TEMA
VIVIENDO EN LA VOLUNTAD DE DIOS
OBJETIVO
El objetivo de esta predicación es enseñar a los creyentes cómo vivir de
acuerdo con la voluntad de Dios, mediante la obediencia a sus principios
revelados en las Escrituras, cultivando una vida de paz, gratitud y fe
constante. A través de la enseñanza de 1 Tesalonicenses 5:12-24,
entenderemos cómo nuestras actitudes y acciones diarias reflejan
nuestra disposición a vivir en la voluntad de Dios y cómo esto impacta
nuestra relación con Él y con los demás.
TEXTO BASE: 1 Tesalonicenses 5:12-24
12
Os rogamos, hermanos, que reconozcáis a los que trabajan entre
vosotros, y os presiden en el Señor, y os amonestan; 13 y que los tengáis
en mucha estima y amor por causa de su obra. Tened paz entre
vosotros. 14 También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los
ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles,
que seáis pacientes para con todos. 15 Mirad que ninguno pague a otro
mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para
con todos. 16 Estad siempre gozosos. 17 Orad sin cesar. 18 Dad gracias en
todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo
Jesús. 19 No apaguéis al Espíritu. 20 No menospreciéis las
profecías. 21 Examinadlo todo; retened lo bueno. 22 Absteneos de toda
especie de mal. 23 Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y
todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible
para la venida de nuestro Señor Jesucristo. 24 Fiel es el que os llama, el
cual también lo hará.
VERSÍCULO CLAVE: 1 Tesalonicenses 5:24, Fiel es el que os llama, el
cual también lo hará.”
INTRODUCCIÓN
"Viviendo en la Voluntad de Dios" es fundamental para nuestra vida
cristiana, ya que nos llama a alinearnos con los propósitos divinos en
todas las áreas de nuestra existencia. En 1 Tesalonicenses 5:12-24, el
apóstol Pablo nos ofrece instrucciones prácticas sobre cómo vivir de
acuerdo con la voluntad de Dios, no solo en los momentos de adoración
o en la iglesia, sino también en nuestro trato diario con los demás, en
nuestras actitudes y en nuestra relación personal con Él.
DESARROLLO
I. Vivir en Armonía con la Iglesia (v. 12-15)
1. Reconocer y respetar a los líderes espirituales (v. 12-13)
Dios establece autoridades espirituales para guiar a Su
pueblo.
Debemos valorar y orar por nuestros pastores y líderes.
2. Vivir en paz unos con otros (v. 13b)
La unidad en la iglesia es clave para un testimonio
poderoso.
El enemigo busca dividir, pero Dios nos llama a edificar.
3. Ayudar a los hermanos en la fe (v. 14-15)
Amonestar a los ociosos – Corregir con amor a quienes
están estancados.
Alentar a los de poco ánimo – Dar esperanza a los que
están desanimados.
Sostener a los débiles – Apoyar a los espiritualmente
frágiles.
Ser pacientes con todos – Amar y comprender, aun en
las dificultades.
No pagar mal por mal – Responder con amor y gracia,
no con venganza.
II. Vivir en la Voluntad de Dios (v. 16-18)
1. “Estad siempre gozosos” (v. 16)
El gozo en el Señor no depende de las circunstancias,
sino de nuestra relación con Dios.
Filipenses 4:4 – “Regocijaos en el Señor siempre.”
2. “Orad sin cesar” (v. 17)
La oración debe ser un estilo de vida, no solo un acto
ocasional.
La comunión con Dios fortalece nuestra fe.
3. “Dad gracias en todo” (v. 18)
No dice “por todo”, sino “en todo”.
La gratitud cambia nuestra perspectiva y nos acerca a
Dios.
III. Vivir en Santidad y en el Espíritu (v. 19-24)
1. No apagar el Espíritu (v. 19)
Debemos ser sensibles a la dirección del Espíritu Santo.
No resistamos Su obrar en nuestras vidas.
2. No menospreciar las profecías (v. 20)
Valorar la Palabra de Dios y el mensaje profético.
Probarlo todo y retener lo bueno (v. 21).
3. Abstenerse de toda especie de mal (v. 22)
Vivir en santidad implica apartarnos de todo lo que
desagrada a Dios.
No solo del pecado evidente, sino de todo lo que pueda
alejarnos de Su voluntad.
4. La fidelidad de Dios en nuestra transformación (v. 23-24)
Dios mismo nos santifica completamente.
Él es fiel para cumplir Su obra en nosotros.
CONCLUSIÓN
Vivir en la voluntad de Dios es un llamado constante a alinear nuestras
vidas con sus principios y propósitos, no solo en momentos específicos,
sino en cada aspecto de nuestra vida diaria. El caminar en la voluntad
de Dios no siempre será fácil, pero al seguir estos principios,
experimentamos la paz que sobrepasa todo entendimiento y una vida
llena de propósito. Al vivir de acuerdo con Su voluntad, reflejamos Su
amor y Su carácter al mundo que nos rodea. Que, a partir de este día,
busquemos siempre hacer de la voluntad de Dios nuestra prioridad,
confiando en que Él nos guía y fortalece en cada paso de nuestro
caminar cristiano.
LLAMADO FINAL
¿Estás viviendo en la voluntad de Dios?
Dios nos llama a vivir en armonía, con gozo, oración y gratitud.
Nos desafía a mantenernos llenos del Espíritu y apartados del mal.
Si has estado alejándote de Su propósito, hoy es el momento para
entregarle todo a Él.
Ven a los pies de Cristo y permite que Él complete su obra
en ti, porque “Fiel es el que os llama, el cual también lo
hará” (v. 24).
MINISTRACIÓN
Oración Final. Padre celestial, te damos gracias por tu amor y tu
fidelidad. Hoy reconocemos que vivir en tu voluntad es nuestra mayor
bendición y propósito. Te pedimos que nos ayudes a caminar conforme a
tus principios y a vivir de manera que refleje tu carácter en todo lo que
hacemos. Señor, fortalece nuestra fe, guíanos en la paz, y enséñanos a
ser obedientes a tu palabra. Ayúdanos a ser luz en este mundo,
mostrando tu amor en cada relación, en cada acción, y en cada decisión.
Que tu Espíritu Santo nos impulse cada día a vivir en tu voluntad con un
corazón sincero y agradecido. Te lo pedimos en el nombre de Jesús.
Amén.