0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas5 páginas

Ces Junio

El documento aborda la importancia de la mortificación y el sacrificio en la vida espiritual, enfatizando que la verdadera oración y conexión con Dios requieren esfuerzo y renuncia personal. Se destaca la necesidad de mantener un corazón amoroso y comprometido con Dios, así como la relevancia de las pequeñas acciones diarias en el camino hacia la santidad. Además, se menciona la relación entre el amor divino y humano, y cómo cuidar las cosas pequeñas puede transformar nuestro corazón y fortalecer nuestra fe.

Cargado por

anasofia1804
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
17 vistas5 páginas

Ces Junio

El documento aborda la importancia de la mortificación y el sacrificio en la vida espiritual, enfatizando que la verdadera oración y conexión con Dios requieren esfuerzo y renuncia personal. Se destaca la necesidad de mantener un corazón amoroso y comprometido con Dios, así como la relevancia de las pequeñas acciones diarias en el camino hacia la santidad. Además, se menciona la relación entre el amor divino y humano, y cómo cuidar las cosas pequeñas puede transformar nuestro corazón y fortalecer nuestra fe.

Cargado por

anasofia1804
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Mortificación

Cfr, Capitulo Mortificación de Camino:


Si no eres mortificado nunca serás alma de oración.

Esa palabra acertada, el chiste que no salió de tu boca; la sonrisa amable para quien te
molesta; aquel silencio ante la acusación injusta; tu bondadosa conversación con los
cargantes y los inoportunos; el pasar por alto cada día, a las personas que conviven
contigo, un detalle y otro fastidiosos e impertinentes... Esto, con perseverancia, sí que es
sólida mortificación interior.

No digas: esa persona me carga. —Piensa: esa persona me santifica.

Ningún ideal se hace realidad sin sacrificio. —Niégate. —¡Es tan hermoso ser víctima!

No desaproveches la ocasión de rendir tu propio juicio. —Cuesta..., pero ¡qué agradable


es a los ojos de Dios!

Todo lo que no te lleve a Dios es un estorbo. Arráncalo y tíralo lejos.

Yo te voy a decir cuáles son los tesoros del hombre en la tierra para que no los
desperdicies: hambre, sed, calor, frío, dolor, deshonra, pobreza, soledad, traición,
calumnia, cárcel...

No me seas flojo, blando. —Ya es hora de que rechaces esa extraña compasión que
sientes de ti mismo.

Al cuerpo hay que darle un poco menos de lo justo. Si no, hace traición.

El minuto heroico. —Es la hora, en punto, de levantarte. Sin vacilación: un


pensamiento sobrenatural y... ¡arriba! –El minuto heroico: ahí tienes una mortificación
que fortalece tu voluntad y no debilita tu naturaleza.

Charla: Sagrado Corazón de Jesús

El viernes 7 de junio se celebra la fiesta del Sagdo Corazón de Jesús, estamos en la


semana dedicada a la Eucarisía (manifestación del Corazón Amante de Cristo: se ha
quedado para sostenernos, alentarnos, alimentarnos, estar a nuestro lado) y el sábado 8
de junio es la fiesta del Corazón Sacratísimo de la Virgen. Importancia del corazón y del
amor en la vida cristiana y en nuestra vocación.

San Josemaría: Para ser feliz no es necesaria una vida cómoda sino un corazón
enamorado. (dicen que la hija de la infanta Elena, Victoria Federica, lo tiene tatuado).
Inicio de Adán y Eva y del hombre: una creación especial del hombre: Un ser capaz de
dialogar con Dios, Dios le llama a la existencia ¿Dónde estás? Le dice a Adán después
de la caída. Los primeros cristianos entendieron que esta pregunta nos acompaña a cada
uno a lo largo de nuestra existencia. Dios me busca, ¿Dónde estas? ¿en tus cosas? ¿en el
temor de asegurar y no perder tus bienes, tu trabajo, tu descanso….?

La relación con Dios está en nuestro origen, es fuente y soporte de las demás.
Quebrantada la relación de Dios, el hombre en un mundo sin Dios aparece el desorden
de la muerte y una lucha contra Dios que lleva al vacío, (Cfr. libro de literatura):

El protagonista es huérfano, y sufre una serie de abandonos que les dejan


huella, hasta que se casa a los 37 años y el mismo dice que el amor le
transformó, acabó con su locura y se puso en marcha. Y el texto sigue: En
conversaciones con ellos (sus suegros) a lo largo de varios años descubrí que el
vacío emocional, el sentimiento de no pertenecer a ningún lugar ni si quiera a
una persona que me había afligido entre los ocho y treinta y siete años, había
tenido una importante consecuencia intelectual: no tenía ningún vínculo, no
creía en nada. No era que fuese un incrédulo, o que me hubiese armado con el
inútil escepticismo de una curiosidad racional, o que viese cualquier argumento
desde todos los puntos de vista; sencillamente no había ninguna buena causa,
ningún principio verdadero, ninguna idea fundamental con los cuales pudiera
identificarme, ninguna entidad transcendente cuya existencia pudiera afirmar
sincera, apasionada o serenamente. (Cfr. Ian McEwan)

La persona necesita de vínculos hondos que le sostengan en la existencia y la base de


todos los vínculos: es fomentar hacer crecer el vínculo con Dios: somos sus hijas
queridísimas.

La heridas y sufrimientos del corazón, solo es restituido en su totalidad por el amor.


(los medios humanos curan y mucho, pero con alcance limitado). Cristo se hace
hombre para entrar en una relación amorosa con la criatura. Cristo quiere salvarnos
desde dentro. Restituyendo nuestro corazón, sanado nuestras experiencias, dándoles
sentido.
El amor no transforma, nos convertíos en aquello que amamos. Por con el amor no se
juega. Cristo derrama el amor en nuestros corazones, esto es la gracia.. sin la gracia n
podemos nada.
JP II a Dios solo se le puede buscar y encontrar con el corazón. (en Taller de Levfre)
San Josemaría en Forja dice:
Somos enamorados del Amor. Por eso, el Señor no nos quiere secos, tiesos, como una
cosa sin vida: ¡nos quiere impregnados de su cariño!

• Texto perteneciente al capítulo 'Resurgir' en el libro 'Forja' de Josemaría Escrivá de


Balaguer. Link: [Link]
¿Cómo aprender a querer? Nuestra misión responder al don recibido: Dios me llama a
la existencia. ¿Cómo saber si estamos correspondiendo? ¿Cómo adquirir esa
capacidad? PURIFUCAR EL CORAZÖN.
Responder a Dios, no a nuestras expectativas o proyecto... Ese es el núcleo de toda
tentación: seguir nuestro proyecto en lugar de la Voluntad de Dios. Es lo que pedimos
en el Padrenuestro: hágase tu voluntad.. no nos dejes caer en la tentación.
Tentaciones. Cristo quiso asumir esta tensión que tenemos en nuestra vida y que hace
difícil la comprensión de nuestra misión en la vida, nuestra llamada: Hágase tu
Voluntad, no me dejes caer en la tentación.
San Josemaría:
El Señor —Maestro de Amor— es un amante celoso que pide todo lo nuestro, todo
nuestro querer. Espera que le ofrezcamos lo que tenemos, siguiendo el camino que a
cada uno nos ha marcado.

• Texto perteneciente al punto 45 del libro 'Forja' de Josemaría Escrivá de Balaguer, en


el capítulo 'Deslumbramiento'. Link: [Link]

Ratzinger, Jesús de Nazaret, Las tentaciones de JC:


La Carta a los Hebreos, sobre todo, destaca con insistencia que la misión de Jesús, su
solidaridad con todos nosotros prefigurada en el bautismo, implica también
exponerse a los peligros y amenazas que comporta el ser hombre: «Por eso tenía que
parecerse en todo a sus hermanos, para ser compasivo
las «tentaciones» acompañan todo el camino de Jesús, y el relato de las mismas
aparece así –igual que el bautismo– como una anticipación en la que se condensa la
lucha de todo su recorrido.
Mateo y Lucas hablan de tres tentaciones de Jesús en las que se refleja su lucha
interior por cumplir su misión, pero al mismo tiempo surge la pregunta sobre qué es lo
que cuenta verdaderamente en la vida humana. Aquí aparece claro el núcleo de toda
tentación: apartar a Dios que, ante todo lo que parece más urgente en nuestra vida,
pasa a ser algo secundario, o incluso superfluo y molesto. Poner orden en nuestro
mundo por nosotros solos, sin Dios, contando únicamente con nuestras propias
capacidades, reconocer como verdaderas sólo las realidades políticas y materiales, y
dejar a Dios de lado como algo ilusorio, ésta es la tentación que nos amenaza de
muchas maneras.
Es propio de la tentación adoptar una apariencia moral: no nos invita directamente a
hacer el mal, eso sería muy burdo. Finge mostrarnos lo mejor: abandonar por fin lo
ilusorio y emplear eficazmente nuestras fuerzas en mejorar el mundo. Además, se
presenta con la pretensión del verdadero realismo. Lo real es lo que se constata: poder
y pan. Ante ello, las cosas de Dios aparecen irreales, un mundo secundario que
realmente no se necesita.
La cuestión es Dios: ¿es verdad o no que Él es el real, la realidad misma? ¿Es Él mismo
el Bueno, o debemos inventar nosotros mismos lo que es bueno? La cuestión de Dios
es el interrogante fundamental que nos pone ante la encrucijada de la existencia
humana. ¿Qué debe hacer el Salvador del mundo o qué no debe hacer?: ésta es la
cuestión de fondo en las tentaciones de Jesús.
«No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios» (Mt
4, 4). Hay una frase al respecto del jesuita alemán Alfred Delp, ejecutado por los
nacionalsocialistas: «El pan es importante, la libertad es más importante, pero lo más
importante de todo es la fidelidad constante y la adoración jamás traicionada».
Cuando no se respeta esta jerarquía de los bienes, sino que se invierte, ya no hay
justicia, ya no hay preocupación por el hombre que sufre, sino que se crea desajuste y
destrucción también en el ámbito de los bienes materiales. Cuando a Dios se le da una
importancia secundaria, que se puede dejar de lado temporal o permanentemente en
nombre de asuntos más importantes, entonces fracasan precisamente estas cosas
presuntamente más importantes. No sólo lo demuestra el fracaso de la experiencia
marxista.
En este mundo hemos de oponernos a las ilusiones de falsas filosofías y reconocer que
no sólo vivimos de pan, sino ante todo de la obediencia a la palabra de Dios. Y sólo
donde se vive esta obediencia nacen y crecen esos sentimientos que permiten
proporcionar también pan para todos.

Anécdota de Alvarito (8 años), decía a su madre el dia de la primera comunión en el


hospital y días antes de morir: Mamá, Jesús no me habla, ¿Porque? -Hijo, por los
dolores has pedido a los demás que no hablemos.. Sí Mamá, pero quiero que Jesús me
hable.
Al cabo de días: Mamá Jesús me ha hablado.. -Y ¿qué te ha dicho?; Me dice que
aguante que El está conmigo.

Jesús no nos abandona. Eta en lo concreto de cada día, en las cosas pequeñas. Ahí está
dispuesto a darnos la gracia. Importancia de vivir el presente, importancia de cuidar las
cosas pequeñas.

San Josemaría:

Hay corazones duros, pero nobles, que —al acercarse al calor del Corazón de
Jesucristo— se derriten como el bronce en lágrimas de amor, de desagravio. ¡Se
encienden!

En cambio, los tibios tienen el corazón de barro, de carne miserable… y se


resquebrajan. Son polvo. Dan pena.
Di conmigo: ¡Jesús nuestro, lejos de nosotros la tibieza! ¡Tibios, no!

• Texto perteneciente al capítulo 'Resurgir' en el libro 'Forja' de Josemaría Escrivá de


Balaguer. Link: [Link]

Hacedlo todo por Amor. —Así no hay cosas pequeñas: todo es grande. —La
perseverancia en las cosas pequeñas, por Amor, es heroísmo.

• Texto perteneciente al capítulo 'Cosas pequeñas' en el libro 'Camino' de Josemaría


Escrivá de Balaguer. Link: [Link]

Has errado el camino si desprecias las cosas pequeñas.

• Texto perteneciente al capítulo 'Cosas pequeñas' en el libro 'Camino' de Josemaría


Escrivá de Balaguer. Link: [Link]

Las almas grandes tienen muy en cuenta las cosas pequeñas.

• Texto perteneciente al capítulo 'Cosas pequeñas' en el libro 'Camino' de Josemaría


Escrivá de Balaguer. Link: [Link]

¿No has visto en qué «pequeñeces» está el amor humano? —Pues también en
«pequeñeces» está el Amor divino.

• Texto perteneciente al capítulo 'Cosas pequeñas' en el libro 'Camino' de Josemaría


Escrivá de Balaguer. Link: [Link]

Cuidar las cosas pequeñas por amor transforma el corazón, nos identifica con el
amado. Fortalece el vínculo que da sentido a nuestra vida y nos mueve a caminar. Nos
agranda el corazón para amar.,
En las cosas pequeñas Dios nos surge la misma pregunta que en el inicio de la creación
dirigió a Adán: Donde estás? Donde estas que no te encuentro en la oración? Donde
estas que no te puedo perdonar en la Confesión? Donde estas?..
Para aprender a querer a Dios con el corazón cuidar con el corazón lo que nos acerca a
El y acudir a dónde nos espera.: Sacramentos, plan de vida, Cdad medio de formación.
La dirección esperitual, la sonrisa.. . et

También podría gustarte