Vientos de amor.
Por: Minami Lam
Todos aquellos que creen en los ángeles creerán en esta historia, pues trata de una de estas
criaturas maravillosas, que desde los cielos observaba el mundo con gran devoción.
Mientras que la mayoría se regocijaba entre las cálidas y suaves nubes jugando, este se pasaba sus
días observando la tierra, maravillado con cada criatura creada, hasta que un día se topó con la
creación más grande del señor; el humano, y entre todos los acontecimientos que pudo pasar, se
encontró con uno en especial, un romance entre un chico de grandes riquezas y una joven que
poco tenía pero mucha belleza poseía, el ángel cautivado por ese amor, los siguió día y noche
observando como ese romance florecía; muchos ángeles le advirtieron.
- “No te embeleses del romance humano, pues este no es duradero y algunos no son
reales”.
Pero nuestro amiguito hizo caso omiso de aquellos consejos y persiguió ese romance hasta sus
últimos días, cuando el joven dejo a la chica por su pobreza, buscando mejor sustento termino por
irse con una mujer de mejor postura económica, la joven de corazón roto lloraba día y noche y
esos momentos hermosos se volvieron grises y de tristezas infinitas, el ángel destrozado por este
suceso, quiso bajar del cielo a devolverle la sonrisa aquella que con tanto dolor se encontraba y
con todas sus fuerzas rogó a Dios que le dejara bajar a ayudarla, y este al ver la bondad y los
sentimientos tan puros accedió, pero con esto llego una advertencia.
- Te deberás cuidar, pues tus alas son un tesoro muy preciado en la tierra, quien las logre
cortar todos sus sueños cumplirá y sin ellas al cielo nunca podrás regresar.
El ángel acepto sin dudarlo y se le permitió bajar a suelos terrenales a cuidar de ella, cuando se
encontraron gran impresión causo en esta, tanta belleza en un solo sujeto y con aquella calidez
tan común de los ángeles comenzó a sentirse mejor.
El tiempo pasó y el ángel comenzó a enamorarse de la joven humana, dedicándose a no más que
hacerla feliz, pero no todo es paz y alegría pues los rumores vuelan y a los oídos del muchacho que
en algún momento se enamoró de la chica llego la noticia de que un ángel había bajado de los
cielos y se encontraba cuidando de ella, la avaricia del humano no se hizo esperar y a sabiendas de
esas leyendas sobre las alas de los ángeles, no tardo en volver con la chica y fingiendo
arrepentimiento y amor aquella entro en las garras de la maldad humana y sin piedad alguna este
le dijo.
- Nos casaremos, pero necesito que me hagas un favor, las alas de ese ángel, deseo poseer
y con ellas un hermoso vestido te he de mandar hacer, uno blanco y puro, para que portes
el día que conmigo llegues al altar.
Ella cegada por el amor, olvido su amistad con el ángel y todas las cosas buenas que hizo por ella,
los humanos tendemos a olvidarnos de quienes hacen algo por amor, por caprichos propios, esta
con completa desvergüenza llevo al ángel hasta un campo de flores y cantándole una canción de
cuna logró arrullarlo, los ángeles no sienten dolor físico, así que este no sintió cuando ella lo
despojo de sus alas mientras reposaba en su regazo, confiando ciegamente en el amor de su vida.
Al despertar se encontró solo en ese campo de flores ahora en tonalidad carmesí, no tenía alas
que desplegar y lleno de dolor corrió en búsqueda de su amada, para preguntar el ¿Por qué? de
sus acciones, pero al llegar al poblado, solo pudo encontrarse con la joven vistiendo
hermosamente de novia con una confección compuesta por una de las alas del ángel y la otra
sería utilizada para el deseo avaricioso del muchacho que en segundos se convertiría en su esposo.
Cayendo al suelo reposo sus manos sobre su rostro y llorando imploró a Dios, este le respondió
inmediatamente, y entre lágrimas el ángel le pedía piedad.
- Te advertí sobre tus alas y te dejaste llevar, todo acto tiene consecuencias y tu error fue
no escuchar, mí querido ángel tengo dos respuestas para ti, la primera es que te puedo
devolver tus alas a cambio de un sacrificio.
- Pero ¿qué sacrificio seria ese mi señor?
- Tus recuerdos de tu camino en la tierra me deberás entregar y tu amor por esta chica
deberás olvidar, pues como ángel no puedes andar en los cielos con este sentimiento que
trae mucha neblura a mis nubes llenas de paz.
- No Dios, no quiero olvidarla, quiero tenerla siempre en mi corazón, pues yo no tengo alma
y al menos quiero tener el recuerdo de mi amada.
- Entonces la otra opción será convertirte en viento y navegar vagando por siempre en la
tierra como un viento sin retorno que solo dará vueltas y podrás dar calidez cuando más
se necesite, pero vivirás con el sentimiento de a ver amado y el dolor de a ver perdido y
sido traicionado.
Tras poco meditar el ángel bajo su rostro y lleno de lágrimas asintió con su cabeza.
- Acepto ser viento y no volver a los cielos nunca más, pues de este amor no me pienso
alejar.
Dios concedió su deseo y el ángel se transformó en aire y con esto las alas también desaparecieron
dejando aquellos sin nada, y así aquel ángel enamorado de la tierra, comenzó a vagar por el
mundo, cautivándose día con día con nuevas parejas, conociendo más desdichas, pero de igual
manera el amor real, y en cada desdicha se volvió con calidez.
Por eso cuando sientas la tristeza en tu corazón a causa de un amor, cierra tus ojos y figúrate bien,
pues puede que un ángel en ese momento en forma de viento te esté abrazando para ayudarte a
salir de ese dolor.
Los humanos somos caprichosos y algunos no apreciamos las cosas bellas que la vida nos da,
vivimos de cosas materiales en lugar de apreciar los buenos sentimientos que otros nos han de
brindar.
FIN