UNIVERSIDAD NACIONAL DE PIURA
FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES Y EDUCACIÓN
EDUCACIÓN INICIAL
CURSO:
TEORÍA Y FUNDAMENTOS DE LA EDUCACIÓN INICIAL
TEMA:
LA EDUCACIÓN INICIAL
ESTUDIANTES:
● CAMPOS LLACSAHUANGA, JANELA ANGELICA MARIA
● CHUNGA PERICHE MELENY BRIGHIT
● GOMEZ MATIAS DAYANA GRACIA FE
● JACINTO FIESTAS DANIELA MAXIMINA
● ORDINOLA
● SULLON MORALES YARIRA
PROFESORA:
LUZ MONZON
FECHA:
24/04/25
I CICLO
A2
2025-I
PIURA
TEMA
LA HISTORIA DE LA EDUCACIÓN INICIAL
● ANTECEDENTES DE LA EDUCACIÓN INICIAL:
Platón (428 - 348 a.C.), En la Grecia antigua, a la era cristiana, en "Las leyes"
Platón decía que era importante y conveniente que los niños pequeños se puedan
reunir en un lugar público con una mujer, para que así jugaran con libertad, así
como también puedan escuchar lecturas que les ayuden en su desarrollo de su
aprendizaje.
Erasmo de Rotterdam (1466 - 1536), señaló que el juego es de suma importancia
para el desarrollo de aprendizaje de los niños; por ejemplo, hay algunos juegos
que nos ha ayudado a desarrollar algunas habilidades.
Jerónimo Emiliani (1486 - 1537) Italia, dedicó gran parte de su vida cuidando a
niños huérfanos, quienes les enseñaba los primeros elementos del saber y las
nociones fundamentales de la fe cristiana.
Sacerdote José de Calasanz (1556 - 1648) fue uno de los primeros en crear las
instituciones a las que les llamaba "Pías"; estas eran cristianas de carácter
popular, los cuales trabajaban lo que era la palabra de Dios.
● Importancia
La educación inicial constituye una de las etapas más significativas en la vida de todo
ser humano, ya que en ella se sientan las bases para el desarrollo integral y el
aprendizaje a lo largo de la vida. Esta etapa, que abarca desde el nacimiento hasta los
seis años aproximadamente, es fundamental porque en ella el cerebro humano alcanza
un alto grado de plasticidad, lo que permite absorber conocimientos y experiencias de
manera rápida y profunda. Como por ejemplo:
1. Desarrollo integral del niño
Uno de los principales objetivos de la educación inicial es promover el
desarrollo integral del niño o niña, es decir, fomentar su crecimiento en todas las
dimensiones: cognitiva, emocional, social, física y lingüística. Durante esta
etapa, los niños aprenden a través del juego, la exploración y la interacción con
su entorno, lo que les permite construir conocimientos, fortalecer su identidad y
comprender mejor el mundo que los rodea.
2. Formación de habilidades y valores
La educación inicial no solo contribuye al desarrollo de habilidades
intelectuales, sino también al aprendizaje de valores fundamentales como el
respeto, la tolerancia, la solidaridad y la responsabilidad. Además, ayuda a
establecer rutinas, hábitos de convivencia y normas sociales que serán esenciales
en su vida futura, tanto en la escuela como en la sociedad.
3. Estimulación temprana y prevención
Un aspecto crucial de esta etapa educativa es la posibilidad de detectar
tempranamente dificultades en el desarrollo físico, emocional o del lenguaje.
Esto permite que los niños y niñas reciban la atención especializada que
necesitan, lo cual incrementa sus posibilidades de alcanzar un desarrollo óptimo
y evita que dichas dificultades se conviertan en obstáculos más adelante.
4. Igualdad de oportunidades
La educación inicial también cumple un rol social clave, ya que puede ser una
herramienta poderosa para reducir las brechas de desigualdad. Cuando se
garantiza el acceso a una educación inicial de calidad, especialmente en
contextos vulnerables, se ofrece a todos los niños y niñas la oportunidad de
comenzar su camino educativo en condiciones similares, lo que contribuye a una
sociedad más justa e inclusiva
5. Vínculo con las familias
Además, esta etapa educativa fortalece el vínculo entre la familia y la escuela.
Las instituciones de educación inicial no solo trabajan con los niños, sino que
también orientan a madres, padres y cuidadores, ofreciéndoles herramientas para
acompañar adecuadamente el desarrollo infantil y promoviendo una crianza
afectiva, respetuosa y consciente.
En resumen, la educación inicial no es simplemente una preparación para la escuela
primaria, sino una etapa fundamental que impacta directamente en el bienestar, el
aprendizaje y las oportunidades futuras de los niños. Invertir en esta etapa es apostar por
una sociedad más equitativa, saludable y preparada para los desafíos del futuro.
● Funciones
1. Desarrollo cognitivo: Fomenta el desarrollo de habilidades cognitivas,
como la resolución de problemas, la memoria y la atención.
2. Desarrollo socioemocional: Promueve el desarrollo de habilidades
socioemocionales, como la empatía, la cooperación y la regulación
emocional.
3. Desarrollo físico: Fomenta el desarrollo físico, incluyendo habilidades
motoras gruesas y finas.
4. Preparación para la escuela: Preparar a los niños para la transición a la
educación primaria, desarrollando habilidades académicas y sociales.
5. Fomento de la creatividad: Estimula la creatividad y la imaginación en
los niños.
6. Desarrollo del lenguaje: Fomenta el desarrollo del lenguaje y la
comunicación efectiva.
7. Construcción de la identidad: Ayuda a los niños a construir su identidad
y autoestima.
EL NIÑO: EL PRINCIPAL ACTOR DE LA EDUCACIÓN INICIAL
En la educación inicial, el niño no es un receptor pasivo de conocimientos, sino el
protagonista central del proceso educativo. Es a partir de sus intereses, necesidades,
ritmos y capacidades que deben planificarse las experiencias de aprendizaje. Reconocer
al niño como actor principal implica valorarlo como un ser único, activo, curioso y
capaz de construir su propio conocimiento a través de la interacción con su entorno.
Durante los primeros años de vida, el desarrollo cognitivo, emocional, social y físico se
da de forma acelerada. Por ello, el rol del educador no es imponer saberes, sino guiar,
observar y acompañar el descubrimiento del mundo que el niño realiza con asombro y
creatividad. Espacios seguros, afectivos y estimulantes permiten que el niño
experimente, explore, se exprese y desarrolle su autonomía. Además, cuando el niño es
considerado el centro del proceso educativo, se le escucha, se le respeta y se fomenta su
participación activa. Esto fortalece su autoestima, su sentido de pertenencia y su
capacidad para convivir con los demás. Así, se sientan las bases de una educación
integral que lo prepara no solo para los aprendizajes escolares, sino para la vida.