UNIVERSIDAD DE GUADALAJARA
CENTRO UNVERCITARIO DE LA COSTA
División Ciencias Biológicas y de la Salud
MATERIA: Psicología de la salud
TEMA: El dolor
CARRERA: Psicología
MAESTRA: Polet Jackeline Islas Magaña
ALUMNA: María de Jesús Silva Manzano
FECHA: 01/05/2024.
“EL DOLOR”
El dolor es una señal del sistema nervioso de que algo no anda bien. Es una sensación
desagradable, como un pinchazo, hormigueo, picadura, ardor o molestia. El dolor puede
ser agudo o sordo. Puede ser intermitente o ser constante. Puede sentir dolor en algún
lugar del cuerpo, como la espalda, el abdomen, el pecho o la pelvis. O puede sentir dolor
generalizado. El dolor puede ayudar a diagnosticar un problema. Sin dolor, usted podría
lastimarse gravemente sin saberlo o no darse cuenta de que tiene un problema médico que
requiere tratamiento.
Hay dos tipos de dolor:
Agudo y crónico. En general, el dolor agudo aparece de repente, debido a una enfermedad,
lesión o inflamación. A menudo puede ser diagnosticado y tratado. Generalmente
desaparece, aunque a veces puede convertirse en dolor crónico. El dolor crónico dura
mucho tiempo y puede causar problemas graves.
Las primeras teorías:
Se propusieron teorías para explicar el dolor. Nacieron desde una perspectiva biomédica.
Fue Descartes, siguiendo este enfoque, uno de los primeros autores que propuso que el
dolor era una respuesta automática a un estímulo externo.
Las respuestas psicológicas de ansiedad y depresión eran vistas como una consecuencia
del dolor, pero no tenían una influencia causal. El dolor era una reacción a un estímulo y
siempre tenía una causa concreta que podría explicarlo, por lo cual se lo podría clasificar
como orgánico cuando se podía establecer la lesión que lo causaba o como psicogénico
cuando el dolor estaría en la mente de la persona.
La teoría de la puerta abrió nuevas perspectivas, de tal manera que el dolor ya no es visto
como un producto lineal del daño tisular, sino como un fenómeno complejo que se encuentra
vinculado tanto con el daño tisular como con el estado emocional, los aspectos
motivacionales y de reforzamiento, así como por factores atencionales (Camacho y Amate,
2003).
Los factores psicológicos y fisiológicos del dolor son:
a) Dimensión sensorial-discriminativa: hace referencia a la transmisión de la estimulación
nociva (térmica, mecánica o química) que activa los nociceptores y que explica la naturaleza
del dolor y su localización en el organismo.
b) Dimensión afectivo-motivacional: hace referencia a la caracterización que la persona
hace del dolor cuando lo adjetiva como desagradable o nocivo. Éstas son cualidades que
se pueden asociar con estados de ansiedad y respuestas de escape y/o evitación.
c) Dimensión cognitivo-evaluativa: hace referencia a variables como la atención, las
creencias o los pensamientos que pueden afectar, además, a las dimensiones sensorial-
discriminativa y afectivo-motivacional.
La conducta de dolor:
se refiere a aquellas quejas o expresiones de malestar que la persona manifiesta porque
son reforzadas por su entorno (Fordyce, 1976). Estas incluyen
• expresiones faciales o audibles
• movimientos protectores
• maniobras analgésicas
• afecto negativo
• evitación de alguna actividad
La fenomenología del dolor crónico:
Un modo distinto de aproximarse al dolor, de gran importancia psicológica y clínica, es
estudiar cómo las personas lo experimentan desde una perspectiva personal, más allá de
su intensidad o localización. Se trata de indagar cómo se percibe y vive el dolor. Smith y
Osbom (2007) observaron que la vivencia del dolor crónico gira en torno a cuatro aspectos
básicos.
La fenomenología del dolor crónico
Un modo distinto de aproximarse al dolor, de gran importancia psicológica y clínica, es
estudiar cómo las personas lo experimentan desde una perspectiva personal, más allá de
su intensidad o localización. Se trata de indagar cómo se percibe y vive el dolor. Smith y
Osbom (2007) observaron que la vivencia del dolor crónico gira en torno a cuatro aspectos
básicos.
El tratamiento del dolor puede incluir medicamentos analgésicos, terapias físicas,
tratamientos alternativos como la acupuntura o la terapia cognitivo-conductual, y en algunos
casos, procedimientos quirúrgicos. Es importante consultar a un profesional de la salud para
obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Tratamiento psicológico (con la entrevista psicológica)
La entrevista constituye el primer paso del proceso de intervención y tiene como objeto el
poner de manifiesto la naturaleza del dolor que el paciente presenta. Un aspecto
fundamental es descubrir si las quejas pueden ser consideradas como conductas de dolor,
ya que, en este supuesto, el tratamiento de elección determina el uso de una serie de
procedimientos operantes que harían probablemente innecesario ahondar en los otros
componentes y dimensiones del dolor.
Puntos claves:
REFERNCIAS:
Vázquez, I. (2015). Manual de psicología de la salud. 2da ed. (pp. 145- 152). Oviedo:
Pirámide