A) EXPLICAR LOS CONCEPTOS DE LITERACIDAD Y SU RELACION CON
LA VIDA COTIDIANA Y LA ESCUELA
Desde los nuevos estudios de la literacidad se manejan dos conceptos claves relacionados.
Por un lado, están los eventos de literacidad (o letrados), definidos como todos los eventos en la
vida diaria en los que la palabra escrita tiene un papel importante. Es decir, actividades como leer
un letrero o rellenar un formulario pueden ser eventos de literacidad
Según la definición actual de literacidad, pueden existir multitud de literacidades vernáculas y
oficiales. Por ejemplo, se han propuesto la literacidad financiera, laboral, crítica, de la información,
digital y disciplinar, entre muchas otras.
Por lo tanto, las competencias para ser o no letrado en un tipo de literacidad, dependerá en gran
medida del tipo de literacidad y de cómo se defina.
Por ejemplo, la literacidad crítica es la habilidad de ir más allá de lo que se lee e identificar los
motivos del autor, formar opiniones con base en lo leído y evaluar la validez y fiabilidad de lo
expuesto.
Las competencias que se podrían considerar necesarias para este tipo de literacidad son:
Ser capaz de codificar y descodificar el código de la competencia gramatical.
Ser capaz de construir significados (competencia gramatical).
Ser capaz de usar los textos con fines (competencia pragmática).
Ser capaz de analizar críticamente el texto (competencia crítica).
Literacidad emergente
Desde que el niño es muy pequeño se ve expuesto en diferentes situaciones a las letras y textos, y
a sus usos y significados. Esto se empieza a dar mucho antes de que se empiecen formalmente
los estudios.
Por ejemplo, desde pequeño el niño puede ver anuncios en la calle y saber que tienen un
significado, o saber que en unos objetos llamados libros hay historias que los adultos le leen. Por
supuesto, esto dependerá de la cultura y las prácticas asociadas a cada cultura.
Este proceso previo a la alfabetización formal se conoce como literacidad emergente, y
corresponde a lo que ya el niño lleva previo sobre el lenguaje escrito antes de empezar con la
enseñanza de codificación y descodificación.
Ejemplos de esta fase pueden ser su contacto previo con formas de escritura (cuentos), el saber
cómo se agarra un libro y en qué dirección se debe leer, entre otras.
Paralelamente, además del aprendizaje formal, el niño va adquiriendo literacidad a través de
experiencias o eventos no necesariamente formales.
Estos eventos le irán preparando para la adquisición de competencias que le permitan acceder a
lenguaje cada vez más especializado.
Este es el lenguaje que se irá encontrando a medida que avance en sus estudios secundarios y
universitarios, y corresponden a literacidades disciplinares; es decir, literacidades específicas de
disciplinas como química, biología, entre otras.
B) ARGUMENTAR LAS RELACION ENTRE LITERACIDAD Y LAS
HABILIDADES PARA HABLAR, ESCUCHAR, LEER Y ESCRIBIR
desde el enfoque sociocultural y, en particular, desde los Nuevos Estudios de Literacidad, se
entiende que la literacidad es un "conjunto de prácticas discursivas, es decir, formas de usar la
lengua y otorgarle sentido tanto en el habla como en la escritura. Es una práctica aprendida por
el ser humano para que le sea útil a sus propósitos e "implica una manera de usar la lectura y
la escritura en el marco de un propósito social específico" y, sobre todo, es "algo que la gente
hace. es esencialmente social y se localiza en la interacción interpersonal". El enfoque
sociocultural para entender la literacidad no niega el componente cognitivo del lenguaje, pero,
en lugar de considerar que la lectura y la escritura son sólo habilidades cognitivas individuales,
se las ve como una práctica social y "una práctica ideológica, implicada en relaciones de poder
e incrustada en significados y prácticas culturales específicas". Tomando en cuenta estas
consideraciones, podemos precisar que la noción de literacidad remite básicamente a la
participación de los individuos en la cultura de lo escrito, es decir, el conocimiento y
reconocimiento del código escrito, de las reglas lingüísticas que gobiernan la escritura y de las
convenciones establecidas para el texto. También se refiere al conocimiento y reconocimiento
de géneros discursivos, de los roles que desempeñan los interlocutores en la comunicación
escrita, de las formas de pensamiento y procedimientos de observación de la realidad, de la
presentación de información y de razonamiento asociados con el discurso escrito; a la
identidad y el estatus que los miembros de una comunidad han adquirido a través del uso de la
escritura, y a los valores y marcos culturales que se elaboran a través del discurso escrito.
C) EXPLICAR LOS CONCEPTOS DE ALFABETIZACION SEGÚN LAS
TEORIAS PROPUESTAS
GREGORIO HERNANDEZ ZAMORA:
Argumenta que el aporte de los programas oficiales de EDA en el desarrollo individual y
comunitario es mínimo, debido a las concepciones teóricas estrechas y políticamente sesgadas del
aprendizaje y la literacidad, detrás de dichos programas. Pero también debido a “los contextos de
aprendizaje tan precarios” que en la práctica se ofrecen a los millones de “adultos” (mayores de 15
años, en México) excluidos del sistema educativo formal. La investigación sociocultural ha
demostrado ser fructífera en ampliar nuestro concepto de literacidad de “habilidad mental” a
prácticas sociales, cuyo aprendizaje exige no sólo instrucción estandarizada mediada por
“materiales didácticos” (como predomina en los programas de EDA oficiales), sino acceso a
contextos sociales donde los aprendices principiantes y los expertos avanzados se encuentran,
participan en actividades conjuntas, e intercambian conocimiento y recursos. Desde esta
perspectiva, leer y escribir son actividades mediadas no sólo por el conocimiento que un aprendiz
tenga del sistema de escritura (alfabeto), sino también por su participación en prácticas donde es
posible y necesaria la apropiación de nuevos lenguajes, discursos, roles e identidades.
la teoría sociocultural no es suficiente para explicar las posibilidades actuales de aprendizaje y
crecimiento de los sectores populares marginados, especialmente en el actual contexto de
polarización y jerarquización global del trabajo, el conocimiento y la educación, en donde los
grupos y naciones históricamente subordinados se rezagan más y más en su acceso a la cultura
escrita y a recursos más amplios de conocimiento, indispensables para aprender y decidir sus
propios futuros. Hace falta, también, una perspectiva crítica que cuestione explícitamente temas
poco abordados por los estudios socioculturales, entre ellos el cuestionamiento a la normatividad
misma en la enseñanza de la cultura escrita.
TEORÍA DE VYGOTSKY DEL LENGUAJE
Propone que la conciencia debe ser entendida como un sistema dinámico de funciones
psicológicas, en donde pensamiento y lenguaje son solo dos; estas funciones constituyen las
formas diversas de la actividad de la conciencia. El lenguaje para Vygotsky es un
instrumento fundamental para el desarrollo del pensamiento y su evolución. Es por esta razón
propone que el pensamiento y el lenguaje son la base para comprender la naturaleza de la
conciencia humana.
Si consideramos el lenguaje como un instrumento que tiene un origen social, referimos que toda
actividad o proceso mental esta mediado por el uso de instrumentos psicológicos, es decir,
símbolos que facilitan o posibilitan el pensar. Para este autor los instrumentos podían ser: la
lengua, obras de arte, escritura y dibujos. Razón por la cual la utilización de organizadores gráficos
dentro del aula ayuda a desarrollar el pensamiento y el lenguaje; así como la organización de ideas
y su estructuración.
ALFABETIZACIÓN INICIAL: TEORÍAS, INVESTIGACIONES Y PRÁCTICAS DE ENSEÑANZA
MIRTA LUISA CASTEDO.
en la escuela es irreductible al resultado de las investigaciones didácticas controladas.
El trabajo muestra una pequeña parte de los laberintos que existen en la alfabetización de niños
para poner de manifiesto la imposibilidad de generar soluciones que simplifiquen el proceso. Para
ello se describen rasgos esenciales de algunas propuestas de enseñanza, a partir de fructíferas
líneas de investigación psicolingüísticas y didácticas epistemológicamente divergentes. El foco se
coloca en una controversia fundamental: la vía de acceso a las unidades menores de los sistemas
de escritura. A fines descriptivos se distingue la enseñanza directa de la contextualizada y
reflexiva. El trabajo aporta algunos resultados de investigaciones didácticas comparativas que
abrevan a favor de la segunda, sin desconocer que numerosos trabajos, cuyos resultados se
obtienen bajo diseños metodológicos diferentes, reportan conclusiones opuestas. Por ello, se
sostiene que todo resultado es producto de una mirada que construye un dato a la luz de una
teoría que le da sentido y, por lo tanto, no niega la existencia de un hallazgo contrario, sino que
pone en discusión una metodología de indagación aún no estabilizada. Finalmente, el análisis de
afirmaciones de los docentes sobre sus propias prácticas pone en evidencia que la lógica de la
acción didáctica
D)