M4 Contratos Parte Gral
M4 Contratos Parte Gral
IN TR ODUCCIÓN AL MÓDULO
Introducción
Introducción a la unidad
Tema 3: Concepto
Tema 5: Supletoriedad
Tema 7: Precio
Tema 8: Venta forzosa
Tema 9: Cosa
Cierre de la unidad
Introducción a la unidad
Cierre de la unidad
Introducción
El presente módulo completa el estudio de los contratos en su parte general. Si bien las dos
últimas unidades del programa pertenecen a la generalidad aludida, en realidad se van a estudiar
dos contratos en especial: la compraventa y la cesión de créditos.
Si bien la longitud de los temas a tratar es superior a cualquiera de los expuestos hasta el
momento; los detalles se hacen ineludibles para la comprensión de ambas figuras.
En los casos de contratos que van a funcionar como supletorios de cualquier otro contrato cuya
regulación presente vacíos legales, el intérprete, ya sea para celebrar un convenio, como para
dirimir conflictos surgidos de la relación contractual, las partes o el juez respectivamente; deberán
Elaboración propia
14.3. Concepto.
14.4. Elementos y clasificación.
14.5. Supletoriedad.
14.7. Precio.
14.9. Cosa.
15.4. Caracteres.
Introducción a la unidad
Objetivos de la unidad
Contenidos de la unidad
Contrato de compraventa
1
3 Concepto
Elementos y clasificación
4
Supletoriedad
5
7 Precio
Venta forzosa
8
Cosa
9
11 Entrega de documentación
Boleto de compraventa
12
14 Mercadería de tránsito
Recepción, adecuación y pago de la cosa
15
17 Cláusulas especiales
El alumno estudiará con atención el material de lectura que se Los estudiantes estarán en
encuentra a continuación. Los subtítulos corresponden a la condiciones de generar un boleto de
exposición detallada de todos y cada uno de los aspectos que compraventa inmobiliario; cosa que el
hacen al contrato de compraventa en todas las posibles profesor podrá decidir su confección,
transacciones que las partes puedan hacer utilizando este medio. de acuerdo al progreso del
estudiantado.
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Te invitamos a recorrer el contenido de la unidad.
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3 34
La compraventa sustituye a la permuta desde la aparición del metal considerado como elemento
de cambio genérico; cosa que luego va a alcanzar el rango de moneda. Esta convención tiene sus
inicios en el derecho arcaico, teniendo su última expresión en la época de Justiniano. Según las
XII Tablas, la compraventa era un negocio al contado, por medio del cual se intercambiaba una
cosa por algunos lingotes de estaño bruto que representaban el precio. Más adelante, en la
historia, desde el siglo primero A.C., mutó en un acuerdo de voluntades por el cual las partes se
obligaban a cumplir con el intercambio. La transformación consistió en que los celebrantes no
tenían que efectuar entrega de cosa y precio para concluir el pacto, sino que el acuerdo se
consolidaba por la sola asunción de la obligación, siendo el intercambio un efecto de la
estipulación en lugar de un acto constitutivo.
Gayo establece que para transferir el dominio de La institución de la “manquipatio” vino a sintetizar la
las cosas se requiere una mancipación, luego las diseminación de conceptos; y pasó a requerirse para
demás cosas se transfieren por tradición. La la enajenación de una propiedad, con ciertas
estilo de vida y la producción de otros pueblos desconocidos. Uno de los procesos, de imposición rápida, es
Por este último, los nórdicos europeos se enteraban de que en el sur del viejo continente se producía seda,
gracias a la labor de los comerciantes italianos que recorrían en caravanas los largos y peligrosos caminos
que unían ciudades lejanas, con la sola finalidad de desarrollar la actividad mercantil.
este acuerdo.
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La codificación actual unificó la doble regulación anterior. Con la derogación del Código civil y del
Código comercial, el legislador comprimió ambas articulaciones en una.
La nueva ley unificada, cuya entrada en vigencia data del primero de agosto del año dos mil
quince, se tomó el trabajo de incorporar, en un mismo cuerpo, los convenios que rigieron por
separado desde la aparición de la ley 340, hasta la fecha indicada líneas arriba.
En el nuevo Código, desde el artículo 1123 al 1141, se encuentra lo que fuera la
compraventa civil. Luego, en la franja que va del 1142 hasta el 1169, se trata la
Tema 3: Concepto
Algunos de los cambios introducidos en el nuevo Código le dan a este contrato una fisonomía
diferente a la arcaica. En principio, dejó de tener el nombre compuesto que históricamente
enarbolara la ley civil, compra y venta; para adoptar definitivamente una sola palabra, como se
denominaba la figura mercantil, compraventa.
Se ha eliminado
la “obligación de recibir la cosa” en el artículo que abre las puertas de su regulación, circunstancia que
nos parece un desacierto por parte del legislador, ya que el vendedor cuenta a su favor con esta
conducta del comprador, como integrando la prestación que éste tiene a su cargo.
Tanto es así,
que el enajenante podrá, y aún puede hacerlo, aunque el artículo no lo mencione, accionar contra su
contraparte en caso de reticencia a recepcionar el objeto designado en las estipulaciones. Es lógico
presuponer lo expresado, en orden a que la negativa infundada a recibir la cosa, colocaría al vendedor en
estado de mora accipiens.
Por lo tanto,
tenemos derecho a entender que se encuentra vigente la acción a favor del tradicionante, al solo efecto
de preservar su posición contractual libre de imputaciones indebidas, como una obligación definitoria de
la concreción de la compraventa.
Por ello, insistimos en la torpeza de la codificación, implementando la obligación del comprador de recibir el
objeto convenido, en el artículo 1141, inc b); recibir la cosa y documentación de la cosa. Y hacer lo
necesario para facilitar la entrega por parte del vendedor y hacerse cargo de la cosa. Es por ello que el
adquiere ningún derecho real sobre la cosa antes de la tradición, excepto disposición
legal en contrario”.
La compraventa cuenta con un total de cinco elementos esenciales. Tres de ellos son generales,
consentimiento, objeto y causa, y su presencia en el pacto obedece, al igual que en cualquier otra
convención, a la universalidad por la que se reconocen y comprueban, en materia contractual,
todas y cada una de las figuras que integran la disciplina.
Sin embargo, el acuerdo requiere sumar dos elementos más que le son esenciales para
alcanzar su plenitud: el precio y la cosa. Ambos componentes, no solo son
indispensables, sino que pertenecen a la compraventa como rasgo de identidad. No
puede prescindirse de ellos; así lo manda el artículo 1127 del Código civil y comercial:
“El contrato no debe ser juzgado como de compraventa, aunque las partes así lo
estipulen, si para ser tal le falta algún requisito esencial”. Como puede leerse, en
palabras del regulador, no pertenece a la autonomía de la voluntad deshacerse de
cualquiera de los cinco elementos esenciales, si la finalidad de los celebrantes es
concretar un contrato de este tipo.
En lo concerniente a la clasificación de los Es oneroso, dado que la ventaja que se adjudica
contratos, debemos remitir a la parte general, convencionalmente a cada contratante, lleva consigo
donde el lector encontrará acabadas y estudiadas el costo de su propia contraprestación. Es nominado
definiciones de cada uno de los ítems porque tiene denominación en la ley; a la vez que es
clasificatorios que arroja la calificación de la típico en virtud de su regulación específica en el
figura. Digamos, a modo de enumeración, que es Código unificado. No citamos en el inventario
este un contrato consensual porque sus efectos clasificatorio el conmutativo, respetando la posición
Tema 5: Supletoriedad
La supletoriedad de la norma supone acudir a una zona del sistema jurídico, al que no pertenece,
por su naturaleza o especialidad, el orden que se está estudiando y/o aplicando; con el fin de
tomar de aquel la regulación que falta en éste. De manera tal que la legislación ajena viene a
secundar y auxiliar al intérprete para completar la adecuación del hecho a la norma.
En general, esto acontece ante un Para ello hay otro sector de la ley, más general, que permite
vacío del derecho en cuanto a la encontrar el sentido legal que se necesita para cerrar el fenómeno
solución del caso concreto. jurídico.
Sabemos que la legislación no puede Los romanos llamaban a esta relación “secundum legen”, donde
alcanzar a cubrir la totalidad de los una norma genérica prestaba asistencia y refuerzo a otra
comportamientos que las personas específica. En el caso de que el vacío legal fuese total, los pretores
realizan. se tomaban la libertad de resolver los conflictos por medio del
En virtud de lo cual, es lógico que las imperio, de la costumbre y la conducta moral social; tal práctica se
figuras jurídicas que abarcan conoció como “praeter legen”.
Lo antedicho nos permite asegurar que la compraventa ha configurado la base o punto de partida para
sustentar, analizar y comprender el grueso de la legislación referida a los convenios con contenido
patrimonial. Este acuerdo, por su arraigo histórico, es considerado como el tronco común del derecho
contractual; aplicable en adecuación a todos los contratos de manera supletoria, según la porción del pacto
que requiera ser completada para solucionar un determinado apremio entre los signatarios.
traspasado las fronteras de sí mismo para llegar a los demás pactos, porque en la celebración, el ejercicio
y/o resolución de las especificidades, la más de las veces carecen en su regulación de la profundidad para
resolver los actos que le son propios. Dicha circunstancia, determina que se deban tomar los artículos de la
compraventa con el objeto de, por vía de supletoriedad, prever posibles disputas o resolver las que hayan
sucedido.
Cabe destacar que es legítimo el uso supletorio de la compraventa, siempre y cuando no exista solución
dentro del contexto de la legislación especial. Supletoriedad no significa sustitución, sino integración y
complementación por la omisión o insuficiencia de la ley que da marco a otro contrato en particular.
No le ha resultado fácil a los hacedores de la ley establecer diferencia nítida entre la compraventa
y el contrato de obra cuando el objeto sobre el que se pacta es una construcción inmobiliaria
futura; aquellas circunstancias donde el contrato se celebra antes que exista el edificio; conocido
en el mercado como adquisición en pozo.
a quien efectúa el encargo, será tenido por contrato de obra. Si, por
convenio.
Recuperado de: https://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Dalmacio_Velez_Sarsfield.jpg
Toda manufactura o fabricación puede definirse como figura, La comparación entre la compraventa y la
derivando las estipulaciones a realizar del ideario establecido permuta arroja un sinfín de
por el regulador originario. El artículo 1125 continúa estos contrariedades al momento de dilucidar
lineamientos con un notable apego al axioma señalado; casi cuál de ellos se produjo en los hechos.
podemos decir que rubrica lo escrito por Vélez sin modificar en
nada el adagio.
Sin embargo, no es difícil comprender el
No es la única similitud que debió salvar de la confusión la
trasfondo que refleja la norma; digámoslo
redacción del Código civil y comercial.
así: si el valor menor de una de las cosas
Tema 7: Precio
El precio es un elemento esencial particular del convenio; en un primer aspecto, porque no puede
estar ausente en la compraventa; y en el segundo, porque no está en otros contratos, salvo en el
de locación de cosa; lo que le da un carácter singular y propio de esta transacción.
Asimismo, el nuevo Código unificado ha eliminado el requisito de precio cierto, ya que los
contratos modernos pueden admitir un cierto grado de indeterminación inicial del precio. También,
con la precisión del término, se han despejado las confusiones que creaba la denominación
compuesta.
persona
Una tercera posibilidad es fijar el precio en referencia a otra cosa cierta; letra
que ya existía en el Código civil extinto. La premisa obedece a un mecanismo
comparativo y de frecuente utilización, por ejemplo, en el campo, donde la
la ley anterior, ya que entiende que habrá precio válido si las partes previeron
el procedimiento para determinarlo. Nosotros entendemos que dicha traza
el precio del predio surgirá de multiplicar esa unidad por el total de la mensura del área. En esta función,
si la hectárea se conviene en $ 10.000,- y el lugar mide 500 hectáreas; el monto total a pagar surge de
multiplicar 10.000 x 500, lo que arroja una suma a abonar de $ 5.000.000,-.
es decir: $ 5.000.000,- por las 500 hectáreas, y luego el agrimensor obtiene una mensura distinta que
excede en más de un 5% que la pactada en el contrato, o sea que el campo mide 530 hectáreas o más; el
comprador tiene derecho a resolver el contrato en los términos del artículo 1136.
el precio de la unidad de medida de superficie de la fracción de tierra, edificada o no, no fue convenido, y
la medida del predio expresa una diferencia mayor al 5% de la acordada, una u otra parte, según el caso,
tiene derecho a pedir el ajuste de la diferencia. Esta última aclaración es lógica, ya que el artículo 1135
no se refiere sólo al exceso como veíamos en la explicación del 1136; sino que puede ser en ese sentido
o por defecto; es por ello que el vendedor en el caso de superar la mensura pactada queda habilitado a
pedir el reajuste, o si la medición da una superficie menor a la estipulada, será el comprador quién exija el
ajuste del precio a la medición real; siempre que en ambas hipótesis, la diferencia supere el 5% de la
superficie contratada.
Sin embargo,
el comprador que deba pagar un mayor precio según este criterio, obtiene la facultad de resolver el
contrato.
La unificación ha creado en la norma una serie de complejidades que, a nuestro criterio, el legislador
intentó integrar de la peor manera.
Esta mixtura tiende a provocar confusiones en el intérprete. Hubiésemos preferido una división taxativa
entre la compraventa civil y la compraventa comercial; pero entendemos que el regulador no quiso
valor de la proporción total que arroje el número, peso o medida total de las
Podríamos decir que el principio fundamental que enaltece el espíritu del contrato de
compraventa es que nadie está obligado a vender. Así comienza el artículo 1128 del Código civil y
comercial, copiado literalmente del primer párrafo del 1324 de la derogada ley civil.
Ambos preceptos hacen excepción, en la salvedad, que exista una necesidad jurídica de hacerlo.
Tema 9: Cosa
El artículo 1129 toma del viejo Código civil el precepto que dice que pueden venderse todas las
cosas que pueden ser objeto de los contratos.
En la nota al 1327 de la ley derogada, Vélez confundió la venta con la cesión en varios ejemplos
que plasmara en su exégesis. Sin embargo, su lectura gozó de una función orientadora para el
criterio de aplicación, circunstancia que en la actual codificación unificada ha sido desechada de
plano.
El 1130 regula el supuesto de venta aleatoria de cosas Aquí, si el bien ha dejado de existir al
existentes sujetas a un riesgo. En estas oportunidades, si el momento de perfeccionarse el contrato;
comprador toma a su cargo el trance y/o peligro de existencia, el éste no producirá ningún efecto. Es
vendedor tiene derecho a percibir el precio, aunque la cosa decir, que la compraventa jamás se
hubiese dejado de existir en todo o en parte, salvo que el habrá celebrado, quedando las partes
adquirente pruebe el dolo del vendedor si es que este no en posición de restituirse por efecto de
ignoraba el resultado negativo de la transacción. Así lo anuncia la retroactividad al punto de confección
la ley en el último párrafo del 1131. del acuerdo.
Diferente es el supuesto que la cosa no esté atada a riesgo Si la pérdida sufrida en la cosa no es
alguno. por su totalidad, el comprador tiene
derecho a exigir la parte no afectada,
con la reducción del precio por la
En este esquema, el vendedor está obligado a prestar su colaboración para que el pacto se cumpla de
Por otra parte, el 1132 decreta que puede venderse la cosa ajena en
los términos del artículo 1008. Recordemos que la parte general de
los contratos trata el tema en dos andariveles: la transacción de la
cosa ajena como ajena, donde siempre juega el supuesto de
representación; y la cosa ajena como propia, en la que el vendedor
que no hace tradición del bien objeto del acuerdo es responsable de
los daños que provoque.
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reconocían como un mecanismo derivado del acciones que protejan la configuración integral del
principio de buena fe. derecho de adquisición.
Los gastos de entrega recaen directamente en
Finalmente, se implanta el deber de prestar toda cabeza del enajenante, salvo pacto en contrario;
colaboración necesaria y exigible para que la incluidos los que se originen en la transmisión de
transferencia dominial se concrete. los instrumentos indicados en el artículo 1137.
El 1140 dice que la cosa debe entregarse con sus accesorios, libre de toda
relación de poder y oposición de tercero. En todo caso, será de aplicación lo
prescripto en los artículos 1008 y 1009 por la turbación de derecho que el
La obligación más importante a cargo del adquirente es la de pagar el precio en tiempo y forma,
según lo estipulado en el contrato o, en su defecto, se entenderá que la operación es de contado.
Con la limitación del presupuesto del cash, la norma ha eliminado la intuición que la compraventa,
a falta de acuerdo contractual, se pueda realizar de acuerdo a los usos del lugar o prescripción
legal.
El inciso c) del 1141, prevé que los gastos de recepción, incluidos los del testimonio de la escritura pública
En la compraventa mercantil existe una práctica en la cual el vendedor entrega una factura con
los detalles de la operación. En nuestro país es una práctica meramente formal. La economía,
denominada vulgarmente “en negro”, adquirió visos de normalidad a lo largo de los años, debido a
los períodos de inestabilidad en esa materia, con la que las malas conducciones
gubernamentales supieron fustigar a generaciones enteras.
El Código civil y comercial introduce en los artículos domicilios, individualización fiscal, número de
1145 y 1146 la entrega de factura como una obligación orden del documento.
del vendedor. Nuestra exégesis nos indica que el El pago se presume de contado, salvo pacto en
legislador intenta desterrar de la práctica aquella contrario plasmado expresamente en la
nefasta operatoria irregular, oficializando todo contrato facturación.
de compraventa sobre cosa mueble. El comprador cuenta con diez días a partir de la
La ley señala que la factura reflejará la cosa objeto del recepción de la boleta para efectuar objeciones
contrato, el precio, la parte abonada y cualquier otro sobre el detalle de lo facturado. Pasado dicho
Por otra parte, si la cosa admite y requiere documentos para su identificación, traslado, importación,
acordados en el contrato.
En el supuesto que la entrega de los papeles se realice de manera anticipada, todo defecto del que
adolezcan los comprobantes puede ser enmendado, corregido y completado por el enajenante hasta el
momento de la efectiva entrega del bien; siempre que con esto no provoque perjuicios y gastos extras al
comprador.
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Uno de los debates más excitados, encolerizados y exasperados del universo jurídico se dio sobre
la naturaleza del boleto de compraventa. La complejidad en la interpretación de la figura se ha
infectado por el desinterés doctrinal en dividir y diferenciar los tres conceptos instrumentales que
crean y configuran actos jurídicos distintos e independientes, a saber: boleto de compraventa,
escritura pública e inscripción registral. Sobre estos tres pilares se agita la trasmisión de dominio
Esta discusión ya fue superada por imperio precio en dinero y recibir la cosa.
de las normas y los hechos. El boleto es el Dado el incumplimiento de alguna de las obligaciones no
verdadero contrato de compraventa en el significa que el contrato haya dejado de existir; por el
que las partes contraen las obligaciones; contrario, es en este punto donde el boleto despliega todos
quedando en este acto sometidos a su los efectos propios de los contratos, llevando los alcances
cumplimiento. de las acciones hasta el reclamo judicial por incumplimiento
Los deberes recíprocos implican que el contractual.
propietario se obliga a transferir la propiedad
del inmueble y el adquirente se obliga a
pagar un
pago, que sean válidos, que no sean falsos, que tengan la suficiente
capacidad como para efectivizar el pago conforme a derecho, que tengan la
suficiente posibilidad de desobligar al deudor mediante el cumplimiento de
su presentación.
Recíprocamente,
el deudor de domino deberá transmitirlo por los medios aptos, para desobligarse frente al acreedor
dominial; esos medios son la tradición y la escritura. La escritura no se hace para comprar y vender, sino
para cumplir con la compraventa, porque también es medio apto para transmitir la propiedad. La escritura
es de transmisión del dominio y comparte esa finalidad con la tradición; ni la mera tradición hace adquirir
el dominio, ni la sola escritura lo transmite.
como documento que permite que los celebrantes se obliguen voluntariamente; cumplidas que sean
dichas obligaciones, el contrato habrá concluido. Luego se confeccionará la escritura traslativa de
dominio que otorgará el vendedor o, en su defecto, el juez en los términos de la regulación del juicio por
escrituración de los códigos procesales provinciales. Finalmente, el adquirente efectuará la pertinente
registración para establecer el derecho real sobre la cosa comprada.
El comprador pagó como mínimo el veinticinco por ciento del precio con
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anterioridad a la traba de la cautelar. Este inciso es la puerta que abre paso
al 1171 que cierra la dupla articular sobre el tema: cuando el adquirente
haya pagado el porcentual señalado en boleto de fecha cierta, según el
artículo 317 del título sobre instrumentos privados y particulares, el boleto
es oponible al concurso o quiebra del vendedor. En esta situación judicial,
el juez concursal tiene facultades suficientes para ordenar la escrituración
a nombre del adquirente. Este deberá dar cumplimiento a sus obligaciones
según lo convenido en el boleto, cosa que ratifica la contextura contractual
del boleto. En caso de que la prestación a cargo del comprador sea a
plazo, debe constituirse hipoteca en primer grado sobre el bien, en
garantía del saldo de precio.
El Código unificado ha montado disposiciones separadas para las cosas muebles e inmuebles.
Digamos simplemente aquí que el 1139 impone que, en la compraventa inmobiliaria, la cosa debe
entregarse inmediatamente de la escrituración; ya hemos manifestado nuestra opinión al
respecto antes de ahora en una posición opuesta a lo prescripto en la norma.
En la franja articular que va del 1147 al 1151, la regulación hace foco sobre la operación cuyo
objeto es mueble. La ley ordena un curso temporal nada feliz cuando fórmula que la entrega debe
hacerse dentro de las veinticuatro horas de celebrado el contrato; excepto que de la convención o
los usos resulte otro plazo. La fijación horaria nos resulta un atentado a la autonomía de la
voluntad. La frase final, que aparece como excepción del principio general que contrariamos,
debió ser el marco normativo único; no tiene asidero la introducción del lapso determinado de un
día para la conformación material de la obligación del enajenante.
El lugar de entrega es el que surge del acuerdo de las partes; vemos aquí que el legislador cambió su criterio
y volvió a respetar la autonomía de la voluntad. Tanto es así, que, si los celebrantes no pactaron sobre el
particular, deberán atenerse a los usos o las singularidades del contrato. A falta de todas estas posibilidades
que otorga la ley, abriendo el juego al deber de tradicionar, se producirá la entrega en el lugar en que la cosa
se encontraba al momento de celebrarse la compraventa.
la ley habla de “cosa cierta”. Entendemos desacertado el juicio del regulador, dado que vuelve a mutar sobre
su propia convicción en cuanto a la utilización del vocablo “cierto”, que ya había retirado del concepto de
precio como denominación compuesta, por temor a caer en las confusiones que históricamente provocaba
la calificación de “precio cierto”; lo mismo se aplica a la expresión “cosa cierta”.
Por otra parte, el artículo 1150 considera que,
si se efectúa entrega anticipada de las cosas no adecuadas al contrato, el vendedor podrá entregar la parte
o cantidad faltante hasta la fecha fijada para la tradición definitiva; o dar otras cosas en sustitución de las
que erróneamente se transmitieron, siempre que el comprador acepte el cambio y no le provoque daños o
se los compense en cuanto corresponda.
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Cuando hablamos de efectos, decimos que mercancías y reclamar a quién le haya trasmitido los
el adquirente puede revisar lo comprado y instrumentos, en la misma forma que puede realizar el
efectuar los reclamos que correspondan reclamo al vendedor originario.
propiedad de todo lo vendido. En este caso, acuerdo a la naturaleza de la operación. Aunque el 1151 no
el adquirente efectivo cuenta con la lo contempla, entendemos que se admite pacto en
posibilidad de revisión dentro de los diez contrario, donde todos los riesgos sean expresamente
días de retirados los artículos. asumidos por el comprador.
En el marco jurídico de la venta de cosa mueble, el 1152 manda pagar contra entrega de la cosa;
excepción hecha por lo pactado en contrario. Además, aclara que el comprador no está obligado a
abonar el precio hasta que tenga la posibilidad efectiva de examinar las mercancías adquiridas;
también tiene aquí lugar la salvedad del acuerdo en oposición a la letra de la norma o por las
modalidades de entrega. Esto se relaciona con la venta sobre muestras o cosas que no están a la
vista del comprador del 1153 y 1154 del Código civil y comercial; por ejemplo, cuando se traba un
negocio a distancia por vía telefónica o epistolar o a través de la web. El contrato se da por
cumplido si la cosa que se entrega se ajusta a lo pactado. Se ha eliminado así la facultad
discrecional del comprador de resolver unilateralmente lo estipulado por la inadecuación del
producto objeto de la transacción.
Cuando el adquirente recibe las cosas en bulto cerrado Frente a la imprecisión terminológica, creemos
que no permiten el acceso inmediato para su firmemente que la norma hace referencia a
verificación y examen, éste puede reclamar por la falta expertos en el objeto transaccionado y no a
de adecuación de los objetos o desperfectos o persona que simplemente sea versado sobre
deterioros sufridos que no sean su culpa, dentro de los resolución jurídica de conflictos; todo ello, salvo
diez días de la recepción. En ocasión de estos dos estipulación en contrario. Si las partes no han
artículos, 1153 y 1154, el 1157 manda que el vendedor designado un árbitro, están facultadas para llevar
informe la falta de adecuación de las cosas con lo la controversia a juicio dentro de los treinta días
convenido. Abierto el debate sobre el ajuste de la de recepcionadas las mercancías. Será el juez
mercadería a lo contratado, su resolución corresponde quien en dicha instancia procederá a nombrar un
a peritos arbitradores. perito al efecto.
El enajenante puede exigir la revisión en el momento de la recepción, siempre que esto
sea posible, y el vendedor quedará liberado de la responsabilidad por la entrega de las
cosas. Si las mercaderías se pusieron en manos de un transportista o un tercero
distinto del comprador, sin inspección previa, el 1158 establece que el plazo de diez
días comienza a correr desde la efectiva recepción por parte del comprador.
El Código unificado pone el acento en el concepto de “adecuación” de las cosas
muebles a lo convenido. Disemina el vocablo en varios artículos, generando una
imprecisión en el significado que la ley le quiere dar al término, fogoneando una
confusión en el intérprete que necesariamente debe abocarse a la difícil tarea de
desentrañar la sustancia de la expresión. Pero el regulador ha comprendido la
dificultad que creaba, e intentó aclarar el desconcierto con una enumeración, nada
feliz, por cierto, de aquello que él considera “adecuación” en el artículo 1156.
Las cosas del mismo tipo son aptas para los mismos fines.
El inciso b) dice que “son aptas para cualquier fin especial que expresa o
desacuerdo con la letra del inciso b). Hubiésemos preferido que se le ordene
tal al vendedor, dada la necesidad de informar expresa y apropiadamente al
informar no existirá “si el comprador no confió o no era razonable que confiara en la idoneidad y criterio del
vendedor”. No podemos dilucidar si la cosa es apta o no en este esquema legal, ya que el legislador no lo
dice. Creemos entender que, si el vendedor es simplemente eso, y no posee capacidades específicas en la
al respecto.
Puede edificarse el contrato de las más variadas maneras, por ejemplo, bajo el
rótulo “por junto”. Esta modalidad tiene anclaje en las ventas por cantidades
de cosas. El comprador tiene derecho a recibir toda la cantidad pactada. En
dicha razón, el acápite “por junto” no lo obliga a recibir un parcial, a lo que
puede negarse sin más.
Si, por el contrario, acepta una parte de las cantidades contratadas por junto;
la venta queda firme en cuanto a esa parcialidad.
El inciso que figura a continuación del comentado líneas arriba, toma comentado, cuando la compra se
nota de la compra efectuada “a satisfacción del comprador”, dicha realiza sobre muestras. Por
expresión debe corresponderse con los usos y costumbres en la nuestra parte, entendemos que
circulación de los bienes objeto del contrato. Aquí, el adquirente ha ambos artículos deben leerse de
instituido exigencias precisas sobre aspectos de función o calidad de manera complementaria, aunque
lo recibido. Verificado el defecto en los requerimientos, cuenta con sostenemos la crítica de siempre
diez días para rechazar la compra; salvo que se haya pactado otro o sobre el exceso de legislación que
surja de la costumbre. En cualquier caso, si el comprador paga el implica describir la misma
precio sin efectuar reserva alguna, o deja transcurrir los diez días, la conducta contractual en dos
cosa se considera aceptada. espacios normativos distintos.
Como puede apreciarse, las prescripciones del artículo 1160 se El 1161 autoriza a echar mano de
asemejan a las del 1153 ya cláusulas convencionales de uso
internacional en el ámbito interno.
Su interpretación va a responder a
la utilización común en los
mercados globales, siempre que
no se esté vulnerando la voluntad
de las partes ni el orden público.
El título de la Sección séptima del contrato de compraventa incluye la palabra “algunas”, de allí el
razonamiento que la mención del articulado que va del 1163 al 1168 no es taxativa, quedando las
partes en posición de acordar sobre otras estipulaciones especiales no especificadas en la ley.
Según lo preceptuado en el 1163, la retroventa puede suscribirse por las partes como un pacto
accesorio del contrato de compraventa, incorporado a él como cláusula. El comprador se obliga a
restituir la cosa con sus accesorios naturales y a indemnizar al vendedor por los deterioros
producidos en la cosa que no sean los producidos por el buen uso.
El efecto de la retroventa es que el enajenante hace reserva de la facultad de recuperar la cosa. Por ello,
entendemos que el pacto es una forma de culminación del acuerdo en el que se insertó la cláusula y no un
nuevo contrato de compraventa donde los sujetos hubieron intercambiado sus roles contractuales.
El vendedor se obliga a devolver el monto de lo cobrado, como también puede calcularse dicha suma con
Este pacto no ha gozado del favor de la doctrina especializada, ya que se ha utilizado para encubrir
préstamos usurarios, configurando la cosa una mera garantía del dinero entregado como contraprestación.
El Código civil y comercial incorpora dos innovaciones sobre la La introducción de los muebles
prédica de la norma anterior: ahora se permite pactar de retroventa llega un plazo de dos años, de
sobre bienes muebles e inmuebles, cuando el artículo 1380 de la acuerdo al mismo artículo. Ambos
antigua ley solo autorizaba la cláusula en los contratos de lapsos comienzan a correr desde
compraventa inmobiliarios. La otra novedad radica en la extensión del la celebración del acuerdo; si las
plazo de vigencia; si el objeto es inmueble, puede hacerse hasta partes convienen uno mayor, se
cinco años máximo, según el 1167, cuando antes tenía un alcance reduce a los tiempos legales.
temporal de solo tres años, de acuerdo al 1381 derogado. Finalmente, la norma en análisis
manda que el marco regulatorio del
contrato sujeto a este pacto es el
de la compraventa sometida a
el enajenante puede recuperar la cosa frente a cualquier otro aspirante a ella. El adquirente debe informar
a éste su deseo de deshacerse del bien para que el vendedor originario tenga la posibilidad de ofertar sin
la exigencia que mejore la propuesta de un tercero. Con que la equipare será suficiente para gozar de la
preferencia en la operación a su favor. El preferido debe ejercer su derecho dentro de los diez días de
recibida la comunicación. Este derecho es exclusivo, por lo que no pasa a los herederos. A este acuerdo
también se le aplican las reglas del artículo 1169; es decir que el contrato con pacto de preferencia es
pueden acordarse en todos los contratos de compraventa sin excepción, ya sea su objeto cosa mueble o
inmueble.
No obstante, en las cosas registrables, la retroventa, preferencia y reventa son oponibles a terceros
interesados si se han inscripto en los registros correspondientes; como también lo son si los terceros
han tenido conocimiento efectivo de lo pactado de cualquier otra manera comprobable.
Por el contrario, si las cosas vendidas son muebles no registrables, los pactos de retroventa, preferencia y
Cierre de la unidad
Introducción a la unidad
Objetivos de la unidad
Entender que en las obligaciones de dar que se encuentran dentro de los
contratos, no solo se pueden entregar cosas ciertas o dinero, sino que los
derechos conforman uno de los objetos más difundidos de los contratos
en el mundo de los contratos, sobre todo en la circulación comercial y
financiera.
Contenidos de la unidad
3 Particularidades de la cesión
4 Caracteres
7 Cesión en garantía
Cesión de deudas
10
obligado a entregar dinero como contraprestación del derecho que obligación alguna, las reglas del
recibe, se aplican las reglas de la compraventa para secundar y contrato de donación cerrarán la
completar la normativa del convenio. Si quien recibe el objeto del interpretación del acuerdo. Todo
contrato, contrapresta otra cosa cierta o derecho en propiedad al ello, en la medida que no exista
comodante, las normas que auxilien el acto serán las del convenio de regulación especial al efecto.
se haya pactado.
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Si bien éstos pertenecían a una gran familia de pactos donde el crédito los colocaba en un núcleo
específico dentro de una generalidad que contenía a los derechos como objeto del acto jurídico;
carecía de sentido el detalle de separación que, en definitiva, no era tal.
El nuevo Código civil y comercial lo apellida Cesión disposiciones sobre la Cesión de posición
de derechos; ubicando al contrato en un plano contractual, comenzando con el precepto del artículo
abarcador, que le permite al regulador actual abrir 1636, para culminar en el 1640, que también pone fin
una sinopsis que la vieja ley desconocía, aunque a las reglas legales de la Cesión de derechos.
ya lo contemplaran la jurisprudencia y la doctrina Todas ellas, por su naturaleza, responden a
desde tiempo atrás. estructuras contractuales dentro de la clasificación
Las disposiciones genéricas del contrato se tratan que admite el acto jurídico. Por dicha razón,
en la franja articular que se extiende desde el 1614 acordamos con el Código civil y comercial, en la
hasta el 1631. Las novedades normativas apertura que se dignó efectuar dentro de la
comienzan bajo el subtítulo Cesión de deudas, regulación del contrato de Cesión de derechos.
entre los artículos 1632 y 1635.
El artículo 1616 del Código civil y comercial hace un compendio de los antiguos 1444 y 1445, que,
si bien aparentaban regular dos situaciones jurídicas diferentes, en realidad una es condición y
consecuencia directa de la otra, en cuanto la inherencia a la persona.
La ley de unificación expresa que todo derecho puede ser cedido, excepto que lo contrario resulte
de la ley, de la convención que lo origina, o de la naturaleza del derecho.
De la misma letra transcrita surge que las cosas en sí misma no pueden ser cedidas; sólo se
transmiten en este concepto los derechos.
La antigua norma plasmaba en el 1444 que todo objeto incorporal, todo derecho y toda
acción sobre una cosa que se encuentra en el comercio, pueden ser cedidos, a menos que
la causa sea contraria a alguna prohibición expresa o implícita de la ley, o al título mismo
del crédito.
Como se aprecia a simple vista, la antigua normativa y la moderna siguen el mismo sentido
en cuanto no se ceden las cosas materiales, sino los derechos sobre ellas.
En algunos casos, esta salvedad es la que define el tipo de contrato que las partes celebran.
cheque, que goza de literalidad; concepto que significa que lo que se está prohibición específica es
cediendo no es en sí el papel llamado cheque, sino la orden contra el ceder derechos inherentes a
banco librado para que pague el monto que expresa el documento, de las personas. Así lo expresa el
cuyo derecho es titular el tenedor. Salvo que en el mismo original se haya 1617 actual, en coincidencia
“Las acciones fundadas sobre derechos personales no son cesibles, por la razón de que el ejercicio de
A la doctrina que es cesible toda acción resultante de los derechos de obligación, se ha opuesto
perfectamente cesible, aunque comprendiese todas las relaciones sociales existentes. Nadie
contestaría la cesión de la acción del comprador de una cosa para que ella se le entregase,
aunque no hubiese pagado el precio, porque el pago puede hacerlo tanto el cesionario como el
mismo comprador. Véase Maynz, § 274.
En cuanto a los derechos reales, diremos que la reivindicación fundada sobre el derecho de propiedad es
cesible, que también lo es la acción negatoria, aunque es imposible ceder la parte principal y esencial, es
decir, la comprobación de la propiedad libre; pero el propietario puede constituirse en “procurador in rem
suam”, a efecto de recibir el importe de los daños e intereses a que la parte contraria puede ser
condenada. La acción confesoria también es cesible, no en su elemento principal, el reconocimiento del
derecho, sino en la parte pecuniaria de la condenación, que se refiera a los daños e intereses, a los
frutos que han podido ser percibidos, etc., etc. La acción hipotecaria es cesible, más ella es inseparable
de la hipoteca, la cual es un accesorio del crédito que tiene por objeto garantir.
La Sección 1°, del Capítulo 26, contiene las reglas aplicables a la Cesión de
derechos, en la forma que antiguamente lo hacía el Código civil. El contrato
normado en aquel entonces, era la cesión de crédito. Las disposiciones
generales admiten el arcaico marco teórico, con los ajustes que el moderno
legislador ha considerado hacer y se tratarán con rigor en el desarrollo del
análisis del presente convenio.
En este, las partes son la persona que enajena, en adelante, el cedente; y el que
adquiere el derecho, llamado cesionario. Estos son los sujetos del contrato.
También aparece el deudor; que, si bien no es parte del acuerdo, encarna un
elemento indispensable para que la cesión de derecho, antigua cesión de
crédito, sea tenida como tal.
En época pretérita se conocía a esta figura como el deudor cedido. Tal denominación deriva del derecho
latino. Para los romanos, en un primer período, era más importante la persona que la deuda que esta cargaba
sobre sí. No se admitía la separación de las deudas de los deudores. Así, a la persona que no podía honrar
sus obligaciones, el acreedor la tomaba como esclavo hasta que considerase que su deuda había sido
saldada. Los mismos romanos admitieron, posteriormente, que lo más importante era la prestación;
abandonando, relativamente, la idea de sometimiento personal del deudor por parte del acreedor.
El deudor no es sujeto del contrato; en tal razón no puede Es traslativo de la propiedad, no de una cosa,
oponerse a que cedente y cesionario efectúen un convenio sino de un crédito o un derecho. Sale un
de cesión cuyo objeto es la deuda que graba al mismo derecho de un patrimonio para incorporarse a
Tema 4: Caracteres
Queda ahora dilucidar si la cesión de derechos es Véase como la bilateralidad o unilateralidad del
bilateral o unilateral. Sin lugar a dudas, ello va a depender contrato de cesión de derechos, se encuentra
de la clasificación anterior. Si el cesionario, sobre la directamente enlazada con el tipo pactado en
ventaja de recibir el derecho debe contraprestar a favor cuanto a la onerosidad o gratuidad.
del cedente, el contrato será oneroso. Pero a la vez, y Un punto que el actual legislador ha dejado en
derivado naturalmente de dicha especie, será clasificado el aire pendiente de un hilo, es la comprensión
como bilateral, donde ambas partes asumieron sobre la contextura de contrato consensual o
obligaciones recíprocas. real.
Si bien hemos tratado acabadamente el tema
La interpretación nos da derecho a pensar que, si el cedente se comprometió a entregar, pero no entrega,
no nace la obligación de ceder; por lo tanto, el cesionario no cuenta con acción para reclamarla, dado que,
en definitiva, lo que no existe, es el contrato.
el deseo del legislador fue la modernización del derecho privado, a partir de la unificación. Sin embargo,
debió recurrir a lenguaje preciso, con el objeto de calmar sus ímpetus renovadores en aras de lograr un
cuerpo legal coherente, y a la vez, sujeto a las ideas jurídicas del momento que la civitas necesita
enarbolar a través de la letra de la norma.
debió enunciarse de la siguiente manera: Hay contrato de cesión cuando una de las partes se obliga a
transferir a la otra un derecho. La expresión cambia por completo el espíritu de la obligación y precisa su
comienzo; desde que las partes contractualmente obtienen las acciones pertinentes para reclamarse el
cumplimiento de las cargas asumidas dentro del acuerdo.
A partir de la sugerencia
que nos permitimos remitir a los legisladores actuales, el contrato de cesión de derechos adquiriría la
complexión consensual que la ley sostiene, fuera de toda especulación sobre la clasificación específica
que la grafía de la ley ha tolerado oscurecer.
En cuanto a la forma,
el artículo 1618 abre su redacción con el principio general que se le reconoce al contrato; toda cesión
debe ser hecha por escrito. La antigua composición ponía en el 1554 el mismo precepto, pero como una
solemnidad, ya que inmediatamente agregaba la leyenda “bajo pena de nulidad”; significancia que
llevaba al extremo de nulificar toda cesión que no cumpliera la forma ordenada.
El endoso es la manifestación escrita por rúbrica de la voluntad del endosante de ceder al endosatario el
derecho literal que consta documentado. La transmisión manual es admitida en los títulos al portador, en los
que la sola tenencia hace presumir la propiedad. Ambas circunstancias hacen realidad en los papeles de
La segunda parte del artículo 1618 contempla tres categorías de cesiones en las que la mera forma escrita
no alcanza a dar las seguridades que cada una de ellas requiere.
La cita da cuenta de qué es lo que tuvo en que lo expone a que el cedente, sus acreedores y los
miras el legislador al plasmarla. La única demás cesionarios lo reclamen con pleno derecho.
manera de que el cesionario se haga Con tal rigorismo asumió nuestra ley la notificación como el
propietario del crédito (denominación anterior instante cúlmine de la tradición del derecho, que descartó
de la cesión de derechos) es notificando al en el artículo 1461 cualquier otra posibilidad de fijación del
deudor de manera fehaciente; efectuando punto justo de concreción de la cesión: “El conocimiento
con ello el traspaso de la titularidad del que el deudor cedido hubiere adquirido indirectamente de la
crédito desde el patrimonio del otorgante al cesión, no equivale a la notificación de ella, o a su
suyo. aceptación, y no le impide excepcionar el defecto del
La siguiente consideración es acerca de cuál cumplimiento de las formalidades prescriptas”.
de los dos sujetos del contrato tiene sobre sí
la carga de la notificación; indudablemente el
cesionario.
Mientras no cumpla con este requisito, no
solo no se hace con la propiedad del crédito;
sino
El Código civil y comercial sigue la línea argumentativa de su antecesor, expuesto líneas arriba. El artículo
1620, que vamos a transcribir para su inmediata comprensión, expresa que: “La cesión tiene efectos
respecto de terceros desde su notificación al cedido por instrumento público o privado de fecha cierta, sin
El artículo plasma el sentir que había tenido Vélez en la redacción anterior de la ley; haciéndolo con mayor
reenvía a la normativa pertinente y la instrumental pública exigida. Para la notificación por vía de
instrumento privado, requiere que tenga fecha cierta. Así se denomina el artículo 317 del Código civil y
comercial; el cual reza: “La eficacia probatoria de los instrumentos privados reconocidos se extiende a los
terceros desde su fecha cierta. Adquieren fecha cierta el día en que acontece un hecho del que resulta
como consecuencia ineludible que el documento ya estaba firmado o no pudo ser firmado después. La
prueba puede producirse por cualquier medio, y debe ser apreciada rigurosamente por el juez”.
es conclusiva en cuanto a que la notificación al deudor tiene efectos hacia terceros y hacia la persona del
deudor, pero no afecta la convención entre cedente y cesionario; quienes podrán reclamarse entre sí las
consecuencias derivadas de la falta de comunicación por instrumento público o privado de fecha cierta al
obligado.
Tanto es así,
que los pagos hechos por el deudor al cedente antes de la notificación, quedan firmes y liberan al deudor
frente al cesionario por las cantidades que haya abonado; en los términos del 1621.
conservatorios sobre el derecho, que aseguren su integridad antes de la notificación, según la letra del
artículo 1624.
Cuando existen varios cesionarios, independientes unos de otros, sobre un mismo derecho; se considera
que se le transfirió efectivamente el crédito al primero que haya notificado la cesión al deudor. No es
relevante en que turno recibió el derecho con respecto a los otros cesionarios; el artículo 1622 prioriza
como titular al cesionario que practica la notificación en los términos de ley antes que los demás, aunque
éstos hayan poseído el derecho con antelación al notificante diligente.
Otro ejemplo de cesión múltiple es que se notifiquen varias cesiones en un mismo día sin indicación de la
hora; aquí los cesionarios quedan en un mismo rango.
En breve comentario al 1626, el profesor Rivera tiene Por último, si la cesión es parcial, el artículo 1627
dicho que el artículo recoge la solución equitativa manda que el cesionario no goza de ninguna
brindada en doctrina, que reafirma el principio de preferencia sobre el cedente, a no ser que éste se
igualdad en la situación de los cesionarios que la haya otorgado expresamente. Es decir, si el
pretenden reclamar sus derechos y se encuentran cedente se desprende de una parte del derecho,
en conflicto porque sus cesiones se notifican el reservándose otra parcialidad para sí; ambas
mismo día. En efecto, todos quedan en igual rango y, partes, cedente y cesionario, asumen en un pie de
como enseña Lorenzetti, deben repartirse el crédito igualdad la titularidad de cada porción que
a prorrata. titularicen respectivamente.
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La jurisprudencia ha aseverado que para que el contrato de cesión se cumpla, es necesario que el
cedente ponga al cesionario en la efectiva posesión del derecho cedido que permita su efectivo
ejercicio.
El gran tratadista argentino, ya citado, Julio diametralmente opuesta a la visión del eximio
César Rivera, afirma que el artículo 1619 se doctrinario. Si se ha cedido un derecho y no se ha
refiere a un deber esencial que tiene el cedente, entregado la documentación pertinente; el cesionario
que no puede ser otro que el de la entrega. Es tiene acción a su favor para reclamar la papelería que
nuestra observación que el gran jurista argentino acredita el derecho. Esa acción la emprende en calidad
entiende que el derecho que se transmite y la de titular del derecho que ya ha recibido; de lo contrario
documentación que lo prueba son una misma no se encontraría en condiciones de efectuar reclamo
cosa. alguno.
Nosotros asumimos una posición
Por otra parte, si la cesión es sobre un derecho parcial, como se ha expuesto en comentario al artículo
1627, el cedente no está obligado a entregar los documentos originales, ni el cesionario puede compelerlo a
ello. Sí, tiene la carga de facilitarle al cesionario copia certificada de ellos.
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El deudor cedente no se libera de la carga que pesa Si la cesión es en garantía, se aplican entre cedente
sobre sus hombros por la celebración del convenio; y cesionario las reglas de la prenda de créditos.
todo lo contrario. Sucede que el acreedor toma dos Dicha garantía se encuentra regulada a partir del
deudores a partir de la cesión en la que no participa; artículo 2219. Atendiendo al capítulo de prenda,
ellos son el cedente que cede su deuda y el debe estarse a lo prescripto en la primera parte del
cesionario que la recepta. Así, si el deudor originario 2222, el que reza que la prenda no es oponible a
no cumple, el acreedor puede entonces ir contra el terceros si no consta en instrumento público o
cesionario. privado de fecha cierta.
En cuanto reglas generales, debe tenerse en cuenta que la garantía por evicción solo se
verifica en los actos jurídicos onerosos. Los contratos a título gratuito no cuentan con
contrato. Luego, el cedente no tiene por qué hacerse cargo de la solvencia del deudor.
Este pudo haber realizado negocios con pésimos resultados, de cuyas consecuencias
el cedente no tiene responsabilidad; salvo que haya obrado con mala fe o que se haya
pactado en contrario.
En caso de que la cesión verse sobre un derecho inexistente, el cedente debe
se aplican las normas de un cuasicontrato, el enriquecimiento sin causa, y en algunos casos, también el
pago de lo indebido. A su vez, deberá abonar al cesionario la diferencia entre el valor real del derecho y el
precio de la cesión, si en tal caso hubiera diferencia.
En realidad, el 1629
amplía lo expresado en la primera parte del artículo que lo precede. El cedente responde por la existencia
y legitimidad del derecho que transmite en el momento que lo hace; por lo tanto, ambos artículos, 1628 y
1629, se condensan en un solo concepto.
Ahora bien,
si el cedente garantiza expresamente la solvencia del deudor, los artículos analizados en los parágrafos
precedentes pierden fuerza de aplicación; porque en tal caso, el dador se convierte en fiador de la
potencia de pago del deudor cedido.
La última parte del 1630 dice que
el cesionario solo puede atacar al cedente después de haber escutido los bienes del deudor. Nosotros no
nos oponemos a la redacción de la norma, pero complementamos la escritura con la salvedad que las
partes pueden renunciar al principio de excusión y, agregamos, de división. Para realizar esta afirmación,
nos amparamos en el mismo artículo, que apela a la normativa del contrato de fianza, donde la idea
adicionada por nosotros conforma el cuerpo legal de aquel convenio.
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En el régimen derogado, la comprensión del contenido conceptual del 1464 fue una cuestión
irresoluble entre los jurisconsultos, tanto doctrinaria como jurisprudencialmente. El 1623 del
Código unificado, vino a clarificar aquella oscuridad legal, con la siguiente sencillez: “En caso de
concurso o quiebra del cedente, la cesión no tiene efectos respecto de los acreedores si es
notificada después de la presentación en concurso o de la sentencia declarativa de la quiebra”.
Asimismo, dice que los actualizadores de Spota llegan a perfeccionara después y la aceptación y
diferenciar el estado de cesación de pagos de la notificación se realizan dentro del período de
insolvencia, y advierten que debe entenderse que cuando sospecha, la cesión será inoponible a los
la cesión se efectúa antes de la cesación de pago, la acreedores. Para su mayor comprensión sobre
notificación o aceptación surten pleno efecto frente a los el período de sospecha, remitimos al lector al
acreedores del concurso, pero si se artículo 118 de la ley 24.522 (LCQ).
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La cesión de deuda, tanto como la asunción de deuda, no implican Hay cesión de deuda en los
novación en la sustancia de lo adeudado, su objeto y causa se trasladan términos del artículo 1632,
intactos hacia el tercero. Compagnucci dice que en la cesión de deuda se cuando acreedor, deudor y
transmite el carácter de deudor a un sujeto que toma a su cargo ese deber, tercero acuerdan que éste
quedando incólume la estructura de la obligación. último pague la deuda.
Si el acreedor no consiente la
liberación del deudor, la
cesión se efectúa de todos
modos, quedando el tercero
En ambos casos,
y por prescripción expresa del 1634, el deudor no queda liberado si el acreedor no lo admite expresamente.
La conformidad puede ser anterior, simultánea o posterior a la cesión; es ineficaz en los contratos por
adhesión. La aprobación del acreedor no puede deducirse en los casos del 1632 y 1633; debe ser expresa e
indubitable.
El tercero,
no se compromete a pagar en caso de que el deudor no lo haga. Este sería un caso de contrato de fianza.
En la asunción, el tercero excluye de la acción cancelatoria al deudor, ocupando su lugar desde el momento
que lo acuerdan. Desde ya, siempre que cuenten con la conformidad del acreedor.
Por último,
hay promesa de liberación si el tercero se obliga con el deudor a cumplir su obligación. Esta promesa
vincula solo al tercero con el deudor; el acreedor es ajeno al acuerdo, aunque puede convenirse frente a los
supuestos expresados en los artículos analizados líneas arriba.
Todo ello, salvo que se haya pactado como estipulación a favor de tercero. En este caso, el acreedor
contaría con las acciones de los beneficiarios por obligaciones pactadas en las que no participan como
sujetos.
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En cualquier tipo de obligación, provenga de una relación contractual o no, las partes pueden
ceder a un tercero ajeno a dicho vínculo la posición que detentan en esa ligazón.
Tampoco es relevante a qué título lo hacen; puede ser una transmisión onerosa, tanto como
gratuita. En manera alguna, esto modifica algo en la tradición del objeto de la cesión que, en
definitiva, es la posición contractual originaria del cedente.
En la relación primaria se puede ocupar la categoría de deudor o acreedor, o ambas a la vez, como suele
suceder en el contrato de compraventa, donde la duplicidad de roles se reparte para ambos sujetos,
vendedor y comprador; toda situación contenida en cualquier tipo de vínculo obligacional es cesible.
Antes, después o durante la cesión, es imprescindible En cita a Carre, el distinguido profesor Rivera
contar con el consentimiento de todas las demás transcribe que; la cesión de contrato es un
partes. La cesión de la posición contractual encarna fenómeno de modificación de la relación
solo esa sustancia; ya que el acuerdo en sí no se obligatoria, pudiendo estar referida ya sea al
traslada, cosa que es imposible, sino simplemente se contenido de la obligación, a la prestación que
cambia un sujeto por otro. De allí que el artículo 1636 constituye su objeto, como así también a la
exija la anuencia de las demás partes. En realidad, el sustitución de los sujetos que quedan vinculados
objeto de la trasmisión está conformado por los a través de esta relación jurídica. Nosotros
derechos y obligaciones que se encuentran en cabeza disentimos abiertamente con tan prestigioso
del cedente, por ser parte en el primero, y que este jurista; la cesión de posición contractual implica
pasa al cesionario. sólo la última parte de la cita realizada.
el cedente queda apartado de sus derechos y obligaciones desde la cesión o desde la notificación. El
legislador toma ambos momentos como si fueran exactamente lo mismo; cuando habría que
preguntarse a qué se ha referido con la duplicidad semántica. Nosotros, con la mejor de las intenciones,
forzamos el entendimiento por la sinonimia de los términos utilizados, por lo que descontamos que la
cesión se produce efectivamente desde la notificación a las demás partes. En tal circunstancia,
Ahora bien,
desde el momento de la notificación, el cesionario asume todos los derechos y obligaciones que le
correspondían al cedente. Pero los contratantes cedidos conservan sus derechos contra el cedente si
así lo han pactado. Cosa que debieran hacer previamente a la cesión, o bien en el momento de recibir la
notificación.
Dado lo cual,
los cedidos deben notificar el incumplimiento al cedente dentro de los treinta días de producido. La
que los cedidos pueden oponer al cesionario todas las acciones que tenían contra el cedente por la
posición cedida, exclusiva y excluyentemente. Es decir, que no están facultados para interponer otras
excepciones ajenas al objeto cedido.
La frase final del artículo 1638 no les permite a los El convenio de liberación del cedente, en este
cedidos reclamar al cesionario por obligaciones aspecto, se tiene por no escrito si la inexistencia
extrañas a las cedidas, salvo que hayan hecho del contrato o la invalidez se debe a la culpa del
Y hablando de normas generales, el 1640 dice que las garantías constituidas por
Cierre de la unidad
Bibliografía
CABRERA, Omar. “Contratos; Elementos y Generalidades”. Buenos Aires.
Ed. Oslo, 2018.