Nicargua (Competencia)
Nicargua (Competencia)
En este fallo, pronunciado en el caso relativo a las "2) Decide, por unanimidad, que la solicitud
actividades militares y paramilitares en Nicaragua y mencionada es admisible."
contra Nicaragua (Nicaragua contra los Estados Unidos *
de América), la Corte decidió, por 15 votos contra l,
que tenía competencia para conocer del caso y, por
* *
unanimidad, que la solicitud presentada por Nicaragua La composición de la Corte fue la siguiente: Presi-
contra los Estados Unidos de América era admisible. dente Elias; Vicepresidente Sette-Camara; Magistrados
* Lachs, Morozov, Nagendra Singh, Ruda, Mosler, Oda,
* * Ago, El-Khani, Schwebel, Sir Robert Jennings, de La-
charriere, Mbaye y Bedjaoui; Magistrado ad hoc Co-
El texto completo de la parte dispositiva del fallo, lliard.
con los resultados de las votaciones, es el siguiente: Los Magistrados Nagendra Singh, Ruda, Mosler,
"LA CORTE, Oda, Ago y Sir Robert Jennings agregaron al fallo sus
opiniones separadas. El Magistrado Schwebel agregó
"1) a) Decide, por 11 votos contra 5, que tiene al fallo una opinión disidente. En sus opiniones, esos
competencia para examinar la solicitud presentada Magistrados expusieron y explicaron las posiciones
por la República de Nicaragua el 9 de abril de 1984, que habían adoptado respecto a ciertas cuestiones trata-
de acuerdo con los párrafos 2 y 5 del Artículo 3 6 del das en el fallo.
Estatuto de la Corte;
*
"VOTOS A FAVOR: Sr. Elias, Presidente; Sr. Sette-Ca-
mara, Vicepresidente; Sr. Lachs, Sr. Morozov, Sr. * *
Nagendra Singh, Sr. Ruda, Sr. El-Khani, Sr. de La- Actuaciones y alegaciones de las partes
charriere, Sr. Mbaye y Sr. Bedjaoui, Magistrados; (Párrafos 1 a 11)
Sr. Colliard, Magistrado ad hoc;
Tras recapitular las diversas fases de las actuaciones
"VOTOS EN CONTRA: Sr. Mosler, Sr. Oda, Sr. Ago, y exponer las alegaciones de las partes (párrs. 1 a 11),
Sr. Schwebel y Sir Robert Jennings, Magistrados; la Corte recordó que el caso se refería a una controver-
"b) Decide, por 14 votos contra 2, que tiene sia existente entre el Gobierno de Nicaragua y el Go-
competencia para examinar la solicitud presentada bierno de los Estados Unidos de América como conse-
por la República de Nicaragua el 9 de abril de 1984, cuencia de las actividades militares y paramilitares en
en la medida en que esa solicitud se refiere a una Nicaragua y en las aguas próximas a sus costas cuya
controversia relativa a la interpretación o aplicación responsabilidad Nicaragua atribuía a los Estados Uni-
del Tratado de Amistad, Comercio y Navegación en- dos. La presente fase del caso se refería a la competen-
tre los Estados Unidos de América y la República de cia de la Corte para conocer del litigio y fallar al res-
Nicaragua, firmado en Managua el 21 de enero de pecto, así como a la admisibilidad de la solicitud por la
1956, sobre la base del artículo XXIV de ese Tra- que Nicaragua lo había remitido a la Corte (párr. 11).
tado;
l. La cuestión de la competencia de la Corte para
"VOTOS A FAVOR: Sr. Elias, Presidente; Sr. Sette-Ca- conocer del litigio
mara, Vicepresidente; Sr. Lachs, Sr. Morozov, Sr. (Párrafos 12 a 83)
Nagendra Singh, Sr. Mosler, Sr. Oda, Sr. Ago, Sr.
El-Khani, Sir Robert Jennings, Sr. de Lacharriere, A. La declaración de Nicaragua y el párrafo 5 del Ar-
Sr. Mbaye y Sr. Bedjaoui, Magistrados; Sr. Co- tículo 36 del Estatuto de la Corte
lliard, Magistrado ad hoc; (Párrafos 12 a 51)
"VOTOS EN CONTRA: Sr. Ruda y Sr. Schwebel, Ma-
gistrados; Para fundamentar la competencia de la Corte, Nica-
ragua se basaba en el Artículo 36 del Estatuto de la
"c) Decide, por 15 votos contra 1, que tiene Corte y en las declaraciones de aceptación de la juris-
competencia para conocer del caso; dicción obligatoria de la Corte hechas por los Estados
"VOTOS A FAVOR: Sr. Elias, Presidente; Sr. Sette-Ca- Unidos y por Nicaragua.
mara, Vicepresidente; Sr. Lachs, Sr. Morozov, Sr.
Nagendra Singh, Sr. Ruda, Sr. Mosler, Sr. Oda, Sr. Los textos pertinentes y los antecedentes históricos
Ago, Sr. El-Khani, Sir Robert Jennings, Sr. de La- de la declaración de Nicaragua
charriere, Sr. Mbaye y Sr. Bedjaoui, Magistrados; (Párrafos 12 a 16)
Sr. Colliard, Magistrado ad hoc; En el párrafo 2 del Artículo 3 6 del Estatuto de la
"VOTOS EN CONTRA: Sr. Schwebel, Magistrado; Corte Internacional de Justicia se establece que:
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"Los Estados partes en el presente Estatuto po- consideradas, respecto de las partes en el presente
drán declarar en cualquier momento que reconocen Es~atuto, como aceptación de la jurisdicción obliga-
como obligatoria ipso facto y sin convenio especial, tona de la Corte Internacional de Justicia por el pe-
respecto a cualquier otro Estado que acepte la misma ríodo que aún les quede de vigencia y conforme a
obligación, la jurisdicción de la Corte en todas las los términos de dichas declaraciones."
controversias de orden jurídico que versen sobre: En el fallo se recuerdan las circunstancias en que
"a. la interpretación de un tratado; Nicaragua hizo su declaración: el 14 de septiembre de
"b. cualquier cuestión de derecho internacional; 1929, como Miembro de la Sociedad de las Naciones
"c. la existencia de todo hecho que, si fuere esta- firmó el Protocolo de Firma del Estatuto de la Cort~
blecido, constituiría violación de una obligación in- Permanente de Justicia Internacional 1: en ese Protocolo
ternacional; se preveía que estaba sujeto a ratificación y qué los
instrumentos de ratificación habían de enviarse al Se-
"d. la naturaleza o extensión de la reparación cretario General de la Sociedad de las Naciones. El 24
que ha de hacerse por el quebrantamiento de una de seI?tiembre de 1929, Nicaragua depositó ante el Se-
obligación internacional." cretario General de la Sociedad una declaración en vir-
Con arreglo a esa disposición, los Estados Unidos tud del párrafo 2 del Artículo 36 del Estatuto de la
hicieron, el 14 de agosto de 1946, una declaración Corte Permanente que decía:
que contenía las reservas que se describirán más ade-
lante. En esa declaración, manifestaron que: "En nom~re de la República de Nicaragua, reconoz-
"La presente declaración tendrá vigencia por un co como obligatoria incondicionalmente la jurisdicción
período de cinco años y, a partir de entonces, hasta de la Corte Permanente de Justicia Internacional.
que transcurran seis meses desde que se notifique la "Ginebra, 24 de septiembre de 1929
expiración de la declaración." "(Firmado) T. F. MEDINA."
El 6 de abril de 1984, el Gobierno de los Estados
Unidos depositó ante el Secretario General de las Na- Las autoridades nacionales de Nicaragua autoriza-
ciones Unidas una notificación firmada por el Sr. ron su ratificación, y, el 29 de noviembre de 1939 el
Georg e Shultz, Secretario de Estado (denominada en Ministro de Relaciones Exteriores de Nicaragua en'vió
adelante "la notificación de 1984"), que se refería a la al Secretario General de la Sociedad de las Naciones
declaración de 1946 y establecía que: un telegrama en el que le notificaba el envío del instru-
"La declaración anteriormente mencionada no se mento de ratificación. Sin embargo, los archivos de la
aplicará a los litigios con cualquier Estado centroa- Sociedad no contienen constancia alguna de haberse
mericano o, procedentes de o relacionados con acon- recibido ~n instrumento de ratificación, y no se ha pre-
tecimientos en América Central, y esos litigios se sentado nmguna prueba para demostrar que ese instru-
resolverán del modo en que convengan las partes en mento de ratificación se envió alguna vez a Ginebra.
ellos. Tras la segunda guerra mundial, Nicaragua fue uno de
los Miembros originarios de las Naciones Unidas ha-
"Pese a los términos de la declaración menciona- biendo ratificado la Carta el 6 de septiembre de 1945·
da, esta estipulación entrará en vigor inmediatamen- el 24 de octubre de 1945, entró en vigor el Estatuto d~
te y tendrá vigencia durante dos años, a fin de la Corte Internacional de Justicia, que forma parte inte-
promover el proceso continuado de arreglo de con- grante de la Carta.
t~oversias regionales que procura una solución nego-
ciada a los problemas políticos, económicos y de Los argumentos de las partes
seguridad interrelacionados de la América Central." (Párrafos 17 a 23)
Para poder apoyarse en la declaración de los Estados y el razonamiento de la Corte
Unidos de 1946 y basar en ella la competencia en el (Párrafos 24 a 42)
presente caso, Nicaragua tenía que probar que era un
"Estado que acepte la misma obligación" que los Esta- . Siendo ése el caso, los Estados Unidos alegaban que
dos Unidos, en el sentido del párrafo 2 del Artículo 36 Nicaragua nunca fue parte en el Estatuto de la Corte
del Estatuto. Permanente y que, por consiguiente, su declaración de
1929 no estaba "aún vigente" en el sentido del párrafo
Con ese objeto, se basó en la declaración que había
5 del Artículo 36 del Estatuto de la presente Corte.
hecho el 24 de septiembre de 1929 en virtud del párra-
fo 2 del Artículo 36 del Estatuto de la Corte Permanen- A la luz de los argumentos de los Estados Unidos y
te de Justicia Internacional, antecesora de la presente de los argumentos contrarios de Nicaragua, la Corte
Corte, en el que se establecía que: trató de determinar si el párrafo 5 del Artículo 36 po-
día haberse aplicado a la declaración de Nicaragua
"Los Miembros de la Sociedad de las Naciones y
de 1929.
los Estados mencionados en el anexo al Pacto po-
drán, ya sea al firmar o al ratificar el Protocolo al La Corte observó que la declaración de Nicaragua
que se anexa el presente Estatuto o en un momento era válida en el momento en que surgió la cuestión de
posterior, declarar que reconocen como obligatoria la aplicabilidad del nuevo Estatuto, el de la Corte In-
ipso facto y sin acuerdo especial, en relación con ternacional de Justicia, ya que, con arreglo al sistema
cualquier otro Miembro o Estado que acepte la mis- de la Corte Permanente de Justicia Internacional, una
ma obligación, la jurisdicción de la Corte ... " d~claración era válida sólo a condición de que hubiera
en cualquiera de las mismas categorías de controver- sido hecha por un Estado que hubiera firmado el Proto-
colo de Firma del Estatuto. No había llegado a ser obli-
sias relacionadas en el párrafo 2 del Artículo 36 del
Estatuto de la presente Corte. gatoria en virtud de ese Estatuto, ya que Nicaragua no
Nicaragua se basaba también en el párrafo 5 del Artícu- 1 Los Estados admitidos como Miembros de las Naciones Unidas
lo 36 del Estatuto de la presente Corte, que establece que: son ipso facto partes en el Estatuto de la Corte Internacional de
"Las declaraciones hechas de acuerdo con el Ar- Justicia, pero los Estados Miembros de la Sociedad de las Naciones
sólo eran partes en el Estatuto de la Corte Permanente de Justicia
tículo 36 del Estatuto de la Corte Permanente de Jus- Internacional si lo deseaban, y en ese caso tenían que adherirse al
ticia Internacional que estén aún vigentes serán Protocolo de Firma del Estatuto de la Corte.
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había depositado su instrumento de ratificación del El comportamiento de las partes
Protocolo de Firma y, por tanto, no era parte en el (Párrafos 43 a 51)
Estatuto. Sin embargo, no se discutía que la declara-
ción de 1929 podía haber adquirido fuerza obligatoria. Nicaragua alegaba también que la validez de su re-
Todo lo que Nicaragua tenia que haber hecho era depo- conocimiento de la jurisdicción obligatoria de la Corte
sitar su instrumento de ratificación, y podía haberlo tenia una base independiente en el comportamiento de
hecho en cualquier momento hasta el día en que se las partes. Argüía que su comportamiento a lo largo de
constituyó la nueva Corte. De ahí se deduce que la 38 años constituía un consentimiento inequívoco a la
declaración tenia cierto efecto potencial, que podía jurisdicción obligatoria de la Corte y que el comporta-
mantenerse durante muchos años. Habiendo sido hecha miento de los Estados Unidos a lo largo del mismo
"incondicionalmente" y siendo válida por un período período constituía su reconocimiento inequívoco de la
ilimitado, conservaba su efecto potencial en el momen- validez de la declaración de Nicaragua de 1929 como
to en que Nicaragua se hizo parte en el Estatuto de la una aceptación de la jurisdicción obligatoria de la Cor-
nueva Corte. te. Los Estados Unidos, no obstante, oponían que la
alegación de Nicaragua era incompatible con el Estatu-
Con objeto de llegar a una conclusión sobre la cues- to, y en particular que la jurisdicción obligatoria debía
tión de si el efecto de una declaración que no tenia basarse en la manifestación más clara posible de la in-
fuerza obligatoria en la época de la Corte Permanente tención del Estado de aceptarla. Tras considerar las cir-
podía ser transferido a la Corte Internacional de Justi- cunstancias particulares de Nicaragua, y señalando que
cia mediante la aplicación del párrafo 5 del Artículo 36 la situación de Nicaragua había sido diferente de cual-
del Estatuto de ese órgano, la Corte tuvo presentes va- quier otra, la Corte consideró que, teniendo en cuenta
rias consideraciones. el origen y la generalidad de las manifestaciones en el
Con respecto a la frase francesa "pour une durée sentido de que Nicaragua estaba obligada por su decla-
qui n 'est pas encore expirée", aplicable a las declara- ración de 1929, era correcto con<;luir que la constante
ciones hechas con arreglo al sistema anterior, la Corte aquiescencia de ese Estado en esas afirmaciones cons-
no consideró que implicara que "la durée non expirée" tituía un modo válido de manifestación de su intención
(el período que aún les quede de vigencia) es el de un de reconocer la jurisdicción obligatoria de la Corte con
compromiso de carácter obligatorio. La elección deli- arreglo al párrafo 2 del Artículo 36 del Estatuto. Con-
berada de la expresión parece denotar la intención de sideró además que no podía decirse que la preclusión
ampliar el alcance del párrafo 5 del Artículo 36 con en que se habían basado los Estados Unidos, y que
objeto de abarcar declaraciones que no hubieran adqui- hubiera impedido a Nicaragua incoar actuaciones con-
rido fuerza obligatoria. La _frase inglesa "still in force" tra ese país ante la Corte, se aplicara en este caso.
no excluye expresamente una declaración válida cuya Decisión: La Corte decidió, por tanto, que la decla-
duración no haya expirado, hecha por un Estado que no ración de Nicaragua de 1929 era válida y que, en con-
fuera parte en el Protocolo de Firma del Estatuto de la secuencia, Nicaragua era, a los efectos del párrafo 2
Corte Permanente, y sin carácter obligatorio por lo tanto. del Artículo 36 del Estatuto de la Corte, un "Estado
Con respecto a las consideraciones determinantes de que acepte la misma obligación" que los Estados Uni-
la transferencia de las facultades de la Corte anterior a dos en la fecha en que presentó la solicitud y, por ello,
la nueva, la Corte opinó que el principal interés de los podía basarse en la declaración de los Estados Unidos
que redactaron su Estatuto era mantener la mayor con- de 1946.
tinuidad posible entre ella y la Corte Permanente y su
propósito era asegurar que el reemplazo de una Corte B. La declaración de los Estados Unidos
por otra no diera como resultado en un paso atrás en (Párrafos 52 a 76)
relación con los progresos logrados hacia la adopción
de un sistema de jurisdicción obligatoria. La lógica de La notificación de 1984
un sistema general de traspaso de la vieja Corte a la (Párrafos 52 a 66)
nueva hacía que la ratificación del nuevo Estatuto tu- La aceptación de la competencia de la Corte por los
viera exactamente los mismos efectos que la ratifica- Estados Unidos en que se apoyaba Nicaragua era el
ción del Protocolo de Firma del viejo Estatuto, es de- resultado de la declaración hecha por los Estados Uni-
cir, en el caso de Nicaragua, la transformación de un dos el 14 de agosto de 1946. Sin embargo, los Estados
compromiso potencial en uno efectivo. Por consiguien- Unidos argumentaban que había que dar validez a la
te, podía suponerse que Nicaragua había dado su con- carta enviada al Secretario General de las Naciones
sentimiento a la transferencia de su declaración a la Unidas el 6 de abril de 1984. Es evidente que, si esa
Corte Internacional de Justicia cuando firmó y ratificó notificación fuera válida frente a Nicaragua en la fecha
la Carta, aceptando así el Estatuto y el párrafo 5 de su de presentación de su solicitud, la Corte no tendría
Artículo 36. competencia en virtud del Artículo 36 del Estatuto.
En cuanto a las publicaciones de la Corte a que se Tras recordar los argumentos de las partes a ese res-
referían las partes por razones opuestas, la Corte seña- pecto, la Corte señaló- que la cuestión más importante,
ló que habían situado regularmente a Nicaragua en la en relación con el efecto de la notificación de 1984,
lista de Estados que habían reconocido la jurisdicción era si los Estados Unidos podían prescindir libremente
obligatoria de la Corte en virtud del párrafo 5 del de la cláusula de notificación con seis meses de antela-
Artículo 36 del Estatuto. Los testimonios aportados ción que, libremente y por su propia elección, habían
por esas publicaciones habían sido enteramente oficia- agregado a su declaración, a pesar de la obligación que
les y públicos, muy numerosos y extendidos a lo largo habían contraído respecto de otros Estados que hubie-
de un período de casi 40 años. La Corte dedujo de ese ran hecho una declaración similar. La Corte observó
testimonio la conclusión de que el comportamiento de que los Estados Unidos habían argumentado que la de-
los Estados partes en el Estatuto había confirmado la claración de Nicaragua, por ser de duración indefinida,
interpretación del párrafo 5 del Artículo 36 del Estatu- estaba sujeta a una expiración inmediata, y que Nicara-
to con arreglo a la cual las disposiciones de ese Artícu- gua no había aceptado "la misma obligación" que los
lo se aplicaban al caso de Nicaragua. Estados Unidos y no podía aprovecharse contra ellos
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de la cláusula que establecía un plazo. La Corte no la jurisdicción obligatoria de la Corte. Las dos declara-
consideró que ese argumento autorizara a los Estados ciones constituían la base de su competencia.
Unidos a prescindir válidamente de la cláusula relativa
a un plazo incluida en su declaración de 1946. A juicio C. El Tratado de Amistad, Comercio y Navegación
de la Corte, la noción de reciprocidad se refería al al- de 21 de enero de 1956 como base de la compe-
cance y la sustancia de los compromisos adquiridos, tencia
incluidas las reservas, y no a las condiciones formales (Párrafos 77 a 83)
de su creación, duración o extinción. No podía invocar-
se la reciprocidad para excusar la desviación de los En su memoria, Nicaragua se apoyaba también,
términos de la propia declaración de un Estado. Los como "base subsidiaria" de la competencia de la Corte
Estados Unidos no podían basarse en la reciprocidad, en el presente caso, en el Tratado de Amistad, Comer-
ya que la declaración de Nicaragua no contenía ningu- cio y Navegación que había concertado con los Estados
na restricción expresa. Por el contrario, Nicaragua po- Unidos en Managua el 21 de enero de 1956 y que entró
día invocar contra los Estados Unidos la notificación en vigor el 24 de mayo de 1958, cuyo artículo XXIV,
con seis meses de antelación, no sobre la base de la en su párrafo 2, decía lo siguiente:
reciprocidad, sino porque ese compromiso formaba "Toda controversia entre las partes respecto a la
parte integrante del instrumento que lo contenía. Por interpretación o aplicación del presente tratado, que
consiguiente, la notificación de 1984 no podía derogar no se arregle satisfactoriamente por la vía diplomáti-
la obligación de los Estados Unidos de someterse a la ca, se someterá a la Corte Internacional de Justicia a
jurisdicción de la Corte respecto a Nicaragua. menos que las partes convengan en arreglarla por al-
gún otro medio pacífico."
La reserva respecto a ·los tratados multilaterales Nicaragua alegaba que ese tratado había sido y esta-
hecha por los Estados Unidos ba siendo violado por las actividades militares y para-
(Párrafos 67 a 76) militares de los Estados Unidos descritas en la solici-
Quedaba por resolver si la declaración de los Esta- tud. Los Estados Unidos oponían que, como en la
dos Unidos de 1946 constituía el consentimiento nece- solicitud no figuraba ninguna denuncia de violación
sario por su parte a la competencia de la Corte en el del tratado, no había propiamente ante la Corte ningu-
presente caso, teniendo en cuenta las reservas adjuntas na reclamación que tuviera que adjudicar, y que, como
a la declaración. En concreto, los Estados Unidos ha- no se había hecho ningún intento de resolver la contro-
bían invocado la cláusula c) de esa declaración, en la versia por medio de la diplomacia, no podía aplicarse
que se establecía que la aceptación por los Estados la cláusula compromisoria. La Corte resolvió que era
Unidos de la competencia obligatoria de la Corte no se necesario que se asegurase de que era competente con
extendía a arreglo al tratado, ya que había decidido que la excep-
ción basada en la reserva de los tratados multilaterales
"las controversias resultantes de un tratado multila- que figuraba en la declaración de los Estados Unidos
teral, a menos que: 1) Todas las partes en el tratado no le impedía admitir la solicitud. A juicio de la Corte,
afectado por la decisión sean también partes en el el hecho de que un Estado no se hubiera referido ex-
caso ante la Corte, o 2) Los Estados Unidos de presamente, en sus negociaciones con otros Estados, a
América accedan especialmente a la competencia." que el comportamiento de esos Estados había violado
Esa reserva será citada como la "reserva de los trata- un tratado concreto no impedía a ese Estado invocar
dos multilaterales". una cláusula compromisoria de ese tratado. En conse-
cuencia, la Corte decidió que, en virtud del Tratado de
Los Estados Unidos aducían que Nicaragua se basa- 1956, era competente para ocuparse de las denuncias
ba en su solicitud en cuatro tratados multilaterales, y hechas por Nicaragua en su solicitud.
que la Corte, en vista de la reserva precedente, sólo
podía ejercer jurisdicción si todas las partes en los tra- II. La cuestión de la admisibilidad de la solicitud de
tados a que afectara la presunta decisión de la Corte Nicaragua
fueran también partes en el caso. (Párrafos 84 a 108)
La Corte señaló que los Estados que, según los Esta- La Corte pasó a tratar la cuestión de la admisibili-
dos Unidos, podían ser afectados por la futura decisión dad de la solicitud de Nicaragua. Los Estados Unidos
de la Corte habían hecho declaraciones de aceptación alegaban que esa solicitud era inadmisible por cinco
de la competencia obligatoria de la Corte y tenían la motivos diferentes, cada uno de los cuales, se decía,
posibilidad, en cualquier momento, de acudir a la Corte era suficiente para establecer la inadmisibilidad, ya
con la solicitud de que se incoaran actuaciones o recu- se considerara como un obstáculo legal a la decisión
rrir al procedimiento incidental de intervención. Por O como "una cuestión que requiere el ejercicio de pru-
consiguiente, esos Estados no estaban indefensos fren- dente discreción en interés de la integridad de la fun-
te a cualquier .consecuencia que pudiera derivar de la ción judicial".
decisión de la Corte y no necesitaban la protección de El primer motivo de inadmisibilidad (párrs. 85 a 88)
la reserva de los tratados multilaterales (en la medida presentado por los Estados Unidos era que Nicaragua
en que no estuvieran ya protegidos por el Artículo 59 no había traído ante la Corte a partes cuyas presencia y
del Estatuto). La Corte consideró que, evidentemente, participación eran necesarias para que los derechos de
la cuestión de qué Estados podían ser afectados no era esas partes estuvieran protegidos y para fallar sobre las
un problema jurisdiccional y que no tenía otra elección cuestiones planteadas en la solicitud. A ese respecto, la
que declarar que la excepción basada en la reserva de Corte recordó que pronunciaba fallos con fuerza obli-
los tratados multilaterales no poseía, en las circunstan- gatoria entre las partes, de conformidad con el Artículo
cias del caso, un carácter exclusivamente preliminar. 59 del Estatuto, y que los Estados que consideraran
Decisión: La Corte decidió que, pese a la notifica- que podían ser afectados por la decisión tenían la posi-
ción hecha por los Estados Unidos en 1984, la solici- bilidad de incoar actuaciones separadas o de emplear el
tud de Nicaragua no estaba excluida del ámbito de procedimiento de la intervención. No había traza, ni en
aplicación de la aceptación por los Estados Unidos de el Estatuto, ni en la práctica de los tribunales intemacio-
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nales, de una norma sobre "partes indispensables", que La Corte recordó sus decisiones anteriores de .que
sólo seria concebible paralelamente a una facultad, que la nada le obligaba a negarse a conocer de un aspecto de
Corte no poseía, de decidir que un tercer Estado pasara a una controversia simplemente porque esa controversia
ser parte en las actuaciones. No podía considerarse que tuviera otros aspectos (caso del Personal diplomático y
ninguno de los Estados mencionados se hallaba en una consular de los Estados Unidos en Teherán, l. C.J. Re-
situación tal que su presencia fuera verdaderamente in- ports 1980, pág. 19, párr. 36) y de que el hecho de que
dispensable para proseguir las actuaciones. se estuvieran realizando activamente negociaciones du-
El segundo motivo de inadmisibilidad {párrs. 89 y rante las actuaciones no constituía ningún obstáculo
90) alegado por los Estados Unidos era que Nicaragua jurídico al ejercicio por la Corte de su función judicial
solicitaba, en efecto, que la Corte determinara que (caso de la Plataforma Continental del Mar Egeo,
existía en este caso una amenaza a la paz, cuestión a la I.C.J. Reports 1978, pág. 12, párr. 29). La Corte no
que se extendía esencialmente la competencia del Con- podía aceptar ni que hubiera un requisito de agota-
sejo de Seguridad, porque estaba relacionado con la miento previo de los procesos regionales de negocia-
denuncia de Nicaragua relativa al uso de la fuerza. La ción, como una condición previa para recurrir a la Cor-
Corte examinó ese motivo de inadmisibilidad al mismo te, ni que la existencia del proceso de Contadora
tiempo que el tercer motivo (párrs. 91 a 98), basado en constituyera, en este caso, un obstáculo al examen de
la posición de la Corte dentro del sistema de las Nacio- la solicitud de Nicaragua por la Corte.
nes Unidas, incluido el efecto de las actuaciones ante Por consiguiente, la Corte no podía declarar inadmi-
la Corte sobre el ejercicio del derecho inmanente de sible la solicitud por ninguno de los motivos alegados
legítima defensa, individual o colectiva, en virtud del por los Estados Unidos.
Artículo 51 de la Carta. La Corte opinó que el hecho
de que una cuestión se hubiera sometido al Consejo de Decisiones
Seguridad no debía impedir que se ocupara de ella la (Párrafos 109 a 111)
Corte y que ambos procedimientos podían proseguir Situación de las medidas provisionales
pari passu. El Consejo tenía funciones de carácter po- (Párrafo 112)
lítico, en tanto que la Corte ejercía funciones puramen- La Corte declaró que su providencia de 1O de mayo
te judiciales. Por consiguiente, ambos órganos podían de 1984 y las medidas provisionales en ella indicadas
desempeñar sus funciones, distintas pero complementa- debía seguir en vigor hasta que se pronunciara el fallo
rias, respecto a los mismos acontecimientos. En el pre- definitivo en el caso.
sente caso, la denuncia de Nicaragua no se refería a
una guerra o conflicto armado en curso entre ese país y PARTE DISPOSITIVA DEL FALLO DE LA CORTE
los Estados Unidos, sino a una situación que requería
el arreglo pacífico de controversias, cuestión tratada en "LA CORTE,
el Capítulo VI de la Carta. De ahí que fuera correcto "1) a) Decide, por 11 votos contra 5, que tiene
someterla al principal órgano judicial de las Naciones competencia para examinar la solicitud presentada
Unidas en busca de un arreglo pacífico. No se trataba por la República de Nicaragua el 9 de abril de 1984,
de un caso del que sólo pudiera ocuparse el Consejo de de acuerdo con los párrafos 2 y 5 del Artículo 36 del
Seguridad de conformidad con las disposiciones del Estatuto de la Corte;
Capítulo VII de la Carta.
"VOTOS A FAVOR: Sr. Elias, Presidente; Sr. Sette-Ca-
Con respecto al Artículo 51 de la Carta, la Corte mara, Vicepresidente; Sr. Lachs, Sr. Morozov, Sr.
señaló que el hecho de que el derecho inmanente de Nagendra Singh, Sr. Ruda, Sr. El-Khani, Sr. de La-
legítima defensa fuera mencionado en la Carta como charriere, Sr. Mbaye, Sr. Bedjaoui, Magistrados;
un "derecho" indicaba una dimensión jurídica y con- Sr. Colliard, Magistrado ad hoc;
cluyó que, si, en las presentes actuaciones, resultara
necesario que la Corte fallase a ese respecto entre las "VOTOS EN CONTRA: Sr. Mosler, Sr. Oda, Sr. Ago, Sr.
partes, no podía impedir que lo hiciera la existencia de Schwebel y Sir Robert Jennings, Magistrados;
un procedimiento que requiriera que la cuestión se so- "b) Decide, por 14 votos contra 2, que tiene com-
metiera al Consejo de Seguridad. petencia para examinar la solicitud presentada por la
República de Nicaragua el 9 de abril de 1984, en la
Un cuarto motivo de inadmisibilidad (párrs. 99 a medida en que esa solicitud se refiere a una controver-
1O1) alegado por los Estados Unidos era la imposibili- sia relativa a la interpretación o aplicación del Tratado
dad de que la función judicial se ocupara de situacio- de Amistad, Comercio y Navegación entre los Estados
nes que implicaran conflictos armados en curso, ya que Unidos de América y la República de Nicaragua, fir-
el recurso a la fuerza durante un conflicto armado care- mado en Managua el 21 de enero de 1956, sobre la
cía de los atributos necesarios para la aplicación del base del artículo XXIV de ese Tratado;
procedimiento judicial, a saber, una pauta de hechos
jurídicamente pertinentes discernible por los medios de "VOTOS A FAVOR: Sr. Elias, Presidente; Sr. Sette-
que disponía el tribunal juzgador. La Corte señaló que Camara, Vicepresidente; Sr. Lachs, Sr. Morozov,
cualquier fallo sobre el fondo de un asunto se limitaba Sr. Nagendra Singh, Sr. Mosler, Sr. Oda, Sr. Ago,
a respaldar las alegaciones de las partes que hubieran Sr. El-Khani, Sir Robert Jennings, Sr. de Lacha-
sido apoyadas con prueba suficiente de los hechos per- rriere, Sr. Mbaye, Sr. Bedjaoui, Magistrados; Sr.
tinentes y que, en última instancia, era al litigante al Colliard, Magistrado ad hoc;
que incumbía la carga de la prueba. "VOTOS EN CONTRA: Sr. Ruda y Sr. Schwebel, Ma-
El quinto motivo de inadmisibilidad (párrs. l 02 a gistrados;
108) alegado por los Estados Unidos se basaba en que "c) Decide, por 15 votos contra 1, que tiene
no se habían agotado los procedimientos establecidos competencia para conocer del caso;
para la resolución de los conflictos existentes en la "VOTOS A FAVOR: Sr. Elias, Presidente; Sr. Sette-
América Central. Sostenía que la solicitud de Nicara- Camara, Vicepresidente; Sr. Lachs, Sr. Morozov,
gua era incompatible con el proceso de Contadora, en Sr. Nagendra Singh, Sr. Ruda, Sr. Mosler, Sr.
el que Nicaragua era parte. Oda, Sr. Ago, Sr. El-Khani, Sir Robert Jennings,
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Sr. de Lacharriere, Sr. Mbaye, Sr. Bedjaoui, Ma- Respecto al primer punto, el Magistrado Ruda man-
gistrados; Sr. Colliard, Magistrado ad hoc; tenía que las partes no habían cumplido las condicio-
"VOTOS EN CONTRA: Sr. Schwebel, Magistrado; nes establecidas en el artículo XXIV del Tratado, que
"2) Decide, por unanimidad, que la solicitud no podía servir, por consiguiente, como base para la
mencionada es admisible. competencia de la Corte.
Respecto al segundo punto, consideraba que la re-
RESUMEN DE LAS OPINIONES AGREGADAS serva que figuraba en la cláusula e) de [Link]ón
AL FALLO DE LA CORTE no era aplicable en el presente caso porque no sólo se
trataba de una controversia entre los Estados Unidos y
Opinión separada del Magistrado Nagendra Singh Nicaragua, sino también de una controversia diferente
El Magistrado Nagendra Singh había votado a favor entre Nicaragua, por una parte, y Honduras, El Sálva-
de la competencia de la Corte por ambos motivos, a dor y Costa Rica, por la otra.
saber, en virtud de la claúsula facultativa de los párra- Respecto al tercer punto, el Magistrado Ruda opina-
fos 2 y 5 del Artículo 36 del Estatuto de la Corte, así ba que el comportamiento de los Estados no constituía
como en virtud del párrafo 1 del Artículo 36 del Esta- una base independiente para la competencia de la Cor-
tuto sobre la base del párrafo 2 del artículo 24 del te, si no se había depositado ante el Secretario General
Tratado de Amistad, Comercio y Navegación de 21 de de las Naciones Unidas una declaración de aceptación
enero de 1956, pero había considerado durante todas de la claúsula facultativa.
esas actuaciones que la competencia de la Corte basada El Magistrado Ruda coincidía con la interpretación del
en el último motivo, a saber, el Tratado, proporcionaba párrafo 5 del Artículo 36 del Estatuto hecha por la Corte.
un fundamento más claro y firme que la competencia
basada en la cláusula facultativa de los párrafos 2 y 5 Opinión separada del Magistrado Mosler
del Artículo 36 del Estatuto. La Corte se enfrentaba El Magistrado Mosler no concurría con la opinión
con dificultades en relación con la aceptación imper- de la Corte de que era competente sobre la base de la
fecta de la competencia por Nicaragua y con la res- declaración nicaragüense de 1929 relativa a la compe-
puesta renuente de los Estados Unidos, revelada por su tencia de la Corte Permanente de Justicia Internacio-
declaración de 6 de abril de 1984, con la que pretendía nal. A su juicio, la Corte sólo tenía competencia sobre
excluir por un período de dos años la competencia de la base del Tratado de Amistad, Comercio y Navega-
la Corte respecto a cualquier controversia con los Esta- ción entre las partes de 1956.
dos de la América Central. Además, existía también la
cuestión de la reciprocidad en relación con el preaviso Opinión separada del Magistrado Oda
de seis meses de la rescisión, estipulado en la declara-
ción de los Estados Unidos de 14 de agosto de 1946. El Magistrado Oda coincidía con la conclusión de la
Por otra parte, el Tratado de 1956 proporcionaba una Corte sólo porque el caso podía fallarse en virtud del
base jurisdiccional clara, aunque la esfera de la juris- Tratado de 1956 entre Nicaragua y los Estados Unidos.
dicción estuviera restringida a las controversias relati- Por ello, a su juicio, el alcance del caso debía limitarse
vas a la interpretación y la aplicación de ese tratado. estrictamente a cualquier violación de disposiciones
Sin embargo, dicha jurisdicción no estaba sujeta a la concretas de ese Tratado.
reserva de los tratados multilaterales hecha por los Es- Sin embargo, el Magistrado Oda mantenía la firme
tados Unidos, que era aplicable a la competencia de la opinión de que no podía conocerse del presente caso en
Corte con arreglo a la cláusula facultativa del párrafo 2 virtud de la cláusula facultativa del Estatuto por las
del Artículo 36 del Estatuto. Otra característica útil de dos razones siguientes. En primer lugar, no había moti-
la competencia basada en el Tratado de 1956 era que vo para concluir que pudiera mantenerse que Nicara-
ayudaría a especificar y canalizar jurídicamente las gua estuviera jurídicamente facultada para incoar las
cuestiones controvertidas. Las partes tendrían que acu- presentes actuaciones sobre la base de la aceptación de
dir a la Corte en virtud del Tratado, invocando princi- la cláusula facultativa. En segundo lugar, suponiendo
pios jurídicos y adoptando procedimientos jurídicos que Nicaragua pudiera incoar las presentes actuacio-
que ayudarían a limitar jurídicamente la presentación nes, los Estados Unidos, por conducto de la carta de
de esa difusa controversia, que podía, en otro caso, Shultz de 6 de abril de 1984, habían excluido efectiva-
adquirir un carácter no jurídico, aumentando así el pro- mente, antes de que se incoara el caso, el tipo de con-
blema de seleccionar lo que era justiciable frente a las troversia relativa a su obligación con arreglo a la cláu-
cuestiones no justiciables sometidas a la Corte. Por lo sula facultativa en su relación con Nicaragua: cuando
tanto, concluyó que la competencia de la Corte basada se pretendía someter un caso a la Corte en virtud de
en el Tratado era clara, convincente y fiable. Nicaragua esa cláusula, una disposición que fijara cierto plazo,
tendría ahora que enunciar clara y expresamente las como la declaración de los Estados Unidos, no podía
violaciones del Tratado que afectaran a su interpreta- ser invocada, debido a la norma de la reciprocidad, por
ción y aplicación, cuando la Corte procediera a exami- otra parte cuya declaración pudiera revocarse o enmen-
nar el fondo del asunto. darse en cualquier momento.
Opinión separada del Magistrado Ruda Opinión separada del Magistrado Ago
La opinión separada del Magistrado Ruda, que coin- El Magistrado Ago coincidía con la decisión de la
cidió con la decisión de la Corte de que tenía compe- Corte de que tenía competencia para conocer del fondo
tencia para examinar la solicitud de acuerdo con los del asunto, debido a su convicción de que existía un
párrafos 2 y 5 del Artículo 36 del Estatuto de la Corte, vínculo válido de competencia entre las partes en el
se refería a tres puntos: el Tratado de Amistad, Comer- párrafo 2 del artículo XXIV del Tratado de Amistad,
cio y Navegación de 1956 como base de la competen- Comercio y Navegación concertado entre los Estados
cia de la Corte, la reserva que figuraba en la cláusula Unidos de América y Nicaragua el 21 de enero de 1956.
e) de la declaración de los Estados Unidos de 1946 y el Ese vínculo, a su juicio, confería a la Corte competencia
comportamiento de los Estados como base para la com- para examinar la denuncia por Nicaragua de violaciones
petencia de la Corte. de ese Tratado cometidas por los Estados Unidos.
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El Magistrado Ago no llegaba a la misma conclusión del Artículo 36 se refería exclusivamente a declaracio-
respecto al vínculo jurisdiccional más amplio deducido nes hechas con arreglo al Estatuto de la Corte Perma-
en el fallo de los hechos relativos a la aceptación por nente en virtud de las cuales los Estados quedaran
Nicaragua y los Estados Unidos de América de la juris- "obligados", es decir, que estuvieran vigentes.
dicción obligatoria de la Corte por declaración unilate- El hecho de que, durante casi 40 años, se hubiera
ral, ya que no estaba convencido de la existencia de ese relacionado a Nicaragua, en el Anuario de la presen-
vínculo ni de hecho ni de derecho. te Corte y en otras partes, entre los Estados obliga-
dos en virtud de la cláusula facultativa no era sufi-
Opinión separada del Magistrado Sir Robert Jennings ciente para derogar esa conclusión o establecer
La Corte no tenía competencia con arreglo al párra- independientemente la capacidad de Nicaragua. Los
fo 5 del Artículo 36 de su Estatuto porque Nicaragua Anuarios habían contenido siempre una nota a pie de
nunca llegó a ser parte en el Estatuto de la Corte Per- página o una referencia que advertía al lector que la
manente; en consecuencia, su declaración hecha con adhesión de Nicaragua a la cláusula facultativa era du-
arreglo al Artículo 36 del Estatuto de esa Corte no dosa. Además, el comportamiento de Nicaragua había
podía ser una "aún vigente" en el sentido del párrafo 5 sido equívoco. No sólo había dejado de manifestar su
del Artículo 36 del Estatuto de la presente Corte, por- intención de someterse a la jurisdicción obligatoria de
que nunca estuvo vigente. Tratar de apoyar una opinión la presente Corte mediante el depósito de una declara-
diferente en consignaciones en libros de referencia, ción, sino que también había evitado una ocasión evi-
como los Anuarios de la Corte, era erróneo en princi- dente de declarar que se reconocía obligada en virtud
pio y no estaba fundamentado en los hechos alegados. del párrafo 5 del Artículo 36, como en el caso del Rey
En todo caso, por carta de 6 de abril de 1984, el de España.
Secretario de Estado de los Estados Unidos excluía la Por otra parte, incluso aunque Nicaragua tuviera capa-
competencia porque la práctica reciente mostraba que cidad para incoar actuaciones en virtud de la cláusula
los Estados tenían derecho a retirar o alterar sus decla- facultativa, no podía hacerlo contra los Estados Unidos.
raciones en virtud de la cláusula facultativa con efectos Suponiendo que la declaración de Nicaragua fuera obli-
inmediatos, en cualquier momento antes de que se pre- gatoria, Nicaragua podía rescindirla en cualquier momen-
sentara a la Corte una solicitud basada en la declara- to con efectos inmediatos. Por aplicación de la norma de
ción. la reciprocidad, los Estados Unidos podían igualmente
Sir Robert coincidía con la decisión de la Corte res- rescindir su adhesión a la jurisdicción obligatoria de la
pecto a la reserva de los tratados multilaterales hecha Corte, frente a Nicaragua, con efectos inmediatos. Por lo
por los Estados Unidos, así como respecto al Tratado tanto, aunque en general los Estados Unidos no pudieran
de Amistad, Comercio y Navegación de 1956. rescindir o modificar su aceptación de la jurisdicción
obligatoria de la Corte -como prentendía hacer su noti-
Opinión disidente del Magistrado Schwebel ficación de abril de 1984- sin un preaviso de seis me-
El Magistrado Schwebel disentía del fallo de la Cor- ses, podían hacerlo válidamente en relación con Nicara-
te, que consideraba "errado sobre las principales cues- gua.
tiones de competencia" consideradas. Sin embargo, si En todo caso, aunque los Estados Unidos no pu-
la Corte estuviera acertada al decidir que tenía compe- dieran rescindir su declaración respecto a Nicaragua,
tencia, entonces el caso sería admisible. tenían derecho, con arreglo a la reserva de los trata-
Sobre la cuestión de si Nicaragua era parte en la dos multilaterales que figuraba en su declaración, a
jurisdicción obligatoria de la Corte en virtud de su excluir que Nicaragua basara su solicitud en cuatro
cláusula facultativa y, por tanto, tenía personalidad tratados multilaterales, incluidas las Cartas de las
jurídica para incoar actuaciones contra los Estados Naciones Unidas y de la Organización de los Estados
Unidos, el Magistrado Schwebel concluía que no era Americanos, a menos que todas las demás partes en
parte y, por lo tanto, que carecía de capacidad jurídi- esos tratados afectadas por la decisión fueran partes
ca. Nicaragua nunca se había adherido a la jurisdic- en el caso. Esas partes -como lo demostraban los ale-
ción obligatoria de la presente Corte en virtud de la gatos presentados por Nicaragua en el caso- eran
cláusula facultativa. Ese país alegaba, no obstante, Honduras, Costa Rica y El Salvador. Como esos Esta-
que era parte debido a su declaración de 1929 de dos no eran partes, la Corte debía haber excluido la
aceptación de la jurisdicción obligatoria de la Corte posibilidad de que Nicaragua se apoyara en esos cua-
Permanente de Justicia Internacional. Si la declara- tro tratados. Sin embargo, la Corte --erróneamente a
ción de 1929 hubiera entrado en vigor, se considera- juicio del Magistrado Schwebel- había mantenido
ría que Nicaragua era parte en la jurisdicción obligato- que esos otros Estados no podían ser identificados aho-
ria de la presente Corte por aplicación del párrafo 5 del ra y parecía haber aplazado la cuestión de la aplicación
Artículo 36 de su Estatuto. Sin embargo, la declara- de la reserva hasta la etapa en que se examinara el
ción de Nicaragua de 1929 nunca estuvo vigente. Por fondo del asunto.
consiguiente, con arreglo a las disposiciones del párra- Por último, a juicio del Magistrado Schwebel, la Cor-
fo 5 del Artículo 36, no le quedaba ningún período de te no era competente para entender de las denuncias he-
vigencia, ya que esa vigencia nunca comenzó. No ha- chas contra los Estados Unidos por Nicaragua en su
bía período que aún no hubiera expirado, ya que su solicitud por razón de ser parte en un Tratado bilateral
declaración nunca estuvo "inspirada". de Amistad, Comercio y Navegación. Nicaragua no ha-
Que ésa era la interpretación correcta del párrafo 5 bía cumplido los requisitos procesales previos para in-
del Artículo 36 lo demostraban no sólo el sentido di- vocar ese. Tratado como base de la competencia de la
recto de su texto, sino también la historia de la redac- Corte. Más aún, ese Tratado puramente comercial no
ción del Artículo en la Conferencia de San Francisco y tenía ninguna relación plausible con las acusaciones
cuatro casos sometidos a la presente Corte. En todos, de agresión e intervención hechas en la solicitud de
clara y uniformemente, se interpretaba que el párrafo 5 Nicaragua.
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