Métodos de Lecto-escritura ¿Qué son y para qué sirven?
Los métodos de instrucción de la lecto-escritura para la lectura y la escritura están
diseñados para capacitar a los alumnos para leer y escribir. Tales métodos deben ser
sistemáticos, eficientes y eficaces. La lecto-escritura ofrece un enfoque y estructura
sistemática, que va desde la identificación de letras, crucigramas de letras, análisis de
textos hasta la lectura y escritura. Aunque los métodos de lecto-escritura difieren en
muchos aspectos, todos están diseñados para mejorar las capacidades del alumno en
estas habilidades. Las tareas educativas y las competencias concretas que se
enseñarán determinarán el método específico a utilizar.
Personalmente considero importante conocer con mayor detenimiento y minuciosidad
las metodologías de lecto-escritura, para poder determinar y tener una idea más clara
sobre su influencia sobre la capacidad de lectura y escritura en los estudiantes y cuál
es la más idónea a utilizar para la enseñanza.
¿Sabemos qué es lo que nos permite leer sin problemas este ensayo? Los métodos de
lectoescritura. Eso es correcto, debemos a estos métodos y a nuestros profesores de
primaria que pacientemente nos enseñaron a pronunciar palabras y entenderlas.
Existen diferentes tipos de lecto-escritura, y ellos han moldeado nuestra vida y la
forma en la que nos relacionamos; sin estos no podríamos poseer habilidades para
comunicarnos entre nosotros.
Vamos a conocer los métodos más importantes:
1.- Método Alfabético o Deletreo
El método de alfabético es uno de los enfoques más antiguos de la enseñanza de la
lectura y la escritura, fundamentado en la secuencia del abecedario. Consiste en la
pronunciación y escritura de las letras simultáneamente, esto permite a los niños
familiarizarse con la forma y los sonidos de las letras. En su implementación, se utilizan
consonantes y vocales para crear sílabas directas, por ejemplo, “ma” y “me”, para
luego continuar con sílabas inversas, como “al” y “el”. Luego de la práctica suficiente,
los niños pueden formar palabras y luego oraciones. Por lo tanto, las habilidades de
lectura y escritura se desarrollan progresivamente.
Figura 1.
2.- Método Fonético o Fónico
Aunque muy similar al método alfabético, el fonético incorpora un plus que son los
recursos visuales, como imágenes o videos. Durante este proceso, los niños asocian
sonidos con las imágenes correspondientes. Para llevar a cabo el método fonético,
primero se pronuncian las vocales y consonantes en voz alta al mostrar imágenes que
se relacionan con la letra. Por ejemplo, una imagen de un avión para la letra “A”. Luego
se combinan las consonantes y vocales para formar sílabas directas, como, por
ejemplo: ‘pa’ o ‘pe’, que luego se combinan para formar palabras y oraciones.
Gradualmente, se forman oraciones completas que refuerzan aún más las habilidades
de lectura y escritura.
Figura 2.
3.- Método Silábico
Como se puede inferir de su nombre, se enfoca exclusivamente en las sílabas. Un
enunciado debe poder reconocer claramente las vocales y mezclarlas con las
consonantes, cuyo objetivo final es significar las sílabas. Por una parte, el método
silábico es un enfoque sintético, ya que comienza con pequeñas unidades para
posteriormente combinarlas en unidades más grandes. Por otro lado, mientras el
método alfabético enfoca en los sonidos de letras individuales, el método silábico mira
a las sílabas como la unidad básica. En el habla, no se pronuncian las letras de
individual, sino que se combinan para formar sílabas y éstas, a su vez, se combinan en
palabras. Por lo tanto, el método silábico utiliza las sílabas como unidad mínima y
adecuada en ese aspecto para el aprendizaje de lectura y escritura. Además, integra la
pronunciación y la ortografía. Existen varios tipos en el método silábico.
El método silábico-grafémico: que parte de la letra y trabaja hacia el sonido que
produce.
El método silábico-fonémico: que, a la inversa, parte del sonido y trabaja hacia
las diferentes grafías (letras o signos) posibles, es decir, los sonidos son
representados mediante la escritura.
El método silábico-gestual: en el que se utilizan gestos partiendo de los
sonidos.
El método silábico, nos proporciona una enseñanza de lectura y escritura con un
proceso que lo va haciendo más complejo. Por un lado, se encuentra identificar las
letras y los sonidos de las mismas. Después de eso, respectivas el sonido de cada letra
se aprende a juntar dichos sonidos en combinaciones. Se da principio a este tipo de
unión de sonidos a través de sílabas. Lo primero de este grupo son aquellas que
empiezan por consonantes y que necesitan de una vocal para que se completen, es
decir, se trata de las consonantes puras. Siguiendo este paso, las primeras sílabas que
se aprenden con el método silábico se denominan sílabas puras. De esta manera se
continúa con las sílabas compuestas. Durante el proceso de las vocales ya mencionado,
pueden realizarse acciones con imágenes y palabras. realizadas con una consonante.
El segundo escalón son las sílabas, partiendo por la integración de las vocales. Una vez
cumplida la primera etapa, el aprendizaje debe tener consecutivamente la imagen y la
palabra para ser enseñadas también. Culminado, se sigue con las sílabas compuestas,
que son la combinación de una consonante con una vocal. Por ejemplo “ma, me, mi,
mo y mu”. Posteriormente, se aumenta la dificultad con las sílabas de dificultad, que
son sílabas consonánticas. Por ejemplo “bra, bre, bri, bro y bru”. Finalmente, una vez
aprendidos estos dos tipos de sílabas, se enseñan las de estructura inversa, que son
vocálicas. Por ejemplo: “ar, er, ir, or y ur”.
Figura 3.
Con este método no se requiere deletreo o pronunciación individual de las letras: ya
que no se requiere deletreo o pronunciar los sonidos de las letras, este método elimina
cualquier complicación y permite a los estudiantes centrarse en los sonidos de las
sílabas en lugar de cada letra y su sonido.
4.- Método Palabras Normales.
Igualmente, es a Juan Amós Comenio, a quien se le atribuye el método Fonético, ya
que en su trabajo Orbis Pictus, la enseñanza de cada grafía iba acompañada de una
imagen, la cual contenga la primera grafía que se quiera estudiar, o contenga el dibujo
del animal que hace el sonido, el cual, al utilizarlo como onomatopéyico, permite a los
niños relacionarlo con el dibujo y el punto de articulación. Juan Amos Comenio
abogaba por el método de las palabras y aducía que las palabras se presentan en
cuadros acompañados con imágenes que representan el significado, pueden
aprenderse rápidamente, sin el penoso deletreo corriente que, según él, que ‘es una
agobiadora tortura del ingenio’. Este método consiste en: partir de la palabra normal
de nominada también generadora o generatriz, la cual ya la ha previsto antes, luego se
presenta una figura que posea la palabra generadora y esta palabra se escribe en el
pizarrón y el estudiante en el cuaderno. Luego es leída para observar sus
particularidades y después en sílabas y letras las cuales se mencionan por su son.
El proceso de este método se basa en los siguientes pasos:
1- Se motiva el aprendizaje de las letras vocales independientemente.
2- Se presenta la lámina con la figura deseada u objeto sobre el cual se está
hablando.
3- Motivación: conversación sobre el objeto representado en la ilustración, a fin
de extraer la palabra normal que es generadora o generatriz. También puede
ser canto, poesía, adivinanza relacionada con la palabra.
4- ¿Qué ven los niños y las niñas dibujan la ilustración en sus cuadernos y escriben
la palabra?
5- Escriben la palabra que copian del cartel o del pizarrón.
6- Escriben la palabra por el o la docente, leen la palabra con pronunciación clara,
y los niños y las niñas en coro por filas e individualmente.
7- Finalmente, escriben la palabra en sus cuadernos.
8- Análisis de la palabra normal en sílabas y letras, para llegar a la letra que se
desea enseñar:
9- Síntesis de la palabra, empleando los mismos elementos así:
En resumen, este es un método basado en la capacidad sincrética del niño; aprovecha
la habilidad del niño para generalizar y, por lo tanto, las leyes de su capacidad innata
para aprender. Aquí están las leyes del aprendizaje. Frente a él, el método destaca el
efecto, el ejercicio, la asociación y la motivación de estos se volverían más efectivos.
Desarrolla una comprensión de la lectura y el gusto por ella. Ayuda a que el alumno
comprenda de inmediato la lectura y, por lo tanto, cultiva una actitud inteligente y un
interés profundo por la lectura como una fuente de placer e información.
5.- Método Global.
Este método apareció en las discusiones sobre cómo se puede enseñar a los niños a
leer. La propuesta del médico estadounidense Glenn Doman para enseñar a los niños a
leer fue que los niños leían a través de la “curiosidad” y las propias experiencias. Sus
defensores creen que la gente recuerda mejor las palabras o la coherencia de
cualquier cosa que las sílabas. Por lo tanto, en el método global, la lectura es todo el
sentido de la palabra. Por ejemplo, el pedagogo Célestin Freinet sostuvo su defensa del
método global con su supuesto que cada uno aprende a leer de alguna manera
adaptada a sus capacidades.
En conclusión, este método se ocupa de la presentación de palabras completas en
lugar de letras o consonantes individuales. En este método, el alumno debe ser capaz
de reconocer palabras y sus significados en uso. Las palabras comienzan con una sola
palabra y términos sencillos como nombres de objetos comunes o lugares en la casa.
De la palabra, la voluntad debe avanzar a las frases para hacer el aprendizaje más fácil
sin complicar el proceso.
Aprender a leer con el método silábico, en este caso, significa aprender las letras y
luego las sílabas, y finalmente las palabras completas. Por el contrario, el aprendizaje
de la lectoescritura resultará más complicado ya que supone el pensamiento visual y
cualitativo, así como analítico y sintético. Finalmente, la técnica de recordar y usar
palabras y frases íntegras permitirá una transición más sencilla a la lectura analítica.
En resumen, los distintos métodos de lecto-escritura ofrecen diferentes abordajes para
aprender la lectura y la escritura, cada uno con sus propias ventajas y desventajas. Por
ejemplo, en el caso del método global, requiere la transmisión de palabras enteras, lo
que permite que los alumnos reconozcan palabras de forma acelerada y asociaciones
términos en situaciones prácticas y significantes desde el primer momento. En cambio,
enfoques centrados en la relación entre letras y sonidos como el fonético son más
útiles para desarrollar habilidades de decodificación y comprensión estructurada del
lenguaje. Estos métodos ayudan a los aprendices a descifrar palabras en sus
componentes fonéticos, lo que facilita la lectura de nuevas palabras y la escritura
basada en la pronunciación.
Asimismo, cada uno de los métodos tiene su lugar en el proceso educativo, y su
preferencia puede depender del contexto, las necesidades individuales de los
aprendices y los resultados a lograr. Al mismo tiempo, su uso en conjunto tiene un
enfoque estratégico que se enfoca en el área problemática desde varios ángulos, lo
que permite aprovechar al máximo las fortalezas y desafiar cada una de ellas.