Textos Argumentativos
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1. DEFINICIÓN
La argumentación es la forma del discurso empleada cuando se pretende defender una
opinión mediante pruebas y razonamientos. Argumentamos sobre asuntos que están sujetos a
controversia, es decir, que admiten opiniones diferentes. Lo que intenta el emisor de un discurso
argumentativo es convencer al receptor de que debe adherirse a la opinión que él defiende. Por
lo tanto, el objetivo o propósito de un texto argumentativo es convencer y persuadir.
2. ESTRUCTURA
La organización de ideas es fundamental. La estructura de contenidos de un texto
argumentativo ha de explicarse siempre en relación con la intención comunicativa. Los dos
elementos básicos que aparecen necesariamente son: la tesis y el cuerpo argumentativo.
a) Orden inductivo: el autor parte de una serie de hechos concretos, muestra las relaciones
entre ellos y, remontándose desde los efectos hasta sus causas, llega a enunciar la idea
general. La tesis, por tanto, aparece al final y sirve como conclusión de todo el proceso
argumentativo.
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INTRODUCCIÓN
EXPOSICIÓN
ARGUMENTACIÓN
Tesis + cuerpo argumentativo +
confirmación de la tesis
CONCLUSIÓN
La conclusión puede servir para recordar la tesis defendida y confirmarla, para resumir
las ideas fundamentales que se han desarrollado o para cerrar el texto con un detalle de ingenio.
3. ASPECTOS LINGÜÍSTICOS
El autor de un texto argumentativo debe utilizar de un modo adecuado los recursos que
la lengua pone a su disposición. Estos son:
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c) Rasgos morfosintácticos:
- Se tiende a emplear la modalidad oracional enunciativa con el fin de crear en el
receptor una impresión de objetividad. Son frecuentes las modalidades exclamativa,
interrogativa o dubitativa en los textos donde se acentúa la actitud personal del
autor.
- La sintaxis suele ser compleja, predomina la subordinación (porque permite la
expresión del razonamiento): comparativas, condicionales, concesivas,
consecutivas… Para aparentar objetividad se recurre al uso de oraciones
impersonales y pasivas reflejas.
- Suelen aparecer tecnicismos en función del grado de especialización del texto.
- Variedad de personas gramaticales: 1ª, 2ª o 3ª.
- Se utilizan verbos de lengua, voluntad y pensamiento: decir, responder, aclarar,
preguntar, afirmar, pensar, opinar, creer, pedir, mandar, suplicar, obligar, exigir…
- El lenguaje es connotativo, subjetivo, valorativo: adjetivación, perífrasis de
obligación, verbos en imperativo, uso de vocativos...
- Se recurre al uso de figuras literarias.
d) Aspectos pragmáticos:
- La intención del autor siempre es convencer y persuadir.
- La actitud del emisor siempre es subjetiva (ya sea de forma manifiesta o encubierta).
- El destinatario del texto puede ser personalizado o genérico.
- Funciones comunicativas:
▪ Apelativa: convencer, en el desarrollo de los argumentos.
▪ Referencial: dar información.
▪ Expresiva: subjetividad.
▪ Fática: contacto con el receptor.
▪ Emotiva: argumentos afectivos.
- El mensaje estará condicionado por el receptor o destinatario. El autor debe tener
en cuenta a quien dirige su argumentación. Ej. el target en publicidad.
- Las situaciones comunicativas son variadas: vida familiar, académica, medios de
comunicación, procedimientos judiciales, publicidad, redes sociales…
Según el contexto de comunicación existen dos tipos de textos argumentativos:
textos bilaterales (están dirigidos a un destinatario que está presente en el
momento de la comunicación) y unilaterales (están dirigidos a un destinatario
ausente y que no puede intervenir como el emisor). Ejemplos de textos bilaterales
son los debates, las tertulias. Son textos unilaterales los artículos de opinión, los
ensayos, los anuncios publicitarios…
TIPOS DE ARGUMENTO
Analogía Se compara o establece una relación de semejanza entre dos situaciones, ideas, seres,
cosas o casos diferentes y se deduce que lo que es válido para un caso lo es también para
el otro.
Autoridad El autor cita a un especialista, un intelectual (filósofo, escritor, pensador…), un experto,
una persona reconocida, un científico, etc., o a un grupo de expertos, científicos,
intelectuales… que han elaborado un estudio, un ensayo, una investigación, etc.
Calidad Se antepone la calidad, lo mejor, lo exquisito frente a la cantidad o lo abundante.
Cantidad Se menciona la cantidad o lo que la mayoría cree, piensa, dice o hace para defender una
postura. La mención del sentido común se incluye en esta variante.
Causa (argumento de Demostrar una relación causa-efecto entre dos hechos o ideas suele ser un razonamiento
causalidad) muy eficaz para defender una tesis u opinión.
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Conocimiento Se fundamenta una tesis recurriendo al sentido común o ideas que todo el mundo ha
(creencias generales) escuchado en relación con el conocimiento que se tiene de la realidad.
Creencias (religiosas, Para apoyar o rechazar una tesis o idea se puede emplear las creencias de tipo religioso,
morales, ideológicas…) moral, ideológico, filosófico…
Emoción (argumento Provocar emociones, relacionadas sobre todo con los deseos, miedos o dudas, para
afectivo-emotivo) conmover y suscitar una reacción de simpatía, empatía o rechazo.
Estético Se da prioridad a la belleza (normalmente externa) por encima de otras cualidades o
valores para argumentar una opinión, idea o tesis.
Ético o de valores Se defiende una causa por sus valores éticos (más allá de una religión o ideología): justicia,
generosidad, libertad, respeto, etc.
Eslogan Repetir continuamente una frase puede influir en el receptor.
Estadístico o de datos Consiste en argumentar basándose en pruebas fiables con datos, estudio o cifras.
Existencial Lo que es real, auténtico, verdadero y posible se valora frente a lo que es falso, o
inexistente o imposible.
Experiencia personal La experiencia personal, es decir, lo experimentado, observado, visto o, en general, vivido
por uno está por encima de otros criterios o argumentos.
Fama Las palabras o la imagen de una persona famosa pueden usarse para influir en los
destinatarios.
Generalización A partir de un caso concreto o similar se usa para realizar una generalizar una idea o tesis
común, que se aplica a otro caso del mismo tipo.
Hechos históricos, La persona que argumenta se puede basar en hechos reales, probados y objetivos de
científicos, artísticos… índole histórica, científica, artística, etc.
Hedonismo Se basa en lo que proporciona placer, agrado, diversión, bienestar…
Prejuicios Se trata de argumentar apelando directa o indirectamente a los prejuicios (ideas
preconcebidas).
Progreso El progreso, la novedad, lo original, lo nuevo… se antepone a lo que es valorado como
antiguo.
Racional Se basa en un análisis objetivo y lógico que demuestra la evidencia de lo que se afirma.
Refranes, proverbios, Se acude a ellos como garantía de verdad que no admite discusión. El refrán y el proverbio
máximas tienen una raíz popular; las máximas, adagios o frases sentenciosas provienen de una
fuente culta.
Salud Frente a lo que es nocivo, tóxico y perjudicial para la salud física y mental de una persona
se defiende lo que es sano, saludable, beneficioso.
Social o ideas generales Las creencias, opiniones, valores, comportamientos, etc., que creemos que son admitidos
admitidas por la socialmente pueden ser empleados como un argumento sobre todo, si este defiende una
sociedad idea, acto, hecho o comportamiento poco común o propio de una minoría.
Tradición Al contrario que el argumento basado en el progreso, encontramos a quienes usan los
valores, creencias o hechos que se manifiestan a lo largo de la tradición.
Utilidad o pragmático Lo que es útil, práctico, necesario o eficaz se defiende como argumento frente a lo que es
inútil, ineficaz, innecesario, peligroso, poco práctico.
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ACTIVIDADES
En un abrir y cerrar de ojos todo puede cambiar. Nos cierran las fronteras, los hospitales se
saturan, nos limitan salir a las calles y la histeria social se desata.
Agotamos la existencia de mascarillas, los supermercados se vacían y las noticias falsas crecen
como la espuma. Pero de pronto, nos damos cuenta que echamos de menos lo que de verdad
nos han arrebatado: el contacto real.
Al principio, mirábamos este virus con recelo, sin darnos cuenta de que nos estaba brindando
una oportunidad para parar. En una sociedad en la que la productividad y el consumo priman se
nos impone parar, pero parar de verdad. Parar las carreteras, los aeropuertos, las estaciones de
trenes, parar los viajes incontrolados, las fiestas sin motivo, las largas jornadas de trabajo, el
hacer por hacer, sin pensar el porqué y el para qué.
Y en esa búsqueda incesante por llenar nuestros bolsillos, nos damos cuenta de que lo
importante y lo que verdaderamente nos hace felices, ya lo tenemos, y está más cerca de lo que
nos pensamos. Toca estar con uno mismo, ponerte hacer eso que siempre querías hacer y para
lo que nunca encontrabas tiempo suficiente: leer y releer tu libro favorito, charlar con los tuyos,
salir al balcón a conocer a tus vecinos, devolverle el valor a los abrazos, a los besos, a las comidas
familiares y a las cañas con amigos.
En una situación sin precedentes, donde el individualismo no es una opción, este virus nos ha
enseñado la fragilidad de la vida, que no somos perdurables ni imprescindibles, que todo lo que
tenemos puede evadirse en cualquier momento y que lo único que nos puede hacer salir de ésta
es unirnos. Unirnos sin importar la raza, sexo, edad, religión o ideas políticas. Unirnos como
personas y cuidarnos como humanidad.
Y hoy me pregunto: ¿por qué nos da miedo parar? Porque quizás lo que nos da miedo es
pararnos a pensar, pensar en qué hemos estado empleando todo nuestro tiempo hasta ahora y
con quién, si de verdad hemos sido felices y en que si todo esto acabara aquí y ahora, el viaje
haya merecido la pena.
2. Identifica el tema, la tesis, la estructura (tipo y partes) y los argumentos de cada texto.
Texto 1
“LOS TOROS”
Mi padre era torero profesional. De pequeña, antes de las corridas, le veía entrar al cuarto de
baño vestido de padre normal y salir convertido en un dios refulgente, embutido en su traje de
mil brillos (una transmutación que puede dar origen a muchas horas de diván psicoanalítico). He
asistido a múltiples corridas desde mi infancia, pero hace mucho que he dejado de ir. No me
gustan. Me parecen de una violencia insoportable, y no sólo para los toros, lo cual es evidente,
sino también para los lidiadores. Conozco bien a los toreros y sé que no son unos brutos
carniceros. Si entrevistas a un futbolista, la mayor parte de las veces comprobarás que es, con
perdón, un marmolillo; pero si entrevistas al torero más inculto, por lo general poseerá algo
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propio que decir, porque ha tenido que pensarse la vida (y la muerte). Mi amor por los animales,
que es enorme, lo heredé de mi padre, que adoraba a todos los bichos vivientes. Así somos de
complejos y contradictorios los humanos. La lidia taurina es un ritual antiquísimo, una liturgia de
muerte primordial y primitiva, de ahí su atractivo y su potencia catártica. Pero también las
ejecuciones públicas o el circo romano debían de ser profundamente emocionantes, y, sin
embargo, la sociedad ha crecido por encima de esas brutalidades. En su artículo a favor de los
toros, mi admirado Vargas Llosa olvida un argumento fundamental: puede que los animales que
nos comemos sean peor tratados en los mataderos, pero no hacemos de su sufrimiento un
espectáculo. Y esa diferencia es esencial. Cuando se impuso el peto a los caballos durante la
dictadura de Primo de Rivera (hasta entonces los toros destripaban a tres o cuatro caballos cada
tarde; les metían los intestinos a puñados, les cosían en vivo y volvían a sacarles), el gran Ortega
y Gasset escribió indignado que el peto acababa con la fiesta. Ortega pertenecía a su época, un
tiempo violento y sanguinario que desembocó en la carnicería de la Guerra Civil. Hoy nadie
soportaría el atroz tormento de los caballos, porque hemos ganado en civilidad, porque somos
mejores y más humanos. Y llegará el momento en que nadie soportará la crueldad de la lidia.
Den un paso mental atrás, sálganse de esta época y contemplen la fiesta taurina: verán que es
tremenda.
ROSA MONTERO, El País (18/05/2004)
Texto 2
¿Puede haber un automóvil más seguro que Nubira?
Sí. Un Nubira con ABS. Ahora de regalo.
A bordo de un Nubira, su seguridad y la de los suyos está garantizada. Porque ahora, además de
doble airbag y estructura reforzada, le ofrece ABS en los modelos SX y CDX. ¿Puede haber regalo
más seguro? Usted sabe que no. Daewoo Nubira: seguridad, espacio. Y todo el equipamiento
que pueda imaginar.
Texto 3
El viejo dicho “Desayuna como un rey, come como un príncipe, y cena como un pobre” tiene algo
de razón científica. Muchos pensamos que si nos saltamos el desayuno reduciremos el insumo
total de calorías en el día y bajaremos de peso. Desafortunadamente, la verdad es lo contrario.
Si no desayunas, lo más probable es que termines comiendo más durante el resto del día.
Investigaciones realizadas por la Universidad de Texas encontraron que comer más calorías
temprano en la mañana, reduce el consumo total de calorías. Si se ingieren comidas más grandes
más tarde en el día, no serán tan satisfactorias y por consiguiente se tenderá a comer más.
Alimentos como las verduras, frutas, granos integrales, frijoles y las nueces, llevan a un consumo
menor de calorías totales, sin importar el momento del día en que se ingieran.
3. Identifica y razona si los siguientes textos tienen una estructura inductiva o deductiva.
TEXTO A.
Ya desde el siglo VI a.C. (si no antes) los poemas escritos por Homero fueron el libro escolar por
excelencia. En el contenido de sus páginas estaban algunos de los aspectos fundamentales en
que se basaba la educación de los niños y jóvenes en las escuelas de toda Grecia, sin distinción
de regiones ni de regímenes políticos. Los testimonios en este sentido son abrumadores: así
Jenófanes de Colofón señala que todos lo aprendían desde que empezaban a estudiar; también
sabemos que uno de los pasatiempos favoritos de las personas de edad en Atenas era asistir a
las recitaciones de los rapsodas y que muchos podían recitar de memoria la Ilíada y la Odisea;
entre ellos parece que estaba Alejandro Magno, quien, según algunos, se sabía la Ilíada de
memoria. Homero consiguió influir de manera decisiva en multitud de personas que, de un modo
u otro, conocían sus poemas.
Bernardo Soubiron, Hijos de Homero.
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TEXTO B.
El ser humano es por naturaleza un ser social. La naturaleza no hace nada sin un fin determinado,
y el ser humano es el único entre los animales que posee el don del lenguaje; el lenguaje tiene
el fin de indicar lo provechoso y lo nocivo, y, por consiguiente, también lo justo y lo injusto, ya
que es particular propiedad del ser humano, que le distingue de los demás animales, el ser el
único que tiene la percepción del bien y del mal, de lo justo y de lo injusto y de las demás
cualidades morales, y es la comunidad y participación en estas cosas lo que hace una familia y
una ciudad-estado.
Aristóteles, Política
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excepcionales: sucede así con el acceso al trono de figuras como las reinas Isabel de España o
Isabel de Inglaterra.
15. No hay que tomar antibióticos sin prescripción médica. Una vez me dio alergia uno que me
tomé y lo pasé terriblemente mal.
16. Viajar a un país lejano en avión es más práctico que en coche.
17. Hacerse reglas mnemotécnicas para estudiar es muy eficaz.
18. Todos los seres humanos son mortales.
19. Le gusta ese chico; es muy guapo.
20. No aceptó el soborno; va contra sus principios.
21. Vale más pájaro en mano que ciento volando.
22. Estos zapatos son buenos; los usa el presidente.
Reflexiona: ¿Cuál es la intención del anuncio? Y ¿Quiénes serían los destinatarios del mismo?
Justifica tu respuesta.
A. Bimanan-pro
B. Kalia
C. Fairy
D. Plancha Bosch 1
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E. Don Simón.
F. Plancha Bosch 2
G. Activia
H. Sensodyne
Jesús Villanueva
El País, 7/05/2016
Twitter, Facebook, Instagram. Las redes sociales han entrado en nuestras vidas haciendo que
cada vez seamos más dependientes de ellas. Hasta tal punto ha llegado esta dependencia que
cada día más gente acude a centros para desintoxicarse de la fiebre 2.0. Las redes sociales nos
van alejando de un mundo online y nos quitan actividades como dar paseos en bici, leer un libro
o tomar un café con otra persona. A cambio, los usuarios preferimos quedarnos en casa
tuiteando. Qué razón tenía Albert Einstein cuando temía que un día la tecnología sobrepasase
nuestra humanidad. Ese día ha llegado y deberíamos replantearnos cuánto tiempo perdemos
“en línea”.
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Javier Marías
El Semanal XL
En nuestros medios de comunicación hay algunos asuntos recurrentes hasta la náusea, que
podríamos calificar de verdaderas obsesiones nacionales. Pero lo peor y más grave de estas
fijaciones no son ellas en sí, sino el tiempo y el espacio que roban a cuestiones en verdad vitales
que nos afectan a diario sin hallar el menor reflejo periodístico.
¿Se han percatado ustedes de la cantidad de horas que dedican las televisiones públicas (las
privadas estarían más en su derecho) a lo que se conoce como “vida social” o “cotilleos del
corazón”, esto es, a las conyugalidades y extraconyugalidades de los así llamados “famosos”?
Uno enciende el aparato a cualquier hora y se encuentra con inaudita frecuencia a un montón
de individuos con aspecto de fenómenos de feria que rivalizan entre sí por resultar más
venenosos, zafios, maldicientes, soeces, lenguaraces e idiotas. Es llamativo lo que tarda uno en
distinguir a quienes son periodistas de quienes son los supuestos “famosos”, pues todos gastan
las mismas ropas amamarrachadas y la misma sintaxis analfabeta. Todos los presentes se
expresan con dificultad, no ya por su carencia de vocabulario y su ignorancia gramatical, sino
porque exhiben unos labios semiparalíticos de tan inflados o siliconados. Algunos ni siquiera se
atreven a sonreír, porque ni lo hicieran empezarían a abrirse grietas abismales en sus
acartonados rostros. Hablan durante horas de operaciones frankenstinianas, bodas, embarazos,
nacimientos, bautizos, algún entierro, primeras comuniones y sandeces por el estilo.
Lo más grave, con todo, no son los dos mil programas y revistas sobre estos asuntos tan
deprimentes (sobre todo para quien ha leído o conoce historias en verdad apasionantes, llenas
de misterio y tragedia), sino que los telediarios - Señor, las noticias - consagren cada vez más
minutos a informar sobre semejantes sordideces.
Lo mismo ocurre con el fútbol. Miren que a mí me gusta, pero no es de recibo que la mitad de
noticiarios se emplee en dar cuenta del estado de la uña del dedo gordo del pie derecho de tal
jugador, o en las declaraciones de tal dirigente o tal presidente de tal club. Y así un día tras otro,
sin protesta ni pausa, en detrimento de lo que importa. Si este no es un país enfermo, que venga
Freud y lo vea.
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Para conocer los secretos de la argumentación, tan importante es leer y analizar textos
argumentativos, como argumentar, es decir, escribirlos. Así que vamos a empezar con un
sencillo ejercicio de argumentación en el que la tesis os vendrá impuesta (aunque tal vez coincida
con vuestra opinión real).
Tras leer esta carta del director en la que se critica nuestra dependencia de las redes sociales y
este artículo de Javier Marías que considera la obsesión española por los programas del corazón
como prueba de una “enfermedad” social, deberéis elegir una de ambas tesis y argumentar justo
en contra, es decir, a favor bien de las redes sociales, bien de los contenidos intrascendentes
en televisión (cotilleos, testimonios, telerrealidad o “realities”... la famosa y discutida
“telebasura”).
Para escribir el texto, os recomiendo que antes de lanzaros a escribir, os paréis a pensar en todos
los argumentos posibles para defender vuestra tesis (a los que habéis buscado antes podéis
añadir más). Podéis hacer una “lluvia de ideas” previa, sin orden, pero tomando nota (ver las
cosas “negro sobre blanco” ayuda siempre a clarificarlas y ordenarlas). También podéis intentar
pensar argumentos que puedan rebatir los dados en estos textos, u otros posibles contrarios a
lo que vais a defender.
Luego pensad un orden, una estructura, deductiva o inductiva. Podéis empezar dejando clara
vuestra tesis general, para luego ir desarrollando, de forma ordenada y coherente, enlazándolos
por nexos y dividiendo en párrafos, los argumentos que antes habíais pensado; o bien podéis
empezar dando argumentos concretos, para finalmente presentar vuestra tesis como una
conclusión que se deduce de todo ello. En todo caso, recordad que lo más útil es empezar por
una introducción, seguir por un desarrollo claro y ordenado, y terminar con una conclusión en
la que reforcéis o destaquéis aquello que creáis pueda resultar más convincente (que es vuestro
objetivo al argumentar: convencer al que os lee, “venderle” que tenéis razón… y que os lo
compre).
Una vez que tengáis los argumentos y la estructura, lanzaos a redactar con el objetivo claro de
convencer. Para ello es primordial que “enganchéis” al lector (nada de ser aburridos o confusos).
Intentad llamar su atención y que se meta en vuestro razonamiento. Luego, debéis hacerle
pensar como vosotros pensáis, y para eso están los recursos retóricos: metáforas y
comparaciones llamativas, elocuentes, expresivas, que destaquen una idea o apelen a la
emotividad, interrogaciones retóricas para que se plantee lo mismo que vosotros os planteáis,
adjetivos que hagan atractiva o contundente vuestra opinión, ironía, efectos humorísticos,
enumeraciones enfatizadas por anáforas o paralelismos ...Cuidad mucho, muchísimo, el final
del texto, porque si en otras cosas la primera impresión es la que cuenta, en las argumentaciones
suele ser la última, que es la que da el “sabor” con el que el lector se va a quedar en la boca.
Una vez que tengáis vuestro texto, es el momento de elegir un título, que (ya lo veis en los
ejemplos), es conveniente también que sea lo más llamativo y elocuente posible.
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Cuando a finales del siglo XIX explotó el polémico caso sobre supuesto espionaje en torno a la
figura del capitán Alfred Dreyfus, no solo se produjo un sismo en la Tercera República Francesa
que terminaría por definir corrientes como el antisemitismo, el sionismo y los nuevos
nacionalismos, sino que consolidó la figura pública del intelectual. Émile Zola, el noble escritor
que publicó en 1898 su texto Yo acuso (J’accuse) para defender a Dreyfus, pagaría un alto precio
por ser el líder de opinión de entonces a favor de la libertad.
A un siglo largo de distancia, entrado el XXI, asistimos a una era paradójica. La libertad de opinión
y expresión, principio fundamental de las democracias liberales y cristalización de los ideales de
la Ilustración, pareciera brotar como manantial. Pero el problema, ya diagnosticado de sobra en
la era de Internet y las redes sociales, donde escasean los filtros y la rigurosidad, son la aparición
de la posverdad, las fake-news o la desinformación. Y algo que podemos denominar a secas el
exceso de opinión.
Como lo ha señalado el analista de medios Ómar Rincón, «la opinión importa más que los
hechos». Según esto, a los poderes en el mundo actual les preocuparía más la opinión que las
propias noticias, fortaleciendo una suerte de democracia de opinión por encima de una política
de la información, lo que implica un desafío a la libertad de expresión.
Como resultado, a los gobiernos, a la clase política y a quienes ocupan el poder, en gobiernos
democráticos o no, les preocupan más las opiniones a favor o en contra, y esperan contar con
el mayor número de opinadores en medios y redes a su favor, por encima de la realidad de lo
que las noticias cuentan o de una sólida argumentación. En otras palabras y volviendo a
Aristóteles: el triunfo del pathos sobre el logos.
Hemos llegado así al punto en que los datos, la información y el buen periodismo poco importan
a los poderosos y a gran número de ciudadanos, donde meros opinadores o ligeros
influenciadores son la noticia, los hechos, lo público. Según Rincón, «la libertad de expresión
deja de importar para pasar a la opinión creyente aprobada y la opinión disidente perseguida.
Y, entonces, surge la idea de que la libertad de expresión no tiene sentido».
En tiempos en que la tentación autoritaria incluso promueve en Colombia y otros países la idea
del Estado de opinión por encima del Estado de derecho, sirvan estas advertencias para revalorar
la añeja pero irreemplazable relación entre libertad y verdadera información.
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1. Algunos colegas simplifican. Y como despreciar a Europa resulta gratis, aún más. La última
moda del ramplón euroescepticismo implícito —explícitamente son, qué cucos, muy
europeístas— consiste en sostener que la incorporación del partido ultraderechista Vox a la
coalición parlamentaria gubernamental andaluza normaliza a España, la homologa con las
tendencias europeas, la incorpora a la oleada parda, etcétera, y parecido.
https://elpais.com/elpais/2019/01/13/opinion/1547400768_748218.html
2. Soy española porque nací en Madrid. Mis ascendientes se sitúan en la meseta Norte —
Segovia, Valladolid, Burgos— y me hacen españolísima, un pedazo de española de Santiago y
cierra España, una española visigótica de corona de Recaredo y austeridad castellano-vieja.
Noventayochista, paisajísticamente hablando.
https://elpais.com/elpais/2019/01/08/opinion/1546947501_868318.html
3. Se las prometían muy felices en Telecinco cuando decidieron alargar esta versión 'alicatada' y
remozada de 'GH VIP'. Y sí, digo 'GH VIP' porque señores, esto de dúo tiene bien poco. Es más
de lo mismo: famosos de seudopelo -en pareja, solas o en trío- que inundan a diario la parrilla
del canal.
https://blogs.elconfidencial.com/television/share-o-no-ser/2019-01-11/critica-ghduo-jueves-
gala-soporifera-sin-sustancia_1752270/
4. Nos sentamos de buena mañana frente al ordenador. Expresamos una opinión en una red
social. Al rato, un tipo escribe discrepando. Le dedicamos, llenos de ira, un mensaje que concluye
con un “Vete a la mierda, imbécil”. Luego lo bloqueamos para siempre y vamos a la cocina a
remover las lentejas. A los dos minutos nos hemos olvidado de ello y chateamos con un amigo;
escribimos “jajaja” varias veces, aunque ni siquiera movemos los labios.
https://www.uppers.es/ciencia-y-tecnologia/redes-sociales/odio-redes-sociales-teoria-
linguistica-explica_18_2879370153.html?utm_source=home_telecinco
6. Una planta de oncología de un hospital no es el lugar más divertido del mundo. Sin embargo,
el renacuajo está ahí, en su camilla, y las enfermeras y auxiliares sonríen, y a veces hasta sueltan
una carcajada. También ríen otros pacientes. No pueden evitarlo. Leo tiene cuatro años y sobre
el pijama lleva puesto un traje de espadachín, con capa, sombrero y espada de plástico. Una vez
más, otro día de los pocos que hasta hoy ha vivido, el enano aguanta estoicamente las siete
horas periódicas de quimio y radioterapia mientras espera -su familia y los médicos, en realidad,
son quienes lo esperan- encontrar a un donante con una médula compatible.
http://www.perezreverte.com/articulo/patentes-corso/1084/un-tipo-duro/
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