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LECTURA OBLIGATORIA: - Capítulo V: El empate, 1955- 1966 y Capítulo VI: Dependencia o liberación,
1966-1976 (hasta el apartado “La vuelta de Perón”), en Breve Historia… (op. cit.)
LECTURAS OBLIGATORIAS: - “El terrorismo de Estado”, por Graciela Etchevest, en Herramientas… (op.
cit.) - “Transición a la democracia”, por Nicolás Simone, en Herramientas… (op. cit.) - Capítulo VI:
Dependencia o liberación, 1966-1976 (desde el apartado “La vuelta de Perón”), en Breve Historia… (op.
cit.) - Capítulo VII: El Proceso, 1976- 1983, en Breve Historia… (op. cit.)
Se clasifican en Formales; Surgen desde el estado, son establecidas por escrito mediante
leyes, escuelas, comisarías u hospitales
E informales que no están previstas por el estado ni por escrito (vivir en familia, los
casamientos, los cumpleaños). Ambas son simultáneas y no excluyentes en el marco
legal. -El control de las instituciones genera una lucha de poder en la sociedad; osea
mientras un grupo busca aumentar su poder, otro sector lo puede perder generando
conflictos
El estado es una asociación que ejerce una fuerza legítima dominante sobre un territorio
determinado y formado por una sociedad civil(Encargados en la sociedad de limitar al
estado)
-En el Vínculo Sociedad-Estado ambos presentan una supremacía sobre el individuo
llamada determinismo. Las personas se determinan como individuos que viven en una
esfera privada que determina su repliegue por ejemplo, al determinarse una organización
política y un régimen político democratico, la sociedad solo influye a la hora de ejercer el
sufragio, es en este momento que sale de la esfera y luego vuelve a recluirse (Paula
Bertino) esta idea fue criticada por Fue criticada por 1 Alexis Tocqueville quien
consideraba deseable para los sistemas democráticos que los ciudadanos participen de
organizaciones intermedias. Así no podrían aislarse, fomentar el interés en los asuntos
públicos e incrementarla calidad institucional de la democracia.
Algunos objetivos planteados para defender estos ideales fueron
-Defender derechos y leyes que no se cumplen
-La concreción de funciones que el estado no realiza según los intereses
de la sociedad
-La ampliación de la constitución moral social ante nuevas
problemáticas y fomentación de intereses
-Fortalecimiento de la sociedad civil: vigoriza la democracia
En la realidad se vuelve un poco complejo poder encerrar en uno u otro un significado esta
de definición absoluta ej: elecciones corruptas, poderes no totalmente independientes,
libertades civiles y políticas vulneradas o gobiernos despóticos (elecciones sin ejercicio de
la democracia) → excepciones
Existen distintos tipos de democracias pero todas tienen en común las elecciones justas y
una amplia participación social en el gobierno. Esto es un concepto minimalista (Dahl)
Democracia: Elecciones.
También se planteó la poliarquía: Democracias imperfectas, la manera más simple de
describir las realmente existentes ya que la democracia es un sistema inalcanzable e
imposible (realidad concreta) osea un orden utópico y aspirar a lo ideal.
siguientes características.
1) Derecho al voto: A votar y ser votado
2) Las elecciones deben ser limpias y todos los votos deben valer lo mismo: Igualdad de
votos, las autoridades son elegidas por ciudadanos
3) Los funcionarios electos no pueden ser juzgados (controlados por instituciones) por
personas sin representación popular
4) Debe existir una alternativa frente al gobierno y así priorizar la posibilidad de que cada
ciudadano se acerque al grupo de su interés
5) La existencia de libertad de expresión y variedad de info, permitiendo informarse de
manera integral y buscar alternativas
6) Se deben proponer partidos diferentes con iguales posibilidades de llegar al poder con
distintas ideas y programas respecto a la implementación de políticas
Para que esto se lleve a cabo necesitamos de un marco constitucional basado en dos
principios
Inclusion:Participacion ciudadana en asuntos y decisiones del gobierno y públicas
PROFUNDIZANDO EL CONCEPTO
Características que diferencian a las dd de las representativas:
- En las democracias delegativas, las decisiones son tomadas de manera discrecional por
una sola persona o un grupo reducido, sin tener en cuenta la diversidad de opiniones de la
ciudadanía. Aunque sí sean democráticas en términos de legitimidad electoral y existencia
de libertades civiles y políticas, el presidente tiene un poder concentrado y no siente la
necesidad de consensuar o someter sus decisiones a la revisión de instituciones de control.
- En contraste, en las democracias representativas, la toma de decisiones requiere el
acuerdo de diferentes partidos políticos a través del debate y la negociación en
instituciones como el Congreso. Existe una mayor consideración de los diversos puntos de
vista y se busca llegar a acuerdos políticos conjuntos.
- En las democracias delegativas, se enfatiza la figura del presidente como un líder
carismático que concentra el poder y la toma de decisiones. El presidente se presenta como
la encarnación del país y del interés general, por lo que contradecirlo se percibe como una
contradicción a la Nación. Además, se estimula la aparición de polarización social y la
creación de dicotomías como "patria-antipatria" o "nación-antinación". La disidencia o el
cuestionamiento a las decisiones presidenciales se consideran negativos y se utiliza un
"lenguaje de crisis" para respaldar el régimen. En estas democracias, las instituciones
democráticas como el Congreso y el Poder Judicial son vistas como obstáculos y, en lugar
de fortalecer el régimen, se critican o se dejan de lado. Las políticas públicas son
implementadas de forma abrupta y sin consulta, sin contar con el aval de instituciones o
grupos afectados. En las democracias delegativas, los líderes se apoyan más en
movimientos sociales que en partidos políticos. Los movimientos permiten una mejor
integración de las diferencias entre sus componentes, a diferencia de los partidos políticos,
que suelen excluir a quienes piensan de manera distinta. El presidente busca ser el
representante de todos, constituyendo un movimiento en torno a sí mismo en lugar de un
partido político.
CAPÍTULO 7: Populismo
El término “líder populista” se ha utilizado para señalar a hombres como Correa, Evo
Morales, José Mujica, Kirchner o Lula. Pero entre ellos hay diferencias en las políticas,
alianzas, estrategias, discursos o público al que se dirigen. Entonces ¿Qué es el Populismo?
En algunos contextos políticos se lo uso negativamente pero en la mayoría de la
interpretaciones se asocia a un rasgo popular.
2) Golpe institucional
● Los actores civiles organizan un golpe de Estado con el objetivo de cambiar el
rumbo político de un país através de la violación y la falta de reconocimiento de la
legalidad constitucional vigente.
● No participen los militares. (ej. Cacerolazo + De la Rúa: fin de gobierno, aunque no
haya ocasionado cambio derégimen).
3) Autogolpe de Estado:
● Un mismo gobierno, originalmente democrático, realiza un golpe para quedarse en
el poder.
● Un presidente electo democráticamente, se convierte en un dictador (debido a que
anula el parlamento, lajusticia y suspende los derechos de la población).
4) Golpe de mercado:
● A partir de la década de 1980.
● El descredito de los militares luego de la guerra de Malvinas impidió que se
produjera otro nuevo golpe de estado.
● Se utiliza el mercado financiero y la economía como armas para desestabilizar el
gobierno.
● No solo se observa en las variables económicas, sino que también en la calle.
● Se producen saqueos y movilizaciones informales de sectores marginados bajo la
batuta de grupos políticos que buscan crear una sensación de descontrol y perdida
del orden. Así, se produce la pérdida de legitimidad del gobierno Los ciudadanos no
confían en que el Estado sea capaz de solucionar la crisis. La violencia, el uso de
herramientas no democráticas y la aplicación de la fuerza contra la oposición están
siempre presentes en todos los tipos de golpes de Estado. los golpes de Estado en
la Argentina
1) 1930-1943: la década infame
● Liderado por Gral. José Félix Uriburu.
● Derroco a Hipólito Yrigoyen (1928: su 2do. mandato).
● Estableció dictadura provisional y luego llamo a elecciones.
● Apoyo: prensa, iglesia, partidos opositores.
● Prohibición de presentarse a elecciones para algunos candidatos y fraude
patriótico realizado por las fuerzas armadas.
● Década infame: gobierno falsamente democrático y restringido.
2) 1943-1946: revolución del 43
● Liderado por Rawson, Ramírez y Farrell.
● Derroco a Ramón Castillo (gobierno de facto anterior).
● Intervención solo militar.
● Surgió como respuesta a la intención de Ramón Castillo de romper la neutralidad
frente a la 2da. Guerra
● Mundial volcándose al bando liderado por USA.
● Vuelve a participar Perón (Farrell remplazo a Ramírez puso a Perón como
secretario de trabajo y Previsión Social).
● Fue de carácter transitorio (no permanecieron mucho tiempo en el poder).
● Hubo golpe dentro de golpe, los tres dictadores se autoproclamaron presidente.
❖ Democracia: Juan Domingo Perón (1946-1955)
3) 1955-1958: revolución libertadora
● Liderado por Eduardo Lonardi.
● Derroco a Juan Domingo Perón (1946-1952/1952-1955/1973-1974).
● Estableció dictadura provisional y luego llamo a elecciones.
● Antiperonismo y violencia contra sus seguidores.
● Falta de acuerdo entre quienes tomaron el poder.
● Esto trajo conflictos internos con respecto a la gobernabilidad y el presidente
debió renunciar para dejar a Eugenio Aramburu, otro militar.
● Democracia Arturo Frondizi (1958-1962) triunfó en las elecciones tras hacer un
pacto con Perón
4) 1962-1963
● Liderado por José María Guido.
● Frondizi abandono el gobierno por la constante presión y extorsión de los
militares.
● Estableció dictadura provisional y luego llamo a elecciones.
● La falta de acuerdos entre los militares se hicieron públicas al punto que se
resolverse por las armas en el recordado suceso de “azules contra colorados”.
❖ Democracia: Arturo U. Illia (1963-1966). Peronismo proscripto (prohibido)
5) 1966-1973: revolución Argentina
● Liderado por Juan Carlos Onganía.
● Derroco a Illia.
● Intento establecer un gobierno de largo plazo.
● Imponiendo un cambio estructural en la economía y sociedad, no lo logra.
● El país no vivía ninguna crisis economía, fue un momento de estabilidad y
crecimiento.
● Ocasionado por diferentes políticas y las ambiciones de distintos actores no
dispuestos a esperar el final del mandato radical.
● Conto con el apoyo peronista a través de participación sindical y señales enviadas
por Perón desde España (exiliado).
● Debió renunciar por el “Cordobazo”.
❖ Democracia: Héctor J. Cámpora (1973). “Cámpora al gobierno. Perón al poder”
(renuncia).
❖ Raúl Lastiri (julio-octubre).
❖Juan D. Perón (1973-1974) (Masacre de Ezeiza) (Muere)
❖ Isabel de Perón (1974-1976).
6) 1976-1983: Proceso de Reorganización Nacional (Prn).
● Liderado por Jorge Rafael Videla.
● Derroco a Isabel Perón.
● Intento de establecer un gobierno de largo plazo.
● Fue el más sangriento de la historia argentina.
● Se impuso el terrorismo de estado.
● Se violaron sistemáticamente los derechos humanos.
● Desapariciones, secuestros, torturas, muertes y exilios.
● La derrota de la Guerra de Malvinas (1982) y la quiebra económica del país,
ocasionaron un desastre de tal magnitud que hasta el día de hoy no se han
registrado otros tipos de gobiernos militares.
Hasta hoy no ha habido ningún otro gobierno militar. Ni los militares han aparecido
ante la opinión pública como posibles líderes para resolver situaciones de crisis.
Pero los Golpes de Estado no han sido los responsables sino el síntoma de los
profundos desacuerdos y la imposibilidad de consensuar y estabilizar el régimen
democrático.
DEFINICIONES
La transición es un lapso de tiempo que comienza cuando un régimen no
democrático de un país empieza a retirarse. La transición termina cuando un régimen
democrático se impone ya sin riesgo de ser derrocado. O sea, la transición es el
intervalo entre un régimen político y otro (O’Donnell, Schmitter y Whitehead).La
derrota en las Malvinas dejó al gobierno militar sin ningún apoyo y con el repudio
total de los ciudadanos. El período de transición iniciado en 1982 finalizó cuando el
gobierno de Menem Derrotó a los militares “carapintada”. Esa victoria del gobierno
democrático sobre los militares golpistas, obtenida por la fuerza, dio a la democracia
un impulso definitivo y a partir de entonces, ya no hubo peligros de retroceso.Los
períodos de transición incluyen un cambio de régimen político y por ende de reglas
de juego, que no es difícil, cada vez que terminó un régimen no democrático
comenzó un período de transición.
En cuarto lugar podrían hallarse los “nostálgicos del régimen autoritario” Son los
que durante yluego del régimen y hasta luego de asumido el nuevo gobierno
pueden conspirar contra la consolidación del mismo Lo sectores prodemocráticos
deben aliarse y aislar a los sectores nostálgicos para que no logren ninguna
maniobra.
Los actores internacionales son el quinto actor. Se trata de organizaciones
internacionales como laInternacional Socialista o la Demócrata Cristiana que apoyan
a los políticos locales afines a sus ideas con dinero o logística para las elecciones.
También componen este grupo las organizaciones supranacionales (que están por
encima de las naciones) como la CIDH (Corte Interamericana de Derechos Humanos)
o la ONU (Organización de las Naciones Unidas) o la OEA (Organización de los
Estados Americanos).
PACTOS E INCERTIDUMBRE
La élite política es la encargada de conducir el proceso de instalación de la
democracia y, como se afirmó anteriormente, muchas veces recurre a los pactos.Este
período es difícil y las élites tienen que saber equilibrar cuándo jugarse al beneficio
personal ycuando moderar las ambiciones, ya que la activa acción de los nostálgico
obliga a que los políticosde diversos partidos tengan que acordar reglas entre sí
para controlar la lucha por el poder.Estos pactos pueden ser secretos o públicos y
tienen como fin generar garantías recíprocas para competir en igualdad.Los pactos
de la élite son importantes porque:
-Se constituyen en la garantía de que los sectores nostálgicos del
régimen autoritario no tendrán margen de maniobra para intentar otro
golpe.
-Forma una red de contención de las demandas de una sociedad que
sale a la luz despuésde años de represión y que está movilizada más que lo
habitual.
La transición española se constituyó en EL modelo.
EJEMPLOS DE TRANSICIONES: ESPAÑA Y ARGENTINA ESPAÑA
Comenzó con la muerte de su dictador, el general Francisco Franco en 1975. Sin
embargo 2 años antes había un sucesor designado por Franco, que fue asesinado
por ETA. Los planes se cambiaron y Franco designó como rey y nuevo sucesor a Juan
Carlos I. La transición se llevó a cabo de manera gradual y consensuada entre 1975
y 1982. Juan Carlos I, optó por abrir paso a democracia y condenó un intento de
golpe de Estado a su nombre.Otro protagonista fue Adolfo Suárez, dirigente político
de centro-derecha que venía del régimen anterior (uno de los “blandos” y que fue
presidente entre 1877 y 1981), decidió la legalización del Partido Comunista, a
cambio de que aceptara
la monarquía constitucional. Al PC le costaba este pacto y tuvo que cortar relaciones
con la Unión Soviética que se oponía a la negociación (son antimonárquicos por
ideología). Vale destacar el papel de Felipe González, del Partido Socialista Obrero
Español, que se apoyó en otros gobiernos socialistas europeos para que no
aceptaran la inclusión de España en la Comunidad Europea hasta que hubiera
terminado el proceso de democratización.Los políticos españoles tomaron
decisiones difíciles, hicieron cálculos y apostaron
por confiar entre sí. Estaban convencidos de que era momento de trabajar así.
ARGENTINA
En 1982 Argentina perdió la guerra de las Malvinas, la cual llevó a un descredito
total de los militares, quienes llegaron a la fecha con problemas, desgastados y
divididos deseando dejarles todo a los civiles. Los políticos argentinos tuvieron la
oportunidad de llegar a acuerdos, pero el único acuerdo que tomaron fue el de
luchar por las elecciones, en las cuales compitieron descarnadamente.En 1983 se
celebraron las primeras elecciones y ganó el radical Raúl Alfonsín, el candidato que
máscriticaba al régimen saliente. Sostuvo el régimen democrático, no con pocas
intentonas de un nuevo golpe.La ausencia de pactos entre la élite política hizo que
no hubiera acuerdos sobre un modelo económico a seguir (cuestión que los
españoles si habían acordado seguir). Tampoco hubo acuerdo sobre qué hacer con
los militares (los españoles optaron por no realizar juicios por los crímenes del
régimen franquista).El gobierno militar en soledad y en cumplimiento a lo que había
prometido enjuició y condenó a las cúpulas de los militares responsables del golpe y
desapariciones. Este hecho hizo que los sectores nostálgicos mostraran su
capacidad de daño.Se produjo 3 levantamientos militares durante los años de
Alfonsín, el cuarto ocurrió con Menem que reprimió a los militares rebeldes y liber a
los militares juzgados en libertad; desde entonces se consolidó la democracia
política y finalizó la transición ya que los militares no volvieron a ser una amenaza
Afirmando territorios a través de tres guerras civiles: La guerra contra paraguay, La conquista del
desierto(Nuevas tierras para explotar, nace la clase terrateniente) y la federalizacion de Bs.As
1880
● Nuevo escenario constitucional, Julio Roca presidente (1880-1866).
● Ideologia liberal y positivista creia ser la unica clase apta para gobernar
● Centro de poder + fuerte regido por la constituciòn (sancionada en 1852)
● Asume el poder sobre territorios controlados por indígenas y se definen límites con claridad
● Regimen politico republicano: “monarquía disfrazada de república”(Alberdi) basado en un
sistema unicato: controlado por una minoría (la oligarquía: terratenientes, empresarios..) donde el
presidente tiene poder sin límites.
● Partido único: Partido Autononista Nacional (P.A.N): federación de gobernadores c/ sistema
hegemónico(siempre ganaba).
● El presidente se encargaba de todos los resortes del poder mediante: fraude electoral/violencia de
comisio/voto no obligatorio/presidente elige sucesor.
● El sistema alejaba la decisión de la clase popular
● El presidente era como un monarca ”republicano”Monarca porque: El presidente toma todas las
decisiones y disciplinaba a grupos provinciales y Republicano porque: Haympoderes de estado que
ejercen máximo control (P. ejec/P. Judi/P.leg).
● Mandato limitado por la constitución (6 años, sin reelección).
Ideologías:
● Liberales: similar a Liberal pero con más participación en el mercado.
● Positivistas: la historia actual no puede ser analizada ni comprendida, para eso deben pasar 50
años y así ver las cosas con mas objetividad.
Ferrocarriles: la red que cubrió toda argentina integró territorio y aseguro presencia en interior Se
expanden y se unen la agricultura y
ganaderia
Frigoríficos: estimuló exportación de ganado vacuno para la expansión se requiere mano de obra
barata (extranjeros) necesitando el Ingreso de inmigrantes al país
Tensiones y Transformaciones
Hacia 1890, comenzaron a aparecer síntomas de debilidad del sistema político. Ese año hubo
importantes huelgas cargadas de violencia y tensiones (como la bomba en el teatro colon), donde el
movimiento obrero fue reprimido a través de leyes
-Se diagnosticó que la sociedad estaba enferma culpando a “malos inmigrantes” Predominaba un
nacionalismo “chauvinista” (desprecio por lo extranjero, mejor es lo nacional)
Solución mayoritaria: nacionalizar(educación) y disciplinar(serv.militar) a inmigrantes; surgiendo la
elite dirigente
Elite conciliadora: se hace cargo de reclamos y reformas
Elite intransigente: ayudo al estado a reprimir en manifestaciones y después siguió por su cuenta
IGM (1914-1918):
Desorganizó circuitos comerciales y financieros
Detuvo nuevas inversiones
Dificultades industriales
Tensiones
En ámbito rural:
1) Los chacareros en Santa Fe
2) Rev. De la unión civica
3) Los terratenientes siempre le aumentan el arriendo a los arrendatarios por la creciente demanda
de tierras. Pero cuando caen los precios en 1910 y 1911..
Huelga por parte de arrendatarios que ya no podían costear el aumento, en la cual se negaban a
levantar la cosecha a menos que los terratenientes hagan: contratos + largos, rebajas de arriendos,
entre otros.
Construyen entidad gremial (1912): Federación Agraria Argentina (FAA) Los chacareros quedan
constituidos como actores.
En ámbito urbano:
-Anarquistas (desde 1890 a 1910)
Representaban a masa extranjera trabajadora (adultos analfabetos) marginados por la escuela.
Objetivo: destruir al sistema desde afuera (deshacer la sociedad y rehacer la sin patrones ni Estado)
Instrumentos: huelga general (1910) y levantamiento espontaneo. El estado responde ante esto con
actitud represora: ley de residencia (era legal expulsar extranjeros involucrados en conflictos sociales
y politicos).
-Sindicalistas
Representaban a grandes gremios (ferrovíarios, portuarios..)
Objetivo: mejorar la sociedad
Instrumentos: -Luchas desde adentro del sistema político/-Actitud +conciliadora c/ Estado/-Actores
de presencia y reclamos constante
-Socialistas
Representaban a obreros calificados (c/educación básica y decididos a quedarse en el país) Objetivo:
mejora en la sociedad incitando a nacionalizarse. Instrumentos: luchar desde adentro del sistema
político por medio de reformas por vía parlamentaria.
• Por otro lado, se fue delineando dentro de las clases altas otro sector, proclive a llevar a cabo una
reforma del sistema político. Este sector estaba liderado por Carlos Pellegrini.
● UCR (Unión Civica Radical): buscaba nuevas posibilidades en el campo de la política y la plena
vigencia de constitución
● PS (Partido Socialista): buscaba justicia social y terminar con la política. Cambiar reglas del juego
electoral y sanciona la Ley Sáenz Peña. (con esta ley buscaban aplacar la creciente agitación social
que se había trasformado la sociedad argentina)
La presión popular por el sufragio llevó a Roque Sáenz Peña (1910-14) a una reforma electoral
La Ley Sáenz Peña (1912) que instauró el voto secreto y obligatorio → Esta ley se hizo con el fin
de preservar el sistema de dominación, cediendo algo a las masas, sobre todo a los sectores medios.
Así, el sector más aperturista de élite buscaba legitimar, al menos en parte, al régimen.
Sin embargo, no esperaban la sorpresa: la UCR se imponía en las elecciones (con Yrigoyen). Si bien la
Ley Sáenz Peña sirvió a la oligarquía para mantener a la clase obrera apartada del sistema electoral,
provocó la pérdida del mecanismo básico del control de poder: la sucesión
En 1916 se llaman a elecciones democráticamente → Asume Hipólito Yrigoyen (UCR)
Consecuencias de la ley
-Cambio de régimen político: se impuso una democracia
-El voto pasó a ser secreto, universal y obligatorio (no + voto cantado ni voluntario) -Aumentó interés
público por las elecciones.
-Dio fin a la falsa república
2) Revolución sovietica: Esto afecta a sectores urbanos y rurales Y se crea (desde 1917 hasta
1923) clima de conflictividad
1917 Se instauró en Rusia el modelo comunistale da a movimientos socialistas y comunistas otro
lugar en el mundoconlleva a una amenaza económica para las clases dominantes.
Ciclo violento de confrontación
Huelgas de gremios de transporte, la federación obrera marítima y la federación obrera ferrocarrilera
Mediante: obstaculización/paralización de embarque de cosechas.
Conducidos por: sindicalistas dirigentes de la FORA IX (federación obrera regional argentina).
El estado adopta dos posiciones ante huelgas:
– En gremios c/ poder en capital federalconcilia y dialoga (funciona como estado arbitro). A
gremios extranjeros y de la provincia de buenos airesutiliza la represión.
-Se rompe el equilibrio logrado por el estado con “La Semana Tragica (1919): represión frente a los
huelguistas de talleres. Muchos asesinatos.
Esto galvanizó (incentivó) la lucha de los trabajadores agremiados o no: pico de movilizaciones
rurales: chacareros, jornaleros, y pueblos rurales.
La represión de 1919 es dirigida x la Liga PatrióticaGrupos de derecha: centros elitistas, círculos
militares.
A partir de formación de la liga, nacen grupos de derecha que ejercen una fuerza junto a la policía
para evitar la movilización en la sociedad
Objetivo: restaurar el orden y la propiedad (culpan a los extranjeros de causar ese desorden)
Sectores católicos influyen en el avance de la derecha
Yrigoyen adopta una estrategia p/ aumentar su poder (xq tenía a las provincias y al congreso en
contra), para esoprácticas clientisticas (punteros politicos para ganar las elecciones)
-Usar el presupuesto del estado p/ganar elecciones
-Intervenir provincias p/ganar eleccionesAunque tenía mayoría de diputados a favor, las provincias
estaban en contra todavía, entonces las interviene (algunas por decreto) excepto Santa Fe, única
provincia no intervenida
-Desvalorización hacia el congreso, por ejemplo no dar el discurso inaugural
- Dentro de su propio partido aparece la oposición (diputados del propio radicalismo)
En resumen: El radicalismo y su caudillo contribuyeron en la incorporación ciudadana a la vida política-con
un estilo tradicional y moderno a la vez, pero fallaban en la relación entre la ciudadanía y el sistema
institucional democrático.
Alvear
-Aparece como la contra cara de Yrigoyen
-Conservador: representante de los partidos propietarios
-Le da mayor participación al congreso y no interviene las provincias
-En 1923 Gallo (radical, ministro de alvear) encabeza la corriente “antipersonalista”
-En 1924 se profundiza la división del radicalismo (presentaron listas separadas y se constituyeron
partidos diferentes)
—--Unos eran: “genuflexos” (obsecuentes del jefe)
—--- Otros eras: “contubernistas” (promueven le acuerdo multipartidario)
La derecha ya no quería la vuelta de Yrigoyen (lo presentaban como agitador social, caudillo
autoritario..) plantean distintas posturas, ya que había una elite indecisa entre la vieja republica
liberal y las promesas de la nueva república nacionalista
1)gobierno desde una elitea favor de esta postura, grupos minoritarios forman Liga Republicana:
-Se manifiestan en las calles
-Uriburu se adhiere a la manifestación
-Creían que la democracia y el sufragio debían ser remplazados por la dirección de un jefe rodeado
de una elite
2)mantener esta democracia del sufragio universal y ampliado
-Con la aparición de Uriburu, crecen esperanzas de un golpe militar regenerador
-Los grupos nacionalistas le hacen la oferta a la elite indecisa
-Las fuerzas armadas (pero + el ejército) empiezan a obtener cada vez más cargos políticos
—-Militar Justo como ministro de guerra
—---Mosconi preside YPF
La vuelta de Yrigoyen
Desde 1926
➢ Querian la vuelta de Yrigoyen
➢ El Yrigoyenismo desarolló su rede de moites y fortalecio la imagen mitica del caudillo Su
idea regeneradora: “la bandera de nacionalizacion” nacionalizar el petróleo
➢ El petróleo anteriormente ya era una discusión pública; los militares estaban preocupados
por los recursos estrategicos ya que tambien estaba la empresa “estandar oil” y no querian
competencia
➢ Se da una fuerte hostilidad hacia ee.uu”sentimiento antiestadounidense”
1928
➢ Victoria de Yrigoyen
➢ El proyecto de nacionalización del petróleo fue presentado en el congreso, mientras tanto...
Yrigoyen vuelve a tener relaciones con gran Bretaña:
➢ Llego al país una misión comercial británica, invitada por el presidente. El acuerdo establecía:
fuertes concesiones comerciales a los británicos, asegurándoles el suministro de materiales
ferrocarriles del Estado a cambio de que ellos seguirían comprando carne argentina.
➢ El gobierno apeló clásicos mecanismos: reparto de puestos públicos; intervenciones
provinciales...
➢ La oposición, ya planeaba desalojar a yrigoyen por métodos institucionales (golpe de estado)
1929
➢ Crisis económica mundial (da cierre al modelo económico liberal burgués.)
➢ En Argentina: La caída de exportaciones, y retiro de fondos estadounidenses afectaron:
empresas ferroviarias y marítimas vinculadas con comercio exterior al gobierno
➢ trajo: inflación, despidos y reducciones de sueldos
➢ Esto se reflejó en elecciones de 1930: Los socialistas independientes (c/apoyo de toda la
oposición) vencen en la capital. Derrotan a radicales y a socialistas
➢ Las voces de la oposición (a liga republicana, estudiantes, unviersitarios, reformistas...)
querían la caída del gobierno
➢ La incapacidad de Yrigoyen de dar respuestas rápidas a la crisis le daban un argumento a
los opositores
➢ Una elite alentada por dirigentes políticos y por militares que seguían al general Justo y que
alentaban al general Uriburuse ponen de acuerdo para hacer el golpe de estado.
1930
➢ 6 de septiembre 1° Golpe de estado comandado por General Uriburu (comienzo de la
década infame)
➢ Representaba un elitismo autoritario que pretende acabar con la democracia y sus partidos
➢ Las instituciones no opusieron resistencia y escasa movilización a favor del presidente caído
La mayor dificultad estaba en los radicales que surgieron después de la victoria de 1931 (que fue
anulada por Uriburu) y del retorno con Alvear → que hizo las paces con Yrigoyen y reunifico el
partido.
Los oficiales radicales conspiraron y el gobierno uso las conspiraciones para desarmar a los radicales
(con la revolución de 1931 en corrientes el gobierno busco una excusa para detener o deportar a la
plana mayor del partido y veto la candidatura presencial de Alvear) → Los radicales entonces usan
la estrategia de abstención
Por lo tanto, en las elecciones de noviembre, solo lo enfrento una coalición del partido socialista y el
demócrata progresista (de la torre y Repetto) → La fórmula de Justo obtuvo el triunfo
El partido socialista independiente se dividió y sus dirigentes (sobre todo tomaso y pinedo) fueron un
papel fundamental para la creación de la “concordancia” así como en el diseño de las principales
políticas del gobierno
→ La concordancia era una alianza entre el partido conservador, radicalismo antipersonalista y el ps
En 1935 se creó el Banco Central, cuya función principal era regular la fluctuación cíclica de la masa
monetaria, evitando tanto que haya demasiado dinero en circulación
como que haya poco
Se crea junta reguladora de granos y de carne p/ garantizar precio mínimo a productores Cierre
progresivo de la economía: c/ objetivo de desarrollar el mercado interno y promover la industria
nacional
En ese contexto empezó a crecer la industria y continuó haciéndolo durante toda la década. Creció
mucho el sector textil, también la mayoría de las actividades relacionadas con el consumo de
alimentos, productos químicos, y metálicos diversos, llamado modelo por sustitución de
importaciones.
La presencia británica
Situación con Gran Bretaña:
Con el avance de E.E.U.U. y la crisis del 30, Gran Bretaña opto por reconcentrarse en su imperio,
fortalecer vínculos con las colonias y acotar en ellos la presencia estadounidense (Australia, nueva
Zelanda, etc.) → Por lo que decidió reducir un tercio las compras de carne congelada a Argentina que
podía reemplazarse por la de Australia
En 1933 el vicepresidente Roca viaja a Gran Bretaña a realizar un acuerdo y firma el tratado Roca –
Runciman
¿De que se trataba este tratado? → propuso limitar al 15% el cupo que podría ser manejado por
frigoríficos nacionales.La ganancia se usaria en Gran Bretaña, saldando
deudas(pagos,importaciones,textiles. Siendo mas favorable para GB, se estipula un “tratamiento
benévolo” (reflotar empresas británicas en dificultades
De La torre (opositor) se opone a este acuerdo vergonzoso y entreguista que era el pacto
rocaRunciman. Y solicitó una investigación sobre el comercio de las carnes en el país y las
actividades de los frigoríficos. Los senadores oficialistas reconocieron abusos importantes por parte
de los frigoríficos, precios muy bajos pagados a los productores, prácticas monopólicas y evasión
impositiva
→ Pero la investigación termina abruptamente con el asesinato de uno de los senadores
1930 → Se crea la CGT (Confederación General del Trabajo) uniendo las ideologías sindicalistas y
socialistas:
- El socialismo hacía hincapié en la necesidad de que los obreros sean representados por un partido
político y aspiraban a tener mejoras en las condiciones laborales a través de la representación
parlamentaria
- En cambio, los sindicalistas, si bien apoyaban la democracia, creían que los obreros estarían mejor
representados con los sindicatos que con un partido político
- Finalmente, ambas corrientes se unen formando la CGT (aunque los grandes gremios como la
Unión Ferroviaria y el sindicato de la Construcción siguieron existiendo)
- Gradualmente la CGT obtuvo algunas mejoras laborales, concedidas siempre por el Estado y por
los empresarios siempre a regañadientes. En algunos sindicatos consiguieron que la jornada laboral
fuera de ocho horas, y en algunas actividades se instrumentó la jubilación
1936 → Triunfa la UCR en las elecciones para diputados y triunfa su candidato a gobernador
(Sabattini) → Pero el gobierno reacciona interviniendo en provincias y hace fraude electoral poniendo
a Manuel Fresco como gobernador → Esto se justifica como una herramienta para detener a las
“masas ciegas” que no sabían votar
1943 → La iglesia y sectores nacionales del ejército (frente nacional) comienzan a preocuparse de
que vuelva el modelo agroexportador → los sectores del ejercito empiezan a juntarse en secreto y
dan ideas revolucionarias…
Empiezan a aparecer grupos golpistas entre los cuales se destaco una logia militar → El GOU (Grupo
de Oficiales Unidos), y muchos apostaban a la ruptura del orden institucional qu termina de
desencadenarse cuando Castillo pide la renuncia de Ramírez y el 4 de junio de 1943 se produce un
golpe de estado.
La restauración conservadora
Nacionalistas: se enorgullecían del elitismo autoritario.
Reclamaban por la vuelta a una sociedad jerárquica, como la colonial, no contaminada por el
liberalismo, organizada por un Estado corporativo y cimentada por un catolicismo integral
Enemigo: las altas finanzas y la explotación internacional se fundían con los comunistas, los
extranjeros causantes de la disgregación nacional, y también los judíos, unidos en una siniestra
confabulación.
Federación Nacional Democrática liberal y opuesta a Uriburu.
1931 revolución sofocada en Corrientes
UCR abstención.
1931 impuesto a los réditos.
Presidencia de Ortiz
radical Antipersonalista, sucedió a Justo en 1938
1940 delegó el mando al vicepresidente Castillo.
Presidencia de Castillo
Volvieron los métodos fraudulentos
Aumentaron las ventas de carne a UK.
Saldo a favor con UK.
Exportaciones industriales a países limítrofes.
Saldos favorables con USA
1941: USA entró en la guerra y procuró forzar a los países americanos a acompañarlo.
Argentina excluida del programa de rearme.
FFAA actor político.
Nacionalismo anti británico.
Enemigos de la nacionalidad: UK y oligarquía.
Alianzas políticas débiles, empezaron a cultivar a los jefes militares. 1943: GOU depuso al
presidente
La emergencia
2a Golpe de Estado → 1943
→ Encabezado principalmente por Rawson quien renuncio a los 3 días y fue reemplazado por el
militar Ramírez
→ Causas: el fraude/el aumento del nacionalismo/el clima de guerra
→ El nuevo gobierno se formó casi exclusivamente con militares, orientados desde un grupo de
oficiales organizado como logia → el GOU, cuyo principal referente era el ministro de Guerra, el
general Edelmiro J. Farrell
→ Medidas que se tomaron en el gobierno: “acallar la agitación política y la protesta social”
• Proscribieron comunistas
• Persiguieron sindicatos e intervinieron en la CGT
• Disolvieron Acción Argentina y a los partidos políticos
• Intervinieron en universidades
• Y para acercarse a la Iglesia establecieron la obligatoriedad de la enseñanza
religiosa en las escuelas públicas
→ Obsesionado con un orden social nuevo y evitar el caos del comunismo tuvieron la colaboración
de nacionalistas, católicos integristas, y seguidores de Uriburu → El régimen militar tuvo un tono
autoritario, antiliberal y mesiánico
Este gobierno fue atacado por los Estados Unidos, porque era unos de los dos gobiernos en América
que no lo acompañaba en la Guerra → También los norteamericanos sospechaban que el gobierno
simpatizaba con los nazis.
En 1944 Ramírez les declaró la guerra a los alemanes y entonces los oficiales más
antinorteamericanos lo destituyeron, reemplazándolo por el ministro de guerra Farell.
Perón → (miembro influyente en el GOU) primero era ministro de Guerra y después fue ascendiendo
hasta ser vicepresidente
Perón sobresalía entre los militares por su capacidad profesional y por su proyecto político → Según
Romero era “el alma verdadera del gobierno”
Había estado en Europa en los años anteriores a la Segunda Guerra mundial y allí conoció y admiró
al fascismo de Mussolini.
A Perón le preocupaba un actor social que, hasta allí, en la Argentina, nadie había tenido en cuenta:
los trabajadores.
Por medio de la Secretaria de Trabajo Perón se vinculo con los dirigentes sindicales Desde la
secretaria de trabajo Perón expandía los mecanismos del estado arbitro (esbozados con Yrigoyen y
apenas usado en la década del 30):
- impulsó a los trabajadores a organizarse y a presentar sus demandas, que empezaron a ser
satisfechas
- Se extendió el régimen de jubilaciones, los trabajadores tuvieron vacaciones pagas, seguros de
accidente del trabajo, y se equilibraron las relaciones entre obreros y patrones
- Perón dispuso que se promulgara el Estatuto del Peón, que daba derechos siempre ignorados a los
trabajadores del campo.
Dispuesto a hablarle a todos los sectores de la sociedad a militares les señala los peligros de la
posguerra; el desorden social; la necesidad de un estado fuerte (interventor y que asegure la
autarquía económica) → se conforma el consejo nacional de posguerra para profundizar
política de seguridad social) a los empresarios: el peligro que trae que las masas estén
desorganizadas y el peligro que trae le comunismo
Pero los empresarios y las agrupaciones patronales toman distancia de perón mientras este se
afirma aún más a la clase trabajadora y afirma la idea de la justicia social
El Estado peronista
➔ Perón disolvió el Partido Laborista → Crea el Partido Peronista
➔ La organización obrera se consolida firmemente
➔ La Ley de Asociaciones Profesionales aseguraba la existencia de grandes y poderosas
organizaciones -un sindicato por rama de industria y una confección única-, con fuerza para negociar
de igual a igual con los representantes patronales. Pero a la vez eran dependientes de la personería
gremial que era dada por el Estado → la CGT fue la responsable de transmitir las directivas del
Estado a los sindicatos
➔ El Estado peronista tenía en los trabajadores su gran fuerza legitimadora, y concedió a sus
representantes un lugar destacado en el gobierno, facilitando y estimulando además su organización,
y colmándolos de beneficios.
➔ Función sindicatos: se ocuparon de problemas referidos a condiciones de trabajo, negociaron
directamente con patronos, establecieron en fábricos un principio cercano a la igualdad
➔ Perón ejercía una presión constante en sindicatos, pero estos nunca dejaron de ser la expresión
social y política de los trabajadores
EVA PERON:
1947 → Eva Perón ocupa el lugar en la secretaria de trabajo y se dedicó a cumplir funciones de
mediación entre los dirigentes sindicales y el gobierno; facilitando la negociación de los conflictos
con estilo personal (combinando persuasión e imposición)
→Eva tuvo un papel de política social Y FUE EL NEXO ENTRE LAS DEMANDAS DE LOS
TRABAJADORES (CGT) Y EL GOBIERNO
Extendió sus apoyos a sectores populares no sindicalizados:
• A través de Eva Perón y su fundación (financiada con fondos públicos y aportes privados) crearon:
escuelas; hogares para ancianos huérfanos; policlínicos; repartió alimentos; estimulo turismo y
deporte
Practico la “acción directa”
• Las organizaciones del partido detectaban los casos particulares de desprotección y transmitían los
pedidos a la fundación donde Eva Perón recibía estos pedidos y entregaba las necesidades: camas
de hospitales, maquinas de coser, un empleo, una pensión, etc. Eva Perón encarnaba el ESTADO
BENEFACTOR y protegía a los trabajadores sin protección sindical
➔ Los medios de difusión machacaron sin cesar sobre esta imagen entre benefactora y reparadora,
replicada luego por la escuela donde los niños se introducían a la lectura con “Evita me ama” → La
acción social directa y este discurso benefactor constituyeron una nueva identidad social → “Los
humildes”
➔ El Estado peronista consideraba que él tenía que vincularse con cada uno de los sectores de la
sociedad → que era considerada una comunidad y no una suma de individuos → y aspiraba a que
cada uno de esos individuos se organizaran y formaran su representación corporativa
- A los empresarios y profesionales los organizo en la CGE (Confederación General económica)
- Con la iglesia tuvo un acuerdo: El gobierno peronista mantuvo la enseñanza eligiosa en la escuela y
dio la conducción de las universidades
- Con respecto a las Fuerzas Armadas, aunque Perón muchas veces utilizó oficiales en puestos de
gobierno importantes, las Fuerzas Armadas fueron apartadas de la política y el Gobierno no se
inmiscuyó inicialmente en cuestiones internas de ellas.
Un conflicto cultural
Los sectores populares ejercieron plenamente una ciudadanía social → se fueron incorporando al
consumo, a la ciudad y a la política, comprando ropas, calzados, radios, etc., viajando por el país a
través del turismo social, paseando, aprovechando el “sábado inglés”, yendo al cine y ocupando la
ciudad
Algunos oligárquicos se sentían horrorizados frente a la invasión popular de los espacios
antiguamente propios y mucho de ira ante la perdida de diferencia y el respeto
Fue un conflicto cultural el que opuso lo “oligárquico” con lo “popular”. En esa
perspectiva, la oligarquía fría y egoísta pretendía restringir el acceso a los
bienes y excluir al pueblo, que permitía dar un violento ataque discursivo(sobre todo con la voz de
Eva Perón) con escasas acciones en contra de los
oligárquicos
Crisis y nueva política económica
Hacia 1949 se empezaron a notar los primeros síntomas de agotamiento del
modelo de sustitución de importaciones:
• Los mercados se contrajeron → caída de las exportaciones y de los precios
• Se agotaron las reservas acumuladas
• Comenzaron a faltar industrias y esto produjo finalmente inflación, paro y
desocupación
• Estancamiento de la industria → Eficiencia reducida, maquinaria obsoleta,
deterioro de los servicios (como electricidad y transporte), alta mano de obra
con salarios muy altos
*Todo esto sumado con una crisis externa y dos sequias sucesivas
Frente a esto el gobierno:
Lanza el 2°Plan Quinquenal (1953 – 57)→ cuya prioridad era la producción
Agrícola-ganadera, la industria pesada y la energía
Para reducir la inflación se restringió el consumo interno: fueron eliminados los subsidios a distintos
bienes de uso popular, veda parcial al consumo de carne y se levanto el congelamiento de los
alquileres
Se proclamo la “vuelta al campo”: El IAPI invirtió su mecanismo y estimulo a los productores rurales
con precios retributivos y se daba prioridad a la maquinaria agrícola
Ley de radicación de capitales (1953): que buscaba la inversión de capitales extranjeros en las
industrias (el más importante fue el de contrato de explotación petrolera de Standard Oíl)
Hacia 1954 la economía había mejorado, pero comenzaron a crecer las huelgas
(azucareros de Tucumán, ferroviarios, gráficos, banqueros) → Y Perón opta por aplicar una dura
represión (presos dirigentes y movilización militar a los obreros)
Los militares se preguntaban acerca de la solidez de un orden proclamado pero basado en la
agitación popular y se indignaban ante el avance del autoritarismo y se irritaban con las acciones y el
estilo de Eva Perón
Esto llevo a que se produjera un intento de Golpe de Estado en 1951 que fracaso → Perón establece
un estado de guerra y hace una depuración en los mandos militares
Consolidación del autoritarismo
1952 → 2°gobierno de Perón
En ese mismo año se produce la muerte de Evita → Se advirtió un manejo
burocrático y una pérdida de la iniciativa → Se acentuó el autoritarismo:
- En la administración pública comenzó a exigirse la afiliación al peronismo
- la exhibición del “escudito” o el luto por la muerte de Evita
- También se exigía la donación de sueldos para la Fundación Eva Perón y se hacían manifestaciones
en homenaje a Eva y a Perón, cuyos nombres se impusieron para estaciones de tren, hospitales,
calles - La “peronización” se dio también en las Fuerzas Armadas donde se dieron cursos de
adoctrinamiento justicialista
La caída
1954 → Se crea el “Partido Demócrata Cristiano” que marca el conflicto entre Perón y la Iglesia que
rápidamente llevo a su caída
Al principio la iglesia lo apoyaba por la enseñanza obligatoria en las escuelas, pero luego empezaron
a chocar en una serie de campos:
La iglesia era sensible a los avances del terreno de la Beneficencia a través de la fundación (y la
imagen mítica que se creaba de Evita) y en el de la educación y la preocupación del avance del
Estado en la organización de los estudiantes universitarios
En una concentración, mientras hablaba Perón, estallaron en la Plaza de Mayo bombas colocadas por
los grupos opositores donde murieron varias personas
→ Perón detiene a principales dirigentes de la oposición, pero en diciembre lanza una ley de amnistía
que permitió liberar a la mayoría de los presos políticos
El conflicto estallo en 1954 cuando compitieron dos manifestaciones en el Dia del Estudiante: una
organizada por la Iglesia y otra por la UES
Como consecuencia:
➔ Perón prohibió las procesiones, suprimió la enseñanza religiosa en las escuelas, se sanciono la ley
de divorcio, se autorizo la apertura de prostíbulos, y se envió un proyecto de reforma constitucional
para separar la Iglesia del Estado
➔ La iglesia inundo la ciudad con todo tipo de panfletos y movilizo sus cuadros → El 16 de junio la
Marina aprovecha la ocasión y bombardea la Casa de Gobierno para asesinar a Perón que culmino
con 300 muertes de civiles
Inmediatamente Perón toma una actitud conciliadora (en cierto modo era prisionero de los militares)
y concluyeron los ataques a la iglesia y se llamó a la oposición para negociar
→ En agosto presenta su renuncia y convoca a los peronistas por ultima vez En septiembre de 1955
se estalla en Córdoba una sublevación militar encabezada por Eduardo Lonardi quien se presenta
como presidente provisional de la Nación y Perón se exilia
La economía del primer peronismo
- Objetivos de la estrategia económica peronista:
- aumentar la expansión del mercado interno;
- modificar los mecanismo de redistribución del ingreso (beneficiando fundamentalmente a los
sectores trabajadores); - alentar el crecimiento industrial.
- Política económica impulsada:
- política bancaria: nacionalización del Banco Central (el gobierno comienza a controlarlo a partir de
1946) y de los depósitos existentes en los bancos privados (la Nación se convierte en el garante de
esos depósitos) → con esta política bancaria, el Banco Central empieza a modificar y ampliar el
conjunto de sus funciones y competencias, lo que le termina otorgando una mayor autonomía al
gobierno en el manejo de la política tanto monetaria como crediticia.
- la creación del IAPI (Instituto Argentino de Promoción del Intercambio), que va a permitir el
monopolio del comercio de la exportación de cereales, y de ganado en menor medida, así como el
control de la importación de materias primas y equipos de agro e industriales, y el crecimiento de los
convenios comerciales con los países europeos.
El gobierno tiene nuevas herramientas para estimular la actividad económica, el pleno empleo y el
fuerte aumento del gasto público (mismo que se financia a través de créditos públicos, de la emisión
monetaria, y de la colocación de títulos de deuda a tasas bajas). Constante económica favorecida por
el contexto internacional benéfico para el desarrollo del sector industrial
argentino.
-Crecimiento del gasto publico
–Situacion favorable en el mercado mundial
La relación con los sindicatos fue muy mala la protesta social fue violentada y se condiciono la
posibilidad de hacer huelga (ley de arbitraje obligatorio)
En febrero de 1967 lanzaron un Plan de Acción . Lo que agravó la situación de los trabajadores con
contrarespuesta a esto fueron despidos masivos, retiros de personería sindical, intervenciones a los
sindicatos y el uso de todos los instrumentos para acabar con el gremialismo los sucesivos paros
tuvieron escasa repercusión y la CGT debió reconocer su derrota total y suspender las medidas.
El gobierno de facto había encontrado la fórmula política para controlar la sociedad y la economía.
Terminando con el poder corporativo y político dejando descolocado al sindicalismo vandorista,
protagonista principal de ambas escenas, y hasta al propio Perón
Pero a lo largo de 1968 la CGT de los Argentinos encabezó un movimiento de protesta (reunió a
dos grupos de dirigentes hasta ese momento enfrentados: el tradicional núcleo vandorista, sin
representación política, y los llamados “participacionistas” a fin al gobierno de facto) el gobierno
pudo controlar combinando amenazas y ofrecimientos.
Todas estas voces pusieron la tensión entre el presidente y su ministro de Economía. A mediados
de año, Onganía relevó a los tres comandantes y reemplazó a Julio Alsogaray por Alejandro
Lanusse. Las voces del establishment salieron a defender a Krieger Vasena y comenzaron a
quejarse del excesivo autoritarismo de Onganía y se empezó a pensar en una salida política que
sería el general Aramburu Cuando en mayo de 1969 estalló un movimiento de protesta
generalizada llamada el Cordobazo que diezmó la autoridad de onganía teniendo de queja su
poder.
El caso de Aramburu fue un acto de venganza (o justicia) por los fusilamientos de 1956 (juan
josé valle) un dirigente singularmente odiado por los peronistas que desgastó más la imagen de
Onganía.
Montoneros fue la que mejor se adecuo al clima del país, y la que fue absorbiendo a casi todas las
otras, con la excepción del ERP ( que privilegiaron la acción y de ideología anarquista )
Desde 1971, aprovecharon el clima creado por la salida política y el retorno de Perón, se volcaron a
la organización y movilización de ésos y otros sectores en barrios, villas, universidades y, en menor
medida, en sindicatos, a través de la Juventud Peronista, que creció notablemente.
Militares en retirada
Ante tanto tumulto y el crecimiento de los grupos adversarios como las guerrillas o el peronismo las
Fuerzas Armadas fueron buscando salida al callejón en que estaban metidas. En retirada, debían
negociar sus términos con diversas fuerzas sociales y políticas, y en definitiva con Perón mismo
Onganía estaba acorralado por sus propios camaradas En mayo de 1969, ante su ineficiencia para
reprimir a las guerrillas y la salida de capitales extranjeros sacrificó a Krieger Vasena y lo reemplazó
por José María Dagnino Pastore otro liberal de menor perfil y una apertura más decidida a “lo social”,
en particular con la CGT y sus dirigentes “participacionistas”(a fin al gobierno)
Pero el clima no era el mismo los sindicalistas eran más combativos y los empresarios manifestaron
su desconfianza al gobierno de facto también los productores rurales todos elevaron sus protestas.
Sumado a esto Onganía estaba cada vez más aislado de las FFAA
El 29 de mayo de 1970, a un año exacto del Cordobazo, Aramburu fue secuestrado y pocos días
después se encontró su cadáver. En junio depusieron a Onganía y designaron el general Roberto
Marcelo Levingston, figura poco conocida
LA VUELTA DE PERÓN
En septiembre se realizaron las nuevas elecciones y la fórmula Perón-Perón, que el líder compartió
con su esposa Isabel (née María Estela Martínez) alcanzó el 62% de los votos. El Io de julio del año
siguiente, murió Perón e Isabel lo reemplazó, hasta que fue depuesta por los jefes militares el 24 de
marzo de 1976. Los tres años de la segunda experiencia peronista que fueron muy productivos para
el país terminaron (de manera desdichada y tenebrosa) toda una época de la historia argentina.
la figura simbólica de Perón, una y muchas a la vez, había llegado a reemplazar a su figura real.
Para todos, Perón expresaba un sentimiento general de tipo nacionalista y popular, de reacción
contra la reciente experiencia de desnacionalización y privilegio. Para algunos esto se encarnaba en
el líder histórico, que, como en 1945, traería la antigua bonanza y de la justicia social, Para otros
Perón era el líder revolucionario del Tercer Mundo, que eliminaría a los traidores de su propio
movimiento y conduciría a la liberación, nacional o social, potenciando las posibilidades de su pueblo.
Inversamente, otros, encarnando el ancestral anticomunismo del movimiento, veían en Perón a quien
descabezaría a la subversión social creciente, Para otros muchos - sectores de las clases medias o
altas, quizá los más recientes descubridores de sus virtudes- Perón era el pacificador, el líder
descarnado de ambiciones, el “león herbívoro” que anteponía el “argentino” al “peronista”, capaz de
encauzar los conflictos de la sociedad, realizar la reconstrucción y encaminar al país por la vía del
crecimiento hacia la “Argentina potencia”.
La escena política, en cambio, había muchas más dudas, pese a la experiencia electoral de marzo. El
Partido Justicialista apenas existía y Perón nunca lo consideró con capacidad para representar los
intereses de la sociedad. La Hora del Pueblo, que cumplió un importante papel en la salida electoral
que Perón sólo la usó como escenario para mostrar a la sociedad su fisonomía pacificadora, y a lo
sumo para garantizar el respeto de las formas constitucionales. El resto de los partidos, empezando
por la Unión Cívica Radical, renunció su función de oposición . La idea misma de democracia
La política parecía una ficción, Los sectores populares, no encontraron representación ni voceros
entre los actores políticos por otro lado La ola de movilización, que estaba llevando el
enfrentamiento social a un punto extremo, Los Montoneros, particularmente, tuvieron una enorme
capacidad para combinar la acción clandestina con el trabajo de superficie, que realizaron a través de
la Juventud Peronista. y eliminaron todo lo que la movilización tenía de espontáneo,Convertida en
parte de una máquina de guerra, la movilización popular fue apartada de la alternativa democrática y
llevada a la clandestinidad.
En lo económico la economía del país tuvo un desempeño algo satisfactorio, que se habría de
prolongar hasta 1975, y que no justificaba los pronósticos apocalípticos, aunque tampoco las
fantasías de la Argentina potencia.
Lo más notable fue el crecimiento del sector agropecuario pampeano, que, revirtiendo el largo
estancamiento y retroceso anterior, se inició a principios de los años sesenta y se prolongó hasta el
comienzo de los ochenta. En estos años prósperos, el mundo se encontraba en condiciones de
transformar al menos parte de su necesidad de alimentos en demanda efectiva, y se abrieron nuevos
mercados para los granos y aceites argentinos, particularmente en los países socialistas en los que
estaban disfrutando de los buenos precios del petróleo o comenzaban su crecimiento industrial.
El sector agrario pampeano se transformó sustancialmente, así como diversos islotes modernos en el
interior tradicional, como el Valle del Río Negro. El Estado promovió el cambio sustanciales, hubo
créditos y subsidios para las inversiones, mediante Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria
(INTA) El Programa de Reconstrucción y Liberación Nacional, presentado en mayo de 1973, consistía
en un intento de superar las limitaciones al crecimiento de una economía en el cual no había en él
nada que indicara una orientación hacia el “socialismo nacional”, y tampoco un intento de buscar
nuevos rumbos al desarrollo del capitalismo. Como en 1946 Perón recurrió José Ber Gelbard, jefe de
la CGE, Sus objetivos, intervencionistas y, en menor medida, nacionalistas y distribucionistas, y no
implicaban un ataque directo a ninguno de los intereses establecidos.
Siguiendo las tendencias de la década anterior, se esperaba apoyar el crecimiento de la economía
tanto en una expansión del mercado interno, Las perspectivas de las exportaciones tradicionales
eran excelentes: muy buenos precios y posibilidad de acceder a nuevos mercados, como la Unión
Soviética; la nacionalización del comercio exterior apuntaba a asegurar la transferencia de parte de
los beneficios al sector industrial, a la vez se cuidó mucho de preservar los ingresos de los sectores
rurales, cuya productividad se quiso incrementar combinando métodos novedosos como: la
posibilidad de expropiar las tierras sin cultivar( proyecto de ley agraria) se priorizo a incremento de
las exportaciones industriales (a través de convenios especiales, como el realizado con Cuba para
vender automóviles)
Las empresas nacionales, fueron respaldadas con líneas especiales de crédito y con el mecanismo
del compre argentino en las empresas públicas; para lograr mayor eficiencia y control, éstas se
integraron en una Corporación de Empresas Nacionales. El estado controlo los créditos, el control de
precios, Pero además, el Estado aumentó considerablemente sus gastos a través de obras sociales e
incrementó el número de empleados públicos y de empresas del Estado; contribuyó así a activar la
economía interna, aunque a costa de un déficit creciente.
La clave del programa residía en el pacto social, con el que se procuraba solucionar el problema
clásico de la economía, ante el cual habían fracasado los sucesivos gobiernos desde 1955
Perón recurrió a la concertación, un mecanismo muy común en la tradición europea en el cual el
Estado debía disciplinar a los actores combinando persuasión y autoridad. Hubo concentraciones
sectoriales como la CGE y la CGT, que estableció el congelamiento de los precios y la supresión por
dos años de las convenciones colectivas o paritarias. Esto era duro de aceptar para el sindicalismo y
fue compensado con un inmediato aumento del 20% general en los salarios
Los primeros resultados fueron espectaculares. La inflación se frenó bruscamente, mientras que la
excelente circunstancias del comercio exterior permitió superar la crisis de endeudamiento de
décadas pasadas y acumular un buen superávit, y las mejoras salariales y el incremento de gastos
del Estado estimulaban el aumento de la actividad interna.
Pero desde diciembre de 1973 comenzaron los problemas. El incremento del consumo hizo
reaparecer la inflación, mientras que el aumento del precio del petróleo en el mundo (que ya
anunciaba el fin del ciclo de prosperidad de la posguerra) encareció las importaciones, empezó a
complicar las cuentas externas Finalmente, el Mercado Común Europeo se cerró para las carnes
argentinas. Y su posible resolución( devaluación) estaba condicionada por el gobierno ya que la
“inflación o” era la bandera que utilizó el gobierno en su primer año y una devaluación traería
resistencias.
El pacto social debía servir para encontrar la manera equitativa y razonable de repartir los mayores
costos, pero las reglamentaciones cada vez más frondosas a las que se apeló, que se cumplieron
escasamente y las crecientes falencias del Estado para hacer valer su autoridad. Así, antes de que el
gobierno popular hubiera cumplido un año, estaba de nuevo planteada la lucha sectorial, cuyas
condiciones, sin embargo, existían desde el mismo comienzo de esta experiencia populista.
Los pacto social se rompió cuando los empresarios violaron el pacto produciendo desabastecimiento,
sobreprecios, mercado negro, exportaciones clandestinas
La CGT no se hallaba cómoda y a gusto con un gobierno peronista ya que no contaban con las
herramientas para golpear y negociar ni tampoco disponían de los trabajadores para negociar.
Los trabajadores que no acataban las órdenes de sus jefes comenzaron una ola de rebeldía incluso
las organizaciones guerrilleras tuvieron un estado activo en este conflicto,
Violado de uno y otro lado, el pacto se fue desgastando ante la impotencia de las autoridades. El
propio gobierno, que había congelado las tarifas públicas, en marzo de 1974 debió renegociar la
cosa que no gusto a la sociedad
El 12 de junio Perón convocó a una concentración masiva en la histórica Plaza de Mayo y pidió a las
partes disciplina y amenazó con renunciar. Fue la última aparición en público antes de su muerte.
PRESIDENCIA DE ISABEL PERON (1974-1976)
María Estela Martínez de Perón asumió la presidencia ante la muerte del presidente Juan Domingo
Perón, el 1 de julio de 1974. Fue depuesta en 1976 por un golpe de Estado cívico-militar. Su
mandato correspondió al ciclo histórico que ha dado en llamarse tercer peronismo. Fue la primera
mujer en el mundo en ser jefa de Estado con el título de presidenta del país (foto)
Roto definitivamente el pacto los actores cambiaron de estrategia y la puja recuperó sus formas
clásicas vandorista (golpear y negociar) con Lorenzo Miguel a la cabeza
Isabel Perón se lanzó a construir una base propia de poder, rodeada de un grupo de fieles,
de escasa tradición en el peronismo, que encabezaba la extraña y siniestra figura de José López
Rega, a quien apodaban “el Brujo” por su gusto por las prácticas esotéricas. su política se apartó
totalmente de la que aquél había trazado en sus últimos años. Isabel se propuso normalizar el
gobierno, colocando a amigos e incondicionales en los puestos clave y rompiendo una a una las
alianzas que había tejido Perón, provocando la renuncia del ministro Gelbard y, aprovechando los
mecanismos de la nueva ley de asociaciones y de la ley de seguridad, desalojaron sistemáticamente
a las cabezas del sindicalismo opositor: Raimundo Ongaro, Agustín Tosco y René Salamanca
perdieron sus sindicatos, y la agitación gremial disminuyó de manera considerable en 1975.
Ese año la crisis económica urgía a tomar medidas drásticas, que terminarían de liquidarlo: los
problemas de la balanza de pagos eran muy graves, la inflación estaba desatada
el Estado estaba totalmente desbordado ante la presión de la CGT debió acceder a paritarias, de
modo que el ajuste inminente debía realizarse urgentemente.
A fines de marzo, la mayoría de los gremios había acordado aumentos del 40% el 2 de junio, el
nuevo ministro de Economía, Celestino Rodrigo provocó un shock económico al decidir una
devaluación del 100% al que se lo llamó “rodrigazo”
Los efectos de este shock fue un aumento de tarifas, combustibles aumentos que llegaban al 200%,
los sindicalistas exigieron nuevas paritarias y los empresarios concedieron isabel decidió no
homologarlos y generó una masiva resistencia de los trabajadores, que culminó en movilizaciones en
la Plaza de Mayo con un paro general de 48 hs, fue la primera vez que la CGT encabezó una acción
contra un gobierno peronista
López Rega y Rodrigo renunciaron, los aumentos fueron homologados y devorados por la inflación
en sólo un mes. En medio de una crisis económica galopante, el gobierno entró en su etapa final.
El peronismo estaba destinado a perder mientras exista la lucha paralela entre los peronistas de
“tendencia revolucionaria” como los montoneros y la juventud peronista.
Para Montoneros, que había crecido identificándose plenamente con Perón y el peronismo, el
triunfo de marzo habría una lucha decisiva por el control del poder y del discurso peronista, ambos
indivisibles, y concentraron todas sus energías en dominar a ambos, expulsando a los enemigos
“infiltrados y traidores”
En enero de 1974, luego de que el ERP realizará un ataque contra una guarnición militar en la
provincia de Bs As, Perón exigió la renuncia de su gobernador, y poco después contra el de
Córdoba, en julio de 1974, cuando el de mendoza (todos ellos ligados a grupos armados) tambien
expulso sindicalistas disidentes, y las universidades fueron entregadas para su depuración a
sectores de ultraderecha
Los montoneros en Mayo de 1974, se llegó a la ruptura: al abandonar una Plaza de donde el propio
Perón los expulsaba, renunciaba a hablar en nombre del Movimiento. Reaparecieron una vez más,
apenas dos meses después, en los fantásticos funerales de Perón, y luego pretendieron asumir su
herencia, fundando el Partido Peronista Auténtico, sin mayor éxito
Pronto optaron por volver a la vieja táctica y pasaron a la clandestinidad. Hubo más asesinatos,
secuestros espectaculares para mejorar sus finanzas (Jorge Born les reportó 60 millones de
dólares) intervención en conflictos sindicales, donde la fuerza armada era usada para volcar en
favor de los trabajadores las negociaciones con los patrones, y acciones militares de envergadura,
pero fracasadas. En ese camino los siguió el ERP, que desde 1974 había instalado un foco en el
monte de Tucumán.
Desde febrero de 1975, el Ejército, convocado por la presidenta, asumió la tarea de reprimir la
guerrilla en Tucumán. El genocidio estaba en marcha.
El gobierno de isabel se acercaba a su final. El “rodrigazo” había desatado una crisis económica que
hasta el final resultó imposible de dominar: inflación galopante, “corridas” hacia el dólar, La crisis
económica preparó la crisis política. En julio de 1975, ni las Fuerzas Armadas ni los grandes
empresarios hicieron nada para respaldar a la presidenta (de hecho contribuyeron al caos de la
economía ) se separaron de la CGT, Rotos el pacto que perón había construido los sindicalistas
iniciaron el ataque
El general Videla (nuevo comandante en jefe) se negaba a respaldar al gobierno en crisis, le puso
plazos esperó que la crisis económica y política terminaran con el liderazgo de isabel para tomar el
poder. ítalo Luder, presidente del Senado, especuló con que el cambio fuera definitivo, por renuncia
o juicio político pero la inflación, la recesión y desocupación, hicieron imposible restablecer el
acuerdo entre gremialistas y empresarios. El Congreso, del que se esperaba que encontrara el
mecanismo para remover a la presidenta, tampoco pudo reunir el respaldo necesario esto creó una
situación de tensión insoportable y una aceptación anticipada de cualquier salida. Muchos
peronistas se convencieron de que la caída de Isabel era inevitable y pensando en el futuro,
prefirieron evitar divisiones, acompañándola hasta el fin, el 24 de marzo de 1976, cuando los
comandantes militares la depusieron y la arrestaron. Como en ocasiones anteriores, el grueso de la
población recibió el golpe con inmenso alivio y muchas expectativas.
El 24 DE MARZO de 1976, la Junta de Comandantes en Jefe, integrada por el general Jorge Rafael
Videla(personajes siniestros si los hay) el almirante Emilio Eduardo Massera y el brigadier Orlando
Ramón Agosti, tomaron el poder se hicieron llamado “Proceso de Reorganización Nacional” (que de
proceso no tenía nada) designó como dictador de turno al general Videla, quien además continuó al
frente del Ejército hasta 1978.
En 1981 fue reemplazado por el general Roberto Viola, quien renunció a fines de ese año. Su
sucesor, el general Leopoldo Galtieri, renunció a mediados de 1982, luego de la derrota en la
guerra de Malvinas. El general Reynaldo Bignone convocó a elecciones en octubre de 1983 y
entregó el mando al presidente electo, Raúl Alfonsín, el 10 de diciembre de ese año.
El Estado terrorista El caos económico de 1975, la crisis de autoridad, las luchas de las
organizaciones guerrilleras (que habían fracasado en dos grandes operativos contra unidades
militares en el Gran Buenos Aires y en Formosa), el terror sembrado por la Alianza Anticomunista
Argentina (Triple A) y los repetidos atentados del ERP, todo ello creó las condiciones para la
aceptación de un golpe de Estado que prometía restablecer el orden y asegurar el monopolio
estatal de la fuerza. La propuesta de los militares (quienes poco habían hecho para impedir que el
caos llegará a ese extremo y de hecho fueron los causantes) de hecho iban más allá de aniquilar a
esos grupos “subversivos”
La represión, fue ensayada primero en Tucumán (donde el Ejército intervino oficialmente desde
1975) y luego ejecutada de modo sistemático en todo el país.
Las órdenes bajaban, por la cadena de mandos, hasta los encargados de la ejecución, los Grupos de
Tareas (integrados principalmente por oficiales jóvenes, con algunos suboficiales, policías y civiles)
que también tenían una organización específica. La ejecución requirió además un complejo aparato
administrativo, la coordinación de entradas, traslados y salidas- de un conjunto muy numeroso de
personas, que serían aniquiladas La represión fue, en suma, una acción sistemática realizada desde
el Estado Se trató de una acción terrorista clandestina, dividida en cuatro momentos principales: el
secuestro, la tortura, la detención y la ejecución. Para los secuestros, cada grupo de operaciones
(conocido como “la patota”) operaba preferentemente de noche, en los domicilios de las víctimas, a
la vista de su familia, que en muchos casos era incluida en la operación. Pero también muchas
detenciones fueron realizadas en fábricas o lugares de trabajo, en la calle, Al secuestro seguía el
saqueo de la vivienda, se obligó a las víctimas a ceder la propiedad de sus inmuebles, con todo lo
cual se conformó el botín de la horrenda operación.
El destino primero del secuestrado era la tortura, sistemática y prolongada. La “picana”, el
“submarino” (mantener sumergida la cabeza bajo el agua) y las violaciones sexuales eran las
formas comunes
En principio la tortura servía para lograr la denuncia de compañeros, lugares, operaciones; pero más
en general tenía el propósito de quebrar la resistencia del detenido, anular sus defensas, destruir su
dignidad y su personalidad. Muchos morían en la tortura, se “quedaban”; los sobrevivientes
iniciaban una detención más o menos prolongada en alguno de los trescientos cuarenta centros
clandestinos de detención (los “chupaderos”) que funcionaron en esos años. Se encontraban en
unidades militares: la Escuela de Mecánica de la Armada, Campo de Mayo, los Comandos de
Cuerpo y también en dependencias policiales, y eran conocidos con nombres de macabra fantasía:
el Olimpo, el Vesubio, la Perla, la Escuelita, el Reformatorio, Puesto Vasco, Pozo de Banfield... La
operación era compleja y requería de muchas personas involucradas, En esta etapa final de su
calvario,se completaba la eliminación de las víctimas, mal alimentadas, sin atención médica .
Muchas detenidas embarazadas dieron a luz en esas condiciones; muchas veces los mismos
secuestradores se apropiaban de sus hijos, o los entregaban a conocidos. Ante el miedo algunos
secuestrados aceptaban colaborar con sus victimarios, realizando tareas de servicio e informar a
antiguos compañeros. para la mayoría el destino final era la muerte.
Ésta era la decisión más importante y se tomaba en el más alto nivel de mando (videla) la Junta
Militar estableció la pena de muerte, todas las ejecuciones fueron clandestinas. A veces los
cadáveres aparecían en la calle, como muertos en enfrentamientos o en intentos de fuga. En
algunas ocasiones se dinamitaron pilas enteras de cuerpos, Pero en la mayoría de los casos los
cadáveres se ocultaban, enterrados en cementerios como NN, quemados en fosas colectivas o
arrojados al mar con bloques de cemento, luego de ser adormecidos con una inyección. De ese
modo, no hubo muertos, sino “desaparecidos”.
Las desapariciones se produjeron masivamente entre 1976 y 1978 Fue una verdadera masacre. La
comisión que las investigó (conadep) documentó alrededor de nueve mil casos, pero indicó que
podía haber muchos otros no denunciados, mientras que las organizaciones defensoras de los
derechos humanos reclamaron por 30 mil desaparecidos, Se trató en su mayoría de jóvenes de
entre 15 y 35 años. Algunos pertenecían a las organizaciones armadas: el Ejército Revolucionario
del Pueblo (ERP) fue diezmado entre 1975 y 1976, Montoneros, que también experimentó fuertes
bajas en sus cuadros, siguió operando, aunque limitada, muchos emigraron a México, y desde allí
organizaron atentados y otras operaciones cuando la amenaza de las organizaciones armadas ya
había disminuido la represión continuó su marcha contra civiles. Cayeron militantes de
organizaciones políticas y sociales, dirigentes gremiales y junto con ellos militantes políticos varios,
sacerdotes, intelectuales, abogados (relacionados con la defensa de presos políticos), activistas de
organizaciones de derechos humanos muchos cayeron por la sola razón de ser parientes de alguien,
figurar en una agenda o haber sido mencionados en una sesión de tortura.
La dictadura no solo buscó destruir a las organizaciones armadas también eliminó todo activismo,
toda protesta social, toda pensamiento crítico, toda movilización popular, los resultados fueron
exactamente los buscados.
No sólo desaparecieron las instituciones de la república, sino que fue clausurada autoritariamente
la expresión pública de opiniones. Los partidos y la actividad política toda quedaron prohibidos, así
como los sindicatos y la actividad gremial; se sometió a los medios de prensa a la censura, que
impedía cualquier mención del terrorismo estatal y sus víctimas artistas e intelectuales fueron
vigilados. Sólo la voz del Estado era la valedera.
El terror cubrió a la sociedad toda sin espacios de representación cada uno quedó solo e
indefenso ante el Estado aterrorizador solo quedaron ciudadanos atemorizados y sin reacción,
Algunos no aceptaron esto y emigraron al exterior otros aceptaron el discurso estatal, justificando
con frases como “por algo será”, o se refugió en la ignorancia de lo que sucedía.
Con el mundial de fútbol de 1978 se trató de buscar adeptos pero no lo logro, solo se logró un
sentimiento nacionalista por haber ganado el campeonato
El ministro de economía fue Martínez de Hoz que estuvo al frente del ministerio los 5 años del
mandato de Videla. un representante del liberalismo económico y el neoliberalismo Estuvo
profundamente relacionado con los organismos y centros financieros internacionales, tan así que a
los pocos días del inicio de la gestión de Martínez de Hoz, el FMI aprobó con sorpresiva rapidez un
crédito de 110 millones de dólares que permitió mejorar el nivel de reservas de divisas disponibles
en el Banco Central de la República Argentina endeudando pesadamente al país.
El producto de la crisis cíclica eran: inflación desatada, recesión, problemas en la balanza de pagos
y una recesión galopante este ideo un modelo a fin al establishment aunque contaba con varios
factores antagónicos como los sindicalistas y trabajadores el cual estaban controlados por los
militares. una solución a largo plazo era cambiar la forma de la economía y la politica que eran de
por si inestables, poniendo énfasis en el la estabilidad política y cargando toda la culpa en el estado
benefactor o estado de bienestar ( modelo peronista post guerra mundial) como el causante del
desorden social. Y la solución a esto sería el mercado como instrumento capaz de disciplinar por
igual a todos los actores ( concepción neoliberalista hasta el dia de hoy ) premiando la eficiencia.
Este argumento, fue dominante y aceptado pero lo que este modelo produjo fue una concentración
económica de los grupos empresariales, reduciendo la puja corporativo y trasladar los recursos del
conjunto de la sociedad. (cosa que sabemos que es mentira)
Martínez de Hoz contó inicialmente con un fuerte apoyo. los organismos internacionales, los bancos
extranjeros el establishment local. Pero La relación con los militares fue más compleja y debió
soportar planteos de militares que no coincidían con su plan y los que lo apoyaban marcaban el
buen nivel de entendimiento que tenía con las corporaciones. Esto fue produciendo una fricción en
las FFAA.
Luego de intervenir la CGT los principales sindicatos, suprimir las negociaciones colectivas y
prohibir las huelgas, se congelaron los salarios y la ayuda suplementaria del FMI la crisis cíclica se
superó rápidamente.
Desde 1977 La reforma financiera eliminó la regulación estatal de la tasa de interés y se permitió la
proliferación de bancos e instituciones financieras.
Las inversores eran crecientes en un contexto de elevada inflación, se optó por plazos fijos a 30 días
y los títulos del Estado con intereses En un clima altamente especulativo, se mantuvo elevada la
tasa de interés, y con ella la inflación (que nunca se pudo reducir) el Estado garantizaba no sólo los
títulos que emitía, sino los depósitos a plazo fijo, tomados a tasa libre por entidades privadas, de
modo que, ante una quiebra, se devolvía el depósito a los ahorristas. Esta combinación de
liberalización, eliminación de controles y garantía estatal generó un mecanismo perverso, que llevó
al sistema a la ruina.
La segunda gran modificación se produjo en diciembre de 1978 con la llamada “pauta cambiaria”(la
tablita), El gobierno fijó una tabla de devaluación mensual del peso, gradualmente decreciente
hasta llegar en algún momento a cero. Pero la inflación no paro y el peso se revaluó de modo
importante con respecto del dólar. La consecuencia del dólar barato y los bajos impuestos fue una
inundación de productos importados a precio ínfimo, que afectó con dureza a la industria nacional la
tablita coincidió con los dólares que llegaban del exterior (por la suba en el precio de petróleo)
El flujo de dólares (origen del fuerte endeudamiento externo) fue común en toda América Latina y
en muchos países del Tercer Mundo, pero en la Argentina lo estimuló la posibilidad de tomarlos y
colocarlos sin riesgo en el mercado financiero local, aprovechando las elevadas tasas de interés
internas y Hubo mucho dinero en circulación (la “plata dulce”) muchos pudieron comprar costosos
productos importados o viajar al exterior. Pero la “tablita” no redujo ni las tasas de interés ni la
inflación, la sobrevaloración traería una gran devaluación esta “bicicleta financiera” Su verdadero
corazón era el sector financiero, donde estaban los mayores beneficios. la masa de dinero se
encontraba colocada a corto plazo y los capitales podían salir del país sin trabas, de modo que de
premiaba a la especulación. El Estado financió su déficit operativo y sus obras públicas con
endeudamiento externo. Muchas empresas tomaron créditos en dólares y para devolverlos
recurrieron a nuevos créditos una cadena de la felicidad que se cortó.
En 1980 la economía real agonizaba y la economía imaginaria del mercado financiero iba a la
deriva.
Las altas tasas de interés eran exageradas, ninguna actividad producía ganancias Muchas empresas
entraron en quiebra, En marzo de ese año el Banco Central decidió la quiebra del banco privado
más grande y de otros tres importantes, Para frenar la corrida bancaria, el gobierno estatizó la
deuda de esos bancos que representaban la quinta parte del sistema financiero y potenció el
endeudamiento a un nivel exorbitante.
El problema financiero siguió agravándose, y hasta el fin del gobierno militar la crisis fue crónica
México anunció que entraba en default y los créditos a latinoamericanos se cortaron, mientras los
intereses subían espectacularmente y con ellos el monto de la deuda. En 1979, ésta era de 8.500
millones de dólares; en 1981, superaba los 25 mil millones y a principios de 1984, los 45 mil
millones.
En definitiva la economía real la cualquier persona llegó a una catástrofe, y la economía imaginaria
de las corporaciones y sectores financieros fueron los que más se beneficiaron de esta etapa de la
historia argentina.
La regulaciones del estados fueron acotadas y se les dio privilegio a la del mercado y premio ala del
mercado especulador. Por otro lado el endeudamiento no beneficio a nadie salvo a las
corporativismo como bancos y empresas que el estado salió a su rescate incrementando así la
deuda externa y cavando la fosa para todos los argentinos que sufririamos la carga pesada de los
organismos multinacionales hasta nuestros días
La entrada de los artículos importados puso en jaque al as frágiles economías nacionales, muchas
plantas cerraron otras se fueron del país la industria textil fue arrasada por productos extranjeros
reduciendo la inversión y aumentando la desocupación
La concentración espectacular se dio entre el establishment local que fueron los grandes ganadores
de este periodo ( y los que vendrán) su actividad se manifestó en ser contratistas o proveedores del
estado teniendo una espectacular renta como es el caso de las familias como Macri, Pérez
Companc, Bulgheroni, Fortabat, o transnacionales con fuerte base local, como Bunge y Born o
Techint.
Entre la figura de martínez de hoz había una disyuntiva muy grande. Por un lado estaban sus disidentes,
los militares más nacionalistas que abundaban entre los más jóvenes y los que lo apoyaban como
videla y la cúpula de militares que afirmaba el rumbo económico más allá que iba directo a la ruina.
Otro grupo más sanguinario era de suárez manso y benjamín menéndez (este último fue
desplazado por videla) que eran la mano dura y quieren tener un régimen más sangriento
ampliando el margen de víctimas posibles. En cambio la marina encabezados por emilio massera
(principal oponente a videla) quería una guerra con chile y un posible enfrentamiento con gran
bretaña por la posesión de las islas malvinasEn septiembre de 1980 Videla pudo imponer en la
Junta de Comandantes la designación de Viola como su sucesor. El general Viola, buscando tomar
distancia de la política de Martínez de Hoz, convocó específicamente a los voceros de los grandes
sectores empresarios y los integró en su gabinete, pero esa participación concluyó con su caída, y
desde entonces los numerosos empresarios sacudidos por la crisis fueron integrando con creciente
entusiasmo el frente opositor.
El movimiento sindical recibió duros golpes. muchos dirigentes de primer nivel, que fueron
encarcelados. Las principales fábricas fueron ocupadas militarmente, hubo “listas negras”, para
mantener alejados a los activistas, y control ideológico para los aspirantes a un empleo. La CGT y la
mayoría de los grandes sindicatos fueron intervenidos, se suprimieron el derecho de huelga y las
negociaciones colectivas y los sindicatos fueron separados del manejo de las obras sociales.
Privados casi de funciones.
El gobierno mantuvo una mínima comunicación con los sindicalistas, casi limitada a la conformación
de la delegación que anualmente debía concurrir a la asamblea de la Organización Internacional del
Trabajo (OIT) en Ginebra. Este espacio les permitió denunciar en el exterior las duras condiciones de
los trabajadores y plantear al gobierno distintas cuestiones. Los sindicalistas se agruparon, de
manera cambiante, en dos tendencias: los dialoguistas y los combativos. En abril de 1979, cuando
la represión había menguado algo, los combativos realizaron un paro general de protesta, que los
dialoguistas no acataron y que concluyó con la prisión de la mayoría de los dirigentes. A fines de
1980, los combativos constituyeron la CGT y eligieron como secretario general a Saúl Ubaldini. En
1981 la CGT realizó una nueva huelga general, con consecuencias similares a la de 1979, y a fines
de ese año una marcha obrera hacia la iglesia de San Cayetano, reclamando “pan, paz y trabajo”.
Las huelgas parciales se hicieron más frecuentes e intensas; el 30 de marzo de 1982 la CGT
convocó a una movilización en la Plaza de Mayo, que el gobierno reprimió con violencia: hubo dos
mil detenidos en Buenos Aires y un muerto en Mendoza.
También la Iglesia modificó su comportamiento a medida que el régimen militar empezaba a dar
muestras de debilidad. Al comienzo tuvo una actitud positiva, y el gobierno estableció relaciones
muy estrechas con la jerarquía eclesiástica. Esta aceptó mansamente los asesinatos de varios
religiosos calló cualquier crítica, hizo poco por quienes reclamaron su ayuda, justificó la llamada
“erradicación de la subversión atea”, y hasta toleró que algunos de sus miembros participaran
directamente en ella. Pero en 1981, afirmó los principios republicanos, indicó la opción de la Iglesia
por la democracia, su apartamiento del régimen militar y su vinculación con los crecientes reclamos
de la sociedad. El más notable de ellos fue el de los derechos humanos.
Combinando lo dolorosamente testimonial con lo ético, en nombre de principios que los militares no
podían cuestionar ni englobar en la “subversión”, atacaron el centro mismo del discurso represivo y
empezaron a conmover la indiferencia de la sociedad. En forma gradual, las Madres de Plaza de
Mayo (víctimas ellas mismas de la represión) se convirtieron en la referencia de un movimiento cada
vez más amplio de asociaciones defensoras de los derechos humanos y fueron instalando una
discusión pública, fortalecida desde el exterior por la prensa, los gobiernos y las organizaciones
civiles, haciéndose conocidas en todo el mundo. En 1981 tuvieron que dar una respuesta a esto,
pero nunca llegó tal respuesta y dieron el tema por concluido. Y la opinión pública comenzó a
cuestionarse sobre cuál era la verdad de lo que estaba sucediendo. Este clima empezó a estimular
algo de vida a los partidos políticos que con . La veda política, impuesta en 1976, congeló la
actividad partidaria que terminó en 1981. Los grupos de derecha fueron convocados para
constituir una fuerza política oficialista por el propio gobierno de facto que ensayó su apertura
política, mientras peronistas y radicales entablaron conversaciones con otros partidos menores que
culminaron, a mediados de 1981, con la constitución de la Multipartidaria. Esta organización
diezmada y de poca fuerza se hicieron fuerte con la muerte de Ricardo Balbín, el veterano político
radical su entierro convocó la primera gran manifestación callejera de esos años. Los partidos
tampoco ayudaron a establecer una salida al gobierno de facto ya que no querían un gobierno
democrático bajo la tutela de los militares (como sucedió con los gobiernos de frondizi,illia y perón)
la discusión fue elevando su tono que también se incorporaron las protestas de empresarios
intelectuales estudiantes,sindicalistas, empresarios, estudiantes, religiosos, intelectuales reclamos
del exterior, y sobre todo defensores de derechos humanos fueron formando un coro que, a
principios de 1982, era difícil de ignorar.
Desde 1980 los militares buscaron una salida política ya que la crisis económica las voces
internacionales (en torno a los derechos humanos) y dentro del país eran cada vez más fuerte , que
el gobierno intentaba minimizar tachándolos de “campaña antiargentina”- y, sobre todo, los
enfrentamientos internos, que a la vez dificultaban los acuerdos necesarios para la salida buscada.
Las disidencias se manifestaron públicamente con la designación de Viola , partidario de la línea
blanda, alejó a los colaboradores inmediatos de Videla e inició una apertura parcial a la
reincorporación de políticos de carrera y técnicos civiles a cargos públicos con miras a establecerse
en el poder hasta 1985.3 Las circunstancias permitieron que la CGT se reorganizará y movilizara
bajo la dirección del sindicalista Saúl Ubaldini, aún pese a la prohibición legal. la marina se opuso y
los roces, se agudizaron en el largo período que medio hasta su asunción, en marzo de 1981, y
maduraron cuando fue evidente la decisión del presidente de modificar el rumbo de la política
Económica. Viola procuró aliviar la situación de los empresarios locales, golpeados por la crisis
financiera y la violenta devaluación de la moneda, y a la vez trató de concertar la política
económica, incorporándose al gabinete. Tomó contacto con distintos políticos los (“amigos” del
Proceso) y discutió con ellos las alternativas para una eventual y lejana transición, pero no logró
organizar ningún apoyo consistente, ni tampoco atenuar la crisis económica. Lo hostigaban los
sectores que habían rodeado a Martínez de Hoz, y distintos grupos militares lo acusaban de falta de
firmeza en la conducción. A fines de 1981, una enfermedad de Viola dio la ocasión para su
desplazamiento y reemplazo por el general Leopoldo Fortunato Galtieri, quien retuvo su cargo
de comandante en jefe del Ejército, modificando así la precaria institucionalidad que los mismos
jefes militares habían establecido.
Galtieri asume el 22 de abril de 1981 se presentó como el salvador del Proceso En su reciente
estancia en EEUU había aprendido de administración de Ronald Reagan. Galtieri se manifestó
dispuesto a alinear al país con Estados Unidos y a apoyarlo en la guerra que libraba en América
Central. El país contribuyó por entonces con asesores y armamentos y obtuvo de EEUU el
levantamiento de las sanciones que la administración de Carter había impuesto al país por las
violaciones a los derechos humanos. Probablemente fue cuando Galtieri tomó fuerz protegido por
su poderoso aliado y se lanzó a la política e intentó armar un movimiento con “amigos políticos” Su
ministro de Economía, Roberto Alemann, que seguía la política de Martínez de Hoz cuyas sus
prioridades eran de “la desinflación , la desregulación y la desestatización”. En cambio la recesión
empeoro, y con ella las protestas de sindicatos y empresarios incluso movilizaciones callejeras
como la lanzada por la CGT el 30 de marzo de 1982. luego anunció un plan de privatizaciones que
motivó oposición incluso en sectores de los militares.
Ante tal mal augurio se lanzó un plan de ocupar las las islas Malvinas, que aparecía como la
solución para los problemas del gobierno.
La Argentina reclamaba a Inglaterra las islas desde 1833 (cuando fueron ocupadas por los
británicos) En 1965, las Naciones Unidas habían dispuesto que ambos países debían negociar sus
diferencias. Los británicos no hicieron nada para avanzar en ese sentido,mientras que los sucesivos
gobiernos argentinos se acercó a los habitantes de las islas y les suministró distintos servicios
educativos y sanitarios. En el país existía un reclamo general a esta situación, aunque no en las
formas y medios para lograrlo. Aunque los militares planearon una acción militar llamada
“recuperar las islas” que unificaba a las FFAA y de un solo golpe ganar las islas, aunque la
legitimidad de la sociedad era disconforme.
Ya en 1977, la Marina había planteado la propuesta de ocupar las islas, vetada por Videla y por
Viola, que retomó apenas Galtieri asumió la presidencia. La idea era sencilla y atractiva. Luego del
golpe de mano, que presentaba pocas dificultades, se contaba con el apoyo estadounidense y la
reluctante reacción de Gran Bretaña, que finalmente admitiría la ocupación, a cambio de todas las
concesiones y compensaciones necesarias. En ninguna de las hipótesis entraba la posibilidad de
una guerra.
La acción militar tendría una segunda ventaja: una acción revanchista ante la cuestión con Chile por
el canal del Beagle. En 1971, los presidentes Alejandro Lanusse y Salvador Allende habían
acordado someter a arbitraje la cuestión de la posesión de tres islotes que dominan el paso por
aquel canal, que une los océanos Atlántico y Pacífico. En 1977, el laudo arbitral los otorgó a Chile, y
el gobierno argentino lo rechazó. En 1978, ambos países parecían dispuestos en ir a la guerra casi
en el último minuto, decidieron aceptar la mediación del Papa, juanmpablo II( la cual no se podía
rechazar solo se debía aceptar el veredicto papal )
A fines de 1980, el Vaticano comunicó su respuesta favorable a chile y los militares optaron en
retomar la hostilidad con Chile. Aunque la agresión al país vecino (bloqueada por la mediación
papal) fue desplazada hacia Gran Bretaña.
El 2 de abril de 1982, las FFAA desembarcaron y ocuparon las Malvinas, luego de vencer la débil
resistencia de las pobres tropas británicas. El hecho, sorprendente para casi todos, motivó un
amplio apoyo: la gente se reunió en la Plaza de Mayo, y volvió a hacerlo, una semana después, en
ocasión de la visita del secretario de Estado estadounidense Alexander Haig. Ese día, el presidente
Galtieri tuvo la satisfacción de dirigirse a la multitud desde el “histórico balcón” de Perón. Todas las
instituciones de la sociedad (colectividades extranjeras, clubes deportivos, asociaciones culturales,
sindicatos, partidos políticos) manifestaron su apoyo sin reserva. Se designó a un gobernador en las
islas, y en cambio de nombre de la capital puerto stanley a puerto argentino.
La política de confrontación de la CGT (que habían sido fuertemente reprimidos apenas tres días
atrás) tuvo un paréntesis en los días posteriores a la manifestación del 30 de marzo. Sin embargo ,
la reconquista de Malvinas no modifica los graves problemas internos ni a renunciar a lograr los
objetivos de la justicia social
El gobierno militar había obtenido una política al identificarse con una reivindicación de la sociedad
arraigada en un profundo sentimiento, alimentado por una tradición nacionalista y antiimperialista
en boga en esos momentos La sociedad que había festejado el triunfo argentino en el Campeonato
Mundial de Fútbol ahora se alegraba de haber ganado una batalla, y con la misma inconsciencia se
disponía a avanzar, si era necesario, hacia una guerra. Si triunfan, los militares habrían saldado sus
deudas con la sociedad.
La reacción fue dura en Gran Bretaña, donde la primera ministra Margaret Thatcher se
propuso sacar réditos políticos de una victoria militar. De inmediato se alistó una fuerza naval de
importancia, que incluía dos portaaviones; el 17 de abril la Fuerza naval reunido en la isla
Ascensión, en el Atlántico, e iniciaba su marcha hacia las Malvinas. Gran Bretaña obtuvo el apoyo
de la Comunidad Europea y el apoyo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que declaró
a la Argentina nación agresora y exigió el retiro de las tropas. Este poderoso bloque apenas era
contrarrestado por latinoamérica y la unión soviética (con excepción de Chile) que colaboró con los
británicos aunque de poco peso militar y una supuesta neutralidad de EEUU (luego se supo que no
fue así) Sin respaldos importantes, el gobierno de facto se lanzó al juego del Primer Mundo.
Suponían que luego de la invasión, la cuestión se resolvería por medio de una negociación, pero una
reacción inglesa resultó inesperada. Estados Unidos, por medio del secretario de Estado Haig, trató
de encontrar una salida negociada .los militares estuvieron dispuesto a aceptar distintas
condiciones, siempre que Gran Bretaña se comprometieron a reconocer, la soberanía argentina
sobre las islas, lo que era inaceptable para los británicos. El gobierno militar tampoco quería
resignar a la victoria que ellos habían tenido como una victoria ante la sociedad y cualquier otro
resultado equivalía a una derrota. El gobierno militar ante una creciente aislamiento diplomático,
agravado por los antiguos reclamos sobre violaciones a los derechos humanos. También se intentó
presionar a EEUU a través de la Organización de Estados Americanos (OEA). Los miembros
mantuvieron su respaldo a la Argentina, pero de una manera amplia sin un compromiso militar.
Luego de un mes de intentar convencer a la Junta Militar, y en momentos en que empezaba el
ataque británico EEUU abandonó su mediación; el Senado votó sanciones económicas a la
Argentina y ofreció apoyo a Gran Bretaña. Los países que apoyaron a argentina fueron los países
del Tercer Mundo, la Unión Soviética y hasta Cuba que lo alejaban definitivamente de la ilusión de
entrar al Primer Mundo.
En los últimos días de abril la FFAA británica recuperó las islas Georgias. El 1 de mayo, comenzaron
los ataques aéreos a las Malvinas, y al día siguiente un submarino británico hundió el crucero
argentino General Belgrano, ubicado lejos de la línea de batalla, con lo que la flota argentina optó
por alejarse del frente de guerra.
Siguió luego un largo combate aeronaval: la aviación argentina causó importantes daños a la flota
británica, pero no logró impedir que las islas quedaran aisladas del territorio continental.
Con un ejército dividido (entre las islas y la frontera con chile) y desmoralizadas, escasos de
abastecimientos, sin equipos ni medios de movilidad, y sobre todo sin planes, salvo resistir. Le
siguieron ataques de artillería y aviones
En cambio en Buenos Aires, se soñaba con una resistencia heroica y con algún cambio en el
mundo, la opinión pública reinaba la desinformación y la manipulación de la información hacían
creer que argentina estaba ganando la guerra, En medio del clima triunfalista empezaron a
aparecer voces críticas: exigían profundizar los aspectos antiimperialistas del conflicto y atacar a los
representantes locales de los agresores también hubo protestas por la falta de información y se
instaló en la opinión pública una crítica sobre el país. En los actos de la CGT, volvieron a alzarse las
voces, mientras que dentro del radicalismo, cuya conducción oficial había apoyado la política de
guerra, Raúl Alfonsín, que dirigía el sector opositor, propuso la constitución de un gobierno civil de
transición, que encabeza el ex presidente Illia. Para la junta no había otra salida que la victoria.
El 24 de mayo, los ingleses desembarcaron y establecieron una cabecera de puente en San Carlos.
El 29 se libró un combate importante en el Prado del Ganso, donde varios cientos de argentinos se
rindieron. El 10 de junio, Galtieri pudo dirigirse por última vez a la gente reunida en la Plaza de
Mayo, y dos días después llegó el papa Juan Pablo II, quizá para preparar los ánimos ante la
inminente derrota. Antes de que finalizara su breve estadía, comenzó el ataque final a Puerto
Argentino, donde se había atrincherado la masa de las tropas. La desbandada fue rápida y la
rendición, prácticamente incondicional, se produjo el 14 de junio, 74 días después de iniciado el
conflicto, que dejó más de 700 muertos y casi 1.300 heridos. La junta convocaron al día siguiente al
pueblo a la Plaza de Mayo, sólo para reprimir en forma extremadamente violenta a aquellos que no
entendian la rendición y que estaban convencidos (por los medios de difusión) de una victoria
argentina. finalmente los generales exigían a Galtieri su renuncia.
La derrota agudizó la crisis del régimen militar e hizo públicos los conflictos hasta entonces ocultos.
La cuestión de la responsabilidad de la derrota se resolvió finalmente, luego de una investigación a
cargo de prestigiosos jefes retirados. Se culpó a la Junta Militar, cuyos miembros fueron luego
enjuiciados y condenados. En lo inmediato, en medio de un conflicto entre las tres fuerzas, fue
designado presidente de facto el general Reynaldo Bignone(foto), quien logró un consenso mínimo
de las fuerzas políticas.
El gobierno de facto se proponía negociar la salida electoral y Se intentó lograr un futuro acuerdo
de los partidos para una serie de cuestiones y eran: en política económica, la presencia activa de las
Fuerzas Armadas en el nuevo gobierno y, sobre todo, una garantía de que no se investigan los
actosde corrupción ni las responsabilidades (que llamaron guerra sucia) La propuesta de los
militares fue rechazada por la opinión pública y por los partidos, que convocaron a una marcha civil
en defensa de la democracia. La asistencia fue masiva y el gobierno fijó la fecha de elecciones en
diciembre de 1983. Pero no dejó de intentar cerrar el debate: en el cual publicó un documento sobre
los desaparecidos declaró que no había sobrevivientes y que todos habían caído combatiendo; una
ley estableció una autoamnistía, eximiéndolos de cualquier eventual acusación (ley de autoamnistía
229.24)
Esto generó que la civilidad se levante en contra mediante movilizaciones cada vez más
intensa de la sociedad contra las FFAA, desgastado por sus conflictos internos. Eran inces de
controlar el aparato represivo, que cobró nuevas víctimas, registradas con horror por la sociedad
sensibilizada. Los militares debían enfrentarse con un inminente fracaso como administradores de
un país desquiciado y como conductores de una guerra absurda. La mientras la fe democrática
crecía, también crecían sus desertores, jugados por la sociedad, jueces llevando a juicio a oficiales
acusados de corrupción. Sobre todo, debían enfrentarse con una sociedad que asistía al show del
horror y se enteraba de la existencia de enterramientos de personas desconocidas, de centros
clandestinos de detención, de denuncias realizadas por ex-agentes; se revelaba la verdad de una
historia siniestra, de la que hasta entonces pocos habían querido saber.
Después de un largo sueño, la sociedad despertaba y se plegaban a voces hasta entonces poco
escuchadas, como la de los militantes de las organizaciones defensoras de los derechos humanos y
muy especialmente las de las Madres de Plaza de Mayo. Su incontrastable manera de desafiar el
poder militar se combinaba con una forma original de activismo . Las marchas de los jueves, con
escasa concurrencia en los años duros de la represión, se convirtieron luego de la guerra de
Malvinas en nutridas “marchas por la vida”, Las organizaciones de derechos humanos no sólo
instalaron la cuestión de los desaparecidos y el reclamo de justicia. Más allá de las afiliaciones
partidarias que, en el contexto de las experiencias anteriores, era verdaderamente original.
A medida que la represión retrocedía, empezaron a aparecer nuevos protagonistas sociales, junto
con otros que habían sobrevivido ocultándose. La crisis económica generó motivos movilizadores:
impuestos, indexación, suba de alquileres, deudas impagas dejadas por una quiebra bancaria;
quienes reclamaron cuestionaban tanto la política económica como la clausura de lo público. En
otros casos fue todo un fragmento de sociedad el que se organizó para reclamar (a veces con
violencia, como en los “vecinazos” del Gran Buenos Aires a fines de 1982)
El nuevo activismo social se manifestó en los campos más diversos. Los grupos culturales, como
Teatro Abierto, que desde 1980 mostró una práctica cultural convertida en acción política. los
recitales de rock nacional, que a su manera también resultaban actos políticos. El activismo renació
en las universidades, reclamando contra los cupos de ingreso o el arancelamiento, y en las fábricas
que se recontruian también se manifestaban
La sociedad experimentaba una nueva primavera: el enemigo común, algo menos peligroso pero
aún temible,la junta militar, estimulaba la solidaridad y alentaba una organización y una acción de
la que se esperaban resultados concretos. Nuevamente, los conflictos de la realidad no existían y la
solución de los problemas era posible si los hombres y las mujeres se organizaban en una fuerza
consistente. Pero a diferencia de la anterior primavera, a fines de los años sesenta en este caso Las
distintas fracciones coincidieron en este objetivo y concluyó en la lucha más general por aquello
que concentraba las mayores ilusiones: la recuperación de la democracia.
La democracia era una utopía bloqueada por los militares. Luego del doble sacudón de la crisis
económica y la derrota militar, la democracia aparecía cada vez más cerca, el advenimiento de una
nueva democracia era inminente con nuevas reglas de juego y con más entusiasmo pronto La
afiliación a los partidos políticos (luego de que el gobierno levantó definitivamente la veda) fue tan
masiva que uno de cada tres personas pertenecía a alguno de ellos. Las movilizaciones en defensa
de la democracia eran similares alas de la vuelta de perón los lugares de concentración elegidos:
junto con la tradicional Plaza de Mayo, estuvo el Cabildo o los Tribunales, lo que indicaba el papel
central que se esperaba de la Justicia.
La afiliación masiva transformó a los partidos políticos. Hubo un amplio deseo de participación
y se animaron los comités o las unidades básicas. También se renovaron los cuadros dirigentes,
y se incorporaron organizaciones juveniles o estudiantiles, los peronistas también se sumaron a
esta nueva ola democrática.
Los viejos caudillos provinciales compartieron las decisiones con el metalúrgico Lorenzo Miguel,
jefe de las 62 Organizaciones, y Herminio Iglesias fue candidato a gobernador de la provincia de
Buenos Aires. El candidato a presidente fue ítalo Luder, un jurista de prestigio, que no pudo disipar
la desconfianza suscitada por el peronismo en sectores importantes de la sociedad.
El radicalismo se renovó por impulso de Raúl Alfonsín que en 1972 había creado el Movimiento de
Renovación y Cambio para disputarle el liderazgo a Ricardo Balbín. Durante el Proceso se distinguió
del resto de los políticos, pues criticó a los militares con mucha energía, asumió la defensa de
detenidos políticos y el reclamo por los desaparecidos y evitó envolverse en la euforia de la guerra
de Malvinas. Desde el fin de la guerra, su ascenso fue vertiginoso e Hizo de la democracia su
bandera, y la combinó con un conjunto de propuestas de modernización de la sociedad y un
discurso ganador, muy distinto del tradicional discurso radical, que atrajeron al partido a una masa
de afiliados y simpatizantes.
Radicales y peronistas cosecharon amplios apoyos y dejaron poco espacio para otros partidos. fue
difícil unificar las fuerzas. Muchos de ellos habían militado entre los “amigos” del Proceso. El
ingeniero Alsogaray fundó la Unión del Centro Democrático y predicó el neoliberalismo. A la
izquierda, el Partido Intransigente logró reunir un amplio y heterogéneo espectro de simpatizantes,
que, aunque compartían muchas de sus propuestas, eran reacios al dirigente radical.
Las organizaciones de derechos humanos fueron cada vez más intransigentes en un reclamo que
pedían la aparición con vida de sus familiares y el juicio y castigo a los responsables que los partidos
se sumaron a esto Mientras que la civilidad vivió plenamente su ilusión, y acompañó al candidato
que mejor captó ese estado de ánimo colectivo. El peronismo encaró su campaña con mucho del viejo
estilo, a un estilo más combativo contra los militares y pagó los costos ya que la gente buscaba paz.
Raúl Alfonsín, en cambio, recurrió a una apelación a la transformación de la sociedad, que definía
como moderna, laica, justa y colaborativa. Estigmatizó al régimen militar, aseguró que se haría
justicia con los responsables y denunció un pacto de impunidad entre militares y sindicalistas. Sobre
todo aseguró que la democracia no sólo podía resolver los problemas de largo plazo, sino también
satisfacer la masa de demandas acumuladas y prestas a plantearse. La mayoría de la sociedad le
creyó, y el radicalismo, con más de la mitad de los votos, superó al peronismo, que por primera vez
en su historia perdía una elección nacional. Una alegría profunda y sustantiva, aunque un poco
inconsciente, envolvió a sus seguidores y en alguna medida a toda la civilidad, que por un momento
olvidó cuántos problemas quedaban pendientes y qué poco margen de maniobra tenía el nuevo
gobierno. Bignone , fue el primer militar detenido y encarcelado luego de la llegada de la
democracia.
Raúl Alfonsín, asumió el 10 de diciembre de 1983 Luego de casi ocho años de interrupción
democrática a manos de las Juntas Militares, terrorismo de Estado y vuelco total de la economía
nacional desde los sectores de la producción y la industria a los de las finanzas y los servicios. y
tras la guerra de Malvinas, se reiniciaba el camino de la normalización institucional. Como en 1916,
la multitud que se volcó a las calles reflejando una victoria de la democracia, pero pronto la
sociedad se dio cuenta de la resistencia de los vencidos sino que la UCR no era capaz de satisfacer
la demanda de la sociedad que habían
acumulando años anteriores relacionados a los DDHH y la economía (que poco se habló en el
discurso electoral) la economía se encontraba desde 1981 en estado de desgobierno y casi de caos:
inflación desatada, deuda externa multiplicada y con fuertes vencimientos inmediatos, y un Estado
carente de recursos, sin posibilidad de atender a los variados reclamos de la sociedad, desde la
educación, salud hasta los de carácter salarial de sus propios empleados, y con una fuerte
limitación en su capacidad para dirigir la crisis.
Esta incertidumbre sobre alfonsín y su capacidad de gobernar se extendía en los sectores fuertes
comprometidos a la dictadura o salpicados por de derrumbe (los militares, la Iglesia, los
empresarios, los sindicatos) y se encontraban sin una voz que los represente y en estado defensivo
mientras que el peronismo vivía una crisis interna, por la derrota electoral, y busco atacar al
radicalismo por varios frentes.
El poder que administraba Alfonsín era, a la vez, grande y escaso. El radicalismo había alcanzado
una proporción de votos sólo comparable con los grandes triunfos de Yrigoyen o Perón y tenía
mayoría en la Cámara de Diputados, pero había perdido en el interior tradicional y no controlaba la
mayoría del Senado. Si el liderazgo de Alfonsín en su partido era fuerte, (UCR) constituía una fuerza
dividida, donde se discutieron y se obstaculizaron muchas de las iniciativas del presidente, quien
prefirió rodearse de un grupo de intelectuales y técnicos recientemente acercados a la vida política,
y de un grupo radical juvenil: la junta Coordinadora nacional (llamada la coordinadora) que avanzó
fuertemente en el manejo del partido y del gobierno
El Estado que debía luchar con la oposición tampoco carecía de eficiencia y aun de credibilidad para
la sociedad. Pero cuando asumió el presidente Alfonsín tenía detrás de él una enorme fuerza, cuya
capacidad era aún una incógnita: su punto fuerte fue la propuesta de construir un Estado de
derecho, al cual esos poderes corporativos debían someterse, y consolidar un conjunto de reglas,
capaces de atravesar los conflictos de una manera pacífica, ordenada, transparente y equitativa.
Los problemas económicos parecían menos importantes que los políticos: lo fundamental era
eliminar el autoritarismo y encontrar la forma de representación de la voluntad ciudadana.El
gobierno atribuyó una gran importancia a la política cultural y educativa, destinada (en largo plazo)
a remover el autoritarismo representado en la difundida imagen del “enano fascista”(y se refería a la
parte "intolerante" que supuestamente años de dictadura habían inculcado en toda la sociedad
civil) En este terreno se avanzó inicialmente con facilidad: se desarrolló un programa de
alfabetización masiva, se atacaron los mecanismos represivos que anidaban en el sistema escolar y
se abrieron los canales para discutir contenidos y, lo que debía culminar en un Congreso
Pedagógico que, como el de cien años atrás, determinaría qué educación quería la sociedad. En el
campo de la cultura y de los medios de comunicación manejados por el Estado, la libertad de
expresión, permitió un desarrollo plural de la opinión y un cierto “destape”, para algunos irritante,
en las formas y en los temas. En la universidad y en el sistema científico del Estado volvieron los
mejores intelectuales e investigadores, cuya migración había comenzado en 1966. Aunque en
muchas universidades los cambios no fueron significativos, en otras, como la UBA, hubo profundas
transformaciones la (incorporación del cbc) Estas instituciones, que debieron resolver el problema
planteado por un masivo deseo de los jóvenes de ingresar a ellas, se reconstruyeron sobre la base
de la excelencia académica y el pluralismo, y en algunos casos alcanzaron niveles de calidad
similares a los de su época dorada, a principios de la década de 1960.
El punto culminante de esta modernización cultural fue la aprobación de la ley que autorizaba el
divorcio vincular (un tema tabú) y posteriormente la referida a la patria potestad compartida, que
avanzaba en el proyecto de modernización de las relaciones familiares, campo en el que la
Argentina estaba atrasada.
La ley sobre divorcio fue sancionada en 1987, luego de una intensa discusión. Los sectores más
tradicionales de la Iglesia católica intentaron oponerse, con los mecanismos de presión y con
manifestaciones en las que hasta la Virgen de Luján fue sacada a la calle. Fracasaron, por el alto
consenso existente alrededor de la nueva norma. preocupados quizá por las consecuencias de una
práctica ya habitual en la sociedad En cambio, la Iglesia se movilizó con éxito alrededor del
Congreso Pedagógico defendiendo ,el pluralismo y la libertad de conciencia, osea la educación
privada y en contra un supuesto avance estatal.
La Iglesia, que en 1981 se había definido por la democracia y aunque no realizó crítica a la junta
militar y sus prácticas genocidas, y su hostilidad con el gobierno radical fue creando un sentimiento
hostil en el gobierno.
Esta batalla que se dio en el ámbito cultural se amplió con los obispos locales. Enfrentando de
manera creciente al gobierno radical su discurso de combate era que la democracia decían
resultaba ser el conjunto de los males del siglo: la droga, el terrorismo, la pornografía y el aborto.
En cambio alfonsín el discurso ético, centrado en los valores de la democracia, la paz, los derechos
humanos, la solidaridad internacional y la independencia de los Estados, bandera del país en la
reinserción del país en la comunidad internacional (que había censurado y hasta aislado al régimen
militar) los éxitos en este terreno, expresados en la gran popularidad alcanzada por el presidente
en distintos lugares del mundo, fueron utilizados para afianzar y fortalecer las instituciones
democráticas locales Con esos criterios se encararon las principales cuestiones pendientes, con
Chile por el Beagle y con Gran Bretaña por las Malvinas. En el primer caso, el laudo papal, que los
militares habían considerado inaceptable pero sin atreverse a rechazarlo, fue asumido como la única
solución posible para el gobierno democrático, que necesitaba reafirmar los valores de la paz y
eliminar un conflicto capaz de mantener vivo el militarismo. se convocó a un referéndum popular
que corroboró el amplio consenso para la solución pacífica e inmediata. Aun así, la aprobación por
el Senado (donde el peronismo tenía la mayoría) se logró por el mínimo margen de un voto.
En el caso de las Malvinas, donde la torpeza militar había llevado a la pérdida de lo largamente
ganado en la opinión pública internacional y en las negociaciones bilaterales, también se recuperó
terreno: las votaciones en las Naciones Unidas, instando a las partes a la negociación, fueron cada
vez más favorables, incluyeron a las principales potencias occidentales y aislaron al gobierno
británico. Sin embargo, la expectativa de que ello sirviera para convencerlo de la conveniencia de
iniciar una negociación que incluyera de alguna manera el tema de la soberanía resultó totalmente
defraudada. Argentina se asoció con otros países que acababan de retornar a la democracia
(Uruguay, Brasil, Perú) Y fue mediadora en el conflicto en Centroamérica (en la cuestión de
Nicaragua) Se trataba de aplicar los principios éticos y políticos generales, y también de evitar los
riesgos internos que podía acarrear uno de los episodios finales de la Guerra Fría. En desacuerdo
con EEUU y aprovechando su buena voluntad hacia las democracias restauradas, logró que al final
se alcanzará una solución relativamente equitativa. Actuando con independencia, dialogando con
los países no alineados, reivindicando los principios pero absteniéndose de los enfrentamientos
más duros (por ejemplo, constituir un “club de deudores” para negociar la deuda externa) el
gobierno argentino mantuvo una buena relación con el estadounidense, que respaldó con firmeza
las instituciones democráticas, cortó toda vinculación con militares y apoyó los diversos intentos de
estabilización de la economía.
Mientras que la sociedad, que enfurecida con los militares por su fracaso en la guerra, se enteró
algo que hasta entonces había preferido ignorar: las atrocidades del genocidio, puestas en evidencia
por un alud de denuncias judiciales, por los medios de comunicación y, sobre todo, por el cuidadoso
informe realizado por la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (CONADEP),
constituida por el gobierno con personalidades independientes, y presidida por el escritor Ernesto
Sábato. Su texto, difundido masivamente con el título de Nunca más (foto), resultó irrefutable,
incluso para quienes querían justificar a los militares.
Pero la inmensa mayoría los repudió en forma masiva, se movilizó y exigió justicia, amplia y
exhaustiva, y castigo a los culpables.
La derrota en la guerra de Malvinas, el rotundo fracaso político, las divisiones entre las fuerzas, los
propios cuestionamientos internos, todo ello debilitaba la institución militar, que, sin embargo,
seguían teniendo espacios de poder.
Ante esto los militares comenzaron a justificarse en una campaña que llamaron “guerra sucia” y se
reivindicaron en su supuesto logro de la victoria en la “guerra contra la subversión” Rechazando la
condena de la sociedad, recordaron que su acción contó con la complicidad de políticos,
empresarios, medios de comunicación y detractores, y que a lo sumo estaban dispuestos a admitir
“excesos”
En los años del Proceso, el presidente Alfonsín había estado entre los más enérgicos defensores de
los derechos humanos, y había hecho de ellos una bandera durante la campaña, en la que también
fustigó duramente a la corporación militar. Sin duda compartía los reclamos generalizados de
justicia, pero se preocupaba también por encontrar la manera de subordinar a las FFAA al poder
civil, de una vez y para siempre. Para ello proponía algunas distinciones, difícil de ser aceptada por
la sociedad y en particular por las organizaciones de derechos humanos: separar el juicio a los
culpables del juzgamiento a la institución, que era y seguiría siendo parte del Estado, y poner límite
a aquel juicio, deslindando responsabilidades y distinguiendo entre quienes dieron las órdenes que
condujeron a la masacre, quienes se limitaron a cumplirlas o quienes se excedieron, cometiendo
delitos aberrantes. Se trataba de concentrar el castigo en las cúpulas, sobre todo, el gobierno
confiaba en que las propias FFAA se comprometieron con esta propuesta, entre las demandas de la
civilidad y la postura dominante entre los militares, que asumieron la crítica de su propia acción y
procedieron a su depuración, castigando a los máximos culpables. Para ello, se procedió a reformar
el Código de Justicia Militar y se dispuso el enjuiciamiento de las tres primeras Juntas Militares, a las
que se sumó la cúpula de las organizaciones armadas Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP)
(extinguida) y Montoneros.
El primer problema los militares se negaban a revisar su acción y a juzgar a sus jefes: a fin del año
1984 comenzó la resistencia en los cuarteles, y el presidente trasladó la causa a la Cámara Federal
de la Capital. En abril de 1985, en un clima mucho más agitado, comenzó el juicio público de los ex
comandantes. El juicio, que duró hasta fin de año, terminó de revelar las atrocidades del genocidio ,
aunque perdió cierto impulso la militancia civil en cambio las organizaciones defensoras de los
derechos humanos hacían oír una voz cada vez más dura . Comenzaron a escucharse otras voces,
hasta entonces prudentemente silenciadas, que defendieron la acción de los militares y reclamaron
su amnistía.
Afin de 1985, poco después de que el gobierno ganara las elecciones legislativas, se conoció el
fallo de la Cámara Penal, que condenó a los ex comandantes, negó que hubiera habido guerra
alguna que justificara su acción, distinguió entre las responsabilidades de cada uno de ellos y
dispuso continuar la acción penal contra los demás responsables de las operaciones. La Justicia
había condenado la aberrante conducta de los jefes del Proceso, había descalificado cualquier
justificación y los militares habían quedado sometidos a la ley civil. Esta circunstancia fue
absolutamente increíble y en ese sentido fue un fallo ejemplar y un fundamento notable para el
Estado de derecho que la democracia se proponía establecer. Pero no terminaba con el problema
entre la sociedad y la institución militar, sino que lo mantenía abierto.
De ahí en más, la Justicia siguió activa, dando curso a las múltiples denuncias contra oficiales de
distinta graduación, citandolos y acusándolos, La convulsión interna de las FFAA, y muy
especialmente del Ejército, tuvo un nuevo eje: ya no se trataba de la situación de los citados por los
jueces que eran oficiales de menor graduación y en actividad (que no se consideraban los
responsables) sino los ejecutores de lo imputado. El gobierno, por su parte, inició un largo y
desgastante intento de limitar y poner límites a la acción judicial, para así contener ese clima de
efervecente en los cuarteles, que amenazaba con un alzamiento militar.
En ese contexto, el episodio de Semana Santa de 1987. Un grupo de oficiales, encabezado por
el teniente coronel Aldo Rico, se acuarteló en Campo de Mayo, exigiendo una solución política a la
cuestión de las citaciones y, en general, una reconsideración de la conducta del Ejército. No se
trataba de los típicos levantamientos de los anteriores 50 o 60 años, pues los oficiales amotinados
no cuestionaban el orden constitucional, sino que reclamaban al gobierno que solucionara el
problema de un grupo de oficiales.
Que luego se materializó en las leyes llamadas de Punto Final y de Obediencia Debida. la primera
presentada por la UCR, sancionada a fines de 1985 (ponía un límite temporal de dos meses a las
citaciones judiciales) pasado el cual ya no habría otras nuevas citaciones. Dado que sancionaba la
impunidad de los militares penalmente responsables de haber cometido el delito de desaparición
forzada de personas de varios miles de opositores, activistas de izquierda, intelectuales, peronistas,
sindicalistas, escritores, abuelas y otros grupos durante la dictadura, fue en su momento objeto de
una viva y acalorada polémica. Entre 50.000 y 60.000 personas se manifestaron en el centro de
BSAS como protesta contra la ley.
sus resultados terminan siendo contraproducentes, pues sólo se logró un alud de citaciones
judiciales y enjuiciamientos que en lugar de aligerar el problema lo agudizaron.
Los militares, a pesar del alto grado de impunidad otorgado por el gobierno radical exigían el fin de
los juicios y la libertad de los jefes militares. Este fin de semana de abril Alfonsín pactó con los
militares mayor impunidad para evitar la radicalización de las masivas movilizaciones que rodearon
Campo de Mayo, la Plaza de Mayo y de los Dos Congreso, donde coreaban “sí se atreven, le
quemamos los cuarteles”
La civilidad no respaldo a los militares por primera vez en muchos años y que además eran
responsables de la derrota en Malvinas y de la “entrega” del país a los intereses extranjeros.
Frente a ellos, la reacción de la sociedad civil fue unánime y masiva. Todos los partidos políticos y
todas las organizaciones de la sociedad (patronales, sindicales, culturales, civiles de todo tipo)
manifestaron activamente su apoyo al orden institucional, firmaron un Acta de Compromiso
Democrático (que incluía desde las organizaciones empresarias hasta a los dirigentes de izquierda)
y rodearon al gobierno. La reacción masiva e instantánea permitió evitar la posibilidad de apoyo civil
a los amotinados. La civilidad se movilizó, llenó las plazas del país y se mantuvo en vigilia durante
los cuatro días que duró el episodio. Muchos de ellos estaban dispuestos a marchar sobre Campo
de Mayo. La tensión social fue intensa, Alcanzó para detener un ataque directo a la democracia,
pero no fue suficiente para lograr que los militares se doblegaran ante la sociedad.
Aunque el motín trajo pocas adhesiones entre los militares, en el fondo los militares habían
acordaban con sus camaradas “carapintadas”: ninguno de ellos estuvo dispuesto a disparar un tiro
para obligarlos a deponer su actitud, Una actitud bastante ambigua.
Durante las cuatro tensas jornadas hubo muchas negociaciones, pero éstas no se concretaron hasta
que Alfonsín (quien encabezaba la gran concentración cívica de Plaza de Mayo) se entrevistó con
los amotinados en Campo de Mayo. y Se llegó a un extraño acuerdo. pero como resultado de la
negociación se produjo la sustitución del General Héctor Ríos Ereñú como Jefe del Estado Mayor
por el General José Dante Caridi y poco después el envío al Congreso del proyecto de Ley de
Obediencia Debida, que sería aprobado por ambas Cámaras y promulgada finalmente el 8 de junio
de 1987, en medio de grandes debates. Se trató de un episodio que puso en riesgo a las
instituciones democráticas, modificando el panorama de la política nacional.
El poder de los sindicalistas, (restaurado en parte al final del gobierno militar) se hallaba debilitado
por la derrota electoral del peronismo a lo que debía sumarse la profunda división existente entre
los dirigentes. Por otra parte, su situación era institucionalmente precaria muchos sindicatos
estaban intervenidos, y en otros los dirigentes sólo tenían títulos provisionales, de modo que la
normalización sindical debía ser inmediata.
El gobierno se propuso aprovechar esa debilidad relativa, El ministro Antonio Mucci (veterano
sindicalista de origen socialista) proyectó una ley de normalización institucional de los sindicatos
que incluía el voto secreto, directo y obligatorio, la representación de las minorías, la limitación de la
reelección y, sobre todo, la fiscalización de los comicios por el Estado. Se trataba de un desafío
frontal, ante el cual se unificaron todas las corrientes del peronismo, gremial y político: en marzo de
1984 la ley fue aprobada en la Cámara de Diputados, pero el Senado la rechazó, De inmediato el
gobierno comenzó la negociación con los gremialistas y acordó con ellos nuevas normas
electorales. A mediados de 1985 se habían normalizado los cuerpos directivos de los sindicatos, y
aunque las listas de oposición habían ganado algunos lugares.
Entre 1984 y 1988, la CGT organizó trece paros generales, en junio de 1985, la presión de la CGT
fue intensa. Se apoyó en las indudables tensiones sociales generadas por la inflación (que llevaba a
una permanente lucha por mantener el salario real) y más tarde en los comienzos del ajuste del
sector estatal, que movilizó particularmente a los empleados públicos. Pero su carácter fue
dominantemente político. Los sindicalistas lograron expresar de manera unificada el descontento
social, e integrar a sectores no sindicalizados, como los jubilados, pero también establecieron
alianzas tácticas con los empresarios, la Iglesia y los grupos de izquierda. Los reclamos incluían
pedidos de ruptura con el Fondo Monetario Internacional (FMI)-, pero se unificaban en un común
ataque contra el gobierno, que incluyó en algún momento de exaltación el reclamo de que “se
vayan”.
La CGT no rehusó participar en las instancias de concertación que abrió el gobierno, pero lo hizo
con el estilo que había desplegado exitosamente entre 1955 y 1973 al estilo vandorista: negociar y
golpear, conversar y abandonar la negociación con un “portazo”, Su secretario general, Saúl
Ubaldini(foto), proveniente de un pequeño sindicato, fue la figura característica de esta etapa, no
sólo por su peculiar estilo político, adecuado para sellar el arco de alianzas del mundo del trabajo y
la pobreza, sino sobre todo porque su escasa fuerza propia lo convertía en punto de equilibrio entre
las distintas corrientes en que se dividía el sindicalismo.
El gobierno, que abrió permanentemente los espacios para el diálogo y la concertación, pudo
resistir bien el fuerte embate sindical, pese a los inconvenientes que significaba para la
estabilización económica, en tanto contó con el apoyo consistente de la civilidad y A principios de
1987 la apertura de distintos frentes de oposición, y muy particularmente el militar, impulsaron al
gobierno a una maniobra audaz: concertar con un grupo importante de sindicatos (los “15”, que
incluían a los más importantes de la actividad privada y de las empresas del Estado) y nombrar a
uno de sus dirigentes en el cargo de ministro de Trabajo. El acuerdo era transparente, e incluía la
sanción del conjunto de leyes que organizaba la actividad sindical (de asociaciones profesionales,
de convenciones colectivas, de obras sociales, controladas por los sindicatos) A cambio de esas
importantes concesiones, el gobierno obtenía poco: una relativa tregua social, pues la oposición
sindical quedó profundamente dividida, y un eventual apoyo político, que nunca se concretó. Quizá,
también, un respaldo frente al embate de la corporación militar, que no debía darse por descontado.
Luego de la victoria del peronismo en la elección de septiembre de 1987, los sindicalistas
abandonaron el gobierno. Pero con la nueva legislación, el poder de la corporación sindical quedaba
reconstituido por completo y la ilusión de la civilidad democrática de someterlos a sus reglas se
desvanecía.
La cuestión económica, que al principio pareció mucho menos urgente que los problemas políticos,
era extremadamente grave y condicionó las políticas del gobierno. La inflación, un problema crónico
que se aceleró desde 1982 y Junto con el déficit fiscal y la deuda externa, que seguía creciendo,
constituía la parte más visible del problema. Se prolongaba en una economía estancada desde
principios de la década, cerrada e ineficiente y muy vulnerable en lo externo. Escaseaban las
inversiones y los grupos económicos más concentrados (que absorbían una buena porción de los
recursos del Estado) podrían bloquear los intentos que el gobierno hiciera para modificar su
situación privilegiada.
El flujo de capitales se había cortado desde 1981, pero la deuda externa siguió creciendo por la elevación de los
intereses, y al fin de la década se duplicó. El Estado, que en 1982 había estatizado la deuda privada, en
dólares (cavallo) Esas obligaciones se refinanciaban con frecuencia, pero sólo cuando se contó con
la buena voluntad del FMI, que a cambio presionaba para la adopción de políticas que priorizan la
capacidad de pago (ajustes) El pago de los servicios era un componente muy importante del déficit
fiscal. Y se abrió un debate económico importante por un lado los críticos liberales (escuchados por
los empresarios) culpaban a la emisión monetaria, gastos sociales y a los gastos del estado
excesivos(particularmente en el empleo).
Otros proponian ahorrar en subsidios a los sectores empresariales (como politicas de promocion a
empresas). El Estado tenía poco crédito externo, y el interno escaseaba porque todo el mundo
transformaba sus ahorros en dólares. El Estado sólo podía salir del paso emitiendo dinero, lo que
producía más inflación, distorsionaba la economía, afectaba la recaudación fiscal y, finalmente, la
propia capacidad del Estado.
Durante el primer año del gobierno radical, la política económica del ministro Bernardo Grinspun se
ajustó a las fórmulas redistributivas clásicas, que compartía con el peronismo histórico. La mejora
en la remuneración de los trabajadores, junto con créditos ágiles a los empresarios medios, sirvió
para la reactivación del mercado interno y la movilización de la capacidad del aparato productivo. La
política incluía el control estatal del crédito, el mercado de cambios y los precios, y se completaba
con importantes medidas de acción social, como el Programa Alimentario Nacional (PAN), que
proveyó de las necesidades mínimas a los sectores más pobres, afectados por la recesión y el
desempleo. Con todo ello se apuntaba a mejorar la situación de los sectores medios y populares y a
satisfacer las demandas de justicia y equidad social, que habían sido banderas en la campaña
electoral.
Pero empresarios y sindicalistas coincidieron en la crítica a esta política. La CGT se movilizó tanto
por razones sindicales como políticas, Aunque sus acuerdos eran mínimos, coincidieron en hacer
fracasar la política de concertación sectorial a la que habían apostado Grinspun y su equipo.
El gobierno debió afrontar al sindicalismo y corporativismo y la puja desatada por la distribución del
ingreso, que la inflación agudizaba. Y cada vez era más clara la inoperancia política para terminar
con el déficit fiscal e inflación y el deterioro del aparato productivo y su incapacidad para reaccionar
ante los estímulos de la demanda. Con la deuda externa, se trató de lograr la buena voluntad de los
acreedores, con el argumento de que las jóvenes democracias debían ser protegidas, y también se
los amenazó con la constitución de un “club de deudores” latinoamericano, que repudiara la deuda
en conjunto. Ambos resultaron igualmente inconducentes.
El ministro Sourrouille estuvo acompañado por un equipo técnico externos a la UCR y con un apoyo
de la sociedad, pues pronto logró frenar la inflación, sin afectar específicamente a ningún sector. No
hubo caída de la actividad ni desocupación, que con frecuencia acompañaban los planes de
estabilización, pero tampoco se afectó a los sectores empresariales. El ajuste fiscal fue sensible
pero no dramático: los salarios de los empleados estatales fueron congelados más estrictamente
que los del sector privado, pero no hubo despidos; la recaudación mejoró, por la fuerte reducción de
la inflación, sumado a algunos impuestos excepcionales, aunque no hubo drásticas reducciones en
los gastos del Estado. Los acreedores externos apreciaron la manifiesta intención del gobierno de
cumplir los compromisos, la mejora de las finanzas estatales y, sobre todo, el firme apoyo que el
plan recibió tanto del gobierno estadounidense como de las principales instituciones financieras
mundiales. También fue apoyado por el sector empresarial, El gobierno mantuvo todos los
mecanismos de promoción y agregó otros nuevos, para estimular las exportaciones industriales,
cuyo incremento debería ayudar a mejorar el balance de pagos. A cambio esperaba su colaboración
para mantener estables los precios, y también que repatriaron sus capitales y los invirtieron en el
país. Se trataba del “plan de todos”, quizá la más pura de las realizaciones de la ilusión democrática:
entre todos, con solidaridad y sin dolor, se podían solucionar los problemas más complejos, aún
aquellos que implican choques de intereses más profundos. El gobierno obtuvo su premio en las
elecciones parciales de noviembre de 1985: (apenas seis meses después de que el país estuviera al
borde del caos) logró un claro éxito electoral que significaba el apoyo general de la civilidad a la
política económica.
La felicidad duró poco. Ya desde fines de 1985, volvió la inflación, que el gobierno debió
reconocer en abril de 1986 con un “sinceramiento” y ajuste parcial. Influyó el derrumbe de los
precios mundiales de los cereales, que obligó al Estado a eliminar una fuente de ingresos (las
retenciones a las exportaciones) pues los productores rurales estaban al borde de la ruina.
Tampoco hubo inversiones de los empresarios, que aceptaron los beneficios recibidos sin dar mucho
a cambio. Renacieron las pujas sectoriales, que realimentaron la inflación: la CGT se moviliz contra
el congelamiento de precios. La reaparición tan rápida de los viejos problemas indicaba que, en el
fondo, nada había cambiado. El plan, eficaz para la estabilización rápida, no dio resultado.
El gobierno exploró distintos caminos para atacar el problema. Se intentó reactivar la inversión
extranjera, especialmente en el área petrolera (el presidente Alfonsín anunció este plan en
Houston) y también se crearon planes de reforma fiscal más profunda y de desregulación de la
economía (quitar normas) Todo ello chocaba con ideas y convicciones muy firmes en la sociedad,
arraigadas tanto en el peronismo como de la misma UCR cualquiera de estos rumbos hubiera
significado, a diferencia del Plan Austral, enfrentarse con alguno de los fuertes intereses
constituidos, o también hacer cargar al grueso de la sociedad con los costos de la reforma. A
medida que el gobierno buscaba hacer frente a las reformas descubría su apoyo disminuían.
Los proyectos reformistas estaban en sintonía con los reclamos del FMI y también con el ánimo
crecientemente liberal de los empresarios.
En abril de 1987 los militares desafiaron al poder civil, no encontraron ningún apoyo en la sociedad.
En cierto sentido, la institucionalidad democrática se salvó, Los sindicalistas reforzaron su poder y
neutralizaron los proyectos de flexibilización laboral, alentados por los empresarios.
LA APELACIÓN A LA CIVILIDAD
Inicialmente el gobierno radical sólo había sido tolerado por las grandes corporaciones de modo
que debía respaldarse en su poder institucional. Pero allí también su apoyo era limitado, en
particular en el Congreso: la mayoría que tuvieron los radicales en la Cámara de Diputados hasta
1987 se contrapesaba con la mayoría relativa de los peronistas en el Senado, así los dos grandes
partidos tenían mayoría en el Congreso - que debía ser el corazón del nuevo sistema democrático,
la posibilidad de vetarse recíprocamente y sin acuerdos entre estos hacia las cosas mas dificil mas
cuando uno era oficialismo y el otro oposicion. Esta situación le costó al gobierno un fuerte apoyo
para encarar los problemas de la crisis,
Los grandes apoyos del gobierno se encontraban en el radicalismo y en el amplio conjunto de la
civilidad que directa o indirectamente lo había respaldado. Se trataba de un actor político nuevo,
mucho más inestable potenciado por las circunstancias de la crisis del régimen militar, tuvo un gran
poder pero En realidad, se trataba de un partido complejo y fragmentario, en el que coexistían
variadas tendencias y donde se representaban múltiples intereses, difícil de unificar.
Desde 1983 Raúl Alfonsín estableció un fuerte liderazgo, capitalizando el apoyo que había ganado en la
civilidad. Su agrupación interna el Movimiento de Renovación y Cambio (que fundó en 1972 cuando
disputaba la conducción con Ricardo Balbín) también fue notable la acción de un grupo de
dirigentes jóvenes, provenientes en su mayoría de la militancia universitaria, que integró la Junta
Coordinadora Nacional, la “Coordinadora”. Surgido hacia 1968, el grupo conservaba rasgos de la
etapa anterior a 1975: confluencia de tradiciones socialistas y antiimperialistas estas aportaron
cuadros tanto para la lucha partidaria como para la administración del país, que sobresalieron por
su disciplina, su eficacia y también su pragmatismo para tejer alianzas que trajo disidencias dentro
del mismo partido.
El pacto entre Alfonsín y la civilidad se selló en la campaña electoral de 1983, con los actos
masivos y con la fe común en la democracia como panacea (un mítico remedio que cura todas las
enfermedades)
Alfonsín siguió utilizando esa movilización, convocando para resolver la cuestión del Beagle, trabajó
intensamente en su educación, en la constitución de la civilidad como actor político maduro y
consciente. Para la movilización callejera (un estilo político emparentado con el peronismo) el se
propuso los grandes temas y las grandes metas. La lucha contra el autoritarismo y por la
democratización cubrió la primera fase de su gobierno. Pero desde el Plan Austral, y sobre todo
luego del triunfo electoral de noviembre de 1985, su discurso se orientó hacia los temas del pacto
democrático, la participación y la concertación, y hacia la nueva meta de la modernización, y se
manifestaron en una serie de reformas concretas, que propuso: la reforma del Estado, el traslado de
la Capital al sur o la reforma constitucional, no concretadas pero logró mantener la iniciativa en la
discusión pública.
Las frágiles bases de su poder residían en la coherencia y la tensión de esa civilidad que lo había
consagrado presidente. Sus limitaciones pasaban por ser fiel al pacto inicial, pronto corroído por las
fuerzas armadas la falta de consenso para apelar al parlamento, los actores sociales como la puja
con la iglesia o poca participación del sector corporativo.
En contraparte herminio iglesias un dirigente combativo del peronismo (al que se le atribuye la
derrota electoral de 1983, tras quemar un ataúd con la sigla UCR en un acto visto por tv por miles
de personas) quiso ser oposición al radicalismo oponiéndose al acuerdo con chile, la derrota
terminó con su carrera en el PJ. pero fue creciendo una corriente opuesta a este en la renovación del
peronismo cuyas figuras eran Antonio Cafiero y el gobernador de la rioja Carlos Menem que
acompañaron a alfonsín con el plebiscito del beagle, los alzamientos de los carapintadas en la
semana santa de 1987 que luego los dirigentes renovadores manifestaron una solidaridad con la
institucionalidad democrática y respaldaron sin condiciones al gobierno. Y ponían al peronismo en
la senda democrática, sino que, finalmente, parecían crear la condición de una posible alternancia
entre partidos políticos.
El fin de la ilusión
El año 1987 fue decisivo para el gobierno de Alfonsín. El episodio de Semana Santa representó la
culminación de la participación de la civilidad, el máximo de tensión que se podía alcanzar, y al
mismo tiempo la evidencia de su limitación para doblegar a los militares. En la Pascua de 1987,
Alfonsín perdió la exclusividad del liderazgo sobre la civilidad. En un clima de deterioro económico
agudizado y de inflación galopante, las elecciones de septiembre de 1987 les dieron un triunfo al PJ
e importante en términos de poder: el radicalismo perdió la mayoría en la Cámara de Diputados y el
control de todas las gobernaciones, con excepción de las de Córdoba y Río Negro, únicos distritos,
junto con la Capital Federal, en los que logró triunfar.
La cuestión militar, no cerrada en abril de 1987, tuvo dos nuevos episodios, en parte porque la
situación de los oficiales seguía irresuelta, pero sobre todo porque los estaban dispuestos a
aprovechar la debilidad del gobierno. En enero de 1988, el teniente coronel Aldo Rico, jefe de aquel
alzamiento, huyó de su prisión y volvió a sublevarse en un lejano regimiento en el nordeste. A
diferencia del año anterior, la movilización civil fue mínima y el respaldo de los militares también fue
escaso: Rico fue perseguido por el Ejército, y luego de un breve combate, se rindió y fue encarcelado
en un establecimiento penal.
A fines de 1988, hubo una nueva sublevación, encabezada por el coronel Mohamed Alí Seineldín
(foto), que como Rico pertenecía al grupo de los denominados “héroes de las Malvinas”, y a quienes
todos indicaban como el verdadero jefe de los “carapintadas”. Seineldín se sublevó en un regimiento
próximo a la Capital, reclamando amnistía y relevamiento en las cúpulas militares, el Ejército, se
negaron a reprimir, compartían sus ideas y hasta hacían suyo su programa. Como en Semana Santa,
y pese a que los amotinados terminaron en prisión, el resultado final fue incierto. En definitiva, el
proyecto de reconciliar a la sociedad con las FFAA había fracasado. Aquélla se sentía del todo ajena
a las inquietudes de los “carapintadas”, y aun quienes tradicionalmente habían apelado a los
militares repudiaban su actitud subversiva y el nacionalismo que demostraban,
En enero de 1989 un grupo terrorista, autodenominados Movimiento Todos por la Patria (MTP),
liderados por Enrique Gorriarán Merlo, escaso en número, pobre en recursos, aislado y trasnochado,
asaltó el cuartel de La Tablada en el Gran Buenos Aires, y el Ejército encontró la ocasión para
realizar una aplastante demostración de fuerza, que culminó con el aniquilamiento de los
asaltantes.Resultaron muertos 32 guerrilleros, 9 militares y 2 policías.78 Cuatro guerrilleros fueron
detenidos-desaparecidos por las fuerzas gubernamentales, cuya suerte nunca fue revelada por el
Estado argentino. El reconocimiento que recogió por la acción fue el primer indicio del cambio de
prioridades y valores en la opinión pública. Podía anticiparse que finalmente la cuestión militar
abierta llevaría a la reivindicación de los militares, el olvido de los crímenes de la “guerra sucia” y el
entierro de las ilusiones de la civilidad, aunque le tocaría al gobierno de Menem dar el gran paso de
amnistiar a los jefes condenados.
Quizás eso los perjudicó frente a su competidor dentro del peronismo: el gobernador de La Rioja,
Carlos Menem, también enrolado en la renovación, pero cultor de un estilo político mucho más
tradicional. Menem demostró una capacidad para reunir en torno suyo diferentes segmentos del
peronismo, desde los dirigentes sindicales, rechazados por Cafiero, hasta antiguos militantes de la
extrema derecha o izquierda de los años setenta, junto con caudillos o dirigentes locales
desplazados por los renovadores, como Eduardo Duhalde, que le construyó una sólida base
electoral en la provincia de BSAS, explotando su figura de caudillo tradicional para diferenciarse de
sus rivales modernizadores, y sin necesidad de precisar una propuesta o programa, ganó la elección
interna (realizada mediante el voto directo de los afiliados)en julio de 1988 quedó consagrado
candidato a presidente.
En los meses siguientes extendió y perfeccionó su fórmula. Se familiarizó con las propuestas
neoliberales y se vinculó con el grupo Bunge y Born. Tejió en privado sólidas alianzas con los
dirigentes de la Iglesia y los oficiales de las FFAA, incluyendo a los “carapintadas”. Pero en público
apeló al mundo de “los humildes”, a quienes se dirigió con un mensaje de estilo mesiánico, con un
despliegue escenográfico que resaltaba su figura de santón, en el que la “revolución productiva” y
el “salariazo” pre anunciaban la entrada en la tierra de promisión. Si en el voluntarismo se acercaba
al estilo de Alfonsín, todo lo demás lo diferenciaba, al tiempo que testimoniaba la realidad de una
sociedad que estaba emergiendo, dominada por la miseria un discurso diseñado para ganar.
Todo indicaba que la alternancia de partido estaba en progreso,pero en agosto de 1988 el gobierno
lanzó un nuevo plan económico, que denominó “Primavera”, con el propósito de llegar a las
elecciones con la inflación controlada, pero sin realizar ajustes que pudieran perjudicar a la
población, se dispuso el congelamiento de precios, salarios y tarifas (aceptado por los empresarios),
se agregó la declarada intención de reducir el déficit estatal, condición para lograr financiación del
FMI, el plan fue rechazado por los sindicatos estatales; la negociación con las entidades financieras
externas se desaceleró y los fondos prometidos eran escasos, en cambio lo hicieron los capitales
especulativos, para aprovechar la diferencia entre tasas de interés elevadas y cambio fijo, contando
con retornar en cuanto se anunciara la posibilidad de una devaluación.
Se trataba de una situación explosiva, que reposaba exclusivamente sobre la capacidad del
gobierno para mantener la paridad cambiaria. En diciembre de 1988 simultáneo al alzamiento de
seineldín le siguió una aguda crisis en el suministro de electricidad y, poco después, el asalto al
cuartel de La Tablada. Por entonces el Banco Mundial y el FMI limitaron sus créditos al gobierno
argentino. Este anuncio hizo que la economía se derrumbara. El 6 de febrero de 1989, el gobierno
anunció la devaluación del austral (que devoró la fortuna o los ahorros de quienes no supieron
retirarse a tiempo, incluyendo a importantes grupos empresarios) e inició un período en que el dólar
y los precios subieron vertiginosamente y la economía entró en descontrol. Luego de largos
períodos de alta inflación, había llegado la hiperinflación, que destruyó el valor del salario y de la
moneda misma y afectó la producción y la circulación de bienes.
En ese clima se votó el 14 de mayo de 1989. El Partido Justicialista obtuvo un rotundo triunfo y
Carlos Menem quedó consagrado presidente. La fecha prevista para el traspaso era el 10 de
diciembre, pero pronto fue evidente que el gobierno saliente no estaba en condiciones de gobernar
hasta esa fecha, A fines de mayo la hiperinflación tuvo sus primeros efectos dramáticos: asaltos y
saqueos a supermercados, duramente reprimidos. Poco después, Alfonsín renunció, para anticipar
el traspaso del gobierno, que se concretó el 9 de julio, seis meses antes del plazo constitucional. La
imagen de 1983 se había invertido, y quien había sido recibido como la expresión de la
regeneración deseada se retiraba acusado de abandonar el gobierno e incapacidad de gobernar.
Capítulo 9: La gran transformación 1989-1999
● El 9 de junio Alfonsín le entrega su mandato a Menem.
● Menem se guió por las bases del segundo peronismo.
● Menem encontró el país en crisis: hiperinflación, gente cambiando australes por dólares,
desesperada asaltando tiendas y supermercados donde la represión dejó varios muertos, el
estado estaba en bancarrota, la moneda licuada, los sueldos inexistentes y una violencia
social. Menem fue reelecto por cuatro años más luego que la reforma constitucional habilita
esa posibilidad.
● En 1999 entregó el poder a Fernando de la Rúa, un candidato de la Alianza de la UCR
● El peronismo conservó importantes posiciones en los gobiernos provinciales y en el
Congreso. Nuevamente, los principios institucionales parecían consolidados.
Ajuste y reforma
Para enfrentar la violencia y especularidad de la crisis existía una receta que se había instalado en
todo el mundo difundido por el FMI, el banco mundial y los economistas de prestigio: Consistía en
facilitar la apertura de las economías nacionales, para posibilitar su adecuada inserción en el
mundo globalizado y desmontar los mecanismos de estado interventor y benefactor, que se creía
costoso e ineficiente. Se debía reducir el gasto del estado al nivel de sus ingresos genuinos, retirar su
participación y su tutela de la economía y abrirla a la competencia internacional: ajuste y reforma.
En el Consenso de Washington se sentaron las bases del neoliberalismo y así llegó a argentina. Las
agencias del gobierno norteamericano lo recomendaban o exigían cuando ayudaba a los gobiernos a
solucionar problemas de endeudamiento.
El presidente debía elegir la manera de realizar las privatizaciones: Empezó con ENTEL y Aerolíneas,
todo muy rápido y desprolijo. Se convocó a empresarios locales, extranjeros y banqueros, los títulos
de deuda externa eran aceptados como parte de pago, lo que tranquilizó a los acreedores externos.
Se aseguró a las nuevas empresas aumento de tarifas, pocas regulaciones y una situación
monopólica por varios años. En poco tiempo se habían privatizado la red vial, canales de tv,
ferrocarriles y áreas petroleras)
Poco después se aumenta a 4 nuevos jueces en la corte suprema, y el gobierno se aseguró la
mayoría.
Pese a esto el gobierno todavía no lograba la estabilidad, la inflación siguió alta y los empresarios
siguieron usando su dinero a sus conveniencias particulares.
El nuevo ministro de economía, Gonzales, toma una medida drástica, el Plan Bonex: Se apropió de
los depósitos a plazo fijo y los cambio por bonos de largo plazo en dólares. Aplicó la receta y se
sentó sobre la caja, restringe al máximo los pagos del estado y la circulación monetaria, así detuvo la
inflación pero a costa de una recesión que volvió a deprimir los ingresos fiscales.
A fines de 90 con la economía en estado crítico estalló el escándalo conocido como Swiftgate:
Quienes rodeaban al presidente poseían información privilegiada y la posibilidad de impulsar
algunas decisiones en el gobierno, algunos fueron acusados de beneficiarse con las privatizaciones.
Por otra parte Menem se amistaba con Bush y Argentina se alineó firmemente
con EE.UU.
Nuevo ministro de economía: Cavallo. Este hizo aprobar la Ley de convertibilidad: un dólar = un peso.
Y se prohibía al poder ejecutivo modificarla o emitir moneda por encima de las reservas. También se
tomó otra decisión: la reducción general de aranceles, que concretó la apertura económica.
Como resultado terminó la huida hacia el dólar, volvieron capitales emigrados, bajaron las tasas de
interés, cayó la inflación, hubo una rápida reactivación económica y mejoró la recaudación fiscal. Y
surge el Plan Brady: promovido desde EE.UU para reducir las deudas externas de los países
que realizan ajustes en sus Estados.
Pese a la voluntad reformista, no era seguro que el estado lograra equilibrar sus cuentas, un poco lo
logro por una mejora en la recaudación. Entre 91 y 94 entró al país mucho dólar, con los que el
estado saldo su déficit, las empresas se equiparon y la gente incrementó su consumo.
Cavallo siguió con las reformas, se continúo con la venta de las empresas del estado, pero las de
electricidad, gas y agua incluye garantías de competencia, mecanismos de control y venta de
acciones particulares. YPF fue privatizada pero el estado conservó muchas acciones y los ingresos
obtenidos fueron para los jubilados.
Se encaró la reforma del régimen previsional: cada trabajador pasaría a tener una cuenta de ahorro
propia, administrada por una empresa privada.
Con los gobiernos de las provincias se firmó un Pacto fiscal para que acompañaran la política de
reducción de gastos.
Fueron tres años dorados: el producto bruto creció, se expandió el consumo, la inflación cayó, creció
la actividad económica y el estado mejoro su recaudación. Todo gracias más que nada a la
privatización de las empresas. Pero luego hubieron aspectos más duros, la más importante fue el
desempleo, también las empresas que competían con productos importados tuvieron que reducir
costos, racionalizar procesos productivos o rendirse.
Los empleados estatales o jubilados eran golpeados por el encarecimiento de los servicios públicos.
Los sectores populares se beneficiaron un poco con el aumento de distintos programas sociales, que
fueron mal administrados.
La industria automotriz recupero casi todos sus beneficios tradicionales.
Los sectores exportadores recibieron compensaciones fiscales, subsidios y reintegro.
Los más afectados, las empresas que habían sido contratistas del estado participaron en condiciones
ventajosas de las privatizaciones.