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Casacion Puno

La Casación N.ª 4664-2010-Puno de la Corte Suprema del Perú establece criterios sobre el divorcio por separación de hecho, reconociendo su naturaleza mixta y permitiendo indemnización por daños al cónyuge afectado. La sentencia promueve la protección del cónyuge perjudicado y unifica criterios jurisprudenciales, aunque plantea desafíos en la prueba de la intención de no reconciliación y la cuantificación del daño moral. Además, se destaca la falta de un enfoque de género explícito en su aplicación.

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Casacion Puno

La Casación N.ª 4664-2010-Puno de la Corte Suprema del Perú establece criterios sobre el divorcio por separación de hecho, reconociendo su naturaleza mixta y permitiendo indemnización por daños al cónyuge afectado. La sentencia promueve la protección del cónyuge perjudicado y unifica criterios jurisprudenciales, aunque plantea desafíos en la prueba de la intención de no reconciliación y la cuantificación del daño moral. Además, se destaca la falta de un enfoque de género explícito en su aplicación.

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UNIVERSIDAD DE HUANUCO

FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS

TRABAJO: Casación N.ª 4664-2010-Puno – Corte

Suprema de Justicia del Perú

CURSO: DERECHO CIVIL (FAMILIA)

DOCENTE: JORGE LUIS VASQUEZ RAMOS

CICLO: V

ESTUDIANTE: JUAN CARLOS RAMIREZ GASPAR

2025
Casación N.ª 4664-2010-Puno – Corte Suprema de
Justicia del Perú

El Tercer Pleno Casatorio Civil, emitido por la Corte Suprema del Perú el

18 de marzo de 2011, mediante la Casación N.º 4664-2010-Puno, abordó

la causal de divorcio por separación de hecho, estableciendo criterios

vinculantes sobre su naturaleza y los efectos patrimoniales derivados

Resumen del caso

Partes involucradas:

 Demandante: René Huaquipaco Hanco

 Demandada: Catalina Ortiz Velazco

 Materia: Divorcio por causal de separación de hecho

 Tipo de proceso: Proceso de conocimiento El demandante solicitó

el divorcio alegando separación de hecho. La demandada

reconvino, solicitando la disolución de la sociedad de gananciales,

un régimen de visitas y una indemnización por daño moral.

Análisis jurídico

1. Naturaleza de la separación de hecho:

El Pleno determinó que la causal de separación de hecho tiene una

naturaleza mixta: objetiva y subjetiva. Objetiva, por requerir la

comprobación de la separación física permanente; y subjetiva, por exigir

la intención de no reanudar la convivencia. Este enfoque busca evitar


que el cónyuge responsable de la ruptura se beneficie de su propia

conducta

2. Indemnización al cónyuge perjudicado:

Se estableció que el cónyuge afectado por la separación puede solicitar

una indemnización por daños y perjuicios, conforme al artículo 345-A del

Código Civil. Esta compensación puede ser otorgada de oficio por el juez

o a instancia de parte, y su procedencia depende de la acreditación del

perjuicio sufrido.

3. Precedente judicial vinculante:

La sentencia fue declarada como precedente judicial vinculante,

obligando a los jueces a aplicar estos criterios en casos similares,

promoviendo la uniformidad en la jurisprudencia nacional.

El Tercer Pleno Casatorio Civil fortaleció la protección del cónyuge

perjudicado en procesos de divorcio por separación de hecho, al

reconocer la posibilidad de una indemnización y al definir claramente la

naturaleza de esta causal. Asimismo, estableció un precedente que

orienta la interpretación judicial en materia de derecho de familia.


I. RESUMEN:

La sentencia del Tercer Pleno Casatorio Civil, emitida por la Sala Civil

Permanente de la Corte Suprema de Justicia del Perú el 18 de marzo de

2011, constituye uno de los pronunciamientos más relevantes en materia

de Derecho de Familia en el ordenamiento jurídico peruano

contemporáneo. Esta resolución abordó un tema de alta sensibilidad: el

divorcio por separación de hecho y los efectos jurídicos que ello genera,

tanto en lo patrimonial como en lo moral.

Desde su publicación, la sentencia ha sido objeto de múltiples debates,

principalmente por haber introducido criterios que redefinen el

tratamiento del vínculo matrimonial frente a la ruptura conyugal,

colocando un énfasis especial en la protección del cónyuge perjudicado y

la prevención de abusos de derecho. A continuación, se desarrolla un

análisis crítico que abarca tanto los aciertos de la sentencia como los

aspectos que merecen revisión.

Contexto del caso y objeto del Pleno

El caso concreto giraba en torno a una demanda de divorcio por la causal

de separación de hecho planteada por el esposo, luego de más de dos

años de interrupción de la convivencia conyugal. La demandada, a su

vez, reconvino la demanda solicitando la disolución de la sociedad de

gananciales, régimen de visitas y una indemnización por daño moral.


Ante criterios contradictorios en las distintas Salas Superiores sobre los

requisitos de procedencia del divorcio por separación de hecho y la

viabilidad de conceder una indemnización en estos procesos, se convocó

al Pleno Casatorio Civil con el propósito de establecer jurisprudencia

uniforme.

Principales desarrollos y fundamentos de la sentencia

1. La naturaleza mixta de la causal de separación de hecho

Uno de los aportes más notables del Pleno es el reconocimiento de la

naturaleza mixta (objetiva y subjetiva) de la causal de separación de

hecho. Según este criterio:

Objetiva: Se exige la verificación de una separación física y permanente

por más de dos años (o cuatro, si hay hijos menores).

Subjetiva: Se requiere, además, la intención deliberada de no reanudar la

vida en común.

Este razonamiento tiene como finalidad impedir que un cónyuge que

provocó o mantiene injustificadamente la separación pueda beneficiarse

de su propia conducta. En otras palabras, se evita la instrumentalización

del divorcio como vía de escape para el incumplidor de los deberes

conyugales.

2. La indemnización por daño moral y patrimonial


Otro aspecto fundamental es el desarrollo de la figura de la

indemnización por daños y perjuicios, conforme al artículo 345-A del

Código Civil. El Pleno estableció que:

La indemnización puede ser solicitada por el cónyuge afectado o incluso

concedida de oficio por el juez.

Debe acreditarse un perjuicio real y un nexo causal con la conducta del

cónyuge que dio lugar a la separación.

Este enfoque introduce un principio de reparación del daño, colocando al

cónyuge afectado en una posición más equitativa, especialmente cuando

ha habido sacrificios económicos, profesionales o afectivos durante la

relación conyugal.

3. El carácter vinculante del precedente

El Tercer Pleno Casatorio fue declarado precedente judicial vinculante,

obligando a todas las instancias del Poder Judicial a aplicar los criterios

desarrollados en procesos similares. Este elemento refuerza la seguridad

jurídica y uniformidad en la jurisprudencia, pero también ha generado

debates en torno a la posible restricción de la autonomía judicial.

Análisis crítico

A. Fortalezas

a. Protección del cónyuge más débil


La sentencia destaca por su enfoque protector, al introducir herramientas

que equilibran el poder procesal y económico entre los cónyuges.

Tradicionalmente, en contextos de ruptura, el cónyuge económicamente

más fuerte (usualmente el que abandona el hogar) quedaba impune y sin

responsabilidad. El reconocimiento del daño moral y patrimonial pone un

freno a estas prácticas.

b. Coherencia con el principio de buena fe

La Corte reafirma la centralidad del principio de buena fe en las

relaciones familiares. El matrimonio no puede entenderse como una

relación contractual puramente formal, sino como una institución basada

en la solidaridad. Por ello, si un cónyuge actúa de manera abusiva o

negligente, debe asumir consecuencias jurídicas.

c. Uniformidad jurisprudencial

En un sistema judicial caracterizado por la dispersión de criterios, el

carácter vinculante de la sentencia es un acierto. Evita sentencias

contradictorias ante situaciones similares y reduce la inseguridad jurídica.

B. Debilidades y cuestionamientos

a. Ambigüedad probatoria sobre la intención de no reanudar la

convivencia

Aunque se valora la inclusión del elemento subjetivo, la "intención" es

difícil de probar y puede ser interpretada de forma arbitraria por los


jueces. Este componente puede dar lugar a decisiones dispares y

aumentar el litigio en lugar de reducirlo.

b. Falta de delimitación precisa del daño moral

El Pleno deja abierta la puerta a la interpretación del daño moral, sin

establecer criterios uniformes para su cuantificación ni para su existencia.

Esta indeterminación podría generar inseguridad para los justiciables y

una alta discrecionalidad judicial.

c. Ausencia de un enfoque de género explícito

Aunque la sentencia favorece indirectamente a mujeres en situación de

desprotección conyugal, no incorpora expresamente una perspectiva de

género. Dado el contexto de desigualdad estructural que persiste en el

Perú, la Corte desaprovechó una oportunidad clave para vincular el

derecho de familia con estándares de igualdad y no discriminación.

IMPORTANCIA Y RELACION

En la práctica judicial, la sentencia ha tenido un impacto relevante:

Mayor número de demandas de indemnización en procesos de divorcio.

Evaluación más rigurosa de la intención de separación.

Mayor uniformidad en la admisión de procesos de divorcio por

separación de hecho.
. Relación conyugal y ruptura

El caso se origina en la ciudad de Juliaca (Puno), donde un esposo

interpone una demanda de divorcio por la causal de separación de

hecho, alegando que llevaba más de dos años sin convivir con su

esposa. Según su versión, la relación se había deteriorado

irremediablemente, y ambos llevaban tiempo viviendo en domicilios

distintos, sin intención de reconciliación.

La esposa, por su parte, contestó la demanda negando su

responsabilidad en la separación y afirmando que fue abandonada sin

justificación. Además, interpuso una reconvención, solicitando:

La disolución de la sociedad de gananciales,

El régimen de visitas para los hijos menores,

Y una indemnización por daño moral y patrimonial, al considerar que el

abandono le ocasionó perjuicios psicológicos y económicos.

2. Decisiones de primera y segunda instancia

El juzgado de primera instancia declaró fundada la demanda de divorcio,

considerando acreditada la separación de hecho y desestimó la solicitud

de indemnización, al no considerar probado un daño patrimonial o moral

con suficiente claridad.


En segunda instancia, la Sala Superior confirmó la decisión sobre el

divorcio, pero no se pronunció con claridad sobre la procedencia de la

indemnización, lo que generó inseguridad jurídica.

Esto reveló una divergencia en la jurisprudencia nacional: algunas salas

superiores exigían la mera acreditación de la separación material,

mientras que otras también consideraban aspectos subjetivos como la

voluntad o responsabilidad en la ruptura. Del mismo modo, no había

consenso sobre si procedía indemnización y bajo qué parámetros debía

evaluarse.

3. Recurso de casación y convocatoria al Pleno Casatorio

Frente a la controversia, la Corte Suprema admitió el recurso de casación

interpuesto por la parte afectada y convocó al Tercer Pleno Casatorio

Civil, conforme al artículo 384 del Código Procesal Civil, con el objetivo

de unificar la jurisprudencia en materia de divorcio por separación de

hecho y definir si cabía o no una reparación a favor del cónyuge

perjudicado.

HECHOS RELEVANTES DEL CASO INCLUYEN:

Una pareja casada, separada por más de dos años, donde el esposo

solicita el divorcio.

La esposa se opone, alega abandono y solicita compensación por los

daños sufridos.
El Poder Judicial emite decisiones contradictorias en diferentes

instancias sobre si corresponde el divorcio y si se debe pagar

indemnización.

La Corte Suprema toma el caso para resolver discrepancias

interpretativas a través de un Pleno Casatorio.

Sin embargo, también ha generado cierta rigidez en la interpretación de

casos particulares y ha incrementado la carga probatoria para las partes

involucradas.

Punto de Vista sobre el Tercer Pleno Casatorio Civil

El Tercer Pleno Casatorio Civil constituye un hito en la jurisprudencia

peruana, particularmente en materia de derecho de familia, ya que

redefine el alcance de la causal de separación de hecho y fortalece el

sistema de protección del cónyuge más vulnerable. Desde mi punto de

vista, esta sentencia representa un avance positivo y necesario, aunque

plantea también retos interpretativos y operativos que merecen atención.

1. Avance hacia una visión más justa del divorcio

Tradicionalmente, el divorcio por separación de hecho se trataba desde

una perspectiva excesivamente formalista y objetiva, limitándose a

verificar si existía separación física durante más de dos años. El Tercer

Pleno introduce una visión más humanizada e integral, al considerar

también el componente subjetivo, es decir, la voluntad de no

reconciliación y la conducta de las partes durante la convivencia.


✅ Esto evita que el cónyuge que causó o agravó la ruptura se beneficie

de su propia falta. Además, introduce una lógica de responsabilidad y

equidad, más coherente con los principios del derecho de familia, que

tiene como eje la protección de la persona y su dignidad.

2. Reivindicación de la indemnización conyugal

Uno de los mayores aportes del fallo es el reconocimiento explícito del

derecho a una indemnización por daño moral y patrimonial a favor del

cónyuge afectado. Esta figura, aunque presente en el artículo 345-A del

Código Civil, era escasamente aplicada o directamente ignorada por los

jueces.

Desde mi perspectiva, esto corrige una omisión histórica y permite

brindar reparación real en casos de abandono injustificado, desequilibrio

económico, o afectaciones graves al proyecto de vida del cónyuge

perjudicado (que en muchos casos es la mujer).

✅ Es especialmente importante el criterio de que el juez puede otorgar la

indemnización de oficio, aun sin solicitud expresa, siempre que se

acredite el daño. Esto protege a personas en situación de vulnerabilidad

que, por falta de asesoría o recursos, no formalizan su derecho de forma

adecuada.

3. 🧩 Unificación jurisprudencial y seguridad jurídica

El carácter de precedente vinculante de esta sentencia es otro aspecto a

destacar. En un país con una marcada dispersión de criterios judiciales,


el Pleno Casatorio aporta coherencia y previsibilidad, fortaleciendo el

principio de igualdad ante la ley.

✅ A partir del fallo, los jueces deben aplicar de forma uniforme los

criterios establecidos, lo cual reduce el margen de discrecionalidad

arbitraria y protege la seguridad jurídica de los ciudadanos.

4. Retos e incertidumbres

Pese a sus aciertos, la sentencia deja algunos aspectos abiertos que

pueden generar dificultades prácticas:

La prueba del componente subjetivo (la voluntad de no reconciliación o la

responsabilidad en la ruptura) puede ser ambigua y difícil de demostrar,

dando pie a valoraciones subjetivas o arbitrarias por parte del juez.

La cuantificación del daño moral sigue siendo poco definida, lo que

puede derivar en indemnizaciones simbólicas o desiguales.

La sentencia no incorpora un enfoque de género explícito, aunque sus

efectos beneficien de facto a muchas mujeres afectadas por relaciones

desiguales o de dependencia económica.

En ese sentido, sería deseable que se desarrollen criterios más claros y

técnicos para la evaluación del daño, así como la incorporación de una

perspectiva interseccional en la interpretación y aplicación de esta

doctrina.
CONCLUSIONES

La sentencia representa un avance sustantivo en la protección del

cónyuge perjudicado, introduciendo el concepto de indemnización y

evitando el uso abusivo del divorcio por parte del cónyuge incumplidor.

Refuerza el principio de buena fe y la dimensión solidaria del matrimonio,

promoviendo una visión más humana y equitativa de la vida conyugal.


Introduce elementos que podrían generar controversias prácticas, como

la prueba de la intención o el cálculo del daño moral, que deben ser

desarrollados con mayor precisión en la doctrina y en futuras sentencias.

El carácter vinculante del fallo es positivo en términos de uniformidad

jurisprudencial, aunque podría ser perfeccionado con mayor apertura al

análisis de casos excepcionales.

La sentencia omite una mirada de género explícita, aspecto que debe ser

considerado en futuras interpretaciones, a fin de que el derecho de

familia responda de forma más integral a las realidades de desigualdad

que viven muchas personas en contextos de ruptura.

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