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Programas de Ensenanza1

El Decreto Número 14 de 1915 aprueba provisionalmente nuevos planes de estudios y reglamentos para las escuelas rurales y urbanas de Panamá, con el objetivo de uniformar la enseñanza pública. Se establece un plan de estudios para las escuelas de varones y niñas, que incluye asignaturas como Castellano, Aritmética, Ciencias Naturales, e Inglés, entre otras. Además, se enfatiza la importancia de la correlación entre los diferentes ramos del conocimiento y la conexión entre impresión y expresión en el proceso educativo.

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Programas de Ensenanza1

El Decreto Número 14 de 1915 aprueba provisionalmente nuevos planes de estudios y reglamentos para las escuelas rurales y urbanas de Panamá, con el objetivo de uniformar la enseñanza pública. Se establece un plan de estudios para las escuelas de varones y niñas, que incluye asignaturas como Castellano, Aritmética, Ciencias Naturales, e Inglés, entre otras. Además, se enfatiza la importancia de la correlación entre los diferentes ramos del conocimiento y la conexión entre impresión y expresión en el proceso educativo.

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REPÚBLICA DE PANAMA

SECRETARIA D E INSTRUCCIÓN P U B L I C A

PANAMA
IMPRENTA NAClONÄi;

1915 ' V
REPÚBLICA DÉ PANAMA
S E C R E T A R l A D E INSTRUCCIÓN P U B L I C A

dboüb

RAMAS DE ENSEÑANZA
PARA LAS

ESCUELAS URBANAS

PANAMA
IMPRENTA NACIONAL
191S
DECRETO NÚMERO 14 DE 1915
( D E 14 D E ABRIL)
por el cual s e a p r u e b a n provisionalmente los nuevos planes de estudios, programas y regla-
m e n t o s para los p l a n t e l e s rurales, u r b a n o s , n o r m a l e s y s e c u n d a r i o s de la N a c i ó n .

El Presidente de la República,
en uso de sus facultades legales,
DECRETA:

Artículo I Apruébanse provisionalmente los planes de estu-


o

dios, programas y reglamentos para las escuelas rurales y urbanas,


la Escuela Normal de Institutoras y el Instituto Nacional (Liceo
y Sección Normal), preparados por la junta de profesores con la
•cual se contrató el trabajo de uniformar y correlacionar la ense-
ñanza pública, con las reformas acordadas después de presentado
el referido trabajo por los referidos encargados.
Artículo 2 Los planes de estudios, programas y reglamentos
o

de que se trata, se publicarán en folletos precedidos de este Decreto


de aprobación, y se harán repartir dentro del más breve tiempo a
fin de que empiecen a regir desde el entrante año escolar.
Comuniqúese y publíquese.
Dado en Panamá, a catorce de Abril de mil novecientos quince.

BELISARIO PORRAS.
El Secretario de Instrucción Pública,
GMO. ANDREVE.
V

P L A N D E ESTUDIOS PRIMARIOS

PARA LAS ESCUELAS D E V A R O N E S D E PANAMÁ

HORAS SEMANALES
ASIGNATURAS
GRADO GKADO GRADO GBADO GRADO

I II III IV V

Castellano
а) L e c t u r a
б) G r a m á t i c a
c) D i c t a d o ••
d) C o m p o s i c i ó n .
Lecciones de cosas
Aritmética
Geometría
Geografía
Historia. . .
Ciencias Naturales
Física
Instrucción Cívica
Inglés
Escritura
Dibujo
Religión y Moral
Agricultura
Gimnasia y juegos organizados.
Canto

26 26 30 30

NOTAB. L a e n s e ñ a n z a d e l a s C i e n c i a s N a t u r a l e s e n el V I g r a d o , e s u n c u r s o d e B i o l o g í a e H i g i e n e .
La Escritura del I grado está incluida en las 8 horas de Castellano.
E n las escuelas en donde no se dé la enseñanza del Inglés, las horas destinadas a esta
a s i g n a t u r a s e d e s t i n a r á a la d e Esoritura, s u p r i m i e n d o u n a h o r a e n el I I I g r a d o , q u e
se dedicará a la Agricultura.
L a clase d e Religión y Moral n o es obligatoria. La recibirán los alumnos cuyos padres
lo deseen, y será d a d a por el maestro del grado los miércoles y s á b a d o s e n la tarde.
E s t e P l a n de Estudios estará vigente mientras n o sea reformado p o r la Secretaría de
Instrucción Pública y, en consecuencia, ni los Inspectores Provinciales o Seccionales
del r a m o , ni los Directores o M a e s t r o s d e E s c u e l a s p o d r á n alterarlo sin previa a u t o ­
rización de la Secretaría. C u a n d o a juicio de u n Director o Maestro sea necesario
algún cambio, deberá ponerlo en conocimiento del Inspector respectivo, para que
éste eleve el asunto e n consulta a la Secretaría.
VII

PLAN DE ESTUDIOS PRIMARIOS

PARA LAS ESCUELAS D E NIÑAS D E PANAMÁ

HORAS SEMANALES

ASIGNATURAS
ORADO GRAJDO GRADO GRADO

I II III IV

Castellano
а) L e c t u r a
б) G r a m á t i c a
c) D i c t a d o
d) C o m p o s i c ó i n
Lecciones de cosas
Aritmética
Geometría
Geografía
Historia
Ciencias Naturales
Física
Economía doméstica
Instrucción Cívica
Inglés
Escritura
Dibujo
Religión y Moral
Labores femeniles
Gimnasia y Juegos organizados.
Canto

26 26 I 30 I 30 I 30 30
NOTAS: L a e s e ñ a n z a d e las C i e n c i a s N a t u r a l e s e n el V I grado, es u n curso de Biología e H i g i e n e
y Puericultura.
La Escritura de I grado está incluida en las 8 horas de Castellano.
E n las escuelas en d o n d e n o se dé la e n s e ñ a n z a de Inglés, las horas destinadas a esta
^ a s i g n a t u r a s e d e s t i n a r á n a l a d e E s c r i t u r a , s u p r i m i e n d o u n a h o r a e n el I I I grado,
q u e se dedicarán a l a s L a b o r e s femeniles.
L a clase de Religión y Moral no es obligatoria. L a recibirán las alumnas cuyos padres
lo d e s e e n , y s e r á d a d a por el m a e s t r o del g r a d o los miércoles y s á b a d o s en la tarde.
E s t e Plan de Estudios estará vigente mientras no sea .reformado por la Secretaría de
Instrucción Pública y, en consecuencia, ni los inspectores Provinciales o Seccionales
del r a m o , ni los D i r e c t o r e s o M a e s t r o s d e E s c u e l a s p o d r á n alterarlo sin p r e v i a a u t o ­
rización de la Secretaría. C u a n d o a juicio de un Director o Maestro sea necesario
algún cambio, deberá ponerlo en conocimiento del Inspector respectivo, para que
éste e l e v e el a s u n t o a la Secretaría.
INTRODUCCIÓN

ALGUNOS PBINCIPIOS GENEEALES QUE INFORMAN


ESTE PKOGRAMA

Concentración.—El principio de la concentración o correlación


exige el enlace de los conocimientos adquiridos en' los diversos
ramos, y "consiste en un arreglo tal del programa, que permite
en lo posible al trabajo hecho en una asignatura arrojar luz sobre
el trabajo que el alumno hace al mismo tiempo en otros ramos, y
en el empleo de un método de enseñanza que haga ver al discípulo
el hecho particular que estudia en su relación con los demás que
él conoce". Salta a la vista desde luego la importancia de que el
niño entreteja así sus adquisiciones mentales y la conveniencia de
que el maestro esté siempre bien informado de la materia que se
trata en los demás ramos.
Considerada la enseñanza del idioma patrio a la luz de este
principio, es claro que todas las actividades escolares se hallan
necesariamente relacionadas con ella, puesto que en todas hay
oportunidad para corregir el lenguaje usado por los niños. La
lectura y la composición, por otra parte, se prestan especialmente,
la una para obtener conocimientos relativos a otras asignaturas, y
la otra para dar expresión a lo que el niño adquiera en los demás
ramos enseñados en su grado.
Más estrecha que entre los diferentes ramos debe ser la correla-
ción entre las subdivisiones hechas dentro de la asignatura misma
del castellano. Así, las lecturas deben dar ocasión para la expre-
sión libre oral y escrita, la lectura y la composición escrita, para
repetir Iq que se ha aprendido de gramática y ortografía, o para
2

hacer sentir la necesidad de estudiar nuevas reglas gramaticales y


ortográficas.
Conexión entre impresión y expresión.—Debe existir conexión
múltiple y estrecha entre impresión y expresión, es decir, entre la
adquisición de ideas y su facultad de expresión. Este principio
señala los dos elementos indispensables del proceso educativo.
La impresión o adquisición ele ideas es necesaria porque sin ella no
existirían los materiales con que la mente trabaja; pero aun admi-
tiendo como cierto que lo que el hombre piensa más que lo que
hace, constituye su personalidad íntima, cierto es también que
poco o nada influye sobre sí mismo y sobre el mundo en que vive,
si no es por medio de la habilidad expresiva. De aquí la necesidad
de estimular la expresión en la enseñanza del lenguaje y de darle
. amplias oportunidades, tanto en su forma oral como escrita. Pero
la simple expresión lingüística debe ser ayudada en lo posible por
otros tipos expresivos como el gesto, la dramatización, la represen-
tación gráfica, etc., a fin de que sea variada y múltiple.
De esta intimidad de impresión y expresión se desprende que el
mejor medio de conseguir que esta última sea concreta, es hacer
que la primera lo sea. La educación consiste, en lo esencial, "en un
proceso de recepción y descarga, de estímulos y reacciones. Es ab-.
surdo exigir a u n niño que se exprese si nada tiene que expresar;
hay que procurarle primero impresiones, materiales, ideas. Claro
que no de toda impresión ha de exigirse al alumno expresión inme-
diata y formal; gran parte de lo que se lee de literatura en la escuela
no resulta, al principio, sino en un proceso interno, como la forma-
ción de ideales, que sólo más tarde se manifiesta en la conducta.
He aquí el proceso mental completo: lo. adquirir conocimiento;
2 , elaborar o clasificar aquel conocimiento y unirlo con lo que ya
o

es conocido; y 3 , expresarlo en el lenguaje hablado o escrito.


o

Factor importantísimo de la buena expresión lingüística es


también el poder de apreciación, el cual debe, en consecuencia, ser
cultivado cuidadosamente por medio del estudio de modelos.
El dominio de la lengua materna es ante todo una cuestión de
imitación.—En los comienzos el niño aprende a hablar por.imita-
ción y sólo por imitación. El dominio de una lengua es, en primer
lugar, una cuestión de imitación y de hábito y no de gramática.
3

La práctica animada por el interés y el entusiasmo, guiada por


buenos modelos, entre los cuales el principal es el maestro mismo,
y por una crítica amable y cariñosa, es el medio más eficaz para
obtener resultados en la enseñanza del lenguaje. •
Educamos para la vida y no para la escuela.—Es decir, educamos
para la eficiencia social. La norma social exige, ante todo, que se
enseñe lo que habilita al individuo para levantar su propio peso en
la sociedad, para actuar con provecho en el medio en que ha de
vivir. Los ramos puramente instrumentales, como la gramática,
cuyo, valor descansa, principalmente, en el carácter de disciplina
mesial que se le atribuye, deben pasar a segundo término.
A L G U N A S CARACTERÍSTICAS DEL PROGRAMA

a
I —La lectura debe ser considerada principalmente como un
medio de apropiarse el pensamiento ajeno, y, en consecuencia, el
leer por leer, como proceso formal, queda proscrito. Una vez ven-
cidas las primeras dificultades mecánicas, trabajo que debe hacerse
atrayente y acelerarse en lo posible, empieza a ejercitarse la lectura
en silencio con apropiación y reproducción del contenido. Esta
forma de lectura predomina en los años superiores, en donde la oral
sólo se emplea como ejercicio en el uso eficaz de la expresión. En
época oportuna se usan lectores literarios, históricos o científicos y
trozos que versen sobre ocupaciones, oficios y profesiones. Por este
medio se trata de descubrir las particulares inclinaciones del discí-
pulo y, una vez conocidas éstas, se trabaja por desarrollarlas con-
venientemente proporcionando a aquél, la lectura que sirve mejor
a su propósito. En los últimos años de la escuela se pone al alumno
al día en los acontecimientos más importantes del medio en que
vive y se le prepara directamente para actuar en él mediante la
lectura bien escogida de revistas y diarios. Se le ejercita, además,
en esta misma época, en el uso del diccionario, bibliotecas, libros
de consulta, etc., y en tomar anotaciones, hacer disposiciones y
resúmenes, etc. Entre otros medios de desarrollar desde temprano
el gusto por la lectura, recomendamos la lectura modelo de trocitos
escogidos, hecha por el maestro. En los cursos superiores, puede
empezarse también a cultivar el juicio crítico del niño, haciéndole
descubrir la belleza en la literatura y distinguir entre lecturas útiles
e inútiles.
4

Con respecto a la elección del material exclusivamente literario,


el cual debe ser considerado como producto artístico más que como
fuente de información, y no debe, por consiguiente, analizarse hasta
dejarlo disecado,, no hay que olvidar, además, que él tiene que ser
adecuado no sólo para enriquecer el intelecto y cultivar el lenguaje
del discípulo, sino también para moldear su carácter, sugerirle idea-
les y educar sus sentimientos. Entre éstos el del amor a la tierra
natal debe ser objeto de especial cuidado.
2 —La gramática formal es demasiado abstracta para que pueda
a

ser de algún provecho en los primeros años de la escuela. Lo esen-


cial en esta época es que el niño adquiera buenos hábitos de lengua-
je, ya proporcionándole buenos modelos que imitar, ya dándole
motivos para expresarse y corrigiendo poco a poco las faltas en que
incurra. El momento de empezar el estudio reflexivo de la lengua,
es decir, empezar a racionalizar el hábito, aislar los fenómenos y
sistematizarlos, es señalado por el niño mismo. Cuando él princi-
pia a encontrar que la costumbre no le basta como vía para la com-
prensión de un pasaje en la lectura o para la concreta y clara
expresión de su pensamiento en la composición; cuando sienta
la necesidad de buscar reglas que puedan aplicarse, no sólo a la
dificultad de que se trata sino también a otras, entonces el camino
de la gramática está expedito.
Siendo el estudio de la gramática en la escuela sólo un medio de
ayudar a la expresión correcta y a la mejor comprensión de la
lectura, él debe limitarse a los fenómenos más familiares. Como,
por otra parte, se trata de proceder sobre la base de materiales ya
conocidos, el método que se emplea ha de ser, en general, inductivo
y analítico principalmente. En este programa, después de algunos
ejercicios prácticos hechos en el segundo año, se empieza en el
tercero el tratamiento analítico.
La oración, es decir, la unidad en el pensamiento, es la base de
que se parte; las palabras y frases se estudian dentro de ella como
elementos funcionales. A medida que los poderes de la compren-
sión del discípulo aumentan, la estructura de la oración y la de los
elementos modificativos se hace más compleja. Los fenómenos
de la morfología se estudian también en palabras en función, y no
aisladas.
5

3 .—El lenguaje hablado es el medio más general y natural de


a

comunicación, y los hábitos de expresión oral reaccionan poderosa-


mente sobre la expresión escrita. De aquí la importancia atribuida
al programa a la composición oral.
LENGUA MATERNA

LECTURA

INTRODUCCIÓN (1)

Fin.—El fin-de la enseñanza de la lectura es:


a) para los grados inferiores, la lectura mecánica;
b) para los grados medios, la lectura lógica o comprensiva;
c) para los grados superiores, la lectura expresiva o estética.
Harto se entiende que con esta distinción se marca sólo el carác-
ter predominante de los ejercicios de la lectura en los grados res-
pectivos, porque en la práctica no se puede hacer una separación
estricta y rigurosa de los mencionados fines.
En el primer año los niños leen primeramente por sílabas, com-
binando las consonantes y las vocales de una sílaba sin interrupción
ninguna y haciendo una pequeña pausa entre las diferentes sílabas
de la palabra. En la segunda mitad del primer año comienza la
lectura de palabras sin pausa pero hasta el segundo grado se reco-
mienda la lectura por sílabas, de vez en cuando, por las razones
siguientes:
I
o
Los discípulos no pueden aprender de un golpe palabras
largas y se inclinan a suprimir sonidos, adivinar palabras y confun-
dirlas, por eso, con sus semejantes; 2 La lectura-por sílabas
o

obliga a una pronunciación concienzuda y prepara bien la ortografía.


Desde los primeros ejercicios es de trascendental importancia
que los alumnos se acostumbren a una pronunciación clara y exacta
de todos los sonidos, especialmente de las consonantes y a una

(1) La Introducción precedente se refiere a la enseñanza del Castellano en general.


8

acentuación razonada. Jamás debe tolerarse que se supriman los


sufijos ni las " s " finales 'ni que radiquen las faltas dialécticas.
Al fin del segundo año los alumnos deben ser capaces de leer
trozos sencillos correctamente y sin pausas que indiquen perple-
jidad.
La lectura comprensiva, (fin éste de los I I I y IV grados), se ma-
nifiesta en la acentuación razonada de las ideas principales y en
una división lógica de la oración. La lectura lógica comprensiva
es el primer grado de la lectura expresiva y bella (.estética) y esta
última no es realizable sin la primera. Casi por demás está decir
que la lectura comprensiva es la consecuencia del entendimiento
completo del trozo en referencia, de modo que debe preceder una
explicación a fondo. Una lectura comprensiva es siempre una
lectura hecha de modo lento, despacio.
En los V y VI grados ha de aspirarse a una lectura estética, ante
todo en poesías y en trozos literarios.
Sus condiciones son éstas:
I Presentación modelo por el maestro, quien ha de producir
o

una impresión profunda én los discípulos (todo lo leído o declamado


debe articularse como si el maestro expresara sus propias ideas,
sus propios pensamientos); 2 Introducción en el espíritu del trozo
o

sin borrar su atractivo particular por deshojarlo; 3 Ejercicio de


o

la lectura estética o declamación expresiva.


El punto cardinal es que por declamación y explicación se im-
presione tan hondamente a los alumnos que ellos sientan lo que
recitan.
De alto valor didáctico son las lecturas o recitaciones en la forma
dialogada o dramática y el hablar (declamar) en coro.
Los trozos del libro de lectura son de carácter diferente y requie-
ren, según su índole, un tratamiento individual; pero comunmente
podemos distinguir dos grandes grupos: I Trozos de marcada
o

tendencia moral en los cuales la mayor importancia debe darse al


desarrollo práctico y a la explicación de la moraleja (lectura ideo-
lógica) ; 2 Trozos que versen sobre materias de historia, geogra-
o

fía, ciencias, etc., y que principalmente sirvan para aumentar la


habilidad de leer.
9

Para las lecciones de lectura ideológica recomendamos el siguien-


te esbozo:
I
o
Preparación: Reproducción de ideas semejantes para pre-
parar el proceso de la apercepción; explicación anticipada de
nociones y expresiones que en el curse de la lección no puedan
interpretarse sin interrumpir el orden lógico del trozo.
2
o
Presentación:
a) Presentación total modelo por parte del maestro (los niños
tienen los libros cerrados);
b) Presentación parcial del primer párrafo por el maestro (los
niños le acompañan en silencio en sus libros);
c) Explicación de palabras y giros difíciles en colaboración con
los discípulos;
d) Resumen verbal del primer párrafo por uno o dos niños;
e) Tratamiento idéntico de los párrafos siguientes;
f) Resumen verbal total por los niños.
3 Profundización y encadenación: Mediante preguntas, el
o

maestro desarrolla las ideas y verdades ideológicas para encade-


narlas entre sí y con las ideas ya contenidas en la mente. Por
medio de la yuxtaposición de ideas semejantes o contrarias se pre-
para la próxima grada.
4 La ley ética, que no es sino la concentración (condensación)
o

de todo el trozo en una moraleja, principió, etc. La forma lin-


güística de esta sentencia es la más precisa y contiene dichos, re-
franes, mandamientos, etc.
En la lectura de los diferentes párrafos se ha desarrollado la dis-
posición del trozo, la cual se escribe en el tablero. Luego se añade
la ley ética.
5
o
La aplicación es el fin de la lección; la verdad principal del
trozo se aplica en casos concretos de la vida infantil escolar diaria.
De la idea pura y abstracta bajan los niños a la realidad, ven que
las leyes morales no son teorías abstractas sino verdades reales
que nos imponen deberes.
6 Lectura expresiva: Los ejercicios de la lectura del trozo
o

explicado y entendido se continúan hasta que todos los discípulos


lo sepan leer con habilidad y expresión.
10

En los grados superiores la presentación modelo del maestro se


reemplazará frecuentemente por la lectura en silencio por los
alumnos.
Los trozos de la lectura técnica no requieren un tratamiento
tan profundo pues el fin principal de ellos es la habilidad de la
lectura misma. Pero como los niños no deben leer nada que no
entiendan, es necesario que se expliquen las palabras y giros de
difícil comprensión.
De alto valor didáctico es el que los discípulos mismos estén
acostumbrados a preguntar.
Los niños han de entender también la división parcial del trozo
y la coherencia interior de las diferentes partes entre sí, para que
aprehendan el trozo, como una entidad lógica. Pero es preciso que
ellos mismos—por supuesto, guiados por el maestro— descubran
esta disposición y la representen en el tablero. De lo anterior-
mente expuesto resulta: que en trozos de lectura técnica podemos
limitarnos a las dos primeras gradas, preparación y presenta-
ción—; que para las lecciones de lectura ideológica hay que pasar
por las tres gradas; y que el maestro jamás debe perder de vista
el fin principal: habilidad y certeza de la lectura.

I GRADO

Escritura=L,ectura /

I. Ejercicios educativos del oído y de los órganos vocales: \


a) Pronunciación individual y en coro de voces completas;
b) Pronunciación individual y en coro de palabras descom-
puestas en sus sílabas (análisis);
c) Recomposición inmediata de las sílabas pronunciadas, para
formar la palabra correspondiente (síntesis).
Enseñar a distinguir oralmente los sonidos de las vocales en el
orden siguiente: i, u, e, o, a. El maestro se valdrá en primer -lu-
gar, de aquellas palabras que comienzan por la vocal que se quiere
dar a conocer, y en donde esta vocal se acentúa; con dichas palabras
se realizarán los primeros ejercicios fundamentales.
II. Ejercicios para educar la mano y el ojo. Conseguida cierta
habilidad en la vista y en los dedos, viene en seguida la escritura
formal de las voces.
11

Enseñanza oral de los sonidos en el orden indicado en el texto


oficial.
III. Para el tratamiento de las palabras radicales conviene
proceder como a continuación se indica:
a) Presentación del objeto real (intuición directa) o reproducido,
para que los alumnos asocien el nombre del objeto, al objeto mis-
mo, el cual debe corresponder con el nombre de la palabra normal.
b) Conversación amena y corta con los niños acerca delobjeto,
para despertar la atención;
c) Resumen por los niños;
d) Escritura de la palabra en el encerado, por el maestro, quien
hará comprender de modo claro y preciso, que la voz escrita co-
rresponde a tal objeto, haciendo que los niños pronuncien éste
cuando aquél señale dicha voz en el pizarrón;
e) Lectura de la palabra en su totalidad, colocada en diferentes
posiciones del encerado;
f) Descomposición de la palabra en sílabas, (el maestro las pro-
nunciará lentamente), enseguida en sus sonidos, más despacio aún,
y, acto continuo, se procederá a recomponer el vocablo;
g) Escritura de la letra como representante del nuevo sonido.
No creemos supérfluo advertir que se impone, además, la nece-
sidad de la pronunciación clara, por parte de los discípulos, del
nuevo sonido. Ejercicios especiales de pronunciación con aquellos
niños que sufren defectos en los órganos fonadores;
h) Modelado y dibujo de las letras que forman la voz que se
estudia;
i) Escritura de la palabra por el maestro y por los niños, pri-
mero, trazándola en el aire, alternando la mano derecha con la
izquierda, y después escribiéndolas en hojas de papel convenien-
temente preparadas o en pizarritas.
j) Lectura nuevamente de la voz escrita, individualmente y
en coro.
k) Formación (oral) de palabras con sílabas y sonidos conoci-
dos. Con los ejercicios enumerados, hay material para varias
lecciones. Toca al maestro atender a la preparación de todos esos
detalles, poco a poco. (I Semestre).
12

La lectura en el libro no principia sino después de haber sido


estudiadas las primeras ocho palabras normales de dicho texto.
Recomendamos, asimismo, unos ejercicios prácticos para robus-
tecer los conocimientos adquiridos por los alumnos, y para hacerlos
más variables, en esta forma.
I o
Conocer el signo que representa cierto sonido que se mues-
tra por un momento y luego se oculta;
2 Unir letras consonantes con vocales: primero antepuestas
o

aquéllas; después, pospuestas.


3 o
Escritura de dichas sflabas por los escolares;
4 o
Mencionar sonidos para que los alumnos las tracen en el
aire;
5 Ejercicios con letras semejantes como i> y b; g y j , etc. así:
o

va, ba: ge, je, etc.


Lo expuesto se complementa con el dictado de letras (sonidos),
hasta convencerse de que los alumnos tienen cabal conocimiento
de la materia tratada.
IV. Ejercicios de repetición de sonidos vocales y consonantes
en el orden enseñado.
V. Introducción de la letra minúscula impresa y comparación
de éstas con la minúscula cursiva (semejanza y diferencias).
Uso del alfabeto en piezas o en cartoncitos arreglados convenien-
temente con caracteres recortados de los periódicos. Los alumnos
formarán las palabras que se les digan así como las que gusten.
Los demás las leerán.
. VI. Presentación del libro correspondiente al segundo semestre.
Introducción de las letras mayúsculas cursivas en el orden indicado
en el texto oficial.
Escritura-lectura de estas letras y de las mayúsculas de imprenta
(semejanzas y diferencias).
VIL Lectura de corrida. Para más detalles, los maestros de-
ben consultar los textos oficiales intitulados Guia Metodológica y
los primeros pasos en Escritura-lectura.
13

II GRADO

Lectura ideológica y mecánica de los trozos del primer libro de


lectura.
Aprendizaje y recitación de seis poesías y algunos pensamientos
en prosa al alcance de los niños.
Lectura o narración de fábulas e historietas por el maestro;
reproducción oral por los niños.
III GRADO

El II libro del Lector Istmeño. Lecturas colaterales, indepen-


dientes y en clase, escogidas según la experiencia del niño y su
grado de desarrollo mental. (En especial, cuentos, narraciones de
viajes y aventuras, etc.)
Aprendizaje y recitación de seis poesías y de algunos pensa-
mientos en prosa al alcance de los niños.
Reproducción de fábulas, mitos, leyendas y narraciones leídas y
contadas por el maestro.
IV GRADO

El III Libro del Lector Istmeño. Lecturas colaterales indepen-


dientes y en clase (asuntos históricos, científicos y literarios apro-
piados).
Lectura ocasional de diarios y revistas y de trozos referentes a
oficios y profesiones. Estudio práctico de algunas figuras litera-
rias a medida que aparezcan en la lectura. Empleo, pero muy
parcamente, del diccionario.
Aprendizaje y recitación de poesías y de algunos trozos muy
cortos, en prosa. Ensayo del diálogo.
v GRADO

Lectura de trozos en prosa y verso, escogidos entre los del III o


IV Libro del Lector Istmeño. Lecturas colaterales independientes
de autores literarios, históricos y científicos y de obritas apropiadas
en prosa, de autores nacionales y americanos. Lectura de diarios
y revistas. Lectura de trozos o artículos que llevará de cuando
en cuando el maestro a la clase y que versen sobre oficios o profe-
siones. Breves biografías de algunos de los autores leídos.
14

El tratamiento de las lecturas comprenderá, además del análisis


material, el literario, cuando sea oportuno hacerlo. En todo caso,
conviene estudiar prácticamente las características de los diversos
géneros y las figuras más importantes. Desde este momento hay
que acentuar el cultivo del gusto literario y los ejercicios de resumen
y formación de planes o disposiciones de los trozos u obritas leídas.
Estimúlese asimismo el empleo del diccionario en aquellos casos
én que el contexto solo no baste para entender el significado de las
palabras.
Aprendizaje y recitación de poesías escogidas y cortos trozos en
prosa: monólogos, diálogos, escenas.
VI GRADO

El IV Libro del Lector Istmeño. Véase el programa del año an-


terior. Mucha lectura en silencio.
GRAMÁTICA

Fin.—Es objeto de esta enseñanza educar para el uso correcto


de la lengua en la expresión verbal escrita.
Materia.—Como la lengua para los niños no es una ciencia sino
una práctica, no podemos esperar que por sólo saber y enunciar
reglas gramaticales lleguen a usar correctamente su idioma. Al
contrario, el camino que tenemos que andar según la psicología y
experiencia práctica es el siguiente:
I o
Expresión por parte del maestro en un leguaje siempre
sencillo, pero modelo.
2 Mucha lectura de trozos en poesía y prosa para ennoblecer
o

el modo de expresarse;
3 Resúmenes coherentes e independientes acerca de la materia
o

tratada por parte de los educandos en todos los ramos y todas las
lecciones.
4 o
Corrección de las faltas tan luego como se presenten;
5 o
Frecuentes trabajos escritos (composiciones diarias).
Siguiendo estos preceptos el maestro puede alcanzar que el niño
llegue a emplear inconscientemente las reglas gramaticales, desa-
rrollando poco a poco el sentimiento del «espíritu de la lengua».
En este sentido toda la enseñanza es una instrucción lingüística.
Si ahora, a despecho de esta tendencia general de toda la instruc-
ción, se ha introducido la enseñanza de la gramática como ramo
particular es porque obedecemos a la convicción de que para el
entendimiento y dominio más profundos de la lengua se necesitan
ciertos conocimientos gramaticales. Pero se entiende por sí mis-
mo que en la escuela primaria sólo se trata la materia que viene a
corregir defectos y llenar vacíos, o en breves términos, sólo se trata
16

gramática práctica, pues el sistema de la gramática filosófica aquí


no tiene razón de existir.
El primer objeto parcial de la enseñanza de la gramática es, por
lo tanto corregir los defectos idiomáticos y dialécticos, y esto debe
hacerse, no sólo en el momento mismo en que se dicen tales faltas,
sino que es necesario que tal trabajo se haga sistemáticamente.
Se recomienda por tal motivo que los maestros elaboren listas de
las faltas comunes y que luchen metódicamente contra éstas desde
el primer grado.
El segundo fin—entendimiento de la lengua—nos obliga a tratar
cierta materia gramatical. La selección de dicha materia debe
obedecer siempre a las necesidades locales, pero lo que requiere el
programa oficial ha de tomarse como mínimo de lo que en una es-
cuela de seis grados puede elaborarse, siempre que el maestro pro-
ceda de una manera elemental y razonada.
Método— Como en todos los ramos de la enseñanza, procedemos
aquí también de la intuición a la abstracción y aplicación:
I
o
El maestro no da las reglas como algo ya hecho y acabado,
sino que llevará a los niños por medio de ejemplos y preguntas
bien elegidas a descubrirlas por su propio trabajo intelectual.
La forma de la enseñanza de la gramática es por lo tanto interro-
gativa y genética.
2° Las reglas—-que los niños mismos han debido encontrar—se
aprenden de memoria en su forma lingüística más corta y precisa.
3 Mediante múltiples ejercicios de la aplicación de las reglas a
o

ejemplos—que primeramente da el maestro y luego los educandos


mismos buscan—los niños han de llegar a emplear prácticamente
con certeza y habilidad sus conocimientos. Tales aplicaciones se
hacen también en trozos de lectura y en trabajos escritos.
4 Con frecuentes repeticiones ha de evitarse que lo que se ha
o

aprendido caiga en olvido.


IIT GRADO

Ejercicios con palabras que expresen objetos, cualidades, accio-


nes o personas. De un modo elemental se hará la distinción
gramatical, por inducción, entre nombre propio y común. Forma-
ción oral y por escrito de pequeñas oraciones en que entren nombres
de personas, de frutas, de animales domésticos, de objetos de la
17

escuela, del jardín, y del campo, todo esto excluyendo en lo posible


la terminología gramatical. Ejercicios para la formación de plu-
rales; reconocimiento de pronombres personales; distinción entre
tiempo presente, pasado y futuro. Estos ejercicios gramaticales
deben ser absolutamente prácticos, y relacionados con la lectura y
la expresión oral y escrita.
Corrección sistemática de las faltas de lenguaje y de pronuncia-
ción. Reconocimiento de las palabras que expresan relación.
Estudio sistemático. Base principal: la oración simple.
La oración: sus empleos (declarativa, etc.). Sujeto y atributo.
El sustantivo y el verbo como signos del sujeto y del atributo,
respectivamente, y como palabras principales de la oración. En
estos primeros ensayos, los alumnos separarán el sujeto del atributo
por medio de una línea vertical. División de las oraciones en pa-
labras. Análisis silábico de las palabras. Análisis de las letras
de que constan las sílabas.
Nombres propios y comunes; pronombres personales en sus for-
mas nominativas sustituyendo a vos y vosotros por usted, ustedes.
El artículo como modificativo del sustantivo; distinción práctica
entre sustantivos masculinos y femeninos. (Buscar el femenino
correspondiente a ciertos nombres como papá, gallo, hermano, hom-
bre, tío, burro, perro, compadre, etc. y viceversa). El número de
los sustantivos. El adjetivo (como cualidad), modificativo del
sustantivo; su terminación y número; variabilidad de acuerdo con
el sustantivo, (concordancia).
IV GRADO

Repetición y ampliación de la materia tratada en el año anterior.


Demostrativos y posesivos, (formas apocopadas) como modifica-
tivos del sustantivo. Extensión del concepto de adjetivo, de modo
que abarque también la indicación de circunstancia;' variabilidad
de todos los modificativos tratados, de acuerdo con los cambios
svíridcs por el sustantivo. Número y persona en el verbo, (repe-
tición de los pronombres personales); tiempo; el adverbio como
modificativo del verbo. Desarrollo de la conjugación y ejercicios
de la misma, en los tiempos presente, pretérito y futuro de los
verbos regulares y de algunos irregulares de uso frecuente. Correc-
ción sistemática de las faltas de lenguaje. Al repetir la clasifica-
18

ción de los sonidos se añadirá el conocimiento de los diptongos,


de sílabas acentuadas e inacentuadas y de palabras esdrújulas,
graves y agudas; al repasar los sustantivos se agregará la división
en cuanto a su extensión (comunes y propios), la basada en su
significado (concretos y abstractos); al repetir el adjetivo se acla-
rará la distinción entre calificativo y determinativo y se estudia-
rán, además, los numerales cardinales y ordinales, los adjetivos
indefinidos, los posesivos en sus formas íntegras y el apócope; al
volver sobre la variabilidad del sustantivo y adjetivo se dará una
idea más completa del género y del número, cuidando de no llenar
la mente del niño con excepciones y términos gramaticales prácti-
camente inútiles, como epicenos, distingüendos,- etc.
Continuación del estudio sistemático. Base principal: la oración
simple de sujeto y atributo complejos.
La concordancia entre el sujeto y el verbo (casos más sencillos).
Conjugación de verbos regulares y de irregulares de uso frecuente
en los tiempos del indicativo y en el imperativo. (Obsérvese en
las irregularidades de ciertos verbos, aquellas analogías cuyo es-
tudio puede contribuir más a corregir faltas comunes en el len-
guaje de los niños). Los derivados verbales (reconocimiento y
ejercicio). El adverbio como modificativo del verbo; distinción
según su significado. El auxiliar haber conjugado en ante-presente
y ante-copretérito.

V GRADO

Repetición y ampliación de los conocimientos adquiridos en el


IV grado. El adjetivo como modificativo del verbo (el predicado);
ser y estar, conjugados en el indicativo; ser en el imperativo. Dife-
rencia entre estos verbos y los que expresan acción.
Modificativos del verbo (adverbio y frase adverbial). Recono-
cimiento del pronombre personal, sujeto del verbo. El comple-
mento en general (la proposición); la frase adjetiva.
Ejercicios en la colocación de los modificativos en la oración.
En la repetición de que ya se ha hablado, se tendrá en cuenta
especialmente aquello con que se pueden relacionar los temas
siguientes: sustantivo individual y colectivo, los sustantivos según
su estructura, palabras simples y compuestas, primitivas y deri-
19

vadas, aumentativos y diminutivos, formación de palabras por


derivación y composición; conjugación de verbos regulares y de
los irregulares más comunes, en los tiempos simples cuyo empleo
cabe dentro del tipo de oración del año, y en el ante-presente y el
ante-copretérito. Ejercicios sobre el uso de otros tiempos que en
algunos verbos se conjugan incorrectamente en la práctica (sal
para que nos vamos, en vez de vayamos).
Ejercicios especiales para el buen uso de los verbos terminados
en ear y en iar, como alinear, tutear, blanquear, desahuciar, vaciar
y rociar. Reunión de los verbos irregulares más comunes en gru-
pos según sus irregularidades. Ejercicios especiales en el empleo
de los imperativos y participios irregulares. Voz activa y pasiva.
Estudio sistemático. Bases: la oración simple de sujeto y atributo
complejos y la oración de sujeto y atributo compuestos. El com-
plemento: directo, indirecto y circunstancial. Las proposiciones.
Verbos transitivos e intransitivos. Complementos y terminales.
Ampliación del concepto del pronombre: personales, posesivos,
demostrativos, indefinidos y relativos, (éstos sin profundizar mu-
cho en su función de enlazar proposiciones).

VI GEADO

Repaso y ampliación del programa del año anterior. Los pro-


nombres relativos en la interrogación y exclamación. Ejercicios
de análisis de oraciones simples con sujeto y atributo complejos.
La interjección, equivalente de oraciones. El vocativo, elemento
independiente. La proposición irregular; verbos impersonales (sin
entrar en clasificaciones). La proposición de sujeto y atributo
compuesto; la concordancia en número y persona entre el verbo y
un sujeto compuesto. Proposiciones coordinales; la conjunción.
Elipsis del verbo.
Estudio sistemático. Base: oraciones compuestas. Proposicio-
nes dominantes y dependientes. Reconocimiento de las palabras
y expresiones que sirven para enlazarlas y de la clase de proposi-
ciones dependientes que ellas introducen (modal, causal, local, etc).
El modo en el verbo; conjugación de los tiempos del subjuntivo
de los verbos regulares y de los irregulares de uso corriente; con-
jugación completa de los verbos auxiliares; distinción entre la pro-
20

posición dependiente explicativa y la especificativa; entre el que


reproductivo y el anunciativo. Ejercicios de concordancia; de
conversión del discurso directo en indirecto, y viceversa; de inver-
sión del orden gramatical; de cambio de tiempo y de voz; de expan-
sión y condensación de oraciones, etc. Ejercicios tendientes s¡,
conseguir una discriminación más delicada en el uso de las palabras:
homónimas y sinónimas. Contrastes.
DICTADO

Fin.—Poner a los niños en capacidad de escribir sin graves faltas


y de puntuar los trabajos escritos que la vida exige.
Método.—Las investigaciones de la psicología experimental han
manifestado con evidencia que, como la mayoría de los niños tiene
memoria visual-motriz, no se puede basar la enseñanza de la orto-
grafía únicamente en reglas, sino que es menester usar como medios
más valiosos la copia y la fonética. Se copiarán desde el I hasta
el VI grados, primero, trozos de la cartilla (manuscritos) luego,
del libro de lectura. De suma importancia es que toda palabra
nueva, sea cual fuere el ramo, se escriba en el tablero y la copien
los niños. Si por cualquiera causa no es posible hacerla copiar
en papel o en el cuaderno, entonces se recomienda hacerla escribir
en el aire o marcar las letras sobre la mesa.
De no menor importancia didáctica es el capacitar y acostum-
brar a los niños a pronunciar bien todos los sonidos y a combinar
con el sonido pronunciado su letra correspondiente.
Este fin se alcanza:
I Con ejercicios incesantes de una clara y precisa pronuncia-
o

ción en todos los ramos; especialmente en los grados inferiores,


ejercítese el hablar en coro;
2° Con ejercicios especiales de la diferenciación de sonidos
combinados con escritura;
3 Con ejercicios de la pronunciación correcta de sonidos que
o

se confundan Q> y v, n y m, 11 y y);


4 Acostumbrando a los alumnos a escribir por sonidos.
o

Si el maestro cumple con estos dos deberes primordiales, I , no


o

cansarse en sus esfuerzos para obtener una clara pronunciación y


una aplicación razonada de ésta en la escritura; 2 , presentar toda
o
22

palabra nueva por escrito y hacerla copiar, desaparecerán de la


escuela las quejas acerca de la ortografía tan deficiente que a des-
pecho de los muchos esfuerzos de los maestros existe en casi todas
las escuelas.
Aunque con reglas solas jamás un individuo aprendería a escribir
ortográficamente, no se podrá prescindir por completo de ellas en
la escuela primaria, pero de su índole particular resulta que éstas
entrarán sólo si ha avanzado bastante la capacidad intelectual del
escolar para aplicar una regla a un caso dado. Para que las reglas
ortográficas cumplan con su fin tienen que corresponder a las si-
guientes condiciones:
I Los niños mismos deben descubrirlas por un desarrollo gené-
o

tico e intuitivo de la lección;


2° Ellas han de limitarse a las más intuitivas y de valor general.
(Deben suprimirse las reglas con muchas excepciones); *
3 Deben ejercitarse y repetirse continuamente (grupos y fami-
o

lias de palabras, aplicaciones, correcciones de trabajos escritos y


de mala pronunciación, trozos de lectura, etc., etc.)
La escuela primaria debe familiarizar a los niños con la escritura
de las palabras que se usan en la vida diaria y que pueden entrar
en trabajos escritos de los futuros ciudadanos, y por lo tanto se
han de excluir todas las expresiones técnicas o de uso raro; tampoco
se debe gastar tiempo en tareas tan estériles como buscar palabras
de difícil y excepcional ortografía.

ELABORACIÓN D E U N A LECCIÓN D E DICTADO

I El maestro (o un niño) escribe de una manera modelo frases


o

o palabras en el tablero, que den á entender bien las particulari-


dades que van a tratarse.
2 La lectura de las palabras por los niños; si hay necesidad,
o

explicación; aplicación de las palabras en frases. La correcta pro-


nunciación de los sonidos en cuestión se vigilará rigurosamente.
(Ejercicios de pronunciación y diferenciación de sonidos seme-
jantes).
3° Desarrollo genético de la escritura de las palabras; el sonido
en referencia se subrayará.
23

4 Si en los grados superiores se desarrolla una regla, ésta se


o

presentará en frase corta y precisa y se aprenderá de memoria.


5 Los niños mismos buscarán otros ejemplos de la regla; varios
o

niños los escribirán en el tablero y los demás en sus cuadernos.


6 Los niños copiarán los grupos de palabras que han de entrar
o

en el próximo dictado y en tareas domésticas las aplicarán. (For-


mar frases o copiarlas varias veces).
7 Dictado: (en la próxima lección).
o

Número del dictado, fecha.


El maestro dictará frases enteras; si son largas se repetirán por
partes; en los, grados inferiores dictado muy despacio; un niño
repetirá la frase; a una voz de mando del maestro, los escolares
comenzarán a escribir y durante este tiempo los niños no tendrán
permiso para preguntar; todos los niños escribirán tan bien (cali-
grafía) como les sea posible y no se ha de tolerar descuido alguno;
se prohibirá terminantemente copiar de otro condiscípulo; los niños
que terminen, tomarán posición y esperarán la continuación;
mientras tanto el plumario se pondrá en el canal respectivo del
banco; si se termina el dictado, los niños deben leerlo otra vez y
tienen el derecho de corregir las faltas que descubran si pueden
hacerlo sin borrar, sin escribir por encima, etc. Por fin pondrán
su nombre abajo. (Duración, 20, 25 minutos).
8 Corrección: Un alumno puede escribir en el otro lado del
o

tablero. La corrección puede hacerse por los mismos niños (cam-


biar los cuadernos de tal modo que el escolar no pueda ver el suyo)
por comparación con el modelo en el tablero. . (Inspección ulterior
por el maestro).
En otros casos el maestro llevará los cuadernos a su casa para
corregirlos.
Las faltas se marcarán y se discutirán; y por fin se corrigen por
escrito al fin del dictado.
El maestro pondrá abajo:
.1° Número de faltas;
2° La calificación;
3 La fecha de la corrección;
o

4 Su nombre o iniciales.
o
24

La repartición de las lecciones de dictado y composición indica-


das en el plan de estudios se hará así:
IV Grado: 2 semanas seguidas, dictado
V Grado: 2 semanas "seguidas, dictado
VI Grado: 2 semanas seguidas, dictado
II GRADO

Ejercicios para distinguir frases, palabras y sñabas. El punto


final de las oraciones. La letra mayúscula al principio, después
del punto, en nombres, apellidos, etc. Múltiples ejercicios de
dictados sencillos de oraciones con palabras que se escriban tal
como se pronuncian. Copias frecuentes. Dictado de trocitos
leídos. Ejercicios fonéticos para distinguir la pronunciación de
b y v, de b y p, de n y m, etc.; palabras donde entran estos sonidos.
Palabras que no ofrecen dificultades ortográficas, sino que se escri-
ben exactamente como se pronuncian.

III GRADO

Frecuentes copias y dictados de trocitos sobre lo leído. Amplia-


ción de los ejercicios prácticos y fonéticos del año anterior; la coma
y los dos puntos en sus casos más fáciles, el guión en el diálogo,
todo a medida que lo vayan haciendo necesario la composición
escrita o la lectura. Residencia de las personas. Domicilio.
Calle o avenida, número. El domicilio de cada alumno :Nombre
de los alumnos, apellido, edad y residencia de éstos. Los ejercicios
gramaticales darán también ocasión para estudiar prácticamente
las particularidades ortográficas de algunas palabras, por ejemplo,
el acento en el pronombre personal tú, en ciertas formas verbales,
etc. Poco a poco e incidentalmente, se puede ir guiando al alumno
a formar algunas reglas sencillas, como las relativas al uso de la b
después de m, de v después de n, de la u entre g y e o i, etc.
IV GRADO

Frecuentes trozos y dictados de trozos leídos. Copias de frag-


mentos. El acento en las palabras esdrújulas; en las agudas; en
las graves. Uso del punto, de la coma, de los dos puntos. El uso
de la b, v, c, z, r.
25

Nota: Los temas ortográficos que preceden se tratarán simul-


táneamente con las materias de gramática que con ellos se relacio-
nen. El orden y la época en que ha de estudiárseles dependerán
del orden y la época en que se desarrollen los temas gramaticales
correspondientes.
V GRADO

Véase el programa del año anterior. El acento en los interroga-


tivos y exclamativos. El acento distintivo ^en los pronombres
personales y demostrativos. Usos variados de la coma y del punto
y coma. Estudio, con algún detenimiento, sobre diptongos y trip-
tongos. Tratar de la razón de acentuar ciertas palabras como oído,
María, tío, reís, fiéis, apreciaríais, acentuéis.
Las palabras conservan ordinariamente la ortografía de las pri-
mitivas. Uso de la c, z, h, 11, y, de la manera indicada en el progra-
ma del año anterior. Uso de las combinaciones güe, güí. Dictado
de fábulas estudiadas y de fragmentos de poesías.
vi GRADO

Dictado de trozos leídos. Acentuación y puntuación. (Am-


pliación). Ortografía de algunos homónimos. Repetición siste-
mática de la escritura de b, v, 11, y, s, c, z.

Siempre se repite la materia que corresponde a defectos mani-


festados en los trabajos escritos.
COMPOSICIÓN

Fin.—El fin de los ejercicios déla expresión escrita es el de poner


en capacidad a los discípulos de expresar de una manera clara,
lógica y correspondiente a su propio vocabulario las ideas que
tengan sobre los objetos y acontecimientos de su esfera intelectual.
Para alcanzar este fin no bastan las tan llamadas composiciones
que sólo cada dos o tres semanas se hacen, sino que es necesario
hacer, si fuere posible diariamente, ejercicios escritos.
Tales ejercicios comienzan en los grados inferiores con la escri-
tura de frases cortas y se amplían en los grados siguientes con pe-
queñas composiciones que poco a poco se elaboran sin preparación
especial y cuyas materias se sacan, ya de la materia tratada en los
diferentes ramos, ya de lo que los niños han experimentado u ob-
servado en su vida diaria. No sólo en castellano sino también en
Historia, Geografía, Ciencias Naturales y Físicas, Geometría, etc.
se harán estos trabajos escritos. Uno de los principios primor-
diales y fundamentales de toda la metodología es el de que los
niños en todas las asignaturas de la enseñanza deben narrar, des-
cribir y resumir en frases coherentes.
Estos resúmenes coherentes verbales son el primer grado, la
condición sine qua non, de la composición escrita. Si en la expre-
sión verbal no sólo damos importancia al contenido sino también
a la forma, entonces la expresión escrita ha de ofrecer pocas difi-
cultades, pues el discípulo que por hábito diario está acostumbrado
a expresar sus ideas en frases coherentes, no encuentra dificultad
alguna en hacerlo por escrito también; sólo la ortografía y la
sintaxis presentan dificultades, que por medio de una pronuncia-
ción concienzuda y división razonada de las frases pueden vencerse
también.
28

Tenemos que distinguir dos grandes grupos de trabajos escritos.


I Los que más o menos diariamente deben hacerse en los dife-
o

rentes ramos.
2 Las composiciones propiamente dichas (literarias).
o

Los trabajos escritos

a). Repartición: Comienzan en el primer grado, con ejercicios


de escritura de frases cortas en las lecciones de castellano. Desde
los grados medios comienzan trabajos escritos en Historia, Geo-
grafía y Ciencias Naturales.
El maestro debe elaborar un plan sistemático para que diaria-
mente se haga un trabajo en una u otra asignatura.
b). Materias: En castellano se darán con preferencia temas
que al niño le den ocasión de narrar algo de su propia experiencia u
observación. Si los niños han aprendido a observar la vida diaria,
el maestro fácilmente obtendrá que muchos de ellos elijan temas
propios.
c). Los temas de los trabajos escritos deben ser bien limitados
y precisos y eso tanto más cuanto más jóvenes sean los discípulos y
cuanto más corto sea el tiempo.
No toda la materia que se ha tratado en el curso de la lección
puede ser tema del trabajo escrito sino que debe elegirse un tema
parcial que durante la lección se ha preparado especialmente.
En los grados superiores se recomienda dar algunos temas que se
reparten por secciones o hileras o de los cuales cada uno elige el
que le conviene.
d). La extensión del trabajo escrito se limita en los grados
medios a media pagina—más o menos—y en los grados superiores
demedia a una página.
e). La corrección se hará casi siempre por los alumnos, pero el
maestro debe inspeccionar siempre los cuadernos. Aunque se
trata ante todo de la corrección del estilo, siempre debe conside-
rarse con mucha indulgencia la expresión individual del niño.
Las composiciones literarias

A.—Selección de la materia.
1.—Los temas han de tomarse de todos los ramos de la ense-
ñanza para que de este modo la composición sirva de medio para
la repetición, profundización y conservación de la materia.
29

2.—Jamás deben elaborarse temas que no estén al alcance del


niño; especialmente han de evitarse temas abstractos y sentimen-
tales que presumen sentimientos ajenos a los niños. El maestro
debe condenar siempre la mediocridad.
3.—Los niños deben interesarse por la materia que describen;
por tal motivo los temas de la propia experiencia y observación
son los más apropiados.
4.—Deben considerarse las necesidades de la vida práctica
(cartas).
B.—Método.
El método de la enseñanza de la composición comprende tres
grados: preparación, poner en limpio lo ejecutado y la corrección.
La preparación del tema depende del nivel intelectual del grado
y del tema mismo. Una es la preparación de un tema sacado del
mismo niño y otra la de una materia tratada en Ciencias. Del
tercer grado en adelante pueden seguirse las direcciones siguien-
tes:
a). La materia se desarrolla con la mayor colaboración posi-
ble de los niños.
b). La materia se arregla, resume y se pone en forma de una
disposición en el tablero.
c). Los niños repiten parte por parte los párrafos de la dispo-
sición, sirviéndose de un estilo variado.
d). Dos o tres niños resumen toda la composición.
e) Luego se hará—o en la casa o en la escuela, el borrador de
la composición en el cuaderno misceláneo.
f). Algunos discípulos leen sus trabajos y la clase entera hace la
crítica y la corrección necesarias. Luego todos los niños corrigen
sus borradores considerando las indicaciones que se han hecho en
la crítica anterior.
Se prepara también la ortografía.
g). Luego las composiciones se ponen en limpio y esto se hace
en los II y III grados en el salón de clase; en los V y VI grados eu
la casa. El maestro debe corregir concienzudamente, subrayar
las faltas con tinta roja y marcarlas en el margen por señas deter-
minadas. - La calificación considera: contenido ideológico, estilo,
ortografía y caligrafía y se pone al laclo de la composición el número
30

de las faltas cometidas; a veces se necesitan apuntes particulares


por parte del maestro. Al fin del trabajo se pondrá también el
nombre del maestro (iniciales) y la fecha de la corrección.
h). Al devolver los cuadernos, las faltas que frecuentemente se
han cometido se discutirán con todos los alumnos.
i). Las dos o tres mejores composiciones se leen y a veces se
presenta a los niños una composición modelo por el maestro.
j). La corrección escrita de las faltas se hace inmediatamente en
la composición correspondiente y bajo la dirección del maestro.
Los trabajos malos deben hacerse otra vez.
k). Indebidas son las correcciones anticipadas de los borradores
-por el maestro, pues en tal caso las composiciones no serían sino
copias o ejercicios de caligrafía que no dan un verdadero retrato
del estado intelectual del grado.
Con cada año que transcurre, las composiciones deben ser más y
más trabajos independientes. Los discípulos de los grados su-
periores tienen la libertad de elegir uno de varios temas, ellos mis-
mos pueden proponer temas y, a algunos bien dotados, puede de-
jarse en plena libertad de escribir lo que quieran, pues ya la selec-
ción del tema y, más aun, su elaboración, nos suministra material
valioso sobre la Psicología del discípulo, dice Herbert.
La composición ha de ser un verdadero retrato de la esfera inte-
lectual de los niños y de esto resulta que la forma lingüística debe
ser simple y sencilla y jamás se exigirá que los niños imiten giros
que les son ajenos, que afecten sentimientos que lleven el selló de
falta de naturalidad.
Las exigencias de la vida práctica nos obligan imperiosamente
a familiarizar a los niños con la correspondencia diaria, con el uso
de formularios, esqueletos, etc., etc. Aunque algo de esta materia
puede tratarse en Aritmética, Escritura, etc. siempre queda bas-
tante para las composiciones. Tales materias son: cuentas, re-
cibos, cartas privadas y públicas, pedidos, pagarés, contratos, cer-
tificados, anuncios oficiales, etc.
II GRADO

Las dificultades técnicas que el niño tiene que vencer al princi-


pio del II grado al escribir una pequeña composición—como poner
bien el título, dejar el margen, escribir más de una frase en combi-
31

nación, etc.—nos obliga a comenzar con la copia de unas oraciones


coherentes que, en colaboración con los niños, se han aprovechado
y escrito de antemano en el tablero. Hechas estas copias uno o
dos meses, las frases se reemplazan por preguntas, cuyas respuestas
los niños escriben en su cuaderno y poco a poco llegamos en el
curso del año hasta el punto de poner en el tablero sólo la disposi-
ción. Los temas son casi sin excepción, descripciones de objetos
del ambiente del niño, cuyas cualidades, clases, partes, materias y
fines, los niños dicen y luego escriben. Ya en este grado puede
,darse a las composiciones una nota personal, mi lápiz, mi plumario
mi cuaderno, mi libro de lectura, mi banca, mi sombrero, etc.;
nuestro salón de clase, etc., etc. Por lo menos dos o tres veces
a la semana se escriben—con preparación anticipada— en Caste-
llano y Lecciones de cosas, algunas frases coherentes de trozos
leídos o sobre materia tratada.

III Y IV GRADOS

Trabajos escritos.—En el III grado 3 o 4 veces, en el IV diaria-


mente, debe escribirse en turno sistemático un corto trabajo es-
crito que verse sobre temas tratados en Castellano, Historia, Geo-
grafía, Ciencias Naturales, Instrucción Cívica. (Véase lo que en
la introducción se dijo sobre este particular.)
Ejemplos de temas:
Castellano.—Repetición de un párrafo del trozo de lectura que
acaba de leerse. Aplicación de la moraleja del trozo de lectura
a un caso concreto de la vida infantil, etc.
Historia.—Por qué admiramos y amamos a Colón, Balboa, Bo-
livar, Herrera. La muerte de Balboa. ¿Qué aprendemos de
Hernán Cortés? (Pizarro). La primera excursión de Francisco
Pizarro, etc.
Geografía.-—Nuestro puerto. Un viaje de Panamá a Pedregal.
De Panamá a Colón, etc. ¿Qué se produce en el interior de Pana-
má? El cultivo del banano en Bocas del Toro. Los puertos a-
tlánticos de América Central. Los puertos pacíficos de América
Central. ¿Por qué están los puertos principales de los Estsdos
Unidos en la costa atlántica? ¿Por qué llamamos a California el
paraíso de los Estados Unidos etc., etc.
32

Ciencias Naturales.—La quinta mano del mono. ¿Cómo coge


el gato su presa? ¿Por qué tienen los herbívoros una cabeza
tan larga? ¿Cómo divisa el murciélago su presa? El buho (el
gato de las aves). ¿Por qué damos a esta ave el nombre: carpinte-
ro? La pata del loro. Las patas de las aves de presa, etc., etc.
Las composiciones: (cada tres semanas, dos horas). Los temas
se toman de la materia de todos los ramos, pero con preferencia
de la propia experiencia del niño; fiestas escolares y populares,
acontecimientos y accidentes, excursiones y pequeños viajes, tra-
bajos en la calle y en los talleres, etc., etc., nos dan bastante ma-
terial. Ejemplo: mi muñeca, los trabajos de mi papá o de mi ma-
má; qué hacemos en el recreo; cómo me baño; nuestra excursión
de ayer; la procesión de los bomberos; cómo se construye una casa
nueva; un paseo en coche; un incendio; en la cima de Ancón; es-
tá lloviendo; en el correo; en el mercado; cómo celebramos el 3 de
Noviembre; el día de lá fiesta de ayer; etc., etc.
Conviene a veces el uso de la forma epistolar en estas composi-
ciones.
Así también es bueno emplear para algunas cartas papel de car-
tas y sobre. Empiécese a estimular la variedad, sencillez y espon-
taneidad de la expresión y trabájese porque el niño adquiera la
idea del párrafo y de la disposición.
Redacción de recibos, cuentas, cartas, anuncios,, etc.

V Y VI GRADOS

Trabajos escritos.—Como en el IV, se escribirán también en los


V y IV grados diariamente, cortos trabajos escritos, en uno de los
ramos correspondientes, exigiendo por supuesto mayor indepen-
dencia y mayor soltura del estilo.
Composiciones. (Cada tres semanas, dos horas). Narracio-
nes y descripciones de experiencias propias; imitaciones en forma
abreviada o ampliada; comparaciones características; argumentos
o exposiciones sencillas; ejercicios de disposiciones; comunica-
ciones o informes a las autoridades; redacción de pagarés, contra-
tos, certificados, telegramas, relación de hechos de la vida, pedi-
dos, etc., etc.
LECCIONES DE COSAS

Las lecciones de cosas se han llamado también, con mayor acier-


to, "enseñanza intuitiva" y esta denominación pone de relieve la
base de estas lecciones: La Intuición Sensoria.
Grave error sería ahora limitarse (como suele suceder) a la in-
tuición visiva, es decir, a las sensaciones visuales, aunque éstas
transfoman la mayoría de todas las que experimenta el discípulo,
sino que es preciso poner en ejercicio el mayor número de sentidos
que sea^posible reunir; por lo tanto, también, en lo posible, las sen-
saciones de la vista, del oído, del gusto, del olfato y del tacto.
Fuera de esta intuición sensoria, tenemos que considerar, ade-
más, la intuición interior.
Si, por ejemplo, en los grados superiores el maestro trata una
poesía, un trozo literario, etc., durante la presentación de la mate-
ria y la profundización en sus situaciones, la fantasía del educan-
do forma en su alma una intuición espiritual de los acontecimien-
tos, etc., de que se trata. Desde Pestalozzi se reconoce en el mun-
do pedagógico "la intuición como fundamento absoluto de todos
los acontecimientos" de modo que la intuición es "principio fun-
damental de todas las asignaturas" y no puede ser materia de un
solo ramo; pero a despecho de esta verdad, imperiosas necesi-
dades psicológicas, nos obligan a introducir en los grados inferio-
res lecciones particulares de la "enseñanza intuitiva", las lecciones
de cosas,, las cuales en los grados medios y superiores encuentran la
natural continuación en la enseñanza de las Ciencias Naturales,
de la Geografía, de la Historia, de la Geometría, Física, Agricultu-
ra, Dibujo, etc. ¿Cuáles son ahora estas necesidades?
1. Es una verdad indiscutible que el vocabulario de un niño
puede ser menor pero jamás mayor que sus conocimientos reales,
34

pues la palabra no es sino la expresión verbal de una idea, de un


conocimiento. Como no existe nada en la naturaleza que no ha-
ya pasado por los sentidos, claro es que para dar nuevas nociones
se necesita atacar a los sentidos, o en otros términos, presentar al
niño el objeto del cual ha de formarse una idea.
Ahora bien, la primera enseñanza ha de crear el fundamento in-
telectual, es decir, suministrar cierta cantidad de nociones o ideas
y, para cumplir con este deber, hay dos posibilidades:
a) Introducir una asignatura independiente de lecciones de
"intuición" o de cosas.
b) Hacer ese trabajo en las lecciones de la primera enseñanza
del Castellano.
Por razones prácticas se prefiere el primer camino.
2. No se puede negar que los niños al ingresar en la escuela
primaria, traen consigo cierta cantidad de conocimientos, fruto de
su propia experiencia y de la compañía. Pero evidente es ia va-
guedad, superficialidad o inexactitud de estos conocimientos que
imperiosamente exigen corrección y profundización por las "lec-
ciones de cosas", pues de la exactitud de la idea depende la expre-
sión verbal.
3. Toda la vida intelectual se basa en la observación y ésta,
por su parte, depende de la exactitud con que funcionan los senti-
dos. Necesitamos por eso, desde los primeros días de la en-
señanza, una educación sistemática de los sentidos por medio de
las lecciones de cosas.
El fin de las lecciones de cosas es, por consiguiente, educar los
sentidos de los niños, corregir, profundizar y ensanchar sus cono-
cimientos reales, suministrarles nociones correctas y precisas con
sus denominaciones correspondientes para educar así su expresión
verbal, desarrollar el lenguaje, etc.; a estos fines prácticos une el
maestro otros educativos haciendo que por un procedimiento metó-
dico y razonado de la materia se aguce el intelecto, se anime la
fantasía, se despierte el interés y nazcan sentimientos éticos. •:
Materia: De los susodichos fines del ramo en referencia resulta
que las "lecciones" tomarán su material:
35

1. Del ambiente del niño; esta enseñanza ha de ser una enseñan-


za del terruño y sus objetos serán los de la naturaleza y vida hu-
mana que rodea al educando y con los cuales está en contacto
diario. Se elegirán de éstos los que más despiertan su interés y
que ya conoce el niño por propia intuición. Grave falta sería, por
lo tanto, el que las lecciones de cosas no se trataran como una ense-
ñanza de la realidad de los objetos mismos sino como una instruc-
ción sobre retratos; el maestro hábil se valdrá de ellos pero sólo
como medio de reproducción, pues la base de las lecciones de cosas
ha de ser siempre la demostración del objeto mismo. Por los
mismos motivos sería un absurdo tratar unas mismas materias en
todas las escuelas primarias de la República, porque la esfera inte-
lectual, las experiencias empíricas y el vocabulario de un niño de
v
una población campestre son naturalmente diferentes de las de un
niño de la Capital.
2. El fin educativo de esta asignatura nos obliga a tratar tam-
bién materias que influyen en las emociones y en la voluntad del
niño. Con preferencia no podemos limitarnos a la sola descripción
de los objetos, sino tenemos que aplicar también la forma narrati-
va de la enseñanza, que sin duda interesa mucho más a los niños.
La descripción debe transformarse en lo posible en acción. (Véase
la de la palma real en las Lecciones de Cosas de las escuelas rurales).
Si la enseñanza se da en esta forma, los objetos, las personas y
los acontecimientos se presentan siempre en sus relaciones con el
hombre y la vida humana y, con frecuencia, habrá oportunidad de
hablar de nuestras obligaciones y deberes, ejerciendo así un influjo
moralizador y educativo. No ha de olvidarse, además, que esas
narraciones ejecutadas por los niños son una poderosa educación
de la habilidad lingüística.
3. Como toda la enseñanza se basa en los conocimientos em-
píricos del niño, las lecciones de cosas han de crear el fundamento
de la futura enseñanza de Historia, Geografía y Ciencias. En las
lecciones de cosas del II Grado debe por eso prepararse el entendi-
miento histórico, geográfico y de la naturaleza, y en la selección de
la materia deben, por consiguiente, considerarse estas necesidades.
Método— En el II Grado los objetos se estudiarán en su mayor
36

parte en excursiones escolares, a las cuales sigue un tratamiento


metódico en el salón de clase.
Para lecciones descriptivas puede seguirse la siguiente disposición:
1. Corta preparación. (Observaciones anticipadas).
2. Presentación del objeto mismo.
3. Los niños dicen todo lo que han oído, visto y experimentado
acerca del objeto en cuestión. El maestro debe dejarles mucha
libertad y permitirles que se expresen en su lenguaje habitual.
4. Descripción sistemática del objeto, bajo la dirección del
maestro, estimulando en lo posible la propia iniciativa de los edu-
candos; se harán frecuentes resúmenes parciales.
,Se mencionará sólo lo que interesa al niño y que es ele impor-
tancia, pues el tratamiento de todos los pormenores no correspon-
dería a la naturaleza escolar ni sería de valor práctico en estos
grados. No debe olvidarse el ejercicio de la comparación.
5. En momentos apropiados se hablará de nuestras obligacio-
nes para con el objeto de que se trata.
6. Al fin de la lección se hace un resumen total. Las cualida-
des prominentes del objeto se reúnen y se escriben en el tablero.
Los niños escriben frases sencillas en el cuaderno.
7. Poesías, canciones, narraciones, fábulas, enigmas y senten-
cias fáciles animan mucho la lección. Algunas se aprenderán de
memoria.
8. La forma de la enseñanza es la de una conversación sencilla
con los niños. No hay que intimidar a los alumnos con continuas
correcciones de su modo de hablar; es preciso permitirles el Uou de
las expresiones acostumbradas y esforzarse en purificar y ennoble-
cer poco a poco su lengua. Un método sumamente valioso es la
repetición individual de frases modelos.
La siguiente repartición de la materia se hace para las escuelas
de la ciudad de Panamá. Muchos de los párrafos se podrán tratar
también en las escuelas de otros lugares; algunos habrán de reem-
plazarse por los temas correspondientes. En lugares donde los
habitantes se dedican a la agricultura deben tratarse,por ejemplo,
preparación del terreno para la siembra; sembrar, quemar. La
siembra de las diferentes plantas, su cultivo, la cosecha, uso domes-
37

tico de los productos, su venta, animales del campo y del bosque,


etc., etc.
i GRADO

I.—Ejercicio de la educación de los sentidos.


1. Educación del tacto: duro, áspero, blando, resbaladizo,
pesado, liviano, caliente, frío, tibio. Diferenciación de las sustan-
cias de los cuerpos. Sólido, líquido.
2. Educación de la vista: (Complemento, de las sensaciones
táctiles) forma; dimensión (ancho, alto); posición, (arriba, abajo,
delante, atrás, al lado, etc.); dirección, colores.
3. Educación del gusto y del olfato: hacerles oler y saborear
cuanto sea posible.
Diferenciación de las sensaciones (dulce, agrio, salado).
17.—El salón de clase y sus muebles. El hogar.
1. Los objetos que los niños tienen (lápiz, cuaderno, libros).
2. Qué hacen los niños en el salón de clase, en el recreo.
3. El patio, juegos en el patio.
4. El vestido del niño.
5. El hogar del niño. El padre, la madre, los hermanos; la
calle, el número de la, casa; los cuartos.
¿Qué hace tu papá?—¿y tu mamá?. (Cuidado que debe tener-
se con el fuego). Oficios de la casa.
6. Los camaradas del niño. Perro y gato. (Cancioncitas,
poesías).
III.—En la calle y en la plaza.
1. En la calle por la tarde.
2. Juegos de niñas y niños. (¡A jugar!)
3. A quiénes y cómo han de saludar los niños.
4. Conducta de los niños en la calle (los coches, los automóvi-
les, el tranvía.)
5. Una casa en construcción.
6. Los vendedores ambulantes.
7. Caída de caballo. Un entierro. Compasión por los seres
vivientes.
8. La plaza, cuidado de las plantas, aseo.
38

9. Un paseo a Las Sabanas.


10. Los pájaros. (El niño y el nido).
11. La mariposa.
12. El jardín y sus flores. (Poesía).
13. La palma real, árboles.
14. Un paseo en tranvía.
15. El ganado pasa por las calles.
II GRADO

I.—El Edificio Escolar.


El salón de clase; dibujo de él en el tablero, primeramente en po-
sición horizontal, luego vertical; los corredores y clases vecinas; di-
bujo (plano); el patio; orientación en él; salida del sol; los cuatro
puntos cardinales; orientación en el salón de clase; marcar con fle-
chas en el suelo o cielo raso las direcciones cardinales; el excusado;
cómo han de portarse los niños en él; de dónde viene el agua
(canalización); el jardín escolar; plano del edificio escolar.
Toda la materia siguiente se estudiará primero en excursiones
escolares y se profundizará luego en el salón de clase.

II.—Los al rededores del edificio escolar.


Las calles inmediatas; en una mesa particular, con barro, en el
salón de clase se comienza ahora a construir un plano en relieve del
edificio escolar y de sus al rededores; los edificios se marcan con pe-
queñas imitaciones de madera o de cartón que los mismos niños
construyen con gran placer; los caminos se marcan con color ama-
rillo, las elevaciones se hacen de barro. Al mismo tiempo se dibu-
ja en un tablero o en un cartón rectangu.lar el plano de las inme-
diaciones de la escuela para introducir de esta manera, poco a po-
co, el entendimiento de la representación plana de los planos y ma-
pas; indispensable para todas las escuelas es un plano grande de la
población.

III.—La Avenida Central. (Excursión)


La estación; llegada de un tren; el tráfico en la Avenida Central
(carretas, coches, bicicletas, automóviles, tranvía); el aseo de las
calles (pavimento, barrenderos, carruajes de riego); manera de
39

portarse en la calle; la Avenida Central con,sus calles accesorias


desde la Estación hasta la Plaza de Santa Ana; de la plaza de San-
ta Ana a la de la Catedral; las iglesias; los grandes almacenes; la
Catedral; la Plaza de la Catedral con sus edificios históricos; el
Palacio de Gobierno; el Teatro Nacional; las Bóvedas.
IV.—El norte de la ciudad.
Excursión al depósito de mercancías de la Panamá Railroad Co.
a través de la Avenida Norte hasta el Colegio de La Salle. El
depósito de la Estación; de dónde viene las mercaderías; depósito
de los comerciantes en pequeño; las cervecerías; los diques de la
«Compañía Nacional de Vapores»; el puerto y su vida; un buque a
vela; un buque a vapor; qué nos traen los buques. El mercado;
qué compra la mamá en él; una visita a las casas comerciales cer-
ca del puerto; el "Diario"; la Presidencia; el correo.
V.—El sur de la ciudad.
La Avenida Sur; "La Estrella de Panamá"; la planta eléctrica;
el alumbrado de la ciudad; la Escuela de Artes y Oficios; la Im-
prenta Nacional; el matadero; higiene; el muro de Barraza; el
Hospital Santo Tomás; el Cuartel de Bomberos.
VI.—El Cerro Ancón.
El Hospital de Ancón; la veleta; el viento y sus direcciones;
ventilación; los jardines de Ancón; el Cerro (pie, falda y cumbre);
la Avenida del 4 de Julio; la Cervecería Tropical; los cemente-
rios; adornos de las tumbas; manera de portarse en los ceménte-
tenos.
VII.—Generalidades.
Va a llover; está lloviendo; cómo la lluvia refresca las plantas,
animales y hombres; una tempestad; el relámpago; un incendio;
vienen los bomberos; no juguéis con fósforos.
¿A dónde va el tranvía? ¿Qué plantas vemos al pasar por los
al rededores de Panamá? ¿Cómo ganan su vida los habitantes de
Panamá? (trabajo humano).
Algo del sol; su movimiento aparente en el curso del día; el au-
mento del calor; la luna, sus fases; las estrellas.
40

Siempre que se ofrezca oportunidad, el maestro, al visitar edi-


ficios y monumentos históricos de la ciudad, hablará de la histo-
ria, de las leyendas y mitos locales, etc., para despertar así el senti-
miento histórico y ligar a los niños con su terruño.

NOTA:—Este programa ha de adaptarse, por supuesto, a las condiciones del lugar en


d o n d e esté ubicada la escuela. S i e m p r e podrá s e g u i r s e la m i s m a disposición: a) edificio
escolar: b) las i n m e d i a c i o n e s : c) las calles principales con s u vida particular (tráfico, c o -
mercio, industrias, costumbres, fiestas populares, procesiones etc.); d) los diferentes ba-
rrios del p u e b l o con s u s particularidades.
ARITMETICA

Fin:
a). Hay que habilitar a los niños para que ejecuten correcta,
segura e independientemente todos los cálculos que exige la vida
diaria (fin material o práctico).
b). La enseñanza de la aritmética es un medio valioso para
desarrollar el intelecto del niño, para robustecer sus facultades de
raciocinar, de pensar y de argüir lógicamente (fin formal).
c). Una buena enseñanza de la Aritmética produce habilidad
espiritual y disciplina mental, fortifica la voluntad, evita faltas disr
ciplinarias, despierta el espíritu del,orden, educa directamente al
niño, demostrando por la fuerza convincente del número, los be-
neficios del ahorro, las malas consecuencias del despilfarro, la
importancia económica de los seguros, etc. (fin ético ó educa-
tivo).
Principios metodológicos:
1.—La intuición ha de ser el fundamento de toda la enseñanza
de la Aritmética, especialmente en los grados inferiores. Basa-
mos la primera enseñanza en la representación gráfica de los nú-
meros y adoptamos el estudio monográfico de los comprendidos
en el círculo de 1 a 10.
2.—Según las condiciones particulares^ de ]as escuelas debe re-
ducirse la materia a lo absolutamente indispensable, pero este
mínimum debe dominarse por completo.
3.—Jamás debe adelantarse si la materia anterior no se domi-
na perfectamente.
4.—La fmayor importancia tiene el cálculo mental, que debe
predominar en todos los grados y con el cual, sin excepción al-
42

guna, comienza siempre la introducción de una nueva especie de


problemas.
5.—Sólo en casos excepcionales—por ejemplo el desarrollo de
una solución-—se permite que al calcular por escrito un solo dis-
cípulo trabaje en el pizarrón y los demás atiendan; generalmente
trabajan todos los niños en papeles o en sus cuadernos-borrador.
6.—En todos los grados los primeros 10 o 15 minutos han de
dedicarse a ejercicios cotidianos de una repetición sistemática de
la materia anteriormente tratada.
7.—La enseñanza de la Aritmética debe ser a la vez enseñanza
lingüística.
8.—Desde el primer grado debe exigirse que la solución indepen-
diente sea lógica y correcta.
9.—El maestro tiene que estimular en lo posible la propia ini-
ciativa del niño, haciéndole plantear problemas.
10.—Los problemas aplicados relacionarán la Aritmética con
las demás asignaturas y al niño con la vida práctica
11.—Para todas las operaciones se desarrollará un "procedi-
miento normal".
12.—Todo cálculo tiene que ser raciocinio, trabajo intelectual
e investigador, que reposa sobre el entendimiento lógico. Esto
no excluye el automatismo de las operaciones de 1 a 100, fruto de
los constantes ejercicios.
ELABORACIÓN D E U N A LECCIÓN D E ARITMÉTICA

I Paso.—Preparación:
La preparación de una nueva materia será casi sin excepción
alguna la repetición "ad hoc" de la anterior.
II Paso.—Comprensión:
Por medio de uno o dos ejemplos sencillos se da a entender lo
particular de la nueva materia y cómo ha de procederse para encon-
trar el resultado (demostración intuitiva). Se desarrolla el proce-
dimiento normal.
I I I Paso.—Ejercicios:
Mediante múltiples y constantes ejercicios el discípulo entra en
posesión de la materia entendida y logra seguridad y rapidez en
43

el cálculo. El conocimiento ha de basarse, pues, en la intuición y


en los ejercicios continuos que son los puntos cardinales de la
enseñanza de la Aritmética.
IV Paso.—Aplicación:
El últim(e)Tj0.107 Tc . u 7l32 -1-122 -16(a )Tj0.423 T -10.32067423 3 úejerc
44

escritos de sumar y restar aprovechándose de la representación


gráfica. Ejemplo: + »= ° . 0
00
00

8.—Enseñanza del número 6 _L 000 O O I O

9.—Enseñanza del número 7 O I O ~ O 000*

o I o I o l o oooo
10.—Enseñanza del número 8 o o I o ooo

11.—Enseñanza del número 9 oo iI oo ~1 oo 1i oo - — oooo- oooo ooooo


oooo

12.—Enseñanza del número 10 oo _|_ o o


l o i o l o
I o I
I o
I O

o i o i o ~ o T o
13.—Descomposición del número 10 en dos partes (2 y 8, 6 y 4,
etc.).
14.—Complemento de un número dígito a 10 (2 + t — 10, etc.)
15.—Significado de las palabras: agregar, añadir, aumentar, su-
mar, quitar, disminuir, restar. Por supuesto el maestro no exigirá
definiciones de estas palabras, sino que se satisfará con que los
niños ejecuten la operación que indica la palabra respectiva.
16.—Cálculo mental de las cuatro operaciones con números
abstractos en el círculo 1 a 10.
17.—Ejercicios sistemáticos de la descomposición de los núme-
ros. (5 = 1 + 4, 2 + 3, 3 + 2, 4 + 1; 7 = 1 + 6, 2 + 5, 3 + 4,
4 + 3,5 + 2 , 6 + 1 ) .
18.—Enseñanza del cero; ejercicios acerca de su significado.
2 — 2 = 0, etc.
19.—Los párrafos de 13 a 17 indican el orden de la materia
para el cálculo mental; en la ocupación escrita ejecutamos en el
mismo tiempo la escritura de las cifras de la manera siguiente:
(° = 1), „ = 2 , ° = 3, = 4, etc. 0 0 0

20.—A medida que los nipos van familiarizándose con las cifras,
el maestro reemplaza en el encerado la representación gráfica de
los números por .las cifras.
21.—Ejercicios de suma y resta con las cifras en el círculo de
1 a 10.- u

N O T A : — L o s e j e r c i c i o s d e 1 3 a 18 y d e 19 a 2 1 c o i n c i d e n ; s o n los p r i m e r o s los d e cálculo


m e n t a l , los ú l t i m o s los d e la o c u p a c i ó n e s i w i t a .

22.—Plantear y escribir en números los términos de un proble-


ma y vice-versa.
23.—Enunciación de problemas concretos de suma y resta, pen-
sados, planteados y resueltos por el alumno.
24.—Demostración intuitiva de los números de 11 a 20 en el
abaco.
45

25,—Contar en orden ascendente y descendente; sucesión ordi-


nal de los números (antes, tras, entre).
26.—Formación y descomposición de los números de 11 a 20,
(10 + 8 = 18; 1 8 — 1 0 =•• 8 ) .
27.—Escritura y lectura de los números de 11 a 20.
28.—Ejercicios de suma y resta en el círculo de 10 a 20, basán-
dose siempre en las operaciones análogas del círculo de 1 a 10
( 3 + 3 = 6; 13 + 3 = 16; 7 — 2 = 5; 17. — 2 = 15). Demos-
tración intuitiva en el abaco.
29,—Sumar en el círculo de 1 a 20, pasando a la próxima decena,
a). Repetición del complemento del número 10, y de la
descomposición de los números dígitos. (Véase No. 17).
b). Ejercicios preparatorios como 9 + l + 2 ; 8 + 2 + 3;
7 + . 3 + 5, etc.
c). 9 + 2; 9 + 4; 9 + 6; 9 + 9; 5 + 6; 5 + 8; etc.
La solución por parte de los niños debe hacerse de la manera si-
guiente: 9 + 6. Divido 6 en dos partes: 1 + 5 : 9 + 1 = 10;
10"-+ 5 = 15. Por eso, 9 + 6 = 15. En el curso del tiempo
los'niños han.de ejecutar la solución independiente y abreviada-
mente.
30.—Preparación de la multiplicación. 9 -f- 9 = 2 X .9-; 6..+ 6
= 2 X"6; 5 + 5 = 2 X 5, etc..
31.—Formación de filas: 1 + 2 = 3; 3 + 2 = 5, hasta. 19; 2 +
2 = 4; 4 + 2 = 6, hasta 20; 1 + 3 = 4; 4 + 3 - 7 hasta 19, etc.
;

Ejercicio particular de aquellas filas que preparan las tablas de


multiplicación.
32.—Resta en el círculo de 1 a 20, pasando la docena.
a). Descomposición de los números de 1 a 20 (14 = 10 + 4).
b). Restar rápidamente los números dígitos dé 10.
c). Ejercicios como 11 — 1 — 3; 13 — 3 — 2, etc. /
d). 11 — 3 ; 11 — 6 ; 14 — 5 ; 13 — 6 , etc.
Múltiples ejercicios, exigiendo del alumno la solución indepen-
diente; 16 — 9< 16 — 6 = 10 — 3 = 7; por eso 16— 9 = 7.
33.—Formación de filas con ejercicios verbales y escritos.
20 — 3 = 17 19 — 3 = 16 1 8 — 3 • = 15
17 — 3 = 14 16 — 3 = 13 15 — 3 = 12
etc. etc. etc.
46

Las filas que preparan las tablas dé multiplicación se ejercitarán


con especial cuidado.
34.—Multiplicación y división en unión estrecha. 2 veces 3
fréjoles (intuición) igual a 6 fréjoles; 6 fréjoles repartidos entre 2
niños es igual a 3 fréjoles.
35.—La tabla del 5 hasta "4x5.
La tabla del 2 hasta 10 X 2.
La tabla del 4 hasta 5x4.
La tabla del 3 hasta 6X3.
36.—Las cifras romanas (ocupación escrita). El reloj.
II GRADO

CÍRCULO DE 1 A 1 0 0

R e p e t i c i ó n a f o n d o del c í r c u l o d e 1 a 2 0

A.—Introducción en el circulo de 1 a 100. La noción de decenas y


unidades.
1.—Enseñanza intuitiva de decenas en el abaco y con reales.
2.—La fila de 10, 20. 30, 40, 50, hasta 100 demostrando siempre
la cantidad en el abaco y con los reales (decenas de centavos).
3 — 1 0 + 10 = 20; 20 + 10 = 30, hasta 90 + 10 = 100.
4.—1 X = 10 10; 2 X 10 = 20; hasta 10 X 10 = 100.
5.—Escritura de las decenas de 10 a 100 basándose en los nú-
meros de 10 y 20, que -ya se conocen.
6.— Enseñanza intuitiva (abaco) de los números de 20 a 30.
a). 20 + 1 = 21; 21 + 1 = 22, hasta 29 f 1 = 30. .
b). 30 — 1 == 29; 29 — 1 = 28, hasta 21 — 1.
c). Los ejercicios a) y b) fuera del orden (25 + 1; 29 — 1).
d). Sucesión ordinal de los números (antes, tras, entre).
7.—Descomposición de los números de 20 a 30 en decenas y
unidades.
i
8.—Escritura de los números de 20 a 30.
9.—Problemas con números denominados en el círculo de 20 a.
30.
10.—Introducción de los números de 30 a 40 y luego de 40 a
50. La seguridad obtenida por los ejercicios anteriores permiti-
rá abreviar el procedimiento.
47

11.—Ejercicios de contar en orden ascendente y descendente


en el círculo de 1 a 50. Se ejercitarán especialmente en el pasar
a la decena. (Cuenten de 27 a 35; de 46 a 50; de 38 a 43, etc).
12.—Problemas aplicados con números concretos. Ejemplo:
un niño tiene 20 (30, 40) ? y le regalan 5 f; ¿cuánto tiene?
Una estampilla cuesta 2,10 f; ¿cuánto cuestan 2, 3, 4, 5, etc.
En una calle hay 40 árboles; se plantan 3 más, (de 23 mueren
3, etc.); ¿cuántos hay por todo?
13.—Introducción de los números de 50 a 100.
14.—Escritura y lectura de los números de 1 a 100.
Problemas.
B.—Sumar y restar en el círculo de 1 a 100:
Las dos operaciones, sumar y restar, se tratan a la-vez. La base
de toda la enseñanza es la demostración intuitiva en el abaco.
Cada una de las especificaciones significa un grupo de problemas
que ha de ejercitarse hasta conseguir perfecta seguridad, antes
de comenzar con el grupo siguiente. Los problemas aplicados
que acompañan a cada uno de los grupos de operaciones abajo
especificados versan sobre monedas, pesos y medidas usuales que
caben en este círculo, como por ejemplo:
Conocimiento de los días de la semana y del mes. Conversión
de semanas en días.
Medir con la cuartilla y el almud. Conversión de almudes en
cuartillas. Problemas de suma y resta de estas medidas.
Enseñanza del metro: medir con él el ancho y el largo del aula;
calcular longitudes con él. Conocimiento del decímetro y del
centímetro; medir con ellos pequeñas longitudes tales como el
ancho y el largo del tintero, el largo, ancho y grueso del libro, la
pizarra, etc.; calcular longitudes y luego medirlas; problemas de
sunia y resta relacionados con las dimensiones de los objetos medi-
dos; conversión de metros en decímetros y de éstos en centímetros.
Comparación del metro con la vara; conversión de varas en decí-
metros y en centímetros.
Problemas sobre compras y ventas de productos del lugar, em-
pleando únicamente la moneda nacional. Problemas sobre reduc-
48

ción de monedas de especie superior a inferior- (balboas a pesos,


pesos a pesetas y reales, etc.).
Medir con el litro y con el medio litro; comparación del litro con
la botella y con el galón; calcular capacidades haciendo uso de
dichas medidas y verificarlas para rectificar los cálculos; proble-
mas en relación con las medidas ejecutadas.
Peso, en arrobas y quintales, de los alumnos y de algunos objetos
de lá sala; calcular pesos y verificarlos para corregir los errores de
los cálculos; problemas sobre los pesos hallados; reducción de quin-
tales a arrobas y vice-versa.
Comparación del metro y la vara con la yarda y el pie; medir
y calcular longitudes con estas medidas; problemas relacionados
con los datos obtenidos con las mediciones hechas; reducir yardas
a pies y- vice-versa.
"•' Todos estos ejercicios no se tratarán, por supuesto, a la vez, sino
que 'el maestro los aplicará en e! lugar más adecuado que les corres-
ponda en el programa.
Exíjase cuánto antes la solución independiente de los problemas
por partes de'los alumnos. Se recomienda usar siempre la misma
forma lingüística, como por ejemplo:
* 26 + 3 8 = ? ...
. Solución: 26 + 30 =¡= 56, + 8 = 64..
Por eso 26 !• 38 = 64.
1.—Sumar y restar número dígitos sin pasar la decena.
a). 20 - 5,4.0I-3.
25 — 5,43 — 3.
b). 23 + 6,46 + 4.
27 - 3,46 — 4. .
- Problemas.
2—Sumar y restar decenas puras.
20 + 20,40 — 20.
30 + 40,70 — 40.
Problemas.
3.—Sumar y restar decenas puras de decenas y unidades.
49

a).. 40 +.25,40 + 24.


b). 25 + 40,34 + 60..
c).. 65 — 40,94 — 60, etc., etc.
Problemas. x
4.—Sumar y restar números dígitos pasando a la decena siguien-
te o anterior.
a). 23 + 7 , 3 0 - - 7 .
. b). 26 + 7,33 • 7
• . Problemas.
5. —Sumar y restar decenas y unidades de decenas y unidades.
a), sin pasar, 22 + 36,46 — 32
b). pasando, 26 + 38,52 — 27; etc., etc.
Problemas.
6.—Formación de filas: (oralmente y por escrito).
Ej: 1+7 = 8 100 — 6 = 9 4
8 + 7 = 15 94 - 6 = 88
hasta 99 hasta 4
La seguridad creciente del alumno debe habilitarlo para llegar
cuanto antes a la tercera de las soluciones siguientes:
1) Los discípulos dicen 1 + 7 = 8; 8 + 7 = 15;
etc., etc.
2) Los discípulos dicen 1 + 7 = 8,- + 7 = 15; etc.
3) Los discípulos dirán sólo los resultados 8, 15, 22,
etc., etc.
Se ejercitarán ante todo las filas que preparan las tablas de
multiplicación (3, 6, 9, 12, etc.; 4, 8, 12, etc.)
7.—Complemento de un número cualquiera a 100.
42 + ? = 1 0 0 , etc., etc.
Problemas.
Cuánto me devuelven de $ 1 si tengo que pagar 45 f, etc.
C.—Multiplicación y división.
Estas dos operaciones se tratan en unión estrecha, pues los
raciocinios 5 X 6 = 30; 30 = 5 X 6; 30-^-5 = 6, están en ínti-
50

ma dependencia lógica y, sabiendo la multiplicación, el niño no


tiene que vencer dificultad alguna al ejecutar la división. Seguridad
absoluta y rapidez pueden obtenerse sólo mediante múltiples y
constantes ejercicios y a virtud de un progreso lento. Tenemos que
limitarnos por eso, primeramente, a conseguir dominio perfecto
en una tabla antes de entrar en la otra. En los primeros ejer-
cicios los niños deben contestar siempre en frases completas, por
ejemplo: 5 X 6 = 30. No deben olvidarse los problemas aplica-
dos al fin de cada tabla. Después de haber elaborado todas las
tablas, hay que dedicar una parte (10 minutos más o menos) en
todas las lecciones de Aritmética, a ejercicios de repetición para
llegar, al saber mecánico de las tablas.
1.—La tabla del 10.
a), demostración en el abaco.
b). la tabla en orden ascendente y descendente.
c). ejercicios fuera del orden.
d). problemas aplicados. (Reales, decímetros, etc.)
2.—La tabla del 5. (Como arriba).
3.—La tabla del 2. (Como arriba).
4.—La tabla del 4. (Como arriba).
5.—La tabla del 8. (Como arriba).
Problemas.
6.—La tabla del 3. (Como arriba).
7.—La tabla del 6. (Como arriba).
8. —La tabla del 9. (Como arriba).
;

Problemas.
9.—La tabla del 7. (Como arriba).
Problemas.
(días de' la semana.)
10.—Ejercicio de multiplicación en combinación con suma y
resta.
6 X 3 + 4 = ?
8 X 5— 7= ?
etc., etc.
Problemas.
51

11.—La división inexacta (con restas),


a). división por 2
b). división por 3
c). división por 4
etc., etc.
La dificultad de estos ejercicios consiste en encontrar el nú-
mero respectivo de la tabla. Se harán por lo tanto ejercicios pre-
paratorios de la división exacta (37 -=- 4; 37, 38, 39, 4).
D—Preparación del cálculo con quebrados.
Un pliego de papel se divide en dos partes iguales. Noción de J^.
Cuántos medios pliegos son 2, 3, 4, 5, etc. pliegos. <
Cuántos pliegos enteros podemos componer de 4, 8, 10, medios
pliegos.
' }4 docena, año, Y% peso.
Los dos medios pliegos se dividen. Noción de
3 4 de docena, 3 4 de año, 3 4 de litro, etc., etc.
Problemas.
E.—Ampliación de la multiplicación y división.
1.—Multiplicación y división de las decenas por unidades,
(2 X 20, 30, 40, etc.) (40 + 2; 90 3.)
2.—Multiplicación de 12 hasta 8 X 12 y de 15 hasta 6 X 15.
3.—Multiplicación y división de decenas y unidades por uni-
dades.
Multiplicación: 6 X 1 6 = ? 3X24 = ?
a) Solución: 6 X 10 = 60 b) Solución: 3 X 20 = 60
6 x 6 = 36 3 X 4 = 12
6 X 16 = 96 3 X 24 = 72
División: a) 72 6: 60 H- 6 = 10 b) 92 - 4: 80 4 = 20
12 -5- 6 = 2 12 H- 4= 3
72 6 = 12 92 -H 4 = 23
Sólo en grados muy avanzados puede llegarse hasta los últi-
mos ejercicios (2 y 3). Estos, por lo tanto, pueden dejarse tam-
bién para el I I I grado.

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