La Oratoria y la Oratoria
Forense
1. Definición de oratoria
1.2. Clasificación de la oratoria
1.2.1. Oratoria social
1.2.2. Oratoria jurídica o forense
1.2.3. Oratoria política
1.2.4. Oratoria pedagógica o
académica
1.2.5. Oratoria militar
1.2.6. Oratoria religiosa
1.2.7. Oratoria periodística
1.2.8. Oratoria empresarial
2. Definición de forense
2.1. Definición de oratoria forense
2.2. Cualidades de la oratoria forense
2.3.-Elementos de la oratoria forense
2.3.1.- El orador
2.3.1.1 Formación del orador
2.3.1.2. Cualidades del Orador
a) Cualidades ético Morales
b) Cualidades Psicológicas e
intelectivas
c). Cualidades Físicas externas
2.3.1.3Conocer y dominar el tema
2.3.1.4. La dicción y la voz
2.3.1.5. La postura
2.3.1.6. La mirada o contacto visual
2.3.1.7. Control del tiempo
2.3.2.- El auditorio
1. Definición de oratoria.
Según la Real Academia de la Lengua Española, la oratoria es el “arte de hablar con
elocuencia”. Es decir, la habilidad de comunicar de un modo eficaz para deleitar, conmover
o persuadir a la audiencia. De este modo, la oratoria sirve para captar la atención del
receptor, seducirlo a través de un mensaje claro y conciso, y conseguir que tome decisiones
o adopte una determinada posición.
Se refiere a la habilidad de hablar de manera efectiva y persuasiva en público. Implica
la capacidad de comunicar ideas de manera clara, convincente y organizada para
influir en la opinión, motivar a la acción o simplemente informar a una audiencia.
La oratoria es una disciplina que se ha estudiado y perfeccionado a lo largo de la
historia y ha sido practicada por líderes, políticos, abogados, predicadores y otros
profesionales que desean comunicarse de manera efectiva.
La oratoria no es solo oralidad, es decir, no es el mero hecho de hablar a otro y otros,
sino que involucra una cantidad de técnicas y reglas o principios que nos permiten
expresarnos de manera clara ante un público.
Orígenes. - Como la mayoría de las ciencias humanas, la oratoria tuvo su
origen en Grecia de la mano de los sicilianos. En Grecia la oratoria era utilizada
con fines políticos y para alcanzar prestigio.
Sócrates fundó una escuela de oratoria, situada en Atenas, y definió
al orador como el hombre instruido y con ideales altos que iba a garantizar el
progreso del estado.
Demóstenes fue el orador que fue considerado el mejor dentro de este arte.
Cicerón fue quien la perfeccionó en la República Romana. Él escribió
varios discursos y tratados que han llegado a nosotros casi en su totalidad.
1.2. Clasificación de la oratoria.
Existe en la actualidad una clasificación de los tipos de oratoria según la finalidad del
orador. A continuación, se expresan algunos tipos de oratoria:
1.2.1. Oratoria social. También llamada ceremonial, augural o sentimental, son
las que se desarrollan en un determinado ámbito donde el ser humano participa de
una ceremonia.
1.2.2 Oratoria forense. Se usa dentro de la ciencia jurídica y busca exponer con
claridad los informes de jueces, abogados y fiscales.
1.2.3 Oratoria persuasiva. Cuando los políticos exponen y debaten ideas
políticas y utilizada principalmente en época de sufragio.
1.2.4 Oratoria pedagógica. Busca transmitir la cultura mediante la palabra
hablada, es decir transmite conocimientos. Es una oratoria didáctica o académica
que busca enseñar.
1.2.5 Oratoria militar es un género de la oratoria que consiste en arengar,
dirigir una arenga a un auditorio. Tal arenga es un discurso intencionado,
normalmente en tono elevado para enardecer los ánimos.
1.2.6 Oratoria sacra o religiosa. Realiza sermones a partir de la palabra de Dios
utilizando como base la Biblia u otros libros religiosos.
Oratoria dentro de una empresa (llamada “Management Speaking”). Es utilizada
por hombres de negocios y empresarios a fin de transmitir objetivos corporativos.
2. Definición de forense.
“De acuerdo con su autor, Guillermo Cabanellas de Torres, la definición de Forense
proporcionada por el Diccionario Jurídico Elemental es:
Lo que concierne al foro; o sea, a los tribunales y sus audiencias. Por extensión, lo
jurídico en general. El término latino forensis llegó a nuestro idioma como forense.
La primera acepción que menciona el diccionario de la Real Academia
Española (RAE) hace mención a aquello vinculado al foro: el lugar en el cual los
tribunales escuchan y definen causas o el encuentro de especialistas para debatir
una cierta cuestión ante un auditorio” .
Por su parte, Manuel Osorio indica que Forense es “Lo que concierne al foro, a los
tribunales y sus audiencias, por extensión, lo jurídico en general”. En simultaneo
indica que foro “es el conjunto de los abogados que ejercen su profesión ante los
tribunales de justicia, pudiendo estar o no agrupados en colegios profesionales,
según se haya establecido la colegiación obligatoria o libre”.
2.1. Definición de oratoria forense.
la oratoria forense es la disciplina jurídica que tiene por objeto la enseñanza de los
principios y conceptos básicos, así como la importancia de la aplicación práctica del
arte de la correcta y eficiente expresión de la palabra hablada como medio idóneo
de comunicación a nivel legal, del profesional del derecho en ejercicio
Según Diccionario del Derecho Usual, de Guillermo Cabanellas, Oratoria Forense: “es
la exigida práctica ante los tribunales de justicia, en las audiencias en que esta lista
para sentencia la causa, las partes, o con mayor frecuencia sus letrados, donde se
resumen ante un juez o magistrados, los hechos, las pruebas y los fundamentos de
Derecho, que apoyan su tesis y su petición de condena o absolutoria”.
La oratoria abarca los discursos pronunciados ante los Tribunales en defensa la
justicia y de los derechos en causa civiles y penales.
2.3. Cualidades de la oratoria forense
a) Tiene un auditorio limitado. - aunque existan varias personas escuchando la
intervención del orador, este dirige su intervención con la finalidad de persuadir a
quienes deben tomar decisiones sobre su caso, proceso, etc.
b) Es versada en Derecho. - los hablo deben utilizar la jerga legal, doctrina,
jurisprudencia y normativa en general
c) Es Dialéctica. - porque el pleito por naturaleza es una contienda, una
controversia, un enfrentamiento de razones; vale decir, un litigio judicial que
es resuelto a base de una tesis (afirmación), antítesis (negación) y
(síntesis)conclusión. En una audiencia, la tesis corresponde a quien sostiene una
cuestión, la antítesis consiste en negar o desbaratar la tesis; y la síntesis es el
producto de la reflexión del juzgador quien pondera ambas posiciones encontradas
y llega a una determinación
d)Es respetuosa y mesurada. - porque ni la ley ni la ética profesional permiten
lanzar dicterios o usar adjetivos denigrantes
2.4. Elementos de la oratoria forense
2.4.1.- El orador Forense
un orador forense puede ser alguien que se especializa en el arte de persuadir y convencer
a través del habla, ya sea en el ámbito político, legal, académico, empresarial o cualquier
otro contexto en el que se requiera la comunicación efectiva de ideas y argumentos. Este
tipo de oradores suelen tener un dominio de técnicas retóricas, así como una capacidad para
estructurar y presentar argumentos de manera convincente y persuasiva.
2.4.1.1. Cualidades de un orador forense
a) Cualidades Ético-Morales: Entre las principales virtudes morales que debe
poseer un buen orador se encuentra la honestidad, la cual según (Moranchel, 2017)
se refiere cuando el buen orador se direcciona por caminos de principios y verdad;
siendo esta su principal defensa; sus testimonios son veraces y sus motivaciones
están regularmente expuestas. Mientras que la Integridad forma parte de un orador,
convirtiéndolo en una persona intachable. Además, su Carácter demuestra que el
profesional del ámbito de Derecho hace uso de la Oratoria Forense ya su vez
fortalece su carácter lo cual le permite oponer resistencia en los distintos embates
de la justica
b) Cualidades Psicológicas O Intelectivas: son importantes en la oratoria forense,
y se subdividen en Inteligencia Racional, la cual es indispensable para que el orador
organice de manera lógica y coherente sus manifestaciones y argumentos; y a su vez
logre reaccionar de mejor manera ante las partes contrarias, mientras que otra
característica importante es la Inteligencia Emocional, mediante la cual el orador
logra alcanzar un adecuado control de sus emociones y posteriormente las acentúa
en momentos decisivos de su manifestación, a su vez la Inteligencia Verbal es
indispensable ya que el orador debe poseer “facilidad de palabra”, es decir ser
“elocuente y manejar un vocabulario técnico- jurídico” el orador no debe tener una
actitud pasiva en un debate; es decir debe tener una absoluta atención ante las
argumentaciones contrarias y lograr reacciones prontas y precisas, el
Temperamento Mesurado es de igual de necesario para el orador, por lo cual debe
aprender a controlar su propio temperamento de modo que no obstruya en el
desarrollo de la actividad en práctica, La memoria , es otra cualidad importante que
es muy útil en las defensas y en las improvisaciones conjuntamente con la
Imaginación ya que brinda una gama de recursos al orador forense
C) Cualidades Físicas Externas: están definidas por aquello que proyecta el orador
al auditorio, la manera en que transmite sus argumentos y su apariencia física en
general, Proyección de imagen es importante en el orador, lo cual se ve reflejado
en su vestimenta, la cual debe ser distinguida y en lo posible discreta sin llegar a ser
extravagante ni llamar la atención, diversos estudios psicológicos señalan que
“existen tonalidades que transmiten respeto, confianza y estabilidad, entre los cuales
se encuentran los siguientes: gris frio, azul, gris cálido, azul violeta, la higiene en el
orador debe presentar un cuidado especial, lo cual se va a reflejar en su apariencia.
Lenguaje corporal nos indica que la postura del orador es transcendental ya que
existe una comunicación con el cuerpo. “Dentro de este contexto, su postura es
importante, pues transmite al auditorio mucho de su actitud: la postura debe ser
erguida sin ser rígida, los brazos, sueltos a los lados, no completamente caídos, listos
para los ademanes, nunca cruzados frente al pecho no con las manos adentro de los
bolsillos, los pies separados alrededor de 15 centímetros de modo que den
estabilidad y eviten el balance y la pérdida del equilibrio”, los Movimientos
Corporales el orador puede manejarse dentro del espacio que presenta foro, esto
obviamente si es permitido por el Tribunal, se deben evitar los movimientos
nerviosos, repetitivos o intempestivos.
2.3.1.3. Conocer y dominar el tema
Sin el conocimiento del tema el Orador no podrá generar ni empatía, ni impacto.
es importante un estudio previo del caso, pero además de la materia y la
fundamentación tanto de hecho como de derecho para poner defender un punto.
2.3.1.4. La dicción y la voz
La dicción y la voz son dos aspectos fundamentales en la oratoria y la comunicación
efectiva. Aquí te explico en qué consisten y cómo pueden influir en tu capacidad de
comunicación:
a) Dicción: La dicción se refiere a la pronunciación clara y precisa de las palabras
en el habla. Una buena dicción implica articular cada palabra de manera que
sea fácilmente comprendida por la audiencia. Aquí hay algunos aspectos clave
de la dicción:
Articulación: Debes pronunciar cada sílaba y sonido de las palabras de
manera nítida y distintiva. Evita el "comerse" las sílabas o palabras, lo que puede
dificultar la comprensión.
Enunciación: Asegúrate de que las palabras estén bien enunciadas, lo que
significa que las consonantes y vocales se expresen con claridad. Presta atención a
las letras finales de las palabras, ya que a menudo se omiten.
Modulación: La modulación de la voz es importante en la dicción. Varía el
tono y el volumen para enfatizar palabras clave y mantener el interés de la audiencia.
Pronunciación correcta: Aprende a pronunciar correctamente las palabras.
Utiliza diccionarios o recursos de pronunciación si es necesario.
Evita las muletillas: Elimina las muletillas (como "eh", "bueno", "este", etc.)
de tu habla, ya que pueden distraer y dificultar la comprensión.
Habla pausada: Evita hablar demasiado rápido, ya que esto puede llevar a
una mala dicción. Hablar a un ritmo moderado facilita la pronunciación correcta.
b) Voz: La voz se refiere al sonido producido por las cuerdas vocales al hablar.
Una voz efectiva puede influir en cómo se percibe y se recibe tu mensaje. Aquí
hay algunos aspectos clave de la voz en la oratoria:
Volumen adecuado: Ajusta el volumen de tu voz para que sea lo
suficientemente alto como para que todos en la audiencia te puedan escuchar sin
dificultad. Evita hablar demasiado alto o demasiado bajo.
Tonos y entonación: Varía tu tono y entonación para dar vida a tu discurso.
Utiliza tonos apropiados para expresar emociones y enfatizar puntos clave.
Ritmo: Controla el ritmo de tu habla. Hablar demasiado rápido puede hacer que
tu discurso sea incomprensible, mientras que hablar demasiado lento puede aburrir
a la audiencia.
Respiración: Aprende a respirar correctamente para mantener un flujo de voz
constante y evitar quedarte sin aliento. La respiración profunda te permite hablar de
manera continua y controlada.
Pausas estratégicas: Utiliza pausas estratégicas para enfatizar puntos
importantes y dar a la audiencia tiempo para procesar la información.
Claridad: Habla con claridad y evita el murmullo o la mumificación. Asegúrate
de que tus palabras sean audibles y comprensibles.
Relajación vocal: Mantén tu voz relajada y evita la tensión en las cuerdas vocales.
Bebe agua para mantener tu garganta hidratada.
Tono de voz adecuado: Ajusta tu tono de voz a la situación y el mensaje. Por
ejemplo, puedes utilizar un tono más amigable en una conversación informal y un
tono más formal en una presentación profesional.
Confianza vocal: Proyecta confianza a través de tu voz. Una voz segura y fuerte
puede influir positivamente en cómo se percibe tu mensaje.
La dicción es la manera específica de hablar, esto es, de elegir y pronunciar las
palabras de modo tal que puedan ser perfectamente comprendidas por quien
escucha. Por lo tanto, es normal hablar de buena o de mala dicción, dependiendo de
la capacidad de una persona de manejar correctamente el lenguaje hablado
2.3.1.5. La postura
La postura en la oratoria es la posición física que el orador adopta al hablar en
público. La postura adecuada es importante porque puede influir en la forma en que
el mensaje se comunica y se percibe. Aquí hay algunos aspectos clave de la postura
en la oratoria:
Ergonomía: La postura debe ser ergonómica y cómoda para el orador. Esto
significa mantener una posición neutral que no cause tensión en los músculos ni
fatiga.
Pies: Los pies deben estar separados a la altura de los hombros para
proporcionar estabilidad. Distribuye el peso de manera uniforme en ambos pies para
evitar balanceos o movimientos incómodos.
Espalda recta: Mantén la espalda recta pero no tensa. Evita encorvarse o
inclinarse hacia adelante, ya que esto puede dar la impresión de falta de confianza o
debilidad.
Hombros relajados: Mantén los hombros relajados y no encorvados hacia
adelante. Los hombros relajados ayudan a la apertura del pecho y a la respiración
adecuada.
Cabeza en posición neutral: Mantén la cabeza en posición neutral, no
inclinada hacia arriba ni hacia abajo. Esto facilita el contacto visual con la
audiencia.
Gestos: Utiliza gestos naturales y apropiados para enfatizar tus puntos, pero
evita gestos nerviosos o excesivos que puedan distraer.
Movimiento controlado: Si te mueves durante tu discurso, hazlo de manera
controlada y con un propósito. Evita moverte constantemente o de manera
errática.
Uso del espacio: Utiliza el espacio disponible en el escenario o la sala de
manera efectiva. Camina o mueve tu cuerpo según sea necesario para
involucrar a diferentes partes de la audiencia.
Manos: Las manos pueden expresar mucho en la oratoria. Úsalas para
enfatizar tus puntos, pero evita gestos nerviosos o que distraigan.
Relajación: La relajación es clave para una postura adecuada. Practica
técnicas de relajación antes de hablar en público para reducir la tensión.
La postura adecuada en la oratoria no solo mejora la forma en que te perciben como
orador, sino que también puede ayudar a tu propia confianza y comodidad durante
el discurso. Una postura equilibrada y segura te permite comunicar tu mensaje de
manera más efectiva y establecer una conexión con la audiencia.
2.3.1.6. La mirada o contacto visual
El contacto visual es una parte importante de la comunicación en la oratoria y
desempeña un papel significativo en cómo te perciben y en cómo conectas con tu
audiencia. Aquí hay algunas consideraciones clave sobre el contacto visual en la
oratoria:
Establecer conexión: El contacto visual permite establecer una conexión directa
con los miembros de la audiencia. Cuando miras a los ojos de las personas,
muestras interés y respeto por ellas, lo que puede crear una relación más cercana.
Transmitir confianza: Mantener contacto visual transmite confianza y seguridad
en ti mismo como orador. Puede dar la impresión de que estás seguro de lo que
estás diciendo y que estás dispuesto a enfrentar a tu audiencia.
Credibilidad: El contacto visual constante contribuye a tu credibilidad como
orador. La audiencia tiende a confiar más en aquellos que pueden mirar a los ojos
mientras hablan.
Compromiso: Cuando miras a la audiencia, demuestras que estás comprometido
con el proceso de comunicación. Esto puede motivar a la audiencia a prestarte
más atención y estar más involucrada en tu discurso.
Distribución equitativa: Si estás hablando a una audiencia grande o en un
escenario, intenta distribuir tu mirada en diferentes partes de la sala para
involucrar a todos los presentes. Evita centrarte solo en un punto o en unas pocas
personas.
Evitar mirar fijamente: Aunque es importante mantener el contacto visual, evita
mirar fijamente a una persona en particular durante mucho tiempo, ya que esto
puede resultar incómodo. En lugar de eso, escanea suavemente a través de la
audiencia.
Ajustar la intensidad: El contacto visual puede variar en intensidad. En
momentos de énfasis o conexión emocional, puedes mantener el contacto visual
más intenso. En otros momentos, como cuando consultas tus notas o gráficos, el
contacto visual puede ser menos directo.
Conexión emocional: Utiliza el contacto visual para establecer una conexión
emocional con la audiencia. Cuando compartes historias o mensajes emotivos, el
contacto visual puede ayudar a transmitir tus sentimientos.
Práctica: Practica el contacto visual mientras ensayas tu discurso. Si te sientes
nervioso al hacerlo, ensaya frente a un espejo o con amigos y familiares para ganar
confianza.
Observación de la respuesta: Presta atención a la respuesta de la audiencia
mientras mantienes el contacto visual. Puedes notar señales de interés, confusión
o acuerdo en sus expresiones faciales y lenguaje corporal.
2.3.1.7. Control del tiempo
El control del tiempo en la oratoria forense es esencial para asegurarte de que tu
discurso se ajuste al límite de tiempo asignado y para mantener el flujo y la
organización de tu presentación. Aquí hay algunas estrategias para controlar el
tiempo en la oratoria forense:
Preparación y ensayo: Antes de tu presentación, practica varias veces y
cronometra tu discurso.
Asegúrate de que puedas realizar tu presentación dentro del tiempo asignado.
Esto te dará una idea clara de cuánto tiempo necesitas para cada sección.
Divide tu discurso: Divide tu discurso en secciones o puntos clave y asigna un
tiempo aproximado a cada uno. Esto te ayudará a mantener un ritmo constante y
a evitar que te quedes sin tiempo al final.
Establece puntos de referencia: Durante tu discurso, establece puntos de
referencia para asegurarte de que estás avanzando de acuerdo al plan. Por
ejemplo, si tienes 20 minutos para hablar y tres puntos principales para cubrir,
verifica después de cada punto cuánto tiempo has utilizado.
Usa señales visuales o temporizadores: Si es posible, utiliza señales visuales
discretas para mantenerte en el tiempo. Por ejemplo, puedes llevar un reloj de
pulsera y verificarlo ocasionalmente o tener un reloj colocado discretamente en el
podio. También puedes utilizar un temporizador que solo tú puedas ver.
Practica la pausa: La pausa estratégica puede ser una herramienta útil para
controlar el tiempo. Si te das cuenta de que estás hablando demasiado rápido y
te estás quedando sin tiempo, toma una pausa breve para recuperar el control y
ajustar tu ritmo.
Simplifica y prioriza: Si te das cuenta de que estás sobrepasando el tiempo
asignado, simplifica tu discurso y enfócate en los puntos clave. Prioriza la
información esencial y omite detalles menos importantes.
Maneja las preguntas con cuidado: Si te hacen preguntas durante tu
presentación, sé breve en tus respuestas para no comprometer tu tiempo
asignado. Puedes decir que responderás con más detalle al final, si es necesario.
Mantén la calma: Mantén la calma y la compostura si te das cuenta de que te
estás quedando sin tiempo. No te apresures ni te pongas nervioso, ya que esto
puede afectar negativamente tu presentación.
Practica la gestión del tiempo en ensayos: Durante tus ensayos, trabaja en la
gestión del tiempo para familiarizarte con la duración de tu discurso y ajustar tu
ritmo según sea necesario.
Respeto por el tiempo asignado: Finaliza tu presentación dentro del tiempo
asignado. Superar significativamente el límite de tiempo puede ser considerado
poco profesional y perjudicar tu credibilidad
2.3.2.- El auditorio
Cuando los abogados hablan en un tribunal, es esencial ser breves y claros. Los
jueces prefieren argumentos concisos, ya que discursos largos pueden llevar a
confusiones y errores. Hablar con claridad significa que todos, sin importar su nivel
de educación, pueden entender lo que dices.
Es crucial destacar los hechos importantes de manera emocionante. La solución legal
se vuelve evidente cuando presentas los hechos de manera sencilla y convincente.
Respetar a tu oponente y a su cliente es importante, pero también debes señalar
cualquier error en su argumento. No debes ocultar información vital por respeto
excesivo.
Evita usar un lenguaje legal complicado innecesario. El objetivo es comunicarse de
manera efectiva, no confundir a la audiencia con términos difíciles.
Finalmente, no se trata de hablar de manera pomposa, sino de ser claro y agradable.
La persuasión se logra mejor con una comunicación sencilla que mantenga la
atención de la audiencia.