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Protocolo MSC

El documento establece líneas-guía para la actuación ante denuncias de delitos contra el sexto mandamiento, enfocándose en la protección de menores y personas vulnerables. Se detalla el procedimiento canónico y las obligaciones de los clérigos, así como la importancia de la prevención y el acompañamiento a las víctimas. Además, se subraya el compromiso de la Iglesia con la transparencia y la justicia en estos casos.
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Protocolo MSC

El documento establece líneas-guía para la actuación ante denuncias de delitos contra el sexto mandamiento, enfocándose en la protección de menores y personas vulnerables. Se detalla el procedimiento canónico y las obligaciones de los clérigos, así como la importancia de la prevención y el acompañamiento a las víctimas. Además, se subraya el compromiso de la Iglesia con la transparencia y la justicia en estos casos.
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Líneas-guía de actuación ante denuncias

de delitos contra el sexto mandamiento


con menores de edad o personas vulnerables
ÍNDICE

I. PREÁMBULO ......................................................................................... 9
II. ASPECTOS JURÍDICO CANÓNICOS ........................................... 14

PROCEDIMIENTO ANTE LOS DELITOS CONTRA EL SEXTO


MANDAMIENTO DEL DECÁLOGO COMETIDO POR UN
CLÉRIGO CON UN MENOR DE 18 AÑOS (STT ART. 6, §1, 1º).......... 14

El delito canónico de “abuso sexual de menores” ............................. 14


Informes y denuncias ............................................................................ 15
Fase preliminar: Investigación previa ................................................. 18
Confidencialidad y privacidad ............................................................ 18
Decreto inicial ........................................................................................ 20
Información al investigado .................................................................. 21
Imposición de medidas cautelares ...................................................... 21
El denunciado que es miembro de un Instituto de Vida
Consagrada o Sociedad de Vida Apostólica ...................................... 22
El instructor es investigador ................................................................ 22
Salvaguarda de la buena fama de los interesados ............................. 23
Actas certificadas por el notario .......................................................... 23
Posibilidad de otros delitos.................................................................. 23
Reconocimiento de los hechos por el denunciado ............................ 24
Presunción de inocencia ....................................................................... 24
Ayuda a todas las personas que afirman haber
sido afectadas ......................................................................................... 25
Memorial conclusivo del instructor .................................................... 25
Acusaciones falsas o calumniosas ....................................................... 25
Decreto conclusivo del Ordinario ....................................................... 26
Notificación del decreto conclusivo al acusado ................................. 26
Elevación de las actuaciones a la Congregación para
la Doctrina de la Fe ................................................................................. 27
RESPUESTA DE LA CONGREGACIÓN PARA LA
DOCTRINA DE LA FE ................................................................................ 28
Primera posibilidad ............................................................................... 29
Segunda posibilidad .............................................................................. 30
Tercera posibilidad ................................................................................ 30
Cuarta posibilidad.................................................................................. 30
Quinta posibilidad ................................................................................. 34
Sexta posibilidad .................................................................................... 35
Séptima posibilidad ............................................................................... 36
Octava posibilidad ................................................................................. 36
Novena posibilidad................................................................................ 37
Prescripción de la acción penal ............................................................ 37
CONDUCTAS SEXUALES DE CLÉRIGOS O MIEMBROS DE UN
INSTITUTO DE VIDA CONSAGRADA O SOCIEDADES DE
VIDA APOSTÓLICA CONTRA PERSONAS VULNERABLES ............ 38
Definición y sujetos................................................................................ 38
Informes y denuncias ............................................................................ 39
OTROS DELITOS SEXUALES COMETIDOS POR CLÉRIGOS O
MIEMBROS DE INSTITUTOS DE VIDA CONSAGRADA O
SOCIEDADES DE VIDA APOSTÓLICA .................................................. 41

III. ORDEN JURÍDICO ESTATAL............................................................ 42

LA DISTRIBUCIÓN CONSTITUCIONAL DEL PODER EN EL


SISTEMA ARGENTINO Y SUS CONSECUENCIAS EN
RELACIÓN CON ESTAS LÍNEAS-GUÍA ................................................ 42
DELITOS DEL CÓDIGO PENAL DE LA NACIÓN................................ 43
Delitos directamente vinculados con el abuso de menores .............. 43
Delitos relacionados con el abuso de menores ................................... 45
LA ACCIÓN PENAL, ESPECIES Y CONSECUENCIAS ...................... 47
EXTINCIÓN DE LA ACCIÓN PENAL POR PRESCRIPCIÓN ............ 47
OBLIGACIÓN DE DENUNCIAR DELITOS ........................................... 48
OBLIGACIÓN DE INFORMAR A LAS AUTORIDADES
ADMINISTRATIVAS DE LAS LEYES DE TUTELA DE LOS
NIÑOS Y ADOLESCENTES ...................................................................... 49
VIOLACIÓN DE SECRETOS .................................................................... 50
CONCEPTO DE VULNERABILIDAD ..................................................... 51

IV. NORMAS PARA UNA ACCIÓN PASTORAL DE


PREVENCIÓN ..................................................................................... 52

FINALIDAD Y ALCANCES DE LA PREVENCIÓN EN


LA IGLESIA ................................................................................................. 52
PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DE PROTECCIÓN ......................... 55
ELEMENTOS NECESARIOS .................................................................... 56
Selección y formación de personas ..................................................... 56
Normativa de comportamientos y protocolos de prevención......... 58
Disponibilidad de protocolos de actuación en las diócesis
que deben activarse ante la sospecha o el conocimiento
de hechos abusivos ................................................................................ 60
Cuidado en los requisitos para empleados y voluntarios................ 62
Disposiciones específicas para el acompañamiento de
las víctimas, sus familias y comunidades más cercanas................... 62
Pautas para la asistencia desde la Iglesia a quienes hayan
sido acusados o condenados por abusos ............................................ 65
Establecimiento de mecanismos que permitan efectivizar
la supervisión y relevamiento del cumplimiento de la
normativa y disposiciones de prevención .......................................... 66

V. ANEXO I ................................................................................................. 67

INSTRUCTIVO SOBRE LOS RESPONSABLES DE RECEPCIÓN


DE LOS INFORMES A LOS QUE SE REFIERE EL MOTU
PROPRIO VOS ESTIS LUX MUNDI......................................................... 67
VI. ANEXO II ............................................................................................... 73

MODELO DE DECRETOS PARA DELITOS CON MENORES


DE EDAD ...................................................................................................... 73

VII. ANEXO III ............................................................................................. 92

MODELO DE DECRETOS PARA DELITOS CON PERSONAS


VULNERABLES .......................................................................................... 92

VIII. ANEXO IV........................................................................................... 108

TABLA PARA CASOS DE DELICTA RESERVATA.............................. 108


I. PREÁMBULO

1. “Por el reino de los cielos abrazamos, también con


voto público, la castidad consagrada a Dios que “lleva
consigo la obligación de observar perfecta continencia
en el celibato;” es signo del mundo futuro y fuente de
fecundidad más abundante en un corazón no
dividido”1. Y nuestro Instituto religioso de Derecho
Pontificio de Misioneros del Sagrado Corazón y de
Santa María de Guadalupe, impulsa a todos los
religiosos a que “Promovamos desde los inicios de la
vida religiosa la debida formación humana, cristiana
y religiosa de todos los congregados a fin de que
podamos vivir la castidad consagrada a Dios con la
debida madurez psicológica y afectiva, e incluso,
como un bien del Reino para toda la persona” 2.

2. Atendiendo a la preocupación de la Iglesia acerca de


los abusos sexuales a menores y adultos vulnerables y
al mandato del Papa Francisco, nuestra Congregación
ha elaborado este protocolo. Y el objetivo es orientar a
los Superiores, en los supuestos que deban intervenir
en sus jurisdicciones, por haber recibido noticias

1 Constituciones MSC n. 39 & 1.


2 Ibid., n. 42
9
verosímiles de la comisión de alguno de los delitos
aquí contemplados. Asimismo, se compromete con los
criterios de transparencia, de cooperación y sentido de
la responsabilidad cooperar con la sociedad y con las
autoridades civiles ante estos graves delitos.

3. El abuso sexual contra la infancia y la adolescencia


constituye un grave delito, que produce una justa
indignación social. Es también un gran pecado que clama al
cielo, ofende a Dios y atenta escandalosamente contra la
integridad física y moral de la niñez, lesionando su dignidad
de personas3. En una perspectiva moral, reclama el sincero
arrepentimiento del pecador; en una perspectiva jurídica
exige, además, una justa pena para reparar la injusticia
cometida, ofrecer una adecuada reparación del daño
causado y facilitar la enmienda del delincuente4.

4. Cuando es cometido por un clérigo o religioso, implica


asimismo la profanación del ministerio sagrado conferido
por el sacramento del Orden o la profesión de los votos.
Como consagrados a Dios, hechos de esta naturaleza, nos
dueles y avergüenzan profundamente. Suplico que el Señor
conceda a todos los religiosos, particularmente a los
superiores, humildad, sabiduría, prudencia y caridad, para
actuar siempre buscando la verdad y la justicia en estas
situaciones.

1 Cf. CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, nn. 2389 y 2285.


2 Cf. CDC c. 1341.

10
5. Las situaciones dolorosas que, en ese sentido, se han dado
en el seno de la Iglesia nos lleva a reflexionar
profundamente sobre la manera más adecuada de
responder, de modo tal que se ofrezca una real cercanía de
la Iglesia a quienes más han sufrido y se garantice un trabajo
firme para prevenir y evitar que estos hechos vuelvan a
ocurrir. Estas Líneas-guía surgen a raíz de esa preocupación
y tienen ese cometido.

Las presentes Líneas-guía

6. Se complementan aquí, sin sustituirlas, las normas del


Código de Derecho Canónico (CDC), las del Código de
Cánones de las Iglesia Orientales (CCIO) y las del Motu
Proprio Sacramentorum Sanctitatis Tutela en su texto ordenado
del 21 de mayo de 2010 (SST 2010)3, las reformas
introducidas por los Motu Proprio Como una Madre Amorosa
(CUMA)4, Vos Estis Lux Mundi (VELM)5, los rescriptos ex
audiencia de los días 3 y 6 de diciembre de 20196. Los
procedimientos allí indicados son imperativos y no son
facultativos, por lo que han de ser seguidos por todo
Ordinario7. Asimismo, se incorporan en estas Líneas-guía
algunas precisiones procesales indicadas en el Vademécum
de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CDF)8.

3 Motu Proprio Sacramentorum Santctitatis Tutela, sobre las normas acerca


de los delitos más graves reservados a la Congregación para la Doctrina
de la Fe, 21 de mayo de 2010, en: L’Osservatore Romano, ed. en español, 18
de julio de 2011, págs. 10-11. Del Motu Proprio SST 2010, los artículos que
conciernen estas Líneas-guía son: art. 1º; art. 4º, 4; art. 6º y art. 7º. También
habrán de tenerse en cuenta los arts. 8 a 31, que establecen las normas de
procedimiento.

11
7. Se expresa asimismo el compromiso firme de obrar
conforme a las Normas vigentes en la Iglesia y en el Estado
Mexicano. Por ello, se recuerda que todo Ordinario ha de
tener presente que la ineficaz actuación en cada caso, o la
omisión de la debida diligencia en esta materia —al igual que
en otras—, está constituido como un delito canónico y que
será castigado conforme a la normativa vigente9.

Prevención y acompañamiento

8. Como se señaló arriba, se ofrecen también algunas


orientaciones pastorales, orientadas, sobre todo, a la
prevención y el acompañamiento de las personas
involucradas en estas situaciones. Recogen la experiencia
que la Iglesia viene haciendo en esta materia.

4 FRANCISCO, Carta Apostólica en forma de Motu Proprio Como una


madre amorosa, del 4 de junio de 2016, en: AAS 108 (2016) págs. 715-717,
(CUMA).
5 FRANCISCO, Carta Apostólica en forma de Motu Proprio Vos estis lux
mundi, en: L’Osservatore Romano, ed. en español, 10 de mayo de 2019, págs.
20-23 (VELM).
6 Rescripto ex audiencia SS. MI., en: L’Osservatore Romano, ed. en español, 20
de diciembre de 2019, pág. 2.
7 En consecuencia, ante delitos de esta naturaleza nadie puede legítima-
mente limitarse a “comprender”, “perdonar” o a sugerir una determina-
da terapia.
8 CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Vademécum sobre
algunas cuestiones procesales ante los casos de abuso sexual a menores cometidos
por clérigos, del 16 de julio de 2020.
9 Cf. CDC c. 1389 §2; CCIO c. 1464; VELM, art. 1, §1, b; CUMA, art. 1

12
9. En el supuesto de que el proceso canónico y/o el proceso
ante las autoridades seculares desemboque en una condena
del MSC, este deberá hacerse cargo de las reparaciones
consiguientes. No obstante, los Superiores se prestarán a
asistir pastoralmente a la o las víctimas, facilitando el
acceso a los medios oportunos. El acompañamiento a las
víctimas de abusos es una prioridad insoslayable.

10. Además de las víctimas y sus familiares, existen grupos más


amplios de personas que viven estos sucesos con diversa
intensidad. A ellos también estamos llamados a acompañar,
en la medida de lo posible.

11. También quien ha abusado requiere una ayuda especial. Sin


minimizar su precisa responsabilidad, se trata de un
hermano que ha cometido un delito muy grave por el que
debe rendir cuentas, pero por quien estamos llamados a
ofrecer nuestra oración y los medios adecuados para que él
pueda volver al camino de la redención.

12. Es imprescindible, finalmente, la prevención y el cuidado de


nuestros ambientes, y la formación de todos. La finalidad es
que todos los bautizados nos convirtamos en sujetos activos
en el cuidado de los espacios eclesiales. Queremos que esos
ambientes sean sanos y seguros, y que ellos y sus familias
estén tranquilos y protegidos.

Palabras finales

13. En el seno de la Iglesia todos somos hermanos. Y el dolor de


uno nos duele a todos, en especial cuando el que sufre es el
más pequeño, débil o vulnerable. En esos casos, la primera
urgencia es poner fin a ese sufrimiento, y ayudar a reparar
el daño lo más posible, de modo que esa persona pueda
volver a encaminar su vida y recobrar un horizonte de
esperanza.

13
14. Sabemos que la misericordia del Corazón de Jesús es capaz
de sanar todas las heridas y de redimir todas las miserias, y
la Iglesia quiere ser reflejo de esa misericordia
acompañando a todos y cada uno de sus hijos del modo más
evangélico posible. Suplicamos al Señor nos conceda
humildad, sabiduría, prudencia y caridad, para actuar
siempre como verdaderos hermanos en estas situaciones.

15. Que la Bienaventurada Virgen de Guadalupe, Patrona y Madre


de Nuestra Congregación, guíe nuestros esfuerzos y nos
permita ser dóciles en este camino.

14
II. ASPECTOS JURÍDICO CANÓNICOS

Procedimiento ante los delitos contra el sexto


mandamiento del Decálogo cometido por un clérigo con
un menor de18 años (STT art. 6, §1, 1º)

El delito canónico de “abuso sexual de menores”

16. En el marco de las presentes Líneas-guía, se entiende por de-


lito de abuso sexual de menores, toda acción verbal o
corporal consistente en un pecado contra el sexto
mandamiento del Decálogo realizado por un clérigo con un
menor de 18 años10. “La Tradición de la Iglesia ha entendido el
sexto manda- miento como referido al conjunto de la sexualidad
humana”11. Por consiguiente, el modo más objetivo de
entender la expresión acto contra el sexto mandamiento del
Decálogo es tener en cuenta lo que el Magisterio de la Iglesia
enseña al respecto. Como es obvio, el delito queda
configurado, aunque la acción sea una sola.

17. Por tanto:

a) En los casos reservados a la Congregación para la


Doctrina de la Fe (CDF), el sujeto activo de la acción
delictiva es siempre y solamente un clérigo12.

10 Cf. Vademécum, I, n. 2.
11 CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, n. 2336.
12 Las presentes Líneas-guía, respecto del abuso sexual a menores, contempla
exclusivamente el caso de presbíteros y diáconos, puesto que, en relación
a los obispos, se debe seguir lo establecido en la legislación propia (Cf. SST
2010, art. 1, §2; VELM, arts. 7-16; CUMA, art. 2). Los seminaristasy novicios
tampoco están contemplados aquí. De igual modo, no están
comprendidos los miembros de institutos de vida consagrada o
sociedades de vida apostólica que no sean clérigos; en tales casos, los
superioresobrarán conforme al derecho universal y propio.

15
b) El sujeto pasivo (víctima) es un menor que no haya
alcanzado los 16 años de edad, hasta la entrada en
vigor del motu propio Sacramentortum sanctitatis tutela
del 30 de abril de 2001; a partir de esa fecha es
considerado menor quien no haya alcanzado los 18
años de edad, sea cual fuere su sexo, y haya consentido
o no en la acción.
c) Quedan equiparados al menor los sujetos que
habitualmente tienen un uso imperfecto de razón13.

18. Constituyen un delito contra el sexto mandamiento las


conductas referidas a “la adquisición o posesión o
divulgación, con un fin libidinoso, de imágenes
pornográficas de menores de dieciocho años por parte de un
clérigo, de cualquier forma y por cualquier medio”14. El
estado mexicano en su marco jurídico contempla como
delito entre otros el denominado corrupción de menores e
incapaces, así como pornografía infantil y prostitución
sexual de menores, respectivamente. (Cf. Código Penal
Federal. Artículos 201, & 1-3). Artïculo 209: “El delito de
pederastia se castiga de 9 a 18 años de prisión y de 750 a 2250
días de multa a quien obligue, induzca o convenza a un
menor de 18 años a ejecutar cualquier acto sexual. Y se
duplicará en caso de violencia física o la víctima sea un
adulto vulnerable.

Informes y denuncias.
19. La Congregación MSC, centra su atención en las víctimas y
sus familias. Es una prioridad escucharlos y atender con
prontitud sus demandas.

20. El Superior, individual o conjuntamente, debe establecer


instancias estables y de fácil acceso15, donde todos los fieles
puedan acudir en el supuesto de tener conocimiento de la
eventual comisión de los delitos a los que se refieren estas
Líneas-guía16. De igual manera, se han de asignar clérigos,
religiosos y laicos destacados por su prudencia y
experiencia, sentido de justicia y caridad, que han de recibir

16
inexcusablemente dicha información, sin excluir la
posibilidad de crear un oficio eclesiástico para este fin17.

21. Cada vez que un clérigo o un religioso MSC, tenga “noticia”


o motivos fundados18 de un posible abuso sexual, y en el que
esté presuntamente implicado un menor de edad o
equiparado19, lo comunicará inmediatamente al Superior. La
obligación de denunciar también abarca los supuestos de
grave negligencia y/o encubrimiento de estos delitos, así
como la interferencia, obstrucción y/o evasión en las
correspondientes investigaciones civiles, canónicas,
administrativas o penales por parte de la autoridad
competente20. Y se evitaran las injusticias del pasado, que
sólo se solucionaban cambiando de comunidad.

13 SST 2010, art. 6, § 1, 1º.


14 Rescripto ex audiencia, 3 de diciembre de 2019, art. 1.; SST 2010, art. 6, §1,
2º; VELM, art. 1, §1, a, iii.
15 VELM, art. 2, §1; art. 3, §2; Instructivo sobre los responsables de la
recepción de los informes a los que se refiere el Motu Proprio VELM, n. 2,
(Anexo I de estas Líneas-guía).
16 Cf. SST 2010, art. 6; VELM, art. 1; CUMA, art. 1; Instructivo sobre los
responsables de la recepción de los informes a los que se refiere el Motu
Proprio Vos Estis Lux Mundi, nn. 4-7.
17 VELM, art. 2, §1.
18 Cf. VELM, art. 3, §1; Vademécum, II, nn. 9-14.
19 SST 2010, art. 6; VELM, art. 1.
20 VELM, art. 1, §1, b; art. 6; CUMA, art. 1.

17
22. Cualquier persona21 puede presentar un informe o denuncia
sobre las conductas mencionadas en los nn. 17-19 y 21 de las
presentes Líneas-guía, ante el Superior o la oficina creada
para este fin22.

23. La autoridad que reciba la denuncia o informe, respecto de


posibles abusos sexuales o acerca de supuestos de grave
negligencia o encubrimiento cometidos por Cardenales,
Obispos, Moderadores supremos y demás autoridades
incluidas en la legislación actual23, lo elevará a quien
corresponde conforme a lo establecido en el VELM arts. 7-
11.

Siempre que sea posible, se procurará que las denuncias se


hagan por escrito y estén firmadas24. Si esto no fuera posible,
se recibirán verbalmente, en presencia de las personas
designadas para ello25; se levantará un acta que llevará la
firma del denunciante —excepto el caso de que se niegue a
hacerlo—, la del Superior o su delegado, y también la del
notario o testigo. Las noticias también pueden obtenerse ex
officio26. Cuando una notitia de delicto sea anónima se debe
actuar con suficiente cautela al tomarla en consideración,
pero sin suponer automáticamente que sea falsa27.

21 VELM, art. 3, §2.


22 Cf. SST 2010, art. 6; VELM, art. 1; art. 2, §1; art. 3, §2; CUMA, art. 1;
Instructivo sobre los responsables de la recepción de los informes a los
que se refiere el Motu Proprio Vos Estis Lux Mundi, nn. 2, 4-7.
23 Cf. VELM, art. 6.
24 Se ha de recoger todos los elementos de la forma más detallada posible,
dando indicaciones del tiempo, lugar de los hechos, personas involucra-
das o con conocimiento de los mismos, así como cualquier otra
circunstancia que pueda ser útil para asegurar la valoración precisa de los
hechos: Cf. VELM, art. 3, §4.

18
24. Las noticias que hayan sido recibidas se han de poner
inmediatamente en conocimiento del Superior competente.
Si éste estima que las noticias son verosímiles y no
manifiestamente falsas o superficiales, ordenará el inicio de
una investigación denominada preliminar, inicial o previa28.
En cada caso se tomarán las medidas oportunas para
salvaguardar la buena fama de todas las personas que
intervengan en la causa29, teniendo particularmente presente
que el denunciado no está obligado a confesar el delito, ni se
le puede imponer un juramento de veritate dicenda30. Cuando
sea necesario escuchar a un menor o a una persona
equiparada, adóptense la normativa civil y las modalidades
adecuadas a la edad y al estado del mismo31.

25. El Superior, incluso en ausencia de una explícita obligación


legal, dé noticias a las autoridades civiles competentes cada
vez que considere que esto es indispensable para tutelar a
los menores del peligro de eventuales actos delictivos32. En
todo caso, siempre se respetará las leyes del Estado33 y
también la voluntad de la presunta víctima, cuando ésta no
esté en contradicción con la ley civil 34.

25 Cf. VELM, art. 2, §1; Instructivo sobre los responsables de la recepción de


los informes a los que se refiere el Motu Proprio Vos Estis Lux Mundi, nn.
4-7.
26 Cf. VELM, art. 3, §5.
27 Vademécum, II, n.11.
28 Cf. SST 2010, art. 16; CDC c. 1717.
29 Cf. CDC c. 220; CCIO c. 23; VELM, art. 4, §2; Rescripto ex audiencia, 6 de
diciembre de 2019, n. 3.
30 Cf. CDC c. 1728 §2; Vademécum, VI, n. 110.
31 Cf. Vademécum, III, n. 51.
32 Cf. Vademécum, II, n. 17.
33 Cf. VELM, art. 19
34 Cf. Vademécum, III, nn. 48-49.

19
26. Desde que se tiene la noticia del delito, el Superior expondrá
al indiciado su derecho a solicitar la dispensa de todas las
obligaciones inherentes al estado clerical, incluido del
celibato, y, si fuera el caso, de los eventuales votos religiosos.
Si el clérigo decidiera de acogerse a esta posibilidad, deberá
escribir la correspondiente solicitud, dirigida al Santo Padre,
presentándose e indicando brevemente las motivaciones
por las que la pide. La solicitud debe ser fechada de forma
clara y firmada por el solicitante. La misma se entregará a la
CDF, acompañada por el votum del Superior35.

27. Si la noticia del delito refiere a un clérigo o religioso que


haya fallecido, no se podrá activar ningún procedimiento
penal36. Si un clérigo denunciado muere durante la
investigación previa, no será posible incoar un
procedimiento penal sucesivamente37. Sin embargo, cuando
el clérigo pierda su estado canónico por una dispensa u otra
pena, el Ordinario puede finalizar la investigación
preliminar por motivos de caridad pastoral o por exigencia
de justicia respecto a las presuntas víctimas38.

Fase preliminar: Investigación previa

Confidencialidad y privacidad39

28. Las causas referentes a delitos reservados a la CDF están


sujetas al secreto de oficio40. Sin embargo, la observancia de
esta norma no debe ser impedimento para llevar a cabo el

35 Cf. Vademécum, IX, n. 157.


36 Cf. Vademécum, IX, n. 160.
37 Cf. Vademécum, IX, n. 161.
38 Cf. Vademécum, IX, n. 163.
39 Cf. Rescripto ex audiencia, n. 3; Vademécum, II, n. 30.
40 Cf. Secreta Continere, 1974, art. 1º,4; CDC c. 471, 2º; Rescripto ex audiencia, 6
de diciembre de 2019, n. 3; Vademécum, II, n. 30; III, n. 47; VI, n. 140.

20
cumplimiento de las obligaciones establecidas en cada lugar
por la legislación estatal, así como dar curso a las
resoluciones ejecutorias que las autoridades judiciales
civiles determinen41.

29. En relación a las disposiciones legítimas de entrega o


secuestro judicial de documentos relativos a estas causas
canónicas, el Superior deberá cooperar con las autoridades
civiles, considerando la normativa al respecto, y el debido
respeto a la autonomía de la Iglesia en materia de su propia
competencia, garantizada por el Acuerdo vigente42, e
informando su decisión al Representante Pontificio. En caso
de duda sobre la legitimidad de tales acciones, el Ordinario
consultará a un experto.

30. Siempre que sea posible, se asegurará la confidencialidad de


las declaraciones o de la documentación adquirida en sede
canónica. Sin embargo, las personas involucradas deben
ser informadas que estas garantías no podrán mantenerse
cuando la autoridad estatal emane una orden ejecutiva
legítima o determine su situación43.

31. Está prohibido imponer cualquier clase de veto o vínculo


de silencio, con respecto a los hechos encausados, al
denunciante, a la persona que afirma haber sido
perjudicada o a los testigos44. En todo caso, la información
recolectada se tratará de manera que se garantice la
seguridad, la integridad y la confidencialidad de las
personas intervinientes, protegiendo la buena reputación, la
imagen y la privacidadde todas ellas45.

41 Cf. VELM, art. 19; Rescripto ex audiencia, 6 de diciembre de 2019, n. 4;


Vademécum, II, n. 27.
42 Cf. Acuerdo entre la Santa Sede y la República Argentina (10 de octubre
de 1966); Vademécum, III, n. 50.
43 Cf. Vademécum, III, n. 44.
44 Cf. Rescripto ex audiencia, 6 de diciembre de 2019, n. 5; Vademécum, II, n.
30.
45 Cf. Rescripto ex audiencia, 6 de diciembre de 2019, n. 3; Vademécum, III, n.
45.

21
32. La víctima, sus tutores o representantes legales podrán ser
informados acerca del estado de la investigación previa o
del proceso canónico entablado contra el indiciado 46. El
Superior, respetando siempre el derecho que todo individuo
tiene a la privacidad y a la buena fama, juzgará prudente-
mente qué información concreta puede transmitirse a otras
personas47.

Decreto inicial

33. Para dar comienzo a la investigación, el Superior del clérigo


o religioso denunciado o el de la comunidad donde se
cometieron los presuntos delitos48, debe dictar un Decreto en
el que indique:

a) Una noticia breve del motivo.


b) La designación de un instructor que recoja las
denuncias, los testimonios y otros elementos que
acrediten o contradigan las “noticias verosímiles” que
motivan la investigación.
c) La designación de un notario, en la medida de lo
posible sacerdote49, que dé fe de todas las actuaciones.

34. El instructor debe ser una persona idónea para este oficio,
y su elección será hecha según los criterios del c. 1428 §§1.
250.

46 Cf. Vademécum, IX, n. 164.


47 CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Carta Circular-
subsidio para las Conferencias Episcopales en la preparación de Líneas Guía para
tratar los casos de abuso sexual de menores por parte del clero, del 3 de mayo
de 2011 (II, 2) (CDF, El deber de una respuesta adecuada).
48 Vademécum, II, n. 22: “El Ordinario o el Jerarca al que corresponde esa
tarea puede ser el del clérigo denunciado o, si es diferente, el Ordinario o
el Jerarca del lugar donde se cometieron los presuntos delitos. En este
caso,se comprende fácilmente que es oportuno que se active un canal de
comunicación y de colaboración entre los distintos Ordinarios
implicados, con el fin de evitar conflictos de competencia y duplicación
de trabajo, sobre todo si el clérigo es un religioso”; Cf. Vademécum II, n. 31
49 Cf. CDC c. 483 §2; CCIO c. 253 §2; SST 2010, art. 14; Rescripto ex audiencia,
3 de diciembre de 2019, art. 2, §2; Vademécum, III, n. 41.
50 Cf. Vademécum, III, nn. 38-40.
22
35. La investigación previa solo puede omitirse en el supuesto
de que resulte superflua o innecesaria, como, por ejemplo,
cuando haya certeza acerca del delito cometido y de su
autor51, o si resulta que, en las fechas en las que se supone se
perpetró el delito, la persona no era clérigo todavía, o si es
evidente que la presunta víctima no era menor, o si la
persona señalada no podía estar presente en el lugar del
delito en el momento en que habrían sucedido los hechos
que se le imputan52. En tales casos, de todas formas, es
aconsejableque el Ordinario comunique a la CDF la noticia
del delito y la decisión de no realizar la investigación
preliminar53.

Información al investigado

36. A no ser que razones graves aconsejen lo contrario, lo cual


deberá consignarse expresamente en las actuaciones, el
investigado será informado de la acusación presentada, para
darle oportunidad de responder a ella. No obstante, el
Superior juzgará prudencialmente qué información
concreta le comunicará en esta fase del procedimiento54. La
mejor manera de asistir al acusado o denunciado es
ayudarle a enfrentar la falta o el posible delito cometido. Y
someterse a un programa terapéutico inspirado en los
modernos protocolos clínicos para tratar patologías.

51 Cf. CDC c. 1717; CCIO c. 1468; Vademécum, II, n. 18; III, n. 37.
52 Cf. Vademécum, II, n. 18; III, n. 37.
53 Cf. Vademécum, II, n. 19.
54 Cf. CDF, El deber de una respuesta adecuada, II, 2. La investigación previa no
es un proceso, sino que es equivalente a lo que en el ordenamiento se-cular
se denomina sumario: por ese motivo puede ser efectuada de modo
reservado, sin lesionar el derecho de defensa; Vademécum, III, n. 52; IX, n.
164.
55 Cf. CDC c. 1722; CCIO c. 1473; SST 2010, art. 19; Vademécum, III, nn. 58-65.
56 Cf. Vademécum, III, n. 60.

23
Imposición de medidas cautelares

37. Desde el comienzo de la investigación preliminar, el


Superior podrá imponer las medidas cautelares que estime
convenientes a norma del c. 172255, u otras medidas
disciplinares en virtud de su autoridad 56. Sin embargo, en
todo caso cuidará de no lesionar la buena fama del
denunciado y proveerá a su digna sustentación si de las
medidas toma- das se sigue una disminución de los ingresos
del interesado. Las medidas cautelares han de ser impuestas
en un Decreto citando al denunciado. Su contenido puede
ser modificado por el Ordinario si las circunstancias lo
reclaman. Es importante destacar que las medidas
cautelares no son penas, sino remedios disciplinares
tendientes a favorecer el desarrollo de la investigación y del
posible proceso, y también evitar escándalos y poner en
riesgo a los menores. Y pueden ser: apartar al denunciado
del ejercicio del ministerio sagrado o de un oficio o cargo
eclesiástico, imponerle o prohibirle la residencia en un lugar
o territorio, o también prohibirle que reciba públicamente la
Santísima Eucaristía.

El Ordinario para nosotros religiosos.

38. En los casos en los que somos denunciados en una Diócesis,


como religiosos, el Ordinario propio es el responsable de la
investigación inicial, quien deberá informar cuanto antes del
inicio de la investigación y de las eventuales medidas
cautelares dispuestas, al Superior que ha emitido la solicitud
de licencias ministeriales. El Obispo diocesano puede, a su
vez, restringir al indiciado el ejercicio público del ministerio
en su diócesis o bien apartarlo temporalmente en forma
preventiva de oficios que en ella ejerza, hasta que se
esclarezcan los hechos.

24
El instructor es investigador

39. El instructor de esta fase inicial es un verdadero


investigador. No se limitará a la mera recepción de las
denuncias. Procurará determinar, con las iniciativas que
prudentemente decida:

a) Si los hechos denunciados existieron realmente y


parecen haber constituido delito. Si el denunciado es
imputable de los presuntos delitos.
b) Si el denunciado tuvo relación con ellos.
c) Si las personas intervinientes, especialmente los acusa-
dores, gozan de credibilidad57.
d) Si las denuncias son concordantes, tanto en los relatos
de las circunstancias de los hechos, como en su
cronología.
e) Si los presuntos delitos se encuentran o no prescriptos.
f) Si existen elementos (otros testimonios,
contradicciones, etc.) que hagan dudar prudentemente
de la veracidad de las imputaciones.
g) Si existen elementos o indicios que lleven a pensar en
una acusación calumniosa.

Salvaguarda de la buena fama de los interesados

40. El instructor actuará de acuerdo con lo establecido en los cc.


1719-1720 del CDC y los cc. 1468-1470 del CCIO. En
cualquier caso, tanto él como el notario guardarán el debido
secreto sobre lo actuado y buscarán salvaguardar la buena
fama de todos los interesados.

Actas certificadas por el notario

41. De todo lo investigado se levantará acta por escrito, en folios


correlativos, fechados y firmados por quienes intervengan,
con intervención del notario (que ha de estar presente y dar
fe con su firma en todas las actuaciones y en cada uno de los
folios).
25
Posibilidad de otros delitos

Si en el curso de la investigación surge la posibilidad de quese haya


cometido cualquier otro delito canónico, el instructor pondrá de
inmediato la novedad en conocimiento del Ordinario, quien ordenará
que éstos se investigan en el mismo procedimiento58.

Reconocimiento de los hechos por el denunciado

42. En el caso de que, antes o durante la investigación inicial, el


clérigo denunciado reconociera los hechos denunciados y su
propia responsabilidad, el Superior le solicitará realizar
dicha declaración por escrito, haciendo constar su
disposición de aceptar las medidas (canónicas y de eventual
ayuda espiritual y psicológica) que se dispongan en
consecuencia, y manifestará si renunciará a sus oficios
eclesiásticos59, como asimismo su voluntad de colaborar en
el proceso que determine la CDF. No debe dejar de señalar
su dolor por los actos delictuosos de los que se reconozca
responsable y aceptará vivir una vida de oración y
penitencia y el Superior prohíba o restrinja el ministerio
público del sacerdote o religioso. En estos casos, el Superior
habrá de evaluar si procede cerrar la investigación (o no
iniciarla) y elevar lo actuado sin más a la CDF, o bien
proseguir la investigación por la posibilidad de que se hayan
cometido otros delitos no mencionados por el clérigo
denunciado.

57 Cf. CDC c. 1572; Vademécum, III, 34; VI, n. 11


58 Cf. Vademécum, III, n. 35.
59 En el supuesto de que el denunciado no tenga la disposición de renunciar
a sus oficios, el Ordinario obrará conforme a derecho (cf. CDC cc. 184, 192-
196; CCIO cc. 965, 974-978) y, en cualquier caso, podrá disponer las
medidas cautelares oportunas (cf. CDC c. 1722 y CCIO c. 1473).
60 Cf. CDC cc. 220, 221, 1717 §2; CCIO cc. 23, 24, 1468 §2.

26
Presunción de inocencia

43. Salvo que el clérigo denunciado haya reconocido los hechos


y su responsabilidad, durante la investigación inicial y hasta
la finalización del eventual proceso penal (ya sea
administrativo o judicial) el denunciado goza de la
presunción de inocencia y, por tanto, tiene derecho a que se
respete su buena fama y su intimidad, que no han de ser
lesionadas en modo alguno60. En el respeto de tales normas,
el Superior ofrecerá al indiciado ayuda espiritual y/o
psicológica. Sin embargo, su negativa a recibirla no puede
tomarse como presunción en su contra.

Ayuda a todas las personas que afirman haber sido


afectadas

44. El Superior, desde el primer momento, debe ofrecer ayuda


espiritual y/o psicológica a todas las personas que afirman
haber sido afectadas por un delito de abuso sexual cometido
por parte de un clérigo o un religioso MSC61. A estos efectos,
será conveniente contar con personal ciertamente
competente —formado en una recta concepción
antropológica y en recta doctrina católica— al que se pueda
recurrir de modo inmediato.

Memorial conclusivo del instructor

45. Concluida la investigación, el instructor redactará un


memorial con su resultado y elevará todo lo actuado al
Superior. Si las acusaciones se revelaron manifiestamente
falsas, calumniosas o inverosímiles, éste ordenará su
archivo62. En estos casos, sobre todo si la investigación ha
tomado estado público, importa mucho restablecer al
indiciado en su buena fama eventualmente lesionada63.
Además, también setransmitirá copia de las actuaciones a la
CDF64.

27
Acusaciones falsas o calumniosas

46. Asimismo, si las denuncias se revelaran manifiestamente


falsas, tanto en la investigación previa como en el proceso,
el Superior verificará si no se encuentra ante los supuestos
contemplados en el CDC c. 139065, y en el CCIO cc. 1452
y1454. El que ha sido denunciado falsamente tiene estricto
derecho a que su fama sea restablecida y que,
eventualmente, se le compensen, también económicamente,
las lesiones que pueda haber padecido por causa de la
calumnia levantada en su contra.

Decreto conclusivo del Ordinario

47. Si de la investigación inicial se desprende que existen


elementos como para iniciar un proceso penal66, esta fase
preliminar quedará concluida con un Decreto del Superior67
en el que constarán:

a) Los hechos denunciados y los elementos de prueba re-


unidos.
b) La declaración del clérigo.
c) Las medidas cautelares dispuestas.
d) La eventual renuncia del clérigo a sus oficios
eclesiásticos.
e) La eventual situación del clérigo denunciado con
relación al ordenamiento jurídico secular y sus
eventualesconsecuencias.
f) La imputabilidad del indiciado.
g) La prescripción de los presuntos delitos.

61 Cf. VELM, art. 5, §1.


62 Cf. CDC c. 489 §§ 1 y 2; CCIO c. 259 §§ 1 y 2.
63 Cf. CDF, El deber de una respuesta adecuada, I, d, 3.
64 Cf. Vademécum, III, n. 69.

28
Notificación del decreto conclusivo al indiciado

Si bien en la etapa de investigación inicial, y sin perjuicio de


lo previsto en el n. 37 de estas “Líneas guía”, el clérigo o
religioso MSC ha de ser informado de la acusación en su
contra y debe haber sido escuchado, no es obligatorio
nombrar un abogado de oficio. No obstante, el clérigo o
religioso podrá disponer de la asistencia de un abogado68.
Pero, en cualquier caso, ha de ser notificado del contenido
del Decreto conclusivo.

Elevación de las actuaciones a la Congregación para la


Doctrina de la Fe

48. El Superior elevará, de inmediato, copia autenticada de las


actuaciones a la CDF69. Mientras tanto, asegurará al clérigo
denunciado una justa y digna sustentación si se han toma-
do medidas cautelares que hayan tenido como consecuencia
una modificación de su situación patrimonial y modo de
vida70.

49. La copia autenticada de las actuaciones se enviará a la CDF


por el medio más seguro, preferentemente por intermedio
de la Nunciatura Apostólica.

65 CDC c. 1390: §1. Quien denuncia falsamente ante un Superior eclesiástico a


un confesor, por el delito de que se trata en el c. 1387, incurre en entredicho
latae sententiae; y, si es clérigo, también en suspensión. §2. Quien presenta al
Superior eclesiástico otra denuncia calumniosa por algún delito, o de otro
modo lesiona la buena fama del prójimo, puede ser castigado con una pena
justa, sin excluir la censura. §3. El calumniador puede también ser obligado a
dar la satisfacción conveniente.
66 Cf. Vademécum, III, n. 33: “Esta sirve: a) para recoger datos útiles que sir-
van para profundizar la notitia de delicto; y b) para acreditar la
verosimilitud, o sea para definir lo que se denomina fumus delicti, es decir,
el fundamento suficiente de hecho y de derecho que permita suponer
verosímil elcontenido de la denuncia”.
67 Cf. Vademécum, III, n. 68.

29
50. El expediente o “dossier” debe incluir el tabulatum71 (resumen
esquemático), y estar acompañado de una carta del
Superior, en la que hará constar:

a) Los hechos y las circunstancias que los rodearon.


b) La presunta imputabilidad del indiciado.
c) La actitud del indiciado durante la investigación.
d) Las medidas cautelares dispuestas.
e) Las medidas dispuestas en orden a salvaguardar la
buena fama del clérigo y la intimidad de los
denunciantes.
f) Las medidas adoptadas para atender eventualmente la
situación de las presuntas víctimas;
g) Si se produjo escándalo en la comunidad.
h) Si las acusaciones tuvieron trascendencia en los me-
dios.
i) La situación del clérigo ante el ordenamiento jurídico
secular.
j) El resultado de eventuales exámenes periciales
efectuados al denunciado y a las presuntas víctimas
(haciendo constar la antropología científica empleada
por los peritos).
k) Su parecer acerca de la conveniencia de un proceso
administrativo-penal o bien de un proceso judicial. En
este segundo caso, manifestará si existen especiales
circunstancias que parecieran hacer conveniente que la
CDF se avoque la causa.

68 Cf. Vademécum, III, n. 54.


69 Cf. Vademécum, III, n. 72.
70 Cf. supra n. 38; cf. CDF, El deber de una respuesta adecuada, III, h.
71 Cf. Vademécum, III, n. 69. El tavulatum se encuentra en el anexo III de estas
Líneas-guía.

30
l) Si estima que la gravedad del caso y el carácter
incontrovertible de las pruebas hace necesario recurrir
a lo previsto en el art. 21 §2, 2º de SST 2010 (dimisión
ex officio del estado clerical o deposición).
m) El dossier se completa con los datos personales y el
curriculum completo del denunciado, la
especificaciónde cada acusación, su respuesta ante las
acusaciones ycuál es su sostenimiento económico.
n) El votum del Superior72.

Respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe

51. La CDF puede determinar, entre otras posibilidades73, las


siguientes opciones:

a) La inexistencia de mérito suficiente para iniciar un


proceso canónico.
b) Requerir información complementaria, por
estimar que lo enviado es insuficiente para tomar una
decisión.
Decretar la iniciación de un proceso en la sede de la
misma CDF, avocándose la causa (nisi ob peculiaria
rerum adiuncta causam sibi advocet74), ya sea judicial o
administrativa.
c) Ordenar proceder localmente mediante un proceso ad-
ministrativo-penal75.
d) Ordenar el inicio de un proceso judicial en sede local76.
e) Decretar que se presentará al Santo Padre el pedido de
dimisión del estado clerical o deposición, junto con la
dispensa de la ley de celibato77.
f) Transmitir al Santo Padre la solicitud voluntaria de
dispensa del estado clerical junto con la dispensa de la
ley del celibato78.

72 Cf. Vademécum, III, n. 69.


73 Cf. Vademécum, IV, n. 77.

31
g) Transmitir al Santo Padre la solicitud voluntaria de
dispensa del estado clerical junto con la dispensa de la
ley del celibato78.
h) Situaciones especiales: muerte y otros motivos de
pérdida del estado clerical79.
i) Aplicar medidas disciplinares no penales80.

Primera posibilidad

52. No hay mérito suficiente para iniciar un proceso canónico.


En ese caso, el Superior, mediante un decreto, dispondrá el
depósito de las actuaciones en el archivo secreto de la curia
y levantará las medidas cautelares impuestas. Con relación
a los oficios desempañados por el denunciado, evaluará
conforme a Derecho, la conveniencia o no de la permanencia
del clérigo o religioso en dichos oficios, teniendo en cuenta
el bien del clérigo y el bien común. Asimismo, tomará las
medidas apropiadas para que la fama del denunciado le sea
restituida si se vio lesionada.

74 Cf. SST 2010, art. 16.


75 Cf. SST 2010, art. 21, §2, 1º.
76 Cf. SST 2010, art. 21, §1.
77 Cf. SST 2010, art. 21, §2, 2º.
78 Cf. CDC c. 290, 3º; CCIO c. 394, 3º; Cf. Vademécum, IX, n. 157; Cf. Supra, n.
27.
79 Cf. Vademécum, IX, nn. 162-163.
80 Cf. Vademécum, IV, n. 77.

32
Segunda posibilidad

53. La CDF requiere información complementaria, por


estimar que lo enviado es insuficiente para tomar una
decisión. En este caso, el Superior, mediante decreto,
dispondrá un suplemento de investigación, pudiendo
sustituir al instructor y/o al notario, si le parece prudente
hacerlo. Dará precisas instrucciones acerca de los elementos
que se deben reunir, de acuerdo con lo solicitado por la CDF.

Tercera posibilidad

54. La CDF determina la realización de un proceso en la sede


de la misma Congregación, avocándose la causa, ya sea
judicial o administrativa. En tal caso, el Superior lo
notificará fehacientemente al acusado y le instará a que
designe un abogado defensor81. Si el acusado no pudiese
afrontar el gasto, el Superior proveerá, para que quede
garantizado debidamente el derecho de defensa.

81 “Funge de abogado y procurador un fiel, doctorado en derecho canónico,


aprobado por el presidente del colegio”: SST 2010, art. 13; Rescripto ex
audiencia, 3 de diciembre de 2019, art. 2, §1; Cf. Vademécum, VI, n. 98.
82 Cf. CDC c. 1720; CCIO c. 1486.
83 Cf. Vademécum, III, n. 41.
84 Cf. CDC c. 483 §2.

33
Cuarta posibilidad

55. La CDF ordena se proceda localmente mediante un


proceso administrativo-penal82. En este supuesto, el
Superior:
a) Mediante un Decreto, si no decide llevar él mismo la
causa, nombrará un instructor y un notario,
preferentemente con conocimientos en derecho
canónico, a quienes confiará la tarea de llevar a cabo un
proceso administrativo-penal con referencia al clérigo
o religioso acusado de los delitos previamente
investigados. Siempre que sea posible, el instructor y
el notario83 han de ser sacerdotes84.
El imputado debe ser notificado de la acusación y debe
instársele a designar un abogado defensor85. Si no
compareciere86, o se negare a designar abogado, o no
pudiere afrontar el gasto, el Superior proveerá de
oficio, para que el derecho de defensa quede
garantizado87.
b) Dispondrá en otro Decreto el comienzo del proceso
administrativo-penal, haciendo constar las medidas
cautelares que se aplicarán, de acuerdo al Derecho88.
Una vez concluida la instrucción, reunidas las pruebas
y habiendo presentado la defensa sus argumentos
después de tomar conocimiento de los elementos de
prueba incorporados a las actuaciones, el Superior
dictará otro Decreto declarando concluido el proceso.

85 Cf. SST 2010, art. 13; Rescripto ex audiencia, 3 de diciembre de 2019, art. 2,
§1.
86 Cf. Vademécum, VI, n. 98: “Si el acusado se niega a comparecer o desatiende
la citación, el Ordinario —o su Delegado— valore la conveniencia de
citarle una segunda vez”.
87 Cf. CDC c. 1723; CCIO c. 1474; Vademécum, VI, n. 100.
88 Cf. SST 2010, art. 19; CDC c. 1722; CCIO c. 1473.

34
c) A continuación, el Superior89, en una sesión conjunta o
solicitando el parecer por escrito90, sopesará
cuidadosamente con dos asesores las pruebas y
argumentos91. Siempre que sea posible, uno de los
asesores ha de ser doctor o licenciado en Derecho Ca-
nónico92. Las conclusiones de la evaluación se volcarán
en un Decreto final, en el que se expondrán las razones
de hecho y de derecho que funden la imposición de
una sanción o bien la ausencia de mérito para
imponerla93. Se debe tener en cuenta que las penas
expiatorias perpetuas solo pueden imponerse con
mandato de la CDF, de manera que si se estima que
una sanción de esa naturaleza es la que corresponde,
en ausencia de mandato, es necesario esperar la
confirmación de la CDF antes de notificar al
imputado94.
a) La decisión final, expuesta mediante Decreto, puede
ser de tres tipos95:

• condenatoria (“constat”), si consta con certeza


moral la culpabilidad del acusado con respecto al
delito que se le atribuye. En este caso se deberá
indicar específicamente el tipo de sanción
canónica infligida o declarada.

89 Cf. Vademécum, VI, n. 123.


90 Cf. Vademécum, VI, nn. 116-117.
91 Cf. CDC c. 1720 §2; CCIO c. 1486 §2; Vademécum, VI, nn. 115-118.
92 Vademécum, VI, n. 95: “Debe además nombrar dos Asesores, que le asistana
él o a su delegado en la fase de valoración. Para elegirlos, puede ser
oportuno atenerse a los criterios enumerados en los cc. 1424 CDC y 1448
§1 CIC”.
93 Cf. CDC c. 1720, 3º; Vademécum, VI, nn. 124-127.
94 Cf. SST 2010, art. 21, §2, 1º.
95 Cf. Vademécum, V, n. 84.

35
• absolutoria (“constat de non”), si consta con
certeza moral la no culpabilidad del acusado, en
cuanto que el hecho no subsiste, o el imputado no
lo hacometido, o el hecho no está tipificado por la
ley como un delito o fue cometido por una
persona no imputable.

• dimisoria (“non constat”), si no ha sido posible


alcanzar la certeza moral respecto a la
culpabilidad del acusado, por ausencia de
pruebas, porque las pruebas sean insuficientes o
contradictorias, o porque no haya sido posible
determinar si el imputado es quien ha cometido el
ilícito o por la imposibilidad de saber si el delito
haya sido cometido por una persona no
imputable.

El Superior, además, al dictar este Decreto, considerará la


posibilidad de proveer al bien público y al bien del acusado
con oportunas amonestaciones, remedios penales, y otras
vías dictadas por la solicitud pastoral96.

d) En el Decreto ha de hacer constar la imposición de las


costas y también el modo en que han de repararse los
eventuales daños.
e) Debe enviar una copia de todas las actuaciones del
f) proceso, junto con el Decreto final a la CDF.
g) Debe notificar el Decreto completo al acusado97 y,
eventualmente, a su propio Ordinario. El autor del
Decreto, a su vez, informará a los denunciantes sobre
el resultado del proceso penal, y si el bien público lo
requiriera, respetando la normativa vigente al
respecto98, podrá extender esta información a otras
personas.
h) Contra el Decreto del Superior, la defensa del
imputado puede elevar un escrito de súplica para
solicitar la modificación de esa decisión, conforme a la
36
norma de los cc. 1734-173699. Una vez recibido el nuevo
decreto trascurrido el plazo de treinta (30) días sin
respuesta100, puede presentar un recurso
administrativo ante la CDF en el plazo perentorio de
quince (15) días útiles101. El Superior debe hacer constar
explícitamente esta posibilidad al emitir el decreto.
Téngase presente que este recurso tiene efectos
suspensivos102, sin embargo, permanecen en vigor las
medidas cautelares103.

96 Cf. CDC c. 1348; Vademécum, V, n. 84.


97 Cf. CDC cc. 54-56; Vademécum, VI, nn. 127, 141.
98 Cf. Rescripto ex audiencia, 6 de diciembre de 2019, n. 3; Vademécum, IX, n.
164.
99 Cf. Vademécum, VII, n. 147.
100 Cf. CDC c. 1735; Vademécum, VIII, n. 152: “El autor, según el c. 1735 CIC,
dentro de treinta días desde que recibió la solicitud puede responder
corrigiendo su decreto —pero, antes de proceder en este caso, es oportuno
consultar inmediatamente a la CDF—, o rechazando la petición. Tiene la
facultad de no responder en forma alguna”.
101 Cf. CDC c. 1737 §2; SST 2010, art. 27.
102 Cf. CDC c. 1353.
103 Cf. Vademécum, VII, n. 149.

37
Quinta posibilidad

56. La CDF determina que se inicie un proceso judicial en


ámbito local. En tal caso, el Superior actuará del siguiente
modo:

a) Si la CDF no indica a qué tribunal asigna el caso, el


Superior remitirá todo a su Tribunal propio, si éste
trata causas penales, o remitirá el caso al tribunal que
corresponda104.
b) Si la CDF ordena la constitución de un tribunal ad-
hoc105, el Superior lo hará de acuerdo con los principios
establecidos en el CDC106, en el CCIO107 y en los arts. 11
a 15 de SST 2010.
c) Se debe notificar al acusado de la decisión de iniciar
el proceso judicial y se le instará a designar un
abogado108. Si el acusado no lo hiciera, se le nombrará
un abogado de oficio, para garantizar su derecho de
defensa.
d) La CDF, en los casos que le son legítimamente
presentados, puede sanar los actos inválidos, si fueron
violadas leyes meramente eclesiásticas por parte de
tribunales inferiores que actúan por mandato de la
misma CDF osegún lo contemplado en el art. 16 de SST
2010109. No ocurre lo mismo con la lesión al derecho de
defensa, que es de derecho natural: la CDF no puede
sanar su eventual violación.

104 Si el tribunal propio no es competente para llevar causas penales, el


Ordinario debe enviar el caso al tribunal señalado.
105 Rescripto ex audiencia, 3 de diciembre de 2019, art. 2, §1: “En los otros
tribunales, sin embargo, para las causas de las que tratan las presentes
normas, pueden desempeñar válidamente los oficios de juez, promotor de
justiciay notario solamente sacerdotes”.
106 CDC c. 1421.
107 CDC c. 1087.
108 Cf. SST 2010, art 13; Rescripto ex audiencia, 3 de diciembre de 2019, art. 2,
§1.
109 Cf. SST 2010, art. 18.

38
e) El resarcimiento de daños se rige por lo establecido en
los cc. 1729 y ss. del CDC y cc. 1483 y ss. del CCIO.
f) Es necesario notificar fehacientemente la sentencia al
acusado, y al Ordinario donde se cometieron los hechos.
Asimismo, se informará del resultado de la sentencia a
los denunciantes. En el caso de que el Superior juzgue
prudentemente que el bien público lo exige, puede
extender la notificación a otras personas110.
g) Todas las actuaciones del proceso deben ser
transmitidas cuanto antes y de oficio, a la CDF. Esto se
hará habitualmente por intermedio de la Nunciatura
Apostólica111.
h) La sentencia, debidamente notificada, puede ser
impugnada mediante un recurso de apelación que ha
de interponerse dentro del plazo de un mes 112 ante el
Supremo Tribunal de la CDF113.
i) En caso de condena, las costas del juicio han de ser
abonadas según lo establezca la sentencia. Si al
condenado le fuera imposible hacerlo, ha de proveer
su Superior114.

Sexta posibilidad

57. La CDF decreta que se presentará al Santo Padre el pedido


de dimisión del estado clerical o deposición, junto con la
dispensa de la ley de celibato 115: este supuesto tiene lugar
cuando el caso es gravísimo y consta manifiestamente la
comisión del delito. En tal supuesto la CDF, si lo estima
oportuno, puede elevar la solicitud de oficio o a instancia del
Superior. Sin embargo, es preciso comunicar al imputado tal
decisión para darle la oportunidad de ejercer su defensa.
110 Cf. Rescripto ex audiencia, 6 de diciembre de 2019, n. 3; CDF, El deber de una
respuesta adecuada, II, 2; Vademécum, IX, n. 164.
111 Cf. SST 2010, art. 26.
112 Cf. SST 2010, art. 28, 2º; Vademécum, VII, n. 146.
113 Cf. SST 2010, art. 16.
114 Cf. SST 2010, art. 29, 2º.
115 Cf. SST 2010, art. 21, §2, 2º.

39
El imputado puede valerse de la ayuda de un abogado116. Si
el imputado no puede afrontar los gastos de su defensa, su
Superior proveerá lo necesario.

Séptima posibilidad

58. La CDF transmite al Superior la aceptación del Santo Padre


a la solicitud voluntaria de dispensa del estado clerical
junto con la dispensa de la ley del celibato 117 presentada
por el interesado: en este caso el Superior recibirá el res-
cripto de concesión por medio de la CDF. El mismo deberá
notificarse al clérigo mediante doble copia y enviando una
de ellas a la CDF.

59. Siempre que a un clérigo o un religioso MSC se le imponga


una pena, habrá quedar cumplimiento a lo establecido en el
c. 1350 del CDC (cf. c. 1410 del CCIO) que dice: “§1. Al
imponer penas a un clérigo, se ha de cuidar siempre de que
no carezca de lo necesario para su honesta sustentación, a no
ser que se trate de la expulsión del estado clerical. §2. Sin
embargo, procure el Superior proveer de la mejor manera
posible a la necesidad de quien, habiendo sido expulsado
del estado clerical o la vida consagrada, se encuentre en
estado de verdadera indigencia por razón de esa pena”.

Octava posibilidad

60. Situaciones especiales: muerte y otros motivos de pérdida


del estado clerical o religiosa: Si un clérigo o religioso
acusado muere durante el proceso penal, el hecho debe
comunicarse al CDF118. Si en cambio, éste pierde el estado
clerical, por dispensa o por una pena impuesta por un
procedimiento distinto al del abuso sexual, el Superior

116 Cf. SST 2010, art. 13; Rescripto ex audiencia, 3 de diciembre de 2019, art. 2,
§1.
117 Cf. CDC c. 290, 3º; CCIO c. 394, 3º.
118 Cf. Vademécum, IX, n. 162.

40
podrá culminar este proceso, aunque solo sea para definir la
responsabilidad del eventual delito y para imponer las
eventuales penas119.

Novena posibilidad

61. La CDF determina aplicar medidas disciplinares no pena-


les: En ciertas circunstancias, para garantizar y proteger el
bien común, la disciplina eclesial y evitar el escándalo de los
fieles, se podrá actuar mediante actos de gobierno, tales
como imponer medidas disciplinares no penales, remedios
penales o penitencias, o también amonestaciones o
reprensiones120.

Prescripción de la acción penal

62. Los delitos de abuso sexual de menores cometidos por


clérigos después del 21 de mayo de 2010 prescriben a los 20
años, contados a partir del día en que el menor cumplió 18
años121. Los delitos cometidos con anterioridad a esa fecha
prescriben de acuerdo con la normativa vigente al momento
de la comisión del delito. En caso de delitos no reservados
a CDF se aplicará lo estipulado en el Derecho común 122. Sin
embargo, la CDF tiene la facultad de derogar la prescripción
de la acción penal para los casos singulares, en los supuestos
de delitos contemplados en Motu Proprio Sacramentorum
Sanctitatis Tutela y sus modificaciones, volviendo, en este
caso, el delito imprescriptible123. El Superior puede indicar a
la CDF su parecer acerca de la conveniencia o no de la de-
rogación en un caso singular.

63. El hecho de que la acción penal esté prescripta no exime al


Superior de realizar la investigación preliminar y elevar las
actuaciones a la CDF, si estima verosímiles las noticias que
119 Cf. Vademécum, IX, n. 163.
120 Cf. CDC cc. 1339-1340; Vademécum, IV, n. 77.
121 Cf. SST 2010, art. 7, §2.
122 Cf. CDC cc. 695; 1362; 1395.
123 Cf. SST 2010, art. 7, §1; Rescripto ex audiencia, 6 de diciembre de 2019, n. 4.

41
recibiera acerca de la comisión del o de los delitos, y acerca
de su autor o autores.

Conductas sexuales de clérigos o religiosos MSC contra


personas vulnerables124

Definición y sujetos

64. Estas Líneas-guía entienden como persona vulnerable a


“cualquier persona en estado de enfermedad, de deficiencia física o
psicológica, o de privación de la libertad personal que, de hecho, li-
mite incluso ocasionalmente su capacidad de entender o de querer,
en cualquier caso, de resistir la ofensa”125.

65. Por tanto:

a) El sujeto activo de la acción sexual impropia es un


clérigo o religioso MSC126.
b) El sujeto pasivo (víctima) es una persona mayor de
edad vulnerable.

124 VELM, art. 1, §1, a, ii.


125 VELM, art. 1, §2, c; téngase en cuenta que las personas mayores de edad
que carecen de uso de razón jurídicamente no son consideradas adultos
vulnerables, sino que están equiparadas a los menores de edad y, por
tanto, estas acciones constituyen un delito reservado a la CDF, rigiendo
lo establecido para los delitos sexuales con menores de edad en estas Lí-
neas-guía.
126 Las presentes Líneas-guía, respecto del abuso sexual a menores, contempla
exclusivamente el caso de presbíteros y diáconos, puesto que, en relación
a los obispos, se debe seguir lo establecido en la legislación propia (Cf. SST
2010, art. 1 §2; VELM, arts. 7-16; CUMA, art. 2). Los seminaristasy novicios
tampoco están contemplados aquí. De igual modo, no están
comprendidos los miembros de institutos de vida consagrada o
sociedades de vida apostólica que no sean clérigos; en tales casos, los
superioresobrarán conforme al derecho universal y propio.

42
Informes y denuncias

66. Incluso en ausencia de una explícita obligación legal esta-


tal127, cada vez que un clérigo o un religioso MSC tenga
“noticia” o motivos fundados128 de un posible abuso sexual,
y en el que esté presuntamente implicada una persona
vulnerable129, lo comunicará inmediatamente al Superior y
al Ordinario del Lugar o a las oficinas de recepción de
informes o denuncias establecidas para este fin 130. La
obligación de denunciar también abarca los supuestos de
grave negligencia y/o encubrimiento de estos delitos, así
como la interferencia, obstrucción y/o evasión en las
correspondientes investigaciones civiles, canónicas,
administrativas o penales por parte de la autoridad
competente131.

67. Cualquier persona132 puede presentar un informe o


denuncia sobre las conductas mencionadas en el número
anterior,ante el Ordinario del Lugar o las oficinas creadas
para este fin133.

68. Las noticias que hayan sido recibidas se han de poner


inmediatamente en conocimiento del Superior competente;
si éste estima que las noticias son verosímiles y no
manifiestamente falsas o superficiales, llevará a cabo la
correspondiente investigación preliminar134.

127 Cf. Vademécum, II, n. 17.


128 VELM, art. 3, §§1-2.
129 VELM, art. 1, §1, a, ii; art. 1, §2, b.
130 Cf. VELM, art. 2, §1; art. 3, §2; Instructivo sobre los responsables de la
recepción de los informes a los que se refiere el Motu Proprio Vos Estis
LuxMundi, nn. 4-7.
131 VELM, art. 1, §1, b; art. 6; CUMA, art. 1.
132 VELM, art. 3, §2.
133 Cf. SST 2010, art. 6; VELM, art. 1; art. 2, §1; art. 3, §2; CUMA, art. 1;
Instructivo sobre los responsables de la recepción de los informes a los
que se refiere el Motu Proprio Vos Estis Lux Mundi, nn. 2, 4-7.
134 Cf. CDC c. 1717; VELM, arts. 7-16; CUMA, art. 2.

43
En cada caso se tomarán las medidas oportunas para
salvaguardar la buena fama de todas las personas que
intervengan en la causa135, teniendo particularmente
presente que el denunciado no está obliga- do a confesar el
delito, ni se le puede imponer un juramento de veritate
dicenda136.

69. Toda aquella denuncia o informe acerca de conductas


sexuales impropias de un clérigo o religioso MSC contra una
persona vulnerable137, o acerca de supuestos de grave
negligencia, encubrimiento, evasión, intervención u
obstrucción en investigaciones judiciales por parte de la
autoridad competente138, se han de recoger, en la medida
delo posible, conforme a lo estipulado en el número 24 de
las presentes Líneas-guía.

70. El Superior deberá prestar asistencia a las personas afecta-


das, conforme al número 46 de las presentes Líneas-guía.

71. Concluida la investigación preliminar, el Superior puede


proceder conforme a los medios que ofrece el Derecho
común139, incluso mediante un proceso judicial o a través de
un decreto extrajudicial140.

72. Cuando la denuncia involucre a una de las autoridades 141


citadas en el número 23 de las presentes Líneas-guía, se pro-
cederá conforme a lo allí estipulado142.

135 Cf. CDC c. 220; CCIO c. 23. VELM, art. 4, §2; CUMA, art. 2, §2; Rescripto ex
audiencia, 6 de diciembre de 2019, n. 3.
136 Cf. CDC c. 1728 §2; Vademécum, VI, n. 110.
137 Cf. VELM, art. 1, §1, a, ii; art. 1, §2, b.
138 Cf. VELM, art. 1, §1, b; art. 6; CUMA, art. 1.
139 Cf. CDC cc. 695; 1312 §3; 1319; 1339; 1340.
140 Cf. CDC cc. 1341-1342.
141 Cf. VELM, art. 6.
142 Cf. VELM, arts. 8-9.

44
Otros delitos sexuales cometidos por clérigos o religiosos
MSC.

73. En las presentes Líneas-guía no se recoge el procedimiento


en relación a otros delitos de índole sexual cometidos por
clérigos o religiosos MSC, sino que se procederá conforme a
la legislación vigente143.

143 Cf. CDC cc. 695; 1312 §3; 1319; 1339; 1340; 1395; 1399; 1717-1720; 1721-
1728.

45
III. ORDEN JURÍDICO ESTATAL

Las leyes mexicanas y sus consecuencias en relación con


estas Líneas-guía

74. En caso de que el clérigo sea acusado o denunciado ante las


autoridades del Estado Mexicano, el Ordinario debe cooperar
en lo que sea legítimamente requerido, y debe actuar con
transparencia frente al probable hecho delictivo, permitiendo
que sean las autoridades laicas las que determinen si existe
probable o plena responsabilidad penal del clérigo.

75. Como consecuencia de esta distribución de competencias en


el Estado Federal Argentino, salvo que el caso involucre
bienes del Estado Nacional o personas bajo su jurisdicción o
la ley le otorgue expresamente competencia a la Justicia
Federal, la mayoría de las causas penales –entre ellas las
referidas a delitos directamente vinculados con los asuntos de
estas Líneas-guía– determinan la aplicación del Código Penal
de la Nación, pero conforme a los Códigos Procesales Penales
y los tribunales de cada Provincia o de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires.

144 Cabe recordar que, en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,


además de la justicia federal y local subsiste la llamada “nacional”. Cuan-
do ella interviene se aplica también el Código Procesal Penal de la Nación,
(ley 23.984) de aplicación por la justicia federal en todo el territorio
nacional. Deberá también considerarse la sanción por parte del Congreso
de la Nación del Código Procesal Penal Federal (ley 27.063 y
modificatorias) que, sin derogar el Código Procesal Penal de la Nación de
modo inmediato, resulta de aplicación para determinados delitos,
algunos de los cuales se comprenden en estas Líneas-guía y que por el
momento se aplica solamente por la justicia federal en Jujuy y Salta.

46
76. También corresponde a las jurisdicciones provinciales o de
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en su esfera
administrativa o de sus Poderes Ejecutivos, la aplicación de
las leyes tutelares de menores de reciente vigencia –en
particular la ley tutelar nacional 26.061–, de las que derivan
obligacionesque se señalan más adelante en los nn. 94-101 de
las presen-tes Líneas-guía.

Delitos del Código Penal de la Nación

Delitos directamente vinculados con el abuso de menores

77. Abuso sexual simple (art. 119, primer párrafo): “Será


reprimido con prisión de 6 meses a 4 años el que abusare
sexualmente de persona de uno u otro sexo cuando ésta fuera
menor de 13 años o cuando mediare violencia, amenaza, abuso
coactivo o intimida- torio de una relación de dependencia, de
autoridad, o de poder, o aprovechándose de que la víctima, por
cualquier circunstancia, no haya podido consentir libremente la
acción”.

78. Abuso sexual gravemente ultrajante (art. 119, segundo


párrafo): “La pena será de 4 a 10 años de prisión cuando el abuso
por su duración o circunstancias de su realización hubiere con-
figurado un sometimiento sexual gravemente ultrajante para la
víctima”.

79. Abuso sexual con acceso carnal (art. 119, tercer párrafo): “La
pena será de 6 a 15 años de prisión cuando mediando las
circunstancias del primer párrafo (abuso sexual simple) hubiere
acceso carnal por vía anal, vaginal u oral o realizare otros actos
análogos introduciendo objetos o partes del cuerpo por alguna de
las dos primeras vías”.

47
80. Agravantes de las tres hipótesis anteriores de Abuso (art.
119, cuarto párrafo): “En los supuestos de los dos párrafos
anteriores (abuso simple y gravemente ultrajante), la pena será de
8 a 20 años de prisión si (entre otros supuestos):

a) Resultare un grave daño en la salud física o mental de


la víctima;
b)
c) El hecho fuere cometido por ascendiente,
descendiente, afín en línea recta, hermano, tutor,
curador, ministro de algún culto reconocido o no,
encargado de la guarda o educación”.

81. Estupro (art. 120): “Será reprimido con prisión de 3 a 6 años el


que realizare algunas de las acciones previstas en el segundo o en
el tercer párrafo del art. 119 (abuso gravemente ultrajante y abuso
con acceso carnal), con persona menor de 16 años, aprovechándose
de su inmadurez sexual, en razón de la mayoría de edad del autor,
su relación de preeminencia respecto de la víctima, u otra
circunstancia equivalente, siempre que no resultare un delito más
severamente penado”.

82. Estupro agravado (art. 120, segundo párrafo): “La pena sería
de prisión de 6 a 10 años si mediare alguna de las circunstancias
previstas en los incisos a, b, c, e o f del cuarto párrafo del artículo
119” (agravantes del abuso sexual).

83. Corrupción de menores (art. 125): “El que promoviere o


facilitare la corrupción de menores de 18 años, aunque mediare el
consentimiento de la víctima, será reprimido con prisión de 3 a 10
años. La pena será de 6 a 15 años cuando la víctima fuera menor
de 13 años. Cualquiera fuera la edad de la víctima la pena será de
prisión de 10 a 15 años, cuando mediare engaño, violencia,
amenazas, abuso de autoridad o cualquier otro medio de
intimidación o coerción, como también si el autor fuere
ascendiente, cónyuge, hermano, tutor o persona conviviente o
encargada de su educacióno guarda”.

48
Delitos relacionados con el abuso de menores

84. Pornografía (art. 128)145: “Será reprimido con prisión de tres (3)
a seis (6) años el que produjere, financiare, ofreciere, comerciare,
publicare, facilitare, divulgare o distribuyere, por cualquier medio,
toda representación de un menor de dieciocho (18) años dedicado a
actividades sexuales explícitas o toda representación de sus partes
genitales con fines predominantemente sexuales, al igual que el
que organizare espectáculos en vivo de representaciones sexuales
explícitas en que participaren dichos menores.

Será reprimido con prisión de cuatro (4) meses a un (1) año el que
a sabiendas tuviere en su poder representaciones de las descriptas
en el párrafo anterior.

Será reprimido con prisión de seis (6) meses a dos (2) años el que
tuviere en su poder representaciones de las descriptas en el primer
párrafo con fines inequívocos de distribución o comercialización.

Será reprimido con prisión de un (1) mes a tres (3) años el que
facilitare el acceso a espectáculos pornográficos o suministrare
material pornográfico a menores de catorce (14) años.

Todas las escalas penales previstas en este artículo se elevarán en


un tercio en su mínimo y en su máximo cuando la víctima fuere
menor de trece (13) años”.

85. Exhibiciones Obscenas (art. 129): “Será reprimido con multa


de mil a quince mil pesos el que ejecutare o hiciese ejecutar por
otros actos de exhibiciones obscenas expuestas a ser vistas
involuntariamente por terceros. Si los afectados fueren menores de
dieciocho años la pena será de prisión de seis meses a cuatro
años. Lo mismo valdrá, con independencia de la voluntad del
afectado, cuando se tratare de un menor de trece años”.

145 Algunas interpretaciones judiciales lo consideran como un delito transferido


a la justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, según la disposición
hecha en la Ley 26.702, artículo 2°.

49
Rapto (art. 130): “Será reprimido con prisión de uno a cuatro
años, el que sustrajere o retuviere a una persona por medio de la
fuerza, intimidación o fraude, con la intención de menoscabar su
integridad sexual. La pena será de seis meses a dos años, si se trata-
re de una persona menor de dieciséis años, con su consentimiento.
La pena será de dos a seis años si se sustrajere o retuviere mediante
fuerza, intimidación o fraude a una persona menor de trece años,
con el mismo fin”.

86. Grooming146 (art. 131): “Será penado con prisión de 6 meses a


4 años el que, por medio de comunicaciones electrónicas,
telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de
datos,contactare a una persona menor de edad, con el propósito de
cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la misma”.

87. Delito de encubrimiento147 (art. 277): “Será reprimido con


prisión de seis (6) meses a tres (3) años el que, tras la comisión de
undelito ejecutado por otro, en el que no hubiera participado:

a) Ayudare a alguien a eludir las investigaciones de la autoridad


o a sustraerse a la acción de ésta.
b) Ocultare, alterare o hiciere desaparecer los rastros, pruebas
o instrumentos del delito, o ayudare al autor o partícipe a
ocultarlos, alterarlos o hacerlos desaparecer.
c) Adquiriere, recibiere u ocultare dinero, cosas o efectos
provenientes de un delito.
d) No denunciare la perpetración de un delito o no
individualizare al autor o partícipe de un delito ya conocido,
cuando estuviere obligado a promover la persecución penal
de un delito de esa índole.
e) Asegurare o ayudare al autor o partícipe a asegurar el pro-
ducto o provecho del delito”.

146 El tratamiento penal de este delito ha sido transferido la justicia local de


la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
147 En referencia a los criterios expuestos en estas Líneas-guía, se ha de tener
especialmente en cuenta las causales de los incisos a, b y d, respecto al
delito de encubrimiento.

50
La acción penal, especies y consecuencias

88. Respecto a la acción penal, ha de tenerse en cuenta que la


distinción entre las acciones públicas dependientes de instancia
privada148 y las acciones públicas en sentido lato149, ya no es
relevante para los asuntos tratados en las presentes Líneas-
guía pues, conforme a la modificación hecha por la Ley
27.455 a lo prescrito en el Código Penal150 sobre los delitos
de índole sexual, la instrucción de estas transgresiones se
iniciará mediante la intervención inmediata de la policía, los
jueces o fiscales, y sin necesidad del impulso privado de las
víctimas o sus representantes, en todos aquellos casos en
donde el agraviado resultare ser un menor de edad o una
persona incapaz.

Extinción de la acción penal por prescripción

89. De igual forma, deberá tenerse atenderse a que:

1. De acuerdo con el art. 62, inciso 2º, del Código Penal, la


acción penal prescribirá después de haber transcurrido
el máximo de duración de la pena señalada para el de-
lito, que nunca puede exceder de doce años ni bajar de
dos años.
2. El curso de la prescripción empieza a correr desde la
medianoche del día en que se cometió el delito o, si
fuere éste continuo, el día en que dejó de cometerse.

148 Se entiende por acción pública de instancia privada a todos aquellos actos
procesales que requieren el impulso previo de las víctimas y/o sus
representantes para ser tratados en el fuero judicial.
149 Se entiende por acción pública en sentido lato a todos aquellos actos
procesales que no requieren un previo impulso de la parte agraviada
y/o de sus representantes legales, sino que son instruidos de oficio ante las
instancias jurídicas correspondientes.
150 Cf. Código Penal Argentino, art. 72, párrafo segundo, letra a.

51
3. No obstante lo anterior, el artículo 67, cuarto párrafo,
del mismo Código, establece para el caso de los
delitosprevistos en los artículos 119, 120, 125, 125 bis,
128, 129in fine, y 130, párrafos segundo y tercero, que
la prescripción se suspende mientras la víctima sea
menor de edad y hasta que, habiendo cumplido la
mayoría de edad, formule por sí la denuncia o
ratifique la formulada previamente por sus
representantes legales.

Obligación de denunciar delitos

90. Debe tenerse en cuenta que la obligación de denunciar se


encuentra reglada en los diferentes Códigos Procesales Pe-
nales151, siendo entonces de aplicación el Código Procesal
Penal de la Nación, o el Código Procesal Penal Federal, o los
Códigos Procesales provinciales o de la Ciudad Autónoma
de Buenos Aires, según la jurisdicción que corresponda al
delito en cuestión.

91. En los delitos en los que interviene la Justicia Federal o la


Justicia Nacional –en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires,
delitos no federales que no se hayan transferido a la justicia
local– tienen obligación de denunciar todos los delitos
enumerados en los nn. 80-91 de estas Líneas-guías: Los
funcionarios públicos o empleados públicos que los
conozcan en el ejercicio de sus funciones (art. 177, inc. 1º del
Código Procesal Penal de la Nación).

92. En la Legislación argentina, los miembros de la Iglesia no se


hallan comprendidos dentro de la categoría de funcionarios
públicos obligados a denunciar la perpetración de un delito
o a individualizar al autor del delito ya conocido, según el
art. 277 inc. d), por cuanto no están obligados a promover
la persecución penal de un delito, exigencia esta más severa
que la mera obligación de denunciar.

52
93. Aquellos clérigos o religiosos/as que desempeñen funciones,
tales como capellanes en establecimientos asistenciales,
carcelarios, hogares municipales, entre otros, que tengan
por esta función la categoría de empleados públicos152, y que
conozcan el delito en el ejercicio de su función, están obliga-
dos a realizar la correspondiente denuncia.

151 Cf. nn. 77-79 de las presentes Líneas-guía.


152 Se deberá tener en cuenta la legislación al respecto en cada jurisdicción. En
la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, estas personas se consideran,
conforme a la Ordenanza 38397/1982, como empleados públicos.

53
Obligación de informar a las autoridades administrativas
de las leyes de tutela de los niños y adolescentes

94. De acuerdo con la Ley 26.061 de Protección Integral de los


Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, los miembros de
los establecimientos educativos y de salud, públicos o priva-
dos, y todo agente o funcionario público que tuviera cono-
cimiento de la vulneración de los derechos de los menores,
tienen la obligación de comunicar dicha circunstancia a la
autoridad administrativa de protección de derechos en el
ámbito local, bajo apercibimiento de incurrir en
responsabilidad por dicha omisión153.

95. Asimismo, debe tenerse en cuenta que el artículo 9 de la Ley


26.061 amplía considerablemente el universo de los obliga-
dos a la comunicación y, prácticamente, sin distinción de
personas, establece que “la persona que tome conocimiento de
malos tratos, o de situaciones que atenten contra la integridad
psíquica, física, sexual o moral de un niño, niña o adolescente, o
cualquier otra violación a sus derechos, debe comunicar a la
autoridadlocal154 de aplicación de la presente ley”155.

96. Por su parte, la Ley 24.417 de Protección contra la violencia


familiar, si bien se refiere a lesiones o maltrato físico o psíquico
por parte de alguno de los integrantes del grupo familiar156,
establece que, en caso de que los damnificados fuesen
menores o incapaces, ancianos o discapacitados157, los hechos
delictivos

153 Cf. Ley 26.061, art. 30.


154 La autoridad local de aplicación de la ley será establecida conforme a las
directrices de cada jurisdicción. Es decir, por las Provincias y la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires.
155 Ley 26.061, art. 9, párrafo tercero.
156 Cf. Ley 24.417, art. 1.
157 Cf. Ley 24.417, art. 2.

54
deberán ser denunciados ante el juez competente en materia
de familia, tanto por sus representantes legales y/o el
Ministerio Público, como por todos aquellos “servicios
asistenciales sociales o educativos, públicos o privados, los
profesionales de la salud y todo funcionario público que tome
conocimiento de estos hechos en razón de su labor”158.

97. De igual manera, respecto a estos delitos, se ha de considerar


que, tanto en la jurisdicción Federal y/o Nacional, como en
las jurisdicciones locales-provinciales y en la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires, se han sancionado leyes y
protocolos de tutela infantil que establecen la obligatoriedad
de realizar estas denuncias ante los órganos específicos
cuandohaya supuestos o circunstancias de posibles abusos.

Violación de secretos159

98. Secreto y delito. A los ministros de un culto reconocido se


les impone el secreto en razón de su estado u oficio, cuyo
incumplimiento es sancionado, conforme a lo estipulado en
el Código penal, dentro del delito de violación de secretos160.

99. Secreto y testimonial. A su vez, el art. 244 del Código


Procesal Penal de la Nación establece que los ministros de un
culto admitido deberán abstenerse de declarar sobre los
hechossecretos que hubieran llegado a su conocimiento en
razón del propio estado. Incluso, el interesado no puede
liberarlos del deber de guardar secreto, debiendo tenerse en
cuenta las diferencias que en esta materia existen en las
normas procesales vigentes en las provincias y en la Ciudad
Autónoma deBuenos Aires.

158 Cf. Ley 24.417, art. 2.


159 Debe atenderse a que, las cuestiones vinculadas con el secreto en la
denuncia y en la declaración testimonial se encuentran regidas por las
leyesprocesales con lo cual resultan aplicables, según el caso, los Códigos
Procesales correspondientes a cada jurisdicción. No obstante, a nivel
nacional rige para el delito de violación de secreto lo establecido en el
Código Penal.
160 Cf. Código Penal de la Nación, art. 156.

55
100. Secreto y denuncia. El Código Penal no prevé expresamente
la prohibición de denunciar los hechos delictivos que un
ministro de culto pudiera conocer en razón de su propio
estado; sin embargo, tal prescripción se puede inferir con
certeza del citado delito de violación de secretos161, de la
prohibición de declarar162, y de la prohibición de librar
orden de presentación de personas o documentos contra
aquellos quedeben guardar secreto profesional163.

Concepto de vulnerabilidad

101. Sin perjuicio de lo precisado en el número 67 de las


presentes Líneas-guía, debe recordarse que la Ley 27.372
sobre los Derechos y Garantías de las Personas Víctimas de
Delitos, considera como situaciones de vulnerabilidad tanto
la edad,género, preferencia u orientación sexual, etnia, condición de
discapacidad, o cualquier otra análoga164, como los casos donde:

a) La víctima fuere menor de edad o mayor de setenta (70) años,


o se tratare de una persona con discapacidad;
b) Existiere una relación de dependencia económica, afectiva,
laboral o de subordinación entre la víctima y el supuesto
autor del delito”165.

102. El concepto de vulnerabilidad también debe considerarse,


respecto de las premisas mencionadas en el Código Penal166,
que prevé el delito de abuso sexual simple cuando el sujeto
activo se aproveche de que “la víctima por cualquier causa no
haya podido consentir libremente la acción”, cualquiera fuere la
edad de la víctima.

161 Cf. Código Penal de la Nación, art. 156


162 Cf. Código Procesal Penal de la Nación, art. 244.
163 Cf. Código Procesal Penal de la Nación, art. 232.
164 Cf. Ley 27.372, art. 4, b.
165 Cf. Ley 27.372, art. 6.
166 Cf. Código Penal Argentino, art. 119, párrafo primero.

56
IV. NORMAS PARA UNA ACCIÓN
PASTORAL DE PREVENCIÓN

103. “La tutela efectiva de los menores y el compromiso de garantizar


su desarrollo humano y espiritual conforme a la dignidad de la
persona humana son parte integrante del mensaje evangélico que
la Iglesia y todos sus miembros están llamados a difundir en el
mundo”167.

104. Siguiendo el pedido del Papa Francisco, La Congregación


MSC asume el compromiso de desarrollar parámetros
eficaces para la protección de las personas –especialmente
de las más vulnerables– frente a los abusos de poder, de con-
ciencia y sexuales. Tienen el “valor de normas y no solo de
orientación”, para ser aplicados en comunión y unidad con
todos los Ordinarios y Superiores. Su finalidad es
desarrollar un nuevo y eficaz planteamiento para la prevención
en todas las instituciones y ambientes de actividad eclesial168. Este
desarrollo se plasma en las presentes normas pastorales de
prevención.

Finalidad y alcances de la prevención en la Iglesia

105. Las medidas y disposiciones de la Iglesia y la Congregación


MSC sobre la prevención de los abusos en su seno abrevan
en las fuentes evangélicas del humanismo cristiano. En su
centro está la persona humana, imagen de Jesucristo. De allí
derivan sus valores fundamentales: el respeto por la
dignidad de cada persona, especialmente si es más
vulnerable y herida, la comunión, la compasión y la
solidaridad.

106. Estas disposiciones buscan incidir más allá de los estándares

167 Papa Francisco, Quirógrafo para la institución de la Comisión Pontificia para la


Protección de los Menores, 22 de marzo de 2014.
168 Cf. Papa Francisco, Discurso de clausura en el encuentro “La protección de
los menores en la Iglesia”, 24 de febrero de 2019, n. 5.
57
legales vigentes en la sociedad, superando el estatus de sim-
ples códigos y protocolos conductuales. Tienden, por ello,
a generar una cultura y práctica del cuidado y el buen trato
hacia todos. Su fundamento último se arraiga en el
Evangelio de Cristo, pauta por excelencia para orientar la
conducta y actitudes del cristiano.

107. Tal como testimonian los Evangelios, en sus encuentros con


todo tipo de personas, Jesús buscó siempre y, ante todo,
hacer visible el amor de misericordia, la ternura y la
compasión de su Abba. Esta actitud de “primerear” se
acentuaba claramente cuando se encontraba con personas
heridas por diversos tipos de sufrimientos. Antes que su
condición moral, lo que más despertaba su compasión era
ese sufrimiento de los corazones. El poder sanador que los
Evangelios muestran con tanta abundancia es su propia
Persona. Él es médico y medicina para los que sufren. Ha
venido a buscaral perdido, a curar y sanar a los enfermos169.

108. Por eso, tuvo una especial cercanía hacia quienes pudieran
sentirse extraños y excluidos de este amor: los pobres, los
enfermos, los atormentados por el mal, los jóvenes, y todos
aquellos que eran vistos como pecadores. Particularmente
se preocupó por los niños170 y por la necesidad de proteger
su bienestar e inocencia171. De la misma manera, también la
Iglesia, en todas sus acciones, debe siempre preocuparse por
la dignidad y el valor de cada ser humano, especialmente de
los más vulnerables172.

109. En estas orientaciones y normas, el cuidado de los demás se


expresa de diversas formas, y busca hacerlo de manera
eminentemente positiva. Las prohibiciones o indicaciones
de tenor negativo también tienen su lugar. Unas y otras
tienen

169 Cf. Lc 19, 10; Mt 9, 12-13.


170 Cf. Mt 19, 13-15; Mt 18, 2-4.
171 Cf. Mt 18, 5-7.
172 Cf. Conferencia Episcopal de Australia, Integridad en el Ministerio, abril
2010.
58
como finalidad la promoción de conductas positivas que
conviertan nuestros espacios en ambientes seguros donde
sea posible el crecimiento de todos.

110. Estas expresiones positivas de la cultura del cuidado y del


buen trato, en una comunidad de Iglesia, deben girar en
torno a conductas que expresen y den testimonio de los
siguientes valores:

• El amor de Dios por cada ser humano, a través de la


sensibilidad, la reverencia y el respeto en sus
relaciones.
• El espíritu de servicio que debe animar la vida del
creyente.
• El respeto de la dignidad y el valor de cada persona.
• El resguardo de la integridad y los límites físicos y
emocionales propios de la relación entre personas.
• La preocupación por la dignidad y seguridad de los
niños y jóvenes.
• La integridad y equidad en la actuación cuando se
reciben quejas o denuncias sobre situaciones abusivas
detodo tipo.

111. Cuando esta norma evangélica del cuidado del otro es


infringida por quienes han recibido la misión específica de
apacentar en nombre de Cristo, la Iglesia tiene el deber de
restablecer la justicia y la comunión dañadas. Y debe hacerlo
lo más rápido y plenamente posible. La entera comunidad
eclesial es corresponsable de esta delicada misión. Una
responsabilidad personal e indelegable, empero, recae sobre
el obispo diocesano173, e implica, entre otros elementos, la
173 Cf. CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Carta Circular-
subsidio para las Conferencias Episcopales en la preparación de Líneas Guía para
tratar los casos de abuso sexual de menores por parte del clero: “Entre las
importantes responsabilidades del Obispo diocesano para asegurar el
bien común de los fieles y, especialmente, la protección de los niños y de
los jóvenes, está el deber de (...) instituir procedimientos adecuados tanto
para asistir a las víctimas de tales abusos como para la formación de la

59
disponibilidad para cooperar con las autoridades públicas
en los procesos que deban llevarse a cabo, acatando siempre
lo que disponen las pertinentes leyes, tanto canónicas como
seculares.

Principios fundamentales de protección

112. La Iglesia comparte la preocupación por la protección de


los menores y adultos vulnerables con toda la sociedad, y
trabaja en conjunto con el resto de los organismos y
organizaciones que se esfuerzan por erradicar todo tipo de
abuso. Esta preocupación tiene su raíz más profunda en
principios espirituales de naturaleza evangélica, que se
manifiestan en normas morales y se traducen en leyes y
costumbres de protección.

113. Junto con la legislación canónica correspondiente, se


deberán tener en cuenta las disposiciones de la normativa
secular vigente, especialmente aquella que se refiere
específicamente a la protección de la niñez y la adolescencia
(Convención sobre los Derechos del Niño174; Ley 26.061 de
Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y
Adolescentes175; Leyes provinciales de protección de la
infancia; Códigos Penal y Civil y Comercial de la Nación;
protocolos estatales correspondientes).

114. Las medidas de protección implementadas desde los


organismos eclesiales deben tener en cuenta todo este
complejo entramado de fundamentos y disposiciones, de
modo que puedan expresarse en disposiciones capaces de
llegar al fondo de la problemática para ayudar a prevenir,
acompañar y sanar a todas las personas involucradas.

comunidad eclesial en vista de la protección de los menores”.


174 Especialmente los artículos n. 3 y n. 19.
175 Particularmente los artículos n. 9 y n. 30.

60
Elementos necesarios

115. Desde la prevención, cobran vital importancia todos los


elementos que garanticen que los menores y adultos
vulnerables que participen de nuestros espacios gozarán de
un ambiente sano y cuidado. Importantes medidas pueden
tomarse para aportar en este sentido.

Selección y formación de personas

116. El cuidado de la selección y formación de quienes están a


cargo de los diversos ámbitos e instituciones eclesiales
(seminarios, parroquias, escuelas, grupos de todo tipo,
espacios de catequesis, y tantos otros) se presenta como uno
de los objetivos más acuciantes.

117. Se exhorta a los Superiores y a sus colaboradores a prestar


particular atención a la selección de los candidatos a la
Congregación MSC, a cuyo efecto se habrá de tener presente
lo dispuesto en el Código de Derecho Canónico en cuanto a
las cualidades requeridas: fe íntegra, recta intención, ciencia
debida, buena fama, costumbresíntegras, virtudes probadas,
junto con las cualidades físicasy psíquicas convenientes para
consagrar su vida al Señor176. Muy particularmente habrá de
evaluarse la madurez afectiva de los candidatos, concebida
como capacidad de entablar relaciones correctas con
varones y mujeres, propia de quien ha de ejercer un rol de
paternidad espiritual en la comunidad cristiana177.

118. De igual importancia es la formación, tanto inicial como


permanente, de seminaristas, clérigos y religiosos, de
acuerdo con los criterios emanados por la nueva Ratio
fundamentalis para la formación sacerdotal. Cobran especial
importancia
176 Cf. CDC c. 1029.
177 Cf. CONGREGACIÓN PARA LA EDUCACIÓN CATÓLICA, Instrucción
sobre los criterios de discernimiento vocacional en relación con las
personas de tendencias homosexuales antes de su admisión al seminario
y a las órdenes sagradas, 4 de noviembre de 2005, n. 1.

61
en este punto las disposiciones en cuanto a la formación
específica para la tutela de los menores y personas
vulnerables, así como a la necesidad de reforzar la
adquisición de las virtudes humanas indispensables para
que un sacerdote o religioso puedan encauzar su llamado y
el servicio a los hermanos178.

119. En situaciones que, por cualquier motivo, involucren


traslados de comunidad, el Superior debe cuidar
imperiosamente que no sea por estos temas.

120. En cuanto a la formación de los demás agentes pastorales,


se presenta como indispensable la promoción, en todas las
comunidades, de programas de capacitación en orden a la
protección de la infancia y la adolescencia y a la
prevención de abusos de todo tipo: “en algunas naciones se
han comenzado, en el ámbito eclesial, programas educativos de
prevención para propiciar ambientes seguros para los menores.
Tales programas buscan ayudar a los padres, a los agentes de
pastoral y a los empleados escolares a reconocer indicios de abuso
sexual y a adoptar medidas adecuadas. Estos programas a
menudo han sido reconocidos como modelos en el esfuerzo por
eliminar los casos de abuso sexual de menores en la sociedad
actual”180.

178 Cf. CONGREGACIÓN PARA EL CLERO, El don de la vocación presbiteral.


Ratio Fundamentalis Institutionis sacerdotalis, n. 202, (8 de diciembre de
2016).
179 Cf. CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE, Carta Circular-
subsidio para las Conferencias Episcopales en la preparación de Líneas
Guía para tratar los casos de abuso sexual de menores por parte del clero,
letra b.
180 Cf. CONFERENCIA EPISCOPAL DE AUSTRALIA, Integridad en el
Ministerio, abril 2010.

62
121. Todos los agentes pastorales, tanto clérigos como laicos,
deben realizar y actualizar periódicamente estos cursos de
manera obligatoria en todas las comunidades MSC, y ello
debería constar fehacientemente en cada caso.

Normativa de comportamientos y protocolos de prevención

122. La promulgación de normas de comportamiento claras y


obligatorias en el trato con menores y adultos vulnerables
en los distintos ámbitos eclesiales aparece como otro de los
elementos fundamentales para la prevención.

123. Se los suele denominar de distinta forma: Código de


conducta, Manual o Código de buenas prácticas, Manual o
Código para el buen trato. En todo caso, aspiran a infundir
libertad y energía a quienes ejercen una actividad
determinada en su interacción con las personas que se
acercan a ellos esperando poder beneficiarse de su
conocimiento y experiencia.

124. No tienen por finalidad restringir o reprimir la conducta.


Por el contrario, apuntan a garantizar el resguardo de quien
realiza la tarea y el respeto de la dignidad de todas las
personas con quienes se relacionan en el ejercicio de su
profesión o ministerio181

125. En este sentido, la Congregación deberá contar con un


código claro de conducta o normas de comportamiento o
documento similar, aprobado por la máxima autoridad y
sujeto a revisión y actualización periódica, que establezca las
pautas a ser observadas en el trato con menores de edad y
con adultos vulnerables.

126. Ese Código ha de ser difundido por las comunidades; todos


los adultos que interactúen de un modo u otro con menores
y adultos vulnerables deben ser capacitados en la puesta en
práctica de este Código, y su aceptación y compromiso de
cumplirlo deben constar por escrito.

59
127. Las normas de conducta deben contemplar al menos los
siguientes aspectos:

• Declaración general sobre el deber de testimoniar


siempre valores y comportamientos éticos en los
ámbitos eclesiales.
• Explicitación de la responsabilidad personal de
cumplir el código de conducta.
• Referencia expresa a que todas las actividades que se
realicen con menores deben contar con el conocimiento
explícito y el consentimiento de los responsables le-
gales.
• Especial hincapié en la necesidad de mantener siempre
límites apropiados con los menores, tanto en la
proximidad física como en el lenguaje, actitudes y
espacios compartidos con ellos.
• Abordaje del tema de las comunicaciones virtuales,
mensajerías y chats entre adultos y menores, sobre
todo en la modalidad y frecuencia en que se
desarrollan y de los peligros que entrañan para la
seguridad de los menores.
• Especial consideración de las normas a cumplir en
ocasiones en que se comparte más estrechamente el
espacio físico con menores o adultos vulnerables:
viajes, retiros, convivencias, encuentros,
campamentos,

58
actividades deportivas y otros eventos. Considerar
especialmente la cuestión de las autorizaciones para la
participación, la información y apertura para con los
padres, horarios, características de las habitaciones,
uso de los baños, ocasiones de encuentro a solas entre
un adulto y un menor, etc.
• Prohibición absoluta de exigir cualquier forma de
“secreto” a los niños, sobre todo con relación a sus
padres, así como de fomentar relaciones exclusivas,
concesión de regalos o autorizaciones inapropiadas a
un menor por parte de un adulto.
• Constancia expresa del compromiso de la institución
de respetar normas e indicaciones legales vigentes,
tanto canónicas como estatales, en caso de ocurrir una
situación de abuso o negligencia para con un menor.

Disponibilidad de protocolos de actuación en las


Comunidades que deben activarse ante la sospecha o el
conocimiento de hechos abusivos

128. Estos Protocolos deben darse a conocer con precisión a todos


los adultos que trabajen con menores, y encaminarán la
respuesta del adulto para un correcto tratamiento del caso
por las autoridades correspondientes, siguiendo las
especificaciones de las Líneas-guía de actuación MSC.

129. Asimismo, en el principio de autonomía y cooperación de


ambos sistemas jurídicos, la Iglesia exhorta a conocer,
respetar y obedecer las disposiciones del derecho secular
sobre la materia, y, por lo mismo, a colaborar con las
autoridades estatales en todo aquello que esté a su alcance
para esclarecer situaciones delictivas.

130. Quienes desarrollan actividades con menores o adultos


vulnerables deben estar familiarizados también con estas
disposiciones. Por ello, es importante que los protocolos de
cada diócesis y MSC, además de referir a las Líneas-guía de
la Conferencia Episcopal Mexicana para comprender las

60
instancias canónicas, también indiquen sucintamente a los
fieles los pasos a seguir ante las autoridades u organismos
estatales encargados de la protección de la infancia y de las
personas vulnerables.

131. Los Protocolos de actuación deben utilizar la tipificación del


delito dada en el art. 1 del Motu Proprio Vos Estis Lux Mun-
di182, y explicitar al menos los siguientes puntos:

• Proteger a los menores es responsabilidad de todos.


• Los Protocolos están basados en el real compromiso de
la Iglesia para descubrir la verdad y trabajar hacia la
curación.
• La actitud esperable por parte de un adulto ante la
recepción de la información en forma directa de los
menores, la de escucha empática y contención.
• Las instancias disponibles para recibir informes
relativos a estos hechos.
• Garantía de que las denuncias serán recibidas en un
clima de aceptación y confianza en la palabra del
denunciante, y que las promesas realizadas en ese
marco sean cumplidas lo más rápidamente posible.
• Contenido mínimo de la denuncia, sospecha o informe.
• Significado de las medidas cautelares que
eventualmente se impongan.

181 VELM, art. 1, §1: “Las presentes normas se aplican en el caso de informes
relativos a clérigos o miembros de Institutos de Vida Consagrada o
Sociedades de Vida Apostólica con relación a: a) delitos contra el sexto
mandamiento del Decálogo que consistan en: i. obligar a alguien, con
violencia o amenaza o mediante abuso de autoridad, a realizar o sufrir
actossexuales; ii. realizar actos sexuales con un menor o con una persona
vulnerable; iii. producir, exhibir, poseer o distribuir, incluso por vía
telemática, material pornográfico infantil, así como recluir o inducir a un
menor o a una persona vulnerable a participar en exhibiciones
pornográficas”; VELM, art. 1, §2, c: “Se entiende como c) «material
pornográfico infantil»: cualquier representación de un menor,
independientemente de los medios utilizados, involucrado en actividades
sexuales explícitas, reales o simuladas, y cualquier representación de
órganos sexuales de menores con fines predominantemente sexuales.
61
• Solidez y transparencia, incluyendo a laicos con
formación y experiencia adecuada y habilidades
apropia- das para garantizar la independencia.
• Obligación de comunicar conocimientos o sospechas
de este tipo de conductas delictivas a las autoridades
estatales competentes.
• Presentación de las autoridades eclesiales ante los
organismos de protección al menor o ante las
autoridades policiales o judiciales.

Cuidado en los requisitos para empleados y voluntarios

132. Se debe prestar una especial atención a los requisitos para


la contratación de empleados y la aceptación de voluntarios
que interactúen de alguna manera con menores o adultos
vulnerables: la procedencia y aptitudes personales de los
adultos a cargo de estos espacios deben ser suficientemente
comprobadas antes de que entren en contacto con los meno-
res o adultos vulnerables.

133. Se sugiere tener en cuenta la implementación de varias


entrevistas personales, pedido de personas referentes, cotejo
de informaciones sobre los candidatos con fuentes
exteriores, realización de capacitaciones en protección de
menores, acuerdo firmado de respetar las normas
congregacionales en materia de protección de menores. En
casos especiales, pueden ser oportunos la realización de
psicodiagnósticos y/o el pedido del certificado de
antecedentes penales.

Disposiciones específicas para el acompañamiento de las


víctimas, sus familias y comunidades más cercanas

134. El Motu Proprio Vos Estis Lux Mundi, en el art. 5 §1, indica
la obligación de ofrecer acogida, escucha y seguimiento, incluso
mediante servicios específicos, aunque no especifica el modo
concreto de articular esta ayuda.

62
135. Personas capacitadas. La Congregación, individualmente o
en conjunto con otra/s, debe poder disponer de una o varias
personas capacitadas para ofrecer un acompañamiento
pastoral a quienes presenten una denuncia y/o hayan sido
víctimas de un abuso. Esta ayuda debe incluir a los
familiares e integrantes de sus entornos más cercanos,
siempre que se muestren abiertos a recibirla. Las personas
afectadas deben encontrar un espacio seguro para poder
expresar su dolor y su herida a las autoridades eclesiales o
sus delegados, recibiendo de ellos comprensión, cercanía,
voluntad de ayuda y acompañamiento integral efectivos. El
Superior, por su parte, debe mostrarse dispuesto a
garantizar el esclarecimiento de los hechos, implementar
las medidas cautelares y urgir las sanciones
correspondientes para los eventuales culpables, como
también a establecer las medidas oportunas para evitar la
repetición de los hechos. Es de fundamental importancia,
que el Superior se deje aconsejar por personas competentes
en esta delicada materia, siguiendo siempre las orientaciones
de la Iglesia.

136. Coordinador/a de acompañamiento pastoral. Una posible


forma de implementar el acompañamiento pastoral puede
ser el nombramiento de un(a) coordinador(a) del
acompañamiento pastoral del denunciante o de la presunta
víctima. Sería el referente primario del acompañamiento
eclesial de las víctimas o denunciantes, atento a las distintas
dimensiones de la problemática y ofreciendo
oportunamente ayuda específica, según el caso lo requiera
(acompañamiento espiritual, psicoterapia, asistencia
médica, etc.). Dicho coordinador puede ser parte (aunque no
necesariamente) de la Comisión COPROME MSC de
Prevención o, incluso, puede ser la misma persona
responsable de la recepción de informes. En este último caso,
se evita que la persona denunciante y/o víctima sea
sometida a procesos de revictimización, teniendo que
exponer su situación a más personas. El coordinador del
acompañamiento pastoral se encargará de derivar a la
persona asistida para recibir ayudas más específicas, en caso
63
de que la(s) persona(s) lo requieran y acepten. En ningún
caso dicho coordinador deberá ser el mismo que acompaña
al denunciado.

137. Acompañantes espirituales. La Congregación debería


contar con una lista de acompañantes espirituales y
profesionales de la salud mental, entrenados y sensibles a la
problemática de los abusos sexuales, que pueda ser puesta a
disposición de las presuntas víctimas. Esta lista debería
ofrecer la posibilidad de elegir entre dos o más personas
según cada disciplina de ayuda, incluyendo, en la medida de
lo posible,varones y mujeres.

138. Presencia de laicos. En la instancia o modalidad de


acompañamiento que se establezca, se recomienda
encarecidamente la presencia de laicos, principalmente de
mujeres, dotados de gran sentido de empatía, idóneos y
capacitados para esta delicada tarea. Deberán prestar la
máxima atención a informar y asesorar convenientemente a
víctimas y denunciantes sobre los pasos canónicos
esperables y efectivos que tome su denuncia o informe. Es
clave también su actitud eclesial madura de libertad y
confianza, claridad y firmeza para cumplir su delicada
misión en la Iglesia. De manera especial, esto se ha de
verificar en la comunión y el diálogo franco con el Superior
y otras autoridades eclesiásticas.

139. Víctimas primarias y secundarias. Más allá de las personas


directamente involucradas, existe un grupo que a veces ha
vivido los sucesos de más cerca o más lejos (escuela, clase,
parroquia, movimiento). Se tendrá en cuenta la
conveniencia de realizar acciones de particular cercanía y
apoyo pastoral en las comunidades eclesiales especialmente
golpeadas por estas circunstancias.

140. En todo momento debe recordarse la obligación de respeto


a la intimidad de los involucrados que rodea a las
informaciones sobre estos casos. Salvando este deber, los
miembros de la comunidad afectados deberán ser
64
pertinentemente informados. Debe siempre transmitirse el
hecho de que la Iglesia, a través de sus autoridades,
instituciones y comunidades, está comprometida con la
búsqueda de la verdad y el acompañamiento pastoral a
quienes hayan resultado víctimas primarias o secundarias
de los hechos.

Pautas para la asistencia desde la Iglesia a quienes hayan


sido denunciados o condenados por abusos

141. Si, a pesar de todas las todas las medidas preventivas, un


clérigo o religioso MSC es denunciado de abusos sexuales,
el Superior velará por asegurar que sea tratado con
prudencia y caridad fraterna, siguiendo la normativa
canónica y secular, y respetando tanto sus derechos, como
el derecho de todos, y el bien común de la Iglesia.

142. Es importante afirmar que todas las personas tienen derecho


a ser respetadas y acompañadas. La presunción de
inocencia, además, conlleva el respeto a los derechos
procesales de la persona denunciada, tales como permitirle
responder y defenderse ante la denuncia.

143. La autoridad debe manifestar su interés de pastor por él,


procurando no perder contacto, a fin de mantenerlo
informado y preocupándose de lo relativo a su manutención
y al adecuado ejercicio de su derecho de defensa. Debe
interesarse también por el proceso terapéutico que
eventualmente se inicie, así como por el acompañamiento
espiritual de que disponga. Si fuera el caso, se hará lo
necesario para restituir la buena fama del clérigo que haya
sido denunciado injusta-mente183.

182 Cf. CDF, El deber de una respuesta adecuada, I, d.3.

65
144. Todo esto no puede interpretarse como una exención de
investigar en tiempo y forma las noticias sobre hechos
abusivos, ni para postergar las medidas cautelares que se
revelen como necesarias. Fundamentalmente, toda ayuda
que se ofrezca a estas personas debe ser coherente con el
deber de conservar un ambiente seguro dentro de la Iglesia.

Establecimiento de mecanismos que permitan efectivizar la


supervisión y relevamiento del cumplimiento de la
normativa y disposiciones de prevención

145. Este mecanismo deberá hacer posible una evaluación


periódica sobre la marcha de las medidas dispuestas, de
modo que se puedan hacer las correcciones necesarias,
contribuyendo así a afianzar una relación con los fieles y el
resto de la sociedad basada en la transparencia y el
compromiso común hacia la instauración de una verdadera
cultura de la prevención.

146. Con la mirada puesta siempre en Jesucristo el “Pastor y


Guardián” de nuestras vidas184, concluimos confiando
plenamente en el auxilio de su gracia. Nunca será fácil, pero
siempre una gozosa obligación, armonizar en la misión de
la Iglesia, signo e instrumento del Señor, el ejercicio de la
prudencia, la justicia, la misericordia y el amor, para
construir el Reino de Dios.

184 Cf. 1 Pe 2, 25.

66
V. ANEXO I
Instructivo sobre los responsables de recepción de los informes
a los que se refiere el Motu Proprio Vos Estis Lux Mundi185

1. Introducción

El cuidado de la infancia y de las personas más vulnerables


es uno de los primeros principios de la caridad evangélica y del
sistema contemporáneo de los derechos humanos. Sabido es que
los abusos sexuales, de poder y de conciencia constituyen una
vulneración de esos principios y derechos básicos.

En esta línea, el Motu Proprio del Papa Francisco Vos Estis Lux
Mundi dispone que todas las Diócesis y Eparquías, individual o
conjuntamente, deben establecer uno o más sistemas estables y
fácilmente accesibles al público para recibir informes contra
clérigos y miembros de Institutos de Vida Consagrada y
Sociedades de Vida Apostólica relativos a los delitos contra la
integridad sexual a los que se refiere el mencionado Motu
Proprio186.

Este Instructivo no pretende ser un estatuto de los Sistemas de


Recepción de Informes, sino ofrecer algunos principios orientado-
res para las Diócesis y Eparquías, ya sea que opten por
implementarlos individual o colectivamente.

2. Características del sistema de recepción de informes

El sistema para recibir informes deberá poseer las siguientes


características básicas:

185 El contenido del presente instructivo ya ha sido incorporado en la re-


forma de las Líneas-guía, no obstante, puede permanecer como un anexo
para acceder fácilmente a la normativa referida a la recepción de informes
y sus responsables.
186 Cf. VELM, art. 2, §1.
67
a) Estabilidad: quienes integren el sistema de recepción de In-
formes deberán ser designados formalmente por un plazo
determinado a través de un Decreto del Ordinario. Sus
funciones y responsabilidades serán especificadas en el
Decretode nombramiento.
b) Fácil accesibilidad para el público: el Sistema de Recepción
de Informes debería poder disponer de un lugar de
encuentro y escucha, así como de un número telefónico y/o
una di-rección de correo electrónico de contacto. Estos datos,
junto con los nombres de los responsables, serán publicados
y di- fundidos por todos los medios posibles.

3. Designación de un responsable para la recepción de informes

Los Obispos diocesanos, individual o conjuntamente, deberán


designar por medio de un Decreto un Responsable para la
recepción de los Informes a los que se refiere el Motu Proprio.

El Responsable podrá ser clérigo o laico. Deberá poseer


capacidad de escucha y ser conocedor de cuestiones básicas de las
leyes y procedimientos canónicos y seculares en lo que hace al
tratamiento de estos delitos en ambos fueros.

Del mismo modo, si se estima conveniente, podrá designarse


también un Asistente, que colabore con el Responsable y lo
reemplace de ser necesario por razones de salud o fuerza mayor.

Los obispos diocesanos, individual o conjuntamente, según


corresponda, establecerán si el Responsable recibirá una
contribución por su trabajo187.

El Responsable y el Asistente podrán ser parte del equipo para


la protección de los menores que eventualmente funcione en cada
Diócesis y Eparquías, o agrupación de éstas. En todos los casos,
deberán tener contacto frecuente con los miembros de ese equipo.

187 Cf. VELM, art. 16, §1: “Las Provincias eclesiásticas, las Conferencias
Episcopales (…) pueden establecer un fondo destinado a sufragar las
investigaciones…”.

68
4. Tareas a cargo del responsable

El responsable tendrá las siguientes tareas principales:

1. Recibir información contra clérigos o miembros de Institutos


de vida consagrada o Sociedades de vida apostólica con
relación a acciones que involucren:

a) Obligar a alguien, con violencia o amenaza o mediante


abuso de autoridad, a realizar o sufrir actos sexuales;
b) Realizar actos sexuales con un menor o con una persona
vulnerable;
c) Producir, exhibir, poseer o distribuir, incluso por vía
telemática, material pornográfico infantil, así como
recluiro inducir a un menor o a una persona vulnerable a
participar en exhibiciones pornográficas.

2. Recibir información que involucre a Obispos, así como


también a clérigos que están o que han estado encargados del
gobierno pastoral de una Diócesis o de una Prelatura
personal, Moderadores supremos de Institutos de vida
consagrada o de Sociedades de vida apostólica de derecho
pontificio188, así como de los Monasterios sui iuris189 con
relación a acciones yomisiones dirigidas a interferir o eludir
investigaciones civiles o canónicas, administrativas o
penales, contra un clérigo o un religioso con respecto a los
delitos anteriormente mencionados.
3. Elaborar una síntesis del Informe, que incluya lo actuado por
el Responsable, a fin de remitirla a la autoridad
correspondiente.

5. Los informes

Por “Informe” se entiende aquí la elaboración de cualquier

188 Moderador Supremo es quien rige todo un Instituto, y no tiene por


encima ninguna autoridad dentro del mismo, excepto el Capítulo
General.
189 Un monasterio sui iuris es aquel que tiene independencia y autonomía de
régimen.
69
comunicación verbal o escrita brindada a este sistema de recepción
por cualquier medio, incluso anónimo, relativa a las conductas y
personas específicas a las que el Motu Proprio se refiere. Debe pro-
curarse que ese Informe incluya elementos fundamentales como
indicaciones del tiempo y lugar de los hechos, de las personas
involucradas o con conocimiento de los mismos, así como
cualquierotra circunstancia que pueda ser útil para asegurar una
valoraciónprecisa de los hechos190.

Los informes comunicados en forma anónima serán recibidos y


derivados a la autoridad correspondiente.

Los Informes que involucren a laicos como presuntos autores,


si bien no están contemplados en el Motu Proprio, igualmente se
recepcionarán a los efectos de informar a las autoridades
correspondientes. En todos los casos en que la presunta víctima sea
una persona menor de edad, el Responsable deberá además
cumplir las disposiciones de la legislación estatal en cuanto a la
obligación de comunicar a las autoridades de protección al
menor191.

6. Obtención de los informes

Los Informes pueden obtenerse de diversas maneras, a saber:

a) Recepción personal: si la recepción del informe se da en forma


personal, el Responsable procurará estar acompañado por el
Asistente. Se escuchará al informante con atención, sin
interrogarlo más que para obtener los datos necesarios para
quese comience eventualmente una investigación. Levantará

190 Cf. VELM, art. 3, §4.


191 A tenor de la Ley 26061 (art. 9 y 30 especialmente), de los artículos
pertinentes del Código Penal Argentino y de los Protocolos y
Reglamentaciones locales. Específicamente, se deberá tener en cuenta que
el art. 9 de la Ley 26061 establece claramente que “La persona que tome
conocimiento de malos tratos, o de situaciones que atenten contra la
integridad psíquica, física, sexual o moral de un niño, niña o adolescente,
o cualquier otra violación a sus derechos, debe comunicar a la autoridad
local de aplicación de la presente ley”.

70
un acta con las afirmaciones de la persona que se presenta,
la imprimirá y hará firmar por todos los presentes,
haciendo constar la fecha en que fue emitida. Se le
agradecerá su disposición a comunicarse y se le informará
sobre los pasos canónicos subsiguientes.

b) Recepción telefónica: si la recepción de la información se da en


forma telefónica, luego de la conversación, el Responsable
transcribirá lo dicho por el informante en la forma más fiel
posible, sin agregar o quitar nada, haciendo constar la fecha
y la hora de la comunicación.
c)
d) Recepción del Informe por escrito: si el Informe se recibe en
forma escrita, ya sea por nota o carta firmadas, correo
electrónico o cualquier otro medio digital, deberá archivarse
convenientemente e imprimirse una copia. En esos casos, se
responderá sucintamente al informante que se ha recibido su
comunicación y que se le dará el curso correspondiente.
e)
f) Obtención ex officio del Informe: si la información se obtiene por
iniciativa del Responsable (ex officio), éste redactará la
síntesis de lo obtenido, y adjuntará la documentación
respaldatoria que obre en su poder.

En todos los casos, se le hará saber al informante que se dará


curso a lo comunicado en la forma que corresponda, y a quién
deberá dirigirse de allí en más. El Motu Proprio Vos Estis Lux
Mundi recuerda que es deber de las autoridades eclesiásticas
ocuparse de que quienes han sido afectados por estos delitos
reciban el acompañamiento adecuado192.

192 VELM, art. 5 – Solicitud hacia las personas. §1. Las autoridades
eclesiásticas se han de comprometer con quienes afirman haber sido
afectados, junto con sus familias, para que sean tratados con dignidad y
respeto, y han de ofrecerles, en particular: a) acogida, escucha y
seguimiento, incluso mediante servicios específicos; b) atención
espiritual; c) asistencia médica, terapéutica y psicológica, según sea el
caso.

71
7. Tramitación de los informes

Una vez recibido u obtenido el Informe, el Responsable, en un


plazo no mayor a 48 horas procederá a:

a) Redactar por escrito una síntesis del Informe. Se hará


constar también allí los datos de contacto (si los hubiera) de
la persona informante. Esa síntesis deberá estar firmada por
elResponsable y el Asistente, si correspondiera.
b) Transmitir el informe al Obispo diocesano. Este Informe
incluye tanto la síntesis elaborada por el Responsable, como
la documentación respaldatoria de que se dispusiera (actas,
impresión de correo electrónico, carta, etc.).
c) Si la persona indicada fuera el Obispo diocesano, el
Responsable deberá transmitir el Informe al Metropolitano
de la Provincia Eclesiástica; si el indicado fuera el
Metropolitano, se enviará al Obispo sufragáneo más antiguo
en esa sede. Encualquier caso, el Informe podrá enviarse a la
Santa Sede, yasea directamente o a través del Representante
Pontificio193.
d) Si el informe se refiriera a un clérigo o religioso de otra
Diócesis o Eparquía, o conjunto de ellas, deberá derivarlo
para su tratamiento al Responsable que corresponda. Para
ello deberá conocer el organigrama de Responsables de
todas las Diócesis y Eparquías.

Las informaciones contenidas en los Informes deben estar


protegidas y ser tratadas de modo que se garantice su seguridad,
integridad y confidencialidad, dentro de los límites y según el
modoestablecidos por el derecho o por el Obispo194.

193 Cf. VELM, art. 3, §3.


194 Cf. VELM, art. 2, §2; CDC c. 471, 2°.

72
VI. ANEXO II
MODELO DE DECRETOS PARA DELITOS CON
MENORES DE EDAD

Decreto 1
Inicio Investigación Preliminar con medidas cautelares

R.P. ………………………..………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que se han recibido noticias sobre posibles conductas


delictivas contra menores de edad (cf. c. 1395, §2; art. 6, 1ºde las
Modificaciones a las “Normae de gravioribus delictis”) del R.P.
……………, MSC.

CONSIDERANDO que es necesario esclarecer el actuar de dicho


sacerdote;

EN VIRTUD del c. 1717 y del art. 16 de las Modificaciones a las


“Normae de gravioribus delictis”,

POR LAS PRESENTES LETRAS

DECRETO que se inicie una Investigación Preliminar (c. 1717);

NOMBRO como instructor, con las facultades necesarias para


realizar la investigación de los hechos, al R.P. ………………….., MSC
y, como notario, al R.P. …………………, MSC.

73
DISPONGO en virtud del c. 1722195 y del art. 19 de las Modificaciones
a las “Normae de gravioribus delictis”:

—Prohibir el ejercicio público del ministerio al R.P. ......................,


MSC.;
—Establecerle como residencia ................................ ;

NOTIFÍQUESE a quien corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

*Estas medidas cautelares están a modo de ejemplo, pueden imponerse o algunas


de estas, o bien otras apropiadas.

74
Decreto 2
Juramento Instructor

INVESTIGACIÓN PRELIMINAR (C. 1717) O PROCESO


ADMINISTRATIVO (C. 1720) ACERCA DEL R. P. ………., MSC.

Yo, R. P. ……………………., MSC. juro que cumpliré recta y


prudentemente el oficio de INSTRUCTOR que me ha encomendado el
R. P. ……………………., MSC. Superior General de los Misioneros del
Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, en la
Investigación Preliminar o Proceso Administrativo (según
corresponda) que se sigue al R. P. .……………………, MSC.

Juro además que guardaré secreto de lo actuado.

En (ciudad), a los …… días del mes de ................................ del año del


Señor ……

Ante mí,

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

75
Decreto 3
Juramento notario

INVESTIGACIÓN PRELIMINAR (C. 1717) O PROCESO


ADMINISTRATIVO (C. 1720) ACERCA DEL R. P. ………., MSC.

Yo, R. P. ............................................. , MSC., juro que cumpliré recta y


prudentemente el oficio de NOTARIO que me ha encomendado el R.
P. ……………………., MSC. Superior General de los Misioneros del
Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, en la
Investigación Preliminar o Proceso Administrativo (según
corresponda) que se sigue al R. P. .……………………, MSC.

Juro además que guardaré secreto de lo actuado.

En (ciudad), a los …… días del mes de ................................ del año del


Señor ……

Ante mí,

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

76
Decreto 4
Fin de la Investigación Preliminar

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que el Instructor R. P. ………………………………., MSC., ha


presentado el resultado de la Investigación Preliminar acerca de la
verosimilitud de los hechos sobre posibles conductas delictivas contra
menores de edad (cf. c. 1395 §2; art. 6, 1º de las Modificaciones a las
“Normae de gravioribus delictis”) presuntamente cometidas por el R. P.
…………............, MSC.

CONSIDERANDO que el Instructor considera suficiente lo obrado;

POR LAS PRESENTES LETRAS

DECRETO que se dé por finalizada la Investigación Preliminar;

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

77
Decreto 5
Inicio de un Proceso Administrativo Penal

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que la Congregación para la Doctrina de la Fe (Prot. ............ )


ha ordenado proceder mediante un Proceso Administrativo Penal
(c. 1720) contra el R. P. ………………………………., MSC., por
presuntos delitos canónicos contra menores de edad (c. 1395 §2;
art. 6, 1º de las Modificaciones a las “Normae de gravioribus delictis”);

CONSIDERANDO que es necesario establecer la veracidad de los


hechos y la imputabilidad de los mismos;

EN VIRTUD del c. 1720;

NOMBRO al R. P. …………………………., MSC., como instructor,


y al R. P. …………………………., MSC., como notario, con todas
las facultades necesarias para llevar adelante el debido proceso;

OTORGAR……. días, a partir de la notificación de este decreto, al R.


P. ………………………………., MSC., para que se informe de los
cargos personalmente, o mediante su abogado legítimamente
nombrado por él, y presente sus descargos;

APLICAR las medidas precautorias del c. 1722 y del art. 19 de las


Modificaciones a las “Normae de gravioribus delictis”: (Detallar
que medidas se toman);

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.


78
DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________
del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

79
Decreto 6
Decreto Inicio Proceso Judicial Penal ordenando
proceder al Tribunal competente

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que la Congregación para la Doctrina de la Fe (Prot.


………) ha ordenado a esta Curia proceder mediante un Proceso
Judicial Penal contra el R. P. ………………………………., MSC.,
por presuntos delitos canónicos con menores de edad (cf. c. 1395,
§2; art. 6, 1º de las
Modificaciones a las “Normae de gravioribus delictis”);

CONSIDERANDO que es necesario establecer la veracidad de los


hechos y la imputabilidad de los mismos;

EN VIRTUD de lo ordenado por la Congregación para la Doctrinade


la Fe;

ELEVO la presente causa al Promotor de justicia del Tribunal de


……………………, competente para que lleve adelante el debido
Proceso;

OTORGO…… días, a partir de la notificación de este decreto, al


R. P. ………………………., MSC., para que se informe de los cargos
personalmente, o mediante su abogado legítimamente nombrado
por él,en la Sede del mencionado Tribunal;

APLICO las medidas precautorias a tenor del c. 1722 y del art. 19


de las Modificaciones a las “Normae de gravioribus delictis” esta-
blecidas ya en la Investigación Preliminar (puede aplicar otras que
deben ser detalladas);
80
NOTIFÍQUESE al moderador del tribunal y a su presidente, así
como a todos aquellos a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

81
Decreto 7
Decreto Inicio Proceso Judicial Penal
ordenando nombrar Tribunal “ad hoc”

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que la Congregación para la Doctrina de la Fe (Prot ………)


ha ordenado a esta Curia General proceder mediante un Proceso
Judicial Penal contra el R. P. ………………………………., MSC., por
presuntos delitos canónicos contra menores de edad (cf. c. 1395 §2;
art. 6, 1º de las Modificaciones a las “Normae de gravioribus delictis”);

CONSIDERANDO que es necesario establecer la veracidad de los


hechos y la imputabilidad de los mismos;

EN VIRTUD del c. 1721, y de las facultades otorgadas por la


Congregación de la Fe (Prot. n.º ……) para constituir Tribunal;

NOMBRO Juez Presidente al R. P. ………………………., MSC., como


jueces adjuntos al R. P. ………………………………., MSC., y al R. P.
………………………………., MSC.; como Promotor de Justicia al R. P.
………………………., MSC., y como notario al R. P. ...………………...,
MSC., con todas las facultades necesarias para llevar adelante el
debido proceso;

OTORGO…… días, a partir de la notificación de este decreto, al


R. P. ………………………………., MSC., para que se informe de los
cargos personalmente, o mediante su abogado legítimamente
nombrado por él;

APLICO las medidas precautorias del c. 1722 y del art. 19 de las


Modificaciones a las “Normae de gravioribus delictis”: (Detallar
que medidas se toman);

82
NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

83
Decreto 8
Fin del Proceso Penal Administrativo
con sanción expiatoria no perpetua196

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que consta con certeza que el R. P. ………………………., MSC.,


cometió el delito contra el sexto mandamiento con un menor de edad(c.
1395 §2; art. 6, 1º de las Modificaciones a las “Normae de gra- vioribus
delictis”), fundado en los siguientes hechos: (relato de los hechos y de
las pruebas presentadas, razonando con fundamento la acusación);

CONSIDERANDO lo establecido por el Derecho: (descripción de


los fundamentos de derecho que sostienen el/los delito/s
cometidos);

HABIENDO ponderado con los dos asesores (c. 1720, 2º) las pruebas
y los argumentos en la causa arriba indicada, como así también el
alegato de defensa;

CONSTANDO con certeza moral la imputabilidad del R. P.


………………………., MSC.;

TENIENDO EN CUENTA que, el delito no ha prescrito o ha sido


dispensada la prescripción a tenor del decreto nº…… de la
Congregación para la Doctrina de la Fe (art. 7 de las Modificaciones
a las “Normae de gravioribus delictis”);

EN VIRTUD del c. 1720, 3º;

196 Cf. Vademécum, V, n. 84: condenatoria (“constat”), si consta con certeza


moral la culpabilidad del acusado con respecto al delito que se le atribuye.
En este caso se deberá indicar específicamente el tipo de sanción canónica
infligida o declarada.
84
DECRETO

1º. IMPÓNGASE al R. P. ………………………., MSC., la pena prevista


en el c. 1336 (descripción de la/las sanción/es) ... ;

2º. COMUNÍQUESE al R. P. ………………………., MSC., que, puede


recurrir el presente Decreto a tenor de los cc. 1734-1738, en el plazo de
10 días útiles desde su notificación;

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

85
Decreto 9
Fin del Proceso Administrativo Penal
con sanción expiatoria perpetua197

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que consta con certeza que el R. P. ………………………., MSC.,


cometió el delito contra el sexto mandamiento con un menor de edad(c.
1395 §2; art. 6, 1º de las Modificaciones a las “Normae de gravio- ribus
delictis”), fundado en los siguientes hechos: (describir breve- mente);

HABIENDO ponderado con los asesores (c. 1720, 2º) las pruebas y
los argumentos en la causa arriba indicada, como así también el
alegato de defensa;

CONSIDERANDO lo establecido por el Derecho: (descripción de


los fundamentos de derecho que sostienen el/los delito/s
cometidos);

CONSTANDO con certeza la imputabilidad del R. P.


………………………., MSC.;

TENIENDO EN CUENTA que, el delito no ha prescrito o ha sido


dispensada la prescripción a tenor del decreto nº…… de la
Congregación para la Doctrina de la Fe (art. 7 de las Modificaciones
a las “Normae de gravioribus delictis”);

EN VIRTUD del c. 1720, 3º; y SST art. 21, §2, 1º;

197 Las penas perpetuas mediante decreto extrajudicial solo pueden irrogarse
con la autorización de la Congregación para la Doctrina de la Fe conforme
al art. 21, §2, 1º de SST.

86
DECRETO

1º. IMPÓNGASE al R. P. ………………………., MSC., la pena prevista


en el c. 1336 .............................................................. ;

2º. COMUNÍQUESE al R. P. ………………………., MSC., que, puede


recurrir el presente Decreto a tenor de los cc. 1734-1738, en el plazo de
10 días útiles desde su notificación;

3º. NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

87
Decreto 10
Fin del Proceso Penal Administrativo absolviendo al acusado198

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que

• (Primer supuesto): consta con certeza moral que el R. P.


………………………., MSC., no cometió el delito contra el
sexto mandamiento con un menor de edad (c. 1395 §2; art. 6, 1º
de las Modificaciones a las “Normae de gravioribus delictis”),
fundado en los siguientes hechos: (relato de los hechos y de las
pruebas presentadas, razonando con fundamento la acusación);
• (Segundo supuesto): consta con certeza moral que el hecho
no está tipificado como un delito en la normativa canónica,
absuelvo al R. P. ………………………., MSC., del delito contra
el sexto mandamiento con un menor de edad (c. 1395 §2; art. 6,
1º de lasModificaciones a las “Normae de gravioribus delictis”),
fundado en los siguientes hechos: (relato de los hechos y de las
pruebas presentadas, razonando con fundamento la decisión);
(Tercer supuesto): consta con certeza moral que el delito contra
el sexto mandamiento con un menor de edad (c. 1395 §2;art. 6,
1º de las Modificaciones a las “Normae de gravioribus
delictis”), no puede ser imputable al R. P.
………………………., MSC., lo absuelvo fundado en los
siguientes hechos: (relato de los hechos y las pruebas
presentadas, razonando con fundamento la no imputabilidad);

198 Cf. Vademécum, V, n. 84: absolutoria (“constat de non”), si consta con


certeza moral la no culpabilidad del acusado, en cuanto que el hecho no
subsiste, o el imputado no lo ha cometido, o el hecho no está tipificado
por la ley como un delito o fue cometido por una persona no imputable;
Ibídem, nota al pie n. 182.

88
CONSIDERANDO lo establecido por el Derecho: (descripción delos
fundamentos de derecho que sostienen que el/los delito/s no son tales,
o no fueron cometidos, o fueron cometidos por una persona
inimputable);

HABIENDO ponderado con los dos asesores (c. 1720, 2º) las pruebas
y los argumentos en la causa arriba indicada, como así también el
alegato de defensa;

EN VIRTUD del c. 1720, 3º;

DECRETO

1º. DECLARAR como inocente al R. P. ………………………., MSC.;

2º. DEJAR sin efecto todas las medidas cautelares impuestas;

3º. APLICAR las disposiciones necesarias para restituir la buena fama


del que ha sido acusado;

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.

89
Decreto 11
Fin del Proceso Penal Administrativo absolviendo por ausencia,
insuficiencia o contradicción de pruebas199

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que no consta con certeza moral la culpabilidad del R. P.


………………………., MSC., (por ausencia de pruebas/ porque las
pruebas son insuficientes o contradictorias / imposibilidad de
determinar que el imputado es quien cometió el delito/
imposibilidad de saber si el delito fue cometido por una persona no
imputable) lo absuelvo del delito contra el sexto mandamiento con
un menor de edad (c. 1395 §2; art. 6, 1º de las Modificaciones a las
“Normae de gravioribus delictis”), fundado en los siguientes hechos:
(relato de los hechos y de las pruebas presentadas, razonando con
fundamento la acusación);

CONSIDERANDO lo establecido por el Derecho: (descripción de


los fundamentos de derecho que sostienen que el/los delito/s no son
tales, o no fueron cometidos, o fueron cometidos por una per sona
inimputable);

HABIENDO ponderado con los dos asesores (c. 1720, 2º) las pruebas
y los argumentos en la causa arriba indicada, como así también el
alegato de defensa;

EN VIRTUD del c. 1720, 3º;

199 Cf. Vademécum, V, n. 84: dimisoria (“non constat”), si no ha sido posible


alcanzar la certeza moral respecto a la culpabilidad del acusado, por
ausencia de pruebas, porque las pruebas sean insuficientes o
contradictorias, o porque no haya sido posible determinar si el imputado
es quien hacometido el ilícito o por la imposibilidad de saber si el delito
haya sido cometido por una persona no imputable.

90
DECRETO

1º. DECLARAR como inocente al R. P. ………………………., MSC.;

2º. DEJAR sin efecto todas las medidas cautelares impuestas;

3º. APLICAR las disposiciones necesarias para restituir la buena


fama del que ha sido acusado;

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

91
VII. ANEXO III

MODELO DE DECRETOS PARA DELITOS CON


PERSONAS VULNERABLES

Decreto 1
Inicio Investigación Preliminar

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que se han recibido noticias sobre posibles conductas


delictivas con una persona vulnerable (VELM art. 1, §1, ii) R. P.
………………………., MSC.;

CONSIDERANDO que es necesario esclarecer el actuar de dicho


sacerdote;

EN VIRTUD del c. 1717;

POR LAS PRESENTES LETRAS

DECRETO que se inicie una Investigación Preliminar (c. 1717);

NOMBRO como instructor, con las facultades necesarias para


realizar la investigación de los hechos, al R. P. …………………….,
MSC.; y, como notario, al R. P. ………………………., MSC.;

92
DISPONGO como medida cautelar200:

—Retirar/limitar las licencias ministeriales al R. P.


………………………., MSC.;
—Establecerle como residencia ................................ ;

NOTIFÍQUESE a quien corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

200 En caso de abuso sexual a personas vulnerables (VELM, art. 1, §1, ii), no
es de aplicación el c. 1722, no obstante, el Ordinario podrá disponer de
alguna medida conveniente y según el ámbito de su competencia.

93
Decreto 2
Juramento Instructor

INVESTIGACIÓN PRELIMINAR (C. 1717) O PROCESO


ADMINISTRATIVO (C. 1720) ACERCA DEL R. P. ………., MSC.

Yo, R. P. ……………………., MSC. juro que cumpliré recta y


prudentemente el oficio de INSTRUCTOR que me ha encomendado el
R. P. ……………………., MSC. Superior General de los Misioneros del
Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, en la
Investigación Preliminar o Proceso Administrativo (según
corresponda) que se sigue al R. P. .……………………, MSC.

Juro además que guardaré secreto de lo actuado.

En (ciudad), a los …… días del mes de ................................ del año del


Señor ……

Ante mí,

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

94
Decreto 3
Juramento notario

INVESTIGACIÓN PRELIMINAR (C. 1717) O PROCESO


ADMINISTRATIVO (C. 1720) ACERCA DEL R. P. ………., MSC.

Yo, R. P. ............................................. , MSC., juro que cumpliré recta y


prudentemente el oficio de NOTARIO que me ha encomendado el R.
P. ……………………., MSC. Superior General de los Misioneros del
Sagrado Corazón de Jesús y de Santa María de Guadalupe, en la
Investigación Preliminar o Proceso Administrativo (según
corresponda) que se sigue al R. P. .……………………, MSC.

Juro además que guardaré secreto de lo actuado.

En (ciudad), a los …… días del mes de ................................ del año del


Señor ……

Ante mí,

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

95
Decreto 4
Fin de la Investigación Preliminar

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que el Instructor R. P. ………………………………., MSC., ha


presentado el resultado de la Investigación Preliminar acerca de la
verosimilitud de los hechos sobre posibles conductas delictivas con
una persona vulnerable (VELM art. 1, §1, ii) presuntamente cometidas
por el R. P. …………............, MSC.

CONSIDERANDO que el Instructor considera suficiente lo obrado;

POR LAS PRESENTES LETRAS

DECRETO que se dé por finalizada la Investigación Preliminar;

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

96
Decreto 5
Inicio de un Proceso Administrativo Penal

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO el resultado de la Investigación preliminar/las acusaciones,


ordeno proceder mediante un Proceso Administrativo Penal (c. 1720)
contra el R. P. ………………………… , MSC., por presuntos delitos
canónicos contra el sexto mandamiento con una persona vulnerable
(VELM art. 1, §1, ii);

CONSIDERANDO que es necesario establecer la veracidad de los


hechos y la imputabilidad de los mismos;

EN VIRTUD del c. 1720;

NOMBRO al R. P. ……………………, MSC., como instructor, y al


R. P. ……………….……., MSC., como notario, con todas las
facultades necesarias para llevar adelante el debido proceso;

OTORGAR…… días, a partir de la notificación de este decreto, al R.


P. ……………………….., MSC., para que se informe de los cargos
personalmente, o mediante su abogado legítimamente nombrado por
él,y presente sus descargos;

APLICAR las medidas precautorias del c. 1722: (Detallar que me-


didas se toman);

97
NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

98
Decreto 6
Decreto Inicio Proceso Judicial Penal ordenando
proceder al Tribunal competente

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO el resultado de la Investigación preliminar/las acusaciones,


ordeno proceder mediante un Proceso Judicial Penal contrael R.
P. ………………………… ... , MSC., por presuntos delitos canónicos
contra el sexto mandamiento con una persona vulnerable (VELM
art. 1, §1, ii);

CONSIDERANDO que es necesario establecer la veracidad de los


hechos y la imputabilidad de los mismos;

ELEVO la presente causa al Promotor de justicia del Tribunal de…


..................................... , competente para que lleve adelante el
debido Proceso;

OTORGO…… días, a partir de la notificación de este decreto, al


R. P. ………………………… , MSC., para que se informe de los
cargos personalmente, o mediante su abogado legítimamente
nombrado por él,en la Sede del mencionado Tribunal;

APLICO las medidas precautorias a tenor del c. 1722: (Detallar que


medidas se toman);

99
NOTIFÍQUESE al moderador del tribunal y a su presidente, así
como a todos aquellos a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

100
Decreto 7
Decreto Inicio Proceso Judicial Penal ordenando
nombrar Tribunal “ad hoc”

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO el resultado de la Investigación preliminar/las acusaciones,


ordeno proceder mediante un Proceso Judicial Penal contrael R.
P. ………………………… .... , MSC por presuntos delitos canónicos
contra el sexto mandamiento con una persona vulnerable (VELM
art. 1, §1, ii);

CONSIDERANDO que es necesario establecer la veracidad de los


hechos y la imputabilidad de los mismos;

EN VIRTUD del c. 1721;

NOMBRO Juez Presidente al R. P. ………………….……, MSC., como


jueces adjuntos al R. P. ……………..……., MSC. y al R.
P……………………, MSC.; como Promotor de Justicia al R. P.
………………………… ......................................................., MSC., y como
notario al R. P. …………………………, MSC., con todas las facultades
necesarias para llevar adelante el debido proceso;

OTORGO…… días, a partir de la notificación de este decreto, al


R. P. …….………….., MSC., para que se informe de los cargos
personalmente, o mediante su abogado legítimamente nombrado
por él;

APLICO las medidas precautorias del c. 1722: (Detallar qué


medidas se toman);

101
NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

102
Decreto 8
Fin del Proceso Penal Administrativo con
sanción expiatoria no perpetua201

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que consta con certeza que el R. P. ……………….., MSC.,


cometió el delito contra el sexto mandamiento con una persona
vulnerable (VELM art. 1, §1, ii), fundado en los siguientes hechos:
(relato de los hechos y de las pruebas presentadas, razonando con
fundamento la acusación);

CONSIDERANDO lo establecido por el Derecho: (descripción de


los fundamentos de derecho que sostienen el/los delito/s
cometidos);

HABIENDO ponderado con los dos asesores (c. 1720, 2º), las
pruebas y los argumentos en la causa arriba indicada, como así
tambiénel alegato de defensa;

CONSTANDO con certeza moral la imputabilidad del R. P.


……………….., MSC.;

TENIENDO EN CUENTA que, el delito no ha prescrito;

EN VIRTUD del c. 1720, 3º;

201 Cf. Vademécum, V, n. 84: condenatoria (“constat”), si consta con certeza


moral la culpabilidad del acusado con respecto al delito que se le atribuye.
En este caso se deberá indicar específicamente el tipo de sanción canónica
infligida o declarada.

103
DECRETO

1º. IMPÓNGASE al R. P. …………….., MSC., la pena prevista en el c.


1336 (descripción de la/las sanción/es) ............. ;

2º. COMUNÍQUESE al R. P. …………………..….., MSC., que puede


recurrir el presente Decreto a tenor de los cc. 1734-1738, en el plazo
de10 días útiles desde su notificación;

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

104
Decreto 9
Fin del Proceso Penal Administrativo absolviendo al acusado202

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que

• (Primer supuesto): consta con certeza moral que el R. P.


…………………, MSC., no cometió el delito contra el sexto
mandamiento con una persona vulnerable (VELM art. 1, §1,
ii), fundado en los siguientes hechos: (relato de los hechos y de
las pruebas presentadas, razonando con fundamento la
acusación);

• (Segundo supuesto): consta con certeza moral que el hecho


no está tipificado como un delito en la normativa canónica,
absuelvo al R. P. …………………, MSC., del delito contra el
sexto mandamiento con una persona vulnerable (VELM art. 1,
§1, ii),fundado en los siguientes hechos: (relato de los hechos y
de las pruebas presentadas, razonando con fundamento la
decisión);

• (Tercer supuesto): consta con certeza moral que el deli-


to contra el sexto mandamiento con una persona vulnerable
(VELM art. 1, §1, ii), no puede ser imputable al R. P. …, MSC.,
lo absuelvo fundado en los siguientes hechos: (relato de los
hechos y las pruebas presentadas, razonando con fundamento
lano imputabilidad);

202 Cf. Vademécum, V, n. 84: absolutoria (“constat de non”), si consta con


certeza moral la no culpabilidad del acusado, en cuanto que el hecho no
subsiste, o el imputado no lo ha cometido, o el hecho no está tipificado
por la ley como un delito o fue cometido por una persona no imputable;
Ibídem, nota al pie n. 182.

105
CONSIDERANDO lo establecido por el Derecho: (descripción de
los fundamentos de derecho que sostienen que el/los delito/s no
son tales, o no fueron cometidos, o fueron cometidos por una
persona inimputable);

HABIENDO ponderado con los dos asesores (c. 1720, 2º), las pruebas
y los argumentos en la causa arriba indicada, como así también el
alegato de defensa;

EN VIRTUD del c. 1720, 3º;

DECRETO

1º. DECLARAR como inocente al Pbro......................................;

2º. DEJAR sin efecto todas las medidas cautelares impuestas;

3º. APLICAR las disposiciones necesarias para restituir la buena fama


del que ha sido acusado;

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

106
Decreto 10
Fin del Proceso Penal Administrativo absolviendo por ausencia,
insuficiencia o contradicción de pruebas203

R.P. ………………………….……………, MSC.


Superior General de los
Misioneros del Sagrado Corazón y de Santa María de Guadalupe.

VISTO que no consta con certeza moral la culpabilidad del R. P.


…………………, MSC., (por ausencia de pruebas/ porque las
pruebas son insuficientes o contradictorias / imposibilidad de
determinar que el imputado es quien cometió el delito/
imposibilidad de saber si el delito fue cometido por una persona no
imputable) lo absuelvo del delito contra el sexto mandamiento con
una persona vulnerable (VELM art. 1, §1, ii), fundado en los
siguientes hechos: (relato de los hechos y de las pruebas
presentadas, razonando confundamento la acusación);

CONSIDERANDO lo establecido por el Derecho: (descripción de


los fundamentos de derecho que sostienen que el/los delito/s no son
tales, o no fueron cometidos, o fueron cometidos por una persona
inimputable);

HABIENDO ponderado con los dos asesores (c. 1720, 2º), las
pruebas y los argumentos en la causa arriba indicada, como así
tambiénel alegato de defensa;

EN VIRTUD del c. 1720, 3º;

203 Cf. Vademécum, V, n. 84: dimisoria (“non constat”), si no ha sido posible


alcanzar la certeza moral respecto a la culpabilidad del acusado, por
ausencia de pruebas, porque las pruebas sean insuficientes o
contradictorias, o porque no haya sido posible determinar si el imputado
es quien hacometido el ilícito o por la imposibilidad de saber si el delito
haya sido cometido por una persona no imputable.

107
DECRETO

1º. DECLARAR como inocente al R. P. …………………, MSC.;

2º. DEJAR sin efecto todas las medidas cautelares impuestas;

3º. APLICAR las disposiciones necesarias para restituir la buena


fama del que ha sido acusado;

NOTIFÍQUESE a quienes corresponda y archívese.

DADAS en la Curia General, el día ____ del mes de ________________


del año del Señor ______.

R. P. __________________________, MSC.
Superior General

(SELLO)

R. P. __________________________, MSC.
Secretario General

108
VIII. ANEXO IV

TABLA PARA CASOS DE DELICTA RESERVATA204

DIÓCESIS/INSTITUTO DE INCARDINACIÓN
IGLESIA SUI IURIS (si es oriental)
ORDINARIO
CDF PROT. N° (si se conoce)
205
APELLIDOS DEL CLÉRIGO
NOMBRE COMPLETO DEL CLÉRIGO
DOCUMENTO DE IDENTIDAD (fotocopia si es posible)

DATOS BIOGRÁFICOS DEL CLÉRIGO (fechas)


Nacimiento Ord. diaconal Edad
Votos perpetuos Ord. sacerdotal Años de ministerio

EVENTUALES LUGARES DE INCARDINACIÓN PRECEDENTES


MINISTERIO FUERA DE LA DIÓCESIS O
DEL INSTITUTO DE INCARDINACIÓN
DIRECCIÓN ACTUAL DEL CLÉRIGO
ABOGADO/PROCURADOR (fotocopia firmada del mandato)
DIRECCIÓN DEL ABOGADO/PROCURADOR

MINISTERIO
Año(s) Parroquia / Institución Lugar Encargo

ACUSACIONES DE DELICTA RESERVATA EN CONTRA DEL CLÉRIGO


Fecha de los Autor y fecha
Nombre y apellidos Fecha de Lugar, frecuencia y detalles
presuntos de la denuncia ante la
de la presunta víctima nacimiento de los presuntos delitos
delitos Autoridad Eclesiástica

204 Esta tabla es solo una guía para el resumen del caso, y no sustituye la
investigación previa. Se ruega adjuntar la documentación mencionada en
cada sección, y enviarla, en formato Word, a la siguiente dirección elec-
trónica: [email protected].
205 En los países en los cuales no exista el apellido, indíquese el nombre del
padre del clérigo.

109
OTROS HECHOS PROBLEMÁTICOS / OTRAS ACUSACIONES

Año Descripción

PROVISIONES CIVILES CONTRA EL CLÉRIGO


Año Tipo Resultado/Sentencia (fotocopia si es posible)

MEDIDAS ADOPTADAS POR LA AUTORIDAD ECLESIÁSTICA

Fecha Descripción

SUSTENTO ECONÓMICO DADO AL CLÉRIGO

RESPUESTA DEL CLÉRIGO A LAS ACUSACIONES

Año Respuesta (admisión; negación; no desea colaborar…)

PARECER / VOTUM DEL ORDINARIO

Fecha:

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