DETENTACIÓN DE VEHÍCULO ROBADO.
PARA QUE SE CONFIGURE ESTE
DELITO PREVISTO EN EL ARTÍCULO 375, FRACCIÓN IX, DEL CÓDIGO
PENAL DEL ESTADO DE PUEBLA, DEBE ACREDITARSE QUE LA CONDUCTA
DEL SUJETO ACTIVO SE REALIZÓ CON DOLO, YA SEA DIRECTO O
EVENTUAL, PUES DE LO CONTRARIO CONSTITUYE UNA SIMPLE
DETENTACIÓN DE BUENA FE.
Hechos: El quejoso reclamó la sentencia definitiva en la que se tuvo por
acreditada la materialidad del delito de detentación de vehículo robado,
previsto y sancionado en el artículo 375, fracción IX, del Código Penal
del Estado de Puebla, y su plena responsabilidad penal, sobre la base de
que se encontraba en posesión de un automotor que tenía reporte de
robo.
Criterio jurídico: Este Tribunal Colegiado de Circuito determina que para
que se configure el delito de detentación de vehículo robado, además de
la acreditación de sus elementos estructurales, definidos expresamente
en el artículo 375, fracción IX, del Código Penal del Estado de Puebla,
debe demostrarse que esa detentación por el sujeto activo se llevó a
cabo con dolo, ya sea directo o eventual.
Justificación: De conformidad con el artículo 13 del Código Penal del
Estado de Puebla, el dolo se entiende cuando la conducta se ejecutó con
intención (directo), o bien, se previó como posible el resultado típico y se
quiso o aceptó la realización del hecho descrito por la ley (eventual).
Ahora bien, en el delito de detentación de vehículo robado no basta que
una persona sea encontrada en posesión de un automotor robado para
que, en automático, sea sancionada por esa conducta, ya que si se
considera que quien lo comete no es aquel que realizó la acción de
apropiación, sino que la ejecutó otro individuo, es imperioso que los
datos arrojados por el material probatorio de la causa penal que se le
siga evidencien que aun teniendo conocimiento del origen ilegal del
vehículo decidió detentarlo, o bien, que representándose como posible
la configuración del delito aceptó las consecuencias de poseerlo (no
quiso directamente, pero actuó admitiendo la eventual realización del
ilícito), lo cual implica, incluso en ambos aspectos, que la voluntad y
consciencia de detentar un objeto de procedencia indebida tiene como
finalidad obtener un provecho o lucro. A lo que debe añadirse que tanto
de la exposición de motivos que originó la adición de la fracción IX al
artículo 375, publicada en el Periódico Oficial del Estado de Puebla el 27
de julio, como de la reforma al propio precepto, publicada en el mismo
medio oficial el 4 de enero, ambos de 2012, se advierte que la finalidad
del legislador fue impedir la formación de cadenas delictivas que
permitan a las personas que en ellas intervienen obtener algún lucro, el
cual se entiende como indebido, al provenir de un objeto hurtado y con
conciencia de que lo es, de modo que no es dable sancionar penalmente
a quien, sin contar con relación alguna con dichas cadenas delictivas,
simplemente tenga dentro de su radio de acción y disponibilidad un bien
robado, pues de no existir datos objetivos que permitan concluir que tal
detentación se hizo con intención consciente y voluntaria o que
representándose la posibilidad de que se ejerciera sobre un vehículo
robado, no se renunció a ello, aceptando sus consecuencias, debe
presumirse que se dio dentro de un marco de buena fe y que, por ende,
sólo constituye una inclusión del bien al patrimonio del individuo.
SEGUNDO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL SEXTO
CIRCUITO.
Amparo directo 34/2023. 13 de septiembre de 2023. Unanimidad de
votos. Ponente: José Luis Moya Flores. Secretaria: Nérida Xanat Melchor
Cruz.
Amparo directo 54/2023. 5 de octubre de 2023. Unanimidad de votos.
Ponente: Arturo Mejía Ponce de León. Secretario: Arnoldo Guillermo
Sánchez de la Cerda.
Esta tesis se publicó el viernes 23 de febrero de 2024 a las 10:25 horas
en el Semanario Judicial de la Federación. GL