DEDICATORIA
A Dios por guiar mi camino para el desarrollo de la presente investigación.
Y de manera especial, a mis padres, por su constante apoyo en cada instante de mi vida, y
por siempre llevarme por el camino del bien.
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CONTENIDO
DEDICATORIA……………………………………………………………………………2
INTRODUCCION................................................................................................................3
CAPITULO I........................................................................................................................4
1. CONCEPTOS Y FUNDAMENTOS.....................................................................4
1.1. LA CONSTITUCION Y LA DEFENSA DE LA PERSONA.............................4
1.2. CONSIDERACIONES CONCEEPTUALES DE LA PRISION
PREVENTIVA………………………………………………………………………………5
1.3. LOS PRESUPUESTOS MATERIALES DE LA PRISION PREVENTIVA......7
1.4. EL PRIMER ELEMENTO DE LA PRISION PREVENTIVA TENEMOS........9
CAPITULO II......................................................................................................................12
2. LEGISLACION NACIONAL................................................................................12
2.1. JURISPRUDENCIA RESPECTO A LA PRISION PREVENTIVA.................15
CONCLUSIONES..............................................................................................................16
BIBLIOGRAFÍA................................................................................................................17
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INTRODUCCION
La prisión preventiva constituye una medida cautelar de naturaleza personal que busca
asegurar la efectividad de una eventual sentencia condenatoria, para lo cual, la norma adjetiva
regula sus requisitos para su concesión Esta medida excepcional presupone la privación de
libertad del imputado, siendo la excepción al derecho a la presunción de inocencia del
imputado, por lo que resulta ser la medida más gravosa que regula el código procesal penal.
La prisión preventiva y su incidencia en la sobrepoblación carcelaria en el Perú, los datos
materia de análisis indican que, en el Perú, el 51% de la población penitenciaria se encuentra
recluida en situación de prisión preventiva y, según los datos del propio INPE, de un
promedio de 11 mil reos que salen de la cárcel por diversos motivos, unos 8 mil lo hacen
porque se cambia su situación a comparecencia. En la mayoría de casos, estas personas están
menos de un año de la cárcel. Esto demuestra que hay gente que nunca debió entrar.
En estos casos, la prisión preventiva se dio de forma apresurada, y se gastaron recursos del
Estado, se contribuyó al hacinamiento y afectaron los derechos de la persona y de su familia.,
el Perú es uno de los países con mayor hacinamiento de la región.
Según el Instituto Nacional Penitenciario (INPE), solo de 2013 a 2014 la población
penitenciaria creció 6%. Si dicho crecimiento fuera sostenido, se tendría un grave problema
para albergar a los presos, pues se debería construir dos penales por año con una capacidad de
3,500 internos, similares al penal de Lurigancho.
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CAPITULO I
1. CONCEPTOS Y FUNDAMENTOS
La prisión preventiva se define como la detención temporal de una persona imputada
de un delito grave, dictada por una autoridad judicial. Se justifica en la necesidad de
garantizar la realización del proceso y la ejecución de una eventual condena,
basándose en criterios de peligrosidad, gravedad del delito y posibles riesgos
procesales.
1.1. LA CONSTITUCION Y LA DEFENSA DE LA PERSONA
El artículo 1º prescribe: La defensa de la persona humana y el respeto de su dignidad son el
fin supremo de la sociedad y del Estado. El enunciado contenido en el artículo 1º de la
Constitución peruana de 1993 es el eje sobre el cual gira la interpretación de las normas de
este cuerpo legal, así como de todas aquellas otras que integran el ordenamiento jurídico del
país. La defensa de la persona humana y el respeto a su dignidad constituyen la razón de ser
del Derecho. En realidad, con más precisión, cabe expresar que la persona humana,
considerada en sí misma, es el fin supremo de la sociedad y del Estado, de donde se deriva la
obligación de la sociedad y del Estado de defenderla y respetarla
El derecho fue creado para proteger, en última instancia, la libertad personal, a fin de que
cada ser humano, dentro del bien común, pueda realizarse en forma integral, es decir, pueda
cumplir con su singular “proyecto de vida”, el mismo que es el resultante de la conversión de
su libertad antológica en acto, conducta o comportamiento. El Derecho pretende, a través de
su dimensión normativa eliminar, hasta donde ello sea posible, los obstáculos que pudieran
impedir el libre desarrollado del personal “proyecto de vida”, es decir, de lo que la persona
desea ser y hacer en su vida. El Derecho es, por ello, un instrumento liberador de la persona.
De ahí que es deber genérico de toda persona, que subyace en toda norma jurídica, el de no
dañar al prójimo, ya sea en su unidad psicosomática, en su libertad proyectiva o en su
patrimonio Por lo expuesto, el axioma jurídico que preside cualquier ordenamiento jurídico
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prescribe “que toda conducta intersubjetiva está permitida, salvo que se halle expresamente
prohibida por dicho ordenamiento jurídico o atente contra el orden público a las buenas
costumbres”. El prius del Derecho es, pues, la libertad. Lo prohibido, en cuanto se trata de una
conducta o ilícita, es la excepción.
Asimismo, el artículo 2º señala: Toda persona tiene derecho: A la vida, a su identidad, a su
integridad moral, psíquica y física y a su libre desarrollo y bienestar.
Otros derechos fundamentales, como la igualdad, la intimidad en todas sus
manifestaciones, el honor, el ejercicio de la libertad de información, de expresión, de opinión,
asociación o creación intelectual, la salud, el trabajo, la educación, la constitución de una
familia, la propiedad a los derechos políticos, entre otros, encuentran su fundamento y razón
de ser en la preexistencia de una persona humana que, por ser libre, idéntica a sí misma y
poseedora de una estructura psicosomático, requiere de todos aquellos derechos para
realizarse integralmente como ser humano y cumplir con su personal “proyecto de vida”. Por
ello, consideramos a estos derechos como “fundados” en relación con aquellos otros antes
mencionados en los que encuentran su fundamento y su sentido.
El derecho a la vida es el centro de todos los valores y el supuesto básico de la existencia
de un orden mínimo en la sociedad. Hobbes se imaginó un estado de naturaleza en el que los
seres humanos no reconocían al otro ningún derecho. Sólo podían conservarse en virtud de su
propia fuerza. En esa situación no había derecho alguno: ni siquiera el derecho a la vida
1.2. CONSIDERACIONES CONCEEPTUALES DE LA PRISION
PREVENTIVA
En la doctrina procesal, Ascencio Mellado puntualiza que la prisión preventiva constituye
una medida cautelar de carácter personal, cuya finalidad acorde con su naturaleza, es la de
garantizar el proceso en sus fines característicos, y el cumplimiento de la futura y eventual
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pena que pudiera imponerse. No puede asignarse a esta medida una naturaleza tal que la haga
devenir en una medida de seguridad o, incluso, en una pena anticipada11. Aquí hace
referencia al aseguramiento del desarrollo del proceso penal y también al cumplimiento de la
pena futura, es decir, una perspectiva procesal y una sustantiva. Cuando se indica que no
puede devenir en una pena anticipada, por lo que sería violatoria de la presunción de
inocencia, consideramos que es debido a que esta medida está limitada por reglas de
legalidad, proporcionalidad, provisionalidad, temporalidad y variabilidad.
La prisión preventiva En esta parte del trabajo de la investigación desarrollaremos sobre la
prisión preventiva tanto en la doctrina y la jurisprudencia de acuerdo a nuestro sistema penal
peruano.
Ahora bien, para (Cervantes), el cautiverio para un hombre es uno de los peores momentos
de todo ser humano, si el ahora estuviera con vida, estaría totalmente en contra de la
aplicación de la prisión preventiva. No se debe confundir su excepcionalidad con regla.
El sólo hecho de imponer una medida coercitiva a una persona que está inmerso en una
investigación penal, vulnera sus derechos reconocidos en la Constitución política, y más aún
cuando hay injerencias de los medios comunicación y nos dejamos llevar por las bajas
pasiones y olvidamos el principio rector del derecho penal que es de última ratio.
(Neyra, 2010), señala sobre la presunción de inocencia lo siguiente: La presunción de
inocencia se encuentra dentro del Código Procesal Penal en su artículo 2° del Título
Preliminar, que proscribe lo siguiente: Que establece, que toda persona imputada de la
comisión de un hecho punible es considerado inocente, y debe ser tratada como tal, mientras
no se demuestre lo contrario y se haya declarado su responsabilidad mediante sentencia firme
debidamente motivado, para que estos efectos, se requiere de una suficiente actividad
probatoria de cargo, obtenida y actuada con las debidas garantías procesales.
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De apreciarse, la presunción de inocencia de todo ser está reconocida en la constitución, en
este sentido, toda persona investigado en un proceso penal debe llega a juicio y durante el
proceso es considerado inocente y que solamente se puede desvirtuar su inocencia mediante
una carga probatoria suficiente y mediante una sentencia definitiva que establece su
culpabilidad.
1.3. LOS PRESUPUESTOS MATERIALES DE LA PRISION
PREVENTIVA
De acuerdo (Dextre, 2011) quién señala los presupuestos materiales de la prisión
preventiva que está tipificado en su artículo 268 del NCPP y que son los siguientes:
a) Que existen fundados y graves elementos de convicción para estimar razonablemente
la comisión de un delito que vinculé al imputado como autor o participe del mismo.
b) Que la sanción a imponerse sea superior a cuatro años de pena privativa de libertad.
c) Que el imputado, en razón a sus antecedentes y otras circunstancias del caso particular,
permita colegir razonablemente que: tratará de eludir la acción de la justicia (peligro de
fuga). Tratará de obstaculizar la averiguación de la verdad (peligro de obstaculización).
Si bien es cierto, El Poder Judicial mediante la Casación N° 626- 2013- Moquegua
establecido por La Corte Suprema de la Justicia de la República del Perú, con fecha 30 de
junio de 2015, La Sala Penal Permanente en su considerando vigésimo cuarto señalaron lo
siguiente:
En conclusión, el debate se dividirá necesariamente en cinco partes, la existencia:
De los fundados y graves elementos de convicción.
De una prognosis de pena mayor a cuatro años.
De peligro procesal.
La proporcionalidad de la medida.
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La duración de la medida.
Precisamos, que esta casación es fijada como doctrina vinculante, el fiscal como parte
persecutora del delito, en el instante de hacer el requerimiento de la prisión preventiva, debe
estar cada uno de estos presupuestos bien sustentos punto por punto y que ello debe estar
acorde con la constitución y los demás ordenamientos legales vigentes nacionales e
internacionales.
En efecto, llegado su momento en la audiencia de prisión preventiva, su abogado del
procesado actuara en base a derecho deberá analizar todos los fundamentos expuestos por la
fiscalía en su requerimiento y contradecirlas a fin de que el juez pueda escuchar a las partes y
tomar una decisión y el juez debe realizar la convencionalidad de las normas debido a que el
Perú es parte del Pacto de San José de Costa Rica, así que toda decisión emitida por la Corte
Interamericano de Derechos Humanos es vinculante para nuestro ordenamiento interno. Se
considera que la prisión preventiva es la medida cautelar más gravosa y que de ser aplicada de
manera arbitraria afecta la dignidad humana. En este sentido para que pueda fundarse la
prisión preventiva deben concurrir todos los presupuestos establecidos en la norma y que cada
presupuesto deba estar debidamente justificada y fuertemente argumentada. En efecto si
concurren los elementos materiales de la prisión provisional podrá imponerse la medida
coercitiva de la prisión preventiva.
Así, (Ureta, 2012) señala que: “los argumentos son medios para llegar al reconocimiento
intersubjetivo de pretensiones de validez. Un argumento puede tener una fuerza racionalmente
motivadora (condiciones internas) si es válido”. En varios casos, los argumentos de la fiscalía
no son contundentes, pero los jueces declaran fundado el requerimiento de prisión provisional
sujetándose en su criterio de razonabilidad y discrecionalidad y con ello se transgrede al Pacto
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de San José de Costa Rica. Debido a que el juez no toma en cuenta las sentencias resueltos
por la Corte. En este sentido, en atención a la problemática expuesta, El Consejo de Nacional
de la Magistratura, Mediante resolución N° 120-2014 – PCNM de fecha 28 de mayo de 2014,
señala de manera clara en su fundamento 11 lo siguiente:
Que las resoluciones y dictámenes fiscales deben ser ordenados, claros, llanos y
caracterizados por la brevedad de su exposición y argumentación. Se trata más bien que sea
suficiente, es decir, que se analicen y discutan todas las pretensiones, hechos controvertidos o
las alegaciones jurídicas de las partes con el carácter de relevante.
1.4. EL PRIMER ELEMENTO DE LA PRISION PREVENTIVA
TENEMOS
A. Fundados y graves elementos de convicción.
Para el requerimiento de la prisión preventiva vamos a señalar tanto el Código de Procesal
Penal de 1991 que en estos tiempos ha sufrido diversos cambios en este sentido
estableceremos lo siguiente: Que para, la primera exigencia legal para fundar un mandato de
detención está contenido en el art. 135, Inc. 1 del Código Procesal Penal de 1991. En él se
prescribe que deben existir:
Suficientes elementos probatorios de la comisión de un delito que vincule al imputado
como autor o participe del mismo. Así mediante ley N° 27226 se modificó en cuanto ya no se
consideraba elementos de prueba el solo hecho de tener un cargo en el directorio de una
empresa cuando el hecho se haya sido realizado en una actividad dentro del derecho privado o
como una persona de naturaleza jurídica.
Si bien es cierto, el artículo 135 establece que tiene que existir suficientes elementos de
probatorios, para determinar que el procesado o investigado pueda eludir a la justicia. En este
sentido para cualquier medida provisional se requiere la concurrencia de suficientes elementos
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de prueba sobre el hecho incriminatorio, pero la carga probatoria no solo se debe a su
acumulación sino a su justificación con el hecho delictivo.
Ahora bien, en nuestro Nuevo Código Procesal Penal del 2004, que ya no es tan nuevo,
porque ya tiene vigencia en algunas cortes desde el 2004 y hasta el momento ya han pasado
más de 15 años, señala: “sobre el primer elemento de la prisión preventiva en su artículo 268°,
inciso 1 y dice: existan fundados y graves elementos de convicción”. Se puede apreciar, que
para que se disponga la prisión preventiva debe haber suficiente carga probatoria o indicios
obtenidos por parte del fiscal en las investigaciones correspondientes a fin de acreditar los
elementos de convicción que exige la norma.
En este primer elemento no hay mucho problema debido a que para que el fiscal requiera la
prisión provisional, debe haber calificado previamente el delito y haber asegurado la
existencia de la participación del investigado en el hecho delictivo. Así, en este primer
presupuesto la verisimilitud se puede demostrar a través de la prueba indiciaria tal como ha
establecido El Poder Judicial mediante la Corte Suprema de Justicia de la República del Perú
en su casación 626-2013 Moquegua emitido por la Sala Penal Permanente, en su
considerando 28 dice los siguiente:
En caso que el Fiscal se basa en prueba indiciaria, deben cumplirse los criterios
establecidos contenidos en la Ejecutoria Vinculante recaída en el Recurso de Nulidad número
mil novecientos doce – dos mil nueve – Piura, de seis de septiembre de dos mil cinco.
En este sentido, se puede determinar que no basta la existencia de una pluralidad de
indicios respecto a la posible participación de toda persona investigada en un hecho delictivo.
Es decir, se necesita que existan elementos de convicción que fundan para la comisión de un
hecho delictivo del imputado.
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B. La prognosis de la pena, que la pena a imponerse sea superior a cuatro años de
pena privativa de libertad.
En este segundo elemento de la prisión preventiva se considera que la prognosis de la pena,
debe ser superior a los cuatro años de pena privativa de libertad. En este sentido, venga
conminada con una pena superior a los cuatros años de pena privativa de libertad. En esta
parte el Juez tendrá que valorar, si el acusado las circunstancias personales, en la cual se
cometió o se perpetuo el hecho delictivo se tendrá en cuenta los atenuantes y agravantes, de
acuerdo a eso el juez puede hacer un diagnóstico de una pena probable, incluso para imponer
la prisión provisional.
En nuestro sistema legal, se ha establecido de distinta manera el segundo elemento de
prisión preventiva en ambos casos para imposición la prisión preventiva la pena debe ser
mayor a cuatro años de pena privativa de libertad. Pero en ocasiones ha pasado que la fiscalía
ha solicitado prisión preventiva para delitos que tienen una pena menor de 4 años.
C. El Peligro Procesal
A nuestra consideración el tercer elemento de la prisión preventiva es la más trascendental
en la aplicación de la medida de coerción personal y nos referimos al peligro procesal. Esté
tercer presupuesto vital tiene dos componentes esenciales y la norma lo expresa de la
siguiente manera.
Artículo 269° del Código Procesal Penal de 2004; para calificar el peligro de fuga, el Juez
tendrá en cuenta: 1) El arraigo en el país del imputado, determinado por el domicilio,
residencia habitual, asiento de la familia y de sus negocios o trabajo y las facilidades para
abandonar definitivamente el país o permanecer oculto, 2) La gravedad de la pena que se
espera como resultado del procedimiento; 3) La importancia del daño resarcible y la actitud
que el imputado adopta, voluntariamente, frente a él; 4) El comportamiento del imputado
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durante el procedimiento o en otro procedimiento anterior, en la medida que indique su
voluntad de someterse a la persecución penal.
Artículo 270° del Código Procesal Penal del 2004: Para calificar el peligro de
obstaculización se tendrá en cuenta el riesgo razonable de que el imputado:1) Destruirá,
modificará, ocultará, suprimirá o falsificará elementos de prueba, 2) Influirá para que
coimputados, testigos o peritos informen falsamente ase comporten de manera desleal o
reticente. 3) Inducirá a otros a realizar tales comportamientos.
El peligro de fuga es un elemento de peligro procesal en donde el juez hará uso de la
ponderación y la racionalidad. El juez ante un hecho concreto de la comisión de delito y
debido al antecedente del procesado, y el grado de imputación y habiendo cometido un delito
grave en la cual tal vez la pena sea superior a 25 años de pena privativa de libertad y al pensar
que pueda ser declarado culpable y una imposición probable requerida por el fiscal decide
fugarse sin asistir al proceso.
Dentro del primer supuesto el arraigo en el país, determinado por los siguientes factores; el
domicilio, la residencia habitual, el asiento de la familia. Está íntimamente ligado de cuáles
son los factores del procesado para que pueda afrontar el proceso en libertad y sus motivos
para no eludir el proceso en este sentido no es muy concreta la norma cuando se materializa el
arraigo y que hay que demostrar simplemente se limita a señalar.
CAPITULO II
2. LEGISLACION NACIONAL
CÓDIGO PROCESAL PENAL. DECRETO LEGISLATIVO 957. TÍTULO III. LA
PRISIÓN PREVENTIVA CAPÍTULO I: LOS PRESUPUESTOS DE LA PRISIÓN
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PREVENTIVA
Articulo 268 Presupuestos Materiales
1. El Juez, a solicitud del Ministerio Público, podrá dictar mandato de prisión preventiva,
si atendiendo a los primeros recaudos sea posible determinar la concurrencia de los
siguientes presupuestos:
a) Que existen fundados y graves elementos de convicción para estimar
razonablemente la comisión de un delito que vincule al imputado como autor o
partícipe del mismo.
b) Que la sanción a imponerse sea superior a cuatro años de pena privativa de libertad.
c) Que el imputado, en razón a sus antecedentes y otras circunstancias del caso
particular, permita colegir razonablemente que tratará de eludir la acción de la
justicia (peligro de fuga) u obstaculizar la averiguación de la verdad (peligro de
obstaculización).
2. También será presupuesto material para dictar mandato de prisión preventiva, sin
perjuicio de la concurrencia de los presupuestos establecidos en los literales:
a) y b) del numeral anterior, la existencia de razonables elementos de convicción acerca de la
pertenencia del imputado a una organización delictiva o su reintegración a la misma, y sea del
caso advertir que podrá utilizar los medios que ella le brinde para facilitar su fuga o la de
otros imputados o para obstaculizar la averiguación de la verdad.
Articulo 269 Peligro de Fuga
Para calificar el peligro de fuga, el Juez tendrá en cuenta:
1. El arraigo en el país del imputado, determinado por el domicilio, residencia habitual,
asiento de la familia y de sus negocios o trabajo y las facilidades para la gravedad de
la pena que se espera como resultado del procedimiento.
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2. La importancia del daño resarcible y la actitud que el imputado adopta,
voluntariamente, frente a él; 4. El comportamiento del imputado durante el
procedimiento o en otro procedimiento anterior, en la medida que indique su voluntad
de someterse a la persecución penal.
Articulo 270 Peligro de Obstaculización
Para calificar el peligro de obstaculización se tendrá en cuenta el riesgo razonable de que el
imputado:
1. Destruirá, modificará, ocultará, suprimirá o falsificará elementos de prueba.
2. Influirá para que coimputados, testigos o peritos informen falsamente o se comporten
de manera desleal o reticente.
3. Inducirá a otros a realizar tales comportamientos.
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2.1. JURISPRUDENCIA RESPECTO A LA PRISION PREVENTIVA
La Corte Suprema en la Casación Nº 01-2007/Huaura, del 26 de julio de 2007, ha definido
los alcances de la prisión preventiva así:
“La detención, si bien es una privación de libertad provisionalísima, caracterizada por su
brevedad y su limitación temporal de naturaleza estrictamente cautelar –evitar la posibilidad
de fuga o elusión de los efectos de la justicia y dispuesta por la Policía o por el Juez de la
Investigación Preparatoria, cuya función es tanto asegurar a la persona del imputado cuanto
garantizar la futura aplicación del ius puniendi mediante la realización inmediata de actos de
investigación urgentes o inaplazables –por ejemplo, y en la perspectiva de individualizar a los
responsables del hecho delictivo e impedir además el ocultamiento y destrucción de huellas o
pruebas del delito: interrogatorio, reconocimientos, pericias forenses, amén de sustentada en
supuestos notorios de evidencia delictiva,, tales como la flagrancia, o, según el caso, razones
plausibles o comisión delictiva [sospechas o indicio concretos y determinados de que una
persona ha cometido un delito]; no es, en principio, un medida necesaria o imprescindible
para que se dicte, ulteriormente, mandato de prisión preventiva.
La prisión preventiva es una medida coercitiva persona, estrictamente jurisdiccional, que
se adopta a instancia del Ministerio Público y en el seno de un proceso penal debidamente
incoado, siempre que resulte absolutamente imprescindible, que persigue conjugar un peligro
de fuga o un riesgo de ocultamiento o destrucción de las fuentes de prueba (no se le puede
atribuir el papel e instrumento de la investigación penal ni tiene un fin punitivo).
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CONCLUSIONES
Los fundamentos jurídicos y sociales para aumentar el presupuesto de la prisión
preventiva, regulado en el Código Procesal Penal Peruano, respecto a la pena
privativa de libertad a imponerse son: i) Tutela del Derecho Fundamental de la
libertad de la persona; ii) Proporcionalidad de la gravedad del delito con la pena
imponerse y iii) Integridad moral, psicológica y proyecto de vida.
El derecho fundamental de la libertad resulta ser de vital importancia, por lo que, es
necesario que cada vez que se pretenda restringirlo, se analice con minuciosidad.
Siendo así, la prognosis de pena regulada en el inciso “B” del artículo 268° del
Código Procesal Penal, debe ser aumentada a un mínimo de 10 años, en razón de
que 4 años es un límite poco razonable.
No se ha evidenciado que en las resoluciones se haya llevado a cabo un análisis de
la proporcionalidad entre la gravedad del delito y la pena probable. Esto conlleva a
concluir que es necesario que el límite de pena del requisito para la prisión
preventiva, deba necesariamente ser mayor a 4 años, pues los magistrados
únicamente mencionan en su motivación los límites establecidos en la norma penal
sustantiva.
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