0% encontró este documento útil (0 votos)
22 vistas3 páginas

Tributraria

La administración tributaria es esencial para la financiación de servicios públicos y la equidad en el sistema económico, gestionando la recaudación y fiscalización de tributos. A lo largo de la historia, ha evolucionado desde sistemas antiguos hasta administraciones modernas que incorporan tecnología para mejorar la eficiencia y transparencia. Los tributos, clasificados en impuestos, tasas y contribuciones, son instrumentos clave para la redistribución de la riqueza y deben regirse por principios de equidad, eficiencia, simplicidad, transparencia y sostenibilidad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
22 vistas3 páginas

Tributraria

La administración tributaria es esencial para la financiación de servicios públicos y la equidad en el sistema económico, gestionando la recaudación y fiscalización de tributos. A lo largo de la historia, ha evolucionado desde sistemas antiguos hasta administraciones modernas que incorporan tecnología para mejorar la eficiencia y transparencia. Los tributos, clasificados en impuestos, tasas y contribuciones, son instrumentos clave para la redistribución de la riqueza y deben regirse por principios de equidad, eficiencia, simplicidad, transparencia y sostenibilidad.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

1.

Introducción

La administración tributaria y los tributos representan dos pilares


fundamentales en la estructura económica y política de cualquier
Estado moderno. Desde tiempos antiguos, los tributos han sido
esenciales para el sostenimiento de las funciones públicas, ya que
proporcionan los recursos necesarios para financiar servicios como la
educación, la salud, la seguridad y la infraestructura. Sin embargo, la
manera en que estos recursos son recaudados, gestionados y
distribuidos ha evolucionado a lo largo de la historia, dando lugar al
desarrollo de sistemas tributarios más complejos y de
administraciones especializadas cuya principal responsabilidad es
garantizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

La administración tributaria se define como el conjunto de


organismos, normas, procesos y procedimientos que se encargan de
la aplicación de la legislación tributaria. Esto incluye la determinación,
recaudación, fiscalización y sanción del cumplimiento de las
obligaciones tributarias de los ciudadanos y empresas. Una
administración tributaria eficaz no solo asegura la provisión de
recursos al Estado, sino que también promueve la equidad y la
confianza en el sistema económico. La correcta gestión tributaria
permite que el Estado cumpla con sus fines sociales, fomente el
crecimiento económico sostenible y reduzca las brechas de
desigualdad.

Por su parte, los tributos son las prestaciones obligatorias que los
ciudadanos deben entregar al Estado en virtud de su poder soberano,
sin que exista una contraprestación directa e inmediata a favor del
contribuyente. Se clasifican, tradicionalmente, en impuestos, tasas y
contribuciones especiales, cada uno con características propias, pero
compartiendo el objetivo común de financiar actividades de interés
público. La estructura de los tributos refleja las prioridades y valores
de una sociedad, siendo un instrumento de redistribución de la
riqueza y de incentivo o desincentivo de determinados
comportamientos económicos.

En las últimas décadas, la administración tributaria ha enfrentado


grandes desafíos, derivados de fenómenos como la globalización
económica, la evasión y elusión fiscal, el avance de las tecnologías de
la información y las mayores demandas sociales de transparencia y
eficiencia. Esto ha impulsado una transformación profunda en las
estrategias de gestión tributaria, que ahora se orientan hacia la
modernización de los sistemas de control, la digitalización de los
procesos y la construcción de una relación de confianza con los
contribuyentes.

2. Fundamentos Teóricos

2.1 Origen e historia de la administración tributaria

La necesidad de recaudar tributos existe desde las civilizaciones más


antiguas. En Egipto, Mesopotamia, Grecia y Roma, ya se establecían
sistemas de recaudación que permitían financiar las campañas
militares y las obras públicas. Durante la Edad Media, los tributos
evolucionaron bajo sistemas feudales, mientras que en la Edad
Moderna surgieron las bases de las administraciones tributarias
estatales centralizadas.

En América Latina, la administración tributaria empezó a


estructurarse formalmente en el siglo XIX, con la formación de los
Estados nacionales. A medida que las economías se complejizaron, se
crearon organismos especializados en la recaudación y fiscalización
de impuestos. Actualmente, las administraciones tributarias
incorporan tecnologías de información y comunicación para optimizar
procesos, mejorar la transparencia y facilitar el cumplimiento
tributario.

2.2 Conceptos sobre la administración tributaria y los tributos


según diversos autores

Administración Tributaria:

Según Barreix y Roca (2007), la administración tributaria es el


conjunto de instituciones y procedimientos encargados de la
aplicación de las normas tributarias, desde la recaudación hasta la
fiscalización de los contribuyentes.

Para Lora (2012), una administración tributaria eficiente es aquella


que minimiza los costos de cumplimiento y maximiza el ingreso
tributario de manera equitativa.

Más recientemente, Domínguez (2021) afirma que la administración


tributaria moderna debe ser proactiva, utilizando inteligencia artificial
y big data para predecir y controlar el incumplimiento tributario.
Tributos:
Según Musgrave y Musgrave (2000), los tributos son pagos
obligatorios que no constituyen una sanción sino una contribución
que los individuos hacen para financiar el gasto público.

Por otro lado, Bird y Zolt (2014) definen los tributos como
instrumentos de política pública destinados no solo a recaudar
fondos, sino también a modificar comportamientos económicos y
promover la equidad social.

En 2023, Gutiérrez señala que los tributos deben analizarse también


en el marco de la sostenibilidad fiscal y la justicia intergeneracional.

2.3 Principios fundamentales del sistema tributario

Los principios fundamentales que deben regir un sistema tributario


son:

 Equidad: Los tributos deben distribuirse de manera justa entre


los contribuyentes, considerando su capacidad económica
(Smith, 1776; actualizado por Stiglitz, 2010).

 Eficiencia: El sistema tributario debe evitar distorsiones en el


comportamiento económico y minimizar los costos
administrativos (Musgrave, 2000).

 Simplicidad: Las normas tributarias deben ser claras y


comprensibles para todos los contribuyentes (Bird, 2008).

 Transparencia: Los ciudadanos deben conocer cómo se


calculan los tributos y cómo se utilizan los recursos recaudados
(OCDE, 2015).

 Sostenibilidad: El sistema debe garantizar ingresos suficientes


para financiar el gasto público de manera estable a lo largo del
tiempo (Gutiérrez, 2023).

También podría gustarte