TD 5842
TD 5842
TRABAJO DIRIGIDO
LA PAZ- BOLIVIA
GESTION 2022
INDICE
RESUMEN………………………………………………………………….…………………….…………………1
4. MARCO TEORICO…………………………………………………………………………………...10
4.1. La Familia……………………………………………………………….……….……10
4.1.1. Características e importancia de la familia….…………….………….10
4.1.2. Tipos de Familia en los Tiempos Actuales……………………………..14
4.2. El Matrimonio………………………………………………………………………16
4.2.1 Características Generales…………………………………………………….16
4.2.2 Definición de Matrimonio…………………………………………….………17
4.2.3. Naturaleza Jurídica del Matrimonio……………………………………..19
4.2.4. Matrimonio en el Derecho Civil Antes de 1852…………………….21
4.2.5. Obligaciones Morales en el Matrimonio………………………………22
4.2.6. Presencia del Deber en el Derecho Familiar…………………………24
4.2.7. Obligaciones de los Cónyuges………………………………………………25
4.3. Generalidades de la Asistencia Familiar……………………………….26
5. MARCO HISTORICO………………………………………………………………………………..27
5.1. Antecedentes Sociales de la Asistencia Familiar…………………..28
6. MARCO CONCEPTUAL……………………………………………………………………………30
6.1. Concepto de Alimento………………………………………………………..30
6.2. La Familia……………………………………………………………………………31
6.2.1. Familia nuclear- padres e hijos…………………………………………...31
6.3. Concepto de Familia………………………………………………….…….….31
6.4. Concepto de Matrimonio …………………………………………………..33
6.4.1. Análisis de Matrimonio…………….……………………………….….……34
6.5. La Asistencia Familiar…………………………………….……..…………….35
6.5.1. Definición……………………………………………………………………………35
7. MARCO JURIDICO…………………………………………………………………………………37
7.1. La Asistencia Familiar en Tratados
Internacionales……………………………………………………………….....37
7.2. Antecedentes Jurídicos de la
Asistencia Familiar………………………………………………………………38
7.3. En Bolivia……………………………………………………………………………40
7.3.1. La Asistencia Familiar en la
Constitución Política del Estado.…………………………….…………..40
7.3.2. Extensión de la Asistencia Familiar………………….………………….41
7.3.3. Sujetos Obligados a la Asistencia Familiar…………………………..43
BIBLIOGRAFIA…………………………………………………………………………………………………………54
COMPLEMENTACION DEL ARTICULO 109 NUM II) DE LA LEY 603, SOBRE
LA REPRESENTACION SIN MANDATO PARA PROSEGUIR LA ASISTENCIA
FAMILIAR DENTRO DEL MISMO PROCESO DE LOS HIJOS MAYORES DE
EDAD
RESUMEN
1
presentar un Poder Notarial, es un gasto importante para las familias de escasos
recursos que viven el día a día, menos tendrán para pagar a un Notario.
2
Bajo el “Principio de Concentración” donde determine la conjunción de la
actividad procesal en el menor número posible de actos, para evitar su dispersión,
la aspiración máxima de la justicia contemporánea es la brevedad.
En el nuevo rol que tiene el Juez, a quien se ha dado una serie de poderes y
deberes, puede ordenar la continuidad del trámite de asistencia familiar a la
presentación de memorial de apersonamiento con consentimiento del beneficiario,
de forma directa sin pasar por el proceso burocrático de presentar Poder Notarial.
3
asistencia familiar que acaba de cumplir la mayoría de edad y de esta manera
garantizar un efectivo acceso a la justicia como una disponibilidad gratuita para las
personas sin recursos.
4
COMPLEMENTACION DEL ARTICULO 109 NUM II) DE LA LEY 603, SOBRE LA
REPRESENTACION SIN MANDATO PARA PROSEGUIR LA ASISTENCIA
FAMILIAR DENTRO DEL MISMO PROCESO DE LOS HIJOS MAYORES DE
EDAD
5
Dentro del Derecho de Familia, la Asistencia Familiar corresponde al derecho
patrimonial y tiene como fundamento esencial la subsistencia de las personas
necesitadas y que no pueden procurarse los medios materiales necesarios para ella,
ningún hijo ha pedido venir al mundo, y son los padres quienes al procrear, deben
asumir la responsabilidad de mantener a su hijo. Así como tienen la suficiente
capacidad para engendrar deben también otorgar lo suficiente para tener una vida
digna, en procura de que el hijo sea un hombre de bien, para sí y la sociedad en su
conjunto.
El progenitor debe cumplir para que su hijo reciba una buena educación, salud,
alimentación adecuada aspectos a los que tienen derecho sin excepción por su sola
condición de seres humanos, el hecho de que un hijo alcance la mayoría de edad
no implica que se extinga su derecho a seguir percibiendo asistencia familiar, en
tanto, en cuanto no disponga de ingresos propios. Así mismo un menor que acaba
de adquirir la mayoría de edad está todavía en etapa de formación profesional no
es autosuficiente para hacerse responsable de su persona ya que sigue en
dependencias del progenitor a cargo, entonces esto quiere decir que aún necesita
de que el progenitor a cargo lo siga manteniendo y cubriendo todos los gastos de
sus estudios hasta que logre una profesión.
6
sumar que en muchos casos los montos de asistencia familiar son pequeños, y a
ello se le tiene que restar los costos del abogado, y el tiempo que ello implica a
esto tener que presentar un Poder Notarial se convierte en un requisito burocrático
que gravita nocivamente en los derechos y garantías del beneficiario a la asistencia
familiar, tal requisito que en su fría búsqueda de la eficacia perjudica y entorpece la
celeridad de un proceso. Así mismo se convierte en un exceso de formalismo y
papeleo, ya que al final el progenitor a cargo continuara con la tramitación de la
asistencia familiar.
7
Así mismo bajo el” Principio de Gratuidad” la actividad procesal está orientada a
la realización del derecho, con el mínimo de esfuerzo y gasto; es decir el máximo
rendimiento con el menor esfuerzo, haciendo accesible la justicia al pueblo, con el
objetivo de atemperar las diferencias profundas entre los que tienen medios
económicos y los que carecen d lo mismos, porque es una verdad incontrastable
que la justicia tal como funciona en la actualidad, atiende con esmero el reclamo
del pudiente y posterga muchas veces indefinidamente, la del necesitado o peor
aún hace perder la causa a este último, aun cuando le asistiera la razón y el derecho.
En el nuevo rol que tiene el Juez, a quien se ha dado una serie de poderes y
deberes, puede ordenar la continuidad del trámite de asistencia familiar a la
presentación de memorial de apersonamiento con consentimiento del beneficiario,
de forma directa sin pasar por el proceso burocrático de presentar Poder Notarial.
8
2.2. Delimitación temporal
La presente investigación tomara relación de los datos comprendidos en los
periodos de las gestiones de 2020 al 2021.
9
- Establecer, que el juez puede ordenar la continuidad del trámite de
asistencia familiar a la presentación de memorial de apersonamiento con
consentimiento del beneficiario, de forma directa sin pasar por el proceso
burocrático de presentar Poder Notarial.
4. MARCO TEORICO
4.1. LA FAMILIA
4.1.1 Características e importancia de la familia
La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que la Familia es el
elemento natural y fundamental de la Sociedad y tiene derecho a la protección de
ésta y del Estado. En 1948 en la Declaración Universal de DD.HH, se establece que
la Familia se constituye en el momento en que un hombre y una mujer decidieron
libremente unirse en matrimonio y que se amplía con la procreación de los hijos
como fruto de la unión. Además se considera al matrimonio como la base esencial
de la familia y ésta descansa en la igualdad de los derechos de ambos cónyuges,
fruto de esta relación surgen los hijos, que tienen iguales derechos sean habidos
dentro o fuera del matrimonio.
10
• Vínculos de consanguinidad, como la filiación entre padres e hijos a los lazos
que se establecen entre los hermanos que descienden de un mismo padre.
El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó y
proclamó la Declaración Universal de Derechos Humanos.
En tal sentido, la Familia es el conjunto de personas entre las cuales existen vínculos
jurídicos interdependientes y recíprocos, emergentes de la unión sexual y la
procreación. Es el conjunto de personas que tienen entre si lazos familiares, abarca
a los ascendientes, descendientes, y parientes colaterales e incluye a los parientes
por afinidad.
Desde otra perspectiva, la familia se define como un sistema, es decir: “La familia
es un conjunto organizado e interdependiente de personas en constante interacción,
11
que se regula por unas reglas y por funciones dinámicas que existen entre sí y con
el exterior”. A partir del enfoque sistémico los estudios de familia se basan, no tanto
en los rasgos de personalidad de sus miembros, como características estables
temporal y situacionalmente, sino más bien en el conocimiento de la familia, como
un grupo con una identidad propia y como escenario en el que tienen lugar un amplio
entramado de relaciones. Esta definición de familia supone un gran avance para el
estudio de la organización familiar, y de ella se extrae las características del sistema
conjunto, estructura, personas, interacción y otras atribuibles a los sistemas
sociales, abierto, propositivo, complejo, además de las características específicas
del sistema familiar intergeneracional, larga duración, facilitador del desarrollo
personal y social de sus miembros. Empezando por los términos que aparecen en
la definición de sistema, vemos que la familia es:
a) Conjunto: En tanto que conjunto, la familia es una totalidad, una Gestalt que
aporta una realidad más allá de la suma de las individualidades, más allá de los
miembros que componen la familia. Esta totalidad se construye mediante un sistema
de valores y creencias compartidos, por las experiencias vividas a lo largo de la
vida, y por los rituales y costumbres que se transmiten generacionalmente. Esta
cultura familiar fraguada con el tiempo da una identidad al grupo, fortaleciendo el
sentido de pertenencia de sus miembros, dando respuesta a sus necesidades de
filiación y contribuyendo a la construcción de la propia identidad personal frente al
medio, respondiendo a la propiedad de homeostasis.
12
problemas de cada uno de sus miembros y a su propia problemática como grupo.
Las reglas suelen ser acordes con los valores y creencias de la familia y regulan
también la detección de las necesidades de sus miembros, la comunicación y las
conductas de dar y recibir ayuda, que son de suma importancia para conocer la
funcionalidad del sistema Interacción.
13
familia y el conjunto de relaciones sociales; aquellas están condicionadas por los
valores y normas de la sociedad de la cual la familia forma parte.
Familia Compuesta.- Grupo formado por familias nucleares o parte de estas, por
ejemplo un hogar Poligínico constituido por un Hombre, sus esposas y sus
respectivos hijos, o bien una familia integrada por un Viudo(a), o divorciados(as)
que tienen hijos y contraen nuevas nupcias.
14
Familia Nuclear.- Llamada también familia “elemental” “simple” o “básica”; es
aquella constituida por el hombre la mujer y los hijos socialmente reconocidos.
Desde el punto de vista legal.- La Constitución Política del Estado sostiene que: El
Estado reconoce y protege las familias como el núcleo fundamental de la sociedad
y garantizará las condiciones sociales y económicas necesarias para su desarrollo
integral. Además, existen otras consideraciones de lazos de parentescos
reconocidos por la ley.
15
• Desde el punto de vista moral, en la familia es donde principalmente se
desarrollan las fuerzas morales y espirituales del hombre (el amor al prójimo,
la justicia, la subsidiariedad, la solidaridad, la conciencia y valoración de la
vida, el reconocimiento y aceptación de la autoridad, la veracidad, la gratitud,
el honor, la generosidad, la afabilidad, etc.)
• Desde el punto de vista cultural, en la familia, como en el ámbito más cercano
a las personas, es donde nace y se hace la cultura de una sociedad y desde
donde la sociedad puede restaurarse. La familia aporta a la sociedad a las
personas que la integran, y éstas deben elevarla y engrandecerla con la
cultura (la decadencia de la vida familiar es la causa más profunda de la
decadencia de las sociedades).
• Desde el punto de vista económico y material, la familia, a través del trabajo
remunerado y de la satisfacción de las necesidades materiales e inmateriales
(desarrollo intelectual, voluntad responsable, memoria, imaginación, libertad
religiosa) de sus miembros, detona la actividad productiva y económica de la
sociedad.
4.2. EL MATRIMONIO
16
de los hábitos de apareamiento, génesis de la institución marital. Donde quiera que
la evolución social haya progresado a la etapa en la cual se generan los hábitos, se
encontrará el matrimonio como institución evolutiva. Siempre hubo y siempre habrá
dos distintas áreas del matrimonio: las costumbres establecidas, las leyes que
reglamentan el aspecto exterior del apareamiento, y las relaciones por otra parte
secretas y personales entre los hombres y mujeres.
Las costumbres establecidas cuando son respetadas, tienen amplio poder para
restringir y controlar el impulso sexual, tal como se ha demostrado entre todas las
razas. Las normas matrimoniales siempre han sido un indicador auténtico de la
potencia actual de las costumbres y de la integridad funcional del gobierno civil.
Pero los hábitos sexuales y de apareamiento primitivos eran una gran masa de
reglamentaciones discordantes y burdas. Los padres, los hijos, los parientes y la
sociedad, todos tenían intereses contradictorios en las reglamentaciones
matrimoniales. Pero a pesar de todo ello, las razas que exaltaron y practicaron el
matrimonio se desarrollaron naturalmente a niveles más altos y sobrevivieron en
mayores cantidades.
17
Etimológicamente la palabra matrimonio deriva de los dos vocablos matris (madre)
y moniun (cargo o gravamen); que significa carga o gravamen para la madre,
expresándose de este modo, que es la mujer quien lleva el peso mayor tanto antes
como después del parto.
Por su parte el Dr. Raúl Jiménez Sanjines indica: “El matrimonio es un contrato
solemne y sui generis por el cual dos personas de sexo opuesto se unen para vivir
en común, mantener la especie y prestarse mutua ayuda y socorro en todas las
vicisitudes de la vida”.
Por otro lado el Dr. Gareca Oporto indica que “… El matrimonio es la institución
natural de orden público que el mérito al consentimiento común en la celebración
del acto nupcial, mediante ritos o normas legales se establece la unión entre el
hombre y la mujer para conservar la especie compartiendo el sacrificio y la felicidad
del hogar en la adecuada formación de la familia, cimentada en principios de
moralidad, perpetuidad e indisolubilidad, salvo causas señaladas por ley, que
pudieran afectar a la armonía conyugal”. El matrimonio puede ser Civil o Religioso
y, dependiendo de la religión o del ordenamiento jurídico, los derechos, deberes y
requisitos del matrimonio son distintos. Ahora bien, no todas las sociedades
establecen la distinción entre matrimonio civil y religioso, valida solo en Occidente.
Hasta hace menos de dos centurias solo había matrimonios religiosos, al que se
consideraba incluso un sacramento.
La forma más habitual del matrimonio es entre un hombre y una mujer, aunque la
definición precisa de esta relación varia de unas culturas a otras. En distintos
tiempos y lugares se han reconocido otras variedades. Estadísticamente, las
sociedades que permiten la poligamia como variedad aceptada de matrimonio son
más frecuentes que las que solo permiten la monogamia. Sin embargo, la
monogamia es la práctica más común incluso en las sociedades donde también
existe poligamia. El matrimonio se considera un concepto importante porque
contribuye a definir la estructura de la sociedad, al crear un lazo de parentesco entre
personas (generalmente) no cercanas en línea de sangre. Una de sus funciones
18
ampliamente reconocidas es la reproducción y socialización de los hijos, así como
la de regular el nexo entre los individuos y su descendencia que resulta en el
parentesco, rol social y estatus. En las sociedades de influencia occidental se suele
distinguir entre matrimonio religioso y matrimonio civil, siendo el primero una
institución cultural derivada de los preceptos de una religión, y el segundo una forma
jurídica que implica un reconocimiento y un conjunto de deberes y derechos legales
y culturales.
19
civilización en avance, el matrimonio se está volviendo lentamente mutuo,
romántico, paternal, poético, afectuoso, ético y aun idealista.
La selección y el así llamado amor romántico, sin embargo, estaban a nivel mínimo
en el apareamiento primitivo. Durante los tiempos primitivos marido y mujer no
pasaban mucho tiempo juntos; ni siquiera comían juntos muy a menudo. Pero entre
los antiguos, el afecto personal no estaba ligado estrechamente a la atracción
sexual; se encariñaban unos con los otros principalmente por la convivencia y la
corporación en el trabajo. El matrimonio produce una serie de efectos jurídicos
entre los cónyuges y frente a terceras personas, de los cuales los fundamentales
son las obligaciones conyugales, el parentesco y el régimen económico del
matrimonio. Además, en la mayoría de los países produce el derecho a la
emancipación del contrayente menor de edad, con lo cual, éste queda libre de la
patria potestad de sus padres y podrá en adelante actuar como si fuera mayor,
aunque posteriormente se divorcie.
Es indudable que en el Derecho de Familia existen distintas relaciones jurídicas, no
solamente en cuanto a sus miembros, o sujetos de la relación, sino en cuanto a la
materia de los actos jurídicos. Hay diversidad de actos jurídicos y, como
consecuencia, diversidad de efectos. Partiendo de la existencia del acto jurídico
familiar, sin considerarlo independiente del acto jurídico general, sino ciertas
peculiaridades o aspectos especiales que nos permiten considerarlo como especies
del género que es el acto jurídico general, de él se generan, como todo acto jurídico,
derechos y obligaciones. Sin embargo, en esta materia familiar, más que en ninguna
otra en el ámbito del Derecho, encontramos algunas obligaciones, según la
definición de éstas, o bien emplear otro término y concepto que puede ser el del
deber jurídico.
De entre las posibles clasificaciones de los actos jurídicos, están los actos jurídicos
patrimoniales (pecuniarios) y actos jurídicos extra-patrimoniales (familiares). De los
primeros se derivan derechos y obligaciones pecuniarios, es decir, valorables en
dinero y de los segundos obligaciones personales o familiares, no valorables
económicamente, a las cuales se llama “deberes jurídicos” para diferenciarlos de
las obligaciones de contenido económico. No puede haber una separación absoluta
20
de las dos partes como podría intentarse en física o en química. En las relaciones
humanas no se dan las separaciones tajantes, por lo que cada una tiene algo de la
otra, y se separan con fin didáctico para el fácil estudio y destacar lo primordial de
cada una. En las relaciones familiares no se puede hacer abstracción de lo material
ni en las patrimoniales de lo humano. En ambas relaciones se encuentra sujetos,
objetos y actos o hechos jurídicos.
21
nuevas nupcias De no respetarse estos puntos, el matrimonio es nulo de origen, por
lo tanto corresponde declarar la nulidad por parte de un juez de lo familiar.
22
• Teoría clásica: niega la posibilidad de que las obligaciones tengan un
contenido de otra índole que no sea pecuniario.
• Tesis de Ihering: en ella se piensa en obligaciones que pueden tener un
objeto no patrimonial, y bastará un interés de afección o moral, o de otra
índole, por parte del acreedor en el cumplimiento de la obligación. Aquí, se
habla de obligaciones con contenido moral, pero extrapatrimonial.
• Tesis de Polacco: afirma que el objeto de la obligación tiene que ser de orden
patrimonial, dado que la obligación cae en la esfera de los derechos
patrimoniales, y si ello acontece, lógico y natural es que tenga un contenido
pecuniario, aunque los móviles de los sujetos puedan ser de índole diversa
a la pecuniaria, y vuelve así a la tesis clásica, aunque agregando que los
móviles que guíen a la persona que crea la obligación, puede ser de otro tipo
que no sea exclusivamente pecuniario.
23
4.2.6. Presencia del deber en el Derecho Familiar.- En las relaciones humanas
hay una serie de actos y hechos a través de los cuales se abarca a toda la persona,
en su complejidad, o diversas partes. Así, encontramos religiosos, actos sociales,
actos familiares, actos morales, actos éticos, etc. No todos ellos integran la relación
jurídica, porque el Derecho no puede comprender todas las manifestaciones
humanas. Puede ser que regule alguno o algunos de ellos, pero no debe
desconocer la existencia de los otros. Algunos actos humanos producen
consecuencias de derecho y se transforman en actos jurídicos, pero todos tienen
en alguna forma relación.
Las relaciones familiares, tanto las personales como las de contenido patrimonial,
son relaciones jurídicas al caer dentro de la esfera del Derecho. Las relaciones
jurídicas familiares son un conjunto de deberes, derechos y obligaciones que se
atribuyen a personas integrantes de la familia, y su finalidad es lograr que tanto el
matrimonio como la familia cumplan sus objetos o fines. El hombre requiere de sus
semejantes para su pleno desarrollo, y entablar las relaciones que son más íntimas
y características en la familia, donde se convierten en relaciones interpersonales.
Los supuestos contenidos en las normas se actualizan por los actos y hechos
jurídicos que generan obligaciones y los correspondientes derechos, según la teoría
24
general de las obligaciones. En el derecho de familia se encuentra más claramente
que en alguna otra rama del derecho, además, la existencia de deberes jurídicos.
Los deberes jurídicos no han de ser confundidos, ni con los morales, ni con los
religiosos. Tampoco deben confundirse con las obligaciones naturales, las que se
podrían considerar deber moral en vías de transformarse para convertirse en
jurídico. Las obligaciones naturales derivan del Derecho positivo y su existencia y
eficacia por determinadas razones no tienen una acción, como por ejemplo las
obligaciones de los incapacitados y, las que se asumen sin la forma legal.
25
subjetivos conyugales, sino también en el orden del espíritu por cuanto que el
matrimonio implica respectivamente el derecho y deber de fidelidad, de vida en
común, de asistencia y socorro mutuo.
26
Los argentinos A. Bossert y Eduardo A. Zanoni definen la asistencia familiar como
“el vinculo jurídico determinante del parentesco establece una verdadera relación
alimentaría, que se traduce en un vinculo obligacional de origen legal que exige
recíprocamente de los parientes una prestación que asegure la subsistencia del
pariente necesitado. Esta relación de índole netamente asistencial, trasunta
principios de solidaridad familiar ante las contingencias que pueden poner en peligro
la subsistencia física de uno de los miembros y que le impida circunstancial o
permanentemente procurarse los medios para asegurar su subsistencia”.
Asimismo, consideran algunos como Raúl Jiménez Sanjines que la asistencia
familiar y obligación alimenticia es aquella en cuya virtud una persona se encuentra
obligada a proveer de alimentos o socorros a favor de un pariente necesitado de
ellos, como por ejemplo la obligación alimenticia del padre a favor de los hijos.
Carlos Morales Guillén menciona la definición del tratadista Bonnecase como "la
obligación que se tiene con relación a prestar la asistencia familiar, es por la que
una persona se obliga a subvenir, en todo o en parte, a las necesidades de otra” De
igual manera consideran que la asistencia familiar es la obligación impuesta a una
persona de suministrar a otra persona, los socorros necesarios para la vida de
acuerdo a (Planiol y Ripert); como su modelo el Código Civil Francés, trata el
instituto con relación a los efectos del matrimonio, reduciéndolo a un dominio de
aplicación particular, cuando en realidad sus fundamentos en los que se sienta son
de familia y no solo la relación matrimonial, no implica dar generalidad a sus normas.
El fundamento de la asistencia familiar es el derecho a la vida física e intelectual,
que todos los seres humanos poseen. La obligación recae, sobre los que han
procreado al beneficiario, considerada como un acto por el cual se pone al mundo
a una persona sin su consentimiento (Kant según Scaevola), ya sobre quienes se
encuentran relacionados con el mismo por lazos de parentesco.
5. MARCO HISTORICO
27
5.1. ANTECEDENTES SOCIALES DE LA ASISTENCIA FAMILIAR
Si bien la asistencia familiar es una obligación del derecho natural, también es una
obligación civil perfecta con deuda y responsabilidad. Cabe aclarar, sin embargo,
que si bien la obligación nace desde ocurridos los hechos de necesidad, se hace
exigible generalmente desde la solicitud judicial, en nuestra legislación desde la
citación al demandado con la demanda, posición concordante con los efectos de
una sentencia condenatoria.
28
El tratadista Merusco señala que la obligación de asistencia familiar es diferente a
la del mantenimiento, porque supone un contenido más amplio. La asistencia
familiar es típica manifestación de solidaridad entre parientes. Es la cooperación
que en el ámbito familiar deben prestarse entre si quienes la constituyen por estar
unidos por lazos jurídicos y naturales.
Ningún hijo ha pedido venir al mundo, y son los padres quienes, al procrear, deben
asumir la responsabilidad de mantener a su hijo. Así como tienen la suficiente
capacidad para engendrar deben también otorgar lo suficiente para tener una vida
digna, en procura de que el hijo sea un hombre de bien, para sí y la sociedad en su
conjunto.
De igual manera que ha recibido la vida y los medios de subsistencia de sus padres,
está en el deber de atenderlos y socorrerlos, cuando necesitan. El progenitor debe
cumplir para que su hijo reciba una buena educación, salud, alimentación adecuada
aspectos a los que tienen derecho sin excepción por su sola condición de seres
humanos.
Esta obligación legal de prestar alimentos no debe ser confundida, con las
obligaciones alimentarias de otra índole. Algunas de estas últimas tienen origen en
la ley (alimentos entre cónyuges y entre padres e hijos, bajo patria potestad). La
obligación de los progenitores de pasar asistencia descansa en la autoría de la
procreación, porque son los padres quienes traen al mundo a los hijos. Esta
asistencia que se le otorga al hijo va más allá de la mayoridad (18 años), como lo
prescribe la norma.
29
La asistencia familiar empieza a correr desde que se demanda la misma y se notifica
al demandado, no antes. Es importante recalcar esto en virtud de que muchos
ignoran la parte procedimental de la norma, cuando la misma se la solicita
judicialmente y puede ser exigida de manera coercitiva y no éticamente por
naturaleza moral.
Ya que una de las condiciones más imperiosas, preceptuada en la norma, de la
asistencia familiar es que sólo puede ser pedida por quien se halla en situación de
necesidad para la subsistencia.
6. MARCO CONCEPTUAL
6.1. CONCEPTO DE ALIMENTO
Se deberá considerar que el termino alimentos que emplea el Código Francés según
los Hermanos Mazeaud, comprende no solamente la comida, sino todo lo que es
necesario para que una persona viva, igual punto de vista sostiene la doctrina
alemana según Wolff y Kipp.
De igual manera Osorio sustituye la denominación de alimentos, que siempre se
usa por fuerza de la costumbre y la tradición, con la de asistencia porque que aquella
es demasiado materialista y porque no comprende la mayor parte de los conceptos
que incluye la obligación, como la habitación, el vestido, el cuidado médico, la
educación y la instrucción, que no tienen propiamente un carácter alimenticio.
Cuando se alude el vocablo alimento, comúnmente podemos entender
que se trata de alguna sustancia benévola, asimilable por el organismo humano y
que sirve para nutrir y asegurar la subsistencia de la persona.
Para que exista obligación y derecho de alimentos tiene que existir algún tipo de
vínculo entre alimentante y alimentista, es decir, una relación jurídica establecida en
virtud del matrimonio, parentesco, filiación o adopción.
Concluimos indicando que el termino alimento utilizado por la doctrina y legislación
comparada es un término muy restringido a la función y extensión que tiene la
asistencia familiar ya que no solo cubriría la alimentación del beneficiario sino todo
lo necesario para subsistir y tener una vida decorosa
30
6.2. LA FAMILIA
La Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que la Familia es el
elemento natural y fundamental de la Sociedad y tiene derecho a la protección de
ésta y del Estado. En 1948 en la Declaración Universal de DD.HH, se establece que
la Familia se constituye en el momento en que un hombre y una mujer decidieron
libremente unirse en matrimonio y que se amplía con la procreación de los hijos
como fruto de la unión.
Vínculos de afinidad, derivados de un vínculo del establecimiento de un vínculo
reconocido socialmente, como el matrimonio. En algunas sociedades, solo se
permiten la unión entre dos personas, en otras, es posible la poligamia. Vínculos de
consanguinidad, como la filiación entre padres e hijos a los lazos que se establecen
entre los hermanos que descienden de un mismo padre.
También puede diferenciarse la familia según el grado de parentesco entre sus
miembros:
31
En tal sentido, la Familia es el conjunto de personas entre las cuales existen vínculos
jurídicos interdependientes y recíprocos, emergentes de la unión sexual y la
procreación
Es el conjunto de personas que tienen entre si lazos familiares, abarca a los
ascendientes, descendientes, y parientes colaterales e incluye a los parientes por
afinidad.
Desde otra perspectiva, la familia se define como un sistema, es decir: “La familia
es un conjunto organizado e interdependiente de personas en constante interacción,
que se regula por unas reglas y por funciones dinámicas que existen entre sí y con
el exterior”. A partir del enfoque sistémico los estudios de familia se basan, no tanto
en los rasgos de personalidad de sus miembros, como características estables
temporal y situacionalmente, sino más bien en el conocimiento de la familia, como
un grupo con una identidad propia y como escenario en el que tienen lugar un amplio
entramado de relaciones. Esta definición de familia supone un gran avance para el
estudio de la organización familiar, y de ella se extrae las características del sistema
-conjunto, estructura, personas, interacción y otras atribuibles a los sistemas
sociales, abierto, propositivo, complejo, además de las características específicas
del sistema familiar intergeneracional, larga duración, facilitador del desarrollo
personal y social de sus miembros. Empezando por los términos que aparecen en
la definición de sistema, vemos que la familia es:
a) Conjunto: En tanto que conjunto, la familia es una totalidad, una Gestalt que
aporta una realidad más allá de la suma de las individualidades, más allá de
los miembros que componen la familia. Esta totalidad se construye mediante
un sistema de valores y creencias compartidos, por las experiencias vividas
a lo largo de la vida, y por los rituales y costumbres que se transmiten
generacionalmente. Esta cultura familiar fraguada con el tiempo da una
identidad al grupo, fortaleciendo el sentido de pertenencia de sus miembros,
dando respuesta a sus necesidades de filiación y contribuyendo a la
construcción de la propia identidad personal frente al medio, respondiendo a
la propiedad de homeostasis.
b) Estructurado: Lo mismo que cualquier sistema, la familia lleva consigo una
estructura, una organización de la vida cotidiana que incluye unas reglas de
32
interacción y una jerarquización de las relaciones entre sus componentes;
también incluye unas reglas que regulan las relaciones entre los familiares y
las relaciones con el exterior y que indican quién pertenece y quién queda
excluido del grupo familiar. Es importante el conocimiento de estas reglas,
tanto explícitas como implícitas, que condicionan las propias relaciones
familiares, para conocer y comprender a la familia y sentar las bases de
cualquier tipo de intervención sobre ella, pues pueden incidir de forma
significativa en cómo la familia hace frente a los problemas de cada uno de
sus miembros y a su propia problemática como grupo. Las reglas suelen ser
acordes con los valores y creencias de la familia y regulan también la
detección de las necesidades de sus miembros, la comunicación y las
conductas de dar y recibir ayuda, que son de suma importancia para conocer
la funcionalidad del sistema Interacción.
c) Auto organizado: La familia plantea sus metas y los medios para lograrlas,
de ahí que se hable de un sistema auto organizado. La familia es pues agente
de su propio desarrollo, de sus propios cambios a través de estrategias,
normas, recursos y procedimientos aportados por todos sus miembros, que
van
33
Siempre el individuo se ha rebelado contra las reglamentaciones sexuales
impuestas por la sociedad; y ésta es la razón de este problema sexual constante: el
automantenimiento es individual, pero está llevado a cabo por el grupo; la
autoperpetuación es social, pero está asegurada por el impulso individual.
Las costumbres establecidas cuando son respetadas, tienen amplio poder para
restringir y controlar el impulso sexual, tal como se ha demostrado entre todas las
razas. Las normas matrimoniales siempre han sido un indicador auténtico de la
potencia actual de las costumbres y de la integridad funcional del gobierno civil.
Pero los hábitos sexuales y de apareamiento primitivos eran una gran masa de
reglamentaciones discordantes y burdas. Los padres, los hijos, los parientes y la
sociedad, todos tenían intereses contradictorios en las reglamentaciones
matrimoniales. Pero a pesar de todo ello, las razas que exaltaron y practicaron el
matrimonio se desarrollaron naturalmente a niveles más altos y sobrevivieron en
mayores cantidades.
34
en común, mantener la especie y prestarse mutua ayuda y socorro en todas las
vicisitudes de la vida”.
Por otro lado el Dr. Gareca Oporto indica que “… El matrimonio es la institución
natural de orden público que el mérito al consentimiento común en la celebración
del acto nupcial, mediante ritos o normas legales se establece la unión entre el
hombre y la mujer para conservar la especie compartiendo el sacrificio y la felicidad
del hogar en la adecuada formación de la familia, cimentada en principios de
moralidad, perpetuidad e indisolubilidad, salvo causas señaladas por ley, que
pudieran afectar a la armonía conyugal”. El matrimonio puede ser Civil o Religioso
y, dependiendo de la religión o del ordenamiento jurídico, los derechos, deberes y
requisitos del matrimonio son distintos. Ahora bien, no todas las sociedades
establecen la distinción entre matrimonio civil y religioso, valida solo en Occidente.
Hasta hace menos de dos centurias solo había matrimonios religiosos, al que se
consideraba incluso un sacramento.
35
realmente exista una imposibilidad de proveerse los recursos necesarios para su
propio mantenimiento. Y finalmente, que el obligado en este caso, esta en la
posibilidad económica de poder suministrarle los alimentos o la pensión alimenticia.
La Asistencia Familiar, es una obligación que comprende a los cónyuges entre sí y
a estos como progenitores, con relación a sus hijos, que indudablemente tiene un
contenido más amplio que el anterior, porque en esta no sólo está comprendido el
sustento del beneficiario35. Así, al referirse el Código de Familia a su extensión,
dice que: "La Asistencia Familiar, comprende todo lo indispensable para el sustento,
la habitación, el vestido y la atención médica, y si el beneficiario es menor de edad,
esta asistencia también comprende los gastos de educación y los necesarios para
que adquiera una profesión u oficio. (Artículo 14 del Código de Familia). Tomando
en cuenta esta su extensión, no se puede pensar otra cosa que, podrá ser posible
su cumplimiento, cuando exista convivencia de la persona que debe ser mantenida,
con aquella sobre la que recae esta obligación
Nos estamos refiriendo directamente a la familia stricto sensu, es decir, a aquella
formada por el padre, la madre y los hijos que viven con ellos o que están bajo su
autoridad o potestad; que viven bajo un mismo techo; dicho de otro modo, que
comparten la misma vivienda, donde es muy posible pueda existir alguna excepción,
como ser un sobrino, un nieto, etc., es, sólo en este caso donde se podrá concebir
la idea de una Asistencia Familiar. Sin embargo, no se tiene el mismo concepto en
el caso de los hogares disueltos, deshechos o de aquellos cuyos hijos nacieron
como consecuencia de una relación eventual, los que previamente deben estar
reconocidos por el padre, en este caso el obligado, para poder gozar del beneficio
de la asistencia, en cambio en lo que se refiere a los hogares disueltos o deshechos,
el Juez fijará mediante Resolución la asistencia a que son acreedores la esposa y
los hijos por supuesto, Asistencia Familiar que solo se reducirá a una simple cuota
en dinero, pagadera por mensualidades en forma de pensión, y tan alejada de la
extensión a que hace referencia el Código de Familia que generalmente no cubre ni
lo más elemental de las necesidades de los beneficiarios. La Asistencia Familiar en
sí, supone una serie de obligaciones derivadas obviamente, del matrimonio y la
patria potestad, cuya inobservancia, puede dar lugar a sanciones de orden civil y
penal.
36
7. MARCO JURIDICO
7.1. LA ASISTENCIA FAMILIAR EN TRATADOS INTERNACIONALES
Las obligaciones alimentarias llegaron a adquirir importancia al extremo de haber
trascendido al plano internacional y es así que en este orden, Bolivia ha ratificado
el 8 de octubre de 1998 el texto de la Convención Interamericana sobre
Obligaciones Alimentarias adoptado en Montevideo en año 1989, cuyo depositario
es la Secretaría General de la Organización de Estados Americanos.
El texto de la referida Convención, al haber sido ratificado por Bolivia, se incorpora
a nuestra legislación positiva.
En la parte introductiva de la referida convención se establece como objetivo central
la determinación del derecho aplicable a las obligaciones alimentarias cuando el
acreedor de alimentos tiene su domicilio o su residencia habitual en un Estado Parte
y el deudor de alimentos tenga su domicilio o residencia habitual, bienes o ingresos
en otro Estado Parte, igualmente establece normas de competencia y la
cooperación procesal internacional correspondientes.
A grandes rasgos podemos decir que la convención analizada tiene aplicación en
los siguientes casos:
1. Las obligaciones alimentarias que favorecen a los menores de 18 años o a los
mayores de dicha edad que continúan bajo la patria potestad prorrogada.
2. Las obligaciones derivadas del matrimonio vigente o disuelto. Se da la opción a
los estados signatarios restringir los alcances de la Convención solo a las
obligaciones alimentarias respecto a menores, pudiendo también ampliarlas a otros
acreedores, declarando el grado de parentesco y otros vínculos legales que los
respectivos países reconocen.
3. No se reconoce discriminación alguna a los efectos del derecho de recibir
alimentos. Habrá que considerar el Derecho aplicable en la obligación alimentaría,
las calidades de deudor y acreedor se regularán por la legislación que resulte más
favorable del interés del acreedor, pudiendo elegirse entre el ordenamiento jurídico
del domicilio o residencia habitual del acreedor o del deudor.
Son objeto del derecho aplicable:
- Monto de crédito alimentario, plazos y condiciones para hacerlo efectivo.
37
- Legitimación para ejercitar la acción alimentaria
- Acciones de aumento reducción cesación de alimentos
- Aseguramiento en ejecución de sentencia
Son competentes para conocer reclamaciones alimentarias a opción del acreedor:
-El juez o autoridad del domicilio o de la residencia habitual del acreedor
- El juez o autoridad del domicilio o residencia habitual del deudor
- El juez o autoridad del Estado con el cual el deudor tenga vínculos personales
tales como posesión de bienes, percepción de ingresos o beneficio económico.
Es muy importante esta última determinación que modifica substancialmente los
patrones que rige la competencia en los marcos tradicionales del procedimiento civil
y la ley de organización judicial.
La cooperación procesal internacional establecida para reconocer la eficacia de
sentencias extranjeras dictadas a propósito de obligaciones alimentarias con
relación a los Estados Partes, previo cumplimiento de requisitos que se establecen,
así como para la adopción de medidas precautorias y provisionales.
Otras convenciones internacionales como la Convención de los Derechos del Niño,
otras referidos a la Mujer tratan aspectos referidos a los alimentos en forma más
general, siendo la más completa y específica la Convención analizada
precedentemente.
38
españolas, especialmente el Fuero Real y Partidas. También trató extensamente la
materia el derecho canónico en el común. Ya en 1609 Surdi escribió una obra
maestra especialmente dedicada a la cuestión, el “Tractatus de alimentis”. Merece
especial recuerdo al respecto, el libro “Théorie génerale de l’obligation alimentaire”
de Fourrgues.
Los alimentos se clasifican en naturales y civiles. Los primeros son los conscientes,
precisamente, en lo indispensable para que pueda subsistir el que los recibe.
Alimentos civiles son los que no se limitan a lo estrictamente necesario, sino que se
extienden a lo demandado por la condición y circunstancias que concurren en quien
los ha de dar y en quien ha de recibirlos.
En términos generales, los alimentos se refieren a las condiciones siguientes:
a) El derecho de exigirlos puede derivarse de la ley, de disposición testamentaria, o
de convenio. En los dos últimos casos el testamento o el contrato son la ley a que
la obligación de prestar alimentos y el derecho a exigirlos han de someterse;
b) la obligación legal de pago de alimentos, presupone:
1) un vínculo familiar entre quien ha de darlos y el que ha de recibirlos, cuya
graduación varía en las distintas legislaciones, aunque es universalmente aceptado
en lo relativo a ascendientes, descendientes y cónyuges;
2) que el obligado a pagar alimentos goce de posibilidades económicas para
efectuarlo;
3) Que el alimentista se encuentre verdaderamente necesitado por no poseer
bienes propios que le consientan atender por si a su subsistencia, ni gozar de aptitud
y disponibilidades de trabajos suficientes.6
Es así que en el Código de Familia de 1977 denominaba “asistencia familiar” a lo
que en otras legislaciones y la doctrina se conoce con el nombre de “alimentos”.
Pero, es más propio hablar de asistencia familiar que de simplemente alimentos,
pues, aunque técnicamente se comprenda en estos todo lo necesario para la
subsistencia de una persona, los términos “asistencia familiar” dan una idea más
amplia y cabal de lo que se trata, que es todo lo necesario para la vida, y no como
podría entenderse de “alimentos “, solo a la comida.
Por ello la asistencia familiar es de “interés social y orden público” derivada de las
relaciones familiares y por ello, legal en cuanto que es la ley que señala a las
39
personas que están obligadas a prestarla y el orden de hacerlo. Y para que sea
procedente la demanda de asistencia familiar, es imprescindible acreditar en primer
lugar, la existencia de un vínculo jurídico entre quien demanda la asistencia,
beneficiario, y la persona a la que se demanda la asistencia, obligado.
7.3. EN BOLIVIA.
7.3.1. LA ASISTENCIA FAMILIAR EN LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL
ESTADO
Después de varias modificaciones, ampliatorias y complementarias respecto al
tema la Constitución Política del Estado reformada por última vez en el año 2009,
se ocupa del tema de la asistencia familiar mediante las siguientes disposiciones:
estructurales en forma textual
Artículo 60 señala: Es deber del Estado, la sociedad y la familia garantizar la
prioridad del interés superior de la niña, niño y adolescente, que comprende la
preeminencia de sus derechos, la primacía en recibir protección y socorro en
cualquier circunstancia, la prioridad en la atención de los servicios públicos y
privados, y el acceso a una administración de justicia pronta, oportuna y con
asistencia de personal especializado.
Por tanto, es indudable que el Estado tiene la obligación de garantizar el bienestar
de las personas cualquiera sea su condición jurídica mucho más si se trata de niños,
niñas y adolescentes quienes en la mayoría de los casos son dependientes
económica y afectivamente por lo cual, la normativa debe obligar a sus progenitores
asistir mientras sea necesario a estos menores, para de ese modo proteger los
derechos de todos los ciudadanos.
Artículo 62.- que dice: “El Estado reconoce y protege a las familias como el núcleo
fundamental de la sociedad y garantizará las condiciones sociales y económicas
necesarias para su desarrollo integral. Todos sus integrantes tienen igualdad de
derechos, obligaciones y oportunidades”.
Sin embargo, esta protección de derechos se apoya también el accionar del padre
y la madre de los menores, quienes en igualdad de condiciones deben velar por el
bienestar de sus hijos, tal como lo señala el artículo 63.
40
Artículo 63. I. dice: “El matrimonio entre una mujer y un hombre se constituyen por
vínculos jurídicos y se basa en la igualdad de derechos y deberes de los cónyuges.
II. Las uniones libres o de hecho que reúnan condiciones de estabilidad y
singularidad, y sean mantenidas entre una mujer y un hombre sin impedimento
legal, producirán los mismos efectos que el matrimonio civil, tanto en las relaciones
personales y patrimoniales de los convivientes como en lo que respecta a las hijas
e hijos adoptados o nacidos de aquéllas”.
Por tanto, el bienestar de los hijos es básicamente una función obligada de los
padres, aspecto que tiene un respaldo jurídico a partir de las disposiciones de la
Constitución Política del Estado y que se especifican en el Código de Familia.
Artículo 64. I. Los cónyuges o convivientes tienen el deber de atender, en igualdad
de condiciones y mediante el esfuerzo común, el mantenimiento y responsabilidad
del hogar, la educación y formación integral de las hijas e hijos mientras sean
menores o tengan alguna discapacidad. II. El Estado protegerá y asistirá a quienes
sean responsables de las familias en el ejercicio de sus obligaciones.
De todo lo anterior, se puede comprender que la asistencia familiar es uno de los
mecanismos jurídicos que el Estado impone para que principalmente se garantice
el bienestar de los hijos de matrimonios desintegrados o en proceso de
desintegración situación que obliga a los cónyuges a no dejar al abandono a sus
hijos o dependientes.
41
que los gastos inherentes a las actividades deportivas y culturales también podrían
quedar incluidos en los gastos de educación en su más amplio sentido.
De acuerdo a este análisis descriptivo y siguiendo con el artículo 118, se tiene que
la cuestión referida a los gastos extraordinarios no está contemplada en disposición
alguna del Código de la materia. Entendemos como gastos extraordinarios aquellos
que no son cotidianos y que por la magnitud de la erogación económica que implican
no pueden incluirse en la asignación mensual.
Se consideran como tales gastos extraordinarios los gastos necesarios que surgen
de manera aislada, esporádica o poco habitual, en la Sala Primera del Tribunal
Supremo, en su Sentencia Numero 579 de 15 de octubre de 2014, se refiere a los
gastos extraordinarios como aquellos que “reúnen características bien diferentes a
las propias de los gastos ordinarios. Son imprevisibles, no se sabe si se producirán
ni cuando lo harán, y en consecuencia no son periódicos”
Podemos establecer las características de los gastos extraordinarios:
1.- Excepcionales: no son gastos habituales ni ordinarios, no son gastos cotidianos.
2.- Imprevisibles: no pueden anticiparse ni preverse por que no sabe si se
producirán o no, no se sabe con seguridad si llegara a surgir este gasto en algún
momento.
3.- Necesarios: tienen naturaleza alimenticia y, por tanto, deben ser englobados
dentro del genérico concepto de gastos de alimentos al que alude al 142 del Código
Civil.
Tomando todos estos antecedentes el juez debe pronunciarse positivamente,
autorizando la cancelación en un 50% de tales gastos a las personas obligadas.
En caso de ser necesario extender un apremio, debe hacerlo apoyándonos en este
orden de cosas en el artículo 14, justificando nuestra medida en sentido que los
gastos de salud así sean extraordinarios entran en la extensión de la asistencia
familiar, mereciendo cada caso la respectiva consideración particular.
Por lo que el Juez fijara las pensiones de asistencia familiar en un monto porcentual
en relación a los ingresos del obligado, o bien, en una cantidad fija, o en
prestaciones materiales, concretos equivalentes a dicho monto.
42
7.3.3.- SUJETOS OBLIGADOS A LA ASISTENCIA FAMILIAR
El Código den las Familias y del Proceso Familiar en su Art. 112 señala
expresamente las personas que se hallan obligadas a prestar la asistencia familiar,
estableciendo un orden correlativo y sustitutivo, teniendo como presupuesto la
existencia del vínculo jurídico familiar entre el alimentario o beneficiario y la persona
obligada a prestarla, cuyo orden es el siguiente:
1. La o el cónyuge.
2. La madre, el padre, o ambos.
3. Las y los hermanos.
4. Las y los hijos.
5. Las y los nietos.
43
8.3. Métodos
Los métodos empleados en la presente investigación estarán circunscritos a la
demostración de los objetivos, como de la problemática, en función de la hipótesis,
para lo cual se tomarán los siguientes métodos:
8.3.1. Generales
8.3.2. Específicos
⎯ Una estructura con base en todas las instituciones que tengan que ver con
una rama del Derecho. Por ejemplo, se debe unir Internos con derecho al
contacto exterior y visitas, dentro del Derecho Penitenciario.
⎯ Sus principios y reglas generales deben ser aplicables a todas las
instituciones y variables que se aplican al estudio para generar las políticas
y medidas objeto del presente estudio.
44
8.3.2.2. Método Sociológico
Estableceremos la relación directa que concurre entre el nacimiento de las nuevas
normas del Derecho, con las insuficiencias jurídicas que existen en la sociedad.
45
9.3. Análisis Jurídico
Con lo cual se establecerá, los principios jurídicos generales, que determinaran las
consecuencias que derivan de tales principios y su concordancia con las
instituciones en vigor con las normas positivas. Lo cual permitirá interpretar,
construir, sistematizar y comunicar el conocimiento jurídico.
46
10. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES.
10.1. CONCLUSIONES. -
PRIMERO.- Se concluye del objetivo general que el Estado debe orientar sus
políticas, decisiones legislativas, judiciales y administrativas para garantizar los
derechos de las familias y de sus integrantes, priorizando la situación de los
integrantes de mayor vulnerabilidad, que en este caso son los hijos, entonces la
autoridad judicial al momento de emitir decisiones que afecten a los hijos debe
velar por su bien estar, de su seguridad tanto física como financiera, hasta sus
25 años que se considera ya debería adquirir una formación ya sea técnica,
profesional u oficio. Para este fin se debe suspender el requisito del poder
notarial a los progenitores a cargo para sus hijos mayores de 18 años
beneficiarios de la asistencia familiar ya que esto implica un gasto insulso.
47
axiológica y jurídica, constituyendo cada uno de ellos, una norma de valuación
procesal consagrada en la Constitución como garantía fundamental de demarca
la política procesal.
10.2.- RECOMENDACIONES
48
11. CONSIDERACIONES PARA LA PROPUESTA
49
respeto a la pluralidad económica, social, jurídica, política y cultural de los
habitantes de esta tierra; en convivencia colectiva con acceso al agua, trabajo,
educación, salud y vivienda para todos".
50
limitación natural e intrínseca de "nunca ser suficientes" para plasmar la realidad
social tal como los seres humanos la perciben, por esa razón es uno de los temas
centrales de la historia, filosofía y teoría del Derecho. Por su parte, el Profesor,
García Amado sostiene que interpretar: "...es la actividad que explica, aclara o
precisa el contenido del mensaje que contiene la materia prima del derecho.
La interpretación del derecho es la actividad consistente en establecer el concreto
y preciso sentido de ese «algo» de que el derecho se compone. El resultado de tal
actividad es ese «algo» en cuanto precisado y aclarado".
51
que el Estado garantizará el acceso a la educación y la permanencia de todas las
ciudadanas y los ciudadanos en condiciones de plena igualdad. De donde resulta
que en la construcción del sistema educativo y en la garantización del ejercicio del
derecho a la educación hasta la profesionalización, el Constituyente también ha
asignado responsabilidad a la sociedad, y por ende en especial a los padres, pues
no queda duda alguna que son éstos los llamados a apoyar a los hijos en el periodo
de formación educativa para que éstos en esta etapa puedan dedicarse
exclusivamente a profesionalizarse, por ende queda claro que la intención del
Constituyente es generar una responsabilidad compartida entre el Estado y la
sociedad para garantizar el derecho a la profesionalización, para ello deben existir
deberes de acción atribuibles a cada uno, al Estado le corresponderá crear las
instituciones educativas y sostenerlas adecuadamente para que éstas sean
gratuitas y de calidad; y, a la sociedad, a través de los padres, les corresponderá
sostener y pagar la manutención de los hijos en el periodo de profesionalización,
pues en esta etapa se encuentra en una situación de minoridad en términos de
capacidad económica para sustentarse, por dos razones sociales:
• No cuentan con un título profesional que les permita obtener un trabajo para
sostenerse.
• Para garantizar el derecho a una educación de calidad la dedicación a los
estudios debe ser exclusiva.
Por ello se debe entender la necesidad asistencial, como la falta de capacidad
económica y pues haciendo una interpretación del texto constitucional el fin de
construir una sociedad justa tiene un importantísimo sustento en el principio de
solidaridad, cristal bajo el cual se puede vislumbrar que el deber de los padres de
asistencia a los hijos mayores de 18 años en periodo de profesionalización debe
considerar dos importantes elementos: a) Los hijos deben acreditar que el objeto de
asistencia está enfocado exclusivamente en su profesionalización, para ello éstos
deben acreditar no solamente un rendimiento académico regular y estable, sino
demostrar su predisposición de realmente someterse al periodo de
profesionalización; y, b) Considerando que la interpretación constitucional efectuada
parte de la relación derecho a la educación y deber de asistencia, el hijo debe
52
demostrar a efectos de obtener la asistencia por parte de sus progenitores un plan
de estudio razonable en términos temporales y de uso de recursos económicos.
11.2. PROPUESTA
Respecto al Nuevo Código de las Familias y del Proceso Familiar Ley 603, al Art.
109 Núm. II), respecto a la extensión de la asistencia familiar hasta que el
beneficiario cumpla los 25 años, propongo la complementación al Art. 109 Núm. II)
de la Ley 603.
53
BIBLIOGRAFÍA
54
- Jiménez Sanjines, Raúl - 4ª Edición de la Teoría y Práctica del Derecho de
Familia. La Paz - Bolivia. Ed. “Popular” 1993
- Mancilla, Guido - Tesis de Grado, 1ª Ed. La Paz – Bolivia, Editorial Garza
Azul, 2000.
- Morales Guillén, Carlos - Código de Familia, concordado y anotado, Edición
Gisbert y Cia. S.A. 1ra. Ed.1997.
- Osorio, Manuel - Diccionario de Ciencias Jurídicas Políticas y Sociales;
Corregida Y Aumentada Por Guillermo Cabanellas de las Cuevas. Ed.
Heliasta S.R.L.
- Paz Espinoza, Felix C. - El Matrimonio, Divorcio, Asistencia Familiar,
invalidez matrimonial, Procedimientos, Modelos 2da Edición; Servicios
Gráficos “Illimani”; La Paz-Bolivia.
- Pereira Olmos, Juan - Alcances y efectos de la Asistencia Familiar
- Samos Oroza, Ramiro - Apuntes de Derecho de Familia. Tomo I Editorial
Judicial; Sucre-Bolivia
55
ANEXOS
56
SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 1011/2013
Sucre, 27 de junio de 2013
SALA PLENA
Magistrada Relatora: Dra. Neldy Virginia Andrade Martínez
Acción de inconstitucionalidad concreta
Expediente: 02764-2013-06-AIC
Departamento: La Paz
En la acción de inconstitucionalidad concreta interpuesta por Modesto Gutiérrez Zelada ante Mery
Tarquino Limachi, Jueza Quinta de Instrucción de Familia del departamento de La Paz, demandando
la inconstitucionalidad del art. 264 del Código de Familia (CF), por ser presuntamente contrario al
art. 64.I de la Constitución Política del Estado (CPE).
Dentro del proceso sumario sobre asistencia familiar interpuesto por Graciela Mendoza Arias en
representación de sus hijos, José Manuel y Celina Gutiérrez Mendoza de 22 y 25 años
respectivamente, en su contra por su calidad de progenitor, el accionante aduce que en ejercicio de
su derecho a la defensa solicitó que se declare improbada la demanda respaldado en el hecho de
que sus hijos son mayores de edad, tiene un delicado estado de salud y no cuenta con medios
suficientes, citando los arts. 64, 109, 115, 180 y 410.II de la CPE. Al respecto el Juez de la causa no
“escuchó” los argumentos del demandado en el proceso familiar, hoy accionante, no consideró que
sus hijos ya son mayores de edad y por ende según lo dispuesto por el art. 64 de la Norma Suprema,
no podían recibir la asistencia familiar.
En ese sentido, señala que el art. 14 del CF, determina que la asistencia familiar comprende los
gastos necesarios para que el hijo adquiera una profesión u oficio, el art. 258.3 del CF, refiere entre
los deberes de los padres el de mantener y educar al hijo dotándolo de una profesión u oficio
socialmente útil según su vocación y aptitudes, en ese marco la norma impugnada (art. 264 del CF),
indica que el deber de mantenimiento y educación (en relación al glosado art. 258.3 del CF) subsiste
después de la mayoridad en beneficio de los hijos que no se hallen en situación de ganarse la vida,
así como de los que no adquirieron una profesión u oficio, hasta que los adquieran, salvo que haya
culpa grave del hijo; sin embargo, del marco normativo referido y que sirvió a la madre demandante
para sustentar el proceso por asistencia familiar, se tiene de otro lado el art. 64.I de la CPE, el mismo
que dispone que el deber de atender la educación y formación de los hijos se da mientras sean
menores o tengan alguna discapacidad, de ahí que aduce que existe una condicionante
constitucional para que sea posible la asistencia a los hijos a que estos sean menores de edad o sean
personas con discapacidad. En ese marco, existe una manifiesta contradicción entre las normas del
Código de Familia, utilizadas para la apertura del proceso de asistencia familiar y la Constitución
Política del Estado.
Por AC 0070/2013-CA de 7 de marzo, cursante de fs. 61 a 65, la Comisión de Admisión del Tribunal
Constitucional Plurinacional revocó la Resolución 25/2013 de 1 de febrero, cursante de fs. 54 a 57,
pronunciada por Mery Tarquino Limachi, Jueza Quinta de Instrucción de Familia y admitió la acción,
disponiendo se ponga la misma en conocimiento del Presidente de la Asamblea Legislativa
Plurinacional, Álvaro Marcelo García Linera, en su condición de personero del órgano que generó la
norma impugnada, a objeto de que pueda formular los alegatos que considere pertinentes;
diligencia que se realizó el 25 de marzo de 2013 (fs. 85).
I.4. Alegaciones del personero del órgano que generó la norma impugnada
Mediante memorial cursante de fs. 93 a 98 vta., Álvaro Marcelo García Linera, en su calidad de
Presidente de la Asamblea Legislativa Plurinacional, respondió lo siguiente: a) Sobre la naturaleza
jurídica del proceso de asistencia familiar, señaló que el deber de cubrir las necesidades de los hijos
abarca la educación y profesionalización, de acuerdo al bloque de constitucionalidad y el deber
inherente de la procreación; b) La Constitución Política del Estado, debe ser comprendida
integralmente, de ahí que el análisis de las normas de la Constitución debe darse en virtud de otras
normas constitucionales conexas, de donde surge la necesidad de interpretar la Constitución de
manera orgánica - sistemática; en el caso concreto el art. 64 de la CPE, debe ser interpretado
conjuntamente con otros preceptos constitucionales (derechos fundamentales), por ende y en una
interpretación pro homine de la norma constitucional implica dar el alcance a la norma impugnada
que de mejor manera contribuya en beneficiar el derecho de las hijas e hijos en materia de
asistencia familiar, en ese marco son de aplicación normas internacionales sobre derechos humanos,
aplicables en la materia, tales como los arts. 2, 6 y 7 de la Convención Interamericana sobre
Obligaciones Alimentarias, 59 del Código Bustamante de Derecho Internacional Privado, 17.4 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos y 10, 12 y 13 del Protocolo adicional a la
Convención Americana sobre Derechos Humanos; c) Por el principio de progresividad de los
derechos fundamentales, no puede ser entendible el art. 64 de la CPE, como una norma destinada a
limitar los derechos de las hijas e hijos, en ese marco el art. 264 del CF no transgrede la norma
constitucional, en el mismo sentido no se vulneran los arts. 109, 115 ni 410.II de la CPE; y, d) En
mérito a los argumentos glosados pidió se declare la constitucionalidad de la norma impugnada.
II. CONCLUSIONES
II.3. Por memorial de 21 del mismo mes y año, el accionante interpuso recurso de apelación
contra la Resolución 263/2012 (fs. 45 a 49 vta.), previamente el 20 del igual mes y año, suscitó la
acción de inconstitucionalidad concreta, objeto del presente fallo constitucional (fs. 39 a 43 vta.).
II.4. Se cuestiona la constitucionalidad del art. 264 del CF, que dispone: “(Subsistencia de
deberes). El deber de mantenimiento y educación a que se refiere el inciso 3 del artículo 258
subsiste después de la mayoridad en beneficio de los hijos que no se hallan en situaciones de
ganarse la vida, así como de los que no han adquirido o acabado de adquirir una profesión u oficio,
hasta que los adquieran, salvo, en este último caso, que haya culpa grave del hijo”.
II.5. La norma constitucional que se considera infringida es el art. 64.I de la CPE, que señala: “Los
cónyuges o convivientes tienen el deber de atender, en igualdad de condiciones y mediante el
esfuerzo común, el mantenimiento y responsabilidad del hogar, la educación y formación integral de
las hijas e hijos mientras sean menores o tengan alguna discapacidad”.
El Estado Social de Derecho surge en la República Social y Democrática Francesa de 1948, Louis Blanc
usa el término para proponer la idea del derecho al trabajo como derecho fundamental, el gran
jurista alemán Herman Heller posicionaba la idea del carácter social de la democracia como un
complemento indispensable para que ésta no se constituya solamente en un mecanismo de
legitimación formal de los grupos económicamente más poderosos; en esa dimensión es importante
relevar dos formas de Estado Social de Derecho: 1) El Estado Social de Derecho como Estado de
bienestar, en el cual el Estado para garantizar los derechos, debe asignar una serie de prestaciones
destinadas a equiparar la situación de todos en la sociedad; y, 2) El Estado Social de Derecho como
intervención normativa, implica un accionar jurídico destinado a que a través de las normas jurídicas
se compense la debilidad relativa de unos en relación a otros en la sociedad.
En Bolivia la influencia de la concepción del Estado Social de Derecho está transversalizada en toda
la Constitución, así el Preámbulo señala: “Un Estado basado en el respeto e igualdad entre todos,
con principios de soberanía, dignidad, complementariedad, solidaridad, armonía y equidad en la
distribución y redistribución del producto social, donde predomine la búsqueda del vivir bien; con
respeto a la pluralidad económica, social, jurídica, política y cultural de los habitantes de esta tierra;
en convivencia colectiva con acceso al agua, trabajo, educación, salud y vivienda para todos”. Los
valores característicos del Estado Social se encuentran reconocidos en el art. 8 de la CPE, que entre
otros menciona la igualdad, inclusión, dignidad, libertad, solidaridad, reciprocidad, respeto,
complementariedad, armonía, transparencia, equilibrio, igualdad de oportunidades, equidad social,
bienestar común, justicia social, distribución y redistribución de los productos y bienes sociales, para
vivir bien, en consonancia con los valores mencionados se tiene el fin constitucional de constituir
una sociedad justa y armoniosa, cimentada en la descolonización, sin discriminación ni explotación,
con plena justicia social, para consolidar las identidades plurinacionales y garantizar el acceso de las
personas a la educación, a la salud y al trabajo.
Entonces en nuestra Constitución la noción de Estado Social de Derecho juega un papel importante
en la interpretación e integración de las normas constitucionales, pues todas deben dirigirse a la
construcción y realización de una sociedad justa. Existe una relación inescindible de consolidación de
la sociedad justa con la dignidad humana, de ahí que no puede ser suficiente una perspectiva liberal
individual de la dignidad, sino que a la luz del Estado Social se busca que todas y todos sean tratados
dignamente y en igualdad de condiciones, por ello en su dimensión social la dignidad implica la
necesidad de que las diferencias lacerantes sean eliminadas de la realidad social y para ello el Estado
tiene obligaciones positivas y negativas a la luz de los Tratados Internacionales de Derechos
Humanos y la propia Constitución que puede resumirse en el permanente deber del Estado boliviano
de otorgar bienestar a las personas así se tiene que nuestro Estado fue creado para el ser humano y
no al revés.
Ahora bien, para interpretar una norma jurídica existen distintos métodos a partir de distintas
concepciones del Derecho, cuando la interpretación se refiere a la Constitución, la utilización de
métodos de interpretación no es solamente una cuestión de elección del intérprete, sino que
además entra en juego la satisfacción misma del principio democrático por la relevancia que
representa para la institucionalidad de un país interpretar la Constitución. Al respecto, el
Constituyente boliviano ha adoptado la opción de brindar pautas constitucionales a través del art.
196.II de la Norma Suprema, pues ha definido que: “En su función interpretativa, el Tribunal
Constitucional Plurinacional aplicará como criterio de interpretación, con preferencia, la voluntad
del constituyente, de acuerdo con sus documentos, actas y resoluciones, así como el tenor literal del
texto”, sin perjuicio del art. 13.IV de la CPE, que conforme la propia voluntad del Constituyente
estableció que:
“Los derechos y deberes consagrados en esta Constitución se interpretarán de conformidad con los
Tratados internacionales de derechos humanos ratificados por Bolivia”, el cual por su importancia se
reitera en el art. 256.II de la Constitución, donde además se deja constancia de la aplicación del
principio de favorabilidad al establecerse “…cuando éstos prevean normas más favorables”.
Ahora bien, respecto al art. 196.II de la CPE, contiene un mandato expreso no excluyente para que el
Tribunal Constitucional Plurinacional apele a la voluntad constituyente, al texto literal y
posteriormente a otros métodos interpretativos, puesto que si bien el Constituyente ha establecido
dos métodos expresos de interpretación en dicha norma constitucional, no ha determinado
prohibición alguna a la utilización de otros métodos.
Para llegar a una labor hermenéutica coincidente con la esencia y espíritu de la Constitución, no
resulta una fórmula únicamente adecuada la elección aislada de un método de interpretación
constitucional, pues el ejercicio hermenéutico en la práctica involucra una labor argumentativa
mucho más ecléctica en la cual existe un diálogo e interacción de los distintos métodos de
interpretación constitucional, pues para realmente desentrañar la voluntad ahora de la Constitución
es imprescindible hacerlo en una dimensión lingüística como recurso cognitivo, en conocimiento de
la integralidad de la Constitución (además del bloque de constitucionalidad); es decir, en atención al
mecanismo de la concordancia práctica, para poder llegar a la verdadera finalidad de la
interpretación, cual es la vigencia de los fines, principios y valores que se encuentran en el bloque de
constitucionalidad (art. 410.II de la CPE).
La teoría de los deberes constitucionales ha sido indiscutiblemente menos desarrollada que la teoría
de los derechos fundamentales, por la preponderancia e importancia que asumió la promoción y
vigencia de los derechos en los contextos históricos en que fueron reconocidos y propagados
(independencia/revolución/post guerra); sin embargo, el constitucionalismo contemporáneo refleja
la necesidad de una mayor atención a la temática de los deberes en virtud a la consolidación de un
modelo de organización política cimentado sobre la base de un Estado Social en el cual las personas
tienen deberes específicos en la construcción de una sociedad cada vez más justa y democrática. Los
deberes fundamentales deben ser concebidos en el mismo nivel que los derechos fundamentales,
pues no es posible hoy considerar al individuo como portador únicamente de derechos,
debiéndosele observar también como sujeto de deberes.
Al respecto de los deberes, si bien éstos no aparecen en las primeras declaraciones (1215, 1789,
1793), por las razones históricas señaladas, es indiscutible la gran acogida de los deberes
constitucionales en los textos de las Constituciones contemporáneas, principalmente por la premisa
de que los deberes fundamentales deben ser positivados en los textos constitucionales, pues éstos
operan como mandatos positivos especiales, destinados a que los postulados del Estado Social de
Derecho no queden en simples recursos retóricos, pues principios como la solidaridad o justicia
social no podrían tener vigencia sin participación activa de las personas.
Los deberes fundamentales conceptualiza Peces Barba existen independientemente de su
precedencia moral pues su fuente de reconocimiento y vigencia es el ordenamiento jurídico, por ello
su incumplimiento normalmente lleva aparejada una sanción. Los deberes pueden clasificarse según
el jurista francés Hanicotte de la siguiente manera: Los deberes del ego (deberes consigo mismo),
deberes familiares (con/hacia/en el seno de la familia), deberes sociales (con los otros) y deberes
cívicos (hacia la colectividad), la Constitución boliviana en el catálogo de deberes fundamentales
enumera los siguientes: i) Conocer, cumplir y hacer cumplir la Constitución y las leyes; ii) Conocer,
respetar y promover los derechos reconocidos en la Constitución; iii) Promover y difundir la práctica
de los valores y principios que proclama la Constitución; iv) Defender, promover y contribuir al
derecho a la paz y fomentar la cultura de paz; v) Trabajar, según su capacidad física e intelectual, en
actividades lícitas y socialmente útiles; vi) Formarse en el sistema educativo hasta el bachillerato; vii)
Tributar en proporción a su capacidad económica, conforme con la ley; viii) Denunciar y combatir
todos los actos de corrupción; ix) Asistir, alimentar y educar a las hijas e hijos; x) Asistir, proteger y
socorrer a sus ascendientes; xi) Socorrer con todo el apoyo necesario, en casos de desastres
naturales y otras contingencias; xii) Prestar el servicio militar, obligatorio para los varones; xiii)
Defender la unidad, la soberanía y la integridad territorial de Bolivia, y respetar sus símbolos y
valores; xiv) Resguardar, defender y proteger el patrimonio natural, económico y cultural de Bolivia;
xv) Proteger y defender los recursos naturales y contribuir a su uso sustentable, para preservar los
derechos de las futuras generaciones; y, xvi) Proteger y defender un medio ambiente adecuado para
el desarrollo de los seres vivos.
Estos deberes fundamentales de la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia, no son
meras construcciones retóricas, pues su art. 9.4 pone su vigencia en pie de igualdad con los derechos
fundamentales, los principios y valores en cuanto a que es un fin del Estado observar su
cumplimiento y garantizar su aplicación material, por ello son parte de la parte dogmática de la
Constitución y su reforma sólo es posible mediante Asamblea Constituyente (art. 411 de la CPE). De
ahí que los deberes fundamentales adquieren una importantísima función dentro del ordenamiento
constitucional boliviano, pues se constituyen en normas que permitirán dar vigencia plena a los
derechos fundamentales.
Del vínculo familiar nacen relaciones de distinta índole, por ello incorporan derechos y deberes de
unos hacia otros, adquiere especial relevancia el deber de asistencia, pues éste lejos de ser una mera
carga económica implica la responsabilidad social de una persona al formar parte de un núcleo
familiar de contribuir en el bienestar de los miembros de la familia en la medida de sus posibilidades
y el rol específico que juega dentro de la sociedad, así los padres tienen el deber fundamentalísimo
de contribuir en el bienestar integral de los hijos en la medida que éstos se encuentren en una
situación de necesidad de apoyo moral y económico, en esa dimensión la Constitución ha previsto
en el art. 108.9 el deber fundamental de asistir, alimentar y educar a las hijas e hijos, en consonancia
con aquello el art. 64. I de la CPE, determina que los cónyuges o convivientes tienen el deber de
atender, en igualdad de condiciones y mediante el esfuerzo común, el mantenimiento y
responsabilidad del hogar, la educación y formación integral de las hijas e hijos mientras sean
menores o tengan alguna discapacidad. De las normas referidas se tiene que el deber de asistencia
familiar ha sido constitucionalizado en los siguientes términos: a) Los conyugues o convivientes
tienen el deber de asistencia en términos de responsabilidad igualitaria; b) La asistencia mínima vital
implica los deberes de alimentar y educar a los hijos; c) En virtud del Estado Social de Derecho se
entiende que la asistencia sólo es exigible en situaciones de “minoridad” o discapacidad; y, d) El
deber de asistencia implica insoslayablemente una asistencia integral que implica una formación
espiritual y humana completa destinada a que los padres ejerzan su rol de formación y que sean
coadyuvantes en garantizar conjuntamente con el Estado el derecho fundamental a la educación.
También es una obligación personalísima para el obligado (art. 26.5 del CF) menos lo relativo a las
pensiones devengadas, que deben oblarse por sus herederos, porque no se trata de hacer nacer una
obligación, sino de ejecutar una ya existente y no extinguida, cuya transmisión se hace conforme al
derecho común.
Por ser un derecho personalísimo, todas las acciones que se relacionan con
él tienen el carácter de exclusivamente personales, de lo cual resulta que los acreedores no pueden
ejercerlas en lugar de los interesados.”
En el marco de lo anteriormente relatado, de una lectura literal del art. 64.I en relación al art. 108.9
ambos de la CPE, parece haber una antinomia constitucional, pues de un lado el deber fundamental
de asistencia, que involucra la educación de los hijos no tiene límites temporales ni materiales y de
otro el art. 64.I determina que la asistencia sólo procede mientras los hijos sean menores o tengan
una discapacidad.
Al respecto, para dilucidar si realmente existe o no una antinomia es necesario definir el concepto de
“menor” utilizado en el art. 64.I de la CPE; al respecto, la Real Academia de la Lengua Española
refiere que menor es un adjetivo comparativo que tiene cuatro acepciones: 1) Que es inferior a otra
cosa en cantidad, intensidad o calidad; 2) Menos importante con relación a algo del mismo género;
3) Dicho de una persona: Que tiene menos edad que otra; y, 4) La cuarta acepción que puede ser
usada también como sustantivo es menor de edad; la Constitución Política del Estado Plurinacional
de Bolivia utiliza el término menor (en relación a las personas) en dos sentidos distintos, en el art. 58
cuando dice que se considera niña, niño o adolescente a toda persona menor de edad, y en el art.
64.I al referirse simplemente al “menor”, de donde resulta lógico evidenciar que el Constituyente ha
realizado una distinción entre estos términos para relevar en el primer caso una situación
cronológica (menor de 18 años) y en el segundo caso una situación de vulnerabilidad o
desprotección (única razón por la que se entendería que no se usó el término de edad), pues en el
marco del derecho a la educación reconocido por la Constitución Política del Estado, se tiene con el
art. 77.II, que el Estado y la sociedad tienen tuición plena sobre el sistema educativo, que
comprende la educación regular, la alternativa y especial, y la educación superior de formación
profesional. El sistema educativo desarrolla sus procesos sobre la base de criterios de armonía y
coordinación, el art. 82.I de la CPE, señala que el Estado garantizará el acceso a la educación y la
permanencia de todas las ciudadanas y los ciudadanos en condiciones de plena igualdad. De donde
resulta que en la construcción del sistema educativo y en la garantización del ejercicio del derecho a
la educación hasta la profesionalización, el Constituyente también ha asignado responsabilidad a la
sociedad, y por ende en especial a los padres, pues no queda duda alguna que son éstos los llamados
a apoyar a los hijos en el periodo de formación educativa para que éstos en esta etapa puedan
dedicarse exclusivamente a profesionalizarse, por ende queda claro que la intención del
Constituyente es generar una responsabilidad compartida entre el Estado y la sociedad para
garantizar el derecho a la profesionalización, para ello deben existir deberes de acción atribuibles a
cada uno, al Estado le corresponderá crear las instituciones educativas y sostenerlas adecuadamente
para que éstas sean gratuitas y de calidad; y, a la sociedad, a través de los padres, les corresponderá
sostener y pagar la manutención de los hijos en el periodo de profesionalización, pues en esta etapa
se encuentra en una situación de minoridad en términos de capacidad económica para sustentarse,
por dos razones sociales: i) No cuentan con un título profesional que les permita obtener un trabajo
para sostenerse; y, ii) Para garantizar el derecho a una educación de calidad la dedicación a los
estudios debe ser exclusiva. Por ello el texto del art. 64.I de la Norma Suprema, debe entender el
término “minoridad”, en términos no de edad, sino de capacidad económica y necesidad asistencial,
pues haciendo una interpretación del texto constitucional el fin de construir una sociedad justa tiene
un importantísimo sustento en el principio de solidaridad, cristal bajo el cual se puede vislumbrar
que el deber de los padres de asistencia a los hijos mayores de 18 años en periodo de
profesionalización debe considerar dos importantes elementos: a) Los hijos deben acreditar que el
objeto de asistencia está enfocado exclusivamente en su profesionalización, para ello éstos deben
acreditar no solamente un rendimiento académico regular y estable, sino demostrar su
predisposición de realmente someterse al periodo de profesionalización; y, b) Considerando que la
interpretación constitucional efectuada parte de la relación derecho a la educación y deber de
asistencia, el hijo debe demostrar a efectos de obtener la asistencia por parte de sus progenitores un
plan de estudio razonable en términos temporales y de uso de recursos económicos.
POR TANTO