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Capítulo II
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
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CAPÍTULO II
FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA
1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN
Para llevar a cabo la presente investigación fue necesaria realizar una
revisión detallada de estudios, trabajos realizados anteriormente que
guardan relación con la variable Cultura organizacional, así como, demás
aspectos, elementos vinculados a la misma, entre estos se pueden destacar
los siguientes:
A la luz de lo expuesto se presenta la investigación realizada por
Aguirre y Meléndez (2016) titulada “Cultura organizacional en el personal de
la empresa Centro 99”, se llevó a cabo para determinar la cultura
organizacional en la sede administrativa de la empresa comercializadora en
la ciudad de Maracaibo. Sustentado por Chiavenato (2009), Boyatzis (2012),
Byars y Rue (2008), Romero (2010), entre otros.
Metodológicamente se tipificó como un estudio de tipo descriptivo, de
campo, explicativo, con un diseño no experimental, transversal. La población
conformada por 71 sujetos activos en la sede administrativa de Centro 99. Se
aplicó como técnica la encuesta por observación, el instrumento fue un
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cuestionario conformado por 26 Ítems, la validación del mismo se realizó a
través de tres (3) expertos en el área de la Universidad Rafael Urdaneta, se
obtuvo 0,86 en la confiabilidad por medio del método Alfa de Cronbach.
Los datos se tabularon a través de estadísticas descriptivas con
frecuencia absoluta y relativa. Los resultados fueron extraídos por el
promedio y la categoría de los baremos de puntuación e interpretación de
dichos autores, llegando a la conclusión de que la empresa carece de cultura
organizacional.
El aporte del antecedente descrito estuvo basado en la información
desarrollada sobre la tipología de cultura organizacional expuesta por
diversos autores, contribuyendo a la ampliación de esa dimensión e
indicadores a ser aplicados en la presente investigación.
Seguidamente, se presenta la investigación de Alvillar, Arteaga,
González y Morales (2014) titulada “Análisis de la cultura organizacional en
la empresa Sodexo Pass”; fue fundamentada en los enfoques de Hellriegel y
Slocum (2004), Kinicki y Kreitner (2003), y Robbins (2004), entre otros.
La metodología utilizada fue descriptiva y de campo, con un diseño no
experimental transversal-descriptivo. La población estuvo constituida por
siete (7) sujetos que conforman al personal que labora en la empresa. La
técnica de recolección de datos que aplicó fue la observación mediante
encuesta y el instrumento fue un cuestionario con 58 preguntas y cinco (5)
alternativas de repuestas bajo la modalidad escala tipo Likert.
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La validez fue obtenida mediante la evaluación de tres (3) expertos de
la Facultad de Ciencias Administrativas de la Universidad Privada Dr. Rafael
Belloso Chacín, se determinó la confiabilidad 0,79 por medio del método de
Cronbach. Los datos se tabularon y se presentaron en tablas de estadísticas
descriptivas de frecuencias absolutas y porcentuales
Luego del análisis descriptivo de los datos, a través de los resultados se
pudo evidenciar que la cultura organizacional está representado como un
campo magnético que reúne todo el ser de la organización y a todos los que
en ella trabajan, lo que las personas hacen en sus actividades
organizacionales, contienen la información sobre los valores, principios,
rituales y ceremonias, sin embargo se evidenció que presenta áreas que
deben de ser reforzadas.
Se recomendó la creación de carteleras informativas en donde se
muestren de manera mensuales los indicadores con la finalidad de premiar
públicamente el comportamiento de los empleados, por otra parte la
realización de reuniones semanales los días viernes en donde los empleados
puedan expresar sus pensamientos, inquietudes e ideas para promover las
estabilidad del sistema social y por ultimo difundir trimestralmente a través de
charlas, medios impresos o electrónicos entre los empleados las historias o
anécdotas con respecto a la organización
De esta manera, la investigación reseñada fue de utilidad al presente
estudio al proporcionar información pertinente, además considerable para la
elaboración del instrumento tipo cuestionario a ser aplicado en este trabajo.
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En este marco referencial, se presenta la investigación de Faría,
Franco, Pom Lim y Velásquez (2014) titulado “Análisis de la cultura
organizacional en la empresa Versión Final, C.A.”, la misma fue realizada
bajo los planteamientos de Chiavenato (2007), Ivancevich y Konopaske
(2006), Daft (2005), Hellriegel y Slocum (2004), entre otros.
La investigación se tipificó como descriptiva, de campo. El diseño fue no
experimental y transeccional. La población objeto de estudio estuvo
conformada por 70 sujetos pertenecientes a la empresa objeto de estudio; la
técnica de recolección de datos utilizada fue la observación por encuesta, a
través de un instrumento tipo cuestionario dirigido al personal, estructurado
por 63 ítems con alternativas de respuesta, siempre, casi siempre, a veces,
casi nunca y nunca, el cual fue validado por tres (3) expertos de la Facultad
de Ciencias Administrativas de la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso
Chacín, para su posterior aplicación, análisis e interpretación.
Posteriormente se realizó una prueba piloto para calcular la
confiabilidad mediante la fórmula de Alfa Cronbach, obteniendo un índice de
0,81 indicando una muy alta confiabilidad. Como técnica de análisis se
empleó la tabulación de datos a través de tablas de frecuencia absoluta y
porcentual, para su análisis la estadística fue descriptiva, obteniendo como
resultado el proceso llevado a cabo para analizar la cultura organizacional.
Se concluyó que la empresa busca la participación activa en el mercado
así como el constante incremento de sus ventas, sin embargo solo
ocasionalmente se cumple con las políticas organizacionales, y el personal
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interactúa a través de relaciones netamente contractuales lo cual es común
en las culturas de mercado. Se recomendó aplicar técnicas administrativas
de liderazgo tales como empowerment o coaching, reforzar los procesos de
comunicación a través de la elaboración de cursos, talleres y charlas que
permitan robustecer la identidad corporativa y los valores organizacionales
de los empleados.
El aporte que reporta el antecedente descrito está centrado en la
propuesta presentada en fortalecer la cultura organizacional, la cual
contribuye a considerar puntos expuestos como guías de apoyo para la
presentada en el presente trabajo a propósito de detectar el manejo de los
elementos de la cultura organizacional en la empresa Repromédica, C.A.
Por otra parte se presenta la investigación de Navarro, Perozo, Romero,
y Salaberry (2014) titulada “Análisis de la cultura organizacional en
Megagroup, C.A. Sede Maracaibo”, desarrollado bajo el enfoque de Daft
(2004), Hellriegel y Slocum (2004), Robbins (2004), Kinicki y Kreiner (2003),
entre otros.
La clasificación metodológica del estudio fue de tipo descriptiva, de
campo; el diseño fue no experimental y transversal. La población estuvo
conformada por los miembros de Megagroup, con un total de 40 sujetos
seleccionados de los varios departamentos de dicha empresa. La técnica de
recolección de dato fue la observación por encuestas, el instrumento utilizado
fue un cuestionario de 47 preguntas dirigida a los empleados de la citada
empresa.
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Posteriormente, fue evaluado por tres (3) expertos para determinar su
validez, la confiabilidad se calculó a través del coeficiente de las dos mitades
que arrojó como resultado rtt=0,84 indicando que el instrumento tuvo una
muy alta confiabilidad. Los resultados evidenciaron que en Megagroup, C.A.
sede Maracaibo, existe una cultura burocrática.
Entre las conclusiones, se determinó que las decisiones se toman de
manera centralizada, se cumple con las normas y ofrece oportunidades para
el desarrollo profesional, de igual manera, la institución muestra claramente
la información de lo que se hace y como se hace, así mismo, existe una
buena comunicación entre los empleados y se planifican cambios para el
cumplimiento de los objetivos.
Igualmente, se detectó la presencia de un programa de metas
compuesto por múltiples actividades que la identifican como un centro
multidisciplinario, así como también, los empleados respetan el uso del
uniforme y se les da a conocer la historia de la institución.
Por último se puede decir, que los empleados mantienen un
comportamiento adecuado de acuerdo a las normas establecidas por la
organización. Se recomendó monitorear el cumplimiento de la filosofía
empresarial para preservar la actitud de los empleados
El antecedente referenciado aportó información válida con relación a
aspectos significativos asociados con los objetivos de las empresas
expuestos por diversos autores, siendo de relevancia en la cultura
organizacional o los componentes de la filosofía, a la vez contribuyendo a
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ampliar enfoques sobre este tema desde la perspectiva de varios autores y
adaptarlo en el manejo de la misma en la entidad objeto de estudio.
Otros de los antecedentes es el realizado por Martínez, Núñez y
Taborda (2014) titulado “Análisis de la cultura organizacional en el Instituto
Nacional de Canalizaciones Gerencia Canal Maracaibo”, bajo los enfoques
de Amorós (2007), Hellriegel y Slocum (2004), Schermerhorn, Hunt y Osborn
(2004), Kinicki y Kreitner (2003), Alles (2008), Robbins (2004), Gibson,
Ivancevich, Donelly y Konopaske (2006), entre otros.
La investigación se tipificó como descriptiva, de campo; el diseño fue no
experimental, transeccional descriptivo, la población estuvo conformada por
297 sujetos pertenecientes a la institución objeto de estudio; se seleccionó
como técnica de recolección de datos, la observación mediante encuesta,
diseñándose un cuestionario constituido por 33 ítems con cuatro alternativas
de respuestas siempre, casi siempre, casi nunca y nunca, el cual fue
validado por tres (3) expertos de la Facultad de Ciencias Administrativas de
la Universidad Privada Dr. Rafael Belloso Chacín, para su posterior
aplicación, análisis e interpretación.
Posteriormente se realizó una prueba piloto para calcular la
confiabilidad mediante la fórmula de Alfa Cronbach, obteniendo un índice de
0,80 indicando una alta confiabilidad. Como técnica de análisis de datos se
empleó la tabulación de datos y la estadística descriptiva. En cuanto a los
resultados obtenidos se evidenció que hay puntos desfavorables en las
capas de la cultura organizacional, sobre todo en los supuestos básicos.
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Entre las conclusiones de la investigación se establecieron que en las
funciones existen fallas en el desarrollo de la cultura organizacional, por tal
razón se determinó que hay presencia de cuatro tipos de cultura la burocrática,
de clan, empresarial y de mercado.
Asimismo, los autores recomendaron facilitar información sobre las
capas, reforzándolas, así como también acerca de las funciones, al tiempo de
establecer una cultura empresarial y de mercado en la organización,
fomentando la misma, a través de cursos, talleres, reuniones, entre otros, un
buen desarrollo de su cultura organizacional
El antecedente reseñado aporta información de interés para la presente
investigación, en cuanto a los enfoques desarrollados a la variable, por las
diversas perspectivas formuladas por los autores con relación a la definición
de cultura organizacional, permitiendo profundizar en la misma así como
contrastar de manera objetiva la variable estudiada.
2. BASES TEÓRICAS
A continuación se desarrollan los enfoques, postulados, planteamientos
de diversos autores para desglosar términos básicos y conceptos referentes
a la variable cultura organizacional, así como, a las dimensiones e
indicadores aplicados en la presente investigación, lo cual contribuye como
fundamentación teórica para desplegar de manera efectiva los tópicos
abordados en la misma, en función de cumplir con los objetivos, tanto
general como específicos.
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2.1. CULTURA ORGANIZACIONAL
Al hablar de la cultura de una organización, según lo señala Daft (2010,
p. 128) se hace referencia a que ésta refleja valores, creencias y actitudes
que han aprendido y compartido sus miembros, factores que además
evolucionan lentamente con el tiempo y, a diferencia de la misión y la visión,
son el alma de la organización. Dicho de otra forma, la cultura como esencia
organizativa, promueve tanto el sentido del orden como la lógica que
simbólicamente constituye lo que es en sí la organización.
Igualmente, Daft (2010, p. 129) comentan que cultura es un término
general que se emplea con dos acepciones diferentes, por una parte, significa el
conjunto de costumbres y realizaciones de una época o de un pueblo, por la
otra, se refiere a las artes, la erudición y demás manifestaciones complejas del
intelecto y la sensibilidad humana, consideradas en conjunto.
En este orden de ideas, se tiene entonces que la cultura organizacional no
tiene nada que ver con lo anterior, pues está referida a la visión y misión de una
organización concreta, de cada a sus objetivos y metas, así como propósitos de
mercado.
Considerando lo expresado último por el citado autor la cultura
organizacional no es lo mismo a lo que se conoce como cultura, es decir, la
primera está asociada a cómo es el comportamiento, conducta de los
empleados de la empresa del cómo, manera y porqué desarrollan las funciones
y tareas en la entidad donde laboran.
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2.1.1. DEFINICIÓN DE CULTURA ORGANIZACIONAL
En el estudio de las organizaciones, la cultura trata la forma de vida de la
organización en todos sus aspectos, sus ideas, creencias, costumbres, reglas,
técnicas, entre otras. En este sentido, todos los seres humanos estamos
dotados de una cultura porque formamos parte de un sistema cultural. En
función de ello, toda persona tiende a ver y a juzgar a otras culturas a partir del
punto de vista de su propia cultura. De ahí el relativismo, porque las creencias y
las actitudes sólo se comprenden en relación con su contexto cultural.
En formulaciones de Chiavenato (2009, p. 176), la “cultura
organizacional o cultura corporativa es el conjunto de hábitos y creencias
establecidos por las normas, los valores, las actitudes y las expectativas que
comparten todos los miembros de la organización”. Así, se refiere al sistema
de los significados que comparten todos los miembros de una organización y
que la distinguen de las demás. Constituye la manera institucionalizada de
pensar y de actuar que existe en una organización.
De acuerdo con Thompson y Peteraf (2012, p. 384), la cultura
organizacional es definida como el carácter del ambiente interno de trabajo de
la empresa y a su personalidad, delineada por un sistema de valores,
creencias, estándares éticos y tradiciones compartidas que detallan las
normas de la conducta. Para Robbins (2004, citado por Alles, 2008, p. 55) es
un sistema de significados e ideas que comparten los integrantes de una
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organización y que determina en buena medida cómo se comportan entre ellos
y con la gente de afuera.
Al contrastar los enunciados coincidentes de los autores consultados, la
cultura organizacional es la conducta, comportamiento de los miembros de
una empresa, basada en costumbres, creencias, valores e ideas que
comparten los empleados de la misma.
En criterio de los investigadores la cultura organizacional, es la forma
como se conducen los empleados de Repromédica, fundamentados por los
valores compartidos, costumbres y demás hábitos desarrollados en su
cotidianidad en el trabajo, lo cual es proyectado, y es percibido por los
clientes externos y demás allegados de la misma.
2.1.2. FORMACIÓN DE UNA CULTURA ORGANIZACIONAL
La formación de una cultura organizacional estará relacionada con la
consecución de las metas a través de diferentes métodos, para alcanzarlas y
a su vez para asumir el éxito y el fracaso.
De acuerdo con Hellriegel y Slocum (2008, p. 229), toda cultura
organizacional se forma en respuesta a dos retos que cada empresa afronta
de manera específica según las características propias de la misma, estos
retos son la adaptación externa, que se refiere a como la organización
afronta el ambiente externo y los cambios constantes que en él se suscitan.
En la adaptación externa se buscan resolver los siguientes indicadores:
en primer lugar la misión fundamental de la empresa y la selección de
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estrategias efectivas para alcanzarlas; se necesita en segundo lugar
establecer las metas específicas, y determinar la forma de lograrlas, esto
incluye seleccionar una estructura organizacional y un sistema de
premiación. Por último la medición, que va a establecer los criterios para
medir cuán bien logran las metas cada miembro de la organización
empresarial.
Habiendo descrito anteriormente el primer reto de una organización, se
prosigue con el siguiente reto no menos importante, la integración interna, la
cual se relaciona con todo aquello que concierne el establecimiento y
mantenimiento de relaciones laborales efectivas, entre los miembros de la
organización.
Dicha integración interna a la que ha hecho referencia, abarca el
lenguaje y los conceptos para identificar los métodos de comunicación
efectiva y a su vez desarrollar un significado común y conocido para temas
importantes dentro de la empresa.
De igual manera, formulan Thompson y Peteraf (2012, p. 389) cuando
se habla de establecer límites de grupos y de equipos, tocando los criterios
de membrecía; el poder y el estatus buscará determinar cuáles son las reglas
para adquirir, mantener y perder tanto poder como posición. Finalmente, se
van a establecer sistemas para estimular las conductas deseables mediante
los premios y desanimar los comportamientos indeseables a través de
castigos.
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En consideración a los argumentos descritos, la formación de la cultura
organizacional se basa en aspectos o factores tanto internos como externos,
donde los internos están centrados en aquellos concernientes a los propios
individuos empleados, los externos a los elementos que giran en torno a
metas, objetivos, estructuras de la organización, ente otros, los cuales van
integrándose y originan la cultura en la organización.
2.1.3. PARTICULARIDADES DE LA CULTURA ORGANIZACIONAL
La cultura organizacional constituye un elemento asociado a las
empresas, pues se encuentra inmerso en un sistema de significado
manejado por los trabajadores inherentes a la ejecución de sus tareas
asignadas en cada entidad, por consiguiente, tiene sus propias
particularidades, rasgos distintivos con respecto a otras del mismo ramo.
En este orden de ideas, las organizaciones, refiere Robbins (2004,
citado por Alles, 2008, p. 58) operan en un determinado medio, donde los
individuos viven y trabajan. Ese medio se conforma por un complejo
sistema de leyes, valores y costumbres que se denomina cultura social,
nacional o doméstica.
En definitiva, los individuos actúan en relación con sus propias
características personales, que se ven influenciadas por el entorno en el
cual viven y se han desarrollado.
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En ese sentido, divide al entorno de los sujetos en dos: el directo, el
medio donde la empresa se encuentra y sus trabajadores, tanto jefes como
empleados, viven; un entorno más alejado, que ejerce cierta influencia y al
que ha denominado entorno global. En la actualidad toda empresa de
cualquier comunidad, aun pequeña, se ve influenciada por el contexto global.
En virtud a ello, refiere que la cultura organizacional es el conjunto de
supuestos, convicciones, valores y normas que comparten los miembros de
una organización. Esta cultura puede haber sido creada en forma consciente
por los directivos y/o fundadores o, sencillamente, haber evolucionado con el
curso del tiempo. La idea de cultura organizacional es un tanto intangible, no
se puede tocar ni ver, pero está presente y es muy fuerte.
Por su parte, Van Horne y Wachowicz (2012, p. 236), afirman que los
procesos sociales en las organizaciones están determinados por la
relaciones personales y comunicacionales que definen la cultura y, que a su
vez, es propia de los procedimientos abiertos que deben conservar una
estabilización entre las influencias del mundo externo, las imposiciones y
obligaciones internas.
Al analizar los enunciados referidos por los autores consultados y
expuestos en los párrafos anteriores, se logra evidenciar que las empresas
pueden presentan características propias las cuales como Repromédica
desarrollan su gestión funcional de acuerdo a la cultura organizacional
desplegadas por los miembros integrantes de la misma.
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2.2. COMPONENTES DE LA CULTURA ORGANIZACIONAL
Como se ha expuesto anteriormente, la cultura organizacional
constituye un conjunto de valores, creencias, hábitos, normas, actitudes y
conductas que dan identidad, personalidad a una organización para el logro
de sus fines económicos y sociales en su contexto empresarial, por ello, se
determina para que el trabajador/empleados tenga mayor motivación ya que
depende de los miembros de la empresa el avance y la producción de la
empresa, por ello, se hace necesario conocer los componentes la cultura
organizacional.
De acuerdo señalamientos de Chiavenato (2009, p. 179), toda cultura se
presenta en tres componentes diferentes: artefactos, valores compartidos y
supuestos básicos. Algunos aspectos de la cultura organizacional son más
fáciles de percibir, pero otros son menos visibles y más difíciles. La cultura es
como un iceberg, porque sólo una fracción pequeña del mismo aparece sobre
el agua y representa su porción visible. La parte más grande permanece oculta
bajo el agua y las personas no la pueden ver.
Asimismo, la cultura organizacional muestra los aspectos formales y
fáciles de ver, como las políticas y las directrices, los métodos y los
procedimientos, los objetivos, la estructura organizacional y la tecnología
adoptada. Sin embargo, oculta algunos aspectos informales, como las
percepciones, los sentimientos, las actitudes, los valores, las interacciones
informales, normas grupales. Los aspectos ocultos de la cultura organizacional
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son los más difíciles de comprender y de interpretar, así como de cambiar y de
transformar, se describen a continuación, se muestra en la Figura 1.
Figura 1
Los tres componentes de la cultura organizacional
Estructuras y procesos organizacionales
visibles
Artefactos (Más fáciles de descifrar y de cambiar)
Filosofías, estrategias y objetivos
(Justificaciones compartidas)
Valores compartidos
Creencias inconscientes, percepciones,
pensamientos y sentimientos
Supuestos básicos (Fuentes más profundas de valores y acciones)
Fuente Chiavenato (2009)
En la figura 1, se describen los tres componentes que en criterio de
Chiavenato (2009) constituyen la cultura organizacional en las empresas,
son identificadas como artefactos representadas por elementos fáciles de
descifrar y de cambiar como representando por estructuras y procesos
organizacionales visibles. Luego, el siguiente componente, esto es, Valores
compartidos, conformados por filosofías, estrategias y objetivos, estas son
(justificaciones compartidas).
Por último, señala el componente integrado por los supuestos
básicos, los cuales están vinculados con las creencias inconscientes,
percepciones, pensamientos y sentimientos, asociándose con las fuentes
más profundas de valores y acciones.
Por su parte, Schein (1992, citado por Alles, 2008, p. 58) plantea que la
cultura puede ser analizada por niveles, donde el término nivel hace
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referencia al grado en que el fenómeno cultural puede ser visible para el
espectador. La palabra “antifacts” hace mención a los símbolos visibles de la
cultura como por ejemplo los logos que representan la imagen o la marca de
una organización o la decoración de sus oficinas.
Figura 2
Componentes de la cultura organizacional
Estructuras y procesos
Referencias culturales organizacionales visibles
manifiestas (Difíciles de descifrar)
Valores expuestos Estrategias, objetivos, filosofía
(Justificaciones expuestas)
Supuestos subyacentes fáciles Creencias aceptadas, percepciones,
de descifrar (inconscientes) pensamientos, sentimientos.
(Ultima fuente de valores y acción)
Fuente: Schein (1992, citado por Alles, 2008)
En la figura 2, ilustra los componentes de la cultura organizacional
propuestos por Schein (1992 citado por Alles 2008, p. 56), donde se observa
las referencias culturales manifiestas, están asociadas con estructuras y
procesos organizacionales visibles, que son difíciles de descifrar. Seguidos por
el referido a los valores expuestos, conformado por estrategias, objetivos,
filosofía, siendo justificaciones expuestas. Finalizando con los supuestos
subyacentes fáciles de descifrar (inconscientes), asociados con las creencias
aceptadas, percepciones, pensamientos, sentimientos, representadas como la
ultima fuente de valores y acción).
Al contrastar los enunciados similares descritos por los autores
consultados, la cultura organizacional está constituida por tres (3)
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componentes, siendo estos los cuales son descritos en los puntos
necesarios para su clara comprensión para el lector por Chiavenato (2009),
pues Schein (citado por Alles, 2008) los menciona pero no detalla ni da las
explicaciones requeridas para el mejor entendimiento de los mismos.
En atención a las formulaciones expuestas, en la presente
investigación los autores se inclinan por los señalamientos expresados por
Chiavenato (2009), pues permite realizar las preguntas y consideraciones
a indagar los empleados de Repromédica, C.A. en ocasión de conocer
cómo es el manejo de los componentes de la cultura organizacional en
dicha empresa.
2.2.1. ARTEFACTOS
Los artefactos dentro del contexto analizado en la presente
investigación son situaciones o aquellos eventos que indican de forma
visual o auditiva la cultura de la organización. Algunos ejemplos de
artefactos son los símbolos, las historias, los héroes, los lemas y las
ceremonias anuales.
Los artefactos, de acuerdo con Chiavenato (2009, p. 179) constituyen el
primer nivel de la cultura, el más superficial, visible y perceptible. Los
artefactos son las cosas concretas que cada persona ve, oye y siente cuando
se encuentra con una organización. Incluyen los productos, servicios y
pautas de comportamiento de los miembros de una organización. Al caminar
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por las oficinas de una organización se advierte cómo visten las personas,
cómo hablan, de qué conversan, cómo se comportan, qué es importante y
relevante para ellas.
En este orden de ideas, acerca de los artefactos de acuerdo con los
señalamientos expuestos referenciados por Schein (1992, citado por Alles,
2008, p. 56), que un primer nivel ubica las referencias culturales manifiestas
aun difíciles de interpretar, conforman la parte más visible de la cultura
organizacional, desde la perspectiva de un observador, sea interno o
externo.
En este mismo contexto de los artefactos en la cultura organizacional,
con relación a su grado de visibilidad, en el punto de vista de un observador
interno les siguen las estrategias y objetivos de la organización, siendo lo
menos visible los supuestos subyacentes básicos.
Con respecto a este punto, complementariamente sobre los artefactos en
la cultura organizacional objeto de estudio para Schein (citado por Alles, 2008)
que son la esencia de la cultura y que también se pueden denominar valores
básicos. Sin embargo, él no adopta esta denominación, prefiere la de
supuestos o asunciones básicas, agrega que éstos son en general no
negociables y no modificables.
Asimismo, en planteamientos de Harrison y Shiron (1999, citado por
Alles, 2008, p 57) al referirse a la estructura de la cultura organizacional,
mencionan que la misma se compone de diversos elementos que podrían
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mostrarse como capas (Schein los denomina niveles), con las que se
forma la cultura organizacional. Las capas superiores son las más visibles,
tanto para un observador externo como para los miembros de la
organización.
En el nivel superior y más visible los autores de referencia, al igual que
Schein, sitúan a los artifacts, que se han denominado referencias culturales
manifiestas; entre ellas se puede mencionar a los logos o la publicidad tanto
institucional como de ciertos productos o servicios, la página web tanto su
diseño como lo que se comunica en ella, el diseño y características
particulares de los edificios, tanto de fábricas como de oficinas, y la
vestimenta de los integrantes de la organización.
Al contrastar los enunciados concordantes de los autores, se evidencia
que tanto Schein y Harrison y Shiron (citados por Alles, 2008) la cultura
organizacional está constituida por elementos o niveles, el primero
denominado artefacto, es lo más visible de la empresa, lo que se logra
visualizar de modo inmediato.
En la presente investigación se toma en consideración los
señalamientos expuesto por Chiavenato (2009), pues identifica de modo
directo qué son los artefactos enunciándolos como los elementos visibles
de la empresa, lo cual permite ser indagados en la entidad objeto de
estudio.
En ese sentido, para los autores de la presente investigación y en
función a los argumentos descritos consideran que los artefactos son
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aquellos aspectos que manifiestan en su quehacer diario de labores los
empleados de Repromédica, C.A. el cómo se viste, el hablar, comportarse,
entre otros.
2.2.2. VALORES COMPARTIDOS
Los valores son aspectos internos de cada persona, las cuales están
representadas por sus ideas y expectativas que consideran esenciales y
primordiales. Del mismo modo, existen valores para las organizaciones se
refiere a las cuestiones que merecen atención prioritaria, sea en el proceso
de decisión, o en el comportamiento y la actitud de las personas dentro de
las organizaciones.
Dentro de este marco referencial analizado, en señalamientos
expuestos por Chiavenato (2009, p. 179) los valores compartidos constituyen
el segundo nivel de la cultura. Son los valores relevantes que adquieren
importancia para las personas y que definen las razones que explican por
qué hacen lo que hacen. Funcionan como justificaciones aceptadas por
todos los miembros. En muchas culturas organizacionales los valores fueron
creados originalmente por los fundadores de la organización.
Al respecto para Harrison y Shiron (1999, citado por Alles, 2008, p 57),
refiere que los valores compartidos son la siguiente capa o nivel inferior de
la organización, se podrían mencionar los siguientes elementos: los
comportamientos de los integrantes, el lenguaje utilizado por ellos, su
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discurso, historias, rutinas, y distintos rituales y ceremonias propios de esa
organización (patrones de comportamiento).
En el análisis de los argumentos referidos sobre valores compartidos,
se observan diferentes manejos de perspectivas de los valores en las
empresas, por parte de los autores consultados, pero en el fondo revelan
sencillamente modos de conducirse en la entidad donde laboran en el
desarrollo de sus actividades.
En atención a las argumentaciones descritas, en la presente
investigación se orienta a las formulaciones de Chiavenato (2009), por
cuanto indica de modo preciso en términos de las razones en la cual explican
por qué hacen lo que hacen los sujetos en las empresas, contribuyendo a
concretar cómo es el manejo de este componente de la cultura
organizacional en Repromédica, C.A.
Para los investigadores, los valores compartidos para las personas son
las ideas y las expectativas del personal de Repromédica que consideran
esenciales y primordiales, siendo llevados a cabo y aplicados en sus tareas
diarias en la empresa.
2.2.3. SUPUESTOS BÁSICOS
Los supuestos básicos constituyen el nivel más íntimo, profundo y oculto
de la cultura organizacional de las empresas, es decir, son los elementos no
observables y constituyen el centro de dicha cultura, representan las
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creencias básicas sobre la realidad de la organización abarcando la filosofía
y la razón de ser de la empresa, y la manera en que las cosas se deben
hacer.
Al respecto Chiavenato (2009, p. 179) lo señala como las creencias
inconscientes, las percepciones, los sentimientos y los supuestos dominantes
en los que creen las personas. La cultura prescribe la manera de hacer las
cosas y muchas veces es adoptada por la organización por medio de
supuestos que no están escritos o siquiera pronunciados.
En ese sentido, Harrison y Shiron (1999, citado por Alles, 2008, p 57),
por debajo, normas, valores, creencias y conocimientos (el saber hacer de
cada uno de los integrantes), las percepciones y los supuestos básicos
(presunciones). En síntesis, las manifestaciones visibles de la cultura
organizacional en hechos, no en palabras.
En el contraste del análisis convergente de los planteamientos descritos
por los autores consultados, los componentes de la cultura organizacional
están centrados en niveles, las fuentes fundamentan tres (3) aspectos
esenciales, siendo estos aquellos elementos visibles o otros no tan
observables en las organizaciones.
En la presente investigación los autores se inclinan por los
señalamientos enunciados por Chiavenato (2009), por cuanto precisan con
claridad en qué consiste cada uno de de los supuestos básicos,
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contribuyendo de esa manera a la indagación de los mismos en la empresa
Repromédica, C.A.
En opinión de los investigadores, los componentes de la cultura
organizacional representa los elementos que se manejan, el cómo se
comporta, se conducen cotidianamente los miembros de Repromédica, C.A
en el desarrollo de sus labores.
2.3. CARACTERISTICAS DE CULTURA ORGANIZACIONAL
Acerca de las características se podría expresar que sería la manera de
cómo o de qué manera se captaría, percibiría la cultura organizacional en
una entidad, estas son cualidades, para de esa manera corroborar las
existentes y realizar énfasis en las que no se detallan para reforzar y todo
con la finalidad de obtener mejorías dentro de la empresa; por ello, la
comunicación a los colaboradores es paso esencial para alcanzar las
características de cultura y lograr el éxito deseado.
Dentro de este contexto, formula Chiavenato (2009, p. 181) que la
cultura corporativa u organizacional constituye un factor muy importante para
determinar el éxito o el fracaso de las organizaciones. Las organizaciones
con éxito adoptan culturas no sólo flexibles, sino, sobre todo, sensibles, para
dar cabida a las diferencias sociales y culturales de sus trabajadores,
principalmente cuando actúan en términos globales y competitivos,
esparciéndose por distintas partes del mundo, siendo culturas conservadoras
y las de culturas adaptables.
36
Por su parte, en las características de la cultura organizacional
especialistas como Robbins (2004, citado por Alles, 2008, p. 145), sugieren la
presencia de siete (7) dimensiones que, en conjunto, tienen el potencial para
captar la esencia de la cultura de una organización, que marcan el éxito o
fracaso, enunciando factores tales como la innovación, la minuciosidad, la
orientación a los resultados, la orientación a las personas, la orientación a los
equipos, la agresividad y la estabilidad, las cuales en conjunto, se agrupan
por el manejo, comportamiento de empleados, gerencia y combinación de
estos.
Al contrastar los enunciados descritos por los autores consultados y
expuestos en los párrafos anteriores, los mismos concuerdan que en las
organizaciones se logran observar elementos que permiten caracterizar el
éxito o fracaso que estas, en ese sentido, Chiavenato (2009) señala
aspectos del porqué del éxito, en cambio Robbins (citado por Alles, 2008),
refiere a las características un conjunto de dimensiones pero no especifica el
objeto de las mismas para alcanzar el éxito.
En atención a las formulaciones expresados por los autores antes citados
en la investigación, el equipo de investigadores optó por considerar la posición
o modelo teórico propuesto por Chiavenato (2009), ya que refiere las
características relevantes que han logran observar las entidades en su cultura
organizacional, asimismo, identifica cuales son dichas características siendo
estas conservadoras y adaptables, las cuales son desarrolladas a
continuación:
37
2.3.1. CULTURAS CONSERVADORAS
Las organizaciones conservadoras de acuerdo con Chiavenato (2009,
p. 181) son las que se mantienen inalteradas, como si nada hubiera
cambiado en el mundo que las rodea.
Por otra parte, también las personas se vuelven flexibles y sensibles,
porque participan en forma simultánea en varias organizaciones para
trabajar, estudiar, asesorar, consultar, comprar, alquilar, comer, vestir, viajar,
entre otras. También las personas se deben integrar a diferentes culturas
organizacionales para tener éxito.
Además, sobre la existencia de culturas organizacionales que se
adaptan y otras que no lo hacen. Las primeras se caracterizan por su
maleabilidad y flexibilidad y se orientan hacia la innovación y el cambio. Las
segundas, por su rigidez, se orientan a mantener el statu quo y el
conservadurismo. Las organizaciones que adoptan y preservan culturas
conservadoras se caracterizan porque mantienen las ideas, los valores, las
costumbres y las tradiciones que permanecen arraigados y que no cambian a
lo largo del tiempo.
Por su parte, Robbins (2004, citado por Alles, 2008, p.156) refiere que
las características que se asocian a las organizaciones en el manejo de la
directiva y gerencia, señalando a la orientación a los resultados, la cual
consiste en el grado en que la gerencia se centra en los resultados más que
en las técnicas y procedimientos para conseguirlos.
38
Igualmente, indica la orientación a las personas, la cual es el grado en
que las decisiones de la gerencia toman en cuenta el efecto de los resultados
en los integrantes de la organización; así como, la orientación a los equipos,
siendo esta el grado en que las actividades laborales se organizan en
equipos más que individualmente y la agresividad, consistiendo en el grado
en que las personas son osadas y competitivas, antes que despreocupadas.
En el contraste de las formulaciones de los autores consultados, se
observan puntos de vistas diferentes, en los cuales Chiavenato (2009) refiere
aspectos del porqué una cultura es conservadora; por su lado, Robbins
(citado por Alles, 2008) indica unos tópicos que caracterizan el manejo de la
cultura en las organizaciones.
Los investigadores se inclinan ante la precisión expuesta por
Chiavenato (2009) sobre las características de la cultura organizacional
conservadora, la cual permite formular interrogantes directas a la población
para así detectar la presencia o uno de la misma en Repromédica, C.A.
Para los autores de la presente investigación, la cultura organizacional
conservadora, es como su propio nombre refiere, aquella que empresa se
mantiene inalterable en el transcurrir del tiempo, lo cual se tratará de conocer
en la empresa Repromédica, C.A.
2.3.2. CULTURAS ADAPTABLES
En cuanto, a las culturas adaptables Chiavenato (2009, p. 181) las
organizaciones que adoptan y efectúan revisiones y actualizaciones
39
constantes a sus culturas adaptables se caracterizan por la creatividad, la
innovación y el cambio. Sin embargo, las organizaciones que cambian sus
ideas, valores y costumbres pueden perder sus características propias, que
las definen como instituciones sociales, por lo que deben mantener algún
nexo con su pasado.
En efecto, no obstante refiere Chiavenato (2009, p. 182) que se
necesita el cambio, se requiere que la organización tenga algún grado de
estabilidad para su éxito a largo plazo. Por un lado, está la necesidad de
cambio y de adaptación para garantizar la actualización y la modernización
de la organización, por otro, la necesidad de estabilidad y de permanencia
para garantizar su identidad.
En ese sentido, Robbins (citado por Alles, 2008, p. 157) explica que
la las organizaciones se han de ir adaptando a la innovación y asunción
de riesgos, lo cual consiste en el grado en que se alienta a los empleados
para que sean innovadores y asuman riesgos. Asimismo, a la
minuciosidad, que significa el grado en que se espera que los empleados
muestren exactitud, capacidad de análisis, precisión, y atención a los
detalles. También, a la estabilidad. Representado por el grado en que las
actividades de la organización mantienen el estado de las cosas, en lugar
de crecer.
Al analizar los enfoques referidos por los autores consultados, se
percibe ciertas coincidencias en cuanto, a que la cultura organizacional ha de
ir adaptándose en el transcurrir del tiempo, con base a las innovaciones que
40
van surgiendo, así como en la estabilidad de algún modo en el sentido de
alcanzar el éxito esperado, a pesar de la necesidad de cambio que es
necesario en la modernización de los procesos requeridos en su gestión
operacional en particular y funcional en general.
En ese sentido, en la investigación se tomo en consideración los
planteamientos de Chiavenato (2009), por cuanto refiere de modo
detallado lo que significa qué es una cultura adaptable en el ámbito
organizacional, siendo de interés detectar este tipo de característica en
Repromédica.
2.4. APRENDIZAJE DE LA CULTURA ORGANIZACIONAL
Sobre el término aprendizaje, durante mucho tiempo explica Ausubel
(2000, citado por Alles, 2008, p. 213) se consideró que el aprendizaje era
sinónimo de cambio de conducta, esto, porque dominó una perspectiva
conductista de la labor; sin embargo, se comenta que el aprendizaje humano
va más allá de un simple cambio de conducta, conduce a un cambio en el
significado de la experiencia. La experiencia humana no solo implica
pensamiento, sino también afectividad y únicamente cuando se consideran
en conjunto se capacita al individuo para enriquecer el significado de su
experiencia.
Al respecto, Chiavenato (2009, p. 187) refiere que los colaboradores
aprenden la cultura organizacional por distintos caminos, como las historias,
los rituales, los símbolos materiales y el lenguaje.
41
Por su lado, Robbins (2004 citado por Alles, 2008, p. 223) formula que
los elementos de transmisión constituyen valiosos medios de comunicar la
cultura de la organización a los miembros de la misma, a través de historias,
ritos y símbolos.
En contraste, se observan perspectivas afines en cuanto a los aspectos
o elementos que conforman, sin embargo, es pertinente acotar que
Chiavenato (2009) los denomina caminos, en tanto, Robbins (citado por
Alles, 2008) los llama elementos de transmisión.
En la presente investigación los autores han considerado los
señalamientos de Chiavenato (2009) por cuanto refieren que el aprendizaje
de la cultura organizacional consiste en caminos que orientan a los
empleados a conocer a la empresa, los cuales en el criterio descrito
constituyen cuatro (4): historias, rituales ceremonias, símbolos materiales y
lenguaje.
Para los investigadores el aprendizaje de la cultura organizacional son
las formas en las cuales el trabajador se va insertando a la dinámica
operativa, conociendo a los demás miembros y cómo es el funcionamiento
de la empresa en ciertos aspectos.
2.4.1. HISTORIAS
Las historias, de acuerdo con los planteamientos de Chiavenato (2009,
p. 187) son cuentos y pasajes acerca del fundador de la empresa,
recuerdos sobre las dificultades o eventos especiales, las reglas de
42
conducta, el recorte y la reubicación de los trabajadores, los aciertos y los
errores anteriores que anclan el presente en el pasado y explican la
legitimidad de las prácticas actuales.
Sobre el punto en referencia Robbins (citado por Alles, 2008, p. 224),
explican que las historias son narraciones, no necesariamente verídicas
sobre hechos pasados que afectaron a la organización, y que contienen
de forma implícita valores o moralejas que conviene transmitir para
aleccionar a los nuevos miembros. Se suele denominar mitos a las
historias que se basan en la ficción. Tanto en un tipo de narración como
en el otro, los héroes aparecen como actores fundamentales de las
mismas.
En el contraste de los enunciados descritos por los autores consultados
y expuestos en los párrafos anteriores, los mismos evidencian ciertas
semejanzas, en el sentido de que todos, plasman las historias sobre
narraciones, pero es de manera particular el autor Chiavenato (2009) las
señala como sucesos, eventos reales sucedidos con anterioridad sobre
situaciones de la empresa, mientras Robbins (citado por Alles, 2009) que no
necesariamente sean verídicas, lo cual restan relevancia y abre como un
umbral de desconfianza al empleado.
En la presente investigación, los autores se apoyan en los argumentos
expuestos por Chiavenato (2009) al indicar que las circunstancias son reales
y proporciona como mayor credibilidad a los miembros de la empresa, lo cual
es analizado en Repromédica, C.A.
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2.4.2. RITUALES Y CEREMONIAS
En planteamientos expuestos por Chiavenato (2009, p. 187) los rituales
y ceremonias son secuencias repetitivas de actividades que expresan y
refuerzan los valores principales de la organización. Las ceremonias de fin
de año y las conmemoraciones del aniversario de la organización son rituales
que reúnen y acercan a la totalidad de los trabajadores para motivar y
reforzar aspectos de la cultura organizacional, así como para reducir los
conflictos.
Mientras, en las explicaciones referidas por Robbins (citado por Alles,
2008, p. 225), los ritos se definen como rutinas programadas de carácter
simbólico que expresan y refuerzas los valores culturales críticos, al
tiempo que definen los objetivos básicos y los empleados de los que se
puede o no prescindir. Son acciones planificadas, que suponen una
interacción social e incluso ceremonial. Sirven para recalcar valores,
estimular la sensación de pertenencia y unidad, o limar diferencias
personales o entre unidades.
Al contrastar los argumentos concordantes expuestos por los autores
consultados, de los cuales se permite inferir que los rituales constituyen
aquellos sucesos, eventos internos de cada empresa, por medio de los
cuales constituyen oportunidades para reforzar valores y motivar a los
trabajadores, constituyendo un aspecto de interés a ser analizado en
Repromédica, C.A.
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2.4.3. SÍMBOLOS Y MATERIALES
Acerca de símbolos y materiales como camino del aprendizaje
organizacional, Chiavenato (2009, p. 187) refiere que la arquitectura del
edificio, los despachos, las mesas, el tamaño y el arreglo físico de los
escritorios constituyen símbolos materiales que definen el grado de igualdad
o la diferenciación entre las personas y el tipo de comportamiento (como
asumir riesgos o seguir la rutina, el autoritarismo o el espíritu democrático, el
estilo participativo o el individualismo, la actitud conservadora o innovadora)
que desea la organización. Los símbolos materiales constituyen aspectos de
la comunicación no verbal.
En tanto, Robbins (citado por Alles, 2008, 225) señala que los símbolos
externos, abarca la transmisión de la cultura de carácter simbólico, como
ejemplos se presenta el espacio físico, los códigos de vestimenta y peinado,
la decoración, la distribución de los despachos y otras manifestaciones que
puedan aludir a valores sobre la importancia de la jerarquía, de la imagen de
la organización, del orden o cualquiera de los rasgos culturales.
Se evidencian similitudes en las formulaciones expuestas por los
autores, en cuanto a de qué manera los objetos que conforman las empresas
representan símbolos y constituyen parte de la entidad y de sus miembros,
constituyendo así la cultura de la organización.
En la investigación se toma en cuenta los señalamientos de Chiavenato
(2009) ya que considera a los símbolos materiales como parte del
45
aprendizaje de la cultura organizacional, sino que aplica un término
apropiado como es la comunicación no verbal, es decir, conforma un factor
significativo en el aprendizaje de los empleados.
Por ello, en criterio de los investigadores para los trabajadores de las
empresas, COMO Repromédica, C.A. es significancia de cómo se identifican
con su entorno interno, de todo aquello que lo rodea, de este modo, va
insertando a la empresa y adaptándose a la cotidianidad laboral de forma
espontánea
2.4.4. LENGUAJE
Con respecto, al lenguaje como aspecto del aprendizaje de la cultura
organizacional, refiere Chiavenato (2009, p. 187) que muchas
organizaciones y también unidades dentro de ellas utilizan el lenguaje
como una manera de identificar a los miembros de una cultura o
subcultura. Al aprender el lenguaje, el miembro confirma la aceptación de
la cultura y ayuda a preservarla. Las organizaciones desarrollan términos
singulares para describir equipamientos, escritorios, personas clave,
proveedores, clientes o productos. También la forma de vestir de las
personas y los documentos utilizados constituyen formas de expresar la
cultura organizacional.
Por su parte, Robbins (citado por Alles, 2008, 225) no considera el
lenguaje como un aspecto del aprendizaje de la cultura organizacional o
como elemento transmisión de la misma como los denomina el citado autor.
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En tal sentido, los investigadores consideran que el lenguaje representa
una forma de identificar el personal que labora en la empresa, por cuanto se
han de dar entender entre ellos y con terceros (proveedores y demás
allegados) siendo requerido la utilización de un lenguaje cónsono a las
actividades realizadas en Repromédica, C.A.
3. SISTEMA DE VARIABLE
3.1. DEFINCIÓN NOMINAL
Cultura organizacional
3.2. DEFINCIÓN CONCEPTUAL
La cultura organizacional es el conjunto de hábitos y creencias
establecidos por las normas, los valores, las actitudes y las expectativas que
comparten todos los miembros de la organización (Chiavenato, 2009, p.
176).
3.3. DEFINCIÓN OPERACIONAL
Operacionalmente, la variable cultura organizacional se define como el
conjunto de hábitos y creencias establecidos por las normas, los valores,
las actitudes y las expectativas que comparten todos los empleados de
Repromédica, C.A., la cual será medida por los investigadores (2017), a
través de un cuestionario, tomando en cuenta las dimensiones:
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componentes de la cultura organizacional, características de la cultura
organizacional y aprendizaje de la cultura organizacional, la cual se señala
en el cuadro de operacionalización de la variable que se presenta a
continuación.
Cuadro 1
Operacionalización de la variable
Objetivo general: Analizar la cultura organizacional en Repromédica. C.A.
Objetivos
Variable Dimensiones Indicadores
Específicos
Describir los
Artefactos
componentes de la Componentes de
Valores
cultura la cultura
compartidos
organizacional en organizacional
Supuestos básicos
Repromédica. C.A.
Analizar las Culturas
características de la Características conservadoras
Cultura
cultura en de cultura Culturas
organizacional
Repromédica. C.A. adaptables.
Historia
Analizar el
Rituales y
aprendizaje de la Aprendizaje de
ceremonias
cultura la cultura
Símbolos
organizacional en organizacional
materiales
Repromédica. C.A.
Lenguajes
Fuente: Los investigadores (2017).