LA SOBERBIA
Etimológicamente, La palabra SOBERBIA proviene del latín SUPERBIA. SUPERBUS es “el
que está por encima, altanero”.
Una persona soberbia es aquella que se cree superior a los que la rodean, por una
característica determinada o por su estatus socioeconómico, mostrando cierto desprecio hacia
los otros.
El diccionario de la Real Academia Española (RAE) define la SOBERBIA, según distintas
acepciones, como:
1. Altivez y apetito desordenado de ser preferido a otros.
2. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con
menosprecio de las demás.
3. Exceso en la magnificencia, suntuosidad o pompa, especialmente de un edificio.
4. Cólera e ira expresada con acciones descompuestas o palabras altivas e injuriosas.
5. Palabra o acción injuriosa.
El psiquiatra Enrique Rojas afirma que la SOBERBIA “es la trampa del amor propio:
estimarse por encima de lo que uno vale. Es la falta de humildad, y por tanto de lucidez”. Es la
“hipertrofia de la propia excelencia”. Sus características serían la prepotencia, la presunción,
la jactancia y la vanagloria. Hay sujetos que pueden ser tentados por la SOBERBIA, no
necesitando el elogio de los otros, elogiándose ellos a sí mismos. Estos individuos crean una
atmósfera grandiosa a través de sus máscaras. Hay arrogancia, altanería, desprecio hacia los
demás, frialdad en el trato, tendencia a humillar, cinismo, insolencia…
Según Enrique Rojas, el ORGULLO sería más emocional que la SOBERBIA, siendo ésta más
cerebral. El orgullo tendría una base real y, en cierta medida, sería positivo.
Luis Vives define el orgullo como “un amor a uno mismo por méritos propios”.
El doctor Rojas afirma que los síntomas de la SOBERBIA serían:
✓ Aire de suficiencia.
✓ Borrachera de sí mismo.
✓ Entorpecimiento de las relaciones amorosas.
✓ Obsesión exagerada por uno mismo.
El opina que el antídoto ante la soberbia sería la humildad unida a una autoestima
adecuada.
Claudio Naranjo, psiquiatra experto en Eneagrama, afirma: “En todas las tradiciones
espirituales se considera el ORGULLO el pecado principal, pues el orgulloso resuelve la pérdida
del sentido del existir y de la conexión llenando el vacío con una imagen grandiosa de sí … La
construcción de una imagen de sí luminosa y exaltada debe ser alimentada por la necesidad
de ser amado y adorado por el otro. Su orgullo necesita que el otro le considere indispensable
e insustituible, sin tener conciencia de en qué medida, en realidad, es él mismo el que depende
del otro”.
Según la Iglesia Católica, la SOBERBIA es uno de los siete pecados capitales, raíz de los
demás pecados. A cada uno de los pecados capitales se asocia una virtud.
✓ Soberbia: Humildad.
✓ Avaricia: Generosidad.
✓ Lujuria: Castidad.
✓ Ira: Paciencia.
✓ Gula: Templanza.
✓ Envidia: Caridad.
✓ Pereza: Diligencia.
El Catecismo de la Iglesia Católica afirma “el pecado es una falta contra la razón, la verdad,
la conciencia recta; es faltar al amor verdadero para con Dios y para con el prójimo, a causa de
un apego perverso a ciertos bienes. Hiere la naturaleza del hombre y atenta contra la
solidaridad humana. Según San Agustín, ha sido definido como una palabra, un acto o un deseo
contrarios a la ley eterna”. (1849)
En el caso de la SOBERBIA habría un apego perverso a la imagen grandiosa de uno mismo.
Santo Tomás de Aquino la define como “Apetito desordenado de la propia excelencia de
uno mismo”, y la considera, coincidiendo con San Gregorio, como el rey de todos los vicios.
Santo Tomás entiende que “tras la soberbia se encuentra una estructura mental en la que el
hombre, a través del amor a la propia valía, aspira a alejarse de la sujeción a Dios”.
“Por él, la criatura, rechaza permanecer en su órbita esencial, vuelve su espalda a Dios, no
por debilidad o ignorancia, sino porque, en su exaltación, no se molesta en someterse”.
Los vicios, hijos de la SOBERBIA, serían la vanagloria, la ambición y la presunción.
La SOBERBIA sería la apreciación descontrolada de nuestro propio valor, atractivo e
importancia ante los demás, por lo que el narcisismo o vanidad es una manera de ser soberbio.
La Biblia nos señala que la única manera de vencer la SOBERBIA es mediante la humildad.
Proverbios 13, 10 nos recuerda que…
“El orgullo sólo genera disputas, pero la sabiduría se encuentra en aquellos que toman
consejo”.
Así pues, considero que cuando la soberbia “enraiza” en el corazón humano, impide que
éste conecte con la realidad, con los demás, con el Creador, y de este modo pasa de ser un
corazón de carne, un corazón que late, un corazón con vida, a un corazón de piedra.
“No podemos amar a los demás si no nos amamos a nosotros mismos, y no podemos
amarnos a nosotros mismos si no amamos a los demás. Pero un amor egoísta por nosotros
mismos nos hace incapaces de amar a los demás”.
(Thomas Merton, monje trapense, sacerdote, escritor y místico estadounidense)
BIBLIOGRAFÍA:
▪ Sagrada Biblia.
▪ Catecismo de la Iglesia Católica.
▪ Enciclopedia católica online.
▪ Enrique Rojas. Artículo “Psicología de la Soberbia” artículo de El Mundo, 1-03-2008
▪ Claudio Naranjo. “27 personajes en busca del ser”