ULTIMA CENA
Preparativos para la cena pascual
Narrador: El primer día de los panes Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, Pedro le dice
a Jesús.
Pedro: ¿Dónde quieres que te preparemos la cena pascual?
Narrador: Entonces, Jesús envió a dos de sus discípulos diciéndoles:
Jesús: Vayan a la ciudad; saldrá a su encuentro un hombre llevando un cántaro de agua; síganlo y
allí donde entre, díganle al dueño de la casa: ‘El Maestro dice ¿Dónde está mí sala, donde pueda
comer la cena de Pascua con mis discípulos? Él les mostrara en el piso superior, una sala grande,
ya dispuesta y preparada; hagan allí los preparativos para la cena pascual’.
Narrador: Los discípulos salieron, llegaron a la ciudad, lo encontraron tal como les había dicho, y
preparan la cena Pascual.
Lavatorio de los pies
Narrador: Al atardecer, Jesús llego con los doce apóstoles, eran: Simón Pedro y su hermano
Andrés, Santiago y su hermano Juan, Bartolomé y Tomás, Mateo el recaudador de impuestos y
Felipe, Santiago el de Alfeo y Simón el de Caná, Judas Tadeo y Judas Iscariote.
Los discípulos hicieron tal como Jesús les había ordenado y preparan la Pascua. Llegada la tarde,
Jesús se sentó junto con los doce. El diablo ya había tentado a Judas Iscariote, Jesús por su parte,
sabía que el Padre había puesto todas las cosas en sus manos y que había salido de Dios y que a
Dios volvía. Entonces se levantó, se quitó el manto y se ató a una toalla a la cintura, echo agua en
un recipiente y se puso a lavar los pies de sus discípulos y luego se los secaba con la toalla que se
había atado. (Escenificación del lavatorio)
Cuando llegó a Simón Pedro este dijo:
Pedro: ¿Tu Señor me vas a lavar los pies a mí?
Jesús: Tú no puedes comprender ahora lo que estoy haciendo, lo comprenderás mas tarde.
Pedro: Jamás me lavaras los pies.
Jesús: Si no te lavo, no tendrás parte conmigo.
Pedro: Señor, entonces no solo los pies, sino las manos también y la cabeza.
Jesús: El que se ha bañado está completamente limpio y basta lavarse los pies y ustedes están
limpios, aunque no todos.
Narrador: Jesús sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo ‘No todos ustedes están limpios’.
Cuando terminó de lavarles los pies, se puso de nuevo el manto, volvió a sentarse y les dijo:
Jesús: ¿Comprenden lo que Yo he hecho con ustedes? Ustedes me llaman Maestro y Señor y dicen
bien porque lo soy, pues si Yo, siendo el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también
ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado ejemplo y ustedes deben hacer como
he hecho.
Cena pascual
Jesús: (Tomando el pan) Bendito seas Señor, Dios del universo, por este pan, fruto de la tierra y del
trabajo del hombre que recibimos de tu generosidad.
Apóstoles: Bendito seas, Señor.
(Tomando el vino) Bendito seas Señor, Dios del universo, por este vino, fruto de la vid y del trabajo
del hombre que recibimos de tu generosidad.
Apóstoles: Bendito seas, Señor.
(Comienza la cena)
Narrador: Mientras comían, Jesús tomó pan, y dando gracias lo partió y lo dio a sus discípulos
diciendo:
Jesús: TOMEN Y COMAN TODOS DE EL, PORQUE ESTO ES MI CUERPO QUE SERÁ ENTRAGO POR
USTEDES.
Narrador: Terminada la cena, tomó el cáliz, y dando gracias, lo pasó a sus discípulos diciendo:
Jesús: TOMEN Y BEBAN TODOS DE EL, PORQUE ESTE ES EL CALIZ DE MI SANGRE, SANGRE DE LA
ALIANZA NUEVA Y ETERNA QUE SERÁ DERRAMADA POR USTEDES Y POR MUCHOS PARA EL
PERDON DE LOS PECADOS. HAGAN ESTO EN CONMEMORACIÓN MÍA.
Narrador: Después de cenar, Jesús les dijo a sus discípulos:
Jesús: Les daré una noticia triste, mi hora ha llegado, uno de ustedes me entregará.
Narrador: Entonces, los apóstoles se pusieron a discutir entre si quien de ellos será el que iba hacer
aquello y empezaron a entristecerse y a decirle uno tras otro:
Pedro: ¿Acaso seré yo Señor?
Juan: ¿Acaso seré yo Maestro?
Tomás: ¿Acaso seré yo Rabí?
Bartolomé: ¿Acaso seré yo Señor?
Narrador: Entonces, Pedro le hizo una señal a Juan y le dijo:
Pedro: Pregúntale quien se refiere.
Narrador: Reclinándose sobre su pecho, le pregunto:
Juan: Señor, ¿Quién es?
Jesús: Uno de los doce, que moja su pan conmigo en el mismo plato. Porque el Hijo del hombre se
va como está escrito de Él, pero ¡Hay de aquel por quien el Hijo del hombre es entregado! ¡Más le
valdría no haber nacido!
Narrador: Entonces, Judas Iscariote poniéndose de pie dijo:
Judas Iscariote: ¿Soy yo, acaso Rabí?
Jesús: Tú lo has dicho. Lo que tengas que hacer, hazlo pronto.
Narrador: Eso lo dijo para que se cumpliera lo que estaba escrito. Entonces Judas salió de la casa
donde se encontraban para ir a dar parte a los sacerdotes. Ninguno comprendió porque Jesús se lo
decía. Como Judas tenía la bolsa común, algunos creyeron que Jesús le quería decir ‘Compra lo que
nos hace falta para la fiesta’ o bien ‘da algo para los pobres’.
Narrador: En seguido comenzaron a discutir sobre quién de ellos debía ser considerado el más
importante, Jesús les dijo:
Jesús: Entre los paganos, los reyes gobiernan con tiranía a sus súbditos, ya los jefes se les da el
título de bienhechores. Pero ustedes no deben ser así. Al contrario, el más importante entre
ustedes tiene que hacerse como el ultimo y el que manda tiene que hacerse como el que sirve.
Ahora el Hijo del hombre ha sido glorificado y Dios ha sido glorificado en él. Si Dios ha sido
glorificado en él, también lo glorificará en sí mismo, y lo hará muy pronto. Hijos míos, ya no estaré
mucho tiempo con ustedes. Ustedes me buscarán, pero yo les digo ahora lo mismo que dije a los
judíos: ‘A donde yo voy, ustedes no pueden venir.’ Les doy un mandamiento nuevo: ámense los
unos a los otros. Así como yo los he amado, ámense también ustedes los unos a los otros. En esto
todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros.
Narrador: Se dirigió a Pedro y le dijo:
Jesús: Simón, Simón, mira que satanás los ha pedido a ustedes para sacudirlos como si fueran trigo
pero yo he rogado por ti, para que no te falte la fe. Y tú, cuando te hayas vuelto a mí, ayuda a tus
hermanos a permanecer firmes.
Narrador: Entonces Pedro le dijo:
Pedro: Señor, estoy dispuesto a ir contigo a la cárcel, y hasta a morir contigo.
Narrador: Jesús le contesto:
Jesús: Pedro te digo que hoy mismo, antes de que cante el gallo, tres veces negaras que me
conoces.
Narrador: Luego Jesús les pregunto.
Jesús: cuando los mandé sin provisiones, ni sandalias ¿Acaso les faltó algo?
Apóstoles: Nada Señor.
Jesús: Ahora, en cambio, el que tenga dinero, que lo traiga, y también provisiones; el que no tenga
espada, que venda su abrigo y se compre una. Porque les digo que tiene que cumplirse esto que
dicen las Escrituras “Y fue contado entre los malvados”. Pues todo lo que está escrito de mí, tiene
que cumplirse.
Narrador: Entonces, Bartolomé y Tomas le dijeron:
Apóstoles: Señor, aquí hay dos espadas.
Jesús: ¡Basta ya de hablar!
Narrador: Después de cantar los salmos, partieron para el monte de los Olivos como era su
costumbre.