TÍTULO V
MEDIOS DE PROTECCIÓN A PERSONAS
DECLARADAS INTERDICTAS
CAPÍTULO ÚNICO
TUTELA DE LOS INTERDICTOS
SECCIÓN I
DECLARACIÓN DE LA INTERDICCIÓN
ARTÍCULO 57. (DEBER DE AVISO). La persona o autoridad que
conozca de una persona mayor de edad o emancipada en situa-
ción de ser declarada interdicta, debe dar aviso a la autoridad de
protección que corresponda, para que ésta deduzca demanda co-
rrespondiente.
ARTÍCULO 58. (DEMANDA DE INTERDICCIÓN). La demanda de
interdicción puede ser promovida por la o el cónyuge, aun cuando
esté divorciada o disuelto el vínculo, o una o un pariente en cual-
quier grado de parentesco de la persona en situación de declararla
interdicta, o personas colectivas que tengan como finalidad la asis-
tencia social. El actor no podrá ser designado tutor.
ARTÍCULO 59. (DECLARACIÓN DE INTERDICCIÓN).
I. La interdicción constituye el estado de una persona mayor de
edad o menor emancipada con discapacidad mental o psíqui-
ca que le impida el cuidado de su persona y la administración
de sus bienes.
II. El estado de interdicción se declara judicialmente basado en
prueba pericial, y conlleva el nombramiento de una o un tutor.
26
ARTÍCULO 60. (ACTOS DE LA PERSONA DECLARADA INTER-
DICTA).
I. Los actos de la persona declarada interdicta pueden anularse
a demanda de su tutora o tutor, así como de la misma persona
interdicta cuando se haya rehabilitado, o de sus herederas y
herederos.
II. Los actos que pudo haber realizado antes de declararse su in-
terdicción, pueden también anularse si se prueba la incapaci-
dad de querer o entender el acto, siempre que exista perjuicio
y sea atribuible a la mala fe de la otra parte.
ARTÍCULO 61. (REVOCACIÓN DE LA INTERDICCIÓN). La inter-
dicción puede revocarse cuando se determina pericialmente que
ha cesado la causa que la determinó, a instancia de la misma per-
sona interdicta, de su tutora o tutor, o de cualquier pariente de la
misma sin límite de grado de parentesco.
ARTÍCULO 62. (AUTORIZACIÓN JUDICIAL). La autorización ju-
dicial es la aprobación requerida a la autoridad judicial para dar
validez a determinados actos jurídicos, a efectos de habilitar a la
o el tutor para la enajenación, hipoteca o actos de administración
extraordinaria de bienes que pertenecen a la persona tutelada, de-
biendo comprobarse su necesidad y utilidad respecto a los intere-
ses de ésta.
ARTÍCULO 63. (TUTORA O TUTOR INTERINO).
I. Mientras se designe la tutora o tutor en la forma prevista por
el presente Código, la autoridad judicial puede nombrar una o
un tutor interino o poner a la persona y a los bienes al cuidado
de una entidad pública de protección o asistencia social.
II. La o el tutor interino debe declarar si es acreedor o deudor de
la persona tutelada, bajo pena de perder los créditos si no lo
hiciere. En caso que los créditos declarados sean considera-
27
bles, debe tenerse en cuenta lo dispuesto por el inciso c) del
Artículo 69 del presente Código.
III. Hasta que la o el tutor nombrado no asuma su obligación, la
o el interino debe limitarse a los actos de mera protección de
la persona interdicta y de simple conservación de sus bienes.
SECCIÓN II
COMPETENCIA, NOMBRAMIENTO,
INCAPACIDADES Y DISPENSA DE LA
TUTELA DE LOS INTERDICTOS
ARTÍCULO 64. (DESEMPEÑO DE LA TUTELA). La tutela se des-
empeña por la o el tutor con la supervisión e intervención de la
autoridad judicial, en la forma determinada por el presente Código.
ARTÍCULO 65. (NOMBRAMIENTO DE TUTORA O TUTOR). El
nombramiento de tutora o tutor se realiza mediante resolución judi-
cial, pudiendo ratificarse o no a la o el tutor interino.
ARTÍCULO 66. (PROACTIVIDAD EN LA DESIGNACIÓN DE LA O
EL OBLIGADO). Previo el nombramiento de la persona obligada, la
autoridad judicial comunicará los derechos y obligaciones, incapa-
cidades y dispensas para la o el obligado.
ARTÍCULO 67. (OBLIGATORIEDAD DE LA TUTELA).
I. La tutela es obligatoria y nadie puede ser dispensado o in-
capacitado para su ejercicio, sino por lo establecido por el
presente Código.
II. Las y los parientes que sean plenamente capaces están obli-
gados a desempeñar la tutela, de acuerdo al orden indicado
en los numerales 1 al 6 del Parágrafo I del Artículo 112 del
presente Código, incluyendo a los colaterales. Se escucha-
28
rá la declaración de los parientes, la opinión de la persona
afectada si su estado de salud lo permite, y se decidirá según
convenga al interés de esta última.
ARTÍCULO 68. (TUTELA POR TERCEROS). En defecto de las y
los parientes obligados a la tutela, la autoridad judicial nombrará
como tutora o tutor a un tercero allegado o amigo de la persona
afectada o de su familia que consienta en ello y tenga en cuenta el
interés de la persona tutelada.
ARTÍCULO 69. (INCAPACIDAD PARA LA TUTELA). No puede ser
tutora o tutor y, si han sido nombrados, cesan en la obligación:
a) Las personas menores de edad.
b) Las personas mayores de edad declaradas interdictas.
c) Los que litigan contra la persona afectada, o cuya madre,
padre o ambos, cónyuges, hijas o hijos tienen pleito pen
diente en su contra, y los que tienen un interés contrapues-
to al de aquella, como sus acreedores o deudores y sus fia-
dores, salvo que se trate de obligaciones de poca cuantía.
d) Los que tengan sentencia condenatoria ejecutoriada por
delitos contra la vida, la integridad, la dignidad y la libertad,
contra las familias o contra el patrimonio público o privado.
e) La madre o el padre que pierden su autoridad o son sus-
pendidos de ella, o las personas removidas de otra tutela.
f) Los que observan mala conducta o padecen de enferme-
dad o vicio que ponga en peligro la salud y la seguridad del
afectado.
g) Los excluidos expresamente por la madre o el padre.
h) Los quebrados o insolventes, mientras no se rehabiliten o
paguen sus deudas.
29
ARTÍCULO 70. (DISPENSA DE LA TUTELA). Están dispensadas
de la tutela quienes:
1. Son militares o policías en servicio activo.
2. Tienen más de sesenta (60) años de edad.
3. Padecen de una enfermedad que les impida cumplir el cargo.
4. Tienen tres (3) hijas o hijos bajo su autoridad o ejercen
otra tutela.
5. Residan fuera del lugar donde debe ejercerse la tutela o
se ausenten de él con frecuencia por razón de su profe-
sión u oficio.
6. Otros establecidos por Ley.
ARTÍCULO 71. (CAUSAS CONCURRENTES Y SOBREVE-
NIENTES). Si se acepta la tutela concurriendo una de las cau-
sas enunciadas por el Artículo anterior, no puede después ob-
tenerse dispensa por razón de ella. En cambio, si sobreviene
durante la tutela puede pedirse la dispensa.
SECCIÓN III
EJERCICIO DE LA TUTELA
ARTÍCULO 72. (EJERCICIO Y ATRIBUCIONES DE LA O
DEL TUTOR).
I. El ejercicio de la tutela inicia con la posesión en el cargo
de tutor.
II. La o el tutor cuida de la persona afectada, la representa
en los actos de la vida civil y administra su patrimonio.
30
ARTÍCULO 73. (PLAN GENERAL).
I. La o el tutor a partir de su nombramiento en un plazo
de cinco (5) días debe presentar un plan general sobre
la manera que se propone cumplir la gestión tutelar res-
pecto al cuidado de la persona tutelada y a la adminis-
tración de sus bienes; éste puede ser apoyado en su
elaboración por una institución de gestión social.
II. El plan general además contendrá un inventario estima-
tivo de los bienes de la persona afectada y la o el tutor
prestará una fianza suficiente que garantice su gestión y será
modificada con autorización judicial.
III. Se eximen estas formalidades cuando la persona afectada no
tiene bienes.
ARTÍCULO 74. (LEVANTAMIENTO DEL INVENTARIO).
I. El inventario se hace por decisión judicial, será levantado por
la persona que designe la autoridad judicial, en un plazo de
quince (15) días a partir de la presentación del plan general de
la o el tutor. El mismo contendrá una relación detallada de los
bienes y negocios de la persona declarada interdicta, seña-
lando sus activos y pasivos.
II. Los parientes y amigos de las familias pueden concurrir a la
formación del inventario.
III. La autoridad judicial aprueba el inventario previa declaración
informativa de la o del tutor interino, y si el presentado es
insuficiente o incompleto puede ordenar se corrija o se haga
otro en el plazo de quince (15) días.
ARTÍCULO 75. (AMPLIACIÓN DEL INVENTARIO). El inventario le-
vantado será ampliado con los nuevos bienes que la persona afec-
31
tada adquiera posteriormente por cualquier título, previa autoriza-
ción y aprobación judicial.
ARTÍCULO 76. (DEPÓSITO DE BIENES). Los muebles valiosos,
los títulos al portador y los caudales de la persona tutelada, se de-
positarán a nombre de ésta en la entidad financiera que señale la
autoridad judicial, a no ser que se disponga otra forma de custodia.
ARTÍCULO 77. (CALIFICACIÓN Y CONSTITUCIÓN DE LA
FIANZA).
I. La fianza se califica en audiencia pública, según la importan-
cia del patrimonio de la persona afectada y en forma suficien-
te para garantizar los bienes y las rentas anuales.
II. La fianza debe ser hipotecaria o en su defecto prendaria, si la
hipoteca no cubre la cantidad asegurada puede complemen-
tarse con una garantía prendaria; y sólo en caso de tratarse
de la administración de bienes de escasa importancia, a cri-
terio de la autoridad judicial, se podrá aceptar una garantía
personal.
III. La fianza real se mandará inscribir de oficio en el registro que
corresponda y en el plazo máximo de tres (3) días desde su
determinación.
ARTÍCULO 78. (EXENCIÓN DE FIANZA). Están exentos de dar
fianza:
a) Las y los abuelos, la madre, el padre y las y los hermanos
de la persona afectada, con escasa capacidad económica.
b) Los que han sido nombrados en virtud de designación
hecha por el último de los padres que ejercía la autoridad
parental dispensándolos de esa obligación, a menos que
exija lo contrario el interés de la persona afectada.
c) La o el tutor que no administre bienes.
32
ARTÍCULO 79. (NOMBRAMIENTO DE NUEVA O NUEVO TUTOR).
Si dentro de los cinco (5) días que se le comunicó su nombramien-
to, la o el tutor presenta alguna causal de dispensa o incapacidad
para la tutela, probada esta situación la autoridad judicial nombrará
una o un nuevo tutor, debiendo la o el anterior dar cuenta inmediata
de los actos.
ARTÍCULO 80. (PRESUPUESTO ANUAL).
I. Al comienzo de cada año, la o el tutor debe presentar a la au-
toridad judicial, para su aprobación, el presupuesto de gastos
de alimentación y salud de la persona tutelada y de la admi-
nistración de su patrimonio, al cual debe ceñirse la gestión de
la tutela.
II. El presupuesto debe acomodarse a la condición de la perso-
na tutelada y a sus posibilidades económicas, pudiendo ser
modificado en vista de circunstancias sobrevinientes, también
con aprobación judicial.
III. La autoridad judicial puede pedir aclaraciones e introducir las
modificaciones exigidas en interés de la persona tutelada.
ARTÍCULO 81. (RENTAS INSUFICIENTES). Cuando las rentas de
la persona tutelada no alcanzan a cubrir los gastos mínimos de ali-
mentación y salud, la autoridad judicial puede decidir, a propuesta
de la o el tutor, otros medios para cubrir dichos gastos.
ARTÍCULO 82. (DEMANDA DE ASISTENCIA FAMILIAR). Si la
persona tutelada no tiene los medios necesarios para los gastos
de su alimentación y salud, la o el tutor debe exigir judicialmente
que se satisfagan por los parientes legalmente obligados a prestar
asistencia familiar, salvo que la o el mismo tutor sea el obligado a
darla, en cuyo caso debe cubrir directamente dichos gastos, bajo
la vigilancia de la autoridad judicial.
ARTÍCULO 83. (ACTOS QUE NECESITAN AUTORIZACIÓN). La o
el tutor no podrá realizar sin autorización judicial, los actos de dis-
posición y los que exceden de la administración ordinaria previstos
33
por el Artículo 47 del presente Código, debiendo proceder en la
forma dispuesta para tales actos.
ARTÍCULO 84. (PROHIBICIÓN). La o el tutor no puede adquirir
directa ni indirectamente bienes y derechos de la persona que tu-
tela, ni tampoco podrá otorgarle créditos o generarle deudas en su
propio beneficio. Toda convención en contrario será nula de pleno
derecho.
ARTÍCULO 85. (ACTOS DE ADMINISTRACIÓN ORDINARIA). La
o el tutor realiza los actos de administración ordinaria sin necesidad
de autorización, asumiendo responsabilidad por los mismos.
ARTÍCULO 86. (SANCIÓN). Los actos realizados sin las formalida-
des previstas en la Ley, serán nulos a demanda de cualquier perso-
na que alegue un interés legítimo.
ARTÍCULO 87. (INFORME ANUAL DE LA GESTIÓN). La o el tutor
rendirá informe anual de su gestión ante la autoridad judicial. Este
informe se presentará máximo hasta tres meses después de ven-
cido el año. Los informes anuales se archivarán para la comproba-
ción de la rendición de cuentas final. Sin perjuicio de ello, la autori-
dad judicial puede exigir la presentación de estados de la situación,
en el momento que lo requieran las circunstancias.
ARTÍCULO 88. (AUMENTO O DISMINUCIÓN DE LA FIANZA).
I. Si durante la tutela aumentan o disminuyen los bienes de la
persona tutelada, la fianza puede ser aumentada o disminuida
proporcionalmente, pero no se la cancelará en su totalidad
hasta que haya sido aprobada la cuenta de la tutela y extin-
guidas las obligaciones que correspondan a la o el tutor por
su gestión.
II. De igual modo se procederá en caso de pérdida o desmejora
de la fianza.
ARTÍCULO 89. (COMPENSACIÓN).
34
I. La o el tutor lleva una compensación que fija la autoridad judi-
cial y que no bajará del cinco por ciento (5%) ni excederá del
diez por ciento (10%) de las rentas producidas por los bienes
sujetos a su administración.
II. Esta disposición no se aplica a la tutela ejercida por el cón-
yuge, por las y los descendientes, ascendientes o las y los
hermanos.
ARTÍCULO 90. (RESPONSABILIDAD DE LA AUTORIDAD JUDI-
CIAL).
I. Las determinaciones o decisiones de la autoridad judicial de-
ben adoptarse precautelando los derechos e intereses de la
persona tutelada, siendo la autoridad jurisdiccional responsa-
ble civil por los daños que se ocasionen a la persona tutelada
o al patrimonio de ésta.
II. Al efecto del Parágrafo anterior, se promoverá de oficio:
a) La formación del inventario.
b) La efectividad de la fianza en los casos pertinentes.
c) La presentación del presupuesto y los informes anuales.
SECCIÓN IV
TERMINACIÓN DE LA TUTELA DE
LOS INTERDICTOS
ARTÍCULO 91. (EXTINCIÓN). La tutela se extingue:
a) Por fallecimiento de la persona tutelada.
b) Al recuperar sus facultades mentales la persona
tutelada.
35
ARTÍCULO 92. (CESACIÓN DE LA OBLIGACIÓN). La obligación
de la tutora o del tutor cesa por:
a) Su fallecimiento.
b) Sentencia condenatoria penal que produzca ese efecto.
c) Dispensa aceptada judicialmente.
d) Remoción judicial.
ARTÍCULO 93. (CARÁCTER PERSONAL Y RESPONSABILIDA-
DES DE LAS Y LOS HEREDEROS). La tutela es una función per-
sonal que no pasa a las y los herederos de la o el tutor. En caso de
fallecimiento de la o el tutor, sus herederos son responsables de
comunicar a la autoridad jurisdiccional y de la administración de
su antecesor, si son mayores de edad, y sólo pueden realizar actos
de conservación hasta que se nombre y notifique a una o un nuevo
tutor de acuerdo a lo dispuesto para el tutor interino.
ARTÍCULO 94. (REMOCIÓN DE LA O DEL TUTOR). Es removido
de la tutela quien:
a) Se halla en alguna de las incapacidades expresadas en
el Artículo 69 del presente Código.
b) No presenta el presupuesto, los informes anuales o los
estados de la situación cuando sean requeridos
c) Por negligencia, mal manejo, deslealtad o infidencia,
que pongan en peligro a la persona tutelada o su patri-
monio.
ARTÍCULO 95. (ACCIÓN DE REMOCIÓN DE LA O DEL TUTOR).
La acción de remoción de la o el tutor puede iniciarse por la misma
persona tutelada cuando recupera sus facultades, por sus parien-
tes y afines o por instituciones de asistencia social.
36
ARTÍCULO 96. (MEDIDA PRECAUTORIA). En caso de peligro por
la demora, la autoridad judicial puede suspender provisionalmente
a la o el tutor en el ejercicio de sus funciones, nombrando a una o
un sustituto que recibirá los bienes por inventario y velará por la
persona tutelada y la conservación de sus bienes.
SECCIÓN V
RENDICIÓN DE CUENTAS DE LA TUTELA
ARTÍCULO 97. (RENDICIÓN DE CUENTAS Y PLAZO).
I. La o el tutor al extinguirse la tutela o cesar la obligación, rendi-
rá cuentas claras y documentadas de su administración ante
la autoridad judicial.
II. Para este efecto tiene el plazo de treinta (30) días que puede
ser prorrogado por otro no mayor a quince (15) días, bajo con-
minatoria de pérdida de la fianza a favor de la persona tutela-
da, y en caso de haber sido exento del depósito será sujeto a
responsabilidad civil por daños y perjuicios.
ARTÍCULO 98. (CONOCIMIENTO DE LA CUENTA). La autoridad
judicial pone la rendición de cuentas en conocimiento de la persona
tutelada que ha recuperado sus facultades y, en caso diverso, de
quien debe representarlo, a fin de que la examine y manifieste su
conformidad o formule las observaciones correspondientes.
ARTÍCULO 99. (DEVOLUCIÓN DE BIENES). La devolución de los
bienes de la persona tutelada debe hacerse inmediatamente una
vez recuperadas sus facultades o bien a la persona que la repre-
sente, expidiéndose para el efecto mandamiento de desapodera-
miento; lo cual no se suspenderá aunque esté pendiente la rendi-
ción de cuentas.
ARTÍCULO 100. (JUSTIFICATIVOS Y COMPROBANTES). La ren-
dición de cuentas debe ser acompañada con la documentación y
comprobantes del caso. Sin embargo, se excusarán los relativos a
37
gastos menores respecto a los cuales no se acostumbra recabar re-
cibo, factura u otro comprobante de acuerdo al régimen impositivo.
ARTÍCULO 101. (CONVENIO DE PROHIBICIÓN DE HACER, AN-
TES DE LA RENDICIÓN DE CUENTAS).
I. La o el tutor no pueden hacer ninguna convención con la per-
sona tutelada que ha recuperado sus facultades antes que las
cuentas de la tutela se hallen rendidas y aprobadas judicial-
mente, y pagado el saldo que pudiera resultar en su contra.
II. La convención que se haga contraviniendo lo anteriormente
dispuesto, puede ser anulada a demanda de la persona que
ha recuperado sus facultades, su representante o sus herede-
ros.
ARTÍCULO 102. (INTERESES POR SALDOS DE CUENTAS). Las
deudas que resulten de la rendición de cuentas de la o del tutor al
tutelado, producen interés legal en las siguientes circunstancias:
a) Las que resulten en contra de la o del tutor desde que
fenece el plazo para la rendición de cuentas.
b) Las que resulten en contra de la persona tutelada desde
que sea requerido el pago a la misma o a su nuevo repre-
sentante legal, y siempre que le hayan sido entregados
sus bienes.
ARTÍCULO 103. (RESPONSABILIDAD DE LA O EL TUTOR). La o
el tutor es responsable de los daños que cause a la persona tutela-
da o al patrimonio de ésta por su administración.
ARTÍCULO 104. (GESTIÓN OFICIOSA DE LA TUTELA). La o el
que asuma oficiosamente la gestión de una tutela responde de los
actos que realice como si fuera tutora o tutor.
38