Número 282 Martes, 9 de diciembre de 2014 Página 44770
TÍTULO XII. EVALUACIÓN Y MEDICIÓN DE LOS NIVELES SONOROS Y
VIBRACIONES
TÍTULO XIII. RÉGIMEN JURÍDICO
TÍTULO XIV. INFRACCIONES Y SANCIONES
DISPOSICIÓN TRANSITORIA
DISPOSICIÓN FINAL
DISPOSICIÓN DEROGATORIA
ANEXOS:
- ANEXO I: ÍNDICES DE RUIDO
- ANEXO II: NIVELES ACÚSTICOS
- ANEXO III: EVALUACIÓN Y MEDICIÓN DE LOS ÍNDICES DE RUIDO
- ANEXO IV: CONTENIDO DEL ESTUDIO ACÚSTICO A NIVEL DE PROYECTO
- ANEXO V: DOCUMENTACIÓN A APORTAR SOBRE EL CUMPLIMIENTO DEL
AISLAMIENTO ACÚSTICO MÍNIMO EXIGIDO Y DE LOS NIVELES DE RUIDO,
PREVIO AL INICIO DE ACTIVIDAD
- ANEXO VI: CONDICIONES QUE DEBERÁN CUMPLIR LOS LIMITADORES-
CONTROLADORES-REGISTRADORES
- ANEXO VII: CONTENIDOS MÍNIMOS DEL CERTIFICADO DE COMPROBACIÓN
DE LOS AISLAMIENTOS ACÚSTICOS MÍNIMOS EXIGIBLES EN LA EDIFICACIÓN
MEDIANTE MEDICIONES “IN SITU”
Preámbulo
La comunidad médica internacional reconoce que el ruido es uno de los
elementos perturbadores que más negativamente afecta a la calidad de vida de
las personas, alterando su salud y bienestar. La concienciación social y de los
gobiernos sobre los perjuicios de este tipo de contaminación llevó a la Unión
Europea a aprobar la Directiva 2002/49/CE, de 25 de junio, con el objetivo de
establecer un marco común destinado a evitar, prevenir y reducir, con carácter
prioritario los efectos nocivos de la exposición de la población al ruido ambiental.
El art. 45 de la Constitución Española de 1978 establece el derecho de todos
los ciudadanos a disfrutar de un medio ambiente adecuado para el desarrollo
de la persona, así como el deber de conservarlo y la obligación de los poderes
públicos de velar por la utilización racional de los recursos naturales con el fin de
proteger y mejorar la calidad de vida y defender y restaurar el medio ambiente,
estableciendo que quienes violen tal disposición serán sancionados en los
términos que la ley fije penal o administrativamente, sin perjuicio de la obligación
de reparar el daño causado. Asimismo, se consagra constitucionalmente el
derecho a la intimidad personal y familiar, que puede preservarse entre otros,
mediante una adecuada regulación de la incidencia acústica.
La Legislación básica del Estado en materia de ruido viene constituida
por la Ley 37/2003, de 17 de noviembre, del Ruido, que ha sido desarrollada
reglamentariamente por el RD 1513/2005, de 16 de diciembre, de Evaluación y
Gestión del Ruido Medioambiental, y por el RD 1367/2007, de 19 de octubre, en
lo referente a zonificación acústica, objetivos de calidad y emisiones acústicas.
Este desarrollo normativo ha hecho necesaria, desde un punto de vista técnico,
la incorporación de estas nuevas normas al ordenamiento municipal. En ellos
se han introducido conceptos precisos en lo referente a la fijación de objetivos
NPE: A-091214-15608