Universidad Michoacana de
San Nicolas de
Hidalgo
Facultad de Medicina
Veterinaria y Zootecnia
Estructura y dinámica
celular
Nombre del alumno: Christopher Aguilar Vázquez
Nombre del profesor: María Guadalupe Zavala Paramo
Sección: 04
Fecha de entrega:
09/05/2025
Regulación Génica de las Abejas
La abeja de la miel (Apis mellifera) es un insecto social que forma complejas
colonias con una jerarquía de castas: la reina (reproductora), las obreras
(estériles, realizan diversas tareas) y los zánganos (machos, función reproductiva).
Su comportamiento y rol dentro de la colmena están determinados por una
fascinante interacción entre su predisposición genética y los factores ambientales
que experimentan, especialmente durante su desarrollo larval.
Inicialmente, todas las larvas son nutridas con jalea real, una sustancia rica en
nutrientes sin embargo, el destino de convertirse en reina o en obrera se decide
por la duración de esta dieta especializada solo las larvas que continúan
alimentándose exclusivamente de jalea real se desarrollan como reinas, con
ovarios funcionales y una mayor longevidad aquellas larvas cuya dieta cambia a
una mezcla de polen y néctar se convierten en obreras, con diferencias
morfológicas y fisiológicas que las capacitan para las múltiples tareas de la
colmena.
La determinación del sexo en las abejas sigue un sistema haplodiploide, donde los
huevos fecundados (diploides) dan origen a las hembras (reinas u obreras), y los
huevos no fecundados (haploides) se desarrollan como machos (zánganos).
Además de la genética, los mecanismos epigenéticos, como la metilación del
ADN, juegan un papel crucial al regular la expresión de los genes en respuesta a
las señales ambientales y nutricionales este control epigenético permite una
adaptación flexible a las condiciones cambiantes dentro de la colmena.
A lo largo de su vida, las abejas obreras exhiben una división del trabajo basada
en la edad, comenzando con tareas internas como la limpieza y el cuidado de las
crías, para luego pasar a roles externos como la recolección de néctar y polen la
comunicación dentro de la colonia se basa en el uso de feromonas, señales
químicas que coordinan el comportamiento social y reproductivo la feromona
mandibular de la reina, por ejemplo, inhibe el desarrollo ovárico de las obreras y
atrae a los zánganos para la cópula.
El estudio de la genética y la epigenética de las abejas melíferas, facilitado por
técnicas de genética moderna, ha revelado cómo el ambiente influye en la
expresión de los genes y en la compleja organización social de estas importantes
polinizadoras, cuya comprensión es vital para su conservación y el mantenimiento
de los ecosistemas.