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COLEGIO

El documento aborda las causas y factores de riesgo del embarazo adolescente, destacando la falta de educación sexual y la irresponsabilidad parental como las principales razones. También se discuten medidas de prevención, enfatizando la importancia de la abstinencia y el fortalecimiento de la relación familiar. Finalmente, se analizan las consecuencias del embarazo en adolescentes, tanto para la madre como para el bebé, y se propone un enfoque integral para abordar este fenómeno social.
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COLEGIO

El documento aborda las causas y factores de riesgo del embarazo adolescente, destacando la falta de educación sexual y la irresponsabilidad parental como las principales razones. También se discuten medidas de prevención, enfatizando la importancia de la abstinencia y el fortalecimiento de la relación familiar. Finalmente, se analizan las consecuencias del embarazo en adolescentes, tanto para la madre como para el bebé, y se propone un enfoque integral para abordar este fenómeno social.
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COLEGIO “ALFONSO LASO BERMEO”

TRABAJO DE INVESTIGACION ESPECIAL

CAUSAS O FACTORES DE RIESGO:

Existen muchas y muy variadas causas, pero la más importante es la falta de educación
sexual. Los padres de familia, muchas veces evaden esta responsabilidad y la dejan a
cargo de los maestros.

Entre otras causas se encuentran también:

 La mala información que tenemos acerca de la sexualidad y los métodos


anticonceptivos.
 Falta de madurez
 Ignorancia o falta de cultura sexual
 Violación (en algunos casos)
 El temor a preguntar y/o a platicar
 Descuido por parte de los padres (negligencia)
 Carencia afectiva
 Inseguridad
 Baja autoestima
 Falta de control en sus impulsos
 simplemente por curiosidad

Otros factores de riesgo de embarazo pueden ser:

 Las salidas tempranas


 El consumo de alcohol u otras drogas incluyendo el tabaco
 Abandono escolar
 Pocas amistades
 Ser hija de una madre que tuvo su 1er parto a la edad de 19 años o siendo aun
mas joven.

PREVENCIÓN:
La prevención es el conjunto de medidas que tienden a evitar que llegue a producirse un
fenómeno no deseado y en caso de que el fenómeno ya se haya producido, su finalidad
es limitar sus consecuencias a largo plazo, así como las reincidencias de nuevos
embarazos no deseados.

"La ultima de las alternativas de solución a la cual debemos recurrir es al aborto"

Se ha demostrado que las adolescentes que poseen una buena relación con sus padres,
son menos propensas a quedar embarazadas a edades tempranas.

Enseñarles a los jóvenes a decir "NO" al sexo, si aun no están preparados para mantener
relaciones sexuales para hacerse responsables de las posibles consecuencias, ayuda a
disminuir la cantidad de embarazos adolescentes.

"La abstinencia es la mejor forma para prevenir un embarazo"

Entre otras medidas de prevención se encuentran las siguientes:

 Los valores, tanto morales como religiosos, como lo es el amor responsable, la


fidelidad, el respeto por la vida.
 Es necesario crear programas para fomentar la información y los servicios que
necesitan los jóvenes, para concientizarlos y lograr una sexualidad responsable.
 Medidas de orden general, tanto educativas a nivel sexual, como sociales
dirigidas a todos los jóvenes.
 Modificar comportamientos sociales que fomenten la actividad sexual, como la
publicidad, revistas y la influencia cultural en general.

En caso de embarazo adolescente…

 Lo primero que debes hacer es visitar a tu médico.


 Se debe asegurar una evolución satisfactoria del embarazo. para el equilibrio
psíquico de la madre y del futuro bebe.
 Preparar el nacimiento del nuevo bebe.
 Si es necesario, aportar una ayuda a los jóvenes padres.
 Asegurar el futuro del niño y de sus padres.
 Evitar nuevos embarazos no deseados
 Mantener una sana alimentación y no intentar ocultar que estás embarazada
haciendo dietas, porque tanto tú como tú bebe necesitaran de ciertos nutrientes
para crecer adecuadamente.
 Hacer ejercicio.

A qué edad es IDEAL un embarazo?

El embarazo en sí y la buena formación de un hijo no es, exactamente, producto de la


madurez o inmadurez, sino el resultado de la actitud de los padres, ya que muchas
parejas adultas, y "maduras" procrean irresponsablemente y con serias consecuencias
para sus hijos.

No existe una edad específica para quedar embarazada. Lo cierto es que, un embarazo
ideal, ya sea adolescente o adulto, es el que se origina a partir de una relación en pareja,
una decisión libre y responsable de ambos progenitores, pero teniendo siempre como
base el respeto y mucho amor.

CONSECUENCIAS, COMPLICACIONES O
RIESGOS:
El embarazo en la adolescencia se relaciona con mayores tasas de morbilidad y
mortalidad, tanto para la madre como para su hijo.

Consecuencias en la madre:

 Corre el riesgo de experimentar anemia.


 Preclampsia y eclampsia.
 Parto prematuro, prolongado o difícil.
 Carga de culpabilidad.
 Mayor probabilidad de divorcio (problemas maritales, unidos a causa del
embarazo).
 Desempleo o menor salario
 Riesgo de aborto
 Cáncer de mama
 Riesgos tanto biológicos, como psíquicos y sociales.
 Hemorragias
 Infecciones
 Reacción depresiva que puede llevarla al suicidio o intento de suicidio.
 Genera gran ansiedad, incertidumbre e interferencia con el logro de la madurez
biopsicosocial.

Consecuencias en el bebe:

 Presenta bajo peso al nacer


 Suelen ser prematuros
 Malformaciones congénitas
 Problemas de desarrollo
 Retraso mental
 Ceguera
 Epilepsia o parálisis cerebral
. – Adolescencia Temprana (10 a 13 años)
Biológicamente, es el periodo peripuberal, con grandes cambios corporales y
funcionales como la menarca.
Psicológicamente el adolescente comienza a perder interés por los padres e
inicia amistades básicamente con individuos del mismo sexo.
Intelectualmente aumentan sus habilidades cognitivas y sus fantasías; no
controla sus impulsos y se plantea metas vocacionales irreales.
Personalmente se preocupa mucho por sus cambios corporales con grandes
incertidumbres por su apariencia física.

2. – Adolescencia media (14 a 16 años)


Es la adolescencia propiamente dicha; cuando ha completado prácticamente
su crecimiento y desarrollo somático.
Psicológicamente es el período de máxima relación con sus pares,
compartiendo valores propios y conflictos con sus padres.
Para muchos, es la edad promedio de inicio de experiencia y actividad
sexual; se sienten invulnerables y asumen conductas omnipotentes casi
siempre generadoras de riesgo.
Muy preocupados por apariencia física, pretenden poseer un cuerpo más
atractivo y se manifiestan fascinados con la moda.

3. – Adolescencia tardía (17 a 19 años)


Casi no se presentan cambios físicos y aceptan su imagen corporal; se
acercan nuevamente a sus padres y sus valores presentan una perspectiva
más adulta; adquieren mayor importancia las relaciones íntimas y el grupo de
pares va perdiendo jerarquía; desarrollan su propio sistema de valores con
metas vocacionales reales.
Es importante conocer las características de estas etapas de la
adolescencia, por las que todos pasan con sus variaciones individuales y
culturales, para interpretar actitudes y comprender a los adolescentes
especialmente durante un embarazo sabiendo que: "una adolescente que se
embaraza se comportará como corresponde al momento de la vida que está
transitando, sin madurar a etapas posteriores por el simple hecho de estar
embarazada; son adolescentes embarazadas y no embarazadas muy
jóvenes".

EMBARAZO EN LA ADOLESCENCIA
Se lo define como: "el que ocurre dentro de los dos años de edad
ginecológica, entendiéndose por tal al tiempo transcurrido desde la menarca,
y/o cuando la adolescente es aún dependiente de su núcleo familiar de origen".

La "tasa de fecundidad adolescente (TFA)" ha ido disminuyendo desde los


años 50 pero en forma menos marcada que la "tasa de fecundidad general
(TFG)", condicionando un aumento en el porcentaje de hijos de madres
adolescentes sobre el total de nacimientos. En 1958 era del 11,2%; en 1980 del
13,3%; en 1990 del 14,2%; en 1993 del 15%. Este último porcentaje se traduce
en 120.000 nacidos vivos de mujeres menores de 20 años.
La fecundidad adolescente es más alta en países en desarrollo y entre
clases sociales menos favorecidas, haciendo pensar que se trata de un
fenómeno transitorio porque, de mejorarse las condiciones, ella podría
descender.
Para otros investigadores, la disminución de las tasas de fecundidad
adolescente está cada vez más lejos, ya que el deterioro de las condiciones
socioeconómicas globales hace que se dude sobre la posibilidad de que la
mayoría de los países realicen mayores inversiones en sus sistemas
educacionales y de salud, para alcanzar la cobertura que el problema
demanda.
[Link] es el país industrializado con mayor tasa de embarazadas
adolescentes, con una tasa estable del 11,1% en la década de los ´80.
Canadá, España, Francia, Reino Unido y Suecia, han presentado un
acusado descenso de embarazos en adolescentes, coincidiendo con el
aumento en el uso de los contraceptivos.
En España, en 1950, la tasa de recién nacidos de madres entre 15 y 19 años
era del 7,45/1000 mujeres; en 1965 llegaba al 9,53; en 1975 alcanzaba el
21,72, para llegar al 27,14 en 1979. Descendió, en 1980, al 18/1.000 mujeres y
al 11 en 1991. Los últimos datos hablan de un 35,49/1000 mujeres en 1994,
descendiendo al 32,98 en 1995 y al 30,81 en 1996.
Según el Ministerio de Sanidad y Consumo español, el 12% de las jóvenes
con edades entre 14 y 15 años, han mantenido relaciones sexuales alguna vez,
lo que significa 160.000 en números absolutos, previéndose que alcanzarán
400.000. Deben tenerse en cuenta, además de los nacimientos de madres
adolescentes y el porcentaje de adolescentes sexualmente activas, los más de
6.000 abortos ocurridos en mujeres entre los 14 y 19 años por lo que, el
supuesto descenso de la tasa de embarazadas adolescentes, no lo fue tanto.
En España, a partir de los años ´80, se ha registrado un incremento en el uso
de contraceptivos y preservativos comercializándose, en 1993, unos 40
millones de preservativos, equivalente a la media más alta de los países de la
Comunidad Europea (3,5 preservativos por habitante). Actualmente es
imposible conocer el número de adolescentes que abortan. Sólo 2/3 de los
embarazos de adolescentes llegan al nacimiento de un hijo; de los nacidos, un
4% son dados en adopción y un 50% permanecen en hogar de madre soltera.
Un 8% de las adolescentes embarazadas abortan y un 33% permanece soltera
durante el embarazo.
En nuestro país no es esa la tendencia, con una mayoría importante que se
mantiene soltera, en la que prevalece la "unión estable", aunque la incidencia
del aborto en las adolescentes no ofrezca credibilidad razonable por el
importante subregistro que podría llegar a un aborto registrado por otro no
registrado.
Ya se dijo que la proporción de jóvenes que han iniciado relaciones sexuales
va en aumento y que la edad de inicio está disminuyendo, pero la capacidad
para evitar el embarazo no acompaña a este comportamiento.
En Buenos Aires, en una encuesta realizada a una población estudiantil en
1995, se observó que la edad promedio de inicio de relaciones sexuales, fue de
14,9 años para varones y 15,7 años para mujeres, variando la proporción
según el tipo de escuela a la que asistían (religiosa, laica, laica de sectores
populares). El 95% de los adolescentes de la encuesta manifestó tener
información sobre cómo evitar el embarazo. Un 70% de los que mantenían
relaciones sexuales utilizaban algún método efectivo para evitar el embarazo
en la primera relación, disminuyendo ese porcentaje en las siguientes
relaciones, siendo el preservativo el método más utilizado. Además, el
consenso social sobre la maternidad adolescente se ha ido modificando con los
años y los cambios sociales que los acompañan.
El embarazo en las adolescentes se ha convertido en seria preocupación
para varios sectores sociales desde hacen ya unos 30 años. Para la salud, por
la mayor incidencia de resultados desfavorables o por las implicancias del
aborto. En lo psicosocial, por las consecuencias adversas que el hecho tiene
sobre la adolescente y sus familiares.
Cuando la adolescente se embaraza inicia un complejo proceso de toma de
decisiones y, hasta decidirse por uno, aparece siempre el aborto a veces como
un supuesto más teórico que real.
En 1985, en [Link], el aborto alcanzó el 42%; los matrimonios disminuyeron
del 51% al 36%. Hoy, la tendencia es de un aumento de los abortos y
disminución de matrimonios, aunque no siempre las decisiones de las
adolescentes son conocidas (abortos o adopción).
En España, la cifra del 12% de abortos en general es baja pero la
interrupción del embarazo en jóvenes es de las más altas. Los nacimientos en
adolescentes descendieron en un 32% en los últimos 4 años, pero los
embarazos sólo disminuyeron en un 18%. La diferencia entre las tasas está
dada por los abortos.
Salvo que el tener un hijo forme parte de un proyecto de vida de una pareja
de adolescentes, el embarazo en ellos es considerado como una situación
problemática por los sectores involucrados pero, si se considera al embarazo
en la adolescente como un "problema", ello limita su análisis. En todo caso,
esta "problematización" se aplicaría a algunas subculturas o a algunos estratos
sociales, pero no a todos los embarazos en adolescentes. Además, el
considerarlo un "proble-ma", exige aplicar terapéuticas que aporten soluciones
sin permitir implementar acciones preventivas adecuadas. Por ello es
conveniente encuadrarlo dentro del marco de la "salud integral del
adolescente". Esto permite abarcar todos los embarazos que ocurran a esta
edad; adecuar las acciones preventivas dentro de la promoción de la salud;
brindar asistencia integral a cada madre adolescente, a sus hijos y parejas y
aportar elementos para el desarrollo de las potencialidades de los
adolescentes.
Por todo ello, el embarazo en adolescentes necesita un abordaje integral
biopsicosocial por un equipo interdisciplinario capacitado en la atención de
adolescentes y en este aspecto específico de la maternidad – paternidad.

CONSIDERACIONES PSICOSOCIALES PARA EL AUMENTO DE LOS


EMBARAZOS EN ADOLESCENTES
El comportamiento sexual humano es variable y depende de las normas
culturales y sociales especialmente en la adolescencia, pudiendo clasificar a
las sociedades humanas de la siguiente manera:

a. – Sociedad Represiva: niega la sexualidad, considerando al sexo como un


área peligrosa en la conducta humana. Considera una virtud la sexualidad
inactiva, aceptándola sólo con fines procreativos. Las manifestaciones de la
sexualidad pasan a ser fuentes de temor, angustia y culpa, enfatizando y
fomentando la castidad prematrimonial.
b. – Sociedad Restrictiva: tiene tendencia a limitar la sexualidad, separando
tempranamente a los niños por su sexo. Se aconseja la castidad
prematrimonial, otorgando al varón cierta libertad. Presenta ambivalencia
respecto al sexo, siendo la más común de las sociedades en el mundo.
c. – Sociedad Permisiva: tolera ampliamente la sexualidad, con algunas
prohibiciones formales (la homosexualidad). Permite las relaciones sexuales
entre adolescentes y el sexo prematrimonial. Es un tipo social común en países
desarrollados.
d. – Sociedad Alentadora: para la cual el sexo es importante y vital para la
felicidad, considerando que el inicio precoz del desarrollo de la sexualidad
favorece una sana maduración del individuo. La pubertad es celebrada con
rituales religiosos y con instrucción sexual formal. La insatisfacción sexual no
se tolera y hasta es causal de separación de pareja. Son sociedades
frecuentes en Africa ecuatorial, la Polinesia y algunas islas del Pacífico.
Así se considera que el embarazo en adolescentes es un fenómeno causado
por múltiples factores, principalmente de orden psicosocial, ocurriendo en todos
los estratos sociales sin tener las misma características en todos ellos, por lo
que importan las siguientes consideraciones:
1. – Estratos medio y alto: la mayoría de las adolescentes que quedan
embarazada interrumpen la gestación voluntariamente.
2. – Estratos más bajos: donde existe mayor tolerancia del medio a la
maternidad adolescente, es más común que tengan su hijo.
Conocer los factores predisponentes y determinantes del embarazo en
adolescentes, permite detectar las jóvenes en riesgo para así extremar la
prevención. Además, las razones que impulsan a una adolescente a continuar
el embarazo hasta el nacimiento, pueden ser las mismas que la llevaron a
embarazarse.

A. – FACTORES PREDISPONENTES
1. – Menarca Temprana: otorga madurez reproductiva cuando aún no maneja
las situaciones de riesgo.
2. – Inicio Precoz De Relaciones Sexuales: cuando aun no existe la madurez
emocional necesaria para implementar una adecuada prevención.
3. – Familia Disfuncional: uniparentales o con conductas promiscuas, que
ponen de manifiesto la necesidad de protección de una familia continente, con
buen diálogo padres – hijos. Su ausencia genera carencias afectivas que la
joven no sabe resolver, impulsándola a relaciones sexuales que tiene mucho
más de sometimiento para recibir afecto, que genuino vínculo de amor.
4. – Mayor Tolerancia Del Medio A La Maternidad Adolescente Y / O Sola
5. – Bajo Nivel Educativo: con desinterés general. Cuando hay un proyecto de
vida que prioriza alcanzar un determinado nivel educativo y posponer la
maternidad para la edad adulta, es más probable que la joven, aún teniendo
relaciones sexuales, adopte una prevención efectiva del embarazo.
6. – Migraciones Recientes: con pérdida del vínculo familiar. Ocurre con el
traslado de las jóvenes a las ciudades en busca de trabajo y aún con motivo de
estudios superiores.
7. – Pensamientos Mágico: propios de esta etapa de la vida, que las lleva a
creer que no se embarazarán porque no lo desean.
8. – Fantasías De Esterilidad: comienzan sus relaciones sexuales sin
cuidados y, como no se embarazan por casualidad, piensan que son estériles.
9. – Falta O Distorsión De La Información: es común que entre adolescentes
circulen "mitos" como: sólo se embaraza si tiene orgasmo, o cuando se es más
grande, o cuando lo hace con la menstruación, o cuando no hay penetración
completa, etc.
10. – Controversias Entre Su Sistema De Valores Y El De Sus Padres:
cuando en la familia hay una severa censura hacia las relaciones sexuales
entre adolescentes, muchas veces los jóvenes las tienen por rebeldía y, a la
vez, como una forma de negarse a sí mismos que tiene relaciones no
implementan medidas anticonceptivas.
11. - Aumento en número de adolescentes: alcanzando el 50% de la
población femenina.
12. - Factores socioculturales: la evidencia del cambio de costumbres
derivado de una nueva libertad sexual, que se da por igual en los diferentes
niveles socioeconómicos.

d. – Menor temor a enfermedades venéreas.

B. – FACTORES DETERMINANTES

1. – Relaciones Sin Anticoncepción


2. – Abuso Sexual
3. – Violación
ASPECTOS PSICOSOACIALES DEL EMBARAZO EN LAS
ADOLESCENTES
A. – LA ADOLESCENCIA DE LAS ADOLESCENTES EMBARAZADAS
La maternidad es un rol de la edad adulta. Cuando ocurre en el periodo en
que la mujer no puede desempeñar adecuadamente ese rol, el proceso se
perturba en diferente grado.
Las madres adolescentes pertenecen a sectores sociales más desprotegidos
y, en las circunstancias en que ellas crecen, su adolescencia tiene
características particulares.
Es habitual que asuman responsabilidades impropias de esta etapa de su
vida, reemplazando a sus madres y privadas de actividades propias de su
edad, confundiendo su rol dentro del grupo, comportándose como "hija-madre",
cuando deberían asumir su propia identidad superando la confusión en que
crecieron.
También, en su historia, se encuentran figuras masculinas cambiantes, que
no ejercen un rol ordenador ni de afectividad paterna, privándolas de la
confianza y seguridad en el sexo opuesto, incluso con el mismo padre
biológico.
Así, por temor a perder lo que creen tener o en la búsqueda de afecto, se
someten a relaciones con parejas que las maltratan.
En otros casos, especialmente en menores de 14 años, el embarazo es la
consecuencia del "abuso sexual", en la mayoría de los casos por su padre
biológico.
El despertar sexual suele ser precoz y muy importante en sus vidas carentes
de otros intereses; con escolaridad pobre; sin proyectos (laborales, de uso del
tiempo libre, de estudio); con modelos familiares de iniciación sexual precoz;
por estimulación de los medios, inician a muy corta edad sus relaciones
sexuales con chicos muy jóvenes, con muy escasa comunicación verbal y
predominio del lenguaje corporal. Tienen relaciones sexuales sin protección
contra enfermedades de transmisión sexual buscando a través de sus
fantasías, el amor que compense sus carencias.

B. – ACTITUDES HACIA LA MATERNIDAD


El embarazo en la adolescente es una crisis que se sobreimpone a la crisis
de la adolescencia. Comprende profundos cambios somáticos y psicosociales
con incremento de la emotividad y acentuación de conflictos no resueltos
anteriormente.
Generalmente no es planificado, por lo que la adolescente puede adoptar
diferentes actitudes que dependerán de su historia personal, del contexto
familiar y social pero mayormente de la etapa de la adolescencia en que se
encuentre.
En la adolescencia temprana, con menos de 14 años, el impacto del
embarazo se suma al del desarrollo puberal. Se exacerban los temores por los
dolores del parto; se preocupan más por sus necesidades personales que no
piensan en el embarazo como un hecho que las transformará en madres. Si,
como muchas veces ocurre, es un embarazo por abuso sexual, la situación se
complica mucho más. Se vuelven muy dependientes de su propia madre, sin
lugar para una pareja aunque ella exista realmente. No identifican a su hijo
como un ser independiente de ellas y no asumen su crianza, la que queda a
cargo de los abuelos.
En la adolescencia media, entre los 14 y 16 años, como ya tiene
establecida la identidad del género, el embarazo se relaciona con la expresión
del erotismo, manifestado en la vestimenta que suelen usar, exibiendo su
abdomen gestante en el límite del exhibicionismo. Es muy común que
"dramaticen" la experiencia corporal y emocional, haciéndola sentirse posesiva
del feto, utilizado como "poderoso instrumento" que le afirme su independencia
de los padres. Frecuentemente oscilan entre la euforia y la depresión. Temen
los dolores del parto pero también temen por la salud del hijo, adoptando
actitudes de autocuidado hacia su salud y la de su hijo. Con buen apoyo
familiar y del equipo de salud podrán desempeñar un rol maternal, siendo muy
importante para ellas la presencia de un compañero. Si el padre del bebé la
abandona, es frecuente que inmediátamente constituya otra pareja aún durante
el embarazo.
En la adolescencia tardía, luego de los 18 años, es frecuente que el
embarazo sea el elemento que faltaba para consolidar su identidad y formalizar
una pareja jugando, muchas de ellas, el papel de madre joven. La crianza del
hijo por lo general no tiene muchos inconvenientes.
En resumen, la actitud de una adolescente embarazada frente a la
maternidad y a la crianza de su hijo, estará muy influenciada por la etapa de su
vida por la que transita y, si es realmente una adolescente aún, necesitará
mucha ayuda del equipo de salud, abordando el tema desde un ángulo
interdisciplinario durante todo el proceso, incluso el seguimiento y crianza de su
hijo durante sus primeros años de vida.

C. – EL PADRE ADOLESCENTE
Si la adolescente no está preparada para ser madre, menos lo estará el
varón para ser padre especialmente porque, en la cultura en que se da la
maternidad adolescente, es muy común que el varón se desligue de su papel y
las descendencias pasan a ser criadas y orientadas por mujeres.
Esta exclusión del varón provoca en él sentimiento de aislamiento,
agravados por juicios desvalorizadores por parte de su familia o amistades
("con qué lo vas a mantener", "seguro que no es tuyo", etc.) que precipitarán su
aislamiento si es que habían dudas.
Al recibir la noticia de su paternidad, el varón se enfrenta a todos sus
mandatos personales, sociales y a sus carencias, exacerbándose todo ello por
altruismo, lealtad, etc. como también por su dependencia económica y afectiva.
Por ello, busca trabajo para mantener su familia, y abandona sus estudios,
postergando sus proyectos a largo plazo y confunde los de mediano con los de
corto plazo, comenzando a vivir las urgencias. A todo esto se agrega el hecho
de que la adolescente embarazada le requiere y demanda su atención, cuando
él se encuentra urgido por la necesidad de procuración.
En la necesidad de plantearse una independencia frente a su pareja y la
familia de ésta, siente que se desdibuja su rol, responsabilizándolo de la
situación, objetando su capacidad de "ser padre".
Se enfrenta a carencias por su baja capacitación a esa edad y escolaridad
muchas veces insuficiente para acceder a trabajos de buena calidad y bien
remunerados. Ello lo obliga a ser "adoptado" como un miembro más (hijo) de
su familia política, o ser reubicado en su propia familia como hijo – padre.
Esta situación de indefensión hace confusa la relación con su pareja, por su
propia confusión, lo que le genera angustia. Por ello es que el equipo de salud
deberá trabajar con el padre adolescente, estimulando su compromiso con la
situación, o bien posibilitando una separación que no parezca "huida".

D. – CONSECUENCIAS DE LA MATERNIDAD – PATERNIDAD


ADOLESCENTE
A las consecuencias biológicas por condiciones desfavorables, se agregan
las psicosociales de la maternidad – paternidad en la segunda década de la
vida.
1. – Consecuencias Para La Adolescente
Es frecuente el abandono de los estudios al confirmarse el embarazo o al
momento de criar al hijo, lo que reduce sus futuras chances de lograr buenos
empleos y sus posibilidades de realización personal al no cursar carreras de su
elección. También le será muy difícil lograr empleos permanentes con
beneficios sociales.
Las parejas adolescentes se caracterizan por ser de menor duración y más
inestables, lo que suele magnificarse por la presencia del hijo, ya que muchas
se formalizan forzadamente por esa situación.
En estratos sociales de mediano o alto poder adquisitivo, la adolescente
embarazada suele ser objeto de discriminación por su grupo de pertenencia.
Las adolescentes que son madres tienden a tener un mayor número de hijos
con intervalos intergenésicos más cortos, eternizando el círculo de la pobreza.
2. – Consecuencias Para El Hijo De La Madre Adolescente
Tienen un mayor riesgo de bajo peso al nacer, dependiendo de las
circunstancias en que se haya desarrollado la gestación. También se ha
reportado una mayor incidencia de "muerte súbita".
Tienen un mayor riesgo de sufrir abuso físico, negligencia en sus cuidados,
desnutrición y retardo del desarrollo físico y emocional.
Muy pocos acceden a beneficios sociales, especialmente para el cuidado de
su salud, por su condición de "extramatrimoniales" o porque sus padres no
tienen trabajo que cuenten con ellos.
3. – Consecuencias Para El Padre Adolescente
Es frecuente la deserción escolar para absorber la mantención de su familia.
También es común que tengan peores trabajos y de menor remuneración que
sus padres, sometidos a un stress inadecuado a su edad. en general, todo ello
condiciona trastornos emocionales que dificultan el ejercicio de una paternidad
feliz.

ENFOQUE DE RIESGO PARA LA ATENCION DE LA ADOLESCENTE


EMBARAZADA
La primera pregunta a responder es si se considera a las adolescentes
gestantes como de alto riesgo obstétrico y perinatal. La segunda pregunta es
cómo separar a las adolescentes que son de alto riesgo de las que no lo son.
Una tercera pregunta es saber cuáles son esos factores predictores y si son
biológicos o psicosociales. La cuarta pregunta es saber si es posible aplicar
modelos de atención simples que permitan aplicar los factores predictores de
riesgo y concentrar los recursos de mayor complejidad y de mayores costos en
las adoelscentes más necesitadas.
Para aplicar un modelo de atención basado en factores de riesgo obstétrico y
perinatal, conviene dividir a las adolescentes embarazadas en 3 grupos: de alto
riesgo, de mediano riesgo y de riesgo corriente o no detectable.

A. – GRUPO DE ALTO RIESGO OBSTETRICO Y PERINATAL

1. Antecedentes de patología médica obstétrica general importante.

1. Antecedente de abuso sexual.

1. Enflaquecimiento (desnutrición).

1. Estatura de 1,50 m o menor.

1. Cursando los 2 primeros años de la enseñanza media.

1. Pareja estudiante, en servicio militar o con trabajo ocasional.

B. – GRUPO DE MEDIANO RIESGO OBSTETRICO Y PERINATAL

1. Menarca a los 11 años o menos.

1. Actitud negativa o indiferente al inicio del embarazo.

1. Ser la mayor de los hermanos.

C. – GRUPO DE RIESGO OBSTETRICO Y PERINATAL CORRIENTE O NO


DETECTABLE
Incorpora a todas las demás adolescentes hasta la edad que determine el
programa. Poseen diferentes normas de control prenatal, en base a nivel de
complejidad de la atención.
Actualmente no se considera el grupo de mediano riesgo. El factor "actitud
negativa" de la adolescente al inicio del embarazo, pasó al grupo de alto riesgo
y los otros 2 factores pasaron al grupo de riesgo corriente o no detectable.
La aplicación de un programa de estas características en CAPS del norte de
la ciudad de Santiago de Chile, ha permitido descender la tasa de mortalidad
materna a casi 0 en adolescentes y la de partos pretérmino igualarlos
prácticamente a la de la población de adultas (7 a 8% en Chile).

ENFOQUE DE SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA DEL ADOLESCENTE


Para aplicar este enfoque es necesario desarrollar actividades y acciones
integrales y coordinadas que abarquen el programa destinado a resolver los
fenómenos y problemas del Crecimiento y Desarrollo normal y sus
derivaciones, relacionados con la evolución del proceso endocrinológico sexual
y mental del adolescente, la femineidad y su entorno social.
Las actividades del programa se dividen en 5 periodos según el momento de
la aplicación de las acciones, incluyendo aspectos obstétricos y no obstétricos,
siendo éstos los más complejos de aplicar, pero indispensables para lograr
buen impacto en los niveles de salud materna y perinatal y el ejercicio de una
salud Sexual y Reproductiva en adolescentes.

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