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En Venezuela hay cientos de tradiciones para celebrar la Navidad, hoy te
traemos las ocho costumbres que caracterizan al pueblo venezolano
para compartir en paz y unión la Noche Buena:
La acostumbrada reunión entre familiares y amigos: El
acostumbrado intercambio de obsequios y la tradicional cena
navideña acompaña este mágico momento. En tiempos de
recuperación económica no falta en la mesa del venezolano: El
pernil, pan de jamón, frijoles, ensalada de gallina, dulce de
lechoza, ponche crema, pavo, y la reina de la Navidad: “las
divinas hallacas”.
Gaitas y villancicos acompasan el compartir navideño: En los
hogares venezolanos durante estas festividades se amenizan
con gaitas, villancicos y aguinaldos que terminan
acompañándose con una bebida como: vinos, champañas,
cócteles, ron o el popular cucuy.
Misa de Aguinaldo: Conocida también como la Novena de
Navidad, que precede a la Misa de Gallo, con la que la Iglesia
católica conmemora el Nacimiento del Niño Jesús. En ella, se
reúnen familiares, amigos en la iglesia para el resurgir
espiritual.
Estrenos: Los venezolanos y venezolanas no dejan de lucir bien
ni en las dificultades. Niños, niñas, adolescentes, adultos y
hasta los abuelos estrenan prendas de vestir. Este año, el
Gobierno Bolivariano instaló las Ferias Comunales para distribuir
ropa a precios justos.
Pesebre, árbol de Navidad y coloridas luces: La unión familiar
se consolida en los hogares venezolanos en el compartir al lado
del árbol de navidad, el pesebre con el Niño Dios y las coloridas
luces que alegran el espíritu. Esta tradición se repite de
generación y son los más pequeños de la casa quienes con la
mayor ilusión disfrutan de esta costumbre. Los regalos bajo el
árbol. Sin embargo, este año, la Revolución adecuó diversos
espacios públicos urbanos para el disfrute familiar, para el buen
vivir. Un caso es el Paseo Los Próceres en Caracas que se ha
convertido en la sensación para el disfrute.
Patinatas y bicicletadas: Avenidas, calles, urbanismos, zonas
populares se atiborran de niños, niñas y adolescentes que salen
a celebrar la vida, la paz y los caminos de prosperidad del país.
Patinetas, monopatines, bicicletas andan sin cesar entre la
vigilancia de sus padres en un compartir mágico de cariño y
amor.
Amigo secreto: En el hogar, la oficina, en el barrio, urbanismos,
donde sea, no falta aquel sorteo que te adjudicó el nombre de
una persona allegada y a quien llenas de sorpresas y regalos. La
Noche Buena suele ser el momento más cumbre. Se despejan
las dudas, conoces a tu amigo secreto y abres los regalos. Así
ya sospeches de quién se trataba, siempre la cara de asombro
acompaña este momento de felicidad.
Sancocho familiar para disfrutar la paz: Después de una grata
celebración, del disfrute de un año de batallas y victorias, de
unión familiar, de buenos deseos de cara al año próximo, la
celebración prosigue, y familias, amigos y porque no conocidos
se dedican a preparar el acostumbrado sancocho para levantar
las fuerzas. Asimismo, se recalienta lo que quedó de la cena
navideña y continúa la preparación para despedir el año y
enfrentar los desafíos del año entrante.