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Ambiental Ii

La atmósfera es una capa gaseosa que regula el clima y el tiempo en la Tierra, compuesta principalmente de nitrógeno, oxígeno y argón. Se divide en cuatro capas principales y su dinámica se ve influenciada por la latitud, altitud y localización, afectando la temperatura, presión y humedad. Los cambios en el tiempo son causados por el movimiento de masas de aire, y el clima se establece a partir de observaciones a largo plazo en estaciones meteorológicas.

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Ambiental Ii

La atmósfera es una capa gaseosa que regula el clima y el tiempo en la Tierra, compuesta principalmente de nitrógeno, oxígeno y argón. Se divide en cuatro capas principales y su dinámica se ve influenciada por la latitud, altitud y localización, afectando la temperatura, presión y humedad. Los cambios en el tiempo son causados por el movimiento de masas de aire, y el clima se establece a partir de observaciones a largo plazo en estaciones meteorológicas.

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UNIDAD I

La atmosfera
La atmósfera es una capa gaseosa de aproximadamente 10.000 km de espesor que rodea la litosfera e hidrosfera.
Está compuesta de gases y de partículas sólidas y líquidas en suspensión atraídas por la gravedad terrestre. En ella
se producen todos los fenómenos climáticos y meteorológicos que afectan al planeta, regula la entrada y salida
de energía de la tierra y es el principal medio de transferencia del calor.
Por compresión, el mayor porcentaje de la masa atmosférica se encuentra concentrado en los primeros
kilómetros. Es así como el 50% de ella se localiza bajo los 5 km, el 66% bajo los 10 km y sobre los 60 km se
encuentra sólo una milésima parte.
La atmósfera presenta una composición uniforme en los primeros niveles y está estructurada en capas
horizontales de características definidas.
Composición:
En la actualidad, la atmósfera está compuesta por tres gases fundamentales: nitrógeno, oxígeno y argón, los
cuales constituyen el 99.95% del volumen atmosférico. De ellos, el nitrógeno y el argón son geoquímicamente
inertes, lo que implica que permanecen en la atmósfera sin reaccionar con ningún otro elemento. En cambio, el
oxígeno es muy activo y su presencia está determinada por la velocidad de las reacciones del oxígeno libre con los
depósitos existentes en las rocas sedimentarias.
Los restantes componentes del aire están presentes en cantidades muy pequeñas y se expresan en volumen en
partes por millón (ppm) o en partes por billón (ppb)
El dióxido de carbono es un gas invernadero. Llega a la atmósfera por la acción de los organismos vivos y en
menor medida por la descomposición de elementos orgánicos y la quema de combustibles fósiles. Mantiene su
equilibrio gracias al proceso de fotosíntesis y la absorción de la biosfera y los océanos.
La presencia de ozono es relativamente pequeña y está determinada por el balance entre las reacciones que lo
producen y destruyen. Se origina en la atmósfera superior por la acción de la radiación ultravioleta que disocia las
moléculas de oxígeno permitiendo su recombinación en ozono (O3).
Los aerosoles son partículas en suspensión: humo, polvo, cenizas, sales y materia orgánica.
La atmósfera terrestre está compuesta por cuatro capas principales:
La troposfera, extendida a 11-15 km de la superficie terrestre. Contiene el 75% de la masa atmosfércia y en ella se
produce los cambios temporales, las nubes y las precipitaciones.
La estratosfera, extendida de 15 a 50 km de la superficie terrestre. Al revés que la troposfera, su parte superior es
la más caliente.
La mesosfera, extendida de 50 a 80 km de la superficie terrestre. Es lo suficientemente gruesa como para
enlentecer la velocidad de los meteoritos, por lo que entran en combustión.
La termosfera, extendida desde los 80 km de la superficie terrestre hasta el exterior. Es la capa más caliente,
pudiendo llegar a miles de grados por la acción del Sol.

CLIMA Y TIEMPO
El tiempo cambia
Los cambios bruscos del tiempo se deben a desplazamientos sobre la superficie de la Tierra de masas de aire, que
tienen características muy diferentes en cuanto a temperaturas, humedad o presión se refiere; estas masas de
aire cubren extensas zonas del planeta. Según estos criterios podríamos diferenciar:
1.- Masas de aire polares:
Reciben menos energía solar y cubren no sólo las regiones polares, sino también buena parte de la zona que se
considera templada.
De igual forma, se distingue entre aire polar marítimo y aire polar continental, siendo el segundo más seco y
por tanto más frío que el primero.
2.- Masas de aire cálidas:
Pueden ser tropicales marítimas y tropicales continentales. Las primeras tienen un carácter cálido y un grado
muy alto de humedad, ya que se extienden a lo largo, de los grandes océanos sometidos por la radiación solar a
una evaporación intensa. Las segundas, que se extienden por los continentes en esas latitudes, se las considera
continentales y, aunque de carácter cálido, no presentan un alto grado de humedad. Tienden a ser más bien
secas.
El clima
Los climas se establecen recogiendo las observaciones realizadas día a día en las diversas estaciones
meteorológicas durante una serie de años, que al menos deben ser treinta, para obtener una fiabilidad mínima.
Los compendios de todos los datos permiten establecer las distintas zonas climáticas en el planeta. La
climatología es la ciencia que se encarga de estudiar las variedades climáticas que se producen en la Tierra y sus
diferentes características en cuanto a: temperaturas, precipitaciones, presión atmosférica y humedad.
Elementos del clima
Temperaturas
Se establecen mediante promedios. Hablamos de temperaturas medias (diarias, mensuales, anuales...) y de
oscilación o amplitud térmica, que es la diferencia entre el mes más frío y el mes más cálido de un lugar.
Precipitaciones
Se establecen mediante los totales recogidos en los pluviómetros, las cantidades se suman y determinan el
régimen pluviométrico del lugar o zona, estimándose como lugar seco o húmedo o estación húmeda o de
humedad constante.
Presión atmosférica
En las masas de aire, los distintos niveles de temperatura y humedad determinarán los vientos, su dirección y
fuerza. La presión del aire se mide con el barómetro, que determina el peso de las masas de aire por cm2, se mide
en milibares y se considera un nivel de presión normal el equivalente a 1.013 mbs.
Humedad
La humedad de las masas de aire se mide con el higrómetro, que establece el contenido en vapor de agua. Si
marca el 100%, el aire ha llegado al máximo nivel de saturación; más del 50% se considera el aire húmedo y
menos del 50% se considera aire seco.
ELEMENTOS DEL CLIMA
La temperatura y la sensación térmica
La temperatura atmosférica es el indicador de la cantidad de energía calorífica acumulada en el aire. Aunque
existen otras escalas para otros usos, la temperatura del aire se suele medir en grados centígrados (ºC) y, para
ello, se usa un instrumento llamado termómetro.
La temperatura depende de diversos factores, por ejemplo, la inclinación de los rayos solares. También depende
del tipo de sustratos (la roca absorbe energía, el hielo la refleja), la dirección y fuerza de los vientos, la latitud, la
altura sobre el nivel del mar, la proximidad de masas de agua…
Sin embargo, hay que distinguir entre temperatura y sensación térmica. Aunque el termómetro marque la misma
temperatura, la sensación que percibimos depende de factores como la humedad del aire y la fuerza del viento.
Por ejemplo, se puede estar a 15º en manga corta en un lugar soleado y sin viento. Sin embargo, a esta misma
temperatura a la sombra o con un viento de 80 km/h, sentimos una sensación de frío intenso.
La humedad del aire
La humedad indica la cantidad de vapor de agua que se encuentra presente en el aire. Depende, en parte, de la
temperatura, ya que el aire caliente contiene más humedad que el frío.
La humedad relativa se expresa en forma de tanto por ciento (%) de agua en el aire. La humedad absoluta se
refiere a la cantidad de vapor de agua presente en una unidad de volumen de aire y se expresa en gramos por
centímetro cúbico. La saturación es el punto a partir del cual una cantidad de vapor de agua no puede seguir
creciendo y mantenerse en estado gaseoso, sino que se convierte en líquido y se precipita.
Para medir la humedad se utiliza un instrumento llamado higómetro.
La presión atmosférica
La presión atmosférica es el peso de la masa de aire por cada unidad de superficie. Por este motivo, la presión
suele ser mayor a nivel del mar que en las cumbres de las montañas, aunque no depende únicamente de la
altitud.
Las grandes diferencias de presión se pueden percibir con cierta facilidad. Con una presión alta nos sentimos más
cansados, por ejemplo, en un bochornoso día de verano. Con una presión demasiado baja (por ejemplo, por
encima de los 3.000 metros sobre el nivel del mar) nos sentimos más ligeros, pero también respiramos con mayor
dificultad.
Factores del clima
En la distribución de las zonas climáticas de la Tierra intervienen lo que se ha denominado factores climáticos,
tales como la latitud, altitud y localización de un lugar y dependiendo de ellos variarán los elementos del clima.
Latitud
Según la latitud se determinan las grandes franjas climáticas, en ello interviene la forma de la Tierra, ya que su
mayor extensión en el Ecuador permite un mayor calentamiento de las masas de aire en estas zonas
permanentemente; disminuyendo progresivamente desde los Trópicos hacia los Polos, que quedan sometidos a
las variaciones estacionales según la posición de la Tierra en su movimiento de traslación alrededor del Sol.
Altitud
La altitud respecto al nivel del mar influye en el mayor o menor calentamiento de las masas de aire. Es más
cálido el que está más próximo a la superficie terrestre, disminuyendo su temperatura progresivamente a medida
que nos elevamos, unos 6,4º C.. cada 1.000 metros de altitud.
La localización
La situación de un lugar, en las costas o en el interior de los continentes, será un factor a tener en cuenta a la
hora de establecer el clima de esa zona, sabiendo que las aguas se calientan y enfrían más lentamente que la
tierra, los mares y océanos suavizan las temperaturas extremas tanto en invierno como en verano, el mar es un
regulador térmico.

Circulación o dinámica de la atmósfera (BI): la energía del sol atraviesa la atmósfera de la tierra y al llegar a la
superficie terrestre se puede encontrar con agua o con roca, según caiga sobre un mar o un continente. La roca
tiene tendencia a calentarse y enfriarse más rápidamente que el agua. Por lo tanto, los continentes se enfrían y
calientan antes que los océanos, creando zonas con distinta temperatura. La cantidad de energía que recibe cada
porción de la Tierra depende también de la inclinación de los rayos solares, cuanto más verticales, más energía.
Por esto las regiones cercanas a los polos son más frías que las que se encuentran cerca del Ecuador. Además, en
el H.N. la proporción de tierras emergidas es mucho mayor que en el sur.
Las latitudes altas reciben mucho menos calor que las bajas. A medida que aumenta la altitud, disminuye la
densidad de la atmósfera y por lo tanto su capacidad de absorción del calor. Por esto, cuanto más alto esté un
lugar, menor temperatura tendrá.
A causa de las diferencias entre agua y tierra, de la latitud y de la altitud, se crean zonas en las que el aire más
caliente y ligero tiende a ascender, mientras que el aire más pesado y frío desciende. Estas diferencias de presión
son las causantes de los vientos.
La atmósfera sigue un movimiento más o menos regular llamado circulación general, debido a que hay zonas del
planeta con unas condiciones características. A lo largo del Ecuador se extiende una zona de bajas presiones,
después siguen dos zonas subtropicales con presiones altas (30º lat. S.), dos zonas templadas de baja presión y
finalmente las zonas polares con altas presiones. Las masas de aire se mueven entre estas zonas con presiones
distintas.
La Tierra al girar sobre su eje produce fuerzas centrífugas y de inercia que arrastran el aire. Además, al estar en
contacto con la superficie, se originan también fuerzas de rozamiento. Todas estas fuerzas tienen influencia sobre
la forma en que se mueve el aire.
Cuando por diferencias de presión el aire se pone en movimiento, la rotación de la tierra la desvía según la
dirección de marcha: hacia la derecha en el H. N. y hacia la izquierda en el H.S.. Todo este complejo sistema de
fuerzas hace que el viento se desplace describiendo amplios círculos o espirales.
El aire asciende en el cinturón de bajas presiones ecuatorial y vuelve a bajar en las zonas de altas presiones.
Desde estas zonas, vuelve a desplazarse hacia el ecuador por la superficie, en forma de viento. Debido al efecto
de las fuerzas de Coriolis, el viento sufre una desviación hacia la derecha en el H.N. y a la izquierda en el sur. Estos
vientos se conocen como vientos Alisios y siempre soplan de E. a O.
La mayor parte del viento que sale de las zonas de altas presiones vuelve hacia el ecuador. Pero, una parte de
éstos sigue hacia los polos. En su camino, vuelven a calentarse y, en consecuencia, ascienden. En el Hemisferio
Sur, este fenómeno genera la aparición del denominado Cinturón subantártico de bajas presiones. El aire, una vez
en el límite de la troposfera, parte de él vuelve hacia el cinturón subtropical de altas presiones. Otra parte se
dirige en dirección al Polo Sur, formando un centro permanente de altas presiones conocido como Alta polar.
Viento del oeste son constantes de O a E. en latitud subtropical y media de zonas templadas, entre 30 y 60º de
ambos hemisferios.
Vientos del Este desde las regiones polares (N y S) hacia los 50º y 60º en ambos hemisferios.
Vientos Estacionales o periódicos: monzónicos son vientos estacionales que soplan de tierra a mar en invierno y
de mar a tierra en verano.
Vientos locales soplan con intermitencia en una misma dirección. Ejemplo El Bora en Yugoslavia, Mistral en
Francia, Siroco en Sahara. En Argentina: el zonda en San Juan, El Norte en el litoral.
Las estaciones
La Tierra tiene dos movimientos, el de rotación y la traslación. El de rotación lo hace de O a E y el de traslación
alrededor del sol en 365 días. Cuando estamos cerca del sol es el perihelio (enero) y el más alejado el afelio (julio).
También es importante la inclinación del eje terrestre, de 23º27’ con respecto a la eclíptica o plano que forma
nuestra órbita alrededor del sol. Todos estos movimientos provocan las estaciones, la sucesión de días y noches y
las diferencias de temperaturas.
Las estaciones están determinadas por cuatro posiciones principales que ocupa la tierra durante su recorrido
alrededor del sol, que reciben el nombre de solsticios y equinoccios. A causa de la inclinación del eje de rotación
estas cuatro estaciones no se producen al mismo tiempo en ambos hemisferios, sino que se dan invertidas.
Las estaciones no siempre comienzan en el mismo momento debido a las perturbaciones que sufre la tierra en su
giro alrededor del sol. Va más de prisa cuanto más cerca esté del sol y más despacio cuanto más alejada esté.
En los equinoccios el eje de rotación es perpendicular a los rayos del sol, que caen verticalmente sobre el ecuador
(equinoccio de primavera y otoño). En los solsticios el eje se encuentra inclinado y los rayos solares caen
verticalmente sobre el trópico de cáncer (verano en H.N) o de Capricornio (verano H.S.)
Grandes zonas climáticas mundiales
A escala global se puede hablar del clima en término de zonas o cinturones, que pueden trazarse entre el ecuador
y el polo en cada hemisferio.
La tierra se ha dividido en zonas climáticas en función de las desiguales temperaturas y la luz solar que reciben.
Estas diferencias se originan debido a los movimientos de rotación y traslación del planeta, así como a su
esfericidad, su órbita elipsoide y la inclinación del eje terrestre. Estas zonas sirven de base a la clasificación de los
climas terrestres. A su vez dentro de cada una de estas zonas cabe distinguir los tipos y subtipos de climas, que se
establecen en función de dos elementos climáticos principalmente: la temperatura y la precipitación.
_una zona cálida (latitudes bajas) situada entre los dos trópicos, paralelos de 23º27’ de lat. N. y S., registra las
temperaturas más altas por tener siempre el sol a gran altura y recibir sus rayos muy perpendicularmente todo el
año. Hay muy poca diferencia de temperaturas entre una estación y otra. Los climas de esta zona son: ecuatorial,
tropical, seco, húmedo, monzónico y desértico cálido.
_Dos zonas templadas (lat. Medias) situada entre los trópicos y los círculos polares (66º33’ lat. N. y S.) debido a
que los rayos inciden de forma más inclinada que en la zona cálida, presenta unas temperaturas moderadas o
contrastadas en función de la estación del año. Los climas son: oceánico, chino, mediterráneo y continental.
_Dos zonas frías (lat. Altas) situadas entre los círculos polares y los polos. Los rayos solares inciden de manera
muy oblicua durante todo el año y por eso las temperaturas son siempre frías. El clima característico es el polar.
Los climas desérticos y de alta montaña se dan en varias de estas zonas.

UNIDAD II
Biodiversidad
La biodiversidad es la variedad de formas de vida que se desarrollan en un ambiente natural. Esta variedad de
formas de vida sobre la tierra involucra a todas las especies de plantas, animales, microorganismos y su material
genético.
En toda comunidad, cada especie cumple una determinada función que ecológicamente se denomina nicho
ecológico. Dos especies no pueden ocupar nunca el mismo nicho, pero puede haber ciertas superposiciones y por
lo tanto cuantas más especies haya en una comunidad, mayor será la superposición de nichos.
Esta cualidad es importante en cuanto al funcionamiento de un ecosistema, ya que la extinción de una especie,no
ocasiona diferencias respecto al conjunto, pues puede ser reemplazada rápidamente en sus funciones por otra
especie. Esta redundancia es fundamental desde el punto de vista del flujo energético, ya que permite vías
alternativas al mismo y constituye para el sistema una medida protectora contra los factores disruptivos no
predictivos, como son aquellos provocados por el hombre.
La pérdida de la diversidad causada por el manipuleo del hombre en los sistemas naturales, como ser la extensión
de los monocultivos, la destrucción de las especies, la contaminación, significan una menor regulación del
sistema.
Los sistemas diversos sufren menos cambios que los simples. Aunque existen fluctuaciones periódicas o cíclicas
que tienen lugar como fenómenos naturales incluso en ecosistemas estables, las especies sufren pérdidas
periódicas, de las que están capacitadas para recuperarse. Cuando la comunidad comienza a perder diversidad a
favor de pocas especies que se adaptan a ese nuevo medio perturbado, pierde al mismo tiempo su capacidad de
autorregulación.
Si la especie humana es la guardiana y directiva de la tierra, debe mantener la diversidad biológica en su más alto
nivel, ya que es el elemento más importante de autorregulación que se posee.

PRINCIPALES BIOMAS TERRESTRES


Los biomas se denominan según el tipo dominante de vegetación; sin embargo, el concepto bioma engloba
también al conjunto de organismos animales. La distribución de los biomas en el planeta no se da en forma
azarosa, sino atendiendo las condiciones climáticas, la temperatura y las precipitaciones medias anuales, los
factores bióticos y abióticos. Los principales son:
Desierto
Tundra
Taiga
Bosque templado
Bosque subtropical
Bosque boreal
Bosque mediterráneo
Praderas
Estepas
Sabanas
Selva
DESIERTO
PERDIDA DE LA BIODIVERDIDAD.
la amenaza más grave a la diversidad biológica es la fragmentación, degradación y la pérdida directa de los
bosques, humedales, arrecifes de coral y otros ecosistemas. Todas estas cuestiones son agudizadas por los
cambios atmosféricos y climáticos que ocurren de manera global y que afectan directamente a los hábitats y a los
seres que las habitan. Todo ello desestabiliza los ecosistemas y debilita su capacidad para hacer frente a los
mismos desastres naturales.
La riqueza y la diversidad de la flora, la fauna y los ecosistemas, que son fuentes de vida para el ser humano y las
bases del desarrollo sostenible, se encuentran en un grave peligro. La creciente desertificación a nivel global
conduce a la pérdida de la diversidad biológica. Últimamente han desaparecido unas ochocientas especies y once
mil están amenazadas. Es fácil comprender que con esta pérdida incesante de recursos está en riesgo la seguridad
alimentaria. La pérdida de la diversidad biológica con frecuencia reduce la productividad de los ecosistemas, y de
esta manera disminuye la posibilidad de obtener diversos bienes de la naturaleza, y de la que el ser humano
constantemente se beneficia.
Cada año desaparecen miles de millones de toneladas de tierra fértil. El proceso de degradación de los suelos, su
mal uso y utilización, los insostenibles modelos de consumo y la sobreexplotación de los recursos naturales, junto
a las guerras y los desastres, son elementos que agravan la hambruna de más de mil millones de personas.
La deforestación Causas y Consecuencias
Cuando se elimina un bosque y el terreno es destinado, por ejemplo, a la explotación agrícola o ganadera,
disminuye en gran medida la capacidad de la superficie terrestre para controlar su propio clima y composición
química.
Los árboles crean oxígeno, elemento que sabemos bien, necesitamos para respirar. Esa sola circunstancia
parecería motivación suficiente para dejarlos intactos. En calidad de pulmones del planeta, los bosques trabajan
las 24 horas para extraer el dióxido de carbono del aire (proceso denominado “captura de carbono”) y brindarnos
oxígeno a cambio.
En nuestros días, muchos científicos preocupados por el cambio climático investigan toda clase de ardides
intrincados, caros y artificiales para capturar el carbono de la atmósfera con la esperanza de moderar el cambio
climático. A mí me parece un despropósito. Ya tenemos un sistema natural que, además de capturar el carbono
de la atmósfera, nos brinda el tipo exacto de aire que necesitamos para respirar: el sistema de nuestros árboles.
¡Y sus servicios son gratuitos! No puede pedirse mucho más.
Y aún hay más: los bosques cumplen otros servicios vitales. Recolectan y filtran nuestra agua dulce, con lo cual
mantienen el ciclo hidrológico general del planeta y moderan inundaciones o sequías. Conservan la salud del
suelo porque sostienen en el lugar la fértil capa superficial, rica en nutrientes
UNIDAD 4
Qué es Hidrósfera:
Como hidrósfera, o hidrosfera, se denomina el conjunto de las aguas que se encuentran en el planeta Tierra.
En este sentido, la hidrósfera comprende, según la Geografía, las aguas que se encuentran en océanos, mares,
ríos, lagos, lagunas, así como las aguas subterráneas y las que están congeladas, ya en los glaciares, ya en los
casquetes polares.
La hidrósfera cubre tres cuartas partes de la superficie terrestre, siendo que 97% lo representa el agua salada
(océanos, mares), y el restante 3% (ríos, lagos, aguas subterráneas) está constituido por las aguas dulces.
Propiedades químicas
Las propiedades químicas del agua son muy importantes para la existencia de los sistemas acuáticos, así tenemos:
- El agua puede disolver sustancias, y por eso se le llama el disolvente universal. El agua pude disolver más
sustancias que cualquier otro líquido. Es probable que todos los elementos naturales sean solubles en agua, ya
que han sido encontrado en ella, en una en una u otra forma, en todos los lugares de la Tierra. Muchas sustancias
solubles orgánicas también son solubles en agua.
- El agua, también, es el medio a través del cual las sustancias químicas son tomadas del medio por los
organismos y son devueltos igualmente a él, por medio de la orina, los excrementos el sudor. Aún en los lugares
más secos de la Tierra, los nutrientes son tomados por las raíces e las plantas, que encuentran el agua a grandes
profundidades
- El agua es capaz de transformar químicamente las rocas. No hay roca, por dura que sea, que no pueda ser
disuelta lentamente por el agua. Aún la roca granítica se va disolviendo por acción de la lluvia, creándose
condiciones para que sobre ella se vaya formando suelo y se desarrolle vegetación.
- Se combina con muchas sales, formando las sales hidratadas. El agua contenida es estas sales se llama agua de
cristalización
- El agua es el medio por lo cual los constituyentes químicos se transportan de un lugar a otro en el ecosistema.
Propiedades físicas
- El agua pura es un líquido incoloro, inodoro e insípido; en grandes masas presenta una coloración azul-verdosa.
- Su densidad máxima a 4ºC es de 1 g por centímetro cúbico.
- Cuando la temperatura baja de 4ºC , la densidad comienza a disminuir y aumenta el volumen; por eso es que los
trozos de hielo flotan en el agua.
- Su punto de ebullición es de 100ºC y su punto de congelación es de 0ºC.
- Se le considera como el disolvente universal de la química.
- El agua pura no conduce la electricidad. Sin embargo, al disolver ciertas sustancias en el agua, como por
ejemplo, la sal común, la disolución acuosa conduce bien la electricidad.
El agua es fundamental para todas las formas de vida conocida. Los humanos consumen agua potable. Los
recursos naturales se han vuelto escasos con la creciente población mundial y su disposición en varias regiones
habitadas es la preocupación de muchas organizaciones gubernamentales.
El agua cubre 3/4 partes (71%) de la superficie de la Tierra. Se puede encontrar esta sustancia en prácticamente
cualquier lugar de la biosfera y en los tres estados de agregación de la materia: sólido, líquido y gaseoso.
El 97 por ciento es agua salada, la cual se encuentra principalmente en los océanos y mares; sólo el 3 por ciento
de su volumen es dulce. De esta última, un 1 por ciento está en estado líquido. El 2% restante se encuentra en
estado sólido en capas, campos y plataformas de hielo o banquisas en las latitudes próximas a los polos. Fuera de
las regiones polares el agua dulce se encuentra principalmente en humedales y, subterráneamente, en acuíferos.
El agua representa entre el 50 y el 90% de la masa de los seres vivos (aproximadamente el 75% del cuerpo
humano es agua; en el caso de las algas, el porcentaje ronda el 90%).
El agua que conforma la hidrosfera se reparte entre varios compartimentos.
- Los océanos: que cubren dos tercios de la superficie terrestre con una profundidad típica de 3000 a 5000
metros.
- Los glaciares: que cubren parte de la superficie continental. Sobre todo los dos casquetes glaciares de
Groenlandia y la Antártida, pero también glaciares de montaña y volcán, de menor extensión y espesor, en todas
las latitudes.
- El agua subterránea: que se encuentra embebida en rocas porosas de manera más o menos universal.
- Humedad del suelo: que es a la cantidad de agua por volumen de tierra que hay en un terreno.
- La escorrentía superficial: un sistema muy dinámico formado por ríos y lagos.
- En la atmósfera: en forma de nubes.
- En la biosfera, formando parte de plantas, animales y seres humanos
En la Tierra hay unos 1.400 millones de km. cúbicos de agua, de los cuales, sólo el 3 % es agua dulce y, de esta, la
mayoria se encuentra en forma de hielo, en los polos. Esta enorme cantidad de agua ayuda a amortiguar las
diferencias de temperatura que se producirían en las distintas estaciones del año o entre el día y la noche.
Agua oceánica y sus características
El agua oceánica cuenta con características especiales, las que son: salinidad, temperatura, densidad y contenido
de oxígeno.
Salinidad
Se debe a las sales que han aportado los ríos en forma de iones disueltos y a las emisiones de las dorsales
submarinas.
El agua oceánica contiene un porcentaje de 3,5 % en sales, sobre todo Cl- y Na+, y en menor proporción el ion
sulfato, Mg2+ y otros iones. El citado porcentaje puede disminuir con los aportes de agua dulce (lluvias,
escorrentía, etc.); pero aumenta con la evaporación, la formación de hielo y el vulcanismo. El mar Báltico pose un
0,5 % en sales, mientras que el mar Rojo alcanza hasta el 4% en dichas sustancias.
Temperatura
Varía con la profundidad y con la latitud. Las aguas más cálidas están situadas en la zona intertropical. La máxima
salinidad, sin embargo, se da en los trópicos por tener menos lluvias.
Analizando un perfil vertical, en las regiones ártica y antártica se encuentra una sola capa de agua fría. En zonas
de latitud media o baja, los océanos presentan una estructura vertical con tres capas: en la capa superficial hay
agua calentada por la radiación solar hasta 12 o 25 ºC y mezclada por la acción de las olas hasta 100 o 500 m.. La
segunda capa, llamada termoclina y situada aproximadamente entre 200 y 1000m, presenta descensos de
temperatura más o menos bruscos. La capa más profunda presenta una gran masa de agua fría entre 0 ºC y 5 ºC,
según la latitud, con poca o nula variación térmica.
Densidad
La densidad aumenta con el incremento de sales y al disminuir la temperatura (la máxima densidad se alcanza a 4
ºC.).
Contenido en oxígeno
Existe una zona superficial de máximo contenido en O2, aportado por la atmósfera y por la actividad fotosintética
de las plantas marinas y el fitoplacton. Bajo esta capa, coincidiendo con la termoclina, la cantidad de oxígeno se
hace mínima, porque lo consumen los organismos animales y no es regenerado por los vegetales, por la ausencia
de luz. En aguas más profundas, la cantidad de oxígeno toma un valor uniforme hasta el fondo marino.
Los movimientos de los océanos
Las masa de agua oceánica tienen la capacidad de mantener el calor que reciben del sol y de influir en la
regulación de la temperatura de la superficie terrestre. Poseen una dinámica que se basa en tres movimientos
diferentes: las olas, las mareas y las corrientes marinas. El mar y las corrientes marinas actúan como factores del
clima, modificando algunas condiciones de la atmósfera principalmente la temperatura y la humedad.
Las olas
Son los movimientos ondulatorios de la superficie de las aguas oceánicas. Se producen debido al contacto del
viento con la superficie del agua elevando las partículas del líquido, que al descender provocan un movimiento de
oscilación o de vaivén. La altura de la ola depende de la velocidad del viento y, en ocasiones, los terremotos
también pueden provocar olas gigantes o maremotos.
Las mareas.
Son movimientos constantes del ascenso y descenso de las aguas oceánicas con relación al nivel que presentan en
la línea de la costa, que marca la separación entre el continente y el mar. Este fenómeno se origina por la
atracción que ejerce la fuerza de gravedad combinada del Sol y de la Luna: durante el día se produce una baja
marea o bajamar, es decir, el mar retrocede desde la línea de la costa; en cambio durante la noche se produce
una marea alta o pleamar, es decir el mar avanza desde la línea.
Según la posición del sol y de la luna se distinguen dos tipos:
Mareas vivas: cuando la luna se interpone entre el sol y la tierra y las fuerzas gravitatorias de la luna y el sol se
suman, se dan los mayores cambios en el nivel del mar. Se producen en semanas alternas cada vez que hay luna
llena o nueva.
Mareas muertas: se produce cada dos semanas, cuando la luna está en cuarto creciente o cuarto menguante.
Las mareas son perceptibles en las costas donde se observa los cambios de nivel de mar. La amplitud que
alcanzan es mayor en las costas de los océanos abiertos que en los mares cerrados.

CORRIENTES MARINAS
Las corrientes marinas
Son masas de aguas frías o cálidas que se desplazan con direcciones permanente en los océanos debido a la
rotación de la tierra y a la acción de los vientos. Las corrientes cálidas se organizan en las zonas tropicales y se
desplazan hacia los polos; mientras que las corrientes frías, lo hacen en el sentido contrario; En las costas de Chile
actúa la corriente fría de Humboldt, que al enfriar las aguas del océano Pacífico, baja también la temperatura del
aire, por lo que la evaporación de las aguas es menor, provocando ausencia de lluvias. Existen otros fenómenos
de movimientos de aguas, como El Niño, pero son esporádicos.
Las principales corrientes superficiales son:
-Corrientes ecuatoriales del Norte y del Sur, dirigidas hacia el oeste, provocadas por los vientos alisios. Estas
corrientes ecuatoriales están separadas por una contracorriente ecuatorial. En las costas occidentales de los
océanos, las corrientes ecuatoriales giran hacia el polo correspondiente y forman corrientes cálidas paralelas a las
costas de los continentes como la corriente del Golfo, que hace que el clima del norte de Europa sea más suave
que el de Alaska, estando en la misma latitud, o la corriente de Kuro Shivo, que sigue las costas de Japón, o la
corriente de Brasil.
Corrientes de los vientos del Oeste: producen un lento movimiento del agua llamado deriva del viento del oeste,
mucho más extensa en el hemisferio sur, porque el océano es mucho mayor y no queda interrumpida por masas
continentales, como pasa en el hemisferio norte. Cuando se aproximan a las costas orientales del océano, estas
corrientes se desvían, tanto al norte como hacia el sur, a lo largo de la costa, dando lugar a corrientes frías, como
la corriente del Perú o de Humboldt, la corriente de Benguela frente a la costa suroccidental de África, que se
desvían hacia el norte y las Corrientes de California y de Canarias que se desvían hacia el sur. Todas ellas son de
agua fría y suavizan las temperaturas calurosas de estas costas.
Las corrientes frías de las zonas árticas: en el hemisferio norte hay un flujo de agua fría hacia el ecuador a lo largo
del lado occidental de los estrechos que conectan el océano Ártico con el Átlántico y el Pacífico, dando lugar a la
corriente del Labrador, la Corriente de Groenlandia y la corriente de Kamtxaca.
Corriente circumpolar Antártica: gira en el sentido de las agujas del reloj unos 50, 60º de latitud sur alrededor de
la Antártida.
Las corrientes oceánicas tienen un papel moderador de las temperaturas, ya que las corrientes cálidas suavizan el
rigor de los climas árticos y las corrientes frías enfrían las costas de las zonas desérticas de los trópicos.
Otro efecto de las corrientes es el denominado afloramiento. Las corrientes ecuatoriales originan el
desplazamiento del agua de este a oeste, en la costa occidental del continente el agua se desplaza mar adentro
siendo reemplazad por aguas profundas. El agua que aflora es muy rica en nutrientes que favorecen el desarrollo
de una gran cantidad de organismos entre los que abundan los peces y las aves que se alimentan de ellos. Por
este motivo en estas zonas se encuentran las áreas de pesca más importantes del mundo, como son el de Perú, el
sur de Irlanda, el de Angola, Sahara occidental, California, etc.
La corriente del Niño: en la costa del Perú los vientos alisios empujan hacia el oeste el agua superficial del
Pacífico, permitiendo el afloramiento del agua profunda fría y rica en nutrientes. Los vientos se originan en un
anticiclón en la costa sudamericana, formado porque la atmósfera se enfría por contacto con el agua fría del
afloramiento y de borrascas en Oceanía e Indonesia.
El Niño ocurre cada 3, 5 años, dura unos 18 meses alcanzando su máximo en navidad. Se produce cuando los
alisios amainan y no arrastran el agua superficial de la costa Pacífica Sudamericana, que se calienta y forma una
borrasca en la costa de Perú, que es árida. Las causas del niño se desconocen y sus efectos se dejan sentir en todo
el planeta.
Los océanos y mares
Los océanos y los mares son amplias extensiones de la superficie terrestre cubiertas por agua salada.
Llamamos océanos a las grandes masas de agua que separan los continentes. Son cinco y el más extenso es el
Pacífico, que con sus 180 millones de km2 supera en extensión al conjunto de los continentes. Los otros cuatro
son el Atlántico, el Indico, el Antártico o Austral y el Ártico.

Los mares se diferencian de los océanos por tener una extensión y profundidad menor. Se dividen en abiertos o
cerrados: los primeros tienen acceso directo al océano más próximo, como el mar Báltico; mientras que los
segundos están comunicados con océanos a través de estrechos como el mar Mediterráneo. También suele
llamarse mares a las aguas rodeadas por islas como al mar Caribe frente a Centroamérica.
El agua y los cambios en el relieve
El agua de la superficie terrestre modifica el paisaje y origina las más variadas formas del relieve: valles,
acantilados, bahías, deltas, etc. En el modelado del relieve se distinguen los procesos de meteorización, erosión,
transporte y sedimentación.
Meteorización
Consiste en la fragmentación/transformación de los materiales de la superficie terrestre.
Erosión
Consiste en el desgaste y levantamiento de los materiales de la superficie terrestre. Los fragmentos que se
desprenden reciben el nombre de detritos
Transporte
Consiste en el traslado de los detritos de un lugar a otro.
Sedimentación
Consiste en el depósito de los materiales transportados. Los materiales depositados reciben el nombre de
sedimentos.
Todos estos procesos los realiza el océano, los mares, ríos, torrentes, glaciares.
El oleaje, las corrientes marinas y las mareas modifican el relieve costero dando lugar a acantilados y playas. En
los acantilados predomina la erosión y en las playas la sedimentación.
Las aguas dulces o continentales
Las aguas continentales son aquellas que se localizan en los continentes y que han perdido su salinidad mediante
evaporación, pues al pasar al estado gaseoso de ellas se desprende cualquier sustancia sólida, purificándose de
manera natural. Por esta cualidad también se les llama aguas dulces, además de ser potables y tener un sabor
dulce para el ser humano quien las distingue de las aguas oceánicas a las que denomina por la misma razón, aguas
saladas.
Las aguas continentales corresponden a ríos, lagos, glaciares y aguas subterráneas.
Los ríos:
Son corrientes de agua dulce que fluyen en los continentes, de las partes altas hacia las bajas. Por ello el relieve es
el factor que más determina todas las características, desde los pequeños arroyos que carecen de nombre, hasta
los ríos más grandes del planeta como el Amazonas o el Congo.
El lugar en que se forma un río es el nacimiento o cabecera. Desde allí forman una corriente de agua hasta la
desembocadura.

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