Claudia Kozak (ed.
)
Tecnopoéticas argentinas : archivo blando de arte y tecnología
- 1a ed. - Buenos Aires : Caja Negra, 2012.
288 p. ; 20xl4 cm.
ISBN 978-987- 1622-16-0
1. Arte Argentino. 2. Estética. I. Título.
CDD 701.17 TECNOPOÉTICAS ARGENTINAS
ARCHIVO BLANDO DE ARTE Y TECNOLOGÍA
Claudia Kozak (ed.)
Escriben
Esteban Castromán (EC)
Flavia Costa (FC)
Carmen Crouzeilles (CC)
Charly Gradin (ChG)
Alelí Jait (AJ)
El presente libro es resultado del trabajo de investigación realizado en el marco Claudia Kozak (CK)
del proyecto "Poéticas/políticas tecnológicas en la Argenrina (1910-201 O)",
financiado por la Universidad de Buenos Aires, Instituro de Investigaciones Gino Inés Laitano (IL)
Germ :rni, Facultad de Ciencias Sociales. Mariel Leibovich (ML)
© 2012, Caja Negra Editora Laura Novoa (LN)
© Claudia Kozak (Ed.) Lila Pagola (LP)
© E. Castromán, F. Costa, C. Crouzeilles, C. Gr;din, A. Jait, C. Kozak, l.
María Fernanda Pinta (MFP)
Laitano, M . Leibovich, L. Novoa, L. Pagola, M.F. Pinta, M. Rocha, L. Stubrin,
A. Torres Margarita Rocha (MR)
Lucía Stubrin (LS)
Caja Negra Editora Alejandra Torres (AT)
Buenos Aires / Argentina
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Dirección editorial: Diego Esteras I Ezequiel A. Fanego
Diseño: Juan lvlarcos Venrura
Producción: Malena Rey
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Impreso en Argenrina / Prinred in Argentina SmESTHESI~
INTRODUCCIÓN
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Esto no es un archivo, así como la de Magritte no era una pipa. 7
·1 Esto es un libro, en las manos de quien lee. Un libro que en su
subtítulo dice ser un archivo y en su introducción dice que no lo
es. Si lo incompleto es figura necesaria de todo archivo -siempre
habrá en alguna parte ese resto que le niega al archivo sus ínfulas
de totalidad-, un archivo blan~9 - es inc.o mpJeto por decisión.
Organizado alfabét!Carñ.eñteZual diccionario, a partir de térmi-
nos que permiten dar cuenta del campo de cruce entre arte y tec-
nología, e.~ .~in_ embE-Ig~ _en~-~~!~9-.Y._5._~sgado. Bla~c!o.
Por otra parte, no hay aquí doc~·~~t:~~-~rchivados sino lec-
turas. M.á.[Link].a__blanda de lectura. · La referencia a William
Burroughs se impone, pero también se trajina: domicilio proviso-
rio de modos de mirar tecnopoéticas, desparramadas por un te-
rritorio algo incierto y siempre móvil; máquina blanda que sueña
nuestras felicidades y pesadillas en la era de la revolución electró-
nica, ahora, digital.
Si como proponía Burroughs nuestro cuerpo es una máquina
blanda atravesada por el control, un archivo blando de arte y tec-
nología se hace también a la medida de esas afecciones. Cuerpos blema, ya que la novedad con su lógica del reemplazo constante
r·de artistas, de obras y de lecturas. Afectados por las potencias tec- tiende a obturar la capacidad de lo nuevo para la creación de otras
nológicas, que son siempre, en nuestro mundo, formas de con- formas de estar en el mundo.
trol; muchos de esos cuerpos se filtran, sin embargo, hacia un mapa Aun así, nos dedicamos a mapear la escena de las tecnopoéti-
que figura los relieves de una imaginación tecnológica desviada. cas argentinas porque esa versión del mapa nos ayuda a ver las ma-
Algunos, por cierto, también se .rinden ante el control que toma neras en que las prácticas artísticas asumen el carácter político de
cuerpo bajo la forma de la novedad tecnológica. la tecnología, es decir, hoy, casi de la vida entera. Son tecnopoéti-
Una preocupación recurrente: son tiempos de archivo, de fie- cas argentinas muchas veces contemporáneas pero en diálogo con
bre y de moda. Y los archivos de arte no son la excepción. Se cons- las de más allá, en el tiempo y en el espacio.
truyen así almacenes de documentos que permiten transitar de El tiempo es, en cuanto a estas tecnopoéticas argentinas, algo
mejor modo el presente, atesorar lo pasado para encontrar en él que podría comenzar con la publicación en marzo de 1909 de los
algunas imágenes posibles de nuestro futuro. Y aunque aquí no once puntos centrales de "Fundación y Manifiesto del Futurismo"
haya documentos, hay sí un forma posible de la reunión, en pre- en medio de un artículo bastante exaltatorio del escritor y crítico
sente y pasado. Juan Mas y Pi en el Diario Español de Buenos Aires, a un mes y
Lo que se ha reunido en escritura a varias voces son versio- poco de la publicación original que hace Marinetti en Le Fígaro de
nes de las tecnopoéticas argentinas que atravesaron el siglo XX París y en su propia revista de Milán, Poesía. Pero ese momento ini-
y llegan al presente. Obras, proyectos, no-obras, ide~s, pers~ cial no queda completo si no se recuerda que muy poco después, 9
nas y programas artísticos, en fin, poéticas, que devanadas ma- j el 5 de abril de 1909, Rubén Darío repite la operación esta vez en
neras -incluso en formas políticas a veces irreconciliables- asu- · un diario de mayor tirada, como corresponsal en París de La
men en cada momento el entorno técnico del que son parte y Nación, y con un tono más irónico que exaltado. Así, ~iólll
actúan en consecuencia. ..__\ pol.!tic~!..!~-_!~_IE.~-4~-P.C?.~i-~~~1:1,__s~ i?s~[Link] desde el comienzo en las
Arte y tecnología siempre comparten mundo, puesto que\ tecnopoéticas argentinas -aunque no haya .ning{m argentino in-
ambos pueden entenderse como regímenes de experimentación vol~~rado, si consideramos que las voces son las de un cat'alán .
de lo sensible y potencias de creación; pero no todas las zonas del residente en la Argentina, un nicaragüense y un italiano. ·--..._\
arte ponen de relieve esa confluencia. Tecnopoéticas, arte tecno- En cuanto al espacio, las poéticas tecnológicas tienen vocación
lógico, poéticas tecnológicas son algunos de los nombres para las __ J; cosmopolita -occidental- porque acompañan, resisten, reciclan,
zonas del arte que sí lo hacen. celebran, denostan el desarrollo de la modernidad tecnológica. Por
En tanto las tecnopoéticas de todos los tiempos, y entre ellas eso, aunque hayamos querido retener la mirada hacia la Argentina,
las argentinas, han puesto el énfasis en los procesos de experimen- su desvío estrábico no nos importó demasiado a la hora de no
tación para arrojar el arte hacia nuevas variedades de mundo en poder dar al producto un acabado simétrico o equilibrado. No hay
diálogo con el fenómeno ·técnico/tecnológico, todo o al menos pues equilibrio histórico o geográfico. Incluso el afán de un fede-
í·-gran parte de este libro puede aspirar a ser leído a~el p~~s ralismo argentino se ve traicionado una y otra vez. Referirse a ar-
L 1!1.ª de lo experimen~aj:: A su vez, lo experimental se ha ligaao siem- tistas de Córdoba, La Plata, Rosario o Mendoza nombrando sus
preconlo~nuevo--y la tecnología con la novedad. He ahí un pro- filiaciones geográficas termina señalando el hecho de que lama-
yoría de las y los artistas mencionados en el libro, si no son de esos INSTRUCCIONES DE USO
u otros lugares explícitamente nombrados, son de -o actúan en-
Buenos Aires.
Por último, otra referencia que se trajina: todo archivo es
también un mal de archivo. Archivo, arca o arcón -nos ha dicho
Derrida- es el espacio del orden impuesto por el arconte. Pero no
somos guardianes del archivo. El archivo blando se imagina en
cambio como arcón sin arconte. En él los sesgos, las miradas, las
versiones son producto de un modo de ver que hemos macerado
en el tiempo, colectivamente, a partir de una primera reunión, en
2003, bajo la forma de un proyecto de investigación universita-
>
rio. Más adelante, las primeras miradas dieron paso a una nueva
forma de la reunión, quizá más visible, en Internet: Ludión.
Exploratorio argentino de poéticas/políticas tecnológicas, y cuyo marco
siguió siendo, como desde el inicio, el Instituto Gino Germani de
la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires.
La mayoría de quienes han escrito el libro forma parte de Ludión; Aunque blando, el libro se organiza de algún modo. Las entradas se 11
pero también han sido invitadas a participar otras personas, en ordenan alfabéticamente, de la B a la V y no de la A a la Z ya que
función de intercambios y encuentros sostenidos en torno a la te- la distribución es despareja: hay más de una entrada en ciertas le-
mática que nos convoca. tras y ninguna en otras. Seguramente habría formas de encontrar
algo que decir en todas las letras, pero el mapa no es calco de un
orden abstracto sino construcción de sentidos.
Claudia Kozak
Las entradas, además, son de tres tipos.
>
Por una parte, entradas extensas, que permiten identificar grandes
géneros o campos y que incluyen derivaciones y conexiones de dis-
tinto tipo. Gráficamente, estas entradas que denominamos BLO-
QUES, se reconocen por estar precedidas por el signo >
>>
Ütr~ tipo de entradas son los>>
> PARTICULARISMOS,
SUBGÉNEROS, DESAGREGADOS Y
que dan cuenta en forma más específica de tér-