SENTENCIA CONSTITUCIONAL PLURINACIONAL 0085/2012
Sucre, 16 de abril de 2012
SALA TERCERA
Magistrada Relatora: Dra. Ligia Mónica Velásquez Castaños
Acción de amparo constitucional
Expediente: 00002-2012-01-AAC
Departamento: Potosí
En revisión la Resolución 01/2012 de 6 de enero, cursante de fs. 32 a 34 vta.,
pronunciada dentro de la acción de amparo constitucional interpuesta por
Milton Valentín Valenzuela Raya contra Oscar Maldonado Sempértegui,
Óscar Gonzáles Orozco, Teresa Quicaño Chigua Vda. de Álvarez,
Rosario Laime Muñoz de Cáceres y Eric Aldunate Poquechoque,
Presidente, Vicepresidente, Secretaria y Vocales, respectivamente, del
Comité Electoral de la Cooperativa de Teléfonos Automáticos Potosí
(COTAP) Ltda.
ANTECEDENTES CON RELEVANCIA JURÍDICA
I.1. Contenido de la demanda
Mediante memorial presentado el 4 de enero de 2012, cursante de fs. 12 a 15,
el accionante señala lo siguiente:
I.1.1. Hechos que motivan la acción
a) Antecedentes de la petición de tutela
Refiere el accionante haber cumplido con todos los requisitos de admisión
exigidos por los arts. 9 del Estatuto de la Cooperativa, concordante con el 66
de la Ley General de Sociedades Cooperativas (LGSC), por lo que señala
adquirió la calidad de socio de COTAP Ltda., razón por la cual, en uso de los
derechos que le asisten, el 18 de noviembre de 2011, fue elegido por la magna
asamblea de socios como precandidato a los Consejos de Administración y
Vigilancia; de la misma forma, precisa que en la misma asamblea, también fue
designado el Comité Electoral para llevar adelante el citado proceso
eleccionario, instancia compuesta por los ahora demandados.
Indica que, cinco de los candidatos presentaron una nota al Comité Electoral,
arguyendo el incumplimiento de lo establecido en el art. 49 inc. a) del Estatuto
Orgánico de la citada Cooperativa, disposición que señala como requisitos de
habilitación para la candidatura, “Ser socio de la Cooperativa con un mínimo de
tres años de antigüedad y haber pagado la totalidad del valor del certificado de
aportación”; sin embargo, denuncia el accionante que a pesar de haberse
emitido el informe legal de 12 de diciembre de 2011, el Comité Electoral, sin
fundamento legal alguno emitió la Resolución 001/2011, disponiendo en su
parte resolutiva “Inhabilitar del proceso Eleccionario al socio Milton Valentín
Valenzuela Raya (…) por no cumplir con la antigüedad de tres años, hasta el
día de la nominación de los candidatos (as) realizado en Asamblea General de
18 de noviembre de 2011” (sic).
Manifiesta que, de acuerdo al referido art. 49 inc. a), para ser elegido miembro
del Consejo de Administración se requiere un mínimo de tres años de
antigüedad, concluyendo que, en su caso, su persona ha cumplido con este
plazo el 19 de diciembre de 2011, máxime cuando la elección se encontraba
programada para el día sábado 21 de enero de 2012.
b) Acto denunciado como lesivo
Denuncia el accionante que la Resolución 001/2011 de 15 de diciembre,
suscrita por los miembros del Comité Electoral, constituye un acto ilegal por
vulnerar el derecho al sufragio inserto en el art. 26.1 y 2 de la Constitución
Política del Estado (CPE), ya que fue admitido como socio el 19 de diciembre de
2008, habiendo cumplido con el requisito inserto en el art. 49 inc. a) del
Reglamento Orgánico de la citada Cooperativa el 19 de diciembre de 2011,
toda vez que la elección fue programada para el día sábado 21 de enero de
2012.
De acuerdo a lo señalado, precisa además el accionante que “del concepto de
ciudadanía emerge el derecho al sufragio que en realidad es un derecho político
reconocido como derecho humano en forma universal y comprende las dos
calidades ya sea como elector o como elegible en un proceso eleccionario (…)
que por su propia naturaleza, de ninguna manera puede ser restringido sino en
casos especiales, fundamentalmente cuando se han restringido sino en casos
especiales fundamentalmente cuando se han restringido algunos de los
derechos políticos que impidan la participación o intervención del ciudadano
'sancionado' conforme a la normativa aplicable a cada caso particular, lo que de
ninguna manera ha sucedido en el caso presente” (sic). Finalmente señala el
peticionante de tutela que el acto ilegal antes señalado, vulnera también su
derecho constitucional a la petición.
I.1.2. Derechos supuestamente vulnerados
El accionante en mérito a los aspectos desarrollados supra, denuncia la lesión
de sus derechos al sufragio y a la petición, citando al efecto el art. 26.1 y 2 de
la CPE.
I.1.3. Petitorio
Solicita se declare “procedente” la acción, sin especificar nada más al respecto.
I.2. Audiencia y Resolución del Tribunal de garantías
Efectuada la audiencia pública el 6 de enero de 2012, encontrándose presentes
la parte accionante y demandada, el representante del Ministerio Público y los
terceros interesados Narda Maldonado Barrancos, Carlos Dávila Díaz, Juan
Miguel Sanabria Solís, Isabel Valda Salguero y Jorge Bruno Arequipa López,
conforme consta en el acta cursante de fs. 28 a 31, se produjeron los
siguientes actuados:
I.2.1. Ratificación de la acción
La parte accionante ratificó plenamente el contenido de su acción, aclarando
los supuestos fácticos y el petitorio, citando las mismas normas supuestamente
vulneradas, añadiendo que el Tribunal Electoral Departamental de Potosí, en
virtud a una consulta efectuada por el propio Comité Electoral de COTAP Ltda.,
concluyó que el accionante se hallaba habilitado para participar de la justa
electoral a efectuarse en la mencionada Cooperativa.
I.2.2. Informe de las personas demandadas
La parte accionada a través de su abogado, en audiencia sostuvo: a) El
accionante no cumplió con el requisito de antigüedad requerido, toda vez que
se hizo socio de COTAP Ltda., el 19 de diciembre de 2008 y las nominaciones
de candidatos fue efectuada el 18 de noviembre de 2011; b) Se denuncia la
vulneración del derecho al sufragio, inaplicable al caso por cuanto su derecho a
sufragar no fue afectado en modo alguno; y, c) En lo referente a la vulneración
del derecho de petición, no existió tal extremo, por cuanto la documentación
requerida por el accionante le fue entregada oportunamente y en modo alguno
debe entenderse que la respuesta necesariamente deba ser positiva, más aún
si la petición del accionante no fue impedida.
I.2.3. Intervención del representante del Ministerio Público
En uso de la palabra el representante del Ministerio Público, señaló que: 1) La
Resolución 001/2011, emitida por el Comité Electoral de COTAP Ltda., adolece
de deficiencias, tales como fechas y datos respecto a los responsables que
elaboraron los informes de sustento; 2) El accionante fue inscrito como socio
en el kardex de COTAP Ltda., el 6 de diciembre de 2008, razón por la cual se
encuentra dentro de los márgenes de tiempo permitidos para su habilitación
como candidato; y, 3) El informe del Tribunal Electoral Departamental “es por
demás” (sic), ya que al interior de la referida Cooperativa, la instancia máxima
es la asamblea de socios, razón por la cual se pronunció por la admisión de la
acción, requiriendo porque se deje sin efecto la Resolución 001/2011, debiendo
procederse a la habilitación del accionante como candidato.
I.2.4. Intervención de los terceros interesados
Los terceros interesados, Narda Maldonado Barrancos, Carlos Dávila Díaz, Juan
Miguel Sanabria Solís, Isabel Valda Salguero y Jorge Bruno Arequipa López, no
hicieron uso de la palabra durante el desarrollo de la audiencia.
I.2.5. Resolución
La Sala Civil, Comercial y Familiar del Tribunal Departamental de Justicia de
Potosí, pronunció la Resolución 01/2012 de 6 de enero, cursante de fs. 32 a 34
vta., por la cual concedió la tutela solamente en cuanto al derecho al sufragio,
ordenando la habilitación del accionante como candidato en las elecciones a
celebrarse en COTAP Ltda.
II. CONCLUSIONES
Del análisis y compulsa de los antecedentes que cursan en obrados, se
establecen las siguientes conclusiones:
II.1. Se establece que, Milton Valentín Valenzuela Raya, es titular de una
acción en COTAP Ltda., tal como lo evidencia la copia legalizada del
kardex de Control de Guía Telefónica (fs. 4).
II.2. Por el contenido del certificado JA-CERT-028/2011 de 28 de diciembre,
suscrito por el Jefe de División Cobranzas y por el Jefe de Aportaciones
de la referida Cooperativa, se evidencia que Milton Valentín Valenzuela
Raya, se registró como socio de la misma, el 19 de diciembre del 2008
(fs. 5).
II.3. En virtud al contenido en la nota C.E. 055/2011 de 27 de diciembre, se
evidencia que el Comité Electoral responde a la nota de 27 del mismo
mes y año, remitida por el ahora accionante; en ese sentido, a través de
ésta, se hace conocer el día de las elecciones y el lugar de celebración de
dicho acto (fs. 6).
II.4. Mediante Resolución 001/2011 de 15 de diciembre, suscrita por el
Presidente, Vicepresidente, Secretaria y Vocales del Comité Electoral de
COTAP Ltda., autoridades ahora demandadas, invocando los arts. 20 y
25 del Reglamento de Elecciones de la mencionada Cooperativa, en el
artículo único de la parte resolutiva de dicha decisión, establecen lo
siguiente: “Inhabilitar del proceso Eleccionario al socio Milton Valentín
Valenzuela Raya, propietario de la línea Telefónica 62 2-6006 por no
cumplir con la antigüedad de tres años, hasta el día de la nominación de
los candidatos (as) realizado en Asamblea General del 18 de noviembre
de 2011”(sic) (fs.9).
II.5. Por memorial de 19 de diciembre de 2011, el accionante impugnó la
Resolución 001/2011, solicitando su habilitación como candidato a los
comicios electorales (fs. 11 vta.).
II.6. A través de la nota C.E. 054/2011 de 20 de diciembre, el Comité
Electoral, hace conocer al ahora accionante, la decisión de ratificación de
la Resolución impugnada. Se evidencia además que dicha nota fue
recepcionada por el peticionante de tutela el 21 de diciembre de 2011
(fs. 10).
III FUNDAMENTOS JURÍDICOS DEL FALLO
En este estado de cosas, corresponde ahora precisar con claridad el objeto y la
causa de la petición de tutela; en ese orden, se tiene que el objeto de la
presente acción de amparo constitucional, es la petición de tutela constitucional
para el resguardo de los derechos al sufragio y a la petición denunciados como
vulnerados por el accionante; asimismo, la causa, es decir, el acto denunciado
como lesivo, es la Resolución 001/2011 de 15 de diciembre, suscrita por los
miembros del Comité Electoral, decisión que inhabilita al accionante del proceso
de elección de miembros al Consejo de Administración y Vigilancia, por no
cumplir con la antigüedad de tres años exigida por la normativa interna. Así,
este acto es considerado ilegal por el peticionante de tutela, porque
considerando que la elección se encontraba programada para el día sábado 21
de enero de 2012; en su caso, el 19 de diciembre de 2011, se hubiera cumplido
con los tres años exigidos por la normativa.
Ahora bien, en mérito al objeto y causa de la presente acción de tutela, con la
finalidad de desarrollar una coherente argumentación jurídico-constitucional,
este fallo se estructurará en dos partes, la primera referente a la denuncia de
vulneración del derecho al sufragio, en la cual se desarrollarán dos problemas
jurídicos esenciales: la eficacia horizontal de los derechos fundamentales y el
principio de razonabilidad; y, la segunda parte, analizará aspectos relativos a la
denuncia de afectación del derecho de petición.
En consecuencia, en base a los aspectos antes señalados, se procederá a
analizar si en el presente caso, corresponde la concesión o no de la tutela
solicitada.
III.1. El derecho al sufragio a la luz de la dogmática de la eficacia
horizontal de los derechos fundamentales
Considerando que uno de los derechos denunciados como vulnerados
por el accionante es el derecho al sufragio, el cual tiene una naturaleza
de derecho político tradicionalmente exigible solamente al poder
público, en el marco del constitucionalismo contemporáneo y en
particular del régimen constitucional imperante en el Estado
Plurinacional de Bolivia, para efectos de analizar el caso concreto, con
carácter previo, deberá desarrollarse la dogmatica y concepción de la
eficacia horizontal de los derechos fundamentales, tarea que será
desarrollada infra.
III.1.1. La eficacia horizontal de los derechos fundamentales.
La concepción de la teoría alemana del Drittwirkung y
el fenómeno de irradiación de los contenidos esenciales
de derechos fundamentales y de los valores justicia e
igualdad
En principio, no podría desarrollarse una coherente
argumentación jurídica sin analizar con carácter previo y en
contextos comparados y por supuesto en el ámbito interno, la
evolución del constitucionalismo, su incidencia en el modelo de
Estado y en la eficacia de los derechos fundamentales.
En efecto, la teoría constitucional, precisa los orígenes del
constitucionalismo en el llamado periodo clásico o
demo-liberal, en el cual, como influjo directo de los procesos
histórico-políticos Ingles, Norteamericano y Francés, se diseñó
las bases de un constitucionalismo acorde con un modelo de
Estado Liberal, contexto en el cual puede entenderse el tenor
literal del art. 16 de la Declaración Universal de los Derechos
del Hombre y del Ciudadano de 1789, que señala: “Toda
sociedad en la cual no esté establecida la garantía de los
derechos, ni determinada la separación de poderes, carece de
Constitución”, postulado a partir del cual, se establece que el
constitucionalismo demo-liberal, consistía en un mecanismo de
naturaleza jurídico-política destinado a poner límites al
ejercicio del poder público; en ese orden, se puede colegir que
en el Estado demo-liberal, las libertades de los ciudadanos se
caracterizaban por su eficacia vertical o su oponibilidad frente
al poder público.
En la perspectiva desarrollada, debe además resaltarse que la
ingeniería político-jurídica del constitucionalismo demo-liberal,
basó su estructura en tres pilares esenciales: i) El principio de
generalidad de la ley; ii) El reconocimiento de la igualdad de
todos los ciudadanos ante la ley; y, iii) La consagración de la
autonomía de la voluntad privada. En este marco,
precisamente, la gran relevancia del resguardo reforzado de la
autonomía de la voluntad, constituyó en la etapa demo-liberal,
el fundamento esencial para la eficacia vertical de los derechos
y el óbice evidente para una eficacia horizontal de los mismos.
Ahora bien, desde una perspectiva sociológica, la realidad
evidencia sociedades contemporáneas heterogéneas y
plurales, las cuales no pueden ser reducidas a un mismo orden
conceptual, formulaciones abstractas o concepciones verticales
de derechos; en ese entendido, los nuevos paradigmas del
modelo de Estado Contemporáneo, basan su estructura en
pilares axiomáticos esenciales como ser la justicia e igualdad,
aspectos a partir de los cuales, los otrora pilares del Estado,
tienen una connotación diferente, ya que en este contexto, por
ejemplo la autonomía de la voluntad o las esferas privadas de
actuación, encuentran un límite en el respeto a los derechos
fundamentales, por eso, bajo estos nuevos postulados, puede
sustentarse una eficacia no sólo vertical sino también
horizontal de los derechos fundamentales.
Por lo expresado, antes de desarrollar la dogmática de la
eficacia horizontal de derechos fundamentales en el orden
interno, corresponde realizar una remembranza de esta
concepción en derecho comparado; por tal razón, cabe señalar
que esta tesis, tiene génesis directa en la llamada teoría
alemana de la “Drittwirkung der Grundrechte”,
desarrollada por el Tribunal Constitucional Federal Alemán el
año de 1956.
Para Pedro Vega García, a través de la teoría del Drittwirkung,
se pretende abrir una vía razonable para poder asentar el
constitucionalismo de la igualdad, otorgando una traducción
efectiva al sistema de derechos reconocidos
constitucionalmente en el Estado Social, y que conforme a la
arquitectura jurídica del Estado Liberal de Derecho resultan
inoperantes. Por lo expuesto, a partir de esta visión, se tiene
que los derechos fundamentales, informan de contenido no
solamente la esfera pública, sino también todos los actos,
cláusulas y contenidos de ámbitos privados o corporativos, en
cualquiera de sus formas o constitución jurídica, por lo tanto,
en esta perspectiva, cualquier vulneración a derechos
fundamentales, a partir de la estructuración de la teoría
del Drittwirkung, puede ser oponible también a
particulares, siendo en este caso la petición de amparo
constitucional, un mecanismo idóneo para el resguardo
de derechos fundamentales en esferas no públicas.
En el marco de la concepción señalada, es evidente el nuevo
alcance que al abrigo de la teoría del Drittwirkung debe darse
al principio de autonomía de la voluntad diseñado en un
contexto demo-liberal, por tanto, en sociedades heterogéneas
y plurales como las actuales, considerando que el
corporativismo en cualquiera de sus formas o estructura
jurídica, podría atentar contra derechos fundamentales, es
imperante resguardar los mismos a través del control de
constitucionalidad vigente, motivo por el cual, en estos
contextos, la eficacia horizontal de los derechos, alcanza una
relevancia política, social y jurídica directamente vinculada con
los postulados del Estado Constitucional y su reconocimiento
implica una ruptura a los paradigmas del Estado Liberal.
En base a los criterios expuestos, cabe señalar que la doctrina
antes citada, fue recogida también por la Corte Constitucional
Italiana, en particular en las Sentencias de 9 de julio de 1970 y
26 de junio de 1979; de la misma forma, el Tribunal
Constitucional Español, en su Sentencia 177/1988 de 10 de
octubre, asumió la teoría alemana del Drittwirkung y de
manera expresa, señaló lo siguiente: “Ciertamente, el artículo
53.1 del Texto constitucional tan sólo establece de manera
expresa que los derechos fundamentales vinculan a los
poderes públicos, pero ello no implica una exclusión
absoluta de otros posibles destinatarios, dado que, como
señala la STC 18/1984 'en un Estado social de Derecho no
puede sostenerse con carácter general que el titular de tales
derechos no lo sea en la vida social'” (el resaltado es nuestro).
Cabe destacar además, que el Tribunal Constitucional Español,
desarrolló la dimensión objetiva y subjetiva de los derechos
fundamentales, expresando que las libertades y derechos
fundamentales actúan como límites materiales que la dignidad
humana impone al poder público y a la colectividad en general,
razón por la cual, los actos, negocios o no, con repercusión
para terceros, no podrían desconocer nunca su contenido
esencial, así lo establece entre otras las SSTC 25/1981 de 14
de julio y 101/1983 de 18 de noviembre y 18/1984 de 7 de
febrero.
Asimismo, en un contexto latinoamericano, esta concepción
fue adoptada también por la República de Argentina; en ese
orden, su más alto Tribunal de Justicia, en el marco del
sistema difuso de control de constitucionalidad asumido por
este país, en los casos Siri y Kot, consagró también la eficacia
horizontal de los derechos fundamentales.
Al margen de lo señalado, en una remembranza de
jurisprudencia comparada, resulta además de gran relevancia
para la presente problemática, los fallos emanados del Tribunal
Supremo de los Estados Unidos en cuanto a la interpretación
de las enmiendas XIV y XV y en particular en la temática
referente a la discriminación racial, en ese contexto, en los
casos Smit vs. Allrght (1944) y Schelley vs. Kremer (1948), se
reconoce aunque de manera tácita la eficacia frente a
particulares de derechos civiles y políticos.
En este estado de cosas y luego de la revisión jurisprudencial
desarrollada, es pertinente señalar que en los Estados
Contemporáneos, cuyo pilar esencial debe desarrollarse sobre
la base de los postulados del Estado Constitucional, los
preceptos y pautas axiomáticas de rango
constitucional, entre ellos los derechos fundamentales
y los valores justicia e igualdad esencialmente,
informan de contenido a todos los actos públicos y
privados de la vida social; es decir, en este contexto, se
produce el llamado por Guastini “fenómeno de
constitucionalización”, en virtud del cual, en todos los actos
públicos y privados de la vida social heterogénea y plural, se
hace plausible el proceso de irradiación de los contenidos
esenciales de los derechos fundamentales y de los
valores supremos como ser la justicia e igualdad. Este
efecto de irradiación, constituye además el fundamento
de la eficacia horizontal de los derechos
fundamentales.
Ahora bien, corresponde señalar que la validez real y
material de la irradiación de los derechos
fundamentales y de los valores justicia e igualdad en la
vida social, es decir, en actos públicos y privados, está
garantizada por el principio de razonabilidad, el cual a
su vez constituye un presupuesto esencial para el
ejercicio del control de constitucionalidad.
En el orden de ideas desarrollado, debe señalarse que el
principio de razonabilidad constituye un estándar
axiológico, que asegura el respeto a los valores imperantes en
un determinado régimen constitucional, por eso, el tratadista
argentino Linares, citando a Cossío, afirma que en axiología
jurídica se habla de razonabilidad cuando se busca el
fundamento de los valores específicos del plexo axiológico:
solidaridad, cooperación, poder, paz, seguridad, orden y
justicia entre otros.
En el orden de ideas expresado, debe señalarse que todos
estos valores, inequívocamente forman parte del
contenido esencial de todos los derechos
fundamentales; por tanto, será el control de
constitucionalidad a través del amparo constitucional y
a la luz del principio de razonabilidad, el encargado de
la eficacia horizontal y vertical de los derechos y por
ende de la materialización del denominado fenómeno
de irradiación antes explicado.
III.1.2. La eficacia horizontal de los derechos fundamentales
en el Estado Plurinacional de Bolivia y la
materialización de su irradiación a través del control
tutelar de constitucionalidad
Luego de haber desarrollado el análisis de la eficacia horizontal
de los derechos fundamentales en una perspectiva de derecho
comparado, corresponde desarrollar la aplicabilidad de esta
tesis en el ámbito interno; por tal razón, el estudio debe
empezar señalando que la fundación de la República no
desconoció el influjo del modelo de Estado demo-liberal, ya
que la Constitución Política del Estado de 1826, plasma un
sistema de eficacia vertical de libertades públicas.
La reforma constitucional de 1994 y la parcial de 2004,
consagraron la vigencia de un Estado Social y Democrático de
Derecho, en ese marco, el contralor de constitucionalidad
tuteló derechos en relación a particulares, asumiendo de
manera tácita la eficacia horizontal de derechos
fundamentales; empero, resulta necesario el desarrollo
doctrinal de la teoría de la Drittwirkung, razón por la cual, en
el marco de una razonable teoría de argumentación jurídica, es
imperante su estructuración dogmática a través de la presente
Sentencia.
En consonancia con lo señalado, es preciso establecer que la
Constitución aprobada mediante Referendo Constitucional de
2009, no solamente constituye un verdadero modelo
constitucional a la luz de derecho comparado, sino además
consagra la vigencia de un nuevo modelo de Estado, corolario
de una superación en todas sus facetas del Estado liberal de
Derecho.
En ese orden, la sociedad boliviana se caracteriza no sólo por
su heterogeneidad, sino fundamentalmente por su carácter
plural; por tal razón, es de neurálgica importancia destacar
que el pluralismo constituye el elemento fundante del
Estado, en ese entendido, debe precisarse además que una
característica esencial del modelo constitucional está dada por
el valor axiomático y dogmático- garantista de la
Constitución, aspectos en virtud de los cuales, el fenómeno
de constitucionalización debe efectuarse en la vida social, por
lo que los valores supremos como ser la igualdad y la justicia,
como elementos del contenido esencial de todos los derechos
fundamentales, deben impregnar de contenido y límite a todos
los actos de la vida social.
El valor axiomático y dogmático-garantista de la nueva Norma
Fundamental, constituye precisamente el fundamento esencial
para sustentar la aplicación no solamente vertical sino también
horizontal de los derechos fundamentales en el marco del
nuevo modelo del Estado Plurinacional de Bolivia.
Además, en el nuevo orden constitucional, la aplicación
horizontal de los derechos fundamentales encuentra génesis
directa en la parte dogmática de la Constitución Política del
Estado, en particular, en el art. 109.1 que consagra el
principio de aplicación directa de la Constitución.
En efecto, el principio de aplicación directa de la
Constitución, obliga al contralor de constitucionalidad a
materializar el fenómeno de irradiación de esta
Constitución axiomática y dogmático-garantista, por
tanto, el ejercicio del control de constitucionalidad para
la eficacia horizontal y vertical de derechos
fundamentales, podrá efectuarse a la luz del principio
de razonabilidad, como estándar axiomático, destinado
a materializar los valores de igualdad y justicia que se
encuentran dentro del contenido esencial de los
derechos fundamentales reconocidos por el Estado
Plurinacional de Bolivia.
En el marco de lo señalado, cabe precisar que los valores de
justicia e igualdad como estándar axiomático y
presupuesto para el ejercicio del control tutelar de
constitucionalidad destinado a asegurar la eficacia
horizontal y vertical de los derechos fundamentales,
tienen génesis directa en el valor supremo del Estado,
que es el “vivir bien”, valor inserto en el preámbulo de la
Constitución Política del Estado, a partir del cual deben ser
entendidos los valores ético-morales de la sociedad plural,
plasmados en los dos parágrafos del art. 8 de la CPE.
Por lo señalado, debe colegirse que el paradigma axiomático y
dogmático-garantista característico del modelo constitucional
imperante en el Estado Plurinacional de Bolivia, constituye el
sustento para la eficacia no sólo vertical sino también
horizontal de los derechos fundamentales, razón por la cual,
tal como se desarrollará infra, el derecho al sufragio, en el
marco del nuevo orden constitucional, podrá tener una
exigibilidad en relación a corporaciones que no tengan
naturaleza pública.
III.1.3. Contenido esencial del derecho al sufragio y su tutela
constitucional
El art. [Link] de la CPE, asume la teoría del bloque de
constitucionalidad y consagra el principio de supremacía
constitucional, señalando que: “…El bloque de
constitucionalidad está integrado por los Tratados y Convenios
Internacionales en materia de Derechos Humanos y las normas
de Derecho Comunitario, ratificados por el país…”.
En una interpretación a la luz del principio de “unidad
constitucional”, considerando que tal como ya se dijo, la
Constitución Política del Estado se caracteriza por ser
axiomática y dogmático-garantista, para que se materialice el
fenómeno de constitucionalización e irradiación del orden
constitucional en todos los actos públicos y privados de la vida
social, debe señalarse con precisión que el bloque de
constitucionalidad que plasmará el orden constitucional
imperante y que se encontrará amparado por el principio de
supremacía constitucional, estará compuesto por los siguientes
compartimentos: 1) La Constitución Política del Estado como
texto positivizado; 2) Los Tratados Internacionales referentes
a Derechos Humanos; 3) Las normas de derecho
comunitarias; y, 4) Los principios y valores supremos.
Compartimentos que deberán irradiar de contenido a todos los
actos tanto públicos como privados de la vida social.
En el marco de lo señalado, debe establecerse que el derecho
al sufragio, es un derecho fundamental inserto en el bloque de
constitucionalidad; en ese sentido, corresponde ahora
desarrollar su contenido esencial.
En ese orden, a la luz de la teoría de los Derechos Humanos,
este derecho está comprendido en los llamados “Derechos
Políticos”, por cuanto el art. 25 del Pacto Internacional de
Derechos Civiles y Políticos, señala: “Todos los ciudadanos
gozarán (…) de los siguientes derechos y oportunidades: (…)
b) Votar y ser elegidos en elecciones periódicas, auténticas,
realizadas por sufragio universal e igual y por voto secreto que
garantice la libre expresión de la voluntad de los electores”.
Asimismo, el art. 23 en su numeral 1 inciso b) de la
Convención Americana de Derechos Humanos señala: “Todos
los ciudadanos deben gozar de los siguientes derechos y
oportunidades: b) de votar y ser elegidos en elecciones
periódicas, auténticas, realizadas por sufragio universal e igual
y por voto secreto que garantice la libre expresión de la
voluntad de los electores”. De la misma forma, el art. [Link] de
la CPE, en su numeral segundo, reconoce el derecho al
sufragio.
Ahora bien, a través de la doctrina del bloque de
constitucionalidad en sus compartimentos precedentemente
desarrollados, se establece que dentro del contenido
esencial o núcleo del derecho al sufragio se encuentran
dos elementos esenciales: i) El derecho al sufragio
activo, es decir el derecho a elegir; y, ii) El derecho al
sufragio pasivo, es decir el derecho a ser elegido.
Asimismo, de acuerdo al último compartimento del
bloque de constitucionalidad conformado por principios
y valores de rango constitucional, se establece que a la
luz del principio de razonabilidad, se encuentran
también insertos en el contenido esencial de este
derecho los valores de justicia e igualdad.
Precisamente los elementos señalados que forman parte del
contenido esencial del derecho al sufragio, caracterizan al
Estado Constitucional y están directamente ligados con la
vigencia de la Cláusula Democrática.
Además, en el marco de la teoría de la Drittwirkung,
desarrollada precedentemente y de acuerdo a una
interpretación extensiva, progresiva y favorable de los
derechos fundamentales con génesis en los arts. [Link] y 256
de la CPE, concordantes con el 29 de la Convención Americana
de Derechos Humanos, debe establecerse que los aspectos
insertos en el contenido esencial del derecho al
sufragio, tienen eficacia no solamente vertical, es decir
en relación a entes públicos, sino también tienen
eficacia horizontal en relación a particulares.
Por lo expuesto y en estricta coherencia con el objeto y causa
de la presente petición de tutela, es pertinente “defragmentar”
dos elementos del contenido esencial del derecho al sufragio,
es decir, el derecho al sufragio pasivo y los valores de justicia
e igualdad.
En ese contexto, debe señalarse que el derecho al sufragio
pasivo, es un derecho individual cuyo elemento esencial es la
“condición de elegibilidad” que asegurará el respeto a la
voluntad electora para su representación indirecta.
Por lo expresado, de acuerdo a la teoría del contenido esencial
de los derechos fundamentales, en virtud de la cual los
alcances de los elementos que configuran el núcleo duro de
estos derechos no puede ser alterado, limitado ni restringido,
se colige que establecer el presupuesto de
“elegibilidad”, para no atentar contra los valores de
justicia e igualdad y por tanto para no afectar el
principio de razonabilidad, cualquier interpretación de
requisitos o condiciones impuestas para este efecto,
debe ser siempre extensiva, favorable y de acuerdo a
los arts. [Link] y 256 de la Constitución, concordantes
con el 29 de la Convención Americana de Derechos
Humanos, disposiciones del bloque de
constitucionalidad que plasman el principio de
favorabilidad para la interpretación de derechos
fundamentales y que además aseguran la
constitucionalización e irradiación de la Constitución
axiomática y dogmático-garantista.
En el marco de lo señalado, debe establecerse además que la
afectación al derecho al sufragio en su contenido esencial, ya
sea en el ámbito público o privado, debe ser tutelado por la
garantía jurisdiccional del amparo constitucional disciplinada
por el art. 128 de la CPE, como medio idóneo para su defensa,
aspecto que asegurará de manera eficaz el cumplimiento del
mandato inserto en el art. 25 de la Convención Americana de
Derechos Humanos.
III.2. El derecho de petición a la luz de la eficacia horizontal de los
derechos fundamentales
Con la finalidad de asegurar una estricta coherencia con el objeto y
causa de la presente solicitud de tutela, toda vez que el segundo derecho
denunciado como vulnerado versa sobre el derecho de petición,
corresponde ahora desarrollar el “contenido esencial” de este derecho, a
la luz de la eficacia horizontal de los derechos fundamentales.
En este sentido, realizando una remembranza jurisprudencial, debe
señalarse que el entonces Tribunal Constitucional, a través de la SC
0820/2006-R de 22 de agosto, generó subreglas para la tutela del
derecho de petición en relación a particulares, disponiendo dos requisitos
para la activación de este mecanismo tutelar: a) La viabilidad de la tutela
por vulneración al derecho de petición cuando se trata de una institución
privada encargada de prestar un servicio público a la comunidad; y, b)
Para los supuestos en los cuales la persona jurídica ejerza funciones de
autoridad y en mérito a esta calidad asuma decisiones que puedan
vulnerar derechos.
Asimismo, ya en el marco del orden constitucional vigente, a través de la
SC 1500/2010-R de 11 de octubre, se interpretó el art.24 de la CPE y en
lo referente a la oponibilidad del derecho de petición frente a personas,
agrupaciones o entidades de carácter particular, taxativamente se
expresó lo siguiente: “…por el principio de favorabilidad y carácter
expansivo de los derechos fundamentales, y dado el núcleo esencial, que
es hacer conocer una petición o pretensión de manera clara y concreta
(…), el derecho de petición no es únicamente exigible a
funcionarios o autoridades públicas, sino también frente a un
ente privado o particular o ante una autoridad u organización
que aglutina a determinado grupo social, cuando de su
respuesta o postura asumida a la petición, dependa una
situación jurídica o el ejercicio de un derecho” (el resaltado es
nuestro).
De la jurisprudencia glosada, se infiere que la interpretación inicial
realizada en cuanto al derecho de petición, es restrictiva, porque limita
su protección a organismos privados que prestan servicio público o que
ejerzan funciones de autoridad en virtud de la cual, puedan asumir
decisiones que afecten derechos (SC 0820/2006-R de 22 de agosto).
Sin embargo, la referida SC 1500/2010-R, en su ratio decidendi establece
la posibilidad de exigibilidad del derecho de petición en relación a
particulares, ampliando así el alcance de la SC 0820/2006-R, aplicando
por ende, de manera tácita la teoría del Drittwirkung. Con estos
antecedentes, en una nueva contextualización de este derecho acorde
con las bases teóricas referentes a la dogmática de la eficacia horizontal
de los derechos fundamentales, expresamente desarrollada en el
Fundamento Jurídico III.1 de la presente Sentencia, corresponde además
señalar que el sustento de la interpretación extensiva que debe
dársele al art. 24 de la CPE, es la teoría del Drittwirkung; por
esta razón, esta disposición constitucional, no se limita a la
simple eficacia vertical de este derecho, así en su tenor literal, esta
norma establece: “Toda persona tiene derecho a la petición de manera
individual o colectiva, sea oral o escrita y a la obtención de respuesta
formal y pronta. Para el ejercicio de este derecho no se exigirá más
requisito que la identificación del peticionario”.
A partir de esta perspectiva, se tiene que el “contenido esencial” del
derecho de petición, para su oponibilidad horizontal o vertical, estará
integrado por los siguientes elementos: 1) La petición de manera
individual o colectiva, verbal o escrita; 2) La obtención de respuesta, sea
esta favorable o desfavorable; 3) La prontitud y oportunidad de la
respuesta; y 4) La respuesta en el fondo de la petición; elementos que
ya fueron plasmados en las SSCC 1742/2004-R y 0684/2010-R, entre
muchas otras.
Ahora bien, considerando que uno de los elementos del contenido
esencial del derecho de petición es la obtención de respuesta, en el
ámbito de la eficacia horizontal del derecho de petición, debe resaltarse
que el fundamento de este elemento, precisamente es la certidumbre,
por tanto, en virtud a un análisis sociológico con relevancia jurídica,
inequívocamente este aspecto en una perspectiva horizontal y vertical,
constituye el mecanismo de consolidación de la tan ansiada paz social,
que en el marco del art. 10 de la CPE, es un fin esencial del Estado
Plurinacional de Bolivia.
Finalmente, debe establecerse también que la afectación al derecho a la
petición en su contenido esencial, ya sea en el ámbito público o privado,
debe ser tutelada por la acción de amparo constitucional regulada en el
art. 128 de la CPE.
III.3. Análisis del caso de autos
Una vez desarrollados los problemas jurídicos planteados, corresponde
realizar el análisis del acto denunciado como lesivo a los derechos al
sufragio y a la petición del accionante, razón por la cual, debe efectuarse
las siguientes consideraciones:
En primer lugar, debe señalarse que COTAP LTDA., es una persona
jurídica sujeta al régimen organizacional cooperativista, cuyo objetivo es
la prestación de un servicio público como es el de telefonía; en ese
orden, se encuentra sujeta a un bloque de legalidad, conformado entre
otros por su Estatuto Orgánico y su Reglamento de Elecciones,
aprobados el año 2008 y en noviembre de 2001, respectivamente.
Del contenido de ambos documentos, se establece lo siguiente: i) El
artículo primero del Reglamento de Elecciones establece que el Comité
Electoral “Es la autoridad máxima en todo lo relativo al acto eleccionario
y sus decisiones serán irrevisables e inapelables y necesariamente
enmarcadas dentro de lo prescrito en la Constitución Política del Estado,
Ley General de Cooperativas, el Estatuto Orgánico de COTAP LTDA. y sus
reglamentos”. Por lo expresado, considerando que esta instancia expide
la Resolución 001/2011 de 15 de diciembre, acto denunciado como
lesivo, es evidente que en la especie, no existe medio alguno de
impugnación, razón por la cual, el accionante cumple con el principio de
subsidiaridad, y por las fechas de la indicada decisión y en consideración
a la de interposición de la presente acción, se evidencia también que se
cumple con el principio de inmediatez; asimismo, se establece que tanto
las personas demandadas como el accionante tienen legitimación pasiva
y activa respectivamente, por tanto, en mérito a la verificación de estos
requisitos, es viable el análisis de fondo de la problemática.
Ahora bien, es menester señalar que el accionante, afirma que la
Resolución 001/2011 de 15 de diciembre, suscrita por los miembros del
Comité Electoral, lo inhabilita del proceso de elección de miembros al
Consejo de Administración y Vigilancia, por no cumplir con la antigüedad
de tres años exigida por la normativa interna. En ese sentido, este acto
es calificado como ilegal por el accionante, porque considerando que la
elección se encontraba programada para el día sábado 21 de enero de
2012, en su caso, el 19 de diciembre de 2011, se hubiera cumplido con
los tres años exigidos por la normativa imperante.
En ese contexto, en principio, debe señalarse que el art. 49 inc. a) del
Estatuto Orgánico de la Cooperativa, señala lo siguiente: “Para ser
elegido miembro del Consejo de administración se requiere: a) Ser socio
de la Cooperativa con un mínimo de tres años de antigüedad y haber
pagado la totalidad del valor del certificado de aportación”. De la misma
manera, se advierte que el art. 20 inc. a) del Reglamento de Elecciones,
desarrolla el mismo tenor literal del art. 49 del Estatuto Orgánico.
En este marco, de la compulsa de antecedentes, se evidencia que la
Resolución cuestionada, inhabilita al ahora accionante invocando la
aplicación del art. 20 del Reglamento de Elecciones de COTAP Ltda.; en
ese orden, considerando que la acción de amparo constitucional tiene la
finalidad de tutelar y resguardar derechos fundamentales, debe
realizarse las siguientes consideraciones:
a) Tal como se dijo en el Fundamento Jurídico III.1.2 de la presente
Sentencia, el principio de aplicación directa de la Constitución Política del
Estado, obliga al contralor de constitucionalidad a materializar el
fenómeno de irradiación de esta Constitución axiomática y
dogmático-garantista, por tanto, el ejercicio del control tutelar de
constitucionalidad para la eficacia horizontal de derechos fundamentales,
podrá efectuarse a la luz del principio de razonabilidad, como estándar
axiomático, destinado a materializar los valores de igualdad y justicia que
se encuentran dentro del contenido esencial de los derechos
fundamentales reconocidos por el Estado Plurinacional de Bolivia. En ese
orden, el principio de razonabilidad, constituye en la especie el límite y el
parámetro para el ejercicio del control tutelar de constitucionalidad en
relación a la Resolución 001/2011, suscrita por el Presidente,
Vicepresidente, Secretaria y Vocales del Comité Electoral de COTAP
Ltda., autoridades ahora demandadas.
b) El derecho al sufragio, en el marco del nuevo modelo constitucional,
de acuerdo al Fundamento Jurídico III.1.2, no solamente puede ser
oponible frente a los poderes públicos, sino también en relación a
particulares, en este caso, en relación a una persona jurídica organizada
bajo el régimen societario cooperativista, como es el caso de COTAP
Ltda.
c) Tal como se establece en el Fundamento Jurídico III.1.3, el derecho al
sufragio pasivo, que es parte del contenido esencial del derecho al
sufragio, encuentra sentido en el elemento de “elegibilidad”, que
interpretándolo teleológicamente constituye el presupuesto que asegura
la formación de la voluntad cooperativa; en ese marco, a la luz de los
principios de justicia e igualdad, que configuran el elemento de
razonabilidad, debe darse una interpretación extensiva y favorable a los
requisitos insertos en los arts. 49 del Estatuto Orgánico y 20 del
Reglamento de Elecciones, por lo que de acuerdo al principio de
razonabilidad, los tres años de antigüedad, deben ser computados hasta
el momento de la elección y no con anterioridad, puesto que como se
dijo, la elegibilidad y el acto de elección propiamente tal, es el
presupuesto para la formación de la voluntad cooperativa.
d) De acuerdo al Fundamento Jurídico III.2.3, para no atentar contra los
valores de justicia e igualdad y por tanto no afectar el principio de
razonabilidad, cualquier interpretación de requisitos o condiciones de
acceso a la formación de la voluntad cooperativa, debe ser siempre
extensiva, favorable y de acuerdo a los arts. [Link] y 256 de la CPE,
concordantes con el 29 de la Convención Americana de Derechos
Humanos, disposiciones del bloque de constitucionalidad que plasman el
principio de favorabilidad para la interpretación de derechos
fundamentales y que además, aseguran la constitucionalización e
irradiación de la Constitución axiomática y dogmático-garantista. En la
especie, la decisión plasmada en la Resolución 001/2011, atenta contra
el principio de razonabilidad, cuyos elementos, es decir, la igualdad y la
justicia, forman parte del contenido esencial del derecho al sufragio en
su faceta pasiva.
e) De conformidad con el Fundamento Jurídico III.2, el derecho de
petición tiene no sólo una eficacia vertical sino también horizontal; en
ese contexto, dentro del contenido esencial de este derecho, se
encuentran los siguientes elementos: i) La petición expresa verbal o
escrita ya sea de manera individual o colectiva; ii) La obtención de
respuesta, sea esta favorable o desfavorable; iii) La oportunidad y
prontitud de la respuesta; y, iv) La respuesta en el fondo de la petición.
En el caso de autos, se evidencia que por memorial de 19 de diciembre
de 2011, el accionante impugnó la Resolución 001/2011, solicitando su
habilitación como candidato a los comicios electorales (fs. 11), en mérito
a esta petición, por nota C.E. 054/2011 de 20 de diciembre, el Comité
Electoral, hace conocer al ahora accionante, la ratificación de la
Resolución impugnada, decisión que fue recepcionada por el peticionante
de tutela el 21 del citado mes y año (fs. 10).
En mérito a los antecedentes expuestos, se colige que en la especie no
existió vulneración al derecho de petición, puesto que el accionante,
recibió en cuanto al fondo de solicitud una respuesta oportuna; en ese
orden, la desfavorabilidad de la respuesta, tal como se mencionó, no
implica de ninguna manera vulneración al derecho de petición.
De todo lo expuesto, se concluye que el Tribunal de garantías, al conceder la
tutela también en relación al derecho de petición, no compulsó correctamente
la causa.
POR TANTO
El Tribunal Constitucional Plurinacional, en su Sala Tercera; en virtud de la
autoridad que le confiere la Constitución Política del Estado Plurinacional de
Bolivia, y el art. 12.7 de la Ley 027 del Tribunal Constitucional Plurinacional, en
revisión, resuelve:
1º APROBAR en parte la Resolución 01/2012 de 6 de enero, cursante de
fs. 32 a 34 vta., pronunciada por la Sala Civil Comercial y Familiar del
Tribunal Departamental de Justicia de Potosí; y en consecuencia,
CONCEDER la tutela solicitada, en lo referido al derecho al sufragio en
su faceta pasiva.
2º DENEGAR la tutela en lo relacionado con el derecho a la petición.
3º Se ordena a Secretaría General la difusión de la presente Sentencia en
las diferentes Salas del Tribunal Constitucional Plurinacional; y,
juzgados y tribunales de garantías del Estado Plurinacional de Bolivia.
Regístrese, notifíquese y publíquese en la Gaceta Constitucional
Plurinacional.
Fdo. Dra. Ligia Mónica Velásquez Castaños
MAGISTRADA
Fdo. Dra. Neldy Virginia Andrade Martínez
MAGISTRADA