Resumen
El modelo de project management waterfall o modelo en
cascada es una metodología secuencial para la gestión de
proyectos que se divide en fases. Cada fase comienza
cuando ha terminado la anterior. En este artículo se
explican las fases de la gestión de proyectos waterfall y lo
útil que puede ser para que tu equipo alcance los
objetivos. Actualización 29/09/2022: En esta actualización
hemos añadido más detalles sobre la metodología waterfall
para ayudarte a entender cuando es más útil este método.
¿Qué es el modelo wáter fall?
El modelo en waterfall es una metodología para gestión
de proyectos que se divide en distintas fases. Cada fase
comienza recién cuando ha terminado la anterior.
Este enfoque para la gestión de proyectos surgió a partir de
los sectores de fabricación y construcción, en los que cada
hito debe estar finalizado para poder avanzar con el
proceso de producción. Por ejemplo, no puedes construir
las paredes de una casa sin los cimientos.
A pesar de que se inició en la fabricación, la gestión de
proyectos waterfall se ha adaptado a las necesidades de
muchos otros sectores diferentes, incluso al del desarrollo
de software. Por ejemplo, un proyecto en cascada podría
verse así:
Los 6 pasos del modelo wáterfall
1. Fase de requerimientos
Es el proceso de planificación inicial en el que los miembros del equipo reúnen
toda la información posible para garantizar el éxito del proyecto. Como las
tareas del método waterfall dependen de los pasos anteriores, hay que prever
todo en detalle antes de empezar. Este proceso de planificación es una etapa
crucial de la metodología en cascada y por ese motivo, la mayor parte del
tiempo del proyecto se dedica a la planificación.
Para que el método waterfall te sirva, elabora un plan del proyecto en el que
se explique cada fase. Incluye todo, desde qué recursos se necesitan a qué
miembros específicos del equipo trabajarán. Por lo general, a este registro se
lo llama documento de requerimientos del proyecto.
Al finalizar la fase de requerimientos, deberías tener un esquema muy claro del
proyecto de principio a fin que incluya lo siguiente:
Cada etapa del proceso
Quién trabajará en cada etapa
Las dependencias clave
Los recursos necesarios
Un cronograma en el que se detalle cuánto tiempo durará cada etapa
Lee: Cómo crear un plan de proyecto que te ayude a mantener el trabajo
encaminado
2. Etapa de diseño del sistema
En un proceso de desarrollo de software, la fase de diseño implica que el
equipo que trabajará en el proyecto especifique qué hardware usará, además
de cualquier otro detalle, como los lenguajes de programación y la interfaz de
usuario.
Hay dos pasos fundamentales en la fase de diseño del sistema: la fase de
diseño de alto nivel y la de diseño detallado. En la fase de diseño de alto nivel,
el equipo elabora un esqueleto de cómo funcionará el software y cómo se
accederá a la información. Durante la fase de diseño detallado, el equipo
define los detalles particulares del software. Si la fase de diseño de alto nivel
es el esqueleto, la de diseño detallado se refiere a los órganos del proyecto.
Los miembros de los equipos que hacen sus desarrollos aplicando la
metodología waterfall deben documentar cada paso para que el resto del
equipo pueda consultar qué se ha hecho a medida que el proyecto avanza.
3. Etapa de implementación
Esta es la fase en que todo entra en acción. Según los documentos de
requerimientos del paso uno y del proceso de diseño del sistema del paso dos,
el equipo inicia un proceso de desarrollo pleno para elaborar el software que
se ha previsto tanto en la fase de requerimientos como en la de diseño del
sistema.
4. Etapa de pruebas
En esta etapa del método waterfall, el equipo de Desarrollo entrega el proyecto
al equipo de Calidad para que realice las pruebas pertinentes. Los ‘QA testers’
buscan cualquier error que deba repararse antes de la implementación del
proyecto.
Los encargados de las pruebas documentan con claridad todos los problemas
que encuentran al realizar el control de calidad. En caso de que otro
desarrollador se encuentre con un error similar, podrá consultar la
documentación anterior para corregir el error.
5. Fase de desarrollo
En los proyectos de desarrollo, esta es la etapa en la que se implementa el
software para los usuarios finales. En otros casos, es el momento en que se
lanza el entregable definitivo a los clientes finales.
6. Fase de mantenimiento
Una vez que el proyecto se ha lanzado para su implementación, puede haber
instancias en las que se descubra algún error nuevo o en las que sea
necesario realizar alguna actualización del software. A esto se lo conoce como
fase de mantenimiento y es muy común, en el desarrollo de software, que el
trabajo de esta etapa sea continuo.
Cuándo aplicar la metodología
waterfall
1. Cuando el proyecto tiene un objetivo final bien
definido
Una de las fortalezas del enfoque en cascada es que
permite trazar una línea clara entre el punto A y el
punto B. Si no estás seguro de cuál es el punto B,
probablemente sea mejor aplicar una forma
iterativa de gestión de proyectos, como alguna de
las metodologías ágiles.
Los proyectos con un objetivo fácil de definir son los
que se adaptan bien al método en cascada porque
los gerentes de proyectos pueden trabajar en
retrospectiva a partir del objetivo para crear un
trayecto claro y detallado con todos los
requerimientos.
2. Cuando no hay restricciones de presupuesto ni de
tiempo
El modelo waterfall es especialmente eficaz si el
proyecto no tiene restricciones de presupuesto ni de
tiempo, los miembros del equipo pueden dedicar
tanto tiempo como les sea posible a la fase de diseño
del sistema y a la de requerimientos. Pueden retocar
y adaptar el proyecto tanto como sea necesario hasta
llegar a un plan bien pensado y claro.
3. Creación de procesos repetibles
El modelo en waterfall exige la documentación de
casi todos los pasos de un proceso. Por lo tanto, a
cualquier miembro nuevo del equipo le puede
resultar fácil repetirlo. Cada uno de los pasos está
detallado con claridad para poder recrear el proceso.
La creación de procesos repetitivos también facilita la
capacitación de los miembros nuevos del equipo con
respecto a qué es lo que se necesita que hagan
exactamente en proyectos similares. Es por este
motivo que la gestión de proyectos en cascada es
efectiva para estandarizar los procesos.