0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas4 páginas

Herencia Invisible - Microtetaro

La obra 'Herencia Invisible' presenta la historia de tres generaciones de mujeres en una zona cafetera, explorando sus luchas y sueños en un entorno rural opresivo. A través de diálogos cargados de emociones, se revela el deseo de la joven Sara de romper con el ciclo de sacrificio y resignación que han vivido su madre Mariela y su abuela Luz. El desenlace sugiere la importancia de priorizar los propios sueños y la posibilidad de cambio, simbolizado por un cuaderno que representa las aspiraciones no cumplidas.

Cargado por

dmerchant0331
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas4 páginas

Herencia Invisible - Microtetaro

La obra 'Herencia Invisible' presenta la historia de tres generaciones de mujeres en una zona cafetera, explorando sus luchas y sueños en un entorno rural opresivo. A través de diálogos cargados de emociones, se revela el deseo de la joven Sara de romper con el ciclo de sacrificio y resignación que han vivido su madre Mariela y su abuela Luz. El desenlace sugiere la importancia de priorizar los propios sueños y la posibilidad de cambio, simbolizado por un cuaderno que representa las aspiraciones no cumplidas.

Cargado por

dmerchant0331
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

HERENCIA INVISIBLE

Versión contextualizada en zona rural cafetera

Escrita por Diana Merchant

Duración: 20-25 minutos

Actrices:

• Luz (abuela) – 70 años, silenciosa, resignada, curtida por el campo, pero con
lucidez escondida.

• Mariela (madre) – 45 años, fuerte, irónica, atrapada en la rutina campesina.

• Sara (hija) – 17 años, estudiante de colegio rural, con sueños propios, pero
atrapada en la lógica de “servir”.

ESCENA ÚNICA: LA COCINA DE UNA FINCA HUMILDE EN ZONA CAFETERA

Escenografía:

Mesa rústica de madera con tres sillas distintas. Un fogón de leña o una estufa con olla
tiznada. Ropa colgada sobre un mecate. Canastos de café vacíos. Una radio de pilas suena
con música popular campesina. La luz entra por una sola ventana. Iluminación cálida, con
sombras marcadas.

INICIO: EL QUEHACER

(Suena la tapa de una olla. MARIELA sopla la leña. LUZ pela plátanos. SARA dobla servilletas
de tela con desgano. La radio suena bajito.)

MARIELA (resoplando):

¡Otra vez se acabó el carbón! Y claro… como si a uno le alcanzara el tiempo pa’ estar
pendiente de todo. Aquí si una no hace, nadie hace.
LUZ (sin levantar la mirada):

Así ha sido toda la vida… Una sirve hasta que se acabe el cuerpo.

SARA (frunciendo el ceño):

No entiendo por qué todo nos toca a nosotras. ¿Y los hombres qué? ¿No almuerzan también?

MARIELA:

Porque así ha sido. Así fue conmigo y así fue con tu abuela. No nos pongamos ahora muy
modernas…

DESARROLLO: LAS HERIDAS

SARA (alzando la voz):

¡Pero yo no quiero eso! Yo quiero estudiar diseño, irme pa’l pueblo, viajar… ¡no quedarme aquí
empacando almuerzos pa’ llevarles a los hombres al cafetal!

LUZ (mirándola con ternura):

¿Y quién te lo impide, niña?

MARIELA (seca):

La vida, mi amor. La vida misma. Yo también quería estudiar. Pero quedé preñada de tu
hermano a los 16… y aquí sigo.

SARA:

¿Y no les da rabia? ¿No sienten que se perdieron ustedes mismas?

(Silencio. Se oye la radio. Un gallo canta a lo lejos.)

LUZ (suspira):

Cuando me casé, pensé que iba a cambiar algo… Pero sólo cambié yo. Dejé de ser Luz para
ser “la señora del viejo”. El campo, los hijos, los hombres… me tragaron.
CLÍMAX: LA REVELACIÓN

MARIELA (fregando con fuerza):

A veces me duelen tanto los pies que me dan ganas de salir corriendo… pero ¿pa’ dónde? Si
nunca aprendí a pensar en mí. Me veo en el espejo y no sé quién soy. Y ahora te veo a ti,
Sara… dejando tus tareas por irle a planchar la camisa a tu noviecito.

SARA (con rabia):

¡No es lo mismo!

LUZ (calmada):

Es exactamente lo mismo… solo que empieza más disimulado.

(Pausa. Silencio. Miradas largas.)

DESENLACE: LA CONCIENCIA

SARA (respirando hondo):

No quiero su vida. Las amo, pero no quiero repetir esto. Quiero estudiar, aunque me toque
sola, aunque me toque irme.

MARIELA (casi llorando, sin mirarla):

Entonces hazlo. Aunque duela. Aunque me duela a mí también… Que al menos una de
nosotras se salve.

LUZ (sacando un cuaderno viejo de una caja):

Rompe la cadena, mi niña. Hágase su prioridad. Si Sumercé no se cuida, nadie lo va a hacer.

(Le entrega el cuaderno.)

Aquí escribía yo lo que soñaba. Ya ni veo bien… pero Sumercé sí puede seguir.
(La luz se concentra en Sara. La radio cambia a una canción suave de empoderamiento
femenino. Sara abraza el cuaderno.)

PROPUESTA ESCÉNICA (ajustada al contexto rural):

Iluminación: cálida, con sombras marcadas. Luz blanca cenital en el desenlace.

Sonido: música campesina colombiana (como Rajaleñas, bambucos, o música de cuerdas).


Al final, una canción de empoderamiento sutil (voz femenina, guitarra o tiple).

Vestuario:

• Luz: vestido largo, descolorido, delantal.

• Mariela: sudadera vieja, camiseta desteñida.

• Sara: uniforme de colegio incompleto (camisa del colegio, pero falda casera o
botas de caucho).

Objetos simbólicos:

• Cuaderno de sueños: lo que no se dijo, lo que no se cumplió.

• La olla tiznada: símbolo del rol eterno de alimentar.

• Canastos de café vacíos: lo que ellas sostienen, pero no disfrutan.

• El radio: la voz externa del mundo que apenas llega.

También podría gustarte