ANEXO 1
Registro digital: 2009086
Instancia: Primera Sala
Décima Época
Materias(s): Constitucional, Penal
Tesis: 1a. CLXII/2015 (10a.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 18, Mayo de 2015, Tomo I
, página 437
Tipo: Aislada
FEMINICIDIO. DILIGENCIAS QUE LAS AUTORIDADES SE ENCUENTRAN OBLIGADAS A REALIZAR EN
SU INVESTIGACIÓN.
Cuando se investiga la muerte violenta de una mujer, además de realizar las diligencias que se
hacen en cualquier caso (identificación de la víctima, protección de la escena del crimen,
recuperación y preservación del material probatorio, investigación exhaustiva de la escena del
crimen, identificación de posibles testigos y obtención de declaraciones, realización de autopsias
por profesionales competentes y empleando los procedimientos más apropiados, y determinación
de la causa, forma, lugar y momento de la muerte), las autoridades investigadoras deben
identificar cualquier patrón o práctica que pueda haber causado la muerte y verificar la presencia
o ausencia de motivos o razones de género que originan o explican la muerte violenta. Además, en
dichas muertes se deben preservar evidencias específicas para determinar si hubo violencia sexual
y se deben hacer las periciales pertinentes para determinar si la víctima estaba inmersa en un
contexto de violencia. Además, las investigaciones policiales y ministeriales por presuntos
feminicidios deben analizar la conexión que existe entre la violencia contra la mujer y la violación
de otros derechos humanos, así como plantear posibles hipótesis del caso basadas en los hallazgos
preliminares que identifiquen la discriminación o las razones de género como los posibles móviles
que explican dichas muertes. En ese sentido, se debe investigar, de oficio, las posibles
connotaciones discriminatorias por razón de género en un acto de violencia perpetrado contra una
mujer cuando dicho acto se enmarca en un contexto de violencia contra la mujer que se da en una
región determinada. En específico, los protocolos de investigación de muertes de mujeres incluyen
diversos peritajes específicos, entre los que destacan los tendientes a determinar si el cuerpo tenía
alguna muestra de violencia y, específicamente, violencia sexual -para lo cual se tienen que
preservar evidencias al respecto-. La exploración ante una posible violencia sexual debe ser
completa, pues es difícil rescatar las muestras que no se tomen y procesen en las primeras horas.
Además, siempre deben buscarse signos de defensa y lucha, preponderantemente en los bordes
cubitales de manos y antebrazos, uñas, etcétera. En homicidios de mujeres relacionados con
agresiones sexuales suelen encontrarse, en la parte exterior del cuerpo, entre otros, mordeduras
de mamas y/o contusiones al interior de los muslos. Además, los peritajes en medicina forense
tienen el propósito de determinar si la occisa presenta signos o indicios criminalísticos de maltrato
crónico anterior a su muerte. Aunado a lo anterior, algunas diligencias específicas en este tipo de
muertes consisten, por un lado, en que el perito que realiza la autopsia esté familiarizado con los
tipos de tortura o de violencia que predominan en ese país o localidad y, por otro, que además de
la necropsia psicológica practicada a las occisas, se realice complementariamente un peritaje
psicosocial, el cual se centra en la experiencia de las personas afectadas por las violaciones a los
derechos humanos, mediante el cual se analice su entorno psicosocial.
Amparo en revisión 554/2013. 25 de marzo de 2015. Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto
concurrente en el que se aparta de las consideraciones contenidas en la presente tesis. Olga
Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente: Alfredo Gutiérrez
Ortiz Mena. Secretaria: Karla I. Quintana Osuna.
Esta tesis se publicó el viernes 15 de mayo de 2015 a las 09:30 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.
Registro digital: 2009087
Instancia: Primera Sala
Décima Época
Materias(s): Constitucional, Penal
Tesis: 1a. CLXI/2015 (10a.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 18, Mayo de 2015, Tomo I
, página 439
Tipo: Aislada
FEMINICIDIO. LAS AUTORIDADES ENCARGADAS DE LA INVESTIGACIÓN DE MUERTES VIOLENTAS
DE MUJERES TIENEN LA OBLIGACIÓN DE REALIZAR LAS DILIGENCIAS CORRESPONDIENTES CON
BASE EN UNA PERSPECTIVA DE GÉNERO.
Con base en los derechos humanos a la igualdad y a la no discriminación por razones de género,
cuando se investigue la muerte violenta de una mujer, los órganos investigadores deben realizar
su investigación con base en una perspectiva de género, para lo cual, debe implementarse un
método para verificar si existió una situación de violencia o vulnerabilidad en la víctima por
cuestiones de género. Así pues, en el caso de muertes violentas de mujeres, las autoridades deben
explorar todas las líneas investigativas posibles -incluyendo el hecho que la mujer muerta haya
sido víctima de violencia de género- con el fin de determinar la verdad histórica de lo sucedido . Tal
como lo ha destacado la Corte Interamericana de Derechos Humanos, esta Primera Sala considera
que toda investigación se debe efectuar con seriedad y no como una simple formalidad condenada
de antemano a ser infructuosa. Además, debe tener un sentido y ser asumida por el Estado como
un deber jurídico propio y no como una simple gestión de intereses particulares, que dependa de
la iniciativa procesal de la víctima o de sus familiares o de la aportación privada de elementos
probatorios, sin que la autoridad busque efectivamente la verdad. En consecuencia, todo caso de
muertes de mujeres, incluidas aquellas que prima facie parecerían haber sido causadas por
motivos criminales, suicidio y algunos accidentes, deben de analizarse con perspectiva de género,
para poder determinar si hubo o no razones de género en la causa de la muerte y para poder
confirmar o descartar el motivo de la muerte. La determinación eficiente de la verdad en el marco
de la obligación de investigar una muerte debe mostrarse, con toda acuciosidad, desde las
primeras diligencias. En consecuencia, la valoración de la oportunidad y la oficiosidad de la
investigación debe hacerse tanto de los actos urgentes, como del desarrollo de un plan o
programa metodológico de la investigación. Así pues, la investigación de las muertes violentas de
mujeres con perspectiva de género requiere que se realicen diligencias particulares. Para poder
considerar que se está investigando una denuncia de muerte violenta de mujer por razón de
género en forma efectiva, la investigación debe implicar la realización de conceptos criminalísticos
aplicados con visión de género. En consecuencia, en el caso de las muertes violentas de mujeres se
deben abrir las líneas de investigación con los elementos existentes que podrían ser compatibles
con la violencia de género y avanzar la investigación sin descartar esa hipótesis para localizar e
integrar el resto de los elementos probatorios. El deber de investigar adquiere mayor relevancia
en relación con la muerte de una mujer en un contexto de violencia contra las mujeres.
Amparo en revisión 554/2013. 25 de marzo de 2015. Cinco votos de los Ministros Arturo Zaldívar
Lelo de Larrea, José Ramón Cossío Díaz, Jorge Mario Pardo Rebolledo, quien formuló voto
concurrente, Olga Sánchez Cordero de García Villegas y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Ponente:
Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretaria: Karla I. Quintana Osuna.
Esta tesis se publicó el viernes 15 de mayo de 2015 a las 09:30 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.
Registro digital: 2016735
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Décima Época
Materias(s): Penal
Tesis: XXII.P.A.18 P (10a.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 53, Abril de 2018, Tomo III, página
2123
Tipo: Aislada
FEMINICIDIO. EN CUMPLIMIENTO A LAS RECOMENDACIONES DE LA CORTE INTERAMERICANA
DE DERECHOS HUMANOS, EN LA SENTENCIA DICTADA EN EL CASO GONZÁLEZ Y OTRAS (CAMPO
ALGODONERO) VS. MÉXICO, LOS DATOS DE VIOLENCIA PREVIA Y CONCOMITANTE AL
ASESINATO DE UNA MUJER, SON ELEMENTOS QUE DEBEN CONDUCIR A LA CALIFICACIÓN DE LOS
HECHOS EN ESTE DELITO.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso González y otras (campo algodonero) vs.
México, estableció un estándar para la protección de los derechos de la mujer en la investigación
de delitos que se relacionen con homicidios de mujeres, entre otros, con base en una perspectiva
de género. En cumplimiento a esa obligación, la existencia de datos de violencia previa y
concomitante al asesinato de una mujer, son elementos que necesariamente deben conducir a la
calificación de los hechos en el delito de feminicidio, pues actualizarlos en la hipótesis relativa al
homicidio, conllevaría invisibilizar tanto el contexto de violencia de la víctima, como las acciones
afirmativas realizadas en la investigación y juzgamiento de la violencia contra mujeres.
TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIAS PENAL Y ADMINISTRATIVA DEL VIGÉSIMO SEGUNDO
CIRCUITO.
Amparo directo 157/2017. 19 de octubre de 2017. Unanimidad de votos. Ponente: Mauricio
Barajas Villa. Secretaria: Elsa Aguilera Araiza.
Esta tesis se publicó el viernes 27 de abril de 2018 a las 10:31 horas en el Semanario Judicial de la
Federación.
ANEXO 2
Registro digital: 2002312
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Décima Época
Materias(s): Penal
Tesis: I.5o.P.10 P (10a.)
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta. Libro XV, Diciembre de 2012, Tomo 2,
página 1336
Tipo: Aislada
HOMICIDIO Y FEMINICIDIO. SUS SIMILITUDES Y DIFERENCIAS (LEGISLACIÓN PENAL DEL DISTRITO
FEDERAL).
Los delitos en cita, previstos y sancionados, respectivamente, en los artículos 123 y 148 Bis del
Código Penal para el Distrito Federal, si bien, acorde a su título primero, donde se contienen,
corresponden a aquellos ilícitos contra la vida y conforme a su estructura típica guardan ciertas
similitudes, pues el segundo, al tratarse de un tipo especial y derivar del primero, participa en
algunos de sus elementos conformadores (vgr. privar de la vida), no menos verdad es que dada
esa naturaleza (especial), se incluyen otros componentes que lo distinguen (por ejemplo, en
cuanto a la calidad específica del sujeto pasivo, pues requiere que sea mujer; además que esa
privación de la vida debe obedecer a razones de género; a saber, cuando la víctima presente
signos de violencia sexual de cualquier tipo; se le hayan infligido lesiones infamantes, degradantes
o mutilaciones, previas o posteriores a la privación de la vida, etcétera) y por tanto, lo revisten de
autonomía con una estructura jurídica unitaria, contenido y ámbito de aplicación propios y marco
de punibilidad autónomo; diferencia entre ambos tipos que queda contrastada aún más
atendiendo a la ratio legis de la precitada figura especial, en virtud a que su creación deriva de la
respuesta del Estado Mexicano -en el caso particular, de la legislación local-, al clamor y exigencia
internacional de implementar mecanismos para prevenir, combatir y sancionar el creciente
fenómeno de "homicidios" en contra de mujeres, por motivo de género.
QUINTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo en revisión 83/2012. 20 de septiembre de 2012. Unanimidad de votos, con salvedad del
Magistrado Juan Wilfrido Gutiérrez Cruz. Ponente: Enrique Escobar Ángeles. Secretario: Marco
Antonio Ortiz Mejía.
Registro digital: 2007828
Instancia: Tribunales Colegiados de Circuito
Décima Época
Materias(s): Penal
Tesis: I.6o.P.59 P (10a.)
Fuente: Gaceta del Semanario Judicial de la Federación. Libro 11, Octubre de 2014, Tomo III,
página 2852
Tipo: Aislada
FEMINICIDIO. SUS ELEMENTOS CONSTITUTIVOS (LEGISLACIÓN DEL DISTRITO FEDERAL).
El feminicidio es un tipo penal autónomo en relación con el delito de homicidio, pues si bien la
vida también es el bien jurídico tutelado por la norma que establece el artículo 148 Bis del Código
Penal para el Distrito Federal, el sujeto pasivo siempre será una mujer, y su comisión se realiza por
razones de género con independencia del sentimiento que pueda tener el sujeto activo (odio,
desprecio, o algún otro), pero que, en todo caso, se traduce en violencia de género, que puede
manifestarse en abuso de poder del hombre sobre la víctima, ya sea ejerciendo violencia sexual
contra ella, causándole lesiones infamantes, degradantes o mutilaciones, o habiéndola
incomunicado previamente a la privación de la vida, o en cualquiera de los otros supuestos
señalados por el citado numeral. Por otra parte, dada su naturaleza, sólo puede realizarse
dolosamente, porque la exigencia de que la privación de la vida de la mujer sea por razones de
género, encierra la idea de que el sujeto activo actúa con conocimiento de esa circunstancia y lo
hace por odio o desprecio hacia el género femenino, lo que sólo puede concretarse de manera
dolosa; además de que el párrafo tercero del artículo 76 del código mencionado, que establece el
catálogo de delitos culposos, no incluye al feminicidio.
SEXTO TRIBUNAL COLEGIADO EN MATERIA PENAL DEL PRIMER CIRCUITO.
Amparo en revisión 95/2014. 3 de julio de 2014. Unanimidad de votos. Ponente: María Elena
Leguízamo Ferrer. Secretario: Gilberto Vázquez Pedraza.
Esta tesis se publicó el viernes 31 de octubre de 2014 a las 11:05 horas en el Semanario Judicial de
la Federación.