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Mis Ojos

El poema explora la lucha interna del hablante entre la rutina diaria y la búsqueda de momentos de belleza y conexión con la naturaleza. A través de imágenes de la vida moderna y la melancolía, se reflexiona sobre la existencia y la necesidad de encontrar significado en lo cotidiano. Finalmente, se celebra la capacidad de sentir y la esperanza de que, a pesar de la deshumanización, aún hay instantes que nos recuerdan lo real y lo valioso de la vida.

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Mis Ojos

El poema explora la lucha interna del hablante entre la rutina diaria y la búsqueda de momentos de belleza y conexión con la naturaleza. A través de imágenes de la vida moderna y la melancolía, se reflexiona sobre la existencia y la necesidad de encontrar significado en lo cotidiano. Finalmente, se celebra la capacidad de sentir y la esperanza de que, a pesar de la deshumanización, aún hay instantes que nos recuerdan lo real y lo valioso de la vida.

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Mis ojos,

No más que dos ojeras


Que descansan sobre
Esa pantalla negra,
Un sepulcro
De distracción eterno

Adivino que en el viento


Hay una tristeza transportada
Entre las rutinas oxidadas
De hollín ocroso

Soy un huésped de este autobús


Cuyo camino arde entre las tonalidades

Embrujo,
Al borde de las talladas olas
Perlas plateadas sin labios en crisol
Las nubes lívidas
exploran las entrañas del horizonte

no habrá reproches en tus ojos benditos;


céfiro matinal que fluye hasta mis mejillas
el éter fluye .

es la hora matutina,
los campos aún callan

y el son triste y sencillo de la zampoña suena,

yerma oscuridad
que filtra un azul imposible
de melancolía llena

Cuando vi mar en medio de los claros,


y cruzar su mirada sin brillo con la vuestra,

¿Quién no ha suspirado?

la sombra del cielo


otrora cubierta con plomizo vestido.
no es más que un espectro
ahora se escurría entre destellos

éxtasis cubre en cobre

Cuerda floja
1
No hubo milagros.
2
La alarma sonó a las 6:40
y otra vez no dormí lo suficiente.
3
Se me cierran los ojos en el metro.
4
En la clase,
las palabras flotan como humo ajeno.
5
Trabajo, estudio,
trabajo, estudio.
6
Una lista infinita que nunca se borra.
7
Mensajes por contestar,
reuniones,
llamadas perdidas.
8
Y luego el scroll.
9
Siempre el scroll.
10
Un túnel digital sin fondo,
11
rostros que no existen,
12
vidas que no me pertenecen.
13
¿Dónde estoy yo en esta sucesión de imágenes?
14
¿Cuándo dejé de buscarme?
15
Ni me acuerdo.
16
A veces creo que existo
solo porque estoy cansado.
17
Sólo el cuerpo recuerda que sigo vivo.
18
Me duele la espalda.
19
Los ojos.
20
El alma, a ratos.
21
Y sin embargo,
22
hay momentos.
23
Minutos que se descuelgan del tiempo
como ropa limpia de un tendedero.
24
Sin esperarlos.
25
Sin merecerlos.
26
Hoy fue uno.
27
Salí tarde,
la cabeza abombada,
el móvil en la mano aún vibrando.
28
Y de pronto, el cielo.
29
No un cielo cualquiera.
30
Un cielo herido por naranjas,
morados,
rojizos incendios de nube.
31
Un cielo que no cabía en sí mismo.
32
Y más allá, el mar.
33
El mar, sí.
34
No sabía que lo necesitaba tanto.
35
Una extensión líquida que se ondula
como si respirara.
36
Cada ola,
un suspiro que yo no había podido soltar.
37
Y los pájaros.
38
Dios,
los pájaros.
39
Planeando como si el aire
fuese promesa,
no carga.
40
Y yo allí,
41
parado,
42
sin saber muy bien si llorar o sonreír.
43
Porque el mundo era aún capaz
de no ser cruel.
44
Aunque fuera solo un instante.
45
Ese instante.
46
A veces pienso en José Hierro.
47
En cómo hablaba del tiempo
como quien mastica un clavo.
48
Del vivir como quien se desangra
sin hacer ruido.
49
Y sin embargo,
50
también encontraba belleza.
51
La vida era eso, decía:
52
una contradicción insoportable.
53
Una flor entre ruinas.
54
Una carcajada en la sala de espera.
55
Una luz que no dura,
56
pero existe.
57
Y al existir, ya salva.
58
¿Dónde se ha ido esa luz?
59
¿Se esconde en las notificaciones
o se escapa por ellas?
60
¿Quién nos roba el tiempo?
61
¿O lo regalamos?
62
He pensado en tirar el móvil al mar.
63
Pero sé que no lo haré.
64
Soy rehén de este mundo como todos.
65
Amo lo que odio.
66
Y eso también es ser de ahora.
67
Un siglo que se descompone
a velocidad de fibra óptica.
68
Pero aún guarda grietas por donde entra el sol.
69
Aunque sea filtrado.
70
Aunque dure un parpadeo.
71
Volví a casa.
72
El aire olía a sal.
73
Y una niña reía en la distancia.
74
Recordé mi infancia:
75
una cometa azul que no voló
pero igual me hizo feliz.
76
El primer libro que leí.
77
La vez que aprendí a flotar.
78
El tacto de mi madre al peinarme.
79
El beso de alguien que no recuerdo bien
pero dejó fuego.
80
No todo está perdido.
81
Mientras podamos sentir
que hay algo más que algoritmos.
82
Mientras podamos detenernos,
de cuando en cuando,
83
y decir: esto es real.
84
Esto soy yo.
85
Esto es ahora.
86
Sí.
87
Las horas van febriles,
como escribió el poeta.
88
Nos arrastran sin tregua,
nos disuelven.
89
Pero también
nos dejan un segundo
para mirar el mar
y entender.
90
Y eso basta.
91
Eso es todo lo que hay.
92
No tengo respuestas.
93
Ni fórmulas.
94
Ni salvación automática.
95
Pero hoy vi el cielo
manchado de cobre.
96
Y los pájaros me enseñaron
una forma de caer sin romperse.
97
Y el mar me recordó
que todo vuelve,
incluso lo que no se espera.
98
Así que respiro.
99
Y sigo.
100
Con la cuerda floja… pero con los ojos abiertos.

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