0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas6 páginas

Tentación-Un Reflejo de Nuestras Verdaderas Necesidades

El sermón aborda la tentación como un reflejo de nuestras verdaderas necesidades, enfatizando que los deseos no son pecaminosos en sí mismos, sino que deben ser satisfechos en Dios. Se argumenta que Dios es la única fuente capaz de llenar las necesidades más profundas del alma y que el verdadero problema radica en cómo y dónde buscamos satisfacción. La conclusión subraya que abandonar a Dios y buscar satisfacción en lo creado lleva a la idolatría y al pecado.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
37 vistas6 páginas

Tentación-Un Reflejo de Nuestras Verdaderas Necesidades

El sermón aborda la tentación como un reflejo de nuestras verdaderas necesidades, enfatizando que los deseos no son pecaminosos en sí mismos, sino que deben ser satisfechos en Dios. Se argumenta que Dios es la única fuente capaz de llenar las necesidades más profundas del alma y que el verdadero problema radica en cómo y dónde buscamos satisfacción. La conclusión subraya que abandonar a Dios y buscar satisfacción en lo creado lleva a la idolatría y al pecado.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Título del sermón:

"Tentación: Un Reflejo de Nuestras Verdaderas Necesidades"


Santiago 1:13-18 en la Reina Valera 1960 dice:
3 Cuando alguno es tentado, no diga que es tentado de parte de Dios; porque Dios no
puede ser tentado por el mal, ni él tienta a nadie.
14 Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y
seducido.
15 Entonces la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado,
siendo consumado, da a luz la muerte.
16 Amados hermanos míos, no erréis.
17 Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el
cual no hay mudanza, ni sombra de variación.
18 Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias
de sus criaturas.

INTRODUCCION:
C.S. Lewis: "La tentación siempre comienza con un deseo legítimo que se convierte en un
ídolo. La verdadera libertad se encuentra en la satisfacción de nuestros deseos en Dios, no
en la búsqueda de placeres temporales."

¿Cómo funciona la tentación?

Tal como sucede en el ámbito de la medicina, diagnosticar correctamente la


enfermedad es la única forma de erradicar el verdadero problema. Se pueden intentar
muchos tratamientos, sin embargo, todos ellos fallarán si no se ataca aquello que
realmente está causando el problema. Para poder comprender el meollo del dilema del
corazón es necesario enfocarnos por unos instantes en la creación del ser humano. A
pesar de ser una porción muy conocida de la Biblia, Génesis 1 al 3 tienen mucho para
aportar en nuestro intento de diagnosticar el problema más profundo del hombre y de la
mujer. Meditemos en dos grandes enseñanzas que nos deja esta historia.

1.Los deseos profundos de mi corazón no son un pecado.

 A riesgo de ser malinterpretado, quisiera desafiarte a considerar que anhelar ser


felices o intentar llenar el corazón no es en sí pecaminoso, es algo creado y
diseñado por Dios por lo cual no nos deberíamos autocondenar. Todas nuestras
necesidades, tanto fisiológicas como espirituales, fueron diseñadas por Dios para
ser (directa o indirectamente) llenas por él.
 Base bíblica: Santiago 1:14 ("Cada uno es tentado cuando de su propia
concupiscencia es atraído y seducido.")
 Subpuntos:
1. Los deseos son parte del diseño de Dios:
 Explicación: Dios nos creó con necesidades físicas, emocionales y
espirituales. Estos deseos no son malos en sí mismos, sino que nos
llevan a depender de Él.
Tú y yo fuimos diseñados con una necesidad que solo puede ser
satisfecha cuando estamos llenos de él.
 Versículo clave: Génesis 1:31 ("Y vio Dios todo lo que había hecho, y
he aquí que
era bueno en gran manera.")
 Esta necesidad, esta dependencia; no es un defecto de creación.
No proviene de un error de Dios al crearnos. Todo lo contrario. Forma
parte de un plan y un diseño que fue así antes de la caída, que es así
hoy y que será así por la toda la eternidad.
 Pero Génesis 1 nos confronta con el hecho de que nuestra
necesidad de ayuda precede al pecado. Fuimos creados para ser
dependientes.
 El ser humano fue creado sin defecto, pero con necesidades.
2. Después de la caída, buscar nuestro mayor bien tiene el
potencial para
transformarse en algo malo:
 Explicación: El pecado toma deseos legítimos y los desvía hacia cosas
que están fuera de la voluntad de Dios.
 Versículo clave: Santiago 1:15 ("Entonces la concupiscencia,
después que ha concebido, da a luz el pecado; y el pecado, siendo
consumado, da a luz la muerte.")
Dios es el único ser sin necesidades, completamente autosuficiente y
que no depende de otros (sino solo de sí mismo) para ser feliz y estar
completo. Pensar en el ser humano como un ser sin necesidades sería
justamente, caer en la trampa de la serpiente y ¡pretender llegar a
ser igual que Él!

2.Los deseos profundos de mi corazón solo pueden ser satisfechos por


Dios.

 Base bíblica: Santiago 1:16-18 ("Mis queridos hermanos, no se engañen. Toda


buena dádiva y toda perfecta bendición descienden de lo alto, donde está el Padre
que creó las lumbreras celestes, y quien no cambia ni se mueve como las sombras.
Por su propia voluntad nos hizo nacer mediante la palabra de verdad, para que
fuéramos como los primeros frutos de su creación.")
 Subpuntos:
1. Dios es la fuente de toda satisfacción:
 Dios no solo no condena la sed del alma, sino que nos invita a
llenarla a través de él.
Isaías 55:1,2 nos hace una de las invitaciones más gráficas de toda la
Biblia: “Todos los sedientos, venid a las aguas; y los que no tenéis
dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad vino y leche sin
dinero y sin costo alguno. ¿Por qué gastáis dinero en lo que no es pan,
y vuestro salario en lo que no sacia? Escuchadme atentamente, y
comed lo que es bueno, y se deleitará vuestra alma en la abundancia”.
El pasaje es muy claro.
 Cristo mismo afirmó que la razón por la cual el vino a salvarnos fue
para que tengamos vida “en abundancia” (Juan 10:10). Incluso, unos
capítulos más adelante en el evangelio de Juan, Cristo llegó a afirmar:
“Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y
vuestro gozo sea completo” (Juan 15:11). La Biblia no deja dudas.
Hay una invitación a encontrar nuestro mayor placer en su persona.
 ¿Cuál es mi mayor deber como cristiano?
Detente unos segundos y considera esta pregunta. No te apresures,
medítala.
¿Cuál es tu mayor deber como creyente? Alguno podría decir: “Mi
mayor
deber como cristiano es servir a Dios”. Otro podría afirmar: “No.
Mi mayor deber como creyente es evangelizar; cumplir con la
Gran Comisión”. Otro quizás diría: “Mi mayor deber es
obedecerle o quizás leer la Biblia y orar”. Finalmente puede ser
que alguien afirme: “Nuestro mayor deber como cristianos es
hacer la voluntad de Dios e intentar no pecar”. Ninguna de estas
(ni de muchas otras opciones) es la respuesta correcta.

Nuestro mayor deber como cristianos es disfrutar a Dios. ¿Por qué?


Porque, disfrutamos aquello que amamos y el mayor
mandamiento que Dios nos ha dado es ¡amarlo a él! (Mateo
22:37,38).
2. Aceptar y vivir esta verdad resulta absolutamente esencial por tres
razones.

1. Dios es el único capaz de llenar las necesidades más


profundas del alma. Como dice el Salmo 16:11: “En tu
presencia hay plenitud de gozo; en tu diestra, deleites para
siempre”.
Presta atención a la palabra “plenitud”. La gran lección que
debemos aprender como seres humanos es que cuando Dios
no es suficiente, nada de lo que el mundo ofrezca será
suficiente; pero cuando Dios es suficiente, nada de lo que el
mundo ofrezca será necesario.

2. Podemos hacer cada una de las acciones mencionada


arriba (evangelizar, servir, leer la Biblia, orar, incluso
hacer su voluntad) sin amar a Dios.
Cristo ya nos advirtió esto en Mateo 6:1. Pablo lo reitera 1
Corintios 13:1-3. En este pasaje el apóstol es muy claro. ¡Es
posible dar todo mi dinero a los pobres sin tener amor real
por ellos! Esta es la razón por la cual Dios está mucho más
interesado en nuestras motivaciones que en nuestras acciones,
en el cambio de deseos que el mero cambio de comportamiento.
3. Al disfrutar a Dios lo valoramos, lo atesoramos, lo
apreciamos, en otras palabras, lo glorificamos y como afirma
correctamente John Piper: “Dios se glorifica a sí mismo no solo
cuando se contempla su gloria, sino cuando hay deleite en ella”
4. Los deseos profundos de mi corazón fueron diseñados por
Dios para que al disfrutarle, al amarle; le glorifique.
En otras palabras, el objetivo de Dios al crearnos con necesidades
fue para revelar su gloria y bondad al suplir esas necesidades.
Su diseño tiene por objetivo revelar su maravilloso amor por
nosotros de tal forma que nosotros disfrutemos, apreciemos,
valoremos y amemos ese amor. Como afirma Pablo en
Efesios 1:3-6, su plan se enfoca en compartir su gloriosa
gracia con nosotros: “Bendito sea el Dios y Padre de nuestro
Señor Jesucristo, que nos ha bendecido con toda bendición
espiritual… para alabanza de la gloria de su gracia que
gratuitamente ha impartido sobre nosotros en el Amado”.
3. Los deseos profundos de mi corazón no son el problema; el
problema es cómo y dónde los satisfago.

 Base bíblica: Santiago 1:15 ("Todo lo contrario, cada uno es tentado cuando sus
propios malos deseos lo arrastran y seducen. Luego, cuando el deseo ha
concebido, engendra el pecado; y el pecado, una vez que ha sido consumado, da a
luz la muerte.")
El problema no es nuestra dependencia. El problema no es el “agujero”
interior que sentimos. El problema no es anhelar la felicidad o intentar llenar
el corazón. El problema
es cómo solucionamos nuestras necesidades más profundas, nuestro vacío,
nuestra carencia de identidad, propósito, significado y valor.
Como dice Paul Tripp: “Sin el primer capítulo de Génesis no se puede
entender el mundo del ministerio personal. Ahí se explica que nuestra
necesidad de ayuda es parte de nuestro diseño. No es el resultado de la Caída.
Los seres humanos necesitan verdad que venga fuera de sí mismos para
encontrarle sentido a la vida”.
 Subpuntos:
1. Buscar satisfacción fuera de Dios:
 Jeremías 2:13 muestra claramente esta dinámica. Este pasaje
dice: “Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado a mí
[el primer mal], fuente de aguas vivas, y han cavado para sí
cisternas [el segundo mal], cisternas agrietadas que no retienen
el agua”.
 ¿Culpa Dios al pueblo por su sed? ¿Condena al pueblo por su
necesidad? ¿Acusa Dios a Israel por el problema que tiene? ¡Claro
que no!.
 Los dos males que comete Israel no tienen que ver con su
necesidad, tienen que ver con cómo soluciona su necesidad. El
problema del pueblo, como veremos a continuación, es abandonar
a Dios y buscar una solución fuera de Él.
 “No hay nada que eleve a Dios a un lugar más supremo y
central que la condición de una persona que se encuentra
convencida por entero que nada (ni el dinero, ni el prestigio, ni el
tiempo libre, ni la familia, ni el trabajo, ni la salud, ni los deportes,
ni los juguetes, ni los amigos), le traerá mayor satisfacción a su corazón
dolorido aparte de Dios… La esencia de la adoración es la
satisfacción en Dios”.
 Dios se muestra a sí mismo como una fuente de montaña de
agua fresca, limpia y de vida. La manera de glorificar una fuente
de agua como esa es disfrutando el agua, y alabando el agua, y
mantenerse regresando por más agua, y señalar a otros el camino
al agua… y nunca, nunca, nunca preferir otra agua en el mundo
que esa agua.

 Así que preferir los placeres del dinero, el poder, la fama


o el sexo por encima de las “delicias a la diestra de Dios”
(Sal.16:11) no es como preferir caramelo al sirope de chocolate….
[una simple cuestión de gusto.] Estimar a Dios menos que
cualquier otra cosa es la esencia del mal.

2. Dejamos de sentir deleite en Dios:


 Si consideras detenidamente el pasaje de Jeremías 2:13
llegarás a una conclusión absolutamente indispensable para
comprender cómo se producen los cambios. ANTES de comenzar a
buscar placer en el mundo YA he dejado de encontrar placer en Dios.
 Dicho de otra forma, la razón por la cual intento satisfacer mis
deseos profundos con ofertas de la creación es porque previamente
Dios ha dejado de ser mi mayor placer.
 Es decir, antes de cometer adulterio, suceden dos cosas.
Primero dejo de encontrar placer en Dios (el primer mal) y luego
de esto comienzo a idear una alternativa de placer fuera de Dios
(el segundo mal) a través de un deseo superficial (el sexo) que
transformo en un ídolo. Luego cometo una acción externa
pecaminosa (adulterar con otra persona) para intentar satisfacer mi
necesidad.
 ¡Por eso, disfrutar a Dios es tan esencial! Porque cuando
dejamos de disfrutarlo comenzamos a buscar alternativas de gozo
en otro lado. Esta, como veremos a continuación, es la esencia del
pecado. Abandonarlo a él en busca de otra cosa. Aquí, es
donde se inicia la tentación y nuestra idolatría. Nuestro
reemplazo de Dios por otra cosa, otro “dios”, que llene nuestro
vacío.

Conclusión:

PRIMER SEGUNDA
PRIMER MAL SEGUNDO MAL
CONSECUENCIA CONSECUENCIA

ME TRANSFORMO EN MI BUSCO SATISFACER MI


PRIMERO ABANDONO ESTOY A MI MERCED.
PROPIO DIOS. SED CON LO CREADO.
A DIOS FUENTE DE ESTOY CON SED.
IDEO UNA ALTERNATIVA. CONSTRUYO UNA
AGUA VIVA. TENGO UN DESEO
COMIENZO A APRECIAR Y CISTERNA. TRANSFORMO
DEJO DE APRECIARLE PROFUNDO QUE
DISFRUTAR INSANAMENTE UN DESEO SUPERFICIAL
Y DISFRUTARLE. NECESITA SER LLENO.
DE LA CRACION. EN UN IDOLO

 Resumen de los cuatro puntos:


1. Los deseos no son malos, pero deben ser satisfechos en Dios.
2. Solo Dios puede llenar los vacíos más profundos de nuestro corazón.
3. El problema no son los deseos, sino cómo y dónde los satisfacemos.

También podría gustarte