hacer en
otros inmuebles, siempre que la posesión o tenencia del actor sufra menoscabo
que seda en beneficio del que ejecuta la obra nueva.
Se legitima para promover este interdicto tanto al poseedor como al
tenedor de un inmueble afectado por una obra nueva, y establece que la
pretensión debe dirigirse contra el dueño de la obra y, si fuere desconocido,
contra el director encargado de ella. El trámite es el del juicio sumarísimo.
Será inadmisible si aquélla estuviere concluida o próxima a su
terminación. La sentencia que admitiere la demanda dispondrá la suspensión
definitiva de la obra o, en su caso, su destrucción y la restitución de las cosas
al estado anterior, a costa del vencido.

Disposiciones comunes a los interdictos.


Es juez competente para conocer en los interdictos el del lugar en que
esté situada la cosa sobra la cual versan.
No podrán promoverse después de transcurrido un año de producidos
los hechos en que se fundaren.
Las sentencias que se dicten en los interdictos no impiden el ejercicio de
las pretensiones reales que pueden corresponder a las partes.
B.75.549 "NAVARRO CARLOS SEBASTIAN C/ MORASCHIA MAURICIO
ADRIAN Y OTROS S/ PRETENSION INDEMNIZATORIA. --CONFL. DE
COMPETENCIA ART. 7° INC. 1° LEY 12.008—"

La Plata, 20 de marzo de 2019.

AUTOS Y VISTOS:

I. Carlos Sebastián Navarro promovió una acción de daños y perjuicios contra Mauricio
Adrián Moraschia, la empresa Riah SA y la Municipalidad de General Pueyrredon, con
el objeto de obtener una indemnización por la pérdida de la visión de su ojo izquierdo
cuando el 2 de agosto de 2015 supuestamente fue agredido por el primero de los
nombrados mientras se encontraba en el resto bar "Bookan" de la ciudad de Mar del
Plata, explotado por la sociedad codemandada.

El actor denuncia que Moraschia lo impactó con un vaso de vidrio causándole severas
lesiones en su rostro, las que aparentemente no fueron propiamente tratadas por los
profesionales médicos que lo atendieron en el tiempo inmediato posterior al hecho.
Como consecuencia de esto último habría perdido la totalidad de su visión en uno de sus
ojos, generándole los padecimientos que describe en la demanda y siendo excluido -por
su sobreviniente discapacidad- de la Escuela de Policía "Juan Vucetich" a la que asistía
como cadete.

Entiende que a dicha persona le corresponde la responsabilidad civil como autor


material de los daños que se alegan ocasionados, a la par que Riah SA debería responder
como propietaria del local bailable por supuestamente infringir las disposiciones de la
ley 14.050 al servir alcohol en vasos de vidrio y desbordar la capacidad máxima del
establecimiento. Por similares circunstancias, considera que la Municipalidad de
General Pueyrredon es responsable en virtud de lo que habría sido un deficiente
ejercicio de sus potestades policiales de control sobre tales comercios y de su deber
genérico de brindar seguridad a la comunidad.

II. La causa se inició ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N°14
del Departamento Judicial de Mar del Plata, cuyo titular se declaró incompetente en la
inteligencia de que la controversia -atento a la pretensión incoada contra el municipio-
subsumía en la cláusula general que define la materia contencioso administrativa (cfr.
arts. 166 in fine, Const. prov., 1 y 2 inc. 4, CCA). Asimismo, invocando razones de
economía procesal y tutela judicial, consideró que el juicio no debía escindirse, siendo
prudente que todas las pretensiones -incluidas las seguidas contra los particulares-
tramiten por ante un único juez competente (fs. 132/134 vta.).

De tal manera, el expediente pasó al Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso


Administrativo N°1 departamental. Por su lado, este juez reputó que en autos no era
admisible la acumulación subjetiva de pretensiones dado que aquellas seguidas contra
Moraschia y Riah SA estaban gobernadas por el derecho privado y, por ende, les era
aplicable la regla de exclusión prevista en el art. 4 inc. 1 del Código Procesal
Contencioso Administrativo. Siendo así, afirmó que únicamente la dirigida contra el
municipio sería de su competencia (fs. 136).

No obstante, de seguido este magistrado ponderó que la Municipalidad de General


Pueyrredon no era "parte sustancial en la litis" en tanto no "aparece como titular de la
relación jurídica en que la actora sustenta la pretensión" e "...inclusive su
responsabilidad en el evento aparecería como meramente accesoria" (fs. 138). Por tal
motivo, estimó que no debía conocer en el asunto y que lo actuado por el juez en lo civil
y comercial al desprenderse del expediente había sido contrario a derecho. En este
estado, dio por configurada la contienda negativa y procedió a someterla ante esta
Suprema Corte de Justicia en los términos del art. 7 inc. 1 de la ley 12.008 -texto según
ley 13.101-.

III.1. No sin antes advertir y desalentar adelantos de jurisdicción de tal tenor (cfr. causas
B. 73.523, "Levy", resol. de 14-X-2015; B. 74.264, "Mostafa", resol. de 21-IX-2016 y
B. 74.544, "Villanueva", resol. de 7-VI-2017), a los fines de establecer el tribunal que
deberá conocer y decidir en el caso salvaguardando la competencia ratione materiae
(cfr. art. 6, CCA), cuadra señalar que en la especie efectivamente gravita el
impedimento contenido en el art. 87 inc. 2 del Código Procesal Civil y Comercial.

Ello, en la medida en que las pretensiones dirigidas contra Mauricio Adrián Moraschia
y Riah SA no pueden ser sustanciadas en el fuero especializado en razón de lo normado
por el art. 4 inc. 1 del Código Procesal Contencioso Administrativo, que sustrae de su
ámbito de conocimiento a los casos regidos por el derecho privado, lo que significa que
el complejo de pretensiones deducidas carecen de virtualidad para integrar una única
acción y ser resueltas por un mismo juez (arg. art. 87 inc. 2, CPCC).

Es dable apuntar que de las constancias del expediente no se aprecia un riesgo cierto de
que con ello a la postre convivan pronunciamientos contradictorios. Lo expresado, dado
el régimen de responsabilidad objetiva por el que previsiblemente transitarán ambas
acciones (doctr. causa B. 72.444, "Enosur", resol. de 10-VII-2013) y considerando que
la responsabilidad culposa o dolosa que eventualmente podría caberle al presunto
agresor estará predeterminada por lo que se establezca en sede penal en el marco de la
causa que se le sigue por lesiones (doctr. causa B. 74.544, cit.; cfr. art. 1775 sigs. y
concs. Cód. Civ. y Com.; v. IPP N°08-00-020885-15).

III.2. En lo tocante a la pretensión enderezada contra la Municipalidad de General


Pueyrredon, ella necesariamente compromete la competencia del fuero contencioso
administrativo.

Se alega que el estado local no brindó "...el servicio básico de ayuda a la comunidad
para la cual están destinadas las fuerzas policiales y especialmente por la falta de control
al momento de otorgar la habilitación y permitir el ingreso de, por lo menos, un 40%
más de lo que [la capacidad del local] permitía" (fs. 118 vta.). En tales condiciones
actúa la regla de competencia contenida en el art. 2 inc. 4 de la ley 12.008, según la cual
corresponden a la justicia especializada las controversias que versen sobre la
responsabilidad de los entes públicos estatales previstos en el art. 1° de dicho
ordenamiento, regidas por el derecho público, aunque se invocaren o aplicaren por
analogía normas del derecho privado (doctr. causas B. 73.750, "Villalta", resol. de 2-IX-
2015; B. 73.820, "Vargas", resol. de 21-X-2015; B. 73.921, "Casella", resol. de 22-XII-
2015; B. 74.095, "Rosenthal", resol. de 4-V-2016; B. 74.768, "De Almeida", resol. de
28-VI-2017 y B. 74.869, "Costas", resol. de 21-II-2018).

III.3. Consecuentemente, es menester recurrir al resorte de la escisión a fin de preservar


la competencia material (cfr. art. 6, CCA), debiendo desdoblarse el juicio para que la
demanda incoada contra Mauricio Adrián Moraschia y Riah SA tramite por ante el
Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial N°14 del Departamento Judicial
de Mar del Plata, a la par de que la promovida contra la Municipalidad de General
Pueyrredon lo haga ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso
Administrativo N°1 departamental, previa extracción de copias a cargo del reclamante
(doctr. causas B. 72.435, "Farías", resol. de 8-V-2013; B. 72.536, "López de Belba" y B.
72.924 "Fran Constructora SA", ambas resol. de 12-III-2014; B. 73.583, "Martínez",
resol. de 15-VII-2015; B. 73.921, cit. y B. 74.544, cit., entre otras).

Por ello, la Suprema Corte de Justicia

RESUELVE:

I. Declarar la competencia del Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial


N°14 del Departamento Judicial de Mar del Plata para entender en la pretensión seguida
contra Mauricio Adrián Moraschia y Riah SA (art. 4 inc. 1 y 7 inc. 1, CCA).

II. Declarar la competencia del Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso


Administrativo N°1 del mismo departamento judicial, para conocer en la pretensión
seguida contra la Municipalidad de General Pueyrredon (arts. 166 in fine, Const. prov.;
1 inc. 1, 2 inc. 4, 6, 7 inc. 1 y 12 inc. 3, CCA).

III. Por Secretaría, se remitirán las actuaciones al juzgado mencionado en primer


término. Obtenidas copias certificadas del expediente -a cargo del reclamante-, ellas
deberán girarse al juzgado en lo contencioso administrativo indicado para que allí sea
ventilada la pretensión a la que se alude en el punto II del presente decisorio (art. 34 inc.
5, CPCC).

Regístrese y ofíciese.

EDUARDO JULIO PETTIGIANI


EDUARDO NÉSTOR DE LÁZZARI HÉCTOR NEGRI

DANIEL FERNANDO SORIA LUIS ESTEBAN GENOUD

HILDA KOGAN
JUAN JOSÉ MARTIARENA

Secretario

Fdo.: dLa-So-Ge-Ko

Reg. Nº 87
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL
TRABAJO PRACTICO NRO. 1
BLOQUE 1 – UNIDAD 2
TEMA: Jurisdicción y competencia.

En esta actividad te presentamos tres resoluciones judiciales dictadas en un caso y, a


continuación, seis preguntas que deberás responder obligatoriamente para aprobar la actividad,
de las cuales al menos cuatro, deberán obtener la calificación “aprobada”.

Finalmente, agregamos una séptima pregunta, de respuesta optativa, para invitarte a que te
formes una opinión sobre la situación planteada y, en su caso, compartas un comentario.

EL CASO . “NAVARRO CARLOS SEBASTIAN C/ MORASCHIA MAURICIO ADRIAN Y OTROS S/ DAÑOS


Y PERJUICIOS”.

Podrás acceder a su lectura en tres PDF disponibles en el aula virtual. Te recomendamos atender
a las fechas de cada resolución para seguir su orden.

EL CUESTIONARIO:

1.- Qué tipo de competencia se cuestiona en las resoluciones?

2.- Cuáles son los organismos que intervienen en la cuestión y a qué fuero e instancia
pertenecen?

3.- Cuál es el órgano que decide el conflicto y por qué no lo hace la Cámara de Apelaciones?

4.- Cuál fue el fuero elegido por el abogado de la parte actora para presentar la demanda? Surge
de las resoluciones por qué eligió este fuero?

5.- Es correcto que el juez de origen hubiera tomado su decisión en base a “los argumentos
desplegados por la parte actora”, como lo indica en su resolución? Es correcto que no se hubiera
dado intervención previamente a los demandados para oír su opinión?

6.- Qué deberá hacer el abogado del actor, ya resuelto el conflicto de competencia, para poder
seguir adelante con su reclamo?

7.- Opcionalmente, te invitamos a comentar tu opinión sobre la situación planteada.


TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

TRABAJO PRÁCTICO NRO. 1

Caso: “Navarro Carlos Sebastián C/Moraschia Mauricio Adrián y Otros S/ Pretensión


indemnizatoria”

Consignas:

1. ¿Qué tipo de competencia se cuestiona en las resoluciones?


2. ¿Cuáles son los organismos que intervienen en la cuestión y a qué fuero e instancia
pertenecen?
3. ¿Cuál es el órgano que decide el conflicto y por qué no lo hace la Cámara de
Apelaciones?
4. ¿Cuál fue el fuero elegido por el abogado de la parte actora para presentar la
demanda? ¿Surge de las resoluciones por qué eligió este fuero?
5. ¿Es correcto que el Juez de origen hubiera tomado su decisión en base a “los
argumentos desplegados por la parte actora” como lo indica su resolución?
6. ¿Qué deberá hacer el abogado del actor, ya resuelto el conflicto de competencia, para
poder seguir adelante con su reclamo?
7. Opcionalmente, te invitamos a comentar tu opinión sobre la situación planteada.

Desarrollo:

1. El caso plantea un conflicto de competencia. El Juzgado Civil y Comercial Nº 14 de


Mar del Plata, a cargo del Juez Fernando Acosta, declara su incompetencia y remite el
expediente al fuero Contencioso Administrativo. El juez fundamenta su decisión en el artículo
1º de la ley 12.008, el artículo 166 de la Constitución Provincial y el artículo 196 del
ordenamiento procesal.

En la sentencia de primera instancia, el juez Acosta considera que, debido al objeto


procesal y la responsabilidad atribuida a la Municipalidad de General Pueyrredón,
corresponde enviar el caso al Juzgado Contencioso Administrativo, que tiene jurisdicción
sobre las controversias que involucran a la administración pública y los asuntos de
administración y responsabilidad estatal.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

Sin embargo, el Juez Contencioso Administrativo decide no aceptar la declinación de


competencia realizada por el juez de primera instancia, argumentando lo siguiente:

A. El daño y la reparación solicitada tienen origen en relaciones regidas por el derecho


privado, por lo que están excluidas por el artículo 4 inciso 1º del Código Contencioso
Administrativo.
B. El hecho de que una de las pretensiones esté dentro del ámbito del fuero Contencioso
Administrativo no implica que puedan acumularse a una jurisdicción diferente.
C. Según la demanda, el municipio no es parte principal en la disputa, sino que su
responsabilidad es secundaria. Por lo tanto, considera que para que sea competencia
del fuero Contencioso Administrativo, es necesario que el municipio sea titular de la
relación jurídica.

2. Los organismos que intervienen, fuero e instancia son:

- El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Nº 14 de Mar del Plata.


- El Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo Nº 1. Mar del Plata.
- La Suprema Corte de Justicia de Buenos Aires.

3. La Suprema Corte de Justicia fue la entidad encargada de resolver el conflicto, en


lugar de la Cámara de Apelaciones, ya que según el artículo 7 del Código Contencioso
Administrativo, los conflictos planteados entre un juez del fuero contencioso administrativo y
un tribunal de otro fuero son resueltos por la Suprema Corte de Justicia.

4. El abogado de la parte demandante eligió el fuero Civil y Comercial para presentar la


demanda. Según se desprende de la resolución del Juzgado Contencioso Administrativo, el
caso se origina debido a una reclamación de indemnización contra un comercio.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

5. De acuerdo con el artículo 4 del Código Procesal Civil y Comercial, es apropiado que
el Juez haya tomado su decisión basándose en los argumentos presentados por la parte
demandante o en la exposición de los hechos realizada por esta última.

6. Según la decisión de la Suprema Corte de Justicia, que desdobló el juicio para


preservar la competencia material, el abogado del demandante deberá realizar lo siguiente:

I. Obtener copias certificadas del expediente de la secretaría.


II. Presentar la parte correspondiente del expediente ante el Juzgado Civil y Comercial y
la otra parte ante el Juzgado Contencioso Administrativo, con el fin de poder avanzar
con la reclamación y que sean resueltos por separado.

7. En relación con el caso presente, creo que la parte demandante debería haber
considerado y analizado cuidadosamente la combinación de pretensiones de derecho público
y derecho privado al presentar la demanda. Esto implica no solo la necesidad de identificar la
jurisdicción adecuada, sino también la posibilidad de aumentar la complejidad procesal del
caso, ya que involucra la aplicación de diferentes normas legales y procedimientos.
MODELOS DE ESCRITOS

1) Presentación del abogado invocando el art.48 del CPC.


CONTESTA DEMANDA
Señor Juez:
****, abogado, inscripto al T° XI F° 111 del Colegio de Abogados
Departamental, Id. Prev. 3-11112222, CUIT e IIBB 20-22222222-5,
Monotributista, Cel. 2231111111, dirección de correo abogado@ [Link],
por la parte demandada, constituyendo domicilio procesal físico en calle
Rawson 333, Piso 5° “B” de esta ciudad y electrónico en
22222222@[Link], y en relación a los autos
caratulados "GOMEZ SANTIAGO C/ ROMERO FRANCISCO S/ DAÑOS Y
PERJUICIOS", expte. 14000, a V.S. respetuosamente digo:

I.- PERSONERÍA:
Que vengo a presentarme a estos autos en nombre y
representación del demandado, Francisco Romero, domiciliado en calle Roca
1234, en los términos del art. 48 del CPC atento que mi mandante se encuentra
en este momento fuera de la ciudad por razones laborales, resultando
imposible contar con el poder judicial y siendo urgente efectuar esta
presentación atento la perentoriedad de los plazos
II.- CONTESTA DEMANDA
(...)
Proveer de conformidad, que será Justicia.

2) Escrito ratificando lo actuado por el abogado.


RATIFICA ACTUACION
Señor Juez:
FRANCISCO ROMERO, por derecho propio, con el patrocinio
letrado del Dr. ******, abogado, inscripto al T° XI F° 111 del Colegio de
Abogados Departamental, Id. Prev. 3-11112222, CUIT e IIBB 20-22222222-5,
Monotributista, Cel. 2231111111, abogado@gmail. com por la parte demandada,
manteniendo el domicilio procesal físico en calle Rawson 333, Piso 5° “B” de esta
ciudad y electrónico en 22222222@[Link], y en relación a los
autos caratulados "GOMEZ SANTIAGO C/ ROMERO FRANCISCO S/ DAÑOS Y
PERJUICIOS", expte. 14000, a V.S. respetuosamente digo:
Que vengo por el presente a ratificar todo lo actuado por el Dr. ****** en
mi nombre y representación, solicitando a V.S. me tenga por cumplido con lo normado
por el art. 48 del CPC. Proveer de conformidad, que será Justicia.
3) Escrito renunciando al mandato que el abogado venía ejerciendo
RENUNCIA MANDATO
Señor Juez:
******, abogado, inscripto al T° XI F° 111 del Colegio de
Abogados Departamental, Id. Prev. 3-11112222, CUIT e IIBB 20-22222222-5,
Monotributista, Cel. 2231111111, dirección de correo abogado @[Link] por la
parte demandada, manteniendo el domicilio procesal físico en calle Rawson 333, Piso
5° “B” de esta ciudad y electrónico en 22222222@[Link], y en
relación a los autos caratulados "GOMEZ SANTIAGO C/ ROMERO FRANCISCO
S/ DAÑOS Y PERJUICIOS", expte. 14000, a V.S. respetuosamente digo:
Que vengo por el presente a renunciar al poder general que me fuera
conferido por el Sr. ***********, solicitando se le haga saber esta renuncia fjándosele
plazo para que comparezca por sí o por nuevo apoderado en los términos del art. 53
inc 2 del CPC, bajo apercibimiento de lo dispuesto por la citada norma.

Proveer de conformidad, que será Justicia.


-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

4) Escrito de mero trámite firmado sólo por el patrocinante


SOLICITA NUEVA CÉDULA
Señor Juez:
******, abogado, inscripto al T° XI F° 111 del Colegio de
Abogados Departamental, Id. Prev. 3-11112222, CUIT e IIBB 20-22222222-5,
Monotributista, Cel. 2231111111, abogado @[Link], como patrocinante del
demandado, manteniendo el domicilio procesal físico en calle Rawson 333, Piso 5° “B”
de esta ciudad y electrónico en 22222222@[Link], y en relación a
los autos caratulados "GOMEZ SANTIAGO C/ ROMERO FRANCISCO S/ DAÑOS Y
PERJUICIOS", expte. 14000, a V.S. respetuosamente digo:
Que vengo por el presente a solicitar el libramiento de una nueva cédula
a los efectos de notificar el traslado ordenado con fecha XXXX, atento al fracaso de la
diligencia anterior.

Proveer de conformidad, que será Justicia.


TRABAJO PRACTICO NRO. 2: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:18 a. m.

Comenzado el viernes, 19 de mayo de 2023, 21:03


Estado Finalizado
Finalizado en viernes, 19 de mayo de 2023, 21:06
Tiempo 2 minutos 49 segundos
empleado
Calificación 10,00 de 10,00 (100
100%)
Comentario - Excelente!!

Pregunta 1 Todas las personas que tienen capacidad para ser parte se hallan
Correcta dotadas de capacidad procesal
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 2 Sólo las personas físicas pueden intervenir en un proceso en calidad


Correcta de parte
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 3
Cuando un menor adolescente ha sido víctima en un accidente,
Correcta
puede intervenir en el juicio de daños conjuntamente con sus padres
Se puntúa 1,00 o de manera autónoma
sobre 1,00

Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

[Link] Página 1 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 2: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:18 a. m.

Pregunta 4
La falta de intervención de la Asesoría de Incapaces en un proceso
Correcta
donde es parte un menor de edad, es causal de nulidad relativa
Se puntúa 1,00
sobre 1,00

Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

Pregunta 5 En determinados casos, el proceso debe desarrollarse contra más de


Correcta un demandado, aunque el actor no esté de acuerdo
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

Pregunta 6 Si el acreedor y el deudor se ponen de acuerdo durante el juicio y


Correcta presentan un escrito en conjunto para ponerle fin, pueden ambos
Se puntúa 1,00 estar patrocinados por un solo abogado
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 7 La persona que ratifica la actuación de su abogado, siempre debe


Correcta estar patrocinada en el escrito donde formula la ratificación
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

[Link] Página 2 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 2: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:18 a. m.

Pregunta 8 Cuando en un proceso se convoca a varios demandados, debe


Correcta contestar la demanda un solo abogado como patrocinante de todos
Se puntúa 1,00 ellos
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 9 Una vez que el abogado presenta su renuncia al mandato que le


Correcta otorgara una parte, debe abstenerse inmediatamente de efectuar
Se puntúa 1,00 toda actuación en el juicio
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 10
Un particular que es citado como parte demandada, puede dar poder
Correcta
a un abogado para que conteste en su nombre una demanda
Se puntúa 1,00
sobre 1,00

Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

[Link] Página 3 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 2: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:18 a. m.

[Link] Página 4 de 4
CÁMARA DE APELACIÓN CIVIL Y COMERCIAL - SALA SEGUNDA.

REGISTRO N° . 295-R FOLIO N° . 538/40

EXPEDIENTE N° 163673. JUZGADO N° 4.

"MIRANDA MIGUEL RAMON C/ VISVEQUI JUAN S/COBRO EJECUTIVO".

Mar del Plata, 13 de Julio de 2017.

AUTOS Y VISTOS: Las presentes actuaciones caratuladas:


"MIRANDA MIGUEL RAMON C/ VISVEQUI JUAN S/COBRO EJECUTIVO" traídas
a despacho a fin de resolver el recurso de apelación deducido subsidiariamente a fs. 46,
contra la resolución de fs. 45.

Y CONSIDERANDO:

I. En el auto cuestionado el Sr. Juez a quo decidió no tener por


acreditada la personería mediante el instrumento presentado a fs. 43.

Para así decidirlo recordó lo dispuesto por los artículos 1015 y 1017 inc.
d) del CCyC. Al respecto, indicó que dicha cláusula residual se extendía a los supuestos
no establecidos en el canon, incluyendo así a los poderes generales o especiales que
deban presentarse en juicio.

Argumentó, partiendo de que la normativa procesal es una facultad no


delegada a la Nación y de lo establecido por el art. 47 del CPCC, que cuando lo que se
quiera ejercer sea la representación en juicio debe otorgarse la pertinente escritura (arg.
art. 363 del CCyC).

En virtud de todo ello, concluyó que el instrumento aquí presentado


carece de la formalidad requerida por la norma del código de rito citada.

II. Contra dicho pronunciamiento, el Dr. Héctor Adolfo Seri -invocando


la franquicia del artículo 48 del CPCC respecto del Sr. Miranda- interpuso recurso de
revocatoria con apelación en subsidio a fs. 46.

Argumentó, con fundamento en un fallo dictado por la Cámara de La


Plata, que "ya no debe requerirse la escritura pública para el otorgamiento de poder tal
como lo preveía el art. 1184 del Código de Vélez..." (sic).

Concluyó que no resulta una exigencia de validez otorgar un mandato


mediante escritura a partir de la sanción del CCyC.

Desestimado el primer embate, fue concedido el segundo a fs. 47.

III. El recurso no merece prosperar.


a. Esta Sala tuvo oportunidad de pronunciarse al respecto en los autos
caratulados "Grippaldi Alfredo Antonio c/ Cons. Prop. Edificio Santa Lucía s/ Cobro
sumario de sumas de dinero" (expte. n° 161.144 RSI 248 F° 443/5 del 31/05/2016). En
dicho precedente revocamos la resolución de primera instancia que se había inclinado
por la solución que aquí propicia el apelante. Los fundamentos allí brindados, que nos
permitimos transcribir a continuación, fueron los siguientes:

"1. El Código Procesal de la provincia de Buenos Aires, a través del


artículo 47, exige que la acreditación de la representación en juicio se efectúe a través
de la “pertinente escritura de poder”. Dicho cuerpo normativo establece que de
manera excepcional pueda otorgarse poder mediante un acta efectuada ante el
secretario del juzgado, en los supuestos cuyo valor pecuniario del proceso no supere
los 120 Jus (art. 46), o cuando el poderdante cuente con el beneficio de litigar sin
gastos (art. 85).

Con anterioridad a la entrada en vigencia del nuevo Código Civil y


Comercial, el mencionado precepto se articulaba con las normas pertinentes a la
representación voluntaria, regulada por las disposiciones aplicables al contrato de
mandato (art. 1.869 del C.C.), en tanto ellas no se opongan a las contenidas en las
leyes procesales (art. 1.870 inc. 6 del C.C.). El sistema cerraba con la inclusión de los
poderes generales o especiales que deban presentarse en juicio, a los actos jurídicos
que deben efectuarse a través de escritura pública -art. 1.184 inc. 7 del C.C.- (Códigos
Procesales en lo Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires y de la Nación,
comentados y anotados. Segunda Edición. Tomo II, pág. 893. Morello, Sosa y
Berizonce. Librería Editora Platense - Abeledo Perrot. 1984).

2. Entrado en vigencia el Código Civil y Comercial Nacional, estimamos


que la norma procesal que exige la escritura pública para acreditar la personería en
juicio no se ve contrariada por la nueva legislación, manteniendo plenamente su
vigencia.

a) En primer lugar debe recordarse que la legislación procesal no es


materia delegada al gobierno central y son las provincias las que, en ejercicio y
cumplimiento de los preceptos constitucionales tendientes a asegurar la administración
de la justicia, pueden imponer las reglas que rigen en la materia. De este modo, no es
posible sostener que la modificación efectuada en la legislación en la materia halla
tenido como fin suprimir el requisito exigido en código de rito (arts. 5; 75 inc. 12; 121
y 123 de la Constitución Nacional. Ob. Cit. pág. 900).

b) Realizada dicha salvedad, a su vez, no encontramos discordancias


entre ambos cuerpos normativos al respecto. En ese parecer, dentro de la figura del
mandato, el artículo 1.320 del C.C.C.N. indica que cuando el contrato conlleve el
ejercicio de la representación del mandante, resultan de aplicación las normas de los
artículos 362 y siguientes. Así, “el apoderamiento debe ser otorgado en la forma
prescripta para el acto que el representante debe realizar”, conforme reza el artículo
363, estableciendo la pauta general en materia de forma para la representación
voluntaria.

En cuanto su interpretación, la doctrina tiene dicho que "el poder y el


mandato no requieren formalidades. El contrato de mandato es formal cuando la ley lo
impone porque el interés comprometido es relevante, o el acto al que accede es formal,
como en los casos en que se exige la escritura pública para el mandato" (Código Civil y
Comercial de la Nación comentado, tomo II. pág. 442 por Enrique Carlos Müller.
Dctor. Ricardo Luis Lorenzetti. Rubinzal Colzoni Editores. Bs. As. 2.015; con cita a
Lorenzetti en "Contratos", Parte Especial. Tomo I, pág. 434).

c) Siguiendo dicha línea argumental, dentro de la parte general de la


teoría de los contratos, el artículo 1.017 inciso d, establece que deben realizarse por
escritura pública los convenios que, por acuerdo de partes o disposición de la ley, así
lo dispongan. Esta cláusula residual extiende los supuestos más allá de los casos que
establece el propio artículo. De este modo, se ha simplificado la casuistica que proveía
en artículo 1.184 del Código Civil, sin significar que los supuestos que no han sido
incluidos expresamente en la norma no sigan requiriendo escritura pública para su
instrumentación bajo el nuevo régimen, pero la necesidad en ese sentido surgirá de la
voluntad de los contratantes o de la regulación específica (Código Civil y Comercial de
la Nación Comentado. Tomo I, págs. 811 y sgtes. por Luis Álvarez Juliá y Ezequiel
Sobrino Reig. Directores Julio César Rivera y Graciela Medina. La Ley. Bs. As.
2.014).

De este modo, el requisito de la escritura pública establecido por el


ordenamiento ritual, se consagra como una disposición específica de la ley (art. 1017
inciso d) y se encuentra dentro del parámetro del artículo 363 en el entendimiento de
que, cuando lo que se quiera ejercer sea la representación en juicio (mandato
específico judicial), deberá otorgarse la pertinente escritura poder conforme lo indica
el artículo 47 del C.P.C.C. (en igual sentido, Cámara de Apelaciones de San Isidro,
Sala III causa nro. 39.362 del 25/02/2016, reg. Nro. 37).

El interés comprometido que indica dicha exigencia se sostiene en la


necesidad de la protección tanto del representado como del oponente, a los fines de que
el contradictorio se realice con la real intervención de los interesados, recaudo que se
hace efectivo a través de la actuación del notario en el instrumento público o, en su
caso, la del funcionario judicial, garantizando de este modo la seguridad jurídica
buscada con dicha regulación (argto. artículos 46, 47, 85 y ccdtes. del C.P.C.C.)"

b. Siendo ello así y teniendo en consideración que tribunales de la


justicia provincial y nacional se han expedido en igual sentido (vgr. Sala I de la Cámara
de Apelación de San Nicolás [causa “Albarracín, Nilda Mabel y otro s/ Beneficio de
litigar sin gastos”, resolución del 15/11/2016] y la Sala H de la Cámara Nacional de
Apelación en lo Civil [autos “Arroyo, Nicolás Sebastián c. Dreid. Carlos Arturo y otro
s/ prueba anticipada”, pronunciamiento del 12/06/2016]), corresponde rechazar el
recurso articulado a fs. 46 y confirmar el auto apelado (arg. arts. 363, 1017 del CCyC y
47 del CPCC).

Por lo expuesto y lo normado por los arts. 34, 36, 161, 243, 246 y
cctes. del CPCC, RESOLVEMOS:

I.- Rechazar el recurso de apelación deducido a fs. 46 y confirmar el


proveído de fs. 45 (arts. 363, 1017 del CCyC y 47 del CPCC).
II.- Sin costas por tratarse de una cuestión dudosa de derecho (arts. 68 y
69 del CPCC).

III.- Registrar el presente y una vez transcurrido el plazo previsto en el


art. 267 in fine del CPCC, devolver las actuaciones al Juzgado de origen.

RICARDO D. MONTERISI ROBERTO J. LOUSTAUNAU

Alexis A. Ferrairone

Secretario
L° de Sentencias INTERLOCUTORIAS N° LXXIV

Causa N° 122727; JUZGADO EN LO CIVIL Y COMERCIAL Nº18 - LA PLATA

SAGASTI NANCY CARINA C/ ROBALO HEBE RENEE S/ DAÑOS Y


PERJUICIOS

REG. INT.: Sala II - FOLIO:

La Plata, 20 de noviembre de 2018

AUTOS Y VISTOS: CONSIDERANDO:

I- Vienen las presentes actuaciones a fin de tratar el recurso de apelación


subsidiariamente interpuesto y fundado por la parte actora el 27/9/18, contra la
resolución de fs. 785, en cuanto establece que, atento que la carta poder acompañada a
fs. 783 carece de firma certificada ante autoridad competente -previo a todo trámite-,
deberán los interesados concurrir a primera audiencia a fin de ratificar la misma ante la
Actuaria, con fundamento en lo normado por el Ac. 3415/12 de la SCBA.

II. En prieta síntesis, se agravia el accionante respecto del auto de fs. 785, por cuanto
entiende que se desconoce la validez del mandato glosado a fs. 783, deviniendo
impropio citar a la parte a ratificar la firma, pues dicho extremo no es exigido por el
Código de fondo (v. escrito electrónico de fecha 27/9/18).

III. Al igual que lo resuelto por esta Sala en la causa 120272, sent. del 16/6/2016,
liminarmente cabe señalar que en el anterior Código Civil se preveía expresamente que
los poderes generales o especiales a presentarse en juicio, debían hacerse por escritura
pública, conforme el art. 1184 inc. 7 de ese digesto. Actualmente, no se ha establecido
ese requisito para el otorgamiento de este tipo de poderes. Por el contrario, el nuevo
Código Civil y Comercial de la Nación consagra el principio de libertad de formas al
respecto (arts. 284, 285, 363, 1319 del CCyCN) y es a través del análisis específico de
cada acto jurídico el que determinará qué forma debe revestir el acto de apoderamiento.

Es decir, el poder debe cumplimentar las mismas solemnidades que el ordenamiento


jurídico requiere para el acto que el apoderado va a realizar en nombre del poderdante.
La forma en que deba realizarse el apoderamiento estará dada por el acto que el
representante deba realizar de modo que ata la suerte de la formalidad del poder a
aquella prescripta (Alvarez Julia, Luis y Sobrino Reig, Ezequiel, en Código Civil y
Comercial de la Nación comentado, dirigido por Julio César Rivera y Graciela Medina,
La Ley, Buenos Aires. 2010 T I, p-811).

Si el objeto del mandato es entonces la representación en juicio, ya sea por poder


general o especial y al sólo efecto de ejercer los actos procesales necesarios, resulta
suficiente con la manifestación de la voluntad de la parte otorgante de ser representada
por el letrado, sin ser necesario el otorgamiento de ella a través de una escritura pública
(Cfme. Cám. Civ. Dolores; Causa 95004; RS 8/2016 del 11/2/2016; voto de la Dra.
Canale).

IV. En efecto, las Provincias han delegado la facultad de dictar el Código Civil y
Comercial al Congreso de la Nación y teniendo en cuenta el carácter netamente procesal
de las reglas que sobre la acreditación del mandato establece el artículo 47 del Código
Procesal Civil y Comercial de la Provincia de Buenos Aires (que fue redactado en
consonancia con el articulado del anterior Código Civil, art. 1184 inciso 7), no resulta
admisible que la legislación local limite el alcance establecido por la normativa de
fondo (conf. arts. 31 y 75 inc. 12º de la Constitución Nacional; cfme. Ac. 79.617 del
18/4/2001).

Al haberse sancionado un nuevo Código Civil y Comercial de la Nación por parte del
Congreso Nacional en ejercicio de las facultades delegadas (ley 26.994), en el que no se
exige expresamente el instrumento público para la acreditación del mandato para
intervenir en juicio (arts. 1015 y 1017 del C.C.C.N.), a su disposición ha de estarse.

No puede entenderse de la prescripción del artículo 47 del Código Procesal Civil y


Comercial –que ha sido dictado con anterioridad y no ha sido reformado desde la
sanción del C.C.C.N.- que el modo de acreditar la personería sea a través de la
presentación de la pertinente escritura pública, lo que actualmente no encuentra sustento
en el artículo 1017 inciso “d” del C.C.C.N. –lo que se coordina con el art. 362 del
mismo cuerpo legal-. Ello pues, una ley procesal no puede crear para actos jurídicos –
en la especie: mandato-, formas instrumentales que la ley sustancial no prevé (arts. 5,
31, 75 inc. 12, 121, 126, Const. Nacional). Es decir, la Provincia no puede imponer las
formas a los contratos, cuando ellas no están previstas en la ley nacional que regula
sobre la materia delegada.

V. Asimismo, cabe señalar que el Código Procesal es un conjunto de disposiciones


tendientes a desarrollar un juicio justo, por el cual, en palabras de Francesco Carnelutti,
se logren resolver los conflictos y comprobar o tutelar las relaciones no litigiosas (autor
citado, “Estudios de Derecho Procesal”, Ediciones Jurídicas Europa América, Buenos
Aires, 1952, Tomo I, pág. 67). Por el sistema de gobierno de nuestro país, su dictado
está reservado a las Provincias (arts. 5, 121 y sig., Const. Nac.) y por su intermedio el
Juez aplica las normas de los Códigos de derecho común, cuyo dictado fue delegado al
Congreso de la Nación (art. 75, inc. 12, Const. Nac.). Por ende, no puede el legislador
provincial hacer modificaciones a aquellas materias atribuidas al legislador nacional
(art. 75, inc. 12, CN), entre ellas, los contratos. Aun cuando el legislador provincial
debe asegurar la prestación del servicio de justicia, ello lo será en la aplicación de las
normas que integren el universo jurídico, ya sean creadas por el Congreso de la Nación
o las legislaturas locales.

En el caso del mandato, como ya se dijo, el anterior artículo 1184 inc. 7 del Código
Civil ya derogado disponía que el poder de representación en juicio se debía realizar por
escritura pública. Es así que cuando el letrado intervenía en el proceso con poder de su
cliente, debían respetarse las formas que la ley de fondo establecía para su
otorgamiento.

Fue ante aquel marco general que el art. 46 del Código Procesal Civil y Comercial de la
Provincia prevé la instrumentación del mandato frente al Actuario cuando el valor del
proceso fuera inferior a 120 jus. En esos casos, el fedatario de ese acto de
apoderamiento otorgado por un particular al abogado que lo representa deja de ser ante
un escribano para concretarse ante el Secretario del órgano. Lo mismo acontece cuando
la representación se brinda ante el juez de Paz.

Otra referencia nacida también en aquel contexto es el “Protocolo para Presentaciones


Electrónicas” -aprobado por la Resolución 3415/12 del 5/12/2012- para el supuesto caso
del patrocinio letrado y la presentación de escritos de ese tenor. Ella se emite para
disipar el procedimiento surgido en un contexto distinto, ya que acontece cuando no hay
representación y el letrado efectúa ese tipo de presentaciones. No es que por vía de
superintendencia se requiera dar una especie de poder, pues cuando la parte suscribe
ante el Actuario, en esta hipótesis, no hay apoderamiento, sino que actúa con patrocinio
y se requiere presentar los escritos de forma digital. En tal reglamentación se explica
que se hace a iguales fines probatorios que el contenido en el art. 1184 inc. 7 del Código
Civil derogado. Empero, tal norma ya no subsiste en el plexo jurídico.

Por ende, si el contexto que dio origen a las disposiciones citadas ha cambiado –pues el
artículo 1184 inc. 7 del CC anterior ya no se incluye en el Código actual- no puede el
Código Procesal continuar interpretándose como si la ley sustancial fuera la misma y no
hubiese variado.

Como es sabido, las disposiciones del nuevo Código Civil y Comercial de la Nación son
directamente operativas sin necesidad de ser reglamentadas por leyes complementarias.

De haber una disposición que haya nacido a resguardo de la ley anterior y fuera
contraria al nuevo orden público interno, aquélla se deberá adaptar al nuevo sistema –en
tanto, como es en este supuesto, las mismas son operativas y consecuencia de las de
derecho común-. No se podría continuar estando por la validez de disposiciones que
responden a una ley ya derogada. Sería una forma de continuar perviviendo una ley ya
desaparecida. De así suceder, habría una divergencia temporal, porque el Código
Procesal reflejaría a un Código sustancial ya perimido. Dicho en otras palabras, el
Código Procesal mantendría viva una disposición fenecida, desaparecida del universo
normativo actual y cuya sobrevivencia no le es atribuible a las legislaturas locales.

VI- La función del abogado es acompañar a su parte en el más adecuado ejercicio y


defensa de sus derechos, en tanto con su título habilitante posee los conocimientos
jurídicos necesarios para conocer de las características del contrato de apoderamiento
que suscribe con su cliente, al igual que se encuentra en condiciones de explicar a quien
representará de los alcances y efectos de su suscripción.

Pretender que la parte ratifique ante un Secretario judicial la firma del documento como
un resguardo adicional, soslayaría la responsabilidad profesional del propio letrado. Los
particulares –personas físicas y jurídicas- ponen en manos de sus abogados la defensa
de su libertad, su propiedad, sus relaciones de familia, sus bienes y derechos más
preciados. Muchos articulan sus demandas con patrocinio, ocasión en la cual los
abogados explican los hechos, definen el derecho por el cual peticionan, encausando el
litigio. Sin embargo, los actores no son llamados a ratificar ante el secretario la firma
que estampó en esa pieza procesal, aun cuando la misma posea efectos sustanciales y
procesales de relevancia. Tampoco ese paso se requiere cuando con patrocinio letrado
se deduce un recurso o se presenta un escrito notificando y consintiendo una sentencia.
Será pues ahora el abogado quien al confeccionar el poder controlará el cumplimiento
de las formas y recaudos exigidos y asumirá las eventuales responsabilidades en razón
de ello.

VII- A mayor abundamiento, la mayor libertad que el nuevo Código Civil y Comercial
de la Nación le da a los ciudadanos para ser representados en juicio lleva a ampliar el
alcance del artículo 19 de la Constitución nacional, en tanto la ley contiene –en este
aspecto- menos limitaciones que la anterior.

En efecto, la ausencia en el texto del artículo 1017 del nuevo Código Civil y Comercial
de la Nación de una previsión análoga a la del anterior artículo 1184 inc. 7 del CC, se
fortalece desde la perspectiva del artículo 19 de la Constitución Nacional.

VIII- La presente cuestión nos enfrenta a la delicada misión de impartir justicia en un


tiempo de cambio. Esta postura, como la contraria, sostenida en el fallo atacado, se
asientan en la interpretación de la ley, si bien conjugan de forma distinta las diversas
disposiciones. El Código sancionado con la ley 26.994 es una norma adaptada a las
nuevas realidades sociales, que se ha desprendido de formulismos que atentan, de
distintas maneras, contra la agilidad propia de las relaciones y vínculos jurídicos
actuales. Este es el sentido que expresamente admite el artículo 1015 del mismo cuando
establece “Libertad de las formas. Sólo son formales los contratos a los cuales la ley les
impone una forma determinada”. Y de ese grupo se apartó a la representación del
litigante por su letrado.

Siempre las formas surgen de la propia norma, por lo que no podría por vía judicial
hacerse el camino inverso, crearlas por vía judicial, lo que es contrario a la flexibilidad
que surge de la ley.

Sobre el particular, el artículo 363 del Código Civil y Comercial de la Nación establece
que el apoderamiento debe ser otorgado en la forma prescripta para el acto que el
representante debe realizar.

Por ende, “el principio general del Código es el de la libertad de las formas (arts. 284 y
1015), excepto cuando se la establece bajo pena de nulidad, como es en el caso de las
donaciones de bienes inmuebles, bienes muebles registrables y las prestaciones
periódicas o vitalicias (art. 1522), en las que se exige escritura pública, con excepción
de las efectuadas a favor del Estado, que pueden ser acreditadas con las actuaciones
administrativas (art. 1553). Es importante destacar que la libertad de formas es un
principio fundamental para asegurar que la voluntad de los otorgantes, salvo casos
excepcionales, no quede prisionera de formalidades rituales que, en su afán de
resguardar la expresión de esa voluntad, terminan paradójicamente impidiendo su
cumplimiento” (Cfme. “Código Civil y Comercial, Comentado, Anotado y Concordado
–Modelos de Redacción Sugeridos-“, Coordinador Eduardo Gabriel Clusellas, Ed.
Astrea y Ed. Fen Editorial Notarial, Buenos Aires-Bogotá 2015, T° 2, pág. 95/96). “En
consecuencia, los poderes que se otorguen para los casos comprendidos en la
enumeración de los artículos 1016 y 1017 deben ser otorgados por escritura pública,
pero ya no bajo pena de nulidad, sino como compromiso de otorgar oportunamente la
forma exigida. Es importante la excepción a la forma impuesta para las modificaciones
que se refieran a estipulaciones accesorias o secundarias, o que exista una disposición
legal en contrario. De esta última excepción legal puede concluirse que existe libertad
de forma para las modificaciones de instrumentos de representación que originalmente
requieren escritura pública, si solamente esa modificación se refiriera a estipulaciones
accesorias o secundarias del contrato que se autoriza a convenir en nombre del
poderdante". (Obra citada, pág. 97).

En definitiva, y sobre el tópico puntual cabe concluir que "... En el artículo 1017 del
Código Civil y Comercial no se reproduce el inciso 7 del artículo 1184 del derogado
Código Civil, que establecía la obligatoriedad de la escritura pública para el
otorgamiento de los poderes generales o especiales que deban presentarse en juicio, con
lo que estos instrumentos en lo sucesivo quedan comprendidos en la libertad de formas
que es el principio general del Código. Debe tenerse presente que el inciso c. del
artículo 1017, que expresa que deben ser otorgados por escritura pública todos los actos
que sean accesorios de otros contratos otorgados en escritura pública” (Obra citada, pág.
97).

POR ELLO, en virtud de las consideraciones que anteceden, se revoca el apelado


resolutorio de fs. 785, con costas por su orden, por el sentido en el cual se resuelve y
resultar una cuestión novedosa en derecho (arts. 68 y 69 del C.P.C.C.). REGISTRESE.
NOTIFIQUESE en el domicilio electrónico constituido a la parte actora y a los
demandados Covello y Merlo, y a la parte demandada Coronel ministerio legis,
conforme lo disponen los artículos 41 y 133 del Código Procesal Civil y Comercial (art.
143, CPCC. según ley 14.142; art. 1 del Anexo I del Reglamento para la notificación
por medios electrónicos). DEVUELVASE.
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL

TRABAJO PRACTICO NRO. 3

BLOQUE 1 – UNIDAD 5

En esta actividad te presentamos un caso y, a continuación, tres preguntas relacionadas con el


mismo, que deberás responder de manera justificada.

Para aprobar la actividad deberás responder las tres preguntas, de las cuales al menos dos,
deberán obtener la calificación “aprobada”.

EL CASO:

El Sr. Juan Pablo Echeverria te contacta, decidido a iniciar juicio de daños y perjuicios por el
accidente de tránsito que protagonizara el día 20 de mayo de 2020, habiendo fracasado todos
los intentos conciliatorios.

Luego de conversar sobre lo que se necesitará para presentar la demanda, el Sr. Echeverria
manifiesta algunos inconvenientes.

1) En primer lugar comenta que, según sus averiguaciones, la persona que conducía el
automotor que lo embistió, no es el dueño (titular registral) del vehículo. Teme que esta
circunstancia puede ser una complicación a la hora de formular su reclamo, generarle
más gastos o insumirle más tiempo.
2) En segundo lugar, los dos únicos testigos del accidente son un muchacho y una chica
que estaban haciendo cola en la vereda de un almacén de la esquina y se ofrecieron
gentilmente a atestiguar sobre lo ocurrido porque pudieron ver todo. Sin embargo esta
joven pareja se va al exterior dentro de dos meses con intenciones de radicarse afuera,
por lo que teme que no lleguen a declarar en el juicio y quedarse sin testigos.
3) En tercer lugar, respecto de otorgar un poder para tramitar el proceso, ya había
averiguado en una escribanía y le cuesta más dinero de lo que pensaba. Una amiga, que
también está por iniciar un juicio, le comentó que su abogado le dijo que no era
necesaria una escritura para otorgar un poder, desde que se modificó el código civil. Te
pregunta si realmente es así y si hay otras opciones.

LA CONSIGNA:

Explica qué respuestas le darías a tu cliente ante las inquietudes que plantea, respondiendo a
las siguientes consignas que te servirán de guía.

1) Para el primer supuesto, le explicarías a tu cliente que es posible efectuar el reclamo


contra los dos sujetos en el mismo proceso, entablando una sola demanda contra
ambos? O bien le aconsejarías optar y dirigir la demanda sólo contra uno de los
responsables, ya que la ley no impone demandarlos conjuntamente? En qué figura
procesal consideras contemplada esta situación? Fundamenta tu respuesta e indica
normativa aplicable.
2) Para el segundo problema, cuál es el mecanismo procesal que utilizarías para no perder
una prueba que puede ser tan importante como la declaración de estos testigos
presenciales? Explica sus recaudos y señala las normas aplicables.
3) Finalmente, te dejamos alguna jurisprudencia respecto del comentario que le hizo la
amiga a tu cliente para que puedas formarte una opinión con la que le responderías.
Qué le aconsejarías como profesional? Fundamenta tu respuesta.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

TRABAJO PRACTICO NRO. 3

BLOQUE 1 – UNIDAD 5

EL CASO:

El Sr. Juan Pablo Echeverria te contacta, decidido a iniciar juicio de daños y perjuicios por el
accidente de tránsito que protagonizara el día 20 de mayo de 2020, habiendo fracasado todos
los intentos conciliatorios.

Luego de conversar sobre lo que se necesitará para presentar la demanda, el Sr. Echeverria
manifiesta algunos inconvenientes.

1. 1) En primer lugar comenta que, según sus averiguaciones, la persona que conducía el
automotor que lo embistió́, no es el dueño (titular registral) del vehículo. Teme que esta
circunstancia puede ser una complicación a la hora de formular su reclamo, generarle
más gastos o insumirle más tiempo.
2. 2) En segundo lugar, los dos únicos testigos del accidente son un muchacho y una chica
que estaban haciendo cola en la vereda de un almacén de la esquina y se ofrecieron
gentilmente a atestiguar sobre lo ocurrido porque pudieron ver todo. Sin embargo esta
joven pareja se va al exterior dentro de dos meses con intenciones de radicarse afuera,
por lo que teme que no lleguen a declarar en el juicio y quedarse sin testigos.
3. 3) En tercer lugar, respecto de otorgar un poder para tramitar el proceso, ya había
averiguado en una escribanía y le cuesta más dinero de lo que pensaba. Una amiga, que
también está por iniciar un juicio, le comentó que su abogado le dijo que no era necesaria
una escritura para otorgar un poder, desde que se modificó́ el Código Civil.

CONSIGNAS:

Explica qué respuestas le darías a tu cliente ante las inquietudes que plantea, respondiendo a
las siguientes consignas que te servirán de guía.

1) Para el primer supuesto, le explicarías a tu cliente que es posible efectuar el reclamo contra
los dos sujetos en el mismo proceso, entablando una sola demanda contra ambos? O bien le
aconsejarías optar y dirigir la demanda sólo contra uno de los responsables, ya que la ley no
impone demandarlos conjuntamente? En qué figura procesal consideras contemplada esta
situación? Fundamenta tu respuesta e indica normativa aplicable.

1
2) Para el segundo problema, cuál es el mecanismo procesal que utilizarías para no perder una
prueba que puede ser tan importante como la declaración de estos testigos presenciales? Explica
sus recaudos y señala las normas aplicables.

3) Finalmente, te dejamos alguna jurisprudencia respecto del comentario que le hizo la amiga a
tu cliente para que puedas formarte una opinión con la que le responderías. ¿Qué le aconsejarías
como profesional? Fundamenta tu respuesta.

DESARROLLO:

1- Ante la consulta de mi cliente, el Sr. Echeverría, en primer lugar le explicaría que nuestro
sistema normativo vigente nos permite poder efectuar el reclamo contra los dos sujetos en el
mismo proceso, entablando una sola demanda contra ambos, ya qué tienen responsabilidad
compartida en el asunto en cuestión.

Esta posibilidad de reclamar en pluralidad de partes, lo permite el Código Procesal Civil


y Comercial de la Nación en su Artículo N° 88 LITISCONSORCIO FACULTATIVO: “Podrán
varias partes demandar o ser demandadas en un mismo proceso cuando las acciones sean
conexas por el título, o por el objeto, o por ambos elementos a la vez.”

De esta manera ante su preocupación de que le genere más gastos económicamente o


tomase más tiempo el proceso, ya no sería un tema que genere aflicción, es más conviene aún
más iniciar la demanda en forma conjunta, en vez de a uno de los responsables, ante la
posibilidad de que alguno de ellos podría resultare inhibido e insolvente.

2- Para el segundo problema, ante la necesidad de preservar sus testimonios y evitar perder
esas pruebas, tan importantes como la declaración de estos testigos presenciales; el mecanismo
procesal que utilizaría, a modo excepcional es la PRUEBA ANTICIPADA, la cual no debe
confundirse con las diligencias preliminares, ya que se trata de un modo excepcional de producir
prueba antes temples, entablado o no el juicio, de acuerdo con la urgencia de la medida.

Este anticipo preventivo de prueba debe ser de admisión excepcional, ya que se está́
produciendo prueba en una etapa no propia del proceso, y debe estar fundamentada en la
necesidad de conservar la misma ante una eventual pérdida o desaparición.

La mismo se encuentra regulado en el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación,


precisamente en el Artículo N° 326 Prueba anticipada (Conforme a la Ley 25.488): “Los que

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TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

sean o vayan a ser parte en un proceso de conocimiento y tuvieren motivos justificados para
temer que la producción de sus pruebas pudiera resultar imposible o muy dificultosa en el período
de prueba, podrán solicitar que se produzcan anticipadamente las siguientes:

1) Declaración de algún testigo de muy avanzada edad, o que esté gravemente enfermo o
próximo a ausentarse del país.
2) Reconocimiento judicial o dictamen pericial para hacer constar la existencia de documentos,
o el estado, calidad o condición de cosas o de lugares.
3) Pedido de informes.
La absolución de posiciones podrá pedirse únicamente en proceso ya iniciado.

Si bien el Código no establece medidas específicas para la producción de la prueba


anticipada, diferentes a las “medidas preliminares”, que se encuentran reguladas en el Artículo
N° 327 del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación: PEDIDO DE MEDIDAS
PRELIMINARES, RESOLUCION Y DILIGENCIAMIENTO: “En el escrito en que se solicitaren
medidas preliminares se indicará el nombre de la futura parte contraria, su domicilio si fuere
conocido y los fundamentos de la petición.

El juez accederá a las pretensiones si estimare justas las causas en que se funda, repeliéndolas
de oficio en caso contrario.

La resolución será apelable únicamente cuando denegare la diligencia.

Si hubiese de practicarse la prueba se citará a la contraria, salvo cuando resultare imposible por
razón de urgencia, en cuyo caso intervendrá el defensor oficial. El diligenciamiento se hará en la
forma establecida para cada clase de prueba, salvo en el caso de la pericial, que estará a cargo
de un perito único, nombrado de oficio”.

La doctrina creada en torno a los términos de los artículos 326 y 327, tiende a la
unificación de las diligencias de las “medidas preliminares” y de la “prueba anticipada”,
considerando además, que las segundas requieren recaudos especiales atendiendo a su
naturaleza, efectos y trascendencia. Por todo ello, los requisitos necesarios que deben reunirse
para la procedencia de la producción de una prueba anticipada, son los siguientes:

 Que se identifiquen las partes y su domicilio.

3
 Que se fundamente la pretensión, ante el juez competente, invocando razones
suficientes que sustenten dicho pedido. Las mismas deben ser claras y precisas;
demostrando el riesgo concreto de que la prueba se pierda o se modifique si no
se obtiene de manera anticipada.
 Que se tengan motivos justificados para temer a que la producción de la prueba
puede llegar a ser imposible o muy dificultosa de obtener en el período
correspondiente. Incluso que se tema a que la prueba pueda llegar a ser
adulterada.

En lo que respecta al valor probatorio de la prueba anticipada, el juez la valorará con el


mismo criterio con el cual va a valorar el resto de las pruebas que se produzcan en el período
probatorio. La misma puede ser solicitada por cualquiera de las partes, antes de interponer
demanda, después de interponerla, e inclusive antes o después de trabarse la litis, pero siempre
antes del período probatorio.

3. Como profesional escucharía con interés a mi cliente, brindándole respuestas claras y


comprensibles a sus preguntas -dentro de los límites de mi conocimiento y experiencia legal-, lo
que constituye un asesoramiento adecuado.

En este caso en particular le respondería al cliente, que en relación al comentario de su


amiga, ella está en lo correcto, no es necesario contar con un poder legal emitido por una
escribanía. Esto se debe a que desde el 01 de agosto de 2015, entró en vigencia el nuevo Código
Civil y Comercial de la Nación, el cual ratifica:

 El principio de libertad de las formas del acto jurídico, en su artículo 284.


 La representación voluntaria, en su artículo 363.
 El mandato, en su artículo 1319.

Por todo ello, no es necesario un poder ante escribano público, tan solo basta con su
manifestación de voluntad.

4
SUMARIO
ACTOR:
DEMANDADO:
CITADA EN GARANTIA:
MATERIA:
MONTO:
DOCUMENTACION:

--------------------------------------------------------------------------------------------------------

PROMUEVE DEMANDA POR INDEMNIZACIÓN DE DAÑOS Y PERJUCIOS


Señor Juez:

****, abogado, inscripto al T° XI F° 111 del Colegio de Abogados


Departamental, Id. Prev. 3-11112222, CUIT e IIBB 20-22222222-5,
Monotributista, Cel. 2231111111, dirección de correo abogado@ [Link], por
la parte demandada, constituyendo domicilio procesal físico en calle Rawson
333, Piso 5° “B” de esta ciudad y electrónico en
22222222@[Link], y en relación a los autos caratulados
"GOMEZ SANTIAGO C/ ROMERO FRANCISCO S/ DAÑOS Y PERJUICIOS",
expte. 14000, a V.S. respetuosamente digo:

(puede que se conozca o no la carátula al promover la demanda. Si la causa ha


pasado por una etapa de mediación, en principio ya se la conoce. De lo contrario
este dato no se incluye)

I.- PERSONERÍA:

Que surge de la copia de escritura de poder que adjunto, soy


apoderado del Sr. xxxxxxxxxxxx, domiciliado en calle Roca 1234 de esta ciudad.
(varía según se actúe como gestor procesal, apoderado, patrocinante)
II.- OBJETO

Que vengo por el presente a promover juicio sumario por indemnización


de daños y perjuicios contra el Sr. Xxxxxxxxx, DNI xxxxxx, domiciliado en calle
XXXX de la localidad de Mar del Plata, titular y conductor del vehículo marca
xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx, modelo xxxxxxxxxxxxx dominio xxxxxxx y/o quien
resulte respondable, por la suma de $ XXXXXX (pesos XXXXXXXXXXXX) o lo
que en más o en menos resulte de la prueba a producirse en autos, con más sus
intereses, costos y costas del proceso.
Vengo a solicitar, asimismo, la citación en garantía de xxxxxxxxxxxxxxx,
domiciliada en calle xxxxxxxxxxxxxxxx de esta ciudad
III.- ANTECEDENTES (o hechos)
Mi representado resulta titular registral del vehículo marca
xxxxxxxxxxxxxx

El día xxxxxxxx siendo aproximadamente las xxxxxx hs., en


oportunidad en que me encontraba conduciendo por la calle xxxxxxxxxxxxxx, en
dirección a calle xxxxxxxxxxxxx, fui violentamente embestido por xxxxxxxxx.
(descripción detallada de los hechos)

IV.- RESPONSABILIDAD:

(Puede hacerse un análisis jurídico de la atribución de responsabilidad que se


pretende).

V.- DAÑOS.

(Enumeración y descripción de cada uno de los rubros


indemnizatorios que se pretenden, indicando el monto que se reclama por cada
uno y por el total)

VI.- PRUEBA.

A efectos de acreditar los hechos expuestos, ofrezco la siguiente


prueba:

1) DOCUMENTAL: solicito se tenga presente la que en este acto acompaño


y que enumero a continuación:
(detallar la acompañada)

2) INFORMATIVA: se libren los siguientes oficios:


-A xxxxxx a los efectos de que se informe acerca de xxxxxxxxx
-A xxxxxx a los efectos de que se informe acerca de xxxxxxxxx

3) TESTIMONIAL: se cite a declarar a los siguientes testigos:

-xxxxxxxx, DNI XXXXXX, domiciliado en XXXXXX


-xxxxxxxx, DNI XXXXXX, domiciliado en XXXXXX
-xxxxxxxx, DNI XXXXXX, domiciliado en XXXXXX
4) CONFESIONAL: se cite a absolver posiciones al demandado a tenor del
pliego que se acompañará oportunamente.

5) PERICIAL: Se designe perito ingeniero mecánico a los efectos de que se


expida sobre los siguientes puntos de pericia:

a.- xxxxxxxx
b.- xxxxxxxx
c.- xxxxxxxx

(pueden solicitarse más peritos, de diferentes especialidades, cada uno con los
puntos de pericia correspondientes)

(pueden agregarse otros medios de prueba solicitándose las medidas necesarias


para su producción)

VII.- DERECHO

Fundo el derecho que asiste a mi parte en lo dispuesto por los arts.


xxxxxxxx del Código Civil y Comercial, ……. del CPC.

VIII.- RESERVA DE CASO FEDERAL

Para el hipotético caso de que V.S. no hiciere lugar a las legítimas


pretensiones de esta parte, lo cual vulneraría derechos de propiedad y de
defensa, de rango constitucional, formulo expresa reserva del caso federal en
los términos de la ley 48.

PETITORIO:
Por todo lo expuesto a V.S. solicito:

1) Se me tenga por presentado, parte y constituido domicilio procesal.


2) Por entablada demanda por indemnización de daños y perjuicios.
3) Se ordene correr traslado de presente demanda al accionado.
4) Se ordene la citación en garantía de la aseguradora
5) Oportunamente se haga lugar a la demanda, con imposición de costas.

Provea V.S. de conformidad, que será Justicia.


TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL

TRABAJO PRACTICO NRO. 4

BLOQUE 2 – UNIDADES 6 y 7

CALIFICACIÓN: APROBADO/DESAPROBADO.

EL CASO

Tu cliente, Juan Pablo Echeverria, consiguió todo lo que le habías solicitado en la consulta
anterior para poder iniciar cuanto antes la demanda de daños y perjuicios por el accidente de
tránsito que protagonizara el día 20 de mayo de 2021 y en el cual resultara dañado el vehículo
de su propiedad, Chevrolet Onix patente OPQ 123.

Según el relato de tu cliente, el hecho había ocurrido en la intersección de las calles Rawson y
Lamadrid de la ciudad de Mar del Plata, en ocasión en que el Sr. Echeverria se desplazara por
Rawson en dirección norte y, mientras estaba atravesando calle Lamadrid, es embestido desde
la izquierda por un automotor Renault Duster AA 111 BC conducido por Francisco Martinez,
quien se desplazaba a alta velocidad, provocando importantes daños en el vehículo de
propiedad de Echeverria.

LA CONSIGNA

1. Deberás redactar el escrito de demanda, incluyendo en el encabezado todos los datos


fiscales, previsionales y de contacto, requeridos por las disposiciones legales vigentes.
No olvides constituir domicilio y aclarar el carácter en que te vas a presentar
(patrocinante/ apoderado), indicando si acompañas documentos que acrediten tu
representación, si este es el caso.
No hace falta que el escrito sea extenso para este trabajo, pero no deben faltar los
recaudos legalmente exigidos para toda demanda, como el objeto claramente
expresado, el ofrecimiento de la prueba, la indicación del monto que querés reclamar,
etc.
2. De acuerdo a lo trabajado en el práctico nro. 3, recordá que los dos testigos del hecho
deben declarar anticipadamente, por lo que en un apartado del escrito de demanda,
deberás incluir el pedido respectivo, citando las normas que consideres aplicables. No
olvides indicar claramente qué es lo que estás solicitando y cuáles son las razones que
lo justifican, ya que se trata de una medida de excepción.
3. En otro apartado del mismo escrito de demanda deberás solicitar lo necesario para
que tu cliente pueda litigar sin gastos, ofreciendo la prueba respectiva.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

TRABAJO PRACTICO NRO. 4

BLOQUE 2 – UNIDADES 6 Y 7

EL CASO

Tu cliente, Juan Pablo Echeverria, consiguió́ todo lo que le habías solicitado en la consulta
anterior para poder iniciar cuanto antes la demanda de daños y perjuicios por el accidente de
tránsito que protagonizara el día 20 de mayo de 2021 y en el cual resultara dañado el vehículo
de su propiedad, Chevrolet Onix patente OPQ 123.

Según el relato de tu cliente, el hecho había ocurrido en la intersección de las calles Rawson y
Lamadrid de la ciudad de Mar del Plata, en ocasión en que el Sr. Echeverria se desplazara por
Rawson en dirección norte y, mientras estaba atravesando calle Lamadrid, es embestido desde
la izquierda por un automotor Renault Duster AA 111 BC conducido por Francisco Martínez,
quien se desplazaba a alta velocidad, provocando importantes daños en el vehículo de propiedad
de Echeverria.

LA CONSIGNA

1. Deberás redactar el escrito de demanda, incluyendo en el encabezado todos los datos


fiscales, previsionales y de contacto, requeridos por las disposiciones legales vigentes.
No olvides constituir domicilio y aclarar el carácter en que te vas a presentar (patrocinante/
apoderado), indicando si acompañas documentos que acrediten tu representación, si este
es el caso.

No hace falta que el escrito sea extenso para este trabajo, pero no deben faltar los
recaudos legalmente exigidos para toda demanda, como el objeto claramente expresado,
el ofrecimiento de la prueba, la indicación del monto que querés reclamar, etc.

2. De acuerdo a lo trabajado en el práctico nro. 3, recordá que los dos testigos del hecho
deben declarar anticipadamente, por lo que en un apartado del escrito de demanda,
deberás incluir el pedido respectivo, citando las normas que consideres aplicables. No
olvides indicar claramente qué es lo que estás solicitando y cuáles son las razones que
lo justifican, ya que se trata de una medida de excepción.
3. En otro apartado del mismo escrito de demanda deberás solicitar lo necesario para que
tu cliente pueda litigar sin gastos, ofreciendo la prueba respectiva.

1
DESARROLLO:

SUMARIO

ACTOR: ECHEVERRIA, Juan Pablo.

DEMANDADO: MARTINEZ, Francisco.

MATERIA: DAÑ OS Y PERJUICIOS.

MONTO: $2.500.000.-

DOCUMENTACIÓN: Fotocopia de DNI (3), Facturas y recibos (5), Acta de Mediación, Bono ley
e Ius previsional.

--------------------------------------------------------------------------------------------------------

PROMUEVE DEMANDA POR INDEMNIZACIÓN DE DAÑ OS Y PERJUICIOS.

̃ r Juez:
Seno

FARIAS, Evelyn, abogada, inscripta en el T° XI F° 111 del Colegio de Abogados Departamental


Mar del Plata, Id. Prev. 3-11112222, CUIT e IIBB 27-37208394-3, Monotributista, Cel.
3491506430, dirección de correo [Link]@[Link], por la parte demandada,
constituyendo domicilio procesal físico en calle Juan de Garay N° 1600, de esta ciudad y
electrónico en 27372083943@[Link]; y en relación a los autos caratulados
"ECHEVERRÍA C/ MARTINEZ FRANCISCO S/ DAÑ OS Y PERJUICIOS", expte. 18000, a V.S.
respetuosamente digo:

I.- PERSONERÍA:

Que surge de la copia de escritura de poder que adjunto, soy apoderada del Sr. ECHEVERRÍA,
Juan Pablo, domiciliado en calle Juan de Garay 1802 de esta ciudad.

II.- OBJETO

Que por medio de la presente, me presento para iniciar un proceso de reclamo sumario por
compensación de daños y perjuicios contra el Sr. MARTÍNEZ, Francisco, portador del DNI
23.786.890 y con domicilio en la calle Gascón N° 1630 de la localidad de Mar del Plata. El Sr.
MARTÍNEZ, se desempeña como conductor, titular, usuario y/o usufructuario del vehículo de la

2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

marca Renault, modelo Duster, con matrícula AA 111 BC, y/o cualquier otra persona que pueda
ser considerada responsable civilmente.

Solicito se inicie este juicio con el propósito de obtener una indemnización por la cantidad de
$2.500.000 (dos millones quinientos mil pesos), o el monto que se determine a partir de la prueba
que se presente en el transcurso de este proceso, además de los intereses correspondientes,
costos y gastos derivados del mismo.

III.- ANTECEDENTES

Mi representado es el titular registrado del vehículo de marca Chevrolet Ónix, con matrícula OPQ
123. El día 20 de mayo de 2021, aproximadamente a las 14:30 horas, mientras transitaba por la
calle Rawson en dirección norte y al atravesar la intersección con la calle Lamadrid, el vehículo
fue violentamente impactado desde el lado izquierdo por un automóvil Renault Duster, con placa
AA 111 BC, el cual era conducido por el Sr. Francisco Martínez a una alta velocidad.

El accidente ocasionó daños significativos en el automóvil de mi representado, especialmente en


la parte trasera, resultando la puerta trasera del lado del pasajero y la rueda con llanta
completamente inutilizadas, presentando abolladuras en la puerta, vidrio roto, faros traseros
izquierdos dañados, entre otros perjuicios.

A pesar de sentirse mareado y algo desorientado, el reclamante pudo salir del vehículo por sus
propios medios. El Sr. Martínez proporcionó sus datos de contacto al reclamante y, en ese
momento, se esperaba llegar a un acuerdo amistoso.

Sin embargo, tras el fracaso de todos los intentos de conciliación, mi representado decidió iniciar
esta demanda.

IV.- RESPONSABILIDAD:

La responsabilidad del demandado en este caso es evidente, respaldada por los artículos 1.716,
1.721, 1.722, 1.723, 1.724 y otros concordantes del Código Civil y Comercial de la Nación, ya
que se trata del vehículo que embistió en el accidente.

Los hechos presentados en esta demanda son claros y resaltan la negligencia del Sr. Martínez
al conducir a una velocidad excesiva e imprudente, lo cual no le exime de responsabilidad al
utilizar un vehículo que representa un riesgo objetivo y del cual no puede despreocuparse. De

3
acuerdo con el artículo 1758 del Código Civil y Comercial, la responsabilidad de quien utiliza un
objeto riesgoso es objetiva, y para eximirse de responsabilidad debe demostrar no solo su falta
de culpa, sino también la culpa de la víctima. El dominio del vehículo es uno de los deberes más
importantes que tiene un conductor, y esto está estrechamente relacionado con la velocidad y el
estado del pavimento, siendo óptimo en esta situación de acuerdo con la Ley 24.449.

Es bien sabido que toda persona que conduce un vehículo en la vía pública debe estar
extremadamente atenta, no solo al tráfico vehicular, sino también al cruce de peatones. Dado
que los vehículos representan un riesgo, corresponde a quienes los conducen reducir ese riesgo
a límites razonables para garantizar una mayor seguridad en la vía pública. El hecho de conducir
a alta velocidad y no mantener una velocidad precautoria impidió al demandado frenar a tiempo,
lo cual fue un acto negligente e incorrecto.

V.- DAÑOS.

Como resultado del accidente y del impacto violento sufrido, el vehículo quedó totalmente
inutilizado. El Sr. Martínez, al volante de la Duster, colisionó con la parte trasera del Onix,
ocasionando abolladuras en la puerta del asiento trasero, estallido de las ventanillas, daños en
los faros izquierdos, en el paragolpes, en la rueda trasera con su respectiva llanta, entre otros
perjuicios.

En consecuencia del siniestro y de lo descrito anteriormente, la parte reclamante solicita


indemnización por los siguientes conceptos:

1. DAÑ OS AL RODADO:

a) Daños materiales del vehículo:

Como se ha mencionado anteriormente, el vehículo del demandado impactó con gran fuerza en
la parte media y trasera del otro vehículo, causando importantes perjuicios. Específicamente, se
han dañado la puerta, que quedó abollada, los vidrios que se rompieron, los faros traseros
izquierdos, la rueda y la llanta, entre otros elementos.

De acuerdo con los presupuestos adjuntos, el costo de reparación de todos los daños, incluyendo
repuestos y mano de obra, asciende a la suma de $1.600.000. Por lo tanto, sin perjuicio de los
resultados de la prueba pericial e informativa que se produzca en relación a los daños materiales,
se reclama dicha suma como indemnización por los daños materiales sufridos por el vehículo,
con su correspondiente actualización a la fecha de efectivo pago.

4
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

b) Privación del uso del rodado:

Considerando la complejidad de las labores necesarias, se estima que la reparación del vehículo
requerirá aproximadamente 60 días. Durante este período, al estar privado de su uso, se
generarán diversos perjuicios, como la necesidad de alquilar automóviles para el traslado
personal y familiar del damnificado.

Se estima que este rubro asciende a la suma de $ 500.000 pesos, considerando los gastos
involucrados en la contratación de los vehículos de alquiler necesarios durante el tiempo de
reparación.

2. DAÑO MORAL – Daño a las afecciones legítimas:

Con el fin de brindar una compensación efectiva por los malestares emocionales sufridos por la
víctima, es necesario tener en cuenta no solo la alteración psicológica mencionada, sino también
los sufrimientos físicos y dolores experimentados, lo que comúnmente se conoce como "pretium
doloris" según la doctrina.

El daño moral se refiere a la lesión en los sentimientos que causa dolor o sufrimiento físico,
inquietud espiritual o agravia las legítimas afectaciones y, en general, cualquier tipo de
padecimiento que no puede ser evaluado en términos pecuniarios (C. Nac Civil Sala J, 25/10/94-
Macoratti, Héctor D v. Expreso Atlántida SA) 1997-II-síntesis.

De acuerdo con el artículo 1738 del Código Civil y Comercial, se ha producido un perjuicio en las
afecciones espirituales legítimas del demandante. Por lo tanto, se justifica el reconocimiento de
este concepto, el cual se estima en la suma de $ 400.000.

LIQUIDACIÓN:
̃ material en el vehículo…..$1.600.000
Dano
Privación del uso del rodado…...$ 500.000.
̃ moral……………………….$400.000.
Dano
TOTAL…………………………… $2.500.000

Lo que asciende a un total estimado de PESOS DOS MILLONES QUINIENTOS MIL


($2.500.000).

5
VI.- PRUEBA ANTICIPADA.

A modo excepcional, se solicita a su Señoría que permita la realización de una prueba anticipada
consistente en la declaración testimonial de los únicos testigos presenciales del accidente, la
Sra. María Pérez con DNI 20.838.658 y el Sr. Jorge Rodríguez con DNI 20.881.320. Ambos
tienen planes de viajar al exterior en un corto plazo y tienen la intención de establecer su
residencia fuera del país.

La fundamentación de esta solicitud de prueba anticipada se basa en lo establecido en el artículo


326 inciso 1° del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, así como en la doctrina y
jurisprudencia concordante y establecida en la materia de manera pacífica e imperante.

VII.- PRUEBA.

A efectos de acreditar los hechos expuestos, ofrezco la siguiente prueba:

1. DOCUMENTAL: Fotocopia de DNI (3), Facturas y recibos (5), Acta de Mediación, Bono
ley e Ius previsional.
2. INFORMATIVA: Se autorice el libramiento de los siguientes oficios:

a.- Al REGISTRO DE LA PROPIEDAD AUTOMOTOR, para el supuesto de que el demandado


negaran la titularidad del vehículo involucrado en el accidente a la fecha del suceso, a efectos de
que se informe sobre titularidad, nombre y domicilio, del vehículo Renault Duster AA 111 BC.

b.- A la MUNICIPALIDAD DE MAR DEL PLATA a fin de que remita plano de la intersección de
las calles donde se produjo el accidente, indicando el sentido de circulación permitido en dichas
arterias al momento del accidente.

c.- A LA UNIDAD FUNCIONAL DE INSTRUCCIÓN Y JUICIO de Mar del Plata , calle Brandsen
3346/50, Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires, a los fines de que remita ad effectum videndi
et probandi la I.P.P N° 564, caratulada "ECHEVERRÍA C/ MARTINEZ FRANCISCO S/ DAÑ OS
Y PERJUICIOS", o en su defecto copia certificada de la misma.-

3) TESTIMONIAL: Se cite por intermedio del Juzgado a prestar declaración a las siguientes
personas:

- PEREZ María, DNI: 22.222.222, Con domicilio en Rawson 1800, Mar del Plata, Pcia. Buenos
Aires.

6
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

-RODRIGUEZ Jorge, DNI: 21.333.333, Con domicilio en Rawson 1800, Mar del Plata, Pcia.
Buenos Aires.

4) CONFESIONAL: Se cite al demandado y a su representante legal y el de la Citada en Garantía


a absolver posiciones a tenor del pliego que oportunamente se acompañará, a la audiencia que
V.S. fijará al efecto y bajo apercibimiento de Ley. (Art. 407 y 415 del CPCC)

5) PERICIAL: Se designe perito ingeniero mecánico a los efectos de que se expida sobre los
siguientes puntos de pericia:

a.- Confeccione un gráfico secuencial de los hechos, determinando la posición del rodado antes,
al tiempo del accidente y al final del mismo.

b.- Determine la mecánica probable del hecho, así́ como la velocidad probable del vehículo.

c.- Explicite, conforme los elementos obrantes en autos, testimonial, fotografías, localización de
los daños en el vehículo interviniente y lesiones en la actora cuál de ellos tuvo el carácter de
embístete y cual el de embestido mecánico.

d.- Cualquier otro dato que el experto considere útil para dilucidar las presentes actuaciones.

6) PERITO CONTADOR: Para el supuesto de negarse la calidad de aseguradora del vehículo


del demandado.

a) Si figura registrada póliza que ampare al vehículo de los demandados.

b) Si la misma estaba vigente, monto de la cobertura.

c) Copia de la denuncia efectuada por el asegurado.

VII.- BENEFICIO DE LITIGAR SIN GASTOS.

Solicito respetuosamente a su Señoría que se le conceda a mi representado el beneficio de litigar


sin gastos, considerando su condición de jubilado y la falta de propiedad inmueble, ya que su
único bien era el vehículo que resultó inutilizado en el accidente. Además, mi representado
carece de recursos económicos para afrontar los costos de este litigio.

7
Adjunto a esta solicitud el interrogatorio de los testigos y sus respectivas declaraciones, las
cuales han sido firmadas por ellos, de acuerdo a lo establecido en los artículos 440, 441 y 443
del Código Procesal Civil y Comercial.

Asimismo, informo a su Señoría que, debido a la falta de recursos económicos, se ha iniciado un


proceso aparte para solicitar el beneficio de litigar sin gastos, en conformidad con lo establecido
en los artículos 78 y siguientes del Código Procesal Civil y Comercial.

IX.- DERECHO

Fundo la acción en los arts. 1.769, 1.757 y 1.758 del Código Civil y Comercial de la Nación y art.
320 del CPCCP, doctrina y jurisprudencia del fuero.

X.- RESERVA DE CASO FEDERAL

Para el hipotético caso de que V.S. no hiciere lugar a las legítimas pretensiones de esta parte, lo
cual vulneraría derechos de propiedad y de defensa, de rango constitucional, formuló expresa
reserva del caso federal en los términos de la Ley 48.

PETITORIO:
Por todo lo expuesto a V.S. solicito:

1) Se me tenga por presentado, parte y constituido domicilio procesal.

2) Por entablada demanda por indemnización de daños y perjuicios.

3) Se ordene correr traslado de la presente demanda al accionado.

4) Se ordene la citación en garantía de la aseguradora.

5) Oportunamente se haga lugar a la demanda, con imposición de costas.

6) Se fije audiencia para la producción de la prueba anticipada de los testigos: Sra. María PEREZ
DNI 20.838.658 y Sr. Jorge RODRIGUEZ DNI: 20.881.320 con previa citación de quien ha de ser
parte contraria en el juicio principal a iniciarse.

7) Se otorgue el beneficio de litigar sin gastos.

Provea V.S. de conformidad, que será́ Justicia.

8
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL

TRABAJO PRACTICO NRO. 5

BLOQUE 2 – UNIDADES 8 y 9 (Prueba)

TEMA: Prueba testimonial y confesional

CALIFICACIÓN: APROBADO/DESAPROBADO

CONSIGNA:

1) INTERROGATORIO PARA TESTIGOS: Continuando con el caso que venimos trabajando,


deberás redactar el interrogatorio a tenor del cual deberán declarar los dos testigos
presenciales del hecho que protagonizara tu cliente Echeverria.
Recordá que el testigo siempre deberá declarar, en primer término, sobre sus
circunstancias individuales y relación con las partes, para recién luego ser interrogado
acerca de lo que supieren sobre los hechos controvertidos.
Deberás tener presente las disposiciones del código de procedimientos que establecen
todos los recaudos que debe tener cada pregunta.

2) PLIEGO DE POSICIONES: A los fines de cumplimentar la prueba confesional, deberás


confeccionar el pliego de posiciones para que absuelva el demandado.
También para esta tarea deberás aplicar lo previsto en el código procesal respecto de la
forma de las posiciones.
No olvides que si el demandado no se presenta a la audiencia fijada para la prueba
confesional, se lo tendrá por confeso en los términos regulados en el código, por lo que un
pliego detallado puede ser muy eficaz en caso de darse esta circunstancia.
Por otro lado, cada posición importa el reconocimiento del hecho a que se refiere, parael
ponente, aspecto que también debes atender al momento de redactar las posiciones.

Recomendamos la detenida lectura de las secciones del Código Procesal que regulan la prueba
testimonial y confesional, con especial atención en los artículos que se refieren a cada uno de
los aspectos destacados en cada consigna, teniendo presente que las preguntas que no están
correctamente formuladas pueden ser objetadas por la parte contraria, generando una
incidencia con costas, y el juez puede desestimarlas incluso de oficio.

Para este trabajo debes redactar al menos cuatro preguntas testimoniales y cuatro posiciones.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

TRABAJO PRÁCTICO NRO. 5

BLOQUE 2: UNIDADES 8 Y 9

RESOLUCIÓN INTERROGATORIO DE TESTIGOS en relación a los autos caratulados


"ECHEVERRÍA C/ MARTINEZ FRANCISCO S/ DAÑ OS Y PERJUICIOS".

INTERROGATORIO PRELIMINAR. Conforme al Art. 441.

Testigo 1. Sra. PEREZ, María, D.N.I: 22.222.222

1) Por favor diga su nombre, edad, estado, profesión y domicilio.

2) Es pariente por consanguinidad o afinidad de alguna de las partes, y en qué grado.

3) Tiene interés directo o indirecto en el pleito.

4) Es amigo íntimo o enemigo.

5) Es dependiente, acreedor o deudor de alguno de los litigantes, o si tiene algún otro género de relación
con ellos.

INTERROGATORIO:

Para que diga el testigo como sabe y le consta:

- ¿Recuerda que sucedió el día 20 de mayo del año 2020, alrededor de las 15.20hs?

-¿En dónde se encontraba al momento del accidente?

- ¿En qué calles sucedió el accidente de tránsito que menciono anteriormente?

- ¿Que vehículos participaron del accidente de tránsito, si es que puede identificarlos?

-¿En qué dirección circulaban los vehículos?

-¿Recuerda en qué circunstancias se produjo la colisión entre los vehículos?

-¿A qué velocidad aproximada circulaba el automotor Renault Duster al ingresar en la


intersección de las calles Rawson y Lamadrid?

-¿Los conductores de los vehículos involucrados intentaron realizar alguna maniobra para evitar
la colisión?

1
-¿Cuáles eran las condiciones de visibilidad en el lugar y momento del accidente?

-¿Los conductores de los vehículos involucrados como se encontraba luego de la colisión?

- ¿Da colisión mencionada resulto alguna persona herida?

………………………………………………………………………………………………..

Testigo 2. Sr. RODRIGUEZ, Jorge, D.N.I:21.333.333

1) Por favor diga su nombre, edad, estado, profesión y domicilio.

2) Es pariente por consanguinidad o afinidad de alguna de las partes, y en qué grado.

3) Tiene interés directo o indirecto en el pleito.

4) Es amigo íntimo o enemigo.

5) Es dependiente, acreedor o deudor de alguno de los litigantes, o si tiene algún otro género de relación
con ellos.

INTERROGATORIO:

Para que diga el testigo como sabe y le consta:

- ¿Recuerda que sucedió el día 20 de mayo del año 2020, alrededor de las 14:30hs?

-¿En dónde se encontraba al momento del accidente?

- ¿En qué calles sucedió el accidente de tránsito que menciono anteriormente?

- ¿Que vehículos participaron del accidente de tránsito, si es que puede identificarlos?

-¿En qué dirección circulaban los vehículos?

-¿Recuerda en qué circunstancias se produjo la colisión entre los vehículos?

-¿A qué velocidad aproximada circulaba el automotor Renault Duster al ingresar en la


intersección de las calles Rawson y Lamadrid?

-¿Los conductores de los vehículos involucrados intentaron realizar alguna maniobra para evitar
la colisión?

-¿Cuáles eran las condiciones de visibilidad en el lugar y momento del accidente?

2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

-¿Los conductores de los vehículos involucrados como se encontraba luego de la colisión?

- ¿Da colisión mencionada resulto alguna persona herida?

PLIEGO DE POSICIONES a cuyo tenor deberá́ absolver el demandado Sr. MARTINEZ


FRANCISCO en los AUTOS CARATULADOS: "ECHEVERRÍA C/ MARTINEZ
FRANCISCO S/ DAÑ OS Y PERJUICIOS", expte. 18000.

1) Para que jure como es cierto que el día 20/05/2021 a las 14:30hs aproximadamente, con su
vehículo Renault Duster dominio AA 111 BC circulaba por la intersección de las calles Lamadrid
y Rawson.

2) Para que jure como que es cierto que Ud. protagonizó un accidente de tránsito que provocó
daños y perjuicios al Sr. ECHEVERRIA.

3) Para que jure como que es cierto que circulaba a altas velocidades.

4) Para que jure como que es cierto que con su vehículo embistió́ al automotor marca Chevrolet
Onix dominio OPQ 123.

5) Para que jure como que es cierto que el vehículo Chevrolet Onix, tenía prioridad de paso por
circular sobre su derecha.

6) Para que jure como que es verdad que el vehículo Renault Duster impacta contra el lateral
izquierdo del vehículo Chevrolet Onix.

Reservó derecho de ampliación.

Legislación relevante:
Art 410 y ss. del Código Procesal Civil y Comercial de la Nación.

3
TRABAJO PRACTICO NRO. 6: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:23 a. m.

Comenzado el miércoles, 7 de junio de 2023, 21:02


Estado Finalizado
Finalizado en miércoles, 7 de junio de 2023, 22:05
Tiempo 1 hora 3 minutos
empleado
Puntos 0,60/1,00
Calificación 6,00 de 10,00 (60
60%)

Pregunta 1 emparejamiento
Parcialmente
correcta
El demandado solicitó un informe a la
Se puntúa 0,60 Municipalidad pretendiendo demostrar que mi
sobre 1,00
cliente no tenía licencia de conducir. Aunque el
402
oficio fue debidamente diligenciado, nunca
agregó la contestación, siendo la única prueba 
que falta producir, lo cual está demorando el
pase del expediente para sentencia

El demandado negó la autenticidad del


presupuesto de reparación de los daños del
vehículo que me hicieron en el taller mecánico 457, 458
ante lo cual necesito demostrar que ese

presupuesto es auténtico.

El demandado ofreció como testigo a su padre


y quiero oponerme porque considero que es 427
improcedente

El perito médico que resultó sorteado trabaja


465
en el sanatorio que es codemandado en el
expediente por un caso de mala praxis médica 

Necesito traer al juicio el contrato celebrado


con una empresa constructora, que se 333
encuentra en poder del administrador del

edificio donde vive el actor

Además de la declaración de los testigos,


quiero corroborar que el demandado se
desplazaba a alta velocidad, a partir de las
356, 426
huellas de frenado sobre la calzada, según
quedó plasmado en fotografías del día del 
accidente.

El testigo que cité no compareció a la


audiencia fijada a pesar de haber sido
correctamente notificado, por lo que pretendo 432 inc. 2, 431
solicitar que se lo haga comparecer por la 
fuerza

El juez fijó un plazo de cinco días para que


deposite una suma para gastos del perito, bajo 463
apercibimiento de tener por desistida la prueba

pericial

[Link] Página 1 de 2
TRABAJO PRACTICO NRO. 6: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:23 a. m.

Para acreditar el valor de los daños del vehículo


389
presenté un presupuesto de reparaciones
confeccionado por el dueño del taller mecánico 

El testigo del demandado no compareció a la 432 inc. 1, 434


audiencia porque no fue notificado de ella

Respuesta parcialmente correcta.


Ha seleccionado correctamente 6.
La respuesta correcta es:
El demandado solicitó un informe a la Municipalidad pretendiendo
demostrar que mi cliente no tenía licencia de conducir. Aunque el
oficio fue debidamente diligenciado, nunca agregó la contestación,
siendo la única prueba que falta producir, lo cual está demorando el
pase del expediente para sentencia → 402,

El demandado negó la autenticidad del presupuesto de reparación de


los daños del vehículo que me hicieron en el taller mecánico ante lo
cual necesito demostrar que ese presupuesto es auténtico. → 356,
426,

El demandado ofreció como testigo a su padre y quiero oponerme


porque considero que es improcedente → 427,
El perito médico que resultó sorteado trabaja en el sanatorio que es
codemandado en el expediente por un caso de mala praxis médica →
465,
Necesito traer al juicio el contrato celebrado con una empresa
constructora, que se encuentra en poder del administrador del
edificio donde vive el actor → 389,

Además de la declaración de los testigos, quiero corroborar que el


demandado se desplazaba a alta velocidad, a partir de las huellas de
frenado sobre la calzada, según quedó plasmado en fotografías del
día del accidente. → 457, 458,
El testigo que cité no compareció a la audiencia fijada a pesar de
haber sido correctamente notificado, por lo que pretendo solicitar que
se lo haga comparecer por la fuerza → 432 inc. 2, 431,
El juez fijó un plazo de cinco días para que deposite una suma para
gastos del perito, bajo apercibimiento de tener por desistida la prueba
pericial → 463,
Para acreditar el valor de los daños del vehículo presenté un
presupuesto de reparaciones confeccionado por el dueño del taller
mecánico → 333,
El testigo del demandado no compareció a la audiencia porque no
fue notificado de ella → 432 inc. 1, 434

[Link] Página 2 de 2
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL
TRABAJO PRACTICO NRO. 7

BLOQUE 2 – UNIDADES 10 Y 11

TEMA: Alegato, Sentencia, Costas, Modos anormales de terminación del proceso

CALIFICACIÓN: APROBADO/DESAPROBADO.

CONSIGNA:

En este trabajo práctico vamos a utilizar los Códigos Procesales locales. Para ello, como primera
medida deberán indicarnos la localidad y la provincia donde residen.

Una vez aclarado ello deberán responder en TODOS los incisos con cita a los artículos del Código
Procesal aplicable:

1.- ¿En qué tipo de procesos se puede ALEGAR? En esos casos, ¿es facultativo u obligatorio para las
partes presentar el alegato?. Fundamente.

2.- La SENTENCIA DEFINITIVA ¿Debe indicar siempre cuál de las partes debe cargar las costas?
¿En todos los casos se establece la regulación de honorarios profesionales? Explique.

3.- ¿Cuáles son los recaudos previstos en la normativa procesal para que el juez resuelva la
CADUCIDAD DE LA INSTANCIA? ¿Qué modos anormales de terminación del proceso se regulan?
¿Cómo procede el Juez cuando el actor solicita el DESISTIMIENTO del PROCESO?

4.- ¿Existe algún supuesto en que el Juez imponga las costas en el “orden causado? Indique cuál y
fundamente.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn
Farías

TRABAJO PRÁCTICO NRO. 5

BLOQUE 2: UNIDADES 10 Y 11

CONSIGNAS:

En este trabajo práctico vamos a utilizar los Códigos Procesales locales. Para ello, como primera
medida deberán indicarnos la localidad y la provincia donde residen.

Una vez aclarado ello deberán responder en TODOS los incisos con cita a los artículos del
Código Procesal aplicable:

1.- ¿En qué́ tipo de procesos se puede ALEGAR? En esos casos, ¿es facultativo u obligatorio
para las partes presentar el alegato?. Fundamente.

2.- La SENTENCIA DEFINITIVA ¿Debe indicar siempre cuál de las partes debe cargar las
costas? ¿En todos los casos se establece la regulación de honorarios profesionales? Explique.

3.- ¿Cuáles son los recaudos previstos en la normativa procesal para que el juez resuelva la
CADUCIDAD DE LA INSTANCIA? ¿Qué modos anormales de terminación del proceso se
regulan? ¿Cómo procede el Juez cuando el actor solicita el DESISTIMIENTO del PROCESO?

4.- ¿Existe algún supuesto en que el Juez imponga las costas en el “orden causado? Indique
cuál y fundamente.

DESARROLLO:

Localidad: San Isidro.

Provincia: Buenos Aires.

Código Procesal que corresponde: Código Procesal Civil y Comercial de Buenos Aires.

1- Conforme al CPCCBA en los procesos que se puede alegar son el PROCESO DE


CONOCIMIENTO: ORDINARIO, SUMARIO y SUMARÍSIMO.

1
El alegato es obligatorio para las partes en el proceso ordinario y una vez concluida la
etapa probatoria.

El alegato es facultativo para las partes en el proceso sumario y sumarísimo.

Cabe señalar que aunque el alegato sea facultativo en estos caso, las partes aún pueden
hacer uso de la palabra en la audiencia de cierre de la etapa de prueba para exponer sus
argumentos o aclarar puntos que consideren relevantes. Aunque no sea obligatorio presentar un
alegato formal por escrito, es recomendable aprovechar esta oportunidad para presentar los
argumentos de manera clara y coherente.

2- La sentencia definitiva debe indicar siempre cuál es la parte que deberá cargar con las
costas. CPCCBA. Art. 163 - Art. 68 “ Principio General. La parte vencida en el juicio deberá
pagar todos los gastos de la contraria…el juez podrá eximir total o parcialmente de esta
responsabilidad al litigante… expresándolo en su pronunciamiento… ”

En cuanto a la regulación de honorarios, el art 163, inc. 8 del CPCCBA establece que la sentencia
definitiva de primer instancia deberá contener: el pronunciamientos sobre costas, la regulación
de honorarios y en su caso, la declaración de temeridad o malicia en los términos del art 34 inc.
6.

3- El juez puede declarar la caducidad de instancia: 1) A pedido de parte, 2) De oficio, previa


intimación a la que se refiere el art 315 y comprobación del vencimiento de los plazos señalados
en el art 310, pero antes de que cualquiera de las partes impulsare el procedimiento. Conforme al
CPCCBA. Arts. 310 - 316 - 315 “...por el demandado (…) o de oficio se tendrá por decretada la
caducidad…”

Cuando el actor formula desistimiento, el juzgado: 1) Provee lo que corresponda según el


alcance del desistimiento. CPCCBA. Arts. 304 y 305 según corresponda (Del proceso o del
derecho)

En cuanto a los modos anormales de terminación del proceso el CPCCBA regula los siguientes:

1. Desistimiento: Art 304, 305 y 306 Arts. 304 y 305 según corresponda (Del proceso o del
derecho)

2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn
Farías
2. Allanamiento: Art. 307 “... podrá allanarse a la demanda en cualquier estado de la causa
anterior a la sentencia …”
3. Transacción: Las partes pueden celebrar un acuerdo para poner fin al litigio: Arts. 308
4. Conciliación: Art 309. 309 y 36 inc. 4 “... en cualquier momento, la comparecencia
personal de las partes para intentar una conciliación …”
5. Caducidad de la instancia: Art 310, 315, 316. El juez puede declarar la caducidad de
instancia en cualquiera de las formas indicadas.

4- Sí, existe el supuesto en que el Juez imponga las costas en el “orden causado”, y ello lo
establece conforme al Art 73 del CPCCBA “...Si el juicio terminase por transacción o
conciliación, las costas serán impuestas en el orden causado…”.

3
TRABAJO PRACTICO NRO. 8: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.

Comenzado el sábado, 24 de junio de 2023, 11:38


Estado Finalizado
Finalizado en sábado, 24 de junio de 2023, 11:42
Tiempo 4 minutos 23 segundos
empleado
Calificación 8,00 de 10,00 (80
80%)

Pregunta 1 Para obtener el levantamiento de una inhibición general de bienes el


Correcta demandado debe reconocer la obligación que se le reclama
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 2 La parte que no está conforme con el efecto devolutivo o suspensivo


Correcta con que fue concedido un recurso, puede plantear apelación contra la
Se puntúa 1,00 providencia que lo ordenara.
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 3 Si el demandado plantea apelación contra un auto que rechaza una


Incorrecta petición que él había formulado, el juez debe resolver el recurso sin
Se puntúa 0,00 dar traslado de los fundamentos a la parte actora.
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La fundamentación del recurso de apelación debe ser sustanciada.


La respuesta correcta es 'Falso'

[Link] Página 1 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 8: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.

Pregunta 4 Ante la traba de una inhibición general de bienes el demandado


Correcta puede plantear la sustitución de la medida por el embargo de un bien
Se puntúa 1,00 que represente el valor de la obligación que se le reclama
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

Pregunta 5 Cuando el recurso de apelación es concedido en efecto devolutivo, el


Correcta expediente principal siempre permanece en primera instancia,
Se puntúa 1,00 mientras que se forma un incidente para elevar a la Cámara de
sobre 1,00 Apelaciones

Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 6 Si el demandado plantea una revocatoria o reposición contra un auto


Incorrecta que rechaza una petición que él había formulado, el juez debe
Se puntúa 0,00 resolver el recurso sin dar traslado a la parte actora
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Verdadero'

Pregunta 7 El demandado puede continuar utilizando un bien que le ha sido


Correcta embargado
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

[Link] Página 2 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 8: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.

Pregunta 8 A fin de suspender la efectivización de una medida cautelar el


Correcta demandado puede plantear recurso de apelación contra el auto que
Se puntúa 1,00 la decretara
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 9 La intervención judicial es una medida que se ordena ante la


Correcta imposibilidad de hacer efectivo un embargo sobre los bienes del
Se puntúa 1,00 obligado
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 10 El pedido de embargo preventivo debe ser sustanciado mediante un


Correcta traslado conferido al titular del bien a embargar
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

[Link] Página 3 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 8: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.

[Link] Página 4 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 9: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.

Comenzado el viernes, 4 de agosto de 2023, 19:59


Estado Finalizado
Finalizado en viernes, 4 de agosto de 2023, 20:04
Tiempo 4 minutos 46 segundos
empleado
Calificación 10,00 de 10,00 (100
100%)

Pregunta 1 El embargo que se decreta en el juicio ejecutivo conlleva el


Correcta desapoderamiento de los bienes embargados
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 2 El deudor de expensas de un departamento, puede plantear una


Correcta excepción de pago presentando sólo algunos recibos de los períodos
Se puntúa 1,00 reclamados.
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

Pregunta 3
En el juicio ejecutivo la cédula de traslado de demanda debe
Correcta
diligenciarse conjuntamente con el mandamiento de intimación de
Se puntúa 1,00 pago.
sobre 1,00

Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

[Link] Página 1 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 9: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.

Pregunta 4
El monto reclamado en el juicio ejecutivo ya no podrá ser ampliado
Correcta
una vez que la sentencia de trance y remate quede firme.
Se puntúa 1,00
sobre 1,00

Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 5 El plazo para presentarse a desconocer un documento que requiere


Correcta preparación de la vía ejecutiva se computa desde el día siguiente a la
Se puntúa 1,00 recepción de la cédula de notificación
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

Pregunta 6 La sentencia que resuelve las excepciones debe ser notificada al


Correcta ejecutado personalmente o por cédula
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

Pregunta 7 Al inicio del juicio ejecutivo el juez debe ordenar una contracautela
Correcta como recaudo previo para despachar el mandamiento de intimación
Se puntúa 1,00 de pago y embargo.
sobre 1,00
Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

[Link] Página 2 de 4
TRABAJO PRACTICO NRO. 9: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.

Pregunta 8
El plazo para oponer excepciones en el juicio de ejecución de
Correcta
sentencia se computa desde el día siguiente al diligenciamiento del
Se puntúa 1,00 mandamiento de intimación.
sobre 1,00

Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

Pregunta 9 La sentencia que rechaza la excepción de inhabilidad de título puede


Correcta ser apelada por el ejecutado.
Se puntúa 1,00
sobre 1,00 Seleccione una:

Verdadero 

Falso

La respuesta correcta es 'Verdadero'

Pregunta 10
El juez no puede mandar llevar adelante la ejecución de una
Correcta
sentencia si ésta se encuentra apelada.
Se puntúa 1,00
sobre 1,00

Seleccione una:

Verdadero

Falso 

La respuesta correcta es 'Falso'

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TRABAJO PRACTICO NRO. 9: Revisión del intento | UFASTA 26/3/25, 9:27 a. m.

[Link] Página 4 de 4
TEORIA Y PRACTICA DEL PROCESO CIVIL

TRABAJO PRACTICO NRO. 10

BLOQUE IV – UNIDAD 16

CALIFICACIÓN: APROBADO/DESAPROBADO.

EL CASO

Tu cliente, el Sr. Benito Ramos, dio en locación a la Sra. Marta Bataglia un inmueble ubicado en
la calle Gascón 2749, Piso 4, Departamento H de la ciudad de Mar del Plata con destino a
vivienda.

El contrato fue celebrado el dia 1 de noviembre de 2020 con vigencia hasta el 31 de octubre
de 2023, conviniendo las partes un valor locativo de $ 55.000 mensuales pagaderos entre los
días 1 y 10 de cada mes.

Los contratantes acordaron que la falta de pago de un período de alquiler haría incurrir a la
locataria en mora de pleno derecho y sin necesidad de interpelación judicial o extrajudicial
alguna, pudiendo el locador solicitar el desalojo.

La locataria dejó de pagar los alquileres a partir del mes de diciembre de 2021, ante lo cual el
[Link] le envió una carta documento reclamándole el pago, con resultado negativo, ya que
laSra. Bataglia no contestó el requerimiento, no abonó los alquileres adeudados y tampoco hizo
entrega del bien a su propietario, por lo que tu cliente desea promover el juicio correspondiente
para recuperar el departamento.

LA CONSIGNA

Deberás redactar el escrito de demanda, incluyendo en el encabezado todos los datos fiscales,
previsionales y de contacto, requeridos por las disposiciones legales vigentes.

No olvides constituir domicilio y aclarar el carácter en que te vas a presentar (patrocinante/


apoderado), indicando si acompañas documentos que acrediten tu representación, si este es el
caso.

Para aprobar el trabajo no se requerirá que el escrito sea extenso, pero no deben faltar los
recaudos legalmente exigidos para toda demanda, como el objeto claramente expresado, el
ofrecimiento de la prueba que resulte acorde a la pretensión, la petición clara y precisa, etc.,
teniendo en cuenta la normativa especial para el tipo de proceso.
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías

TRABAJO PRÁCTICO NRO. 10

SUMARIO.
ACTOR: RAMOS, Benito.
DEMANDADO: BATTAGLIA, Marta.
MATERIA: DESALOJO POR FALTA DE PAGO.
DOCUMENTACIÓN: Fotocopia de DNI (2); Contrato de alquiler; Fotocopia escritura; Fotocopia
de carta documento; Bono ley e Ius previsional. ---------------------------------------------------------------

PROMUEVE DEMANDA DESALOJO POR FALTA DE PAGO.

Señor Juez:

FARIAS, Evelyn, abogada, inscripta en el T° XI F° 111 del Colegio de Abogados Departamental


Mar del Plata, Id. Prev. 3-11112222, CUIT e IIBB 27-37208394-3, Monotributista, Cel.
3491506430, dirección de correo [Link]@[Link], por la parte demandada,
constituyendo domicilio procesal fiś ico en calle San Martín N° 1250, de esta ciudad y electrónico
en 27372083943@[Link], y en relación a los autos caratulados "RAMOS
BENITO C/ BATTAGLIA MARTA S/ DESALOJO POR FALTA DE PAGO", expte. 1900, a V.S.
respetuosamente digo:

I.- PERSONERÍA.

Que surge de la copia de escritura de poder que adjunto, soy apoderado del Sr. RAMOS, Benito,
domiciliado en esta ciudad.

II.- OBJETO:

Comparezco para presentar formal denuncia de desalojo contra BATTAGLIA, Marta, con
domicilio en calle Gascón 2749, Piso 4, Departamento H, en la ciudad de Mar del Plata. Solicito
respetuosamente a V.S. que condene a desocupar el inmueble que ocupa actualmente, con la
imposición de costas correspondientes.

La presente acción se extiende también a los subinquilinos y/o ocupantes que se encuentren en
el inmueble arrendado. Se fundamenta en el hecho de que el contrato de alquiler que nos
vinculaba ha expirado, y esto se debe a la falta de pago del alquiler durante varios meses, así
como otras obligaciones estipuladas en dicho contrato por parte del locatario. Por tal motivo,
solicito expresamente que se impongan las costas a la parte demandada.

III.- HECHOS.

Mi poderdante es el propietario del inmueble ubicado en calle Gascón 2749, Piso 4,


Departamento H de la ciudad de Mar del Plata y dió en locación a la Sra. BATTAGLIA, Marta, el
inmueble en cuestión con destino de vivienda.

En fecha 1 de noviembre de 2020, las partes celebraron un contrato de arrendamiento con


vigencia hasta el 31 de octubre de 2023, tal como se refleja en la cláusula tercera del acuerdo,
del cual se adjunta copia para conservar en Secretaría.

1
En dicho contrato, las partes acordaron un canon locativo de pesos cincuenta y cinco mil
($55.000) mensuales, a ser pagados por adelantado del 1 al 10 de cada mes, según lo estipula
la cláusula quinta del mencionado acuerdo.

A partir del mes de diciembre de 2021, la arrendataria dejó de cumplir con sus obligaciones de
pago, generando un incumplimiento en los alquileres correspondientes a los meses
subsiguientes hasta la fecha, así como también los gastos adicionales asumidos en el contrato,
tales como impuestos y servicios.

Las partes convinieron, de mutuo acuerdo, que el incumplimiento del pago de los alquileres en
el plazo establecido constituye automáticamente mora de pleno derecho, sin requerimiento
judicial o extrajudicial alguno, facultando al arrendador para solicitar el desalojo.

A pesar de haber realizado requerimientos extrajudiciales mediante carta documento, la


demandada no respondió ni entregó la posesión del inmueble al propietario, y tampoco ha
cancelado la deuda hasta la fecha. Con dicha intimación, se ha cumplido con los requisitos
establecidos en el art. 5 de la ley 23.091 para la solicitud de pago.

La situación planteada, así como el incumplimiento de las obligaciones asumidas por la


arrendataria, justifica la pretensión de desalojo.

IV.- DESOCUPACIÓN INMEDIATA. CAUCIÓN

Fundó la presente demanda en los arts. 680, 680 bis y 684 bis del CPCCN y en atención a las
circunstancias narradas, solicito a V.S. que, una vez trabada la litis proceda a disponer la entrega
inmediata del bien a dueño, bajó el tipo de caución que V.S., estime pertinente.

V.- PRUEBA.

1. DOCUMENTAL:
a) Contrato de locación, cuya copia se acompaña para ser agregada en autos, que será́
reconocido en contenido y firma, en la audiencia que fijará el Tribunal al efecto.-
b) Copia del tit́ ulo de propiedad del inmueble sito en la calle Gascón 2749, Piso 4,
Departamento H de la ciudad de Mar del Plata.
c) Copia de la carta documento.

2. CONFESIONAL:
Cite a la demandada absolver posiciones a tenor del pliego que oportunamente se acompaña.

3. INFORMATIVA:

Para el caso de desconocimiento de la carta documento, solicitó que se libre oficio a Correo
Argentino a fin de que se expida acerca de la autenticidad de la carta documento.

4. PERICIAL:

Reservo el derecho de solicitar una pericial caligráfica en caso de que la demandada niegue la
autenticidad del contrato de locación o desconozca las firmas en él. La citaré oportunamente
para que el perito calígrafo determine la veracidad de su firma en el contrato.

2
TEORÍA Y PRÁCTICA DEL PROCESO CIVIL. Alumna: Evelyn Farías
VI. DERECHO.

Fundó la acción en los art. 5, 6 y ccts. de la Ley 23.091; Arts. 1208 y concs. Del Código Civil y
Comercial de la Nación y en los arts. 680 y sgtes del Código Procesal Civil y Comercial de la
Nación y en la doctrina y jurisprudencia imperante en la materia.

VII. PETITORIO:
Por todo lo expuesto a V.S. solicito:

1)Se me tenga por presentado, parte y domicilio legal indicado.


2)Tenga por ofrecida la prueba y por acompañada la documental.
3) Se corra la traslado de la demanda y la accionado, por el plazo y apercibimiento de la ley
4)Tenga por iniciada formal demanda de desalojo por falta de pago contra la demandada.
5) Se emplace a la parte demandada para que conteste la demanda oponga todas sus defensas
y excepciones y ofrezcan la prueba de que han de valerse.
6) Se fije audiencia a los fines solicitados.

Provea V.S. de conformidad, que será Justicia.

Abogada, FARIAS EVELYN.

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