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Informe Rosc

El Banco Mundial presentó el Informe ROSC 2021, que evalúa la contabilidad y auditoría en Colombia, sugiriendo mejoras en las prácticas y regulaciones del sector. El informe destaca la necesidad de un marco de competencias para contadores, un fortalecimiento regulatorio y una mejora en la educación contable. A pesar de los avances desde 2003, persisten desafíos en la implementación de normas y en la calidad de la formación profesional.
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Informe Rosc

El Banco Mundial presentó el Informe ROSC 2021, que evalúa la contabilidad y auditoría en Colombia, sugiriendo mejoras en las prácticas y regulaciones del sector. El informe destaca la necesidad de un marco de competencias para contadores, un fortalecimiento regulatorio y una mejora en la educación contable. A pesar de los avances desde 2003, persisten desafíos en la implementación de normas y en la calidad de la formación profesional.
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Banco Mundial presentó el informe final (actualización 2021) Sobre la Observancia de

Normas y Códigos de Contabilidad y Auditoría


01 junio de 2022
Conocido con el Informe ROSC, presenta un diagnóstico general de Colombia y ofrece una
evaluación de los requisitos, las prácticas y las instituciones de Colombia en materia de
información financiera y auditoría del sector empresarial y sugiere áreas de mejora.

Imagen principal de la noticia Banco Mundial presentó el informe final (actualización 2021)
Sobre la Observancia de Normas y Códigos de Contabilidad y Auditoría
Bogotá, junio de 2022. Después de meses de trabajo que comprendió la aplicación de una
herramienta de diagnóstico integral concebida por referencia a las normas, códigos y
buenas prácticas internacionales, incluidas las Normas Internacionales de Información
Financiera (NIIF) y las Normas Internacionales de Auditoría (NIA), el Banco Mundial, a
solicitud del Gobierno Nacional presentó el resultado de la actualización del Informe ROSC
(Observancia de Normas y Códigos de Contabilidad y Auditoría) para Colombia.

El informe actualiza los progresos realizados desde el anterior informe ROSC de 2003 y es
clave para ente para mejorar la competitividad del sector privado y apoyar a las empresas
más pequeñas, que son fundamentales para lograr el crecimiento sostenible y el empleo.
Este informe ofrece una evaluación de los requisitos, las prácticas y las instituciones de
Colombia en materia de información financiera y auditoría del sector empresarial y sugiere
áreas de mejora.

Incluye indicadores de desempeño que tienen el doble objetivo de proporcionar una idea
general de los aspectos esenciales de las prácticas de contabilidad y auditoría del sector
empresarial, así como un mecanismo para medir el progreso en el tiempo. Este informe
refleja los hallazgos realizados en el período de enero a noviembre de 2021.

El viernes 27 de mayo de 2022 el documento de 130 páginas fue compartido por el Banco
Mundial y el equipo que desarrolló la investigación y evaluación -entre los que estaba el ex
consejero del Consejo Técnico de la Contaduría Pública Daniel Sarmiento Pavas –. De la
sesión de presentación participaron tanto los consejeros como el equipo de apoyo del actual
CTCP.
Hallazgos – Recomendaciones
Las principales recomendaciones y los desafíos conexos. Éstas apuntan a:
(a) la adopción de un marco de competencias para contadores y auditores que garantice
que sus habilidades y competencias se ajustan a sus responsabilidades,
(b) un fortalecimiento del marco regulatorio de la profesión que incluya la garantía de que
los organismos de fijación de normas y de supervisión profesional cuenten con los recursos
adecuados y estén facultados para cumplir con sus obligaciones,
(c) una revisión del marco de información diferencial que garantice que las normas
contables aplicables tienen en cuenta consideraciones de costo/beneficio y se ajustan a las
necesidades de los usuarios,
(d) la adopción de un marco normativo que regule la profesión y aproveche la capacidad de
las organizaciones profesionales de contabilidad, y
(e) una revisión del papel del revisor fiscal para alinearlo con los requisitos del Código
Internacional de Ética para Contadores Profesionales.

El marco institucional
Las obligaciones de información financiera y auditoría deben formularse teniendo
debidamente en cuenta las necesidades de los usuarios, así como la relación costo-
beneficio para la entidad informante de proporcionar y garantizar esa información.
Es aconsejable llevar a cabo una evaluación de los criterios de umbral de grupo para la
información financiera diferencial, para garantizar que la clasificación corresponda a las
necesidades de información de los principales usuarios de los estados financieros.
Debería ampliarse la definición de Entidad de Interés Público y exigirse a todas las EIP
(independientemente de su tamaño) que apliquen las NIIF para los estados financieros
individuales y consolidados.
Debería crearse un registro centralizado de informes financieros corporativos.
Se debe implementar un marco de informes ambientales, sociales y gubernamentales
(ESG) y de sostenibilidad más rigurosos.

Fortalecimiento de la profesión
Debería desarrollarse con carácter prioritario un marco de competencias para los
contadores y auditores profesionales y convertirse en el punto de partida de una reforma a
largo plazo. Esto debería abordar los requisitos de concesión de licencias e introducir un
nivel más alto de cualificación para los auditores de las EIP y otras entidades que utilizan
las NIIF o las NIIF para las PYME.
Deben introducirse diferentes requisitos de concesión de licencias para los diferentes tipos
de auditorías.
Las Organizaciones Profesionales de Contadores deben tener poderes legales para
capacitar, evaluar y certificar a los contadores públicos, incluida la realización de funciones
de garantía de calidad.
Deben establecerse requisitos de desarrollo profesional continuo para todos los contadores
y auditores autorizados. Se sugiere un mínimo de 20 horas anuales, con un promedio anual
móvil de 40 horas durante un período de tres años.
Mejorar la educación y la capacitación profesional
Debería haber una reforma significativa de la educación contable. Esta es una de las áreas
que menos ha cambiado desde la publicación del ROSC de 2003.
El alto grado de variabilidad en la calidad de la educación contable a nivel de pregrado debe
abordarse mediante la introducción de nuevos planes de estudio basados en competencias.
Mejorar el cumplimiento de las normas de contabilidad y aseguramiento
Hay que resolver las cuestiones éticas del revisor fiscal de una empresa que presta
servicios de aseguramiento. Esta doble función, relacionada con la vigilancia de los actos
administrativos, que conlleva la emisión de fe pública a través de múltiples certificaciones
y, al mismo tiempo, relacionada con la opinión sobre los estados financieros, debe
resolverse. Debe haber una clara separación entre la preparación de los estados financieros
y el aseguramiento.
El CTCP debería mejorarse para cumplir con las funciones de un organismo normativo
eficaz. Se le debe dar una identidad jurídica independiente, una mayor independencia
operacional y se le debe otorgar independencia presupuestaria y mayores recursos para
participar activamente en la generación internacional de reglamentos técnicos sobre
información financiera y aseguramiento de la información.
Se deben fortalecer las capacidades técnicas y humanas de la JCC para que su trabajo sea
más preventivo que reactivo.
El regulador debe financiarse a través de las tasas de registro y licencia anuales pagadas
por los contadores públicos y los contadores públicos certificados.
Las inspecciones de vigilancia, monitoreo y aseguramiento de la calidad son clave para
mejorar la calidad de los informes financieros corporativos en Colombia.
Otros hallazgos
El Gobierno de Colombia dio un paso audaz hacia la modernización de la contabilidad con
la adopción de la Ley 1314 en 2009, que establece los principios y normas de información
contable, financiera y de aseguramiento.3 Esto sitúa las normas internacionales de
contabilidad y auditoría en el centro del marco de información, combinando una aplicación
escalonada con cambios institucionales que acompañen su adopción. Como resultado, se
han producido mejoras significativas en la calidad de la información financiera y la
supervisión. Los conocimientos de algunos contadores y auditores también han mejorado
considerablemente, ya que varias universidades han adaptado sus programas a las nuevas
normas y reglamentos.
El entorno contable y de auditoría colombiano se ha visto influenciado de forma significativa
por las normas y estándares internacionales, especialmente en lo que se refiere al
desarrollo y adopción nacional de normas aplicables a la información financiera y a la
auditoría. Antes de 2009, no existían requisitos contables legales y reglamentarios, y las
normas contables emitidas por múltiples fuentes eran contradictorias. La Ley 1314 de 2009
y sus decretos reglamentarios introdujeron importantes mejoras en el marco institucional.
Puso en marcha la aplicación escalonada de las NIIF y las NIA, introdujo la información
financiera por parte de las PYMES y estableció una normativa contable más sencilla para
las microempresas. La Ley 1314 otorgó facultades al gobierno para regular la aplicación de
las NIIF y las NIIF para las PYMES, todas las normas en el marco del Consejo de Normas
Internacionales de Auditoría y Aseguramiento (IAASB), y el Código Internacional de Ética
para Contadores emitido por la Junta de Normas Internacionales de Ética para Contadores
(IESBA).
La regulación y los procedimientos para la emisión y actualización de las normas se
mejoraron con la reforma del Consejo Técnico de la Contaduría Pública (CTCP) para que
funcione como órgano asesor en materia de normas de contabilidad y auditoría y la
designación del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MINCIT) y del Ministerio de
Hacienda y Crédito Público (MHCP) como ministerios reguladores.
Sin embargo, las exiguas estructuras y capacidades institucionales de aplicación debilitan
el entorno contable y de auditoría, fomentando prácticas deficientes tanto en la información
financiera como en la auditoría. El cumplimiento de las normas se ve socavado por la falta
de métodos adecuados de control de calidad en profundidad y basados en el riesgo por
parte de los organismos de regulación y supervisión.
Las dos instituciones clave para el establecimiento de normas y la supervisión de la
profesión contable en Colombia son el CTCP y la Junta Central de Contadores (JCC),
establecida bajo el MINCIT para regular la profesión contable. El CTCP no controla ni tiene
acceso a un presupuesto adecuado, por lo que no puede hacer mucho más que responder
a consultas y asesorar sobre la adopción de normas internacionales. Del mismo modo, la
JCC no tiene capacidad para poner en marcha un programa eficaz de inspecciones de
control de calidad de las empresas de contabilidad y auditoría. Su presupuesto procede de
las tasas recibidas por la emisión de licencias y certificados.
La mayoría de las organizaciones profesionales de contabilidad (OPC), que son muchas,
no están reguladas y aparentemente operan independientemente de cualquier obligación
legal común o supervisión estatutaria. Ninguna de estas es miembro de pleno derecho de
la Federación Internacional de Contadores (IFAC).
Una cuestión exclusivamente colombiana es la del revisor fiscal. La normativa básica de
esta función tiene más de 80 años y le asigna amplias responsabilidades de supervisión,
incluida la realización de auditorías anuales, pero además está obligada legalmente a
realizar diversas actividades, muchas de ellas realizadas como elementos de control previo,
que serían más propiamente responsabilidad de la dirección de la empresa.
El informe en comparación con 2003
El progreso desde el ROSC A&A de 2003 se puede caracterizar como positivo en términos
de desarrollo y adopción de nuevas leyes y regulaciones para establecer estándares e
instituciones. Sin embargo, existen limitaciones en la capacidad de aplicación. La Ley 1314
de 2009, y sus decretos reglamentarios implementaron la adopción escalonada de las NIIF
y las NIA, así como la información financiera de las PYMES. El proceso de emisión y
actualización de normas se mejoró con la formación del CTCP y la designación del MINCIT
y el MHCP como ministerios reguladores.

Se ha avanzado menos en la aplicación de las recomendaciones de 2003 sobre la profesión


contable y de auditoría. No se ha avanzado en la mejora de los procedimientos para la
concesión de licencias a los auditores independientes ni en la introducción de
procedimientos para regular las organizaciones profesionales de auditores independientes
y se ha avanzado poco en la garantía del cumplimiento del Código Internacional de Ética
para Contadores Profesionales. Sigue habiendo una brecha significativa de habilidades,
una barrera baja para ingresar a la profesión, sin requisitos de formación continua ni de
certificación. La importante cuestión pendiente del estatus de la revisoría fiscal permanece,
aunque se entiende que un grupo de trabajo coordinado por el CTCP está estudiando este
asunto. Si bien varias universidades se han reorientado sustancialmente y ofrecen
programas de Contaduría Pública de muy alta calidad, muchas todavía tienen deficiencias
significativas en sus planes de estudio y en la calidad de su enseñanza. Los planes de
estudios de contabilidad de la universidad y los instructores de contabilidad tienen margen
de mejora.

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