¿Qué es la agudeza visual?
La agudeza visual mide qué tan nítida es su visión a distancia.
De esta forma, se pueden determinar hasta tres elementos que influyen directamente en la agudeza
visual de una persona:
La precisión con la que la córnea y el cristalino del ojo enfocan la luz sobre la retina.
- Al llegar al interior del ojo, la luz atraviesa primero la córnea y el cristalino. A continuación,
atraviesa el humor vítreo que rellena el interior del globo ocular y, finalmente, impacta sobre la retina.
Si la refracción ocular es la adecuada, esto permite que la imagen que se forme en la retina sea
correcta. Es decir, que sea nítida y que la persona vea con claridad. De existir alguna aberración
óptica (miopia, hipermetropía o astigmatismo) reduciría su calidad.
La sensibilidad de los nervios de la retina
La retina es el órgano sensorial del ojo donde se proyectan las imágenes percibidas y se convierten en
impulsos nerviosos a través del proceso de fototransducción. La luz activa los fotorreceptores,
iniciando una cascada bioquímica que modula la liberación de neurotransmisores y transmite la señal
a las células bipolares y ganglionares.
Estas últimas generan el potencial de acción, cuyos axones forman el nervio óptico.
La capacidad del cerebro para interpretar la información recibida de los ojos.
La información visual procedente de las retinas pasa primero por el tálamo, donde hace sinapsis en
un núcleo llamado geniculado lateral, para posteriormente dirigirse a la corteza visual primaria en el
lóbulo occipital, donde se procesa e integra la información,
Test de Snellen
En esta prueba, el paciente es situado a una distancia de 6 metros con respecto a la pizarra. Con el fin de poder evaluar cada ojo
por separado, el oftalmólogo coloca una gafas sin lentes al paciente. En dichas gafas un ojo es tapado con el fin de que el paciente
pueda centrar toda su atención en el otro ojo. Se trata de que el paciente vaya diciendo en voz alta las letras que aparecen en las
diferentes filas de la pizarra. Las letras se van reduciendo progresivamente de arriba a abajo y el resultado se dicta según las filas
que el paciente haya sido capaz de visualizar correctamente de principio a fin.
Test de Landolt
En esta prueba, el paciente tiene que identificar anillos que presentan una apertura. Al igual que en el Test de Snellen, los anillos
van disminuyendo progresivamente. Se trata de que el paciente identifique dónde se encuentra la apertura de los anillos
circulares.
Test de logmar
El test de LogMAR evalúa la agudeza visual mediante una cartilla con letras de tamaño decreciente y puntuación logarítmica,
donde 0.0 indica visión normal (20/20), valores negativos mejor visión y positivos peor visión. Es más preciso que Snellen y se usa
en estudios clínicos.
¿Cuáles son los mecanismo de adaptación a la luz y oscuridad?
Si una persona ha estado expuesta a una luz radiante durante horas, una gran parte de las sustancias fotosensibles en los conos y los
bastones habrá quedado reducida a retinal y opsinas. Por añadidura, gran parte del retinal presente en ambos tipos de receptores se habrá
convertido en vitamina A. Debido a estos dos efectos, las concentraciones de productos fotosensibles que quedan en los conos y los
bastones son considerablemente bajas, y la sensibilidad del ojo a la luz está reducida de forma proporcional. Este proceso se llama
adaptación a la luz.
En cambio, si la persona permanece mucho tiempo a oscuras, el retinal y las opsinas de los conos y los bastones se convierten de nuevo en
pigmentos fotosensibles. Además la vitamina A se vuelve a convertir en retinal para proporcionar todavía más pigmentos fotosensibles; el
límite final queda determinado por la cantidad de opsinas de los bastones y los conos que se combinan con el retinal. Esto se conoce cómo
adaptación a la oscuridad.
Otros mecanismos
Adaptación de la pupila
La pupila cambia de diámetro en respuesta a la intensidad de la luz. En ambientes brillantes, la pupila se contrae (miosis) para
reducir la cantidad de luz que ingresa, y en ambientes oscuros se dilata (midriasis) para permitir que entre la mayor cantidad de luz
posible. Este cambio puede lograr una adaptación de unas 30 veces en una fracción de segundo, debido a la modificación de la
cantidad de luz que se deja pasar a través de la abertura pupilar.
El otro mecanismo es la adaptación nerviosa, en el que participan las neuronas que integran las sucesivas etapas de la cadena visual
en la retina y en el encéfalo. Es decir, cuando la intensidad de la luz empieza a aumentar, las señales transmitidas por las células
bipolares, horizontales, amacrinas y ganglionares son potentes. Sin embargo, la mayoría de ellas disminuyen con rapidez a lo largo
de las diversas fases de la transmisión por el circuito nervioso.
Evitar sobrecarga
visual