Reconstrucción arquitectonica
Datos :
- ubicación
- fotos
Análisis funciónal:
* plantas
* elevacions
* cortes
Tecnogologia
* materiales
Morfología :
RECONS
TRUCCI
ON
ARQUIT
CLÍNICA
ECTONIC
PARA LA
A
SALUD
MENTAL
Arquitecto
Frank Gehry
Paisajista
Deneen Powell Atelier
Ingeniero
Cosentini Associates , G.C. Wallace
Ingeniero estructural
WSP Cantor Seinuk
Ingeniero acústico
McKay Conant Hoover, Nagata Acoustics
Constructora
Whiting-Turner Contracting Co.
Promotor
Keep Memory Alive
Año de Construcción
2007-2010
Pisos
Área del terreno
8.910m2
Área construida
5.574m2
Ubicación
Las Vegas,Nevada, Estados Unidos
CLINICA PARA LA SALUD MENTAL LOU RUVO
Introducción
La Clínica Cleveland Lou Ruvo Center, nominada así desde que el complejo amplió sus ofertas
al llegar a un acuerdo con la Clínica Cleveland, centro de salud multidisciplinario de
investigación y tratamiento en Ohio, es un emblemático hito arquitectónico de Las Vegas.
Realizado por el arquitecto Frank Gehry, su diseño único y ambiente acogedor son un tributo a
los pacientes, familiares y personal que acude al centro.
Gehry quiso crear un lugar que fuera memorable: «…El mantra es Mantener Viva la
Memoria…», ha apuntado. «…Estoy tratando de hacer un edificio que la gente quiera visitar,
recordar, hablar, y disfrutar, y en última instancia, asociarse con nosotros en el centro para
ayudar a curar enfermedades cerebrales…»
Muchas fueron las ofertas que los magnates de Las Vegas realizaron a Frank Gehry para que
diseñara alguno de los casinos famosos del lugar, pero no fue hasta que conoció a Larry Ruvo,
distribuidor de licores en la ciudad y quien inició un centro de investigación para
enfermedades neurológicas tras presenciar la lucha de su padre con el Alzheimer, que el
arquitecto se encontró en disposición de dejar su sello distintivo en la zona.
Por su parte, Gehry vivió de cerca las consecuencias de una de estas dolencias, la enfermedad
de Huntington que afectó a la esposa y a tres cuñadas de su amigo y analista Milto Wexler y a
cuya petición formó parte del consejo de la Fundación de Enfermedades Hereditarias durante
30 años. Que incluyera esta enfermedad en la lista de las que serían tratadas e investigadas fue
la única condición que Gehry exigió a Ruvo para llevar adelante el proyecto.
Situación
El Centro Ruvo se levanta en la parcela limitada por Bonneville Av, Promenade Place,[Link]
Av y Grand Central Pkwy, siendo su entrada principal por 888 West Bonneville Avenue, en el
centro de Las Vegas, aproximadamente a 1.5km de los enormes casinos, en Nevada, Estados
Unidos.
El Centro diseñado por Gehry será el punto focal del nuevo desarrollo Symphony Park de las
Artes y las Ciencias, en el centro de la ciudad.
Concepto
Los dos sectores principales del edificio, separado por un corredor que marca la oposición de
uno con el otro, llevan a pensar en la clásica dicotomía de los hemisferios cerebrales, el ala
médica y de investigación más racional y contenida, el auditorio más libre y fantástico.
Esta brecha también pareciera aludir a las fidelidades divididas de los arquitectos, que en su
trabajo deben prestar igual atención a lo práctico y a lo creativo, al orden y al deseo. Gehry, en
particular, diseña con base en un enfoque que oscila entre lo analítico y lo completamente
intuitivo.
Sin embargo, el éxito del proyecto radica en la relación en sección de los dos componentes, en
como una pieza parece ”afectar” a la otra. Esta relación entre las dos alas separadas da al
diseño su sorprendente impacto emocional. Las simples conexiones físicas entre los edificios,
en un nivel metafórico, representan el movimiento que los pacientes lentamente están
liberando.
El escritor y crítico de arquitectura Christopher Hawthorne explica: «…El movimiento sin
obstáculos, informal, que promueve el diseño desde un ala a otra sugiere la forma en que
usamos nuestro cerebro todos los días, que fluye desde el cerebro izquierdo hacia el cerebro
derecho, pensando, y vuelve otra vez sin darse cuenta de la diferencia…”
Seguramente para algunos puede parecer descabellado, pero en este edificio, tendremos que
darle a Gehry el beneficio de la duda sobre el significado que ha querido dar al edificio. El
arquitecto puede estar usando una estética familiar, pero algo parece diferente. La tectónica
habla más de la creación de una noción de decadencia, posiblemente una posición
arquitectónica sobre el daño que la enfermedad puede infligir a una persona, o posiblemente
la arquitectura es una cuestión aún más amplia que el envejecimiento.
Espacios
El edificio de 5.574m2, dividido en 4 alturas, cuenta con 13 salas para consultas médicas, 27
habitaciones individuales para los pacientes, zonas de investigación, un auditorio y un Museo
de la Mente.
Los huéspedes y los pacientes aparcan frente a la clínica, con su fachada escalonada de cubos
angulares de cristal y estuco blanco. Un corredor, en la planta baja de la clínica conduce a la
entrada y sale al patio, conectando con el Centro de Actividades y si se continúa con el Jardín
de la Reflexión.
Dentro de la clínica, Gehry se esforzó por crear un entorno que no evoque un ambiente
médico. Se aseguró de que todas las puertas, marcos y muebles fueran construidos con los
ricos abetos Douglas, de color miel. Se trata de la misma madera que utilizó, con gran efecto,
en la Sala de Conciertos Walt Disney en Los Ángeles, allí para crear una conexión psicológica
con los instrumentos, aquí una presencia calmante. Los pasillos curvos crean líneas de visión
cuidadosamente adaptadas, que limitan la interacción entre los pacientes en diferentes etapas
de la enfermedad.
Planta general
El diseño del arquitecto Frank Gehry está dividido en dos alas diferentes, representando los
aspectos lógicos y creativos de la función cerebral.
Ala norte
El ala norte, una estructura de cuatro plantas, alberga el aspecto “lógico” del edificio,
investigación clínica, instalaciones para el cuidado de los pacientes de Alzheimer u otras
enfermedades mentales y suites de neuroimagen. Esta zona se diseñó de manera funcional y
simple, una pila cónica de cajas rectangulares con interiores de estuco blanco y cristales
biselados.
Ala sur
Este segundo sector refleja el pensamiento creativo. Ubicado en el ala sur es más espectacular
visualmente. Se trata de una estructura de acero y vidrio de una sola habitación cobijada por
un impresionante techo con una salvaje altura y ondulación. Este gran atrio, Keep Memory
Alive Event Center, se destina a eventos para recaudar fondos y a educación pública. La crítica
ha tildado el espacio como “uno de los más impresionantes interiores diseñados por el
despacho del arquitecto, Gehry Partners, desde la Sala Disney.
El LAC, The Life Activity Center, es simplemente un espacio para eventos, al que no tienen
acceso los pacientes, destinado a albergar todo tipo de eventos y ocasiones. Los beneficios
obtenidos ayudan a financiar la investigación adicional en el edificio médico. El interior cuenta
con iluminación normal y también con luces LED que pueden proporcionar una iluminación
espectacular, tanto en el interior como para quienes observan el edificio desde el exterior, en
el cruce de carreteras de Las Vegas.
El diseño interior de la obra de Gehry forja un nuevo territorio. El arquitecto generalmente
envuelve sus edificios en una piel, pero en este caso separa el envoltorio de la estructura
inferior para crear una estructura independiente que envuelve una bóveda, un espacio de
catedral con líneas que se precipitan y profundas ventanas artesonadas, especialmente exitosa
en un lugar como Las Vegas donde la arquitectura es considerada un entretenimiento y la
autenticidad es generalmente irrelevante.
Después de haber separado el llamativo envoltorio de la estructura principal de la clínica,
Gehry los une mediante un patio con un desgarbado entorno. Los alzados laterales revelan que
la clínica sigue siendo una forma cerrada que resiste la envoltura. Ninguna de las partes invade
la otra.
Tercer sector
El tercer sector recorrido por zonas verdes separa los dos anteriores. Pensado como espacio de
conversación y descanso para el personal médico, dispone de una cafetería, que mediante un
sistema de sombreado, evitando la luz solar directa, y ventilación permite disfrutar del clima
de Las Vegas y contemplar el Jardín de Reflexión que se abre hacia el este.
ESPACIOS EN CONSTRUCCION
Frank Gehry. Clínica de Salud Mental Lou Ruvo
Este complejo se encuentra en Las Vegas y se comenzó a construir en febrero de 2007; cuenta
con 6000 metros cuadrados a lo largo de cinco alturas, en ellas surgen 13 salas para consultas
médicas, un auditorio y un museo de la mente. Su presupuesto se aproxima a los 75 millones
de dólares, parte de ellos financiados por el distribuidor de licores de Las Vegas Larry Ruvo
después de que su padre y fundador de la compañía Lou Ruvo, falleciera de Alzheimer.
La estructura fue construida tomando el acero como material predominante en toda su
fachada.
El Centro de Actividades, como el espacio de los acontecimientos que se conoce, está
contenido dentro de un grupo irregular de las formas escultóricas, vestido con placas de acero
cepillado con una serie de ventanas y aberturas para tragaluces. Este caparazón se abate sobre
un patio como un enrejado arqueado, y las aberturas ampliadas forman un conjunto de
sombra moteada sobre los adoquines.
Un esqueleto de apoyo de las vigas de acero une el servicio público a los bloques apilados de
estuco blanco de salas de tratamiento, laboratorios, y una suite de oficina del cuarto piso, todo
iluminado por amplios ventanales.
En Ruvo, hay una exuberancia gozosa e invención geométrica que capta la espontaneidad de
los modelos conceptuales.
Aquí, interior y exterior están estrechamente integrados, y lo racional.
Se puede dividir principalmente en tres sectores, dos sectores que representan ambas partes
del cerebro y una tercera que actúa como corredor separados de ambos.
Las alas intuitivas del edificio están ligadas como las dos mitades del cerebro humano; una
imagen apta para esta institución.
Los interiores son tan expresivos como los exteriores del edificio, no siempre ocurre con la
obra de Gehry.
Más allá de este edificio, todo parece estar en movimiento, meciéndose en el viento espectral
que sacude las ramas en todas direcciones.
Estructura
La naturaleza tridimensional del edificio y la estructura de celosía requirieron todos los oficios
para trabajar sin el beneficio de planos impresos. Las tolerancias de fabricación para la
estructura reticular y los paneles requirieron por parte de los ingenieros y arquitectos una
estrecha colaboración para poder llegar con éxito a la finalización de cada etapa de la
construcción. Todos los paneles de celosía y de apoyo fueron fabricados en Alemania y
ensamblados en el lugar. Otros componentes se fabricaron en China.
El edificio de la clínica tiene un marco estructural de acero y hormigón compuesto, con pisos
de cubierta metálica, mientras que un distintivo y curvo enrejado voladizo sobresale en su
fachada sur, un particular corredor marca la transición entre los dos edificios del complejo.
Sistema estructural
El sistema estructural del ala sur » The Life Activity Center’’ (Centro de Eventos para mantener
Viva la Memoria), se compone de una carcasa de acero estructural prefabricado, un sistema de
rejilla de acero con paneles, complementado con dos columnas internas del tipo “árbol” con
placas de acero y una altura de 19m. Todo el sistema es mayoritariamente autoportante,
haciendo posible el gran espacio libre de columnas que forma el atrio interior.
La coordinación en el diseño y desarrollo arquitectónico y de ingeniería para la construcción
del edificio fue uno de los requisitos imprescindibles para poder llevar adelante la compleja
estructura. Los ingenieros de WSP utilizaron tecnología 3D BIM para el Proyecto Digital y poder
diseñar elementos estructurales de acero que se adapten a la geometría compleja de las
diferentes partes del proyecto. Debido a la irregular elevación de la fachada norte de la clínica,
los detalles de precisión en la estructura de acero y la coordinación con los requisitos
arquitectónicos fue crucial.
La estructura de soporte en voladizo del enrejado curvo creó importantes desafíos y análisis ya
que se tuvo que acomodar teniendo en cuenta los movimientos sísmicos laterales y las fuerzas
del viento. Prácticamente todas las conexiones de acero, la mayoría de los cuales eran atípicas,
tuvieron que ser diseñadas y fabricadas de forma individual.
Sección
Complejidad
Se trata de uno de los diseños más complejos del arquitecto. Las curvaturas del acero
constituyen una estructura de cubierta autoportante, a pesar de las aberturas de ventanas y
tragaluces incorporadas en su diseño, aberturas que son inherentemente una fuente de
debilidad. El contraste mágico entre el arremolinado exterior y el altísimo espacio interior
reflejan esta complejidad.
Cada pieza de acero contiene entre 60 y 100 pernos que unen entre sí sus componentes más
pequeños. Cuantos más puntos de conexión, menos tolerancia para el error. De hecho, las
piezas del enrejado de la celosía era necesario que se ajustaran entre 2.50/4.0 cm unas de
otras. Cualquier error habría requerido un desmontaje completo y la reconstrucción de los 544
elementos de acero y 30.000 tornillos utilizados.
Seguimiento por código de barras
Durante la fabricación, el equipo de ingenieros determinó un único código de barras para cada
pieza de acero, que luego facilitaría su identificación.
Con la instalación de cada módulo en Las Vegas, los topógrafos llegaban al lugar para escanear
los códigos de barras, cuya información era transmitida al equipo de ingeniería en Alemania
para su verificación. Este sistema permitió a los ingenieros examinar individualmente cada
pieza, teniendo en cuenta su relación con las piezas adyacentes, representar y calcular si era
necesario cualquier ajuste en tierra, antes de su colocación.
Tejas de acero inoxidable
Antes de darles forma definitiva, las hojas de acero inoxidable se colocaron en la superficie
exterior del edificio, que había sido marcado con una cuadrícula de líneas blancas. El acero fue
medido, fabricado y sus bordes adaptados para superponerse o enclavarse al ser instalados.
Mediante maquinaria se le dio una terminación “cabello de ángel”, un acabado no direccional,
al azar, que difunde la luz del sol sin encandilamiento.
Acústica
Debido a la singularidad y complejidad de la cubierta, la acústica de la sala de eventos fue
moldeada informáticamente durante las fases de planificación y posteriormente verificada y
afinada en el lugar.
En las paredes un revestimiento tipo piedra pómez que absorbe los sonidos, BASWAphone, se
instaló sobre fibra de vidrio, que a su vez fue cubierta con un falso muro. El BASWAphone es
un material absorbente con apariencia de paneles de yeso pintado que fue aplicado a todas las
superficies cóncavas que puedan crear un incómodo «enfoque» de sonidos y en todas las
superficies adicionales que indicó el ingeniero acústico.
Impermeabilización
El edificio fue revestido con una capa de caucho negro para mantenerlo estanco. Pero al
perforar la impermeabilización con remaches para poder colgar las tejas de acero se
produjeron fugas, casi imposibles de detectar debido a la complejidad de la cubierta. Fue
necesario un escrupuloso y costoso análisis, sección por sección en un intento de identificar y
reparar las fugas antes de la instalación de las tejas metálicas.
Datos construcción
En la construcción se utilizaron:
• 199 ventanas, ninguna de ellas iguales
• 18.000 tejas de acero inoxidable, cada corte con mediciones únicas.
• 875 tonos diferentes de tejas de acero
• 30.000 tornillos de acero
• 544 piezas especiales de acero fueron fabricadas, con un peso que osciló entre los 900
y 4500kg.
• 65.000 horas de trabajos de ingeniería
• 2 continentes, mar y desierto debieron atravesar los componentes fabricados en China
hasta llegar a Las Vegas.
• 3 años, 3 meses y 13 días: tiempo transcurrido desde el comienzo el 9 de febrero de
2007 hasta el día oficial de apertura, 21 de mayo de 2010.
• 910m2 de espacio para eventos, con capacidad para 400 asistentes sentados y 700 de
pie
Ventanas
El tamaño, la forma y el plano difieren en cada una de las 199 ventanas. Sus formas son el
resultado de estudios computarizados que determinaron cuales deberían ser para cada lugar y
de ese modo optimizar la conservación del calor o aire acondicionado.
El sistema de limpieza de la ventana es un reto, ya que se ubican en diversos planos, en un
pabellón con innumerables curvas. Sin embargo, a la mayoría de las ventanas se puede
acceder en ascensor. En la parte más alta del techo se instaló un sistema de “detención de
caídas”, que hace más seguro el proceso de mantenimiento y lavado. La solución de limpieza
consiste en utilizar agua que se ha procesado a través ósmosis inversa, eliminando así las
manchas durante el proceso de secado.
Longevidad y sostenibilidad
• El edificio ha sido diseñado para la posteridad, con características que ayudarán a que
pueda resistir el clima desértico.
• No existe ningún muro de hormigón visto en la base del edificio, siendo
impermeabilizados y cubiertos con acero.
• A lo largo del edificio, las áreas no cubiertas por acero o vidrio han sido protegidas con
un sistema de 3 capas de estuco de 1″ de espesor cada una.
• El «muro cortina» o vidrio que mira al norte y el aluminio de la entrada al Event
Center, se encuentra a 19.20m de altura en su punto más alto. Debido a las extremas
temperaturas en Las Vegas, los espaciadores en el sistema de soporte de aluminio se han
instalado de modo que permitan una expansión de 5.5cm por encima de los 19.20m verticales.
El edificio cuenta con muchas características ambientalmente sensibles, entre ellas:
• Sensores de movimiento en todos los interruptores de la luz en el edificio médico.
• Climatizador sólo en los 4.50m inferiores ocupados del centro de eventos.
• Sensores de luces que siguen al sol durante todo el día y reaccionan según sea
necesario para conservar el calor o aire acondicionado.
• Ventanas energéticamente eficientes con vidrios de un componente semi-opaco de
cuatro capas y un material irrompible intercalado en el medio.
• El edificio médico tiene la mayor parte de la fachada de cristal orientada hacia el norte.
La estructura de la cubierta del patio actúa además como sombrilla, “brise soleil” tamizando la
luz del sur en el interior del edificio
Materiales
199 ventanas, ninguna igual
18,000 tejas de acero inoxidable, cada una con mediciones únicas
875 tonos diferentes de tejas de acero
30,000 tornillos de acero
544 piezas especiales de acero, con un peso que osciló entre los 900 y 4500kg
Técnica
La envoltura de la estructura principal de la clínica se separó y se unió a la estructura con un
enrejado de acero
Los componentes fabricados en China debieron atravesar dos continentes, mar y desierto,
para llegar a Las Vegas
Cronología
El 9 de febrero de 2007 comenzó la construcción
El 21 de mayo de 2010 fue el día oficial de apertura
Objetivo
Gehry quería crear un lugar memorable que invitara a la gente a colaborar en la cura de
enfermedades neurodegenerativas. El edificio se convirtió en el punto focal del nuevo
desarrollo artístico y científico de 61 acres del Symphony Park.
Estilo
Gehry es conocido por su arquitectura teatral, radical, llena de estímulos y sorpresas.
LA ARQUITECTURA DE FRANK GHERY
La teatralidad de la arquitectura de Frank Gehry se da al ser radical, al colocar capas sobre
capas, envolver y retorcer. Estas formas curvilíneas transforman los entornos en los cuales se
levantan; es una arquitectura llena de estímulos y sorpresas.
COSTO DE LA INFRESTUCTURA
Unos 70 millones de dólares costó el proyecto para levantar en Las Vegas el Cleveland Clinic
Lou Ruvo Center for Brain Health, un centro de investigación especializado en el
funcionamiento del cerebro y de la mente humana. Puede que su futuro uso, inspirara a Frank
Gehry en su proceso de diseño para crear esta estructura curva compuesta por varios cuerpos
revestidos de titanio plateado y azul con múltiples y ordenadas ventanas, como si de un
cerebro humano, estructurado y delimitado, se tratara. En su interior, trece salas de
reconocimiento, despachos para los investigadores y el saber médico sobre el cerebro
concentrado en el Museo de la Mente.
La singular envolvente de este edificio nos enseña lo retorcida y espectacular que puede ser la
mente
es difícil que en una familia tan extensa en el tiempo y el espacio (hablo de la mía,
evidentemente) no aparezcan casos de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer
o el Parkinson, por citar sólo dos ejemplos, se genera entonces una especial sensibilidad ante
estas enfermedades y se torna en una importancia vital ayudar a otras muchas familias a
sobrellevar este durísimo trance. Yo, Rodolfo, no tengo la fórmula mágica, pero sí creo en la
investigación como herramienta fundamental para el avance en el diagnóstico y el
tratamiento.
En esa dirección siempre ha caminado nuestro linaje, el apellido ayuda (no os lo negaré) pero
son más las personas que se mueven por empatía, que las que lo hacen por interés, eso ha
generado una fuerte sinergia, provocando avances espectaculares que eran impensables
(nunca mejor dicho) hace unas décadas. Son muchas las asociaciones y centros que destinan
recursos y tiempo en la búsqueda de soluciones, y, lo mejor, son pocas las que están inconexas
del resto, así que hoy me toca exponeros aquí, con orgullo, uno de esos pioneros centros,
diseñado con el más peculiar arquitecto del Mundo.
Se trata del Cleveland Clinic Lou Ruvo Center, un novedoso centro clínico altamente
especializado en la investigación, la detección y el tratamiento de enfermedades neurológicas,
ya sabéis, el Alzheimer, el Huntington, el Parkinson o la esclerosis lateral Amiotrófica (o ELA)
que tiene su sede en Las Vegas desde el cercano año de 2010. La instalación costó unos 100
millones de dólares (unos 92 millones de euros), y cuenta con un centro de diagnóstico, salas
de neuro-imagen, consultorios médicos y laboratorios dedicados a la investigación clínica,
además de otras fruslerías que os presentaré después.
Antes hablaré de Larry Ruvo, un empresario que había perdido a su padre (Lou Ruvo) a causa
del Alzheimer y que tuvo la iniciativa de crear este centro. Llamó entonces al, tal vez,
arquitecto más popular del Mundo, Frank Gehry, que tiene entre otros reconocimientos el
Pritzker de arquitectura de 1989 o el Principe de Asturias de las artes 2014, premios muy
meritorios que hablan por sí solos de su carrera profesional. Éste se negó al oír la oferta, nunca
había realizado ningún trabajo en la ciudad de Las Vegas, y no iba a empezar a hacerlo ahora.
Pero nada es para siempre, así que Larry y Frank llegaron a un acuerdo: el primero incluiría la
enfermedad de Hurrington en la lista de investigaciones y el segundo pondría su mejor
voluntad en el proyecto.
Las razones de la petición de Gehry eran personales, como todo en la vida, la mujer de uno de
sus mejores amigos, Milto Wexler, había sufrido dicha enfermedad, y el arquitecto estaba
afectado por la suerte de su amigo y familia. Milto Wexler era psicoanalista y volcó parte de su
vida en la búsqueda de tratamientos para el Hurrington, hasta fue el precursor de la Fundación
de enfermedades hereditarias, ahora es la hija de Wexler, Nancy, la que ha tomado las riendas
de la fundación. A los dos años de iniciar el proyecto, en 2009, Larry Ruvo ya tenía un socio de
renombre: la Clínica Cleveland, a esto lo llamo yo sinergia, sin duda.
Para esta visita conté con mi primo Ingeniero, ya sabéis, el piloto de helicópteros. Sobrevolar el
edificio es algo que supera cualquier tiovivo o atracción de la ciudad de Las Vegas, os aseguro
que es increíble ver la extensa y amorfa cubierta de acero inoxidable, un amasijo de metal
inescrutable desde el cielo y a ras de suelo. Tanto me gustó que estuvimos a punto de
quedarnos sin combustible, menos mal que mi primo no se deja llevar por las emociones y es
un profesional de primera.
El complejo está compuesto por dos edificios, como si se trataran de los dos hemisferios del
cerebro, el racional, donde se desarrollan las funciones médicas y de investigación, y el
hemisferio emocional, en el que se desarrollan los eventos públicos. Entre ambos una zona de
transición, un parque desde el que puedes observar el edificio y sacar fotos para subirlas al
twitter o al instagram. Estéticamente el hemisferio racional está compuesto por una serie de
volúmenes de estuco blanco y cristal, una serie de paralelepípedos muy bien ordenados que
nos dan cierta seguridad y tranquilidad.
El segundo hemisferio, el emocional, se envuelve en un rocambolesco y enorme muro cortina
de acero inoxidable, con pliegues y ángulos sin aparente conexión (como nuestros sueños,
diría Froid). Este espectacular muro se ancla a la fachada principal del edificio por 544
elementos de acero que pesan entre 900 y 4.500 kilogramos cada uno, y que están sujetos por
entre 60 y 100 pernos, a los que se unen mediante 30.000 tornillos de acero inoxidable las
18.000 tejas del mismo material que le dan su aspecto final. Pero eso no es todo, las 199
ventanas del edificio son diferentes entre sí, y las 18.000 tejas también (incluso tienen 875
tonos distintos), por supuesto, requería un método especial el identificar y colocar cada una de
esas tejas, así que, a grandes males, grandes remedios. Gracias a la tecnología BIM se
estableció un código de barras para cada una de las placas de acero inoxidables, de esta forma
se podía analizar individualmente las piezas antes de su colocación definitiva… ¡Apasionante!
El complejo incluye el Museo de la Mente (un centro de aprendizaje interactivo que se centra
en la mente y el cerebro), una cafetería pública y una cocina de catering para los operados por
la organización Wolfgang Puck, salas de conferencias, espacios de oficinas; y un auditorio para
eventos, seminarios, conferencias y foros. Dentro de este auditorio, con 13.000 metros cúbicos
de volumen interior y una capacidad para 400 asistentes sentados o 700 de pie, puedes
empezar a temblar, admirando la sinuosa cubierta, que se convierte en una pared totalmente
taladrada por ventanas de irregular forma. Todo de un blanco impoluto.
El material que cubre una gran parte de la edificación es el estuco, de un blanco inmaculado.
Este material tiene su nacimiento en Venecia, con el famoso estuco veneciano, se trata de una
mezcla de elementos naturales: cal apagada, mármol pulverizado, yeso y pigmentos de
diferentes colores; estos se mezclan hasta que forman una pasta con la que se recubren los
paramentos. Se utiliza tanto en interiores como en exteriores, según su composición, y
permite diferentes acabados: rugoso, liso, pulido, incluso se puede modelar dándole diferentes
formas. Es ignífugo, antibacteriano (recordáis la cal ¿no?), y transpirable (con lo que evitamos
humedades por condensación).
Su grosor oscila entre 2 y 4 milímetros, siempre dándolo como mínimo en dos manos, a no ser
que el fabricante nos indique otra forma de utilización. Es fundamental que los paramentos
sobre los que vamos a pintar con estuco estén totalmente planos, de ello depende la calidad
visual final. Me encanta la idea de utilizar este material en mi futura edificación, sobre todo
porque es duradero y presume de una extensa gama de colores y terminaciones. Adiós.