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BRICS

Los BRICS, un grupo de economías emergentes formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, buscan aumentar su influencia global y representar una alternativa a Occidente, aunque enfrentan desafíos internos y externos. Con la reciente expansión a BRICS+, que incluye nuevos miembros como Argentina y Arabia Saudí, el bloque busca mayor representación en instituciones financieras internacionales y promover la multipolaridad. A pesar de su potencial económico, los BRICS+ deben superar disparidades en desarrollo y tensiones geopolíticas para consolidarse como un frente unificado.

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BRICS

Los BRICS, un grupo de economías emergentes formado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, buscan aumentar su influencia global y representar una alternativa a Occidente, aunque enfrentan desafíos internos y externos. Con la reciente expansión a BRICS+, que incluye nuevos miembros como Argentina y Arabia Saudí, el bloque busca mayor representación en instituciones financieras internacionales y promover la multipolaridad. A pesar de su potencial económico, los BRICS+ deben superar disparidades en desarrollo y tensiones geopolíticas para consolidarse como un frente unificado.

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BRICS

Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica llevan años reuniéndose para potenciar sus economías, ganar voz internacional y
plantearse como una alternativa geopolítica a Occidente. Sin embargo, no son un bloque consolidado

Los BRICS son un grupo de cinco de las mayores economías emergentes del mundo: Brasil, Rusia, India, China y
Sudáfrica, cuyas iniciales conforman el acrónimo. Desde 2024 cuentan con nuevos miembros, por lo que ahora se
denominan BRICS+. Este foro político y económico se caracteriza por su rápido desarrollo y su influencia internacional
creciente. Sus objetivos principales incluyen la promoción de la cooperación económica, comercial, política y cultural,
conseguir más voz y representación en las instituciones internacionales y plantear alternativas al dólar y el euro.

Un paso al frente

El origen del término “BRICS” se atribuye al economista Jim O’Neill, quien en 2001 se refirió a Brasil, Rusia, India y China
como “BRIC” en un informe del grupo de banca de inversión Goldman Sachs. En su estimación, las economías de estos
países serían las principales del mundo hacia 2050. Después de varias reuniones informales desde 2006, el primer
encuentro oficial de los BRIC tuvo lugar en Rusia en 2009, poco después de la formalización del foro económico.
Sudáfrica se sumó en 2010. Desde entonces, las reuniones anuales han servido como plataforma para discutir
estrategias de cooperación económica, políticas de desarrollo sostenible y asuntos geopolíticos clave para los países
miembros y el mundo.

Cada uno de los BRICS estaba destacando económicamente por diferentes motivos. Brasil tenía una economía agrícola y
energética en auge, siendo un importante exportador mundial. Rusia era y sigue siendo un gigante en la exportación de
petróleo y gas natural. India, con su economía de rápido crecimiento, destacaba en el sector servicios y manufactura con
una gran base de talento técnico. China, por su parte, se había convertido en la “fábrica del mundo”, con una fuerza
laboral masiva y una producción industrial que experimentaba una expansión sin precedentes. Por último, Sudáfrica es la
economía más grande de África y un líder en la extracción minera, y desempeña un papel estratégico en la representación
del continente.

Sin embargo, pese a las proyecciones ambiciosas, la década de 2010 trajo desafíos económicos y políticos. Brasil
enfrentó una recesión desde 2014, atribuida a la caída de los precios de las materias primas y a la inestabilidad política
interna. Rusia también experimentó una contracción económica por la volatilidad de los precios del petróleo y las
sanciones internacionales a raíz de la anexión de Crimea. India, aunque siguió creciendo, tuvo que lidiar con reformas
internas y desbalances financieros. China creció de forma más lenta, una señal de transformaciones estructurales en
su modelo económico. Por último, Sudáfrica también enfrentó dificultades económicas exacerbadas por problemas de
gobernabilidad y conflictos laborales en sectores claves. Este panorama reveló la vulnerabilidad de los BRICS a los
cambios en el mercado global y a sus desafíos internos, cuestionando su capacidad para conformar un frente económico
unificado.

Los BRICS, de ampliarse al reto de ser un bloque sólido

Con todo, los BRICS suman más del 40% de la población mundial y más del 30% del PIB global, por encima
del G7 conformado por las potencias occidentales. Por ello siguen abogando por más representación en las instituciones
financieras internacionales, como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, para conseguir más incidencia en
la toma de decisiones económicas a nivel global. Dos iniciativas en esa línea han sido el Nuevo Banco de Desarrollo y el
Acuerdo de Reservas de Contingencia, mecanismos financieros alternativos que reflejan sus intereses y los de otras
economías emergentes.

Con las crisis derivadas de la pandemia y la invasión rusa de Ucrania, los BRICS han resurgido en los últimos años con el
objetivo de impulsar la multipolaridad en las relaciones internacionales. En 2023 anunciaron una expansión: invitaron a
Argentina, Arabia Saudí, Egipto, Emiratos Árabes Unidos, Etiopía e Irán a unirse al grupo. Argentina finalmente declinó el
ingreso y Arabia Saudí no lo ha confirmado, pero el resto de países entraron a principios de 2024. Desde entonces se les
conoce como BRICS+.

Uno de los principales desafíos de los BRICS+ es la coordinación de políticas y agendas entre países con economías y
sistemas políticos tan diversos. La disparidad en sus estructuras económicas, niveles de desarrollo y políticas internas es
un obstáculo para su acción conjunta. Además, las tensiones geopolíticas internas, las disputas fronterizas y las alianzas
con potencias fuera del grupo plantean retos para la cohesión del bloque. En términos económicos, enfrentan la
dependencia de los mercados de materias primas, la volatilidad de los mercados financieros globales y la necesidad de
diversificación. También la gestión de las relaciones con el resto de potencias y la reforma de las instituciones financieras
internacionales.

La economía de los BRICS

Hoy, los países de los BRICS albergan a unos 3300 millones de personas, más del 40% de la población mundial.
Juntas, las economías también representan aproximadamente el 37,3% del producto interior bruto mundial (basado en la
paridad del poder adquisitivo). China por sí sola representa el 19,05%, mientras que India representa el 8,23%, según
el Fondo Monetario Internacional. Por su parte, Estados Unidos y la Unión Europea representan aproximadamente el
14,5% cada uno.

Además, el bloque se está convirtiendo cada vez más en una gran potencia económica en el comercio de materias
primas.

Tomemos el petróleo, por ejemplo. Con la incorporación de Irán, los EAU y, potencialmente, Arabia Saudí, los BRICS
podrían controlar casi la mitad de la producción mundial de petróleo y representar aproximadamente el 35% de su
consumo total, según un análisis de S&P Global. "Con Arabia Saudí a bordo, la agrupación de los BRICS sería una
potencia en materias primas", afirma el informe.

Los BRICS también cuentan con una gran base de consumidores y fuerza laboral gracias al tamaño de sus poblaciones.

En 2024, la tasa de participación laboral del bloque era del 60,6%, con un total de 1500 millones de personas, según
la Organización Internacional del Trabajo. Sin embargo, dentro de este universo, persiste una gran brecha de género, ya
que la participación de los hombres asciende al 73,9% y la de las mujeres solo al 47,4%.

Además, la economía informal de los BRICS es elevada. En los últimos años, se calcula que 934,4 millones de personas
de los países del bloque trabajaban en la economía informal, la gran mayoría de ellas en India.

"El trabajo informal es generalizado en algunos países de los BRICS, y los aumentos de productividad están vinculados a
las transiciones a la formalidad y a la mejora de las condiciones laborales", señala un informe de la Organización
Internacional del Trabajo de 2023.

Este año, la tasa de desempleo en los BRICS se sitúa en el 5,3%, que equivale a un total de 84,7 millones de personas.

Reformar el multilateralismo

En los últimos años, los BRICS han ampliado los esfuerzos de cooperación y logrado más alineación en áreas temáticas
que van desde la seguridad nacional y el desarrollo económico hasta intercambios culturales y proyectos humanitarios.

La expansión de los BRICS también está impulsando nuevas vías de multilateralismo. Esto incluye la creación de nuevas
instituciones que podrían desafiar a organizaciones multilaterales existentes, como el Grupo de los Siete (G7) y el Banco
Mundial.

En 2015, por ejemplo, el bloque fundó el Nuevo Banco de Desarrollo (NDB), una institución financiera multilateral de
fomento al desarrollo con sede en Shanghái (China). En los últimos años, el NDB ha financiado diversos proyectos que
van desde el aumento de la capacidad de transporte de gas natural licuado en China hasta la modernización de los
sistemas ferroviarios de mercancías en Sudáfrica.

El NDB financia proyectos de desarrollo tanto en dólares como en monedas locales, lo que, según los analistas, podría
con el tiempo representar un desafío al dominio de la divisa estadounidense en la economía mundial.

En octubre, en la 16ª Cumbre de los BRICS celebrada en Kazán (Rusia), el bloque señaló en su declaración final que
apoya "al NDB en la continua expansión de la financiación en moneda local y el fortalecimiento de la innovación en las
herramientas de inversión y financiación."

Los expertos difieren sobre hasta qué punto los BRICS pretenden desafiar directamente a Occidente, así como hasta qué
punto sus divisiones internas pueden obstaculizar la unidad del bloque. Sin embargo, coinciden en que la cooperación y
la colaboración a nivel mundial son necesarias para mitigar los diversos problemas a los que se enfrenta la economía
global.

En enero, el Barómetro de la Cooperación Mundial 2024 del Foro Económico Mundial alertó de que, a pesar de que "la
cooperación se está convirtiendo en un imperativo, el orden mundial parece estar fragmentándose".

No obstante, el informe señaló que "la cooperación es multifacética y los elementos de cooperación pueden coexistir con
elementos de rivalidad". Asimismo, añadió que "los líderes pueden practicar la 'coopetición' — equilibrando la
cooperación y la competencia— para promover intereses compartidos en áreas específicas, a pesar de la falta de
alineación en otros ámbitos."
2020: El Año de la Disrupción

• Impacto del COVID-19: La pandemia global desató una crisis económica sin precedentes, acelerando la
digitalización en el sector financiero. Las empresas adoptaron rápidamente herramientas tecnológicas para
gestionar operaciones remotas.

• Digitalización Financiera: Creció el uso de plataformas digitales para pagos, transferencias y banca en línea. Las
FinTech ganaron protagonismo al ofrecer soluciones rápidas y accesibles.

• Política Monetaria: Los bancos centrales redujeron las tasas de interés a niveles históricos para estimular la
economía, mientras que los gobiernos implementaron paquetes de estímulo fiscal masivos.

• Criptomonedas: Bitcoin y otras criptomonedas comenzaron a ganar mayor aceptación como activos
alternativos, impulsadas por el interés institucional.

2021: Auge de las FinTech y Criptomonedas

• FinTech en Expansión: Las startups FinTech crecieron exponencialmente, ofreciendo servicios como préstamos
digitales, billeteras electrónicas y robo-advisors.

• Adopción de Criptomonedas: Bitcoin alcanzó nuevos máximos históricos, mientras que Ethereum consolidó su
posición como líder en contratos inteligentes. El auge de los tokens no fungibles (NFT) también marcó el año.

• DeFi (Finanzas Descentralizadas): Las plataformas DeFi comenzaron a atraer capital significativo, ofreciendo
alternativas a los servicios financieros tradicionales.

• Regulación Cripto: Los gobiernos empezaron a discutir marcos regulatorios para las criptomonedas, buscando
equilibrar la innovación con la protección al consumidor.

2022: Consolidación y Regulación

• Regulación Financiera: Se intensificaron los esfuerzos regulatorios para supervisar tanto las criptomonedas
como las FinTech. Países como EE. UU. y la UE introdujeron leyes más estrictas sobre activos digitales.

• Inversiones ESG: Las inversiones basadas en criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG) ganaron
tracción, impulsadas por la creciente preocupación por el cambio climático.

• Ciberseguridad Financiera: A medida que aumentaba la dependencia de plataformas digitales, también lo


hicieron los ataques cibernéticos, llevando a mayores inversiones en seguridad tecnológica.

2023: Madurez Tecnológica y Nuevas Dinámicas

• IA en Finanzas: La inteligencia artificial comenzó a integrarse ampliamente en el sector financiero para análisis
predictivo, gestión de riesgos y atención al cliente (chatbots).

• Open Banking: Aunque su implementación fue gradual, el open banking empezó a transformar la forma en que
los consumidores gestionan sus finanzas al permitir una mayor interoperabilidad entre bancos y terceros.

• Mercados Volátiles: Los mercados financieros experimentaron volatilidad debido a tensiones geopolíticas y
ajustes monetarios por parte de los bancos centrales tras años de estímulos.

2024: Recuperación Económica y Sostenibilidad

• Reducción de la Inflación: Los esfuerzos globales para controlar la inflación comenzaron a dar frutos. Las tasas
de interés se estabilizaron, permitiendo un entorno más favorable para préstamos e inversiones.

• Sostenibilidad Financiera: Los productos financieros sostenibles (bonos verdes, fondos ESG) se convirtieron en
una tendencia dominante entre inversores institucionales.

• Avances en Blockchain: Más empresas adoptaron blockchain para procesos internos como liquidaciones más
rápidas y seguras.

2025: Innovación Total

• Dominio del DeFi: Las finanzas descentralizadas alcanzaron un nivel de adopción masiva. Empresas y
particulares utilizan plataformas DeFi para préstamos, ahorros e inversiones.

• Banca Digital Predominante: La mayoría de los consumidores prefieren servicios bancarios digitales sobre las
sucursales físicas tradicionales.
• Tokenización de Activos: Se popularizó la tokenización de activos reales (como bienes raíces o arte),
democratizando el acceso a inversiones antes exclusivas.

• IA Avanzada: La inteligencia artificial se convirtió en una herramienta esencial para optimizar operaciones
financieras complejas y personalizar servicios al cliente.

Este desglose muestra cómo cada año ha contribuido al panorama financiero actual en 2025, destacando avances
tecnológicos, cambios regulatorios y dinámicas económicas globales.

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