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Taller Escritura

El documento aborda el impacto negativo del uso excesivo de pantallas en la atención, concentración y rendimiento académico de los adolescentes, destacando cómo afecta la plasticidad cerebral y las relaciones sociales. Se argumenta que la sobrecarga cognitiva y la dependencia de dispositivos electrónicos conducen a dificultades en el ámbito escolar y problemas de salud mental. A pesar de algunos beneficios potenciales, se enfatiza la necesidad de regular el tiempo de pantalla y promover un uso responsable para mitigar efectos adversos.

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YESENIA OQUENDO
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El documento aborda el impacto negativo del uso excesivo de pantallas en la atención, concentración y rendimiento académico de los adolescentes, destacando cómo afecta la plasticidad cerebral y las relaciones sociales. Se argumenta que la sobrecarga cognitiva y la dependencia de dispositivos electrónicos conducen a dificultades en el ámbito escolar y problemas de salud mental. A pesar de algunos beneficios potenciales, se enfatiza la necesidad de regular el tiempo de pantalla y promover un uso responsable para mitigar efectos adversos.

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Taller de producción de texto académico I: ensayo

Yesenia Oquendo Oquendo

Marzo 2025.

Universidad de la Salle.

Sabanalarga Atlántico.

Escritura de textos académicos.


Tema: El impacto negativo del uso de pantallas en la atención y la concentración de los

adolescentes.

Tesis: El uso excesivo de pantallas afecta negativamente los procesos cognitivos, la atención y la

concentración de los adolescentes, alterando su desempeño académico y sus relaciones

familiares.

Argumentos:

1. Efecto en la plasticidad cerebral

Tesis: El uso excesivo de pantallas afecta la plasticidad cerebral de los adolescentes y por ende

las funciones cognitivas.

Datos: El uso excesivo de pantallas en la adolescencia altera significativamente las funciones y

estructura cerebral, en especial la corteza prefontal y el hipocampo, áreas del cerebro encargadas

de la atención, la concentración, la memoria y el aprendizaje. De igual forma, el uso constante de

pantallas afecta la memoria de trabajo y el enfoque en tareas extensas, es decir, genera cambios

en la conectividad neuronal.

Garantía: Durante la adolescencia, el desarrollo cerebral juega un papel importante puesto que

durante esta se enfrentan a cambios estructurales y funcionales que influyen significativamente

en los procesos cognitivos.

Respaldo: La plasticidad cerebral durante la adolescencia permite que los adolescentes de

adapten a nuevas experiencias y entornos, lo que facilita que ante situaciones cambiantes su

cerebro se adapte. Esta propiedad única no solo se refiere a la formación de nuevas conexiones

sino también a la capacidad del cerebro para reorganizarse funcionalmente en respuesta a la

experiencia (Steinberg, 2017, como se citó en Face, 2023). Esta plasticidad y reorganización

neurobiológica, además de moldear la forma de interacción de los adolescentes con su entorno,


incluyendo las tecnologías digitales y las redes sociales, también influyen en el pensamiento

lógico y la toma de decisiones. (Face, 2023).

Reserva: Si bien el uso de pantallas en la adolescencia puede tener efectos negativos en la

plasticidad cerebral, mediante esta el cerebro también se adapta y recupera funciones

implementando estrategias que puedan mitigar esos efectos perjudiciales, favoreciendo la

conectividad neuronal. Pero esto se logra teniendo un buen manejo del tiempo que se le dedica a

las pantallas, ejercitándose y llevando a cabo estrategias que mitiguen esos efectos.

2. Dificultades para mantener la atención.

Tesis: La atención se ve afectada por el uso de pantallas debido a la cantidad de estímulos que

reciben los adolescentes a través de estas.

Datos: los adolescentes que pasan por tiempos prolongados (más de 5 horas) frente a pantallas

como celulares, tablets, computadores, presentan dificultades para atender a tareas específicas

que requieran de concentración y atención. Esto afecta en gran medida sus tareas diarias tanto a

nivel académico como familiar.

Garantía: La atención durante la adolescencia garantiza una buena consecución de metas y una

buena relación con el entorno y la estimulación constante con medios digitales la disminuye

debido a la “sobrecarga cognitiva”.

Respaldo: Según Rubio (2020), la teoría de la carga cognitiva “…explica que nuestra memoria

de trabajo tiene una capacidad limitada. Esta capacidad limitada es la carga cognitiva, que es la

cantidad de información que nuestro cerebro puede almacenar al mismo tiempo para usarla de

inmediato. Como nuestra memoria de trabajo es más bien reducida, desde la teoría de la carga

cognitiva se sostiene que los métodos de enseñanza deben evitar sobrecargar esta memoria con

actividades adicionales que no contribuyen directamente con el aprendizaje”.


Reserva: A pesar de que el uso de cierto tipo de videojuegos o aplicaciones proponen mejoras en

algunas habilidades cognitivas como la toma de decisiones y la resolución de problemas, su uso

desmedido puede traer consecuencias como la sobre estimulación, si no se regula y supervisa su

ejecución.

3. Bajo rendimiento académico

Tesis: la dependencia que crean los adolescentes a las pantallas, en especial a los Smartphones

causa dificultades en el ámbito escolar.

Datos: la gran mayoría de adolescentes presentan dificultades al realizar los deberes escolares, lo

que deriva en un bajo rendimiento académico, producto muchas veces de la poca o nula atención

que se presta a la escuela debido a la inadecuada regulación del tiempo dedicado a las pantallas.

Garantía: Cuando se crea dependencia a las pantallas, los adolescentes pierden control de sus

capacidades de autorregulación por lo que no manejan el tiempo adecuadamente, lo que conlleva

a problemas escolares por el incumplimiento de compromisos.

Respaldo: El acceso constante a dispositivos electrónicos también plantea desafíos en la

autorregulación. La capacidad de los adolescentes para gestionar su tiempo de pantalla y

equilibrar las interacciones en línea con otras actividades puede verse comprometida, lo que lleva

a posibles impactos en la calidad del sueño, el rendimiento académico y las relaciones

interpersonales (Przybylski & Weinstein, 2017, como se cito en Rubio, 2020 )

Reserva: Aunque muchos docentes defienden el uso de pantallas como herramienta de

aprendizaje en las escuelas y tareas domiciliarias, este se debe orientar de manera correcta y

conjunta con la familia para lograr objetivos concretos que no desvíen de su proceso a los

estudiantes.

4. Repercusiones en la salud mental y bienestar emocional


Tesis: el uso inadecuado y desmedido de pantallas repercute considerablemente en las relaciones

sociales y familiares de los adolescentes.

Datos: los estereotipos a los que están expuestos los adolescentes en los diferentes dispositivos

que manejan, influyen en su autoimagen, puesto que se generan todo tipo de inseguridades y

problemas de autopercepción causando dificultades en sus procesos de socialización.

Garantía: Al estar en constante interacción con las diferentes redes, los adolescentes se crean

ideas falsas de belleza y bienestar, por lo que idealizan las vidas de personas “desconocidas” que

ven en sus pantallas, lo que muchas veces les provoca frustración y ansiedad por alcanzar o más

bien copiar los “logros” de las personas que ven en línea. Esto influye negativamente en la forma

en que los adolescentes ven el mundo y experimentan en él puesto que se mantienen en constante

comparación derivada de la presión social a la que se enfrentan.

Respaldo: “La exposición a la vida aparentemente idealizada de otros en las redes sociales puede

generar presión social y comparación constante entre los adolescentes. La necesidad de ajustarse

a ciertos estándares de belleza, éxito y popularidad puede tener consecuencias significativas para

la autoestima y la imagen corporal de los jóvenes (Fardouly et al., 2015). Esta presión constante

puede contribuir al desarrollo de trastornos alimentarios y a problemas de salud mental.” Face

(2023).

Reserva: A pesar de que algunos estudios sugieren el uso de dispositivos móviles para la

consecución de herramientas de apoyo, recursos y estrategias de relajación, estas deben tener una

buena orientación y ejecución debido a la cantidad de información falsa que circula en muchas de

estas, exponiendo a los adolescentes muchas veces a malas prácticas y herramientas.


Esbozo

El uso excesivo de pantallas afecta la plasticidad cerebral de los adolescentes y, por

ende, sus funciones cognitivas. Esto altera significativamente las funciones y estructura cerebral,

en especial la corteza prefontal y el hipocampo, áreas del cerebro encargadas de la atención, la

concentración, la memoria y el aprendizaje. De igual forma, el uso constante de pantallas afecta

la memoria de trabajo y el enfoque en tareas extensas, es decir, genera cambios en la

conectividad neuronal.

Durante la adolescencia, el desarrollo cerebral juega un papel importante puesto que

durante esta se enfrentan a cambios estructurales y funcionales que influyen significativamente

en los procesos cognitivos. La plasticidad cerebral durante la adolescencia permite que los

adolescentes se adapten a nuevas experiencias y entornos, lo que facilita que ante situaciones

cambiantes su cerebro se adapte. Esta propiedad única no solo se refiere a la formación de nuevas

conexiones sino también a la capacidad del cerebro para reorganizarse funcionalmente en

respuesta a la experiencia (Steinberg, 2017, como se citó en Face, 2023). Esta plasticidad y

reorganización neurobiológica, además de moldear la forma de interacción de los adolescentes

con su entorno, incluyendo las tecnologías digitales y las redes sociales, también influyen en el

pensamiento lógico y la toma de decisiones. (Face, 2023).

Y, si bien el uso de pantallas en la adolescencia puede tener efectos negativos en la

plasticidad cerebral, mediante esta el cerebro también se adapta y recupera funciones

implementando estrategias que puedan mitigar esos efectos perjudiciales, favoreciendo la

conectividad neuronal. Pero esto se logra teniendo un buen manejo del tiempo que se le dedica a

las pantallas, ejercitándose y llevando a cabo estrategias que mitiguen esos efectos.
De igual forma, la atención se ve afectada por el uso de pantallas debido a la

cantidad de estímulos que reciben los adolescentes a través de estas. Los adolescentes que pasan

por tiempos prolongados (más de 5 horas) frente a pantallas como celulares, tablets,

computadores, presentan dificultades para atender a tareas específicas que requieran de

concentración y atención. Esto afecta en gran medida sus tareas diarias tanto a nivel académico

como familiar.

La atención durante la adolescencia garantiza una buena consecución de metas y una

buena relación con el entorno y la estimulación constante con medios digitales la disminuye

debido a la “sobrecarga cognitiva”. Según Rubio (2020), la teoría de la carga cognitiva

“…explica que nuestra memoria de trabajo tiene una capacidad limitada. Esta capacidad limitada

es la carga cognitiva, que es la cantidad de información que nuestro cerebro puede almacenar al

mismo tiempo para usarla de inmediato. Como nuestra memoria de trabajo es más bien reducida,

desde la teoría de la carga cognitiva se sostiene que los métodos de enseñanza deben evitar

sobrecargar esta memoria con actividades adicionales que no contribuyen directamente con el

aprendizaje”.

No obstante, el uso de cierto tipo de videojuegos o aplicaciones proponen mejoras en

algunas habilidades cognitivas como la toma de decisiones y la resolución de problemas, su uso

desmedido puede traer consecuencias como la sobre estimulación, si no se regula y supervisa su

ejecución.

Por otro lado, la dependencia que crean los adolescentes a las pantallas, en especial a

los Smartphone causa dificultades en el ámbito escolar. La gran mayoría de adolescentes

presentan dificultades al realizar los deberes escolares, lo que deriva en un bajo rendimiento

académico, producto muchas veces de la poca o nula atención que se presta a la escuela debido a

la inadecuada regulación del tiempo dedicado a las pantallas.


Cuando se crea dependencia a las pantallas, los adolescentes pierden control de sus

capacidades de autorregulación por lo que no manejan el tiempo adecuadamente, lo que conlleva

a problemas escolares por el incumplimiento de compromisos.

El acceso constante a dispositivos electrónicos también plantea desafíos en la

autorregulación. La capacidad de los adolescentes para gestionar su tiempo de pantalla y

equilibrar las interacciones en línea con otras actividades puede verse comprometida, lo que lleva

a posibles impactos en la calidad del sueño, el rendimiento académico y las relaciones

interpersonales (Przybylski & Weinstein, 2017, como se cito en Rubio, 2020 )

Aunque muchos docentes defienden el uso de pantallas como herramienta de

aprendizaje en las escuelas y tareas domiciliarias, este se debe orientar de manera correcta y

conjunta con la familia para lograr objetivos concretos que no desvíen de su proceso a los

estudiantes.

Así mismo, el uso inadecuado y desmedido de pantallas repercute considerablemente

en las relaciones sociales y familiares de los adolescentes. Los estereotipos a los que están

expuestos en los diferentes dispositivos que manejan, influyen en su autoimagen, puesto que se

generan todo tipo de inseguridades y problemas de autopercepción causando dificultades en sus

procesos de socialización.

Al estar en constante interacción con las diferentes redes, los adolescentes se crean

ideas falsas de belleza y bienestar, por lo que idealizan las vidas de personas “desconocidas” que

ven en sus pantallas, lo que muchas veces les provoca frustración y ansiedad por alcanzar o más

bien copiar los “logros” de las personas que ven en línea. Esto influye negativamente en la forma

en que ven el mundo y experimentan en él, puesto que se mantienen en constante comparación,

derivada de la presión social a la que se enfrentan.


“La exposición a la vida aparentemente idealizada de otros en las redes sociales

puede generar presión social y comparación constante entre los adolescentes. La necesidad de

ajustarse a ciertos estándares de belleza, éxito y popularidad puede tener consecuencias

significativas para la autoestima y la imagen corporal de los jóvenes (Fardouly et al., 2015). Esta

presión constante puede contribuir al desarrollo de trastornos alimentarios y a problemas de salud

mental.” Face (2023).

A pesar de que algunos estudios sugieren el uso de dispositivos móviles para la

consecución de herramientas de apoyo, recursos y estrategias de relajación, estas deben tener una

buena orientación y ejecución debido a la cantidad de información falsa que circula en muchas de

estas, exponiendo a los adolescentes muchas veces a malas prácticas y herramientas.

Referencias
Face, C. (2023, noviembre 24). Adolescencia y desarrollo cerebral: Navegando la

transición con dispositivos electrónicos y redes sociales. Colegio Face Tenjo; Fundación para la

actualización de la educación. [Link]

navegando-la-transicion-con-dispositivos-electronicos-y-redes-sociales/

Rubio, N. M. (2020, octubre 27). La teoría de la carga cognitiva de John Sweller.

pymOrganization. [Link]

sweller?utm_source=[Link]

Peñafiel, M. A., Herrera, S., Ferreccio, F., & David, P. (2016). El uso de pantallas en

pediatría y su in-fluencia en el trastorno de déficit atencio-nal. Revista chilena de Psiquiatría y

Neurología de la infancia, 27(2), 72. [Link]

sopnia_2016-[Link]

Acuña Neave, C. (2024). La exposición a pantallas digitales y su relación con el

Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad. Milenaria, Ciencia Y Arte, (23), 20–23.

[Link]

Melamud, A., & Waisman, I. (2019). Pantallas: discordancias entre las

recomendaciones y el uso real. Archivos argentinos de pediatría, 117(5), 349-351.

[Link]

Carbonaro, G. (2023, julio 27). La UNESCO pide a las escuelas de todo el mundo

que prohíban los smartphones en las aulas. Euronews.

[Link]

prohiban-los-smartphones-en-las-aulas

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