0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas18 páginas

Persistencia de Datos y Continuidad de Negocio - Lectura

El documento aborda la importancia de la persistencia de datos y la continuidad de negocio en las organizaciones, destacando la necesidad de gestionar y proteger la información como un activo estratégico. Se presentan estrategias de almacenamiento digital, tipos de copias de seguridad y planes de contingencia para asegurar la disponibilidad y recuperación de datos ante incidentes. Además, se enfatiza la implementación de buenas prácticas en la gestión de datos y la planificación ante crisis para minimizar el impacto en las operaciones empresariales.

Cargado por

furfarolara1
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
50 vistas18 páginas

Persistencia de Datos y Continuidad de Negocio - Lectura

El documento aborda la importancia de la persistencia de datos y la continuidad de negocio en las organizaciones, destacando la necesidad de gestionar y proteger la información como un activo estratégico. Se presentan estrategias de almacenamiento digital, tipos de copias de seguridad y planes de contingencia para asegurar la disponibilidad y recuperación de datos ante incidentes. Además, se enfatiza la implementación de buenas prácticas en la gestión de datos y la planificación ante crisis para minimizar el impacto en las operaciones empresariales.

Cargado por

furfarolara1
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

PERSISTENCIA DE

DATOS Y CONTINUIDAD
DE NEGOCIO
Estrategias de Resguardo y Contingencia
Gestión de Tecnologías Digitales | Cát. Prof. Lic. F. A. Martínez

INTRODUCCIÓN
Hoy en día, generamos en promedio más de 102 MB de datos por minuto, lo que equivale a
unos 147 GB al día. Un montón de información que se origina, muchas veces, sin que nos
demos cuenta. Mandamos mensajes por WhatsApp, subimos historias a Instagram, damos “me
gusta” en X, o hacemos búsquedas en Google.

Si llevamos este escenario al ámbito de las empresas, imaginarlo se vuelve todavía más
imponente. Por ejemplo, una PYME, con presencia en redes sociales y e-commerce, puede
generar, en una semana, más datos que una biblioteca clásica entera. Y en empresas más
grandes, el volumen escala a niveles asombrosos. ¿Te preguntaste alguna vez dónde se guardan
todos esos datos, cómo se organizan o qué ocurre si llegan a perderse?

En la actualidad, la información se ha convertido en uno de los activos más valiosos de


cualquier organización. Ya no se trata solo de “guardar archivos” en un disco rígido o en la nube,
sino de diseñar estrategias para que esos datos estén disponibles cuando se necesitan,
protegidos ante riesgos y ordenados de tal manera que permitan analizarlos y tomar mejores
decisiones. Porque si los datos “están”, pero no podemos usarlos, es casi lo mismo que si no
existieran.
Como futuros profesionales, es esencial que entiendan la relevancia de gestionar y proteger la
información de forma adecuada. Tanto si trabajan en una startup tecnológica como en una
multinacional, dominar estas herramientas y conceptos es una ventaja competitiva crucial.

Pensemos en nuestros propios archivos y datos personales. ¿Qué ocurriría si de


pronto perdés toda tu información (fotos, documentos, contactos)? Ahora llevá esa
idea a la escala de una empresa.
ALMACENAMIENTO DIGITAL
El almacenamiento digital se refiere a la capacidad de conservar información en formato
electrónico mediante dispositivos y sistemas informáticos. Hemos transitado desde los
disquetes y los CDs hasta soluciones más complejas como las nubes híbridas y el
almacenamiento definido por software. Esta evolución acompaña la explosión de datos que
generamos, ya sea a nivel personal o empresarial.

Según DatacenterDynamics, para 2025 se podrían llegar a almacenar más de 160


zettabytes de datos cada año en todo el mundo, una cifra difícil de dimensionar
pero que demuestra el enorme volumen de información con el que lidiamos.

En el ámbito empresarial, los datos dejaron de ser simples registros y pasaron a considerarse un
activo estratégico. ¿Te imaginás a una compañía que no pueda acceder de forma inmediata a
sus reportes de ventas, estados financieros o perfiles de clientes? Por eso, almacenar datos de
manera adecuada no implica solo “subir archivos” a algún lugar, sino diseñar sistemas que
garanticen disponibilidad, seguridad y capacidad de análisis. Entre los objetivos
fundamentales de una buena estrategia de almacenamiento se destacan:

🔒 Disponibilidad y continuidad: mantener la información protegida y con múltiples copias


que eviten pérdidas irreparables ante fallas o desastres.
📜 Cumplimiento normativo: asegurar el respeto a las exigencias legales de retención o
protección de datos personales.
🚀 Soporte a la innovación: proporcionar la base para proyectos de análisis de datos,
inteligencia de negocios (BI) o inteligencia artificial, que requieren grandes volúmenes de
información de calidad.
🏆 Ventaja competitiva: quienes administran con eficiencia sus datos pueden aprovechar
oportunidades y adaptarse más rápidamente al mercado, marcando diferencia frente a sus
competidores.

Muchas empresas logísticas y de e-commerce (pensemos en startups que hacen


envíos en el día, como PedidosYa o Rappi) necesitan respuestas casi instantáneas
para coordinar entregas. Esta velocidad de operación sería imposible sin sistemas
de almacenamiento que permitan consultar grandes bases de datos en tiempo real.

Tipos de Almacenamiento Digital


Las organizaciones cuentan con diversas opciones para alojar sus datos y, a menudo,
combinan varias de estas soluciones para equilibrar rendimiento, seguridad, costo y
regulaciones. Entre las más destacadas:
Servidores locales (on-
premise)
Ventajas: Control total sobre equipos y
seguridad, baja latencia en redes internas.

Desafíos: Altos costos de inversión y


mantenimiento, dificultad para escalar
rápidamente y vulnerabilidad a desastres
físicos si no se realizan réplicas en otro sitio.

Almacenamiento en la nube
(cloud)
Ventajas: Escalabilidad bajo demanda, pagos
según uso real, alta redundancia por defecto.

Desafíos: Dependencia de la conectividad,


costos crecientes a medida que aumenta el
consumo y posibles restricciones legales
respecto a la ubicación de los datos.
Entornos híbridos
Combinan servidores locales y servicios en la
nube. Por ejemplo, se pueden mantener
sistemas críticos “on-premise” y volcar
respaldos o datos de análisis en la nube. Esto
ofrece flexibilidad y también mayor
seguridad, al tener copias redundantes en
distintas ubicaciones.

Además de “dónde” se almacena, debemos considerar “cómo” se organiza:

Estructurados No estructurados
Datos muy organizados (por ej., en tablas Información sin un esquema fijo, como
relacionales) que permiten consultas precisas correos, videos, imágenes o documentos. Se
y rápidas. estima que conforman entre 80% y 90% de los
datos empresariales actuales, y su
crecimiento demanda enfoques como
repositorios de archivos, object storage o bases
NoSQL.
Una startup con presupuesto limitado podría priorizar la nube para escalar
velozmente sin gran inversión inicial.
Una corporación con elevados requisitos de confidencialidad podría combinar
centros de datos propios (para información sensible) con servicios cloud (para
entornos de desarrollo).

Buenas Prácticas en el Almacenamiento Digital


Contar con la tecnología es solo el comienzo. Las organizaciones deben seguir lineamientos que
consoliden una gestión eficiente y escalable a largo plazo:

🔐 Control de accesos y seguridad de la información: asignar permisos según roles, cifrar


datos sensibles e implementar autenticación multifactor (MFA).
💾 Redundancia y copias de respaldo: Regla 3-2-1 (tres copias, en dos medios distintos, al
menos una en otro lugar), además de probar periódicamente la restauración de los
backups.
📈 Escalabilidad planificada: monitorear rendimiento, archivar datos antiguos y prever el
crecimiento para no saturar recursos críticos.
💸 Optimización de costos: definir políticas de ciclo de vida de la información y elegir clases
de almacenamiento adecuadas (hot/cold storage) según la frecuencia de acceso.
🔄 Actualización continua de la estrategia: revisar la infraestructura ante cambios en el
negocio o ante nuevas normativas. Mantenerse atento a tecnologías emergentes y
soluciones más eficientes.

Tip personal 🔒
En la vida cotidiana también podemos aplicar estas mejores prácticas: usar un
gestor de contraseñas, hacer copias de seguridad de fotos familiares en la nube o
tener un segundo disco duro en casa. Son acciones simples que marcan la
diferencia si ocurre algún incidente.
RESGUARDO DE DATOS
En el ámbito organizacional, de nada sirve contar con un excelente sistema de
almacenamiento si no existen mecanismos efectivos para recuperar la información ante un
incidente inesperado.

Esto es más común de lo que pensamos...


Según el IBM Report, el costo de una brecha es de USD 4,88M a nivel global, y
2,76M en LATAM. Además, el 70% de las organizaciones que sufrieron una
brecha, tuvieron una disrupción severa, y el 12% tardó mas de 100 días en
recuperarse.

Una copia de seguridad (o backup) es una réplica de los datos originales, cuyo objetivo es salvar
la situación si los datos se pierden o se corrompen. Es como contratar un seguro, pero digital: no
basta con tener la póliza, también hay que validar que funcione. Un backup que nunca se
prueba no garantiza nada.
Tipos y Estrategias de Respaldo
Las pérdidas de datos pueden ocurrir por diversas causas: problemas de hardware (discos
duros dañados), errores humanos (borrados accidentales), ransomware (Tipo de malware) o
desastres naturales. Para enfrentarlas, las organizaciones combinan diferentes tipos de copias
y definiciones de frecuencia. Entre las más comunes:

Copia completa (full): Respaldar toda la información seleccionada, sin importar si hubo
cambios.

Ventaja: Restauración sencilla (solo se necesita esa copia).


Desafío: Lenta y demanda mucho espacio. No es viable para volúmenes muy grandes si se
hace con demasiada frecuencia.
Copia diferencial: Tras la copia completa, cada diferencial acumula los cambios desde esa copia
“full”.

Ventaja: Para restaurar, se necesita la última full y el último diferencial.


Desafío: Consume más espacio que la incremental, ya que repite todos los cambios desde
la última copia completa en cada ejecución.

Copia incremental: Se realiza una copia completa inicial; luego, cada respaldo “incremental”
solo guarda lo que cambió desde el backup anterior (sea full o incremental).

Ventaja: Ahorra tiempo y espacio, permitiendo respaldos muy frecuentes.


Desafío: Para restaurar, se necesita la última copia completa y todas las incrementales.

No solo se trata del tipo de copia. También hay que definir cómo, cuándo y dónde se almacena.
Estos factores dependen de cuestiones técnicas (volumen de datos, ancho de banda), de
negocio (impacto económico, prioridad de cada proceso) y legales (cumplimiento normativo).
Por ejemplo:
🔴 Criticidad de datos: No todos los datos tienen la misma prioridad. Las bases de ventas y
facturación suelen respaldarse más a menudo que datos históricos.
📅 Frecuencia: Relacionada al Recovery Point Objective (RPO), o sea, la cantidad de datos que
se pueden “tolerar perder” (medido en tiempo).
⏱️ Tiempo de recuperación (RTO): Cuánto tiempo puede estar inactivo un sistema antes
de que sea crítico recuperar la operación (por ej., 2 horas para una plataforma de ventas
online).
🗂️ Ubicación de la copia: Pueden ser locales (On-site), rápidas de restaurar pero
vulnerables a desastres físicos; en cintas magnéticas, económicas y duraderas, aunque más
lentas; en la nube, con pago por uso y redundancia geográfica, pero requieren buena
conectividad y cifrado; o mediante traslado físico (off-site), para proteger los datos en caso
de siniestros.

En muchas empresas, se realiza un full backup semanal y luego backups


incrementales (o diferenciales) a diario. Además, se suele combinar un backup
local (para restauraciones rápidas) con otro remoto (por si ocurre un desastre
mayor).

Esto no solo concierne a empresas grandes. ¿Qué harías si de golpe perdés tu celu con todos
los contactos, fotos y notas de voz? El backup ya no es un lujo, sino una necesidad incluso a
nivel personal.

Buenas Prácticas de Backup


Para que un sistema de respaldos proteja realmente la información, se recomienda:

Regla 3-2-1: Tener al menos 3 copias de la información, en 2 medios distintos, y 1 de ellas


fuera de la empresa (off-site). Algunas variantes añaden una copia offline o inmutable para
evitar efectos de ransomware.
Automatizar y monitorear: Programar copias periódicas, minimizar el error humano,
recibir alertas si algo falla y verificar la integridad de las copias.
Probar la restauración: Hacer simulacros y ensayos de recuperación (total o parcial) para
comprobar que los archivos se pueden reconstruir en el tiempo estimado (RTO).
Cifrar y proteger: Aplicar cifrado (en reposo y en tránsito) a datos sensibles y controlar
quién accede a las copias.
Actualizar la estrategia: Revisarla al menos una vez al año o tras cambios relevantes,
adaptándose a nuevas amenazas, volúmenes de datos o requisitos legales.
ESTRATEGIAS DE CONTINGENCIA
¿Qué pasaría si, de un momento a otro, todos los sistemas de tu empresa fallan y nadie
puede trabajar? En julio de 2024, una simple actualización fallida de Windows paralizó bancos,
hospitales, aerolíneas y oficinas en todo el mundo. Delta canceló 7.000 vuelos y perdió más de
500 millones de dólares. Esto nos muestra que incluso con buena tecnología, el riesgo de un
incidente grave siempre existe, y el impacto puede ser devastador.

Según IBM, cuando se produjo la pandemia de Covid en 2020, el 51 % de las


empresas de todo el mundo no contaba con un plan de continuidad del
negocio.

Por eso, las estrategias de contingencia no son un lujo ni algo secundario: constituyen el plan B
que garantiza que una crisis técnica no desemboque en un desastre empresarial. Esta
planificación engloba todas las acciones y protocolos para responder ante situaciones
imprevistas, reduciendo el impacto y asegurando la operación (aunque sea en modo reducido)
hasta la vuelta a la normalidad.
Plan de Continuidad de Negocio (BCP) y Plan de
Recuperación Ante Desastres (DRP)
Un Plan de Continuidad de Negocio (BCP, Business Continuity Plan) describe cómo la empresa
mantendrá sus operaciones esenciales durante una crisis y cómo volverá a la normalidad. El
objetivo es que, ante situaciones extremas, el negocio no se detenga o, al menos, conserve
su actividad mínima para no paralizarse por completo.

Objetivo principal: Mantener las funciones críticas operativas ante cualquier crisis.
Alcance: visión global de la continuidad, integrando recursos humanos, financieros,
logísticos, instalaciones, etc.
Temporalidad: abarca el “durante” y el “después” de la crisis, contemplando soluciones
temporales aunque no haya sistemas tecnológicos disponibles.
Componentes:
Procesos críticos y priorización: ¿qué funciones son vitales (ej. nóminas de sueldo,
atención al cliente, facturación)?
Recursos alternativos: lugares de trabajo secundarios, equipamiento de respaldo, rutas de
transporte alternativas, etc.
Medidas organizativas: políticas de home office, reubicación temporal del personal,
acuerdos con proveedores de servicios de emergencia, etc.
Plan de comunicación: cómo y qué se va a informar a empleados, jefes, clientes y medios
en caso de crisis.

Por otro lado, el Plan de Recuperación Ante Desastres (DRP, Disaster Recovery Plan) se enfoca
en la infraestructura y servicios de TI. Si se produce una interrupción, detalla cómo volver a
poner en marcha las plataformas críticas para que el negocio no pierda ingresos ni
credibilidad.

Objetivo principal: recuperar la infraestructura de TI lo más rápido posible.


Alcance: procedimientos para restablecer servidores, redes, bases de datos y aplicaciones.
Temporalidad: se activa después de que sucede el incidente, para restablecer o migrar los
servicios a un entorno alternativo.
Herramientas clave:
Backups y replicación: asegurar copias de datos y configuraciones.
Sitios alternativos: datacenters secundarios o nubes públicas/privadas que asuman el
servicio si el principal falla.
Checklists: guías paso a paso para levantar cada parte (primero base de datos, luego
aplicaciones, etc.).
Roles definidos: dejar claro quién ejecuta el DRP, incluyendo contactos de proveedores
tecnológicos.
Una cadena de supermercados define en su BCP que, si un incendio destruye el
centro de distribución principal, continuará entregando productos desde depósitos
regionales, reforzando su logística por camión hasta restablecer operaciones
normales. El DRP, en cambio, definirá cómo restaurar el sistema de stock y la
facturación desde las copias de seguridad.

Componentes de un Plan de Contingencia


Un plan eficaz no surge “de la nada”; se construye con un análisis riguroso del negocio, sus
riesgos y su capacidad de respuesta:

1. Análisis de impacto al negocio (BIA): examina el impacto y las pérdidas potenciales por la
interrupción de cada proceso. Así se prioriza qué se debe restablecer primero y con qué
rapidez.
2. Objetivos de recuperación:
RPO (Recovery Point Objective): cuántos datos se pueden perder en términos de tiempo
(ej., “toleramos perder hasta 1 hora de registros de ventas”).
RTO (Recovery Time Objective): tiempo máximo de inactividad aceptable (ej., “podemos
estar 4 horas sin sistema antes de consecuencias graves”).
3. Estrategias alternativas: sitios de respaldo, equipamiento de emergencia, proveedores
alternos, manuales de operación para procesos críticos.
4. Plan de comunicación: determina cómo avisar a empleados, clientes, socios y prensa.
Incluye canales alternativos como Gmail personal, WhatsApp u otro sistema, y mensajes base
para emergencias.
5. Roles y responsabilidades: asignar equipos de respuesta (líder de crisis, encargado de TI,
responsable de cada área) y suplentes por si la persona clave está ausente.

Desarrollo, Implementación y Mantenimiento


Para que un plan de contingencia no quede en “meros papeles”, es fundamental llevarlo a la
práctica:

🧑‍🤝‍🧑Formalizar un equipo de continuidad: reunir personal multidisciplinario (TI,


operaciones, finanzas, [Link].) que diseñe, documente y actualice el BCP/DRP. Darle
autoridad a un líder para reaccionar rápidamente ante emergencias.
📄 Documentar procedimientos: crear manuales y listas de verificación (“checklists”) claros
y accesibles. Tener copias físicas y digitales, en más de un sitio.
🎓 Capacitar y difundir: entrenar a todo el personal en sus roles dentro del plan de
contingencia.
🏢 Integrar la continuidad en la cultura empresarial: cada área debe reportar riesgos
potenciales y mantener actualizados sus planes. La comunicación interna de eventuales
vulnerabilidades es clave para evitar escaladas.
🚨 Simulacros periódicos: realizar ejercicios (como “desconectar” un servidor de prueba)
para comprobar que el plan funcione y mejorar los tiempos de respuesta.
ALTA DISPONIBILIDAD (HA)
Un pequeño error en la red, un servidor con sobrecarga o un corte de luz pueden frenar la
operación de una empresa por completo. Pensemos en la importancia de estar online
continuamente:

Un negocio de streaming puede perder ingresos de publicidad, un e-commerce puede


perder ventas.
Una entidad bancaria puede causar caos en sus clientes.
Una app de mensajería puede quedar obsoleta frente a la competencia si se cae con
frecuencia.

En este contexto, garantizar disponibilidad 24/7 (24 horas al día los 7 días de la semana) para
algunas empresas no es opcional, sino un requisito clave para no perder clientes, ventas y
prestigio.

Es importante considerar que la implementación y el mantenimiento de una


arquitectura de alta disponibilidad representan una inversión significativa. No
todas las organizaciones requieren este nivel de resiliencia ni cuentan con los
recursos para sostenerlo; solo aquellas cuyo modelo de negocio exige máxima
continuidad operativa—por ejemplo, servicios críticos de comunicación,
transacciones financieras o transmisión en vivo—deberían invertir en estos
esquemas de redundancia avanzada.

La alta disponibilidad (High Availability, HA) se refiere a la capacidad de un sistema para


mantenerse operativo pese a fallas en uno o más de sus componentes. A través de la
duplicación o redundancia de elementos críticos (servidores, bases de datos, componentes de
red, etc.), si un componente falla, otro se hace cargo de forma casi inmediata.

En Argentina, plataformas de streaming como Flow dependen de la HA para


brindar servicio ininterrumpido, especialmente en eventos en vivo (partidos de la
Selección). Una mínima caída genera reclamos y provoca malestar, con
repercusiones en redes sociales.
Importancia para el Negocio de la HA
La disponibilidad se mide habitualmente como un porcentaje de “tiempo activo”. Por ejemplo,
un 99.9% (“tres nueves”) implica unas 8-9 horas de caída al año. Si pasamos a un 99.99%, la
caída ronda 50 minutos al año, y con 99.999%, se reduce a unos 5 minutos. A cada “nueve”
adicional, la complejidad e inversión aumentan exponencialmente.

Expectativas del cliente: en un mundo siempre conectado, las personas esperan poder
acceder a servicios a cualquier hora y sin interrupciones.
Productividad interna: si los sistemas críticos (ERP, CRM, bases de datos) están caídos, los
empleados no pueden trabajar. Esto afecta plazos, costos e imagen del equipo.
Protege ingresos y reputación: un downtime prolongado puede provocar pérdidas
económicas altas y dañar la relación con clientes. (Netflix, por ejemplo, sufre críticas intensas
en redes cada vez que tiene una interrupción de servicio.)

Enfoques y Buenas Prácticas para Lograr la Alta


Disponibilidad
Para lograr alta disponibilidad (HA), es fundamental evitar los puntos únicos de falla (SPOF)
mediante redundancia. Esto se hace con clústeres de servidores que comparten la carga
(Escalamiento horizontal), replicación de bases de datos para mantener copias activas,
infraestructura de red redundante con enlaces y equipos duplicados, y sistemas de energía
como UPS y generadores para enfrentar cortes de luz. Además, el monitoreo proactivo y la
automatización permiten detectar problemas y actuar de forma inmediata para mantener el
servicio activo.

Muchas apps populares que aparentemente nunca se caen


(WhatsApp, Spotify) tienen arquitecturas muy complejas detrás, con
data centers en varios países y múltiples nodos para balancear la
carga.

HA vs Recuperación Ante Desastres (DR)


La alta disponibilidad se concentra en que el sistema no se interrumpa (o lo haga lo mínimo
posible) ante fallas diarias, como si un disco se rompe. En cambio, el plan de recuperación
ante desastres (DR) se activa cuando ya hubo un incidente grave (incendio, huracán,
ciberataque masivo, etc.) y es preciso reconstruir el servicio o mudarlo a otro entorno.

Pensemos en capas de defensa: la HA es la barrera inicial contra fallas comunes, mientras que
el DR es el plan de fondo para situaciones extremas que implican una caída total.
CONCLUSIÓN
En el contexto actual, las empresas no solo compiten por vender más, sino por ser más ágiles,
resilientes y confiables. Una adecuada gestión de la información parte de entender que no
basta con almacenar datos; hace falta protegerlos, organizarlos y hacerlos accesibles para la
toma de decisiones. Y tampoco es suficiente tener buenos reflejos ante una crisis: hay que
anticiparla, armar planes de contingencia y respaldos, y diseñar infraestructuras tolerantes a
fallas con alta disponibilidad.

Pensá en esta frase: “Si los datos existen pero no se pueden usar, es casi como si no
existieran”. Resuena en el día a día de cualquier negocio, desde la franquicia más chica hasta la
multinacional más grande.

La continuidad del negocio y la gestión del riesgo pasan a ser componentes estratégicos de la
innovación y la competitividad. Las organizaciones que logran sobreponerse a incidentes,
ciberataques o simples errores técnicos con rapidez y efectividad generan confianza en sus
clientes y socios. Y esto, en mercados tan dinámicos como los argentinos, puede significar la
diferencia entre crecer o desaparecer.

¿Cuántas de estas prácticas aplicarías en tu emprendimiento, en tu actual trabajo o incluso en tu


vida personal (fotos, contraseñas, archivos de la facu)? “El futuro siempre es incierto… al menos
que no te agarre sin un backup.”

¡Hasta acá llegamos!

Common questions

Con tecnología de IA

Mientras que la alta disponibilidad (HA) se centra en evitar interrupciones en el servicio mediante la redundancia de componentes críticos, asegurando que el sistema operativo siga funcionando incluso ante fallos menores , la recuperación ante desastres se activa después de que ocurre un incidente significativo, enfocándose en recuperar sistemas en un ambiente alternativo . Ambos son esenciales ya que HA minimiza el downtime diario, salvaguardando la productividad y relaciones con clientes, mientras que la recuperación ante desastres garantiza la continuidad del negocio tras eventos catastróficos .

Las soluciones de almacenamiento en la nube ofrecen alta escalabilidad y redundancia por defecto, así como un modelo de pago por uso que puede ser económicamente eficiente . Sin embargo, presentan desafíos como la dependencia de la conectividad y potenciales restricciones legales respecto a la ubicación de los datos . Por otro lado, los servidores locales brindan control total sobre el equipo y la seguridad, con baja latencia en redes internas, pero enfrentan altos costos de inversión y mantenimiento y dificultad para escalar rápidamente .

La caída de servicios de Windows en 2024 tuvo un impacto significativo, paralizando bancos, aerolíneas y otras instituciones globalmente, lo que subrayó la necesidad de tener estrategias de contingencia . Sin planes de continuidad adecuados, una empresa puede enfrentar pérdidas económicas severas, disrupciones prolongadas, y daño a su reputación, como lo fue para Delta, que perdió millones de dólares debido a la falta de un plan de contingencia eficiente .

La regla 3-2-1 asegura que siempre haya tres copias de la información en dos tipos de almacenamiento diferentes, con al menos una copia fuera del lugar físico habitual (off-site). Esto reduce el riesgo de pérdidas de datos por fallos en el dispositivo o desastres locales . Sin embargo, sigue considerando el riesgo de acceso no autorizado, especialmente si no se aplica cifrado y medidas de protección adecuadas . Además, su implementación puede ser costosa y compleja, especialmente para organizaciones más pequeñas o con limitaciones de presupuesto .

El enfoque en cumplimiento normativo asegura que las estrategias de almacenamiento cumplan con regulaciones de retención y protección de datos, que son esenciales para evitar sanciones legales y mantener la confianza de los clientes . Esto implica adaptar las políticas y tecnologías de almacenamiento para cumplir con leyes locales e internacionales, lo cual puede incluir la garantía de la ubicuidad de los datos y la implementación de políticas de cifrado y acceso que aseguren la privacidad y seguridad de la información personal . Empuja a las empresas a permanecer actualizadas sobre normativas cambiantes, adaptando sus infraestructuras de almacenamiento adecuadamente .

Los entornos híbridos combinan servidores locales y almacenamiento en la nube, ofreciendo flexibilidad y la habilidad de alinear recursos con necesidades específicas de rendimiento y seguridad . Esta combinación permite tener sistemas críticos 'on-premise' mientras que los análisis de datos y respaldos se alojan en la nube, aumentando la seguridad a través de la redundancia . Sin embargo, esto puede agregar complejidad de gestión, requerir integración robusta entre plataformas y potencialmente involucrar costos significativos de coordinación y mantenimiento .

Las mejores prácticas de seguridad incluyen el cifrado de datos sensibles, tanto en reposo como en tránsito, y la implementación de autenticación multifactor (MFA) para acceso . También es importante asignar permisos de acceso basados en roles definidos y monitorear quién accede a qué datos . Estas medidas ayudan a proteger la información contra accesos no autorizados, garantizando que solo personal autorizado pueda acceder a datos críticos, lo cual es esencial para cumplir con normativas de protección de datos .

Las estrategias de almacenamiento digital, al ofrecer una infraestructura robusta, permiten el análisis de grandes volúmenes de datos necesarios para proyectos de inteligencia de negocios o inteligencia artificial, impulsando la innovación . Al tener datos disponibles y bien organizados, las empresas pueden sacar provecho de oportunidades de mercado rápidamente, superando a sus competidores con respuestas y adaptaciones más ágiles .

Para lograr redundancia y replicación, las empresas pueden implementar clústeres de servidores, replicación de bases de datos, y tener enlaces de red duplicados . El principal beneficio es la eliminación de puntos únicos de falla, lo que asegura que si un componente falla, otro tome su lugar casi de inmediato . Esto mejora la disponibilidad del sistema, protege la reputación del negocio y minimiza el downtime, lo cual es crucial para servicios que requieren alta continuidad operativa, como el streaming de eventos en vivo .

El BCP se centra en mantener las operaciones esenciales durante una crisis, abarcando tanto el "durante" como "después" de la crisis a través de soluciones temporales y permanentes para evitar que el negocio se detenga . En contraste, el DRP se enfoca en reconstruir la infraestructura tecnológica tras un incidente, actuando principalmente "después" del incidente para restablecer las plataformas críticas y asegurar que el negocio no pierda ingresos ni credibilidad .

También podría gustarte