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El ser humano es social por naturaleza y tiene la necesidad de la
convivencia con los demás. Con objeto de una adecuada
socialización, en nuestra sociedad, está convivencia debe estar
impregnada de los valores sociales. Los valores sociales están
totalmente interrelacionados. Paz, justicia, conciencia, diálogo,
respeto, generosidad, amistad y colaboración.
El diálogo
Hablando se entiende la gente. El diálogo es una conversación
entre dos o más personas donde intercambiamos ideas,
escuchamos las razones del otro. Damos por supuesto que
no poseemos toda la verdad y sobre todo estamos dispuestos a
cambiar de opinión.
Para dialogar e intercambiar opiniones es necesario:
• Respeto hacia las opiniones de los demás.
• Libertad para exponer nuestros puntos de vista al grupo sin
intentar imponerlos.
• Sinceridad para expresar sentimientos de agrado o de desagrado
hacia las actitudes del grupo, haciendo una crítica constructiva para
llegar a las mejores conclusiones.
La amistad es algo que los niños y los jóvenes
necesitan. No solo porque les hace sentir bien e
integrados en un grupo, sino porque es fundamental
para que aprendan a tener relaciones con sus
semejantes.
Cuento infantil para hablar con los niños sobre el
valor de la amistad
Lobo, Mirlo y Sapo eran muy buenos amigos.
Cuando se encontraron después del terrible huracán, no sabían qué camino tomar, pero tenían
claro que no querían volver a separarse.
- Vamos a hablarlo - dijo Lobo, mientras tomaba asiento al lado de un grueso tronco.- Yo
preferiría ir a la montaña, porque me gusta el frío y la nieve.
- Yo preferiría ir al río, porque me encanta nadar y bucear entre las hiedras - dijo Sapo.
Pues yo preferiría ir a un bosque lleno de árboles, porque me gusta cantar escondido entre las
hojas y hacer mi nido entre las ramas - dijo Mirlo.
- Tendremos que ceder en algo si lo que queremos es permanecer juntos - volvió a hablar
Lobo.
Todos callaron unos minutos reflexionando.
A Lobo no le gustaba el agua, por eso, descartó enseguida el río; pero podría intentar
adaptarse a vivir en la arboleda con tal de no perder a sus amigos.
Sapo descartó rápidamente ir a vivir a la montaña; allí vivía la culebra a la que temía
tanto, pero podría vivir entre los árboles siempre que fuera junto a sus buenos amigos.
Mirlo pensó que quizás podría adaptarse a vivir en la montaña, y aunque el agua no le hacía
mucha gracia podría hacer un esfuerzo para vivir cerca del río y hacer su nido en un alto
arbusto.
Los tres hablaban entre ellos para hallar una solución y no tener que separarse.
- ¡Eh, amigos! - escucharon que decían.
- ¡Sí! Es a vosotros - les dijo un gran oso pardo - perdonad si me meto donde no me llaman,
pero os estoy escuchando... Yo sé de un lugar donde los tres seríais muy felices. Donde yo
vivo, paseo por la montaña con mis amigos osos y seguro que a Lobo le gustaría. Hay árboles
frondosos y altos con fuertes ramas, allí Mirlo podría hacer su nido, y cerca de mi cueva
discurre un caudaloso río de aguas transparentes donde apago mi sed, y Sapo podría nadar y
jugar cuanto quisiera.
Todos se pusieron muy contentos. Gracias a Oso encontraron un lugar natural precioso para
vivir. Ninguno tuvo que renunciar a su modo de vida, aunque estaban dispuestos a ello por
mantenerse unidos y, además, hicieron un nuevo amigo.
La cooperación o colaboración es la tarea de ayudar y servir, de una manera
desinteresada, a los demás. Para que los niños sean personas colaboradoras
y cooperantes, es necesario que desarrollemos en ellos un espíritu generoso,
solidario y altruista.