LA MORAL DEL ABOGADO:
El criterio que debe tener un abogado, comenzando por
establecer que la abogacía esta cimentada en la lucidez del
ingenio, sino en la plena rectitud de la conciencia y Malo sería
que erremos y defendamos como moral lo que no es; pero si
nos equivocamos de buena fe, podemos estar tranquilos.
Cuando un abogado asume la defensa de una causa es
porque cree en ella,
aunque sea de una manera errónea, es decir que la
pretensión de su tutelado
es justa y en tal caso al triunfar el cliente triunfa la justicia,
pero este precisa
que nuestra obra no va encaminada a cegar sino a iluminar.
El abogado tiene que ser refractario al alboroto, es decir,
debemos tener la capacidad de soportar la amargura
de una censura caprichosa e injusta. Debajo de la toga hay
que llevar la coraza.
El abogado que sucumba al qué dirán tendrá su hoja de
servicios manchada
con la nota de cobardía. Con esto no se quiere decir que el
juicio público de la
ciudadanía no sea digno de atención. Sino que adoptada una
decisión no debe
de retroceder ni vacilar por miedo a la crítica.
El comportamiento de todo profesional está enmarcado en
línea del deber.
Siguiendo un orden de lo antes planteado, a continuación
unos ejemplos en donde se ponen en juego la moral
del abogado, a partir de estos se puede citar lo siguiente;
En primer; lugar pone la duda sobre la moralidad del negocio,
puesto que la
responsabilidad es nuestra y nos guiaremos por
nuestro criterio. Resultaría malo si erramos, pero por lo
menos nuestra conciencia estará tranquila.
Segundo; se puede dar conflicto entre la moral y la ley, lo cual
no es muy
frecuente, debido a que todo caso debe ser moralmente claro,
y si no lo es, es
imprescindible que lo resolvamos de acuerdo a lo que marque
a la moral y
pelear en contra de la ley injusta.
Tercero ; y último, que la causal moral e inmoralidad de
medios inevitables para sostenerla, lo que es muy frecuente,
la solución está en servir el fin bueno aunque sea con los
medios malos, lo cual resulta admisible, y hasta heroico,
porque el abogado compromete su reputación y su nombre
utilizando medios censurables para defender.
DEBERES SOCIALES DEL ABOGADO
En la Rep. Dom. Los deberes un abogado se vincula con la
responsabilidad ética, profesional y cívica que asume en la
sociedad. Estos deberes incluyen:
Defensa de la justicia y los derechos humanos ; este debe
contribuir al acceso a la justicia y proteger los derechos
fundamentales de las personas, especialmente de aquellos en
situación de vulnerabilidad.
Cumplimiento de las normas legales y éticas; Los
abogados están obligados a observar las leyes, la constitución
y los códigos éticos que regulan la profesión, asegurando que
sus acciones promuevan la legalidad y el orden social.
Responsabilidad social; El abogado debe actuar en
beneficio de la sociedad, promoviendo la justicia y el
bienestar común. Esto implica su participación en actividades
pro bono, asistiendo a quienes no tienen los medios para
pagar por servicios legales.
Contribución al fortalecimiento del sistema judicial;
Deben promover la transparencia, eficacia y equidad en el
sistema judicial en sistema judicial, denunciando las
irregularidades que puedan comprometer la justicia.
Educación y divulgación legal; El abogado tiene el deber
de informar y educar a la sociedad sobre sus derechos y
obligaciones, fomentando una cultura de legalidad y respeto a
las normas.
Conducta ética y profesional; Los abogados deben
comportarse de manera íntegra, manteniendo la
confidencialidad y respetando los intereses de sus clientes y
de la justicia.
En resumen, el abogado en República Dominicana no solo
tiene una responsabilidad individual con sus clientes, sino
también un compromiso social de promover la justicia, el
respeto a la ley y el bienestar colectivo.
LA DIGNIDAD DEL ABOGADO;
Es un principio fundamental que guía el ejercicio de la
profesión. Esta dignidad se relaciona tanto con la conducta
personal del abogado, como con su actuación profesional.
Algunos aspectos relacionados con la dignidad del abogado
son;
Integridad y ética Profesional; Este debe actuar siempre
con honestidad, respeto y lealtad hacia sus clientes, el
sistema judicial y la sociedad. Debe evitar cualquier conducta
que comprometa la confianza que la sociedad deposita en la
profesión.
Respeto a la justicia; Debe procurar que sus acciones
promuevan la justicia. No debe valerse de su posición para
obtener ventajas indebidas, ni realizar actos que vayan en
contra de los principios de equidad y justicias.
Independencia y autonomía; Esto significa que debe
ejercer su profesión con independencia, sin someterse a
presiones externas que puedan afectar su capacidad de
actuar de manera objetiva y justa en la defensa de los interés
de sus clientes.
Decoro en el ejercicio profesional; Esto incluye mantener
una actitud respetuosa hacia jueces, colegas y demás actores
del sistema judicial y velar por el cumplimiento de normas
procesales y éticas.
Confidencialidad: El abogado debe proteger la información
de sus clientes, garantizando su privacidad y no divulgando
detalles sin autorización expresa. Esta obligación es un reflejo
de la confianza que el cliente deposita en el profesional.
En conclusión la dignidad del abogado e Rep Dom se centra
en el respeto a los principios ético, la justicia y la integridad,
actuando con integridad tanto en el ejercicio de la profesión
como en su vida personal