Docente: Jorge Luis Iriqui Razcón
Alumno (a): Pérez Meraz Liliana Montserrat
Expediente: 19020340058
Grupo 001
EC2.F2. Actividad 4: Fundamentos de difracción de rayos X.
Hermosillo, Sonora A 04 de Noviembre del 2022.
“Fundamentos de difracción de rayos X”
Introducción
Los rayos X son un tipo de radiación electromagnética invisible, capaz de atravesar cuerpos opacos y de
impresionar películas fotográficas. La longitud de onda esta entre 10-8-10-12 m, correspondiendo a
frecuencias en el rango 1016 − 1020 Hz. Es una radiacion muy energética y penetrante (102 -104 eV en
RX «blandos» y 104 -106 eV en RX «duros»). Ademas los rayos X no se desvian mediante campos
magnéticos o eléctricos y se propagan en línea recta. Como es de sobra conocido, un átomo está compuesto
por un núcleo y numerosos electrones distribuidos en las diferentes capas. Las distintas capas se designan,
de la más próxima al núcleo a la más externa, como K, L, M, N..., en las que se alojan los diferentes
electrones de acuerdo con su energía. Cuando una partícula acelerada con suficiente energía colisiona con
un átomo, su energía es absorbida por este, y los electrones de las capas internas son desplazados, llegando
incluso hasta provocar su ionización o expulsión del electrón del átomo. De este modo se genera una
vacante en la estructura electrónica del átomo. El átomo excitado es inestable, ya que se encuentra en un
estado de energía elevado y por tanto tiende a volver a su estado de mínima energía. Para ello un electrón
externo de la estructura electrónica del átomo ocupa la vacante y el átomo emite un fotón de rayos X
característico del átomo del que procede. El átomo emite lo que se conoce como radiación característica
que es específica para cada átomo. La anergia de esa radiación (del fotón de rayos X emitido) es igual a
la diferencia energética entre el estado de energía superior y el de energía inferior y se conoce como
energía de excitación critica. La nueva vacante generada en la capa externa puede rellenarse por otro
electrón aún más externo, de modo que un nuevo fotón de menor energía es emitido. Este proceso se
produce sucesivamente hasta que un electrón libre ocupa la última vacante del electrón de valencia, de
modo que, finalmente, el átomo regresa a su estado de mínima energía.
Normalmente un espectro de rayos X consiste en dos partes diferenciadas, el espectro continuo o blanco
que contribuye al fondo y el espectro característico de los átomos presentes. La procedencia inicial de
dicha contribución espectral la encontramos en la fuente de rayos X utilizada. Cuando los electrones
inciden sobre el ánodo metálico sienten la carga nuclear y sus trayectorias son alteradas. Este hecho
produce un «frenado energético» o bremsstrahlung que se compensa mediante dos vías, una la generación
de calor, mediante la excitación de fonones en el metal y otra, a través de la generación de fotones de
rayos X.
Difracción
Al igual que con otros tipos de radiación electromagnética, cuando la radiación X atraviesa una muestra
de materia, el vector eléctrico de la radiación interactúa con los electrones de los átomos de la materia
para producir difusión. Cuando los rayos X son difundidos por el entorno ordenado de un cristal, hay
interferencias tanto constructivas como destructivas entre los rayos dispersados porque las distancias entre
los centros de difusión son del mismo orden de magnitud que la longitud de onda de la radiación. La
difracción es el resultado.
Ley de Bragg
Cuando un haz de rayos X choca contra la superficie de un cristal formando un ángulo 𝜃, una porción del
haz es difundida por la capa de átomos de la superficie. La porción no dispersada del haz penetra la
segunda capa de átomos donde, de nuevo, una fracción es difundida, y la que queda pasa a la tercera capa
y así sucesivamente. El efecto acumulativo de esta difusión producida por los centros con separaciones
regulares del cristal es la difracción del haz, de la misma forma que la radiación visible se difracta en una
red de reflexión.
En este modelo, los electrones de los átomos en el cristal dispersan en todas direcciones a los rayos X que
reciben. Los rayos X dispersados por electrones de átomos iguales se reforzaran uno a otro, y no se
autodestruirán.
Los requisitos para la difracción de rayos X son saber:
1. Que la separación entre las capas de átomos sea aproximadamente la misma que la longitud de
onda de la radiación.
2. Que los centros de dispersión estén distribuidos en el espacio de una manera muy regular. En 1912,
W. L. Bragg estudió la difracción de rayos X por medio de cristales, en este caso, un haz angosto
de radiación choca contra la superficie del cristal a un ángulo 𝜃; la difusión tiene lugar como
consecuencia de la interacción de la radiación con los átomos localizados en O, P y R. Si la
distancia
donde n es un número entero, la radiación difundida está en fase en OCD, y el cristal parecerá
reflejar la radiación X. Pero
donde d es la distancia interplanar del cristal. Por consiguiente, las condiciones para que tenga
lugar una interferencia constructiva del haz a un ángulo u son
La ecuación anterior, es la ecuación de Bragg y es fundamental. Hay que señalar que los rayos X
parecen ser reflejados por el cristal sólo si el ángulo de incidencia cumple con la condición
En todos los demás ángulos se producen interferencias destructivas.
Producción de rayos X para la técnica de DRX
Con todas las aplicaciones de la interacción de los rayos X con la materia, se puede decir que este tipo de
radiación ocupa el rango de herramienta privilegiada en el análisis y determinación estructural. Sin
embargo, debemos profundizar en una faceta en concreto de la interacción entre los rayos X y la materia:
el fenómeno llamado dispersión. La dispersión de rayos X por la materia es la recepción, seguida de la
reemisión, de estos rayos por los electrones presentes en los átomos que constituyen la materia dispersora.
Los haces dispersados se caracterizan por mostrar un cierto orden, el cual es mayor o menor, conforme lo
es el ordenamiento de los átomos en la materia que dispersa y estos haces pueden incluso tener simetría
espacial cuando los átomos dispersores están colocados periódicamente en el espacio; tal es el caso de los
átomos en un cristal. La dispersión de rayos X por átomos que están en posiciones ordenadas se llama
difracción.
La producción de rayos X se basa en la colisión de electrones a gran velocidad contra un metal desplazando
uno de los electrones internos, que deja un hueco en la capa ocupado inmediatamente por otro electrón
cualquiera de la capa energética superior. El reajuste de los electrones se acompaña de una disminución
de la energía del átomo y la emisión de un fotón de rayos X de energía equivalente a dicha disminución.
Como la mayor parte de la energía cinética de estos electrones se disipa como calor al chocar contra el
metal, se requiere un circuito de refrigeración para prevenir que funda o se vaporice.
Componentes principales de un equipo de DRX
Entre los componentes están una fuente, un dispositivo encargado de limitar los valores de longitud de
onda de la radiación incidente, un portamuestras, un detector de radiación o transductor, un procesador de
la señal y un sistema de lectura.
1. Fuentes. Se utilizan tres tipos de fuentes en los instrumentos de rayos X: tubos, radioisótopos y
fuentes secundarias de fluorescencia.
• Tubo de rayos X. La fuente más común de rayos X para el trabajo analítico es el tubo de rayos X,
también conocido como tubo de Coolidge, el cual puede ser de varias formas. Una fuente de rayos
X es un tubo al alto vacío en el cual está instalado un cátodo de filamento de tungsteno y un ánodo.
Entre los materiales que se usan como blanco están metales como tungsteno o wolframio, cromo,
cobre, molibdeno, rodio, escandio, plata, hierro y cobalto.
• Radioisótopos. Se ha usado una variedad de sustancias radiactivas como fuentes en los métodos
de fluorescencia o de absorción de rayos X. En general, el radioisótopo está encapsulado para
evitar que contamine el laboratorio y está protegido para que absorba radiación sólo en ciertas
direcciones.
• Fuentes fluorescentes secundarias. En algunas aplicaciones, el espectro de fluorescencia de un
elemento que ha sido excitado mediante la radiación de un tubo de rayos X sirve como fuente en
estudios de absorción y fluorescencia.
2. Filtros para rayos X. se requiere utilizar un haz de rayos X con longitudes de onda de valores
restringidos. Con este objetivo, al igual que en la región visible, se utilizan tanto filtros como
monocromadores. Es posible filtrar el continuo proveniente de un tubo de rayos X mediante finas
tiras de metal. Al igual que con los filtros de vidrio que se emplean para la radiación visible, se
transmiten bandas relativamente anchas con una atenuación importante de las longitudes de onda
deseadas
3. Monocromadores para rayos X. El monocromador consta de un par de colimadores del haz que
tienen la misma finalidad que las rendijas en un instrumento óptico. Hay también un elemento
dispersor. Este último es un monocristal instalado sobre un goniómetro o placa giratoria que
permite variar y determinar en forma precisa el ángulo 𝜃 formado por la cara del cristal y el haz
incidente colimado.
4. Transductores de rayos X y procesadores de señal. Por cuestiones de comodidad, velocidad y
precisión, los instrumentos modernos están equipados con detectores que convierten la energía
radiante en una señal eléctrica. Se usan tres tipos de transductores: transductores de gas, contadores
de centelleo y transductores semiconductores.
5. Procesadores de señal. La señal que proviene del preamplificador de un espectrómetro de rayos
X se alimenta a un amplificador lineal de respuesta rápida cuya ganancia puede variar por un factor
de hasta 10 000. Como resultado se obtienen unos pulsos de voltaje del orden de los 10 V.
Referencias Bibliográficas
Skoog, D. A., Holler, J. & Crouch, S. (2018b). Principios de análisis instrumental. Cengage Learning
Técnicas de análisis y caracterización de materiales (2a edición revisada y aumentada). (s. f.-a).