Ops 2017
Ops 2017
Y CONTROL
DE
INFECCIONES
ASOCIADAS
A LA
ATENCIÓN
DE LA SALUD
Recomendaciones Básicas
Esta publicación fue posible gracias al auspicio y cooperación del Centro de Control de Infecciones
(CDC), según el acuerdo de cooperación CDC-RFA-CK13-1301. “BUILDING CAPACITY AND
NETWORKS TO ADDRESS EMERGING INFECTIOUS DISEASES IN THE AMERICAS”.
9 / Abreviaturas
vancomicina
Salud
vancomicina
Salud
RECOMENDACIONES 9
Elementos básicos
esenciales para
aplicar medidas de
control de
infecciones en
establecimientos de
salud
I
Según la evidencia científica disponible, las intervenciones
con mejores resultados son aquellas cuyas prácticas solo
se admiten si se realizan de forma correcta, que a
menudo re- quiere cambios estructurales y culturales de
los equipos de salud. Cuando tales intervenciones no sean
factibles, es ne- cesario establecer y asegurar el
cumplimiento de medidas que permitan modificar las
conductas del equipo de salud y en las que se pueda
mantener adherencia sostenida en el tiempo y que
puedan demostrar eficacia a largo plazo.
12 PREVENCION Y CONTROL DE
• Que tengan carácter oficial, es decir, que estén
firma- das por la más alta autoridad del
establecimiento.
• Que se basen en la mejor evidencia disponible,
que será resumida de manera sencilla para los que
deban aplicar las directrices.
• Que sean coherentes con las regulaciones nacionales.
• Que contengan instrucciones precisas, breves y de
la menor complejidad posible en su aplicación.
• Que cuenten con instrucciones o actividades de
ca- rácter obligatorio claramente definidas.
• Que sean de conocimiento público, con amplia
di- fusión, en particular, entre las personas que
deban cumplirlas o supervisarlas (trabajadores de
salud y demás colaboradores de la institución).
• Que sean de acceso fácil y permanente.
• Que se actualicen de forma periódica.
• Que cuenten con sustento económico y provisión
de recursos de manera regular para ponerlas en
práctica y asegurar su mantención.
2. Capacitación: transmitir los contenidos de las
direc- trices institucionales a las personas. Se deben
realizar actividades de comunicación efectiva
(dotadas de asertividad, escucha activa y empatía)
para el perso- nal del establecimiento de salud
donde se aplicarán las directrices. La capacitación
debe dirigirse al desa- rrollo de competencias, que
incluye el conocimiento (saber), la habilidad (hacer)
y actitudes (el reconoci- miento y sensibilidad para
generar un compromiso de adherencia). La
capacitación deberá tener:
RECOMENDACIONES BÁSICAS13
2.1. Objetivos claros
• Especificidad: escoger al personal específico
que se habrá de capacitar de acuerdo al
contenido de la directriz institucional. Favorecer
las actividades con contenidos específicos y en
tiempos acotados, realizando varias actividades
de capacitación con contenidos distintos en
lugar de una actividad muy extensa que los
incluya a todos, y selecciona- dos según el tipo
de personal que se desea capaci- tar. Determinar
a quién se debe capacitar, según el contenido de
la directriz (cobertura deseada de la
capacitación) y quiénes ya cuentan con la
capaci- tación en cuestión (cobertura), a fin de
concentrar los recursos disponibles en las
brechas.
• Conocimiento: delimitar el contenido del mate-
rial que se tratará.
2.2. Temporalidad: el tiempo estimado para realizar el
proceso de capacitación de acuerdo a los
objetivos planteados.
2.3. Costos de la capacitación y el presupuesto
disponi- ble.
2.4. Competencias que habrán de tener los profesio-
nales a cargo de impartir las capacitaciones,
entre otras:
• Actitud, es decir, creer y confiar en el material
que se imparte.
• Comportamiento: socializar/repetir y difundir
prácticas y conductas sin supervisión
• Proporcionar información sobre el contenido de
las directrices y no sobre creencias u opiniones.
14 PREVENCION Y CONTROL DE
• Respetar la cultura institucional, sin modificar
las directrices.
2.5. Métodos para impartir los contenidos
• Información
Usar modalidades de comunicación activa, ver-
bal y corporal (por ejemplo, cara a cara) con
preferencia a los pasivos, como
salvapantallas, afiches o folletos, los cuales
pueden respaldar la capacitación pero no ser
la única forma de transmitir la información.
De preferencia, utilizar comunicación inter-
personal en grupos pequeños cuando se trate
del qué hacer y porqué.
• Demostraciones y prácticas de uso (destrezas):
Seleccionar y transmitir los conocimientos,
prácticas y comportamientos que se esperan
como resultado de la capacitación
Justificar suficiente y satisfactoriamente los
fundamentos de las prácticas para lograr las
destrezas o resultados esperados.
Ajustar los contenidos de acuerdo a las
activi- dades habituales del personal.
Preferir demostraciones y prácticas en las
con- diciones habituales de trabajo con las
instala- ciones e insumos que se utilizan
normalmente.
Promover y permitir adaptaciones de los
pro- cesos al ambiente de trabajo habitual del
perso- nal, manteniendo siempre los principios
que se deben respetar.
RECOMENDACIONES BÁSICAS15
3. Evaluación: establecer un sistema para medir el
cum- plimiento de las directrices, que debe tener
dos tipos de evaluaciones complementarias, que
habrán de estar siempre presentes.
Evaluación de resultados: se trata de medir ya sea
el cambio de conducta deseado o el número de
infec- ciones o colonizaciones observadas en una
unidad como producto de esa conducta.
Evaluación de procesos: determinar si se han realiza-
do los procesos planificados, independientemente de
los resultados.
3.1. Elementos o estrategias que se deben evaluar,
entre otros:
• Supervisión: es la evaluación del cumplimiento
individual, por observación u otro método, con
retroalimentación formativa, inmediata, no puni-
tiva del individuo cuando se detecta falla en un
proceso.
• Evaluación de cumplimiento colectivo, por
obser- vación u otro método, con
retroalimentación al grupo y aprendizaje.
• Encuestas, entrevistas, discusión en grupo sobre
los productos, insumos o tecnologías en uso (ja-
bones, soluciones de alcohol, sistema de secado de
manos, componentes de los equipos de
protección personal) a fin de detectar problemas
en la acepta- ción, aplicación y uso de recursos.
4. Generación de cultura de seguridad
La cultura de una organización es el conjunto de
re- ferencias compartidas entre todos, como resultado
de una historia y de significados comunes que se
dan a
16 PREVENCION Y CONTROL DE
las situaciones y relaciones mediante el lenguaje
coti- diano; se forjan y modifican en las relaciones
de co- tidianeidad de la organización. Representa
la suma de las prácticas, creencias, símbolos, ritos,
valores y expectativas acerca de lo que se considera
adecuado, que priman mayoritariamente en una
institución, y se traducen en prácticas concretas y
cotidianas que pue- den ser negativas o positivas.
Los procesos de cambio de las instituciones
sanitarias no pueden entenderse sino como una
evolución de su propia cultura, de la cual son
elementos críticos la confianza y el sentido de
pertenencia a la institución de parte del personal en
su conjunto. La comprensión de la cultura, así
como la del proceso de cambio, tienen que ver con
la capaci- dad o disposición de las personas para
desarrollar un clima organizacional de aprendizaje
permanente(1).
La cultura de seguridad de los establecimientos de
sa- lud será el producto de la interacción de los
valores, actitudes, percepciones, competencias y
patrones de comportamiento individuales y grupales
de cada uno de sus integrantes, que determinarán la
forma de ac- tuar, el estilo y la eficiencia de la
organización para manejar la seguridad de la
atención de las personas (1).
En un ambiente de personas conscientes del riesgo
asociado a las actividades clínicas, hay estrategias cuya
eficacia no se ha demostrado sistemáticamente,
pero pueden dar buenos resultados (2):
• Seleccionar e involucrar a personas que puedan
asumir el liderazgo formal e informal en la
institu- ción.
• Mantener un ambiente de cooperación no
puniti- vo y fomentar el trabajo en equipo.
RECOMENDACIONES BÁSICAS17
• Fijar metas grupales, con o sin incentivos.
• Incluir y valorar iniciativas de los distintos
indivi- duos que participan en tareas clínicas para
señalar soluciones.
Bibliografía
18 PREVENCION Y CONTROL DE
Cadena de transmisión de
los microorganismos en la
atención de salud
II
Para que ocurra una infección o colonización, tiene que dar- se
una secuencia de elementos que se unen para transmitir
un microorganismo infeccioso a un huésped susceptible.
Las infecciones o colonizaciones pueden originarse en la co-
munidad o en instituciones de salud.
MÓDULO 19
hospedero o huésped susceptible desarrolle la
enfermedad. Esta secuencia de interacciones específicas se
conoce como cadena de transmisión (Figuras 1 y 2).
RESERVORI HUÉSPE
O AGENT D
E
VÍA DE
INANIMADO ANIMADO
TRANSMISIÓN
PUERTA DE PUERTA
DE
SALIDA ENTRADA
Microorganism
o
infeccioso
• Pacientes
• Profesionales de la salud
• Visitantes
Reservorio • Medios inanimados:
superficies,
instrumental y
equipos biomédicos
Mecanismo • Contacto
• Gotitas
de • Aéreo
transmisión
• Vía aérea
superior y
Puerta mucosas de la
cara
de • Soluciones de
continuidad de la
entrad piel
a • Aparato
superior
digestivo
• Aparato genitourinario
Huésped
susceptible
20 PREVENCION Y CONTROL DE
Las principales definiciones relacionadas con la cadena
de transmisión son:
Microorganismo: agente biológico capaz de generar
una colonización o infección en un hospedero.
• Infección: presencia de un microorganismo en el
te- jido de un huésped, donde vive, crece, se
multiplica e induce una respuesta inmune del
hospedero, que genera signos y síntomas.
• Colonización: presencia de microorganismo en el te-
jido de un huésped, donde vive, crece, se
multiplica y en el cual puede o no inducir una
respuesta inmu- ne, aunque no genere signos ni
síntomas.
RECOMENDACIONES BÁSICAS21
bles o resistentes a los antimicrobianos. En muchas
ocasiones, el hospedero puede no presentar
síntomas de enfermedad infecciosa y ser un
portador sano del microorganismo, situación que
puede dificultar su identificación como reservorio.
Puerta de salida: sitio por el cual el
microorganismo deja el hospedero, que suele
corresponder al sitio don- de se localiza habitualmente
el agente. Las principales puertas de salida son el
aparato respiratorio superior, el sistema digestivo
inferior y las soluciones de conti- nuidad
colonizadas o infectadas.
Mecanismo o vía de transmisión: vía o componen-
te por el cual el microorganismo se traslada desde
la puerta de salida del reservorio hasta la puerta de
entrada del hospedero susceptible. Los principales
mecanismos de transmisión de las IAAS son
(véanse ejemplos de infección según mecanismo
de trasmi- sión en el capítulo Precauciones
adicionales según vía de transmisión):
Contacto
• Directo: cuando el microrganismo pasa de la
puer- ta de salida del reservorio al hospedero
susceptible, sin mediar otros elementos ni
intermediarios en la transmisión. Por ejemplo: 1)
por contacto directo entre la sangre o fluidos
corporales provenientes de un paciente con
enfermedad por virus Ébola que contengan el
microorganismo infectante y las muco- sas o
lesiones de la piel de quien lo atiende u otro pa-
ciente cercano que no utilizó barreras de
protección ni realizó higiene de manos; 2)
mediante el contacto directo del personal de salud
o de un paciente con otro paciente cercano que sea
portador de escabiosis
22 PREVENCION Y CONTROL DE
(sarna) sin el uso de guantes; 3) por contacto directo de
las manos del personal dedicado al cuidado de un
paciente con lesiones orales por herpes simple 1,
por no utilizar guantes, con la aparición posterior
de un panadizo herpético en el dedo que estuvo en
contac- to con la boca del paciente; 4) por
contacto directo de un fármaco intravenoso
contaminado intrínseca- mente con un
microorganismo con el torrente san- guíneo de un
hospedero, mediante su inyección en el sistema
vascular.
• Indirecto: el hospedero susceptible entra en
contacto con el microorganismo infectante por
medio de un intermediario inanimado (ropa,
fómites, superficies de la habitación) o animado
(manos del personal de salud a otro paciente). Si
bien es un requisito previo de la trasmisión
establecer la capacidad del agente de sobrevivir
en el ambiente, la sola identificación del agente
en el ambiente no basta como condición única
para explicar la transmisión. (La identificación de un
microorganismo en el ambiente no implica
necesariamente que este mantenga su capacidad
infectante o que participe en la cadena de
transmi- sión.) Ejemplos de transmisión por
contacto indi- recto son:1) la transmisión de
esporas de Clostridium difficile, por las manos del
personal de salud, desde un paciente infectado
sintomático a uno suscepti- ble (por ejemplo, por
manejar deposiciones sin usar guantes); 2) la
transmisión de partículas de virus res- piratorio
sincicial por un juguete que estuvo en con- tacto
con un paciente sintomático a un hospedero
susceptible al manipular posteriormente el juguete
y tocar con sus manos las mucosas faciales; 3) la
trans- misión del virus de la hepatitis C de un
paciente en
RECOMENDACIONES BÁSICAS23
diálisis infectado a otros pacientes susceptibles tam-
bién en diálisis, mediante la administración de un
fármaco con una jeringa multidosis de uso común
entre los pacientes por el personal de salud.
Aerosoles: los aerosoles son un conjunto de partículas
que se producen cuando una corriente de aire
atravie- sa la superficie de una película de fluido,
generando pequeñas partículas en el cruce de aire y
líquido. El tamaño de estas partículas se relaciona
inversamente a la velocidad del aire; por lo tanto, los
procedimientos que provocan que el aire viaje a altas
velocidades sobre la mucosa respiratoria y el epitelio
generan un riesgo potencial de producir partículas
más pequeñas (1).De acuerdo a su tamaño, las
partículas que transmiten microorganismos se
clasifican como sigue:
• Gotitas: transmisión de microorganismos mediante
la generación, por parte de un paciente infectante,
de partículas (gotitas) de 5 µm a 100 µm (micró-
metro) de diámetro. Por lo general, se emiten
desde el tracto respiratorio (boca o nariz) al toser,
estor- nudar o hablar y tienen un diámetro > 20
micró- metros (µm) de diámetro, por lo que solo
pueden mantenerse en suspensión por algunos
segundos (a excepción de gotitas <20 µm, que
pueden mante- nerse en suspensión durante
algunos minutos), que no tienen la capacidad de
proyectarse a más de 1 metro de distancia de la
persona que las emite (2). La trasmisión por
gotitas, al igual que la transmisión por contacto,
puede ser directa (sin intermediarios) o indirecta
(con intermediarios).
• Núcleos de gotitas (transmisión aérea):
transmisión de microorganismos mediante la
difusión de partí- culas de < 5 µm de diámetro que
pueden mantenerse
24 PREVENCION Y CONTROL DE
en suspensión en el aire durante periodos prolonga-
dos y son capaces de viajar distancias más largas que
las gotitas cuando las empujan corrientes de aire
(3). Una vez están en el aire pueden ser inhalados e
ingre- sar a los alvéolos de individuos que ha
compartido habitación, aunque no necesariamente
hayan tenido contacto directo con el paciente
infectado. Los nú- cleos de gotitas pueden
generarse directamente del paciente por tos o
estornudo (tuberculosis) o duran- te procedimientos
capaces de generarlos de pacientes portadores de
microorganismos que no se transmi- ten
normalmente con tales mecanismos. Entre esos
procedimientos suelen mencionarse la intubación
traqueal, ventilación no invasiva con presión
positi- va, ventilación invasiva de alta frecuencia,
aspiración de vía aérea pre y posintubación,
traqueotomías, kinesioterapia respiratoria,
nebulizaciones, fibro- broncoscopias, inducción
de esputo, centrifugación de muestras y los que
utilizan sierras para cortar te- jidos. No obstante
los datos probatorios de mayor peso provienen de
estudios epidemiológicos sobre la transmisión del
coronavirus de SARS, que indican que los
procedimientos de mayor riesgo son la in-
tubación traqueal, ventilación no invasiva,
traqueo- tomía y ventilación manual antes de
intubación (4). Otros estudios con casos de
tuberculosis señalan el riesgo de los procedimientos
que utilizan sierras para cortar tejidos (autopsias,
cirugías) (1).
Puerta de entrada: se refiere al sitio por el cual el
mi- croorganismo ingresa al hospedero susceptible,
quien debe proveer condiciones para que el
microorganismo pueda sobrevivir, multiplicarse y
dejar que sus toxinas y otros factores de
patogenicidad actúen. Las princi-
RECOMENDACIONES BÁSICAS25
pales puertas de entrada son el aparato respiratorio
superior, el sistema digestivo y las soluciones de
con- tinuidad de la piel, además del transporte de
agentes por instrumentos invasivos hacia cavidades
o tejidos normalmente estériles.
Hospedero/huésped susceptible: este es el eslabón fi-
nal de la cadena. Para que el microorganismo logre
infectar al hospedero y causar enfermedad tendrán
que darse factores constitucionales, genéticos,
inmu- nitarios y otras características inespecíficas
del indi- viduo. Todos ellos confieren al huésped la
capacidad de combatir o limitar la infección o
sucumbir ante la invasión de microorganismos.
26 PREVENCION Y CONTROL DE
Precauciones basadas en mecanismo de
transmisión: se aplican en caso de pacientes con
diagnóstico cono- cido o ante la sospecha de
infección o colonización por microorganismo
infeccioso epidemiológicamente importante.
RECOMENDACIONES BÁSICAS27
Bibliografía
1. World Health Organization. Infection prevention and
control of epidemic- and pandemic-prone acute
respiratory diseases in health care. WHO:Geneva; 2014.
Disponible en:
[Link]
publication/en/.
2. Tang JW y Settles GS. Images in clinical medicine. Coughing
and aerosols. N Engl J Med. 2008 Oct 9;359(15). Dispo-
nible en: [Link]
3. Canadian Agency for Drugs and Technologies in Health.
Wear compliance and donning/doffing of respiratory
protection for bioaerosols or infectious agents; 2014 Aug
19; Ottawa (N). Disponible en:
[Link]
pubmedhealth/PMH0070174/.
4. Tran K, et al. Aerosol generating procedures and risk of
transmission of acute respiratory infections to healthcare
workers: a systematic review. 2012; PLoS ONE, 7(4),
p.e35797. Disponible en: [Link]
[Link].0035797.
28 PREVENCION Y CONTROL DE
Precauciones Estándares
III
[Link] de las manos
¿Por qué las manos son una fuente de transmisión de mi-
croorganismos que pueden causar IAAS?
RECOMENDACIONES BÁSICAS29
Flora o microbiota transitoria. Son microorganis-
mos que no suelen residir sobre la piel. Se
adquieren mediante contacto con superficies
animadas o ina- nimadas contaminadas con
microorganismos, no se mantienen
permanentemente y son susceptibles de remoción
mediante la higiene de manos. Pueden ser de
distinto tipo, como bacterias de la especie Staphylo-
coccus aureus, bacilos Gram negativos, hongos, virus y
otros. Muchos de estos agentes son patógenos y
pue- den subsistir en la superficie de la piel de las
manos y son las que se asocian a las IASS con mayor
frecuencia (2).
30 PREVENCION Y CONTROL DE
poder sobrevivir en ellas durante el tiempo que dure la
atención.
5. Los microorganismos pueden quitarse o eliminarse de
las manos mediante la higiene de manos.
RECOMENDACIONES BÁSICAS31
Cuadro 2. Características de los dos métodos principales
de higiene de manos como parte de las precauciones
estándares
Lavado de manos Aplicación de soluciones alco-
hólicas
Frotado de las manos Frotado o fricción de las
con agua y jabón y manos con una solución
enjuague, gene- alcohólica con el fin de
ralmente bajo un chorro eliminar los microrga-
de agua, con el fin de nismos por el efecto
eliminar los microbicida del alcohol.
microorganismos por
arrastre y retirar el
producto químico.
En 15 segundos se En 10 segundos se
elimina entre 0,6 y 1,1 eliminan entre 3,2 y 5,8
log10 de unidades log10 UFC.
formadoras de colonias
(UFC) y en 30 segundos,
entre 1,8 y 2,8 log10
UFC.
Adaptado de: Widmer AF. Replace hand washing with use
of a waterless alcohol hand rub? Clinical infectious diseases:
an
official publication of the Infectious Diseases Society of America,
200031(1), pp.136–143.
RECOMENDACIONES BÁSICAS33
ferencias del personal al momento de elegirlos. Para la
higiene de las manos existen formulaciones de
jabones con y sin contenido antiséptico.
• Jabón en barra o líquido: no hay diferencia en la
efi- cacia de jabones líquidos y sólidos para
eliminar su- ciedad. Aunque hay estudios que
indican que el re- cuento bacteriano es más alto en
los jabones sólidos que en los líquidos, lo cual
plantea que los primeros podrían, potencialmente,
contribuir a la generación de brotes de infecciones
(8, 9), los brotes epidémicos descritos se han
asociados al uso de jabones líquidos y a sus
dispensadores y no al uso de barras sólidas (10,
11).
En el caso de los jabones sólidos, se recomienda
mantenerlos secos, por ejemplo, en una jabonera
de rejilla que permanezca limpia y seca. En el
caso de jabones líquidos, distintos autores sugieren
evitar los envases recargables. Si eso no fuera
posible, habría que contar con un protocolo de
limpieza y desinfec- ción del envase antes de
recargarlos (12, 13, 14, 15,
16).
• Jabón con o sin material antiséptico: desde el
punto de vista microbiológico, los jabones sin
contenido antiséptico no tienen efecto microbicida
y eliminan los microrganismos por arrastre. En 15
segundos de lavado eliminan entre 0,6 y 1,1 log10
UFC y en 30 segundos, de 1,8 a 2,8 log10 UFC
(17).
Los jabones con material antiséptico
(clorhexidina, povidona yodada y otros) tienen
por objeto limpiar la materia orgánica y eliminar
microorganismos, especialmente de las floras
residente y transitoria. Tienen efecto por arrastre y
también son microbici- das, efecto que varía según
el material antiséptico, al
34 PREVENCION Y CONTROL DE
igual que la presencia de efecto residual (por
ejem- plo, de los jabones con clorhexidina). Hay
que tener en cuenta que algunos miembros del
personal pue- den tener reacciones cutáneas y
también puede que algunos trabajadores de la salud
rechacen los jabones con antisépticos que tiñen la
piel.
• El uso de jabones para el lavado de las manos de-
pende mucho de la aceptación de los usuarios,
por lo que se recomienda evaluarlos antes y
durante su incorporación al medio de atención.
• Cuando los jabones se usan en forma continua,
sus residuos contribuyen a irritar la piel, lo cual
lleva al personal de salud a disminuir el
cumplimiento de cualquier método. Por lo tanto,
siempre deben en- juagarse las manos hasta
eliminar los residuos del jabón.
3. Las instalaciones para el lavado de las manos
deben favorecer y no obstaculizar la práctica.
Cualquier de las siguientes condiciones que no se
cumpla afectará la adherencia al lavado de las
manos: a) cercanía al sitio de atención; b) fácilmente
accesible y con espacio amplio, de modo que
permita el movimiento relacio- nado con el
procedimiento que se lleva a cabo; c) po- sibilidad
de regular la temperatura y presión del agua;
d) cercanía del jabón o detergente; e) buena
ilumina- ción; f ) lugar limpio, y g) acceso cercano
de insumos para secarse las manos. Si se utilizan
toallas de papel desechables, habrá que contar con
un recipiente de tamaño adecuado para que los
desechos no lo rebasen y caigan al suelo.
RECOMENDACIONES BÁSICAS35
Secado de las manos
36 PREVENCION Y CONTROL DE
Secadores de aire. Se trata de aparatos eléctricos
fijos en un muro, que actúan mediante la
generación de corrientes de aire tibio que seca las
manos por evapo- ración o por chorros de aire de
alta presión que ge- neran efecto de arrastre de la
humedad. Ambos son lentos, se demoran hasta 45
segundos en secar, lo cual reduce su eficacia. Pueden
producir corrientes de aire que dispersa polvo u
otras partículas en suspensión hasta un radio de 1
metro, por lo que algunos auto- res no recomiendan
su uso en unidades con pacientes de alto riesgo,
aunque no se ha demostrado que ese efecto se haya
asociado a la incidencia de IAAS ni de brotes
epidémicos.
RECOMENDACIONES BÁSICAS37
Secadores de aire40 – 45 Mediana Bajo Alto
caliente
Método de secado Tiempo Aceptación Costo Ruido
de secado por usuarios
(segundos)
Secadores 40 – 45 Mediana Bajob Alto
de chorro
de aire
(“jet”)
Toallas de tela 10 – 20 Baja No No
para eva-
dispensadores luad
automáticos oc
a. Las toallas de papel deben ser abastecidas frecuentemente
para mantener acceso permanente. La falta de toallas
obstaculiza el lavado delas manos y disminuye su
cumplimiento.
b. Los secadores de aire tienen un costo alto en adquisición
e instalación y bajo en mantención.
c. No hay evaluaciones que las comparen con otros métodos.
Adaptado de Huang C, Ma W, Stack S. The hygienic efficacy
of different hand-drying methods: A review of the evidence.
Mayo Clinic Proceedings. 2012; 87(8), pp. 791–798.
38 PREVENCION Y CONTROL DE
algunos estudios han asocia- do el uso de joyas a
mayor colonización por agentes infecciosos como
Enterobacteriaceae y menor eficacia de la higiene de
las manos (19, 20, 21, 22), otros no
han encontrado tal asociación ni han detectado
ries- go de transmisión de microorganismos más
alto por medio de las manos. No hay estudios que
asocien el uso de joyas con mayor incidencia de
IAAS o brotes epidémicos (23, 24, 25, 26). Por lo
tanto, la decisión local sobre el uso de joyas o su
prohibición, toma- rá en cuenta la percepción de
riesgo de los usuarios, su aceptación cultural y el
riesgo potencial de que se perforen los guantes en
caso de que sí se utilicen (es- pecialmente en el
caso de anillos no planos).
3. No se ha demostrado la asociación entre el uso de
esmaltes de uñas o uñas artificiales e IAAS. Si
bien algunos estudios lo han asociado a una mayor
colo- nización por bacterias Gram negativas y
hongos y a la eficacia disminuida de la higiene de
las manos (27, 28), otros no han corroborado esos
resultados (23). Algunos estudios han analizado la
asociación entre el uso de esmalte de uñas o uñas
artificiales con brotes de IAAS en unidades de alto
riesgo (unidades de cui- dados intensivos,
neonatología y pabellón quirúrgico en cirugías de
columna y cardíaca), pero en varios no queda claro
el mecanismo de transmisión. Tampoco se
determinó si el riesgo se asocia directamente a la
práctica o a la función de ella en la trasgresión de
otras precauciones estándares (dificultad para
verificar la higiene de las manos; alteración de la
permeabilidad de los guantes, lesiones o
infecciones ocultas de las uñas) (1, 6, 29, 30, 31).
Es razonable evitar el uso de uñas artificiales, en
particular, si se trata de personas que se desempeñan
en unidades de alto riesgo (unidad de cuidados
intensivos, neonatología, pabellón qui- rúrgico) o
en el contexto de una unidad clínica que se
encuentra cursando un brote epidémico. En todo
caso, al igual que en el caso del uso de anillos,
resulta
RECOMENDACIONES BÁSICAS39
importante considerar la percepción de riesgo de los
usuarios y aceptación cultural de la medida.
40 PREVENCION Y CONTROL DE
nadas con el producto, su disponibilidad y acceso cuando
se necesitan. No hay necesidad de otras instalaciones.
Elimina Sí Sí No
mate- ria
orgánica
Elimina Buena Buena Muy buena
bacte- rias
(in vivo)
RECOMENDACIONES BÁSICAS41
Característica Jabón sin Jabón Soluciones de
antiséptico antiséptico alcohol
42 PREVENCION Y CONTROL DE
visible. Cuando estén visiblemente sucias, deberán
lavarse y secarse antes de aplicar la solución de
alco- hol. Por este motivo ambos procedimientos,
lavado de manos y aplicación de soluciones de
alcohol, son complementarios y no se sustituyen
uno al otro.
Existen múltiples productos disponibles,
generalmen- te en forma de gel o soluciones de
espuma hidroalco- hólicas, con concentración de
alcohol entre 60 y 95%. Las soluciones en forma de
gel o espuma pueden ser inflamables, por lo que es
importante no exponerlas al fuego o a chispas
mientras no estén secas. En cuanto a la aceptación
por los usuarios, las características que la afectan son
el olor, tiempo de secado, viscosidad resi- dual y
sequedad de la piel. Este último es infrecuente, dado
el contenido de emolientes en las soluciones co-
merciales disponibles.
RECOMENDACIONES BÁSICAS43
dría sugerir la necesidad de higienizarse las manos con la
solución inmediatamente después del lavado con
agua y jabón.
Las soluciones de alcohol vienen en envases
pequeños de uso individual y otros más grandes con
dosificador. De preferencia no se deberán rellenar;
de rellenarlos, habrán de estar limpios, sin residuos
y secos. Nunca deberá rellenarse un envase que
contenga restos de so- lución alcohólica anterior.
Las soluciones tienen distintos períodos de
vigencia, que varían conforme con el fabricante y
el produc- to, por tanto, la caducidad deberá
verificarse en cada caso.
44 PREVENCION Y CONTROL DE
Figura 5. Higiene de las manos con soluciones
en base de alcohol
RECOMENDACIONES BÁSICAS45
El lavado de las manos y la aplicación de soluciones de
base de alcohol son formas independientes de higiene de
las ma- nos, cada una con ventajas y desventajas, y no
siempre sus- tituibles entre sí (Cuadro 5). Por lo mismo,
ambas opciones son ineludibles y deben estar siempre
disponibles para mejo- rar la adherencia a la práctica en
una institución.
RECOMENDACIONES BÁSICAS47
¿Qué se sabe acerca de las condiciones
que afectan la adherencia a la higiene de
las manos?
Estudios realizados en unidades de cuidados inten-
sivos han mostrado que, en general, la adherencia
al lavado de las manos es de alrededor de 40%; sin
embargo, su cumplimiento varía según el personal
de salud de que se trate y la carga laboral. Así, el
perso- nal de enfermería muestra mayor
cumplimiento que otros miembros del equipo de
salud y la mayor carga de trabajo lo disminuye (2).
La incorporación de la higiene de las manos
median- te la aplicación de soluciones de alcohol
aumentó el cumplimiento de esa práctica a cerca de
55%; es más, se observó que el uso de soluciones de
alcohol aumen- tó de 5% a 22%, sin disminuir el
lavado de las manos (32).
Hugonnet et al. (32) observaron que la preferencia
de soluciones de alcohol por sobre el lavado de
manos con agua y jabón tenían los siguientes factores
asocia- dos: ser médico, realizar procedimientos de
alto riesgo (tocar vías vasculares, cambiar el sitio de
actividad en el mismo paciente) y la necesidad de
realizar muchos procedimientos por hora.
48 PREVENCION Y CONTROL DE
1. EDUCACIÓN DEL pERsoNAL. La experiencia (33) mos-
tró el éxito de una capacitación breve que incluía
la entrega de soluciones de alcohol de uso
individual a las personas. A la capacitación se
agregó una de dos intervenciones que habían
tenido buenos resultados anteriormente, que se
denominarán aquí “interven- ción Ginebra” e
“intervención Washington” por los sitios donde se
llevaron a cabo por primera vez. Am- bas
intervenciones se describen en el cuadro 6.
RECOMENDACIONES BÁSICAS49
Intervención Ginebraa Intervención Washingtonb
Esta intervención se Esta intervención se
asoció a un aumento de asoció a un aumento de
56% del uso de solución 48% del uso de so-
de alcohol, particular- lución de alcohol,
mente en las salas de aumento que se
pacientes infecciosos. mantuvo hasta el
período de evaluación
No fue así en otras salas
posterior (dos años).
de medicina interna.
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50 PREVENCION Y CONTROL DE
recursos suficientes para permitir la
continuidad de la atención.
Habrá que eliminar los obstáculos
físicos y de proceso que puedan
entorpecer el acceso a
las instalaciones.
Componente de Descripción
intervención
Educación y Se trata de difundir activa y
entrenamiento periódicamente la importancia de
la higiene de las manos del
personal de salud y la técnica
adecuada.
Requiere reforzar la práctica de la
higiene de las manos entre el
equipo de salud con base en la
evidencia que la avala y mediante
capa- citaciones programadas y
reiteradas, ya sean individuales o
de grupo.
La actividad puede realizarse fuera
de los lugares de trabajo (presencial
o a distancia) o en dichos lugares. Al
realizarse en el lugar de trabajo se
puede, simultáneamente, evaluar la
presencia de barreras en el terreno:
preferen- cias de ciertos jabones,
métodos de secado, soluciones de
alcohol u otros; dificultades de
acceso a los lugares para realizar
higiene de manos. Así puede
facilitarse la adaptación a la realidad
y preferencia del personal.
La capacitación presencial favorece
la adop-
ción de las destrezas necesarias.
Retroalimentaci Monitorizar el cumplimiento de la
ón práctica y dar retroalimentación
periódicamente a las personas que
integran el equipo de salud. Puede
realizarse mediante programas de
visitas y supervisión al terreno para
observar directamente el
cumplimiento de la higiene de
manos (oportunidad y técnica) de
acuerdo a un programa que
abarque todas las áreas de
atención de pacientes. Se hará
hincapié en las de mayor riesgo
(urgencias, unidad de cuidados
intensivos, neonatología); me-
diante supervisión de indicadores
directos o
indirectos del cumplimiento de la
oportunidad de la higiene de manos
(consumo de jabón o soluciones de
alcohol en las distintas salas), y
mediante la aplicación de
tecnologíasa,b. Pue- den utilizarse
desde sistemas de recuento de
oportunidades de dispensación de
alcohol o jabón, hasta los de
monitorización electrónica
con filmación y retroalimentación
inmediata.
Componente de Descripción
intervención
Recordatorio En el lugar de trabajo, difundir
s en los mensajes de refuerzo sobre la
lugares de importancia de la higiene de las
trabajo manos y su práctica correcta;
incluir
información gráfica, afiches,
material auditivo, correos
electrónicos y otros.
Se ha tratado de incorporar a los
pacientes en los métodos
mencionados, para recordar al
personal de salud las
oportunidades de hi-
giene de las manosc, aunque no hay
evidencia
del impacto de esa intervención.
RECOMENDACIONES BÁSICAS51
Clima de Involucrar a los equipos directivos
seguridad para gene- rar compromiso
institucional institucional con la prioriza- ción de
la higiene de manos como
estrategia de prevención y control
de IAAS.
Adaptado de: Luangasanatip N, et al. Comparative efficacy
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52 PREVENCION Y CONTROL DE
ba al menos uno de tres componentes complementarios,
a saber:
Metas. Tiene el objeto de establecer objetivos
progre- sivos de adherencia a la higiene de las
manos, tanto para el equipo de salud en su
conjunto como para el individuo que lo integra.
Rendición de cuentas. Comprende estrategias para
comunicar a los trabajadores de la salud los resultados
observados, tanto individuales como grupales, y
sus consecuencias.
Incentivos y recompensas. Se otorgan de acuerdo
al cumplimiento observado de los resultados
esperados. Pueden ser de carácter económico u
otro.
RECOMENDACIONES BÁSICAS53
2. EDUCACIÓN A pACIENTEs, vIsITAs Y FAmILIAREs. Las
estrategias de educación e integración de los
pacien- tes, visitas y familiares con respecto a la
higiene de las manos se han aplicado con tres tipos
de orientación:
Como participantes que tienen la responsabilidad
de recordar a los miembros del equipo de salud
las oportunidades de higienizarse las manos en el
sitio de trabajo, ya sea como estrategia única o
como parte de una estrategia multimodal. Al
respecto, una revisión sistemática de la
bibliografía (35) de- tectó un efecto favorable de
esta práctica cuando se midió como resultado la
intención del paciente de recordarle al personal
de salud la oportunidad de la higiene de manos.
Esto se dio particularmente en el caso de métodos
que involucran a los pacientes en el diseño de la
estrategia, así como en aquellos en que el personal
de salud promueve esta práctica activa- mente
entre los pacientes. No obstante, el impacto de
esta intervención sobre la adherencia a la higiene
de las manos aún se desconoce.
Como parte de las estrategias de evaluación de la
oportunidad de la higiene de manos del personal,
sin retroalimentación directa inmediata, sino
mediante formularios especiales para entregar
información al personal de control de IAAS de los
hospitales. Si bien se desconoce el impacto de esta
intervención, se ha observado que facilita la
participación de los pa- cientes y las visitas, ya que
evita el malestar y la per- cepción de inseguridad
que podrían sentir algunos pacientes al momento
de confrontar directamente al personal de salud,
especialmente a los médicos (36).
Los pacientes y acompañantes no solo como
reservo- rios en la cadena de transmisión, sino
como vehícu-
54 PREVENCION Y CONTROL DE
los de transmisión de agentes infecciosos. Si bien la
transmisión de las IAAS por las manos de pacientes
y acompañantes suele considerarse menos
importante que la del personal de salud, algunos
estudios han mostrado baja adherencia esa
práctica, tanto de los pacientes como de sus visitas
y familiares, lo cual ge- nera riesgo potencial de
transmisión (37, 38, 39). Los estudios sobre las
estrategias para mejorar la hi- giene de las manos en
pacientes y acompañantes y el impacto de esas
prácticas en las IAAS son aún insufi- cientes, pero
coinciden en la necesidad de que tanto el personal
de salud como las instituciones faciliten los
medios necesarios para la higiene de las manos a
pacientes y acompañantes (40, 41, 42, 43).
Resumen
El cumplimiento y adherencia a las prácticas de higiene de las
manos tiene múltiples factores que habrá que considerar:
1. Mantener abastecido de insumos y funcionando las
instalaciones, con acceso expedito y cercano al sitio
de atención de pacientes.
2. Capacitación para que el personal conozca cómo
hi- gienizarse las manos, el uso de los productos e
insta- laciones y los momentos en que esa práctica
es funda- mental (por ejemplo, los cinco momentos
descritos anteriormente).
3. Evaluación periódica del cumplimiento para conocer
los factores que pueden obstaculizarlo o
favorecerlo.
4. Aplicación adaptada de experiencias exitosas y evalua-
ción de su impacto en el ámbito local.
RECOMENDACIONES BÁSICAS55
5. Estudio de las características de los insumos e
instala- ciones para mejorar la aceptación por parte
del perso- nal.
6. Inclusión de estrategias multimodales, que incluyan el
lavado de las manos y el uso de soluciones de
alcohol como medidas complementarias a las
precauciones estándares de control de infecciones
y no como una medida aislada.
7. Participación del personal en las decisiones para
mejo- rar el cumplimiento de la higiene de las
manos, en lo posible conforme consus funciones, y
adaptada a los sectores de trabajo y con los
productos e instalaciones disponibles.
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RECOMENDACIONES BÁSICAS61
B. Equipo de protección personal
(EPP)
¿Qué es el equipo de protección personal?
62 PREVENCION Y CONTROL DE
pecialmente del uso de mascarillas y antiparras o
escudos faciales (3, 4, 5, 6, 7, 8).
RECOMENDACIONES BÁSICAS63
Ítem Ítem genérico
Protector de ojos,
antiparras
Respiradores
Mascarilla
Guantes
64 PREVENCION Y CONTROL DE
GUANTEs: este es uno de los componentes
principales. Su propósito es impedir el contacto de
la piel de las manos con fuentes contaminadas,
tales como la piel de pacientes colonizados o
infectados con microorga- nismos multirresistentes,
sangre o fluidos corporales y evitar la colonización de
las manos por flora microbia- na de los pacientes (9).
Hay distintos tipos de guantes, según sean estériles
o no estériles; según el material de fabricación
(látex, nitrilo, vinilo), tamaño y largo (hasta la
muñeca o hasta el antebrazo).
RECOMENDACIONES BÁSICAS65
nilo frente al nitrilo y látex; el efecto protector de los
prime- ros es menor en caso de exposiciones percutáneas
de quien los usa (9, 10). Por otra parte, al comparar el
desempeño de distintos tipos de guantes en
pabellón/quirófano en un ensayo clínico en cirugía de
más de seis horas de duración y riesgo de exposición a
instrumentos cortopunzantes, los guantes de nitrilo y
neopreno tuvieron mayor probabilidad de presentar
defectos o soluciones de continuidad visibles que los de
látex (11). No obstante, no se encontró asocia- ción con
un menor efecto protector en relación con las ex-
posiciones percutáneas del usuario (12).
REComENDACIoNEs
66 PREVENCION Y CONTROL DE
¿Qué precauciones se deben tener al colocar y retirar los
guantes?
RECOMENDACIONES BÁSICAS67
excreciones. Su uso está indicado para procedimientos
que puedan producir salpicaduras de fluidos corpora-
les o en los cuales se prevé que, dado el
procedimiento que se realizará, gran parte de la ropa
del personal de salud podría entrar en contacto con
pacientes porta- dores de microorganismos específicos
o consuperficies cercanas al paciente.
Por otra parte, la pechera es una pieza de material
impermeable que cubre la cara anterior del cuerpo,
desde el cuello a las rodillas, sin cubrir los brazos.
Por lo mismo, solo se debe utilizar como segunda
barrera impermeable sobre la bata o delantal,
durante proce- dimientos de atención que generan
gran volumen de sangre o fluidos corporales.
68 PREVENCION Y CONTROL DE
les de algodón o lino lavables (reutilizables)o batas o
delan- tales estériles de plástico, no se detectaron
diferencias (16, 17). Con respecto al uso de
batas/delantales como medio para prevenir la exposición
del personal a agentes patógenos presentes en la sangre y
fluidos corporales, así como la tras- misión cruzada entre
pacientes por medio del personal de salud, no se ha
determinado el efecto del material de fabri- cación de las
batas. Por lo general, los resultados disponibles provienen
de estudios de laboratorio y varían de acuerdo al material
de la bata o el delantal en estudio, el período de uti-
lización y la presión a la cual se somete para comprobar
su impermeabilidad. Paralelamente, varios autores
consideran que las revisiones de estudios realizados antes
de 2000 (18) ya no tienen validez, dadas las diferencias
tecnológicas, de estándares y regulaciones de la
fabricación entre ese perio- do y el presente. Por lo
mismo, al momento de seleccionar componentes
desechables o impermeables deben tomarse en cuenta
factores de: a) costo (delantales y batas reutilizables de
uso exclusivo para cada paciente y costos de lavandería);
b) impermeabilidad demostrada del material específico uti-
lizado; c) comodidad del operador (los materiales
desecha- bles, por lo general, se asocian a menor confort
del operador debido a la temperatura corporal); d) diseño,
y e) riesgo e impacto de la exposición al microorganismo
(19, 20).
RECOMENDACIONES BÁSICAS69
Tipo de pecheras impermeables
desechables y reutilizables
de material rígido o flexible
70 PREVENCION Y CONTROL DE
ellos, los que se pliegan sobre la boca o nariz y los
preformados, que no lo hacen. Habrá que
seleccionar el tipo más indicado según el propósito
y comodidad del operador. Las mascarillas que no
vienen prefor- madas se humedecen con más
fácilmente y entran en contacto con mayor facilidad
con la mucosa del ope- rador. Este efecto debe
considerarse,si bien su impac- to no se ha evaluado.
Respirador con filtro de partículas. Estos
dispositivos también cubren la boca y la nariz,
pero, a diferencia de la mascarilla, filtran el aire
disminuyendo la inha- lación de partículas y
protegen al personal de agentes patógenos que se
transmiten por el aire. Para lograrlo, requieren
generar un cierre oclusivo alrededor de la nariz y la
boca. Pueden actuar como filtros de aire ins- pirado
(con o sin válvulas que facilitan la inspiración y
espiración del aire por el operador) o como provee-
dores artificiales de aire limpio a un individuo que
se encuentra aislado del exterior, como son los
sistemas autónomos (21).
RECOMENDACIONES BÁSICAS71
Las iniciales FFP de algunos respiradores surgen de su de-
nominación en inglés filtering facepiece, y se refiere a su pro-
piedad de actuar como filtro de partículas. En salud, el
filtro más utilizado es el FFP2, caracterizado por la
capacidad de filtrar sobre 94% de las partículas desde 0,4
µm de diámetro y la resistencia a aerosoles oleosos y no
oleosos.
72 PREVENCION Y CONTROL DE
• Pruebas cualitativas (Figura 7). En estas,
mediante distintos protocolos estandarizados, se
expone al operador con el respirador a aerosoles
con sabores característicos para detectar si él es
capaz de percibir- los o no. De percibirlos, el ajuste
del respirador en la cara del operador es
inadecuado y debe cambiarse el respirador por otro
tamaño o modelo más apropia- do.
• Pruebas cuantitativas. En estas, mediante
equipos especiales, se toma una medición
cuantitativa del número de partículas dentro y
fuera del respirador al momento de ser utilizado
por un operador; así se evalúa su eficacia.
RECOMENDACIONES BÁSICAS73
pasaría a tener el efecto protector equivalente al de una
mascarilla (Figura 8).
74 PREVENCION Y CONTROL DE
Fuente: OMS. Disponible en:
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Las mascarillas y los respiradores se usan con frecuencia para
prevenir y controlar las infecciones por virus respiratorios
y otros agentes transmitidos por gotas, cuya puerta de
entrada es la nariz o la boca. No hay diferencias en el
grado de pro- tección contra esos agentes; además, el uso
de respiradores se asocia a mayores costos e
incomodidad del operador e irritación de la piel de la
cara y el cuello (3,4). El uso de respiradores está
indicado para prevenir la transmisión de infecciones
causadas por microorganismos que se transmi- ten por vía
aérea, por ejemplo, Mycobacterium tuberculosis.
RECOMENDACIONES BÁSICAS75
laboratorio1 (24), sugieren que si un mismo operador
reutiliza el respirador, este no deberá ser usado en más
de cinco oportunidades. Posteriormente su capacidad
de filtración disminuirá significativamente (25).
76 PREVENCION Y CONTROL DE
¿qUÉ CARACTERísTICAs DEBE TENER UN pRoTECToR oCU- LAR
(GAFAs o ANTIpARRAs Y UN EsCUDo FACIAL), mÁs ALLÁ DE
sU pRopIEDAD DE BARRERA?
No deben empañarse.
Serán fáciles de ajustar a la zona de la nariz y la
región frontoparietal.
Serán elaborados con material hipoalergénico.
Tendrán sistema de amarre o fijación ajustable.
Serán lavables.
Permitirán el uso sobre los anteojos ópticos.
RECOMENDACIONES BÁSICAS77
• Sospecha de los agentes etiológicos e infecciones
que podrían estar presentes y que se quiere
prevenir. El conocimiento de la historia natural de
la enferme- dad, así como de la vía de trasmisión del
agente, per- mitirándeterminar qué combinación
de elementos del EPP se habrá de utilizar, así
como la duración del uso.
2. Comodidad del operador. Los establecimientos de
salud deberán contar con EPP de tipo y tamaño
ade- cuados para satisfacer las necesidades del
personal de salud, considerando su contextura
física y condicio- nes especiales (por ejemplo,
alergia al látex del perso- nal o del paciente, clima).
Pese a que puede dar una percepción de mayor
seguridad, el uso de más piezas de EPP que el
mínimo necesario puede dificultar el trabajo del
operador e incluso exponerlo a mayores riesgos
durante la atención del paciente, sin añadir
protección (26). Por lo mismo, debe haber
equilibrio y racionalidad entre el efecto protector
que se desea agregar y los riesgos e inconvenientes
que genere esta incorporación.
78 PREVENCION Y CONTROL DE
¿CÓmo poNER EN Uso Los Epp EN UNA INsTITUCIÓN?
1. Los distintos elementos de los equipos deben estar
disponibles siempre que se necesiten. Para
mantener existencias de reserva (stock), habrá que
calcular si la cantidad de insumos de los tamaños
requeridos por el equipo de salud cubre las
necesidades del personal que da la atención. Para ello
se recomienda: a) determinar qué atenciones
requiere el paciente durante un perío- do (en el caso
de EPP desechable, contabilizar un EPP por cada
atención del paciente por cada funcionario; en el
caso de batas/delantales reutilizables se puede es-
timar una bata/delantal por paciente, de uso común
al personal de salud, o, una bata/delantal por
paciente, pero también por tipo de funcionario,
sugiriéndose lavado y recambio diario); (b) estimar
cuántas de las atenciones pueden ser otorgadas por
un mismo perso- nal, en un mismo momento (por
ejemplo, control de signos vitales, cuidados de
confort al paciente) y (c) identificar las características
físicas y antecedentes mé- dicos del personal que
realizará la atención (relevante al estimar el tamaño
de los EPP a utilizar y materiales de éstos en el caso
de alérgicos, particularmente al lá- tex).
2. Capacitar al personal que usará EPP sobre:
• Qué piezas lo componen.
• Cuándo y dónde se lo deben colocar y sacar.
• Necesidad o no de ayuda y supervisión para
colocar y retirar el equipo.
• Secuencia correcta de colocación.
• Secuencia correcta de retiro.
RECOMENDACIONES BÁSICAS79
• Momentos de la higiene de las manos, en especial
durante la secuencia de retiro de EPP.
• Dónde desechar EPP.
• Qué hacer en caso que la secuencia de retiro falle
o si durante el uso se produzca exposición a los
fluidos corporales.
3. Observar si el personal usa adecuadamente el EPP.
• No deambula con el EPP fuera de la zona de aten-
ción del paciente.
• Cierres y amarras correctamente ajustados.
• Que el EPP cubra las superficies para lo que fue
di- señado por ejemplo que las mascarillas cubran
en forma permanente y simultánea la nariz y
boca.
• Usan EPP en número correcto y para el riego
exis- tente
• Si durante la atención no se tocan la cara o los
ojos con las manos enguantadas
80 PREVENCION Y CONTROL DE
de la adherencia a valores similares a los anteriores a la
inter- vención. Si bien la falta de conocimiento de las
medidas a aplicar o cómo utilizarlas suele ser un motivo
de incumpli- miento, otros motivos reducen la
adherencia en el tiempo, a saber: sobrecarga laboral, poco
tiempo, baja percepción de riesgo, acceso al EPP a más de
tres metros de distancia de la entrada de la habitación del
paciente o desconocimiento del EPP a utilizar (29, 30).
Cada uno de estos factores debe ser considerado al
momento de planificar una intervención.
RECOMENDACIONES BÁSICAS81
supervisando colocación y retiro (33), mientras otros
auto- res plantean focalizar la supervisión de la
manipulación del EPP sólo en etapas específicas
catalogadas de mayor ries- go, como al momento de
retirar el delantal o bata (34). En cualquiera de estas
estrategias, el respaldo de la institución y equipo
directivo, así como jefaturas directas del personal
involucrado, son condiciones asociadas a una mayor
proba- bilidad de éxito de la estrategia (32).
82 PREVENCION Y CONTROL DE
considerase como la zona de mayor riesgo. Por lo mis-
mo, al sacarse el EPP, se resguardará la cara de
modo de mantenerla siempre protegida y sin
contacto con elementos contaminados; la última
fase del retiro del EPP será la de los componentes
faciales, que se quita- rán después de que se hayan
removido todas las otras partes y se hayan
higienizado las manos.
Practicar la colocación y retiro del EPP debe ser
una actividad permanente en el personal que se
espera que lo use. El personal debe conocer la
secuencia de movimientos, los cuales deben ser
planificados y con- trolados. El entrenamiento debe
ser realizado con los modelos de equipos
disponibles localmente, a fin de adaptarse a
condiciones específicas tales como siste- mas de
fijación, ajuste, resistencia y flexibilidad del
material. Capacitar al personal de acuerdo a sus
fun- ciones, preferir grupos pequeños o
capacitación indi- vidual y la retroalimentación de
resultados de obser- vaciones durante el uso
habitual en servicio pueden ser más útiles que
actividades masivas. Si bien no exis- te un método
infalible, la práctica y ejecución de mo- vimientos
controlados y sistematizados se ha asociado en
condiciones experimentales a menor probabilidad
de contaminación propia y del entorno (35, 13).
Resumen
Garantice el suministro adecuado de EPP.
Involucre al personal en la selección de EPP.
Disminuya la variabilidad en el tipo de materiales
y modelos que utilizará en la institución para
facilitar la estandarización del entrenamiento y
capacitación.
RECOMENDACIONES BÁSICAS83
Entrene al personal en la colocación, uso y retiro
correcto del EPP con los artículos disponibles en la
institución.
Recurra a líderes que den el ejemplo con respecto
al EPP.
Constate el cumplimiento y uso inapropiado de EPP.
Deseche de forma segura.
Entrenar al personal sobre evaluación de riesgos e
in- dicaciones de uso de EPP.
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88 PREVENCION Y CONTROL DE
C. Prevención de exposiciones
por accidentes con objetos
cortopunzantes
¿Por quélaprevención de
exposicionesporaccidentes con
instrumentos cortopunzantes forma parte
de las precauciones estándares?
RECOMENDACIONES BÁSICAS89
fuertemente asociadas al tipo de atención provista
(Cuadro 10).
90 PREVENCION Y CONTROL DE
cortes con instrumentos contaminados con sangre que
con- tiene el agente patógeno: infección por VIH, 0,3%
(IC 95% 0,2%-0,5%); infección por VHB, <6% si el
paciente fuente es negativo para el antígeno HBeAg y
≥30% si es positivo para ese último antígeno, e infección
por VHC, 1,8% (de 0% a 7%).
RECOMENDACIONES BÁSICAS91
La epidemiología de las exposiciones percutáneas
depende, entre otras, del tipo de procedimiento realizado
y de los ob- jetos que se usan en el establecimiento; la
frecuencia de los procedimientos y de la aplicación de las
medidas de preven- ción instauradas. Las prácticas que
más se asocian a pincha- zos y cortes son la de volver a
encapsular agujas previamente utilizadas y la recolección y
disposición insegura de material cortopunzante. Por lo
tanto, el personal de salud que sue- le verse más expuesto
es el clínico de las áreas quirúrgicas, unidades de
urgencia, toma de muestras y laboratorio y cualquier otro
personal que durante labores no asistenciales manipule
objetos contaminados con sangre (2).
92 PREVENCION Y CONTROL DE
• Presencia de material cortopunzante expuesto al
ex- terior del receptáculo, al rebasar su capacidad.
• Uso de receptáculos sin cubierta protectora (tapa).
RECOMENDACIONES BÁSICAS93
Una vez evaluada y aceptada la indicación de uso de ma-
terial cortopunzante, las medidas para reducir el riesgo
de accidentes de ese tipo son:2
uso de guantes
manipulación segura de instrumentos
separación y eliminación segura de los objetos corto-
punzantes utilizados
uso de dispositivos con sistema de seguridad activo
y pasivo
94 PREVENCION Y CONTROL DE
No volver a encapsular agujas previamente utilizadas.
Evitar manipular o desarticular un objeto cortopun-
zante directamente con los dedos; de ser necesario,
utilizar pinzas.
Evitar en todo momento que la punta de un objeto
cortopunzante esté en dirección hacia alguna parte
del cuerpo del operador o ayudante.
Evitar el traslado no protegido de objetos
cortopun- zantes desde el sitio donde se usaron al
lugar de de- secho; los receptáculos de desechos
deben estar inme- diatamente próximos al sitio de
uso.
Utilizar una bandeja para recibir y entregar objetos
cortopunzantes, como bisturíes, y evitar el traspaso
mano a mano entre el personal.
Comunicar verbalmente cuando se pasa un objeto
cortopunzante.
RECOMENDACIONES BÁSICAS95
¿Dónde eliminar los objetos cortopunzantes?
96 PREVENCION Y CONTROL DE
plimiento de protocolos para la inmunización del
personal contra el virus de la hepatitis B; el manejo de la
posexposi- ción a los virus de laVHB y VIH, y la
utilización de sistemas de notificación y análisis de
exposiciones, para determinar cómo se producen los
accidentes y cómo se pueden prevenir con medidas
institucionales.
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98 PREVENCION Y CONTROL DE
D. Manejo del ambiente
¿Por qué el manejo del ambiente forma
parte de las precauciones estándares?
RECOMENDACIONES BÁSICAS99
Baja dosis infectante.
Acinetobacter spp. × × × ×
Enterococcus spp. × × × ×
resistente a
vancomicina
Pseudomonas × × ×
aeruginosa
Staphylococcus aureus × × × ×
resistente a
meticilina
Norovirus × ×
Bacilos × ×
gramnegativos
multirresistente
s
Adaptado de: Otter JA, et al. Evidence that contaminated sur-
faces contribute to the transmission of hospital pathogens and
RECOMENDACIONES BÁSICAS101
¿A qué se refiere el ambiente con
respecto a las IAAS?
FÓmITEs E INsTRUmENTAL: deben estar limpios y
desinfectados o esterilizados, según el uso que vaya
a dárseles. Este tópico se trata en otros manuales
espe- cíficos sobre limpieza, desinfección y
esterilización de artículos médicos (2).
sUpERFICIEs Y EqUIpos: se entenderán como tales
todas las superficies y accesorios del entorno del
pa- ciente que se utilizan transitoria o
permanentemente durante la atención; pueden ser
estructuras fijas o mó- viles (muebles, aparatos) no
desechables.
DEsECHos: todo material u objeto utilizado en la
atención del paciente o que se generó en su
entorno y que será eliminado de la institución de
salud. En general, se clasifican en desechos sólidos
y líquidos, biológicos o médicos.
RopA: se trata de textiles, tales como ropa de
cama, toallas y camisolas y pijamas utilizados por
el paciente.
RECOMENDACIONES BÁSICAS103
(fricción), físicos (temperatura) o químicos en un deter-
minado período (12). La desinfección es el proceso
físico o químico por medio del cual se eliminan los
microorga- nismos de formas vegetativas en objetos
inanimados, sin que se asegure la eliminación de esporas
bacterianas. En el presente documento, la desinfección
se refiere al uso de agentes químicos conocidos como
desinfectantes de nivel medio (fenoles, hipoclorito de
sodio) que eliminan bacterias vegetativas y algunas esporas
bacterianas, así como al uso de agentes químicos
conocidos como desinfectantes de nivel bajo (amonios
cuaternarios), que eliminan bacterias vegeta- tivas, hongos
y algunos virus en un período corto (menos de 10
minutos) (2).
RECOMENDACIONES BÁSICAS105
ticas que suelen evaluarse y elegirse al momento de
seleccionar un desinfectante: amplio espectro de
ac- ción; corto tiempo de latencia entre su
aplicación y efecto; compatibilidad con la
superficie en la cual se aplicará, así como con
otros químicos que podrían utilizarse y con el
ambiente; baja toxicidad para el ser humano; poca
capacidad alergénica; poca volati- lidad; aroma
tolerable y aceptabilidad de los usuarios y otros que
permanecen en el ambiente; facilidad de
preparación, manipulación, condiciones de uso y
al- macenamiento, y bajo costo. Ejemplos de
productos para desinfección de superficies:
• Soluciones de cloro (1000 – 5000 partes por
millón). Véase la fórmula de dilución del cloro
a partir de productos comerciales al final de
este capítulo.
• Alcohol 70%.
• Soluciones de amonios cuaternarios: según la
ge- neración tienen diferente grado de actividad
(véase manual específico sobre el tema).
• En caso de sospecharse contaminación con
esporas de Clostridium difficile, se preferirán las
soluciones de cloro al 0,05%. Otros desinfectantes
de eficacia demostrada contra C. difficile son los
con base de peróxido de hidrógeno.
• Para información sobre otros desinfectantes de uso
nosocomial se recomienda referirse al documento
Limpieza y Desinfección de Superficies
Hospita- larias, elaborado por la Agencia
Nacional de Vigi- lancia Sanitaria de Brasil con
apoyo de la OPS y disponible en español (12).
RECOMENDACIONES BÁSICAS107
Método Ventajas Desventajas
Recuento de Sencillo Caro.
colonias Puede identificar Requiere
aeróbicas patógenos laboratorio de
microbiología.
Resultados
disponibles 48
horas después de
la evaluación.
No está
estandarizada la
forma de tomarla
muestra.
Resultado difícil de
interpretar.
Marcadores Económico Requiere
fluorescentes Mínimo lámparas de luz
requerimiento de ultravioleta y
equipos tiempo para
Resultad marcar las
os superficies
inmediat antes
os de realizar la
limpieza.
Resultado difícil de
interpretar.
Depende del
operador.
Bioluminiscenc Resultados Más caro, ya que
ia inmediatos y requiere de
cuantificables luminó- metro e
hisopos para toma
de muestra.
Adaptado de Havill NL. Best practices in disinfection of
noncritical surfaces in the health care setting: creating a
bundle for success. American journal of infection control,
2013, 41(5 Suppl), pp.S26-30. Disponible en:
[Link] gov/pubmed/23622744.
RECOMENDACIONES BÁSICAS109
en contenedores impermeables y a prueba de fuga de
fluidos (por ejemplo, bolsas cerradas).
Al retirar la ropa del servicio clínico y llevarla a la
la- vandería (ropa sucia).
• Evitar contacto directo de la ropa del paciente con
el cuerpo del operador que trasporta la ropa,
trasladar- la preferiblemente en contenedores
cerrados.
• No sacudirla.
• Sacar la materia orgánica sólida (por ejemplo, heces)
antes de ponerla en los contenedores de ropa
sucia.
• No será necesario separar la ropa de pacientes in-
fectados de la de los no infectados, ya que no se
ha demostrado que haya un mayor número de
microor- ganismos en la primera que en la última
(18). Esta práctica puede variar entre
instituciones.
Al separar la ropa en la lavandería (19).
• La institución determinará el punto en el proceso
de lavado en el cual se realizará la separación y
clasifica- ción de las telas y textiles [Link]
clasificación tiene por objeto reducir el riesgo de
exposición de los trabajadores a tejidos
contaminados, así como a objetos cortopunzantes
que pudieran estar en la ropa. Paralelamente, se
requiereproteger los textiles y maquinarias de
lavado de la exposición a materiales
potencialmente dañinos (agujas, bisturíes, objetos
sólidos con superficies cortantes o punzantes).
• El personal deberá usar guantes suficientemente
gruesos para reducir el riesgo de exposiciones percu-
táneas.
Al momento del lavado (20, 21, 22, 23):
RECOMENDACIONES BÁSICAS111
Desechos
Los DEECHos DE Los EsTABLECImIENTos DE sALUD,
¿TIENEN mAYoR RIEsGo DE IAAs?
RECOMENDACIONES BÁSICAS113
Fórmula de dilución de hipoclorito de sodio:
Partes de agua totales que se agregan = [% concentrado original ÷ % de
concentración deseada] – 1
Ejemplos
Solución Solución Fórmula Resultado Preparación
comercial deseada
Solución Solución [5,0%÷0,1 49 Agregar
de cloro de cloro %] 49
con- dilui- da -1
partes
centrada al 0,1% de agua
al 5,0% (1.000 a1
ppm) parte
de
solución
comerci
al de
cloro al
5,0%.
Solución [5,5%÷0,1 54 Agregar
de cloro %] 54
dilui- da -1
partes
al 0,1% de agua
(1.000 a1
ppm) parte
de
solución
comerci
al de
cloro al
5,5%.
Solución Solución [6%÷0,1%] 59 Agregar
de cloro de cloro -1 59
con- dilui- da partes
centrada al 0,1% de agua
al 6,0% (1.000 a1
ppm) parte
de
solución
comerci
al de
cloro al
6,0%.
Solución Solución [6%÷0,5%] 11 Agregar
de cloro de cloro -1 11
con- dilui- da partes
centrada al 0,5% de agua
al 6,0% (5.000 a1
ppm) parte
de
solución
comerci
al de
cloro al
6,0%.
Debe considerarse que algunas soluciones comerciales de cloro
tienen concentraciones distintas a las indicadas en la etiqueta,
por lo que deben preferirse las soluciones de concentración
conocida.
RECOMENDACIONES BÁSICAS115
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RECOMENDACIONES BÁSICAS117
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IV
Las precauciones estándares no son siempre suficientes para
controlar la transmisión de ciertos agentes infecciosos.
Para esos casos, existen las precauciones adicionales, que
figuran a continuación según las siguientes vías de
transmisión: por contacto, por gotitas, por vía aérea
(núcleos de gotitas) y otras vías de transmisión. También
se trata en esta sección el aislamiento por cohortes.
RECOMENDACIONES BÁSICAS119
Muchas de las precauciones adicionales se basan en
opinio- nes de expertos, fundamentadas en el mecanismo
de trans- misión, la puerta de entrada conocida, la
percepción de riesgo y la gravedad de la enfermedad,
entre otras conside- raciones. La mayoría de los ensayos
clínicos, de casos y con- troles y otros datos probatorios se
sustentan en la evaluación de patologías y microorganismos
específicos y se concentran principalmente en infecciones
con aislamiento de Staphylo- coccus aureus resistentes a
meticilina (SARM) y de Entero- coccus resistentes a
vancomicina (ERV)(1). La eficacia de las precauciones
adicionales también se ha observado en el con- trol de
brotes epidémicos por distintos agentes infecciosos.
RECOMENDACIONES BÁSICAS121
dría ingresarse a los pacientes, considerando que aún no
tienen una condición clínica infectante conocida.
RECOMENDACIONES BÁSICAS123
amplia que permita tanto su confort como la deli-
mitación adecuadade los espacios e insumos
utiliza- dos por otros pacientes (porta sueros,
escabel, entre otros).
• Evitar que el paciente con indicación de
aislamiento esté en la misma habitación con
pacientes suscepti- bles (pacientes con
procedimientos invasivos) o con aquellos que
puedan sufrir consecuencias graves (in-
munocomprometidos).
Además,
si se trata de enfermedades entéricas de pacientes
que pueden valerse por sí mismos, habrá que
contar con baño exclusivo para el paciente o los
medios para mi- nimizar el riesgo de transmisión de
microorganismos por contacto con deposiciones
(bacinicas/bacines/ chatas individuales o
desechables). Si no es posible contar con baño
exclusivo para el paciente, se debe supervisar la
limpieza y desinfección después de cada uso;
se necesita tener espacio para dejar los EPP que se
usa- rán antes de ingresar a la habitación o al área
destina-
RECOMENDACIONES BÁSICAS125
Durante el traslado del paciente que requiera esas
medidas, el personal que esté en contacto con él deberá
seguir las indi- caciones mencionadas y asegurarse de que
los insumos sean de utilización individual (desechable) o
adecuadamente aseados y desinfectados antes de
volverlos a usar.
RECOMENDACIONES BÁSICAS129
¿Dónde ubicar a un paciente con precauciones por
trans- misión aérea y qué condiciones debe cumplir la
sala o unidad para ello?
RECOMENDACIONES BÁSICAS131
Se limitará la movilización del paciente hacia otras
unida- des. Si fuese necesario, el personal que lo
acompaña debe seguir las indicaciones correspondientes;
se podrá colocar al paciente una mascarilla quirúrgica, a
fin de restringir la emanación de gotitas desde su vía aérea
(según el estado ge- neral del paciente y la dificultad
respiratoria que presente).
Aislamiento en cohorte
RECOMENDACIONES BÁSICAS133
cientes es compleja, y la evidenciaes escasa. Se han
propues- to diferentes criterios, de acuerdo a la situación
epidemioló- gica, que en general se pueden resumir así:
Si se conoce el período infectante, la duración de
las medidas adicionales se mantiene hasta que el
pacien- te ya no se encuentra en condiciones de
transmitir el agente. Esto puede ser, de acuerdo a la
enfermedad, el tiempo desde el inicio de síntomas
(como para la in- fluenza, en que las medidas se
aplican por 5 días desde el inicio de los síntomas),
un número de días sin sín- tomas (por ejemplo, 48
horas sin diarrea en pacientes tratados por diarrea
por Clostridium difficile), número de días desde que
se haya iniciado un tratamiento efi- caz (como en
pacientes con impétigo, que requieren 24 horas de
tratamiento antes de levantar las medidas) o resultados
de exámenes de laboratorio (baciloscopia negativa en
pacientes con tuberculosis).
Si se trata de una enfermedad que no tiene un
perío- do infectante conocido, por ejemplo, una
infección pulmonar por una bacteria resistente a los
antimicro- bianos o por Burkholderia cepacia, no
hay una reco- mendación establecida. Algunos
autores recomiendan mantener el aislamiento hasta el
alta del paciente (12) y otros, hasta contar con al
menos dos estudios de portación (detección)
negativos realizados en distin- tos momentos (13).
No hay estudios que permitan concluir cuál es la
mejor conducta en estos casos.
RECOMENDACIONES BÁSICAS135
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2014;Jan;20 Suppl 1:1-55.
V
Precauciones estándares y
agentes multirresistentes
Si bien la resistencia a los antimicrobianos plantea una ame-
naza para la Salud Pública, su impacto sanitario en las IAAS
y la eficacia de las medidas destinadas a controlar su disemi-
nación han sido difíciles de evaluar (1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8,
9), en especial porque:
no existe una buena definición del concepto de
mul- tirresistencia (la más conocida y más utilizada
actual- mente se publicó en 2011) (10). La
información an- terior a ese año no contempla la
misma definición;
las variables medidas no son las mismas; por ejemplo,
RECOMENDACIONES BÁSICAS137
algunos estudios midieron infecciones propiamente
tales, otros colonizaciones y aún otros, transmisión
transitoria de los agentes infecciosos;
es difícil atribuir daño en el caso de pacientes muy
graves y sometidos a diversos procedimientos de
riesgo.
RECOMENDACIONES BÁSICAS139
colonizados e infectados.
Pueden suspenderse las
medidas tras la
reiteración, en un
paciente, de dos o más
cultivos negativos para el
agente
previamente detectado.
Medida Microorganismos sobre los
cuales la intervención ha
demostrado ser eficaz
Limpieza sistemática con Enterobacterias con β-
uso de desinfectantes lactama- sa de espectro
de nivel bajo o extendido; Kleb- siella
intermedio de espacios y pneumoniae, Pseudomo- nas
su- perficies cercanas o aeruginosa y Acinetobacter
con mayor probabilidad baumannii
de contacto con el multirresistentes.
paciente infectado o
colonizado.
Preferirlos artículos SARM; ERV; Acinetobacter
(termóme- tros, bau- mannii
fonendoscopios, otros) de multirresistentes.
uso exclusivo e individual
para pacientes infectados
o coloniza- dos. De no ser
posible, desinfec- tar
esosartículosluego de su
uso entre cada paciente.
Educar al personal de SARM; ERV;
salud que participa en enterobacterias con β-
el cuidado y tratamiento lactamasa de espectro
de pacientes colo- extendido; Klebsiella
nizados o infectados pneumo- niae, Pseudomonas
acerca de los aeruginosa y Acinetobacter
mecanismos de baumannii
transmisión y multirresistentes.
pertinencia del
cumplimiento de las
medidas indicadas, con
retroalimentación
periódica de su
cumplimiento.
Poner en práctica SARM, ERV,
estrategias para el enterobacterias pro-
reingreso de pacientes ductoras de BLEE,
colonizados o Clostridium difficile.
infectados, con tiempos
definidos localmen- te,
indicaciones de ingreso
y atención con
precauciones por
contacto.
Identificar pacientes SARM, ERV,
colonizados o infectados enterobacterias
al trasladarlos a otra productoras de BLEE.
unidad del hospital o a
otra institución.
RECOMENDACIONES BÁSICAS141
En periodos en los cuales las medidas antes mencionadas
no son suficientes y luego de haberse constatado su
cumpli- miento, por ejemplo, si hay aumento sostenido de
infeccio- nes endémicas, situaciones hiperendémicas y
brotes de IAAS o se trata de establecimientos que hayan
adoptado políticas de erradicación de ciertos agentes
infecciosos, pueden adop- tarse una o más de las medidas
del cuadro 14.
Reforzar la supervisión de los procesos de desinfección de alto nivel, si se sospecha Enterobacterias con β-
de microorganismos en cuyo mecanismo de trasmisión pueden participar lactamasa de espectro
procedimientos endoscópicos. extendido; Klebsiella pneu-
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El éxito de las medidas en casos de brote o hiperendemia
depende de que se cumplan las medidas aplicables a la
en- demia habitual y, en ningún caso, las sustituye; por
lo tan- to, debe verificarse su cumplimiento. Es más, dada
la escasa información fidedigna sobre la eficacia de cada
medida, el éxito o fracaso de cada una de ellas debe
evaluarse cada vez que se pongan en marcha.
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