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M4 Contratos Parte Gral

El módulo 4 se centra en el estudio de los contratos supletorios, específicamente la compraventa y la cesión de créditos, abordando sus elementos, clasificación y obligaciones de las partes. Se destaca la importancia de estos contratos para llenar vacíos legales en otras regulaciones contractuales. Además, se analizan las diferencias entre la compraventa de bienes muebles e inmuebles y se presentan los aspectos históricos y normativos que han influido en su desarrollo.
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M4 Contratos Parte Gral

El módulo 4 se centra en el estudio de los contratos supletorios, específicamente la compraventa y la cesión de créditos, abordando sus elementos, clasificación y obligaciones de las partes. Se destaca la importancia de estos contratos para llenar vacíos legales en otras regulaciones contractuales. Además, se analizan las diferencias entre la compraventa de bienes muebles e inmuebles y se presentan los aspectos históricos y normativos que han influido en su desarrollo.
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Módulo 4: Contratos supletorios

IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO

Introducción

UN IDAD 14: CON TR ATO DE COMPR AVEN TA

Introducción a la unidad

Tema 1: Contrato de compraventa

Tema 2: Criterio de unificación de la compraventa

Tema 3: Concepto

Tema 4: Elementos y clasificación

Tema 5: Supletoriedad

Tema 6: Comparación con otros contratos

Tema 7: Precio
Tema 8: Venta forzosa

Tema 9: Cosa

Tema 10: Obligaciones de las partes

Tema 11: Entrega de documentación

Tema 12: Boleto de compraventa

Tema 13: Tradición de la cosa mueble

Tema 14: Mercadería en tránsito

Tema 15: Recepción, adecuación y pago de la cosa

Tema 16: Maneras especiales de concretar la compraventa

Tema 17: Cláusulas especiales

Cierre de la unidad

UN IDAD 15: CON TR ATO DE CESIÓN DE CR ÉDITOS

Introducción a la unidad

Tema 1: Contrato de cesión de créditos

Tema 2: Objeto de la cesión de derechos

Tema 3: Particularidades de la cesión


Tema 4: Caracteres

Tema 5: Efecto de la notificación de la cesión al deudor

Tema 6: Obligaciones del cedente

Tema 7: Cesión en garantía

Tema 8: Responsabilidad por evicción

Tema 9: Concurso o quiebra del cedente

Tema 10: Cesión de deudas

Tema 11: Cesión de la posición contractual

Cierre de la unidad

CIER R E DEL MÓDULO

Descarga del contenido


1 34

Introducción

El presente módulo completa el estudio de los contratos en su parte general. Si bien las dos
últimas unidades del programa pertenecen a la generalidad aludida, en realidad se van a estudiar
dos contratos en especial: la compraventa y la cesión de créditos.

Si bien la longitud de los temas a tratar es superior a cualquiera de los expuestos hasta el
momento; los detalles se hacen ineludibles para la comprensión de ambas figuras.
En los casos de contratos que van a funcionar como supletorios de cualquier otro contrato cuya
regulación presente vacíos legales, el intérprete, ya sea para celebrar un convenio, como para
dirimir conflictos surgidos de la relación contractual, las partes o el juez respectivamente; deberán

acudir a los contratos de compraventa o cesión de derechos para completar el criterio


contractual.

Elaboración propia

Objetivos del módulo

Estudiar los contratos que van a funcionar como supletorios de cualquier


otro contrato cuya regulación presente vacíos legales.

Contenidos del módulo

Unidad 14. Contrato de compraventa

14.1. Contrato de compraventa.

14.2. Criterio de unificación de la compraventa.

14.3. Concepto.
14.4. Elementos y clasificación.

14.5. Supletoriedad.

14.6. Comparación con otros contratos.

14.7. Precio.

14.8. Venta forzosa.

14.9. Cosa.

14.10. Obligaciones de las partes.

14.11. Entrega de documentación.

14.12. Boleto de compraventa.

14.13. Tradición de la cosa mueble.

14.14. Mercadería en tránsito.

14.15. Recepción, adecuación y pago de la cosa.

14.16. Maneras especiales de concretar la compraventa.

14.17. Cláusulas especiales.

Unidad 15. Contrato de cesión de créditos


15.1. Contrato de cesión de créditos.

15.2. Objeto de la cesión de derechos.

15.3. Particularidades de la cesión.

15.4. Caracteres.

15.5. Efecto de la notificación de la cesión al deudor.

15.6. Obligaciones del cedente.

15.7. Cesión en garantía.

15.8. Responsabilidad por evicción.

15.9. Concurso por quiebra del cedente.

15.10. Cesión de deudas.

15.11. Cesión de la posición contractual.


2 34

Introducción a la unidad

¿Cuáles son las diferencias entre la compraventa de cosa


mueble y la de cosa inmueble?

Objetivos de la unidad

Aprender todos los aspectos del contrato de compraventa, tanto sea de


cosa mueble, en cuanto civil o comercial; como de cosa inmueble, donde
se tratará en especial la enajenación a título oneroso de la cosa inmueble.
Diferenciar los regímenes determinados por el objeto que se esté
vendiendo.

Contenidos de la unidad

Contrato de compraventa
1

2 Criterio de unificación de la compraventa

3 Concepto

Elementos y clasificación
4

Supletoriedad
5

6 Comparación con otros contratos

7 Precio

Venta forzosa
8

Cosa
9

10 Obligaciones de las partes

11 Entrega de documentación

Boleto de compraventa
12

Tradición de la cosa mueble


13

14 Mercadería de tránsito
Recepción, adecuación y pago de la cosa
15

16 Maneras especiales de concretar la compraventa

17 Cláusulas especiales

El alumno estudiará con atención el material de lectura que se Los estudiantes estarán en
encuentra a continuación. Los subtítulos corresponden a la condiciones de generar un boleto de
exposición detallada de todos y cada uno de los aspectos que compraventa inmobiliario; cosa que el
hacen al contrato de compraventa en todas las posibles profesor podrá decidir su confección,

transacciones que las partes puedan hacer utilizando este medio. de acuerdo al progreso del
estudiantado.

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Te invitamos a recorrer el contenido de la unidad.

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3 34

Tema 1: Contrato de compraventa

La compraventa sustituye a la permuta desde la aparición del metal considerado como elemento
de cambio genérico; cosa que luego va a alcanzar el rango de moneda. Esta convención tiene sus
inicios en el derecho arcaico, teniendo su última expresión en la época de Justiniano. Según las
XII Tablas, la compraventa era un negocio al contado, por medio del cual se intercambiaba una
cosa por algunos lingotes de estaño bruto que representaban el precio. Más adelante, en la

historia, desde el siglo primero A.C., mutó en un acuerdo de voluntades por el cual las partes se
obligaban a cumplir con el intercambio. La transformación consistió en que los celebrantes no
tenían que efectuar entrega de cosa y precio para concluir el pacto, sino que el acuerdo se
consolidaba por la sola asunción de la obligación, siendo el intercambio un efecto de la
estipulación en lugar de un acto constitutivo.

Gayo establece que para transferir el dominio de La institución de la “manquipatio” vino a sintetizar la
las cosas se requiere una mancipación, luego las diseminación de conceptos; y pasó a requerirse para
demás cosas se transfieren por tradición. La la enajenación de una propiedad, con ciertas

mancipación, como tal, es un simulacro de solemnidades y en presencia de cinco testigos,


compraventa, puesto que en la época clásica se quienes asistían a la asunción de las obligaciones que
hacía la distinción entre la mancipación y la las partes contraían de viva vos; luego, el testimonio
compraventa, pero existen indicios de que eran la de estos testigos probaba las obligaciones contraídas
misma institución. voluntariamente.
En la historia se han verificado dos vías de transmisión de cultura, donde los pueblos se informaban sobre el

estilo de vida y la producción de otros pueblos desconocidos. Uno de los procesos, de imposición rápida, es

la guerra, y el otro, lento y pacífico, fue el comercio.

Por este último, los nórdicos europeos se enteraban de que en el sur del viejo continente se producía seda,

gracias a la labor de los comerciantes italianos que recorrían en caravanas los largos y peligrosos caminos

que unían ciudades lejanas, con la sola finalidad de desarrollar la actividad mercantil.

En la actualidad, la compraventa ha alcanzado una extraordinaria difusión,


ya que atraviesa la mayor cantidad de transacciones que implican la

adquisición a título oneroso de bienes muebles e inmuebles. A tal

inteligencia, este convenio debe su jerarquía supletoria, en la medida que la


falta de regulación total o parcial de algún aspecto normativo de cualquier
otro contrato, será interpretada al conjuro de la letra de la ley del capítulo de

este acuerdo.
4 34

Tema 2: Criterio de unificación de la compraventa

La codificación actual unificó la doble regulación anterior. Con la derogación del Código civil y del
Código comercial, el legislador comprimió ambas articulaciones en una.
La nueva ley unificada, cuya entrada en vigencia data del primero de agosto del año dos mil
quince, se tomó el trabajo de incorporar, en un mismo cuerpo, los convenios que rigieron por
separado desde la aparición de la ley 340, hasta la fecha indicada líneas arriba.
En el nuevo Código, desde el artículo 1123 al 1141, se encuentra lo que fuera la
compraventa civil. Luego, en la franja que va del 1142 hasta el 1169, se trata la

compraventa de cosa mueble, que antes configuraba el contrato mercantil y se


hallaba en el Código correspondiente. Finalmente, en los artículos 1170 y 1171
se regula escuetamente el boleto de compraventa; entendiendo nosotros que el

lugar que ocupa en la normatividad de la ley no es el adecuado, le daremos


tratamiento junto a la regulación de carácter civil.
5 34

Tema 3: Concepto

Algunos de los cambios introducidos en el nuevo Código le dan a este contrato una fisonomía
diferente a la arcaica. En principio, dejó de tener el nombre compuesto que históricamente
enarbolara la ley civil, compra y venta; para adoptar definitivamente una sola palabra, como se
denominaba la figura mercantil, compraventa.

Se ha eliminado

la “obligación de recibir la cosa” en el artículo que abre las puertas de su regulación, circunstancia que
nos parece un desacierto por parte del legislador, ya que el vendedor cuenta a su favor con esta
conducta del comprador, como integrando la prestación que éste tiene a su cargo.

Tanto es así,

que el enajenante podrá, y aún puede hacerlo, aunque el artículo no lo mencione, accionar contra su
contraparte en caso de reticencia a recepcionar el objeto designado en las estipulaciones. Es lógico
presuponer lo expresado, en orden a que la negativa infundada a recibir la cosa, colocaría al vendedor en
estado de mora accipiens.

Por lo tanto,

tenemos derecho a entender que se encuentra vigente la acción a favor del tradicionante, al solo efecto

de preservar su posición contractual libre de imputaciones indebidas, como una obligación definitoria de
la concreción de la compraventa.

Por ello, insistimos en la torpeza de la codificación, implementando la obligación del comprador de recibir el
objeto convenido, en el artículo 1141, inc b); recibir la cosa y documentación de la cosa. Y hacer lo
necesario para facilitar la entrega por parte del vendedor y hacerse cargo de la cosa. Es por ello que el

vendedor puede obligarlo a recibir, o tiene la facultad de hacer depósito judicial.


Por otra parte, se insertó la contraprestación de “pagar un precio en dinero” en

lugar de “pagar un precio cierto en dinero”. En este caso acordamos en un todo


con el regulador moderno, porque la expresión “cierto” es un vocablo anárquico y
ha generado confusiones de comprensión lingüísticas que el legislador ha dado

por superadas en esta instancia con la eliminación del término. En razón de lo


dicho, el artículo 1123 abre la normatividad del contrato con la siguiente

enunciación: “Hay compraventa si una de las partes se obliga a transferir la


propiedad de una cosa y la otra a pagar un precio en dinero”

Se ha guardado coherencia discursiva entre el libro de los contratos y el de las

obligaciones. En el último, puede leerse en el 750, abriendo el articulado sobre las


“Obligaciones de dar cosa cierta para constituir derechos reales”, que: “El acreedor no

adquiere ningún derecho real sobre la cosa antes de la tradición, excepto disposición

legal en contrario”.

Nótese el encadenamiento metodológico entre el


750 y el 1123; en ambos la transferencia del bien en
cuestión es imprescindible para la fijación de la
prestación madre de la figura, que implica constituir
el derecho real del adquirente sobre la cosa objeto
del acuerdo.
6 34

Tema 4: Elementos y clasificación

La compraventa cuenta con un total de cinco elementos esenciales. Tres de ellos son generales,
consentimiento, objeto y causa, y su presencia en el pacto obedece, al igual que en cualquier otra
convención, a la universalidad por la que se reconocen y comprueban, en materia contractual,
todas y cada una de las figuras que integran la disciplina.

Sin embargo, el acuerdo requiere sumar dos elementos más que le son esenciales para
alcanzar su plenitud: el precio y la cosa. Ambos componentes, no solo son
indispensables, sino que pertenecen a la compraventa como rasgo de identidad. No
puede prescindirse de ellos; así lo manda el artículo 1127 del Código civil y comercial:
“El contrato no debe ser juzgado como de compraventa, aunque las partes así lo

estipulen, si para ser tal le falta algún requisito esencial”. Como puede leerse, en
palabras del regulador, no pertenece a la autonomía de la voluntad deshacerse de
cualquiera de los cinco elementos esenciales, si la finalidad de los celebrantes es
concretar un contrato de este tipo.
En lo concerniente a la clasificación de los Es oneroso, dado que la ventaja que se adjudica
contratos, debemos remitir a la parte general, convencionalmente a cada contratante, lleva consigo
donde el lector encontrará acabadas y estudiadas el costo de su propia contraprestación. Es nominado
definiciones de cada uno de los ítems porque tiene denominación en la ley; a la vez que es
clasificatorios que arroja la calificación de la típico en virtud de su regulación específica en el
figura. Digamos, a modo de enumeración, que es Código unificado. No citamos en el inventario
este un contrato consensual porque sus efectos clasificatorio el conmutativo, respetando la posición

se disparan desde el momento de la celebración. del legislador que lo ha derogado, eliminándolo de la


Es bilateral porque las partes asumen deberse nomenclatura junto a su opuesto, los contratos
recíprocamente. reales.
7 34

Tema 5: Supletoriedad

La supletoriedad de la norma supone acudir a una zona del sistema jurídico, al que no pertenece,
por su naturaleza o especialidad, el orden que se está estudiando y/o aplicando; con el fin de
tomar de aquel la regulación que falta en éste. De manera tal que la legislación ajena viene a
secundar y auxiliar al intérprete para completar la adecuación del hecho a la norma.

En general, esto acontece ante un Para ello hay otro sector de la ley, más general, que permite
vacío del derecho en cuanto a la encontrar el sentido legal que se necesita para cerrar el fenómeno
solución del caso concreto. jurídico.
Sabemos que la legislación no puede Los romanos llamaban a esta relación “secundum legen”, donde
alcanzar a cubrir la totalidad de los una norma genérica prestaba asistencia y refuerzo a otra
comportamientos que las personas específica. En el caso de que el vacío legal fuese total, los pretores
realizan. se tomaban la libertad de resolver los conflictos por medio del
En virtud de lo cual, es lógico que las imperio, de la costumbre y la conducta moral social; tal práctica se
figuras jurídicas que abarcan conoció como “praeter legen”.

específicamente un caso, por la


particularidad y diferencias de cada
conducta, no sean suficiente para
solucionar el conflicto.

Lo antedicho nos permite asegurar que la compraventa ha configurado la base o punto de partida para
sustentar, analizar y comprender el grueso de la legislación referida a los convenios con contenido
patrimonial. Este acuerdo, por su arraigo histórico, es considerado como el tronco común del derecho
contractual; aplicable en adecuación a todos los contratos de manera supletoria, según la porción del pacto

que requiera ser completada para solucionar un determinado apremio entre los signatarios.

En este sentido, la doctrina y la jurisprudencia, han considerado que el contrato de compraventa ha

traspasado las fronteras de sí mismo para llegar a los demás pactos, porque en la celebración, el ejercicio
y/o resolución de las especificidades, la más de las veces carecen en su regulación de la profundidad para

resolver los actos que le son propios. Dicha circunstancia, determina que se deban tomar los artículos de la
compraventa con el objeto de, por vía de supletoriedad, prever posibles disputas o resolver las que hayan
sucedido.
Cabe destacar que es legítimo el uso supletorio de la compraventa, siempre y cuando no exista solución

dentro del contexto de la legislación especial. Supletoriedad no significa sustitución, sino integración y
complementación por la omisión o insuficiencia de la ley que da marco a otro contrato en particular.

El Código civil y comercial trae la supletoriedad en la letra


de la norma como una novedad en el artículo 1124, que, si
bien ya se sostenía de manera ficta en los cuerpos legales
derogados, aparece ahora expresamente legislado. Se
establece, a través del artículo, que se aplicará
supletoriamente la normativa de la compraventa en los
contratos por los que se transfieran derechos reales y la
titularidad de títulos valores, ambos por un precio en
dinero. Hace a la vez, en el inciso a), una innecesaria
repetición de los derechos que conforman el número
clausus del 1887.
8 34

Tema 6: Comparación con otros contratos

No le ha resultado fácil a los hacedores de la ley establecer diferencia nítida entre la compraventa
y el contrato de obra cuando el objeto sobre el que se pacta es una construcción inmobiliaria
futura; aquellas circunstancias donde el contrato se celebra antes que exista el edificio; conocido
en el mercado como adquisición en pozo.

Vélez Sarsfield había encontrado inspiración en el Código de Austria;

en el que se acuñó un principio para dilucidar la cuestión, que por

precario no dejaba de entregar utilidad interpretativa para las partes


en la confección del acuerdo, o para el juez al tiempo de dirimir

conflictos: “Cuando el propietario provee la materia, hay un contrato


de arriendo; pero si el trabajador la pone, es un contrato de venta”.

Derivado de la máxima transcrita, el pensamiento rector de la ley es

que la obligación principal define la norma a aplicar. Si se pacta la


construcción de un edificio en un predio cuya propiedad corresponde

a quien efectúa el encargo, será tenido por contrato de obra. Si, por

el contrario, el terreno pertenece a quien ejecuta la obra, el contrato


será de compraventa, porque el constructor enajena por un precio
tanto la edificación como el suelo, que es la materia principal del

convenio.
Recuperado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Dalmacio_Velez_Sarsfield.jpg

Toda manufactura o fabricación puede definirse como figura, La comparación entre la compraventa y la
derivando las estipulaciones a realizar del ideario establecido permuta arroja un sinfín de
por el regulador originario. El artículo 1125 continúa estos contrariedades al momento de dilucidar

lineamientos con un notable apego al axioma señalado; casi cuál de ellos se produjo en los hechos.
podemos decir que rubrica lo escrito por Vélez sin modificar en
nada el adagio.
Sin embargo, no es difícil comprender el
No es la única similitud que debió salvar de la confusión la
trasfondo que refleja la norma; digámoslo
redacción del Código civil y comercial.
así: si el valor menor de una de las cosas

a trocar supera el cincuenta por ciento del


valor mayor del otro bien, el contrato es
permuta.

Cuando el valor menor es inferior a la mitad del valor de la


mayor, el pacto es una compraventa; obviamente en este
caso deberá completarse con una cantidad de dinero
superior al valor de la cosa inferior para alcanzar a cubrir
el monto total del equilibrio económico de la operación.
Estamos convencidos de que esta es la idea que encierra la
letra del artículo 1126.
9 34

Tema 7: Precio

El precio es un elemento esencial particular del convenio; en un primer aspecto, porque no puede
estar ausente en la compraventa; y en el segundo, porque no está en otros contratos, salvo en el
de locación de cosa; lo que le da un carácter singular y propio de esta transacción.

Asimismo, el nuevo Código unificado ha eliminado el requisito de precio cierto, ya que los
contratos modernos pueden admitir un cierto grado de indeterminación inicial del precio. También,

con la precisión del término, se han despejado las confusiones que creaba la denominación
compuesta.

Un aspecto que efectuará la valuación, o el proceso de sustitución del mismo, como en el


sobresaliente y supuesto que el designado no pueda o no quiera fijar el monto a pagar por el
excluyente es que debe comprador; el precio será fijado por el juez del procedimiento más breve que
ser en dinero; no puede prevea la ley local del lugar de celebración. Es esta una innovación saludable de
darse una cosa como la nueva ley; el Código derogado preveía que, si el tercero no establecía el
precio, ya que se estaría precio, la venta quedaba sin efecto; circunstancia que consideramos a todas

desvirtuando su luces arbitraria e inconducente para la feliz conclusión del contrato;


naturaleza jurídica y el afortunadamente, el regulador ha revisado esta situación y precisado los
poder cancelatorio que cambios adecuados.
ostenta.
Las partes pueden
pactar el precio en la
celebración del acuerdo,
lo que le da un carácter
de determinación y fija el
elemento de manera
indubitable.
Otra opción es dejar su
indicación al arbitrio de
un tercero designado en
el contrato o después de
su celebración.

En el caso que las


partes decidan tomar
esta alternativa, pero no
acuerden sobre la

persona

Una tercera posibilidad es fijar el precio en referencia a otra cosa cierta; letra
que ya existía en el Código civil extinto. La premisa obedece a un mecanismo
comparativo y de frecuente utilización, por ejemplo, en el campo, donde la

venta de un tractor usado admite la fijación de su valor de venta en una


determinada cantidad equivalente a tantos quintales de trigo.

No obstante, el régimen que propone la norma abre el juego con respecto a

la ley anterior, ya que entiende que habrá precio válido si las partes previeron
el procedimiento para determinarlo. Nosotros entendemos que dicha traza

debe pactarse indefectiblemente en la celebración del contrato.

Especial tratamiento tiene en el Código civil y comercial la venta de fracción


de tierra por unidad de medida de superficie. La diferencia radica en que el

monto se encuentre o no convenido.


Si el valor de la unidad de medida ha sido pactado por las partes,

el precio del predio surgirá de multiplicar esa unidad por el total de la mensura del área. En esta función,
si la hectárea se conviene en $ 10.000,- y el lugar mide 500 hectáreas; el monto total a pagar surge de
multiplicar 10.000 x 500, lo que arroja una suma a abonar de $ 5.000.000,-.

Ahora, si el valor se calculó sobre el total de la superficie del lugar,

es decir: $ 5.000.000,- por las 500 hectáreas, y luego el agrimensor obtiene una mensura distinta que
excede en más de un 5% que la pactada en el contrato, o sea que el campo mide 530 hectáreas o más; el
comprador tiene derecho a resolver el contrato en los términos del artículo 1136.

Si, por el contrario,

el precio de la unidad de medida de superficie de la fracción de tierra, edificada o no, no fue convenido, y
la medida del predio expresa una diferencia mayor al 5% de la acordada, una u otra parte, según el caso,
tiene derecho a pedir el ajuste de la diferencia. Esta última aclaración es lógica, ya que el artículo 1135
no se refiere sólo al exceso como veíamos en la explicación del 1136; sino que puede ser en ese sentido
o por defecto; es por ello que el vendedor en el caso de superar la mensura pactada queda habilitado a
pedir el reajuste, o si la medición da una superficie menor a la estipulada, será el comprador quién exija el
ajuste del precio a la medición real; siempre que en ambas hipótesis, la diferencia supere el 5% de la
superficie contratada.

Sin embargo,

el comprador que deba pagar un mayor precio según este criterio, obtiene la facultad de resolver el
contrato.

La unificación ha creado en la norma una serie de complejidades que, a nuestro criterio, el legislador
intentó integrar de la peor manera.

La compraventa comercial se incluye en la figura, en la Sección 6, regulando la venta de la cosa mueble.

Esta mixtura tiende a provocar confusiones en el intérprete. Hubiésemos preferido una división taxativa
entre la compraventa civil y la compraventa comercial; pero entendemos que el regulador no quiso

contaminar la unificación con una realidad legislativa que no la tolera.


En el caso de los muebles, si no se ha fijado
precio, ni la manera de determinarlo, se
entiende, según el 1143, que las partes se han
ajustado al precio de mercado, salvo que se
haya convenido en contrario.

Es normal en la habitualidad mercantil que el precio se estipule por peso,

número o medida, el 1144 impone que en estas circunstancias se debe el

valor de la proporción total que arroje el número, peso o medida total de las

cosas vendidas. En cuanto al peso se refiere, si se registrase alguna duda, se

lo calculará en base al peso neto.


10 34

Tema 8: Venta forzosa

Podríamos decir que el principio fundamental que enaltece el espíritu del contrato de
compraventa es que nadie está obligado a vender. Así comienza el artículo 1128 del Código civil y
comercial, copiado literalmente del primer párrafo del 1324 de la derogada ley civil.

Ambos preceptos hacen excepción, en la salvedad, que exista una necesidad jurídica de hacerlo.

El viejo Código civil, a diferencia del nuevo, no abandonaba la regulación en


una generalidad tan despojada, sino que incorporaba cinco supuestos que
ejemplificaban el objetivo de la norma y una nota que ofrecía concretamente

la intención del legislador.

En apretada sinopsis enumeramos aquella nomenclatura:

La cosa adquirida por expropiación.


1
El viejo Código civil, a diferencia del nuevo, no abandonaba la regulación en
una generalidad tan despojada, sino que incorporaba cinco supuestos que

ejemplificaban el objetivo de la norma y una nota que ofrecía concretamente


la intención del legislador.

En apretada sinopsis enumeramos aquella nomenclatura:

La cosa adquirida por expropiación.


1

2 Cuando por una convención o testamento se haya impuesto al propietario


la obligación de vender.

Los demás condóminos si uno de ellos expresa su voluntad de enajenar


3
su parte.

4 La venta por ejecución judicial.

5 El administrador de bienes ajenos obligado a deshacerse de las cosas


bajo su administración.

En la actualidad, muchos de estos supuestos han sido tomados bajo la


tutela de leyes especiales, sin embargo, sostenemos la idea que el
regulador debió ampliar el texto de la norma con el fin de facilitar la
comprensión de su criterio.
11 34

Tema 9: Cosa

El artículo 1129 toma del viejo Código civil el precepto que dice que pueden venderse todas las
cosas que pueden ser objeto de los contratos.

En la nota al 1327 de la ley derogada, Vélez confundió la venta con la cesión en varios ejemplos
que plasmara en su exégesis. Sin embargo, su lectura gozó de una función orientadora para el
criterio de aplicación, circunstancia que en la actual codificación unificada ha sido desechada de

plano.

El 1130 regula el supuesto de venta aleatoria de cosas Aquí, si el bien ha dejado de existir al
existentes sujetas a un riesgo. En estas oportunidades, si el momento de perfeccionarse el contrato;
comprador toma a su cargo el trance y/o peligro de existencia, el éste no producirá ningún efecto. Es

vendedor tiene derecho a percibir el precio, aunque la cosa decir, que la compraventa jamás se
hubiese dejado de existir en todo o en parte, salvo que el habrá celebrado, quedando las partes
adquirente pruebe el dolo del vendedor si es que este no en posición de restituirse por efecto de
ignoraba el resultado negativo de la transacción. Así lo anuncia la retroactividad al punto de confección
la ley en el último párrafo del 1131. del acuerdo.
Diferente es el supuesto que la cosa no esté atada a riesgo Si la pérdida sufrida en la cosa no es
alguno. por su totalidad, el comprador tiene
derecho a exigir la parte no afectada,
con la reducción del precio por la

equivalencia del menoscabo.


Pueden venderse las cosas futuras. El artículo 1131 establece que el contrato se entiende hecho bajo la
condición suspensiva de que lleguen a existir. Esta regulación no debe confundirse con lo prescripto en el

1125, ya explicado, donde se implanta la diferencia entre la compraventa y el contrato de obra.

En este esquema, el vendedor está obligado a prestar su colaboración para que el pacto se cumpla de

acuerdo a sus cláusulas.

Por otra parte, el 1132 decreta que puede venderse la cosa ajena en
los términos del artículo 1008. Recordemos que la parte general de
los contratos trata el tema en dos andariveles: la transacción de la
cosa ajena como ajena, donde siempre juega el supuesto de
representación; y la cosa ajena como propia, en la que el vendedor
que no hace tradición del bien objeto del acuerdo es responsable de
los daños que provoque.
12 34

Tema 10: Obligaciones de las partes

Obligaciones del Vendedor:

La doctrina tradicional sostuvo que el vendedor asumía en la celebración del contrato la


obligación de entregar la cosa vendida; la nueva ley profundiza el concepto con la expresión
del artículo 1137 en el que expresa que el vendedor debe transferir al comprador la propiedad

de la cosa. Es acertada la significación que contiene el articulado, porque la entrega de la cosa


se valida en una buena cantidad de contratos en los que no se transmite la titularidad del bien;
por ejemplo: comodato, depósito, locación de cosa, etc.
El Código unificado establece como obligación Otra novedad auspiciosa, en particular para la
complementaria, y parte de la principal en su caso, la compraventa inmobiliaria y la de muebles
de poner a disposición del adquirente la registrables, es que el vendedor tiene una

documentación que la cosa y la operación impliquen participación activa en la confección de la


en cuanto usos y/o modalidades de la venta. Esta escritura en el primer caso, y la registración en el
singularidad es una novedad que incorpora el Código segundo. La anexión genérica, no puntual, da al
civil y comercial, que la jurisprudencia y doctrina ya comprador la oportunidad de viabilizar todas las

reconocían como un mecanismo derivado del acciones que protejan la configuración integral del
principio de buena fe. derecho de adquisición.
Los gastos de entrega recaen directamente en
Finalmente, se implanta el deber de prestar toda cabeza del enajenante, salvo pacto en contrario;
colaboración necesaria y exigible para que la incluidos los que se originen en la transmisión de
transferencia dominial se concrete. los instrumentos indicados en el artículo 1137.

Otra primicia legal es que en la compraventa inmobiliaria el total de


las erogaciones que implique la operación también están a cargo del
vendedor. Expresamente, la ley refiere los gastos sobre estudio de
título y sus antecedentes y, en su caso, los de mensura y los tributos
que graven la venta. Entendemos nosotros que esta enunciación no
es taxativa, por lo que damos por incorporado al concepto
normativo todo tipo de gasto que irrogue la transmisión del bien,
dejando a salvo la facultad de las partes de convenir en contrario.
El vendedor debe entregar el inmueble inmediatamente después de la
escrituración. No había necesidad de plasmar el axioma citado en el 1139,

porque comprendemos que se vulnera el principio de autonomía de la


voluntad, aunque el mismo artículo realiza la salvedad del pacto en contrario,
lo que hace aún más innecesario la declaración que impugnamos. Nuestra

convicción es que la convención de las partes, en oposición al enunciado de


transmisión en el acto de escrituración, es la regla y no la excepción.

El 1140 dice que la cosa debe entregarse con sus accesorios, libre de toda
relación de poder y oposición de tercero. En todo caso, será de aplicación lo
prescripto en los artículos 1008 y 1009 por la turbación de derecho que el

adquirente pueda sufrir.

Obligaciones del Comprador:

La obligación más importante a cargo del adquirente es la de pagar el precio en tiempo y forma,
según lo estipulado en el contrato o, en su defecto, se entenderá que la operación es de contado.
Con la limitación del presupuesto del cash, la norma ha eliminado la intuición que la compraventa,
a falta de acuerdo contractual, se pueda realizar de acuerdo a los usos del lugar o prescripción
legal.

No menos importante es el deber de recibir la cosa y la


documentación pertinente. El vendedor tiene a su favor, acción para
no ingresar en estado de mora ante la negativa infundada de
recepción del bien por parte del comprador, quien debe colaborar
con aquél para que pueda concretarse la entrega, de manera que el
enajenante cumpla normalmente.

El inciso c) del 1141, prevé que los gastos de recepción, incluidos los del testimonio de la escritura pública

y los demás posteriores a la venta, están a cargo del comprador.


13 34

Tema 11: Entrega de documentación

En la compraventa mercantil existe una práctica en la cual el vendedor entrega una factura con
los detalles de la operación. En nuestro país es una práctica meramente formal. La economía,
denominada vulgarmente “en negro”, adquirió visos de normalidad a lo largo de los años, debido a
los períodos de inestabilidad en esa materia, con la que las malas conducciones
gubernamentales supieron fustigar a generaciones enteras.

El Código civil y comercial introduce en los artículos domicilios, individualización fiscal, número de
1145 y 1146 la entrega de factura como una obligación orden del documento.
del vendedor. Nuestra exégesis nos indica que el El pago se presume de contado, salvo pacto en
legislador intenta desterrar de la práctica aquella contrario plasmado expresamente en la
nefasta operatoria irregular, oficializando todo contrato facturación.
de compraventa sobre cosa mueble. El comprador cuenta con diez días a partir de la
La ley señala que la factura reflejará la cosa objeto del recepción de la boleta para efectuar objeciones
contrato, el precio, la parte abonada y cualquier otro sobre el detalle de lo facturado. Pasado dicho

detalle relevante. Nos permitimos agregar; la plazo, la compraventa queda terminada y


identificación de las partes, aceptada, por lo que el adquirente habrá perdido
su derecho a efectuar reclamo alguno.

Si por la naturaleza de las mercaderías vendidas no es de


uso extender factura, el vendedor no queda eximido de su
carga, debiendo confeccionar y entregar algún tipo de
documentación que acredite la transacción.

Por otra parte, si la cosa admite y requiere documentos para su identificación, traslado, importación,

exportación, depósito o registración; deben transferirse al comprador en el momento, lugar y forma

acordados en el contrato.

En el supuesto que la entrega de los papeles se realice de manera anticipada, todo defecto del que
adolezcan los comprobantes puede ser enmendado, corregido y completado por el enajenante hasta el

momento de la efectiva entrega del bien; siempre que con esto no provoque perjuicios y gastos extras al

comprador.
14 34

Tema 12: Boleto de compraventa

Uno de los debates más excitados, encolerizados y exasperados del universo jurídico se dio sobre
la naturaleza del boleto de compraventa. La complejidad en la interpretación de la figura se ha
infectado por el desinterés doctrinal en dividir y diferenciar los tres conceptos instrumentales que
crean y configuran actos jurídicos distintos e independientes, a saber: boleto de compraventa,
escritura pública e inscripción registral. Sobre estos tres pilares se agita la trasmisión de dominio

inmobiliario al conjuro del material que es la posesión del bien.

Esta discusión ya fue superada por imperio precio en dinero y recibir la cosa.
de las normas y los hechos. El boleto es el Dado el incumplimiento de alguna de las obligaciones no
verdadero contrato de compraventa en el significa que el contrato haya dejado de existir; por el

que las partes contraen las obligaciones; contrario, es en este punto donde el boleto despliega todos
quedando en este acto sometidos a su los efectos propios de los contratos, llevando los alcances
cumplimiento. de las acciones hasta el reclamo judicial por incumplimiento
Los deberes recíprocos implican que el contractual.
propietario se obliga a transferir la propiedad
del inmueble y el adquirente se obliga a
pagar un

Con el objeto de fundamentar nuestra posición, recurrimos a la esclarecida


visión del escribano Natalio Etchegaray: La transmisión del dominio de los
inmuebles está en nuestro derecho todavía emparentada, muy ligada, con
las viejas formas de adquirir el dominio; así el boleto es contrato obligacional

y perfectamente liquidado y concreto, pero aún no cumplido.


Para cumplirlo, deberá pagarse con pesos de curso legal en el momento de

pago, que sean válidos, que no sean falsos, que tengan la suficiente
capacidad como para efectivizar el pago conforme a derecho, que tengan la
suficiente posibilidad de desobligar al deudor mediante el cumplimiento de

su presentación.
Recíprocamente,

el deudor de domino deberá transmitirlo por los medios aptos, para desobligarse frente al acreedor
dominial; esos medios son la tradición y la escritura. La escritura no se hace para comprar y vender, sino
para cumplir con la compraventa, porque también es medio apto para transmitir la propiedad. La escritura
es de transmisión del dominio y comparte esa finalidad con la tradición; ni la mera tradición hace adquirir
el dominio, ni la sola escritura lo transmite.

El boleto establece las reglas de juego contractuales

como documento que permite que los celebrantes se obliguen voluntariamente; cumplidas que sean
dichas obligaciones, el contrato habrá concluido. Luego se confeccionará la escritura traslativa de

dominio que otorgará el vendedor o, en su defecto, el juez en los términos de la regulación del juicio por
escrituración de los códigos procesales provinciales. Finalmente, el adquirente efectuará la pertinente
registración para establecer el derecho real sobre la cosa comprada.

Estampado nuestro enfoque en los párrafos precedentes, pasamos


a explicar la escueta legislación que el Código unificado le dedica al
boleto en solo dos artículos, el 1170 y el 1171. El primero de ellos
dice que el adquirente de buena fe tiene prioridad en el derecho
emergente de la compraventa sobre los terceros que hayan trabado
medidas cautelares sobre el bien en los siguientes casos:

Cuando el comprador contrató con el dueño que figura en el registro


1
pertinente como el titular de dominio; o cuando está habilitado para
subrogarse en esa posición de acuerdo a legitimación legal.

El comprador pagó como mínimo el veinticinco por ciento del precio con
2
anterioridad a la traba de la cautelar. Este inciso es la puerta que abre paso
al 1171 que cierra la dupla articular sobre el tema: cuando el adquirente
haya pagado el porcentual señalado en boleto de fecha cierta, según el
artículo 317 del título sobre instrumentos privados y particulares, el boleto
es oponible al concurso o quiebra del vendedor. En esta situación judicial,
el juez concursal tiene facultades suficientes para ordenar la escrituración
a nombre del adquirente. Este deberá dar cumplimiento a sus obligaciones
según lo convenido en el boleto, cosa que ratifica la contextura contractual
del boleto. En caso de que la prestación a cargo del comprador sea a
plazo, debe constituirse hipoteca en primer grado sobre el bien, en
garantía del saldo de precio.

Que el boleto tenga fecha cierta. Nuevamente, indicamos la lectura del


3
artículo 317 del Código civil y comercial.

4 La adquisición tenga publicidad suficiente, registral o posesoria.


15 34

Tema 13: Tradición de la cosa mueble

El Código unificado ha montado disposiciones separadas para las cosas muebles e inmuebles.
Digamos simplemente aquí que el 1139 impone que, en la compraventa inmobiliaria, la cosa debe
entregarse inmediatamente de la escrituración; ya hemos manifestado nuestra opinión al
respecto antes de ahora en una posición opuesta a lo prescripto en la norma.

En la franja articular que va del 1147 al 1151, la regulación hace foco sobre la operación cuyo

objeto es mueble. La ley ordena un curso temporal nada feliz cuando fórmula que la entrega debe
hacerse dentro de las veinticuatro horas de celebrado el contrato; excepto que de la convención o
los usos resulte otro plazo. La fijación horaria nos resulta un atentado a la autonomía de la
voluntad. La frase final, que aparece como excepción del principio general que contrariamos,

debió ser el marco normativo único; no tiene asidero la introducción del lapso determinado de un
día para la conformación material de la obligación del enajenante.
El lugar de entrega es el que surge del acuerdo de las partes; vemos aquí que el legislador cambió su criterio

y volvió a respetar la autonomía de la voluntad. Tanto es así, que, si los celebrantes no pactaron sobre el

particular, deberán atenerse a los usos o las singularidades del contrato. A falta de todas estas posibilidades

que otorga la ley, abriendo el juego al deber de tradicionar, se producirá la entrega en el lugar en que la cosa
se encontraba al momento de celebrarse la compraventa.

Con respecto al objeto material de la convención,

la ley habla de “cosa cierta”. Entendemos desacertado el juicio del regulador, dado que vuelve a mutar sobre
su propia convicción en cuanto a la utilización del vocablo “cierto”, que ya había retirado del concepto de
precio como denominación compuesta, por temor a caer en las confusiones que históricamente provocaba
la calificación de “precio cierto”; lo mismo se aplica a la expresión “cosa cierta”.
​Por otra parte, el artículo 1150 considera que,

si se efectúa entrega anticipada de las cosas no adecuadas al contrato, el vendedor podrá entregar la parte
o cantidad faltante hasta la fecha fijada para la tradición definitiva; o dar otras cosas en sustitución de las
que erróneamente se transmitieron, siempre que el comprador acepte el cambio y no le provoque daños o
se los compense en cuanto corresponda.
16 34

Tema 14: Mercadería en tránsito

Generalmente, entendemos por “mercadería en tránsito” aquellas que corresponden a artículos


adquiridos, pero que aún no se han recibido en el almacén del comprador.
La leyenda “mercadería en tránsito” alude a la adquisición de mercancías que se hace fuera de la
plaza comercial en la que actúa el comprador. Este tipo operacional incrementa los costos de la
transacción, en orden a que engendra erogaciones adicionales: gastos por almacenamiento,
empaque, traslados y fletes, derechos de importación.
Asimismo, pueden generarse documentos, nominativos o al portador, con el objeto de
ceder los derechos de retiro de los bultos. Ello significa la circulación onerosa de dicha

documentación, trasladando la titularidad de las mercaderías, las que serán retiradas


por terceros del lugar en que se encuentren depositadas.
De allí que el 1149 faculte a vendedor y comprador a pactar la puesta a disposición de
los objetos contratados en un lugar cierto, que puede ser una compañía de transporte;
y de manera incondicional, que con la sola presentación de la documentación
requerida pueda ser retirada la mercadería por el poseedor de dichos papeles. Esta
circunstancia tiene los mismos efectos que la entrega directa en el almacén del
comprador.

Cuando hablamos de efectos, decimos que mercancías y reclamar a quién le haya trasmitido los
el adquirente puede revisar lo comprado y instrumentos, en la misma forma que puede realizar el
efectuar los reclamos que correspondan reclamo al vendedor originario.

dentro de los diez días de retiradas.


Otra opción es que se tenga por entregada Los riesgos por daños o pérdida de las cosas recaen en
la mercadería en el instante en que se cabeza del vendedor, lo mismo que los gastos señalados en
transmite el documento que otorga la los párrafos anteriores, o del transportista o tercero, de

propiedad de todo lo vendido. En este caso, acuerdo a la naturaleza de la operación. Aunque el 1151 no
el adquirente efectivo cuenta con la lo contempla, entendemos que se admite pacto en
posibilidad de revisión dentro de los diez contrario, donde todos los riesgos sean expresamente
días de retirados los artículos. asumidos por el comprador.

Este tipo de documentación puede


transferirse libremente de mano en mano;
donde el último tenedor mantiene el derecho
de examinar las
17 34

Tema 15: Recepción, adecuación y pago de la cosa

En el marco jurídico de la venta de cosa mueble, el 1152 manda pagar contra entrega de la cosa;
excepción hecha por lo pactado en contrario. Además, aclara que el comprador no está obligado a
abonar el precio hasta que tenga la posibilidad efectiva de examinar las mercancías adquiridas;
también tiene aquí lugar la salvedad del acuerdo en oposición a la letra de la norma o por las
modalidades de entrega. Esto se relaciona con la venta sobre muestras o cosas que no están a la

vista del comprador del 1153 y 1154 del Código civil y comercial; por ejemplo, cuando se traba un
negocio a distancia por vía telefónica o epistolar o a través de la web. El contrato se da por
cumplido si la cosa que se entrega se ajusta a lo pactado. Se ha eliminado así la facultad
discrecional del comprador de resolver unilateralmente lo estipulado por la inadecuación del
producto objeto de la transacción.

Cuando el adquirente recibe las cosas en bulto cerrado Frente a la imprecisión terminológica, creemos
que no permiten el acceso inmediato para su firmemente que la norma hace referencia a
verificación y examen, éste puede reclamar por la falta expertos en el objeto transaccionado y no a

de adecuación de los objetos o desperfectos o persona que simplemente sea versado sobre
deterioros sufridos que no sean su culpa, dentro de los resolución jurídica de conflictos; todo ello, salvo
diez días de la recepción. En ocasión de estos dos estipulación en contrario. Si las partes no han
artículos, 1153 y 1154, el 1157 manda que el vendedor designado un árbitro, están facultadas para llevar
informe la falta de adecuación de las cosas con lo la controversia a juicio dentro de los treinta días

convenido. Abierto el debate sobre el ajuste de la de recepcionadas las mercancías. Será el juez
mercadería a lo contratado, su resolución corresponde quien en dicha instancia procederá a nombrar un
a peritos arbitradores. perito al efecto.
El enajenante puede exigir la revisión en el momento de la recepción, siempre que esto
sea posible, y el vendedor quedará liberado de la responsabilidad por la entrega de las
cosas. Si las mercaderías se pusieron en manos de un transportista o un tercero
distinto del comprador, sin inspección previa, el 1158 establece que el plazo de diez
días comienza a correr desde la efectiva recepción por parte del comprador.
El Código unificado pone el acento en el concepto de “adecuación” de las cosas
muebles a lo convenido. Disemina el vocablo en varios artículos, generando una
imprecisión en el significado que la ley le quiere dar al término, fogoneando una
confusión en el intérprete que necesariamente debe abocarse a la difícil tarea de
desentrañar la sustancia de la expresión. Pero el regulador ha comprendido la
dificultad que creaba, e intentó aclarar el desconcierto con una enumeración, nada
feliz, por cierto, de aquello que él considera “adecuación” en el artículo 1156.
Las cosas del mismo tipo son aptas para los mismos fines.

El inciso b) dice que “son aptas para cualquier fin especial que expresa o

tácitamente se haya hecho saber al vendedor en el momento de la


celebración del contrato”. Disentimos con la manda. Si la información que

proporcionará el enajenante al adquirente es ordenado como un deber, nos

preguntamos por qué se suma a la manda la posibilidad de hacerlo

tácitamente. Ninguna obligación se cumple de manera ficta, de allí nuestro

desacuerdo con la letra del inciso b). Hubiésemos preferido que se le ordene
tal al vendedor, dada la necesidad de informar expresa y apropiadamente al

comprador al tiempo de contraer las obligaciones contractuales.


El grado de confusión se enfatiza sobre el final del mismo inciso, donde se advierte que el deber de

informar no existirá “si el comprador no confió o no era razonable que confiara en la idoneidad y criterio del
vendedor”. No podemos dilucidar si la cosa es apta o no en este esquema legal, ya que el legislador no lo

dice. Creemos entender que, si el vendedor es simplemente eso, y no posee capacidades específicas en la

calidad o funcionamiento de la cosa vendida, no le será reprochable la ausencia de explicación y aclaración

al respecto.

El siguiente inciso detalla que las cosas son adecuadas cuando


están envasadas o embaladas de manera habitual para tales
mercaderías o para su conservación y protección. Volvemos a notar
un exceso en la apreciación legal, dado que el artículo 1155 ya había
agotado el tema en toda su extensión.

El vendedor está exceptuado de responsabilidad por la inadecuación


de la cosa que el comprador conocía o debía conocer en el momento
de la adquisición.
18 34

Tema 16: Maneras especiales de concretar la


compraventa

Puede edificarse el contrato de las más variadas maneras, por ejemplo, bajo el
rótulo “por junto”. Esta modalidad tiene anclaje en las ventas por cantidades
de cosas. El comprador tiene derecho a recibir toda la cantidad pactada. En
dicha razón, el acápite “por junto” no lo obliga a recibir un parcial, a lo que
puede negarse sin más.

Si, por el contrario, acepta una parte de las cantidades contratadas por junto;
la venta queda firme en cuanto a esa parcialidad.

Diferente es cuando la compraventa está sujeta a condición suspensiva. Esto


puede suceder en dos oportunidades, a saber; que el comprador haya hecho
reserva de la facultad de probar la cosa previamente, de acuerdo a la letra del
primer inciso del 1160. En el Código civil derogado esta prerrogativa del
adquirente se denominaba compra ad gustum; práctica común en la
transacción de objetos que deben guardar determinada calidad, como por
ejemplo la compra de aceitunas, vinos, etc.

El inciso que figura a continuación del comentado líneas arriba, toma comentado, cuando la compra se
nota de la compra efectuada “a satisfacción del comprador”, dicha realiza sobre muestras. Por

expresión debe corresponderse con los usos y costumbres en la nuestra parte, entendemos que
circulación de los bienes objeto del contrato. Aquí, el adquirente ha ambos artículos deben leerse de
instituido exigencias precisas sobre aspectos de función o calidad de manera complementaria, aunque
lo recibido. Verificado el defecto en los requerimientos, cuenta con sostenemos la crítica de siempre

diez días para rechazar la compra; salvo que se haya pactado otro o sobre el exceso de legislación que
surja de la costumbre. En cualquier caso, si el comprador paga el implica describir la misma
precio sin efectuar reserva alguna, o deja transcurrir los diez días, la conducta contractual en dos
cosa se considera aceptada. espacios normativos distintos.

Como puede apreciarse, las prescripciones del artículo 1160 se El 1161 autoriza a echar mano de
asemejan a las del 1153 ya cláusulas convencionales de uso
internacional en el ámbito interno.
Su interpretación va a responder a
la utilización común en los
mercados globales, siempre que
no se esté vulnerando la voluntad
de las partes ni el orden público.

Si, por el contrario, acepta una


parte de las cantidades
contratadas por junto; la venta
queda firme en cuanto a esa
parcialidad.

Asimismo, es de práctica comercial el “pago contra documentos” o “aceptación contra


documentos”. La ley vuelve a utilizar el término adecuación; pero esta vez referido a la
documentación, expresando que “el pago, aceptación o acto de que se trate solo puede
ser rehusado por falta de adecuación de los documentos con el contrato”. Es decir, que,
si la letra documental no coincide con cualquiera de los aspectos de las cosas o del
acuerdo estrictamente, el comprador puede negarse a cancelar el monto a su cargo.
Ahora bien; la retención del pago no afecta la aceptación de la cosa y el examen y
registro que faculta al adquirente; salvo que se haya pactado lo contrario o emane de
los usos, o que la falta de identidad con la cosa vendida esté ya demostrada.
El párrafo final del artículo 1162 hace referencia expresa a la intervención
en la operación de una entidad financiera. Si bien las partes pactan
directamente, el desarrollo de las conductas contractuales sucede a
través de un tercero; por ello la letra de la norma es: “Si el pago,
aceptación o acto de que se trate debe hacerse por medio de un banco, el
vendedor no tiene acción contra el comprador hasta que el banco rehúse
hacerlo”. El enajenante debe aguardar a la expedición expresa del banco
en contra de viabilizar el pago para emprender las acciones por
incumplimiento que pudieren corresponder frente al comprador.
19 34

Tema 17: Cláusulas especiales

El título de la Sección séptima del contrato de compraventa incluye la palabra “algunas”, de allí el
razonamiento que la mención del articulado que va del 1163 al 1168 no es taxativa, quedando las
partes en posición de acordar sobre otras estipulaciones especiales no especificadas en la ley.

Según lo preceptuado en el 1163, la retroventa puede suscribirse por las partes como un pacto
accesorio del contrato de compraventa, incorporado a él como cláusula. El comprador se obliga a

restituir la cosa con sus accesorios naturales y a indemnizar al vendedor por los deterioros
producidos en la cosa que no sean los producidos por el buen uso.
El efecto de la retroventa es que el enajenante hace reserva de la facultad de recuperar la cosa. Por ello,

entendemos que el pacto es una forma de culminación del acuerdo en el que se insertó la cláusula y no un

nuevo contrato de compraventa donde los sujetos hubieron intercambiado sus roles contractuales.
El vendedor se obliga a devolver el monto de lo cobrado, como también puede calcularse dicha suma con

exceso o disminución de acuerdo a lo convenido.

Este pacto no ha gozado del favor de la doctrina especializada, ya que se ha utilizado para encubrir

préstamos usurarios, configurando la cosa una mera garantía del dinero entregado como contraprestación.

El Código civil y comercial incorpora dos innovaciones sobre la La introducción de los muebles
prédica de la norma anterior: ahora se permite pactar de retroventa llega un plazo de dos años, de
sobre bienes muebles e inmuebles, cuando el artículo 1380 de la acuerdo al mismo artículo. Ambos
antigua ley solo autorizaba la cláusula en los contratos de lapsos comienzan a correr desde

compraventa inmobiliarios. La otra novedad radica en la extensión del la celebración del acuerdo; si las
plazo de vigencia; si el objeto es inmueble, puede hacerse hasta partes convienen uno mayor, se
cinco años máximo, según el 1167, cuando antes tenía un alcance reduce a los tiempos legales.
temporal de solo tres años, de acuerdo al 1381 derogado. Finalmente, la norma en análisis
manda que el marco regulatorio del
contrato sujeto a este pacto es el
de la compraventa sometida a

condición resolutoria. Envía así al


artículo 1169, donde la tradición o
inscripción registral, solo transmite
el dominio revocable.

En el pacto de preferencia del 1165

el enajenante puede recuperar la cosa frente a cualquier otro aspirante a ella. El adquirente debe informar
a éste su deseo de deshacerse del bien para que el vendedor originario tenga la posibilidad de ofertar sin

la exigencia que mejore la propuesta de un tercero. Con que la equipare será suficiente para gozar de la
preferencia en la operación a su favor. El preferido debe ejercer su derecho dentro de los diez días de
recibida la comunicación. Este derecho es exclusivo, por lo que no pasa a los herederos. A este acuerdo
también se le aplican las reglas del artículo 1169; es decir que el contrato con pacto de preferencia es

tenido como una compraventa hecha bajo condición resolutoria.

El pacto de reventa del 1164

es de interpretación análoga a la retroventa; diferenciándose, según lo normado, en que este último se


estipula a favor del vendedor y en el de reventa se confiere la ventaja al comprador. Puede pactarse para
inmuebles como para muebles, con una duración máxima de cinco y dos años respectivamente, en las
palabras del 1167. Asimismo, son de aplicación las reglas de la compraventa bajo condición resolutoria
del 1169.

Los pactos explicados en los párrafos anteriores

pueden acordarse en todos los contratos de compraventa sin excepción, ya sea su objeto cosa mueble o
inmueble.
No obstante, en las cosas registrables, la retroventa, preferencia y reventa son oponibles a terceros

interesados si se han inscripto en los registros correspondientes; como también lo son si los terceros
han tenido conocimiento efectivo de lo pactado de cualquier otra manera comprobable.

Por el contrario, si las cosas vendidas son muebles no registrables, los pactos de retroventa, preferencia y

reventa no son oponibles a terceros adquirentes de buena fe y a título oneroso.

Una última apreciación que no queremos dejar en la tecla, es que, si


la compraventa es condicional, se considera a esta como resolutoria
si antes del cumplimiento de la condición el vendedor hace tradición
de la cosa al adquirente. Es decir, que, cumplida la condición a la
que se ha sometido el contrato, el comprador deberá restituir lo
recibido al vendedor; y este entregará el dinero obtenido a cambio.
20 34

Cierre de la unidad

¿Cuáles son las diferencias entre la compraventa de cosa


mueble y la de cosa inmueble?

El régimen jurídico no es igual. La construcción del precio es


diferente. Las asignaciones legales en cuanto a traslado y
fletamentos de los muebles, desaparecen en los inmuebles.
La cosa inmueble requiere boleto de compraventa y posterior
escrituración. En caso de incumplir con esta obligación, existe un
juicio al efecto.

Contrato de compra venta:

Fuente: Contrato de compra venta. Recuperado el 16/9/18 en:


https://es.slideshare.net/adtineo/contrato-de-compra-venta-12643937
21 34

Introducción a la unidad

¿Cuál es el objeto del contrato de cesión de créditos?

Objetivos de la unidad
Entender que en las obligaciones de dar que se encuentran dentro de los
contratos, no solo se pueden entregar cosas ciertas o dinero, sino que los
derechos conforman uno de los objetos más difundidos de los contratos
en el mundo de los contratos, sobre todo en la circulación comercial y
financiera.

Contenidos de la unidad

Contratos de cesión de créditos


1

Objeto de la cesión de derechos


2

3 Particularidades de la cesión

4 Caracteres

Efecto de la notificación de la cesión al deudor


5

Obligaciones del cedente


6

7 Cesión en garantía

8 Responsabilidad por evicción

Concurso o quiebra del cedente


9

Cesión de deudas
10

11 Cesión de la posición contractual


En el contrato de cesión de créditos siempre se van a reglar los permuta. Finalmente, si el
comportamientos de las partes por lo que las disposiciones generales comodatario recibe el derecho
de la cesión de derechos mandan; ahora, si el cesionario se encuentra sin que frente a él deba cumplir

obligado a entregar dinero como contraprestación del derecho que obligación alguna, las reglas del
recibe, se aplican las reglas de la compraventa para secundar y contrato de donación cerrarán la
completar la normativa del convenio. Si quien recibe el objeto del interpretación del acuerdo. Todo
contrato, contrapresta otra cosa cierta o derecho en propiedad al ello, en la medida que no exista
comodante, las normas que auxilien el acto serán las del convenio de regulación especial al efecto.

Como puede apreciarse


fácilmente, hay tres contratos
supletorios de la cesión que

vienen a secundar los vacíos en


que el convenio haya incurrido,
según que exista
contraprestación del cedido o no

se haya pactado.

Comenzar la unidad
Te invitamos a recorrer el contenido de la unidad.

IR AL CONTENIDO
22 34

Tema 1: Contrato de cesión de créditos

La denominación de Cesión de créditos, en el Código anterior, obedecía a que Vélez quiso


distinguir a ésta, por su espíritu contractual, de cualquier otra cesión. Decidió bautizarla con el
agregado de crédito, dado que los contratos son convenciones cuya principal característica es el
contenido patrimonial, que en definitiva los identifica y diferencia de todo tipo de acuerdo.

Si bien éstos pertenecían a una gran familia de pactos donde el crédito los colocaba en un núcleo

específico dentro de una generalidad que contenía a los derechos como objeto del acto jurídico;
carecía de sentido el detalle de separación que, en definitiva, no era tal.

El nuevo Código civil y comercial lo apellida Cesión disposiciones sobre la Cesión de posición
de derechos; ubicando al contrato en un plano contractual, comenzando con el precepto del artículo

abarcador, que le permite al regulador actual abrir 1636, para culminar en el 1640, que también pone fin
una sinopsis que la vieja ley desconocía, aunque a las reglas legales de la Cesión de derechos.
ya lo contemplaran la jurisprudencia y la doctrina Todas ellas, por su naturaleza, responden a
desde tiempo atrás. estructuras contractuales dentro de la clasificación

Las disposiciones genéricas del contrato se tratan que admite el acto jurídico. Por dicha razón,
en la franja articular que se extiende desde el 1614 acordamos con el Código civil y comercial, en la
hasta el 1631. Las novedades normativas apertura que se dignó efectuar dentro de la
comienzan bajo el subtítulo Cesión de deudas, regulación del contrato de Cesión de derechos.
entre los artículos 1632 y 1635.

El tercer corte de la sección agrupa las


23 34

Tema 2: Objeto de la cesión de derechos

El artículo 1616 del Código civil y comercial hace un compendio de los antiguos 1444 y 1445, que,
si bien aparentaban regular dos situaciones jurídicas diferentes, en realidad una es condición y
consecuencia directa de la otra, en cuanto la inherencia a la persona.

La ley de unificación expresa que todo derecho puede ser cedido, excepto que lo contrario resulte
de la ley, de la convención que lo origina, o de la naturaleza del derecho.
De la misma letra transcrita surge que las cosas en sí misma no pueden ser cedidas; sólo se
transmiten en este concepto los derechos.

La antigua norma plasmaba en el 1444 que todo objeto incorporal, todo derecho y toda

acción sobre una cosa que se encuentra en el comercio, pueden ser cedidos, a menos que

la causa sea contraria a alguna prohibición expresa o implícita de la ley, o al título mismo

del crédito.

Como se aprecia a simple vista, la antigua normativa y la moderna siguen el mismo sentido

en cuanto no se ceden las cosas materiales, sino los derechos sobre ellas.

En algunos casos, esta salvedad es la que define el tipo de contrato que las partes celebran.

Si entrego mi bicicleta gratuitamente a otra persona cediendo el derecho de uso de la

misma, el convenio va a responder a un préstamo de uso o comodato. Si, por el contrario, no

cedo el uso, la figura contractual será la de un depósito.


Más allá de la sencillez del ejemplo de líneas arriba, inserto al solo efecto o que la ley genéricamente
didáctico; los derechos se ceden en general por sí mismos, sin que haya limitado la práctica; todo
sumen a la vez el acompañamiento de otro contrato. Así sucede con el derecho puede ser cedido. Una

cheque, que goza de literalidad; concepto que significa que lo que se está prohibición específica es
cediendo no es en sí el papel llamado cheque, sino la orden contra el ceder derechos inherentes a
banco librado para que pague el monto que expresa el documento, de las personas. Así lo expresa el
cuyo derecho es titular el tenedor. Salvo que en el mismo original se haya 1617 actual, en coincidencia

expresamente prohibido la cesión que allí consta; con el 1445 anterior.


La larga nota del artículo
derogado, gozaba de un
campo doctrinal que

despejaba dudas sobre la


comprensión del objeto del
contrato de cesión. En esa
inteligencia, es adecuado
incorporar en este desarrollo
aquellas conclusiones.

“Las acciones fundadas sobre derechos personales no son cesibles, por la razón de que el ejercicio de

esos derechos es inseparable de la individualidad de la persona. En el antiguo derecho había casos en


que el tutor podía ceder su derecho de tutela. Pero es cesible toda acción resultante de los derechos de
obligación, cualquiera que sea el origen de la obligación, bien provenga de convención, de delitos, o de
cualquiera otra causa, y sin distinción entre obligaciones puras, condicionales, a término, inciertas o
alternativas. Puede también cederse la acción que tenga por fundamento una obligación natural; pero en
tal caso, el cesionario no puede hacer valer sino las excepciones propias de esta clase de obligaciones,
y las acciones resultantes de derechos accesorios relativos a ella, como la fianza.

A la doctrina que es cesible toda acción resultante de los derechos de obligación, se ha opuesto

la imposibilidad de ceder derechos respecto de los cuales hay obligaciones inherentes. Es


verdad que nosotros no podemos ceder a otro las relaciones obligatorias que nacen, por
ejemplo, de un contrato de sociedad, más esto depende de que esas relaciones comprendan
casi siempre prestaciones inseparables de la individualidad de las personas interesadas. Pero si
tal particularidad no se encontrase en un caso dado, si la acción “prosocio” no tuviese o no
pudiese tener otro resultado que obtener una suma de dinero sin prestación recíproca, ella sería

perfectamente cesible, aunque comprendiese todas las relaciones sociales existentes. Nadie
contestaría la cesión de la acción del comprador de una cosa para que ella se le entregase,
aunque no hubiese pagado el precio, porque el pago puede hacerlo tanto el cesionario como el
mismo comprador. Véase Maynz, § 274.

En cuanto a los derechos reales, diremos que la reivindicación fundada sobre el derecho de propiedad es

cesible, que también lo es la acción negatoria, aunque es imposible ceder la parte principal y esencial, es
decir, la comprobación de la propiedad libre; pero el propietario puede constituirse en “procurador in rem
suam”, a efecto de recibir el importe de los daños e intereses a que la parte contraria puede ser
condenada. La acción confesoria también es cesible, no en su elemento principal, el reconocimiento del

derecho, sino en la parte pecuniaria de la condenación, que se refiera a los daños e intereses, a los
frutos que han podido ser percibidos, etc., etc. La acción hipotecaria es cesible, más ella es inseparable
de la hipoteca, la cual es un accesorio del crédito que tiene por objeto garantir.

Se comprende que Vélez tuvo en miras ser específico en la


reglamentación de la prohibición de la cesión de derechos
inherentes a la persona. Seguramente, porque la letra de la nota al
1445 conforma un acto iniciático de regulación, aunque la redacción
suene en principio complicada para su lectura. Sin embargo,
atendiendo a su contenido, la asimilación conceptual del precepto
aclara la visión del regulador originario.
24 34

Tema 3: Particularidades de la cesión

La Sección 1°, del Capítulo 26, contiene las reglas aplicables a la Cesión de
derechos, en la forma que antiguamente lo hacía el Código civil. El contrato
normado en aquel entonces, era la cesión de crédito. Las disposiciones
generales admiten el arcaico marco teórico, con los ajustes que el moderno
legislador ha considerado hacer y se tratarán con rigor en el desarrollo del
análisis del presente convenio.

En este, las partes son la persona que enajena, en adelante, el cedente; y el que
adquiere el derecho, llamado cesionario. Estos son los sujetos del contrato.
También aparece el deudor; que, si bien no es parte del acuerdo, encarna un
elemento indispensable para que la cesión de derecho, antigua cesión de
crédito, sea tenida como tal.
En época pretérita se conocía a esta figura como el deudor cedido. Tal denominación deriva del derecho

latino. Para los romanos, en un primer período, era más importante la persona que la deuda que esta cargaba
sobre sí. No se admitía la separación de las deudas de los deudores. Así, a la persona que no podía honrar

sus obligaciones, el acreedor la tomaba como esclavo hasta que considerase que su deuda había sido

saldada. Los mismos romanos admitieron, posteriormente, que lo más importante era la prestación;

abandonando, relativamente, la idea de sometimiento personal del deudor por parte del acreedor.

El deudor no es sujeto del contrato; en tal razón no puede Es traslativo de la propiedad, no de una cosa,
oponerse a que cedente y cesionario efectúen un convenio sino de un crédito o un derecho. Sale un
de cesión cuyo objeto es la deuda que graba al mismo derecho de un patrimonio para incorporarse a

deudor. La ajenidad del obligado en la cesión del derecho otro patrimonio.


del acreedor, lo mantiene por fuera del acuerdo y lejos de La manera gráfica de verlo es prescindir de la
emitir opinión valedera con respecto al pacto que celebran idea de entrega del derecho, para entender
el cedente y el cesionario que el cesionario pasa a ocupar el lugar del

La cesión es una de las formas de transmisión de cedente; y puede exigir el cumplimiento de la


derechos entre vivos, por oposición a la transmisión de prestación debida por el deudor, en la misma
dicho objeto por actos mortis causa. categoría y cualidad que tenía el acreedor
anterior, actual cedente.

La naturaleza jurídica de la cesión de derechos indica que no es


novación; nada cambia en el objeto cedido; es el mismo derecho o
crédito que tenía el acreedor originario, que, por medio de la
celebración de un contrato, del que el deudor es un tercero extraño,
cede su acreencia a favor de la persona del cesionario.
25 34

Tema 4: Caracteres

La cesión de derechos puede ser onerosa o gratuita, dependiendo de que el


cedente reciba una contraprestación o no, a cambio del derecho que enajena.
El artículo 1614 expone una tríada de posibilidades, que le dan una notable
amplitud de probabilidades a este acuerdo.

La línea argumental con la que fue concebido el convenio, implementa una de


las tres eventualidades según la acción y omisión de conducta que recaiga
sobre el comodatario. Siempre se van a reglar los comportamientos de las
partes por lo que las disposiciones generales de la cesión de derechos
mandan; ahora, si el cesionario se encuentra obligado a entregar dinero como
contraprestación del derecho que recibe, se aplican las reglas de la
compraventa para secundar y completar la normativa del convenio. Si quien
recibe el objeto del contrato, contrapresta otra cosa cierta o derecho en
propiedad al comodante, las normas que auxilien el acto serán las del
convenio de permuta. Finalmente, si el comodatario recibe el derecho sin que
frente a él deba cumplir obligación alguna, las reglas del contrato de donación
cerrarán la interpretación del acuerdo. Todo ello, en la medida que no exista
regulación especial al efecto.

Queda ahora dilucidar si la cesión de derechos es Véase como la bilateralidad o unilateralidad del

bilateral o unilateral. Sin lugar a dudas, ello va a depender contrato de cesión de derechos, se encuentra
de la clasificación anterior. Si el cesionario, sobre la directamente enlazada con el tipo pactado en
ventaja de recibir el derecho debe contraprestar a favor cuanto a la onerosidad o gratuidad.
del cedente, el contrato será oneroso. Pero a la vez, y Un punto que el actual legislador ha dejado en
derivado naturalmente de dicha especie, será clasificado el aire pendiente de un hilo, es la comprensión
como bilateral, donde ambas partes asumieron sobre la contextura de contrato consensual o
obligaciones recíprocas. real.
Si bien hemos tratado acabadamente el tema

en otra obra donde se ha analizado la parte


Si el comodatario recibe la cesión con sustancia de
general de los contratos; abreviamos aquí que
liberalidad, es decir, que no ha tomado carga alguna por el
el regulador decidió eliminar de un plumazo
hecho de recoger un derecho en su beneficio; la cesión
esta clasificación, sin haber hecho una
será entonces, gratuita y unilateral.
mensura de las consecuencias de
interpretación jurídica que tan intempestiva
posición iba a desencadenar.
Bien sabemos que, en el antiguo régimen, el consenso se plasmaba en los contratos
que tenían efecto desde que las partes sellaban el acuerdo; mientras que, en los reales,
las consecuencias se desplegaban con la tradición de la cosa de un sujeto a otro.
La cesión de derechos es contrato consensual, como lo era anteriormente bajo la
denominación de cesión de crédito.
Ahora bien, el artículo 1614, que inicia la regulación de este acuerdo, comienza
diciendo que; hay contrato de cesión cuando una de las partes transfiere a la otra un
derecho. De la lectura de la frase iniciática se deriva que si hay contrato con la
transferencia, en ausencia de este acto, no existe cesión.

La interpretación nos da derecho a pensar que, si el cedente se comprometió a entregar, pero no entrega,

no nace la obligación de ceder; por lo tanto, el cesionario no cuenta con acción para reclamarla, dado que,
en definitiva, lo que no existe, es el contrato.

Entendemos que el deseo del legislador fue la


modernización del derecho privado, a partir de la
unificación. Sin embargo, debió recurrir a lenguaje
preciso, con el objeto de calmar sus ímpetus
renovadores en aras de lograr un cuerpo legal
coherente, y a la vez, sujeto a las ideas jurídicas del
momento que la civitas necesita enarbolar a través de
la letra de la norma.
Entendemos que

el deseo del legislador fue la modernización del derecho privado, a partir de la unificación. Sin embargo,
debió recurrir a lenguaje preciso, con el objeto de calmar sus ímpetus renovadores en aras de lograr un
cuerpo legal coherente, y a la vez, sujeto a las ideas jurídicas del momento que la civitas necesita
enarbolar a través de la letra de la norma.

La oración del principio del artículo 1614

debió enunciarse de la siguiente manera: Hay contrato de cesión cuando una de las partes se obliga a
transferir a la otra un derecho. La expresión cambia por completo el espíritu de la obligación y precisa su
comienzo; desde que las partes contractualmente obtienen las acciones pertinentes para reclamarse el
cumplimiento de las cargas asumidas dentro del acuerdo.

A partir de la sugerencia

que nos permitimos remitir a los legisladores actuales, el contrato de cesión de derechos adquiriría la

complexión consensual que la ley sostiene, fuera de toda especulación sobre la clasificación específica
que la grafía de la ley ha tolerado oscurecer.
En cuanto a la forma,

el artículo 1618 abre su redacción con el principio general que se le reconoce al contrato; toda cesión

debe ser hecha por escrito. La antigua composición ponía en el 1554 el mismo precepto, pero como una
solemnidad, ya que inmediatamente agregaba la leyenda “bajo pena de nulidad”; significancia que
llevaba al extremo de nulificar toda cesión que no cumpliera la forma ordenada.

Descartada por la unificación el rigorismo formal, entendemos que la forma


escrita responde a una cuestión de prueba, en orden a lo normado en el
artículo 969 del Código civil y comercial. En su defecto, la cesión queda
expuesta a las probanzas normadas en la parte general de la especialidad,
más específicamente en el 1019 y 1020 del Código citado.

No obstante, lo explicado, podemos asegurar que la cesión de derechos es


un contrato formal que, como toda regla, contempla las excepciones que la
misma ley prevé. El artículo 1618 distingue el principio general de las
salvedades, diciendo que algunos derechos pueden cederse por la
transmisión del título por endoso, o por entrega manual.

El endoso es la manifestación escrita por rúbrica de la voluntad del endosante de ceder al endosatario el

derecho literal que consta documentado. La transmisión manual es admitida en los títulos al portador, en los

que la sola tenencia hace presumir la propiedad. Ambas circunstancias hacen realidad en los papeles de

negocios que aceptan las excepciones planteadas por la ley.

La segunda parte del artículo 1618 contempla tres categorías de cesiones en las que la mera forma escrita
no alcanza a dar las seguridades que cada una de ellas requiere.

En dicha observancia deben realizarse por escritura pública:


La cesión de derechos hereditarios, que es el contrato que tiene por objeto
1
transmitir el todo o una parte alícuota de la universalidad hereditaria.

2 Cesión de derechos litigiosos, aquellos que llevan inmanente la


eventualidad de reclamarse en juicio; siempre que la cesión no encarne la
tradición de derechos reales sobre inmuebles. También puede hacerse por
acta judicial, cuando que el sistema informático asegure la inalterabilidad
del instrumento.

En este inciso, la valoración documental de la


escritura pública y del acta judicial es
perfectamente asimilable.

3 La cesión de derechos de un acto instrumentado en escritura pública.


Sucede que todo acto sometido a esta formalidad, debe modificarse sin
descuidar el tipo escritural adoptado para la constitución del suceso
original. Las modificaciones no constituyen, en sí mismas, un acto jurídico
diferente del que modifican, sino que se integran a su parte constitutiva,
alterando solo su contextura primaria.

En términos generales, la cesión de derechos es también un


contrato conmutativo, ya que las ventajas y deberes que se
reparten en ella, se aprecian concretamente desde que el
contrato se produce.
Es un contrato nominado; lo era anteriormente como cesión
de créditos y sigue siéndolo en la actualidad, aunque la
denominación haya mutado a cesión de derechos.
Es un pacto típico, porque se encuentra regulado en la
sucesión articular que asciende desde el artículo 1614,
hasta el 1640 inclusive.
26 34

Tema 5: Efecto de la notificación de la cesión al


deudor

En el derecho argentino jamás se suscitó controversia sobre el momento exacto en que se


produce efectivamente la cesión del derecho. El antiguo Código civil implantó una claridad
meridiana sobre el particular desde que Vélez lo concibiera. El viejo artículo 1459 de aquella ley
decía que “…la propiedad del crédito no es transmisible al cesionario, sino por la notificación del
traspaso al deudor cedido, o por la aceptación de la transferencia de parte de éste”.

En la nota correspondiente, en cita a


Zachariae, se leía: Mientras que el
cesionario no haya embargado, o héchose
propietario del crédito, el cedente mismo
puede exigir el pago, sin que el deudor
cedido pueda oponerle la cesión que ha
hecho. Por la misma razón, mientras que el
cesionario no ha hecho notificar la cesión,
los acreedores del cedente pueden
embargar el crédito cedido, y los otros
cesionarios del crédito pueden adquirir
sobre dicho crédito, por la notificación que
hicieran, un derecho de propiedad, que
producirá su efecto aun contra el primer
cesionario que no hubiese notificado la
cesión al deudor”.

La cita da cuenta de qué es lo que tuvo en que lo expone a que el cedente, sus acreedores y los
miras el legislador al plasmarla. La única demás cesionarios lo reclamen con pleno derecho.
manera de que el cesionario se haga Con tal rigorismo asumió nuestra ley la notificación como el
propietario del crédito (denominación anterior instante cúlmine de la tradición del derecho, que descartó

de la cesión de derechos) es notificando al en el artículo 1461 cualquier otra posibilidad de fijación del
deudor de manera fehaciente; efectuando punto justo de concreción de la cesión: “El conocimiento
con ello el traspaso de la titularidad del que el deudor cedido hubiere adquirido indirectamente de la
crédito desde el patrimonio del otorgante al cesión, no equivale a la notificación de ella, o a su
suyo. aceptación, y no le impide excepcionar el defecto del
La siguiente consideración es acerca de cuál cumplimiento de las formalidades prescriptas”.
de los dos sujetos del contrato tiene sobre sí
la carga de la notificación; indudablemente el
cesionario.
Mientras no cumpla con este requisito, no
solo no se hace con la propiedad del crédito;
sino

Concluimos que la cesión se produce por la notificación al


deudor. Que debe realizarla el cesionario y que no hay otra
manera de concretar la transmisión efectiva del derecho.

El Código civil y comercial sigue la línea argumentativa de su antecesor, expuesto líneas arriba. El artículo

1620, que vamos a transcribir para su inmediata comprensión, expresa que: “La cesión tiene efectos

respecto de terceros desde su notificación al cedido por instrumento público o privado de fecha cierta, sin

perjuicio de las reglas especiales relativas a los bienes registrables”.

El artículo plasma el sentir que había tenido Vélez en la redacción anterior de la ley; haciéndolo con mayor

concreción en el lenguaje, lo que le obsequia al concepto la precisión de la que adolecía.


Para los bienes registrables,

reenvía a la normativa pertinente y la instrumental pública exigida. Para la notificación por vía de
instrumento privado, requiere que tenga fecha cierta. Así se denomina el artículo 317 del Código civil y
comercial; el cual reza: “La eficacia probatoria de los instrumentos privados reconocidos se extiende a los
terceros desde su fecha cierta. Adquieren fecha cierta el día en que acontece un hecho del que resulta
como consecuencia ineludible que el documento ya estaba firmado o no pudo ser firmado después. La
prueba puede producirse por cualquier medio, y debe ser apreciada rigurosamente por el juez”.

La conjunción de los artículos 1620 y 317

es conclusiva en cuanto a que la notificación al deudor tiene efectos hacia terceros y hacia la persona del
deudor, pero no afecta la convención entre cedente y cesionario; quienes podrán reclamarse entre sí las
consecuencias derivadas de la falta de comunicación por instrumento público o privado de fecha cierta al
obligado.

Tanto es así,

que los pagos hechos por el deudor al cedente antes de la notificación, quedan firmes y liberan al deudor
frente al cesionario por las cantidades que haya abonado; en los términos del 1621.

Las partes están habilitadas a efectuar actos

conservatorios sobre el derecho, que aseguren su integridad antes de la notificación, según la letra del
artículo 1624.
Cuando existen varios cesionarios, independientes unos de otros, sobre un mismo derecho; se considera
que se le transfirió efectivamente el crédito al primero que haya notificado la cesión al deudor. No es
relevante en que turno recibió el derecho con respecto a los otros cesionarios; el artículo 1622 prioriza
como titular al cesionario que practica la notificación en los términos de ley antes que los demás, aunque
éstos hayan poseído el derecho con antelación al notificante diligente.
Otro ejemplo de cesión múltiple es que se notifiquen varias cesiones en un mismo día sin indicación de la
hora; aquí los cesionarios quedan en un mismo rango.

En breve comentario al 1626, el profesor Rivera tiene Por último, si la cesión es parcial, el artículo 1627
dicho que el artículo recoge la solución equitativa manda que el cesionario no goza de ninguna
brindada en doctrina, que reafirma el principio de preferencia sobre el cedente, a no ser que éste se
igualdad en la situación de los cesionarios que la haya otorgado expresamente. Es decir, si el
pretenden reclamar sus derechos y se encuentran cedente se desprende de una parte del derecho,

en conflicto porque sus cesiones se notifican el reservándose otra parcialidad para sí; ambas
mismo día. En efecto, todos quedan en igual rango y, partes, cedente y cesionario, asumen en un pie de
como enseña Lorenzetti, deben repartirse el crédito igualdad la titularidad de cada porción que
a prorrata. titularicen respectivamente.
27 34

Tema 6: Obligaciones del cedente

La jurisprudencia ha aseverado que para que el contrato de cesión se cumpla, es necesario que el
cedente ponga al cesionario en la efectiva posesión del derecho cedido que permita su efectivo
ejercicio.

El gran tratadista argentino, ya citado, Julio diametralmente opuesta a la visión del eximio
César Rivera, afirma que el artículo 1619 se doctrinario. Si se ha cedido un derecho y no se ha
refiere a un deber esencial que tiene el cedente, entregado la documentación pertinente; el cesionario
que no puede ser otro que el de la entrega. Es tiene acción a su favor para reclamar la papelería que
nuestra observación que el gran jurista argentino acredita el derecho. Esa acción la emprende en calidad
entiende que el derecho que se transmite y la de titular del derecho que ya ha recibido; de lo contrario
documentación que lo prueba son una misma no se encontraría en condiciones de efectuar reclamo
cosa. alguno.
Nosotros asumimos una posición

Derecho y documentación configuran dos aspectos de una misma


figura, donde ésta es correlativa, complementaria y prueba de
aquella; de ninguna manera se confunden.
Sin duda, quien ha cedido un derecho, debe también los
documentos que identifiquen el crédito y, en su caso, lo revistan de
fuerza ejecutiva.

Por otra parte, si la cesión es sobre un derecho parcial, como se ha expuesto en comentario al artículo

1627, el cedente no está obligado a entregar los documentos originales, ni el cesionario puede compelerlo a
ello. Sí, tiene la carga de facilitarle al cesionario copia certificada de ellos.
28 34

Tema 7: Cesión en garantía

La cesión puede constituirse en garantía. Es decir, que se ceden


derechos que dan cobertura a otra obligación, independiente de las
que asumen el cedente y el cesionario en el contrato de cesión de
derechos.

El deudor cedente no se libera de la carga que pesa Si la cesión es en garantía, se aplican entre cedente
sobre sus hombros por la celebración del convenio; y cesionario las reglas de la prenda de créditos.

todo lo contrario. Sucede que el acreedor toma dos Dicha garantía se encuentra regulada a partir del
deudores a partir de la cesión en la que no participa; artículo 2219. Atendiendo al capítulo de prenda,
ellos son el cedente que cede su deuda y el debe estarse a lo prescripto en la primera parte del
cesionario que la recepta. Así, si el deudor originario 2222, el que reza que la prenda no es oponible a
no cumple, el acreedor puede entonces ir contra el terceros si no consta en instrumento público o
cesionario. privado de fecha cierta.

De vuelta en el capítulo del contrato de cesión, en el artículo 1625 se


lee que, si el crédito se garantiza con una prenda, no autoriza al
cedente o a quien tenga la cosa prendada en su poder a entregarla
al cesionario.
29 34

Tema 8: Responsabilidad por evicción

La responsabilidad por evicción se encuentra regulada en el Código civil y


comercial entre los artículos 1044 y 1050. Previo a ello, se halla la franja
normativa que va desde el 1033 hasta el 1043, donde se leen las normas de la
obligación por saneamiento. Estas reglas generales deben considerarse en la
cesión de derechos, en lo que pueda tener lugar la obligación y la
responsabilidad que en aquellos capítulos se describen.

En cuanto reglas generales, debe tenerse en cuenta que la garantía por evicción solo se
verifica en los actos jurídicos onerosos. Los contratos a título gratuito no cuentan con

el resguardo sobre los derechos transaccionados.


Por otra parte, ya hemos analizado el artículo 1618, por El cedente garantiza la existencia y legitimidad
el que se autoriza a ceder derechos litigiosos en el del derecho que está cediendo; lo cual es de
inciso b). El 1628 agrega a la práctica los dudosos. Es toda lógica jurídica, ya que, si estuviera
dable suponer que en los casos indicados no hay transmitiendo la propiedad de un derecho que no
posibilidad de reclamo por evicción, justamente por la existe o es ilegítimo, la nulidad del convenio por
naturaleza de los derechos que se ceden. la mala fe del cedente no se haría esperar.

Entiéndase que la norma exige tal seguridad al momento de la celebración del

contrato. Luego, el cedente no tiene por qué hacerse cargo de la solvencia del deudor.
Este pudo haber realizado negocios con pésimos resultados, de cuyas consecuencias

el cedente no tiene responsabilidad; salvo que haya obrado con mala fe o que se haya

pactado en contrario.
En caso de que la cesión verse sobre un derecho inexistente, el cedente debe

reembolsar al cesionario el precio recibido, con más la suma de los correspondientes


intereses.
Si el cedente obra de mala fe,

se aplican las normas de un cuasicontrato, el enriquecimiento sin causa, y en algunos casos, también el
pago de lo indebido. A su vez, deberá abonar al cesionario la diferencia entre el valor real del derecho y el
precio de la cesión, si en tal caso hubiera diferencia.

En realidad, el 1629

amplía lo expresado en la primera parte del artículo que lo precede. El cedente responde por la existencia
y legitimidad del derecho que transmite en el momento que lo hace; por lo tanto, ambos artículos, 1628 y
1629, se condensan en un solo concepto.

Ahora bien,

si el cedente garantiza expresamente la solvencia del deudor, los artículos analizados en los parágrafos
precedentes pierden fuerza de aplicación; porque en tal caso, el dador se convierte en fiador de la
potencia de pago del deudor cedido.
La última parte del 1630 dice que

el cesionario solo puede atacar al cedente después de haber escutido los bienes del deudor. Nosotros no
nos oponemos a la redacción de la norma, pero complementamos la escritura con la salvedad que las
partes pueden renunciar al principio de excusión y, agregamos, de división. Para realizar esta afirmación,
nos amparamos en el mismo artículo, que apela a la normativa del contrato de fianza, donde la idea
adicionada por nosotros conforma el cuerpo legal de aquel convenio.
30 34

Tema 9: Concurso o quiebra del cedente

En el régimen derogado, la comprensión del contenido conceptual del 1464 fue una cuestión
irresoluble entre los jurisconsultos, tanto doctrinaria como jurisprudencialmente. El 1623 del
Código unificado, vino a clarificar aquella oscuridad legal, con la siguiente sencillez: “En caso de
concurso o quiebra del cedente, la cesión no tiene efectos respecto de los acreedores si es
notificada después de la presentación en concurso o de la sentencia declarativa de la quiebra”.

El doctor Rivera, en comentario al artículo, observa que ahora se establece que no


tendrá efectos la cesión respecto de acreedores, si la misma es notificada luego

de la simple presentación en concurso, extendiendo también la ineficacia de la


cesión a la sentencia declarativa de la quiebra.

Asimismo, dice que los actualizadores de Spota llegan a perfeccionara después y la aceptación y
diferenciar el estado de cesación de pagos de la notificación se realizan dentro del período de
insolvencia, y advierten que debe entenderse que cuando sospecha, la cesión será inoponible a los
la cesión se efectúa antes de la cesación de pago, la acreedores. Para su mayor comprensión sobre

notificación o aceptación surten pleno efecto frente a los el período de sospecha, remitimos al lector al
acreedores del concurso, pero si se artículo 118 de la ley 24.522 (LCQ).
31 34

Tema 10: Cesión de deudas

La despersonalización de la deuda es uno de los mayores avances jurídicos en materia


obligacional. La aparición del documento, dividió el contenido de la obligación de la persona del
deudor. Recuérdese que en Roma, el acreedor insatisfecho tenía la facultad de convertir al
moroso en esclavo.

La cesión de deuda, tanto como la asunción de deuda, no implican Hay cesión de deuda en los
novación en la sustancia de lo adeudado, su objeto y causa se trasladan términos del artículo 1632,
intactos hacia el tercero. Compagnucci dice que en la cesión de deuda se cuando acreedor, deudor y
transmite el carácter de deudor a un sujeto que toma a su cargo ese deber, tercero acuerdan que éste
quedando incólume la estructura de la obligación. último pague la deuda.

Si el acreedor no consiente la
liberación del deudor, la
cesión se efectúa de todos
modos, quedando el tercero

como codeudor subsidiario.

Esta figura es de uso frecuente en la transferencia de boletos de compraventa. Si el

comprador del inmueble (deudor del precio) transfiere el boleto a un tercero, el


vendedor (acreedor del precio) podrá cobrarle a cualquiera de ellos.

El 1633 aporta la figura de la asunción de deuda. Aquí tampoco se produce la


novación de la obligación, que continúa con la misma entidad con que fue generada.
La asunción se acuerda entre un tercero y el acreedor; donde aquel va a pagar la
deuda. El deudor no participa del convenio, como sucede en la cesión de deuda.

En este caso, si el acreedor no presta su conformidad para la liberación del deudor, la


asunción se tiene por rechazada.

En ambos casos,

y por prescripción expresa del 1634, el deudor no queda liberado si el acreedor no lo admite expresamente.
La conformidad puede ser anterior, simultánea o posterior a la cesión; es ineficaz en los contratos por
adhesión. La aprobación del acreedor no puede deducirse en los casos del 1632 y 1633; debe ser expresa e
indubitable.
El tercero,

no se compromete a pagar en caso de que el deudor no lo haga. Este sería un caso de contrato de fianza.
En la asunción, el tercero excluye de la acción cancelatoria al deudor, ocupando su lugar desde el momento
que lo acuerdan. Desde ya, siempre que cuenten con la conformidad del acreedor.

Por último,

hay promesa de liberación si el tercero se obliga con el deudor a cumplir su obligación. Esta promesa
vincula solo al tercero con el deudor; el acreedor es ajeno al acuerdo, aunque puede convenirse frente a los
supuestos expresados en los artículos analizados líneas arriba.
Todo ello, salvo que se haya pactado como estipulación a favor de tercero. En este caso, el acreedor
contaría con las acciones de los beneficiarios por obligaciones pactadas en las que no participan como
sujetos.
32 34

Tema 11: Cesión de la posición contractual

En cualquier tipo de obligación, provenga de una relación contractual o no, las partes pueden
ceder a un tercero ajeno a dicho vínculo la posición que detentan en esa ligazón.

Tampoco es relevante a qué título lo hacen; puede ser una transmisión onerosa, tanto como
gratuita. En manera alguna, esto modifica algo en la tradición del objeto de la cesión que, en
definitiva, es la posición contractual originaria del cedente.

En la relación primaria se puede ocupar la categoría de deudor o acreedor, o ambas a la vez, como suele
suceder en el contrato de compraventa, donde la duplicidad de roles se reparte para ambos sujetos,

vendedor y comprador; toda situación contenida en cualquier tipo de vínculo obligacional es cesible.

Antes, después o durante la cesión, es imprescindible En cita a Carre, el distinguido profesor Rivera
contar con el consentimiento de todas las demás transcribe que; la cesión de contrato es un
partes. La cesión de la posición contractual encarna fenómeno de modificación de la relación
solo esa sustancia; ya que el acuerdo en sí no se obligatoria, pudiendo estar referida ya sea al
traslada, cosa que es imposible, sino simplemente se contenido de la obligación, a la prestación que
cambia un sujeto por otro. De allí que el artículo 1636 constituye su objeto, como así también a la
exija la anuencia de las demás partes. En realidad, el sustitución de los sujetos que quedan vinculados
objeto de la trasmisión está conformado por los a través de esta relación jurídica. Nosotros
derechos y obligaciones que se encuentran en cabeza disentimos abiertamente con tan prestigioso
del cedente, por ser parte en el primero, y que este jurista; la cesión de posición contractual implica
pasa al cesionario. sólo la última parte de la cita realizada.

Es decir, que se produce a través del contrato de cesión el


intercambio de sujetos, pero de ninguna manera se modifica la
obligación o la relación que la contiene. En ese caso, no sería un
convenio de cesión sino una novación.

En otro sentido, Ricardo Lorenzetti sostiene que el instituto solamente


justifica su utilidad en los contratos bilaterales; y que siempre deben existir

obligaciones recíprocas pendientes para ambas partes. También nos


oponemos al criterio del ilustre profesor. El nuestro es que en un contrato

unilateral, se puede ceder la posición contractual sin que haya obstáculo

alguno surgido de dicha naturaleza clasificatoria; salvo que la ley lo prohíba


expresamente.
Recuperado de: https://www.ricardolorenzetti.com/ricardo-lorenzetti/

Volviendo al 1636 en análisis; si se ha dado la conformidad


de los demás actuantes en la obligación o contrato
principal, con anterioridad a la efectiva producción de la
cesión, debe notificárselos de todas maneras; los efectos
de la cesión se desplegarán a partir de la comunicación
indicada, en la forma establecida para la notificación al
deudor cedido.
El artículo 1637 señala que

el cedente queda apartado de sus derechos y obligaciones desde la cesión o desde la notificación. El
legislador toma ambos momentos como si fueran exactamente lo mismo; cuando habría que
preguntarse a qué se ha referido con la duplicidad semántica. Nosotros, con la mejor de las intenciones,
forzamos el entendimiento por la sinonimia de los términos utilizados, por lo que descontamos que la
cesión se produce efectivamente desde la notificación a las demás partes. En tal circunstancia,

intentamos comprender que el legislador ha deseado referirse a la notificación, utilizando el sustantivo


cesión como sinónimo de aquel, al solo efecto de no repetirse, por una mera cuestión de estilo de
escritura.

Ahora bien,

desde el momento de la notificación, el cesionario asume todos los derechos y obligaciones que le
correspondían al cedente. Pero los contratantes cedidos conservan sus derechos contra el cedente si
así lo han pactado. Cosa que debieran hacer previamente a la cesión, o bien en el momento de recibir la

notificación.

Dado lo cual,

los cedidos deben notificar el incumplimiento al cedente dentro de los treinta días de producido. La

inobservancia de este recaudo libera al cedente de la carga de cumplimiento de la obligación que ha


cedido.
No está de más recordar

que los cedidos pueden oponer al cesionario todas las acciones que tenían contra el cedente por la
posición cedida, exclusiva y excluyentemente. Es decir, que no están facultados para interponer otras
excepciones ajenas al objeto cedido.

La frase final del artículo 1638 no les permite a los El convenio de liberación del cedente, en este
cedidos reclamar al cesionario por obligaciones aspecto, se tiene por no escrito si la inexistencia
extrañas a las cedidas, salvo que hayan hecho del contrato o la invalidez se debe a la culpa del

expresa reserva de los derechos al momento de cedente.


consentir la cesión.
El cedente garantiza la existencia y validez del
A su vez, si el cedente garantiza expresamente en
contrato, del cual cede su posición; lo cual responde a
el acto de cesión el cumplimiento de los otros
una perspectiva lógica; no es de buena fe la parte que
contratantes, responde como fiador de aquellos, y
se desprende de una posición contractual en peligro,
se aplicarán, a sus efectos, las normas del
como si fuera sana.
contrato de fianza.
Sobre la evicción, como ya se ha dicho en este mismo capítulo, la cesión onerosa

se encuentra alcanzada por las normas generales al respecto.

Y hablando de normas generales, el 1640 dice que las garantías constituidas por

terceras personas no pasan al cesionario sin autorización expresa de aquellas.


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Cierre de la unidad

¿Qué incidencia tiene el conocimiento, estudio y análisis de los


contratos en la circulación de bienes y servicios, tanto en el
tráfico nacional, como internacional?

Sin dudas, los contratos son calificados en un tipo determinado,


una vez que el intérprete, tanto sea la parte en la etapa de
celebración como el juez al dirimir conflictos, los califique de
acuerdo al orden que se expone como material de lectura.
Las categorías clasificatorias pertenecen al campo de los actos
jurídicos. El contrato no escapa a dicha tabla, en su carácter de
hecho voluntario. En dicha razón, es imprescindible contar con las
clases clasificatorias, al solo efecto de comprender las figuras
convencionales.

Autonomía de la voluntad y Orden clasificatorio


El cuadro que se muestra a continuación es un gráfico del texto volcado como “Material de
lectura” que se ha leído en el apartado anterior. La confección de la plantilla pertenece al autor.
Elaboración propia

Bibliografía
CABRERA, Omar. “Contratos; Elementos y Generalidades”. Buenos Aires.
Ed. Oslo, 2018.

Lorenzetti, R., “Responsabilidad objetiva en


materia de contratación”. Buenos Aires; Ed.
Depalma, 1991.

Alterini J. y Gatti E. “El derecho real- elementos


para una teoría general”. Buenos Aires. Ed.
Abeledo-Perrot, 1988.

Borda, Guillermo. “Manual de Derecho Civil”.


Buenos Aires. Ed. Perrot, 1974.

Cossio, Carlos. “Radiografía de la teoría egológica del derecho”. Buenos


Aires. Ed. Depalma, 1987.
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