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Optic Age Om

El documento presenta 19 problemas resueltos de óptica geométrica, diseñados para estudiantes de segundo curso de Bachillerato. Se enfatiza la importancia de una resolución detallada y metodológica para desarrollar la competencia científica en los alumnos. Los autores también promueven el uso de materiales educativos disponibles en su sitio web para mejorar la enseñanza de Física y Química.

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El documento presenta 19 problemas resueltos de óptica geométrica, diseñados para estudiantes de segundo curso de Bachillerato. Se enfatiza la importancia de una resolución detallada y metodológica para desarrollar la competencia científica en los alumnos. Los autores también promueven el uso de materiales educativos disponibles en su sitio web para mejorar la enseñanza de Física y Química.

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PROBLEMAS

DE
ÓPTICA GEOMÉTRICA

[Link]

JAIME CARRASCOSA ALÍS


7 – junio - 2022
SALVADOR MARTÍNEZ SALA

1
PROBLEMAS DE ÓPTICA GEOMÉTRICA
Jaime Carrascosa Alís [Link]
Salvador Martínez Sala [Link]

PRESENTACIÖN

Presentamos a continuación una serie de 19 problemas y ejercicios de óptica geométrica


resueltos. El nivel es adecuado para segundo curso de Bachillerato (estudiantes de 17-18
años). Hemos procurado realizar una resolución detallada de cada uno de ellos y, siempre que
ha sido posible, se ha hecho siguiendo estrategias metodológicas coherentes con el modelo de
resolución de problemas como investigación1, algo fundamental para poder contribuir
eficazmente desde la resolución de problemas de lápiz y papel, al desarrollo de la
competencia científica en el alumnado

Para poder sacar el mayor provecho a esta colección de problemas, los autores recomendamos
que primero se trabajen los contenidos teóricos del tema 4 (óptica geométrica) del libro Física
de 2º de Bachillerato, el cual se puede consultar y descargar libremente de nuestra web
([Link]) dentro del bloque “Materiales Educativos de Física y Química”,
donde también se puede acceder a muchos más problemas resueltos en diversos campos
científicos.

Nuestra mayor satisfacción es que este y el resto de materiales educativos en los que venimos
trabajando desde hace años, puedan resultar de utilidad al profesorado y al alumnado de
Física y Química de Enseñanza Secundaria y primeros cursos universitarios, con el fin de
contribuir a la necesaria mejora de la enseñanza y aprendizaje de estas materias. En la medida
en que lo consigamos, el esfuerzo habrá valido la pena.

Autorizamos expresamente la libre disposición de estos contenidos por parte de todas las
personas a las que les puedan interesar, siempre citando autores y la fuente original:

[Link]

1
Los detalles de este modelo de resolución pueden consultarse al comienzo del trabajo: Problemas de Física y
Química. 32 problemas resueltos como investigación, de libre acceso en la web: [Link] y
también en: [Link]

21
1. Un foco luminoso puntual está a 2 m de profundidad en una piscina totalmente llena
de agua y a 1’50 m de una de sus paredes. ¿Con qué ángulo sale la luz del agua justo por
el borde de la piscina? Datos: índice de refracción del agua 1’33 y del aire 1.

En la figura siguiente, se ha representado la situación planteada en el enunciado. En ella, la


profundidad es a = 2 m, la distancia del objeto a la pared es b = 1‟5 m, el ángulo de incidencia
es iˆ y el ángulo de refracción es r̂ . Se trata de obtener r̂ .

En principio, parece claro que r̂ , en general, dependerá de a, b, n1 y n2, de forma que, a


igualdad de los restantes factores, cabe esperar que:

 Si b aumenta (el foco se aleja de la pared), r̂ también aumentará


 Si a aumenta (la piscina es más profunda), r̂ disminuirá
 Si el cociente n1/n2 aumenta, habrá más refracción y r̂ aumentará

En cuanto a la influencia del ángulo de incidencia iˆ , esta ya se ha tenido en cuenta al


considerar la influencia de a y b. En cualquier caso, lo que sí podemos establecer es que al
sufrir la refracción, necesariamente se deberá cumplir que el valor de r̂ que se obtenga sea
mayor que el valor de iˆ .

También, podemos pensar en algún caso límite evidente. Por ejemplo, en el caso particular de
que no haya diferencia entre los índices de refracción, no cabe duda de que la luz no se
refractaría y que entonces, para n1 = n2 se debería cumplir que r̂ e iˆ fuesen iguales.

Para determinar r̂ , podemos partir de la ley de Snell de la refracción: n1  sen iˆ  n2  sen rˆ y


despejar de ella el ángulo r̂ :

n1
sen rˆ   sen iˆ
n2
b
Si tenemos en cuenta (ved triángulo sombrado de la figura) que sen iˆ  , y
b  a2
2

sustituimos esta expresión en la ecuación anterior:

3
 
 
n1 b n 1  n1 1 
sen rˆ   → sen rˆ  1  → rˆ  arcsen  
n2 b 2  a 2 n2 n 2 
a2  2 1 a 
1  
b2  b2 

 
 
 1'33 1 
Y sustituyendo valores: rˆ  arcsen     52'94º
1 22
  
 1 
 1'5 2 

Podemos ahora analizar el resultado literal obtenido y constatar que recoge todas las hipótesis
planteadas al comienzo del problema, así, por ejemplo, se puede ver que r aumenta cuando, a
igualdad de los restantes factores, aumenta b. También contempla el caso límite considerado,
ya que, si en el resultado hacemos n1 = n2, se cumple que:

rˆ  arcsen iˆ  rˆ  iˆ

Por otra parte, el valor numérico del resultado obtenido, es un valor razonable y, como es
lógico, de acuerdo con la refracción sufrida por el rayo, resulta ser menor que el ángulo de
incidencia (si nos diese un valor mayor, es seguro que sería incorrecto).

En efecto, de la figura anterior, vemos que:

b b
sen iˆ   iˆ  arcsen  arcsen 0'6  36'87º
b a
2 2
b  a2
2

4
2. Determinad cuál será la máxima profundidad que puede tener una piscina
completamente llena de agua, para que una persona sentada a 3’5 m del borde y cuya
vista queda a una altura de 1’2 m sobre el suelo, pueda ver un objeto que se encuentra
en el fondo y al centro de la piscina. (Anchura de la piscina 15 m. Índice de refracción
del agua 1’33).

El objeto (que para simplificar consideremos puntual) situado en el fondo refleja la luz en
todas direcciones y esto podemos representarlo esquemáticamente mediante rayos o líneas
rectas que parten del mismo y solo si alguno de dichos rayos (en realidad fino haz de luz)
alcanza al ojo de la persona, ésta podrá ver el objeto. Por otra parte, como los rayos parten de
un objeto sumergido en el agua, al cambiar de medio, experimentarán una refracción
desviándose de la normal, por lo que este hecho alterará las condiciones necesarias para la
observación del objeto desde la superficie. (De hecho, el propio suelo de la piscina actúa
como un objeto y como el índice de refracción del aire es menor que el del agua, el fenómeno
de la refracción hace que nos parezca que este se encuentra a menor profundidad de lo que
realmente está, con el consiguiente peligro de confusión en personas que no saben nadar).

En este problema se nos pide la máxima profundidad que podría tener la piscina para que
pudiera verse un objeto situado en su fondo, en determinadas condiciones de observación.
Conviene que analicemos el problema y reflexionemos, en primer lugar, sobre lo que
ocurriría en una situación más sencilla que la planteada como sería el caso de que la piscina
se encontrase totalmente vacía.

Si la piscina está vacía, los rayos que salen del objeto no sufrirán desviación. Podemos
representar la situación mediante la figura 1 siguiente, en la que no está determinada la
profundidad de la piscina y se observa que a medida que el objeto (supuesto puntual) está más
profundo, el rayo que llega al observador O, está más próximo al borde de la piscina. En
particular, el punto P será el más profundo que podrá apreciar el observador (representado
esquemáticamente por un segmento vertical de color verde). Naturalmente, del punto P sale la
luz que refleja en todas direcciones, aunque para simplificar la figura, tan solo hemos
dibujado tres de los rayos que llegan al observador.

5
Como se puede apreciar ahora, en la figura 2, ningún rayo que proceda de cualquier punto S,
situado más abajo que el punto P, podrá llegar al observador:

Así pues, el punto P será el que determine la profundidad H de la piscina sin agua. En la
figura 3, siguiente se ha representado la situación de forma esquemática, en la que h es la
altura del observador, H la profundidad de la piscina y d la distancia horizontal a la que se
halla el observador del borde de la piscina:

6
Reflexionando a partir del esquema anterior, es lógico plantear que cuanto mayor sea la altura
h desde la que se observa, mayor será la profundidad máxima H a la que sería posible ver el
objeto (y que si h fuese 0 la profundidad H también lo sería). Por otra parte, cuanto mayor sea
la distancia d, menor será H, ya que al alejarnos del borde el rayo debería inclinarse más para
llegar a nuestros ojos (como caso extremo, podemos decir que cuando d tienda a infinito H
tenderá a 0 y viceversa). Finalmente, cuanto mayor sea la distancia D del objeto a la pared de
la piscina, mayor podrá ser H.

Así pues: H = H (h, D, d), que son datos presentes en el enunciado del problema.

¿Cómo podríamos hallar H?

Si nos fijamos en la figura anterior podemos darnos cuenta que los dos triángulos que se
forman son semejantes y aplicar las relaciones de proporcionalidad entre sus lados para
obtener la H buscada.

En efecto, la semejanza de triángulos nos permite escribir que:

H h h  D 1'2  7'5
 de modo que despejando H obtenemos que: H  = = 2‟57 m
D d d 3'5
El resultado obtenido no solo es dimensionalmente homogéneo (L en ambos lados de la
igualdad) sino que además contempla todas las hipótesis enunciadas anteriormente.

Podemos ahora ir más lejos y plantearnos qué es lo que ocurrirá cuando la piscina se llene
completamente de agua.

Sabemos que un haz de luz al pasar del agua al aire se refracta alejándose de la normal, por lo que
podrán llegar al ojo del observador rayos desde puntos situados a mayor profundidad (como, por
ejemplo el punto S de la figura 2). No obstante, también aquí habrá una cierta profundidad
máxima H‟H a partir de la cual ya no se verá el objeto (que es precisamente la que nos piden en
el problema). En la figura 4 siguiente hemos representado esta nueva situación:

7
Dicha profundidad máxima dependerá de los mismos factores h, d y D que antes, pero además
influirá la diferencia en los índices de refracción entre los medios 1 (agua) y 2 (aire), de modo
que, de acuerdo con la ley de la refracción ( n1  seniˆ  n 2  senrˆ ), cuanto mayor sea n1 y menor
sea n2, mayor será el ángulo r̂ de refracción y, por tanto la profundidad máxima a la que se
podrá ver el objeto aumentará. Naturalmente, si n 1 y n2 fuesen iguales, H‟ se debería de hacer
igual a H.

¿Cómo podríamos obtener la profundidad máxima H’?

Para determinar H‟ habrá que conocer tg iˆ ya que, como se puede ver en la figura:

D
tgiˆ 
H'
De acuerdo con la ley de la refracción:

n2 n sen r
seniˆ   senrˆ , de modo que dividiendo por cos iˆ tenemos: tg i  2  .
n1 n1 cos i
sen r
Por tanto, si pudiésemos calcular tendríamos resuelto el problema.
cos i

Para hacerlo, partimos de la figura 4 anterior, de donde resulta:

d H'
sen rˆ  ; cosiˆ 
d 2  h2 H '2  D 2

n2 d H'2  D2
Por tanto: tg i   
n1 d 2  h 2 H'

D
de donde podemos obtener finalmente: H '   h 2 n12  d 2 (n12  n22 )
n2  d

Y sustituyendo los valores numéricos correspondientes: H‟ = 7‟41 m

Si analizamos el resultado literal que acabamos de obtener vemos en primer lugar que,
efectivamente, tal y como habíamos supuesto, la profundidad es ahora mayor que la obtenida
para la piscina sin agua. Por otra parte contempla todas las hipótesis, incluyendo la de que
cuanto mayor fuese n1 y menor n2, más grande sería la profundidad permitida. También
podemos ver que para el caso particular de que n 1 = n2 (por ejemplo cuando se vacía la
piscina), el resultado se convierte en el anterior, es decir, H‟ = H.

Otra cuestión interesante que podríamos plantearnos es cuál sería la profundidad aparente
que, para nuestro observador, tiene la piscina

Analizando la figura 4, se puede apreciar que el observador O, interpreta que el rayo (en
realidad, insistimos, se trata de un fino haz de luz) que le llega al ojo, procede del punto Q,
cuya profundidad es H (la misma a la que se encontraba el punto P cuando la piscina no tenía
agua) coincidiría con la profundidad H calculada cuando hemos supuesto que la piscina

8
estaba vacía, que es de donde parece provenir el rayo refractado. Como ya hemos visto H es
menor que H‟, por lo que si O no tiene en cuenta la refracción, creerá que el fondo está a
menor profundidad de la real.

Para terminar: ¿Cómo podríamos obtener la relación existente entre H y H’?

hD D
Basta tener en cuenta que: H  y que: H '   h 2 n12  d 2 (n12  n22 )
d n2  d

Dividiendo H‟ por H y despejando, obtenemos finalmente:

n2  h
H  H '
h 2 n12  d 2 (n12  n22 )

Sustituyendo valores numéricos, vemos que, efectivamente se obtiene: H = 2‟57 m

9
3. Determinad el radio mínimo que debería tener un disco opaco, para que al colocarlo
sobre la superficie de una piscina llena de agua, impidiese ver una moneda que se
encuentra a 2 m de profundidad. Datos: Índice de refracción del agua 1’33, índice de
refracción del aire 1.

La moneda, situada en el fondo de la piscina lejos de las paredes, envía luz en todas
direcciones y su propagación la representamos mediante rayos. Esta luz, al llegar a la
superficie de separación entre el agua (medio 1) y el aire (medio 2), se refracta de modo que
los rayos se desvían, en este caso alejándose de la normal. En efecto: sabemos que, la ley de
Snell para la refracción se puede expresar como:
n2
seniˆ   senrˆ
n1

Dado que en este caso n2 < n1, se cumplirá que sen iˆ < sen rˆ y, por tanto, que r̂ > i . Esto
implica que conforme va aumentando i aumenta también r y que los rayos que dibujamos para
representar la luz que sale del agua, se van alejando de la normal acercándose más y más a la

superficie, con lo que llegará un momento en el que rˆ  90º . El valor de i correspondiente se
conoce como ángulo límite L y los rayos que inciden sobre la superficie del agua con un
ángulo superior a L, no se refractan sino que se reflejan (no salen del agua y, por tanto,
tampoco lo hace la luz a la que representan).

Si sustituimos en la ley de Snell i por L y r por 90º, obtenemos que:

n2 n
sen L   L  arcsen 2
n1 n1

En la figura 1 siguiente, se ha intentado representar la situación descrita. Desde la moneda del


fondo salen una serie de rayos y en la parte derecha se puede ver cómo cada uno de ellos se
refracta alejándose de la normal correspondiente (líneas verticales punteadas). Todos los
rayos cuyo ángulo de incidencia sea mayor que L, se reflejan y no se refractan. En la parte
izquierda de la figura se puede ver el radio mínimo R 1 que debería tener el disco para que
(una vez colocado sobre el agua), el ave que cruza por encima de la piscina no pudiera ver la
moneda en ningún momento del vuelo2.

n1> n2

Figura 1.
2
Para una mayor claridad, en la figura se ha representado solo la mitad izquierda del disco.

10
Podemos preguntarnos ahora, de qué factores dependerá y cómo dependerá, el radio mínimo
R buscado cuando los rayos pasan de un medio (1) de mayor índice de refracción a otro
medio (2) de menor índice de refracción. En principio podemos pensar que R dependa de n 1 y
de n2 (que afectan a lo que se desvían los rayos al pasar de un medio a otro) así como de la
profundidad h a la que se encuentre la moneda.

En cuanto a la influencia de los índices de refracción, cabe esperar que si n2 disminuye, a


igualdad de los restantes factores, más se desviarán los rayos alejándose de la normal y antes
se alcanzará el ángulo límite, por lo que R mínimo necesario será menor. Lo mismo deberá
ocurrir si n1 aumenta. En el caso límite de que n2 y n1 fuesen iguales, no se produciría la
reflexión total por lo que R debería ser ∞.

Para ver cómo puede influir la profundidad h a la que se encuentre la moneda, se puede
construir un esquema como el que se ha representado en la figura 2 siguiente:

n1> n2

Figura 2.

Como puede observarse en la figura 2 anterior, para una profundidad h2 menor que h1, el radio
mínimo necesario R2 también será menor que R1 (ved figura 1), ya que para cada punto de la
superficie el ángulo de incidencia del rayo que pasa por él, es mayor cuanto menor es la
profundidad y, en consecuencia, el ángulo límite L se alcanzará antes.

Cabe esperar, pues, que cuanto menor sea la profundidad h, a igualdad de los restantes
factores, menor será R.
¿Cómo podemos determinar el valor de R buscado?
Una posible estrategia, puede ser mediante consideraciones geométricas. Si nos fijamos en el
triángulo sombreado en la figura 3 siguiente, veremos que:
R  h  tg L (1)

Con lo que si conseguimos expresar tg L en función de los datos disponibles, tendremos


resuelto el problema.

Figura 3.

11
n2
En efecto, como ya hemos visto, sen L 
n1
h h
Y, por otra parte, si volvemos al triángulo sombreado anterior: cos L  
d R  h2
2

n2
sen L n1 n2  R 2  h 2
Luego: tg L    (2)
cos L h n1  h
R2  h2

Sustituyendo ahora (2) en (1), llegamos a que:

 n  R2  h2 
  R  n2  R  h
2 2
R  h 2
 n1  h  n1
 

n2
Y despejando R de la última: R  h
n12  n22

h
que podemos expresar también como: R 
n12
1
n22

Finalmente, sustituyendo los valores numéricos se obtiene: R = 2‟28 m

Si analizamos el resultado literal anterior, podemos ver, en primer lugar, que es


dimensionalmente homogéneo (una longitud en ambos lados de la ecuación) y, en segundo
lugar, que en él se contemplan las hipótesis enunciadas al comienzo. Así vemos, por ejemplo,
que cuanto mayor (menor) sea la profundidad h a la que se encuentre la moneda, mayor
(menor) será el radio mínimo necesario del disco opaco a utilizar para que no pueda ser vista
desde fuera, que cuanto menor sea n2 menor será el valor de R, o que si n1 y n2 fuesen iguales,
el radio mínimo R sería ∞, etc.

12
4. Una persona de 1’80 m de altura está situada en el borde de una piscina, de modo que
los rayos del Sol proyectan su sombra sobre la superficie y sobre el fondo de la piscina.
Sabiendo que los rayos le llegan formando un ángulo de 40º con la horizontal,
representad gráficamente la sombra sobre la superficie y calculad su longitud. Si la
piscina tiene una profundidad de 2 m, obtened también la distancia entre el extremo de
la sombra proyectada sobre el fondo y la pared de la piscina sobre la que se encuentra la
persona. Datos: Índices de refracción del aire y del agua 1 y 1’33 respectivamente.

En primer lugar conviene realizar un esquema gráfico de la situación planteada en el


problema, como el que, a modo de ejemplo, se propone en la figura siguiente. En él, aunque el
Sol emite luz en todas direcciones, para una mayor claridad solo hemos dibujado unos
cuantos rayos y resaltado de rojo el primer rayo que pasa y delimita la sombra de la persona.

Como ya sabemos, al estar el Sol muy lejos, los rayos que llegan a la Tierra se consideran
todos ellos paralelos. En nuestro caso concreto se trata de aire (medio 1) y agua (medio 2),
pero la situación es equivalente a cualquier otra en la que se cumpla que la luz pasa de un
primer medio a un segundo medio con mayor índice de refracción (con lo que el rayo
refractado se acerca a la normal).

De acuerdo con el enunciado, se trata de obtener las longitudes d y D. En la figura se puede


ver claramente que D = d + x . Antes de operar, vale la pena reflexionar brevemente acerca de
los factores que van a influir y cómo lo van a hacer, en el valor de las magnitudes buscadas.

En cuanto a D, podemos pensar que, a igualdad de los restantes factores:

 Su valor aumentará cuando disminuya θ, aumente “y”, y aumente H


 Como D, también depende de “x”, en general D disminuirá cuanto más se refracte el
rayo al pasar al medio 2 acercándose a la normal, es decir, cuanto mayor sea n2 en
relación a n1.

13
Vale la pena, también, considerar algún caso límite evidente. Por ejemplo:

 En el caso particular de n1 = n2, no habría refracción y se cumpliría que: D = T


 Si H = 0, entonces D = d
 Si θ = 90º, entonces no hay refracción ni tampoco sombra y tanto d como D son 0

x
Observando la figura, vemos que: sen rˆ  (1)
H 2  x2

H H
y que: tg  → T d (2)
T d tg

De acuerdo con la ley de Snell para la refracción: n1  sen iˆ  n2  sen rˆ (3)

También sabemos que por tratarse de ángulos complementarios: sen iˆ  cos  (4)

La determinación del valor de la sombra “d” se puede hacer mediante consideraciones


geométricas. Para ello, basta tener observar el esquema de la figura anterior y ver que:

y y
tg  → d (5)
d tg

Sustituyendo los valores numéricos: d = 1‟80/tg40º = 2‟15 m

En cuanto a D, dado que su valor coincide con el de d + x, deberemos obtener primero “x”:

H
Despejando de (1): x  sen rˆ  H 2  x 2  x  (6)
1
1
sen 2 rˆ

n1
Despejando ahora sen rˆ de la ecuación (3): sen rˆ   sen iˆ
n2

n1
Y, teniendo en cuenta (4), obtenemos que: sen rˆ   cos  (7)
n2

H
Sustituyendo (7) en (6) llegamos a: x 
2
 n2 
   1
 1
n  cos  

y H
Sustituyendo ahora x en: D = d + x, obtenemos finalmente: D  
tg  n2 
2

   1
 n1  cos  

14
1'8 2
Y operando: D   = 3‟56 m
tg 40º  1'33 
2

  1
 1  cos 40º 

Si analizamos el resultado literal obtenido, vemos que, además de ser dimensionalmente


homogéneo. En él se contemplan todas las hipótesis y casos límite considerados al comienzo
y que, por ejemplo, D aumentará cuando, a igualdad de los restantes factores, aumenten la
altura de la persona “y” o la profundidad H, así como cuando disminuya el valor del ángulo θ.
En la expresión, también se puede ver la influencia de los índices de refracción y comprobar
que si n2 aumenta en relación a n1 el valor de D se hará menor y también que, en el caso límite
de que ambos índices de refracción sean iguales, se cumple que D = T., etc.

15
5. Un rayo de luz monocromática incide sobre una de las caras de una lámina de vidrio,
de caras planas y paralelas, con un ángulo de incidencia de 30º. Dicha lámina tiene un
espesor de 5 cm y un índice de refracción de 1’5. Se pide:

a) Dibujad el camino seguido por el rayo


b) Calculad la longitud recorrida por el rayo en el interior de la lámina

a) Podemos pensar en un fino haz de luz monocromática y en representarlo como un rayo que
incide sobre la lámina formando un ángulo de 30º con la normal. Debido a que pasa de un
medio (aire) a otro (vidrio) de mayor incide de refracción, dicho rayo se refractará
acercándose a la normal. Cuando este mismo rayo pase del vidrio al aire, sufrirá una segunda
refracción, solo que ahora, se alejará de la normal y cabe pensar que el rayo emergente, en
virtud de la simetría del proceso, será paralelo al rayo incidente de la primera refracción, tal y
como se observa en la esquema gráfico siguiente:

En la figura anterior podemos visualizar la primera refracción (aire-vidrio) en la que el rayo se


acerca a la normal. En ella “i” es el ángulo de incidencia y “r” el de refracción. Por otra parte,
“a” es el espesor de la lámina “h” el camino recorrido por el rayo luminoso en el interior de la
lámina y “b” la distancia entre la normal de la primera refracción y la normal de la segunda
refracción.

El rayo refractado al pasar del aire al vidrio, actúa ahora como rayo incidente cuando pasa del
vidrío de nuevo al aire, siendo i‟ el ángulo de incidencia y r‟ el de refracción.

¿Cómo podríamos demostrar que el rayo luminoso cuando incide del aire al vidrio es
paralelo a cuando emerge del vidrio al aire?

Si, tal y como hemos pensado, se trata de líneas paralelas, deberá cumplirse (ved figura
anterior), que el ángulo i sea igual al ángulo r’. Para comprobar si ello es así, aplicaremos la
ley de Snell ambos procesos de refracción:

16
sen iˆ n2 n
Para la primera refracción:  → sen iˆ  2  sen rˆ (1)
sen rˆ n1 n1

sen iˆ' n1 n
Para la segunda refracción:  → sen rˆ'  2  sen iˆ' (2)
sen rˆ' n2 n1

Y si tenemos en cuenta que por ángulos alternos-internos iˆ'  rˆ , la ecuación (2) anterior, se
puede escribir como:

n2
sen rˆ'   sen rˆ (3),
n1

Si comparamos las ecuaciones (1) y (3), se concluye que los ángulos i y r‟ son iguales y, por
tanto, las rectas que contienen al rayo cuando entra al vidrio y al rayo cuando sale de este, han
de ser paralelas, tal y como se han representado en el esquema.

Así pues: r‟ = i = 30º

b) La longitud recorrida por el rayo en el interior de la lámina se ha representado en el


esquema como h y corresponde a la hipotenusa del pequeño triangulo rectángulo sombreado.

¿De qué factores dependerá el valor de h?

En principio, cabe esperar que (siempre a igualdad de los restantes factores):

-Cuanto mayor sea el grosor “a” de la lámina, mayor será h, porque los lados del triángulo
sombreado aumentarán.

-Cuanto mayor sea el cociente n1/n2, menor deberá ser el valor de h, ya que conforme n1/n2
aumente, mayor será la primera refracción experimentada por el rayo y más se acercará este a
la normal (disminuyendo b y, por tanto, la hipotenusa h).

También podemos considerar algún caso límite obvio. Por ejemplo:

-Está claro que si hacemos i = 0, el rayo no se desviará3, sino que atravesará perpendicu-
larmente la lámina y se cumplirá que h = a.

-También es evidente que en el caso límite de que el grosor de la lámina fuese 0, h también
debería valer 0.

¿Cómo podemos obtener el valor de h?

Una posible estrategia sería utilizar la ley de Snell en la primera refracción del rayo,
sustituyendo en ella sen r por b/h:

3
La luz, siempre que pasa de un medio a otro (en el que se propaga a diferente velocidad) se refracta y puede o
no desviarse, dependiendo de su ángulo de incidencia.

17
b
n1  sen iˆ  n2  sen rˆ → n1  sen iˆ  n2  (4)
h

Para determinar h, necesitamos conocer b o, al menos, expresarla en función de los datos de


que disponemos.

Si aplicamos el teorema de Pitágoras al triángulo sombreado: b  h 2  a 2 (5)

Sustituyendo ahora b en la ecuación (4):

n1  sen iˆ  n2 
h2  a2
→ n12  sen 2 iˆ  n22 
h2  a2  
→ h 2  n12  sen 2 iˆ  n22  h 2  n22  a 2
2
h h

n2  a a
Despejando: h  → h
n  n  sen iˆ
2 2 2
n 
2

1   1   sen 2 iˆ
2 1

 n2 

Y sustituyendo valores: h = 0‟053 m = 5‟3 cm

Si analizamos el resultado literal obtenido, vemos que en él se contemplan todas las hipótesis
y casos límite que hemos considerado al comienzo, antes de realizar ninguna operación.
Vemos, por ejemplo, que, a igualdad de los restantes factores, si el espesor “a” aumenta,
también lo hace la distancia “h” y que cuanto mayor sea el cociente entre los índices de
refracción n1 y n2, menor será el valor de h, etc. Además, el resultado es dimensionalmente
homogéneo (L en ambos lados de la ecuación) y el valor numérico obtenido (5‟3 cm) es un
valor razonable. Todo ello, conduce a pensar que el resultado obtenido es correcto.

No obstante, la resolución literal del problema, permite, incluso, una mayor seguridad:

¿Qué debería suceder si n2 fuese disminuyendo hasta llegar a igualarse con n 1? (siempre a
igualdad de los restantes factores).

Si observamos de nuevo la figura, no cabe duda de que en la situación propuesta, b iría


aumentando al haber cada vez menos refracción y que en el momento en que n2 se igualase
con n1, el rayo incidente no se refractaría en absoluto con lo que b se igualaría con B y h con
H. Si el resultado literal anterior es correcto, deberá contemplar esta predicción.

En efecto: si en el resultado literal obtenido hacemos n 1 = n2, ocurre que:

a a a
h → h  H
1  sen iˆ
2
cos iˆ
2 cos iˆ

18
6. Dados el espejo plano, objeto y observador de la figura, determinad:

a) La imagen que se forma del objeto y comprobad que el espejo plano es un sistema
estigmático.
b) Gráficamente, el mínimo tamaño que deberá tener el espejo para que el observador
(Q), aprecie únicamente la mitad del objeto que contiene la punta de flecha

Sabemos que la luz se propaga siguiendo trayectorias en línea recta, las cuales podemos
representar mediante rayos. Estos rayos no tienen una entidad física real, pero son muy útiles
en la descripción de fenómenos ópticos como la reflexión o la difracción y en el estudio de lo
que ocurre cuando la luz atraviesa una lente, de ahí que a la óptica geométrica se la conozca
también como “óptica de rayos”.

Si consideramos una fuente de luz puntual situada en un medio isótropo4 la luz que sale de la
misma se propaga como frentes de ondas esféricos con centro en el punto donde se sitúa la
fuente. El avance de la luz en cada dirección podemos representarlo mediante una línea recta
(rayo), que parte de la fuente y que resulta perpendicular a los frentes de onda, pudiendo
dibujar tantos como queramos.

Contemplarse en un espejo plano es una experiencia cotidiana, en la que vemos nuestra


imagen de forma nítida, reproduciendo todos los detalles de forma exacta, lo que se interpreta
diciendo que el espejo plano es un sistema estigmático.

En nuestro caso, vamos a llamar M y N a los puntos extremos del objeto (el cual, para
simplificar, representaremos como un pequeña flecha).

a) Consideremos el punto M (fuente puntual de luz) y, desde él, dibujemos un rayo que incida
perpendicularmente en el espejo. De acuerdo con las leyes de la reflexión, dicho rayo se
reflejará en la misma dirección y sentido opuesto. Si dibujamos un segundo rayo desde el

4
Un medio que tiene el mismo índice de refracción y presenta las mismas propiedades ópticas en cualquier
dirección del mismo.

19
mismo punto M en cualquier dirección que nos sea perpendicular, se reflejará también
siguiendo las mismas leyes de la reflexión, pero, en este caso, como podemos apreciar en la
figura, la dirección del rayo reflejado ya no será la misma que la del rayo incidente,
cumpliéndose que: i = r ≠ 0.

En la figura anterior, podemos apreciar que:

i + α = 90º

r + β = 90º

β=γ

Y teniendo en cuenta que i = r, concluimos que. α = β = γ

De este modo, los triángulos MPR y HPR son iguales (por tener los ángulos iguales y un lado
común), con lo que: MP = PH

La conclusión anterior tiene carácter general, puesto que esto mismo sucederá sea cual sea el
segundo rayo que hayamos dibujado. Podemos establecer, por tanto, que:

Todos los rayos que partan de M, tras reflejarse, parecen proceder de un mismo punto (H),
que será su imagen. Por este motivo se dice que el espejo plano es un sistema óptico
estigmático. Si procedemos de igual modo con el resto de puntos que conforman el objeto
desde M hasta N, obtendremos un conjunto de puntos imagen que constituyen la imagen del
objeto, siendo dicha imagen exactamente igual al objeto y situada simétricamente respecto del
espejo. Tal y como se muestra en la figura siguiente, el observador aprecia el punto imagen

20
dado por el espejo porque, de los infinitos rayos reflejados, un fino haz penetra en el ojo,
formando la imagen en la retina:

Naturalmente, la imagen formada en un espejo plano es siempre virtual, puesto que la luz,
aunque al observador le parece que sale de cada punto imagen, no pasa al otro lado del
espejo. La imagen del objeto, no existe como tal. Solo si recibimos la luz reflejada por el
espejo, se forma una imagen en la retina.

b) Se denomina “campo visual” proporcionado por un espejo plano a cierto observador, a la


zona del espacio en la que al situar un objeto en ella, su imagen, dada por el espejo, es
apreciada por el observador. Esto es equivalente a decir que desde cualquier punto que se
encuentre en el campo visual, se podrá enviar un rayo que, al reflejarse en el espejo, llegue al
ojo del observador.

De acuerdo con las consideraciones anteriores, para determinar el campo visual (C.V.),
bastará trazar desde el observador sendas rectas a los extremos del espejo, medir el ángulo,
transportarlo al otro lado de la normal y dibujar las rectas que salgan del espejo, tal y como se
muestra en la figura siguiente:

21
Otra opción (más cómoda), para determinar el campo visual, es obtener el punto imagen del
observador y, desde él, trazar las rectas que pasen por los extremos del espejo:

Cualquier objeto situado en el campo visual C.V., proporcionará una imagen completa del
mismo al observador.

De cualquiera de las dos figuras anteriores, podemos concluir que el campo visual
proporcionado por un espejo plano a un observador dado, está determinado por:

- La posición relativa del espejo y del observador


- El tamaño del espejo

En nuestro caso, como la posición relativa de espejo y observador está fijada, habrá que
determinar el mínimo tamaño del espejo para que un observador (Q), pueda ver solo la mitad
del objeto que contiene la punta de flecha. Para ello, bastará con que exijamos que el campo
visual de Q esté limitado por los puntos M y L.

22
Como no conocemos los extremos del espejo, no será práctico utilizar la primera opción
anterior para determinar el campo visual (ya que deberíamos proceder por tanteo). Así pues,
utilizando la segunda opción, determinamos Q‟ (imagen de Q) y desde Q‟ trazamos las rectas
correspondientes que pasen por M y por L, tal y como se indica en la figura siguiente:

El mínimo tamaño que debería tener el espejo para apreciar ML viene dado por TV

¿Podría suceder que el espejo fuese mayor y, sin embargo, siguiera viéndose solo la mitad
del objeto?

Efectivamente, eso podría suceder. Para ello, bastaría con que el punto T estuviese más
alejado de V. El espejo sería mayor, aumentaría el campo visual, pero se seguiría viendo solo
la mitad de ML.

23
7. Un pequeño disco de corcho se encuentra flotando en un recipiente con agua, cuyo
fondo es un espejo plano. Sabiendo que la distancia entre el fondo y la superficie es de 10
cm, determinad la posición en que apreciará la imagen de la cara inferior del corcho un
observador que, desde el aire, mire hacia el fondo del recipiente, en los siguientes casos:

a) Cuando la observación se realiza de tal modo que el ángulo de refracción del haz de
rayos que llegan al ojo sea de 50º

b) Cuando el ángulo de refracción sea muy pequeño, es decir, cuando el haz de rayos
que llegan al ojo, emerjan del agua con muy poca inclinación respecto de la normal.

Datos: índice de refracción del agua n1 = 1’33. Índice de refracción del aire n2 = 1

Como en el enunciado se precisa que se trata de un disco pequeño, vamos a considerarlo


como puntual y a nombrarlo como punto “O”. Los rayos que salgan de este punto y lleguen al
fondo, se reflejarán en el espejo, de modo que, para un observador que los recibiese en el
interior del agua, parecerían proceder del punto O‟ (imagen virtual que el espejo produce del
objeto).

Recordemos que el espejo plano es un sistema estigmático, de manera que, con el sistema de
referencia representado en la figura siguiente, el punto O se encuentra en la posición s = 0 y el
punto O‟ en s‟ = 20 cm.

El problema nos pide determinar la posición en que un observador desde el aire verá la
imagen, en dos situaciones diferentes. Para ello, antes de comenzar, es necesario tener en
cuenta que los rayos reflejados, representados en la figura 1 anterior, cuando lleguen a la
superficie emergerán sufriendo una desviación. Tenemos así, un sistema óptico conocido

24
como “Dioptrio Plano”. Este sistema, al contrario que el espejo plano, no es estigmático, lo
que significa que los rayos emergentes no parecerán proceder de un mismo punto. En
consecuencia, la posición del punto imagen dependerá del ángulo de observación.

a) El rayo que emerge con un ángulo de refracción de 50º (en realidad es un fino haz de luz),
parecerá proceder del punto O‟‟ y será la imagen que de O‟ produce el dioptrio plano (para el
observador Q), tal y como se muestra en la figura siguiente.

¿Cómo podríamos determinar la posición de O”?

Para hallar s” podemos partir de la ecuación del dioptrio plano:

tg i s" tg i
 → s"  s' (1)
tg r s ' tg r

En la ecuación anterior, se conoce s‟ y el ángulo de refracción r pero no el ángulo de


incidencia i. Para obtener s”, necesitamos conocer antes i.

n2
Utilizando la ley de la refracción: n1  sen i  n2  sen r  sen i   sen r (2)
n1

n   1 
Con lo que: i  arcsen  2  sen r  = arcsen   sen 50º   35'17 º
 n1   1'33 

25
tg 35'17
Sustituyendo ahora en (1), obtenemos: s"  20  → s” = 11‟85 cm
tg 50

La ecuación anterior (1), muestra que la posición s” del punto imagen O” para una misma
posición del objeto, varía dependiendo del ángulo de observación. Por tanto, podemos
concluir que el dioptrio plano, en la situación expuesta, no es un sistema estigmático. No
obstante, cabe preguntarse si podría serlo en otra situación. Esto es lo que vamos a ver a
continuación.

b) Para ángulos de observación pequeños (menores que 20º), se cumple que: tg i ≈ sen i y que
tg r ≈ sen r. Estas aproximaciones nos permiten expresar la ley de la refracción (2) como:

n2
tg i   tg r
n1
Y sustituyendo en (1), obtenemos: s'''  s'
n 2 (3) → 1
s'''  20   15 cm
n1 1'33

En la figura siguiente se presenta un esquema de la nueva situación:

26
Vale la pena detenerse en analizar brevemente el resultado anterior (3), constatando en primer
lugar cómo en esta nueva situación (en la que la observación se realiza siempre desde una
posición en la que los finos haces luminosos que entran al ojo, son muy poco inclinados), la
imagen formada se situará siempre en la misma posición, puesto que no dependerá del ángulo
de observación (siempre que el observador se halle dentro del rango angular establecido). Por
tanto, se puede afirmar que el dioptrio plano, en esas condiciones, se comporta como un
sistema óptico estigmático.

La ecuación (3) también permite ver que siempre que la observación se realice desde un
medio de menor índice de refracción (es decir, n 2 < n1) se cumplirá que s”‟ < s‟, es decir, O”‟
estará situada por encima de O‟. Por otra parte, el resultado literal obtenido es coherente con
el hecho de que si los valores de n 1 y n2, hipotéticamente, se fuesen aproximando, también lo
harían s” y s‟, hasta que en el límite (n1 = n2), no habría refracción y s‟” = s‟, es decir, O”‟
coincidiría con O‟.

27
8. La imagen de un objeto que se encuentra a 20 cm de un espejo esférico, presenta un
aumento de -1/2. Determinad:

a) Distancia focal, radio de curvatura y potencia del espejo


b) Gráficamente, la imagen del objeto

y' 1 y
a) Como A    → y'  
y 2 2

La imagen es, pues, invertida y de menor tamaño que el objeto, por lo que, necesariamente, el
espejo ha de ser cóncavo y la imagen real.

Para determinar f haremos uso de la expresión:

1 1 1
  (1)
s s' f

En la ecuación anterior conocemos únicamente que s = -20 cm, por lo que para hallar el valor
de f necesitamos conocer previamente la posición s‟ de la imagen. Para ello, utilizaremos la
expresión del aumento angular:

y' s
A 
y s'

1
Como A   obtenemos que s‟ = s/2 = - 20/2 = - 10 cm
2

s  s'
Despejando ahora f de la ecuación (1): f  (2)
s  s'

Y sustituyendo valores numéricos obtenemos: f = - 20/3 cm

Para calcular el radio de curvatura R del espejo, basta recordar que R = 2f, por lo que:

R = 2f = 2·(-20/3) → R = - 40/3 cm

En cuanto a la potencia P del espejo, sabemos que P = 1/f, por lo que sustituyendo valores:

1
P = 15 m-1 → P = 15 dioptrías
20
  10 2
3

b) Para dibujar la imagen del objeto, hay que partir de un esquema del sistema óptico que
incluya, en sus posiciones correspondientes, el centro de curvatura C del espejo, el foco F y el
objeto y:

28
Para obtener gráficamente la imagen, como sabemos (ved tema de óptica geométrica del libro
de Física de 2º de Bachillerato mencionado en la introducción), es suficiente con dibujar dos
de los tres rayos (1), (2) y (3) que parten del extremo superior del objeto, tal y como se
muestra en el esquema siguiente:

29
9. Mediante un espejeo esférico se proyecta sobre una pantalla plana la imagen de un
objeto. Sabiendo que el tamaño de la imagen es triple que el tamaño del objeto y que la
distancia entre el objeto y la pantalla es de 2 m, determinad:

a) Posiciones del objeto y de la imagen


b) Radio de curvatura del espejo

Para resolver el problema, lo primero que hemos de saber es de qué tipo de espejo se trata. Al
indicarnos que la imagen se forma sobre una pantalla, necesariamente deberá tratarse de un
espejo cóncavo, puesto que, como sabemos, los espejos convexos no forman imágenes reales.
Además, necesitaremos conocer en qué zona del eje óptico se halla situado el objeto. Al
indicarnos que la imagen es tres veces mayor que el objeto, este deberá estar situado entre el
centro de curvatura (C) y el foco (F) del espejo (imagen real, invertida y mayor).
El problema se puede abordar mediante una resolución gráfica, o bien, analíticamente
utilizando las ecuaciones del espejo esférico.
Comenzaremos por dibujar un espejo esférico cóncavo, en el que se aprecien su centro óptico
C y el foco F. Como es habitual, utilizaremos un sistema de referencia con origen en el centro
O del espejo y situaremos el objeto sobre el eje óptico principal, tomando como semieje
positivo a la derecha de O y negativo a su izquierda.

Utilizando la figura 1 anterior proponed una estrategia para, sin realizar ningún cálculo,
dibujar en ella la imagen (que, recordemos, ha de ser real, invertida y tres veces mayor que
el objeto, en su posición correcta

1º) Supondremos un tamaño arbitrario para el objeto y trazaremos una recta paralela al eje
óptico como si fuese un rayo procedente del extremo superior del objeto 5 (con lo que la
distancia entre ese rayo y el eje coincidirá con el tamaño del objeto). Al incidir sobre el
espejo, deberá reflejarse pasando por F.

5
Atención, conviene tener presente que para que el espejo sea estigmático, hemos de trabajar con rayos muy
próximos al eje principal (paraxiales) o, lo que es equivalente, con espejos de poca curvatura.

30
2º) Dibujaremos una flecha invertida tres veces mayor que el objeto, perpendicular al eje, de
modo que su origen esté sobre el eje óptico y su extremo (la punta de la flecha), coincida con
un punto del rayo reflejado. Esta flecha, representará la imagen del objeto.

En la figura 2, se ha representado un esquema, en el que se han seguido los dos pasos


anteriores. En él se muestra cómo, efectivamente, sin saber todavía dónde está situado el
objeto, podemos saber dónde está situada su imagen (flecha de color azul).

¿Cómo podríamos ahora dibujar el objeto en su posición correspondiente?

Sabemos que el objeto estará representado por una flecha vertical derecha situada sobre el eje
óptico en algún punto entre C y F. Para conocer el punto en concreto, bastará trazar una recta,
paralela al eje, desde el extremo inferior de la imagen hasta el espejo. Podemos considerar que
esta recta es el rayo reflejado por el espejo, correspondiente al que proviene del extremo
superior del objeto (punta de la flecha), el cual, tras pasar por el foco F, incide sobre el espejo,
tal y como se representa en la figura 3:

31
Dado que sabemos que la distancia entre el objeto y su imagen es de 2 m, podríamos sacar la
escala de la figura 3, medir sobre ella con una regla los valores buscados (distancia entre s y
O, entre C y O, etc.) y luego, aplicando la escala, calcular los valores numéricos pedidos.
Naturalmente, los resultados obtenidos siempre estarán afectados de una cierta imprecisión,
dependiendo de la exactitud con la que hayamos construido la figura y del cuidado con que se
haya medido.

Con una regla, averiguad la escala de la figura anterior y después proceded a realizar los
cálculos necesarios para determinar los valores aproximados de s, s’ y R.

Como ya hemos indicado, otra forma de abordar el problema (más exacta) sería proceder
analíticamente. Para ello, podemos partir de las ecuaciones del espejo esférico:

1 1 1
  (1)
s s' f

y' s'
 (2)
y s

Por otra parte, sabemos que el objeto se encuentra a 2 m de la pantalla, por lo que basta
observar la figura 3 para ver que: s  2  s' .

En la igualdad anterior las barras se han utilizado para indicar valores absolutos, pero al ser
tanto s como s‟ negativas, se cumplirá que:

-s + 2 = -s‟ → s‟ = s – 2 (3)

Por ser la imagen es invertida y triple que el objeto y‟ = -3y

Sustituyendo en (2) queda: s‟=3s (4)

Resolviendo con (3) y (4), obtenemos que: s = -1 m y que s‟ = -3 m

Sustituyendo los valores de s y s‟ que acabamos de obtener, en le ecuación (1):

1 1 1
   f = -3/4 m
1  3 f

Y como R = 2f → R = - 1‟5 m

32
10. Por el espejo retrovisor de un coche parado (A), vemos aproximarse otro coche (B)
que se desplaza con movimiento rectilíneo y uniforme. Cuando B se halla a 12 m del
espejo, se aprecia en él una imagen virtual, derecha y de 1/10 del tamaño real. Se pide:

a) Radio de curvatura del espejo retrovisor y posición de la imagen en ese instante.


b) Si 2 s más tarde, la imagen se ha duplicado (respecto de su tamaño anterior), ¿cuál es
la rapidez con la que se está moviendo B?

Sabemos que los espejos retrovisores de los vehículos son convexos, ya que con en este tipo
de espejo el campo visual es muy amplio y la imagen siempre es virtual, derecha y de menor
tamaño que el objeto.

En el enunciado, se mencionan dos imágenes, la primera, cuando el vehículo B se halla a 12


m del espejo retrovisor “E” del vehículo A y la segunda, 2 s después. Al estar B más cercano,
esta segunda imagen será mayor que la primera (concretamente, se nos informa que se ha
hecho el doble). Podemos comenzar, por dibujar unos esquemas gráficos en los que se
representen (de forma aproximada), ambas situaciones:

33
En los esquemas anteriores, el vehículo B se ha representado como la flecha de color rojo
(objeto) que se encuentra a la izquierda del espejo E y su imagen como la flecha de color azul
situada a la derecha de E.

En la situación (1) la posición del objeto, de acuerdo con el criterio de signos que se observa
en los esquemas, será s1 = -12 m, avanzando hacia el espejo con una cierta rapidez “v” que
queremos determinar. Dos segundos después (gráfico 2), el objeto se halla más cerca de E, en
la posición s2.

Sabemos que el tamaño de la imagen en la situación (2) es justo el doble que en la (1), es
decir: y 2'  2  y1' , mientras que el tamaño del objeto no cambia, siendo y1 = y2.

La relación entre el tamaño de la imagen (y‟) y del objeto (y), se expresa mediante la
magnitud denominada aumento lateral (A), como el cociente:

y' s'
A 
y s

En nuestro caso esto implica que:

En la situación (1), se cumplirá que: A1 = y‟1/y1

En la situación (2), se cumplirá que: A2 = y‟2/y2

Como y1 = y2, el hecho de que y‟2 sea el doble que y‟1 equivale a decir que:

A2 = 2·A1

Por tanto, todo lo que podamos decir en cuanto a la relación entre las imágenes, se puede
decir en cuanto a la relación entre los aumentos laterales respectivos.

Podemos pasar ahora a responder a las preguntas planteadas en el problema:

Para calcular la posición de la imagen en la situación (1), dado que conocemos el aumento
lateral A1, podemos utilizar la expresión:

y1' s'
A1   1
y1 s1

Despejando: s1'  A1  s1

Sustituyendo ahora los valores numéricos: s1'  0'1 (12)  1'2 m

Observemos que el valor obtenido es positivo, lo cual es coherente con el hecho de que la
imagen está situada a la derecha de O.

En cuanto al radio R de curvatura, sabemos que su valor es justo el doble del de la distancia
focal en valor absoluto, es decir: R = 2f. Por tanto, podremos determinarlo si calculamos

34
previamente la distancia “f” entre O y el foco F. Para ello, podemos aplicar la ecuación de los
espejos esféricos a la situación (1) con lo que:

1 1 1 1 1 4
   f   m
s1 s1' f 1 1 1 1 3
 
s1 s1'  12 1'2

Luego: R = 2f = 2·4/3 = 8/3 m

¿Cómo podríamos determinar ahora la rapidez con que se acerca el objeto (coche B) al
espejo retrovisor del coche A estacionado?

Cabe pensar que esa rapidez (v), a igualdad de los restantes factores, será tanto mayor cuanto:

 Mayor sea el aumento de tamaño de y‟2 con respecto a y‟1, o, lo que es equivalente:
cuanto mayor sea A2 en relación a A1.
 Menor sea el intervalo de tiempo Δt transcurrido entre las situaciones (1) y (2)

También podemos pensar en alguna situación límite obvia. Por ejemplo, si A 1 = A2 la rapidez
v habrá de ser nula.

La rapidez del objeto (movimiento rectilíneo y uniforme), se puede expresar como:

s s 2  s1
v 
t t

Para obtener v, necesitamos conocer, pues, la posición del objeto en las situaciones (1) y (2).
Para ello, podemos utilizar la ecuación general de los espejos esféricos, expresándola en
función de los datos que tenemos y despejando de ella la posición del objeto:

1 1 1
  Sustituyendo ahora s‟ = - A·s en la ecuación anterior:
s s' f

1 1 1 1
  . Operando, se obtiene que: s  f  (1  )
s A s f A

Sustituyendo ahora en la ecuación de la rapidez:

 1   1   1 1 
f  1   f  1   f    
s s 2  s1  A2   A1   A1 A2 
v  = → v
t t t t

35
4  1 1 
  
3  0'1 0'2  10
Sustituyendo ahora los valores numéricos, obtenemos: v   m/s
2 3

Si analizamos el resultado literal obtenido, podemos ver que, además de ser


dimensionalmente homogéneo (L·T-1 en ambos lados de la ecuación), en él se recogen las
hipótesis y caso límite considerados y que cuanto mayor es A2 en relación con A1 mayor es v
y que en el caso límite de que A2 = A1, se obtiene v = 0.

La expresión obtenida, también nos permite conocer que la relación entre el incremento en A
y la rapidez, no es lineal. Así, por ejemplo, si A2, en lugar de ser 2·A1, fuese 4·A1, la rapidez,
como se puede comprobar, no es el doble de 10/3 m/s.

36
11. Un objeto de 4 cm de altura se halla situado a 40 cm de un dioptrio esférico cóncavo
de 20 cm de radio, que separa dos medios de índices de refracción 1 y 4/3. Sabiendo que
dicho objeto está situado en el medio de índice 1, se pide:

a) Valores de f y de f ‘

b) Gráficamente, la trayectoria de un haz de rayos paralelos que llegan al dioptrio


formando un ángulo de 15 º con el eje principal.

c) Posición y tamaño de la imagen (analítica y gráficamente)

a) Para determinar los valores de f y de f ‟ utilizaremos las expresiones:

n1
f  R
n1  n2

 n2
f ' R
n1  n2

Teniendo en cuenta que n1 = 1, n2 = 4/3 y R = -20 cm (el signo negativo de R es porque el


dioptrio es cóncavo).

Sustituyendo:

n1 1
f  R =  (20) → f = 60 cm
n1  n2 4
1
3

4

 n2 3  (20) → f „ = - 80 cm
f ' R =
n1  n2 4
1
3

b) Al tratarse de un haz de rayos paralelos, deben proceder de un punto en el ∞ (en la práctica,


de un punto muy alejado), por lo que, al atravesar el dioptrio deben desviarse (cumpliendo la
ley de Snell), de modo que converjan, ellos o sus prolongaciones, en un punto del plano focal
imagen.

Como sabemos que f ‟ = - 80 cm, dibujaremos una recta perpendicular al eje principal, que
pase por ese punto, por lo que dicha recta pertenecerá al plano focal imagen. A continuación,
dibujaremos el rayo del haz paralelo que pase por C (en la figura lo hemos resaltado de color
morado). Como este rayo no sufre ninguna desviación al atravesar el dioptrio, “parecerá”
proceder del punto de corte con la recta del plano focal imagen que hemos dibujado (figura 1).
El resto de rayos, se desviarán de tal forma que parezcan proceder todos del mismo punto.

37
Figura 1

c) Para calcular s‟, analíticamente, utilizaremos la expresión:

4 4
1
n1 n2 n1  n2 1
  → 3  3 → s '  32 cm
s s' R  40 s '  20

y ' s ' n1 s 'n1  32


En cuanto al tamaño: A    → y ' y =  4 → y‟= 2‟4 cm
y s n2 s  n2 4
 40 
3

Para obtener la imagen gráficamente, dibujaremos el objeto en la posición s = 40 cm. Después


trazaremos un rayo que pase por el centro C (por lo que no se desviará al pasar del medio 1 al
medio 2) y un segundo rayo, cuya prolongación pase por el foco objeto F (situado a 60 cm de
O). Este segundo rayo sí se desviará al cambiar de medio, de modo que será paralelo al eje
principal y resultará un haz divergente, por lo que se formará una imagen virtual, que
determinaremos prolongando el rayo hacia la izquierda, hasta que intersecte con el que pasa
por C. Ese punto de corte señalará el extremo de la imagen (flecha de color azul).

38
12. Un pececito se encuentra en el interior de una pecera esférica de 15 cm de radio,
situado en la horizontal que pasa por el centro de la esfera y a 5 cm del vidrio.
Determinad la posición de la imagen y el aumento lateral para dos observadores A y B,
situados a ambos lados de la pecera y en la misma horizontal que el pez.
Datos: Suponed el vidrio lo suficientemente delgado como para despreciar su efecto;
índice de refracción del agua, n1 = 4/3; índice de refracción del aire, n2 = 1

La figura 1 siguiente, representa de forma esquemática la situación expuesta en el enunciado:

Figura 1

No obstante, siguiendo el criterio habitual de dibujar a la izquierda el objeto y a su derecha el


observador, podemos descomponer la figura anterior en otras dos totalmente equivalentes,
como las figuras 2 y 3 que se representan a continuación:

Figura 2

Figura 3

39
En las figuras anteriores, como puede verse, el sistema óptico para ambos observadores es el
mismo (dioptrio esférico en el que n1 > n2), aunque el objeto se encuentra en distinta posición
con respecto cada observador (a 5 cm de O para A, y a 25 cm de O para B). El eje que pasa
por el centro de curvatura C y por el vértice O, es el eje principal y, como es habitual, las
posiciones a la derecha de O y arriba serán positivas, mientras que a la izquierda de O y abajo
serán negativas.

Para comenzar, podemos intentar resolver el problema gráficamente y así tener una idea del
resultado que obtendremos cuando procedamos analíticamente. Para ello, es necesario
conocer en primer lugar, la posición de los focos objeto (F) e imagen (F‟):

n1
El valor de la distancia focal objeto f viene dado por la expresión: f  R
n1  n2
4
Sustituyendo valores: f  3  (15) → f = - 60 cm
4
1
3

 n2
El valor de la distancia focal imagen f‟ viene dado por la expresión: f '  R
n1  n2

1
Sustituyendo valores: f '   (15) → f‟ = 45 cm
4
1
3

Conocidas las distancias focales objeto e imagen, estamos ya en condiciones de situar los
focos F y F‟ en el sistema óptico y resolver el problema gráficamente (figuras 4 y 5):

Figura 4

En este caso, vemos que la imagen es virtual, derecha, algo mayor que el objeto y parece estar
situada muy próxima al mismo y a su derecha.

40
Figura 5

Lo que aprecia el observador B, es una imagen también virtual y derecha pero claramente
mayor que el objeto y situada a la izquierda del mismo, al parecer fuera de la pecera.

Para determinar analíticamente la posición de la imagen, podemos utilizar la ecuación del


dioptrio esférico:

n1 n2 n1  n2
 
s s' R

y aplicarla a cada uno de los observadores, obteniendo el valor de s‟ en cada caso:

4 4
1
3 1 3
Observador A:   → s‟ = - 4‟09 cm (1)
 5 s ' (15)

4 4
1
3 1 3
Observador B:   → s‟ = - 32‟14 cm (2)
 25 s ' (15)

Los resultados obtenidos son coherentes con los anteriores. En este caso tenemos la posición
concreta de la imagen en cada caso (respecto de O) y, como podemos comprobar la imagen
del pez para el observador A se halla algo más cerca del vidrio que el objeto, mientras que
para el observador B, la imagen está algo más de 2 cm fuera de la pecera (que tiene 30 cm de
diámetro).

y ' n1 s '
Para determinar el aumento lateral, utilizaremos la expresión: M   
y n2 s

4
(4'09)
Observador A: M  3  → M = 1‟1. Por tanto: y‟ = 1‟1·y
1 5

41
4
(32'14)
Observador B: M  3  → M = 1‟7. Por tanto: y‟ = 1‟7·y
1  25

Naturalmente, los resultados anteriores, también podrían haberse obtenido a partir de las
figuras 4 y 5 anteriores. Sin embargo, no serían tan exactos como los que acabamos de
obtener analíticamente. Se acercarían a los mismos tanto más, cuanto más cuidadosos
hubiésemos sido en la construcción de dichas figuras.

42
13. Frente a una lente convergente de 50 cm de distancia focal y a 25 cm de su centro
óptico se encuentra un objeto cuya altura, perpendicular al eje, es de 1 cm. Determinad
la posición y el tamaño de la imagen.

De acuerdo con los contenidos teóricos sobre la formación de imágenes en lentes delgadas, en
la situación descrita en el enunciado (objeto situado en el eje, entre el foco F y el centro óptico
O), la imagen formada ha de ser virtual, derecha y de mayor tamaño que el objeto.

Con los datos del enunciado, la situación de partida sería la representada en el esquema
gráfico siguiente (figura 1), donde se ha dibujado la lente y a su izquierda el objeto mediante
una flecha de color verde (de tamaño y = 1 cm), así como los focos objeto (F) e imagen (F‟),
de la lente. Se incluye también la escala utilizada:

Podemos comenzar por resolver el problema gráficamente. Para ello procederemos del
siguiente modo:

1º) Desde el extremo del objeto dibujamos dos rayos (ved figura 2): Uno dirigido hacia la
lente y paralelo al eje que, tras atravesarla, saldrá desviado de tal forma que pase por F‟. Otro,
dirigido al centro óptico O, por lo que al atravesar la lente sale sin desviarse. Estos dos rayos
divergen y, por tanto, no se forma una imagen real, es decir, pongamos donde pongamos una
pantalla, no aparecerá ninguna imagen sobre ella.

43
2º) Para obtener la imagen virtual (la que apreciaría un ojo al que le llegue el haz divergente),
prolongaremos los rayos, en sentido opuesto al avance, hasta que se corten ambos. En el
punto de corte se encontrará la imagen virtual del punto extremo del objeto. Esto, tal y como
se aprecia en la figura 3 siguiente, permite dibujar la imagen virtual del objeto (flecha azul).

De la figura 3 anterior, obtenemos directamente que: s‟ = f = -50 cm y que y‟ = 2 cm

44
También podemos resolver el problema, aplicando la ecuación de las lentes delgadas:

1 1 1
 
s s' f

s f
Despejando s‟ en la última ecuación, se obtiene: s'  (1)
f s

 25   50 1250
Y sustituyendo numéricamente: s'    50 cm
 50  (25)  25

En cuanto al tamaño de la imagen, podemos utilizar la ecuación del aumento, según la cual:

y' s'

y s

s'
Despejando y‟ de la ecuación anterior: y '   y (2)
s

 50
Y sustituyendo: y '   1  2 cm
 25

Como vemos, los resultados obtenidos analíticamente aplicando la ecuación de las lentes
delgadas, coinciden, como no podía ser de otra manera, con los obtenidos mediante la primera
estrategia basada en la determinación gráfica de la imagen.

Para terminar el problema, podemos detenernos brevemente en analizar los resultados literales
obtenidos, en los cuales se puede considerar no solo el caso planteado (s = f/2), sino también
otros diferentes. En efecto:

Si en (1) hacemos s = f/2, la imagen se formará en s‟ = f, y su tamaño será y‟ = 2y


Si en (1) hacemos s = f, la imagen se formará en s‟ = ∞
Si en (1) hacemos s = 2f, la imagen se formará en s‟ = -2f = 2f‟ y su tamaño será y‟ = -y

Naturalmente, las predicciones anteriores se pueden confirmar realizando en cada una el


esquema gráfico correspondiente.

45
invertida tres veces mayor que el objeto, perpendicular al eje, de modo que su origen esté
sobre el eje óptico y su extremo (la punta de la flecha), coincida con un punto del rayo
reflejado. Esta flecha, representará la imagen del objeto.

En la figura 2, se ha representado un esquema, en el que se han seguido los dos pasos


anteriores. En él se muestra cómo, efectivamente, sin saber todavía dónde está situado el
objeto, podemos saber dónde está situada su imagen (flecha de color azul).

¿Cómo podríamos ahora dibujar el objeto en su posición correspondiente?

Sabemos que el objeto estará representado por una flecha vertical derecha situada sobre el eje
óptico en algún punto entre C y F. Para conocer el punto en concreto, bastará trazar una recta,
paralela al eje, desde el extremo inferior de la imagen hasta el espejo. Podemos considerar que
esta recta es el rayo reflejado por el espejo, correspondiente al que proviene del extremo
superior del objeto (punta de la flecha), el cual, tras pasar por el foco F, incide sobre el espejo,
tal y como se representa en la figura 3:

46
Dado que sabemos que la distancia entre el objeto y su imagen es de 2 m, podríamos sacar la
escala de la figura 3, medir sobre ella con una regla los valores buscados (distancia entre s y
O, entre C y O, etc.) y luego, aplicando la escala, calcular los valores numéricos pedidos.
Naturalmente, los resultados obtenidos siempre estarán afectados de una cierta imprecisión,
dependiendo de la exactitud con la que hayamos construido la figura y del cuidado con que se
haya medido.

Con una regla, averiguad la escala de la figura anterior y después proceded a realizar los
cálculos necesarios para determinar los valores aproximados de s, s’ y R.

Como ya hemos indicado, otra forma de abordar el problema (más exacta) sería proceder
analíticamente. Para ello, podemos partir de las ecuaciones del espejo esférico:

1 1 1
  (1)
s s' f

y' s'
 (2)
y s

Por otra parte, sabemos que el objeto se encuentra a 2 m de la pantalla, por lo que basta
observar la figura 3 para ver que: s  2  s' .

En la igualdad anterior las barras se han utilizado para indicar valores absolutos, pero al ser
tanto s como s‟ negativas, se cumplirá que:

-s + 2 = -s‟ → s‟ = s – 2 (3)

Por ser la imagen es invertida y triple que el objeto y‟ = -3y

Sustituyendo en (2) queda: s‟=3s (4)

Resolviendo con (3) y (4), obtenemos que: s = -1 m y que s‟ = -3 m

Sustituyendo los valores de s y s‟ que acabamos de obtener, en le ecuación (1):

1 1 1
   f = -3/4 m
1  3 f

Y como R = 2f → R = - 1‟5 m

47
14. Un objeto de 10 cm se encuentra situado a 2’4 m de una pantalla. Si entre uno y otra
se coloca una lente plano-convexa de índice de refracción 1’6 y radio 24 cm, determinad:

a) Posición en la que habrá que situar la lente para poder ver una imagen nítida del
objeto sobre la pantalla.
b) Tamaño de la imagen que se obtendrá

Antes de comenzar, conviene analizar los datos que nos dan en el enunciado y, si es posible,
realizar un esquema que pueda representar la situación planteada. Para ello, es conveniente
revisar antes de nada, las distintas posibilidades que pueden darse en la formación de
imágenes por lentes convergentes (ya que, una lente plano-convexa es un tipo de lente
convergente).

En primer lugar, para que la imagen se forme en una pantalla, debe tratarse de una imagen
real, y para que sea nítida, la pantalla deberá estar situada en la posición donde se forme la
imagen. Ello obliga a que el objeto se encuentre situado en cualquier punto a la izquierda del
foco F de la lente ya que, de otra forma, la imagen se formaría en el infinito (objeto situado en
F) o sería virtual (objeto a la derecha de F).

Un posible esquema inicial de la situación, podría ser el siguiente:

Dado que conocemos las características físicas de la lente, podemos determinar su distancia
focal utilizando la ecuación del constructor de lentes (considerando, como es habitual, que el
medio que rodea a la lente, objeto etc., es el aire):

 1 1 
 1  n    
1

f  R1 R2 

48
Como la lente es plano-convexa, R1 = ∞ y R2 = R = - 24 cm

Sustituyendo en la ecuación anterior:

1 1 
 1  1'6   
1
 → f = - 40 cm = - 0‟4 m
f    24 

Por tanto, tenemos una lente convergente cuyas distancias focales son: f = - 0‟4 m y f‟ = 0‟4 m

La posición de la lente para que la imagen del objeto se vea nítida en la pantalla, vendrá
determinada por los siguientes factores:

1. La lente se encuentra entre el objeto y la pantalla


2. El centro O de la lente ha de estar en una posición tal, que la posición de la imagen (s‟)
coincida con la posición de la pantalla
3. La distancia entre el objeto y la pantalla es fija y de valor 2‟4 m, es decir: s  s'  2'4

Por tanto, para determinar la posición en que hay que situar la lente, bastará con determinar el
valor de s o de s‟. Para ello, podemos utilizar la ecuación de la lente:

1 1 1
 
s s' f

Sabemos que la suma (en valores absolutos) de la posición del objeto y la posición de la
imagen ha de valer 2‟4 m. Como s es negativo y s‟ es positivo, se cumplirá que:

-s + s‟ = 2‟4 → s‟ = s + 2‟4
1 1 1
Sustituyendo s‟ en la ecuación anterior:   → s 2  2'4s  0'96  0
s s  2'4  0'4

Resolviendo la ecuación anterior, obtenemos: s1 = -0‟51 m y s2 = -1‟89 m

Vemos, pues, que existen dos valores posibles para s y, por tanto, para s‟ y para la posición de
la lente. Calculad s’ para cada s, así como el tamaño de la imagen y construid el gráfico
correspondiente en cada caso.

a) Para s = - 0‟51 m:

s‟ = s + 2‟4 = -0‟51 + 2‟4 → s‟ = 1‟89 m

Por otra parte, aplicando la relación y‟/y = s‟/s

 s'   1'89 
y '   1   y '     10 → y‟ = -37 cm (Imagen real, invertida y de mayor tamaño)
 s1    0'51 

En la figura siguiente se ha construido el esquema gráfico correspondiente a este caso:

49
Analizando la figura anterior, proceded a comprobar que los resultados que se acaban de
obtener analíticamente, son los mismos que los que se pueden obtener gráficamente midiendo
las distancias y aplicando la escala correspondiente6 incluida en dicha figura.

b) Para s = -1‟89 m: s‟ = s + 2‟4 = -1‟89 + 2‟4 → s‟ = 0‟51 m

Aplicando de nuevo la relación y‟/y = s‟/s

 s' 
y'     y   0'51   10 → y‟ = -2‟7 cm (Imagen real, invertida y de menor tamaño)
 s    1'89 
 

En la figura siguiente se ha construido el esquema gráfico correspondiente a este caso.

6
La coincidencia, como sabemos, debido a las inevitables imprecisiones, no será del todo exacta, aunque si tanto
mayor cuanto más cuidado se haya puesto en la construcción gráfica y en las medidas realizadas.

50
51
15. Un objeto de 5 mm se encuentra a 15 cm de una lente de 10 dioptrías. A 50 cm de esa
lente y a 65 cm del objeto, se sitúa otra lente de – 5 dioptrías. Determinad la posición y
tamaño de la imagen producida por el sistema óptico formado por ambas lentes.

Para dibujar un esquema que ayude a interpretar la situación planteada, convendrá determinar
en primer lugar las distancias focales de las lentes a partir de la potencia de cada una:

1 1 1
Lente 1: P1  '
 f1'    f1'  0'1 m  10 cm
f1 P1 10

1 1 1
Lente 1: P2   f 2'    f 2'  0'2 m  20 cm
f2'
P2  5

De acuerdo con los resultados obtenidos, los focos imagen y objeto de la primera lente se
encuentran respectivamente en las posiciones f‟ 1 = 10 cm y f1 = -10 cm. Análogamente, los
focos imagen y objeto de la segunda lente se encuentran respectivamente en las posiciones
dadas por f‟2 = -20 cm y f2 = 20 cm. (Conviene recordar que el centro óptico de cada lente
actúa como origen de coordenadas y que a su derecha y arriba están los semiejes positivos,
mientras que a la izquierda y abajo están los semiejes negativos).

Construid un esquema inicial, a escala, del sistema óptico formado por ambas lentes,
señalando la posición del objeto y de los focos de cada una de ellas.

Utilizando los primeros datos obtenidos, se puede dibujar un esquema como el siguiente:

¿Cómo podría ser la imagen dada por la primera de las lentes?

52
Como la primera lente es convergente y el objeto se halla entre 2F y F, sabemos que la
imagen deberá ser real, invertida y de mayor tamaño que el objeto. Designaremos como y 1 el
objeto y como y‟1 la imagen producida por la primera lente. Dicha imagen actuará como
objeto para la segunda lente, de manera que, conocida su posición, podremos hallar la
posición y el tamaño de la imagen final, formada por la segunda lente. ¿Cómo podría ser esa
imagen final? Al ser la segunda de las lentes divergente, cabría esperar, en principio, una
imagen virtual, derecha (respecto del objeto de esta segunda lente) y de menor tamaño.

Determinad la posición, tamaño y orientación de la imagen producida por la primera lente

Aplicando la ecuación

1 1 1
 '  ' (1)
s1 s1 f1

Sabemos que: s1 = -15 cm y f‟1 = 10 cm.

1 1 1 1 1 1 1
Sustituyendo en (1):  '  → '    → s‟1 = 30 cm
 15 s1 10 s1 10 15 30

Es decir: La imagen formada por la primera lente se halla justo en la posición ocupada por el
foco objeto de la segunda lente (20 cm a la izquierda de O2).

Ahora, para calcular su tamaño y orientación, aplicaremos la ecuación del aumento:

y1' s1'
A1   (2)
y1 s1

s1' 30
Despejando y sustituyendo: y1'   y1   5 → y‟1 = -10 mm
s1  15

Vemos, pues, que de la primera lente, se obtiene una imagen real, invertida y de doble tamaño
que el objeto.

Determinad la posición, tamaño y orientación, de la imagen producida por la segunda lente

Para ello basta seguir los mismos pasos que en la primera, tomando como objeto la imagen
obtenida anteriormente.

Aplicando la ecuación

1 1 1
 '   ' (3)
s2 s2 f2

Sabemos que: s2 = -20 cm (se encuentra a la izquierda de la segunda lente) y f‟ 2 = -20 cm.

Sustituyendo en (3):

53
1 1 1
 ' 
 20 s 2  20

Finalmente, despejando, obtenemos que s‟2 = -10 cm

Al estar situada a la izquierda de la lente 2, será una imagen virtual.

Para calcular su tamaño y orientación, aplicaremos la ecuación del aumento, teniendo en


cuenta que y2 = y‟1:

y 2' s 2' y 2' s 2' s 2'  10


A1    '   y 2   y1' → y 2' 
'
 (10) → y‟2 = -5 mm
y2 s2 y1 s 2 s2  20

Los resultados obtenidos muestran que la imagen producida por la segunda lente es virtual,
derecha y de menor tamaño que el objeto que la produce. Es derecha, porque tiene el mismo
sentido que el objeto que la produce (representado por la flecha de color azul de la figura
siguiente).

Podemos proceder ahora a resolver el problema gráficamente, comparando los resultados


obtenidos.

Para ello bastará con completar el esquema anterior, trazando los rayos correspondientes. Si
lo hacemos así, se obtendrá una figura como la siguiente:

En la figura anterior, podemos ver que los resultados coinciden con los obtenidos
anteriormente de forma analítica.

54
16. Cierta persona miope, tiene su punto remoto a 50 cm del ojo y el punto próximo a 15
cm. Admitiendo la aproximación de que la córnea junto con el cristalino se puede
asimilar a una lente convergente, con una cierta capacidad de variar esa convergencia
(acomodación) gracias a los músculos ciliares que actúan sobre el cristalino
abombándolo más o menos, se pide:

a) El poder de acomodación del ojo de esa persona


b) Potencia de la lente externa que debería de usar para poder ver bien de lejos igual
que lo hace un ojo normal.

Antes de comenzar, conviene revisar algunos conceptos relacionados con la situación


planteada:

Para resolver este problema, vamos a considerar, como se indica en el enunciado, que el
sistema óptico del ojo se puede asimilar a una lente convergente especial, que dentro de unos
límites, puede aumentar su poder de convergencia.

Como sabemos, la miopía es una alteración de la visión consistente en que el ojo relajado
tiene el foco imagen F‟ delante de la retina en lugar de en la propia retina (como sucede en un
ojo normal), lo que hace que una persona miope no pueda ver bien los objetos lejanos (rayos
luminosos paralelos que tras pasar la “lente” convergen en el foco) ya que la imagen de cada
punto de ese objeto se forma delante de la retina.

Si se va acercando un objeto a un ojo miope desde el infinito (es decir desde lejos) el ojo se
mantiene sin acomodar y la imagen se va acercando a la retina. Hay un punto denominado
“punto remoto” para el que la imagen se forma justo en la misma retina. Ese punto remoto,
representa la máxima distancia a la cual el ojo puede ver con nitidez un objeto. En un ojo
normal, ese punto está en el infinito, en un ojo miope está más cercano, tanto más, cuanto
mayor es el grado de miopía.

55
Si seguimos acercando el objeto desde el punto remoto hacia el ojo miope, este puede seguir
viéndolo con nitidez (es decir, su imagen se puede seguir formando en la retina) al ir
acomodando el ojo. Su “punto próximo” (menor distancia a la que un ojo con acomodación
máxima puede ver un objeto con nitidez), no estará a 25 cm del ojo (como en un ojo con
visión normal), sino a una distancia menor, puesto que el ojo miope comienza a acomodar con
el objeto a una distancia menor que el infinito.

Por tanto, un miope puede ver bien objetos muy cercanos al ojo, objetos que a una persona
emétrope (es decir, con visión normal) le resultarían borrosos.

En resumen: Un miope, a diferencia de un ojo emétrope, tiene su punto remoto más cercano
que el infinito (por ejemplo, a 1 m del ojo) y su punto próximo más cercano que 25 cm (por
ejemplo, a 10 cm del ojo). Por tanto, ve bien los objetos situados entre esos dos puntos, pero
ve mal los objetos situados más lejos que su punto remoto. Es por eso, que las personas
miopes tienen dificultades para reconocer los rostros de otras personas situadas a mayor
distancia de su punto remoto.

a) El poder de acomodación de un ojo es tanto mayor cuanto mayor es su capacidad para


contraer los músculos ciliares y aumentar con ello el grosor y curvatura del cristalino,
aumentando consecuentemente su poder de convergencia, lo que se traduce en una

56
disminución de la distancia focal o, lo que es equivalente, en un aumento de la potencia óptica
P (dada por 1/ f ‟ ). El ojo humano en la edad infantil, tiene un gran poder de acomodación, lo
que se traduce en una potencia que puede rondar incluso las 10 dioptrías. En la edad adulta
esta potencia de acomodación disminuye y está en torno a las 3 o 4 dioptrías en un ojo
normal, disminuyendo con la presbicia.

¿Cómo podríamos obtener el poder de acomodación?

Una forma de calcular el poder de acomodación de cualquier ojo es considerar a dicha


magnitud como la potencia de una hipotética lente que, colocada junto a un ojo determinado,
formase la imagen de un objeto situado en su punto próximo (lo que correspondería a la
acomodación máxima del ojo) justo en su punto remoto (lo que correspondería a su
acomodación nula). En ese caso, dicha imagen actuará como objeto para el ojo y, por estar en
su punto remoto, formará una imagen sobre la retina, con el ojo relajado

Aplicando la ecuación de las lentes delgadas:

1 1 1
 
s s' f'

Sabemos que la potencia de una lente se define operativamente como la inversa de la distancia
focal expresada en metros (y se mide en dioptrías). Por tanto, la ecuación anterior, puede
expresarse también como:

1 1
P 
s' s

Si en esta última ecuación sustituimos s por el punto próximo ( spp) y s‟ por el punto remoto
(spr), obtendremos la potencia de acomodación Pa:

 1 1 
Pa     (1)
 s pr s pp 

1 1
Sustituyendo valores en la ecuación anterior: Pa   → Pa = 4‟67 dioptrías
 0'5  0'15
Proponed otra posible estrategia para obtener el poder de acomodación

Teniendo en cuenta que dos lentes delgadas próximas actúan como una sola lente cuya
potencia es la suma de las dos potencias, otra forma de obtener el poder de acomodación es
considerando que el ojo con acomodación máxima es una lente que podemos descomponer en
dos: una, correspondiente al ojo relajado (sin acomodar) y la otra, correspondiente al poder de
acomodación. En términos de potencia, esto se puede escribir como:

Pam = Pr + Pa → Pa = Pam - Pr (2)

57
1 1
En la ecuación anterior: Pam  '
, Pr  '
f am fr

donde f‟am es la distancia focal imagen con el ojo con acomodación máxima y f‟ r la distancia
focal imagen con el ojo relajado. Para poder determinar Pa, necesitamos conocer pues esas
distancias focales (o expresarlas en función de términos conocidos).

Aplicando la ecuación de las lentes delgadas a cada caso, tendremos:

1 1 1
-Ojo relajado:    ' (3)
s r s' fr

En la ecuación anterior sr corresponde a la posición del objeto cuando se forma la imagen en


la retina con el ojo sin acomodar (relajado). Dicha posición, como sabemos, coincide con la
del punto remoto (spr). En cuanto a s‟, representa la posición de la imagen que, al estar en la
retina, coincide con la longitud del ojo. (  )

1 1 1
-Ojo con acomodación máxima:    ' (4)
s am s' f am

En la ecuación anterior sam corresponde a la posición del objeto cuando se forma la imagen en
la retina con el ojo en estado de acomodación máxima. Dicha posición, como sabemos,
coincide con la del punto próximo (spp). En cuanto a s‟ su valor coincide, también aquí, con la
longitud del ojo (  ).

Sustituyendo y restando las expresiones (3) y (4):

 1 1  1 1  1   1   
        '     '  →  1  1    Pr    Pam 
s        s 
 pr    s pp    f r   f am   pr s pp 

 1 1 
Pam  P r     (5)
s
 pr s pp 

 1 1 
Finalmente, sustituyendo (2) en la ecuación (5): Pa   
s s  (6)
 pr pp 

Como puede verse, el resultado (6) obtenido mediante esta segunda estrategia, es el mismo
que el obtenido con la primera (1).

Una cuestión interesante es cómo cambiaría el resultado si en él introdujésemos datos


relativos a un ojo normal y a un ojo con presbicia.

58
Para un ojo considerado normal (lo cual es un concepto ideal más que algo muy común spr
vale, como ya sabemos: -∞, mientras que spp vale 25 cm. Sustituyendo estos datos en el
resultado literal, obtenemos Pa = 4 dioptrías.

Un ojo que tenga solo presbicia, tiene su punto remoto también en el infinito ( spr = -∞), pero
el punto próximo puede estar a bastante más de 25 cm del ojo (por ejemplo, spp = -1m), en
cuyo caso, la potencia de acomodación de ese ojo sería tan solo: Pa = 1 dioptría.

b) Como el ojo normal, sin acomodar, forma la imagen de un objeto en el infinito (lo que, en
la práctica equivale a un objeto lejano), sobre su retina, deberemos determinar, la potencia de
una lente que sea capaz de formar la imagen de un objeto situado en el infinito, a una
distancia igual al punto remoto (50 cm en el caso que nos ocupa), para que el ojo relajado,
utilizándola como objeto, pueda formar su imagen sobre la retina.

Para resolver este apartado, podemos aplicar de nuevo la ecuación de las lentes:

1 1 1
 
s s' f'

En la que s = ∞, s‟ = -0‟5 m y f‟ = distancia focal imagen de la lente.

Sustituyendo:

1 1 1
 
  0'5 f'

Y despejando: f‟ = - 0‟5 m → P = -2 dioptrías

Como vemos, al tratarse de un ojo miope (excesivamente convergente), deberemos corregirlo


haciendo uso de una lente divergente.

En una persona miope que utilice lentes divergentes monofocales, al mirarla cuando lleve sus
gafas puestas, veremos sus ojos algo más pequeños de lo que son en realidad (imagen, virtual,
derecha y menor).

En una persona hipermétrope que utilice lentes convergentes monofocales, al mirarla cuando
lleve sus gafas puestas, veremos sus ojos algo más grandes de lo que son en realidad (imagen,
virtual, derecha y mayor).

59
17. Una lente biconvexa se utiliza como lupa y nos indican que su aumento visual es 2x.
Determinad el radio de curvatura de sus caras sabiendo que son simétricas y que está
fabricada con un vidrio crown cuyo índice de refracción es 1’6.

En la figura 1 siguiente se ha dibujado, para empezar, un esquema de la lente, mostrando sus


dos caras y los respectivos radios:

Figura 1

Para determinar el radio de curvatura de sus caras, haremos uso de la ecuación del constructor
de lentes:

1  1 1 
 (n  1)     (1)
f'  R1 R2 

Al ser ambas caras simétricas, sus radios serán iguales en valores absolutos, lo que podemos
expresar como:

R1  R2  R

Y al ser R1 positivo y R2 negativo, tendremos: R1 = R y R2 = -R

Sustituyendo ahora en la ecuación (1):

1 1 1  2
 (n  1)      (n  1)   
f' R R R

Y despejando:

R = 2·(n-1)·f ‟ (2)

Como puede observarse, para poder calcular R, necesitamos conocer primero f ‟.

¿Cómo podríamos obtener f ’ ?

Recordemos que la lupa es una lente convergente que se utiliza para obtener una imagen
retiniana de un objeto, mayor que la que podríamos obtener mediante la simple observación

60
directa de ese objeto en el caso más favorable, esto es, cuando dicho objeto esté situado a 25
cm del ojo (punto próximo para un ojo normal). Y, precisamente, el cociente entre estas dos
imágenes, es lo que se conoce como “aumento visual” (Mv).

En la figura 2 siguiente, se muestra la formación de la imagen del objeto en la retina de un ojo


normal cuando dicho objeto se sitúa en el punto próximo. El tamaño de esta imagen es el
mayor posible. El ojo se considera como una lente convergente, en la que Fo' es el foco y θo el
ángulo visual que determina el tamaño de la imagen yo' en la retina.

Veamos ahora qué imagen se formaría cuando utilizamos una lupa (lente convergente) y
situamos el objeto en el foco F de dicha lente:

61
En la figura 3, para destacarlo de los demás, hemos coloreado de morado el rayo que sale del
objeto paralelamente al eje principal del sistema óptico. Dicho rayo sufre una cierta
desviación al atravesar la lente, de tal modo que pasará por el foco F‟. Todos estos rayos
salen del mismo punto (haz divergente), situado en el plano focal objeto y al atravesar la
lente, salen paralelos por lo que parecen provenir de un mismo punto situado en el infinito, de
modo que el ojo formará la imagen en el plano focal del ojo sin necesidad de acomodar. Esto
hace que la imagen retiniana sea la misma, independientemente de que acerquemos o
alejemos más o menos el ojo a la lupa (siempre que esté situado dentro del campo visual
delimitado por el tamaño de la lente). Este efecto se puede comprobar experimentalmente sin
más que observar un objeto con una lupa (colocándolo a una distancia igual a f, del centro
óptico) y acercar o alejar nuestro ojo, a la lupa sin mover esta ni el objeto.

En la figura 3, podemos ver también que el tamaño de la imagen retiniana es sensiblemente


mayor que en el caso de la figura 2. El aumento visual Mv conseguido, viene dado por:

''
y 01
MV  (3)
y 0'
yo'
En el triángulo de la derecha de la figura 2, se cumple que7: tg o   yo'  l  tg o
l
y
Si observamos ahora el triángulo de la izquierda, vemos que: tg o 
0'25

l
Sustituyendo tg θo en la igualdad anterior, nos queda que: yo'   y (4)
0'25

y
Análogamente, en la figura 3, se tiene yo" = tg θo1· l y tg o1  de modo que:
f'
y
"
y01   l (5)
f'
0'25
Sustituyendo (4) y (5) en (3) y simplificando, obtenemos: M V  (6)
f'

De la ecuación (3) anterior, queda claro que para que la imagen retiniana cuando utilizamos
una lupa ( yo"1 ) sea mayor que la imagen que podemos obtener por observación directa en el
caso más favorable (y‟0), se ha de cumplir que MV >1, y de la ecuación (6) concluimos que
esta condición se dará, siempre que la distancia focal de la lupa (f ‟) sea menor que 25 cm.

Nota 1:

yo"1 l  tg  o1 tg  o1
Mv    , y como los ángulos son pequeños: tg θo1 ≈ θo1 y tg θo ≈ θo
yo' l  tg  o tg  o

7
Conviene tener en cuenta que, para una mayor claridad, los dibujos no están a escala y que en realidad, la
imagen retiniana (flecha de color azul), se considera en todos los casos recta y como uno de los lados del
triángulo formado.

62
 o1
con lo que: M v  y, por eso, a Mv se le conoce también como “Aumento angular”
o

Por otra parte, sabemos que la potencia (P) de una lente se define como la inversa de su
distancia focal en metros (a menor distancia focal de una lente convergente, mayor es su
poder de convergencia).

P = 1/f ‟

La unidad para expresar la potencia de una lente se denomina específicamente “dioptría”, es


decir, 1 dioptría es la potencia de una lente cuya distancia focal imagen (f‟) es de 1 m.
Teniendo esto en cuenta en la ecuación (6) anterior:

0'25 P
MV  
f' 4

El cociente P/4 se denomina “número de aumentos de una lupa. Una lupa, como la de nuestro
caso, de 2 aumentos, se simboliza abreviadamente por 2x y tiene una potencia de 8 dioptrías
(equivalente a una distancia focal de 0‟125 m).

Para calcular R, podemos despejar f ‟ de la ecuación (6): f ‟= 0‟25/MV y sustituir en la


ecuación (2) anterior, con lo que obtenemos:

R = 2·(n-1) ·f ‟ → R = 2·(n-1) ·0‟25/MV = 2· (1‟6 -1) ·0‟25/2 → R = 0‟15 m = 15 cm

En este problema hemos situado la lupa a una distancia del objeto igual a la distancia focal.
¿Qué sucederá si la situamos a una distancia menor?

Para responder a esta cuestión, conviene construir un esquema gráfico en el que se refleje
adecuadamente la nueva situación planteada (figura 4):

63
Observando la figura 4 anterior, podemos ver que el rayo que pasa por el centro óptico del ojo
es el que determina el tamaño de la imagen.
Comparando la figura 4 con la figura 3, podemos ver que la imagen virtual (flecha coloreada
de verde) que se forma, actúa como objeto para el ojo y el haz de rayos, ahora, es divergente,
con lo que el ojo ha de acomodarse para que la imagen pueda formarse en la retina, al
contrario de lo que ocurría en la figura 3 en la que la imagen virtual (que hace de objeto para
el ojo) se formaba en el infinito y así el ojo la podía apreciar sin necesidad de acomodación
alguna. También se puede apreciar que, ahora, según situemos el ojo, el ángulo θ‟2 = θo2,
tendrá uno u otro valor.
Siguiendo con la comparación, se cumple que:

θ1 = θ‟1 = θo1 > θ‟2 = θo2 → Al ser θo1 > θo2 → yo"1 > yo" 2

Es decir, la imagen retiniana es menor aquí (figura 4) que en la figura 3. Sin embargo, si
colocamos el ojo en F‟ la imagen formada en la retina sería igual que la de la figura 3, tal y
como puede observarse en la figura 5 siguiente:

64
18. Se observa un objeto (y) con un microscopio cuyo objetivo indica 40 x y cuyo ocular
indica 10 x. Sabiendo que su distancia óptica es de 18 cm. Determinad:
a) Aumento que proporciona del objeto y distancia focales de objetivo (OB) y ocular (OC).
b) Posición del objeto para que la imagen (y’) que de él forme el objetivo se sitúe en el
foco objeto del ocular (FOC), para así observar sin necesidad de acomodar el ojo.

a) Para observar un objeto (y) con mayor aumento del que nos puede proporcionar una lupa
(microscopio simple), se utiliza el microscopio compuesto, que es el resultado de situar entre la
lupa (en adelante, ocular) y el objeto, otra lente convergente (en adelante, objetivo) que forme
una imagen (y‟) real, invertida y de mayor tamaño que el objeto, en el foco objeto del ocular.
En la figura siguiente se representa (no a escala) la observación del objeto tanto con la lupa
como con el microscopio (resultante de añadirle el objetivo):

65
Como se puede apreciar en la figura anterior, los rayos (paralelos) que llegan al ojo,
procedentes de la imagen creada por el objetivo, lo hacen con mayor inclinación y, en
consecuencia, formarán una imagen mayor en el ojo del observador.

El aumento (M) proporcionado por el microscopio vendrá dado por el producto:

M = MOB · MOC

donde MOB es el aumento proporcionado por el objetivo y MOC el del ocular.

y' POC 0'25


Por otra parte: M OB  y M OC   '
y 4 f OC

Donde POC es la potencia del ocular (expresión ya conocida).

Para determinar MOB, consideraremos en la figura el ángulo θ:

y' tg  '  l
M OB   → M OB   l  POB
y tg  '  f OB
'

(el signo menos responde a la inversión de la imagen).

Luego el aumento valdrá: M = MOB · MOC = 40 · 10 = 400 aumentos (aunque, en realidad,


son – 400 aumentos, puesto que la imagen está invertida).

Para obtener las distancias focales del objetivo y del ocular:

l  0'18
M OB   '
→  40   ' → f OB
'
 4'5  10 3 m = 4‟5 mm
f OB f OB

0'25 0'25
M OC   '
→ 10   ' → f OC
'
 2'5  10 2 m = 2‟5 mm
f OC f OB

b) Para determinar a qué distancia “s” del objetivo debemos situar el objeto, consideraremos
en la figura que:

y  y' y' l
tg  '  '
y tg  '  →   '   40
f OB l y f OB

y  y' y ' l  f OB
'
tg   y tg   → 
s l  f OB
'
y s

l  f OB
'
18  10 2  4' 5  10 3
De donde: - 40 = → - 40 = → s = - 4‟61·10-3 m = - 4‟61 mm
s s

66
En esta nueva situación, se cumple que:

θ1 = θ‟1 = θo1 = θ‟2 = θo2 → Al ser θo1 = θo2 → yo"1  yo" 2

Finalmente, si colocamos el ojo a menor distancia que F‟, se cumplirá que:

θ1 = θ‟1 = θo1 < θ‟2 = θo2 → Al ser θo1 < θo2 → yo"1 < yo" 2

Nota 2:
Como sabemos, la acomodación del ojo tiene un límite (en un ojo “normal”, cuando él está a 25 cm.
Esto sigue siendo válido para cuando lo que observamos es la imagen producida por la lente. Para que
la imagen en el ojo sea nítida, la distancia entre el ojo y la imagen virtual producida por la lente ha de
ser mayor o igual a 25 cm.

67
19. Un finísimo haz de luz monocromática (rayo) incide en una de las caras de un prisma
de vidrio de base triangular, tal y como se aprecia en la figura.

Determinad la trayectoria seguida por el rayo hasta que sale del prisma, sabiendo que el
índice de refracción del vidrio que constituye el prisma es 1’5 (y el del aire 1).

Se trata en este problema una situación en la que la luz pasa de un medio a otro de distinto
índice de refracción, por lo que se producirá una mayor o menor desviación (o incluso
reflexión total), dependiendo del valor del ángulo de incidencia.

Para dibujar el camino seguido por el rayo, deberemos tener en cuenta la propagación
rectilínea de la luz en un medio homogéneo e isótropo, así como la ley de Snell de la
refracción ( n1  sen iˆ  n2  sen rˆ ) al llegar a la superficie de separación de dos medios. Con
estas consideraciones, vamos a analizar qué le ocurre al rayo al llegar a cada una de las caras
del prisma:

Cara AB

Al llegar el rayo por el aire a la cara AB, por tratarse de un medio transparente, penetrará en el
vidrío cumpliendo la ley de Snell:

na  sen iˆ  nv  sen rˆ

En la ecuación anterior, na = índice de refracción del aire (primer medio) y nv = índice de


refracción del vidrio (segundo medio). Además, como el rayo incide perpendicularmente a la
cara AB, el ángulo que formará con la normal, será 0º, por lo que, sustituyendo en la ecuación
anterior:

na  sen 0  nv  sen rˆ → rˆ  0

El rayo, pues, entra al vidrio desde el aire sin sufrir desviación alguna por lo que se desplazará
por el interior paralelamente a la cara BC hasta alcanzar la cara AC, tal y como se muestra en
la figura siguiente.

68
Cara AC

El ángulo de incidencia iˆ' en esta cara AC se puede obtener analizando la figura anterior:

Como los lados que forman el ángulo de incidencia iˆ' son perpendiculares a los lados que
forman el ángulo  , concluimos que, por tener los lados perpendiculares dos a dos, se
cumple que:

iˆ'  Â  60º
¿Qué le ocurre entonces al rayo tras incidir en AC?

Para responder adecuadamente a esta cuestión es necesario determinar antes cuánto vale el
ángulo límite L correspondiente ya que si iˆ' iguala o supera ese valor, el rayo sufriría una
reflexión total en lugar de refractarse.

Para conocer el valor de L, basta con sustituir en la ley de Snell, el ángulo de incidencia por L
y el de refracción por 90º, teniendo en cuenta que ahora el primer medio será el vidrio y el
segundo el aire, con lo que:

nv  sen L  na  sen 90º → sen L = na/nv = 1/1‟5 → L = arcsen 1/1‟5 = 41‟8 º

Al ser iˆ' > L, el rayo sufrirá reflexión total y se dirigirá a la cara BC.

En la figura siguiente se recogen los resultados obtenidos hasta aquí.

69
Cara BC

Para conocer el ángulo de incidencia iˆ' ' en esta cara, consideraremos el triángulo DEC de la
anterior:

Como Ĉ = 30º y D̂ = 30º, se cumplirá que Ê = 180-30-30 = 120 º

Y, teniendo en cuenta que iˆ' ' = Ê -90 → iˆ' ' = 120-90 = 30º

¿Qué le ocurrirá al rayo tras incidir en la cara BC?

En este caso, como el ángulo de incidencia iˆ' ' es menor que el ángulo límite L calculado
anteriormente, sí que se producirá refracción y el rayo saldrá del prisma formando un cierto
ángulo r̂ ' ' con la normal, el cual podremos obtener aplicando de nuevo la ley de Snell
(teniendo en cuenta que, ahora, el primer medio será el vidrio y el segundo el aire):

nv  sen iˆ' '  na  sen rˆ' '

Y sustituyendo: 1'5  sen 30º  1  sen rˆ' ' → sen rˆ' '  0'75 → rˆ' '  arcsen 0'75 = 48‟6 º

La marcha total del rayo, desde que entra al prisma hasta que emerge de este, queda plasmada
finalmente, en la figura siguiente:

70
Podemos terminar el ejercicio planteándonos una nueva pregunta:

¿Qué desviación ha sufrido el rayo emergente respecto a su dirección inicial antes de entrar
en el prisma?

Para contestar esta cuestión, hemos de analizar la última figura. Si lo hacemos, veremos que
el rayo emergente se desvía respecto al incidente que entra en el prisma, un ángulo de
90º  rˆ" . Por tanto, se trata de hallar el valor de r̂" . Para ello, podemos aplicar la ley de Snell
en la cara BC del prisma:

nv  sen 30º  na  sen rˆ"

nv  sen 30º  n  sen 30º 


Despejando: sen rˆ"  → rˆ"  arcsen  v  = arcsen 0‟75 = 48‟6º
na  na 

Desviación = 90 + 48‟6 = 138‟6 º

Así pues, el rayo que emerge del prisma por la cara BC, forma un ángulo de 130‟6º con el
rayo que incide perpendicularmente a la cara AB

Salvador Martínez Sala

Jaime Carrascosa Alís

Valencia, 7 de Junio de 2022

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