Secuencia número 3: Prácticas del lenguaje
E.P Nº
Curso: 3º año “A” y “B”
Responsables:
El príncipe sapo
Fundamentación:
“El príncipe sapo" es uno de los relatos recopilados por los hermanos Grimm en 1812. Se trata
de un cuento maravilloso en el que se hacen presentes situaciones y personajes prototípicos
de ese universo: una hermosa princesa, un castillo, una transformación, un bosque en el que
aparece un animal humanizado, un encantamiento. Pero la protagonista de esta historia, a
diferencia de otras princesas, no es precisamente un modelo de rectitud. Así y todo,
obtendrá su final feliz.
Propósitos
• Posibilitar que imaginen situaciones e historias a través de las lecturas.
• Aprendan a compartir sus producciones
• Que sean capaces tener un mejor desarrollo con sus pares.
• Desarrollen el placer de la lectura...
• Brindar el espacio para Intercambiar interpretaciones
• Releer algunos fragmentos para discutir sus diferentes interpretaciones o para apreciar los efectos
del lenguaje de los cuentos.
• Plantear por escrito algunas preguntas o problemas que contribuyan a involucrar a todos en la
reflexión sobre el cuento.
• Proponer situaciones de escritura que impliquen un desafío en la composición del texto, es decir, un
desafío referido a la planificación, la textualización y la revisión.
• Acompañar a los estudiantes durante todo el proceso de escritura.
• Promover el desarrollo de reflexiones y miradas críticas en los estudiantes en base a los textos
literarios leídos.
Objetivos:
• Ejerzan prácticas de lectura de forma autónoma de textos de diferentes géneros discursivos
literarios.
• Ejerzan prácticas de escritura de forma autónoma de textos de diferentes géneros discursivos,
puedan resolver problemas de significado y adecuen las prácticas a propósitos determinados, revisen
los textos y puedan editarlos en función de la identificación de propósitos, de destinatarios y de sus
conocimientos de la lengua como sistema.
• Puedan tomar la palabra, interactuar con otros en diferentes situaciones y contextos de la vida
social y utilicen las palabras como modo de resolver los conflictos.
• Disfruten del ámbito de la literatura y puedan seguir y proponer itinerarios de lectura de variados
géneros a partir de sus propios gustos e intereses y los que van incorporando. •Identifiquen el estilo
del autor luego de haber conocido diferentes obras literarias.
Contenidos:
EN EL ÁMBITO DE LA LITERATURA LEER A TRAVÉS DEL DOCENTE Y POR SÍ MISMOS EN
TORNO A LO LITERARIO
● Leer obras literarias de autor.
● Leer cuentos de autor que contengan secuencias narrativas claras, descripciones de
personajes, lugares y temas determinados.
● Compartir la elección, la lectura, la escucha, los comentarios y los efectos de las obras con
otros. Al leer, escuchar leer o compartir la lectura de relatos ficcionales, completar o
interrumpir la lectura, volver a ella y recuperar el hilo narrativo.
● Expresar las emociones, construir significados con otros lectores (sus pares, el docente, otros
adultos); formarse como lector de literatura Usar el conocimiento sobre el autor y sobre el
mundo para interpretar más ajustadamente el texto.
ESCRIBIR POR SÍ MISMOS EN TORNO A LO LITERARIO
Planificar antes y mientras se está escribiendo. Revisar las distintas versiones de lo que se está
redactando hasta alcanzar un texto que se considere bien escrito. Controlar la progresión temática de
lo escrito. Producir textos escritos literarios, o vinculados con lo literario, de manera colectiva, en
pequeños grupos y/o en forma individual. Revisar el propio texto mientras se está escribiendo. Tomar
decisiones sobre la puesta en página del escrito y su edición final. Tomar decisiones sobre la
oralización del escrito y su registro final.
REFLEXIÓN SOBRE EL LENGUAJE
● Reflexionar en los distintos momentos de escritura de textos narrativos sobre cómo:
Establecer y mantener las personas del relato. Incluir voces de los personajes. Usar el
presente de indicativo como el tiempo de los comentarios del narrador. Usar conectores
temporales.
● Usar signos de puntuación para señalar los distintos núcleos narrativos e introducir las voces
de los personajes. Omitir elementos que ya están dichos en el texto: elipsis del sujeto para
evitar repeticiones. Sustituir por sinónimos, antónimos o hiperónimos para evitar repeticiones.
Usar los signos de puntuación. Punto seguido y aparte. Coma. Raya de diálogo.
● Vocabulario, sinónimos, conectores para enriquecer el vocabulario de relatos, textos que
realicen los niños.
Actividades:
Lectura e intercambio entre lectores:
Antes de comenzar a leer “El príncipe sapo” Al presentar el cuento, la o el docente puede
comentar a las chicas y los chicos que se trata de una historia que quizás conozcan –así como
alguien de su familia– porque es un cuento tradicional, transmitido oralmente de generación en
generación y recopilado por los hermanos Grimm como tantas otras historias que llegaron a
nuestros días en distintas versiones: Caperucita Roja, Hansel y Gretel, Blancanieves y los
siete enanitos, La Cenicienta y muchos otros.
“El Príncipe sapo” es un cuento maravilloso muy conocido en el que aparecen un príncipe y una
princesa, un rey, una bruja y un cruel hechizo. ¿Conocen esta historia? ¿Qué otros cuentos
leyeron donde aparecen personajes o situaciones similares? ¿Notaron qué curioso es el título
de este cuento (“El príncipe sapo”)? Veremos, después de leerlo, si este título ofrece alguna
pista de lo que sucede en esta historia.
Luego de la lectura del cuento:
● ¿Cuándo se dieron cuenta de que el sapo era un príncipe?
● ¿Alguien lo sospechaba antes de leer el final?
● Volvamos a leer algunas partes que nos podrían dar alguna pista. A cambio de que le
devuelva su bola dorada, la princesa le ofrece al sapo “sus vestidos, sus perlas y sus
piedras preciosas, y la corona de oro que lleva puesta”, pero éste no acepta. ¿Qué le
pide a cambio?
● Les vuelvo a leer esa parte en la página 11. Otro grupo de tercero discutió mucho sobre
si la princesa finalmente había cumplido o no la promesa que le hizo al sapo ¿Qué opinan
ustedes? ¿Cómo logra el príncipe librarse del hechizo de la bruja?
● El ilustrador muestra todo el proceso de transformación del sapo en príncipe en una
sola imagen. ¿Cómo lo logra? Miremos las ilustraciones de las páginas 24 y 25.
● Mientras leía, me pareció que algunas y algunos de ustedes conocían esta historia ¿Es
así? ¿Era exactamente igual a esta versión o tenía algún cambio? ¿Cuál?
● Apreciar cómo se comporta, qué dice y qué sensaciones tiene cada personaje
permite inferir estas intenciones que no parecen tan claras en una primera lectura. La
princesa le ofrece muchas cosas valiosas al sapo a cambio de que la ayude a recuperar
su juguete. ¿Cuáles son? Relean la página 10.
● Otros lectores del cuento opinaron que la princesa intenta engañar al sapo cuando le
dice “te lo prometo todo si me devuelves mi bola de oro”. ¿Qué opinan ustedes? El sapo
insiste bastante en entrar al palacio.
● Volvamos a leer qué grita la segunda vez que llama a su puerta. ¿A quién llama? ¿Qué le
pide con tanta insistencia? Ahora que conocen el final de la historia. ¿Piensan que el
sapo tenía un plan para conseguir convertirse en príncipe nuevamente? ¿Por qué? ¿Les
parece que fue fácil o difícil para el sapo romper el encantamiento? Les vuelvo a leer lo
que dijo la bruja: “–¡Sólo te librarás de este hechizo –le gritó– cuando una bella joven
se atreva a tomarte entre sus manos siendo lo que eres, un horrible sapo!”. ¿Cómo hace
para conseguirlo?
● La princesa de este relato es muy diferente a las de la mayoría de los cuentos
tradicionales.
● Algunas intervenciones para intercambiar sobre sus características podrían ser:
● ¿Qué hace la princesa cuando descubre que su juguete preferido ha caído en un pozo
de agua profundo? La joven piensa que “un sapo no puede ser amigo de una persona.
¡Muchos menos de una princesa!”. ¿Qué quiere decir con “mucho menos”?
● ¿Cómo reacciona la princesa ante la visita del sapo al palacio? ¿Por qué les parece que
se comporta así? Volvamos a leer esa parte en las páginas 16 y 17. Si bien el narrador
no describe la personalidad de la muchacha, las lectoras y los lectores podemos darnos
cuenta de cómo es por su manera de actuar y comportarse. ¿Cómo dirían que es? ¿En
qué parte de la historia se muestra esto?
● El narrador dice que “el sapo comió a gusto, pero ella apenas probó bocado”. ¿Por qué
piensan que ella apenas comió? Miremos las ilustraciones de las páginas 20-23. ¿Qué
sensaciones de la princesa destaca el ilustrador?
● La princesa obedece a su padre de mala gana. Les vuelvo a leer esa parte en las páginas
20-23. ¿En qué momentos el rey tiene que pedirle a su hija que cumpla con lo
prometido?
● Sobre el lenguaje de los cuentos
● Intervenciones para iniciar el intercambio: Fíjense cómo se describe a la princesa al
principio del cuento: “Todas las princesas eran hermosas, pero la más joven era tan
bella que el sol, que ha visto muchas cosas, se asombraba de su belleza”. ¿Cómo hace el
narrador para resaltar la belleza de la joven? Al escucharla llorar junto al pozo, el sapo
dice “—¿Qué tienes, princesa? Lloras de tal modo que podrías hacer sentir piedad a una
piedra”. ¿Qué les parece que quiere decir el sapo con esta expresión?
● Otros lectores del cuento dijeron que podían imaginarse muy bien cómo era el juego
favorito de la princesa por cómo lo describe el narrador. Volvamos a leer ese pasaje en
la página 7. ¿Están de acuerdo con esa opinión?
● 4 El narrador cuenta que “cuando la princesa estaba a la mesa con el rey y con toda la
corte, comiendo de su plato dorado, algo subió por la escalera de mármol haciendo
PLIS, PLAS, PLIS, PLAS”. ¿Qué o quién era? ¿Se habían dado cuenta antes de saber
cómo seguía la historia?
Lectura de los niños por sí mismos
La princesa no parece ser muy sincera con el sapo cuando le hace una promesa a cambio de que le
devuelva su bola de oro. Lean ese diálogo y busquen qué dice y qué piensa la joven.
La caracterización de la protagonista:
una princesa muy especial La o el docente puede proponer releer fragmentos de la historia
para profundizar en las características de la princesa. Excepto por su belleza, que es una
información que brinda el narrador al comienzo del relato, los rasgos más importantes de su
personalidad aparecen implícitos, es decir, pueden inferirse a partir de sus comportamientos,
reacciones, expresiones y pensamientos. Se puede optar por seleccionar pasajes que resulten
especialmente interesantes para ahondar en algunos rasgos de su manera de ser y solicitar
que se relean con el propósito de identificar en cuál de ellos se nota que es muy sensible, en
qué otro se muestra un poco egoísta o rebelde, en cuáles se comporta de manera altanera o
arrogante. (Ver Anexo. La protagonista: una princesa muy especial).
La o el docente puede agrupar a sus estudiantes en parejas o tríos y proponerles buscar
alguna parte de la historia que demuestre cierto rasgo de la personalidad de la protagonista.
Por ejemplo: Otras chicas y otros chicos que leyeron este cuento dijeron que la princesa es un
poco mentirosa. ¿En qué parte les parece que se pueden haber dejado para pensar esto?
La princesa se comporta de manera vengativa con el sapo. Busquen un fragmento en el que se
muestre así.
Para responder al primer propósito de lectura planteado, las y los estudiantes podrían ubicar
algún fragmento del diálogo inicial donde se hace notorio que la princesa no piensa cumplir con
la promesa: «–Oh, sí –dijo ella–, te lo prometo todo si me devuelves mi bola de oro. Pero
mientras lo decía pensaba: "¡Qué tonterías dice este sapo! ¡Que siga viviendo en el agua junto
con todos los sapos!"» (pp. 11 y 12).
La situación en la que la princesa arroja contra la pared al sapo es representativa de su
actitud vengativa con él por lo sucedido: “Cuando estuvo en su habitación, en vez de apoyarlo
en su almohada, lo arrojó con todas sus fuerzas contra la pared, diciendo: –¡Ahora
descansarás, sapo repugnante!” (p. 24).
En este mismo sentido, sería interesante hacer notar a las niñas y los niños las distintas
sensaciones y emociones de la princesa ante los reclamos del sapo cuando ingresa al palacio.
Más allá de las aclaraciones que brinda el narrador sobre su comportamiento, la relectura del
episodio puede ayudar a identificar qué sensaciones o sentimientos explican sus diversas
reacciones.
La maestra o el maestro puede pedir a sus estudiantes que relean esa parte del relato y, a
continuación, identifiquen qué siente en algunos momentos y cómo reacciona.
(Ver Anexo. Una visita inesperada. Cuadro: La princesa siente/cuándo/cómo reacciona).
Una posibilidad es realizar colectivamente el segundo ítem del cuadro –inspirándose en el
primero– para orientar con ese ejemplo el completamiento posterior por parejas. Se sugiere
propiciar luego una puesta en común, en la cual cada grupo comparta con las y los demás su
resolución, ya que hay varios fragmentos que pueden ser representativos de una misma
sensación o sentimiento:
por ejemplo, para demostrar el “asco” que siente la joven, las y los estudiantes podrían
recuperar el momento donde tiene que compartir su plato con el sapo o cuando no se atreve a
tocarlo para llevarlo a descansar a su cuarto. A partir de la relectura de los primeros
parlamentos del diálogo de los personajes podemos profundizar en otra característica de
esta princesa: la astucia que demuestra en el intento de “engañar” al sapo. La maestra o el
maestro puede proponer a sus estudiantes releer ese fragmento de la página 10.
A continuación, podrá iniciar un intercambio que les permita advertir cómo el cambio de
registro en la forma de referirse al sapo está estrechamente relacionado con sus intenciones.
Relean esta parte del diálogo y busquen las diferentes maneras en que la princesa nombra al
sapo. Cuando la princesa ve al sapo por primera vez, se refiere a él como “viejo chapoteador”
pero luego lo llama “querido sapo”. ¿Qué diferencias encuentran entre estas dos formas de
mencionarlo? Parece que la segunda vez lo tratará con cariño, ¿será así?
Otra manera de aproximarse a las características de la princesa es a través de la
comparación con aquellas que aparecen en diferentes cuentos maravillosos. En la mayoría de
ellos, las princesas suelen ostentar una serie de virtudes: las más valoradas para la época.
Algunas por sus cualidades personales, otras gracias a dones otorgados por hadas, todas ellas
responden a un determinado ideal de la femineidad. Como se podrá observar, existe una
diferencia ostensible entre estos atributos y los de esta muchacha tan particular. La o el
docente puede proponer a sus estudiantes que lean pasajes de otros cuentos en los que se
destacan las particularidades de las princesas y luego volver al cuento que están leyendo para
establecer semejanzas y diferencias.
¿Cómo es la princesa físicamente? ¿Cómo es su personalidad, su carácter? ¿Qué sabe
hacer?
Para profundizar en el lenguaje de los cuentos Se sugiere releer algún pasaje descriptivo
especialmente valioso en relación con la representación de la opulencia que caracteriza la vida
de la realeza. Por ejemplo, la descripción del carruaje que está presente tanto en “El príncipe
sapo” (p. 28) como en “Enrique, el el” (p. 31). (Ver Anexo. La vida en el palacio).
En esta situación, la intervención de la o del docente ayuda a que sus estudiantes reparen en
algunos términos (espléndido, hermosos, dorados, blancos) o en la acumulación de ellos (ocho
caballos adornados con plumas y arneses o cadenas de oro) con que el narrador consigue
generar este efecto en los lectores. Al leer comparativamente ambas descripciones, sería
interesante que advirtieran no solo qué términos se añaden o se reemplazan sino también la
presencia del lacayo. La aparición de este último es un rasgo común con otros cuentos, en los
que se incorpora a criados y súbditos como un componente fundamental en la representación
de la vida de los príncipes. Para ahondar en el uso de estos recursos en la descripción y sus
efectos, la o el docente podría decidir hacer extensiva esta situación a la lectura de otros
pasajes de cuentos maravillosos muy conocidos, donde se describe la opulencia de los
ambientes en palacios o castillos. Ofrecemos a continuación una selección posible y
sugerencias de intervenciones que orientan esta lectura (Ver Anexo. Los palacios de los
cuentos).
Dado que es fundamental ayudar a las chicas y los chicos a avanzar como lectores, se podrá
intervenir cuando sea necesario, reponiendo el contexto de la historia en que se incluye ese
pasaje, leyendo el inicio de otro y delegándoles luego la lectura o bien asumiendo la lectura
completa del fragmento y solicitando que localicen alguna información específica en relación
con el siguiente propósito: Busquen en los pasajes leídos cómo se describe cada castillo.
En la puesta en común posterior, se puede escribir en un afiche un listado de objetos,
elementos y ambientes “lujosos” de los cuentos que podrá ser fuente de consulta en
escrituras posteriores. En esta situación, la maestra o el maestro invita a sus estudiantes a
focalizar su atención en algunos eventos o personajes que forman parte de este mundo
(festín, los criados, la corte u otros): ¿Alguna o alguno de ustedes se dio cuenta de cómo
llama el narrador a la mesa espléndidamente preparada para las hadas en “La Bella
Durmiente"? En “El pescador y su mujer”, ¿cómo se llama a las personas que trabajan en el
palacio? Búsquenlo. Vuelvan a leer el momento en que la princesa y el rey están sentados a la
mesa en “El príncipe sapo”. ¿Con qué nombre se menciona al grupo de personas que los
acompañan?
Producir textos
Describir el palacio del cuento el día de la boda La propuesta de describir el palacio está
orientada a la producción de un texto que, aunque es relativamente breve, resulta desaante
porque involucra cierto grado de invención. En ella se espera que las y los estudiantes
articulen la información que tienen sobre este espacio a partir de lo leído en este y otros
cuentos clásicos. Pero, además, describan este lugar buscando conseguir un efecto
determinado (que destaque su opulencia) en un contexto particular (la boda de los príncipes).
Antes de escribir, la o el docente orienta una planificación colectiva que recupere qué
ambientes tiene el palacio y en qué orden podríamos abordar esa descripción: vista general
del palacio, vestíbulo, salón de estas, habitaciones, por ejemplo. Además propone hacer un
punteo de los objetos que podrían aparecer en cada uno de los espacios.
Los castillos son construcciones muy imponentes vistos de afuera ¿Qué cosas pueden llamar la
atención de los invitados antes de entrar? En los palacios trabaja un gran número de
personas. ¿Dónde les parece que las incluirían? ¿Qué objetos no podrían faltar en las mesas
del banquete?
Reflexión del lenguaje:
Para escribir un texto debo recordar los siguientes puntos:
● ¿De qué se tratará?
● ¿Quiénes son los personajes?
● ¿Dónde y cuándo ocurre?
● ¿Qué problema hay y cuando se resuelve?
Organización: todo texto necesita un orden:
Inicio: presenta los personajes y el lugar.
Nudo: ocurre un problema o situación interesante.
Desenlace: se resuelve el problema y termina la historia.
Luego de escribir, la maestra o el maestro puede seleccionar de los escritos de sus
estudiantes algunos fragmentos que presenten un problema de escritura común a muchos. Por
ejemplo, podría elegir algunas descripciones muy breves que no logren dar cuenta de la
riqueza del espacio y compartirlas con todo el grupo en el pizarrón para una revisión colectiva.
Mostramos un ejemplo de intervención posible. Leamos la descripción de las mesas del salón
que hizo un compañero.
“En el magnífico salón estaban las mesas con mucha comida, tenedores y cuchillos de oro y platos de
oro”.
¿Qué sugerencia podemos hacerle para que se note aún más que es una mesa propia de reyes?
¿Les parece que podemos agregar otros elementos a esa mesa o a su alrededor? ¿Cuál?
¿Dónde lo añadimos? En vez de “mucha comida”, ¿qué otro término de los cuentos podemos
usar para mostrar que es abundante y extraordinaria? Se dice de varios objetos que son “de
oro” ¿Qué otra forma conocen para decir lo mismo? ¿En qué lugar lo reemplazamos?
Luego de la revisión colectiva, la o el docente solicita que cada estudiante relea su propia
producción para revisar si le hace falta hacer algún cambio en relación con lo reflexionado
previamente.
Reflexión del lenguaje: vocabulario y estilo
Conectores:
Los conectores son palabras o frases que se usan para unir ideas en un texto y darle
orden, claridad y coherencia.
Ejemplo:
Para empezar o seguir una historia:
- Primero- luego- después- más tarde- finalmente
para explicar o aclarar:
- Es decir- o sea- por ejemplo
Para dar una causa o motivo
- Porque- ya que- debido a que
Para mostrar una consecuencia
- Por eso- entonces- así que
Para comparar:
- Pero- aunque- sin embargo
Escribir un retrato de la princesa
Se trata de producir un texto descriptivo centrado en la princesa de este cuento. El desafío
mayor consiste en organizar por escrito toda la información sobre la protagonista que se
elaboró en las sucesivas situaciones de lectura e intercambio sobre el cuento. Con este
propósito, la o el docente recupera lo conversado en el marco de las propuestas de lectura
que focalizan en su caracterización explícita (lo que dice el narrador de ella) e implícita, es
decir, inferida por las y los estudiantes a partir de la relectura y del análisis de sus
comportamientos, reacciones, sentimientos, expresiones, registrados en sus notas y en los
carteles del aula. También es valioso volver sobre las características construidas a través de
la comparación con otras princesas de los cuentos. Al planificar lo que se escribirá, la o el
docente guía una conversación que tienda a retomar lo que no puede faltar en la descripción
de la princesa. Se sugiere la elaboración colectiva de un plan de texto que ofrezca una
estructura posible para el desarrollo del retrato que van a escribir y ayude a ordenar la
información sobre la protagonista: presentación del personaje, rasgos de su personalidad y
semejanzas y diferencias con otras princesas.
Para profundizar en cada uno de estos aspectos, la o el docente puede desplegar la
conversación sobre cada uno. Por ejemplo: En relación con la presentación de la princesa,
recuperará quién es, dónde vive y con quiénes, cómo es físicamente, qué pasatiempos tiene.
Sobre los rasgos de su personalidad, recuperará la reflexión sobre cómo se comporta con el
sapo, cómo actúa y reacciona frente a los problemas que se le presentan. En relación con las
semejanzas y diferencias con otras princesas, retomará qué características comparte con las
princesas de la mayoría de los cuentos, en qué se diferencia, en qué situaciones se nota. La o
el docente decidirá si es conveniente que la escritura se realice de manera individual o en
pequeños grupos, de acuerdo a los criterios que considere pertinentes. Durante la
textualización, es importante que la maestra o el maestro opere fundamentalmente como
lector, alentando a las y los estudiantes a revisar mientras escriben: promueva la relectura de
lo ya escrito para saber si incluyeron toda la información prevista sobre la princesa y evaluar
cómo va quedando; señale aspectos que probablemente pasen desapercibidos para sus
estudiantes y ofrezca alternativas para debatir entre todos cómo resolverlos. Una vez
finalizada la primera versión, se seleccionan algunos aspectos en los que se podría focalizar la
revisión, ya que no se pretende revisar exhaustivamente todo. ¿Está toda la información que
habían planificado incluir? ¿Está organizada según los distintos aspectos? ¿Separaron esos
aspectos en párrafos diferentes, colocando un punto aparte al final de cada uno? ¿Repitieron
muchas veces alguna palabra como “princesa” o “sapo”? Fíjense cómo lo pueden resolver. Para
el primer punto, se trabaja revisando la planificación a n de controlar que esté en el texto
todo lo que se había previsto, y en ese orden. Para el segundo punto, probablemente la o el
docente pueda remitir a algún cartel en el aula con algunas anotaciones al respecto. Si no lo
hubiera, tal vez sea una buena oportunidad para abrir un espacio de reexión sobre dónde se
separa con un punto y aparte en un texto descriptivo como un retrato. Esto también vale en
relación con las distintas formas de evitar repeticiones: omitir la palabra repetida si no es
necesaria para la comprensión del texto, utilizar sinónimos o frases equivalentes, como “la
joven” o “la bella muchacha”; o bien reemplazar por pronombres.
Reflexión sobre el lenguaje Para comenzar a pensar sobre los usos de la mayúscula.
Situación 1
En primer lugar, la o el docente puede proponer a sus estudiantes que relean algunos pasajes
del cuento a partir de interrogantes que focalizan en este problema ortográfico. Por ejemplo.
Volvamos a leer un momento del encuentro entre la princesa y el sapo en el palacio en la
página 21: “Ella le acercó el plato dorado. El sapo comió a gusto, pero ella apenas probó
bocado”. Fíjense cómo está escrito “el” aquí, aparece dos veces escrito de dos maneras
diferentes: en “El sapo” está con mayúscula y en “el plato” está con minúscula. ¿Por qué será?
Ahora fíjense que pasa algo parecido con “ella”, que está escrito la primera vez con mayúscula
y, luego, con minúscula. ¿A qué se debe esta diferencia? En este espacio de reflexión
colectiva no se espera que las primeras explicaciones sean totalmente correctas sino intentos
de pensar en el problema –quizás por primera vez– debatiendo con otros. Dado que las y los
estudiantes aún no han trabajado sobre el concepto de “oración” –es un contenido que
corresponde al segundo ciclo–, en segundo año es suficiente con que reparen en que siempre
se usa mayúscula después de punto. Para que generalicen esta conclusión, se les puede
solicitar que, agrupados por parejas, se fijen si pasa lo mismo o no en otros casos en la misma
escena del cuento (pp. 20 y 21).
Durante la puesta en común, seguramente las parejas concordarán en que hay nueve puntos y
señalarán que –salvo en el último caso, donde se termina el pasaje transcripto– todos están
seguidos por mayúscula. Es probable que algunas o algunos hayan notado que hay más
mayúsculas que puntos. ¿Cómo explicar esto?
Una vez que las parejas hayan buscado semejanzas y se hayan puesto de acuerdo acerca de
ellas, se intercambiará en el grupo total sobre las respuestas elaboradas. Resultará útil ir
anotando en el pizarrón las respuestas diferentes que aparezcan e ir marcando cuántas
parejas coinciden en una o más semejanzas. Seguramente todas coincidirán en que, en estos
casos, la mayúscula aparece después de dos puntos (ya no después de punto, como en los casos
anteriores); otros señalarán que también están después de una raya y quizá algunos recuerden
que esa raya indica que hablará un personaje. La o el docente agregará aquello que las chicas y
los chicos no hayan observado –por ejemplo, hará notar 15 que antes el narrador anuncia que
hablará un personaje (el rey en el primer caso y el sapo en los otros dos) y convalidará que el
parlamento de los personajes es siempre introducido por una raya de diálogo–. Finalmente, se
anotarán las conclusiones elaboradas, por ejemplo:
En otro momento del trabajo, se reflexionará sobre un fragmento de la escena ya citada que
no fue incluido en la actividad anterior:
Reflexión del lenguaje: uso de sinónimos:
En este fragmento hay palabras que pueden ser reemplazadas por otras que
signifiquen lo mismo. La docente las marcara y los niños deberán pensar otra
palabra que signifique lo mismo, una vez cambiadas copiaran el fragmento
nuevamente y lo leerán.
● Belleza……………………………
● Hermosas………………………..
● Magnífico...…………………………
● Joven……………………………….
● Viejos……………………………
● Asombraba……………………
Conclusión para el cuaderno:
Los sinónimos son palabras que significan lo mismo o algo muy parecido,
aunque se escriban diferente.