0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas1 página

Primera Parte

La reforma litúrgica post-conciliar ha enriquecido la predicación en la Misa al ofrecer una selección más amplia de textos bíblicos, destacando la importancia de la homilía como parte integral de la Celebración Eucarística. Se enfatiza la necesidad de que el homileta considere las lecturas y oraciones de la celebración para interpretar adecuadamente la Palabra de Dios, siguiendo principios de exégesis bíblica. La estructura del Leccionario refleja la unidad de toda la Escritura, centrando la proclamación en el Misterio Pascual y en el ciclo litúrgico correspondiente.

Cargado por

thenewnoble7
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
19 vistas1 página

Primera Parte

La reforma litúrgica post-conciliar ha enriquecido la predicación en la Misa al ofrecer una selección más amplia de textos bíblicos, destacando la importancia de la homilía como parte integral de la Celebración Eucarística. Se enfatiza la necesidad de que el homileta considere las lecturas y oraciones de la celebración para interpretar adecuadamente la Palabra de Dios, siguiendo principios de exégesis bíblica. La estructura del Leccionario refleja la unidad de toda la Escritura, centrando la proclamación en el Misterio Pascual y en el ciclo litúrgico correspondiente.

Cargado por

thenewnoble7
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

II.

LA INTERPRETACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS EN LA LITURGIA

16. La reforma litúrgica post-conciliar ha hecho posible la predicación en la Misa a


partir de una selección más rica de los textos bíblicos. Lo que falta a veces, es la
sensibilidad sobre la peculiar naturaleza de la homilía como parte integrante de la
Celebración Eucarística. Si la homilía es comprendida como parte orgánica de la Misa,
entonces está claro que se le pide al homileta que considere las diversas lecturas y
oraciones de la celebración como algo crucial para la interpretación de la Palabra de
Dios. Palabras del Papa Benedicto XVI:

«La reforma promovida por el Concilio Vaticano II ha mostrado sus frutos


enriqueciendo el acceso a la Sagrada Escritura, que se ofrece abundantemente, sobre
todo en la Liturgia de los domingos» (VD 57).

El Leccionario actual es el resultado del deseo expresado por el Concilio «a fin de que
la mesa de la Palabra de Dios se prepare con más abundancia para los fieles ábranse con
mayor amplitud los tesoros de la Biblia, de modo que, en un período determinado de
años, se lean al pueblo las partes más significativas de la Sagrada Escritura». Principios
para la exégesis bíblica que se refieren en particular a la homilía.

 Prestar una gran atención «al contenido y a la unidad de toda la Escritura».


 Leer la Escritura en “la Tradición viva de toda la Iglesia”. Según un adagio de
los Padres, “la sagrada Escritura está más en el corazón de la Iglesia que en la
materialidad de los libros escritos”.
 Estar atento “a la analogía de la fe”. Por “analogía de la fe” entendemos la
cohesión de las verdades de la fe entre sí y en el proyecto total de la Revelación
(CEC 114)».

Si es cierto que estos criterios son útiles para la interpretación de la Escritura en


cualquier ámbito, lo son de modo particular cuando se trata de preparar la homilía para
la Misa.

El trabajo del homileta es el de ayudar a los fieles a leer las Escrituras a la luz del
Misterio Pascual, de manera que Cristo pueda revelarles el propio corazón, que según
santo Tomás coincide aquí con el contenido y el corazón de las Escrituras.. La unidad
de toda la Escritura está incluida en la estructura misma del Leccionario, en el modo en
cómo está distribuida en el curso del Año Litúrgico. En el centro encontramos las
Escrituras con las que la Iglesia proclama y celebra el Triduo Pascual. Este viene
preparado por el Leccionario Cuaresmal y ampliado por el del Tiempo Pascual. Del
mismo modo ocurre para el ciclo de Adviento-Navidad-Epifanía. Y además, la unidad
de toda la Escritura está incluida al mismo tiempo en la estructura del Leccionario
Dominical y del Leccionario de las Solemnidades y de las Fiestas.

También podría gustarte