0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas3 páginas

Retiro Espiritual

El relato del joven rico en Marcos 10,17-22 destaca la dificultad de los ricos para entrar en el Reino de Dios, ya que el joven, a pesar de cumplir los mandamientos, se marcha triste al no poder desprenderse de sus bienes. Jesús le enseña que la verdadera vida eterna implica una relación profunda con Él y un desprendimiento de las riquezas materiales. La meditación invita a reflexionar sobre la verdadera riqueza en Cristo y la necesidad de seguirlo sin ataduras a otros dioses.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
21 vistas3 páginas

Retiro Espiritual

El relato del joven rico en Marcos 10,17-22 destaca la dificultad de los ricos para entrar en el Reino de Dios, ya que el joven, a pesar de cumplir los mandamientos, se marcha triste al no poder desprenderse de sus bienes. Jesús le enseña que la verdadera vida eterna implica una relación profunda con Él y un desprendimiento de las riquezas materiales. La meditación invita a reflexionar sobre la verdadera riqueza en Cristo y la necesidad de seguirlo sin ataduras a otros dioses.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

RETIRO ESPIRITUAL

Navarredonda de la Rinconada
14-06-2024

El joven rico (Mc 10,17-22)

Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arodillándose


ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿ qué he de hacer para tener en
herencia vida eterna?» Jesús le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie
es bueno sino sólo Dios. Ya sabes los mandamientos: No mates, no
cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto,
honra a tu padre y a tu madre.» El, entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo
he guardado desde mi juventud.» Jesús, fijando en él su mirada, le amó y
le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los
pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.» Pero él,
abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos
bienes. Jesús, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil
es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Dios!» Los discípulos
quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Jesús, tomando de
nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de
Dios! Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que
un rico entre en el Reino de Dios.»

Se trata de un hombre ejemplar.


De buena procedencia, de buen trato, sobre todo que desde pequeño había
cumplido los mandamientos.
Lo que él quería, como era rico, resucitar, prologar su existencia para
seguir disfrutando de las riquezas de este mundo.
Juan dice que la vida eterna consiste en que todos te conozcan. Por lo que
el joven rico tiene una idea muy mezquina de la vida eterna.
Por la forma de pregunta: ¿qué haré? Parece que la idea de salvación que
tenía era una salvación que solo depende de sí mismo. Por ello, pide
información para poder hacer.
Jesús le va a enseñar en que consiste la vida eterna.
El error del joven es ver a Jesús como a alguien solo bueno, solo
importante, distinguido. Pero lo que pasa es que no se da cuenta es que es
Dios.
Jesús recurre a la ley para hacerle ver a sí mismo. Él tiene un alto concepto
de sí mismo, pero a lo mejor no amaba al prójimo a quien ve y por lo tanto
tampoco a Dios a quien no ve.
El joven se conforma con un cumplimiento externo de la ley, una constante
entre los judíos y la gente de nuestro tiempo.
Jesús no entra en reproches, lo mira y lo ama. La mirada de Jesús es una
mirada de amor.
La vocación del joven rico tiene que apoyarse en la mirada de amor de
parte de Jesús. Una vocación es fruto de la mirada amorosa de Dios.
La respuesta de Jesús es vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres. Al
joven le faltaba solo una cosa, y que es la necesaria para alcanzar la vida
eterna.
Lo que a muchos nos falta es creer en Jesucristo y ser salvos.
Solo si el joven descubre que Jesús es Dios y lo empiece a creer podrá
amarlo.
¿yo amo de verdad a mi prójimo?
Lo que nos invita a meditar el acontecimiento del joven rico es que
nosotros somos solo administradores de los bienes que nos viene de Dios.
El joven pensaba que la vida eterna era una continuación de esta vida. Por
ello, si el joven se desprendía de los vienes de este mundo, a la vida eterna
llegaría sin nada.
El Señor le dice, toma tu cruz y sígueme. No es solo el hecho de ser pobres
para llegar al cielo.
El joven le había pedido un consejo, pero Jesús le da un mandato: debería
quitar sus bienes y toma tu cruz y seguir a Jesús.
El joven no tenía un alto concepto de Jesús, como para que lo obligue a
obedecerle.
Seguir a Jesús, es incompatibles con tener otros dioses y señores.
¿Sirvo de verdad a Cristo?

El joven se va triste porque elige rechazar a Cristo y quedarse con sus


riquezas. cuando una persona no tiene a Cristo acaba siendo esclavo de sus
paciones.
¿Me considero bueno?
¿Creo de verdad que Cristo es mi verdadera riqueza?
¿Qué me falta para alcanzarle?

También podría gustarte